El cuerpo habla mediante la danza

El can’t del cos, de Amaury Lebrun
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el domingo 16 de octubre de 2016

El Ballet de la Generalitat presenta en el Teatro Rialto su último espectáculo ‘El cant del cos’, que estará en cartel hasta el domingo 16 de octubre con funciones vespertinas y matinales para escolares.

‘El cant del cos’ es un espectáculo de danza que habla del cuerpo como vehículo de expresión de sentimientos y valores positivos que tenemos arraigados en nuestro interior, y que tal vez desconocemos. Tiene una clara vocación didáctica por su temática: la necesidad que tiene el cuerpo de expresarse en la etapa adolescente.

Escena de 'El cant del cos', de Amaury Lebrun. Imagen cortesía de Teatres de la Generalitat.

Escena de ‘El cant del cos’, de Amaury Lebrun. Imagen cortesía de Teatres de la Generalitat.

“Ningún mortal puede guardar un secreto. Si sus labios están silenciosos, habla con la punta de sus dedos” (Sigmund Freud). Esta cita es el punto de partida de la obra. ¿Qué secretos nos revela el cuerpo? ¿Qué podemos transmitir y adivinar con un simple centelleo de ojos? El cuerpo baila y canta, según su coreógrafo Amaury Lebrun, que ha creado esta pieza para el  Ballet de la Generalitat.

Amaury Lebrun es un coreógrafo francés afincado en España, que tras una larga carrera como intérprete en compañías de prestigio como la Compañía Nacional de Danza bajo la dirección de Nacho Duato, desarrolla su labor creativa en el terreno de la danza contemporánea.

Escena de El cant del cos. Imagen cortesía de Teatres de la Generalitat.

Escena de ‘El cant del cos’, de Amary Lebrun.. Imagen cortesía de Teatres de la Generalitat.

Suicidio interruptus en Sala Russafa

Gloomy Sunday, de la compañía Theatretk
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
19-21 de mayo, a las 20.30h, y domingo 22 de mayo de 2016, a las 19.00h

¿Qué pasa si uno lleva tres años intentando matarse cada domingo en el mismo sitio y nunca lo consigue? Es el curioso suicidio-interruptus que plantea ‘Gloomy Sunday’, el nuevo espectáculo que la compañía valenciana Theatretk, residente en Sala Russafa, que durante esta temporada ha aprovechado las instalaciones del centro cultural para crear el espectáculo que estrena esta semana.

Tras el pseudónimo de Harlan Pinter se esconde el autor de esta comedia absurda que dirige Harold Zúñigan. Su protagonista es Benjamín Phreiz -al que da vida José Zamit-, un joven filósofo, apasionado lector de Camus que, tras muchos años de introspección y reflexión, encuentra la respuesta al porqué de la existencia: el absurdo. Una vez descubierto, ya no desea seguir viviendo, puesto que todo es accidental, no responde a razonamientos ni trasciende más allá de lo puramente anecdótico. Decidido a abandonar este mundo, el propio absurdo se cruzará en su camino, impidiéndole por los motivos más peregrinos completar el suicidio que cada domingo, desde hace tres años, intenta acometer.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Uno de esos motivos es Elena Fernández -interpretada por Grazia Hernández- una mujer terriblemente oportuna (o inoportuna, según se mire), que da al traste con gran parte de sus intentos al no comprender por qué Benjamín no desea seguir viviendo. “Es un personaje que termina resultando entrañable y que es bastante más profundo de lo que parece. Creo que, de alguna manera, representa la ignorancia de nuestra sociedad actual, a la gente que simplemente acata la inercia de las normas y pautas, sin llegar a imaginar si quiera que quizá habría que replanteárselas. Para ella, si uno está en este mundo, tiene que vivir”, apunta el director de la pieza.

El tercer vértice del triángulo es el inmigrante El hadji cheikh Mbaye, un africano que tampoco entiende la decisión vital del protagonista, pero por motivos muy distintos: para él lo que carece de razón es la muerte porque la vida sí está llena de sentido. “El choque cultural es muy interesante. Lo que para un filósofo occidental ensimismado son problemas, para él no tienen la más mínima importancia. No sufre de una manera trascendental buscando su lugar en el mundo, simplemente se dedica a disfrutar de él”, apunta Zúñigan.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Precisamente a este personaje da vida el cantante y bailarín africano Asso Mbaye, encargado de las coreografías y la percusión que se interpreta en directo. La puesta en escena se completa con la escenografía de los artistas plásticos Óscar Sánchez y Racso Zechnas, que aportan una cuidada estética al árbol en torno al cual gira el ritual de suicidios-interruptus del protagonista.  Y con un montón de sobrecillos de azúcar (con las lapidarias frases existenciales del filósofo protagonista al dorso) que inundan el escenario.

Una de las canciones que forma parte de este espectáculo, como no podía ser de otro modo, es una versión de ‘Gloomy Sunday’, famoso tema compuesto por el pianista húngaro Rezső Seress en 1933 de la que toma su título. Un tema legendario, versionado por grandes intérpretes como Billy Holliday, pero que no pudo emitirse durante 61 años en la BBC por la su fama como inductor a la melancolía y al suicidio.

