‘Al final del túnel’ clausurará Cinema Jove

Al final del túnel, de Rodrigo Grande
Película de clausura de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de Valencia
Del 17 al 25 de junio de 2016

La 31 edición del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por el Institut Valencià de Cultura, pondrá el broche final el día 24 de junio, con la película Al Final del Túnel.

Rodrigo Grande (Cuestión de principios) escribe y dirige este thriller, que está protagonizado por Leonardo Sbaraglia (Relatos salvajes), Pablo Echarri (Papeles en el viento), Clara Lago (Ocho apellidos vascos), Federico Luppi (El gurí) y Javier Godino (Pasaje de vida).

La vida de Joaquín (Leonardo Sbaraglia), un hombre en silla de ruedas, parece estar mejorando desde el día que alquiló una de las habitaciones de su casa a Berta (Clara Lago) y a su hija Betty.

Leonardo Sbaraglia en un fotograma de 'Al final del túnel', de Rodrigo Grande. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Leonardo Sbaraglia en un fotograma de ‘Al final del túnel’, de Rodrigo Grande. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Hasta que una noche trabajando en su sótano, Joaquín se da cuenta que un grupo de ladrones liderado por Galereto (Pablo Echarri) está construyendo un túnel que pasa por debajo de su casa para robar un banco cercano. Joaquín comienza a ejecutar un plan contrarreloj con el fin de intentar frustrar los propósitos de Galereto y sus secuaces.

La película fue una de las más vistas de este primer semestre de 2016 en Argentina. Su acción transcurre en ambientes cerrados y combina diferentes géneros, con un desenlace lleno de sorpresas. La crítica ha subrayado el ambiente dentro de la casa donde se sucede la trama, como propio el clima literario de Edgar Allan Poe. Un buen thriller repleto de tensión y vueltas de tuerca, que algunos han llegado a señalar como inspirado en Hitchcock o De Palma.

Al final del túnel se proyectará en el Teatro Principal de Valencia el viernes 24 de junio a las 22.00h, después de la gala de clausura y entrega de premios, con la presencia de su protagonista, Leonardo Sbaraglia. La película será distribuida por Warner Bros. Pictures España con fecha de estreno en cines el 12 de agosto.

Fotograma de 'Al final del túnel', de Rodrigo Grande. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Al final del túnel’, de Rodrigo Grande. Imagen cortesía de Cinema Jove.

 

¿Somos todos hombres grises?

El hombre gris, de Cayetano Ferrández
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 5 de abril, 2015

“Todos somos hombres grises. Yo, el primero”. Cayetano Ferrández trabaja en la banca (“ahora tan mal vista”), donde asume una labor “monótona, aburrida”. He ahí el hombre gris al que alude de múltiples formas y maneras en su exposición en el Centro del Carmen, titulada, cómo no, ‘El hombre gris’. Pero resulta que ese hombre gris sale de su trabajo, se quita el anodino traje que le angustia por dentro, y se lanza a reproducir como un poseso la serie de figuras, convertidas en personajes de desgarradas historias, que al modo de “madelmans tuneados” le ayudan a quitarse tanto pesar de encima.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen de Valencia. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen de Valencia. Imagen cortesía del autor.

Todo ese existencialismo gris, comisariado por José Luis Pérez Pont, se muestra entre penumbras, para que la escasa luz revele aspectos esenciales de esa angustia que palpita en cada una de las obras de Ferrández. “Reflejo mi forma de entender la vida”. Y la entiende gris, porque ya sea el poder (y señala su figura ecuestre) o el dinero (en forma de dólar que estrangula a uno de sus personajes) así nos lo hacen saber. “Pongo el acento en las personas que nos manejan y nos utilizan”. También lo pone en el “engranaje social al que nos vemos abocados”.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

Y de esos hombres grises está repleta una de las salas del Centro del Carmen, ya sea arrastrando pesadas carretillas, caminando sobre cabezas, congelados, como marionetas o presos de la propia mente. Figuras convertidas en personajes que le sirven a Ferrández “para contar historias”. Historias que Pérez Pont relacionó con la sociedad de consumo, la crisis y el poder, y que el artista extendió “a la totalidad de la civilización y la gente”.

El existencialismo de Cayetano Ferrández se nutre de ese “sistema social que nos oprime unos a otros”. Pero también del Freud que señala al propio sujeto como enemigo de la civilización, en tanto habitado por una pulsión de muerte autodestructiva. Energía que prolifera en la sociedad de Internet. “Hay tantas voces y tanto murmullo que ya no sabes lo que está bien y lo que está mal”, reduciéndolo todo “a una especie de sordera”.

El hombre gris, de Cayetano  Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

‘El hombre gris’ aparece replicado en el Centro del Carmen metamorfoseado en las múltiples caras kafkianas del tedio y la violencia, haz y envés de esa triste grisura. Fotografías, esculturas y videos que sirven al artista para enjugar su angustia y, de paso, conectar con la del espectador. “Si la exposición conmueve, entonces la comunicación es perfecta”. Y conmueve. Conmueven esas figuras que juegan a las sillas, a competir, a martirizarse unos a otros, a doblegarse por el peso de un poder inmisericorde.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

¿Le queda alguna salida al hombre gris? ¿Alguna salida que no sea asistir impávido a su propia esclavitud, antaño forzada y hoy enteramente asumida por el narcótico del consumismo? “Ser consciente de ello ya es suficiente”, subraya el autor de tanta figura gris. Y añade: “Lo que es un impedimento puede ser también lo que te impulsa”. La figura del ‘cucurucho volador’, hombre que parece precipitarse al vacío con un gran helado a su espalda, sería ese signo esperanzador, “de lucha por salir de la situación”. Frente al horror, la ilusión por toda mochila.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

El hombre gris, de Cayetano Ferrández, en el Centro del Carmen. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres