Sin ficción

Oleanna, de David Mamet, bajo la dirección de Luis Luque
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 25 de octubre al 5 de noviembre de 2017

‘Oleanna’, adaptación del celebre escritor cinematográfico, el norteamericano David Mamet, pasó por el Teatro Talía de Valencia sin perder en el camino un ápice de veracidad cruel. El director Luis Luque dejó en el mítico teatro valenciano desasosiego a rebosar.

La obra se divide en tres actos con la intención de que sea el espectador quien guarde el equilibrio interior necesario, mientras el autor nos hace juegos de verdadero prestidigitador profesional. La estudiante Carol, con una ingenuidad en horas bajas, y John, su codicioso profesor de facultad, nos dan cerca de una hora sin respiro para mostrarnos que esa realidad es, lamentablemente, la realidad.

Oleanna en el Teatro Talía de Valencia. Foto: Malva Riestra

Oleanna en el Teatro Talía de Valencia. Foto: Malva Riestra

‘Oleanna’ nos muestra esa relación con tal tensión emocional que te deja clavado en la butaca con un parpadeo puntual. Fernando Guillén Cuervo defiende magníficamente un personaje con excelente linaje de poder cultural. Natalia Sánchez, con una curtida piel de intérprete, deja al espectador con la piel de gallina, haciéndole reflexionar sobre el abuso de poder.

Gran trabajo de acción en las tablas del Teatro Talía, donde el libidinoso profesor de universidad (Guillén Cuervo) muestra la prepotencia en estado machista, al creerse superior a una alumna que entra en su despacho con la necesidad imprescindible de subir la nota de un examen importante.

Análisis impúdico acerca del abuso sexual y la impunidad de los altos órganos, cuyas frívolas vidas están llenas de avidez y vacías de cualquier tipo de decencia. La falta de higiene moral del profesor “universitario” nos sumergirá en interrogantes derivados de unos valores cotidianos en peligro de extinción en este adolescente siglo XXI. Un drama psicológico que deja grandes reflexiones de vuelta a casa.

Oleanna, de Luis Luque. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Oleanna, de Luis Luque. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Raúl Bartleby

Ninette, fresca como una rosa a los 50

Ninette y un señor de Murcia, de Miguel Mihura, bajo la dirección de César Oliva
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 25 de octubre de 2015

A la encantadora francesita Ninette le sienta muy bien los años sin necesidad de liftings ni botox. El delicioso personaje creado por Mihura, uno de los cerebros de la mítica revista de humor La Codorniz, alcanza el medio siglo sin una arruga, en plena forma física y mental. Sedujo a Fernán Gómez que llevo la historia al cine, en 1965 con Rosanda Montero como Ninette, y también a José Luis Garci que la encarnó en una sexy Elsa Pataky en su película Ninette de 2005.

Ninette y un señor de Murcia estará en el teatro Talía hasta el 25 de octubre. En esta ocasión en la ingenua belleza de Natalia Sánchez muy bien arropada por actores de campanillas: Julieta Serrano, Miguel Rellán, Jorge Basanta y Javier Mora. Un reparto de lujo para contar una historia eterna, la relación entre el hombre maduro y la jovencita aparentemente inexperta, aunque no lo sea tanto.

Ninette y un señor de Murcia. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Ninette y un señor de Murcia. Imagen cortesía de Teatro Talía.

En la pacata sociedad española de los sesenta en la que la sexualidad estaba completamente reprimida, Mihura tuvo la genial idea de imaginar las peripecias de un provinciano que cruza los Pirineos y viaja a la Ciudad del la Luz para echar una cana al aire.

“Esta pieza contiene una profunda raíz erótica que, medio siglo después de su estreno, se mantiene espléndida y sugestiva”, dice César Oliva, director del montaje, producido por la compañía murciana la Ruta del teatro y Teatro Circo de la misma ciudad.

Cartel de Ninette y un señor de Murcia. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Cartel de Ninette y un señor de Murcia. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Una cana al aire

El murciano es Andrés, un señor de Murcia que tras recibir una herencia viaja a París con el fin de vivir una aventura erótica. Es el prototipo de español reprimido y banal, que piensa que la libertad que no disfruta en su país está en Francia. Por mediación de un amigo, Armando, se instala en un piso de un barrio popular, propiedad de Pedro y Bernarda, exiliados desde la guerra civil, y padres de Ninette, una típica francesita, con la que Andrés vive una relación erótica en su primera noche.

A partir de allí se producen una serie de acontecimientos que imposibilitan que el señor de Murcia baje siquiera a la calle a ver su anhelado París. Culpa principal de tales dificultades la tiene los encantos de la joven y el ingenio que despliega para mantener a su lado a un español que se convierte en proyecto de matrimonio convencional. “Ninette es una niña caprichosa y consentida, pero muy española en el fondo”, comenta la actriz Natalia Sánchez. “Desde el momento que aparece el señor de Murcia sólo piensa en casarse y tener hijos y crear una familia”, añade la joven actriz.

Natalia Sánchez es Ninette. Teatro Talía.

Natalia Sánchez es Ninette. Teatro Talía.

Bel Carrasco