Con la pederastia hemos topado

Estiu de Cinema
Cinema a l’aire lliure, Nits de cinema al claustre de La Nau y Filmoteca d’estiu
Jardines del Palau de la Música y del MuVIM, y claustro de La Nau. Valencia
Del 8 de julio al 27 de agosto de 2016

El cine al aire libre está de enhorabuena. El periodismo, también. El cine porque, por primera vez, CulturArts IVAC, el MuVIM de la Diputación y La Nau de la Universitat de València han oficializado su apuesta común por la oferta cinematográfica al aire libre en la ciudad de Valencia. Y el periodismo, porque la Filmoteca d’estiu arrancará su programación con Spotlight, película de Tom McCarthy en torno a las peripecias de cuatro periodistas dispuestos a destapar un asunto de pedofilia en el seno de la Iglesia.

“La colaboración interinstitucional no es una opción, es una obligación”, subrayó el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño. “Tres proyectos autónomos que se coordinan por primera vez para una oferta cultural lúdica y atractiva, sin traicionar la calidad de la películas y el rigor y la coherencia de los ciclos”, señaló José Antonio Hurtado, jefe de Programación de la Filmoteca. El patrocinio de Gas Natural, que por séptimo año patrocina el evento, resulta determinante. Los jardines del Palau de la Música y del MuVIM, y el claustro de La Nau serán los escenarios donde se proyectarán las 30 películas.

Fotograma de 'Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d'estiu.

Fotograma de ‘Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d’estiu.

Con el lema ‘Destapa la verdad’ fue promocionada Spotlight, Óscar a la mejor película. Cuatro periodistas de The Boston Globe, diario que obtuvo el Premio Pulitzer por ese trabajo de investigación, siguen una trama oculta sobre curas pederastas. McCarthy, en la mejor tradición del cine periodístico, narra los hechos manteniendo el suspense narrativo ceñido a la búsqueda infatigable de esa verdad objetiva muchas veces amarilleada. Martin Baron, el entonces director del Boston Globe, manifestó, antes de conocer el Óscar, que lo principal era devolverle la credibilidad al periodismo, “para que los propietarios de los medios, los editores y los periodistas puedan volver a realizar reportajes de investigación”.

Amy Winehouse en 'Amy (La chica detrás del nombre)'. Filmoteca d'estiu.

Amy Winehouse en ‘Amy (La chica detrás del nombre)’. Filmoteca d’estiu.

De ese otro periodismo de “vertiente más amarillista”, explicó Hurtado, trata Amy (La chica detrás del nombre), de Asif Kapadia, incluida en la Filmoteca d’estiu. Se trata de una película documental en torno a la cantante Amy Winehouse, prematuramente fallecida, que también persiguió la verdad, aunque fuera tan descarnada que acabó con ella. “No tiene sentido decir nada, excepto la verdad”, afirmó la reina del soul.

De esa verdad subjetiva, apasionada, peligrosamente volcada del lado del abismo existencial, da cuenta el ciclo ‘Voluntad de hierro’, al que aludió Ariño. La pasión de Juana de Arco, de Carl Theodor Dreyer, Moby Dick, de John Huston, o El profesional, de Luc Besson, están entre las películas que se proyectarán en La Nau, junto a otras del ciclo ‘Extrañas parejas’, que tendrá su continuidad en la Filmoteca d’Estiu en los jardines del Palau. Extrañas parejas como las de El fantasma y la señora Muir, de Joseph Mankiewicz, Christine, de John Carpenter, o Her, de Spike Jonze.

Golfus de Roma, de Richard Lester, en los Jardines del MuVIM.

Golfus de Roma, de Richard Lester, en los Jardines del MuVIM.

El MuVIM, cuyo ciclo ‘La comedia (en)cantada’ será quien abra el cine al aire libre, se suma a la colaboración institucional: “Somos nuevos en esto, pero esperamos ser un compañero fiel”, ironizó Rafael Company, director del museo de la ilustración. Cantando bajo la lluvia, de Stanley Donen, dio ayer el pistoletazo de salida, a la que seguirán Cómo triunfar sin dar golpe, de David Swift, El otro lado de la cama, de Emilio Martínez-Lázaro y Golfus de Roma, de Richard Lester, entre otras.

