¡Qué horror!

Ni cautivos ni desarmados. Arte, memoria y dolor versus política o [violencia] en/desde [la España del] siglo XX
Colecciones de 9915 y Martínez Guerricabeitia
Centre Cultural La Nau
C/ Universitat, 2. Valencia
Hasta el 2 de octubre de 2016

Manuel Chirivella, presidente de la Fundación Chirivella Soriano, reflexionó en las páginas de la primera etapa de ARTS de El Mundo en torno al coleccionismo de arte apuntando el cambio sufrido en los últimos años a causa del capitalismo salvaje, donde el “todo vale” ha depreciado en muchos casos la labor del coleccionista vocacional. Coleccionistas que han sostenido el patrimonio artístico en momentos de crisis del Estado y que, como apuntó Mercedes Basso, de la Fundación Arte y Mecenazgo de La Caixa, invierten (se refería al auténtico coleccionista, no al arribista de turno) “no para escalar socialmente”.

Algunos de esos coleccionistas vocacionales se dan cita en La Nau de la Universitat de València para ofrecer una muestra de su labor, al tiempo que hacen memoria a través de su valioso patrimonio cultural. José Pedro Martínez Guerricabeitia recordó que las obras que coleccionaron sus padres, reunidas en la Fundación Martínez Guerricabeitia y depositadas en la propia universidad, guardaban un “marcado criterio de índole social y de denuncia de los males de la sociedad”.

Miliciana, de Alberto Korda, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

Miliciana, de Alberto Korda, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

La Asociación de Coleccionistas Privados de Arte Contemporáneo 9915, con su presidente Jaime Sordo a la cabeza, sigue ese mismo rastro al recordar el por qué de la cifra que justifica al colectivo: “El logo 9915 combina el carácter frío del número, con la historia a medio camino entre la pulsión atávica, incontrolada e irracional y el romanticismo azul de lo imposible, de lo irremediablemente humano, y del compromiso con las formas más elaboradas de la creatividad artística”. Además de ser 9915 el código con el que los organismos internacionales identifican a los coleccionistas en general.

Esa mezcla de pulsión atávica y elaboración de la propia pulsión es la que atraviesa la exposición Ni cautivos ni desarmados, que reúne en La Nau de la Universitat de València 40 obras y un mosaico de 28 fotografías pertenecientes a las colecciones de la 9915 y la Martínez Guerricabeitia. Todas ellas mostrando lo que aglutina el “largo y sonoro”, a modo de “proclama o pasquín”, subtítulo expositivo: “Arte, memoria y dolor versus política o violencia en la España del siglo XX”. Alfonso de la Torre, comisario de tan contundente razón de ser de la muestra, lo explica así: “Habla de la pervivencia de la violencia y el dolor como uno de los asuntos del arte”.

Monjas viajeras, de Carlos Saura, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Monjas viajeras, de Carlos Saura, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

Asunto que el propio comisario localiza en los albores de las vanguardias históricas: “Ni cautivos ni desarmados reflexionan sobre la violencia y el dolor contemporáneos, un tema que persigue o, incluso, atormenta al artista y al mundo del arte, especialmente desde la llegada del surrealismo frente al arte convencional, tradicional, sacro o realista”. Diríase, por tanto, que existe cierta relación entre la quiebra de ese universo simbólico que acoge y da forma al dolor, y ese otro en cuyo interior ya nada sutura la violencia, que campa a sus anchas una vez desgarrado su tejido narrativo.

Víctimas del bombardeo (Kosovo), de Simeón Saiz, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural LaNau.

Víctimas del bombardeo (Kosovo), de Simeón Saiz, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural LaNau.

