Daniel Canogar: tecnología y tiempo

«Incontable» de Daniel Canogar
Sala Verónicas, Murcia
Hasta el 19 de abril 2015

Daniel Canogar expone una selección de instalaciones de las series «Quadratura» y «Small Data» adaptadas específicamente a esta antigua iglesia desacralizada de un convento del siglo XVIII.

La primera instalación, en palabras de la comisaria Julieta de Haro, «plantea una reflexión sobre la rápida obsolescencia de las tecnologías relacionadas con la imagen en movimiento que tanto han conformado nuestro entorno social y cultural». En la segunda serie, «Small Data», la comisaria cuenta cómo el artista «se centra en la corta vida de los dispositivos electrónicos personales, cuyo abandono deja perdida parte de nuestra reciente memoria.»

En su muestra, Canogar pretende concienciar al público del paso del tiempo y de sus efectos, tanto destructivos como constructivos. «Incontable es un extenso relato sobre la vida y la muerte, una reconstrucción incesante del olvido, el encuentro infinito del pasado y del presente cargado de futuro, un discurso circular donde el fin es de nuevo el comienzo, de manera infinita y más bella.»

Instalación de David Canogar en Sala Verónicas

Instalación de Daniel Canogar en Sala Verónicas

Algunas ideas sobre las que se inciden las siete instalaciones son las del poder de la tecnología sobre el ser humano y la rapidez con la que los diferentes dispositivios quedan obsoletos. En la exposición prima el elemento audiovisual, ya que todas se basan en proyecciones sobre diferentes materiales como discos, compactos, pantallas de televisión, tiras de celuloide, discos duros o letras del teclado del ordenador.

Instalación de David Canogar en Sala Verónicas

Instalación de Daniel Canogar en Sala Verónicas

En palabras de Julieta de Haro:

«Daniel Canogar se sitúa cerca del retrofuturismo cuando plantea la dicotomía entre lo antiguo y lo nuevo, y pone en primer plano de debate el poder de la tecnología sobre el ser humano a nivel individual y colectivo, la velocidad que lleva al individuo hacia la pérdida de la identidad y la aceleración del tiempo que vertiginosamente convierte en vestigio todo lo que toca y crea.»

 

Instalación de David Canogar en Sala Verónicas

Instalación de Daniel Canogar en Sala Verónicas