“Nos queda una moral de supervivencia”

Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett
Premio Planeta 2015

Dos hombres y una mujer. Pero no se trata del convencional triángulo de la literatura romántica sino de un combate a cuerpo a cuerpo en el ring de la poscrisis. Ella es Irene, una poderosa empresaria al que su marido acaba de abandonar por una chica más joven. Ellos, Javier e Iván, un par de bailarines de estriptis y prostitutos de perfiles muy diferentes. Un profesor de Literatura en paro y un canalla simpático Y buscavidas. En Hombres desnudos, Premio Planeta de este año, Alicia Giménez Bartlett muestra su mirada más cruda sobre la realidad describiendo la degradación moral de unos personajes atrapados en sus propios miedos y miserias.

Una obra que se puede encuadrar en la literatura de la crisis. “La crisis ha sido la espoleta que ha hecho estallar una situación ya existente”, dice Giménez Bartlett. “Los valores que han contado para todos durante las vacas gordas han sido el éxito y el dinero. Ahora hemos comprobado nuestra fragilidad y todo ha sido llanto y crujir de dientes. Nos queda una moral de supervivencia que dudo que saque lo mejor de nosotros”.

En sus anteriores obras Giménez Bartlett se lució como creadora de tramas de intriga protagonizadas por la inspectora Petra Delicado, una saga de nueve títulos y una serie de televisión. En 2011, obtuvo el Premio Nadal con su novela Donde nadie te encuentre, fabulación sobre de la vida del maquis llamado  La Pastora. Ha escrito también varios ensayos.

Cubierta del libro Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett, Premio Planeta 2015.

Cubierta del libro Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett, Premio Planeta 2015.

En Hombres desnudos revela su capacidad para meterse en la piel de dos personalidades masculinas tan opuestas como son las de Javier e Iván, y lo hace a través de un lenguaje que refleja a la perfección su origen y manera de ser.

“Hace años escribí un libro titulado, Vida sentimental de un camionero”, recuerda. “No es proceso nuevo para mí. Me gusta crear personajes masculinos y no guiarme por patrones, sino intentar meterme realmente en pieles ajenas a mí. A veces pienso que empatizar con los demás ayuda a conseguirlo, sean hombres o no”.

Frente al dúo masculino, los personajes femeninos, Irene y su frívola amiga Genoveva, representan los nuevos roles de la mujer liberada que no duda en recurrir al sexo de pago. “¿Por qué las mujeres debemos acabar siendo los ángeles que cambiarán el mundo?”, se pregunta Giménez Bartlett ante  este cambio de actitud. “Sinceramente, el camino hacia la auténtica igualdad de sexos es un proceso largo y, mientras llega un mundo mejor, yo postulo que estemos en igualdad de condiciones con los hombres. ¿Es bueno contratar chicos de alterne? No, por supuesto; pero es lo que hay. Me niego a aconsejar sacrificios en beneficio del género humano”.

En plena campaña contra la violencia machista, opina que su origen se debe a “la falta de cultura, a la pobreza, a la burricie que ha fomentado una sociedad capitalista al cien por cien. Algunos han sido burros de carga sólo para consumir. Eso no ayuda a reflexionar, a evolucionar, a pensar. Es terrible, la verdad”.

Sobre el tema de la prostitución confiesa no tener las ideas muy claras. “Quizás yo multaría a los clientes como han hecho en Suecia, donde el problema parece haberse minimizado extraordinariamente”.

Alicia Giménez Bartlett. Imagen cortesía de la autora.

Alicia Giménez Bartlett, con el Premio Planeta 2015. Imagen cortesía de la autora.

Nacida en Almansa (Albacete), Giménez Bartlett estudió Filología Española en la Universidad de Valencia y Literatura Española en la de Barcelona, ciudad donde reside. “Hablo catalán, me gusta Catalunya, creo en los beneficios de la autonomía; pero de ahí a declarar la República bananera de Catalunya desde el balcón de la Generalitat hay un abismo”.

El éxito del premio mejor dotado de la literatura nacional ni se le ha subido a la cabeza, ni le ha hecho olvidar a su personaje más popular. Petra Delicado volverá. “Será mi próximo trabajo. La novela negra y los viejos rockeros y escritoras negras nunca mueren”.

Su visión del momento cultural que atraviesa España no es muy halagüeña. “Es horrible, patético, monstruoso. O la política se encamina a propiciar la cultura entre la gente o iremos a peor. Si alguna vez veo cinco minutos la televisión, cualquier cadena, me entran sudores fríos. ¿Eso somos, eso es lo que nos gusta?”.

Bel Carrasco

Russafa Escènica: 621 espectáculos en diez días

Russafa Escènica: ‘Lo prohibido’
Diversos espacios del barrio de Russafa. Valencia
Del 19 al 28 de septiembre

El regreso del festival multidisciplinar Russafa Escènica al barrio valenciano de Ruzafa significa, principalmente, dos cosas: que el éxito de la tercera edición, con un público de 10.000 personas, ha supuesto una bocanada de aire fresco para seguir trabajando con más fuerza si cabe, y que el festival sigue fiel a su objetivo de seguir creciendo y expandiéndose.

Las fechas no han variado y el lugar tampoco. Esta edición, la cuarta ya, se desarrollará durante los diez días que van del 19 al 28 de septiembre. Russafa Escènica se consolida así como el festival de otoño por excelencia y mantiene su apego por el barrio con más colorido de Valencia y con más artistas por metro cuadrado.