La compañía valenciana Theatretk hace caso omiso de la superstición en este montaje, el cuarto que dirige Zúñigan, quien ya estrenó en Sala Russafa su ‘trauma-comedia romántica’ ¿Por qué duele cuando no hay dolor? (2014) y el drama con música de jazz en vivo ‘Alguien va a venir’ (2012), escrito por el dramaturgo noruego Jon Foss. “Me gusta innovar un poco en los géneros, hacer propuestas que no sean comedias o dramas al uso. Pero para mí lo más importante es que, sea con la risa o con la emoción, se hable de temas esenciales para la vida y desde un punto de vista que implique cierta reflexión”, comenta el joven director de escena.

“Creo que hay dos tipos de teatro: el importante, que habla de temas de actualidad y saca a la luz situaciones se deben conocer, y el esencial, que retrata nuestra esencia como seres humanos, las cosas que ahora y siempre nos van afectar. Me gustaría pensar que nuestras propuestas, humildemente, se encuentra ente este último”, confiesa el director de ‘Glommy Sunday’, que estará en cartel durante todo el fin de semana en Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Vanguardia escénica con 10 SENTIDOS

V edición del Festival 10 Sentidos
Diversas sedes: Palau de la Música, Palau de Les Arts, Fundación Bancaja, La Nau, Las Naves, Teatre El Musical, La Filmoteca, Fnac, Sala Rialto y Plaza del Ayuntamiento
Del 17 de mayo al 19 de juno de 2016

El Festival 10 Sentidos presenta en Valencia durante un mes su V edición, la más ambiciosa hasta el momento. Del 17 de mayo al 19 de junio ocupará hasta diez espacios de la ciudad con propuestas de arte, danza, teatro, cine, música…

El Festival 10 Sentidos regresa con su quinta edición a Valencia, donde nació en 2011, con dos objetivos: por un lado, establecerse como un escaparate y cita en la ciudad con las artes escénicas más vanguardistas y, por otro, servir como espacio de encuentro y reflexión para artistas con distintas capacidades. De este modo, se convirtió en un certamen pionero y único en España, al que después se han unido otros en distintas ciudades. El festival ha trascendido aquellos primeros propósitos para transformarse en un lugar de debate y de proyección en el que caben todo tipo de artistas y en el que la diferencia, más que un hándicap, es una virtud.

Siempre con la intención de crecer y alcanzar otras metas, el festival encara su quinta edición con nuevas ambiciones. En primer lugar, amplía su duración y cambia de fechas para ofrecer una propuesta más completa y atractiva. También deja de celebrarse en una única sede -el festival había celebrado sus cuatro ediciones anteriores en el Centro del Carmen- y ocupará espacios de toda la ciudad, para llegar así a un mayor número de público. El Palau de la Música, el de Les Arts, la Fundación Bancaja, La Nau, Las Naves, el Teatre El Musical, La Filmoteca, la Fnac, la Sala Rialto y la Plaza del Ayuntamiento se abrirán a los 10 Sentidos.

Festival 10 Sentidos. Makma

En sus cuatro primeras ediciones compañías nacionales e internacionales han pasado por Valencia de la mano de 10 Sentidos y, de la misma manera, artistas nacionales e internacionales se dan cita en la V edición del festival.

La coreógrafa israelí Sharon Eyal actúa por primera vez en España de la mano del festival con su compañía L-E-V Dance Company y su pieza ‘OCD Love’. Con ella arrancará la programación de 10 Sentidos en 2016, que cuenta con trabajos de La Veronal, Soren Evinson y Led Shilouette como estrenos absolutos.

Por primera vez esta cita va más allá de la exhibición y entra en la acción y por ello ha formado parte de la producción de las piezas -elaboradas especialmente para el festival- de la compañía La Veronal, donde el coreógrafo Marcos Morau ha creado la pieza ‘Aprèsmoi, le déluge’ y la primera pieza, ‘Moira’, de los jóvenes bailarines que forman el colectivo Led Shilouette. De este modo, se incentiva la creación, ampliando el propósito que nos hicimos al inaugurar el certamen coreográfico que, en 2016, ha lanzado su tercera convocatoria, con gran éxito. Más de 200 piezas de pequeño formato, de todo el ámbito internacional, se han presentado para participar en él. De todas ellas, diez son las seleccionadas para participar en el certamen coreográfico, de las que un jurado de profesionales, a nivel nacional e internacional, escogerá la pieza ganadora.

La coreógrafa valenciana afincada en Bruselas Ana Cembrero ha creado el cinedanza ‘Yo soy la locura’, sobre los diferentes Arquetipos de Locura de El Quijote, que se presentará aprovechando la actuación de la Compañía Nacional de Danza en el Palau de les Arts de Valencia con ‘El Quijote’.

La programación de 10 Sentidos no sólo está destinada en esta edición a espacios cerrados, sino que también se desarrolla en lugares públicos de la ciudad, que cuenta con acciones artísticas, teatrales, coreográficas y musicales. En ese sentido, el 29 de mayo la plaza del Ayuntamiento se abre al público para acoger todo tipo de actividades relacionadas con 10 Sentidos.

El artista catalán afincado en Londres Soren Evinson ocupa la plaza del Ayuntamiento durante siete días con la performance-instalación ‘ATOEWEFTR’, en la que trabaja con 12 personas elegidas en Valencia. Los Conservatorios Profesional y Superior de Danza de Valencia se unen para presentar su trabajo creado para el festival Aloka-dos, donde una veintena de alumnos interpretará esta pieza al aire libre.

