¿Qué queremos? Igualdad y pluralidad

Hace justo una semana aparecía publicado en la revista MAKMA un artículo de Alberto Adsuara bajo el título “¿Qué quieren?: miradas de mujeres”. El título ya dice mucho de lo que posteriormente será el contenido del mismo, pues a través de esa pregunta, más su posterior respuesta, es presentada en palabras, una opinión sobre una cierta acción que visibiliza el trabajo de las mujeres artistas en nuestro país.

Según el autor, las mujeres no dejamos de quejarnos. Y quejarnos, junto con llorar, es algo que para el patriarcado ha sido muy femenino. Nos quejamos por quejarnos, sin razón y además con vacío de inteligencia. Pues yo le digo, como feminista y progresista, que esto es mucho más que una simple queja, como usted lo plantea, esto es un cabreo. Un cabreo a través del cual exigimos igualdad situando además la idea de diferencia en el centro de nuestra actividad, de ahí que nuestras miradas sean plurales, como también lo son nuestros cuerpos. De esta manera es como dejamos de ser “la mujer”, cuya falta de diferencias, nos equipara a una serie, y cuya singularidad y falta de individualidad, usted nombra en el artículo.

Las mujeres han creado desde el inicio de los tiempos. Otra cuestión es que sus obras hayan sido reconocidas y su huella haya sido respetada por las generaciones siguientes. Y a la vista está que esto no ha sido así porque la historia de cualquier disciplina ha sido escrita desde el punto de vista masculino. La cuestión no es tener un pene o una vagina para poder ejercer o no de artista, porque el feminismo es plural, como lo son nuestros cuerpos, sino que es una cuestión mucho más peliaguda donde intervienen otros intereses. La mirada masculina ha sido la que ha dominado y preservado su estatus dentro de la Historia del Arte, plasmando en los lienzos cuerpos de mujeres desnudas para su propio deleite y disfrute erótico, algo que podemos comprobar a través de un paseo por las salas de un museo como el Prado. Nosotras no hemos entrado a los museos como artistas por derecho propio sino como mujeres desnudas objetualizadas, algo que muy bien denunciaron a partir de los años setenta del siglo XX las Guerrilla Girls y que continúan denunciándolo.

A lo largo del artículo usted coloca a las mujeres en una posición subordinada e incluso nuestras demandas de igualdad las pone en entredicho al cuestionarse que no sabe muy bien lo que perseguimos, si presencia o poder. Yo le digo que ambas cosas. Presencia para que nuestros trabajos sean visibles, y poder, o mejor dicho y utilizando un lenguaje feminista, que el arte sea una herramienta a través de la cual podernos empoderar visibilizándose nuestros trabajos y las diferencias con el patriarcado en los diferentes ámbitos artísticos. Pero no se crea que por tener una vagina nuestro trabajo está vacío de contenido intelectual y que por este motivo para el día 8 de marzo las salas se tengan que abrir para que expongamos únicamente a lo largo de ese mes. No, para nada, pues nuestro trabajo es mucho más que arte hecho por mujeres con toda la carga de negatividad que el patriarcado ha otorgado a la palabra femenino, porque nuestro trabajo es político, combativo y resistente.

Cada mes de marzo se nos recuerda que la igualdad, aunque pensemos que no es una utopía, no es real. Sí, ese mismo día, junto con el 25 de noviembre, en el que aparecen diferentes estadísticas sobre brechas salariales y de cifras de violencia de género y de feminicidio que nos estampan contra la cruda realidad y que nos recuerdan que todavía nos queda mucho camino por recorrer. ¿Nos estamos quejando también?

Como usted sabrá el artículo 26 de la Ley de Igualdad del año 2007 plantea acciones positivas, que no discriminaciones positivas que fomenten la participación de las mujeres en una sociedad que no es igualitaria. Una de esas acciones positivas ha sido el Festival Miradas de Mujeres que usted nombra en su artículo, así como el resto de festivales sobre mujeres artistas y diferentes exposiciones y conferencias que favorecen nuestro empoderamiento. Pero vayamos por partes. Esas acciones positivas, que usted considera que nosotras las imponemos (por cojones) y que nos las paga el papá estado, fomentan la igualdad partiendo de la base de que existe una desigualdad, y a través de la misma acción positiva se pretende que no se prive a la población de un país de poder disfrutar del trabajo realizado por mujeres artistas. Estas acciones positivas abren nuevos caminos, nuevas perspectivas y también nuevas miradas. Nosotras no llevamos ningún tipo de etiqueta en la que se nos identifique como mujeres discriminadas. Para nada, sino que consideramos que nuestro trabajo también es una herramienta para visibilizar la desigualdad de una sociedad patriarcal que impide que nuestras miradas se renueven. Y de eso se trata, de renovación, de regeneración y de que lenguajes anquilosados en el pasado, den paso a fuerzas performativas que produzcan nuevos efectos en la sociedad para dejar de ser lo otro del sistema.

Dentro del mismo artículo usted nombra que tras la finalización del franquismo las mujeres galeristas fueron las que ostentaron el poder en el arte, las mismas que subvirtieron aquello que Dalí consideraba de nosotras y que manifestó en presencia de Juana Mordó: “las mujeres no pueden hacer nada en materia de arte porque les faltan los testículos”. Pero que haya mujeres galeristas importantes en este país, no significa que la igualdad reine en el mundo del arte. Por ejemplo le recuerdo que los grandes museos de nuestro país siguen siendo dirigidos por hombres como es el caso del IVAM, dirigido por José Miguel García Cortés, el Reina Sofía, dirigido por Manuel Borja-Villel, el Museo del Prado dirigido por Miguel Zugaza o la dirección artística del Museo Thyssen que le corresponde a Guillermo Solana. Y sí, las mujeres formamos parte de sus equipos directivos de conservación y de restauración, pero los grandes puestos de trabajo les corresponden a ellos, por lo que tal vez le suene qué es el techo de cristal, tan sutil, apenas perceptible, pero muy duro de romper.

Una asociación como MAV (Mujeres en las Artes Visuales) a la cual le remito, y organizadora del Festival Miradas de Mujeres, cada año publica diferentes informes sobre el panorama artístico actual en el que las mujeres todavía jugamos con bastante desventaja, a pesar de ser muchas más las alumnas matriculadas en las facultades de Historia del Arte y de Bellas Artes. Sin ir más lejos, solamente un 23% de mujeres artistas han expuesto este año en ARCO[1]. Por lo tanto, desde el Festival Miradas de Mujeres y desde el feminismo estamos llevando a cabo prácticas que nos permitan alcanzar una cultura democrática de la que nutrirnos todos y todas. Nosotras ya tenemos claro que tanto nuestros cuerpos, como nuestras miradas son plurales, son diversas, pero en concreto usted no, porque como feministas y plurales no nos califica, sino, más bien y esto es mío, como hembristas, como lo opuesto a machismo porque usted ve quejas femeninas donde yo veo masculinidad herida y molesta. Así que para aclarar términos y posturas, le remito a la definición de feminismo, a su diversidad y a su pluralidad y a sus ganas de expansión.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto  a Álvaro de los Ángeles (de espalda), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto a Álvaro de los Ángeles (de espaldas), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Irene Ballester Buigues


[1] Informe MAV nº 14: presencia de mujeres artistas en ArcoMadrid 2015
http://www.mav.org.es/index.php/observatorio/informes-y-propuestas

 

Susana Blas: ¿el vídeo abduce?

Conferencia: El vídeo abducido (algunas reflexiones sobre propuestas audiovisuales en la creación contemporánea)
Por Susana Blas
Espai d’Art Contemporani de Castelló EACC
C/ Prim, s/n. Castellón
Viernes 04 de abril de 2014 a las 20.00 h.

Conferencia a cargo de la historiadora de arte contemporáneo Susana Blas, especialista en cuestiones de creación audiovisual y de género. En esta actividad repasará algunos de los usos que hacen actualmente los artistas de este medio: la no-ficción, el vídeo archivo, el documental experimental y el falso documental; así como otras expresiones videográficas que promueven la disolución de fronteras entre productor y receptor.

Susana Blas Brunel (Madrid, 1969) Es redactora del espacio cultural de televisión Metrópolis (tve2). Escribe en distintas publicaciones sobre vídeo y feminismo, cuestiones de género y arte actual; y ha impartido clases, talleres y conferencias sobre estas materias. Ha comisariado ciclos y exposiciones sobre videoarte.
Participa en La Casa Encendida, en el Maratón de Vídeo MAV, en el Festival Miradas de Mujeres, y ha itinerado algunos proyectos a nivel internacional.

Fotografía en la que vemos a Susana Blas. Imagen cortesía de Espacio de arte contemporáneo de Castellón.

Lucía Peiró clausura el Festival Miradas de Mujeres

Lucía Peiró: Habitación cerrada de mi memoria
Jardín Botánico
C / Quart , 80. Valencia
Pasillo principal del jardín exterior
Viernes, 28 de marzo de 2014
Comienzo de la maniobra a las 17:30 h.

El Jardín Botánico de la Universitat de València acoge el cierre del Festival Miradas de Mujeres en la ciudad, un festival que este año ha contado con una gran participación artística e institucional. Donde lo que se ha pretendido es dar visibilidad al papel y al trabajo de las mujeres en las artes visuales, desde todos los ámbitos y facetas.

De la mano de la artista Lucía Peiró, quién presentará una nueva performance Habitación cerrada de mi memoria, una maniobra de larga duración (comenzará sobre las 17:30 h y finalizará sobre las 19:00 h)
Como toda performance, contiene un efecto de sorpresa que permite la interactuación entre la artista y el espectador, aquí una pista de lo que pretende transmitir Lucía Peiró en esta maniobra en directo:

Llorar o no llorar, esa es la cuestión
Pensar o no pensar, esa es la cuestión
Llamar o no llamar, esa es la cuestión
Ceder o no ceder, esa es la cuestión
Decir o no decir, esa es la cuestión
Juzgar o no juzgar, esa es la cuestión
Recordar o no recordar, esa es la cuestión
Sentir o no sentir, esa es la cuestión

Lucía es una artista plástica interdisciplinaria, a la que le interesan las intervenciones del espacio, los objetos y su propio cuerpo. Licenciada en Bellas Artes en la Facultad de San Carlos (Universidad Politécnica de Valencia), su obra se centra en el arte interdisciplinario y de acción, la poesía visual, las intervenciones y las maniobras artísticas, además de la pintura. También su trabajo ha pasado por festivales, Centros de Arte y Museos en España, Francia, Canadá, EEUU, Alemania y Finlandia.

Fotografía de una performance llevada a cabo por Lucía Peiró en el Jardín Botánico (2013). Imagen cortesía de la artista.

Fotografía de una performance llevada a cabo por Lucía Peiró en el Jardín Botánico (2013). Imagen cortesía de la artista.

Asalto! en el Festival Miradas de Mujeres

Festival Miradas de Mujeres: Asalto!
Espacio Trapezio
C/ Augusto Figueroa, 24. Madrid
Inauguración: 14 de marzo a las 20: 30 h.
Hasta el 20 de abril de 2014

Dentro del marco Festival Miradas de Mujeres se presenta la exposición Asalto!, comisariada por Lara A. Miranda. En la que siete artistas nacionales internacionales participan en esta muestra colectiva, que tiene como objetivo mostrar proyectos que abordan la temática del activismo feminista a través de la obra artística. Las obras que se exponen configuran un collage de soportes y medios que se adaptan a las necesidades expresivas de cada trabajo. Estos discursos feministas se ven representados a través del vídeo, de la fotografía, la ilustración o la palabra (cualquier medio artístico), en los que se trata la problemática vigentes como el aborto, la identidad de género, el origen de la feminidad, o la construcción social.

El proyecto nace de la necesidad de incluir de manera clara y decisiva el activismo feminista dentro del Festival Miradas de Mujeres. Es clave que en un evento artístico donde se busca visibilizar el trabajo de mujeres artistas, el activismo artístico se declare como lo que es: una forma de militancia política.

En esta exposición, se muestran trabajos que describen siete formas distintas de entender y expresar debates de género, conflictos identitarios, descripciones sociales sobre el papel de la mujer. Un trabajo colectivo que tiene la intención de acabar con la discriminación patriarcal dentro del arte contemporáneo. Las mujeres que participan con sus obras en este proyecto rompen con la determinación y los cánones de un circuito artístico liderado aún por hombres.

Las artistas partícipes son: Elvire Duvelle Charles, Fancine Bulbasaur, Yelena Mishko, Vegan Bunnies, Afi Oco (Rafaella Gnecco), Marguerite Stern, Sara Torres y Coco Capitán.

Elvire Duvelle Charles, "FEMEN: One year as an international movement" (2013). Imagen cortesía de la galería.

Elvire Duvelle Charles, “FEMEN: One year as an international movement” (2013). Imagen cortesía de la galería.

