Art Públic, porque la calle es de todos

Art Públic / Universitat Pública
XVI Mostra d’Art Públic per a Joves Creadors
Campus dels Tarongers. Valencia
Hasta el viernes 19 de octubre

Art Públic / Universitat Pública se lo sacó de la chistera José Luis Pérez Pont cuando todavía era estudiante de la universidad y padecía las carencias del entramado urbano de las mastodónticas instalaciones universitarias. Ya han pasado 16 años de aquel entonces y, aunque mejorado el entorno, el espíritu crítico se mantiene vivo. Y más necesario que nunca, porque la actual coyuntura lo demanda. Si a eso le añadimos el tradicional déficit de implicación en los asuntos públicos por parte de la sociedad civil, se comprenderá la perentoria necesidad de una muestra como Art Públic, más viva que nunca y con amplio horizonte de futuro.

Viñetas vivas, de Zarva Barroso en Art Públic / Universitat Pública del Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo

Viñetas vivas, de Zarva Barroso en Art Públic / Universitat Pública del Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo

La muestra, que arrancó ayer con una conferencia performance de Eduardo Hurtado, cuenta hasta el viernes con nueve propuestas artísticas de intervención urbana yh compromiso social firmadas por Luis Miguel Jaramillo, Rosana Ortí Tamarit, Eduardo Comelles, Carolina Bácares Jara, Zarva Barroso, Col.lectiu 3B, Diego Vivanco, Julián Pérez Romero y el proyecto invitado de Dones i Punt. Todas ellas mostrando bien a las claras que la calle es de todos y que todos deberíamos participar en su sostenibilidad, para mantenerla a resguardo de especulaciones territoriales y desmanes medioambientales.

'No aparques tus sueños', de Mujeres y Punto, en Art Públic / Universitat Pública del  Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo

‘No aparques tus sueños’, de Mujeres y Punto, en Art Públic / Universitat Pública del Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo

Del derecho a la educación, tan supuesto como muchas veces vulnerado, se encargan las propuestas de Jaramillo y Ortí Tamarit. El primero, ofreciendo la posibilidad de enlazar, mediante códigos QR, con proyectos de arte público que hacen referencia a la educación. La abstracción en red contrasta con la materialidad de unos zapatos en gres esmaltado, que permite a Rosana Ortí poner en cuestión la “no-presencia” de aquellos estudiantes que no pueden acceder a una carrera o se han visto obligados a abandonar los estudios. Ambas propuestas muy oportunas, en medio del debate por la reforma educativa de Wert: una más en los últimos años, en un país donde cada partido político que accede al poder decide implantar la suya.

'Los caminantes', de Carolina Bácares, para Art Públic / Universitat Pública en el Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo.

‘Los caminantes’, de Carolina Bácares, para Art Públic / Universitat Pública en el Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo.

Carolina Bácares, a través de la fotografía, y Col.lectiu 3B, con su pentagrama peatonal, proponen fórmulas de intervención ciudadana en el espacio público, con el fin de regenerarlo mediante la apropiación debida. Eduard Comelles altera el paisaje sonoro, recordándonos en su instalación los sonidos perdidos de la naturaleza que él reinserta en la ciudad de los ruidos y la escucha difuminada. Zarva Barroso utiliza el cómic para que, mediante grandes viñetas, la gente pueda sumergirse en cierta narrativa urbana. Diego Vivanco reproduce en su propuesta de videocreación la sensación del ciudadano de ir a contracorriente, cuya literalidad logra mostrándose a sí mismo andando en dirección a la cámara, mientras el resto de viandantes lo hace sorprendentemente marcha atrás.

'Kaleko Musika', de Col.lectiu 3B para Art Públic / Universitat Pública, en el Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo.

‘Kaleko Musika’, de Col.lectiu 3B para Art Públic / Universitat Pública, en el Campus dels Tarongers. Foto: Miguel Lorenzo.

De la privacidad, tan en boga debido al desarrollo incontenible de Internet y las nuevas tecnologías, se encarga Julián Pérez, cuestionando esa privacidad en su proyecto web. Imágenes obtenidas de webcams anónimas son puestas a disposición pública. Una crítica que no deja de tener su lado provocador al vulnerar la privacidad que pretende resguardar en su denuncia. Y de la privacidad al proyecto invitado de Dones i Punt que defiende lo contrario: la mostración pública de un trabajo realizado colectivamente a base de tejer un mural, en cuyo interior aparece la frase ‘No aparques tus sueños’. Unos sueños, los de los artistas participantes, que Art Públic / Universitat Pública hace posible cada año con su sólida iniciativa.

