Entre el estar y el ser de Ingrid Wildi

Entre el estar y el ser, de Ingrid Wildi Merino
Aural Galería
C / Labradores, 17. Alicante
Inauguración: sábado 21 de febrero, a las 20.00h
Hasta el 4 de julio de 2015

‘Entre el estar y el ser’ es un proyecto concebido por la artista chilena, radicada en Suiza, Ingrid Wildi Merino, siendo su primera muestra individual en España que tendrá lugar en la Galería Aural. Esta exposición reúne dos instalaciones de índole político-social. La primera instalación consiste en una reflexión sobre la identidad regional de los pobladores del norte de Chile, lugar con el que la artista posee un lazo familiar. En la muestra se refleja la auto-representación del sujeto del norte chileno sobre su idiosincrasia y cómo ésta finalmente funciona en relación al sistema neoliberal mundial. La obra evidencia cómo el paisaje del norte de Chile es el resultado de una historia económica y política, conectada a intereses mundiales, que datan de la época de la revolución industrial europea.

Cartel anunciador de la exposición de Ingrid Wildi Merino en Galería Aural.

Cartel anunciador de la exposición de Ingrid Wildi Merino en Galería Aural.

En este trabajo la artista da cuenta de su concepto de Arquitectura de las Transferencias, tanto teórico como estético. Dentro del concepto de Arquitectura de las Transferencias se exponen las relaciones geoeconómicas y geopolíticas entre los países del Sur y el Norte del mundo, donde se produce el usufructo por parte de los sistemas neoliberales, instalados en buena parte del mundo a través de golpes de Estado y/o políticas de infiltración colonial.

Este sistema de transferencias económicas y simbólicas se ha emplazado en los lugares apetecidos para la extracción de todo tipo de materias. Tal intervención es realizada por los poderes hegemónicos de la globalización bajo nombres como “ayuda al desarrollo económico y cultural” o “construcción de progreso”. Bajo su concepto de “Arquitectura de transferencias”, de Ingrid Wildi Merino, se exponen las narraciones de los pobladores, donde percibimos la genealogía de los procesos económicos y sociales para la extracción de materias como el cobre en el norte de Chile, que luego es enviado a los países desarrollados.

Obra de Ingrid Wildi Merino perteneciente a su serie Arquitectura de las Transferencias, para la exposición 'Entre el estar y el ser'. Cortesía de Galería Aural.

Obra de Ingrid Wildi Merino perteneciente a su serie Arquitectura de las Transferencias, para la exposición ‘Entre el estar y el ser’. Cortesía de Galería Aural.

Al mismo tiempo, estas narraciones describen la llegada desde Suecia de materia tóxica con alto contenido de plomo y arsénico, para ser depositada en la misma región. Este tipo de transferencias en el mundo, sucede gracias a los intereses de la globalización, que repite las mismas estrategias coloniales que siempre ha ocupado. Así el sistema neoliberal promueve lo que llama “progreso”, a cambio de la “muerte a la vida”. La segunda instalación consiste en una coreografía para siete voces. Para construir esta coreografía Ingrid Wildi Merino le pidió a los participantes del Grupo Decolonial de Berlín que eligieran algunas frases del libro de Santiago Castro-Gómez “La hybris del punto cero: ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada (1750-1816)”.

La compilación de estas frases se realiza desde la reflexión del libro de Santiago Castro-Gómez, donde se analiza críticamente la arrogancia de la Ilustración europea en la Nueva Granada. Se trata pues de un discurso crítico que busca desnudar la realidad colonizadora tanto material como simbólica. La obra busca reconocer que también hay una explotación y extracción simbólica por parte del discurso globalizador. Esta relación se lleva a cabo transfiriendo un pensar concebido para la exterminación de las epistemes locales, apropiándose de geografías culturales y económicas con el fin de alimentar a las epistemes eurocéntricas hegemónicas. Este trabajo se define a través de una visión historiográfica crítica desde la perspectiva del Sur sobre las referencias epistemológicas locales.

Este conjunto de voces del Sur, disonantes respecto a la aspiración del discurso neoliberal, reúnen tanto los relatos locales de los habitantes del norte de Chile como los relatos teóricos decoloniales que desnudan los sistemas globalizadores, en un total de 99 retratos de personalidades que, tanto en la historia como en la actualidad, juegan un papel importante para los discursos descolonizadores.

