Homenaje artístico a los ultramarinos

Ultramarinos Turia
Cerveza Turia
Diseño de CuldeSac
Ilustraciones de Ana Penyas y fotografías de Tania Castro
Guía presentada en Aves La Maña
C / Jesús, 85. Valencia
Martes 18 de octubre de 2016

Cerveza Turia presenta la primera edición de ‘Ultramarinos Turia’. La cerveza tostada de Valencia ha seleccionado diez de estos locales emblemáticos para homenajear al comercio tradicional valenciano, al tiempo que difundir la importancia que tienen para la ciudad.

Cada ultramarinos contará con una propuesta de ‘maridaje Turia’ que se podrá adquirir a un precio especial. Los packs-maridaje, que unen alimentos característicos de cada ultramarinos junto a una cesta de cerveza Turia, han sido elegidos por algunos de los chefs de Valencia con más proyección del momento: Alejandro Platero (de Macel·lum), Juan Casamayor (de Cooking Business), Carito Lourenço y Germán Carrizo (de Tándem Gastronómico), María José Martínez (de Lienzo), y Enrique Medina (de Apicius).

'Ultramarinos Turia'. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

‘Ultramarinos Turia’. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Los primeros 1.500 visitantes que adquieran cualquiera de los maridajes obtendrán de obsequio una guía edición limitada que repasa la historia de cada uno de los establecimientos y de sus propietarios.

La guía, conceptualizada y diseñada por CuldeSac, cuenta con 90 páginas en castellano y valenciano llenas de anécdotas y de recuerdos de cada establecimiento y una sobrecubierta ilustrada en papel parafinado. Para la confección de la misma, cerveza Turia ha contado con la colaboración de la reconocida fotoperiodista Tania Castro, así como con la de la artista revelación Ana Penyas que ha reinterpretado la esencia de cada local a través de sus ilustraciones.

Guía 'Ultramarinos Turia'. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Guía ‘Ultramarinos Turia’. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Los ultramarinos sintetizan algunos de los mejores valores del comercio valenciano de siempre, testigos de toda una época de atención y cuidado a sus clientes. Una tradición que pese al paso de los años se mantiene bien viva. Bajo esa premisa nace ‘Ultramarinos Turia’, una manera de homenajear a las personas que se encuentran detrás de cada establecimiento manteniendo vivo el trabajo de generaciones.

Los locales elegidos para esta primera edición han sido: El Niño Llorón (Russafa), Enrique Dasí (Districte de la Mar), Aves la Maña (Jesús), La Parra (Port), Alborea (La Petxina), Joaquín Galindo (Cabanyal) Salazones Bonanad (Ciutat Vella), Mantequería Mossí (Botànic), Liaño (Ciutat Vella), y La Xocolatera (Benimaclet). Todos ellos han sido considerados por su trascendencia en la ciudad y por ser protagonistas históricos de la vida social de barrio. Además, estos ultramarinos se han distinguido por su compromiso con el origen de las materias primas y la calidad de las mismas y son nuevo lugar de encuentro para un público que agrupa a distintas generaciones.

Los packs-maridajes se podrán adquirir del 18 de octubre hasta el 30 de noviembre y las guías estarán disponibles hasta finalizar existencias.

Guía 'Ultramarinos Turia'. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

Guía ‘Ultramarinos Turia’. Imagen cortesía de Cerveza Turia.

 

Tirisiti, la tradición popular dignificada

Betlem de Tirisiti, Bien de Interés Cultural
Teatro Principal de Alcoi
Carrer Sant Tomàs, 5. Alcoi (Alicante)
Mes de diciembre, 2014

El mes de diciembre es uno de los más esperados por los niños y los no tan niños en Alcoi. El telón se vuelve a levantar en el Teatro Principal para ver las representaciones del ‘Betlem de Tirisiti’, una muestra única en Europa, declarada Bien de Interés Cultural por la Generalitat hace 12 años.

Alrededor de 25.000 espectadores llenarán las butacas de la sala, 140 centros, venidos de distintos puntos de la Comunidad se reirán con las andanzas del hostelero, Tirisiti, su mujer, Tereseta, ‘el bou’, ‘l’agüelo’, el sereno y otros personajes.

El Tirisiti es un modelo  de cultura popular con mayúsculas. El retablo navideño se ha engrandecido gracias al estricto y minucioso trabajo de la compañía teatral La Dependent, que ha dotado de calidad y prestigio una tradición navideña de teatro de títeres nacida hace casi 140 años en unos  barracones.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Transmitido de forma oral hasta los años 90

Querido, mimado, cuidado, Tirisiti se ha convertido en una de las grandes joyas del patrimonio inmaterial cultural alcoyano junto a los Reyes Magos y las fiestas de moros y cristianos.

El texto del retablo navideño se transmitió de forma oral desde sus orígenes hasta los años 90. Sus inicios se remontan a finales del siglo XIX. Tres barracones competían en la Navidad por atraer al público a sus representaciones de títeres. El propietario de uno de ellos, José Esteve Carbonell compró los dos belenes y los fusionó. Él popularizó el personaje de Tirisiti, que gozaba de la simpatía de los espectadores. El Belén siempre estuvo asociado a barracones, el último construido ex profeso en los años 90. Fue en  el 2006 cuando el Tirisiti se instala en el Teatro Principal. Desde entonces vive una de las etapas de mayor apogeo.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Tirisiti, heredero de una tradición mediterránea con elementos populares y religiosos

Muchas son las cualidades de la representación que ha llegado a nuestros días. Refleja una tradición mediterránea de teatro de títeres de pequeño formato que combina la temática popular y la religiosa.

De los 30 minutos de función hay una primera parte más sacra. Tirisiti tiene una breve intervención para no darles posada a la Sagrada Familia. Después, se desarrolla el nacimiento de Jesús, la adoración y la huida a Egipto. Los textos de la historia sagrada se narran en castellano. Las escenas más costumbristas son en valenciano.

La segunda parte, más popular, se presta a la participación del público. Tirisiti, un personaje gandul, creído e interesado, vivirá una serie de peripecias. El ventero saldrá presuroso, avisado por la narradora y el público, porque el sacristán corteja a su mujer, Tereseta, a la entrada de misa.

-‘Baixa, Tirisiti, no veus que no et senten. Baixa que et furten la dona’- le insiste la narradora.

El popular ventero se atreve a torear aunque al final acabe llorando cuando el toro entra en la casa.

Narradora. Què t’ha passat?

Tirisiti. El bou m’ha “tupat”.

Narradora. T’ha “tupat”?.

Tirisiti. M’ha fet mal!

Narradora. Que t’ha fet mal? Què t’ha fet?

Tirisiti. M’ha fet un forat!

Narradora. T’ha fet un forat? I on?

Tirisiti. En el cul!

Narradora. En el cul? Però no plores, home, que eixe el tenim tots…

Tras el incidente con el toro, salen las escuadras de moros y cristianos, Sant Jordi, suena el himno de fiestas.

‘Que boniques són les festes -dice Tirisiti- pero són molt curtetes’.

La representación finaliza con el viaje frustrado de Tirisiti a la Luna. Harto de todos, el ventero cogerá el globo de Milà (espectáculo muy popular en 1880) mientras se despide del público.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un retablo único con títeres de varillas

Uno de los aspectos que le aportan un especial interés al Tirisiti es la técnica utilizada, que está casi en desuso. Son títeres de varilla que se mueven a través de unas guías. En la representación sólo hablan el narrador, el Sereno y Tirisiti. Lo que dice el ventero resulta a veces difícil de entender porque lo hace a través de una lengüeta metálica. El narrador, que conversa con él, repite sus palabras para que el público las pueda entender.

Dos semanas se tarda en preparar el montaje, en el que se cambian hasta las butacas del teatro. En el escenario trabajan seis personas, cuatro manipulando los títeres, la narradora y un técnico.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Imagen del Betlem de Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

Un espectáculo que nunca cansa

El Tirisiti se inicia en diciembre con las representaciones para grupos y desde el 20 hasta el 5 de enero son las funciones para el público. Como novedad, este año se ha elaborado material didáctico para que los alumnos de los colegios hagan diversos trabajos y conozcan la historia y los personajes.

Es todo un misterio el saber por qué gusta tanto a los niños. Míriam Espinós, la coordinadora de la Campaña Escolar, asegura que hay niños que lo ven 4, 5, o 6 veces. Todos los años acude un niño ciego que después de la representación va al escenario a tocar los títeres. Entre los grupos también van centros de la tercera edad. Y en las sesiones abiertas al público no falta a su cita un grupo de médicos del hospital la Fe que se trasladan a Alcoi en autobús.

Pep Sellés, uno de los manipuladores del Tirisiti, se muestra orgulloso del trabajo que han llevado a cabo. “Hemos creado la necesidad que llegue la Navidad para ver de nuevo el Tirisiti. Le hemos dado categoría teatral al espectáculo y también nos hemos esforzado para conseguir que haya una mayor participación del público en la representación”.

El resultado es espléndido. Todo está cuidado, hasta el más mínimo detalle. El Tirisiti es una joya y como tal hay que engalanarla cuando sale a escena. Un tesoro de todos del que podemos disfrutar y sentirnos orgullosos.

El Belén del Tirisiti de Alcoi. Fotografía: Paco Grau.

El Betlem de Tirisiti de Alcoi, Bien de Interés Cultural. Fotografía: Paco Grau.

Carles Figuerola