Repensar la ciudad a partir de Rogelio López Cuenca

ROGELIO LÓPEZ CUENCA. “Els pronoms febles”
Galería PazYcomedias
Plaza del Patriarca, 5, bajo. Valencia
Del 10 de diciembre al 9 de enero de 2016
Comisario: Jose Luis Perez Pont
Programa de actividades paralelas
-10 diciembre, 19h. Asamblea Solar Corona
“El Solar Corona. Un modelo de autogestión en autorreflexión”
Después de cuatro años llevando a cabo múltiples tareas de gestión, cuidados, construcción, comunicación, cultivo, asociación, etc. llevados por el ímpetu del día a día los miembros de la asamblea necesitan sentarse a reflexionar. Echar la vista atrás para tratar de entender el camino recorrido y mirar al futuro. ¿Necesita reformularse el Solar Corona? ¿Nos afectan los recientes cambios de los gestores de la ciudad?
Los miembros de la Asociación Solar Corona están llevando a cabo una serie de asambleas especiales para tratar de responder a estas y otras preguntas. Estos encuentros que internamente llamamos “cumbres” se realizan siempre en otros espacios distintos del solar. Esta asamblea será en abierto.
El solar de Corona es un espacio gestionado y dinamizado por vecinos/as y diferentes asociaciones del barrio del Carmen, situado en el casco histórico de la ciudad de Valencia, en la misma calle Corona que da nombre al proyecto.
Se trata de un espacio al aire libre, de carácter comunitario, para la realización de actividades sociales y culturales, tanto por parte del colectivo que gestiona el espacio, como por las diferentes entidades y vecinos que desean hacerlo.
Al mismo tiempo, el solar también cumple la función de ser un pequeño parque comunitario en un centro histórico caracterizado por la falta de espacios públicos, de manera que varios días a la semana el solar abre sus puertas para uso y disfrute de los más pequeños.
La fórmula de uso del espacio está regida por un contrato de cesión de uso por parte del propietario donde se fijan las condiciones para ello, y que es renovado año a año entre ambas partes.
Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

