Sobre papel: 40 años de dibujo

Sobre papel. Artistas en la Comunidad Valenciana
Colección Tomás Ruiz
Museo de la Universidad de Alicante (MUA)
Campus de la Universidad de Alicante
Sant Vicent del Raspeig. Alicante
Hasta el 28 de febrero, 2015

El coleccionista, crítico, activista cultural y ex galerista Tomás Ruiz ha realizado un intenso ejercicio coleccionista durante más de cuarenta años. Durante este tiempo, Tomás Ruiz ha ido acumulando dibujos, acuarelas y demás obras cuyo soporte básico es el papel y que ahora integran la exposición ‘Sobre papel’.

Obra de Moisés Mahiques en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

Obra de Moisés Mahiques en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

La muestra fue inaugurada el pasado miércoles por Ruiz, el vicerrector de Cultura, Deportes y Política Lingüística, Carles Cortés y la comisaria de la exposición, Marta Ruiz Espinós, en la Sala Sempere del Museo de la Universidad de Alicante (MUA).

Se trata de una exposición que articula un relato, si no del todo completo, sí bastante aproximado sobre el panorama trazado por artistas oriundos de la Comunidad Valenciana o que vienen trabajando y viviendo en ella de forma habitual, en esta disciplina pictórica. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero.

Obra de Josep Renau en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

Obra de Josep Renau en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

La Colección Tomás Ruiz supone la seña de identidad más definitoria de su propietario e impulsor, tras cuatro décadas  de rastrear y “meterse literalmente” en -casi todos- los estudios y talleres de buena parte de los mejores artistas del momento. La pasión por el arte constituye, sin duda, el principal motor que impulsa buena parte de la trayectoria profesional de Tomás Ruiz.

Obra de José Mederos en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de José Mederos en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Fruto de esa afición surge su propia colección artística, una colección que sobrepasando ampliamente el millar de obras, permite trazar un discurso que resulta bastante equilibrado en términos de estilos, a la par que ameno y coherente con lo que ha venido generando el arte desde mediados del siglo pasado hasta las primeras décadas del actual.

Obra de Pablo Bellot en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Pablo Bellot en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Carlos Domingo Redón en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz

Obra de Carlos Domingo Redón en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Vicente Cortina en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA). Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Vicente Cortina en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA). Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

 

Lo último de Moisés Mahiques

Moisés Mahiques. La letra con sangre entra
Galería Fernando Pradilla
Calle Claudio Coello, 20. Madrid
Hasta el 26 de octubre

“Tal vez un historiador no pueda preguntar cuál ha sido la realidad esencial de la “clase obrera” como tal independientemente de determinados giros del lenguaje histórico en los que se le ha conferido un significado.”
Gareth Stedman Jones, Lenguajes de clase, 1983

“Before the words there was the voice
Before de verse there was the sound”
Shara Worden, Before the words, 2014

Escribir sobre un trabajo artístico siempre implica asumir una limitación; es imposible intentar aprehender con palabras una realidad que opera utilizando otros mecanismos. A fin de cuentas la palabra es un espacio elusivo, una fuga que puede llegar a sugerir pero que, al final, generará más vacíos. Si a esto unimos el hecho de que el objeto del que se habla es un proyecto en torno al lenguaje la dificultad se acrecienta y surge el primer territorio de conflicto ¿es posible criticar una realidad con las herramientas que ella misma ha generado?

No será está la única pregunta que surja en este espacio, un lugar donde nos hemos de confrontar a nuestra propia relación con la palabra y con las situaciones que ella sustenta y legitima. De ahí que Moisés Mahiques (Quatretonda, Valencia, 1976) nos evoque un lema “formativo” como título para su exposición: “La letra con sangre entra” y que dentro de este marco se nos muestren series de dibujos como “Términos” (2012-2014) y “Letra pequeña” (2014) junto al vídeo “2.263 días / raciones” (2014).

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Si utilizamos una herramienta para establecer un comienzo podemos pensar en el Diccionario, elemento incluido en la muestra, como un facilitador en su supuesta neutralidad:

“letra. (Del lat. littĕra).

1. f. Cada uno de los signos gráficos que componen el alfabeto de un idioma.

2. f. Tradicionalmente, cada uno de los sonidos de un idioma.

