Historia de amor en clave obrera

Mundo obrero, de Alberto San Juan
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Días 7, 8 y 9 de diciembre de 2018

La Diputació de Valencia ha programado ‘Mundo Obrero’, de Alberto San Juan, para los días 7, 8 y 9 de diciembre en el Teatro Principal de Valencia. ‘Mundo Obrero’ es una historia de amor. El relato cuenta con Pilar y Luis (Pilar Gómez y Luis Bermejo, respectivamente), dos personas enamoradas que lucharán por su amor pese a la dificultad del momento social en el que viven, y que recorrerán juntas diversos episodios de la historia de España. Se trata de un montaje producido por el Teatro Español y el Teatro del Barrio que pretende lanzar una mirada a nuestro pasado más reciente.

“Seguimos apostando por una línea de cogestión de las artes escénicas junto a l’Institut Valencià de Cultura. Con estas actuaciones cerramos el programa de colaboración durante 2018, que incluyó la coproducción de ‘Els Nostres’ y la participación en el Festival Sagunt a Escena”, apuntó la diputada de Teatros Rosa Pérez Garijo.

De izda a dcha, Luis Bermejo, Alberto San Juan y Rosa Péres Garijo. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

De izda a dcha, Luis Bermejo, Alberto San Juan y Rosa Péres Garijo. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia.

La narración de esta historia empieza en la avenida del Paralelo de Barcelona durante los años 20 y avanza hasta nuestros días. La lucha de la clase trabajadora, del campo y la ciudad, el exterminio de la guerra, el fin de la dictadura nacional y la permanente y perseguida movilización social en la Transición o el fin del movimiento obrero toman protagonismo en escena a lo largo de los 85 minutos en los que Pilar y Luis permanecen juntos frente a todo.

El actor y director de ‘Mundo Obrero’, Alberto San Juan, muestra su permanente compromiso social con la actualidad española. “Esta vez he procurado avanzar en el concepto de espectáculo y ser más austero con los datos históricos. Me fijo menos en personajes reales y me detengo más en personas corrientes”, señala San Juan. Cansado de que “eso que llaman la Historia oficial parezca el fruto de acuerdos institucionales tomados entre unos cuantos hombres importantes, cuando si el mundo avanza es por la gente común que peleó en los movimientos sociales”.

Lola Botello, Pilar Gómez y Luis Bermejo, actores con una amplia experiencia en cine, televisión y teatro, acompañan al propio San Juan en esta obra durante los tres días que permanecerá en el Teatro Principal de Valencia.

El relato coloca a la música al mismo nivel que el resto de los elementos participantes, y es que Santiago Auserón, músico y compositor de dilatada trayectoria en el panorama nacional, ha participado en la composición artística y musical de ‘Mundo Obrero’. “Un compositor que conoce el patrimonio musical, algo importante para una obra como ésta, que transcurre en distintas épocas. Y, además de ser un gran compositor, es un extraordinario narrador. Por la suma de estos elementos, era el autor idóneo para las canciones de ‘Mundo Obrero’”, anticipó San Juan, ilusionado por la colaboración con el músico.

Escena de 'Mundo obrero', de Alberto San Juan. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia

Escena de ‘Mundo obrero’, de Alberto San Juan. Imagen cortesía de la Diputación de Valencia

Radiografía acerba de un monarca

‘El Rey’, de Alberto San Juan
Una producción de Teatro del Barrio
Teatro Principal
Barcas 15, Valencia
Del 23 al 25 de septiembre de 2016

Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias -católico y romano, vitalicio, duque, conde, capitán general, gran maestre, campechano (epíteto) y monarca-, atesora diáfana semblanza oficial y opaca biografía oficiosa. Figura irrefutable para la lacaya ortodoxia e ineludible incógnita de los hipogeos patrios.