-11 diciembre, 17h. Mujeres y Punto / 19h. Conferencia de Mercè Galán
+Encuentro: Mujeres y Punto. “No quiero ser un huevo frito”
La teoría del huevo frito hace referencia al aislamiento que sufre una mujer en una relación de pareja insana o de maltrato. Ya que la mujer se ve obligada a dejar de vivir su vida para vivir para él, otorgándole la autoridad a él y viviendo para su cuidado.
Si la mujer y el hombre son representados gráficamente por círculos, podemos decir, que la mujer sufre un gran aislamiento de su mundo, y su eje pasa a ser su pareja; el hombre sigue manteniendo su familia, sus amigos, su trabajo, etc. Aspectos a los que ella se ve obligada a renunciar.
En una relación sana, si seguimos con la misma representación gráfica, la mujer mantiene su mundo con su familia, su trabajo, sus amigos, su tiempo libre y su pareja, forma parte de ese mundo. Ambos tienen una relación igualitaria y ninguno se ve obligado a renunciar a nada involuntariamente.
Mujeres y Punto es un colectivo abierto en el que participan
principalmente mujeres, pero también algunos hombres, que a través de la realización de labores tradicionalmente femeninas como tejer o hacer ganchillo, llevan a cabo acciones artísticas en el espacio público. Se reúnen una vez a la semana y también reciben por correo postal y otros medios aportaciones de personas que participan en la distancia en sus proyectos, bajo el objetivo de igualdad de género, en todos los ámbitos públicos.
Actualmente están trabajando en un proyecto que identifica el nombre de las calles de una zona de Valencia, el barrio de Ruzafa, en el que de unas 35 calles, 8 se refieren a ciudades o países, 26 tienen nombre de hombres y solo 1 hace referencia a una mujer. Están llevando a cabo una acción, tejiendo cuadrados de 20 x 20 cm. en morado, para intervenir las placas de las calles, así como invitando a otros colectivos a extender la acción a otros barrios de la ciudad. En la Galería pazYcomedias llevarán a cabo uno de sus encuentros semanales, a la vez que realizarán la presentación de su dinámica de trabajo, en el contexto de la exposición de Rogelio López Cuenca, en referencia directa a algunos aspectos abordados en la misma.
+Conferencia: Mercè Galán. “Cautivas del silencio. Representaciones
desde el arte contra la violencia de género”
Cautivas del Silencio hace referencia a dos tipos de invisibilidad por un lado, la que sufren las mujeres en el hogar y que algunas artistas recogen en su trabajo, y por otra parte, la invisibilidad que sufren las propias artistas en la esfera del arte, en cuanto a una baja presencia o participación en galerías, ferias e Instituciones museísticas. A diferencia de que lo que sucede en el espacio público, la violencia que ocurre dentro de las cuatro paredes de la casa, suele estar oculta y silenciada, por ello, es tan importante visibilizarla y
denunciarla y el arte es una de las prácticas con gran capacidad comunicadora e incluso catalizadora.
Mercè Galán es artista intermedia. Doctora por la Universidad Politécnica de Valencia, su investigación se ha centrado principalmente en torno a las prácticas artísticas contemporáneas que se imbrincan con la violencia y el género desde una perspectiva feminista. Seleccionada a cursar un año en el Centro de Arte y Tecnología de la National University of Australia con la Beca Promoe, colaboró en varios grupos activistas feministas y queer en la reivindicación de sus derechos. En Valencia participó en el nacimiento del grupo Zona de Intensidad del Colectivo Lambda, así como del grupo artístico CVG (Contra la Violencia de Género). Es cofundadora del portal de arte Submergentes.org, y colabora con artículos en el portal Feminicio.net. Como docente invitada ha impartido talleres y seminarios, tanto a nivel tecnológico con el uso de cámaras y edición, como a nivel teórico. Su obra fotográfica y videográfica ha sido seleccionada en distintos certámenes.
Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

-14 diciembre, 19h. Conferencia de Ángel Álvarez
Conferencia: Ángel Álvarez. “A cada uno lo suyo / Suum cuique / Jedem das Seine”
Una significación de la tipografía como lenguaje y reflexión de cómo sus valores formales y de uso pueden alcanzar connotaciones sociales e ideológicas en base a acontecimientos del siglo XX.
Ángel Álvarez, es diseñador gráfico, editor y profesor de tipografía en el Máster de Diseño e Ilustración de la Facultad de Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia. Desde Tipode Office centra su trabajo en la tipografía como lenguaje aplicada a diferentes campos, fundamentalmente al diseño editorial. Dirige el proyecto Open Publishing Room donde reflexionar sobre la práctica editorial.
Rogelio López Cuenca. Home, 2015. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Home, 2015. Cortesía Galería pazYcomedias.

-15 diciembre 18h. Proyección documental “A tornallom” / 19h. Mesa redonda: Pasado y futuro de la huerta. Una mirada desde el presente. Salón de actos del IVAM. Centre Julio González
A partir de la proyección del documental “A tornallom”, que aborda la problemática de las políticas de desarrollo urbano llevadas a cabo en las últimas décadas en Valencia y sus efectos en zonas como La Punta.
Participan en la mesa redonda:
-Javier Canales, arquitecto y miembro de Per l’Horta
-Jordi Belver, afectado y miembro de Per L’Horta
-Antonio Montiel, secretario general de Podemos CV Podem
-José Juan Martínez, miembro de Artxiviu de l’Horta
-Daniel T. Marquina, miembro de Artxiviu de l’Horta
Per L’Horta és un moviment social hereu de la primera Iniciativa Legislativa Popular per la protecció de l’Horta de València (ILP) constituit formalment com associació sense ànim de lucre.
Per L’Horta no pretén ser un grup més en defensa del territori, sinó que vol ser catalitzador de totes aquelles accions o polítiques que vagen encaminades a l’aconseguiment dels objectius que es proposaven a la ILP. És a dir, accions i polítiques per la protecció de l’Horta de València, de posar en valor aquest paisstge, el seu patrimoni agrícola, hidric i cultural i històric.
Per L’Horta pretén ser un moviment cívic que incidisca en la realitat per canviar l’estat actual de menyspreu cap a l’agricultura i els valors patrimonials del nostre món rural.
Los protagonistas de la historia agraria de la Huerta de Valencia desaparecen sin que hasta hoy nadie se haya ocupado de recoger, ordenar y divulgar sus recuerdos y experiencias.
Este formidable caudal de saberes, indispensable para entender estos paisajes culturales del agua, es el objeto de Artxiviu de l’Horta, un proyecto que indaga en esta memoria y esta realidad, y que pretende ser archivo y vehículo de conocimiento y conservación.
Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Los pronombres, 1993. Cortesía Galería pazYcomedias.

