El último concierto…de Al Tall

Al Tall: Últim concert (per sempre)
Palacio de Congresos
Avinguda de les Corts Valencians, 60. Valencia
Viernes 18 de octubre, a las 22.00h

Ahora que está de moda El último concierto, película de Yaron Zilberman que habla de los problemas de una banda de música al cumplir los 25 años, All Tall, que lleva renovando la música tradicional valenciana desde hace casi 40 años, se deshace también como grupo digamos que de muerte natural. Y para celebrar el sepelio, porque nada puede empañar la alegría de su brillante trayectoria que ahora se cierra, el grupo fundado por Vicent Torrent, Manuel Miralles y Miquel Gil, realizará igualmente un Últim concert este viernes en el Palacio de Congresos de Valencia.

Hace unas pocas semanas, hablaron de ello en el Octubre Centre de Cultura Contemporània. Y, entre otras cosas, dijeron: “Nos jubilamos del grupo, pero no de la marca Al Tall” (Vicent Torrent); “estaremos tristes y contentos por el patrimonio que hemos dejado” (Manolo Miralles); “hemos regenerado el lenguaje de la música tradicional valenciana” (Jordi Reig), y “he crecido como persona y músico en Al Tall” (Maribel Crespo). En ese Últim concert (per sempre), Al Tall contará con una buena representación de cantantes valencianos.

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, miembros de Al Tall, en la presentación en el OCCC de su último concierto

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, miembros de Al Tall, en la presentación en el OCCC de su último concierto

Como particular homenaje a tan dilatada trayectoria, recogemos algunos de los comentarios de Vicent Torrent, a modo de radiografía del grupo, en las diversas entrevistas que he mantenido con él a lo largo de estos últimos años.

“Nosotros subimos por primera vez a un escenario con dolçaines y bandúrries, pero mezcladas con bajo eléctrico y cantando al estilo de los labradores aunque introduciendo crítica social”. “Estábamos acojonados, pero el caso es que hubo rápida sintonía con el público y ese posicionamiento antifolclórico se entendió, o sea, que no es cierto que sean únicamente las letras las que han definido al grupo, sino el tipo de música que gastamos y que entonces carecía de precedentes”.

Al Tall estuvo en la cuerda floja hacia mediados de los 80, momento en que, como dice Vicent Torrent, “entramos peligrosamente en cierto aburrimiento”. Aburrimiento propiciado también por un contexto en que la pasión política de la transición dejó paso a cierto pasotismo. “La gente estaba cansada de tanta lucha y se volvió un poco pasota, lo mismo que los políticos. Pero aguantamos y resulta que ya en los 90 la gente joven se enganchó al grupo con un cariño tremendo y esto fue lo que nos salvó”.

 

Al Tall y amigos del grupo, durante la presentación en el OCC del que será su  último concierto en el Palacio de Congresos.

Al Tall y amigos del grupo, durante la presentación en el OCC del que será su último concierto en el Palacio de Congresos.

“La palabra vares nos la inventamos entonces como sinónimo de palo en el flamenco, y gracias a ese disco (Tocs y vares, 1983), cuyo sonido era un poco de arte y ensayo, obtuvimos una gran consideración fuera de aquí, si bien el público habitual nuestro no lo entendió demasiado. Se nos dijo que quizás habíamos ido muy para allá y que mejor hubiera sido hacer varas más tradicionales, que es lo que hemos hecho ahora. Por eso digo que Vares Velles (2004), siguiendo esa lógica, debería haber precedido a Tocs y Vares”.

 

Al Tall y amigos durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

Al Tall y amigos durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

“Aixó es Espanya (en Vares Velles) quizás es el tema más provocador, al plantear de un modo relajado que España se puede organizar de otro modo. De hecho, no sólo sintoniza con la canción nuestro público más adicto, sino también ese otro menos ideologizado que hace una lectura distinta y más suave del contenido de la letra”.

“Hay gente de la derecha que conoce nuestra música desde hace tiempo y se muestra encantada con ella, más allá de los contenidos de las letras”.

A les teulades (Vares Velles) es el síntoma de la resistencia que define al propio Al Tall. “Desde los tejados se tiene una visión de conjunto y se ven las cosas desde otra perspectiva, de ahí que sea un lugar de resistencia, como cuando uno dice lo de tirarse al monte”. “Despojar al folk de esa idea de cosa antigua también es una forma de resistencia: de resistencia musical”.

“Envit a vares era una forma invitar a la gente del jazz y del rock a que hicieran un esfuerzo de inmersión partiendo de nuestras bases de folk, de modo que nosotros hacíamos sonar un palo determinado y ellos se iban implicando”. “Pensamos que la improvisación del jazz le sentaría muy bien a nuestro folk, que precisamente mamaba en sus orígenes de esa misma improvisación y que luego se ha ido perdiendo”.

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

Salva Torres