“Ha decaído el interés por ver las cosas en directo”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Moisés Mañas, Álex Marco, Rebeca Plana y Paco Sebastián, con motivo de la feria
ARCO de Madrid, que se celebra en IFEMA del 24 al 28 de febrero de 2016
Entrevistados por Jose Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de redacción de Makma

Alguien que lea el titular de este artículo se preguntará: ¿cómo es que ha decaído el interés por ver las cosas en directo si ARCO es un hervidero de gente? Para encontrar la respuesta se hace necesario leer lo que han dicho Moisés Mañas, Álex Marco, Rebeca Plana y Paco Sebastián durante el encuentro mantenido con ellos en Lotelito de Valencia, teniendo precisamente como motivo la Feria de Arte Contemporáneo (ARCO) de Madrid, que este año celebra su 35 aniversario, y por la que han pasado los cuatro artistas valencianos.

Rebeca Plana y Paco Sebastiá, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rebeca Plana y Paco Sebastián, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Entienden que ARCO es un “gran escaparate” del arte contemporáneo, donde, como en toda feria, “se compra y se vende”. Álex Marco: “Y donde tú eres el producto…”. Moisés Mañas: “…con tu dignidad, evidentemente, pero dentro de una feria”. Un escaparate que Paco Sebastián caracteriza así: “Funciona como un gran festival, pero cuando el festival se cierra la gente deja de ir a ver lo que después debería continuar en las galerías”. De manera que “no responde exactamente a una realidad; responde a una fantasía que cuando desaparece concluye esa fantasía”, precisa Sebastián.

Rebeca Plana: “La gente piensa que vamos allí a divertirnos y nosotros a lo que vamos es a interrelacionarnos con otros artistas, conocer a comisarios que han hablado de nosotros, a periodistas que nos han nombrado. Yo ARCO lo veo para aprender”. Y añade: “Vamos buscando lo que se hace de puertas afuera de nuestra ciudad”. Marco dice que va a las ferias para ver “lo que ha salido recién del horno; verlo en vivo”. “Con ARCO parece como si todo se produjera de golpe y luego desapareciera”, señala Sebastián.

Álex Marco (izda) y Moisés Mañas, durante el Desayuno Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Álex Marco (izda) y Moisés Mañas, durante el Desayuno Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mañas afirma que al tratarse de un escaparate, “si no vendes, sabes que por lo menos tu obra ha tenido repercusión; a mí siempre me ha venido bien”. Según Paco Sebastián, “ARCO es una gran fiesta y estaría bien que se convirtiera en pequeñas fiestas después”. Pero tras la gran hoguera… “Tendría que servir para que nosotros fuéramos a esas pequeñas fiestas, que no vamos”, sostiene Plana. Esas pequeñas fiestas que son las inauguraciones de exposiciones en las galerías y, sobre todo, el día a día posterior es lo que se echa de menos.

Álex Marco y Paco Sebastiá, durante la charla. Fotografía: Fernando Ruiz.

Álex Marco y Paco Sebastián, durante la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Moisés Mañas es contundente a este respecto: “Los que estudian Bellas Artes son bichos raros”. Y se explica: “Las facultades de Bellas Artes ya no son facultades de Bellas Artes, porque antes quien entraba a la facultad estudiaba Bellas Artes y ahora entran a estudiar animación. La ilusión de trabajar con galerías, ir a ferias y mostrar tu propio trabajo se ha diluido y el boom está en la animación o en la ilustración básicamente”. Rebeca Plana dice que fue hace dos semanas a la Facultad de Bellas Artes de Valencia “y no vi ningún alumno trabajando con bastidor, ni con carpeta debajo del brazo”.

Moisés Mañas, durante la charla. Fotografía: Fernando Ruiz.

Moisés Mañas, durante la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Todos quieren ser ilustradores o animadores, pero nadie quiere trabajar en arte contemporáneo. Es un momento complejo en el que los alumnos tienen unas carencias culturales espectaculares”, abunda Mañas. Según Álex Marco, en su generación “muy pocos alumnos iban también a las galerías o se enteraban de cómo estaba el comercio”. Rebeca Plana y Paco Sebastián, al unísono: “¡Eso sigue pasando!” Y Sebastián continúa: “Los alumnos ya no visitan las galerías, de manera que volvemos a lo mismo: ARCO concentra todo y luego ya no hay nada. Las microfiestas esas, después de la gran fiesta de ARCO, son como mucho las inauguraciones y poco más. Ha decaído el interés por ver las cosas en directo”.