-16 diciembre, 20h. Concierto: Grup Instrumental de València
LIVING ROOM MUSIC
John Cage Dream (1948)
para piano
Luciano Berio Lied (1983)
para clarinete
Cole Porter Ev’ry Time We Say Goodbye (1944)
para voz y piano
Johann S. Bach Musikalisches Opfer BWV 1079
Sonata Sopr’il Sogetto Reale:
Largo
Allegro
para flauta, violín y violonchelo
György Ligeti Sonata für Violoncello/Dialogo (1948/53)
para violonchelo
Erroll Garner Misty (1954)
para clarinete, violín, violonchelo y piano
Erik Satie Gnosienne I (1890)
para piano
Vinícius de Moraes Valsinha (1970)
para voz, clarinete, violonchelo y piano
John Cage Living Room Music (1940)
para cuatro intérpretes
G. F. Händel Lascia Ch’io Pianga de Rinaldo (1711)
para voz, flauta, clarinete, violín, violonchelo y teclados
Lou Reed Femme Fatale (1967)
para voz, flauta, clarinete, violín, violonchelo y percusión
GRUP INSTRUMENTAL DE VALÈNCIA
Carmen Bou, voz
José Mª Sáez Ferríz, flauta
José Cerveró, clarinete
Carlos Apellániz, piano
Mª Carmen Antequera, violín
Mayte García, violonchelo
Joan Cervero, director
Rogelio López Cuenca. Bauhausiedlung, 2002. Cortesía Galería pazYcomedias.

Rogelio López Cuenca. Bauhausiedlung, 2002. Cortesía Galería pazYcomedias.

