Straub y Huillet, la revolución era esto

Jean-Marie Straub y Danièle Huillet
Ciclo ‘Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas’
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2018

El Institut Valencià de Cultura presenta en la Filmoteca el ciclo ‘Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas’, sobre la pareja de cineastas franceses Jean-Marie Straub y Danièle Huillet, que se inauguró con la proyección el 9 de enero del cortometraje ‘Machorka-Muff’ (1962) y del mediometraje ‘No reconciliados’ (1964).

Fotograma de 'No reconciliados', de Straub y Huillet. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘No reconciliados’, de Straub y Huillet. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Jean-Marie Straub (1933) conoció a Danièle Huillet (1936-2006) en 1954. Se casaron en 1959 y trabajaron siempre unidos bajo la firma Straub-Huillet. La pareja de cineastas es una referencia fundamental en el ámbito del cine y del arte contemporáneo desde comienzos de los años sesenta.

Cómplices distantes de una parte de la ‘nouvelle vague’ francesa (Rivette, Godard, Moullet) y periféricos respecto al nuevo cine alemán, Straub-Huillet realizan sus primeras películas entre Alemania, Italia y Francia, lo que caracteriza una filmografía rodada en tres países y lenguas diferentes. En ese sentido, plantean una reflexión sobre la historia, la identidad y las fronteras europeas. También se apropian de otros lenguajes artísticos (dramas, novelas, músicas, partituras y pinturas) de diferentes momentos históricos, que interpretan en el presente como un acontecimiento crítico.

Fotograma de 'El novio, la actriz y el proxeneta', de Straub y Huillet.

Fotograma de ‘El novio, la actriz y el proxeneta’, de Straub y Huillet.

En el cine de Straub-Huillet, textos, obras e imágenes forman parte de una secuencia que describe una pedagogía revolucionaria de la cultura y de la historia a lo largo del tiempo. Tras el fallecimiento de Danièle Huillet en 2006, Jean-Marie Straub ha continuado trabajando y defendiendo una poética del cine como ruptura y revelación.
Organizado por el Museo Reina Sofía en colaboración con Filmoteca Española y comisariado por Manuel Asín y Chema González, el ciclo incluye quince películas de Straub-Huillet, así como nueve cortometrajes dirigidos por Jean-Marie Straub, tras el fallecimiento de su mujer.

La retrospectiva, que podrá verse hasta el 8 de febrero, se inicia con las dos primeras películas de la pareja de cineastas: ‘Machorka-Muff’ es un cortometraje de 18 minutos, basado en un relato corto de Heinrich Böll sobre la falsa paz de la reconstrucción y el rearme de Alemania, y ‘No reconciliados’ es uno de los títulos más importantes del cine alemán de los últimos cincuenta años y se centra sobre tres generaciones de una familia de arquitectos que viven los cambios sociales y políticos de Alemania entre 1914 y 1954.

Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

El último concierto…de Al Tall

Al Tall: Últim concert (per sempre)
Palacio de Congresos
Avinguda de les Corts Valencians, 60. Valencia
Viernes 18 de octubre, a las 22.00h

Ahora que está de moda El último concierto, película de Yaron Zilberman que habla de los problemas de una banda de música al cumplir los 25 años, All Tall, que lleva renovando la música tradicional valenciana desde hace casi 40 años, se deshace también como grupo digamos que de muerte natural. Y para celebrar el sepelio, porque nada puede empañar la alegría de su brillante trayectoria que ahora se cierra, el grupo fundado por Vicent Torrent, Manuel Miralles y Miquel Gil, realizará igualmente un Últim concert este viernes en el Palacio de Congresos de Valencia.

Hace unas pocas semanas, hablaron de ello en el Octubre Centre de Cultura Contemporània. Y, entre otras cosas, dijeron: “Nos jubilamos del grupo, pero no de la marca Al Tall” (Vicent Torrent); “estaremos tristes y contentos por el patrimonio que hemos dejado” (Manolo Miralles); “hemos regenerado el lenguaje de la música tradicional valenciana” (Jordi Reig), y “he crecido como persona y músico en Al Tall” (Maribel Crespo). En ese Últim concert (per sempre), Al Tall contará con una buena representación de cantantes valencianos.