Rebeca Plana, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rebeca Plana, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Desinterés, pues, como efecto de esa tendencia a la espectacularidad, no sólo de las ferias sino del espacio visual en general, y de los cambios de hábitos: menos arte contemporáneo y más arte digital, con lo que eso conlleva de experiencias más instantáneas a través de Internet y las redes sociales. “En ARCO -explica Sebastián-, cuando hablas con otra galería siempre hay una mirada por encima del hombro, no por desprecio, sino porque están mirando al stand de enfrente. Nadie te atiende mirándote a los ojos, algo que a mi me molesta mucho”.

Moisés Mañas interviene para dejar clara una cosa: “Es que la galerías se gastan muchísimo dinero y si no lo rentabilizas cierras la empresa. De manera que el cachondeo, después de ARCO, y a nosotros los artistas nos interesa que ellos estén así”. Rebeca Plana cree en el concepto de galerista (“pienso que tienen que estar ahí”), porque a ella le han ayudado “mucho”, pero ahora comenta que está más por vender sus proyectos “sin necesidad de galeristas”. Y sale el nombre de Carlos Macià, al que le va muy bien trabajando por libre.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, Jose Ramón Alarcón, Rebeca Plana, Paco Sebastián, Álex Marco, Moisés Mañas y Carles Claver, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, Jose Ramón Alarcón, Rebeca Plana, Paco Sebastián, Álex Marco, Moisés Mañas y Carles Claver, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Con respecto al “efecto llamada” que generan ciertas piezas provocadoras en cada edición de ARCO, hay su controversia. “Las obras que generan ese efecto son las que hacen que la gente piense que el arte contemporáneo es una mierda”, indica Mañas. “La gente al final no va a ver arte contemporáneo, va al circo”, sostiene Plana. Aunque todos ellos reconocen que a veces el galerista utiliza alguna pieza provocadora, con el fin de atraer la atención y que la gente se fije en otras piezas expuestas al lado de esa. Álex Marco concluye que “la pieza reclamo de ese tipo de sensacionalismo seguro que aparecerá”. Y adelanta la de una galería de Alabama, que expone un Mercedes de los 70 en mitad del stand intervenido por un artista. Ellos cuatro se acercarán como cada año a ARCO, porque ARCO da para eso y mucho más.

Salva Torres

El IVAM engorda su colección

El Consejo Rector del IVAM aprueba la compra de obras de cuatro artistas
Martha Rosler, Gillian Wearing, Mira Bernabeu y Alexander Apóstol

El Consejo Rector del IVAM, presidido por el secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, ha aprobado la adquisición de siete obras de los artistas Martha Rosler, Gillian Wearing, Mira Bernabeu y Alexander Apóstol, a propuesta del director del museo, José Miguel G. Cortés. Esta aprobación se produce después de que el Consejo Asesor provisional designado por la conselleria, que se reunió el pasado 6 de noviembre, valorara favorablemente dicha propuesta.

El objetivo de la compra, que ascenderá a un total de 149.104 euros, es el de seguir enriqueciendo la colección del IVAM con obras que responden a los ejes del programa de la actual dirección, especialmente la realidad y sus crónicas y las cartografías urbanas.

Point and Shoot, de Martha Rosler. Imagen cortesía del IVAM.

Point and Shoot, de Martha Rosler. Imagen cortesía del IVAM.

Los trabajos que se adquirirán de Martha Rosler (Nueva York, 1943) son dos fotomontajes realizados por la artista norteamericana en 2008 y que se han exhibido este año en la exposición Tristes Armas. Josep Renau y Martha Rosler ante la guerra. Se trata de Invasión (2008) y Point and Shoot (2008), dos obras sobre la violencia y la guerra, que pertenecen a la serie de collage fotográficos digitales House Beautiful. Bringing the War Home, New Series, que Rosler inició en 1967 y que retomó en 2004. Suponen una actualización contemporánea de los ricos fondos de los que dispone el museo en cuanto a estas técnicas, como las obra de Josep Renau y John Heartfield, que se puede ver en la muestra dedicada a las vanguardias históricas Construyendo nuevos mundos.

Rock 'n' roll 70, de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

Rock ‘n’ roll 70, de Gillian Wearing. Imagen cortesía del IVAM.

