Michelangelo Pistoletto y el teorema de la Trinámica

La Trinámica en la nueva fase de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Estimados Raúl Castro y Barack Obama,

El 16 de diciembre de 2014, la Embajada Cubana del Renacimiento y Galleria Continua, en colaboración con el artista Alexis Leiva “Kcho” y los pescadores de La Habana, lograron dibujar en las aguas próximas a las costas de Cuba el símbolo Renacimiento- Tercer Paraíso. Al día siguiente se anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Gobierno de Cuba y el Gobierno de los Estados Unidos de América. Esta coincidencia de eventos ha puesto de manifiesto la congruencia entre el símbolo del Renacimiento y la emergencia de nuevos escenarios geopolíticos, los cuales tienen un impacto directo no solo en estos dos países, sino también en el resto del orbe.

El 23 de noviembre de 2015 fui recibido por Raúl Castro en el Palacio de la Revolución, junto con el artista Kcho. Durante una extensa conversación el Presidente dejó claro su pleno acuerdo con la importación del símbolo Renacimiento-Tercer Paraíso, agregando su convicción de que este podría servir como guía en el establecimiento de un nuevo equilibrio político, tanto a escala local como global. Un equilibrio que resulta indispensable para superar los conflictos que dividieron al mundo durante la Guerra Fría y que ahora resurgen bajo una nueva forma en todo el planeta. En lo personal creo que Cuba es, desde un punto de vista simbólico y práctico, el lugar justo para comenzar de nuevo.

Desde el día siguiente y hasta el 26 de noviembre, se celebró en La Habana el 1er. Foro del Renacimiento — Geografías de la Transformación. En ese evento mostramos que a través del arte se pueden echar a andar prácticas de un cambio responsable para reconciliar posturas diferentes y opuestas que condicionan la sociedad y la política.

El método de trabajo adoptado posibilita la creación de entidades capaces de promover intercambios interculturales e interdisciplinarios, así como el diálogo y la interacción entre las estructuras públicas y privadas. Se trata del método de la Trinámica, desarrollado por nuestra organización, Cittadellarte Fondazione Pistoletto, cuyo propósito es estimular el progreso y la paz en el mundo.

El teorema de la Trinámica está representado por el círculo triple: dos círculos opuestos que se entrelazan en el centro, dando lugar a un tercero, como una unidad completamente nueva y distintiva. Este es el símbolo de la creación, del nacimiento y renacimiento, que ocurre mediante la combinación fortuita o deliberada de dos sujetos, objetos o conceptos, como los polos positivo y negativo que producen electricidad o como el totalitarismo y la anarquía, de la que se desarrolló la democracia.

Queremos adoptar este principio en la reformulación de las relaciones políticas y en todas las áreas de la sociedad: deseamos ver su aplicación, específicamente, en la nueva fase de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos de América. Nos proponemos establecer talleres prácticos enfocados en la creación de una red de proyectos encaminados a promover un cambio en la sociedad, de conformidad con el Objetivo 17 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por la Organización de Naciones Unidas.

Estamos listos y dispuestos para trabajar con vuestras organizaciones gubernamentales y ofrecer nuestro Taller del Renacimiento, instalado en Cuba tras el Foro, como un medio para alimentar las actividades que persiguen alcanzar resultados reales dentro de un cambio equilibrado y responsable.

Mis mejores saludos,
Michelangelo Pistoletto

 

Monsalvatge y la política o ese peligro permanente

11 años de peligro permanente, de Xavier Monsalvatge
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 4 de mayo

