Residuos, deshielo e incendios en Las Naves

‘Fotos pel Canvi’, de VV.AA.
Las Naves
Joan Verdeguer 16, València
Hasta el 8 de septiembre de 2018

Las Naves, a través de su red Connecta Cultura, y la Fundación Observatori del Canvi Climàtic. del Ayuntamiento de València, han organizado esta exposición de fotografías, en la que trece artistas de ámbito internacional denuncian el terrible panorama al que la acción humana ha sometido al medio ambiente.

Nombres como los de Gregg Segal, Caroline Power, Kerstin Langenberger, Georgina Goodwin, Patricia de Melo, Mark Gamba, Xaume Olleros, Olmo Calvo, Eloy Alonso, Miguel Lorenzo, Marc C. Olsen, Paulo Oliveira y la propia comisaria de la exposición, Tania Castro, son los autores y autoras de esta exposición que permanecerá en Las Naves hasta el próximo 8 de septiembre de 2018.

Imagen de la obra 'Acabando con los recursos del planeta', de Mark Gamba. Fotografía cortesía de Las Naves.

Imagen de la obra ‘Acabando con los recursos del planeta’, de Mark Gamba. Fotografía cortesía de Las Naves.

Por primera vez en España y en el seno de la exposición se presenta el trabajo del fotógrafo estadounidense Gregg Segal, ‘Seven days of garbage’ (siete días de basura), en el que el autor ha invitado a varias personas a no tirar los residuos que producían durante una semana para retratarlos con ellos tras siete días. Las imágenes nos muestran el gran número de residuos que producimos cada uno de nosotros. Se estima que cada persona genera 478 kilogramos de residuos al año y su tratamiento tiene graves carencias. Esta situación, entre otras cuestiones, origina importantes emisiones de gases de efecto invernadero.

Por su parte, Caroline Power pone el ojo sobre el grave problema del plástico; en las fotos y videos, que se difundirán a través de las redes sociales de Las Naves, la autora muestra la ínsula de plástico que se ha creado en la isla de Roatán, en el Caribe.

Igualmente, el deshielo y sus consecuencias son reflejados en las imágenes de Kerstin Langenberger, Eloy Alonso y Marc C. Olsen.

Imagen de la obra 'Plástico', de Paulo Oliveria. Fotografía cortesía de Las Naves.

Imagen de la obra ‘Plástico’, de Paulo Oliveria. Fotografía cortesía de Las Naves.

Los incendios forestales son cada vez más grandes y más devastadores, siendo uno de los impactos más claros del cambio climático advertidos por la ONU. En España, solo el año pasado, se quemaron un total de 174.788 hectáreas, aproximadamente un 0,63% del total del territorio. Sobre este tema se observa, con dolor las imágenes de Patricia de Melo,Tania Castro y Miguel Lorenzo.

En la exposición también se pueden ver imágenes del internacionalmente galardonado Olmo Calvo, de Mark Gamba, Paulo Oliveira, Georgina Goodwin y el fotógrafo valenciano Xaume Olleros, autor de la reconocida portada del Times durante la Umbrella Revolution en Hong Kong.

Esta exposición forma parte de la línea abierta recientemente en Las Naves, en la que se ha puesto en marcha un grupo de trabajo con el sector fotográfico de València, apoyando, así, a las industrias creativas culturales desde el área de la innovación.

Imagen de la obra 'España, camino de ser un gran desierto', de Eloy Alonso. Fotografía cortesía de Las Naves.

Imagen de la obra ‘España, camino de ser un gran desierto’, de Eloy Alonso. Fotografía cortesía de Las Naves.

 

Joan Jonas en la Fundación Botín

Joan Jonas: caudal o río, vuelo o ruta
Sala de Exposiciones de la Fundación Botín
C / Marcelino Sanz de Sautuola, 3. Santander
Hasta el 16 de octubre de 2016

La artista estadounidense Joan Jonas (Nueva York, 1936), pionera en la práctica de la performance, el cine experimental y la vídeo-instalación, es la protagonista de la exposición Joan Jonas: caudal o río, vuelo o ruta, que acoge la sala de exposiciones de la Fundación Botín en Santander del 25 de junio al 16 de octubre de 2016. La muestra ha sido comisariada por Benjamin Weil, director artístico del Centro Botín.

La creadora estadounidense presenta una nueva instalación multimedia, concebida específicamente para su exhibición en la Fundación Botín, que lleva a cabo en colaboración con quince jóvenes artistas internacionales, seleccionados por la propia Joan Jonas para participar en el Taller de Artes Plásticas de Villa Iris, que tuvo lugar del 6 al 24 de junio de 2016.

Un trabajo en el que la artista profundiza en su investigación sobre la compleja relación del ser humano con la naturaleza y el medio ambiente, un tema que ha sido una preocupación constante a lo largo de su trayectoria.

La nueva pieza se muestra junto a una selección de videos que documentan cinco de las más relevantes performances que la artista ha ejecutado en los últimos quince años: Lines in the Sand (2002); The Shape, The Scent, The Feel of Things (2004-2006); Reading Dante (2007-2010); Reanimation (2012); y They Come to Us without a Word (2015).

Este conjunto de obras brinda al visitante una perspectiva única del universo creativo de esta figura fundamental de la vanguardia neoyorquina de finales de los años sesenta y comienzo de los setenta.

Joan Jonas. Fundación Botín.

Reanimation, de Joan Jonas. Fotografía de Moira Ricci por cortesía de la artista y Gavn Brown’s Enterprise. Centro Botín.

A continuación, video de la exposición realizado por Néstor Navarro:

Joan Jonas III from Makma on Vimeo.

“Necesitamos un mesías que salve el planeta”

La hija del lector de nubes, de Bel Carrasco
Amazon

Una de las colaboradoras más asiduas de Makma ha publicado su última novela ‘La hija del lector de nubes’. Bel Carrasco dice sobre su reciente trabajo que, aunque continúa con la línea que ya ha establecido en novelas anteriores (como en ‘Abrir en caso de muerte’,  ‘El relojero de Real’ o su gran éxito ‘Las semillas del Madomus’), afronta en esta ocasión el riesgo de la publicación online. Mensaje ecológico, numerosas referencias literarias y, sobre todo, un gran deseo de llegar a todos los lectores.

Portada del libro "La hija del lector de nubes"

Portada del libro ‘La hija del lector de nubes’. Imagen cortesía de la autora.

En otras entrevistas ha afirmado que era cierta la frase de Rosa Montero “Las historias son las que te eligen”. ¿También ha ocurrido en este caso? ¿Cómo?