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, miembros de Al Tall, en la presentación en el OCCC de su último concierto

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, miembros de Al Tall, en la presentación en el OCCC de su último concierto

Como particular homenaje a tan dilatada trayectoria, recogemos algunos de los comentarios de Vicent Torrent, a modo de radiografía del grupo, en las diversas entrevistas que he mantenido con él a lo largo de estos últimos años.

“Nosotros subimos por primera vez a un escenario con dolçaines y bandúrries, pero mezcladas con bajo eléctrico y cantando al estilo de los labradores aunque introduciendo crítica social”. “Estábamos acojonados, pero el caso es que hubo rápida sintonía con el público y ese posicionamiento antifolclórico se entendió, o sea, que no es cierto que sean únicamente las letras las que han definido al grupo, sino el tipo de música que gastamos y que entonces carecía de precedentes”.

Al Tall estuvo en la cuerda floja hacia mediados de los 80, momento en que, como dice Vicent Torrent, “entramos peligrosamente en cierto aburrimiento”. Aburrimiento propiciado también por un contexto en que la pasión política de la transición dejó paso a cierto pasotismo. “La gente estaba cansada de tanta lucha y se volvió un poco pasota, lo mismo que los políticos. Pero aguantamos y resulta que ya en los 90 la gente joven se enganchó al grupo con un cariño tremendo y esto fue lo que nos salvó”.

 

Al Tall y amigos del grupo, durante la presentación en el OCC del que será su  último concierto en el Palacio de Congresos.

Al Tall y amigos del grupo, durante la presentación en el OCC del que será su último concierto en el Palacio de Congresos.

“La palabra vares nos la inventamos entonces como sinónimo de palo en el flamenco, y gracias a ese disco (Tocs y vares, 1983), cuyo sonido era un poco de arte y ensayo, obtuvimos una gran consideración fuera de aquí, si bien el público habitual nuestro no lo entendió demasiado. Se nos dijo que quizás habíamos ido muy para allá y que mejor hubiera sido hacer varas más tradicionales, que es lo que hemos hecho ahora. Por eso digo que Vares Velles (2004), siguiendo esa lógica, debería haber precedido a Tocs y Vares”.

 

Al Tall y amigos durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

Al Tall y amigos durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

“Aixó es Espanya (en Vares Velles) quizás es el tema más provocador, al plantear de un modo relajado que España se puede organizar de otro modo. De hecho, no sólo sintoniza con la canción nuestro público más adicto, sino también ese otro menos ideologizado que hace una lectura distinta y más suave del contenido de la letra”.

“Hay gente de la derecha que conoce nuestra música desde hace tiempo y se muestra encantada con ella, más allá de los contenidos de las letras”.

A les teulades (Vares Velles) es el síntoma de la resistencia que define al propio Al Tall. “Desde los tejados se tiene una visión de conjunto y se ven las cosas desde otra perspectiva, de ahí que sea un lugar de resistencia, como cuando uno dice lo de tirarse al monte”. “Despojar al folk de esa idea de cosa antigua también es una forma de resistencia: de resistencia musical”.

“Envit a vares era una forma invitar a la gente del jazz y del rock a que hicieran un esfuerzo de inmersión partiendo de nuestras bases de folk, de modo que nosotros hacíamos sonar un palo determinado y ellos se iban implicando”. “Pensamos que la improvisación del jazz le sentaría muy bien a nuestro folk, que precisamente mamaba en sus orígenes de esa misma improvisación y que luego se ha ido perdiendo”.

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

Jordi Reig, Maribel Crespo, Manolo Millares y Vicent Torrent, durante la presentación en el OCCC del último concierto del grupo.

Salva Torres