Albert Girona, secretario autonómico de Cultura, recordó que el cine al aire libre “es una tradición de esta ciudad desde principios de siglo”, por lo que “había que recuperarla y potenciarla”. Ariño insistió, como ya hizo en ediciones pasadas, que el cine “no está en crisis, en todo caso será su modelo de producción y de consumo”. Consumo del que dijo había cambiado, porque los jóvenes “consumen ahora más y con más diversidad”, concluyó.

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Fotograma de Spotlight. Filmoteca d'estiu.

Fotograma de Spotlight, de Tom McCarthy. Filmoteca d’estiu.

Salva Torres

El cine huella de Rithy Panh

La imagen perdida, de Rithy Panh
Encuentro con el público en la Sala Berlanga
Domingo 19 de junio, con Rithy Panh, Luis Martínez (El Mundo), José Antonio Hurtado (Filmoteca de Valencia), Rafael Maluenda (Cinema Jove) y Carlos García (traducción)
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 17 al 24 de junio de 2016

“Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie”, dijo el filósofo Theodor Adorno, derivando tamaña expresión en esta otra interrogativa: “¿Se puede escribir poesía después de Auschwitz?” El director camboyano Rithy Panh responde afirmativamente, acogiendo en su cine la barbarie que supuso la pérdida de toda su familia durante el genocidio de los Jemeres Rojos.

Rithy Panh. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Rithy Panh. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Panh, que mantuvo un encuentro con el público tras el pase en la Filmoteca de Valencia de su singular película La imagen perdida (2013), se planteó, a preguntas de Luis Martínez, crítico de cine de El Mundo, si era posible representar lo irrepresentable. O mejor aún: si se puede mostrar aquello que excede con mucho los límites de la percepción y el sufrimiento humano. Y el director camboyano, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove, argumentó que hacer documental ya implicaba “cierto grado de ficcionalización”.

O lo que viene a ser lo mismo: que frente a las teorías contemporáneas que entienden el lenguaje como representación incapaz de ofrecernos lo real, por cuanto es una mediación y, por tanto, una mentira (de ahí el pensamiento relativista), Panh viene a decir que únicamente a través del lenguaje, en su dimensión poética, es posible conocer aquello que nos perturba. Para ello se hace necesario reconocer en ese lenguaje, además de su registro estrictamente comunicativo, una vía de acceso hacia lo incomunicable gracias a su poder evocador.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Rithy Panh puso los ejemplos de La lista de Schindler, de Steven Spielberg, y El pianista, de Roman Polanski. De la primera película dijo que le perturbaba, mientras de la segunda manifestó que le gustaba: “Polanski sí logra revelar esa destrucción del Holocausto sin mostrarla, sin caer en el voyeurismo para contar lo inenarrable”. Es lo mismo que hace Panh en La imagen perdida y, por extensión, en el resto de su filmografía. El director recrea los traumáticos recuerdos del genocidio de Pol Pot utilizando figuras de barro a modo de personajes. “Son de arcilla y están hechos con los elementos fundamentales, el agua, la tierra y el calor, para después volver a la tierra, se desintegran como nosotros, dejando un testimonio”.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

De manera que en La imagen perdida se van mezclando imágenes documentales, que Panh rescató de un rollo de película estropeada (“los Jemeres Rojos lo grababan todo, incluidas las ejecuciones”), con recreaciones de su propia vida mediante escenas compuestas por esas figuras de arcilla. Así es como el director de S-21, La máquina roja de matar (2003) va haciendo que emerjan los recuerdos sepultados bajo sucesivas capas de sucesos traumáticos. No es casual la presencia de una fotografía de Freud en medio de las escenas recreadas con personajes de arcilla.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

“Los traumas suelen permanecer ocultos hasta que surgen de nuevo cuando la vida empieza a recobrar la normalidad. El genocidio destruye la identidad y hay que reconstruirla, porque de lo contrario el trauma se transmite de generación en generación”, subraya Panh. Él lo hace evocando recuerdos amargos mediante la narración, que ejerce de diván sobre el cual van desplegándose los hechos traumáticos. De esta forma, la herida cauteriza por efecto del relato.