Sí, en cierta forma las historias te eligen. En la fase previa hay algo mágico e impredecible, una especie de chispa que enciende un fuego, pero hay que alimentar esa hoguera con mucho combustible para que no se extinga. Toda creación artística requiere un gran esfuerzo, pero creo que escribir una novela es la que más constancia exige. La chispa de La hija del lector de nubes se encendió hace dos años en Caudiel, un pueblo de Castellón, mientras paseaba por el campo. En medio de una ladera entre pinadas descubrí un grupo de cabañas de madera, un centro de meditación que se llama Syrio. Pensé que sería un buen lugar para refugiarse en caso de Apocalipsis o cuando el nivel del mar ascienda arrasando todo a su paso. A partir de ahí surgió Mireya y todo lo demás.

Como toda buena historia de aventuras, la protagonista, Mireya, se enfrentará a una serie de adversidades que le harán crecer como persona, ¿cree que el público se sentirá identificado con ella? ¿por qué?

María es la madre del Mesías que vino al mundo a salvar a los hombres del pecado original. Mi Mireya es a la vez madre y redentora, no de las almas sino de la contaminación y la podredumbre que infectan el planeta. Necesitamos un ser extraordinario que nos salve de nosotros mismos, de nuestra codicia insaciable. Mireya es bastante especial, a caballo entre dos castas y dos especies, aunque se conduce como cualquier chica adolescente, soñadora y enamoradiza. No es difícil identificarse con ella, porque en nuestro fuero interno todos nos consideramos especiales. Además, está rodeada de numerosos y variados personajes. Su padre Anton, el lector de nubes y encarnación de la bondad, Luke-Lele un negro superdotado que simboliza la lucha entre la carne y el espíritu, el malvado doctor Zaphyr, el capitán Arnadís, la bella Chao Ling…

¿Algún público en especial al que vaya dirigido el libro?

No está dirigido a un público o una edad concreta, aunque supongo que la disfrutarán más las personas con conciencia ecológica y animalista que tengan espíritu juvenil y de aventura. Las editoriales son muy estrictas a la hora de clasificar los relatos por edades. Yo no creo en esas divisiones, que me parecen arbitrarias. A los 15 años leí con gusto Madame Bovary y a los 40, Harry Potter. Mentalmente, la edad se lleva en el corazón. Físicamente, es otra historia.

¿Qué referentes específicos le han sido de más ayuda para ‘La hija del lector de nubes’?

La novela está plagada de referentes literarios y cinematográficos. He leído mucha literatura fantástica y de ciencia ficción, he visto muchas películas del género, y lógicamente se plasma en el argumento. No sólo como fuente de inspiración, sino también como un guiño a veces algo gamberro. Los miembros de una de las castas inferiores de la sociedad de Venturum, continente imaginario donde se desarrolla la acción, son los srecks. Dune, la brújula dorada, Las mil y una noches son algunos de los referentes entre otros muchos.

Bel Carrasco en la presentación del libro "Las semillas del Madomus". Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco en la presentación del libro ‘Las semillas del Madomus’. Imagen cortesía de la autora.

Se ha centrado a lo largo de su trayectoria como escritora en diversos géneros.  ¿Con cuál se siente más cómoda?

Fantástico, sin duda. La novela negra me encanta pero me cuesta urdir las sólidas estructuras que exige este tipo de relatos. Cuando empiezo una historia sé también cómo acabará pero no todo lo que ocurrirá entre el inicio y el desenlace. No lo sé ni quiero saberlo. Me gusta sorprenderme a mí misma, que lo personajes me sorprendan y me conduzcan por derroteros imprevistos. Si no funcionara así, creo que me aburriría. Mi forma de pensar, intuitiva y pirotécnica, se mueve con más soltura en el reino de la imaginación, cuando más libre mejor pero sin abandonar nunca la verosimilitud.

Sabemos que es una acérrima defensora del medio ambiente y también que su novela está ambientada en un planeta desolado, ¿puede tomarse como una llamada de atención a lo que inevitablemente parece que estamos destinados?

Efectivamente. Hay muchos problemas en el mundo pero el principal es el acelerado deterioro de la salud del planeta. Los mensajes ecologistas no llegan a calar en la gente. Se oye decir que viene el lobo pero nadie renuncia a su estilo de vida. Con esta novela he intentado recrear lo terrible que sería existir en un mundo sin pájaros ni animales, excepto algunos de granja para los privilegiados. Lo espantoso de estar constantemente atemorizados por la furia el mar, los tsunamis, y sometidos a fuertes diferencias sociales, las castas, y controles tiránicos como única forma de supervivencia.

Actualmente, el mundo editorial en papel se encuentra en un estado de crisis. Aceptando el riesgo, ha decidido publicar el libro a través del método online. ¿Cómo ha experimentado este nuevo modo de distribución y qué opina del mismo?

Mi experiencia con las editoriales salvo excepciones no ha sido muy positiva. No son mecenas ni oenegés sino empresas que deben cuadrar los balances y hoy día eso no es nada fácil. Es lógico que vayan a lo seguro, autores ya conocidos y novelas que conectan con el denominador común del gusto lector. Por suerte, las nuevas tecnologías abren un campo inmenso y lleno de posibilidades a quienes nos salimos de esos parámetros. Cuando inviertes un año, dos o más en una tarea que absorbe tu tiempo y energía, resulta muy frustrante que el producto final no encuentre salida. Estoy feliz de ser escritora indie.

¿Escribe libros por profesión o por vocación?

Es una vocación tardía. En este país sólo un puñado de escritores puede vivir exclusivamente de sus libros. Para llegar a fin de mes, la mayoría combina distintas ocupaciones con la literatura, en mi caso el periodismo. Los que escribimos por vocación lo hacemos impulsados por una necesidad de expresarnos, de volcarnos en una actividad creativa que es terapia y disfrute, aunque también tenga sus malos ratos. En todo caso, si uno no encuentra cierto placer con lo que escribe es imposible que los lectores lo hagan.

Bel Carrasco, autora de "La hija del lector de nubes"

Bel Carrasco, autora de ‘La hija del lector de nubes’. Imagen cortesía de la autora.

‘La hija del lector de nubes’ se puede encontrar en el siguiente enlace: https://www.amazon.es/La-hija-del-lector-nubes-ebook/dp/B01DAW6S50

María Ramis

Nueva edición de «Paisajes sostenibles» en Es Baluard

Es Baluard pone en marcha otra edición del proyecto Paisajes Sostenibles, un iniciativa que nació en 2014 con el apoyo de la Fundación José Navarro y con la intención de construir desde Es Baluard nuevos espacios de reflexión y acción vinculados a la sociedad actual y prácticas de conciencia responsable.
En sus Fundamentos, Es Baluard define el museo como un bien común que debe ser paradigma de respeto por la igualdad en todos los niveles así como de los derechos de los seres vivos con objeto de contribuir a un planeta más sostenible y solidario, manteniendo el respeto por los recursos medioambientales y la ecología a partir de la educación en valores cívicos, de compromiso social y de la cultura comprometida.
Se consolida este año una programación pionera en las Islas por su carácter innovador en línea con su intención de crear vínculos entre la cultura, el medio ambiente y el desarrollo sostenible. En la pasada edición se organizaron desde formaciones y charlas sobre paisajismo, permacultura, educación ambiental, sostenibilidad; hasta performances, proyecciones de proyectos arte-activistas por un cambio social e instalaciones. Colaboraron personas de relevancia como Eduardo Kac, Josep Pàmies, Olafur Eliasson y organismos como Slow Food, Coa Negra, Jardí Botànic de Soller, Fundació per la vida Poc a Poc, etc.

