Los repliegues de la materia

‘Neomismos, el Barroco como pretexto (I)’ de Carlos Nicanor
Twin Gallery
C / San Hermenegildo, 28. Madrid.
Hasta el 4 de junio de 2016

Carlos Nicanor se somete constantemente a la búsqueda de la forma no existente, aquella que todavía no ha sido vista, manejada y catalogada. Es la premisa de la que parte, una utopía de lo no archivado en el imaginario. Pero se deja seducir por el repliegue de la materia. Se sumerge en la forma preconcebida, en la representación de lo externo, del afuera de las estructuras perceptivas para reconstruirlas. Se interesa por la forma como constructo social, irónico y subversivo, por las superficies que nos hablan de un espejismo que oculta un espacio mucho más complejo a prioiri, pero que, despojado de la ampulosidad externa, se torna concepto universal. Estas estructuras se comportan como espejos que a través de un juego de posiciones estratégicas generan una imagen, un escenario exterior. Una tramoya diseñada para hablar de lo nuevo a partir de la premisa de lo mismo, desde la contemporaneidad revestida de ornato. Es decir, desde un neo lenguaje.

Esto es el Barroco. Para el artista cada cosa debe ser contada de la manera más conveniente, y ahora ha elegido observar los mecanismos compartidos entre el presente y este episodio plástico. Neomismos está repleta de imágenes neobarrocas que rayan la evidencia superficial, una trampa sensorial, que suplican al espectador que colabore con ellas, no apropiándose de éstas sino, escuchando lo que a sus ojos les dice y recuerda. Nicanor elabora un relato a través de reflejos, retratos o naturalezas muertas; desde los géneros reinventados a los juegos de palabras, los galimatías y la crítica del absurdo. El marco es la ventana, la tramoya las superficies brillantes y la estructura la crítica inherente.

No se trata de un análisis ontológico de lo barroco, sino de trabajar con la parte teatral del género, jugar con las constantes históricas, con la derivación o sublimación estética y las transparencias ficticias. Esa ficción y realidad se entremezclan como las delicadas superficies textiles transparentes de una cortina mecida por el aire que entra por una ventana. Ese aire es lo vigente y la ventana es lo pretérito.

'Bodegón con aceituna'. Imagen cortesía de la galería.

‘Bodegón con aceituna’. Imagen cortesía de la galería.

A una y otra orilla del tópico, se parte de lo efectista y enfático. El huevo ocupa un lugar entre esos márgenes, la frontera sutil entre lo sagrado y lo profano, entre lo místico y lo absurdo. La poesía visual de la forma ovoide parte de la alegoría de la realeza que ahora se desplaza hacia la política y la economía actual. Encarna el poder fáctico, perdiendo poco a poco su origen metafórico. Qué fue primero, ¿la muerte del Fénix o su renacimiento?

El artista se siente atraído por esa narrativa de creación reversible y crea imágenes en reversa que parten de lo existente pero con un sentido de sospecha hacia la forma misma, hacia su origen. Así, el huevo es un contenedor, un regalo de monarcas y empresarios, conmemorativos de la supremacía: poder y perfección. Sin embargo, ese contenedor crea una ilusión a partir de lo simbólico y lo prosaico. Es el mecanismo desnudo, el cuál si llegamos a conocer, todos estaremos en condiciones de reproducirlo. Comprender el funcionamiento de estas estructuras otorga una soberanía reflexiva que permite partir hacía la crítica de los fundamentos sociales, políticos y teológicos.

De ahí que ‘Neomismos’ sea una construcción de imágenes porosas que erosionan y hacen permeable la frontera entre realidad y ficción -visibilizar mecanismos-, entre dobleces y pliegues que van hacia el infinito. Trata sobre ir a la contra de la ingenua defensa de la pureza del concepto de revisión y ejerce su versión desfigurada de la lógica del barroco: conocer el mundo a través de lo irreal. Esto es lo que Žižek llamaría el desierto de lo real -o capitalismo de ficción-, un mundo convertido en imágenes que acaban por ser más reales que la propia realidad.

Esa acción de dar existencia real a lo que realmente no la tiene se deja entrever en Retraso de Felipe V, imagen pixelada del rey, que produce una sensación de extrañeza. Lo antipictórico se debe a que pone en su misma estructura tres planos diferenciados: los perfiles y el frontal, como si de una escultura se tratara. La perspectiva es una subjetivación del personaje, según el movimiento del cuerpo el retrato se pliega y se repliega. Ese pliegue y repliegue es el barroco: la imitación, la simulación. La organización del espacio en pliegues de significación. Ésta es una imagen polisémica del retrato del rey que supera el contexto estético-histórico y parte de lo transcultural y transhistórico como principios de la ilusión visual. Los píxeles se organizan como pliegues, transforman la carne en fragmentos de madera y configuran una sátira de la inmortalidad que supone el ser convertido en imagen.