De contenido inexcusable para las diacronías hispánicas, rubrica Alberto San Juan un libreto de sombras y remedos que cobra morfología escénica en ‘El Rey’ -una producción de la plataforma cultural (artística y política) Teatro del Barrio-, cuyo argumento, juicio y testimonio ha recalado en el Teatro Principal de Valencia, tras varios meses de recorrido, de la mano y la prosodia del propio San Juan, Manolo Solo y Luis Bermejo.

Luis Bermejo, como Juan Carlos I, durante un instante de 'El Rey'. Fotografía cortesía de la compañía.

Luis Bermejo, como Juan Carlos I, durante un instante de ‘El Rey’. Fotografía cortesía de la compañía.

Transitan por ‘El Rey’ una veintena de personajes de compartida y decisiva consanguinidad con la mano diestra (y siniestra) del acontecer político español de la segunda mitad del siglo XX, cuyo testimonio dispar se transmuta en radiografía acerba de Juan Carlos I y de sus coetáneos, sembrando dubitaciones certeras e interrogantes umbrías que vienen a revelar las incómodas costuras que rozan la entrepierna de nuestro tiempo.

Luis Bermejo, huérfano de histrionismos, gime, parvuliza y convulsiona a un monarca caduco, siendo San Juan y Solo quienes reportan fonética de homilía a la vasta nómina de conspicuos. Fruto de un explícito trabajo de documentación, los parlamentos de corte y cámara, las diatribas oficiales, el periodismo fámulo y las inquietantes memorias convierten el collage en una cruda y elocuente viñeta de información desestructurante, que salpica el cándido relato inoculado a sucesivas generaciones de súbditos.

Luis Bermejo y Alberto San Juan, durante un instante de 'El Rey'. Fotografía cortesía de la compañía.

Luis Bermejo y Alberto San Juan, durante un instante de ‘El Rey’. Fotografía cortesía de la compañía.

El aflautado y generalísimo Francisco Franco Bahamonde; Juan de Borbón y Battenberg (monarca apócrifo); el siniestro y estentóreo alma máter de la Legión, José Millán-Astray; el fugaz presidente Luis Carrero Blanco y la alargada proyección de Henry Alfred Kissinger; el dimitido prócer de la Transición, Adolfo Suárez González, y su dilatado sucesor, Felipe González Márquez. Rodolfo Martín Villa, Joaquín Garrigues Walker, Alfonso Armada y Comyn (General Armada) o Antonio Tejero Molina Tejero, entre otros, completan un horizonte de intenciones y despropósitos del cabaré nacional (vertical y tabernario), cuya puesta en escena alimenta la certidumbre de la sospecha que se cierne sobre el relato oficialísimo.

Completan el informe, amén de otras y numerosas plausibles licencias, la lucidez de camastro de Chicho Sánchez Ferlosio, la ingeniosa recreación de la pena capital, por el procedimiento de garrote vil, a Salvador Puig Antich, y el reparador encuentro -afilado dorso de aquella (no)entrevista- entre un litigante Jesús Hermida y el desenmascarado (por omisión) jefe del Estado, abocado a ocupar el Pudridero del Panteón de los Reyes -Cripta Real del Monasterio de El Escorial- ad eternum.

Manolo Solo, Luis Bermejo y Alberto San Juan, protagonistas de 'El Rey'. Fotografía cortesía de la compañía.

Manolo Solo, Luis Bermejo y Alberto San Juan, protagonistas de ‘El Rey’. Fotografía cortesía de la compañía.

Jose Ramón Alarcón

Jaque a ‘El rey’

El rey, de Teatro del Barrio, dirigida por Alberto San Juan
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. Valencia
Sábado 6 y domingo 7 de febrero, 2016, a las 20.30 y 19.00h

El rey es una ficción cuyo personaje central se llama Juan Carlos I. Un hombre que, en el epílogo de su vida, cae de la cima al sótano. Al menos, simbólicamente. Un hombre que, al parecer, ya no sirve. Aunque sirvió mucho. Pero, ¿para qué y para quiénes? Esta obra, escrita y dirigida por Alberto San Juan, plantea preguntas sobre el papel que ha jugado la monarquía en España en los últimos cuarenta años y sobre sus objetivos para el futuro.

En este relato libre interpretado por los actores Luis Bermejo, Alberto San Juan y Guillermo Toledo otros personajes son Don Juan de Borbón, Francisco Franco, Chicho Sánchez Ferlosio, Henry Kissinger, Adolfo Suárez o Felipe González. Un mundo de hombres en lucha por construir el mundo tal como lo conciben. Una reflexión que plantea preguntas sobre el papel que ha jugado la monarquía española en los últimos cuarenta años, sus fines y sus objetivos para el futuro.

El rey, de Alberto San Juan. Imagen cortesía de Teatre el Musical.

El rey, de Alberto San Juan. Imagen cortesía de Teatre el Musical.

Esta obra es la quinta producción de Teatro del Barrio, un proyecto cultural en forma de cooperativa, con sede en el barrio madrileño de Lavapiés, y que tiene como objetivo cuestionarse la política, la sociedad, la economía y el arte de una manera diferente. Un proyecto sin ánimo de lucro, sostenido por una comunidad de socios y que ha producido otros proyectos teatrales como Ruz-Bárcenas o Las guerras correctas.

El rey ha conseguido un gran éxito de público en sus representaciones en Madrid y en su gira por toda España. Las entradas de venta anticipada para sábado y domingo en El Musical se han agotado dos semanas antes de las funciones. Solo saldrán a la venta en la taquilla del teatro el mismo día del espectáculo una mínima proporción de localidades que por ley se reservan para ventanilla.

El rey, de Teatro del Barrio. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

El rey, de Teatro del Barrio. Imagen cortesía de Teatre El Musical.

 

Gabi Ochoa: “Ya no se hace periodismo”

Las guerras correctas, de Gabriel Ochoa
Espai Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Jueves 4, viernes 5 y sábado 6 de junio de 2015, a las 20.30h
Charlas coloquio de Jordi Évole (4 de junio) e Hilario Pino (día 5), al término de la representación

Felipe González, presidente del Gobierno entre 1982 y 1996, fue entrevistado en TVE por Iñaki Gabilondo en enero de 1995. La pregunta en torno al denominado terrorismo de Estado practicado por los GAL contra ETA levantó ampollas: “Organizó, autorizó o toleró usted la guerra sucia del GAL?” Aquello fue cara a cara. De eso hace ya 20 años. Ahora, otro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha llegado a comparecer ante los medios de comunicación a través de un televisor de plasma para evitar preguntas comprometidas.

Chani Martín, Manuel Solo, Luis Callejo y César Tormo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

De izquierda a derecha, Chani Martín, Manolo Solo, Luis Callejo y César Tormo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Gabi Ochoa, que presenta del 4 al 6 de junio en La Rambleta su obra ‘Las guerras correctas’ dramatizando aquella entrevista, establece esa comparación para afirmar: “Actualmente no se hace periodismo”. Y recuerda la frase de George Orwell: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que se publique. Todo lo demás son relaciones públicas”. Fue Jordi García Candau, entonces director de Televisión Española, quien propuso a Gabilondo esa entrevista al presidente que, un año después, perdería las elecciones sin duda minado por el asunto de los GAL.

“Gabilondo me contó, en una cita que tuve con él durante dos horas y media,  todo lo relacionado con la gestión de aquella entrevista”, explica Ochoa. Para documentarse, también se reunió con García Candau, pero no ha podido hacer lo mismo con Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces portavoz del Gobierno, y el propio Felipe González. “Nunca me han dicho que no, pero tampoco que sí; se limitan a decirme desde el partido que están ocupados”.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

¿Miedo? Gabilondo, según recuerda Ochoa, insistió a la hora de preguntar a González si era “políticamente responsable” de los GAL. Y tanta fue la insistencia del entrevistador, como insistente la negativa del entrevistado. Negativa que todavía pesa en el ánimo de Iñaki Gabilondo. “Él insistió en el tema de los GAL, porque era un asunto candente, y aunque no fuera conocedor de ello Gabilondo dice que insistió para que Felipe González pudiera al menos reconocer su responsabilidad política”. Jamás lo hizo.

‘Las guerras correctas’ es teatro documental del que hace menos de un mes tuvimos otro buen ejemplo con la obra ‘Ruz-Bárcenas’, de Alberto San Juan, en el Teatro Talía de Valencia. “Más que una moda yo diría que, con la crisis económica, hay más conciencia social y el creador tiene que implicarse con esa realidad”, admite Ochoa. Manolo Solo, que en el espectáculo de San Juan interpretaba al juez Ruz, se mete ahora en la piel de González. Luis Callejo es Iñaki Gabilondo, mientras Chani Martín y César Tormo se encarga de dar vida a Rubalcaba y García Candau, respectivamente.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en 'Las guerras correctas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Manolo Solo (izquierda) y Luis Callejo en ‘Las guerras correctas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

“La verdad es que pasados 20 años no sé si hemos avanzado en periodismo o retrocedido”, destaca Ochoa. Ruedas de prensa sin preguntas, connivencias entre los grandes medios de comunicación y los emporios empresariales, amén de la transformación orwelliana del periodista en relaciones públicas, confirman la tendencia al sospechoso silencio de un periodismo que, al igual que sucede en lo político, debería ser objeto de una sana mutación.

Con ‘Las guerras correctas’, Gabi Ochoa viene a reclamar cierta vuelta a las esencias periodísticas. “Hay que volver a hacer periodismo de verdad”. Él se limita, mediante una “puesta en escena sobria”, a recrear ese ambiente del periodista pretendiendo arrancarle la verdad a quien la esquiva. Quién sabe si la guerra correcta a la que se refiere Ochoa en su obra, tiene que ver con esa lucha por vencer la resistencia de quien no quiere que algo se publique. “La ficción permite interpretar la realidad, ir más allá de los hechos observables”. Ochoa arroja luz allí donde proliferan las sombras.

Una escena de la obra 'Las guerras selectas', de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

César Tormo (izquierda) y Luis Callejo en una escena de ‘Las guerras selectas’, de Gabriel Ochoa. Imagen cortesía de La Rambleta.

Salva Torres

Ruz-Bárcenas, juicio al saqueo de lo público

Ruz-Bárcenas, dirigido por Alberto San Juan
Autor: Jordi Casanovas
Intérpretes: Pedro Casablanc y Manolo Solo
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 10 de mayo, 2015
Jueves y viernes, 20.30h., sábado, 18.30 y 21.00, y domingo, 18.30

Decía Freud que dos lapsus o dos negativas seguidas equivalían a una afirmación. Alberto San Juan, que dirige en el Teatro Talía la obra ‘Ruz-Bárcenas’, trajo a colación las dos veces que María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, patinó inconscientemente con la palabra saqueo. La primera fue en 2012 al referirse a Castilla La Mancha, comunidad a la que trataría de ‘saquear’ de la situación en que se encontraba. La segunda, hace un mes, cuando dijo: “Hemos trabajado para saquear a nuestro país adelante”. Si Freud levantara la cabeza, pediría a Cospedal que se tumbara de inmediato en el diván.

De izquierda a derecha, Manolo Solo, Alberto San Juan y Pedro Casablanc, subidos al cartel de la obra 'Ruz-Bárcenas', en el Teatro Talía. Fotografía: Roberto Fariña.

De izquierda a derecha, Manolo Solo, Alberto San Juan y Pedro Casablanc, subidos al cartel de la obra ‘Ruz-Bárcenas’, en el Teatro Talía. Fotografía: Roberto Fariña.

Alberto San Juan, a partir de un texto de Jordi Casanovas, lo que hace es sentar en el diván de la escena a Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, interpretado por Pedro Casablanc, al que interroga el juez Pablo Ruz (Manolo Solo). Casanovas traduce a lenguaje teatral de manera literal las declaraciones judiciales del 15 de julio de 2013, en las que Bárcenas reconoció la existencia de una contabilidad B en el Partido Popular.  Con ese “material dramático inmejorable”, San Juan recrea la situación de “dos hombres enfrentados: uno en busca de la verdad y otro tratando de salvar el pellejo”. Y pellejo hay mucho.

Pedro Casablanc (izquierda) y Manolo Solo, en un momento de la obra 'Ruz-Bárcenas'. Teatro Talía de Valencia.

Pedro Casablanc (izquierda) y Manolo Solo, en un momento de la obra ‘Ruz-Bárcenas’. Teatro Talía de Valencia.

“Los grandes medios de comunicación han colaborado en el saqueo”

‘Ruz-Bárcenas’, que estará en el Talía hasta el domingo 10 de mayo, es, en palabras de San Juan, “una ventana a través de la cual se puede contemplar todo un sistema de corrupción sufrido durante décadas sin saberlo y del que ahora empezamos a saber”. Y lo que empezamos a saber, por las declaraciones de Bárcenas que María Dolores de Cospedal ratifica con sus lapsus, es que el “sistema de saqueo de los fondos públicos se ha hecho mano a mano entre el PP y el PSOE al servicio de las empresas del IBEX 35”. San Juan, puestos a entrar a saco, incluyó a los medios de comunicación: “No con la colaboración de los periodistas, sino con la de los propietarios de esos medios”.

El “valor documental” de ‘Ruz-Bárcenas’, que pone en escena con “inmejorables palabras” esa oscura trama de “sobresueldos y caja B”, permite al espectador participar en la “confrontación política que se está produciendo entre la gente, la sociedad, y el sistema de poder que representan ciertos políticos y empresas”. Eso sí, San Juan vaticinó que estamos ante “un cambio de ciclo histórico que, como el anterior, ha durado 40 años”.

Detalle del cartel de la obra 'Ruz-Bárcenas'. Teatro Talía de Valencia.

Detalle del cartel de la obra ‘Ruz-Bárcenas’. Teatro Talía de Valencia.

“Bárcenas es un chivo expiatorio”

Pedro Casablanc y Manolo Solo se metieron en la piel de Bárcenas y Ruz de manera distinta. Casablanc reconoció haber tenido “un rollo de empatía” con su personaje. San Juan terció que en una de las funciones un espectador le llegó a decir que Bárcenas le caía bien. “¿A quién no le cae bien Hannibal Lecter? [personaje psicópata de la película ‘El silencio de los corderos’]”, señaló Casablanc. San Juan afirmó que si había algo a favor del ex tesorero del PP, y por lo cual podías identificarte, era su papel de “chivo expiatorio; el que paga por todos”. Solo, en cambio, dijo que simplemente había tratado de interpretar a un joven juez que “siente a su espalda el peso de la mirada de todo un país”.

La “lluvia de información” aparecida en los medios de comunicación “parece inabarcable”, puntualizó San Juan, “pero si fijas tu atención en un solo punto resulta comprensible y piensas que puedes cambiarlo y acabar con ello”. La saturación informativa como antídoto contra el pensamiento. Con ‘Ruz-Bárcenas’, su director pretende fijar esa atención de un público “ávido de ver lo que sucede en ese interrogatorio”.

“En el fondo hay algo de catarsis”, subrayó San Juan, para quien Rita Barberá “es un personaje interesante desde un punto de vista dramatúrgico y sociológico”, aunque le produzca “enorme rabia y tristeza las políticas públicas que ha llevado”. “En este país gusta el carácter populista de gente como Rita o Esperanza Aguirre”, concluyó Casablanc. Alberto San Juan precisó que, más que insultar a sus votantes, estaría bien “revisar el punto de tu persona que conecta con ellas”.

Alberto San Juan, director de 'Ruz-Bárcenas', subido a la fachada del Teatre Talia. Fotografía: Roberto Fariña.

Alberto San Juan, director de ‘Ruz-Bárcenas’, subido a la fachada del Teatre Talia. Fotografía: Roberto Fariña.

Salva Torres