Los Jemeres Rojos y su líder Pol Pot aparecen en La imagen perdida como embajadores siniestros de cierta ideología comunista. La exaltación del pueblo y de la tierra que daría alimento a todos, siempre y cuando asumieran el totalitarismo del partido, sigue provocando escalofríos. “Hay algo del Gran Hermano de Orwell, en tanto que en Camboya no había vida privada, todo estaba bajo vigilancia, incluida la propia lengua: no se podía decir ‘mi mujer’ sino el más genérico ‘mi familia’ que implicaba un control colectivo”, recuerda Panh. Todavía hoy sorprende que esa izquierda maoísta ejerciera tamaño atractivo entre una buena parte de la intelectualidad europea. Pero esa es otra historia.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove.

Fotograma de La imagen perdida, de Rithy Panh, Premio Luna de Valencia del Festival Internacional de Cine  Cinema Jove.

Salva Torres

Nanuk el esquimal abre los Básicos de la Filmoteca

Básicos de la Filmoteca
Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca de CulturArts
Plaza del Ayuntamiento, 18. Valencia
Nanuk, el esquimal, de Robert Flaherty
Jueves 14 de enero, a las 19.00h

La Filmoteca de CulturArts inicia una nueva etapa del ciclo semanal Básicos Filmoteca, que en esta edición se centra en la historia del cine documental. El ciclo se inicia el jueves 14 de enero, a las 19.00 horas, con la proyección de Nanuk, el esquimal (1992) de Robert Flaherty y de los cortometrajes de los orígenes del cine La llegada del tren de la Ciotat (1895) y La salida de los obreros de la fábrica (1895) de los hermanos Lumière. La presentación del ciclo y de las películas, así como el posterior coloquio, correrán a cargo del jefe de Programación de la Filmoteca de CulturArts IVAC, José Antonio Hurtado.

Nanuk el esquimal, de Robert Flaherty. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Nanuk el esquimal, de Robert Flaherty. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Después de dedicar las anteriores ediciones a la historia general del cine (2010-2011), las películas esenciales de la primera década del siglo XXI (2011-2012), los géneros cinematográficos (2012-2013), el cine español (2013-2014) y el cine de autor (2014-2015), Básicos Filmoteca centra su atención en 2016 en el cine documental, desde las primeras filmaciones de los hermanos Lumière en 1895 hasta la misteriosa y absorbente exploración en 3D que Herzog hace de la cueva de Chauvet en La cueva de los sueños olvidados (2010).

Desde el 14 enero hasta el 16 de junio, el ciclo se aproximará cada jueves a los diversos subgéneros del cine de no ficción, como el documental de propaganda, el cinéma vérité, el ensayo fílmico, el documental autobiográfico, el found footage (cine de metraje encontrado) o el fake (falso documental).

Entre las películas de la primera mitad del siglo XX que podrán verse, figuran Berlín, sinfonía de una gran ciudad (1927) de  Walter Ruttmann; À propos de Nice (1929) de Jean Vigo; Drifters (1929) de John Grierson; El triunfo de la voluntad (1934) de Leni Riefenstahl; Night Mail (1936) de Harry Watt y Basil Wright;  Why We Fight. Cap. 1 (1941) de Frank Capra; Listen to Britain (1942) de  Humphrey Jennings; y  Let There Be Light (1945) de John Huston.

Las sesiones de ciclo semanal ‘Básicos Filmoteca’ se celebran todos los jueves a partir de las 19.00 horas, son de un marcado carácter didáctico y cuentan con una presentación y un coloquio a cargo de un especialista cinematográfico. Al igual que en las anteriores ediciones, algunas de las películas serán presentadas por críticos de la revista Caimán Cuadernos de Cine, colaboradora del proyecto. La entrada de todas las sesiones de ‘Básicos Filmoteca’ es gratuita con la presentación del carnet de estudiante.

Fotograma de Nanuk el esquimal de Robert Flaherty. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de Nanuk el esquimal de Robert Flaherty. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Antonio Ariño: “Se ve más cine que nunca”

Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música
Del 1 al 30 de agosto de 2014, a las 22.30h
Entrada: 3,5€. Abono de 10 sesiones: 25€

El cine, a pesar de los pesares, parece recuperar la buena salud. “Se ve más cine que nunca”, destacó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, durante la presentación de la Filmoteca d’Estiu en la Sala Berlanga. “Otra cosa”, se apresuró a decir, “es dónde y cómo se ve”. Lo cual confirma que “ver cine no está en crisis”, agregó. José Luis Moreno, director del IVAC-La Filmoteca, se sumó a ese dato optimista señalando que existe una “tendencia general de incremento de asistencia al cine, más allá del éxito de Ocho apellidos vascos”.

Fotograma de 'Las maestras de la República', de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Las maestras de la República’, de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

En esa línea ascendente se sitúa también la proliferación de terrazas de verano programando cine al aire libre. Filmoteca d’Estiu cumple ya 15 años; La Nau de la Universitat de València con sus Nits de Cinema lleva seis; el Centre del Carme hace ya tres años que programa cine en su claustro, y este año, por primera vez, el MuVIM abre su terraza al cine para homenajear precisamente a esas terrazas de verano ya desaparecidas en distintos barrios de Valencia. José Antonio Hurtado, jefe de programación del IVAC, subrayó la conveniencia, una vez comprobada esa proliferación de nuevas terrazas, de “coordinar toda esa oferta cultural” proveniente de la institución pública.

Fotograma de 'Plácido', de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Plácido’, de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Ariño afirmó que esa proliferación se debe a la existencia de una “masa crítica en la ciudad de Valencia”; de un público “que busca y valora el cine con esa exigencia superior de la versión original”. Los datos están ahí: 350 personas que todas las noches llenan el claustro de La Nau para ver películas como Amarcord, de Federico Fellini (“casi 600 personas la vieron”) o Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott. José Luis Moreno habló de 315.000 personas durante los 14 años de Filmoteca d’Estiu: unos 25.000 espectadores por año.

Fotograma de 'Todos dicen I Love You', de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Todos dicen I Love You’, de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Las películas que durante el próximo mes de agosto se proyectarán en los Jardines del Palau de la Música anuncian más de lo mismo. Roberto Cámara, director general de Gas Natural, que por quinto año consecutivo patrocina la Filmoteca de Verano, tiene claro que se trata de una actividad “muy social dirigida al total de la ciudadanía”. De ahí su compromiso con seguir ayudando económicamente a su sostenimiento, para el cual también se hace necesario cobrar 3,5€ por sesión. “La recaudación es importante para mantener la actividad. Se cobra y la gente sigue acudiendo al cine”, subrayó Moreno.

Fotograma de 'Amanece que no es poco', de José Luis Cuerda. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Amanece que no es poco’, de José Luis Cuerda. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Filmoteca d’Estiu prolongará el ciclo ya iniciado en La Nau de la Universitat de València bajo la denominación de ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Como su nombre indica, se trata de películas con “reparto coral y protagonismo colectivo”, abundó Hurtado. Películas como Plácido, de Luis García Berlanga, Ser o no ser, de Ernst Lubitsch, Todos dicen I Love You, de Woody Allen, Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda o Moonrise Kingdom, de Wes Anderson. También habrá espacio para el ‘Cine de hoy’, con películas como La gran belleza, de Paolo Sorrentino, Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, 12 años de esclavitud, de Steve McQueen y Las maestras de la República, de Pilar Pérez Solano.