Obra de Ingrid Wildi Merino. Imagen cortesía de Aural Galería.

Obra de Ingrid Wildi Merino. Imagen cortesía de Aural Galería.

Adiós a Emilio Sdun

Makma quiere rendir homenaje a Emilio Sdun. El artista alemán, afincado desde hace 20 años en España (pedanía cuevana de Los Guiraos) donde instaló su editorial “Prensa Cicuta” y desde donde ha ilustrado numerosos libros y se ha mantenido fiel a su gran pasión por la tipografía falleció victima de una enfermedad detectada hace unos meses.

Una manera de rendir tributo a la persona, al artista y al tipógrafo, la encontramos rescatando la entrevista en exclusiva realizada por makma (12 de diciembre de 2013), en el marco de la primera edición de la Feria del libro de artista de Alicante, FALA, que en la primera edición de la feria le concedió el premio a su trayectoria como editor.

Emilio Sdun (Leubnitz, Sajonia­-1944) empezó su futuro como impresor en la escuela de Artes y Oficios de Berlín en 1963. Pasaron algo más de dos décadas desde el inicio de su formación hasta que fundó su propia editorial. En el año 1984 creó Prensa Cicuta en un taller en Dreieichenhain, cerca de Frankfurt al Main,  en cuyo lugar desarrolló sus trabajos. El nombre de la editorial lo toma de una planta tóxica que crecía en la parte exterior del edificio donde se ubicaba la imprenta (Cicuta), lugar en el que se mantuvo hasta 1996, año en el que Sdun se trasladó a Almería (España) lugar en que reside y trabaja actualmente manteniendo el citado nombre. En la primera etapa de su carrera los libros que salían de su taller estaban impresos en Alemán, pero cuando se traslada a España,  pasa a imprimirlos en castellano. Recientemente (algo más de un año) ha creado la revista Sísifo, en la que como en la mayor parte de su obra predomina el texto en armonía con el espacio. El concepto Sdun pasa por el conocimiento del proceso de trabajo desde el inicio. Muchas de las letras para imprimir las elabora él mismo. Las talla si es necesario antes de montarlas en un molde para componer el texto y estampar, al igual que las ilustraciones que acompañan el texto que también realiza con diversas técnicas, litografía, serigrafia o grabado, por ejemplo. Hablamos siempre de pequeñas tiradas que por sus características se resuelven en libros con textos no muy extensos y con tiradas que van desde ejemplares únicos hasta cien. Su vida gira alrededor de los libros y de los instrumentos para hacerlos, para construirlos letra a letra.

 

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-¿Por qué se decidió a vivir de los libros?

Soy un amante de la poesía y de los libros en general. Tenía una biblioteca en Alemania procedente de la familia con la que conviví desde temprana edad, la recuerdo desde que tengo uso de razón, o antes, tal vez desde los dos o tres años. En ella había títulos de Goethe, Schiler, Eichendorff… parte de ésta biblioteca me la traje de Alemania progresivamente. Conforme iba reformando la casa en España y ganando espacio me iba trayendo la biblioteca y el propio material de imprenta.

 

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-¿Por qué España?

Mi sueño era Inglaterra, Irlanda, sur de Francia y España. En mis últimos años de residencia en Alemania trabajé con Fernando Arrabal en un libro de poemas, y después con la obra de Lorca. Finalmente me cautivó España y concretamente Andalucía. Aunque para ello siempre influyen las vivencias y la casualidad. Concretamente un viaje a Granada, el color de los montes, la Alhambra, la luz y la temperatura. En 1990 encontré en una aldea de Cuevas de Almanzora una pequeña finca con una casa abandonada en la Aldea los Guiraos donde me quedé hasta ahora.

-¿Cómo fue el proceso?

Adquirimos la casa y la fuimos reformando poco a poco hasta trasladarnos definitivamente. Era el año 1996. Desde entonces tengo la residencia y mi taller de trabajo allí.

-¿Cómo da a conocer su trabajo tan aislado de grandes ciudades?

