El ‘minuto cero’ del convenio del sector teatral

Primer Convenio colectivo de los actores y actrices valencianos
Jueves 8 de febrero de 2018

La Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte ha impulsado, mediante el Institut Valencià de Cultura, el primer Convenio colectivo de los actores y actrices valencianos, que firmaron el pasado jueves 8 de febrero en el Teatro Principal de València la Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià (AVETID), la Associació d’Actors i Actrius del País Valencià (AAPV) y representantes de los sindicatos.

A la firma del convenio asistieron el conseller de Cultura, Vicent Marzà; la diputada de Teatros y Memoria Histórica de la Diputación de València, Rosa Pérez Garijo; el director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, y el director adjunto de Artes Escénicas del IVC, Roberto García. El convenio lo firmaron la presidenta de AVETID, Maria Ángeles Fayos; el presidente de la AAPV, Ximo Solano, y representantes sindicales. Después de la firma, la Generalitat se adhirió al convenio, un apoyo que da ejemplo para que otros productores públicos y privados de nuestro territorio apliquen también este acuerdo.

De izda a dcha, Mariángeles Fayos, Vicent Marzà y Ximo Solano. Imagen cortesía de la Conselleria de Cultura.

De izda a dcha, Mariángeles Fayos, Vicent Marzà y Ximo Solano. Imagen cortesía de la Conselleria de Cultura.

Según el conseller Marzà, “por primera vez, el sector del teatro valenciano dispone de un convenio colectivo, un paso histórico para la regularización, la profesionalización y la dignificación laboral del sector escénico. Un acuerdo que nos iguala a convenios semejantes firmados desde hace años en el resto del Estado”. Esta iniciativa ha sido impulsada por Cultura de la Generalitat y consolida uno de los objetivos de trabajo del primer semestre de 2018 establecidos en el Seminari de Govern de Benicarló-Vinaròs.

El responsable de Cultura de la Generalitat apuntó que “hay que aplaudir el trabajo de la AVETID y de la AAPV, que han buscado el consenso en todo momento, y también el trabajo hecho por los sindicatos. Desde la Generalitat no solo hemos impulsado que este convenio fuera una realidad, sino que nos comprometemos a ponerlo en práctica desde el minuto cero por lo que respecta a la contratación de actores y actrices en las producciones teatrales públicas que dependen de nosotros”.

Además, las convocatorias de ayudas del IVC tendrán en cuenta lo que se detalla en este acuerdo. Se consensuará con el sector la modificación de las bases reguladoras de ayudas a la producción de espectáculos, giras y salas o teatro de exhibición regular y profesional. El convenio estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2019 y se prorrogará por períodos sucesivos de un año, mientras no sea objeto de denuncia escrita por cualquiera de las partes firmantes. Esta prórroga comportará un incremento de las condiciones económicas de acuerdo al IPC.

Representantes institucionales y profesionales del sector teatral, tras la firma del convenio en el Teatro Principal. Imagen cortesía de la Conselleria de Cultura.

Representantes institucionales y profesionales del sector teatral, tras la firma del convenio en el Teatro Principal. Imagen cortesía de la Conselleria de Cultura.

El conseller Marzà explicitó que “estamos en un momento de recuperación del sector de las artes escénicas en nuestro territorio. Hay que recordar el significativo incremento económico de las ayudas al sector por parte de la Generalitat, que han aumentado un 178 % con respecto al año 2014. En 2018 se llegará a 3.500.000 millones de euros, la cifra más alta de la historia”.

Y añadió: “Esto es solo un dato, no vamos con triunfalismos, ya que nos encontramos con una industria teatral a punto de desmantelarse por las políticas del antiguo gobierno y lo que estamos haciendo es revertir y reconstruir la escena teatral valenciana entre todos”. El titular de Cultura explicó que “el objetivo compartido es aumentar y fidelizar público valenciano que vaya al teatro y mejorar las condiciones del sector”.

En este sentido hay que recordar que los teatros Principal y Rialto de València han tenido un 40% más de espectadores en 2017 con respecto al año anterior, y específicamente la obra ‘Tic tac’, una coproducción del IVC y la Diputación de València, superó los 7.000 espectadores. Asimismo, el Teatro Principal de Castellón ha incrementado en un 8 % los espectadores con respecto a 2016 y el Teatro Arniches de Alicante ha tenido 6.600 asistentes en 2017, destacando en este caso que, de octubre a diciembre de 2017, hubo un 68 % más de espectadores que en el mismo período de 2016.

Miembros institucionales y representantes del sector teatral tras la firma del convenio, en el hall del Teatro Principal. Imagen cortesía de la Conselleria de Cultura.

Miembros institucionales y representantes del sector teatral tras la firma del convenio, en el hall del Teatro Principal. Imagen cortesía de la Conselleria de Cultura.

Fallece Josep Lluís Sirera, un referente del teatro

Jose Lluís Sirera fallece en Valencia
Martes 8 de diciembre de 2015

El ex vicerrector de Cultura de la Universitat de València y autor teatral, Josep Lluís Sirera, ha fallecido este martes 8 de diciembre en Valencia por complicaciones de una enfermedad que arrastraba el último mes, según ha informado la institución académica en un comunicado.

Sirera, de 61 años, era catedrático jubilado de Literatura Española, así como un prestigioso autor y adaptador de textos de teatro. La capilla ardiente será instalada este martes en el Tanatorio de Valencia, y el entierro será a las 15.45 horas del miércoles.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2104. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera se había jubilado recientemente como catedrático del Departamento de Filología Española de la Universitat de València. Había sido vicedecano de la Facultad de Filología (1986-1987), decano del mismo centro (1987-1989), director del Departamento de Filología Española (1992-1995), director del Servicio de Bibliotecas y Documentación de la UV (2002-2006), y vicerrector de Cultura desde 2010 a marzo de 2011. Algunos de sus textos teatrales han sido estrenados por el Aula de Teatre de la Universitat de València en los últimos años.

En marzo del pasado año, Sirera participó en uno de los Desayunos Makma en Lotelito, compartiendo animada conversación con Toni Benavent, gestor cultural y gerente de Albena Teatre, y Mariángeles Fayos, responsable del Teatro Olympia, en torno a los problemas que aquejaban al sector teatral, con motivo del Día Mundial del Teatro. A continuación reproducimos algunas de sus interesantes reflexiones. ¡Descanse en paz¡

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, en el centro, junto a Mariángeles Fayos y Toni Benavent, en el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Foto: Gala Font de Mora.

Desayuno MAKMA en Lotelito el 26 de marzo de 2014

Josep Lluís Sirera, en relación con la época de bonanza económica, previa a la crisis posterior que estalló en 2007, dijo que “la gran trampa fue pensar que había dinero para todo”. Y se preguntó : “¿Qué queda de la Bienal o de la Ciudad de Teatro?”. “Que se utilizara el Puente Rialto de Venecia para promocionar la Bienal de Valencia es un chiste”, apostilló Sirera.

“Ha habido miedo por parte del sector teatral”, sostuvo en otro momento de la conversación, poniendo como ejemplo el caso de la Fórmula 1: “La única voz pública que se manifestó en contra fue el director del Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia”. Y siguiendo con el despilfarro público afirmó: “¿Por qué no se hacen responsables los políticos con su patrimonio personal de los errores que cometen?”. “Se está recortando muy mal”, advirtió Sirera, que aludió a otra demanda del sector:

“La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”, considerando “insuficientes” los consejos sectoriales. Demanda que pasaba por crear “un Consejo como el existente en la mayoría de países, con representantes de todos los sectores culturales y presupuestos globales”. Y en esto incluyó a las universidades.

Aludió igualmente a la necesidad de cambiar la “falta de empatía, ineficiencia e ignorancia” pública. “El sector del teatro es muy frágil, frente al audiovisual o las artes plásticas, porque los montajes son efímeros, tienen su fecha de caducidad”, explicó. Del público que acude a los teatros, Sirera dijo que “cuesta mucho crear y es fácil de destruir”. “Es un problema de formación y de gusto; si ves cinco espectáculos buenos, te permite luego ser exigente”, concluyó.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera, durante el desayuno Makma en Lotelito en marzo de 2014. Fotografía: Gala Font de Mora.

 

“El artista debería estar protegido”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Mariángeles y Enrique Fayos, responsables del Teatro Olympia que celebra sus 100 años
Entrevistados por Jose Ramón Alarcón, Merche Medina y Salva Torres, del equipo de redacción de MAKMA

Mariángeles y Enrique Fayos dicen llevar el teatro en la sangre: “Forma parte de nuestro ADN”. Son, más que obligados deudores del legado paterno, fieles y apasionados continuadores del Teatro Olympia que ahora cumple 100 años. “El peaje que pagas por lo que tanto te gusta es alto porque desatiendes a la familia”. Pero la familia lo entiende, porque una pasión como esa no es cualquier pasión. Y se nota. Ambos defienden el teatro y el cine (porque el Olympia fue durante muchos años cine) como si estuviera en juego su propia vida. Al igual que defienden la cultura, recogida como un derecho en el artículo 44.1 de la Constitución.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Las inversiones en cultura se multiplican luego por siete”

“Todas las inversiones en cultura se multiplican por siete, algo que no ocurre por ejemplo en el sector del automóvil”, dice Mariángeles Fayos, presidenta a su vez de AVETID, la Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo que el pasado lunes entregó sus premios, entre los cuales, por sorpresa, se coló uno de reconocimiento a su propia labor en el Olympia. Por eso no entienden que sea el sector de la cultura “el que menos ayudas públicas reciba”, contrariando “la fama que tiene de vivir de las subvenciones”. Lo cual, zanjan, “es falso”. Además, el tan criticado IVA cultural del 21%, “gestado con improvisación por un ministro [José Ignacio Wert] que era un mediano”, está “destrozando las salas pequeñas y medianas”. De ahí su proclama: “La cultura debería tener un IVA super reducido”.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La cultura es el oxígeno de la sociedad”

Tienen la certeza de que el teatro es o debería ser “catalizador de la sociedad”. Y ponen como ejemplo el Sócrates de José María Pou que recientemente ha visitado el Olympia, para reflexionar en torno a la democracia en tiempos en que esa democracia se ve actualmente amenazada por diversos flancos. También comparten la necesidad de preservar el talento: “El artista debería estar protegido”. Al igual que los teatros y la cultura: “Somos el oxígeno y el motor de la sociedad”.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Recientemente han recibido también la Medalla del Consell Valenciá de Cultura por esos 100 años del Teatro Olympia, “bien cultural vivo de la ciudad”, destacó en la entrega del galardón su presidente Santiago Grisolía. “No hay tradición en el Consell de darle ese premio al teatro”, lo cual añade brillo a la distinción, subraya Enrique Fayos. Recuerda, al hilo de esa medalla, que Valencia fue en los años 50 una “potencia teatral”, con salas “como el Alcázar, Novedades, Eslava y otras muchas”. Y que el Olympia llegó a tener seis meses en cartel la película El expreso de medianoche, cuando era cine donde se proyectaban películas de Tarzán o de los hermanos Marx, o vendidas con meses de antelación las entradas para ver a Moncho Borrajo.

La recuperación de Valencia como potencia teatral pasa, dicen, por una “política cultural a largo plazo”, por una “transparencia y equidad en las ayudas”, por una “colaboración y no competencia entre lo público y lo privado” y por una “orden de ayuda a las salas que impulse la industria cultural”. Ven signos “esperanzadores” en el nuevo gobierno de la Comunidad Valenciana, aunque reconocen ciertas prisas porque “el sector teatral está en urgencia”. Y eso que, como precisan, “con poco dinero se arreglaría el problema del teatro en Valencia”.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Entiendo que se paralizara el concurso del Teatro Musical”

Aunque no todo depende del dinero. “Entiendo que el Ayuntamiento de Valencia paralizara el concurso público para la gestión del Teatro Musical”. Lo entiende porque, según Enrique Fayos, “no puede ser que lo más importante fuera lo económico en lugar de primar la calidad de la oferta presentada”. Y destaca, como ejemplo de buena gestión privada, que “se puede hacer más con menos”.

Ahora ven nuevas amenazadas a la siempre frágil existencia del teatro, donde “el margen de rentabilidad es muy ajustado”. “Hoy la competencia no proviene del fútbol, sino de Internet y del móvil”, dicen, por aquello de la ingente oferta cultural a través de otros medios. Y no sólo para ellos como responsables de un teatro, sino para el propio actor desde otro punto de vista: “Que durante un espectáculo se enciendan 50 luces de móvil, genera un problema emocional al actor que piensa que no está atrapando la atención del espectador”.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Para celebrar los 100 años del Olympia tienen pensado, entre otras cosas, realizar tertulias del público con los actores, actuaciones en la entrada del teatro y una exposición con fotografías que reflejen ese siglo de la escena en Valencia. Un siglo que empezó el 10 de noviembre de 1915 con la ópera El Barbero de Sevilla y ha tenido su prolongación exitosa con la reciente Escenas de la vida conyugal de Ricardo Darín. “Es un actor con un enorme tirón; un mito”. Como lo es ya el Teatro Olympia.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Enrique y Mariangeles Fayos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique y Mariangeles Fayos, tras los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

Festival de las Artes Escénicas en Valencia

Festival de las Artes Escénicas
Diversos espacios teatrales y al aire libre de Valencia
Junio de 2016

Ya soplan nuevos aires a rebufo del cambio político. O eso parece. Dos representantes de ese giro en la forma de hacer gobierno, Carmen Amoraga (PSPV) y Consol Castillo (Compromís), se comprometieron a ello en la SGAE. Lo hicieron en apoyo de una iniciativa “larvada durante años” a favor de un Festival de las Artes Escénicas en Valencia. Festival que ya tiene hasta fecha: primera quincena de 2016. Y a tenor de las conclusiones a las que llegaron los representantes del sector, tras unas jornadas celebradas hace un par de meses en la Universitat de València sobre ‘Nuevas fórmulas de gestión’, el certamen es imparable.

“No sólo es necesario, sino que Valencia se merece un festival de estas características”, dijo con rotundidad Amoraga. “Este festival es una llamada de socorro”, completó Castillo. Eso sí, ambas advirtieron de que no sabían con lo que se iban a encontrar cuando tomaran el mando de las instituciones. Aún así, insistieron: “La Administración debe ser facilitadora de este tipo de iniciativas culturales” (Castillo), porque “hay una sensibilidad que no tenía el actual gobierno” (Amoraga).

Mariángeles Fayos, presidenta de AVETID, en el video del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión de Festivales. Universitat de València.

Mariángeles Fayos, presidenta de AVETID, en el video del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión de Festivales. Universitat de València.

Mariángeles Fayos, presidenta de la Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo (AVETID), y Manuel Cuadrado, profesor de la Universitat de Valéncia, tomaron buena nota de la promesa, mientras desvelaban en la SGAE los datos del estudio que ha sentado las bases del festival.

En aquellas jornadas académico-profesionales celebradas en marzo, los participantes valoraron de forma muy positiva la oferta escénica valenciana: creativa, entusiasta y talentosa, fueron algunos de los adjetivos. También “algo localista, conservadora y poco arriesgada”. Pero hubo “unanimidad” en cuanto a la necesidad del festival. Un festival, eso sí, que debía dirigirse a un “público amplio” (local, nacional e internacional), que “enamorara”, con un modelo de gestión “privado (mixto)” y bajo una “dirección profesional”.

Manuel Cuadrado, responsable del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión, en el video realizado a su conclusión. Universitat de València.

Manuel Cuadrado, responsable del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión, en el video realizado a su conclusión. Universitat de València.