Hurtado destacó el “rigor” y la proyección “en versión original” como seña de identidad del IVAC que se traslada a la Filmoteca d’Estiu, además de las “muy buenas condiciones de proyección en 35mm y en Blu-ray”. La posibilidad de ver en esas condiciones películas como Plácido o Ser o no ser ya justifica la necesidad de seguir sosteniendo una iniciativa que goza del favor popular.

Fotograma de 'To be or not to be', de Ernst Lubitsch. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘To be or not to be’, de Ernst Lubitsch. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Salva Torres

«La historia de España está en el cine de Berlanga»

Coloquio entre José Luis Berlanga, Rafael Maluenda y Antonio Santamarina

50 aniversario de ‘El verdugo’ (1963)

Sala Berlanga de La Filmoteca

Exagerados o no, lo cierto es que todos ellos coincidieron. Natural, tratándose del hijo, José Luis Berlanga. Lógico, si tenemos en cuenta que Rafael Maluenda dirige el Berlanga Film Museum. Y comprensible, puesto que Antonio Santamarina era el crítico encargado de presentar la película El verdugo, cuyo 50 aniversario de su estreno reunió a los tres en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, moderados por José Antonio Hurtado. ¿La coincidencia? Pues que los tres vieron concentrada en el cine de Berlanga la historia de nuestro convulso país, antes por culpa de la guerra fratricida y ahora porque, a rebufo de ella, se siguen alentando las irreconciliables diferencias.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El verdugo, de Luis García Berlanga.

“La historia de este país se cuenta bien por las películas de Berlanga”, afirmó Santamarina. José Luis Berlanga fue mucho más allá: “El siglo XX completo lo abarca desde Novio a la vista, con la guerra de 1914, a París Tombuctú”. Rafael Maluenda, encargado de acoger en el museo virtual toda esa historia contenida en las películas de Berlanga, abundó en ello subrayando la importancia de la parte documental: “Presumía de caótico, pero lo cierto es que tenía infinidad de documentación bien organizada de su obra en su casa de Somosaguas”.

Antonio Santamarina, incrédulo con quien llegó a afirmar que no se podía vivir sin el cine de Roberto Rossellini, sí se atrevió a manifestar que lo realmente difícil era “vivir en este país sin Berlanga”.  Y, desde luego, que sin su cine España sería un país “más oscuro y más triste”. En todo caso, si el cine de Berlanga fuera únicamente reflejo de cierta coyuntura histórica, perdería el atractivo que sin duda suscita su filmografía más allá de nuestras fronteras. José Luis Berlanga lo tiene claro: “En las películas de mi padre se habla del individuo víctima de la sociedad y eso es lo que lo hace universal”.

Fotograma de 'El verdugo', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga.

Si Luis García Berlanga viviera, como lo hacen todavía hoy sus películas, continuaría reflejando en su cine la vida actual. “Por desgracia no tenemos su mirada para mostrarnos ahora la crisis que padecemos, y yo echo en falta esa mirada”, señaló Santamarina, quien volvió a incidir en esa capacidad de Berlanga para dejar testimonio fílmico de cuanto sucedía en la calle. “Es difícil explicar la Transición sin la trilogía del Patrimonio” [La escopeta nacional, Patrimonio Nacional y Nacional III], agregó Santamarina.

José Luis Berlanga subrayó lo “gran narrador” que era su padre. Narraciones que estaban siempre “al servicio del espectador”. “Nunca militó ni pudo militar en nada”, de ahí el “reproche” que en su día le hiciera el guionista Cesare Zavatttini, que intentando hacer cine social no había manera con Berlanga porque siempre tenía que meter humor. “La única vanidad de mi padre”, recordó José Luis Berlanga, “es que el término berlanguiano no fuera aceptado en la RAE”.

Fotograma de El Verdugo, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El Verdugo, de Luis García Berlanga.

Salva Torres

La Filmoteca d’Estiu, a todo gas

Filmoteca d’Estiu 2013

Jardines del Palau de la Música de Valencia

Durante el mes de agosto

Es un buen síntoma. Gas Natural Fenosa lleva apostando los cuatro últimos años por la Filmoteca d’Estiu, actividad que patrocina. Y es un buen síntoma, porque demuestra que la cultura, en este caso el cine, resulta atractiva para el público, que cada agosto ocupa los Jardines del Palau de Valencia donde se proyectan las películas, y, por tanto, para la empresa privada, que ve en dicha actividad el retorno que busca en su inversión. Así lo manifestó Roberto Cámara, director general de Gas Natural, durante la presentación en la Sala Berlanga de la Filmoteca d’Estiu de este año. Es un buen ejemplo a seguir, pese a los ERES en los organismos públicos encargados de dinamizar esa cultura. Y un ejemplo que debería llevar a una reconsideración de lo que significa la industria creativa en tiempos de crisis económica.

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d’Estiu

Gas Natural Fenosa lo tiene claro: patrocinar la Filmoteca d’Estiu resulta rentable. Casi 20.000 personas acudieron a las diversas proyecciones del pasado año, cuya entrada de 3,5 € por sesión resulta, por lo que se ve, perfectamente asumible. La propia directora del IVAC-La Filmoteca, Nuria Cidoncha, y el jefe de programación, José Antonio Hurtado, destacaron el éxito de público de una actividad cinematográfica al aire libre que otras filmotecas califican de sorprendente. Y pese a la evidencia de los datos todavía andamos renqueantes a la hora de apostar por la cultura como gran motor para salir de la crisis. Que cunda el ejemplo de la Filmoteca d’Estiu.

Fotograma de Blancanieves, con Maribel Verdú. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Blancanieves, de Pablo Berger, con Maribel Verdú. Filmoteca d’Estiu

La fórmula es bien sencilla: la suma de la iniciativa pública y la privada, y una buena programación de películas. El acuerdo entre CulturArts La Filmoteca y Gas Natural Fenosa es fiel reflejo de lo primero. La proyección de Blancanieves (Pablo Berger), La invención de Hugo (Martin Scorsese), Amor (Michael Haneke), Tabú (Miguel Gomes), Searching for Sugar Man (Malik Bendjelloul) o Argo (Ben Affleck), es elocuente escaparate de lo segundo. Ecos del cine mudo, cine de hoy, clásicos restaurados, como El bazar de las sorpresas (Ernst Lubitsch) y Pierrot el loco (Jean-Luc Godard), y un homenaje a Méliès son los apartados que José Antonio Hurtado fue desvelando como muestra del atractivo cine programado para los noches estivales en los Jardines del Palau.

Fotograma de Amor, de Michael Haneke. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Amor, de Michael Haneke. Filmoteca d’Estiu

A ello hay que sumar las Nits de cinema en el claustro de La Nau de la Universitat de València, con sendos ciclos dedicados a las Viñetas filmadas, o lo que es lo mismo, el cómic en la gran pantalla, y similares ecos del cine mudo, preludio de los que resonarán después en la Filmoteca d’Estiu. A Barbarella (Roger Vadim) y Heavy metal (Gerald Potterton), ya proyectadas, le seguirán American Splendor (Robert Pulcini y Shari Springer Berman) y Watchmen (Zack Snyder), en el primer apartado, y Drácula: Pages from a Virgin’s Diary (Guy Maddin), Bienvenidos a Belleville (Sylvain Chomet) y Juha (Aki Kaurismaki), entre los ecos del cine mudo, en estos últimos casos con la proyección previa de cortometrajes como El vendedor de humo (Jaime Maestro) o Rumbo a peor (Alex Brendemühl).

En la Filmoteca d’Estiu, además de los títulos ya citados, se proyectarán El ilusionista (Sylvain Chomet), Juan de los muertos (Alejandro Brugués) y la sorprendente The Artist (Michel Hazanavicius). Un cartel de películas de alta calidad, en el que se van entrelazando propuestas de corte clásico (Argo, La invención de Hugo), con otras más deconstructoras o manieristas (Blancanieves, Amor), pero todas ellas de gran atractivo para el público. Y, entre todas ellas, una que José Antonio Hurtado espera que funcione muy bien: Searching for Sugar Man.

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d’Estiu

 Salva Torres