La belleza puede cambiar: ‘L’ECLOSIÓ DE L’ABSTRACCIÓ’

L’eclosió de l’abstracció – Línia i color en la colección del Ivam
Instituto Valenciano de Arte Moderno – IVAM
C/Guillem de Castro, 118. Valencia
Inauguración: 20 de julio del 2017, Clausura: 16 de septiembre del 2018

Hasta el siglo XX nos encontramos frente un arte racional, figurativo, coherente y que cumple con todos los cánones establecidos, conocido por clásico. Esto cambia a raíz del gran conflicto militar que tantos horrores introdujo a la sociedad, la 2ª GM. Donde a partir de este momento empiezan a surgir propuestas alternativas y transgresoras entorno a las artes plásticas. ¿Qué motivos llevaron a los artistas a establecer este nuevo concepto estético?, ¿Por qué seguir imitando la naturaleza?, ¿Por qué no centrarse en una nueva manera de representar, donde las formas y colores sean los intermediarios del mensaje? Sigue la incertidumbre.

La exposición, comisariada por José Miguel G. Cortés, María Jesús Folch, y Josep Salvador, y dirigida por el mismo G. Cortés, a través de sus 10 salas, establece un interesante paseo sobre la evolución consecutiva temporal del arte abstracto mediante la combinación entre pintura y escultura, diversidad de colores y opacidad, técnica y esencia. Abriendo, -desde el primer momento- la puerta de la confusión al espectador.

Manuel Millares. Cuadro 97, 1960. Técnica mixta sobre arpillera, 163 x 260 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Manuel Millares. Cuadro 97, 1960. Técnica mixta sobre arpillera, 163 x 260 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

“Los primeros agujeros no son la destrucción del cuadro, se trata verdaderamente de una dimensión más allá del cuadro, la libertad de concebir el arte a través de cualquier medio, a través de cualquier forma.”

- Lucio Fontana, 1947

¿Hasta qué punto se considera que la obra adquiere significado? No lo tiene, está abierto a la mente.

Antoni Tàpies. Superfície gris rosáceo con marcas negras, 1962. Técnica mixta sobre lienzo, 193 x 130 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Antoni Tàpies. Superfície gris rosáceo con marcas negras, 1962. Técnica mixta sobre lienzo, 193 x 130 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

En este sentido, autores como Antonio Saura, Manuel Millares, James Turrell, Antoni Tàpies, Jorge Oteiza, Elizabeth Munray y Richard Serra, nos presentan diversas propuestas ideológicas a lo largo de esta exposición.

Todo un conjunto de 150 obras diferentes las unas de las otras, con esencia propia. Donde se mezclan diversas técnicas artísticas formando un todo, un conjunto inexplicable que únicamente tiene sentido en el inconsciente. ¿Con qué finalidad realizan estas obras, que en realidad, no presentan ningún mensaje específico? Quizás nos hemos acostumbrado a tener siempre explícito el mensaje, y cuando este se presenta de manera implícita o simplemente no está, nos perdemos. Tal vez este nuevo concepto de arte no quiera centrarse en aquello evidente que es posible captar a primera vista. Ir más allá. Que cada espectador le encuentre su propio sentido. Y esto precisamente, es lo que se quiere alcanzar con esta exposición. Conseguir que el espectador establezca un vínculo entre obra y mente, dónde el último papel lo tiene la razón.

Gilberto Zorio. Letto, 1967. Caucho, tubos de metal y lámina de plomo, 82 x 209,5 x 240 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Gilberto Zorio. Letto, 1967. Caucho, tubos de metal y lámina de plomo, 82 x 209,5 x 240 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Y es que el arte abstracto no precisa ni de color ni de forma. Es un concepto, la obra transformada en idea.

Luis Gordillo. Serie Limo, 1921. Acrílico y lápiz sobre papel Canson, 363 x 626 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Luis Gordillo. Serie Limo, 1921. Acrílico y lápiz sobre papel Canson, 363 x 626 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Lucía Cajo Ferrando