Hubo un momento que considero es importante, en 1999 era el 250 aniversario del nacimiento de Goethe y fuimos invitados a participar en la feria Estampa de Madrid, donde acudimos con una obra realizada para tal fin, titulada “El libro de Zuleika-El diván de Oriente y Occidente”. Era un ejemplar único. Finalmente la obra no fue adquirida en aquel certamen y la conservo en mi casa. En ese mismo año los profesores de la Escuela de Arte de Oviedo me invitaron a realizar unas conferencias y cursos de tipografía y caligrafía con motivo de sus jornadas.  Desde entonces empezaron los contactos con otros institutos y especialmente con la Facultad de Bellas Artes San Carlos de Valencia con Antonio Alcaraz.

 

Mostrando su caja de música

Emilio Sdun mostrando su caja de música en Fala. Imagen Vicente Chambó

 

-¿Cómo ve el futuro del libro?

El taller de Prensa Cicuta es, –creo- uno de los últimos talleres de tipografía. Los jóvenes hoy en día trabajan con ordenadores, impresión digital y nuevas tecnologías. Con la irrupción de lo digital, creo que el libro de calidad y de creación manual tiene un valor añadido, por el hecho de ser realizado manualmente. Esto ayudará para que no se pierda. Lo más complicado lo veo en la creación de los propios tipos para imprimir, puesto que son de plomo, o de madera y se van erosionando o desgastando. La última fundición de tipos que conozco la realizó la fundición Bauer en Barcelona y cerró hace unos años.  Tras una conversación con el director de la compañía el Sr. Hartmann me dijo: sigue con tu trabajo que eres el único.

-Sr. Sdun, sin duda su trabajo ha contribuido a un pequeño renacimiento, a evitar la extinción de la impresión con tipos móviles, ¿Dónde más podemos encontrar continuidad?

Que yo conozca hay gente en Madrid, en Valencia, en Jaén, en Córdoba, en Málaga, en Santander, o en Granada, de los que yo tenga constancia, pero tengo entendido que hay más que continúan con la labor. Es una satisfacción para mí ser una pequeña onda expansiva.

-¿Qué le parecen las ferias de libro de artista que han surgido en los últimos años en España, Arts Libris, Masquelibros, y ahora Fala en Alicante?

Para mí ha sido una sorpresa porque existe una diferencia entre las ferias de Alemania y de España. En este tipo de ferias de Alemania se ven habitualmente ediciones de tiradas pequeñas y en España lo que se ve son muchos libros originales, libros de creación única en los que no se utiliza prácticamente nada la tipografía, con las excepciones de algunos editores como la Seiscuatro y otro que tengo frente a mí y usted conoce mejor que nadie en Valencia (Rie).

Emilio Sdun. Imagen Vicente Chambó

Emilio Sdun. Imagen Vicente Chambó

-¿Entre los alumnos y asistentes a clases y conferencias que usted ha impartido cree que hay la continuidad suficiente como para dedicar una vida profesional a ello?

No sé, (responde con aspecto serio) creo que mucha gente empieza con ilusión, hacen uno, dos libros, puede que alguno más, pero acaban dejándolo para trabajar de camarero por citar una forma de vida entre muchas. Cuando la edad me impida seguir con mi taller no sé qué ocurrirá con todo. En Uelzen (ciudad próxima a Hamburgo) desde hace ya 28 años, si no me equivoco, y con carácter anual, nos reunimos entre 12 y 15 artistas para  realizar una carpeta bajo un tema común en el que cada artista realiza una obra. Desde su origen es un trabajo colectivo relacionado con temas como el agua y los derechos humanos, principales asuntos que nos preocupaban. El espacio es una especie  de torre de agua de 40 metros de altura y cuatro pisos llenos de máquinas para imprimir y fundir letras en linotipia y monotipia. Esta torre: Hans–Hergot-Thurm Uelzen, se puede ver en www.menro.de. Los participantes somos impresores, encuadernadores, maquinistas, fundidores o creativos de mi generación. Pero como he dicho, ahora, las nuevas generaciones con las que he estado en contacto, suelen acabar en su mayoría renunciando al sueño de tener continuidad en una imprenta tipográfica.

Última obra de Emilio Sdun en torre Hans–Hergot-Thurm Uelzen, www.menro.de

Última obra de Emilio Sdun en torre Hans–Hergot-Thurm Uelzen, www.menro.de

-¿Es por lo tanto, el impresor-editor profesional con tipografía móvil una especie a extinguir?

Creo que sí.

 

Vicente Chambó