‘Neomismos’ genera un ambiente de anticuario moderno, en el que tiempo y espacio difieren. La materia se sale del marco, se apodera de él, se arruga y se desborda en escalas que responden a parámetros corporales. Exhalar e inhalar, respirar, es cuestión de tiempo, y la posición del cuerpo es cuestión de espacio. A través de Cartografía de la Isla de las Tortugas, se mapea una isla inventada que pertenece a un archipiélago barroco, un lugar por el que navegar de forma ensimismada. Esta pieza es un cuaderno de bitácora escrito al revés, acotado en un marco dorado suntuoso. Es un paisaje de islas tortugas, en las que probablemente se tome, como en ningún sitio, el aire de la banalidad. Ésta es otra de las ficciones posibles.

'My friend'. Imagen cortesía de la galería.

‘My friend’. Imagen cortesía de la galería.

Lo real se desdobla en representación y se instituye en metáfora, en temblor y euforia. Esta es una grieta en la sintaxis, es decir, una urgencia por la transgresión de la forma que cuestiona constantemente ese rompimiento sintáctico del lenguaje visual, como diría Omar Pascual Castillo. Carlos Nicanor se mueve con agilidad entre las capas de realidad, sin sentenciar una forma como verdadera -lo importante aquí no es la verdad-, sino la ilusión de una nueva génesis, una suma de formas creando un mapa o una cartografía meticulosa de la historia contada desde lo contemporáneo sin una linealidad histórica, sino como una superposición de tiempos infinitos.

La naturaleza muerta es ese tiempo infinito que se esconde detrás de una anamorfosis ontológica y fisiológica. Neomismos produce por tanto un efecto escenográfico del poder de la representación del capitalismo y de la sociedad del espectáculo. Una seducción sensorial en la que ser es ser percibido, por lo que el dominio debe ser percibido para existir en su trascendencia fosilizada.

Entonces nos preguntamos por lo que se esconde detrás de la naturaleza de lo real. Miramos a través del espejo y éste nos devuelve una imagen quebrada, un temblor recorre la carne y se activa ante la certeza de la existencia de lo velado sin poder tocarlo.

Dalia de la Rosa

Greta Alfaro: La naturaleza humana como problema

El cataclismo nos alcanzará impávidos, de Greta Alfaro
Galería Rosa Santos
C / Bolsería, 4. Valencia
Inauguración: viernes 30 de octubre
Horario de los pases de video durante la inauguración: 20.00, 20.45 y 21.30 horas
Hasta el 18 de diciembre de 2015

El cataclismo nos alcanzará impávidos reúne diversas fotografías de naturalezas muertas, una instalación con teléfonos móviles y la proyección, como elemento central, de un video de media hora de duración, protagonizado por Tim Kruger, que fue realizado por Greta Alfaro durante su estancia en la Academia de España en Roma como parte de una investigación en torno a la iconografía del martirio.

Escribe Bataille1, “La moral de Sade, según Maurice Blanchot, se funda en el hecho primario de la soledad absoluta. Sade lo dijo y repitió de todas las maneras; la naturaleza nos hizo nacer solos, no hay ningún tipo de relación entre un hombre y otro. Así pues, la única regla de conducta es que yo prefiera cuanto me afecta felizmente y que no me importe nada cuanto de mi preferencia pueda resultar perjudicial para el otro. El mayor dolor de los demás siempre cuenta menos que mi placer. No importa que tenga que comprar el más insignificante goce con un inaudito conjunto de fechorías, ya que el goce me halaga, está en mí, mientras el efecto del crimen no me afecta, está fuera de mí».

Creo que la inquietud que expone irónicamente El cataclismo nos alcanzará impávidos no es ni sobre la naturaleza, ni sobre la naturaleza del hombre, sino sobre lo que a la naturaleza y a la naturaleza del hombre les supone estar sometidos a la acción del hombre mismo.

La situación representada es extraña, desconcertante, como lo son los hechos sociales y de la historia radicalmente injustos, aquellos que evidencian el dominio y la incomprensión de unos hombre hacia otros y que resultan, verdaderamente, difíciles de entender.

1. Bataille, George, El erotismo

Obra de Greta Alfaro. Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos.

Obra de Greta Alfaro. Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos.

Nacho Paris*

*Extracto del texto para la exposición por cortesía de la Rosa Santos

Vanessa Colareta presenta Still Life: Story Behind

Vanessa Colareta. Still Life: Story Behind
Galería Nunc Contemporany
Wolstraat 15, Amberes. Bélgica
Inauguración: 15 de mayo a las 19:30 h.
Hasta el 6 de septiembre de 2014

La muestra expositiva de Still Life: Story Behind recoge obras seleccionadas de las series «Migrant» y «Éxodo».