-17 diciembre, 17h. Colectivo CraftCabanyal / 19h. Plataforma Salvem el Cabanyal // 19.30h. Conferencia de Fernando Flores
+Encuentro: CraftCabanyal. “Bordando la Orden Ministerial CUL/3631/2009 de 29 de diciembre para su cumplimiento”
Como signo de reconocimiento a la Orden Ministerial, la cual ha amparado y salvaguardado el patrimonio del barrio Cabanyal – Canyamelar – Cap de França el colectivo CraftCabanyal está realizando una nueva acción artística a desarrollar por todas las personas que quieran participar junto a numerosos vecinos y vecinas del Cabanyal, como homenaje a la Orden Ministerial y al mismo tiempo una acción reivindicativa de su cumplimiento, así como la necesidad de solicitar al actual equipo de gobierno iniciativas que permitan visualizar cuanto antes signos de recuperación de una situación que actualmente es intolerable y que no se puede prolongar más en el tiempo, así como iniciar el compromiso de todos con la revitalización y que permita sobre todo a los vecinos recuperar las condiciones de vida dignas que han perdido, particularmente en las zonas más afectadas por la degradación del barrio.
En la galería se celebrará de 17 a 19h una sesión abierta en la que sumar la participación para llevar a cabo este proyecto simbólico, para que cada persona puede bordar una letra, un trazo, una palabra… contribuyendo a formalizar el deseo de protección del barrio del Cabanyal mediante el cumplimiento de esa Orden Ministerial.
+Presentación: Emilio Martinez Arroyo. “El Cabanyal: en estado crítico”
El barrio del Cabanyal es un Conjunto Histórico Protegido de la ciudad de Valencia, declarado Bien de Interés Cultural en 1993. Desde 1998 el barrio está amenazado por un proyecto municipal que pretende ampliar una avenida que pretendía atravesar su parte central. La plataforma Salvem el Cabanyal se crea para oponerse a este plan, considerando que el resultado de partir un Conjunto Histórico en dos mitades no son dos medios Conjuntos Históricos, sino la destrucción del patrimonio de todos.
El Cabanyal-Canyamelar es desde finales del XIX un barrio de Valencia, el barrio marinero de la ciudad. Guarda todavía el sistema urbano reticular derivado de las barracas, antiguas viviendas típicas de la zona valenciana.
Una vez más se ha producido la eterna confrontación: entre la conservación del patrimonio o el “desarrollo especulativo” de una ciudad. Desde el siglo pasado los habitantes del Cabañal han vivido con la amenaza de la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez, hasta que llegó la construcción de la estación de RENFE en la confluencia con la Avenida de Serrería. Se creía que ahí se finalizaba la historia de una Avenida-Paseo, que tenía su inicio-final en los jardines de Viveros y su final-inicio en la estación de RENFE y en el barrio del Cabanyal. Era la tan deseada conexión de Valencia con los Poblados Marítimos.
Pero en el Pleno del Ayuntamiento de Valencia del día 24 de Julio de 1998, el Partido Popular, que gozaba de mayoría y en contra de las demás fuerzas políticas (Partido Socialista, Esquerra Unida y Unió Valenciana), aprobó el anteproyecto de Prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. El proyecto de prolongar la avenida supone la destrucción de 1651 viviendas, destruyendo la trama urbana de este conjunto declarado Bien de Interés Cultural (BIC), al seccionar la población en dos mitades totalmente aisladas.
Durante estos últimos 17 años, Salvem el Cabanyal ha llevado a cabo una ingente labor como estructura ciudadana, interviniendo en numerosas esferas públicas y privadas, con el objetivo de preservar este conjunto patrimonial. Tras el cambio de gobierno municipal resultante de las elecciones del pasado 24 de mayo, la situación se encuentra cada vez más en un estado crítico. Emilio Martínez aborda con su presentación la posición de Salvem el Cabanyal tras los últimos movimientos políticos.
+Conferencia: Fernando Flores. “Espacio público y espacio privado ¿derechos diferentes?”
¿Es la vivienda un derecho del espacio privado? La libertad de manifestación ¿lo es solo del espacio público? ¿Y nuestra privacidad? ¿Y la libertad de información? Los derechos son una red delicada e interdependiente que se extienden por todo nuestro espacio vital, superando la separación de lo público y lo privado. La debilidad de uno de ellos afecta a todos los demás.
Fernando Flores es profesor de Derecho Constitucional, miembro del Institut de Drets Humans de la Universitat de València. Trabaja sobre sistemas de protección de derechos fundamentales; partidos políticos, democracia participativa y procesos constituyentes. También sobre temas relativos a seguridad y defensa.
Ha sido Director del gabinete del Secretario de Estado del Ministerio de Justicia, Asesor de la Vicepresidenta Primera del Gobierno, Secretario General Técnico del Ministerio de la Presidencia y Director General de Relaciones Institucionales del Ministerio de Defensa.
Rogelio López Cuenca
-9 de enero, 19h. Conferencia de Raúl de Arriba
Conferencia: Raúl de Arriba. “Economía del sábado noche”.
Desde el estallido de la crisis global, la política económica ha recobrado un nuevo protagonismo. Tanto el plano de la reflexión científica, como la praxis (con intervenciones públicas inimaginables hasta hace poco, como las nacionalizaciones de empresas) o la discusión pública (con tertulias televisivas en horarios de máxima audiencia dedicadas a la economía), reflejan este renovado interés por la política económica. ¿Es posible resumir sus temas clave en unas cuantas frases cortas?
Raúl de Arriba es doctor en Economía y profesor titular de la Universidad de Valencia. Actualmente es director del Máster Oficial en Política Económica y Economía Pública de dicha Universidad. Ha sido investigador visitante en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (Francia) y en el Núcleo de Investigación en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales (Portugal). Ha publicado más de 60 trabajos entre artículos, libros y capítulos de libro sobre temas de política económica internacional, pluralismo y creatividad en la economía y política económica. Adicionalmente, es guionista y realizador de los documentales Brass Sounds (2003) y La fábrica (2005), producidos por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