El peligro permanente del que habla Xavier Monsalvatge (Godella, 1965) se puede entender nada más entrar a su exposición en el Museo de Cerámica de Valencia. Bajo el elocuente título de la muestra figura esta frase de George Orwell (1984): “En  nuestra época no existe tal cosa como ‘mantenerse fuera de la política’. Todas las cuestiones son cuestiones políticas, y la política misma es una masa de mentiras, evasivas, tonterías, odio y esquizofrenia”. El peligro, pues, resulta evidente: no hay salida posible, porque todo es política y, por tanto, lamentable falsedad.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Monsalvatge se hace cargo de esa poderosa ficción en 11 años de peligro permanente, exposición de lozas, porcelanas, serigrafías y alguna pintura acrílica, junto a diversos objetos dispuestos en vitrinas, que sirven de soporte ilustrativo de toda esa “masa de mentiras” que constituye la política. Los 11 años a los que alude el título de la muestra se refieren al tiempo que Monsalvatge ha pasado en diferentes lugares, para dar forma al conjunto expositivo mostrado en una de las salas del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, que celebra este año su 60 aniversario.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Sargadelos (Lugo), La Rambla (Córdoba), Fuping (China), Bornholm (Dinamarca), Milwakee y Filadelfia (Estados Unidos) y Çan (Turquía) fueron las ciudades que el artista de Godella frecuentó y de las que extrajo el fruto del trabajo que ahora expone. De los peligros que ha ido corriendo durante esta última década, Monsalvatge nos advierte mediante una obra salpicada de títulos harto significativos: Vamos a contar mentiras, Estamos perdidos, Estudio de frenología, 14 de septiembre, Conexiones incorrectas. Jarrones, platos y cabezas escultóricas acogen ese discurso crítico y desencantado con la política y el poder financiero, que Monsalvatge ilustra con brillante pulso narrativo y poderosa pincelada.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el  Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Por sus piezas de loza y porcelana van desfilando escenas de políticos, a los que parecen darles cuerda el propio engranaje mecanizado de la sociedad posmoderna. También hay manos industriosas alimentando “con ahínco” las tuberías de un sistema angustioso, expresionista, alienado. Tanto es así, que una de las porcelanas de la exposición (Study of phrenology) recoge en una cabeza la confusa fragmentación del desorden impuesto.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente' en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’ en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Ése es el peligro del que nos advierte Monsalvatge con su agobiante escenografía sobre cerámica y del que nos avisa de entrada con la cita de George Orwell. Por si fuera poco, en las ocho vitrinas de la exposición va dejando huellas literarias del agujero de lo real que se abre a causa de ese totalitarismo de la política: Muerte accidental de un anarquista (Darío Fo) o Sobre la historia natural de la destrucción (W.G.Sebald), además del propio 1984 de Orwell, son algunos de esos textos admonitorios.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Monsalvatge también tiene tiempo de cartografiar la costa mediterránea y más allá, siguiendo la estela náutica de Piri Reis (1465-1554), creador de uno de las mapamundis más importantes del mundo. Y de fotografiar y pintar diferentes edificios industriales tomando como referencia el barrio viejo de Filadelfia, donde prosigue su crítica de la política aprovechando que en esos momentos había sido reelegido Obama como presidente de los Estados Unidos. 11 años de peligro permanente parece llevarnos de la mano de la cerámica por ese mundo al borde el abismo que Orwell decreta por culpa de tamaña contaminación política. Si algo nos puede salvar, a juzgar por las imágenes de Xavier Monsalvatge, es el propio acto creativo destinado a conservar la belleza allí donde todo apunta hacia su destrucción.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años en peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Salva Torres

Juanli Carrión, extractos unidos

Opus 2012. Juanli Carrión
Galería Rosa Santos
C/ Bosseria, 21. Valencia
Hasta 18 de mayo

Nada más entrar en la galería Rosa Santos nos encontramos con el libro que sirve de singular partitura a Opus 2012, el montaje expositivo de Juanli Carrión (Yecla, 1982). La partitura es de la ópera Don Giovanni de Mozart, que el artista se encargó de traducir al italiano con textos procedentes de un discurso del presidente Obama, interpretados por cantantes profesionales en medio del desierto mexicano de Real Catorce en San Luis Potosí. Seis fotografías tomadas de los cantantes, en el mismo paisaje desértico y fronterizo con los Estados Unidos donde se grabó tan singular Don Giovanni, completan la muestra.

El video ópera que sin duda encabeza el proyecto de Carrión tiene dos dimensiones: una política y otra artística; una estática y otra en perpetuo movimiento. La imagen, siempre en plano fijo, tiene una parte superior con el cielo estrellado nocturno siempre cambiante, y una inferior donde vemos a los cuatro intérpretes, en actitud tan inmóvil como la tierra desértica donde se ubican, cantando ciertos pasajes del discurso de Obama. Pasajes que vienen a dar cuenta de las contradicciones que asolan nuestras democracias occidentales. De manera que la economía, con sus pobres y ricos a distancia cada vez más sideral; la inmigración, de primera y segunda; el petróleo, como fuente de poderosos intereses, y la democracia, como sistema debilitado en su esencia por un capitalismo feroz, conforman la letra de una partitura crítica con ese estado de cosas.

Opus 2012, Juanli Carrión. Imagen cortesía de galería Rosa Santos

Opus 2012, Juanli Carrión. Imagen cortesía de galería Rosa Santos

Carrión juega con lo estático inferior, inmóvil, desazonante del discurso político, en contrapunto con la cambiante parte superior de un cielo estrellado. Y a lo largo de los 30 minutos aproximados que dura el video, ese vaivén de movilidad y estatismo va dando pie a esperanzados fragmentos dentro del vaciado discurso, al mismo tiempo que el cielo destila una monotonía impropia de su movilidad. De manera que Opus 2012 termina siendo un canto desesperanzado, un grito irónico en mitad del desierto, del que va emanando un hilo de vida por entre las grietas de tan estática representación.

La denuncia implícita en el texto operístico, lanzada a los cuatro vientos por los hieráticos intérpretes del mordaz Don Giovanni, tiene su contrapunto en la bella alocución y puesta en escena del video. De manera que los extractos unidos tienen la aridez, sin duda reflejada en las fotografías contiguas, que anima el conjunto, y la cualidad estética que perturba la solidez de tan explícito mensaje crítico. La certeza ideológica y la interrogación subjetiva, librando un pulso en Opus 2012.

Salva Torres