Jorge Dayas gana con Araan el Festival de Requena

Araan, de Jorge Dayas, ganador del Festival de Cortometrajes de Requena y…¡Acción!
Del 27 al 29 de mayo de 2016

El fallo del Jurado de este año, compuesto por Carlos Madrid, Dani Cabrero y Amparo Climent, ha dado como cortometraje ganador de la Sección Oficial del Festival de Requena a ‘Araan’, de Jorge Dayas. ‘Araan’ es un cortometraje de animación que cuenta una dura historia bélica, a través de los ojos y los dibujos de una niña pequeña, por medio de varios estilos de animación.

Fotograma de Araan, de Jorge Dayas, ganador del III Festival de Cortometrajes de Requena y...¡Acción!

Fotograma de Araan, de Jorge Dayas, ganador del III Festival de Cortometrajes de Requena y…¡Acción!

El premio del público se lo llevó la comedia ‘Nada S.A.’, de Caye Casas y Albert Pintó, que está protagonizada por el conocido actor Emilio Gavira (‘El milagro de Petinto’, ‘Blancanieves’…), quien también se alzó con el premio al mejor actor y no pudo recoger porque estaba actuando en un teatro de Madrid.

Fotograma de 'Nada S.A.'.

Fotograma de ‘Nada S.A.’, de Caye Casas y Albert Pintó. Festival de Cortometrajes de Requena.

El premio del Concurso Astoria se lo llevaron dos jóvenes futuros cineastas requenenses, Gabriel Arribas y Rubén García, por su cortometraje ‘Las personas antes que las cosas’. Este cortometraje fue rodado íntegramente en Requena y es una crítica al consumismo.

Respecto a nuestro premio especial Salvador Regües, que entrega cada año su mujer María José Martín, el ganador del premio Goya fue para ‘El Corredor’ que se alzó con la Menina de este premio especial. Es un cortometraje muy popular, dirigido por José Luis Montesinos y protagonizado por Miguel Ángel Jenner y Lluis Altés.

Fotograma de 'Microondas', de Juan Cavestany. Festival de Cortometrajes de Requena.

Fotograma de ‘Microondas’, de Juan Cavestany. Festival de Cortometrajes de Requena.

El mejor guión fue para Juan Cavestany por la surrealista historia de ‘Microondas’, y la mejor actriz fue la joven almeriense Alba Martínez por su ambiguo y difícil papel en el cortometraje ‘Víctor XX’. Alba se desplazó hasta Requena desde Almería para recoger su premio y estaba muy contenta y emocionada.

La gala de clausura, celebrada el pasado domingo 29 de mayo, fue un éxito y, sobre todo, muy emotiva por el homenaje que se rindió al requenense de cine Julián Nuñez, que visiblemente emocionado y abrumado, se sorprendió por contar con la presencia de tantos amigos y familiares que se desplazaron desde Valencia o Madrid para acompañarle, entre ellos Toni Novella, el homenajeado de la II edición.

Sin duda, una gala muy divertida, amenizada con buena música de bandas sonoras de películas de la mano de David Ramírez y Janet Dupuy, con muchas sorpresas y emociones.

Fotograma de Araan, de Jayos.

Fotograma de Araan, de Jorge Dayas, ganador del III Festival de Cortometrajes de Requena y…¡Acción!

 

La inocencia

Ana Elena Pena / Sandra Paula Fernández / Rocío Verdejo
La inocencia
Galería Punto, Valencia

“De niño no podía soportar la degradación natural de los objetos, la fractura, la usura. Conservó durante años, reparándolos una y otra vez, uniéndolos con celofán, los dos pedazos de una regla de plástico blanco rota. Con el vendaje de celofán la regla ya no era recta, ni siquiera podía cumplir su función de regla y servir para trazar líneas; sin embargo, no la tiró. Volvía a romperse y la arreglaba, añadía otra venda de celofán, la guardaba de nuevo en la cartera (…)”. Michel Houellebecq. Las partículas elementales.