Y es que el siglo XX que sirve de contexto a las obras de ambas colecciones, provenientes de una quincena de coleccionistas, es el siglo donde parece dominar la idea del horror como verdad más palmaria. Da lo mismo que tal cosa suceda en la España del franquismo y, a su rebufo, los años posteriores, porque como explica De la Torre, lo verdaderamente importante es “la reflexión más intensa sobre la violencia y el horror”, más allá “del contexto social y político en el que se movía Martínez Guerricabeitia”. Violencia y horror del que se nutren las 24 pinturas, siete fotografías, siete esculturas y dos obras audiovisuales, además del mosaico de otras 28 imágenes, a modo de reflejo de ese arte contemporáneo atraído por el abismo de la sinrazón.

“Este es el siglo del dolor”, se apunta en una cita de Paul Lafargue extraída de su ‘Diccionario abreviado del surrealismo’. Siglo atravesado por las dos grandes guerras mundiales y otras menores igualmente sacudidas por odios enfrentados. Y si la Olympia, decía el propio Manet (tal y como se recoge en la exposición), “choca, desprende un horror sagrado”, lo mismo cabe decir de las obras que se hacen eco del dolor que caracteriza al “surrealista” siglo XX.

Guantánamo, de Joan Fontcuberta, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Guantánamo, de Joan Fontcuberta, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

Obras que van del grito de Santiago Ydáñez, con esa boca desmesurada que parece ampliar la boca de ese otro grito famoso lanzado por Edvard  Munch, a la muerte del miliciano de Robert Capa, pasando por las víctimas del bombardeo en Kosovo (Simeón Saiz), el Guantánamo de Joan Fontcuberta o las notas por Guernica de Eduardo Arroyo. Guerras agujereando, pixelando, descoyuntando la trama interior de la obra de arte, encargada de acoger los efectos devastadores de una violencia muchas veces proyección de las propias ansias del artista.

El NO de Santiago Sierra viene a poner límite al horror, al tiempo que concede todo el protagonismo a la negación frente al carácter afirmativo de un siglo sospechosamente entregado a la destrucción. Muchas veces, autodestrucción o autocensura, como en los textos autocensurados de Concha Jerez, la cabeza demente de Darío Villalba o la Mujer de Juana Francés. También aparece el propio arte yacente, con Andy Warhol postrado letalmente en la obra de Kepa Garraza.

Fotografía de la serie España oculta, de Cristina García Rodero, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Fotografía de la serie España oculta, de Cristina García Rodero, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

La España del siglo XX comparece nítidamente en los casos de Cristina García Rodero, revelando su cara oculta en lugares inhóspitos de pueblos desabridos, de Alberto García Alix, con el dolor de Elena Mar, de Antonio Sánchez y sus niños de la guerra, o de Juan Roig y sus toreros en la noche. Yoan Capote se sirve de una silla esposada para mostrar cómo hasta los objetos se hallan apresados, atenazados, de ese ambiente claustrofóbico dibujado por los compartimentos estancos de la guerra, en tanto vomitorio al que desemboca fatalmente la política mal digerida.

Ni cautivos ni desarmados, en alusión manida al último parte de guerra del general Franco, pretende darle la vuelta a aquel enunciado victorioso, para que sea el arte contemporáneo quien lo elabore creativamente a su favor. Elaboración, en todo caso, volcada hacia la pulsión atávica de la violencia que nos constituye y a la que conviene poner freno. De lo contrario, como recuerda Nuno Nunes-Ferreira, ahí están las 30 portadas de su ‘Primera Página’ de diversos periódicos, para recordarnos el carácter letal del siglo XX.

Dónde dormir I (Goya), de Eugenio Ampudia, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Dónde dormir I (Goya), de Eugenio Ampudia, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

También hay movimientos de resistencia como el expresado por Eugenio Ampudia en su serie ‘Dónde dormir’, invitando el autor a tomar espacios como el Museo del Prado, donde junto a ‘Los fusilamientos del 3 de Mayo’, de Goya, descansa una persona tumbada como los fusilados del famoso cuadro. Las zonas de vigilancia, tratadas por Carlos Garaicoa, ponen el acento igualmente en la más contemporánea fijación por el control y la manipulación en tiempos donde lo bélico adquiere un carácter, no por virtual, menos violento.

Las colecciones Marrtínez Guerricabeitia y 9915, al amparo de La Nau de la Universitat de València, hacen memoria de toda esa violencia y horror del doloroso siglo XX mediante una ingente creatividad. Precisamente la que permite recordar su prevalencia sobre la barbarie. El coleccionista Fernando Saludes, insistiendo en la importancia de la cultura, concluyó entonces: “Quién se acuerda de los ministros de la corte de Felipe IV, pero en cambio todo el mundo conoce a Velázquez. ¡Fíjese si tiene importancia la cultura!” Los coleccionistas de Ni cautivos ni desarmados también lo saben. 

Marifile, de Jorge Rueda, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau.

Marifile, de Jorge Rueda, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau.

Salva Torres

Cines de ayer a hoy

El libro de los cines de Valencia (1896-2014), de Miguel Tejedor
Carena Editors
Ilustración de la portada del libro: Paco Roca
Presentación: martes 26 de noviembre en El Corte Inglés de Avda de Francia
C / Pintor Maella, 37. Valencia

La fascinación que ejerce el cine no ha disminuido ni un ápice desde que el invento de los hermanos Lumière deslumbrara al mundo. De los ‘peliculeros’ ambulantes y los cines de doble sesión a los mini cines y el home cinema, la gran pantalla ha sido testigo y eco  de la evolución de la sociedad.

A partir de 1896 a la actualidad Miguel Tejedor, productor y realizador de programas de cine y televisión,  emprende un nostálgico paseo por las salas de cine de Valencia en un libro ilustrado que se presenta el martes, 26 de noviembre, en El Corte Inglés de la Avenida de Francia: El libro de los cines de Valencia (1896-2014) editado por Carena, ilustrado con más de 700 imágenes.

Portada de 'El libro de los cines de Valencia', de Miguel Tejedor.

Portada de ‘El libro de los cines de Valencia’, de Miguel Tejedor.

‘Apolo’ Pionero

«El 10 de septiembre de 1896, el teatro Apolo en calle Juan de Austria, ofreció por primera vez la sorprendente novedad técnica que estaba haciendo furor en todas las grandes ciudades de Europa», dice Tejedor. «Pocos días después, otros teatros de la capital, como el Princesa, Ruzafa, Olympia y Gran Teatro ofrecieron también breves filmes, con audaces temas nunca vistos por un público que sucumbió fascinado ante la mejor forma conocida de esparcimiento».

Más adelante aparecieron  otros locales concebidos específicamente para el llamado séptimo arte. El cine Moderno en la desaparecida calle de Rojas Clemente, el Romea en San Vicente esquina con Mesón de Teruel o el cine Lírico, antes teatro Trianon, en el actual paseo de Ruzafa.

Imagen del Cine Rialto, de la Colección de A. Castellote.

Imagen del Cine Rialto, de la Colección de A. Castellote.

60 salas en los sesenta

La ciudad de Valencia llegó a contar con 60 salas en los años sesenta y setenta, momento cumbre de los cines de doble sesión. «En esos años proliferaron nuevas salas en la periferia que ofrecían programaciones de dos o tres películas,  aderezadas con varias tiras de dibujos animados, precedidos del inevitable No-Do», recuerda Tejedor.

A la hora de cartografiar los cines valencianos hay que distinguir entre los de estreno y los de reestreno. Entre los primeros, de mayor confort y medios técnicos, destinados a las clases acomodadas, el autor destaca el Capitol de los años treinta, diseñado por Rieta Sister y en los ochenta, el Serrano del arquitecto Gutiérrez Soto, «que disponía de una magnifica visión en todo su aforo».

Entre los numerosos cines de sesión continua, algunos de los más recordados son: Savoy, Triunfo, Español, Tyris, San Vicente, Goya, D’Or, Metropol, Monumental Cinema, Jerusalén, Xerea, etcétera. «Cada valenciano tiene su particular lista de cines preferidos por muy variados y  diferentes motivos», comenta.