De Gillian Wearing (Birmingham, Reino Unido, 1963), premio Turner 1997 y una de las artistas británicas más reconocidas, el IVAM comprará Rock ‘n’ Roll 70 (2015), un trabajo sobre la representación de la mujer, que reflexiona sobre la identidad y los cambios en la persona por el paso del tiempo y las experiencias vitales. Es una de las piezas centrales de la exposición dedicada a la artista que puede verse actualmente en la Galería 1 del museo. Wearing ha donado al IVAM la intervención sobre la que se exhibe esta obra, con diferentes autorretratos de la artista a los que se ha aplicado técnicas forenses de envejecimiento.

Panorama social, de Mira Bernabeu. Imagen cortesía del IVAM.

Panorama social, de Mira Bernabeu. Imagen cortesía del IVAM.

El tercero de los artistas de los que se comprará obra es el valenciano Mira Bernabeu (Aspe, 1969). Panorama Social (1965-2007 / 2009-2014) (España III), de 2008, son 298 imágenes de 21 x 18 centímetros, que constituyen un proyecto social específico sobre la memoria de la ciudad, acerca de la realidad sociocultural, concretamente sobre el antiguo zoo de Valencia.

Av Caracas Bogotá 3, de Alexander Apóstol. Imagen cortesía del IVAM.

Av Caracas Bogotá 3, de Alexander Apóstol. Imagen cortesía del IVAM.

Por último, el IVAM adquirirá tres fotografías de 100 x 135 centímetros del venezolano Alexander Apóstol (Barquisimeto, 1969) pertenecientes a una serie de siete, que se completarán con la donación por parte del artista de otras cuatro imágenes. Las que comprará el museo son Av. Caracas. Bogotá 2 (2006), Av. Caracas. Bogotá 3 (2006) y Av. Caracas. Bogotá 7 (2006). Apóstol trabaja sobre la visión de los espacios urbanos y formula alegorías sobre la quiebra del progreso y la utopía.

Fuera del búnker

Feria Internacional de Grabado y Arte sobre papel, antiguo, moderno y contemporáneo
Palacio Euskalduna de Bilbao
Av. Abandoibarra, 4. Bilbao
Celebrada del 20 al 23 Noviembre, 2014

Estar fuera del búnker es no tener nombre, currículum, contactos o imagen. Puesto que la obra de arte se valora en función de todo esto, la producción artística hecha fuera del búnker no vale.

Estar fuera del búnker es no haber entrado o seguido los circuitos donde todo artista se hace nombre, engrosa su currículum, consigue sus contactos y fabrica su imagen. Significa no haberlo hecho a la edad que correspondía hacerlo, en ese tiempo instituido para empezar a participar en exposiciones, entrar en colecciones o presentarse en Ferias. La edad es la edad joven, pongamos entre veinte y cuarenta años. La obra de un artista que no sea conocido en ese margen de tiempo, o que intente serlo fuera de ese marco temporal, no será valorada conveniente, o no lo será en absoluto.

Estar fuera del búnker es no contar para los galeristas, cuya audacia para arriesgarse a exponer obras huérfanas de nombre y experiencia y cuyo valor descanse en sí mismas, se reduce a cero (lo que a uno le hace dudar si este tipo de galerista es amante del producto que maneja).

Una de las obras expuesta en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Una de las obras expuesta en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Estar fuera del búnker es arrastrarse por espacios que pretenden ser galerías, locales mal acondicionados y peor iluminados donde la obra tiene que convivir con todo tipo de cachivaches ajenos al evento artístico. Es tener que codearse con pretendidos galeristas sin gusto alguno por el arte, que apenas echan una mano en el montaje, y ni siquiera se molestan en mirar la obra que se va a exponer. Lo que deja bien a las claras que su interés estaba puesto exclusivamente en el dinero que van a cobrar por el alquiler de su local, o bien en la comisión que van a llevarse en caso de venta.

Aunque esto es curioso: ¿qué venta podrá haber en una exposición que no se va a difundir? ¿Por tanto, que no se va a ver? Y en caso de verse, ¿qué venta podría darse si no se ha molestado nadie en ponerse en contacto con posibles compradores? Porque curiosamente después de veinte o treinta años de “dilatada experiencia” los que dicen ser galeristas no conocen a nadie, ni les interesa hacer labor ninguna de promoción, de manera que la obra se queda sin difusión, completamente ignorada y desahuciada, y donde la venta queda reducida al más puro azar. Eso sí, ese bendito azar que deja abierta la remota posibilidad de que alguien un día entre en el almacén-galería, se fije en un cuadro que hay sumido en las sombras que una fluorescente lanza sobre la pared donde está colgado, le guste, se encapriche y lo compre (la mitad de cuyos beneficios, de darse ese milagroso caso, van a parar al propietario del local).