Juan Sánchez, como todo el mundo

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda
Galería T20
C/ Victorio, 27, bajo. Murcia
Hasta el 26 de septiembre

Me llamo Erik Satie, como todo el mundo.

Erik Satie

Se llama Juan Sánchez, como todo el mundo, y esta es su primera exposición individual en una galería, una exposición que con su flamante título: A veces confundir la Historia ayuda, parte de una curiosa tesis: ser despistado ayuda y puede ser cojonudo; una tesis que —según explica— se articula desde dos confusiones, a saber:

Confusión 1. Cuando el joven Kandinsky visitó la exposición de los impresionistas en Moscú en 1895 y quedó fascinado delante de uno de los almiares pintados por Monet. No entendió eso que veía, por raro, no veía lo que había pintado en la tela pero los contrastes de color y aquellas pinceladas le sorprendieron tanto que confundió la forma sin alcanzar a averiguar la imagen hasta que buscó el título de aquel pequeño lienzo entre la nómina de cuadros expuestos. Bueno, como decían los papeles era sólo un montón de heno pero resultaba muy hermoso.

 

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Confusión 2. Cuando en 1908, Kandinsky regresó al estudio de uno de sus paseos vespertinos por Murnau y contempló sorprendido, quizás alarmado, la belleza y la potencia de un cuadro sobre el caballete en el que veía sólo una superficie coloreada sin ningún rastro de representación. Al acercarse para cogerlo entre las manos, descubrió confuso que se trataba de uno de los paisajes en los que estaba trabajando que había quedado invertido y que, al verlo así boca abajo, había perdido todo anclaje a la realidad y al suelo.

 

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

El recuerdo de estos dos momentos epifánicos en la trayectoria de Kandinsky —que los relata en su biografía Mirada retrospectiva— sirven pues para entender mejor la propuesta de Juan Sánchez si pensamos que 1) Kandinsky no vio de primeras lo que había pintado realmente Monet en su cuadro porque estaba más pendiente del trabajo de pintura que de la imagen pintada, necesitando de las palabras de un título para contrastar aquello que veía; y 2) Kandinsky se acercó a las bases de la abstracción leyendo a Worringer, escuchando a Schönberg y dándole la vuelta a sus cuadros, lo que los hacía diferentes, extraños, nuevos. ¿Viéndolos del revés? ¿Quizás a contraluz? Esto resultará fundamental puesto que la confusión primera de Juan Sánchez fue pensar que Kandinsky descubrió esa cosa rara en su paisaje —como el almiar de Monet— no por estar volteado sino del revés, visto por detrás y a contraluz, confundiendo la historia.

 

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

El desenfado, la ironía y la necesaria libertad de interpretación de la historia de la pintura y su tradición reciente no están para nada reñidos con esta serie de cuadros en los que con una factura impecable, por pulcra, aún la poca pintura y la extrema sencillez primera, revela obras muy concretas, compactas y efectivas que hacen del cuadro un índice —siguiendo a Benjamin H. D. Buchloh— que se juega la vida consigo mismo sólo con sus valores, un todo, con sus claves, las que les ha ido dando la historia.

 

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Una de ellas es la forma, que será autónoma o no será. Pero esto que se lo explique él si fuera necesario.

Otra, la importancia dada a la objetualidad del cuadro como soporte de la pintura. Una importancia que radica en denunciar su presencia, la que da forma y superficie al lienzo pero dándole la vuelta a su frontalidad; en subrayar su estar, dejando que el bastidor se vea y participe activamente en la composición, por trasparencia, decidiéndola incluso; en darle buena parte del protagonismo al separar espacios y articular su instalación diferenciada en la pared o sobre el suelo o en rincones o combinado con objetos encontrados.

Una tercera: la incorporación de la luz como fenómeno, a modo de leve veladura desde atrás, esa luz eléctrica —a veces un simple reflejo— que a su manera desnuda todo el cuadro como dispositivo y hace saltar por los aires la caja de su teatro —como si viéramos al trasluz, confusos con Kandinsky, aquel paisaje de Murnau una tarde cualquiera de 1908.

 

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Escribo esto mientras amanece en las playas del Mediterráneo, lo que daría lo mismo si no fuera tan tarde ahora tan pronto y si no me sintiera como Ortega escribiendo cerca de Lisboa sobre Velázquez, sin sus libros ni sus notas, de memoria. Escribo sin mis libros ni mis notas ni conexión a Internet, incapaz de visitar por la ventanita del ordenador el estudio de Juan Sánchez que es su blog, donde se pueden encontrar las bases de su trabajo, su abecedario plástico hecho paso a paso, la definición de la forma autónoma y casi todas las pruebas o posibilidades para seguir pintando confundiendo la Historia, como todo el mundo, aunque sea casi sin pintura.

 

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Juan Sánchez. A veces confundir la Historia ayuda. Imagen cortesía del artista.

Ricardo Forriols

 

“Las injerencias son una constante en el IVAM”

Entrevista a Carlos Pérez

Carlos Pérez, ex conservador del IVAM, Reina Sofía y MuVIM, hace una radiografía para MAKMA de los dos museos valencianos en los que él trabajó. Repasa, y da un fino repaso, al IVAM, desde sus rutilantes comienzos a la “vía muerta” actual. Al igual que hace con el MuVIM, desde su antaño proyecto “consolidado” a la presente “indefinición”. La impronta dejada en el Instituto Valenciano de Arte Moderno por Vicent Todolí fue, poco a poco, masacrada por la “discutible filosofía expositiva” de Cosme Barañano, y el “estrafalario” programa de exposiciones de Consuelo Císcar. La reciente “injerencia política” en el Consejo Rector del IVAM no sería más que la culminación del “trayecto irreversible hacia una vía muerta”. Esta radiografía vendría a ratificar la idea de Carlos Pérez de que Valencia es “la capital de la Tierra de la Modernidad Imposible”. Lo que estaba previsto como una entrevista, terminó siendo un largo monólogo revelador. Juzguen ustedes mismos.

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Cuando comencé  a interesarme por el arte, ya hace muchos años, en Valencia las posibilidades de trabajar en ese campo eran casi inexistentes. De hecho, muchos artistas y algunas personas que querían ejercer de críticos o de investigadores, se agrupaban y buscaban la relación con otros compañeros que, como los componentes de los Equipos Crónica y Realidad, intentaban dar a conocer sus propuestas fuera de este lugar.

El esfuerzo resultaba prácticamente imposible porque, además de que los funcionarios culturales del franquismo mantenían su presencia, Valencia no era una ciudad con tradición en el arte moderno. Aquí el cubismo, el dadaísmo, el futurismo, el surrealismo, al igual que otras corrientes que configuraron el arte moderno, no hicieron acto de presencia. Por eso, en más de una ocasión, me he referido a Valencia como la capital de la Tierra de la Modernidad Imposible. Aunque hay un crítico-historiador del arte empeñado en hablar de algo que nunca existió: “la vanguardia valenciana de los años treinta”.

La aparición del IVAM, Instituto Valenciano de Arte Moderno, fue todo un acontecimiento y, después de tanto tiempo de penurias, parecía que, finalmente, la ciudad iba a tener un espacio especializado que iba a dar a conocer en directo lo que había sido el arte del siglo XX y, al mismo tiempo, las propuestas más significativas del panorama del arte internacional actual.

Durante casi doce años, el programa expositivo cumplió los objetivos que se había marcado la institución. Y cuando comenzaron a presentarse las primeras muestras, con Carmen Alborch en la dirección y Vicent Todolí de Jefe del Área Artística, hubo una gran aceptación por parte de los profesionales y del público. Por otro lado, Vicent Todolí organizó los fondos de la colección del museo, iniciados por Tomás Llorens, y con una inteligente política de compras fue equilibrando las obras correspondientes a la época de las vanguardias con otras de arte contemporáneo. Cuando Carmen Alborch tuvo que dejar la dirección para hacerse cargo del Ministerio de Cultura, le sucedió José Francisco Yvars que representó la continuidad. No se debe olvidar que Vicent Todolí seguía al frente del Área Artística y siguió contactando al IVAM con los museos europeos y americanos más prestigiosos. Nunca entendí que a José Francisco Yvars, un hombre culto, con los conocimientos necesarios, que encajaba perfectamente en la derecha europea, lo cesaran más tarde para que lo sustituyera Consuelo Ciscar.

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Evidentemente, el proyecto, tal vez por los logros conseguidos en un corto espacio de tiempo, suscitó un interés cada vez más creciente de personas más vinculadas a la política que al mundo del arte. Es decir, de gente que ignoraba que un museo es un centro de estudio e investigación, dirigido y actualizado, día a día, por profesionales, y también un auxiliar indispensable para las instituciones universitarias. Por lo visto, tales personas pensaban (y lo siguen pensando) que la dirección de un museo posibilita una rápida promoción personal, así como que lo más importante de una institución museística son las relaciones sociales y que las salas expositivas, sobre todo en las inauguraciones, se conviertan en un lugar de encuentro entre afines.

La oportunidad para los partidarios de esa manera de pensar se dio en las elecciones de 1996, cuando Consuelo Ciscar, dentro del programa cultural del PP, anunció sus aspiraciones a ocupar la dirección del IVAM. Al margen de que esa manera de acceder a la gerencia de un museo era inusual e inaceptable (no se había anunciado concurso alguno para ocupar la plaza), tal vez el estupor y la inquietud que generó la noticia hizo que el PP, partido ganador de los comicios, y el PSOE acordaran consensuar un director procedente del mundo del arte. De esa manera, llegó Juan Manuel Bonet al IVAM.

Muchos deseábamos que Juan Manuel Bonet y Vicent Todolí hubieran llegado a un acuerdo. Pero, por distintas razones, eso no pudo ser. Sin embargo, Juan Manuel Bonet, buen conocedor del IVAM, llevó una línea en las compras similar a la de Vicent Todolí (en material impreso original de las vanguardias, estos dos profesionales consiguieron articular la mejor colección que se conserva en España) y abrió el museo a exposiciones que, como la dedicada a Erik Satie o al ultraísmo, presentaban, junto a pinturas y esculturas, obras de músicos, arquitectos y escritores. De hecho, reforzó la línea de muestras dedicadas a la difusión de la obra de las vanguardias. Juan Manuel Bonet programó magníficas exposiciones que siguieron gozando del favor del público y de los profesionales del arte. Comenzó a tener problemas cuando no satisfizo las sugerencias de los políticos y, asimismo, de algunos artistas locales. Como manifestó repetidas veces, él dirigía un museo y no soportaba intromisiones de ninguna clase.

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Fotografía: Miguel Lorenzo

Finalmente, con el pretexto de los problemas ocasionados con la instalación de una escultura realizada por un artista valenciano (con la distancia del tiempo toda aquella historia ha cobrado un aire de opereta bufa), se articuló su cese (aunque, a las pocas semanas, fue nombrado director del MNCARS, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía). Y ese fue el momento en el que Cosme Barañano, conocido en Valencia por sus exposiciones para la Fundación Bancaja y por su vinculación a determinado grupo editorial, entró en la dirección del IVAM. No creo que Cosme Barañano será recordado por las exposiciones que programó, sino por su intención de modificar arquitectónicamente el museo y, también, la dinámica del mismo. Profesionales que aún trabajan en la institución subrayan que, no sólo llevó a cabo una muy discutible filosofía expositiva, sino una muy errónea política de personal. Se puede decir que rompió lo que Carmen Alborch había denominado “el equipo del IVAM”.

Afortunadamente, invitado por Juan Manuel Bonet, comencé a trabajar en el Museo Reina Sofía y me distancié de esta ciudad. Cuando, tras casi cinco años de ausencia, regresé a Valencia percibí con rapidez que el lugar ya comenzaba a perfilarse, una vez más, como la capital de la Tierra de la Modernidad Imposible. Consuelo Ciscar, por razones que se me escapan, había sustituido a Cosme Barañano en la dirección del IVAM y había comenzado con un estrafalario programa de exposiciones que presentaba muy bajo nivel científico y artístico. Como ya dije en una entrevista, el IVAM, con esta directora, había iniciado el trayecto irreversible hacia una vía muerta.

Me parece correcto que los cambios realizados hace escasos días en el Consejo Rector se consideren una injerencia política inaceptable, pero la institución, a lo largo de su relativamente corta historia, ha tenido injerencias mucho más inaceptables. Las injerencias parecen una constante. Y también es una constante el mutismo de la institución sobre las informaciones, muy documentadas, sobre los gastos del museo, en especial las compras de obra, que han ido apareciendo en los medios durante los últimos catorce años. Nadie dice nada y los políticos (perdón por el juego de palabras) parece que se dedican más a elaborar injerencias que respuestas necesarias.

Por su parte, el MuVIM, Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad,  se concibió como un centro dedicado a la Ilustración, a la influencia de dicho movimiento en la España del siglo XVIII y a la figura del historiador, lingüista y polígrafo valenciano Gregorio Mayans y Siscar. El proyecto no estaba muy bien definido y presentaba limitaciones de todo tipo. Al poco de su inauguración, el museo pasó a ser una especie de espacio polivalente. Y en el año 2004 la inactividad era manifiesta.

De acuerdo con Román de la Calle, que había sido nombrado director de la institución, planteé tres líneas expositivas que otros museos no consideraban: el arte gráfico (el cartel, la tipografía y el diseño actual), la fotografía y el libro ilustrado. Además, se estableció una vertiente de muestras, cursos y conferencias, directamente relacionada con el Siglo de las Luces. Una vez más, las injerencias de carácter político hicieron naufragar un proyecto que se había consolidado y había alcanzado un notable prestigio nacional e internacional. En la actualidad, el MuVIM parece haber regresado a la indefinición con un programa de dudosos ensayos y tentativas. Como anécdota puedo referir que el “comisario” de una exposición, celebrada recientemente en ese museo, me envió un correo en el que publicitando su propia muestra decía textualmente: “¡cuántas cosas chulas están pasando en el MuVIM!”. Sin comentarios. En cualquier institución museística seria, la utilización de ese lenguaje para referirse a una manifestación artística, hubiera sido motivo suficiente para que se hubiera rechazado al personaje, también a la muestra (independientemente del contenido de la misma) que había presentado y a esa particular concepción de un espacio expositivo que, con esos ingredientes, se aproxima más a un circo barato que a un lugar de difusión y reflexión sobre el arte.

Resulta  muy evidente que Valencia ha recuperado la capitalidad de la Tierra de la Modernidad Imposible. Esperemos que no ostente ese título durante muchos años.

Carlos Pérez. Foto: Miguel Lorenzo

Carlos Pérez. Foto: Miguel Lorenzo

Salva Torres