El V Premio Cañada Blanch recae en José Antonio Orts

‘Panoràmica. Premio de Adquisición 2018. Colección Cañada Blanch’
V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch
Centre Cultural La Nau
Sala Estudi General
Universitat 2, València
Hasta el 9 de septiembre de 2018

El artista José Antonio Orts, con la obra titulada ‘Trío de gotas de luz’, de Galería Punto, se ha alzado con el V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch. El Centre Cultural La Nau, de la Universitat de València , ha inaugurado anoche la exposición ‘Panoràmica. Premio de Adquisición 2018. Colección Cañada Blanch’, donde el presidente de la entidad, Juan Viña, ha dado a conocer y entregado el galardón, dotado con 7.000 euros, a la obra seleccionada en esta edición.

Hasta el 9 de septiembre podrá visitarse en la Sala Estudi General de La Nau esta exposición que recoge las obras de las galerías de arte que componen la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (LaVAC), propuestas por el comisario de la exposición Ricardo Forriols, director del área de actividades culturales de la Universitat Politècnica de València. La exposición está organizada por la Universitat de València, Fundación Cañada Blanch y LaVAC, con la colaboración de la Universitat Politècnica de València.

V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch. MAKMA

El jurado de esta edición ha estado integrado por Elena Vozmediano (crítica de arte); Carlos Delgado Mayordomo (comisario de exposiciones y crítico de arte); Juan Viña (presidente de Fundación Cañada Blanch); Paula Sánchez (directora de Fundación Cañada Blanch); los miembros del Patronato de la Fundación Cañada Blanch y coleccionistas de arte contemporáneo Manel Costa y Alfredo Argilés, y Norberto Piqueras (responsable de exposiciones Centre Cultural La Nau de la Universitat de València). La obra premiada “es una escultura lumínica de una sencillez formal y de un amplio alcance poético, que sintetiza las principales claves de uno de los más destacados cultivadores de arte electrónico del país”, ha señalado el jurado reunido este mediodía en La Nau para seleccionar la obra premiada.

Panoràmica propone un recorrido a través de la última temporada expositiva en las galerías que integran LaVAC y estará abierta coincidiendo con el cierre estival de estas. Se trata de una exposición resumen de la temporada, que al mismo tiempo supone un escaparate de presentación mientras las galerías permanecen cerradas hasta su vuelta en septiembre. La exposición muestra una treintena de obras de distintos lenguajes, soportes y formatos, firmadas por 18 artistas, que abordan el arte contemporáneo desde distintos enfoques: pintura (la técnica dominante), fotografía, dibujo, escultura y arte electrónico.

Los miembros del jurado que conforman el V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch junto a la obra ganadora, ‘Trío de gotas de luz’, de José Antonio Orts. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Los miembros del jurado que conforman el V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch junto a la obra ganadora, ‘Trío de gotas de luz’, de José Antonio Orts. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

 

El ébola de Berehulak en el IVAM

Ébola, de Daniel Berehulak
Sala La Muralla del IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 24 de mayo

Photon Festival presenta en la Sala de la Muralla del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la exposición ‘Ébola’ de Daniel Berehulak, fotoperiodista australiano premiado por su trabajo en Liberia, segundo país del mundo más afectado por esta enfermedad, cuando se cumple el primer aniversario de la declaración oficial de la epidemia en África occidental.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 24 de mayo, expone 50 imágenes tomadas durante los cien días que Daniel Berehulak trabajó cubriendo la crisis por la epidemia del ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea para The New York Times. Este trabajo se exhibe por primera vez en España tras haber pasado por Nueva York.

Las fotografías incluyen retratos en blanco y negro de los trabajadores sanitarios que arriesgaron sus vidas para salvar las de los demás e imágenes en color que explican, de forma exhaustiva, las dificultades cotidianas en medio de una epidemia que se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas y sigue activa. Así, con instantáneas del entorno urbano y rural, Berehulak describe de forma gráfica una dura panorámica de la epidemia.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Para los organizadores de la muestra, realiza un trabajo «minucioso», dando «importancia a las personas». El trabajo de Berehulak ha sido recientemente merecedor de importantes premios como el POYi 2015 (Photographer of the year, EE.UU); el premio Photo of the year 2014 con su trabajo ‘Ebola outbreak in Liberia’ en el Istanbul Photo Award (Turquía); el George Polk Award for Health Reporting 2014 (EE.UU) y el máximo galardón en el FIPCOM 2015, Fujairah International Photojournalism International Competition (Emiratos Árabes).