Muñecas híbridas de Hélène Crécent

Hélène Crécent. Componer en el tiempo
Festival Miradas de Mujeres
Mustang Art Gallery
C/ Severo Ochoa, 36, Elche
Inauguración: 14 de marzo a las 20:30 h.
Hasta el 28 de abril de 2014

Mustang Art Gallery acoge las esculturas “danzantes” de la artista francesa Hélène Crécent. Esta exposición está comisariada por Johanna Caplliure, dentro del desarrollo del Festival Miradas de Mujeres.

La Sala MAG acoge esta exposición que se presenta con el título de Componer en el tiempo, es un trabajo planteado por la artista francesa como una composición coreográfica de singulares “muñecas híbridas”. En las que lo humano, lo animal, y lo maquinal, se entremezclan en la composición de la mujer: dando resultado a una mezcla entre diosas o heroínas y monstruos, más aún, entre la figura primitiva y el cíborg.

Fotografía del montaje de la exposición "Componer en el tiempo" de Hélène Crécent. Imagen cortesía de la galería.

Fotografía del montaje de la exposición “Componer en el tiempo” de Hélène Crécent. Imagen cortesía de la galería.

Para esta exposición, Hélène ha escogido diferentes piezas de sus series: Corps Multiples, que presenta un imaginario mitológico de cuerpos hechos de pedazos, Corps Glorieux, homenaje a artistas mujeres, y Corps Hybrides, cuerpos incoloros de PVC basados en el concepto de “lo maquinal”. A esta selección se le suma la realización de nuevas esculturas, así como poemas de la artista en la red.

Miradas de Mujeres en la Galería Liebre

Festival Miradas de Mujeres: X
Galería Liebre
Doctor Fourquet, 30. Madrid
Inauguración: viernes 7 de marzo
Hasta el viernes 28 de marzo de 2014

“X” es un proyecto comisariado por Carlota Loveart dentro del Festival Miradas de Mujeres para la Galería Liebre. Cada viernes del mes de marzo, 3 de las 13 artistas que componen el proyecto “X” presentarán sus fotografías, esculturas, vídeos, instalaciones, y performances.

Estos trabajos de las artistas, convivirán con la exposición del artista Guillermo Peñaver, estarán entremezcladas con la obra expuesta, ofreciendo al espectador un juego de roles y guiños, con el que se pretende “enviar el mensaje” evitando la contaminación de la obra expuesta.

Así, y como pretende el Festival Miradas de Mujeres, se pretende dar visibilidad a las mujeres artistas dentro de la programación de las galerías, museos, e instituciones. Como señala Carlota. M. Abarca: “el Arte como provocador de sentimientos, el Arte como forma de llamar la atención, el Arte como denuncia, el Arte como cambio.”

Y (tirachinas) de Edurne Herrán. Imagen cortesía de la galería.

Y (tirachinas) de Edurne Herrán. Imagen cortesía de la galería.

Las artistas participantes son: Arantxa Boyero, Colectivo Bonus Extra, Edurne Herrán, Esther García Urquijo, Florencia Rojas, María Cañas, María Sanchez, Monica de Juan, Olalla Gómez, Raisa Maudit, Ruth Montiel Arias, Sandra Paula Fernández, y Sandra Torralba.

Soy la cocinera de tus mejores platos, de Florencia Rojas. Imagen cortesía de la galería.

Soy la cocinera de tus mejores platos, de Florencia Rojas. Imagen cortesía de la galería.

Esputum de Raisa Maudit.  Imagen cortesía de la galería.

Esputum de Raisa Maudit. Imagen cortesía de la galería.

La dualidad de las piezas de María García-Ibáñez

Festival Miradas de Mujeres: Tierras Continuas de María García-Ibáñez
AJG Contemporany Art Gallery
Pasaje Francisco Molina, 17. Sevilla
Inauguración: 6 de marzo a las 20:30 h.
Hasta el 11 de abril de 2014

María García Ibáñez pensó en Pangea, una híper célula geológica, una especie de danza lenta y remota del suelo que pisamos; nuestro pánico es extremo al pensar en su violento lenguaje. Nos rebasa. Esta danza ha formado el mundo solo a través de su sangre incandescente y extrema, sin más imagen que el constante proceso: millones de años formando y borrando del mapa líquido de la vida los paisajes que nunca vimos, los que vemos y los que ya no veremos. (Del texto Geología Autorreferencial, Plinio Villagrán)

La exposición Tierras continuas está compuesta por una serie de dibujos recortados en tela, collages con textil y papel, impresiones digitales y esculturas en barro. Un trabajo elaborado en base a la idea de la tierra primigenia Pangea, cuyo paulatino proceso de fragmentación, revela la evolución permanente y la irrefrenable metamorfosis de estas Tierras Continuas. Tomando como referencia la concepción morfológica de los elementos del paisaje natural desde la percepción humana, la artista, desarrolla en su trabajo unas analogías entre la geología física y la personal, construyendo metáforas en cada una de sus piezas.