PROGRAMA 2016

  • El 12 de enero a las 18:30 h hacemos un avance del Festival Internacional Reflecta que celebraremos en junio, un año más, en Es Baluard. Se proyectarán los cortos finalistas de 2015 y se presentarán las bases de la convocatoria 2016 del Premio (Art)Activista Reflecta. Actividad gratuita.
  • El 26 de enero inauguraremos la zona huerto en la terraza superior de Es Baluard. Un nuevo espacio de intercambio de semillas y de conocimientos. En colaboración con la Associació Varietats Locals se elaborará un punto informativo con vista panorámica a la biodiversidad de la Isla. Actividad gratuita.
  • El 27 de febrero activaremos una propuesta piloto “Green and Play”, que consiste en una formación para educadores y pedagogos de dinámicas, recursos y estructuras para divulgar de forma creativa y lúdica los productos propios de estación y KM0 para una alimentación más inteligente y saludable. De 10:00h a 14:00h. Actividad gratuita con plazas limitadas inscripciones hasta el 15 de febrero a programesbaluard@gmail.com.
  • El 4 de marzo a las 19:00 h, se impartirá una conferencia sobre “Ecofeminismo” con Ruth Escribano, coordinadora de l’Oficina de Cooperació al Desenvolupament i Solidaritat de la UIB. El Ecofeminismo es una corriente de pensamiento que defiende la construcción de una sociedad ecológica, descentralizada, no jerárquica ni militarizada, con democracia interna y en la que prevalece el uso de tecnologías más respetuosas con el medio ambiente y pone la vida en el centro. Actividad gratuita.
  • El 2 de abril, en colaboración con el GOB, organizamos una visita a la Serra de Tramuntana. Los asistentes descubrirán a través de una excursión guiada los valores naturales y culturales de la Trapa, finca propiedad del GOB que adquirió en los años ’80 para su conservación y protección. Una vez allí se realizará un voluntariado ambiental de reforestación de plantas aromáticas que contribuyan a la recuperación ecológica de la finca al mismo tiempo que se compartirán conocimientos de sus usos para la salud y otros beneficios. Los resultados y la documentación del proceso se podrá visibilizar en la Zona huerto de las terrazas superiores del museo. Actividad gratuita con inscripción previa en programesbaluard@gmail.com.
  • El 18 de mayo tendrá lugar una actividad coincidiendo con el Día Internacional de los Museos, que este año lleva por título “Museos y Paisajes culturales”.
  • El 7 junio, a las 21:30 h, presentaremos la edición de «Reflecta 2016, el Festival Internacional de videoactivismo», en la que se proyectará la mejor selección de cortos de videoarte comprometido con el medio ambiente y el cambio social. Proyección en versión original subtitulada en castellano. Actividad gratuita.
  • Y para finalizar, en septiembre, traeremos la instalación sonora Charrúa, de Gustavo Tabares, parte del Pabellón de América Latina en la Bienal de Venecia 2015. La pieza de este reconocido artista uruguayo consiste en una reflexión sobre las identidades, las transnacionalidades y los procesos de globalización a través de grabaciones sonoras. Se podrá visitar en el Aljub desde el 6 septiembre hasta finales de noviembre de 2016.

Creciendo con Monique Bastiaans

La semana pasada, cuando todos paseábamos por la Plaza de la Virgen de la ciudad de Valencia, también caminábamos por un campo de cebada de 500 metros cuadrados de base que parecía caído del cielo. Un conjunto de más de 4.250 espigas de cebada hechas con arcilla por varios ciudadanos.

Algunos decían que se trataba de la ofrena a la verge, otros de les falles, de la mascletà… Era curioso ver cómo muchos transeúntes que paseaban por la plaza y desconocían el origen de esta instalación artística terminaban admirándola, se sentaban entre las espigas o se hacían fotos con la obra. Pero, ¿Quién había transformado ese entorno cotidiano?

Monique Bastiaans es la artista holandesa afincada en Chiva (Valencia) autora de esta obra llamada “Ejercicios para crecer”. Con este proyecto, era la primera vez en 70 años que se permitía el uso de la Plaza de la Virgen para una instalación artística no religiosa, una muestra de los cambios a nivel cultural que están pasando en Valencia. Por este motivo quise saber más sobre su obra y me reuní con ella, casualmente en el IVAM, otro espacio que también está cambiando.

Pregunta: Para alguien que no conozca tu obra: ¿Quién es Monique Bastiaans?

Monique Bastiaans: Soy escultora. Comencé hace muchos años trabajando la escultura en bronce, un material que conlleva un proceso muy lento para obtener la pieza final, y como mi cabeza pensaba más rápido,  comencé a pintar. Estuve un tiempo pintando hasta que llegué a España y volví a mis raíces, que son las tres dimensiones.

Cambiar de país también te cambia por dentro. Por este motivo cambié el material del bronce por otros que me permitían más rapidez en los procesos. Por ejemplo, utilizaba materiales encontrados o materiales sintéticos, aunque los estoy sustituyendo en este momento por materiales más limpios, como el cartón, el hierro y la cerámica.

P: ¿Y por qué ese cambio en tus materiales de trabajo?

M.B : Porque quiero respetar el medio ambiente. Ahora, por ejemplo, trabajo con engrudo que es un material natural que puedo devolver a la naturaleza. Si a mí me da placer trabajar con este material, imagínate a la tierra.

P: En tu obra trabajas en entornos naturales o evocas estos espacios. ¿De dónde viene esa motivación por trabajar en la naturaleza?

M.B: Creo que porque vivo en el campo. Estoy a gusto con las plantas y ese proceso de crecimiento alrededor también forma parte de mi vida y aprendo al observarlo. Además, una de mis frases favoritas es Natura Artis Magistra, es decir, que la naturaleza es la maestra de las artes. Y es cierto. No hay ningún artista que pueda sorprender con tanta variedad. Cada matiz de luz, cada color o cada momento cambia constantemente.

Fotografía de Eva Máñez

Monique Bastiaans. Foto: Eva Máñez.

P: Entonces, ¿podríamos clasificar tu obra dentro del Land Art?

