“Yo sigo con mis obsesiones”

Manolo Valdés. Obra reciente: Pinturas y Esculturas
Marlborough Gallery
6 Albemarle Street. Londres
Hasta el 16 de julio

Una serie de pinturas y esculturas realizadas siguiendo esa comunión con el material y la reinterpretación de obras de artistas representativos que le caracteriza, traen hasta la capital del Reino Unido piezas nuevas que siguen la línea de trabajo elaborada durante sus más de cincuenta años de carrera, junto a ejemplares que representan nuevos retos en su investigación. Repasamos con el artista su trayectoria, sus inquietudes y sus proyectos.

Lo tenía claro ya cuando dejó la Universidad y empezó a pintar. ¿Cómo nace usted como artista y el ‘Equipo Crónica’ como grupo artístico a principios de los 60?

A los dieciséis años decidí viajar a París. Cuando llegué a París, me encontré con una realidad muy lejana de lo que me estaban enseñando en Valencia. Llegué allí y descubrí a Pierre Soulages o Rauschenberg junto con otros ejemplos de artistas rompedores. En definitiva descubrí la libertad. Me dí cuenta que la cosa era mucho más amplia que lo que yo hasta entonces había estudiado. Volví a Valencia sobreexcitado. Esto me lleva a hacer cosas que no eran ortodoxas, lo que me provoca conflictos y la expulsión de la escuela de Bellas Artes. Fue una época difícil de gran inseguridad frente a gente más preparada que yo. Me fui al estudio y empecé un camino autodidacta. Años después, satisfecho con mi trabajo, me encuentro con Rafael Solbes y Juan Antonio Toledo con los que emprendo un camino juntos por la insatisfacción que cada cual tiene, frente a la situación social y artística que nos rodeaba. Era una época difícil en España que quisimos retratar y denunciar a nuestra manera.

Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

¿Qué camino decidió tomar cuando se disolvió el ‘Equipo Crónica’ y empezó su carrera en solitario? 

El final de este grupo que formamos sucedió muy pronto, pero yo al día siguiente me fui al estudio y pensé ¿Qué voy a hacer?, seguí con lo que estaba haciendo el día anterior. Empecé a hacer cuadros muy similares a los que estaba haciendo el ‘Equipo Crónica’, como es lógico. Además no tenía ningún rechazo ni ninguna intención de separarme, aunque luego la evolución se produjo y me separé de una manera natural.

Desapareció el collage y la digitalización. 

En parte, en principio sí, y luego introduje otras técnicas a la pintura como son la referencia a la pintura abstracta, la pintura matérica pero se mantienen algunas de las imágenes que asimilé entonces.

¿Buscaba la abstracción o bien recuperar la esencia de la imagen como elemento representativo? Me refiero al uso de los iconos que utiliza durante su carrera.

Yo siempre me he planteado la pintura, cuando parto de un cuadro a otro, como una manera de comentarla, de hablar de ella. Yo hablo de la pintura, desde la especificidad de la misma. Muchas de las imágenes se han mantenido a lo largo de mi trayectoria, porque creo, a medida que pasa el tiempo, que tengo otras ideas, otra situación que me hace hablar de ello de una manera distinta. Sigo hablando de ella y no huyo de las mismas imágenes. Así como hay artistas que les produce fastidio trabajar sobre una imagen que ya han hecho, yo no, yo sigo con mis obsesiones.

¿Usted cree que hay una evolución en su carrera?

Eso espero, es algo que yo creo y de hecho se produce muy lentamente, aunque para mí no es un objetivo que sea distinto. Yo cojo una obra de Matisse reinterpretada que ya he hecho y si creo que puedo hacerlo de una manera distinta, me pongo a hacerla, no tengo pena de volver a tomar los mismos iconos.

¿Cuál es su relación con la materia en general y su recorrido de investigación artística?

La relación con la materia es la relación con la pintura, yo parto de una obra de Velázquez y pienso “yo la voy a pintar de otra manera“, porque desde el XVII hasta ahora han pasado muchas cosas. Introduzco materia porque este elemento ha existido durante todo ese tiempo y lo hago mío. Pero también introduzco el Pop porque me ha enseñado que puede redimensionar la realidad y alcanzar las medidas que utilizo. Pinto lo que me apasiona, lo releo y esa es mi aportación, a partir de un cuadro saco otro.

Dama, de Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

Dama, de Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

Agrede, trabaja, desgarra la tela, tiene una relación intensa con las texturas y la superficie.

Trabajo la tela buscando siempre efectos plásticos. Sin embargo cuando están terminados los meto tras un cristal para que sean más tradicionales. Mi intención es que sean absolutamente tradicionales, yo no busco la modernidad como sistema, sino más bien lo contrario. Intento esculpir la tela, dándole una profundidad que luego con el cristal la vuelve a su bidimensionalidad original.

¿De la obra elige fragmentos o personajes?

Generalmente son fragmentos, yo retrato al personaje por su significado y la referencia a artistas de renombre. En Dama sin embargo, he intentado que no sea nadie. He querido pintar el cuadro completo, es como si hubiese ido al museo y lo he pintado con el marco y todo. No pretendo que se lea un personaje sino que se lea lo que es un cuadro museístico. Lo que me interesa es pintar un cuadro como objeto.

Sus esculturas se componen de una base muy sólida y que luego el dinamismo que no se encontraba en las esculturas hieráticas que hay en las calles, se encuentran en los sombreros estos que vemos aquí.

En el fondo hay como distintas maneras de hacer escultura, de trabajar el material, que se complementan. Una de las cosas que me gusta es cuando, para hablar de una cosa, lo digo la mayor cantidad de veces que pueda.. En esta exposición se puede ver un recorrido desde lo tradicional a la geometría contemporánea. Yo soy un modelador, en lugar de con el barro en este caso modelo con la escultura. Head por ejemplo es un ensamblaje de madera, con trozos que son tacos.

El dibujo como pretexto II, de Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

El dibujo como pretexto II, de Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

Cuál es su inquietud escultórica actualmente. 

Estoy haciendo más esculturas últimamente. Estoy introduciendo ahora, como por ejemplo en el caso de la obra El dibujo como pretexto II, la idea de realizar un dibujo en el aire. He cogido líneas de la misma manera que estampo los trazos del lápiz y he hecho una escultura con ella.

¿Cuál es su relación con el mercado inglés con la realidad del Reino Unido?

La relación es buena porque aprecian mi trabajo y el mercado es suficiente para lo que yo produzco, que no es tanto. La producción es larga, para realizar estos cuadros se invierten meses o años. Al estar el mundo tan globalizado y tener tanta demanda no hay un mercado específico. En Londres mi última exposición fue hace diez años en la Marlborough, aunque el año pasado creo que hubo una pieza del Equipo Crónica en The World Goes Pop, la exposición que la Tate Modern dedicó al arte pop.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Mi próxima exposición es en París, luego Finlandia, Helsinki, Alemania, Pekín, entre otras.

Butterflies, de Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

Butterflies, de Manolo Valdés. Imagen cortesía de Marlborough Fine Art.

Miguel Mallol

El IVAM, reina por un día

Colección del IVAM. XXV aniversario
Institut Valencià d’Art Modern
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 4 de mayo

Imagen de la Reina Doña Sofía, en un momento de su visita al IVAM.

Imagen de la Reina Doña Sofía, en un momento de su visita al IVAM.

La Reina Doña Sofía vino de rojo a Valencia para la celebración del 25 aniversario del IVAM. Entró entre aplausos al museo y, en una visita guiada que duró algo más de una hora, fue despachando curiosa las 430 obras seleccionadas por el comisario Francisco Jarauta para conmemorar la efemérides. Detrás, un sequito de periodistas, reporteros gráficos, artistas y responsables institucionales seguían atentos el avance regio. 25 años de historia museística concentrados en apenas 70 minutos. La Reina Sofía, de rojo, marcó la pausa de un recorrido expositivo integrado por lustrosas obras de la colección del IVAM. Colección a la que Jarauta dijo haber intentado darle “el valor que se merece”.

La Reina Doña Sofía, durante la inauguración de la exposición conmemorativa de los 25 años del IVAM. Foto: Miguel Lorenzo

La Reina Doña Sofía, durante la inauguración de la exposición conmemorativa de los 25 años del IVAM. Foto: MAKMA.