Las piezas que crea la artista son fácilmente reconocibles por el espectador, identificándolas como elementos de la naturaleza, a pesar de su artificialidad. Lo que su apariencia externa nos muestra se convierte en una ilusión. Como indica María Arregui “el espectador, por tanto, la juzga en tanto que conoce algunos de sus aspectos, sin ser conscientes de que ignora tantos otros”.

Stone Mountain (Tierras Continuas) de la artista María García Ibáñez. Imagen cortesía de la AJG Gallery.

María García Ibáñez. Stone Mountain (Tierras Continuas). Imagen cortesía de la AJG Gallery.

La artista María García-Ibáñez, vive y trabaja entre México y Madrid. Es licenciada en Bellas Artes, además estudió el máster en Tecnologías digitales interactivas. Una artista que ha trabajado tanto en exposiciones individuales como colectivas, desde España, México, hasta Hong Kong.

Tierras Continuas de la artista María García Ibáñez. Imagen cortesía de la AJG Gallery.

María García Ibáñez. Tierras Continuas. Imagen cortesía de la AJG Gallery.

Piedras (Tierras Continuas, cerámica y tinta china) de la artista María García Ibáñez. Imagen cortesía de la AJG Gallery.

María García Ibáñez. Piedras (Tierras Continuas, cerámica y tinta china). Imagen cortesía de la AJG Gallery.

“Queremos una ciudad viva, que ofrezca otras miradas”

Desayunos Makma en Lotelito
Entrevista a Irene Ballester, Lucía Peiró y Teresa Legarre por parte de José Luis Pérez Pont y Salva Torres, del equipo de dirección de Makma
Con motivo del Festival Miradas de Mujeres

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Foto: Consuelo Chambó.

 

 

 

“Este festival no debería existir”. Lo dijo Marián López, presidenta de Mujeres en las Artes Visuales (MAV), durante la presentación del Festival Miradas de Mujeres en la reciente edición de ARCO. No debería, pero existe. “Y hay festival para rato”. Al menos, “hasta que se alcance la igualdad entre hombres y mujeres”. Lo dice Irene Ballester Buigues, directora del festival en la Comunidad Valenciana, y asienten a su lado Lucía Peiró, artista, y Teresa Legarre, galerista. Para alcanzar esa igualdad se hace necesario derribar algunos muros. El de Berlín cayó hace 25 años; el que discrimina a las mujeres artistas sigue al parecer levantado. Enseguida veremos por qué.

El Festival Miradas de Mujeres, que nació hace tres años en Madrid y ahora se extiende por 15 comunidades autónomas, pretende abrir grietas en ese muro. De momento, ahí están las más de 1.000 artistas participantes, un centenar en la Comunidad Valenciana, mostrando sus obras en 308 espacios, de los cuales casi 30 se encuentran en territorio valenciano. “Nuestra finalidad es llevar el arte hecho por mujeres a los grandes museos y galerías, pero también a las concejalías de Cultura e Igualdad de cualquier pueblo”, destaca Irene Ballester, para quien dirigir el festival ha sido “un reto”, no exento de “un poco de susto” y de “responsabilidad”. Y añade: “Le hemos dedicado muchísimas horas, pero ha sido un trabajo fructífero y gratificante, porque he conocido espacios, artistas y galeristas que no conocía”.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

¿Cómo se ha llevado a cabo el Festival Miradas de Mujeres?

Irene Ballester: “Teníamos claro que para que el festival saliera bien había que entretejer entre nosotras una red de colaboración en la que primase la igualdad, con reuniones a través de skype y mediante correos. Hubo espacios que nos dijeron que el festival les parecía muy interesante, pero que ya tenían cerrada su programación, como es el caso de Cataluña, que lo hace con dos años de adelanto. Aún así, hemos conseguido más de 300 espacios y quienes no han podido ya nos han dicho que les guardemos un sitio para el año que viene”.

