Sento MM, a toda velocidad

Emociones fuertes, de Sento M M
El Sótano Coworking
Avenida Catedrático Soler, 14. Alicante
Hasta el 14 de enero de 2017

Reconozco que tenía cierta impaciencia con esta cita, viernes 23 de diciembre de 2016. La oportunidad de ver por primera vez y de manera individual las imágenes fotográficas de Sento M M en El Sótano Coworking. Un espacio de iniciativa privada, joven y moderno, que sigo con especial interés ante cualquier propuesta cultural que ofrece. No me cabe duda de que pronto desplegará todo su potencial como asociación cultural que desarrolla distintos proyectos artísticos, entre los que destacan las exposiciones fotográficas.

Sento M M, especializado en fotografía y en grabación y montaje de cortometrajes y videoclips, tiene ya varios reconocimientos y galardones en su incipiente trayectoria. Obtuvo, en 2013, el primer premio en el III Premio de Fotografía Centro 14 con la obra ‘Patinando en la Explanada’.

Fotografía de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

En esta ocasión, la exposición ‘Emociones fuertes’ que puede visitarse hasta el 14 de enero de 2017, muestra 15 imágenes digitales de 30 x 40 cm. a través de las que su autor quiere captar el movimiento, la dificultad del instante de un salto, un giro o una acrobacia.

Inspiradas en la práctica de una serie de deportes urbanos: longboard, roller, parkour, bmx y slackline. Disciplinas no exentas de riesgos que se centran en la capacidad motriz y habilidad de cada participante e implican una adaptación al entorno para superar los diferentes obstáculos de la ciudad y que cada vez cuentan con mayor número de practicantes que ensayan y realizan trucos y maniobras al límite del equilibrio. Quienes los practican, presentan rasgos de identidad comunes: un lenguaje, códigos, vestimentas o actitud que los convierten en un fenómeno social y una filosofía de vida,  algo similar a las tribus urbanas.

Sento M M ha ejercitado alguna de estas actividades surgidas en las últimas décadas y que tienen como denominador común el ámbito ciudadano en el que tienen lugar. Cada vez es más frecuente contemplar a jóvenes en parques y jardines con sus patinetes, rollers, bmx o realizando saltos para lo que precisan de un riguroso entrenamiento físico y técnico que les lleva a la exploración y superación de límites y desafíos.

Tarjeta de la exposición de Sento MM en El Sótano Coworking.

Tarjeta de la exposición de Sento MM en El Sótano Coworking.

En Alicante podemos verlos en el Paseíto Ramiro, el castillo de San Fernando o en la playa. El longboard y el roller, se desarrollan sobre ruedas -tabla o patines-, el bmx con bicicleta que permite las acrobacias, en el parkour, sus practicantes o traceurs saltan y franquean obstáculos buscando la máxima efectividad y fluidez en sus desplazamientos y el slackline, quizá el más arriesgado, es un deporte en el que se usa una cinta plana y tensa enganchada en dos puntos fijos por la que camina el deportista, sin ningún tipo de ayuda para mantener el equilibrio.

A través de estas imágenes su autor nos sorprende. Consigue fotografías de gran plasticidad en las que su luz y encuadres denotan una enorme calidad técnica y profesionalidad, a pesar de la dificultad de captar el movimiento en prácticas que se realizan a enorme velocidad. Un segundo antes o después y el objetivo no se hubiera conseguido. Esperamos ya las próximas propuestas de Sento M M.

Fotografia de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

Fotografia de Sento MM. Imagen cortesía del autor.

Pilar Tébar
Vicepresidenta de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte

Violet, el punto de vista de un melancólico

Violet, de Bas Devos
Sección oficial de largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Violet es, de las películas a concurso en Cinema Jove, la más inclinada a mostrar lo que le sucede al protagonista desde un  punto de vista formal, supeditando el argumento a la estética que lo contiene. El belga Bas Devos muestra el abatimiento del joven Jesse (Cesar de Sutter), tras contemplar la muerte a navajazos de un amigo, mediante imágenes estáticas, en ocasiones abstractas de tanto forzar el objetivo de la cámara, y en otras mediante planos que proceden de otras cámaras que reproducen el espejismo siniestro que atraviesa el film desde su enigmático comienzo.

Fotograma de la película 'Violet', de Bas Devos. Cinema Jove.

Fotograma de la película ‘Violet’, de Bas Devos. Cinema Jove.

No es un recurso novedoso, pero Devos lo exprime al máximo: la observación de la realidad mediante videocámaras, que llevan al espectador a contemplar cuanto sucede de manera interpuesta, con reflejos y distorsiones, al tiempo que se suceden los planos estáticos de larga duración, tan del gusto de cineastas como Jaime Rosales. El ejercicio de estilo, con haber sido ya explorado por otros directores, cumple aquí su función, ya que muestra el estado de un chaval de 15 años impactado por el asesinato de su amigo en los vacíos pasillos de un centro comercial.

El asesinato a manos de jóvenes pandilleros será mostrado al principio de la película a través de videocámaras, justo en el instante en que el vigilante se ausenta de su cabina de control. La desazón se acentúa doblemente, reflejándolo fríamente una cámara sin nadie que pueda intervenir. De manera que Jesse, al igual que el espectador, asiste pasivo al acto criminal, quedando atónito ante  el siniestro que inundará la pantalla de extraños espejismos y continuas alusiones a ese estatismo de la imagen.

Fotograma de la película 'Violet', de Bas Devos. Cinema Jove.

Fotograma de la película ‘Violet’, de Bas Devos. Cinema Jove.

Lo que sucede a lo largo de la película viene marcado tanto por el triste suceso como por la forma de mostrarlo. Diríase que la muerte y la cámara inerte, proyectando cierto rastro de Arrebato (Iván Zulueta), forman una extraña pareja directamente asociada con el fenómeno de la melancolía. Porque el melancólico, si algo sabe, es de la parálisis que provoca la pérdida de un ser querido. Parálisis que le lleva a contemplar el mundo con otros ojos, descubriendo en los objetos detalles que antes pasaban desapercibidos y ahora, sin embargo, sobresalen como si alguien hubiera puesto una lupa deformante sobre la realidad cotidiana.

Fotograma de 'Violet', de Bas Devos. Cinema Jove.

Fotograma de ‘Violet’, de Bas Devos. Cinema Jove.

Lo amigos de Jesse, grupo de ciclistas acróbatas o BMX (bike moto cross), le pedirán explicaciones acerca de la muerte del amigo, sopesando su grado de cobardía por no haber intervenido, al tiempo que le acompañan en su triste sentimiento. Jesse, incapaz de metabolizar esa pérdida repentina, deambulará con su bici de aquí para allá, sin hallar consuelo en familia ni amigos. La realidad se vuelve así oscura, impenetrable, difusa, de forma que Bas Devos lo que hace es aproximarnos a ese mundo tratando de experimentar plásticamente lo que le sucede interiormente al muchacho.

Violet, en tanto la trama argumental se funde y hasta confunde con el fondo, no tiene pretensiones de avanzar en busca del sentido que haga salir a Jesse de su ensimismamiento. De ahí que la conclusión no sea más que otra vuelta de tuerca a ese instante que ha paralizado la mirada del joven quinceañero, al que Devos sigue con minuciosa atención. El fantasma de la melancolía lo inunda todo, bañando con su bruma existencial la naturaleza sin duda humana, demasiado humana.

Cesar de Sutter en un fotograma de la película 'Violet', de Bas Devos. Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

Cesar de Sutter en un fotograma de la película ‘Violet’, de Bas Devos. Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

Salva Torres