3. f. Forma especial de los signos gráficos, por la que se distinguen los escritos de una persona o de una época o país determinados. (…)”
Diccionario de la lengua española | Real Academia Española, vigésima tercera edición, 2014

La definición se extiende a lo largo de toda la página, pero vamos a quedarnos con estas tres primeras. Nos encontramos así ante la grafía, el sonido y un rasgo que nos permite analizar un contexto (personal, histórico, territorial).

Podemos identificar estas tres realidades como unidades básicas que nos remiten al origen, a nociones neutras que configuran la palabra, el lenguaje y, por tanto, el pensamiento. Si tomamos los estudios de Denise Schmandt-Besserat sobre el origen de la escritura, la autora no sólo plantea un recorrido por la aparición de las primeras grafías, sino también por los intereses económicos y políticos que impulsan la aparición de las mismas. La autora también defiende la independencia de la escritura respecto al pictograma (dibujo) por lo que podemos afirmar que estas realidades surgen de forma paralela. El trazo es el portador de imágenes y conceptos, el dibujo y la palabra están más vinculados en nuestro imaginario de lo que pensamos en un primer lugar.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Pensamos a partir de la visión y el lenguaje, nuestras ideas se construyen en base a ellos, de ahí que exista ese interés por disciplinarnos, por mostrarnos cuales son las palabras nocivas y las imágenes prohibidas. Nuestra mente y nuestro cuerpo están regidos por estos tabús.

Esto es algo que hemos podido comprobar fácilmente en los últimos años. Palabras que se omitían o se cambian por otras menos perniciosas, empresas dedicadas al “naming”, asesores reescribiendo una realidad que, para una parte de la ciudanía, siempre ha sido así.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Instalación. Estructura de madera, pasta seca para sopa y pintura acrílica negra. Cortesía del artista.

“La letra con sangre entra” se articula en torno a estos ejercicios de disciplina, hablándonos de cómo la palabra ha sido un elemento de control y de cómo nos han “educado” y “reeducado” continuamente. Nuestro lenguaje se ha trasformado de una forma mucho más veloz de lo que nos atrevemos a reconocer y numerosos “Términos” han aparecido en nuestro vocabulario.

Las dos primeras series de dibujos nos evocan ese aprendizaje, los modos en los que aprendemos a no “salirnos de las líneas”, en los que domesticamos nuestro modo de expresión. Pero también los modos en los que las palabras pueden desmontar una idea y viceversa. Pero, como ya se comentaba anteriormente, la escritura y el dibujo son realidades colindantes.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Vídeo monocanal. HDV blanco y negro. 14’42». Cortesía del artista

No es la primera vez que Moisés Mahiques investiga sobre los mecanismos de control, violencia y dominación y algunas de estas preocupaciones anteriores, la arquitectura, el espacio…, se repiten en las estructuras arquitectónicas presentes en la sala que evocan las que encontramos en el vídeo. A fin de cuentas este espacio es el lienzo y el marco y de la acción. Trece actores que han crecido con la actual situación económica lanzan 2.263 raciones de pintura y sopa de letras contra un espacio en blanco, las raciones coinciden con el número de días trascurridos desde la primera mención de la palabra crisis por parte de un jefe de estado hasta la actualidad.

2.263 días en los que nuestro lenguaje ha ido transformándose para adecuarse a los modos de dominación acordes con nuestra realidad social y económica. 2.263 días en los que nos hemos visto obligados a comprender nuevos términos y descifrar una nueva letra pequeña constriñendo nuestra capacidad de imaginar otros escenarios.

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Moisés Mahiques.  La letra con sangre entra. Cortesía del artista.

Eduardo García Nieto

DKV Fresh Art, cantera de jovencísimos artistas

6ª edición del concurso DKV Fresh Art
Facultad de Bellas Artes de Valencia
La entrega de premios tuvo lugar el viernes 11 de julio

Nació hace seis años y no para de crecer. De aquellas primeras convocatorias, a las que se presentaron alrededor de 300 propuestas, DKV Fresh Art ya ha superado en su sexta edición las 1.600. Y es que este concurso de arte joven, dirigido a estudiantes de bachillerato o grado medio (de 15 a 21 años), se ha consolidado como cantera de jovencísimos artistas. Los 21 seleccionados, de entre el millar largo de estudiantes que han presentado sus trabajos, compartieron su estancia en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València (UPV) durante una semana.

Una de las fotografías de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art.

Una de las fotografías de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art.

Esos 21 “ganadores”, según expresión utilizada constantemente por los responsables de DKV Fresh Art para destacar el valor de los trabajos finalmente seleccionados, elaboraron una obra de arte durante su estancia en la UPV. Esculturas, fotografías, pinturas, dibujos, graffitis y videos que un jurado valoró para otorgar tres premios de 3.000, 2.000 y 1.000€ a los jóvenes artistas, más otros 1.000 destinados a los colegios de procedencia de los estudiantes. También se entregaron tres menciones especiales.

Videocreación de Sara Salmerón, tercer premio de DKV Fresh Art.

Videocreación de Sara Salmerón, tercer premio de DKV Fresh Art.

Ainhitze Egaña se llevó el primer premio por su escultura ‘Oreka’ (Equilibrio), un trabajo formal de cuidada estructura envolvente y delicado montaje. Marta Pérez logró el segundo premio por una serie de tres fotografías e instalación, sin título, con la mujer como protagonista sometida al más triste abandono. Sara Salmerón se adjudicó el tercero por una videocreación titulada ‘Tragos de rutina’. Las menciones especiales fueron a parar a Alba Mozas, por una compleja escultura; Alba Rodríguez, por sus dibujos geométricos, y Diocles Iaime, por sus dibujos de acetato titulados ‘Zeus’.

Escultura de Alba Mozas, primera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Escultura de Alba Mozas, primera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Sorprenden, en cualquier caso, los 21 trabajos por su calidad, supuesta la bisoñez de los estudiantes participantes. Lo cual dice mucho de los profesores que atienden su inquietud en los colegios, así como el asesoramiento que durante su estancia en Valencia reciben de los profesores de la Facultad de Bellas Artes, en cada una de las disciplinas a las que se presentan.

Dibujos de Alba Rodríguez, segunda Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Dibujos de Alba Rodríguez, segunda Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Fresh Art, como afirman sus responsables, nace con la intención de impulsar la creatividad e innovación a través del arte. Pretende promover las inquietudes artísticas entre estudiantes de bachillerato y ciclos formativos de grado medio, premiando a aquellos que destaquen por su creatividad en algún campo de expresión del arte contemporáneo. Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros; Alicia Ventura, coordinadora de Arteria DKV; Luis Framis, responsable del Proyecto Arteria DKV; Teresa Cháfer, directora de la Cátedra DKV Arte y Salud, y José Luis Cueto, decano de la Facultad de Bellas Artes, fueron los encargados de clausurar el concurso con la entrega de premios.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera Mención Especial del Jurado de DKV Fresh Art.

El jurado estuvo compuesto por Ismael Chappaz y Juanma Menero (responsables de la galería Espai Tactel), Álvaro de los Ángeles (Crítico de arte), Elena Fernández Manrique (asesora de artes plásticas de la Comunidad de Madrid), José Antonio García Krafess (director de la territorial levante de DKV), Rosina Gómez-Baeza (presidenta de Factoría Cultural y ex directora de ARCO), Rosario López Merás (directora de Proyectos Culturales de la Fundación Banco Santander), Moisés Mahiques y Juan Olivares (artistas de la Colección DKV), Javier Palacios (becado DKV Grand Tour), Salva Torres (periodista de El Mundo Comunidad Valenciana y codirector de la revista MAKMA), además de José Luis Cueto, Josep Santacreu y Alicia Ventura.

'Oreka', escultura de Ainhitze Egaña galardonada con el primer premio de la sexta convocatoria DKV Fresh Art.

‘Oreka’, escultura de Ainhitze Egaña galardonada con el primer premio de la sexta convocatoria del concurso DKV Fresh Art.