El Institut Valencià d’Art Modern brilló con luz propia en su 25 cumpleaños y, a rebufo del intenso rastro dejado por la Reina Sofía, diríase que él también fue reina por un día. Atrás quedaban las críticas recibidas por el “deterioro agresivo en su mala gestión”, que colectivos como la Associació Valenciana de Crítics d’Art o Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló denunciaron en un comunicado firmado con título harto elocuente: “El ocaso del IVAM”. De las críticas, injustas o no, nada quiso saber el comisario Jarauta que, preguntado al respecto, respondió: “No tengo el briefing de esas críticas, pero en todo caso yo únicamente me he hecho responsable de esta exposición”.

Obra de Darío Villalba en la exposición 'Colección del IVAM. XXV aniversario'.

Obra de Darío Villalba en la exposición ‘Colección del IVAM. XXV aniversario’.

Y de ella habló, no sin antes afirmar que muchas veces “los árboles no dejan ver el bosque”. Vamos, que tanta crítica impedía reconocer el hecho de que en el IVAM se partió de cero, en aquel 1989 de su inauguración, y ahora posee cerca de 11.000 piezas de indudable valor. Todas ellas a disposición de Jarauta, para el montaje de una muestra lacónicamente denominada Colección del IVAM. XXV aniversario. Exposición dividida, según explicó el comisario, en tres etapas: la que va de las vanguardias al final de la II Guerra Mundial; de los 50 a los 90, y la que culmina en la actualidad.

La Reina Sofía, junto a una veintena de artistas en la conmemoración del 25 aniversario del IVAM. Foto: Miguel Lorenzo.

La Reina Sofía, junto a una veintena de artistas en la conmemoración del 25 aniversario del IVAM. Foto: MAKMA.

De la primera, Jarauta señaló que puesto que el IVAM “no cuenta con obra importante de ese periodo”, se había tirado de archivo, principalmente “documentos, revistas y dibujos”. La Reina, según subrayó el comisario, mostró especial interés por la sala dedicada precisamente a la guerra. El informalismo europeo y el expresionismo abstracto norteamericano, con obras de Pollock, Barnett Newman, Dubuffet, Saura, Chillida, Tàpies, Rauschenberg o Johns, entre otros, integran la segunda fase. De la tercera se ocupó el propio Jarauta en un “diálogo personal con obras que hablan de los problemas del arte en la actualidad”.

Detalle de la obra de Arnulf Rainer en la exposición 'Colección del IVAM. XXV aniversario'.

Detalle de la obra de Arnulf Rainer en la exposición ‘Colección del IVAM. XXV aniversario’.

Entre esos problemas figuran, qué duda cabe, la manida crisis económica. A ella se refirió Francisco Jarauta: “El IVAM tiene que encontrar su lugar en un momento donde la financiación resulta escasa”. Para hallar ese lugar, más que las cuentas importan los criterios que el museo dirigido por Consuelo Císcar desarrolle. Y aquí, de nuevo, surgen las críticas: “Existe una ausencia total de profesionalización en los procedimientos empleados por la dirección del centro y que en un sinfín de ocasiones hemos denunciado públicamente”, señala el comunicado de los críticos de arte y artistas visuales. El nuevo consejo rector del IVAM, integrado en su mayor parte por cargos políticos, tampoco ayuda a esa mejora de los criterios que permitan devolver al museo valenciano su buen lugar en el panorama internacional.

La celebración del 25 cumpleaños es una buena ocasión para retomar el rumbo. La colección presentada, y una vez más bautizada por la Reina Sofía, como ya lo hiciera cuando el IVAM nació, sin duda merece ser puesta en valor. Pertenece a miles de artistas que entonces, al igual que ahora, esperan su oportunidad. Oportunidad que sólo profesionales como los Vicente Todolí o Carlos Pérez de turno pueden otorgar con el criterio debido. Más profesionales, pues, y menos carácter político del consejo rector. Entretanto, feliz cumpleaños IVAM, el día en que la Reina tiñó de rojo sus dependencias.

Obra de Richard Linder en la exposición 'Colección del IVAM. XXV aniversario'.

Obra de Richard Linder en la exposición ‘Colección del IVAM. XXV aniversario’.

Salva Torres