En fin, estar fuera del búnker es darse cuenta, dolorosamente, de esa gran pregunta que apunta al valor real del arte. Es ver la maravilla que está ahí, el dibujo, el cuadro o la pequeña pieza de barro, palpitante, rezumante de vida propia, azotada por todos los vientos de la indiferencia y la estupidez.

Instalación dentro de la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Instalación dentro de la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

En esa otra parte del búnker, en el bullicioso interior donde se meten en faena galeristas, coleccionistas y artistas, todos pertenecientes al club de “lo conocido”, es donde se cuece el cotarro, lo que interesará para las noticias, lo que derivará en los movimientos  o estilos artísticos y lo que se convertirá en material para escribir los libros de historia del arte.

Pero no todo está perdido en este mar de confusión. Hay sin ninguna duda personas a las que les mueve la inquietud artística y se meten en harina para organizar un evento artístico, sea exposición, concurso, congreso o Feria de Arte. Sería ingrato no fijarse en ellos y reconocer todo este esfuerzo que les lleva a afrontar los problemas que conlleva un evento de este tipo, y hacerlo bien. Ellos merecen toda nuestra atención.

Un ejemplo es la Feria Internacional de Grabado y Arte sobre papel, antiguo, moderno y contemporáneo que se ha celebrado estos días en el Palacio Euskalduna de Bilbao, y que organiza Arthazi y Casa Falconieri.

FIG Bilbao se presenta, en palabras que la organización ha escrito en su web promocional, “como una oferta excepcional para grandes colecciones, públicas o privadas, y fomenta muy especialmente la vocación de introducir a los ciudadanos en el apasionante mundo del coleccionista gracias a la excelente relación precio calidad que otorga el mercado de la estampa original”. Añadiendo: “nuestro principal objetivo es introducir a los ciudadanos y especialmente a los más jóvenes en el apasionante mundo del coleccionista”.

Grabado de Bing Yi en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Grabado de Bing Yi en la Feria Internacional de Grabado y Arte de Bilbao.

Iñaki Torres

“La política valenciana nos ha hecho mucho daño”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Esther Castellano, presidenta de la Asociación de Empresas de Comunicación Publicitaria de la Comunidad Valenciana (AECPcv), Vicente Vañó, Director Ejecutivo de la AECPcv, y Álex Vila, CEO de DVila Brand Boutique: responsables de La Lluna Festival de Publicidad y Comunicación Creativa de la Comunidad Valenciana
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

No se cansaron de repetirlo, quizás con la intención de seguir martilleando los oídos sordos de la Administración pública: “En la Comunidad Valenciana hay mucho talento y creatividad”. De hecho, piensan que mientras aquí se despilfarra todo ese talento, “fuera se nos valora”. Y de entre los muchos ejemplos cogen el de la empresa valenciana AGR, “que desde hace 19 años lleva con éxito la publicidad de Plátanos de Canarias”. Para poner en valor todo ese inmenso caudal creativo que sale a chorros desde aquí, capitanean La Lluna Festival de Publicidad y Comunicación Creativa de la Comunidad Valenciana.

De izquierda a derecha, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Es el escaparate de todo el sector creativo y una de las pocas herramientas que tenemos para darnos a conocer”, dicen de un festival que entregará sus premios el próximo viernes día 21 en La Rambleta. Y lo dicen convencidos, ahora que se cumple ya la sexta edición de La Lluna, de haber contribuido a visibilizar la obra de los magníficos profesionales valencianos de la publicidad y la comunicación creativa, que en muchos casos la Administración pública deja en la sombra. También hacen autocrítica: “Debemos ser capaces de mejorar esa visibilidad y proyección de nuestros trabajos”. La hacen conscientes de haber sido “demasiado dependientes de las subvenciones”.

De izquierda a derecha, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«Hay carteles por la calle que dan pena»

Esther Castellano, Vicente Vañó y Álex Vila prefieren mantenerse al margen de la política valenciana, porque “nos ha hecho mucho daño”, afirman prácticamente al unísono. Se refieren, claro está, a la nefasta imagen que de cara al exterior ofrecen los numerosos casos de corrupción y mala gestión de los asuntos públicos. No mejora mucho esa imagen cuando se trata de mostrar el lado positivo de la sociedad valenciana. “La Administración pública tiene becarios para hacer campañas que deberían realizar profesionales del sector. De manera que no llegan al ciudadano, porque carece de una estrategia de medios”, señala Vila. “Hay carteles que veo por la calle que dan pena”, afirma Castellano.