M.B: Sí. En la naturaleza siempre soy muy respetuosa, nunca quedan residuos. A mí me interesa el diálogo entre la obra y el entorno. Por ejemplo, hice la obra “Mediodía se celebra en el interior” con una  red de nailon que no tendría sentido en otros lugares como un centro comercial. En cambio, en la naturaleza juega la luz del sol, el viento, el paisaje… De esta forma, la obra no termina donde físicamente termine la obra sino que forma parte del entorno.

P: ¿Y en qué momento te comienzas a interesar por la escultura en tu trabajo?

M.B: Desde niña. Cuando tenía diez años recuerdo que encontré dos palos de escoba y una cuerda y enseguida le di un nuevo uso. Me gustaba mucho experimentar con formas y materiales.

P: Imagino que hay algunos artistas que te han inspirado o con los que has tenido más relación a lo largo de tu trayectoria… ¿Cuáles serían?

M.B: Más que inspirarme, he fluido en una corriente. Dentro de lo que es el Land Art tengo mi visión particular, aunque obviamente me quedo sorprendida con obras de Christo y Jeanne-Claude o el trabajo con hojas de Goldsworthy.

Por otra parte, para mí Anish Kapoor es un artista magnífico. Así como Louise Bourgeois, de quien vi hace poco una exposición en Málaga con bocetos y dibujos suyos enormes… fue impresionante porque los pintó con casi cien años, poco tiempo antes de morir.

Fotografía de Eva Máñez.

Monique Bastiaans. Foto: Eva Máñez.

 P: Teniendo en cuenta tu trayectoria: ¿Qué temas se repiten en tu obra?

M.B: Podríamos decir que la naturaleza, la fertilidad y la religión son temas que se repiten. Trabajo con símbolos y, por ejemplo, las semillas son un símbolo de fertilidad pero también de optimismo. Soy una persona muy alegre y optimista y eso se impregna en mi obra. Vivimos en unos tiempos difíciles y me parece importante que algunos artistas reflejen esa cruda realidad pero yo no puedo hacerlo, quiero realzar la belleza de la vida y las cosas que podemos disfrutar.

Podría decir que mi trabajo es lúdico reflexivo. Hay mucha filosofía en cada obra y me gusta hacer reflexionar a la gente.

P: En tus proyectos en entorno natural, ¿Cómo llegas al espacio en el que quieres desarrollar tu obra?

M.B: Normalmente por medio de bienales o eventos artísticos. Te ofrecen lugares para trabajar con tu obra por ejemplo en los llamados “parques de escultura”, es algo muy común en Holanda y quizás no tan visto en España. Aunque es interesante que lo digas, porque una vez fui yo misma quien buscó el lugar para “Adeu Tristesa”, una obra sobre un campo con naranjos muertos. Con este trabajo yo tenía un concepto en la cabeza que quería realizar sí o sí , y busqué durante años el sitio adecuado.

P: Entonces, muchas veces el lugar en el que trabajas es el espacio que te ofrecen… Pero, ¿Sueles tener en cuenta la relación que hay entre el lugar, la población y sus tradiciones? ¿Llevas a cabo alguna fase de documentación sobre el espacio en el que trabajas?

M.B: La mayoría de veces sí. Visito el lugar y aprecio detalles que nadie puede contarme. Y si no puedo, Google Earth es algo estupendo para ver dimensiones y elementos del entorno.

Me gusta hablar con las personas, documentarme sobre la historia del lugar…yo creo que es algo muy importante. Además cada sitio nuevo me aporta ideas nuevas.

P: En el caso de “Ejercicios para crecer”, la obra instalada en la Plaza de la Virgen con motivo del Festival Intramurs, ¿Has realizado un proceso de documentación e información sobre el lugar?

M.B: Sí. Conozco bien la plaza. Al ser un espacio tan grande era un reto, pero conozco su historia y las tradiciones como la ofrenda a la virgen, algo que es muy importante para los valencianos. Por este motivo quise hacer una ofrenda a lo sensible, a la naturaleza y a la cultura.

De esta obra me interesa lo que vive y experimenta la gente. La pieza es tuya pero luego es de todos, porque cuando cada uno la interpreta a su manera, la hace suya.

P: Tú has trabajado tanto en espacios naturales, públicos como privados. ¿Dónde te sientes más a gusto?

M.B: Cada uno es diferente pero a mí me interesa más fuera. Una de las cosas más interesantes de trabajar en los espacios públicos es que llegas a un montón de gente que de otra manera no llegarías. Además, cuando expones en una galería la gente que visita tu obra es, normalmente, gente interesada en el arte contemporáneo. En cambio, en el espacio público haces obra para todos y muchas veces me gustaría tener un micrófono en las instalaciones para escuchar después las opiniones o comentarios de la gente, lo que pasa es que nunca tengo tiempo.

Por otro lado,  siempre estará presente el riesgo que corre tu obra en un espacio público. Está expuesta al vandalismo, algo que no ha pasado con “Ejercicios para crecer” y por eso el equipo que ha trabajado conmigo, yo incluida, estamos muy contentos.

Otra de las cuestiones interesantes son los elementos que juegan en la obra, como el sol, el viento, la lluvia… porque yo no sé cómo será el movimiento y a mí me gusta dejarme sorprender por la misma obra.

P: Cuando haces una instalación, ¿Qué efectos quieres provocar en el espectador?

M.B: El asombro. Por ejemplo, en Valencia hice una obra en la Playa de las Arenas instalando unas trece medusas de dos metros de diámetro. Me encanta el desconcierto, esa reacción similar a la de un niño que ve las cosas por primera vez.

En el caso de “Ejercicios para crecer” no había tanto desconcierto porque había cuatro cartelas explicativas, pero ojalá no estuviese ni mi nombre. Quiero que la gente se descubra en sí misma al ver cosas distintas a las que está acostumbrada.

P: Eso es interesante, ya que además “Ejercicios para crecer” es una obra que llama a la participación ciudadana, es una obra abierta al público en el sentido más amplio. ¿Habías trabajado de esta forma previamente?

M.B: Solo una vez, el año pasado y me gustó mucho. El principal motivo fue porque al trabajar con elementos de repetición es más interesante ver lo diferentes que pueden llegar a ser los resultados viniendo de distintas manos y no solo de las mías propias. De esta forma el proceso y la obra en sí vuelve a ser naturaleza, porque nosotros, las personas, somos naturaleza. Cada huella de cada persona es diferente y es más fácil conseguir esa naturalidad a través de la gente.

Por otro lado, creo que al hacer participar a la gente la conciencias mejor y es un proceso en el que todos colaboran. En “Ejercicios para crecer” participó mucha gente y estoy contentísima con el resultado.

Fotografía de Eva Máñez.

Monique Bastiaans. Foto: Eva Máñez

P: La verdad es que ha sido algo impresionante, no solo por la obra y la acogida que ha tenido, sino también por el espacio en el que ha estado: la Plaza de la Virgen. Un lugar simbólico por el que todo el mundo pasa.

M.B: Sí. Muchas personas se han acercado y me han dicho que se han sentido como en un pequeño oasis refrescante y para mí eso es muy gratificante. Los valencianos tienen que saber que hay algo más ahí afuera, además de petardos, que a mí me encantan, pero la apertura no está mal tampoco.

P: Y para terminar, ¿Qué trabajos te esperan y dónde volveremos a ver tu obra?

M.B: Ahora me voy a una Bienal en Lanzarote y si todo va bien haré unas obras en el Jardín Botánico de Valencia. Trabajaré con otros materiales más limpios, como por ejemplo la cerámica. Es un material que me interesa muchísimo por su antigüedad y lo versátil que es. Lo utilizaré a mi manera y le daré un uso nuevo.

En cuanto a festivales de Valencia, creo que no debería de volver a participar en un tiempo. No porque no quiera, sino porque prefiero que otros artistas aprovechen esa oportunidad. Tenemos que dar espacio a nuevos proyectos.

P: Con esta obra, y en general, con Intramurs y el resto de festivales que acoge Valencia, la puerta al exterior se va abriendo lentamente y nos llama a que sigamos trabajando más en esta línea de arte público.

M.B: Exacto, yo creo que si el año que viene otro artista trabajase en la Plaza de la Virgen la gente terminaría acostumbrándose a que el arte contemporáneo esté más presente en sus vidas.

Con Intramurs nos reunimos también para hablar de Holanda como ejemplo de arte público y lo poníamos en relación con Valencia. Fue interesante porque hablamos sobre los límites o la frontera que existe en el arte público y habían dos posturas: la idea de provocar y la de moderar. También vimos la importancia que tiene la efimeridad de las obras públicas. De hecho, hay un proverbio árabe que enlazaba muy bien con “Ejercicios para crecer” que dice: “Las cosas no valen por el tiempo que duran, sino por la huella que dejan.”, y es verdad.

Yo pienso que deberíamos seguir el camino del arte público, de la colectividad y la cooperación. Quizás Valencia termine siendo el ejemplo de arte público del sur de Europa… ¡Quién sabe!

Fotografía de Eva Máñez.

Monique Bastiaans. Foto: Eva Máñez.

Patricia García

 

Enrique Rubio: “La nostalgia está de moda”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Enrique Rubio, propietario de Cuadernos Rubio y autor de ‘Mi mamá me mima’ (Espasa)
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de dirección de MAKMA

Enrique Rubio lo reconoce, primero por lo bajini y luego abiertamente: “Nos la han atribuido, pero la verdad es que no se encuentra en los Cuadernos Rubio”. Se refiere a la famosa frase Mi mamá me mima, ahora convertida en título del libro que viene a rendir homenaje a su padre Ramón Rubio, fundador de la empresa en 1959, y que supone “un viaje a la nostalgia”. Viaje a través de imágenes y frases recordatorias de aquellos primeros cuadernos de caligrafía y matemáticas aparecidos en el franquismo. Eso sí, la frase ya es propiedad de la empresa valenciana: “La hemos registrado”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio recogió el testigo de su padre ya avanzada la década de los 90, tras escuchar a alguien decir: “¿Pero aún existen los Cuadernos Rubio?” Y lo primero que hizo, en un momento de pérdida de identidad de la empresa, fue recuperar la imagen tradicional de los colores verde y amarillo de los cuadernos, y cambiar las frases con el fin de adaptarlas a los nuevos tiempos. De aquellas ‘África está habitada por negros’, ‘Los indios viven en chozas’ o ‘¿Cumples los diez mandamientos?’, se ha pasado a frases comprometidas con la igualdad, el medio ambiente, las energías renovables o la salud.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“En los periodos de bonanza es cuando hay que prepararse para la crisis”

“De la marca no se vive y había que modernizarse”, explica Enrique Rubio. Modernización en los contenidos y en la forma de trabajar en plena era de Internet. De hecho, el 29 de octubre inauguran imprenta en su nueva nave de Quart de Poblet, donde además presentarán ese mismo día su Aula Museo en la que se recrea un aula de los años 60 con productos de la época.

Todo ello después de crecer en facturación y de vender “más que hace siete u ocho años”. ¿La clave? “En los periodos de bonanza económica hay que prepararse para la crisis, porque sabemos que éstas son cíclicas”. Lo que ha permitido a Cuadernos Rubio ser en todo momento una empresa saneada con facilidad a la hora de obtener financiación bancaria en tiempos de vacas flacas. Su salto al mercado alemán hace un par de años así lo demuestra. “Se vende en Alemania, pero cuesta”, reconoce Rubio, aunque subraya que se trata del mismo problema con el que se encontró su padre cuando empezó en España. También está previsto impulsar la publicación en Latinoamérica: “Está previsto que lo hagamos en 2016”.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Ahora los niños escriben mucho menos; su infancia es la del ordenador”

Mi mamá me mima, cuya redacción de textos para la editorial Espasa ha sido obra de Mariola Cubells, va en esa línea de recuperar el pasado con vistas a impulsarse hacia el futuro. “Se está poniendo de moda lo retro; su poder nostálgico”. Enrique Rubio no sabe exactamente por qué, pero lo cierto es que la nostalgia vende. “A la gente le emociona recordar las tardes en que coloreaban alguno de aquellos cuadernos”.

Ejemplar del libro 'Mi mamá me mima', de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Ejemplar del libro ‘Mi mamá me mima’, de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

O los ejercicios de caligrafía. “Ahora los niños escriben mucho menos, porque su infancia es la de los ordenadores, los videojuegos, las multipantallas o los iPads”. Y, sin embargo, “se ha demostrado que la caligrafía tiene un valor pedagógico muy grande, porque estimula partes del cerebro que en la infancia se halla en plena transformación”. De ahí quizás el éxito hoy en día de Cuadernos Rubio. Como se recoge en el libro, “si alguien en aquel momento le hubiera dicho [a su padre] que en 2014, por ejemplo, se iban a vender más de cuatro millones de ejemplares de aquellos cuadernillos artesanales, probablemente se hubiera partido de la risa”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

“En Cataluña existe un nacionalismo muy potente”

En el mercado nacional, Cuadernos Rubio se vende casi por igual en casi todas las comunidades autónomas. “Quizás algo más en Andalucía, por tener más población”, y algo menos en Cataluña, “porque si estás solo en castellano te penaliza, cosa que no ocurre en Valencia, ni tampoco en Galicia o el País Vasco”. Con todo, hace tres años que se ha traducido al catalán y, como destaca Rubio, “se nota en las ventas”. Como se nota, a tenor de su experiencia, que en Cataluña “existe un nacionalismo muy potente”.

La noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Salva Torres

Open Natura se va a la Fundación Antonio Pérez

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Certamen Open Natura 2015
Fundación Antonio Pérez
C / Julián Romero, 20. Cuenca
Viernes 16 de octubre, a las 20.00h
Hasta el 29 de noviembre de 2015

La iniciativa Open Natura surge hace cuatro años desde la Galería Imprevisual, en Valencia (Russafa), de la mano de Arístides Rosell y José Juan Gimeno. Este año tiene como particularidad, el traslado de sus instalaciones artísticas, habitualmente en la naturaleza, a los espacios de la Fundación Antonio Pérez (Cuenca).

La exposición con el título Desechos Encontrados se inaugurará el 16 de octubre del 2015, a las 20 h. Las obras permanecerán expuestas hasta el 29 de noviembre para todas aquellas personas que quieran acercarse a disfrutar de esta extraordinaria fusión entre arte y el espacio que le rodea, Site-specific art.

Clorofila, de Inma Abarca. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

Clorofila, de Inma Abarca. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

En esta ocasión los artistas son retados por los extraordinarios patios y espacios de exposición de la Fundación Antonio Pérez. Artistas: Aracelí Carrión, Bichobola-Creativo, Dilena Díaz, Elena Martí, Ferrán Capilla, Inmaculada Abarca, Jordi Arnal, José Juan Gimeno, Mario Molins, Miguel Ángel Aranda, Vicent Marco y Arístides Rosell.

La filosofía de Open Natura, según su coordinador José Juan Gimeno: Open Natura arranca desde el respeto hacia el medio ambiente, pero afianza su intervención en la naturaleza de una forma fundamentalmente artística. Con el precepto de que la obra instalada dialogue con el paisaje o espacio que le rodea, su particularidad medioambiental y su contexto social.

Open Natura quiere invadir el espacio desde la individualidad artística, con una propuesta de grupo ecléctica y materiales variados, que en ningún caso perjudiquen el medio natural. Algunos de estos materiales, en ocasiones, se desintegran en el tiempo de exposición o, por el contrario, sus características crean un valor de descontextualización. Open Natura nace con el objeto de la creación fuera del atelier, vinculado a la galería Imprevisual y a la vocación altruista de los artistas participantes.

Las especiales características del Paraje Rural la Ermita en Paracuellos de la Vega, Cuenca, ha sido siempre el enclave idóneo, donde discurrieron sus tres primeras ediciones, albergando diferentes artistas de la geografía española y de fuera de nuestras fronteras. El momento estético de las instalaciones artísticas adquiere relevancia entre árboles, viento o lluvia, el contacto entre lo creado y la magnificencia de la naturaleza pone en claro si el trabajo es aceptado por el medio, cuando ocurre, la naturaleza acepta la obra integrándola para ella misma y la magia se apropia del lugar.

El huerto de la sabiduría, de Arístides Rosell. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

El huerto de la sabiduría, de Arístides Rosell. Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

El proyecto monográfico, con el título Desechos Encontrados, retoma esta vez el ámbito del objeto reutilizado, donde lo residual y el desperdicio son reinterpretados por la vía del arte. Al reutilizar lo que parece inservible, los artistas participantes confieren otro valor a lo despreciado para recontextualizar el valor objetual del desecho en una nueva configuración artística. El objeto como desecho y su posterior intervención justifican el objetivo de dicho proyecto expositivo.

¿Qué es arte y qué no? La eterna controversia donde el significado de la obra de arte se desestructura según los criterios de quien critica, de quien cura, de quien dictamina las tendencias del mercado o de quien valoriza el objeto de arte. Siendo éste uno de los temas recurrentes en diferentes contextos donde la critica juega un papel decisivo para definir el concepto “arte”.

¿Puede un simple objeto ser una obra de arte? La duda fue aclarada cuando se acuñó por vez primera el término de “arte encontrado”, a partir de las intervenciones reveladoras de Marcel Duchamp, a principios del siglo XX. En francés “objet trouvé”, en inglés found art” o “ready-made”, éste se describe como el arte realizado mediante el uso de objetos que normalmente no se consideran artísticos, a menudo porque no tienen una funcionalidad artística.

Árbol de la vida, de Ferran Capilla. Certamen Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

Árbol de la vida, de Ferran Capilla. Certamen Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

Cuando este “arte encontrado” entra por primera vez a los cotos de las galerías y los museos, provoca una verdadera catarsis y encuentra enormes resistencias. Se trataba de una renovación conceptual que en el contexto de esa época era una impostura, una provocación “intolerable”. Concedía valor a lo que habitualmente no encontraba espacio en los ámbitos expositivos. Distinguía y dignificaba un objeto “sin ningún valor”. Y aunque despectivamente surgió un discurso crítico calificándolo de “no arte”, la realidad es que no se trata de una mera transposición o mudanza. Se trata de una relectura en la que interviene con intensidad la actitud creativa del artista. Lo modifica, lo utiliza para modelar nuevos discursos, y el “objeto encontrado” puede aparecer como sujeto, como actor en un contexto diferente o integrado en un conjunto donde se palpa de primera mano el trabajo artístico.

El paralelo que da título a la exposición Desechos encontrados, alude por similitud a la Fundación Antonio Pérez, que alberga la muestra. Su creador Antonio Pérez, precursor del Museo del objeto encontrado, constituye el referente insoslayable. La delgada línea que separa los conceptos tanto para el objeto como para el desecho en su sentido de búsqueda o de encuentro son los referentes para configurar esta muestra expositiva.

Obra de en Open Natura. Imagen cortesía de la organización.

Objeto inteligente, de Elena Martí. Certamen Open Natura 2015 en la Fundación Antonio Pérez. Imagen cortesía de la organización.

 

Retratistas de animales

¿Quién rescató a quién?, de Fotopets
Proyecto de la Asociación Nacional de Amigos de los Animales

El objetivo de un buen retratista es captar el alma del retratado a través de su mirada, la expresión del rostro, la actitud e incluso su indumentaria. ¿Y cuándo se trata de animales? Animales que, además han sufrido maltratos, abandono y penalidades hasta ser rescatados por alguna sociedad protectora.

“El truco es paciencia, mucha paciencia”, dice Andrés López uno de los miembros del equipo de Fotopets. “Hay que esperar ese gesto, esa mirada que muestre su carácter. A veces el animal es muy expresivo y en la primera foto lo solucionas, y otras cuesta más. Hay que tener en cuenta que muchos han sido maltratados y les cuesta posar con tranquilidad en un entorno que les resulta extraño, con focos, fondos de tela y varias personas intentando llamar su atención”.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

López es el autor de las 65 magníficas imágenes que ilustran  ‘¿Quién rescató a quién?’, proyecto de  la Asociación Nacional de Amigos de los Animales (ANAA), con una dedicatoria de la Reina emérita Doña Sofía, un emotivo relato de Mamen Sánchez, nieta del fundador de la revista ¡Hola!, y las historias de cada animal escritas por Mercedes Alonso.

Creada en 1992, ANAA atiende en la actualidad 300 animales, la mayoría perros y gatos, repartidos entre su centro de adopción y una red de casas de acogida.  A lo largo de 22 años de existencia ha logrado encontrar un hogar a 24.000 mascotas. Cuenta con  124 voluntarios que realizan tareas de atención y cuidado de los animales, seguimiento de los adoptados, eventos, mesas informativas, charlas en colegios, etcétera.

Para la elaboración del libro se fotografiaron más de 70 ejemplares entre perros, gatos, caballos y conejos, aunque finalmente fueron seleccionados 65 por motivos de paginación. “Las fotografías se realizaron en tres sesiones durante tres días, en jornadas maratonianas poniendo a prueba nuestros equipos”, explica López. “Hubo que fotografiar a todos los animales en tiempo récord para cumplir los plazos. La redactora Mercedes Alonso escribió la historia de cada retratado, que aparece junto a su nombre y fotografía.  Ha sido un trabajo duro pero muy satisfactorio”.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

El equipo de Fotopets cuenta con una larga experiencia en  fotografiar la naturaleza y vinculación con el mundo de la conservación del medio ambiente. “Estamos muy concienciados con el tema del bienestar de los seres vivos, y crear Fotopets fue una consecuencia lógica de esa preocupación”, dice López. “Queríamos participar de una forma directa en la protección de animales de compañía abandonados. Con nuestras fotografías intentamos que sean más visibles y atractivos de cara a posibles adoptantes. Como espectadores de las campañas de difusión de protectoras y asociaciones, observábamos que las fotos que suelen usar son poco atractivas. Por esto decidimos poner nuestra experiencia y creatividad al servicio de estas asociaciones. Nuestro proyecto #adoptaunperro cuenta con más de 250  fotografiados y muchos han sido adoptados gracias a esas imágenes”.

Pilar del Cañizo, miembro de ANAA, constata que la sensibilidad de la sociedad hacia el respeto a los animales ha mejorado, así como  el número y motivación de las personas que optan por adoptar un animal en vez de comprarlo. Sin embargo, el número de adopciones sigue siendo claramente insuficiente para compensar el número de abandonos. “Sí que ha cambiado el perfil del adoptante”, señala del Cañizo. “Ya no se adopta por un motivo económico, sino por la convicción de que un animal de compañía no se debe comprar. Que es mejor optar por la adopción a la hora de integrar un miembro más en la  familia”.

La mala noticia es que el número de abandonos no ha disminuido sensiblemente en estas dos últimas décadas. “Con la crisis económica se han reducido las adopciones, al no querer las familias asumir nuevos gastos”, añade del Cañizo.

En plena sesión fotográfica. Cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

En plena sesión fotográfica. Cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

Bel Carrasco

PAM! PAM! Identidad y medio ambiente

PAM! Exposición colectiva de la UPV
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 12 de octubre, 2014

Bombardeo visual, exceso objetual, sociedad de consumo, entorno natural, reflexión sobre la imagen, azar, pausa: he aquí algunas de las expresiones más recurrentes utilizadas por los 11 artistas seleccionados en el proyecto PAM! de la Universidad Politécnica de Valencia. Expresiones e ideas que pueden verse representadas en las obras que el Centro del Carmen acoge, fruto del trabajo realizado durante un año por los alumnos de los Másteres de Producción Artística y Multimedia (PAM).

Fotografías de Aaron Duval en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

Fotografías de Aaron Duval en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

La imagen, que tan importante resulta en la configuración del yo cuando accedemos al mundo, y, asociado a ella, la identidad, junto a la naturaleza que desde muy temprano nos rodea, son objeto de experimentación por parte de los jóvenes artistas de PAM! Como señaló José Luis Clemente, comisario de la exposición, “la experimentación es fundamental y está muy presente, así como la reflexión acerca de lo que es el arte, junto al quién soy identitario”. También apuntó Clemente la presencia de lo “fragmentario, a modo de pequeñas secuencias”.

Instalación del Colectivo AVM en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

Instalación del Colectivo AVM en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

A razón de tres trabajos por artista, la exposición del Centro del Carmen reúne una treintena de obras, entre fotografías, pinturas, dibujos, proyecciones, videos, e instalaciones, que recoge esa variedad de inquietudes en torno a la imagen, la identidad y el medio ambiente. David Cantarero lo hace poniendo en cuestión esa imagen, ya sea deformándola o incluyéndola en otros espacios para provocar cierta tensión. Jorge Julve y Juan Sánchez exploran las posibilidades de la propia imagen en marcos distintos, el ámbito de Internet o el azar cotidiano, de los que cada cual se sirve para ilustrar su experimentación formal.

Detalle de la instalación de Aris Spentsas en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

Detalle de la instalación de Aris Spentsas en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

Marco Ranieri utiliza bombillas recicladas para generar una instalación que pone en valor los objetos inservibles, una vez finalizado su ciclo de consumo. Lo propio hace Luis Soriano mediante acrílico, madera y tela, componiendo un muestrario de objetos cuya fragmentación invita a pensar en la utilidad del catálogo más allá de su componente funcional. Óscar Martín se centra en las virutas que dejan 24 lápices de color, para mostrar la aparente improductividad de ciertos actos ejecutados mecánicamente.

Obra de Luis Soriano en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

Obra de Luis Soriano en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

El Colectivo AVM, integrado por Alejandra Bueno, CuautliExal, Nacarid López, Lola Moreno, Giorgia Partesotti, Félix Ríos, Adriana Román y Nieves Gonzales, apuesta por la visibilidad de personas anónimas interviniendo tarjetas postales, posibilitando la reflexión acerca de lo público y lo privado en la era de las redes sociales. Aaron Duval, en pintura, y Aris Spentsas, mediante una instalación audiovisual, reclaman la presencia del cuerpo en sus obras para poner el acento en la figura como objeto de manipulación artística.

Audiovisual de Odette Fajardo y, al fondo, instalación de Marco Ranieri en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

Audiovisual de Odette Fajardo y, al fondo, instalación de Marco Ranieri en la exposición PAM! del Centro del Carmen.

Odette Fajardo promueve en su video otra utilización del cuerpo, la relacionada con el ritual del rostro pintado progresivamente para formar parte de cierta fiesta popular. Y de la antropología a la arquitectura de la mano de Rosa Solaz, para cerrar el círculo de PAM en torno a la imagen, la identidad y el medio ambiente. “Problemas de la época”, como sugirió Felipe Garín, director del Centro del Carmen, resultado de los trabajos de 11 artistas que tratan de “construir su propia identidad, que es muy compleja”, concluyó Garín. La Fundación Hortensia Herrero patrocina la exposición, a falta de más vías de ingresos para facilitar la producción de los jóvenes artistas de los másteres universitarios.

Obra de David Cantarero en la exposición PAM! Centro del Carmen.

Obra de David Cantarero en la exposición PAM! Centro del Carmen.

Salva Torres

«¡Estrellas Michelín, con tanto hambre infantil!”

‘Maná’, de Daniel Ramón y Pedro Uris
Editorial Carena

Un grupo de científicos de distintos países sueña con elaborar el alimento universal que acabe con el estigma del hambre en el mundo. Veinte años después varios de ellos mueren en extrañas circunstancias. El científico español que estuvo presente en aquella reunión es el único superviviente y será el protagonista de un trepidante thriller biotecnológico, ‘Maná’ (Editorial Carena), escrito al alimón por Daniel Ramón y Pedro Uris, que se presentó en La Nau.

Un científico holandés muere al caer por un acantilado en un paraje desierto del norte de Europa. Aparentemente, es un accidente. En Helsinki, un científico chileno es asesinado por un chapero. Aparentemente, es un crimen de móvil sexual, pero esa misma noche un grupo de vándalos arrasa sus laboratorios y llena las paredes con pintadas contra los alimentos transgénicos. En Berlín, un científico alemán pierde la vida en un atentado contra sus laboratorios, que la policía atribuye a un grupo de radicales antisistema. Aparentemente, una trágica coincidencia. Antes de morir, el científico alemán ha enviado un mensaje a su hija, una activista con la que ni siquiera se hablaba, en el que pide que contacte con un colega español.  Es, en síntesis, el argumento de una historia que combina el  ritmo cinematográfico y la intriga con la divulgación científica, y que aborda temas polémicos de actualidad, como los transgénicos.

Portada de la novela 'Maná', de Daniel Ramón y Pedro Uris. Editorial Carena.

Portada de la novela ‘Maná’, de Daniel Ramón y Pedro Uris. Editorial Carena.

¿Cómo se han repartido el trabajo?

De la única manera posible para que la novela tuviera esa imprescindible condición de obra única, sin repartírselo. Participando ambos de todos los apartados del proceso de creación y de escritura, aunque a cada uno de nosotros siempre se le pidiera un poco más cuando se trataba de sus habilidades particulares.

En la hipótesis de que el maná de la Biblia existiera, qué tipo de alimento sería. ¿Tal vez paella valenciana?

El maná de nuestra novela no tiene valor gastronómico, aunque entendemos la ironía de la pregunta al asociar el término con la gastronomía. La paella es un excelente maná, pero sabemos que todos los pueblos tienen su maná particular y que siempre es exquisito, simplemente porque todo un pueblo no se puede equivocar y disfrutar de un plato nacional que carezca de valor gastronómico. Sólo hay que tener la mente lo suficientemente abierta para encontrarlo.

¿Llegará un día en que se podrá realmente elaborar ese alimento universal  y que nadie pase hambre?

Para que ese día llegue hará falta que los dirigentes de los países ricos tomen las medidas sociales y políticas oportunas para ayudar a los países donde hay hambruna. Sin eso, la ciencia, transgénica   o no transgénica, no tiene nada que hacer. Cuando esas medidas se tomen, la investigación en biotecnología será una potente herramienta de apoyo, pero no la única.

¿Son los transgénicos un camino hacia ese futuro ideal o un peligro para el equilibrio medio ambiental?

Son sin duda un camino que no se abrirá hasta que se tomen las medidas previas de las que hablamos. También pueden dar solución a muchos problemas agronómicos en países ricos, incluyendo reducción del impacto ambiental. Esto ya ocurre con alguno de los desarrollos transgénicos que ya se cultivan y que han conseguido reducir un 90% el uso de pesticidas. Pero hay que controlar su cultivo, como habría que controlar el de los cultivos orgánicos o los convencionales hasta asegurar que su uso se da en el marco de un desarrollo sostenible.

Pedro Uris, en el estrado, y Daniel Ramón, sentado de blanco en el centro de la mesa, presentando su libro 'Maná', Editorial Carena. Imagen cortesía de los autores.

Pedro Uris, en el estrado, y Daniel Ramón, sentado de blanco en la mesa, presentando su libro ‘Maná’, Editorial Carena. Imagen cortesía de los autores.

La acción se desarrolla en lugares muy variopintos. ¿Cómo se han  documentado para ambientar los escenarios?

Hemos estado en todas  las ciudades en las que sucede la historia: París, Wageningen, Berlín, Helsinki, etcétera, y también en los espacios concretos de la acción. Hemos estado en la habitación de hotel en la que tiene lugar uno de los clímax de la novela, o en el edificio Tacheles donde se concentran los movimientos alternativos. Hemos buscado y fotografiado los domicilios de nuestros personajes e incluso nos sentamos en el mismo banco de parque en el que muere uno de ellos.

Todo el mundo está a favor de la Ciencia y a la hora de la verdad, al menos en España, los científicos se ven obligados a emigrar. ¿Por qué esta absurda paradoja?

Por una falta de altura de miras de nuestra clase política. Hasta que la investigación científica no sea considerada una cuestión de estado, como lo debería ser también la educación o la sanidad, no tendremos nada a hacer. Parece mentira que para cuestiones tan importantes no se pueda llegar a un mínimo consenso, pero desgraciadamente es así.

¿La tecnología nos salvará del colapso o habrá que colonizar otros planetas para que la humanidad pueda sobrevivir?

No podemos sobrevalorar a la ciencia. El colapso lo debemos de evitar analizando lo que estamos haciendo mal y empezando a tomar medidas para evitar esos fallos.

¿No les parece obscena esa obsesión actual por la gastronomía cuando millones de personas en el mundo pasan hambre?

No tanto obscena como deprimente. Contrasta hablar de estrellas Michelín en nuestro país cuando somos el segundo país de la UE en hambre infantil.

Doctorado en Ciencias Biológicas, Daniel Ramón es director científico de Biópolis,  miembro asesor de la Càtedra de Divulgació de la Ciència de la Universitat de València, y fue galardonado con el Premio Europeo de Divulgación Científica Estudi General con la obra ‘Els gens que mengem’. Pedro Uris es escritor, crítico y realizador cinematográfico. Colaborador habitual de  la Cartelera Turia, es el autor de la novela ‘Cita con la eternidad’.

Pedro Uris (izquierda) y Daniel Ramón, autores de 'Maná', Editorial Cariena. Imagen cortesía de los autores.

Pedro Uris (izquierda) y Daniel Ramón, autores de ‘Maná’, Editorial Carena. Imagen cortesía de los autores.

Bel Carrasco