Lo que sí que cambian son los números y es que, año tras año, las propuestas escénicas que se presentan al festival se multiplican y por ende también las que finalmente pasan a formar parte de la programación del festival. Esta edición bate récords y presenta 30 estrenos absolutos cuyo contenido gira en torno a una idea: “Lo prohibido”, lema que acompaña a este cuarto aniversario y también a sus tradicionales actividades paralelas, el otro pilar de la programación.

Cartel de 'Lo prohibido' de Russafa Escènica 2014. Obra de Jorge Montalvo.

Cartel de ‘Lo prohibido’ de Russafa Escènica 2014. Obra de Jorge Montalvo.

De entre ellos, 23 pertenecen a Viveros, como el festival bautizó a los espectáculos de aforo y duración reducidos, este año subdivididos en las categorías de “Teatro textual”, “Teatro Musical” y “Artes en Movimiento” (que incluyen danza, marionetas, performance e instalación). Por otro lado, están los Bosques, sus “hermanos mayores” en cuanto a cabida y tiempo que representarán 6 espectáculos y lo que supuso la gran novedad de la pasada edición, el Invernadero, repetirá este año con un nuevo taller de teatro.

Pau Martínez, director de L´Alqueria Blanca; Ximo Flores, que junto a Teatros de los Manantiales vuelve a producir un espectáculo después de muchos años; el bailarín y ganador de un premio MAX Toni Aparici; Sergio Caballero y Eva Zapico, que repiten en Russafa Escènica, esta vez como directores, y un largo etcétera de profesionales del mundo de las artes escénicas se darán cita en esta edición.

Con todo, el total de pases que sale de la suma de los tres formatos durante los diez días de festival y que se abrirán al público el próximo septiembre será de 621. Una vez más las tiendas, salas, talleres, comercios y bares serán invadidos por el teatro, la música, la danza y las artes plásticas dirigidos a un público de todas las edades.

Invernadero

Si el año pasado fue el actor, director y dramaturgo Chema Cardeña quien se encargó de dar vida a un proyecto cuyo fin es contribuir a que los actores y actrices que terminan su formación se incorporen al mercado laboral, este año será el dramaturgo, guionista y director de cine y teatro valenciano Gabi Ochoa, en colaboración con la Plataforma Creador, la Plataforma OTI, Las Naves de Valencia y la Sala Russafa, quien llevará el timón este apasionante proyecto pionero en la Comunidad Valenciana.

Después de realizar un exhaustivo taller de creación e investigación teatral, los once alumnos que han sido seleccionados entre las escuelas de arte dramático de Valencia -Esad, Escuela del Actor, Off, Escalante y Estudio Dramático-representarán una propuesta escénica dentro de la programación oficial del festival en la Sala Russafa que, en esta ocasión y siguiendo el hilo conductor del festival, lleva por título “No hables de ello”.

El equipo de Russafa Escénica, más o menos al completo. Fotografía: José Luis Abad.

El equipo de Russafa Escénica, más o menos al completo. Fotografía: José Luis Abad.

Carmen Amoraga, madrina del festival

La escritora Carmen Amoraga, premio Nadal 2014 por su novela “La vida era eso” y finalista en 2010 del Premio Planeta por “El tiempo mientras tanto”, ha querido demostrar su afecto con el festival Russafa Escènica dedicándole unas palabras que reflejan a la perfección el alma de esta próxima edición. Con la idea de “Lo prohibido” como telón de fondo, Amoraga ha profundizado en el terreno de las voluntades ocultas, la reafirmación de la propia personalidad y de los deseos. Un texto íntimo, con el sello indiscutible de la escritora y que invita a participar y disfrutar de Russafa Escènica 2014.

«Los padres siempre dicen que las primeras palabras de sus hijos fueron papá o mamá. Es falso. Lo primero que aprenden a decir los bebés cuando comienzan a hablar es esto: no. Y lo dicen claramente, sin titubear ni balbucear. Dicen que no aunque quieran decir que sí porque decir no les reafirma frente al mundo que todavía no dominan. Dicen no aunque quieran decir sí porque en ese no se esconde su firme voluntad, su determinación, su deseo, de plantarle cara al mundo como un ser autónomo, diferente, único».

«Pero al poco tiempo ese no adquiere su verdadero significado, ese que nos acompaña durante el resto de nuestra vida. No queremos. No debemos. No podemos. No me apetece. No es bueno (para mí). Y en ese significado auténtico, íntimo, que hasta el final de nuestros días seguirá encerrando esa esencia de nuestra autoafirmación, no tiene cabida ese otro no que viene de fuera. No quieres. No debes. No puedes. No te apetece. No es bueno (para ti). Te lo prohíbo».

«Frente a eso, el niño que todos llevamos dentro vuelve a decir aquella primera palabra. No. De todo esto, de lo prohibido, de lo prohibible, de los síes y de los noes de la vida, decididos o impuestos, nos hablarán, nos revolucionarán, con todas las fuerzas de todas las artes los participantes en esta nueva edición de Russafa Escènica, este festival único y apoteósico que transforma el centro de una ciudad en permanente movimiento. Prohibido perdérselo». Palabra de Carmen Amoraga.

La programación ya se puede consultar en www.russafaescenica.com

El equipo, más o menos al completo, de Russafa Escènica: 'Lo prohibido'. Fotografía: José Luis Abad.

El equipo, más o menos al completo, de Russafa Escènica: ‘Lo prohibido’. Fotografía: José Luis Abad.