Vanessa señala: «La idea de «Migrant» surge de la convergencia de varios factores ligados a mi experiencia personal como inmigrante y como mujer, por las sociedades que he conocido y la cultura en la que he vivido». Este cambio ha inspirado y desencadenado un deseo de compartir experiencias. Vanessa subraya el papel de las mujeres: «He decidido centrarme en las mujeres porque tienen una problemática particular, por ser mujer y por ser inmigrante. Las mujeres suelen tener condiciones laborales más precarias que los hombres. Ser inmigrantes las hace aún más vulnerables. . . «. La artista utiliza un género fotográfico inusual para denunciar este problema: la naturaleza muerta.

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

«La fotografía de naturaleza muerta tiene un gran potencial simbólico debido a los objetos que la componen. Estos objetos reflejan nuestra relación con el mundo y a través de ellos es posible esbozar un determinado estilo de vida o determinada una sociedad». Este tema también se desarrolló en la serie «Éxodo».

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Representar objetos comunes para transmitir un mensaje de importancia social y política al espectador es una técnica poco común en la actualidad. Las naturalezas muertas de Vanessa Colareta reflejan la inestabilidad, preocupación, nostalgia e incertidumbre sobre el futuro.

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Nacida en Lima, Perú en 1978, Vanessa Colareta vive y trabaja en Madrid. En 2013 fue nombrada Fotógrafa Profesional del Año en la categoría Naturaleza Muerta en los Sony World Photography Awards, Londres. Vanessa ha participado en exposiciones y eventos relacionados con las artes visuales, como «Art Lima 2014 » en la Escuela del Ejército de Lima (Perú) , » Sony World Photography Awards 2013 «, como parte del Mes de Arte , en la Casa de la Cultura en Bratislava, «Lima Photo 2013» en el Centro de la Imagen, en Lima (Perú), «Sony World Photography Awards 2013» en Somerset House de Londres y «Cafe Dossier» en La Tabacalera de Madrid , entre otros. Su educación artística comenzó en la Facultad de Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, España y continuó con el máster en Artes Visuales y Multimedia, en la misma universidad.

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, "Still Life: Story Behind" (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

Vanessa Colareta, «Still Life: Story Behind» (Naturaleza Muerta. Fotografía). Imagen cortesía de la artista.

La entropía y el fruto del amor en Luis Adelantado

Entropía suave de Sarah Bernhardt y El único fruto del amor de Florentine & Alexandre Lamarche-Ovize.
En la galería Luis Adelantado
c/ de Bonaire, 6. Valencia.
Hasta el 16 de Abril.

Entropía suave de Sarah Bernhardt

Para su primera exposición individual en Luis Adelantado Valencia, Sarah Bernhardt ha creado un cuerpo de trabajo que explora la definición casual de entropía como mediadora de un sistema de declive o caos. Aplicando esto en distintos medios de expresión, Bernhardt ofrece una selección de obras que se niegan a comprometerse con su estado actual, sino que mas bien se marchitan en el espacio de la galería mediante la evaporación o la emisión constante de calor, se vuelven desobedientes y complejas en su anulación. El suave énfasis en la entropía es, simultáneamente, una alusión a la fragilidad de los materiales utilizados, y al mismo tiempo un reconocimiento de que la entropía es un término más rigurosamente aplicado a la termodinámica y a campos científicos más amplios.

A menudo, partiendo de elementos clásicos y mitológicos, todas las obras se van sobrecargando en el proceso de su desmantelamiento, ya sea por la liberación de calor, el borrado literal de sus detalles o la evaporación de su contenido. “Sin título (tótem)” es un conjunto de objetos sensiblemente marcados, verticalmente unidos en un intento de animar a la lectura de los signos improvisados. Otros trabajos incluyen dibujos medio borrados de esfinges y esculturas hechas de mármol, pero cubiertos y emitiendo calor. En general, estas obras evocan un mundo de imágenes inestables y resoluciones maleables. En la exploración de los límites de los materiales, Bernhardt se niega a hacer trabajos que podrían ser visto como didácticos. Su trabajos más recientes han presentado preguntas sobre el residuo de las formas mínimas – en qué momento abruman los materiales las formas, y por cuánto tiempo se puede sostener un sistema sensorial de reconocimiento?