Only Paper, una vuelta a los orígenes

Only Paper. Exposición colectiva

Espai Rambleta

Bulevar Sur esquina Pío IX. Valencia

Hasta el 7 de noviembre

La tan cacareada muerte del papel parece haberle dado vida. La pasada semana se presentó en Valencia la revista de humanidades y economía La maleta de Portbou, en puro papel. Y, ahora, María Tinoco y Cristina Chumillas han comisariado una exposición ecléctica, que tiene, eso sí, como denominador común el papel. Un total de 14 artistas, completamente diferentes entre sí, exhibe su obra realizada en diferentes tamaños y formato, pero toda ella en papel. Only Paper es, sin duda, un título apropiado para reflejar esa unanimidad artística en torno a un soporte material que muchos dan por muerto, ante el arrasador avance de la tecnología, pero que no deja de renacer de sus cenizas.

Obra de Moisés Mahiques para Only Paper en Espai Rambleta.

Obra de Moisés Mahiques para Only Paper en Espai Rambleta.

Terminará siendo un objeto de culto al que acudirán los amantes de la buena vida artística. Entretanto, ahí sigue, mostrándose fuerte como Ulises ante el canto de sirenas digital que amenaza con hundirlo. Para ello, María Tinoco y Cristina Chumillas se sirven de 14 artistas cuya fuerza mayor reside en la consistencia que les proporciona tan frágil papel. Papel de todos los estilos, temáticas y colores. Papel ilustrado, collage, dibujo, “papercut”, diseño y hasta viñetas de cómic. Todo ello en la planta cuarta de Espai Rambleta, diseño de Tactelgraphics y que el DJ Cryïng Hemeroteqüe se encargó de sonorizar durante la inauguración.

Detalle de la obra de Tactelgraphics para Only Paper en Espai Rambleta.

Detalle de la obra de Tactelgraphics para Only Paper en Espai Rambleta.

Siendo el papel el elemento aglutinador de Only Paper, el variopinto abanico de propuestas de la exposición deja de chirriar bajo el manto protector de esa principal línea argumental. De este modo, el batiburrillo deja de ser tal para transformarse en un caleidoscopio de propuestas que tan pronto arrancan una sonrisa irónica al espectador, como le producen una acidez estomacal fruto del cóctel amargo que destilan en conjunto algunas imágenes.

Predominan las propuestas irónico festivas de El Rotor, Sergio Mora, Sobelman Corta y Pega (Elisa Gómez Sobelman), (Mamen) Agente Morillas y, ya más mordaces, Marcos Martínez, Valero Doval y, sobre todo, Eneko Las Heras, cuyo humor destila un aroma próximo al que destapa Chema Madoz con sus imaginativas fotografías. Elena Mir y Felipe Pantone se salen de ese universo crítico y sardónico, para plantear sutiles juegos ópticos mediante relieves y manieristas grafismos.

Detalle de la obra de Rafa Fonteriz para Only Paper en Espai Rambleta.

Detalle de la obra de Rafa Fonteriz para Only Paper en Espai Rambleta.

Tactelgraphics (Ismael Chappaz y Juanma Menero) prefiere enfundarse el chándal y mostrar un inquietante rostro cubista, que bien pudiera remitir al provocador manifiesto futurista de Marinetti (“no hay belleza sino en la lucha”). Como luchando anda Paula Bonet, con sus rostros de mirada angelical, mejillas sonrosadas y una mirada que por fuera seduce, mientras aflora cierta angustia existencial en sus pupilas. Las viñetas de Rafa Fonteriz, dentro de un marco narrativo de cine negro, también muestran esa contrariedad de lo bello y lo siniestro.

Obra de Agente Morillas para Only Paper en Espai Rambleta

Obra de Agente Morillas para Only Paper en Espai Rambleta

Y mientras todos ellos emplean entre tres y 11 imágenes para rendir pleitesía al papel, Antonio Fernández Alvira y Moisés Mahiques concentran sus respectivas propuestas en una sola imagen. Fernández Alvira, en esa línea de tensión que, en el fondo, recorre el conjunto, muestra dos cuerpos en lucha salpicados de guirnaldas y medallas, como estampa histriónica del poder. El dibujo “reiterativo” de Moisés Mahiques sobresale por su minucioso trabajo de figuras en bucle sobre fondo negro. Quizás sea ésta, de hecho, la mejor manera de decir que el papel sigue vivo, por su inacabada trayectoria en tiempo de sucesivos enterramientos. 

Detalle de la obra de Eneko para Only Paper en Espai Rambleta

Detalle de la obra de Eneko para Only Paper en Espai Rambleta

Salva Torres