Festival 10 Sentidos. Makma

La banda valenciana Cuello ofrece un concierto caótico gracias a la desbordante energía de su LP ‘Trae tu cara’ y otras cinco bandas forman el cartel del concierto que se verá en esta V edición Conciertaos. Los Gigatron ofrecen para los más pequeños su concierto Gigatrín para otorgar a los niños superpoderes gracias al heavy metal.

La compañía madrileña La Tartana es quien convoca a los más pequeños al teatro, de la mano de su obra ‘Atrapa Sueños’ y la exposición de dibujos Dibu caos forma parte también del programa infantil de esta edición 10 Sentidos.

El coreógrafo portugués Rui Lopes Graça presenta la obra ‘Bichos’. La compañía Joven Primera Toma se estrena en Valencia con su primer trabajo, ‘Adolescer 2055’, de la mano del director Roberto Santiago; mientras que la formación escocesa Birds of Paradise, de importante trayectoria en la escena internacional actual, presentará ‘Wendy Hoose’. Bambú Cia de teatre de Barcelona con ‘El mirador de las palabras que no puedo decir’, la obra creada en formato work in progress sobre el lema del festival ‘Delirare’ del director valenciano Sergio Ibáñez y los coreógrafos Manuel Rodríguez con su solo ‘Screensaver’, Matxalen Bilbao con el dúo ‘Self’ y Bárbara Díaz con su proyecto coreográfico y audiovisual ‘CoreOTROpías’ forman parte también del programa del festival.

La creadora catalana Ada Vilaró va a tener presencia en el espacio público de la ciudad de Valencia en esta convocatoria 10 Sentidos con su proyecto ‘Public, Present 24 Hores’. De la misma manera la artista italiana Katia Giuliani presenta su instalación ‘Can you hear me?’ por diferentes lugares de Valencia con el ánimo, en ambos casos, de invitar a la participación ciudadana.

Con el título ‘A lo caos’ –lema del festival este año- una gran exposición convertirá a la Fundación Bancaja en epicentro del arte del festival. Casa Carlota y DKV Seguros y Fundación Integralia son los impulsores de una muestra con piezas que se crearán in situ para el certamen y otras llevadas a cabo en anteriores proyectos. Siete artistas de distintas disciplinas (pintura, escultura, ilustración, fotografía y arquitectura) trabajarán con un grupo de personas para crear cinco obras específicas a partir del lema de esta V edición.

Festival 10 Sentidos. Makma

Las galerías de arte valencianas se unen a 10 Sentidos presentando obras en sus galerías que forman parte de la ‘Ruta del caos’ y, de la misma manera, diferentes librerías resaltando obras literarias que forman parte del recorrido ‘Rincones de la locura’.

El festival se acerca a todas las disciplinas y es su propósito abordar los trastornos mentales desde puntos de vista muy diversos. Por ello se aproxima a diferentes obras realizadas para la pantalla, la grande y las más pequeñas, de la mano de dos ciclos de cine y de series que podrán verse en la Filmoteca y en la Fnac.

Además, como cada año, se han organizado talleres, conferencias y encuentros siempre con el ánimo de concienciar e informar sobre distintas causas y de promover la inclusión social, uno de los objetivos permanentes del festival y de GmExpresa, empresa de gestión cultural organizadora de este encuentro 10 Sentidos.

Es de vital importancia considerar y agradecer la colaboración de empresas privadas, fundaciones e instituciones que hacen posible que el Festival 10 Sentidos sea una realidad. Caixa Popular, que apuesta por la solidaridad y la cultura como pilares fundamentales de su filosofía empresarial, es el patrocinador principal del Festival 10 Sentidos que cuenta también con el patrocinio de Fundación Bancaja, DKV Seguros y Fundación Integralia. Además el festival es posible gracias al soporte de Obra Social ‘la Caixa’, el Ayuntamiento de Valencia (a través de las Concejalías de Cultura, Bienestar Social e Integración, Acción cultural y Dominio Público), CulturArts, Las Naves, La Universitat de València-La Nau y el INAEM. Colaboran Lladró, Cervezas Ambar, DO Vinos Valencia, Caja Mar, Universitat Politécnica y el Conservatorio de Danza de Valencia.

La cita tendrá como telón de fondo el tema de la locura. La programación se ha diseñado con la idea de visibilizar los problemas, las luces y las sombras de la mente humana y también de encumbrar la necesaria locura por la que se dejan llevar en muchas ocasiones creadores y artistas. Luchar contra el estigma de quienes padecen distintas locuras es el propósito en esta ocasión.

Festival 10 Sentidos. Makma

Meritxell Barberá e Inma García
Directoras del Festival 10 Sentidos

 

 

¿Se puede abrazar el abismo?

Abrazar el abismo, de La Casa Amarilla
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 23 y domingo 24 de enero, 2016.

La danza vuelve al escenario de Sala Russafa con el estreno absoluto de la pieza Abrazar el abismo (23 y 24 enero), una propuesta marcadamente poética de la compañía valenciana La Casa Amarilla. Sobre el escenario, cuatro bailarinas recrean la dinámica entre el movimiento, la huella que deja y cómo ese espacio es reocupado por otra persona. Así, el abismo nunca es un vacío, sino todo lo contrario: un lugar en el que se almacenan vivencias, sentimientos y experiencias de los que ya pasaron por él.

Cartel del espectáculo 'Abrazar el abismo', de La Casa Amarilla. Sala Russafa.

Cartel del espectáculo ‘Abrazar el abismo’, de La Casa Amarilla. Sala Russafa.

Con dramaturgia del escritor y creador audiovisual Álvaro Moliner y música original de Edu Marín, Cristina Gómez dirige esta sensible pieza que interpreta junto a Ana Lola Cosín, Nuray Imankulieva y María Martí. A través de las coreografías, la ambientación sonora y una cuidada iluminación descubrimos cómo las historias no son más que una sucesión de huellas dejadas y retomadas por personajes que van llenando el vacío. La compañía valenciana, una de las más inquietas del panorama local, presenta un nuevo espectáculo manteniendo su línea de investigación en la que el cuerpo se convierte en una herramienta narrativa sin límites y cargada de emoción.

On, el funambulista. Imagen cortesía de Sala Russafa.

On, el funambulista. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Otra sensible propuesta llega de la mano de la compañía asturiana Luz, Micro y Punto, que estrena en Valencia On, el funambulista (única función el 24 de enero), un espectáculo que ha pasado por varias localidades de Asturias y Galicia, así como por Madrid, Cataluña y País Vasco, entre otros puntos de España. Una extensa gira que le ha llevado hasta Malta a esta joven formación, revelación en FETEN 2014, fundada por Patricia Toral y Chantal Franco. Se les une la compositora e intérprete Verónica R. Galán, autora de una banda sonora envolvente realizada con piano, acordeón y efectos sonoros conseguidos con un metalófono, cuyos pasajes musicales interpreta en directo.

Un retroproyector, imaginación, luz y sombra son las bases de un onírico espectáculo en el que el público se introduce en el interior de On, una marioneta funambulista, en busca constante de equilibrio. Una puesta en escena etérea, relajante, llena de color, fantasía y maestría que deja con la boca abierta a grandes y pequeños, permitiéndoles presenciar en directo cómo se montan cada una de las escenas que componen este viaje, con decorados hechos a mano a partir de materiales de un solo uso, para cada función. Una propuesta artesana para tocar, con los elementos más simples, lo más sencillamente humano.

Abrazar el abismo, de La Casa Amarilla. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Abrazar el abismo, de La Casa Amarilla. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El deslumbrante Your Majesties en Rambleta

Your Majesties
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Jueves 22 de octubre de 2015, a las 20.30h

El montaje Your Majesties, Welcome to the Anthropocene, aborda la crisis de la conciencia y la impotencia humana a la hora de borrar las huellas indelebles de los excesos del pasado.

Imagen del espectáculo Your Majesties. Espai Rambleta.

Imagen del espectáculo Your Majesties. Espai Rambleta.

Llega una nueva era: ‘Anthropocene’, que marca la evidencia del impacto de la actividad humana en los ecosistemas terrestres. Todos estamos conectados en una red, pero íntimamente desconectados e infelices. El discurso que dio Obama cuando fue nombrado Premio Nobel de la Paz es el punto de partida de esta emocionante puesta en escena.

Esta gran producción de Vortice Dance Company -que se ha representado en lugares como  Nueva York, México o Brasil- cuanta con coreógrafos de primer nivel mundial como Claudia Martins y Rafael Carrico y con un elenco de excelencia. La escenografía y el impactante montaje audiovisual funcionan en estrecha simbiosis con la dinámica de la acción.

Imagen del espectáculo Your Majestic. Espai Rambleta.

Imagen del espectáculo Your Majestic. Espai Rambleta.

Rambleta y Movistar: apuesta de cultura urbana

Presentación en Metro de Colón de la colaboración entre Movistar y La Rambleta
Espai Rambleta
C / Bulevar Sur, esquina con Pío IX. Valencia

Como no podía ser de otro modo, La Rambleta ha impreso su sello personal en la presentación matutina de la vinculación que inicia con Movistar durante el último trimestre de 2015, que ha llevado a cabo en el Metro de Valencia –estación de Colón-. Diversos B-boys bailando a ritmo de break-dance y, acto seguido, una coreografía flashmob se han convertido en la antesala del anuncio oficial de dicho acuerdo.

Mariola Cubells -directora de relaciones externas de La Rambleta- y Vicente Gisbert -director de Gran Público de Telefónica en la Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares- confirmaban a los allí presentes la satisfacción mutua de esta unión. En sus declaraciones, ambos hacían hincapié en la misma inquietud compartida por entretener, divertir, mostrar y sorprender.

B-boys bailando durante la presentación matutina.

B-boys bailando durante la presentación matutina. Fotografía de Jose Ramón Alarcón.

Música, teatro y exposiciones son algunas de las muchas actividades de tiempo libre más solicitadas durante los fines de semana, por ello La Rambleta se convierte en el contenedor perfecto para Movistar y propone una serie de acciones que ponen de manifiesto dicho espíritu de ocio, cultura y diversión. Además de apoyar algunos contenidos del espacio, tales como ‘Concurso Vinilo Valencia’, ‘Factoría Rambleta’ o ‘Deleste Festival’, Movistar hará aportaciones propias.