El fin de la inocencia llega con la aceptación del carácter limitado de cuanto nos rodea, también de nuestros propios límites. Simone de Beauvoir señaló que el cuerpo de las mujeres debía ser la situación y el instrumento de la libertad de las mujeres, no una esencia definidora y limitante, si bien el cuerpo de las mujeres está marcado dentro del discurso masculinista, en éste el cuerpo masculino representa la fusión con lo universal y permanece sin marca mientras que lo femenino queda diferenciado, fuera de las normas universalizadoras de la calidad de persona, en una encarnación negada y menospreciada. Tampoco es posible restar valor a los significados del lenguaje, a la representación de poder que denota y las estrategias de desplazamiento que oculta, pues detrás de toda acción hay un hacedor o actuante consciente, en este caso, del poder que el lenguaje tiene para subordinar y excluir a las mujeres.

Bajo el título “La inocencia” la Galería Punto presenta el trabajo de tres artistas que mediante diferentes disciplinas y lenguajes abordan aspectos de la representación de la mujer a través del arte. Rocío Verdejo (Granada, 1982), Sandra Paula Fernández (Oviedo, 1972) y Ana Elena Pena (Murcia) muestran trabajos muy distintos entre sí pero que desarrollan una química especial, pues al entrar en contacto potencian el alcance de sus intenciones discursivas.

Ana Elena Pena encuentra en el desamor, el erotismo, el desencanto, la nostalgia y las caídas las fuentes de sus pinturas, vídeos y escritos. La suma de estímulos infantiles y ligeros con otros signos de provocación y violencia da como resultado escenas de “surrealismo pop” donde los opuestos cumplen su función al activar los contrastes. La artista disfruta llevando al espectador por los senderos que domina, marcando el ritmo de cada estímulo visual para desarrollar una escena global que teatraliza lo femenino mediante la representación de niñas-mujer.

Ana Elena Pena. Serie Lolitas. Imagen cortesía Galería Punto

Ana Elena Pena. Serie Lolitas. Imagen cortesía Galería Punto

Ana Elena Pena. Playroom. Imagen cortesía Galería Punto

Ana Elena Pena. Playroom. Imagen cortesía Galería Punto

Sandra Paula Fernández desarrolla una nueva comunicación mediante paneles iluminados por leds, que reproducen secuencias animadas con mensajes directos, cargados de ironía, con personajes y elementos que forman parte de esa cultura de masas infantilizada que tan fácilmente recala en lo primario. Son conocidas sus obras a partir de la imagen recurrente de Blancanieves, convertida en una sensual Afrodita que participa implacable en su propio “Space invaders”. Como diría Judith Butler, el sexo, la sexualidad y el género no son algo natural sino fruto de una determinada construcción social afianzada en la costumbre imperativa.

Sandra Paula Fernández. Imagen cortesía Galería Punto

Sandra Paula Fernández. Imagen cortesía Galería Punto

Sandra Paula Fernández. La guerra. Imagen cortesía Galería Punto

Sandra Paula Fernández. La guerra. Imagen cortesía Galería Punto

Rocío Verdejo muestra en sus imágenes instantes congelados, escenas con las que nos niega tanto el inicio como el desenlace de la historia relatada. La artista nos ofrece realidades atroces mediante el empleo de referencias idílicas que transitan por el barroco italiano y los primitivos flamencos, en las que el enigma y la muerte dominan la narración. Revisa la tradición de fotografiar difuntos, mediante una serie de imágenes en las que recrea de un modo minucioso y rico en detalles algunos momentos que podrían formar parte de una producción cinematográfica. En ellas el elemento femenino se convierte en el vértice que nos trae a la memoria imágenes icónicas de la moda y la publicidad, empleadas aquí con otro propósito.

Rocío Verdejo. Merienda postmortem. Imagen cortesía Galería Punto

Rocío Verdejo. Merienda postmortem. Imagen cortesía Galería Punto

Rocío Verdejo. Piedad invertida. Imagen cortesía Galería Punto

Rocío Verdejo. Piedad invertida. Imagen cortesía Galería Punto

Dicen que la relación más íntima que podemos tener con los objetos es poseerlos, del mismo modo que las palabras son la forma que adoptan nuestras ideas antes de convertirse en hechos. A veces esos códigos del mundo material, tan filtrados en la comprensión de la realidad, se extienden a territorios más allá de lo inanimado. La lucha por la igualdad es un camino que no ha acabado de recorrerse.

José Luis Pérez Pont

La Filmoteca d’Estiu, a todo gas

Filmoteca d’Estiu 2013

Jardines del Palau de la Música de Valencia

Durante el mes de agosto

Es un buen síntoma. Gas Natural Fenosa lleva apostando los cuatro últimos años por la Filmoteca d’Estiu, actividad que patrocina. Y es un buen síntoma, porque demuestra que la cultura, en este caso el cine, resulta atractiva para el público, que cada agosto ocupa los Jardines del Palau de Valencia donde se proyectan las películas, y, por tanto, para la empresa privada, que ve en dicha actividad el retorno que busca en su inversión. Así lo manifestó Roberto Cámara, director general de Gas Natural, durante la presentación en la Sala Berlanga de la Filmoteca d’Estiu de este año. Es un buen ejemplo a seguir, pese a los ERES en los organismos públicos encargados de dinamizar esa cultura. Y un ejemplo que debería llevar a una reconsideración de lo que significa la industria creativa en tiempos de crisis económica.

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d’Estiu

Gas Natural Fenosa lo tiene claro: patrocinar la Filmoteca d’Estiu resulta rentable. Casi 20.000 personas acudieron a las diversas proyecciones del pasado año, cuya entrada de 3,5 € por sesión resulta, por lo que se ve, perfectamente asumible. La propia directora del IVAC-La Filmoteca, Nuria Cidoncha, y el jefe de programación, José Antonio Hurtado, destacaron el éxito de público de una actividad cinematográfica al aire libre que otras filmotecas califican de sorprendente. Y pese a la evidencia de los datos todavía andamos renqueantes a la hora de apostar por la cultura como gran motor para salir de la crisis. Que cunda el ejemplo de la Filmoteca d’Estiu.

Fotograma de Blancanieves, con Maribel Verdú. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Blancanieves, de Pablo Berger, con Maribel Verdú. Filmoteca d’Estiu

La fórmula es bien sencilla: la suma de la iniciativa pública y la privada, y una buena programación de películas. El acuerdo entre CulturArts La Filmoteca y Gas Natural Fenosa es fiel reflejo de lo primero. La proyección de Blancanieves (Pablo Berger), La invención de Hugo (Martin Scorsese), Amor (Michael Haneke), Tabú (Miguel Gomes), Searching for Sugar Man (Malik Bendjelloul) o Argo (Ben Affleck), es elocuente escaparate de lo segundo. Ecos del cine mudo, cine de hoy, clásicos restaurados, como El bazar de las sorpresas (Ernst Lubitsch) y Pierrot el loco (Jean-Luc Godard), y un homenaje a Méliès son los apartados que José Antonio Hurtado fue desvelando como muestra del atractivo cine programado para los noches estivales en los Jardines del Palau.

Fotograma de Amor, de Michael Haneke. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Amor, de Michael Haneke. Filmoteca d’Estiu

A ello hay que sumar las Nits de cinema en el claustro de La Nau de la Universitat de València, con sendos ciclos dedicados a las Viñetas filmadas, o lo que es lo mismo, el cómic en la gran pantalla, y similares ecos del cine mudo, preludio de los que resonarán después en la Filmoteca d’Estiu. A Barbarella (Roger Vadim) y Heavy metal (Gerald Potterton), ya proyectadas, le seguirán American Splendor (Robert Pulcini y Shari Springer Berman) y Watchmen (Zack Snyder), en el primer apartado, y Drácula: Pages from a Virgin’s Diary (Guy Maddin), Bienvenidos a Belleville (Sylvain Chomet) y Juha (Aki Kaurismaki), entre los ecos del cine mudo, en estos últimos casos con la proyección previa de cortometrajes como El vendedor de humo (Jaime Maestro) o Rumbo a peor (Alex Brendemühl).

En la Filmoteca d’Estiu, además de los títulos ya citados, se proyectarán El ilusionista (Sylvain Chomet), Juan de los muertos (Alejandro Brugués) y la sorprendente The Artist (Michel Hazanavicius). Un cartel de películas de alta calidad, en el que se van entrelazando propuestas de corte clásico (Argo, La invención de Hugo), con otras más deconstructoras o manieristas (Blancanieves, Amor), pero todas ellas de gran atractivo para el público. Y, entre todas ellas, una que José Antonio Hurtado espera que funcione muy bien: Searching for Sugar Man.

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de Argo, de Ben Affleck. Filmoteca d’Estiu

 Salva Torres

¿Para quién trabaja la institución pública?