'Ex-Tudiant', de Rosana Ortí para Art Públic / Universitat Pública, en el Campus dels Tarongers. Fotografía: Miguel Lorenzo.

‘Ex-Tudiant’, de Rosana Ortí para Art Públic / Universitat Pública, en el Campus dels Tarongers. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Salva Torres

Eduardo Hurtado en la jaula del arte

Eduardo Hurtado: «El arte siempre es público»
Conferencia, performance, representación
Aula PB5 de la Facultat de Magisteri
Inauguración de Art Públic / Universitat Pública

A Eduardo Hurtado (Valladolid, 1986) el arte le confunde. “Me harta, pero me pone mucho”. El hartazgo lo manifestó mediante la presentación de un video de 14 minutos que dijo ser el “registro de una acción en lo real”. Esa acción, en plano fijo, recogía el arduo proceso de elaboración de un moño, con el que una madre preparaba a su hija de cara a una actividad de gimnasia rítmica. La niña se dejaba hacer, como el espectador se dejaba llevar por la evidente crítica contra la “manipulación” femenina. Acto seguido, Eduardo Hurtado se fue quitando la ropa hasta quedarse en calzoncillos y con los ojos vendados con su propia camiseta. Subido a la mesa donde daba la conferencia, performance, representación, fue desplegando una serie de posturas reveladoras de su confuso estado de ánimo.

Eduardo Hurtado, durante la conferencia performance inaugural de Art Públic / Universitat Pública

Eduardo Hurtado, durante la conferencia performance inaugural de Art Públic / Universitat Pública

“Lo fragmentario es más interesante que lo terminado”, afirmó luego, una vez recobrada la postura de conferenciante vestido. “La idea de permanencia me asusta”, agregó después. Y entre lo fragmentario, efímero, agotado y estimulante discurso en torno a la función del arte (“que yo no tengo claro”), Eduardo Hurtado fue mostrando, a base de pinceladas de su trabajo, los universos paralelos en los que se mueve: el universo de un “sistema del arte que me agota”, y el universo del arte como “proceso de construcción del sujeto”. Un arte, éste sí con “capacidad de movilizar al sujeto”, desgajado del conjunto del sistema del arte que dice tenerle agotado.

Eduardo Hurtado, durante la conferencia performance inaugural de Art Públic / Universitat Pública

Eduardo Hurtado, durante la conferencia performance inaugural de Art Públic / Universitat Pública

¿Por qué le agota, nos agota, el mercado del arte? Porque lo vivimos como una ficción, una impostura, un eslabón más de la larga cadena con la que el “sistema” (palabra que repitió Hurtado a lo largo de su conferencia performance) nos aprisiona en la jaula de su lenguaje mecanicista. He ahí, tirando del hilo, el simulacro, la mascarada de lo social que denunció Nietzsche, y al que siguieron después los numerosos imitadores del relativismo posmoderno. Desencantados, incluso “hartos” de esa mascarada, que partiendo del sistema del arte se extiende a la representación política y al universo de la economía salvaje, al sujeto contemporáneo parece no quedarle más salida, a tenor de lo expuesto por Eduardo Hurtado, que la “resistencia” y el “ser un peligro cuestionándolo todo”.

De nuevo, la encrucijada, la confusión, la grieta, el laberinto, la jaula del lenguaje. Porque si lo cuestionamos todo, también cabe cuestionar el propio discurso con el que Eduardo Hurtado inauguró la XVI edición de Art Públic / Universitat Pública, bajo el título de ‘El arte siempre es público’. Y si nos resistimos, también cabe resistirse a sus palabras, volviéndonos impermeables a su demanda de intervención social para cambiar el mundo. Si resultó harto elocuente la conferencia, performance, representación de Eduardo Hurtado, de ahí su enorme interés, fue por la doblez de su discurso: la realidad revelada como burda manipulación y, por contraste, el gesto radical de un cuerpo soliviantado por la mascarada en que se inscribe su experiencia. Así arrancó en el Campus de Tarongers Art Públic / Universitat Pública, con un acto sin duda acorde con su filosofía: la de mostrar públicamente los diversos malestares de nuestra sociedad.

Eduardo Hurtado, en un momento de la conferencia performance inaugural de Art Públic / Universitat Pública

Eduardo Hurtado, en un momento de la conferencia performance inaugural de Art Públic / Universitat Pública

 

Salva Torres