Aquellos grandes amores minúsculos

Amores minúsculos, de Alfonso Casas
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Sábado 13 (20.30h) y domingo 14 (19.00h) de febrero de 2016

Amores Minúsculos es la adaptación al teatro del exitoso cómic de Alfonso Casas que está consiguiendo algo tan especial como que el público se enamore. Las sonrisas cómplices, los besos y los abrazos surgen cada día entre unos espectadores que ríen, lloran y se emocionan.

Loszurdos es el joven equipo creativo formado por Iñaki Nieto, Edu Díaz y Diego Rebollo que ha puesto en marcha Amores Minúsculos como su primer gran proyecto teatral. Un grupo de emprendedores entusiastas ligados al arte, la comunicación y la cultura que tuvieron un flechazo al leer el cómic y no han parado hasta conseguir que todo el mundo sienta lo mismo al verlo en el teatro.

La obra es una aventura emocional que transita por un sinfín de sensaciones, una comedia romántica sobre algo que todos hemos sentido, esos amores que sin saber cuánto durarán vives como si fueran para siempre. Una experiencia acompañada por la sensibilidad de una banda sonora y una puesta en escena en la que los sentimientos toman el protagonismo. De esta manera, cada espectador podrá recordar una experiencia personal y sentirse reflejado en alguna de estas historias.

Amores Minúsculos. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Amores Minúsculos. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

El éxito de crítica y público ha hecho que Amores Minúsculos se consolide como un fenómeno, colgando el cartel de ‘entradas agotadas’ en todas sus funciones y logrando ser candidatos a Mejor Espectáculo Revelación en los Premios MAX. Una producción que nació en el Teatro Lara de Madrid y que sigue soñando tras su paso por el Nuevo Apolo (Madrid) o el Club Capitol (Barcelona). Ahora, esta montaña rusa de emociones llega a Espai. ¿Qué mejor lugar para enamorarse?

¿Qué hijo te gustaría tener?

El fill que vull tindre, de El Pont Flotant
Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Del 11 al 14 de febrero de 2016

El fill que vull tindre (El hijo que quiero tener) es una reflexión sobre la educación y el papel de los padres, de los abuelos, de los maestros y de los hijos en el proceso de aprendizaje. De su importancia y de su valor, la dificultad y el esfuerzo que requiere educar.

En esta nueva producción de la compañía -la séptima- El Pont Flotant reflexiona sobre el hecho de tener hijos hoy en día. ¿Qué educación queremos darles? ¿Qué sistema educativo sería el mejor? ¿Cómo educamos en casa? ¿Qué educación recibimos nosotros? ¿Qué cambiaríamos? ¿Qué mantendríamos siempre? ¿Qué está cambiando y ya no podemos parar? ¿Qué responsabilidad tienen los abuelos? ¿Qué espacios quedan para los niños y para los mayores? ¿Cómo podríamos convivir mejor?

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

Una propuesta que habla sobre los lazos emocionales con los hijos y con los padres, sobre los conflictos, las alegrías y las penas. Sobre cómo proyectamos en los otros nuestros miedos, nuestras deficiencias o nuestras expectativas. Del esfuerzo que debemos hacer para comprender a los hijos y los nuevos tiempos que corren, y también de la dificultad para comprender a las generaciones pasadas.

Un trabajo de creación colectiva de Àlex Cantó, Joan Collado, Jesús Muñoz y Pau Pons, que cuenta con la presencia de tres generaciones en escena que han participado en un Taller Escénico Intergeneracional para la creación de la pieza.

De nuevo, El Pont Flotant teje una dramaturgia con el hilo del tiempo, no exenta de autocrítica, humor, ternura e ironía. Esta vez, presente, pasado y futuro se encuentran en escena para contarnos historias que hablan en definitiva, de la vida, de cómo amamos a nuestros hijos y a nuestros padres, y de cómo nos cuesta, a veces, comunicarnos.

Humor, ternura, momentos de alta irradiación emotiva, proximidad con el espectador, realidad dentro de la ficción y uso de diferentes lenguajes son algunos de los ingredientes fundamentales de esta nueva creación de la compañía valenciana que estrenó su primer montaje en el año 2002.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

El fill que vull tindre. Imagen cortesía de Las Naves.

 

Made in Martillopis, la vida que hay en ti

Made in Martillopis
Espacio 40
C / Puerto Rico, 40. Valencia
Inauguración: jueves 23 de abril 2015, a las 20.00h

A partir de la pintura acrílica y colores al agua se intenta expresar día a día la vida que nos desborda, nuestras alegrías y desilusiones, sin contenido expreso alguno y de manera no voluntaria, pero sin estridencias. Tampoco se trata de un análisis psicológico de nuestra alma, sino de mostrar aquello que somos mientras andamos, contamos y vivimos expresándolo de una manera instintiva y a la vez automática, en tanto en cuanto nos dejamos llevar hacia terrenos movedizos, a veces insinuando imágenes abstractas, otras cuadriculándolas y las mas, como ya hemos dicho, en el día a día, expresando abstractos inconformistas.

Apreciamos la forma, la figura, jugamos con ellas, pero no nos compensa, como tampoco nos convence lo que vemos, lo que hoy vivimos, en plena solitud ciudadana, sin ideales, sin cultura, tan solo absortos en este sistema privatizado de unos pocos privilegiados de la usura y la avaricia. Buscamos lo que con ella o sin ella, la forma, la idea, la figura en definitiva la cultura, nos pueda sugerir y más aun lo que al final le llegue al espectador, fuera ya de nuestro control. Buscamos despertar inquietudes, no por la forma en sí, sino más bien por la osadía de mostrarlo al mundo.

La pintura, la cultura, el arte en definitiva se insinúa y por ende incita, es inconformista. Ahora bien solo se puede apreciar desde una sensibilidad virgen, pero educada, sin complejos ni ataduras. Paso a paso, la vida tan solo se llega a concretar en alguna de sus vertientes, en el trabajo. Día a día, la vida que hay en ti puede ya no ser tuya y ser en los demás. Todo eso y más, en la exposición de pintura y serigrafía ‘Made in Martillopis’.

Obra de Made in Martillo. Imagen cortesía de Espacio 40.

Obra de la exposición ‘Made in Martillopis’. Imagen cortesía de Espacio 40.