La Associació d´Artistes Visuals de Valéncia, Alacant i Castelló (AVVAC), la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y la Asociación de Galerías de Arte de la Comunidad Valenciana (LA VAC) quieren expresar públicamente mediante este comunicado su malestar y disconformidad con las bases de la II Convocatoria del proyecto-3 CMCV,  en la que se presenta un programa de ayudas a la promoción y difusión de los artistas emergentes de la Comunidad Valenciana.  Dentro de este programa, los proyectos de este año deben de girar en torno al tema LA VENTANA INDISCRETA (A. Hitchcock, 1954), siendo el tema del año pasado Blancanieves (en conmemoración del 75 aniversario del largometraje de Disney).

Asistimos perplejos a una segunda edición de esta misma convocatoria en la que de nuevo se pone en cuestión la autonomía creativa de los artistas, mediante unas becas en las que se impone un tema a los mismos. Con la publicación de estas bases, una vez más se hace evidente que el Consorcio de Museos no ha entendido en qué consiste el ejercicio del artista, el cual comienza con la investigación y delimitación de unos parámetros conceptuales que son inseparables de su ejecución material. Esta injerencia en el trabajo intelectual del artista supone a nuestro modo de ver un desprecio hacia la profesión y un dirigismo que resulta incomprensible en una institución que pretende favorecer el acceso de los artistas a los canales profesionales.

Con esta segunda convocatoria, al igual que en la anterior, Consorcio de Museos expresa su desconfianza hacia la capacidad de los artistas de nuestra región para sensibilizar a los ciudadanos hacia la creación contemporánea, del mismo modo que anula la libertad del artista para desarrollar con honestidad profesional su propio discurso artístico. Entendemos que esto es una merma del derecho a la libertad de expresión, situación especialmente grave tratándose de un campo, el del arte, en el que este derecho es incuestionable.

Cabe subrayar que, tras un paréntesis de varios años desde la desaparición de las becas Art Visual, la Generalitat Valenciana no promueve ningún otro tipo de ayuda para los artistas visuales de la región.  Es, por tanto, necesario que esta convocatoria respete y permita el ejercicio artístico con rigor y normalidad.

Por todo ello, expresamos nuestro profundo desacuerdo con el contenido de las bases de la citada convocatoria  Proyecto-3 CMCV.

Vivir el cuento

Cecilia Segura

A propósito de Blancanieves

Centro del Carmen

Valencia

Blancanieves, Cenicienta, La Bella Durmiente, Caperucita Roja… Los cuentos de hadas de los Hermanos Grimm, de Perrault, de Andersen, se han convertido en nuestra época en relatos políticamente incorrectos. Desde un pensamiento de corrección política, estos relatos, si no  hay que vetarlos -como la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, sugirió durante su ministerio-, por lo menos hay que reescribirlos. Las nuevas versiones de los cuentos tradicionales deben anular la diferencia sexual, la  bondad y la maldad, y la animalidad de las fieras. Así pues, nada de princesas pasivas, ni príncipes activos, ni madrastras, ni hermanastras castigadas, ni  brujas, ni  ogros, ni  lobos violentos. Nuevos cuentos maravillosos asépticos, sin conflicto sexual, sin violencia, sin maldad, con el fin, para estas mentes políticamente correctas, de evitar la angustia en la experiencia del niño. Cuando, en realidad, el cuento maravilloso es un espacio mítico que permite encauzar la angustia que todo sujeto siente en el momento de configurarse como un ser singular, mortal y sexual. Mediante estos cuentos, el niño se identifica con la serie de confictos que él mismo ya experimenta: diferencia sexual, desprotección familiar y amenaza exterior. De manera que el trayecto narrativo le permite tomar conciencia de los riesgos que tiene la vida y a los que se ha de enfrentar. Trayecto que le permitirá, en la ficción, ensayar su propia maduración.