Cine Serrano, Desfilis 1107, Martí Serrano, en 'El libro de los cines de Valencia (1896-2014), de Miguel Tejedor.

Cine Serrano, Desfilis 1107, Martí Serrano, en ‘El libro de los cines de Valencia (1896-2014), de Miguel Tejedor.

Mini Cines

Los cambios sociales y económicos de finales de los setenta llevaron al cierre de las salas céntricas. «Los ciudadanos tuvieron en esos años ciertos incrementos de rentas del trabajo y buscaron diferentes modos de ocio», señala Tejedor. «Influyeron múltiples factores, como el uso habitual del coche para hacer excursiones al campo o practicar deporte al aire libre, la segunda residencia y la televisión en color, situada en el altar mayor de todos los hogares».

La proliferación de los vídeo-clubs acabó de dar la puntilla t ante la crisis de taquilla los  propietarios de las salas decidieron dedicarlas a negocios más rentables: edificación de vivienda, bingos o garajes. «En estas circunstancias el cine para sobrevivir tendió a asociar sus adecuadas mini-salas a los grandes complejos comerciales, repletos de variadas formas de consumo del ocio».

¿Y el futuro?

¿Los vertiginosos avances tecnológicos supondrán un nuevo y mayor peligro para la gran pantalla? «Mientras los productores presenten o fabriquen sus películas pensando en un primer y universal estreno en sala de cine, éstas seguirán existiendo», responde Tejedor. «Hay que tener en cuenta que el éxito o el fracaso de la futura y larga explotación de su producto en otros distintos formatos y sistemas, depende del inicial resultado durante las sesiones de estreno ante un público sentado en sus butacas,  envueltos en esa particular y cómplice penumbra que sólo proporcionan las salas de cine», concluye Tejedor.

Detalle de la portada de 'El libro de los cines de Valencia (1896-2014)', de Miguel Tejedor.

Detalle de la portada de ‘El libro de los cines de Valencia (1896-2014)’, de Miguel Tejedor.

Bel Carrasco

La escena valenciana, contra viento y marea

Temporada teatral 2013 / 2014
AVETID, Associació Valenciana d’Empreses de Teatre i Circ
C / San Vicente Mártir, 41. Valencia

La escena valenciana comienza la temporada 2013/2014 cargada de nuevos proyectos e ilusiones. Con más voluntad que medios, las empresas teatrales siguen perseverando para que el teatro valenciano continúe vivo. A pesar de las adversas circunstancias, como la terrible bajada de contratación o el exagerado incremento del IVA cultural no están dispuestas a rendirse. Prueba de ello es la gran actividad escénica que las compañías de calle han mantenido durante este verano. Produccions Scura ha paseado los diversos espectáculos de Scura Splats, La Banda del Drac y La Furtiva por todo el territorio nacional, finalizando el periodo estival con su presencia en varias ferias y festivales: La Feria de Tàrrega con un pequeño stand, el Festival de Cadences de Arcachon (FR) representando el espectáculo “Las chaussures en l’air” y con “Sabates” que, junto con el espectáculo “Sortilegi” de Màgic 6, han estado programados en el MIM de Sueca. El Teatre de l’Home Dibuixat, también ha  participado en dos importantes festivales franceses: Festival Changé d’Air (Changé) y Festival Le Chainon-Manquant (Laval).

Este otoño viene repleto de celebraciones, ya que son varias las compañías de AVETID que cumplirán años durante esta nueva temporada. La Pavana, L’Om-Imprebís y Zircó Producciones, cumplirán 30 años, mientras que el Circo Gran Fele y Albena Teatre conmemorarán su vigésimo aniversario.

Entre los espectáculos para adultos que se presentan por primera vez esta temporada podemos destacar: “Decamerón Negro” y “Otro mundo es posible” de L’Om- Imprebís, que se han estrenado en el Teatro Cervantes de Alcalá de Henares el 28 y 29 de septiembre respectivamente; Olympia Metropolitana apuesta fuerte en el Teatro Talía con “Un Déu salvatge”, primera versión en valenciano de la exitosa obra de Yasmina Reza; La Ferroviaria estrenará en la Muestra de Autores Contemporáneos de Alicante, “La dona sense atributs”, a partir de la novela homónima  de Carles Cortés; Albena Teatre presentará su nueva producción “Ficció”, con autoría y dirección de Carles Alberola a finales de noviembre en el Teatro Flumen, y continuará con sus actos de celebración del 20 aniversario con la reposición de “Spot”, que se representará en el mismo teatro durante estas navidades; Circo Gran Fele, también dentro de los actos de celebración de su aniversario, entre los que se encuentran numerosas actividades paralelas como exposiciones interactivas, talleres o feria,  ha creado el espectáculo “Viaje a la Luna”, una producción que se estrenó en el Festival Sagunt a Escena y estará estas Navidades en el Teatro Principal de Valencia.

Otro mundo es posible, de L'Om Imprebis.

Otro mundo es posible, de L’Om Imprebis.

Asimismo, La Pavana participa en la coproducción de “Terapias / Terapiak” de Christopher Durang con la compañía vasca Vaivén, espectáculo estrenado por la propia compañía en 2004 y que se presentará en diciembre en La Rambleta.

Durante esta temporada los espectáculos de las  compañías valencianas recorrerán importantes festivales como “Kafka i la nina viatgera”, de Albena Teatre, en el Festival Temporada Alta de Girona y la Fira d’Arrel Tradicional de Manresa; el “Sueño de la Razón” de La Ferroviaria se paseará en noviembre por el Festival D. Quijote de Paris; “La Bella y La Bestia” de la Carreta Teatro se estrenará en el Festival Medieval de Elche del 29 al 31 de octubre, para posteriormente girar por las ciudades de  Valladolid, Palencia y Granada.

Muchos otros espectáculos recorrerán diversos lugares de nuestra comunidad y de la geografía nacional como “Midsummer” de Albena en el Teatro del Mar de Mallorca; “Una Jornada Particular” de la Pavana que visitará Catalunya, Madrid y Galicia, o “Una hora i mitja de retad”, propuesta de la misma compañía que se presentará en febrero en el Talia.  L’Om-Imprebís continuará su gira en la Coruña, Murcia y Pamplona con “Transición”; Saga Producciones llevará al Teatro Principal de Valencia (del 30 de octubre al 3 de noviembre) un clásico de la zarzuela de los maestros Lleó, Perrín y Palacios, “La Corte del Faraón”. Además de continuar con la gira nacional de “Educando a Rita” que próximamente (20 de octubre) visitará el Teatro Arniches de Alicante.

De izquierda a derecha, Jaime Linares, Pilar Almeria, Empar Canet y Pep Ricart, en Un déu salvatge.

De izquierda a derecha, Jaime Linares, Pilar Almeria, Empar Canet y Pep Ricart, en Un déu salvatge.