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en el IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

Según explica el propio Berehulak, durante su estancia allí pudo conocer «de primera mano» los cuidados que se dispensa a las personas afectadas y él mismo pasó por el proceso de protegerse y descontaminarse después de cada sesión de trabajo. Con esta exposición, el Festival inaugura su quinto aniversario y mantiene su apuesta por mostrar «el trabajo de fotoperiodistas que trabajan en profundidad temas de la actualidad internacional». La presentación de ‘Ébola’ da inicio a la edición 2015 que continuará en la semana de actividades Photon en el mes de mayo.

PhotOn Festival está organizado por un equipo de cerca de una decena de profesionales del fotoperiodismo y la comunicación que de manera no remunerada luchan «por el fomento del fotoperiodismo como forma de comunicación y como indispensable herramienta para el cambio social».

Fotografía de Daniel Berehulak. PhotOn Festival.

Fotografía de Daniel Berehulak en la exposición Ébola en Sala La Muralla del IVAM. Imagen cortesía de PhotOn Festival.

¡Cuidado con el dedo de Esteban Pastorino!

Esteban Pastorino
Kir Royal Gallery
C / Reina Doña Germana, 24. Valencia
Hasta el 12 de mayo

Suele ocurrir: prendados de la sorpresa técnica, vendamos los ojos a la gozosa contemplación estética. Es lo que un proverbio zen resume de la siguiente manera: “Cuando el sabio señala la luna, el tonto mira al dedo”. Que es lo que nos puede pasar ante las imágenes del fotógrafo argentino Esteban Pastorino (Buenos Aires, 1972). Encandilados con su destreza técnica, ésa que le ha llevado a poseer el Guinness de los Records por haber creado el negativo fotográfico más largo del mundo, podemos dejar de percibir sus fantasmales y enigmáticas vistas. Kir Royal Gallery nos muestra estos días en su espacio de Valencia esa combinación de objetividad científica y subjetividad artística.

Lo hace con una serie de fotografías panorámicas entre metacrilatos e iluminadas por detrás, en las que Pastorino, valiéndose de sus estudios de ingeniería mecánica, recoge vistas insospechadas de grandes urbes con su cámara de dos objetivos. Jorge López, director artístico de la galería, resalta la “toma panorámica única de 360º con cámara analógica”, que Esteban realizó en el Old Town de Pekín. Algunos han intentado probar, sin demasiada fortuna, la manipulación de semejante fotografía mediante photoshop. Nada de eso: Pastorino se las ingenia para lograr técnicamente tamaña panorámica.

Esteban Pastorino. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery

Esteban Pastorino. Imagen cortesía de Kir Royal Gallery

De una u otra forma, lo repite en ciudades como Nueva York, Washington, Tokio o Buenos Aires. Y en todas ellas, la sorpresa inicial por tan alargadas visiones de la realidad, por efecto del increíble movimiento de traslación de su cámara, va dejando paso al fantasmagórico paisaje que emerge una vez superada la admiración técnica. Es como si el ojo de la famosa computadora Hal 9000, con la que Kubrick impresionó en su odisea espacial, adquiriera de pronto un sentimiento insospechado a su cualidad mecánica.

La cámara fotográfica y el propio cinematógrafo son instrumentos nacidos al servicio de la ciencia, cuya curiosidad abrió enseguida la puerta de la subjetividad artística. Las imágenes de Esteban Pastorino guardan esa estrecha relación. Tienen su origen en la habilidad e inventiva del ingeniero mecánico que Pastorino lleva por fuera, para enseguida convertirse en extrañas instantáneas fruto del artista que lleva dentro.

De manera que lo que finalmente vemos, una vez saltada la valla de la espectacularidad técnica, es ese mundo de espectros y sombras que Máximo Gorki vio igualmente, tras esa primera impresión de realidad que le produjo el cinematógrafo de los Lumière. Jorge López lo explica muy bien, fijando su atención en una de las panorámicas de Pastorino, al observar el contraste entre lo fijo y lo móvil: “Hay un barrido de los objetos más estables, mientras los móviles aparecen perfectos”. He ahí la fantasmagoría a la que alude Gorki, una vez traspasado el umbral de la invención técnica. No les queda mucho tiempo, pero cuando vayan a Kir Royal fíjense en el reflejo de esa imágenes y tengan mucho cuidado con el dedo, sin duda perfecto, con el que Esteban Pastorino monta su cámara.

Salva Torres.