Mr. Pink se llena de múltiples Ausencias

Ausencias. Cristóbal León, Joaquín Cociña & Niles Atallah, Andreas von Gehr, Martínez Bellido, Francisco Reina, Rodríguez Silva y Eduardo Nave
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 3 de marzo de 2017

Mr. Pink y AJG Contemporary Art Gallery presentan el proyecto expositivo ‘Ausencias’, comisariado por Antonio Jiménez con la obra de los artistas Cristóbal León, Joaquín Cociña & Niles Atallah, Andreas von Gehr, Martínez Bellido, Francisco Reina, Rodríguez Silva y Eduardo Nave. Esta muestra es un proyecto ‘pop-up’ de AJG Gallery realizado en la galería Mr. Pink de Valencia que podrá verse hasta el 3 de marzo.

La presente muestra expone los modos de entender la ausencia de una selección de artistas que manifiestan, a través de sus obras, este complejo e inabarcable concepto. La ausencia puede analizarse desde diferentes perspectivas, hablamos de ausencia en el silencio, en la omisión de la imagen, en los espacios vacíos y en la muerte -quizás la más imponente y temida de las ausencias-. En cualquiera de sus connotaciones, la ausencia siempre la entendemos como un elemento antagónico, siendo el paso del tiempo lo que modifica la condición de lo que existe -la presencia- en lo que deja de existir -ausencia-.

Lucia. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Cociña, León y Atallah. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Estas obras son el ejemplo más claro de la presencia impalpable, de lo que fue y ya no es, de lo que permanece pero de otra manera, más allá del umbral de la existencia. Bajo estas nociones podemos entender obras como Lucía y Luis, obras de Joaquín Cociña, Cristóbal León y Niles Atallah. Su trabajo consta de dos vídeos construidos en stop motion donde los protagonistas relatan sus propias historias. Las secuencias no se disponen en un orden lógico en el tiempo, sino que son narrativas fragmentadas con voz en off; Lucía y Luis no conocen el modo de verbalizar las emociones que les invaden y se expresan con toda la pureza e intensidad que sólo un niño es capaz de sentir. El espectador deberá convertirse en su cómplice e intentar reconstruir la verdadera historia.

Obra de Eduardo Nave. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Eduardo Nave. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Por otro lado, Eduardo Nave nos trae la ausencia en los espacios, de aquellos que fueron habitados y en los que ya sólo retumba el eco de las voces en el olvido. En su trabajo SOLO VOL.IV. muestra algunos de los escenarios de la antigua cárcel de Segovia, captando la esencia original del lugar y permitiendo al espectador imaginar el modo en que podía desarrollarse la vida en su interior; precisamente por su ausencia, se advierte el peso de las historias que entre esos muros y tras esas puertas acontecieron.

Obra de Martinez Bellido. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Martinez Bellido. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Si la fotografía surge como un modo de aligerar el proceso de plasmación de la imagen, Martínez Bellido aniquila este principio de instantaneidad para convertir la fotografía en dibujo. El artista se sirve del halo del que están dotadas antiguas fotografías pertenecientes tanto al archivo familiar como a otros completamente ajenos a él y las modifica, creando una suerte de punctum barthesianos que convierten a cada fotografía en una incógnita. En ocasiones, esos punctum o sugestivos detalles residen en la escena, y otras en los rostros de quienes parecen estar enterrados en el recuerdo, como un fantasma que no traspasa la vida, pero tampoco el linde de la muerte; como diría Alberto Ruiz de Samaniego, son «seres en el dominio de lo espectral».

Obra de Francisco Reina. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Francisco Reina. Imagen cortesía de Mr. Pink.

En las obras de Francisco Reina la ausencia reside en lo innecesario de la representación en la fotografía y en la demostración de la carga expresiva que puede albergar un solo detalle, enfrentándonos ante un modo de comunicación que, aunque no verbal, es toda una declaración de intenciones. Su serie de fotografías tiene una base de intencionalidad política, manifestando la sutil agresividad encubierta de los métodos de persuasión que ejercen políticos y demás cargos de poder sobre la población. El artista ha descontextualizado no sólo el momento de lo que parece ser un discurso, sino también la propia imagen, negando la identidad del sujeto para potenciar un rasgo de su psicología y de su propósito a través de los gestos.

Obra de Andreas Von Gehr. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Andreas Von Gehr. Imagen cortesía de Mr. Pink.

El trabajo de Andreas von Gehr es una reivindicación del recuerdo, un alegato en defensa de la memoria. La dictadura de Chile dejó tras de sí un gran número de desaparecidos cuyo paradero aún se desconoce. Actualmente, en las manifestaciones donde se reclama justicia, los rostros de las víctimas son los que aparecen impresos, como un modo de hacerlos hablar a través de la imagen. Sin embargo, von Gehr modifica este orden y muestra el rostro de una mujer viva en el lugar que debería ocupar un desaparecido, manifestando de este modo el dolor que sienten por “ese vacío eterno entre no saber si está vivo o muerto” los que permanecen. Un detalle revelador será la estrella -símbolo de la bandera chilena-que explosiona y se derrama sobre el rostro de quien sigue soportando la ausencia de sus seres queridos.

Por último, la obra de Rodríguez Silva revela el antitético paisaje de una naturaleza no visible pero sí envolvente. «La obra de arte es un rincón de la naturaleza visto a través de un temperamento» mencionaba Zola en El naturalismo en el teatro, frase que perfectamente podría definir este paisaje antagónico que, precisamente por la ausencia de imagen, multiplica sus posibilidades evocadoras. La serie de texturas que se observan dentro del juego matérico son denominadas por el propio autor como accidentes, y son producto de una gestualidad donde la forma se configura según el capricho de la pintura -donde el autor pierde, voluntariamente, todo control-.

El peso de lo que no es visible o palpable puede llegar a ser mucho más poderoso sensitiva y emocionalmente que el sujeto u objeto cuya presencia sea un hecho. Por esta misma condición contradictoria, Ausencias cuestiona la esencia del propio concepto, mostrándose como un proyecto donde la paradoja está servida, ya que será la ausencia la responsable de inundar todo el espacio.

María Arregui Montero

Arte Santander: suma y sigue

Arte Santander. Feria Internacional de Arte Contemporáneo
Palacio de Exposiciones
Avenida del Racing s/n. Santander
Del 30 de julio al 3 de agosto

Cristina de Middel, de La New Gallery, en Arte Santander.

Cristina de Middel, de La New Gallery, en Arte Santander.

Conviene recordar, a los que todavía no hayan caído en la cuenta, que Arte Santander, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo recién finalizada, ha cumplido 22 lustrosos años. Sólo ARCO, el gran referente madrileño y foco del arte contemporáneo en España, la supera en antigüedad. Sólo por eso, en tiempos de galopante crisis como los actuales y tiempos, en todo caso, siempre aciagos para la cultura en nuestro país, merece Arte Santander un lugar destacado. Así lo han reconocido las 42 galerías participantes en su última edición, entre ellas las valencianas Cànem, Espai Tactel, PazYComedias y Set Espai d’Art.

Obra de Xavi Dèu, de Espai Tactel, presente en Arte Santander

Obra de Xavi Dèu, de Espai Tactel, presente en Arte Santander

El Palacio de Exposiciones, ubicado en el Sardinero, contribuye a realzar una feria que acoge 42 stands en su amplio recinto. Juan González de Riancho, director de Arte Santander, lo tiene claro: “Es una feria que permite ser visitada sin agobios de espacio”. Lo cual favorece una mejor comunicación de las propuestas artísticas y que público en general y coleccionistas puedan acceder a ellas con la pausa que se merecen las galerías y los artistas representados. Si a ello le añadimos el sorprendente, por inusual, apoyo de las instituciones públicas, en este caso del Gobierno de Cantabria y del Ayuntamiento de Santander, obtendremos la brillante radiografía de una feria que no sólo capea el temporal de la crisis, sino que sale reforzada año tras año.

Obra de Zoe T. Vizcaino, de PazYComedias, presente en Arte Santander

Obra de Zoe T. Vizcaino, de PazYComedias, presente en Arte Santander

Buena culpa de todo ello lo tiene igualmente el rumbo que desde hace tres años ha tomado Arte Santander, a lomos de Solo Projects. Cada galería se presenta en la feria con la propuesta de un solo artista, cuya decidida apuesta convierte Arte Santander en lo que Juan González de Riancho llama “un observatorio de jóvenes promesas y en lugar de captación de nuevos talentos”. Entre ellos, Manel Margalef (Cánem), Xavi Dèu (Espai Tactel), Zoé t. Vizcaíno (PazYComedias), Ibán Ramón (Set Espai d’Art), Emilio Pemjean (Siboney), Rodrigo Oliveira (Nuble), Enrique Marty (Espacio Marzana), Andreas Von Gehr (AJG Gallery), o Cristina de Middel (La New Gallery), todos ellos expuestos durante los cinco días que duró la feria, entre el 30 de julio y el 3 de agosto.

Obra de Ibán Ramón, de Set Espai d'Art, presente en Arte Santander

Obra de Ibán Ramón, de Set Espai d’Art, presente en Arte Santander

El comité de selección, integrado por Elena Vozmediano, Oscar Alonso y José Luis de la Fuente, apostó principalmente por los proyectos fotográficos de una amplia mayoría de las galerías seleccionadas. También había propuestas plásticas e instalaciones, pero en menor medida. También buena parte del trasfondo tendía a privilegiar los contenidos de crítica social, más o menos velados, más o menos explícitos, así como la recuperación de la memoria. El paisaje urbano y la naturaleza estaban muy presentes en las fotografías, revelando el abandono, vacío  o alienación de nuestro entorno.

Andreas Von Gehr, de AJG Gallery, en Arte Santander.

Andreas Von Gehr, de AJG Gallery, en Arte Santander.

Arte Santander buscó la coincidencia con el curso de coleccionismo que esos mismos días de feria se celebró en la UIMP del Palacio de la Magdalena, con el fin de establecer conexiones entre galerías, artistas y coleccionistas, algo que ya se viene produciendo en otras ediciones al margen de la presentación paralela de este año. La notable afluencia de público también ayudó a consolidar una feria internacional de arte contemporáneo que suma y sigue. Cantabria, Comunidad Valenciana, Asturias, Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Salamanca, Badajoz, Valladolid, Portugal, Alemania y Bélgica aportaron galerías a una feria que ya piensa en su 23 edición, gracias al apoyo de las instituciones públicas. Como dijo algún galerista valenciano, “¡qué envidia!”. Los representantes institucionales, entre ellos el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, y el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, apuestan por ella. Este último, de hecho, se pasó por las galerías, más allá del día inaugural, para interesarse personalmente por cada uno de los proyectos. Una muestra del por qué Arte Santander sigue en alza, a pesar de la crisis.

Fotografía de Cristina de Middel. La New Gallery. Arte Santander

Fotografía de Cristina de Middel. La New Gallery. Arte Santander

 

Salva Torres