Esther Castellano, en un instante de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Esther Castellano, en un instante de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«Es demencial cómo presenta su programación CulturArts»

Álex Vila va más allá: “La programación de CulturArts es demencial cómo se presenta”. En que esto sea así tiene mucho que ver lo que el propio Director Ejecutivo de DVila Brand Boutique apunta: “Los concursos públicos se centran más en el precio que en la valoración del esfuerzo de desarrollar acciones publicitarias con buenos contenidos y estrategia comunicativa”. Vicente Vañó piensa que en la época de los 80 “el diseño valenciano fue el top y la Administración no lo supo aprovechar”. Y agrega: “La Administración no tiene un sistema de evaluación que premie el valor, sino únicamente el precio”.

Álex Vila, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Álex Vila, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Por eso, mientras esa forma de actuar no cambie, prefieren “actuar independientemente de la política”. Vila, por ejemplo, ha decidido no presentarse a concursos públicos, porque el último que ganó le provocó “problemas de tesorería por falta del oportuno cobro”. Si a eso le sumamos la “irresponsabilidad política en este país”, que permite la contratación de alguien (sale el caso de José Luis Moreno en el Teatre El Musical) “y si falla no es mi problema”, se entiende la apuesta de los tres “en defensa de la creatividad” al margen de la política.

Vicente Vañó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Vicente Vañó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«Hemos incluido la visión del anunciante»

La Lluna lo que hace precisamente es “premiar el talento”. “Antes nos mirábamos más al ombligo”, dice Esther Castellano, refiriéndose a que todo giraba alrededor de la AECPcv. “Ahora hemos incluido a todos, sean o no de la asociación, a la hora de mostrar sus trabajos, al igual que hemos incluido la visión del anunciante”, antes excluido “del selecto club” que, a juicio de Vañó, pretendía ser el festival.  “Te premio, pero no te integro”, dice acerca de esa pasada relación con los anunciantes ahora integrados ya de pleno derecho.

Ahora hay otra novedad importante: “La Lluna siempre ha premiado la creatividad, pero no los resultados y ahora esa ventanita la hemos abierto con la introducción de la categoría ‘Eficacia’ que antes no había. Se dará un premio en función de los resultados, auditados por diversas fuentes”. Más de 150 piezas se han presentado a un festival que se hace eco de los cambios operados en el mercado durante los últimos años. “Ahora hay agencias de dos o tres personas que se llevan premios compitiendo con trabajos realizados por grandes estructuras”, subraya Vañó.

Álex Vila y Esther Castellano, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Álex Vila y Esther Castellano, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

«Hay una democratización de la información»

“Antes las agencias tenían volúmenes grandes de trabajo y funcionaban con compartimentos estanco”, explica Castellano. “Ahora los perfiles son más transversales”, apostilla Vañó. “La comunicación es más directa, porque el público está acostumbrado a ser bombardeado por imágenes; está más formado”, interviene Vila. “Hay una democratización de la información en Internet: es bidireccional y on line; el consumidor tiene la palabra”, concluye Esther Castellano.

De izquierda a derecha, José Luis Pérez Pont, Vicente Chambó, Salva Torres, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, José Luis Pérez Pont, Vicente Chambó, Salva Torres, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

«El 80% de la decisión de compra es de la mujer»

La Lluna, además de la entrega de premios, incluye una serie de conferencias a cargo de prestigiosos profesionales del sector publicitario, entre ellos, Sam Júdez (DDB Spain), Álex Pallete (Picnic), Xavier Sempere (Cul de Sac), Enric Nel-lo (Grey España) o Gemma Cernuda (Peix&Co), que centrará su intervención en el papel femenino a la hora del consumo: “El 80% de la decisión de compra corresponde a la mujer”, apunta Esther Castellano como adelanto de la ponencia de Cernuda. “¿En serio?”, afirma extrañado Álex Vila. Todo eso y más el próximo viernes en La Lluna Festival de Publicidad y Comunicación Creativa que se celebra en La Rambleta. Allí, los empresarios y el público en general se encontrarán con “campañas nacionales hechas por creativos valencianos”, apostilla la presidenta de AECPcv. Que conste.

De izquierda a derecha, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Vicente Vañó, Álex Vila y Esther Castellano, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres