«No haríamos un festival sin pagar a los artistas»

Desayunos Makma en Lotelito
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont  y Salva Torres

Meritxell Barberá e Inma García no dirigen el Festival 10 Sentidos: lo llevan en las venas. Por la sangre de estas dos bailarinas, coreógrafas y gestoras culturales no corre, sino galopa el certamen de arte e integración que este año cumple su cuarta edición. Lo hace a lomos de una propuesta que amplía sedes y se reparte por toda Valencia (Centro del Carmen, Palau de les Arts, Filmoteca, La Nau), para mostrar lo ‘Im-Perfectos’ (tal es el lema) que somos los seres humanos: mezcla de seguridad y de fragilidad.

Como son bailarinas fundadoras de Taiat Dansa (1999), antes que ‘cocineras’ de su propio festival, saben lo que supone estar a un lado y otro de la barrera. De manera que conocen de primera mano el “proceso de vulnerabilidad” del artista, “lo bueno y lo malo” de la vivencia creativa, lo que facilita su labor al frente de un certamen que se nutre de pasión artística. De ahí los diez sentidos que son necesarios poner a la hora de entrar en su ya consolidado festival. Un festival que reúne profesionales de diversas disciplinas (danza, teatro, música, cine, artes plásticas) tengan o no alguna discapacidad. O mejor: “Artistas con diferentes capacidades”.

Meritxell Barberá, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Meritxell Barberá, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

“La auténtica integración es poner en alza la discapacidad”

¿Por qué Festival 10 Sentidos?

Meritxell Barberá: “Porque hay que agudizar al máximo los sentidos, poner en marcha toda la energía para mostrar todo ese arte lleno de historias, superaciones y retos”.

Inma García: “Se trata de ir más allá de los límites de los sentidos”.

Meritxell: “Y como la auténtica integración es poner en alza la discapacidad, unas más aparentes que otras, decidimos crear este festival, donde, por ejemplo, bailarines en silla de ruedas pueden actuar con otros sin esa discapacidad”.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Si a esa necesidad de integrar artistas de diversa condición se le suma el hecho de que “en Valencia hace falta más escena contemporánea, de vanguardia” (Meritxell), se entiende a la “perfección” la existencia del Festival 10 Sentidos. “No tenemos tradición de danza en este país, por lo que se hace necesario acercársela al público trayendo primeras figuras” (Inma).

“Cuesta fraguar políticas culturales a largo plazo”

Meritxell tiene claro que de igual manera que se invirtió en el cine español, “y hoy se ha conseguido que el público lo consuma”, se trata de hacer lo mismo con la danza. “La inversión inicial consiste en programarla”. Y agrega: “Cuesta hacer políticas culturales a largo plazo y más en danza”. Cuesta, vaya que si cuesta. En su doble sentido de esfuerzo y de dotación económica. “Necesitamos más apoyo, no más dinero” (Meritxell).

Meritxell García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Meritxell García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Y el apoyo empieza por aflojar el nudo de la enredada trama burocrática. “Más de 7.000 personas pasaron por el Centro del Carmen durante la edición anterior del festival y, pese a estar ya consolidado, seguimos teniendo que hacer un montón de trámites para montar el siguiente. Es un proceso de mucho letargo”, subraya Inma. “Habría que trabajar de forma más ligera con la institución, que no sea tan farragoso el proceso, porque eso también te va minando”, remata Meritxell.

Se trata de aligerar el peso que supone organizar un festival con “11 meses de trabajo constante y en el que invertimos tiempo, energía y dinero”. Dinero procedente de la Fundación Mapfre, de la que hablan maravillas: “Ahí sí que hemos notado siempre una gran sensibilidad; les interesa e incluso lo disfrutan”. Aquello de “toma el dinero y corre” no van con ella. Como no va con Meritxell Barberá e Inma García lo de la cultura gratis total. “Jamás haríamos un festival sin pagar a los artistas. Sería tirar piedras contra nuestro propio tejado. Va en contra de la profesión”, dicen casi al unísono.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

“Al Centro del Carmen se le puede sacar un partidazo”

A pesar de la sempiterna crisis en materia cultural que padece nuestro país, y no digamos en el terreno de la danza, a Meritxell e Inma no les gusta la queja que conduce a la parálisis. “Nunca callaremos lo que pensamos, porque es una forma de ganarte el respeto”. Pero añaden: “Tampoco se trata de despotricar sin argumentos, sino con propuestas honestas”. De ahí que piensen en alto “el partidazo que se le puede sacar al Centro del Carmen”.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Meritxell Barberá e Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Meritxell Barberá e Inma García, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Lola Alarcó.

¿Y de la programación del Festival 10 Sentidos qué destacaríais?

Meritxell habla del “plato fuerte” que supone el reestreno de ‘The show must go on’, pieza legendaria de Jérôme Bel adaptada con casting valenciano, que se mostrará en el Palau de les Arts. O del lujo que supone contar con la compañía británica Candoco Dance Company. O el ‘Homenaje al idiota’ de Soren Evinson, encargado a su vez de un taller sobre la belleza. O la interacción con el público que plantea en sus trabajos Roger Bernat. O…

Inma destaca el proyecto expositivo de la brasileña Angélica Dass, cuyo inventario cromático de diferentes tonos de piel servirá para montar un gran mosaico, que se irá ampliando con las imágenes del público asistente. O el ‘Mano a mano’ del cortometraje de Ignacio Tatay, del que apenas pueden avanzar lo siguiente: “Dos desconocidos se encuentran en un autobús…”. Y entonces Meritxell Barberá e Inma García guardan enigmático silencio. La pasión sigue por dentro.

Inma García (izquierda) y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, en Lotelito durante los Desayunos Makma. Fotografía: Lola Alarcó.

Inma García (izquierda) y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, en Lotelito durante los Desayunos Makma. Fotografía: Lola Alarcó.

Salva Torres

Jérôme Bel en el Festival 10 Sentidos

The show must go on, Jérôme Bel
IV Festival 10 Sentidos
Palacio de las Artes Reina Sofía, Valencia.
25 y 26 de octubre 2014

Del 23 al 26 de octubre se celebra en el centro del Carmen (Valencia) el IV Festival 10 sentidos Fundación Mapfre, en el que se propone reivindicar las diferencias como factor singular de cada uno de los creadores. Se define como un lugar de encuentro de personas con discapacidad en convivencia con otras, y su relación con el arte.

En esta cuarta edición, que tiene como lema IM-PERFECTOS, se hace una especial mención a la más absoluta imperfección, sublime para la experiencia artística. Una apuesta que pretende involucrar al espectador de un modo directo.

Representación escénica The Show must go on, de Jérôme Bel

Representación escénica The Show must go on, de Jérôme Bel

Dentro de la programación, el 25 y 26 de octubre en el Palacio de las Artes Reina Sofía, se podrá examinar la relación entre el arte y la vida, entre lo coloquial y lo refinado, desde el espectáculo del coreógrafo francés Jérôme Bel. The show must go on, pieza creada en 2001 y galardonada con un Bessie Award en 2005 por sus representaciones en Nueva York, llega a Festival 10 sentidos queriendo desafiar las expectativas del espectador.

Un escenario sin decorados, un DJ pinchando canciones populares de diferentes épocas, y un elenco local elegido personalmente por el artista junto con la organización del festival, dan como resultado un espectáculo de carácter conceptual que promete remover emociones, a través de la creación de un diálogo entre los propios bailarines y el público.

Una apuesta por el arte desde el individuo y su generosidad hacia lo colectivo, donde el valor se convierte en una característica esencial del artista y en la que sus creaciones permiten compartir sus miedos y angustias. Una apuesta, donde los conceptos de Imperfección y Perfección estarán relacionados.

Representación escénica The Show must go on, de Jérôme Bel

Representación escénica The Show must go on, de Jérôme Bel

Jérôme Bel, considerado uno de los representantes más destacados del movimiento de la no-danza, busca transmitir e impactar. Emocionar o despertar cualquier estado que toque el alma del espectador. En ese momento, está más cerca de la Perfección de lo que nadie pueda estarlo.

www.jeromebel.fr