Encerrados con un piano

La mejor canción del mundo, de Jaime Pujol por la compañía Ornitorrincs
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Hasta el 5 de febrero de 2017

El caso de cuarto cerrado con una víctima de asesinato en su interior en un recurso muy socorrido que los maestros del suspense explotan con mayor o menor acierto. Una variante es el caso de una o varias personas atrapadas en un recinto clausurado que deben ingeniárselas para escapar. Esta situación angustiosa y emocionante a la vez se plasma en los Scape room, un juego muy popular entre los jóvenes universitarios, que combina un desafío al ingenio y una puesta en escena teatral. Puro teatro con banda sonora incluida es la pieza que llega estos días a Rambleta.

Tres personas, dos hombres y una mujer, despiertan encerrados en una tenebrosa cámara subterránea. Presidiendo el espacio, un impoluto piano de cola. Ninguno de ellos sabe por qué está allí y desconocen cómo han llegado a tan horripilante situación. Buscan inútilmente una salida, hasta que la imagen de un individuo enmascarado, con voz distorsionada, les propone un juego siniestro a vida o muerte. Deberán componer y cantar la mejor canción del mundo en menos de 24 horas o resignarse a morir.

La mejor canción del mundo, de Jaime Pujol. Imagen cortesía de Rambleta.

La mejor canción del mundo, de Jaime Pujol. Imagen cortesía de Rambleta.

Este es el punto de arranque de ‘La Mejor Canción del Mundo’, un original montaje de la compañía valenciana Ornitorincs que  se mueve entre el thriller cinematográfico, el musical y la representación teatral y se podrá ver en la Rambleta desde este fin de semana hasta el 5 de febrero. Dirigida por Jaime Pujol e interpretada por Diego y Paula Braguinsky,  María Zamora y Mamen Mengó, la obra  propone un viaje a través de las canciones de éxito de todos los tiempos, una  aventura para reír, emocionarse, reflexionar y disfrutar.

«La mejor canción del mundo es una comedia que propone una reflexión sobre el acto creativo, sobre el ejercicio extraordinario de producir algo de la nada», dice Pujol. «Y como ese acto creativo tiene que ver exclusivamente con el hecho musical, el disfrute sin duda será mayor. Al fin y al cabo, la música está considerada entre los elementos que causan más placer en la vida».

La mejor canción del mundo, de Jaime Pujol. Imagen cortesía de Rambleta.

La mejor canción del mundo, de Jaime Pujol. Imagen cortesía de Rambleta.

Pujol reconoce que el inicio recuerda al de la saga Saw pero subraya que su pieza no tiene nada que ver con ella. “Más que una obra de teatro es una experiencia teatral musical”, comenta.

Asegura que “la música nos ayuda a soñar, nos hace compañía, alivia nuestras preocupaciones, nos alegra el espíritu, nos permite sentirnos parte de un grupo social más amplio, nos libera. Provoca una emoción tan cercana y significativa que no podemos vivir sin que ella esté presente en nuestro día a día”.

En resumen, los tres protagonistas no tienen más remedio que aceptar el desafío del hombre enmascarado. A partir de ahí, con un ritmo trepidante y en una sucesión de cuadros llenos de intriga, música, humor y sorpresas se llega al desenlace final.

La obra se representará en la Rambleta hasta el 5 de febrero en valenciano. Después recorrerá otras localidades de la Comunidad en doble versión tanto en castellano como valenciano.

La mejor canción del mundo, de Ornitorrincs.

La mejor canción del mundo, de Jaime Pujol por la compañía Ornitorrincs. Imagen cortesía de Rambleta.

Bel Carrasco

¿Cómo se elige a una Fallera Mayor?

Entrevistamos a Elena Muñoz Carrascosa, integrante del Jurado de elección de la Corte de Honor de la Fallera Mayor Infantil de Valencia (FMIV) 2016.

Hace unos meses el presidente de Junta Central Fallera, Pere Fuset, anunciaba una nueva constitución del jurado encargado de escoger a la Corte de Honor 2016. La medida forma parte de una serie de novedades relacionadas con las fiestas josefinas y sus protagonistas, las Falleras Mayores de Valencia. Pero, ¿cómo se elige a una Fallera Mayor Infantil?

El jurado, compuesto por cinco personas relacionadas profesionalmente con el ámbito infantil, eligió a 13 candidatas de entre 72. Una vez seleccionadas, otro jurado distinto, electo en asamblea de presidentes, se encargó de nombrar a Sofía Soler Casas como Fallera Mayor Infantil de Valencia (FMIV). Pero, ¿cómo es realmente es proceso de selección de la FMIV?

Nadie mejor que una integrante del jurado para desvelarnos las curiosidades de este delicado procedimiento. Por ello, hemos entrevistado a Elena Muñoz Carrascosa, encargada junto a María Zamora, Carme Juan, Alba Cervera y Ximo Hernández de seleccionar a trece candidatas a FMIV. Así, nos descubre los motivos más humanos y el afecto con que ejercen una tarea con tanta responsabilidad.

MAKMA: Elena, ¿cuál fue tu reacción al conocer la noticia de que habían pensado en ti para formar parte de este Jurado?
Elena Muñoz: Siempre he sido muy crítica con este tema, al tratarse de niñas. En cuanto me llamaron les expliqué que a mi hija jamás la presentaría a una competición así, por lo que, quizás, no fuera yo la persona más idónea. La respuesta que me dieron es que, precisamente, les interesaba mi perfil por esto. Así que decidí vivirlo desde dentro, y no me arrepiento. Mi percepción ha cambiado bastante aunque, eso sí, continúo pensando que no presentaría a mi hija.

