El excepcional legado de la saga de los Madrazo

El Mundo de los Madrazo. Colección de la Comunidad de Madrid
Museo de Bellas Artes Gravina (MUBAG)
C / Gravina, 13-15. Alicante
Hasta el 15 de octubre de 2017

Los Madrazo están considerados como la saga más célebre e influyente del ámbito artístico decimonónico español. A través de sus obras se pueden recorrer las diferentes corrientes artísticas del siglo XIX. Tres generaciones de pintores nos transmiten el pulso de su tiempo: José de Madrazo Agudo, sus hijos Luis y Federico de Madrazo Kuntz, y los hijos de Federico, Raimundo y Ricardo de Madrazo Garreta.

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, la Diputación de Alicante y la Comunidad de Madrid exhiben en el Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante la mayor colección que se ha reunido sobre esta familia de pintores. La exposición ‘El Mundo de los Madrazo. Colección de la Comunidad de Madrid’ se podrá ver en el museo alicantino hasta el 15 de octubre.

Raimundo de Madrazo Garreta.Margarita Tewart de Madrazo. Imagen cortesía del MUBAG.

Raimundo de Madrazo Garreta. Margarita Tewart de Madrazo. Imagen cortesía del MUBAG.

La colección de los Madrazo pertenece a la Comunidad de Madrid desde 2006, gracias a una dación por pago de impuestos por parte de los descendientes directos de los pintores: María Teresa de Madrazo y Madrazo (hija única del pintor Luis de Madrazo Kuntz) y su esposo, Mario de Daza y Campos, que conservaban en su domicilio de Madrid un patrimonio extraordinario con obras de estos pintores.

Los Madrazo fueron pintores de éxito reconocidos y admirados internacionalmente. Artistas cosmopolitas e infatigables viajeros, completaron su formación en París y Roma ciudades en las que se relacionaron con las instituciones y los artistas más influyentes de la época. Desde sus importantes cargos oficiales en el Museo del Prado, la Academia y la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, José y Federico, pintores de Cámara, ejercieron de árbitros del arte español decimonónico.

Los Madrazo triunfaron como retratistas y posaron para ellos prestigiosos políticos, literatos y artistas de su tiempo, además de la aristocracia y la burguesía. Se transmitieron generacionalmente la habilidad en la captación del carácter de los representados que pintaron con depurada maestría.

La muestra reúne a través de 80 obras, “los tesoros” de temática costumbrista, religiosa y retratos recopilados y guardados por Mª Teresa de Madrazo y Madrazo. Obras que permiten al espectador un conocimiento de los hábitos y modas decimonónicas y dan rostro a una extensa familia que también destacó en el ámbito de la literatura, la arquitectura y la música.

Luis de Madrazo Kuntz. Maria Teresa de Madrazo y Madrazo. Imagen cortesía del MUBAG.

Luis de Madrazo Kuntz. Maria Teresa de Madrazo y Madrazo. Imagen cortesía del MUBAG.

Desde que la Comunidad de Madrid adquiriera la colección, ésta ha visitado diferentes ciudades españolas y europeas, pero es en Alicante cuando se podrá ver un discurso expositivo que reúne por primera vez a cinco generaciones Madrazo en una misma sala. Junto a ellos dos retratos de Isabel II sitúan a los autores en el contexto histórico del momento.

A continuación la muestra dedica, de forma cronológica, una sala a cada uno de los autores, lo que permite contemplar con detenimiento la estética que dominaba cada pintor. Además, como novedad, a las obras pictóricas, se ha sumado un conjunto de objetos y fotografías familiares así como correspondencia y apuntes de trabajo de los autores, una oportunidad única para descubrir los entresijos de esta familia de artistas y la historia que envuelve a estos retratos.

Según los comisarios, Montse Martí y Carlos González, para comprender la colección hay que tener en cuenta que esta selección no estaba pensada para ser obra de museo, sino para ser expuesta en una casa. Cada uno de estos cuadros guarda una historia.

La colección formaba un conjunto homogéneo, y a la vez cerrado, que había estado conservado en la esfera de la intimidad de la familia Madrazo, rasgo que la convierte en un legado excepcional. La exposición incluye un valioso testimonio que nos muestra cómo se hallaban las obras tras el desmantelamiento de la casa. Juan José Daza, heredero final de este patrimonio, abrió las puertas de su casa al fotógrafo Juan Manuel Castro Prieto, Premio Nacional de Fotografía, quien realizó una serie denominada con el sugerente nombre de “La seda rota”, en la que se puede ver el ambiente y el contexto en el que se encontraban estas obras.

Jose de Madrazo Agudo. Marquesa de Branciforte. Imagen cortesía del MUBAG.

Jose de Madrazo Agudo. Marquesa de Branciforte. Imagen cortesía del MUBAG.