‘Terrazas Movistar’ -conciertos gratuitos para los domingos por la mañana-, estrenos y proyecciones de series internacionales, ‘Factoría Rambleta’ –en concreto, los epígrafes relacionados con el audiovisual- o ‘Concurso Movistar Vinilo Valencia’ –donde se centrará en las bandas emergentes de la ciudad-.

Desde La Rambleta, Mariola Cubells comentaba la importancia que supone este vínculo con Movistar y la relevancia de que esta empresa perciba los valores que devienen de apoyar a la cultura, además de destacar el plus de motivación “para seguir trabajando en nuestra línea de programación y continuar apostando por una oferta cultural multidisciplinar de calidad y vanguardia en Valencia”.

Presentación de la colaboración entre Movistar y Espai Rambleta en la estación de Metro de Colón. Foto: José Ramón Alarcón.

Presentación de la colaboración entre Movistar y Espai Rambleta en la estación de Metro de Colón. Foto: José Ramón Alarcón.

Merche Medina

Nadine Byrne en ‘The Ritual Box’

The Ritual Box
Performance ‘Merge’, de Nadine Byrne
Espai Rambleta
Bulebar Sur. Valencia
Sábado 2 de mayo (2015), a las 20.30h

‘The Ritual Box’ o caja de rituales (sala de exposiciones) donde vivir experiencias en torno a la idea de ritual postmoderno, acoge el sábado 2 de mayo en Espai Rambleta la performance ‘Merge’ de las artista Nadine Byrne. El proyecto comisariato por Johanna Caplliure y José Luis Giner  tendrá con posterioridad otras citas similares dedicadas al artista estadounidense Ben Russell.

BlackWhite Trypps, de Ben Russell, artista participante en The Ritual Box. Espai Rambleta.

BlackWhite Trypps, de Ben Russell, artista participante en ‘The Ritual Box’. Espai Rambleta. Cortesía de los comisarios Johanna Caplliure y José Luis Giner.

Hace un par de años, cuando ambos comisarios empezaron su investigación, descubrieron que había una importante tendencia en la moda, diseño de objeto y en la música (principalmente en los videoclips de Lady Gaga, Beyonce o Madonna) en los que la profusión de símbolos de distintos cultos se mostraban desactivados de su poder ritual. Esta primera evidencia les sugirió la idea de ahondar en la investigación de las artes visuales y en la creación de artistas contemporáneos en torno a la pervivencia de los rituales.

De ahí nació ‘The Ritual Box’ en la que cada semana la experiencia es distinta y gira sobre las figuras de los artistas Javi Moreno (España), Pil&Galia (Israel/Londres), Nadine Byrne (Suecia) y Ben Russell (USA). Una experiencia nunca presentada en ningún ámbito artístico por su formato, duración y muestra.

Proyección de la obra de Pil&Galia en The Ritual Box. Cortesía de Espai Rambleta.

Proyección de la obra de Pil&Galia Kollectiv en ‘The Ritual Box’. Espai Rambleta. Cortesía de los comisarios Johanna Caplliure y José Luis Giner.

Algunas semanas proyectan trabajos de los artistas y presentan algunas de sus piezas musicales o audiovisuales. Y el resto son los artistas los que proceden a actuar. Mediante performance, videodjaying, coreografía, sesiones de música experimental… avanzan sobre las formas del ritual postmoderno.

Finalmente la sala está albergando algunos de los objetos utilizados en las performances por los artistas.

Performance de Nadine Byrne.

Performance de Nadine Byrne, artista participante en ‘The Ritual Box’. Espai Rambleta. Cortesía de los comisarios Johanna Caplliure y José Luis Giner.

 

EACC. Performance inaugural de Javier Núñez Gasco

Javier Núñez Gasco. Fuera de acto
Espai d’art contemporani de Castelló (EACC)
C/ Prim, s/n. Castellón
Performance inaugural: 30 de enero, 20.00 h.

En los trabajos de Javier Núñez Gasco (Salamanca, 1971), especialmente aquellos en los que se introduce en el territorio de las artes escénicas, la realidad y la ficción se muestran indistinguibles ante el espectador. Su implicación directa, performativa, es una característica que se formula con éxito en sus obras. Sus proyectos guardan una lógica entre sí, como resultado de una dinámica que persigue crear realidades en lo social, alimentándose del contacto con lo extraordinariamente sencillo de cada día. La observación y la reflexión acerca de lo que sucede a su alrededor, a nuestro alrededor, encuentra en sus obras una formalización imaginativa, liberada de juicios de valor.

Fuera de acto es una propuesta de confrontación entre la obra artística y el público, mediante la exposición variable de algunos de los trabajos realizados por Javier Núñez Gasco en el ámbito de las artes escénicas durante los últimos años. Este proyecto, comisariado por José Luis Pérez Pont, se ha concebido específicamente para el Espai d’art contemporani de Castelló como una experiencia vinculada a las artes vivas.

La representación teatral descansa sobre un acuerdo tácito entre público y actores, que gestiona la ilusión del hecho escénico y consiste en aceptar que lo que ocurre en el escenario es una forma de verdad consentida durante el tiempo de la representación. En lo cotidiano la realidad también se construye mediante pactos y representación de roles. Mediante convenios no escritos con los otros establecemos acuerdos temporales para la construcción de realidades. De este modo participamos en la creación de un espacio público basado en la representación.

Fuera de acto plantea una ruptura de los acuerdos establecidos dentro de las exposiciones de arte contemporáneo. La exposición se convierte en obra en sí misma y la obra que se presenta siempre está en constante cambio. No interesa que el objeto expuesto sea un fin sino un catalizador de la acción. En este caso, el espectador es el protagonista, se convierte en actor y mira la obra desde dentro y desde fuera, a la vez que el artista se erige en actor y torna espectador al mismo tiempo.

Una parte importante de este proyecto es el workshop: Obra completa/Fuera de acto, impartido por el reconocido director y dramaturgo lisboeta André E. Teodósio y el artista Javier Núñez Gasco, con el que se propone una ruptura de acuerdos y la creación de nuevos pactos. Con ese objetivo y con el firme propósito de que las obras cambien y actúen como catalizadores dependiendo del contenido con que se llenen, se plantea un laboratorio de construcción de sentido en el que cada participante pueda aportar ideas e interpretaciones, un taller teórico práctico organizado por el EACC y dirigido a personas con interés especial en las artes plásticas y escénicas.

Se trata de releer los roles que funcionan dentro de las artes escénicas en relación con el display expositivo, los modos de reconocimiento del objeto, su posibilidad de producir acción y la carga performativa generada por el observador. En definitiva, se trabaja sobre la posibilidad de inversión de sentido en el objeto artístico, la capacidad de dotarlo de intención y actuación, y cómo ello afecta a la mirada condicionada del espectador.

El taller se celebra del 26 al 30 de enero en el mismo espacio expositivo que albergará la muestra posterior Fuera de acto, y se invitará a los participantes a colaborar en la construcción de lo que pretende ser una exposición diferente. Las aportaciones inmediatas generadas durante el diálogo entre los participantes, el artista plástico y el experto en dramaturgia servirán para configurar las acciones que se realizarán en la performance inaugural del 30 de enero de 2015, convertida en una exposición que durará tan solo unas horas.

En esa fecha la sala permanecerá vacía, siendo a través del relato que los asistentes tendrán acceso a las obras ausentes, en un ejercicio de transmisión oral de conocimiento. La pieza Mil palabras: acción, objeto, contadores es el resultado del workshop, como una fórmula de mediación en la experiencia personal entre el individuo y la obra de arte. Diez personas, los “contadores”, describen las obras mientras realizan una secuencia de movimientos marcados por el espacio expositivo entre los objetos ausentes. Esta “coreografía” es interrumpida por un músico que interpreta una melodía haciendo uso de un objeto transformado, Arma muerta, resultado de la adaptación del cañón de una escopeta para convertirse en flauta travesera. Con esta melodía los “contadores” acuden de forma ordenada a un punto de la sala, un tramo de pared en el que se han perforado una serie de orificios formando una frase. Algunos de esos orificios están preparados para que, soplando a través de ellos, se generen distintas notas de la escala musical. Una vez situados frente a esta pared y habiendo finalizado la melodía de la “flauta”, los “contadores” adoptan una postura acordada y soplan por los orificios de este Instrumento en un “cluster” sonoro. Al mismo tiempo que se activa el acorde, se desvela el mensaje oculto en su vestimenta.

Javier Núñez Gasco. Ejecución: acto y resultado, 2015. Imagen cortesía del artista.

Javier Núñez Gasco. Ejecución: acto y resultado, 2015. Imagen cortesía del artista.

La segunda performance, Ejecución: acto y resultado, comienza inmediatamente después. Para esta acción se cuenta con la colaboración de agentes de la policía científica, expertos en balística, que descargarán cientos de disparos con un arma del calibre 22 sobre tres resmas de papel de imprenta colocadas en el suelo de la sala con el fin de escribir una frase atribuida, aunque nunca escrita, por el dramaturgo Antón Chéjov.

El proyecto de Javier Núñez Gasco pretende retomar el hecho escénico y llevarlo fuera de los límites del escenario, romper el acuerdo y crear nuevos pactos. Metafóricamente, el proyecto consistirá en disparar esa pistola de la que hablaba Chéjov, más allá del espacio convenido, en ese territorio de nadie, en el campo de lo cotidiano, en el que los acuerdos de construcción y representación de realidad están en constante cambio y movimiento. Dicho de otra manera, Fuera de acto pretende trasladar hechos teatrales a la realidad misma.

Una semana después, el 6 de febrero de 2015, tendrá lugar la inauguración de la exposición con una revisión de los trabajos de Javier Núñez Gasco relacionados con las artes escénicas, ahora ya presentes en la sala, que convivirán en el EACC con la presencia de las piezas resultantes de las performances realizadas y su registro en vídeo.

El título Fuera de acto pretende romper la estructura formal de la exposición otorgando todo el protagonismo al público, que es el que dota de contenido y transforma los acontecimientos. Es aquí donde radica su verdadero propósito.

Javier Núñez Gasco. Prótesis para una bailarina. Cortesía del artista.

Javier Núñez Gasco. Prótesis para una bailarina. Cortesía del artista.

Javier Núñez Gasco (Salamanca, 1971)
Vive y trabaja entre Madrid y Lisboa. Su obra se caracteriza por haber logrado desarrollar una mirada propia para acercarse a la realidad, así como las múltiples formas con las que afronta los recorridos que separa en ocasiones al arte del sentido común. Para su proyecto Miserias Ilimitadas, Lda. (2002-2007) diseñó una fórmula empresarial legalmente constituida -con sede en Portugal-, creada con el fin de promover la solidaridad social y anticipando la llegada de una miseria ilimitada a las sociedades de la opulencia, para desesperación de una parte creciente de la ciudadanía. Aunque quizás sea Microchip (2002) el más perverso de sus proyectos y en el que más claramente se evidencia la facilidad con la que pueden crearse y difundirse falsedades a través de los medios de comunicación de masas. Su implicación directa, performativa, es una característica que se repite con éxito en buena parte de sus trabajos. Sus proyectos guardan una lógica entre sí, como resultado de una dinámica que persigue crear realidades en lo social, pues se alimentan del contacto con lo diario.

La implicación que requieren por parte del comprador, del coleccionista, algunas de sus piezas –iniciadas en 2005-, es una característica común en Tu Creador no te olvida y Resting pieces (R.I.P.). La primera de éstas rinde homenaje a las ideas que, por diversas razones, no ha podido llevar a cabo, y sirve como base para el proyecto Resting pieces (R.I.P.). Este último es un work in progress a partir de lápidas funerarias o conmemorativas talladas en piedra, que contienen algunas de esas ideas no realizadas. Concebido para el circuito comercial artístico, la obra se completa y cobra sentido con el acto de la compra. Las propuestas valiosas e imaginativas de Núñez Gasco son numerosas, como las que resultan de su colaboración en el ámbito teatral. Con la compañía Teatro Praga han surgido proyectos como Público incondicional (2009), Sueño (2010) o Miedo escénico (2012) que son el eje del proyecto Fuera de acto (2015) en el Espai d’Art Contemporani de Castelló. Trabajos en los que la acción del artista se convierte en un modo de relación parasitaria a través de la que indaga la ilusión del hecho escénico, consistente en aceptar que todo lo que ocurre en el escenario es una forma de verdad consentida durante el tiempo que dura la representación, a la vez que el público supone que esta verdad está contenida en una ficción.

Ha participado en numerosas exposiciones y ferias nacionales e internacionales, su obra forma parte de colecciones como la de Fundación Botín, Purificación García o Centro Ordóñez-Falcón de Fotografía, entre otras.

¿Qué escondes, Miguel Rael?

El Desacuerdo, de Miguel Rael
Galería Espai Tactel
C / Denia, 25. Valencia
Inauguración: viernes 16 de enero, a las 20.00h
Hasta el 27 de febrero, 2015

Auspiciar la eternidad mientras hay un mundo que se acaba. Desde hace algún tiempo cuando observo las obras de Miguel Rael me pregunto por la posibilidad de describir el derrumbamiento. El proceso que se debate entre la demolición y la caída. Un trayecto entre la pasividad de ser derrocado por algo o alguien y el activo de desplomarse uno mismo. Pareciera que el fin es el mismo: precipitarse al suelo. Sin embargo, el desplome es la rendición de uno. Nadie te empuja al vacío, sino que tú eliges lanzarte. A pesar de que conoces que no habrá marcha atrás. Se trata, pues, de “la paradoja de un abismo que se encuentra en y con otro abismo”. Consideramos el mundo en un inagotable desacuerdo en su diálogo infinito con la vida. Se trata de ‘El desacuerdo’ de Miguel Rael (Lorca, 1974), la última exposición del artista en Valencia.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Todo proceso de demolición conlleva la pervivencia de las ruinas. Cuando me acerco a las esculturas (serie Manifiesto y ensamblajes a los que se suma imagen y pintura) de Miguel Rael, me dispongo a habérmelas con esa idea de una abstracción de lo real donde lo concreto se desvanece hacia lo contrario en una anomía de las partes. Son los manifiestos del artista; una suerte de anti monumento en el que la ruina del “memorial” se presta a la transitoriedad del post-materialismo.

Las peanas de nogal avanzan la diferencia que atenderá la pieza en su totalidad en su régimen de planta monaica. Es decir, que separa los géneros. El gusto para los sentidos que produce la madera se deslinda de la piedra a la que da soporte. Los ojos se esconden en el cemento, salen las ropas, se viste el anti-pedestal. El cemento no se presta al paso del tiempo. Su dureza escultural impresiona la maleabilidad del soporte. Al punto que la exploración de Rael sobre el cambio de régimen de las materias retorna en estas piezas. Si bien nunca lo ha abandonado, en ocasiones su sutileza lo ha escondido. Las ruinas en la demolición son como la anti forma primera, aquella en la que se aventajaba Robert Morris, en la desmaterialización de la obra para alojarse en el Realismo Especulativo; manifiestos del desacuerdo, una vez más.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

También Miguel Rael parece ocultar la visibilidad directa de las cosas. Sus lienzos elásticos y negros a lo Soulages, como me gusta decirle, se abren en un espaciamiento a la nada. Es decir, una evasión del conocimiento en la forma concreta y que rompe el sentido de cuadro en la gravedad de la anti pintura. A saber: escondiendo la pintura si no raptándola igualmente. Pero, ¿qué escondes, Miguel Rael?¿Por qué esa necesidad de huida de lo real? La ruptura del poder de lo visual, o eliminación de la visión en la oscuridad de la noche del lienzo es la forma más radical de indagar sobre la experiencia de lo Real. “Tenemos sed de infinito”, grita Santiago López Petit.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Y, en ese acercamiento entre lo antivisual de algunas de sus piezas con cierta tradición postminimalista y una ontología orientada al objeto (el OOO de Graham Harman para más aclaraciones), emerge lo que he definido en el campo de la crítica de la autobioficción en torno al trabajo de Miguel Rael como autoficción conceptual. El ejemplo claro se expondría en sus fotografías y su vídeo La mésentente en el que la metáfora viva, el concepto rebasa su figura para vivir la vida de uno. En este caso la metáfora es aquella en la que una navaja butterfly coreografía los pases de la balysong (arte marcial de orígenes en los mares del sur de China) en un movimiento de diálogo y disputa. La mésentente deriva de la noción de desacuerdo del filósofo francés Jacques Rànciere por la que la disputa o desacuerdo va más allá de no estar conforme al contrario: excede la forma del “contra” para ejercer una tercera figura política, personal e íntima.

Se trataría de la presencia indeterminada del que no puede acordar el contrato de diálogo porque sus capacidades no se integran en este. De ahí, las consideraciones sobre que su trabajo excede la fuerza del concepto para orientarse hacia la propia autobiografía exteriorizada en las relaciones de perpetua disputa con el otro. Finalmente, contrariar, contra-decir o llevar al desacuerdo sería en la obra de Miguel Rael la mayor encarnación política del infinito y la nada.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Miguel Rael. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Johanna Caplliure

Cinco días bailando y aprendiendo

Five days to dance, de Rafa Molés y Pepe Andreu
Cines Lys
Paseo de Ruzafa, 3. Valencia
Hasta el 31 de diciembre
Cineteca de Madrid, hasta el 4 de enero de 2015

Una pareja de bailarines aparece una mañana en el aula de un instituto. Es lunes y anuncian al grupo de adolescentes que tienen cinco días para subirse a un escenario y bailar. Una semana para cambiar las cosas. Un pequeño plazo pero una gran reto: mover a las personas cuando el mundo nos paraliza.

Una escena de 'Five days to dance', de Rafa Molés y Pepe Andreu. Imagen extraída de la web de la productora SUICAfilms.

Una escena de ‘Five days to dance’, de Rafa Molés y Pepe Andreu. Imagen extraída de la web de la productora SUICAfilms.

La danza obliga a estos jóvenes a romper sus roles sociales justo en el momento de sus vidas en el que éstos se están afianzando. El chico guapo deja de ser el más admirado, el tímido da un paso adelante… Bailar les obliga a tocarse. Se comunican, se igualan. Alguno no se liberará hasta el último instante.

Wilfried Van Poppel y Amaya Lubeigt son los coreógrafos. Él holandés, ella española. Llegan de Bremen. Dos bailarines que han trabajado con Pina Bausch, Susanne Linke o Urs Dietrich y que ahora han decidido trabajar con gente que jamás ha bailado. Lo hacen cada semana en Alemania pero también en muchas ciudades de toda Europa, entre ellas San Sebastián y Valencia.

Imagen de 'Five days to dance', de Rafa Molés y Pepe Andreu. Imagen extraída de la web de la productora SUICAfilms.

Imagen de ‘Five days to dance’, de Rafa Molés y Pepe Andreu. Imagen extraída de la web de la productora SUICAfilms.

La danza es el leguaje común. No importa el lugar. Éste es su reto: cinco días, una clase de adolescentes, un microcosmos en el que sucede un pequeño big-bang.

‘Five days to dance’ es un largometraje documental de la productora valenciana SUICAfilms en coproducción con la productora donostiarra REC. SUICAfilms vive del hambre de ir más allá en el lenguaje narrativo. Sin límites en las formas y sin miedos en los argumentos. El proyecto nace de la asociación entre Pepe Andreu y Rafael Molés. Apasionados por el formato documental y por sus posibilidades expresivas y de alcance social. A la pasión añaden su larga experiencia, de más de 15 años, en el mundo audiovisual y en la producción y la realización de documentales. Desde el sector público han contribuido al desarrollo de formatos poco explotados por la televisión comercial como la investigación y la Historia.

Detalle del cartel diseñado por Paula Bonet del documental 'Five days to dance', de Rafa Molés y Pepe Andreu.

Detalle del cartel diseñado por Paula Bonet del documental ‘Five days to dance’, de Rafa Molés y Pepe Andreu.

REC Grabaketa Estudioa lleva 20 años ofreciendo servicios globales de producción audiovisual. En 2004 inicia su producción documental con ‘The Pamps’ para ETB. También ha producido ‘Prohibido recordar’ (2010) o ‘To say goodbye’ (2010), que se estrenó en el Festival de San Sebastián.

Además, ha coproducido películas como ‘Kutxidazu bidea, Ixabel’ (2005), ‘Las Olas’ (2011) y el largometraje de animación ‘Gartxot, el bardo de Itzaltzu’ (2011). El último proyecto de REC, ‘Encierro’, es un relato sobre los corredores que participan en los encierros de San Fermín y se ha grabado en 3D.

Parte la financiación de ‘Five days to dance’ se consiguió mediante una campaña de crowdfunding que logró el apoyo de 119 personas.

Escena de 'Five days to dance'. Imagen extraída de la web de la productora SUICAfilms.

Escena de ‘Five days to dance’. Imagen extraída de la web de la productora SUICAfilms.