2

M: Imagino que la tarea debe ser muy complicada e incluso emocionalmente difícil, pensando en las 59 niñas que se quedarán fuera. ¿Qué buscabais?
EM: Cuando fuimos citados, ninguno de los cinco conocía quiénes iban a ser sus compañeros y compañeras de Jurado. Además, en mi caso, no conocía a ninguno de los otros cuatro. Me pareció genial que todos, de alguna manera, estuviésemos relacionados con el mundo de los niños, e hicimos un buen equipo. Fue una suerte porque los cinco teníamos muy claro que queríamos un grupo de niñas compacto que funcionara como conjunto. ¡Piensa en todo el tiempo que van a convivir durante un año con una agenda brutal! Buscábamos niñas que se adaptaran a cualquier situación y que su resistencia al cansancio fuera muy alta. Durante los meses de febrero y marzo iban a faltar mucho al colegio, por lo que esto no podía suponer un problema para ellas. En ningún momento pasamos por alto que esto es un proceso de selección, y que es duro, así que queríamos que todas lo recordasen con mucho cariño.

M: Hay otras competiciones dónde las niñas y niños deben demostrar que saben cantar, dibujar, cocinar, resolver complicadas operaciones matemáticas, etc. ¿A qué pruebas se enfrentaron las candidatas a FMIV 2016?
EM: Las actividades fueron muy diversas: hemos ido a una granja escuela, hemos visitado el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, hemos hecho una excursión a la huerta de Valencia, hemos convivido con las familias y entrevistado a padres y madres, nos hemos lanzado por los toboganes del Gulliver… así durante dos semanas (del 9 al 26 de septiembre) muy intensas en las que, obviamente, cogimos mucho cariño a las niñas. Yo creo que hubiéramos podido confeccionar tres Cortes más. Fue algo emocionalmente difícil.

3

M: Imagino que no estarían vestidas todo ese tiempo con el traje de fallera. ¿Qué anécdotas destacarías?
EM: No (se ríe), no siempre iban ataviadas con el traje de valenciana, aunque sí se vistieron en más de una ocasión. Recuerdo la visita al Ayuntamiento, donde conocieron el hemiciclo, el salón de cristal y, cómo no, salieron al balcón donde juntas entonaron al unísono “Senyor Pirotècnic pot començar la mascletà”. El día que visitamos al Gremio de Artistas Falleros estuvieron vestidas todo el día, desde las once de la mañana hasta las siete de la tarde. Ese día comimos juntos un menú de entrantes, paella y de postre: helado. Cuándo vimos el helado pensamos, ¡a ver…! Pero todo salió correctamente.

M: ¿Qué cosas cambiarías o mejorarías de este proceso?
EM: Cambiaría el modo de elección desde el principio, desde las preselecciones de julio. Al tratarse de niñas, se debería hacer de otra manera. Es mucha presión para ellas: la falla, la familia, ellas mismas… No sé como lo mejoraría, pero habría que estudiarlo en profundidad, ya que no debemos olvidar que, una vez elegidas, representan a Valencia. Me ha gustado que Sofía hablara en la Cridà. El sector infantil es el futuro de la fiesta, y hay que cuidarlo y mimarlo, al igual que la adolescencia también se debe cuidar mucho. Poco a poco hay que evolucionar.

M: Las Fallas parecen tomar un nuevo rumbo con el nuevo Gobierno, consciente del interés social, cultural y económico de la fiesta y su importancia para la ciudad. Uno de los gestos más visibles es la serie de carteles firmados por Ibán Ramón, vinculado también a la falla de la que formas parte, Mossen Sorell – Corona. ¿En qué momento y por qué la falla Corona comienza a plantar fallas experimentales? ¿Qué queréis transmitir o demostrar con esto?
EM: Falla Corona, comisión a la que pertenezco, lleva haciendo innovación desde hace veinte años. Queremos renovar sin abandonar los aspectos tradicionales de la fiesta. Nuestros proyectos determinan todas las actividades del ejercicio, pero por lo demás somos como una falla normal: salimos en la Ofrenda, hacemos pasacalles, y bailamos en las “verbenas modernas de Corona”. Pero también colaboramos con Intramurs, hemos presentado nuestro proyecto en galerías de arte contemporáneo, en la Valencia Disseny Week, en el IVAM, etc.
Corona ya no tiene que demostrar nada, por eso decidimos en 2015 dejar el concurso de fallas experimentales e innovadoras, porque ya es algo intrínseco a nosotros y lo debería ser para todas las fallas. Además tenemos la suerte de contar con Ibán Ramón, que diseña nuestros llibrets desde 2013, recientemente Premio de Oro ADCV con unos fanzines diseñados por él, con dibujo de Escif y texto de Mr. Perfumme. Todo un orgullo.

elena2

Créditos de las imágenes: Cortesía de Elena Muñoz Carrascosa y demás miembros del Jurado.
De arriba a abajo, candidatas a FMIV 2016 en las escaleras del Ayuntamiento; «selfie» de algunas de las niñas con los cinco miembros del Jurado; y retrato de Elena Muñoz Carrascosa.