Sarah Bernhardt nació en 1989 en Canterbury, Reino Unido y vive y trabaja en Londres. Tiene una licenciatura en Bellas Artes en la escuela de Arte y diseño Central Saint Martins, de Londres. Sus exposiciones recientes incluyen “Open Cube”, comisariada por Adriano Pedrosa, en White Cube Mason’s Yard de Londres (2013); “XV Convocatoria Internacional” de Luis Adelantado Valencia (2013); “Co-Respondent” en Transition Gallery de Londres (2013).

S/T. Sobre de 1862, letras adhesivas rojas, zumo. 13x13'3cm, 2014. Obra de Sarah Bernhardt. Imagen por cortesía de la galería.

S/T. Sobre de 1862, letras adhesivas rojas, zumo. 13×13’3cm, 2014. Obra de Sarah Bernhardt. Imagen por cortesía de la galería.

El único fruto del amor de Florentine & Alexandre Lamarche-Ovize.

Para su primera exposición individual en la galería Luis Adelantado, Florentine y Alexandre Lamarche-Ovize presentan una serie de objetos, esculturas, dibujos y collages recientes que exploran la problemática de la representación a través de varias capas de composiciones y formas. Lamarche-Ovize comenzaron a colaborar en 2006, y con los años han desarrollado un lenguaje complejo que toma prestada su sintaxis de diversas fuentes, como los cómics, la literatura y referencias a la historia del arte. Su obra estudia de manera energética la vida cotidiana, con sus objetos, texturas, colores y olores. Exploran intensamente lo que les rodea a través de su trabajo, retomando temas clásicos como el retrato o la naturaleza muerta a través de dibujos, collages, esculturas y carteles exuberantes. El título de la exposición, El único fruto del amor, hace alusión a la canción popular del mismo nombre, según la cual el único fruto del amor es el plátano. Esta introducción musical establece el tono de su obra – llena de humor y auto-burla. La exposición ha sido formulada con la serie del mismo título como punto central. Esta serie de jarrones de cerámica pseudo-funcionales ha sido creada a partir de dibujos de plátanos, brócoli y pak choi. Cada jarrón lleva una flor refinada hecha a mano, que los artistas compraron en un almacén. Estos objetos de apariencia grotesca exploran la problemática de la pintura a través del tema de la naturaleza muerta, con referencias al Pop y a la idea del mal gusto, y al mismo tiempo juegan con los límites de lo decorativo en el arte.

En los últimos años, Lamarche-Ovize han experimentado con la cerámica, un medio que se asocia más con lo artesanal que con el arte contemporáneo. Este medio maleable les permite explorar las posibilidades de la representación en un espacio tridimensional con un vocabulario que viene del dibujo. Una serie de estudios de dedos – evocadora de la herramienta básica del artista, o el último cenicero que los artistas utilizaron en su estudio antes de dejar de fumar, son otros ejemplos del interés inagotable de los artistas por temas mundanos y cotidianos. Estas esculturas, presentan de nuevo lo que parece ser una fuente inagotable de asombro por su entorno inmediato; experimentando constantemente con el principio de realidad Freudiano. En su reciente serie de collages, los artistas siguen reflexionando sobre su propia práctica, y sus procesos de trabajo. Algunas de estas obras como A Sarah y A Sara (2) exploran los temas del retrato y el motivo. Para la serie Collage Poubelle, los artistas reciclan sus propios dibujos fallidos. Componen trozos de estos dibujos sobre fragmentos de tela que luego cubren con una lámina de plexiglás. Este último gesto, añade profundidad a una composición que parece más interesada en sus tonalidades rítmicas. Usando el humor como un dispositivo de auto-reflexión, el trabajo de Lamarche-Ovize presenta una realidad muy rica pero fragmentada. Su práctica artística ofrece un sinfín de posibilidades para sumergirnos dentro y fuera del tiempo, del espacio y de nuestro entorno cacofónico.

Florentine y Alexandre Lamarche-Ovize (1978 y 1980), viven y trabajan en Aubervilliers, Francia. En 2011 fueron seleccionados para el “XIII Call” en Luis Adelantado Valencia. Sus exposiciones individuales incluyen La Galerie, Noisyle-Sec y Le Micro-Onde, Centre d’ art de l’ Onde, Velizy. Exposiciones recientes incluyen The Drawer, en la Galerie du jour Agnès B, París, The Left Over Method en la galería Radiator, Nueva York, y Ravine en Les Instants Chavirés, Montreuil. Su obra forma parte de varias colecciones públicas francesas como FMAC, París y la Colección Altadis.

To Sarah (retrato). Collage. 200x150cm, 2013. Obra de Florentine & Alexandre Lamarche-Ovize. Imagen por cortesía de la galería.

To Sarah (retrato). Collage. 200x150cm, 2013. Obra de Florentine & Alexandre Lamarche-Ovize. Imagen por cortesía de la galería.