El Festival de las Artes Escénicas, para cuyo nombre y logotipo se convocará un concurso, pretende convertirse en un “referente nacional e internacional” que coloque a Valencia en “el lugar que se merece”. Para ello, cuentan igualmente con el apoyo del sector empresarial, representado en la SGAE por David Izquierdo, gerente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, y Carlos Boga, director del Hotel Las Arenas. “Valencia es la ciudad, ahora después de Murcia, con menos gasto por turista y día”, destacó Izquierdo, incluyendo a la cultura en esa escasez de gasto. De ahí que Boga calificara de “fantástica” la noticia de la creación del festival: “Todo lo que sea tener una ciudad dinámica nos viene bien a todos”.

Algunos de los asistentes al acto de presentación del Festival de las Artes Escénicas de Valencia en la SGAE. Imagen de AVETID.

Algunos de los asistentes al acto de presentación del Festival de las Artes Escénicas de Valencia en la SGAE. Imagen de AVETID.

The Kojaks, Juan Salvador (guitarra) y Amparo Ballester (magnífica voz), puso la música, entre las declaraciones de unos y otros, al anuncio del futuro festival que todos los presentes en la SGAE recibió con entusiasmo. “Es un proyecto que se presentó en la Diputación, en CulturArts y en la ciudad de Valencia, que tras una primera etapa ilusionante, luego falló por ese defecto tan habitual de querer cada cual figurar”. Hasta que, por fin, llegaron las jornadas, las consultas, el criterio profesional y, sin duda, la “sensibilidad” del futuro equipo de gobierno. El Valencia Escena Oberta (VEO), desaparecido hace cuatro años junto a la Mostra de Cine, ya tiene su ansiado relevo.

Imagen del video sobre el estudio de los festivales de artes escénicas. Universitat de València.

Imagen con la que arranca el video sobre el estudio de los festivales de artes escénicas. Universitat de València.

Salva Torres

“Es mentira que la cultura viva de subvenciones”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Toni Benavent, Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres
Con motivo de la celebración del Día Mundial del Teatro 2014

Si hay algo que tienen los tres en común es pasión por el teatro, más allá de sus lógicas diferencias. Oyéndoles hablar, se entiende que exista un Día Mundial del Teatro, que ellos elevan a la categoría de bien inmaterial de la humanidad. Por eso más que un día en sus vidas, el teatro ocupa la mayor parte de sus prolíficas existencias dedicadas al mundo de las tablas. Toni Benavent, Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera llevan el teatro en las venas, por cuyas sangres corren, o mejor galopan, cientos de sensaciones que sirven de nutriente a una profesión que adoran. Les duele, por ello, la desidia, cuando no ignorancia, de los responsables políticos en materia tan delicada. Como les duele que sus voces no sean tenidas en cuenta a la hora de revitalizar un sector tan frágil, comparado con el audiovisual.

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En la distendida y larga entrevista mantenida con ellos en los Desayunos Makma de Lotelito, con motivo de ese Día Mundial del Teatro que cada 27 de marzo se celebra y que ellos prolongan a lo largo del año, Benavent, Fayos y Sirera dibujaron el perfil de un sector repleto de talentos, a falta de un autor (entiéndase, gobierno público) que los entienda. Eso, en lo que respecta al apoyo institucional, porque la profesión también comprenden que debería evitar los compartimentos estancos habidos entre bohemia creativa y pragmatismo empresarial. Del público también afirman que es una cuestión de formación y de gusto, cuyo empuje viene dado por la oferta teatral y su promoción pública, y aquí, de nuevo, lamentan el escaso apoyo institucional y el difuminado eco mediático.

Toni Benavent (izquierda), Josep Lluís Sirera (centro) y Mariangeles, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (izquierda), Josep Lluís Sirera (centro) y Mariangeles, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Es imposible gestionar el sector teatral sin estimarlo”

Mariangeles Fayos, responsable junto a su hermano Enrique del Teatro Olympia de Valencia, levanta el telón con un taxativo apunte: “Se ha trasladado la idea de que la cultura vive de subvenciones y es mentira”. Cuando en su día las hubo, “con un poco de perversidad y que en cierto modo sirvieron para comprar al sector”, subraya Fayos, tampoco estuvieron acompañadas de un plan estratégico. Toni Benavent, gestor cultural y gerente de Albena Teatre, afirma que “es imposible gestionar el sector teatral sin estimarlo”, en alusión a la insensibilidad de los responsables políticos. Sin ir más lejos, Inmaculada Gil Lázaro, ex directora de Teatres de la Generalitat Valenciana y ahora en la subdirección general de CulturArts, a la que Benavent dice no haber visto “nunca” en los estrenos teatrales.

Josep Lluís Sirera y Mariangeles Fayos en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Josep Lluís Sirera y Mariangeles Fayos en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“La gran trampa fue pensar que había dinero para todo”

Josep Lluís Sirera, autor y adaptador teatral, catedrático de la Universitat Valéncia y ex vicerrector de Cultura de esta misma universidad, señala que “la gran trampa fue pensar que había dinero para todo”. Porque dinero hubo, pero nefastamente gestionado. “¿Qué queda de la Bienal o de la Ciudad de Teatro?”, se pregunta Toni Benavent, perplejo de la apuesta pública “por los grandes eventos”, en lugar de dedicar dinero a las “estructuras de base que permitan generar tejido industrial”. “Que se utilizara el Puente Rialto de Venecia para promocionar la Bienal de Valencia es un chiste”, apostilla Sirera.

Toni Benavent (i) y Josep Lluís Sirera, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (i) y Josep Lluís Sirera, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Las políticas nefastas incluso se premian”

El miedo también sale a colación. Un miedo derivado del quevedesco “poderoso caballero es don dinero”, en aquellos momentos de maná económico que se pensó duraría eternamente, para mayor gloria de quienes repartían tan goloso pastel. “Ha habido miedo por parte del sector teatral”, sostiene Sirera, y luego pone como ejemplo el caso de la Fórmula 1: “La única voz pública que se manifestó en contra fue el director del Instituto de Robótica de la Universidad de Valencia”. Lo más grave de tamaño despilfarro es la irresponsabilidad política, tanto a la hora de la mala gestión de los recursos públicos como de sus consecuencias. “Esa política nefasta incluso se premia”, subraya Mariangeles Fayos. “¿Por qué no se hacen responsables los políticos con su patrimonio personal de los errores que cometen?”, pregunta Sirera.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Se está recortando muy mal”

Y aquellos barros trajeron estos lodos. “Se está recortando muy mal”, señala Josep Lluís Sirera. Ya se sabe: privatización de los beneficios y socialización de las pérdidas. Algunos de quienes provocaron el lodazal siguen al frente de subdirecciones, mientras se suceden los despidos en la cadena inferior. Y dada la escasez presupuestaria, “ahora se está trabajando en condiciones de enorme precariedad”, lo que lleva a Mariangeles Fayos a exigir “profesionalidad, transparencia y buena gestión”. Y un recordatorio: “Todas las autonomías están en crisis, pero aquí en la Comunidad Valenciana hay la décima parte de presupuesto que en otras”.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, entrevistados por José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, entrevistados por José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora

“Nunca ha habido tantos actores valencianos en series estatales”

“Lo que nos salva de la hecatombe es la pasión por el teatro”, dice Toni Benavent, quien apunta la crisis que lógicamente afecta al sector teatral, para después destacar el “montón de talento” que existe en la profesión. “Nunca ha habido tantos actores valencianos en series estatales: ¡hay una gran cantera!”. Y prosigue: “La materia prima está, sólo falta que alguien crea y apueste por ella”. Esa apuesta, según Mariangeles Fayos, pasa muchas veces por “la ayuda en la captación de público”, lo cual se puede hacer con “una buena promoción por parte de las instituciones”. Porque salas privadas en Valencia “hay muchas”, falta “su visibilidad mediante una correcta gestión pública”.

“La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”

Benavent, Fayos y Sirera entienden que urge la ordenación del sector teatral para lograr un mejor rendimiento. “La sociedad valenciana necesita un Consejo de las Artes”, sostiene Sirera, para quien los consejos sectoriales son insuficientes. Y añade: “Un Consejo como el existente en la mayoría de países, con representantes de todos los sectores culturales y presupuestos globales”. Y en esto incluye a las universidades. Se trata, en todo caso, de cambiar la “falta de empatía, ineficiencia e ignorancia” pública (Sirera), por la “puesta en valor de la cultura” (Fayos) mediante políticas de “diálogo con los profesionales del sector teatral; diálogo que se traslade luego a la acción” (Benavent).

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, durante la entrevista con José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora.

Toni Benavent (i), Josep Lluís Sirera (c) y Mariangeles Fayos, durante la entrevista con José Luis Pérez Pont (en primer término), Vicente Chambó (c) y Salva Torres. Foto: Gala Font de Mora.

“No hay talento sin una buena gestión del mismo”

“El sector del teatro es muy frágil, frente al audiovisual o las artes plásticas, porque los montajes son efímeros, tienen su fecha de caducidad”, explica Sirera. De ahí que Benavent considere tan necesario vincular lo artístico y lo crematístico, para que la bohemia no vaya por un lado y la industria por otro. “No hay talento sin una buena gestión empresarial del mismo”, agrega. Por eso es tan “necesario vertebrar la ciudad de Valencia a nivel cultural”, si tenemos en cuenta, como subraya Mariangeles Fayos, que “sólo el 4% de los turistas que vienen a la Comunidad Valenciana lo hace atraído por la cultura”, siendo un porcentaje “de los más bajos” con respecto a otras comunidades.

Del público que acude a los teatros, Sirera dice que “cuesta mucho crear y es fácil de destruir”. A su juicio, “es un problema de formación y de gusto; si ves cinco espectáculos buenos, te permite luego ser exigente”. Según Fayos, “el público quiere participar, pero tenemos que hacérselo más fácil”. Sobre todo ahora que, como apunta Benavent, “está acusando la crisis”. Una crisis que, a falta de vientos más favorables, Toni Benavent, Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera capean con entusiasmo desbordante. Pasión teatral a prueba de recortes.

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora

Toni Benavent (izquierda), Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora

Salva Torres

Desayunos Makma en Lotelito, con el teatro

Desayunos Makma en Lotelito
Con Toni Benavent, Silvia Clavel, Mariangeles Fayos y Josep Lluís Sirera
Lotelito
C / Las Barcas, 13. Valencia
Jueves 27 de marzo, a las 10.00h

“Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible espíritu de la representación se manifiesta”. Así empieza la proclama del dramaturgo sudafricano Brett Bailey, encargado del mensaje que, como cada año, lanza un reconocido representante de las artes escénicas con motivo del Día Mundial del Teatro que se celebra el 27 de marzo. Bailey, que sucede en esta edición a Darío Fo como continuador de ese espíritu teatral, dice además en su mensaje cosas como ésta: “En este mundo de poder desigual, en el que distintos órdenes hegemónicos intentan convencernos de que una nación, una raza, un género, una preferencia sexual, una religión, una ideología, un marco cultural es superior al resto, ¿se puede realmente defender la idea de que las artes deberían apartarse de las agendas sociales?”

Desayunos Makma en Lotelito de Valencia.

Desayunos Makma en Lotelito de Valencia.

Para celebrar el Día Mundial del Teatro y debatir acerca del momento que atraviesan las artes escénicas, Makma reúne en sus Desayunos en Lotelito a cuatro representantes del sector teatral valenciano, con el fin de que nos hablen de cosas como las avanzadas por Brett Bailey y de otras parecidas que afectan a cuantos se hallan implicados en la promoción del teatro. Mariangeles Fayos, Silvia Clavel, Toni Benavent y Josep Lluis Sirera serán entrevistados por el equipo de dirección de Makma, para que nos hablen, desde su experiencia personal al frente del Teatro Olympia, como representante de Teatres de la Generalitat, como gestor teatral y como autor y profesor, respectivamente, del teatro en sus múltiples facetas. De lo que suceda en esos Desayunos Makma daremos cumplida cuenta en www.makma.net.

Desayunos Makma en Lotelito de Valencia.

Desayunos Makma en Lotelito de Valencia.

“El éxito de la Transición fue el miedo colectivo”

Transición

Teatro Talía

C/Caballeros, 31. Valencia

Del 17 al 28 de abril

“El éxito de la Transición fue el miedo colectivo”. Así de claro. Martín Quirós, miembro del Consell Valencià de Cultura, dijo más: “Fue un juego de miedos y un juego de esfuerzos”. Y lo dijo durante el encuentro coloquio convocado en el Teatro Talía, a modo de reclamo para la obra titulada precisamente Transición, que permanecerá en cartel del 17 al 28 de abril. Antonio Valero, que es quien encabeza el reparto encarnando a Adolfo Suárez, subrayó que aquella fue una “época fascinante, por las ganas de libertad, de volar, de sentirnos europeos”. Junto a ellos estuvieron también, para recordar esos años, la escritora y periodista María José Muñoz, el abogado y ex delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, el director de la Cartelera Turia, Vicente Bergara, y el magistrado y presidente de la Fundación por la Justicia, José María Tomás Tio.

Todos ellos, al amparo de la obra teatral que se representará en el Talía, fueron desgranando sus vivencias de aquella Transición, por algunos tildada de modélica y, por otros, de cortina de humo para ocultar ciertos cambalaches de poder. Cambalaches que, pasado el tiempo, vuelven a reflejar (según los más críticos) las carencias de una democracia en manos de la troika española: banca, patronal y bipartidismo. El encuentro coloquio del Talía, con más o menos rodeos, se centró en el lado modélico de la Transición, salpicado de experiencias personales en algunos casos muy emotivas.

“El liberalismo es ante todo libertad y lo de ahora no tiene nada que ver con el liberalismo”, recordó María José Muñoz. Para Vicente Bergara, fueron “años totalmente inestables”. Y puso varios ejemplos: el concierto prohibido de Tete Montoliu en Valencia (1973), con el público ya en sus butacas, mediante una orden del gobernador civil que concluía con una frase ya legendaria: “Dios guarde a usted muchos años”. O el susto de muerte que se llevó en febrero de 1977, cuando tres jóvenes entraron a su despacho, instruidos por la Falange de que allí había un zulo. Años inestables y “complejos”, según destacó Ricardo Peralta, para quien “el gran protagonista colectivo de la Transición fue el pueblo español” y, más concretamente, “la clase trabajadora”.

José María Tomás Tio tuvo palabras de recuerdo para Adolfo Suárez, al que trató muy de cerca y del que narró algunas anécdotas. Empezó diciendo que al conocerle no sabía si estaba delante de “un truhán o un señor, un salvapatrias o un traidor”. Luego fue perfilando la figura de Suárez hasta conformar su “atractiva personalidad”. Antonio Valero, ya puesto en la piel del propio Adolfo Suárez, dijo que durante aquellos años él lo recuerda rodeado de “toda aquella caspa franquista”. En la obra se ha limitado a “guardar respeto hacia su figura”.

Transición es una producción del Centro Dramático Nacional, L’Om Imprebis, Teatro Meridional y Teatro del Temple, dirigida por Santiago Sánchez y Carlos Martín, a partir de la obra escrita por Julio Salvatierra y Alfonso Plou. Los responsables del Talía, los hermanos Enrique y Mariangeles Fayos, han querido prologar el espectáculo con ese encuentro coloquio transitorio de su puesta en escena. Ricardo Peralta subrayó que “aquella situación tan difícil” es “parecida a la que ahora estamos pasando”. Y abogó por “unir esfuerzos” como se hizo entonces. La Transición, por lo que se ve, no acaba. Resuenan los ecos de los intelectuales más críticos con aquella “Transición modélica”.

Fragmento de Transición. Imagen cedida por Teatro Talía Fragmento de Transición. Imagen cedida por Teatro Talía.

Salva Torres