Begoña Siles

 

Tres Blancanieves a juicio

Centro del Carmen

Inés Parcero, Marta Pina, Cecilia Segura

Valencia

C/Museo, 2

Hasta el 12 de mayo

El 75 cumpleaños de la Blancanieves de Walt Disney ha servido de excusa para revivir el clásico popular de los Hermanos Grimm. Hasta tres adaptaciones cinematográficas, protagonizadas por Julia Roberts, la crepuscular Kristen Stewart y Maribel Verdú, han coincidido en las pantallas. El Consorcio de Museos no se ha quedado atrás. Su Proyecto 3CMCV, de apoyo a autores emergentes, ha tenido igualmente a Blancanieves como pretexto temático. Inés Parcero, Marta Pina y Cecilia Segura, de entre un total de 39 propuestas, han sido las seleccionadas. Sus trabajos pueden verse en el Centro del Carmen hasta el 12 de mayo.

Y como Blancanieves, al igual que muchos de los cuentos infantiles, está siendo objeto de las oportunas adaptaciones a los tiempos actuales, Parcero, Pina y Segura han hecho lo propio. Así, los príncipes azules ahora resulta que “destiñen”, lo mismo que Caperucita roja es más bien “la roja”, luchadora en lugar de sumisa, según mandan los cánones de nuestra contemporaneidad. Tan luchadora que, en el caso de la propuesta de Cecilia Segura, titulada Snowy invaders, Blancanieves se convierte en una suerte de Lara Croft despiadada que asesina a los machistas enanitos.

SEGURA: TAPICES Y VIDEOJUEGO

A partir de una serie de tapices de punto sobre cáñamo, Segura representa a Blancanieves en tres “viñetas”. Y lo hace tomando como referencia la frase de los enanitos que más o menos vienen a decir: “Si cocinas, haces las camas, lavas, coses, tejes y mantienes la casa limpia y ordenada, entonces puedes quedarte con nosotros”. Blancanieves, en lugar de aceptar, monta en cólera y… “En el video juego que complementa a los  tapices, Blancanieves se dedica a matar enanitos”, señala Cecilia. El video juego sigue la estética del famoso Space invaders de los 80, sólo que en lugar de marcianitos hay enanos, y la nave espacial es Blancanieves. “No hay final feliz, porque a la heroína también se le acaban las tres vidas de que dispone”.

La corrección política que edulcora los cuentos populares se centra en la violencia, pero el machismo, a juicio de Segura, sigue imperante. “No se cambia el papel pasivo de las mujeres”. Nada que ver con Snowy invaders, ni con las otras dos propuestas: Mordiendo una manzana (Parcero) y Blancanieves versus Margarethe (Pina).

PARCERO: MANZANAS TRAIGO

En la instalación de Inés Parcero, la fruta deseada, tan roja como apetitosa, es la que propicia la interactividad con el cuento. El espectador, al coger una de las manzanas apiladas en un cesto y morderla o no, es el que desencadena las secuencias proyectadas en una pantalla. Secuencias pertenecientes a la película de Walt Disney.

La manzana y su letárgico veneno permiten a Inés Parcero recrear el efecto alucinatorio del cuento. Incluso la propia artista se ve inmersa en las imágenes, como si hubiera comido la manzana. Así, el cuento va y viene, del sueño a la pesadilla, movido por los sucesivos mordiscos del proyecto expositivo. También hay una referencia homenaje al padre de la computación moderna. “Turing también murió tras comer una manzana envenenada”, subraya Parcero. Lo de Alan Turing, más que para un cuento, da para una novela. Pero esa es otra historia.

PINA: INVENCIÓN VERDADERA

Como otra bien distinta es la historia que plantea Marta Pina en torno al personaje real en que pudieron basarse los Hermanos Grimm para crear Blancanieves. “Vi que había una serie de datos que se repetían”. Pina los tomó como punto de partida para su Blancanieves versus Margarethe, una recopilación de documentos y fotografías que simulan ser el rastro que llevaría de la ficción a la realidad. El álbum fotográfico privado de Erwin Schoeller sobre la condesa alemana Margarethe Von Erthal, la supuesta Blancanieves, es la base de esa ficción documental.

Para ello, Marta Pina se sirve de documentos por ella misma creados y de viejas fotografías. “Utilizo recursos del documental para crear una ficción”. Una ficción acerca de Margarethe o Blancanieves, tanto monta, para conectar en bucle lo aparentemente verídico con lo irreal. Y aunque la artista subraye que “todo es finalmente inventado”, el recorrido por su montaje expositivo deja la sensación de verdad a partir de una mentira. Como los cuentos mismos, a los que Marta Pina, Inés Parcero y Cecilia Segura ajustan las cuentas. 

Salva Torres