Teresa Legarre: “Yo ya tenía claro lo de Andrea Nacach, que es la artista que propuse para el festival”.

En este sentido, Irene Ballester subraya que le ha parecido “muy interesante” poder mostrar galerías dirigidas por mujeres, como la de PazYComedias de la propia Teresa Legarre. “Eso es muy importante. Al igual que las comisarias, como Johanna Caplliure, María Luisa Pérez, Lidón Sancho Ribés, Inma Coll, Carolina Maestro o Elena y Cristina Roig Cardona. Es decir, hacer visible el trabajo de galeristas, artistas y comisarias”.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Mujeres en las Artes Visuales (MAV), que es el colectivo del que parte la iniciativa del festival, aporta una serie de datos reveladores de esa discriminación de las mujeres artistas. ¿Cuáles son?

Irene Ballester: “Sí, desde MAV todos los años se realizan estudios acerca de cuántas son las mujeres que exponen en galerías y en museos o cuántas adquisiciones de obras de mujer se llevan a cabo en esos espacios. Y lo que descubrimos es que las redes museísticas, artísticas, siempre están dominadas por los hombres. De hecho, en el Museo del Prado en la actualidad sólo hay dos obras de Sofonisba Anguissola, lo cual ya nos indica algo; es un signo. Y en Historia del Arte, nos pasamos cinco años estudiando la obra de hombres artistas. Bien, Miguel Ángel es muy interesante, pero Sofonisba Anguissola también lo es y pasa completamente desapercibida. ¿Por qué en los planes de estudios no tenemos asignaturas de arte contemporáneo específico de mujeres? Y no sólo en arte contemporáneo, sino a lo largo de Historia del Arte. En MAV también denunciamos que sólo el 15% de las adquisiciones de museos es obra de mujeres.

Teresa Legarre: “¿Cuántas mujeres hay en el comité de ARCO? Yo he oído a gente del comité de ARCO decir que ellos no exponen a mujeres”.

Irene Ballester: “El festival lo que pretende es precisamente mostrar nuestro punto de vista, la pluralidad de miradas de mujeres que forma parte del espíritu del festival. Porque a lo largo de toda la tradición artística hemos encontrado siempre que son los varones los protagonistas, mientras que el arte realizado por mujeres se ha entendido, desde esa mirada machista, como una cuestión femenina cuyos temas eran infravalorados, denostados, como si fuera un simple hobby para la mujer. A nosotras se nos ha limitado a ser observadas, objeto de representación para disfrute de la mirada masculina. Lo que el festival pretende es mostrar muestra mirada como mujeres y como sujetos de empoderamiento, y no como objetos”.

Lucía Peiró: “Llenar la sociedad de artistas es tener un punto de vista diferente, lo cual ayudaría a que las relaciones humanas fueran completamente distintas. Esa capacidad artística hace que obtengas cosas que no puedes lograr sólo con la burocracia”.

¿Cómo llegar a eso en un país tan reacio a la cultura, reducida al puro entretenimiento?

Irene Ballester: “La cultura en este país no es valorada y mucho menos el trabajo realizado por mujeres. De manera que nosotras estamos doblemente discriminadas: por ser mujeres y por dedicarnos a la cultura”.

Lucía Peiró: “La política y la cultura deberían ir por separado. Y creo también que debería de haber una equidad mayor a la hora de distribuir los recursos públicos. Queremos una ciudad viva, que ofrezca otros modos de ver, de pensar. Para eso hace falta un equipo que no esté supeditado a lo político, sino guiado por la calidad profesional. Y Valencia carece de eso. A mí me parece bien que haya falleros o artistas joyeros, porque todas las disciplinas son respetables, interesantes y necesarias, pero lo que no debe haber es un agravio comparativo, porque ese agravio supone una unilateralidad en la forma de ver”.

Irene Ballester: “Nos han llegado a decir, cuando solicitamos al Ayuntamiento de Valencia permiso para ciertas actividades en la ciudad, que no podíamos tomar la calle porque del 1 al 20 de marzo Valencia es de los falleros, remarcando además que todas las personas que viven en Valencia eso lo debían de tener muy claro”.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto  a Álvaro de los Ángeles (de espalda), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, junto a Álvaro de los Ángeles (de espalda), Salva Torres y José Luis Pérez Pont. Foto: Consuelo Chambó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el dossier del festival aparecen como patrocinadores instituciones públicas de otras comunidades autónomas. La valenciana, por número de espacios, es la tercera después de la andaluza y la madrileña. ¿Por qué no hay un respaldo similar?

Irene Ballester: “Pues porque nos pusieron muchas trabas. Aquí en Valencia, los grandes museos han optado por el silencio. Si salvamos la disposición que en todo momento ha tenido Felipe Garín, cediéndonos el Centro del Carmen para la presentación e incluyendo la muestra de Helena Sorolla en el programa de actividades, el resto de espacios públicos no participa en el festival. Luego está la burocracia en estos museos, que lo complican todo, porque el Museo de la Universidad de Alicante (MUA) ha participado sin problemas, como también lo hecho el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA)”.

Y qué decir del Ayuntamiento de Valencia, que colabora con uno de sus espacios, el Museo de Ciencias Naturales, pero que manifestó, por boca de su concejala delegada de Cultura, Mayrén Beneyto, su rechazo al festival. Un rechazo sorprendente, por cuanto lo hizo en plena rueda de prensa, teniendo al lado a una estupefacta Irene Ballester y a un hierático Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana. La explicación de que el Ayuntamiento ya tenía su festival de miradas de mujer en Atarazanas fue como un jarro de agua fría, por parte de un responsable público que debería tener como consigna la suma de voluntades ciudadanas, en lugar de andar restándolas para mantener un protagonismo político que entorpece la dinámica cultural.

Teresa Legarre, Irene Ballester, Lucía Peiró y José Luis Pérez Pont, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester, Lucía Peiró y José Luis Pérez Pont, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

¿Cómo vivisteis ese episodio?

Irene Ballester: “Con sorpresa, porque el Ayuntamiento no ha pagado nada por su participación [las instituciones públicas abonan 180€ y los espacios privados 80] y nos encontramos con que Mayrén Beneyto dice que ya tiene su propio festival y que el nuestro, por tanto, no lo iba a apoyar. Al final, ha tenido que ser la propia artista María José Alvarado quien ha pagado la cuota asignada, aunque en su caso la hayamos rebajado. Pero es que no es el mismo festival, por mucho que Pepe Garnería dijera que lo habíamos copiado, lo cual demuestra que ni siquiera se habían leído la finalidad del Festival Miradas de Mujeres, y no miradas de mujer como lo llamaba Mayrén. En fin, de todo se aprende y, desde luego, si el año que viene quieren participar tendrán que pagar como el resto de espacios públicos y privados”.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró, en un momento de la entrevista. Foto: Consuelo Chambó.

¿Y las galerías cómo participáis?

Teresa Legarre: “Yo tengo muchos artistas de la Comunidad Valenciana, el 70% son de aquí, y aunque tal vez sean más hombres que mujeres los que exponen en PazYComedias, lo cierto es que yo siempre me he inclinado por el arte de las mujeres porque me siento identificada con sus propuestas”.

Lucía Peiró: “Las galerías deberían apostar al máximo por todo el arte que se está haciendo aquí. Deberían abrir sus puertas a esos artistas que muchas veces por vergüenza no se acercan”.

Teresa Legarre: “Hay un problema y es que a veces muchos de esos artistas de la Comunidad Valenciana están habituados a vender en estudio. Se saltan a la galería y de eso te enteras a veces de manera casual”.

Lucía Peiró: “Pero hay una cosa que se llama contrato y ética profesional, y tienen que funcionar las dos cosas”.

Teresa Legarre: “Pero esto es así, porque también los compradores se han acostumbrado a ir a los estudios. Y como ahora todo el mundo tiene web, pues lo primero que se hace es contactar con el artista. Y luego está ARCO, que ha invertido un millón de euros en traer coleccionistas, lo cual me parece un gasto salvaje”.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó

En cuanto al lema del festival, La artista está presente, en alusión al título de la exposición de Marina Abramovic en el MoMA de Nueva York, ¿qué se puede decir?

Lucía Peiró: “Marina Abramovic es una performer que habla de vender. De hecho, Marina convierte su presencia en una venta. Ésa no es la esencia del arte en acción, que lo que hace es poner en cuestión lo que hay a tu alrededor, porque tal y como está no funciona. Y el arte debe de ser eso: acción, reacción”.

Irene Ballester: “Nosotras lo que pretendíamos con La artista está presente es, de nuevo, llamar la atención acerca del trabajo de las mujeres, que su obra se haga visible. También poner en valor ese trabajo de las mujeres, que no se valora con criterios de igualdad”.

Ponerlo en valor y, por supuesto, pagarlo.

Irene Ballester: “Bueno, ésa es otra. ¡Estamos tan acostumbrados a trabajar en la cultura de manera gratuita!”.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

De izquierda a derecha, Teresa Legarre, Irene Ballester y Lucía Peiró. Fotografía: Consuelo Chambó.

Salva Torres

Ruth Gómez: Spray

Festival Miradas de Mujeres: Spray de Ruth Gómez
La New Gallery
Carranza 6, Madrid.
Inauguración 5 de marzo a las 20:00 h.
Hasta el 29 de marzo de 2014

La exposición individual de Ruth Gómez se sitúa entre los videojuegos de los años 70 y el último Final Fantasy, una historia de rol en la que el espectador es el guerrero. Inspirada en el barrio parisino de Belleville, concretamente, en sus murales urbanos, donde el grafiti Spray se dibuja gradualmente a través de la simulación de un videojuego.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray pone en escena un “caos controlado” de pequeñas perturbaciones humanas. El muro animado genera un contener de imágenes, donde muchas tramas encajan entre ellas, implicando los estados de ánimo del espectador. El vídeo combina escenas y figuras que provienen de animaciones anteriores de la artista, con personajes reales, animales y firmas.

El extraterrestre Space Invaders regula y desencadena fragmentos de animación entre las figuras, los símbolos, citas, el recuerdo y lo cotidiano. Articula un mecanismo, “a modo de marioneta” de otros personajes como una jirafa, un flamenco, unas mujeres, una rana, etc.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

Spray, de Ruth Gómez. Imagen cortesía de la artista.

femCode: arte, mujeres y tecnología

Festival Miradas de Mujeres. femCode: arte, mujeres y tecnología
Facultad de Bellas Artes de San Carlos
Camino de Vera s/n. Valencia
Inauguración 6 de marzo a las 11:00 h.
Hasta el 7 de marzo de 2014

La exposición femCode: arte+mujeres+tecnología se desplegará por distintos espacios y aulas de la Facultad de Bellas Artes de Valencia, ya que el germen de las obras surgió en esos espacios.

En los últimos 6 años, en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, han sido muchas las mujeres artistas que se han formado y han desarrollado sus proyectos en el ámbito cultural utilizando diferentes recursos tecnológicos; trabajos vinculados a la producción de imágenes, instalaciones audiovisuales y/o interactivas, arte sonoro, etc. Complejos dispositivos que pueden servir para visualizar nuevas formas de hacer en la relación mujer, arte, tecnología y sociedad (MATS).

La propuesta “femCode: arte+mujeres+tecnología” consta de dos partes, una exposición en la Facultad de Bellas Artes de los proyectos realizados por estudiantes egresadas del Máster Artes Visuales y Multimedia, una muestra refleja la diversidad de acercamientos a la relación MATS.

La segunda parte es la edición de una web y un DVD monográfico sobre la relación MATS con entrevistas a las autoras, y un apartado de reflexión teórica realizado por profesores especialistas sobre el tema. Pensado como un proyecto multimedia interactivo, que promueve continuar indagando la trayectoria de estas mujeres y sus obras en la web.

Las artistas que participan son: Patricia Aragón, Ana Teresa Arciniegas, Magda Arques, Alejandra Bueno, Andrea Canepa, Azahara Cerezo, Vanessa Colareta, Mercedes Cuenca, Aurora Diago y Miriam Esteve, Izaskun Etxebarria, Sara Galán, Hanna Schultz, Cristina Ghetti, Blanca Giménez, Esther González, Nacarid López, Neus Lozano, Anna Katarina Martin, Lucía Montero Sánchez de las Matas, Yasmina Morán, Esperanza Moreno, Loli Moreno, Inés Parcero, Giorgia Partesotti, Iona Pergo, Giulia Perli, Julia Puyo, Laura R. Moscatel, Adriana Román, Carolina Vallejo.

La exposición está coordinada por Amparo Carbonell, Maribel Domènech, Trinidad García, María José Martínez de Pisón, Pepa L. Poquet y Marina Pastor.

Imagen de los proyectos de la exposición. Cortesía de la organización.

Imagen de los proyectos de la exposición. Cortesía de la organización.