Las compañías también han trabajado en numerosas propuestas para los más pequeños y público familiar como: CeBe Muntatges Teatrals, que apuesta por la colaboración España – Colombia,  presentando “El faro de los corazones extraviados” basado en un cuento homónimo de Celia Santos en coproducción con la compañía El Submarino invisible del Capitán Nemo de Bogotá. Entre otras coproducciones, esta vez con El Centre Teatral Escalante, tenemos “L’Home Invisible” de La Pavana, que se estrenará en enero de 2014 y continuará representándose hasta marzo. Igualmente en coproducción con el Escalante, la compañía L’Horta Teatre pone en escena “Cyrano de Bergerac”,  en cartel de octubre a diciembre y “Martina i el bosc de paper”, en esta ocasión una producción exclusivamente propia que estrenarán el 10 de noviembre en la sala l’Horta. Son varias las compañías que estrenan sus nuevas producciones en salas propias como: El Teatro de la Caixeta, que presentará “Aladino” el 9 de octubre en el Teatret, y Zircó Producciones, que como plato fuerte dentro de las actividades de conmemoración de su aniversario, pone en escena el próximo diciembre una nueva versión de una de sus primeras producciones (1984) ”Bandidubi“, ahora  “Bandidubi 3D” . Otras propuestas para público familiar dentro del género musical es la de Màgic 6 que presenta el “Gato con Botas. El Musical“, y Jácara Teatro que estrena “Gominoles” con la que pretende endulzar la vida de los jóvenes espectadores y concienciarlos de la importancia de la moderación en el consumo y la buena higiene bucal.

Otros espectáculos para niños y niñas que recorrerán los teatros son: “Cuento de Navidad” de la Ferroviaria,  que iniciará la temporada en Valladolid y Miranda de Duero; “La bella dorment” y “La pell de gallina” de L’Horta por la Comunidad Valenciana, Cataluña y Navarra; “Uhhhh!!”, “Hamelin”, “Escobas”, “Por Qué NO?”, “Presence”, “El Florit Pensil” de Màgic 6. Fòrum Teatre i Educació  inicia su decimonovena campaña de teatro educativo para el aprendizaje de la lengua inglesa con numerosas producciones como:  “Destination: London”, “The secret diary of the ripper”, “Mary Magic in flower”, “Mari Magic at the north pole”, “Mary Magic and the sound of the leaves”, “Animals”  y “Livingstone, I suppose”. Mientras que la incansable  “Piedra a piedra“, una propuesta de El Teatre de l’Home Dibuixat, estrenará su versión del espectáculo en alemán actuando en el Instituto Cervantes de Munich. Además se paseará  por numerosos lugares y festivales como: el Festival Découvertes, images et Marionnettes de Tournai en Bélgica,  Big Break festival (Rusia), el Festival International de Théâtre pour Enfants Néapolis de Túnez , País Vasco francés o  Suiza.

A todas estas propuestas escénicas que nos ofrecen las compañías de AVETID, se pueden sumar las creaciones del Centre Dramàtic de Vila-real “Hamlet” y “Tartufo”, que gestiona desde sus inicios, hace dos años, el Teatro de la Resistencia. Así como la nutrida oferta escénica que  presentan las numerosas salas privadas que forman parte de nuestro colectivo como son el Teatro Olympia, el Flumen, Talia, la sala Zircó y las dedicadas al teatro para niños y niñas como L’Horta, la Estrella, El Teatret, La Carreta y ahora los nuevos espacios del Teatre de Lluerna, que ha abierto sus puertas recientemente en el barrio de Benimaclet, o el Teatro la Estrella que ha abierto una nueva Sala en Alcalá de la Selva (Teruel), una antigua masía rehabilitada en plena naturaleza. Mientras que en las otras dos salas de Valencia (La Petxina y el Cabanyal) celebrarán el 9º Festival amigos titiriteros durante el último trimestre del año.

AVETID, con todas estas propuestas, se dirige a todos los públicos para que llenen las salas, para que con su presencia mantengan vivo el teatro y circo valencianos. Sin público no hay teatro, sin público no hay magia, sin público nuestro trabajo resulta incompleto. Nos encanta recibir el aplauso cálido y entusiasta del patio de butacas, nos encanta poder llegar al interior de los espectadores, nos encanta poner una sonrisa en sus caras. Y por eso queremos cuidar, mimar y querer esa parte tan importante del hecho teatral. EL PÚBLICO.

De izquierda a derecha, Jaime Linares, Pilar Almeria, Pep Ricart y Empar Canet, en Un déu salvatge.

De izquierda a derecha, Jaime Linares, Pilar Almeria, Pep Ricart y Empar Canet, en Un déu salvatge.