La sociedad valenciana en transformación (1975-2025)
Universitat de València
Centre Cultural La Nau
Martes 15 de enero de 2019

¿Cómo ha evolucionado la sociedad valenciana en las últimas cuatro décadas? ¿Cómo se ha transformado el territorio, el modelo laboral y familiar, o las prácticas de consumo y ocio? ¿Qué ha sucedido y qué está sucediendo? Un total de 50 docentes de universidades públicas valencianas han participado en el exhaustivo volumen ‘La sociedad valenciana en transformación (1975-2025)’. Este libro es fruto de la colaboración de un nutrido grupo de especialistas provenientes de la Sociología, la Economía, la Geografía, la Antropología o la Ciencia Política y tiene como objetivo ofrecer una radiografía actualizada de la sociedad valenciana que sirva para comprender de forma pormenorizada los aspectos básicos de su estructura y las dinámicas de las últimas décadas.

El libro se ha presentado en el Centre Cultural La Nau y ha contado con las intervenciones de Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València y director del volumen; Pedro García Pilán, coordinador del volumen y Vicent Flor, director de la Institució Alfons El Magnànim. Estructurada en 14 capítulos y a lo largo de casi 600 páginas, se abordan cuestiones tan fundamentales como las tendencias demográficas, el modelo territorial ecológico y económico, la estructura laboral, las desigualdades socioeconómicas, los modelos familiares, las transformaciones de las relaciones de género, la situación de las políticas sociales y educativa, la cultura, los valores, las dinámicas del sistema político y -lo que representa una absoluta novedad respecto a trabajos anteriores- el estado del sistema judicial.

Portada del libro
Portada del libro ‘La sociedad valenciana en transformación’.

‘La sociedad valenciana en transformación’ es un informe de la situación socioeconómica y político-cultural de la Comunidad Valenciana que sigue la línea de los estudios y publicaciones de Estructura Social que se han venido realizando durante el siglo pasado, siendo la última de similares características la obra coordinada por el profesor Manuel García Ferrando, catedrático de sociología, ‘La sociedad valenciana de los 90’ (publicada en 1992 por Alfons el Magnànim).

En este sentido, de acuerdo con los directores de este proyecto, puede decirse que durante casi 30 años ha habido una carencia de investigación de estas características y ha sido necesario una reinvención de Alfons el Magnànim para que fuera posible este proyecto. Durante tres años un equipo de investigación interuniversitario e interdisciplinar ha estado trabajando en el informe que ahora se presenta.

A modo de síntesis, el volumen concluye con unas reflexiones sobre autogobierno y Estado de bienestar, que suponen también una llamada de atención acerca de la necesidad de conseguir una mayor implicación ciudadana en la acción política y democrática.

El libro concluye que la sociedad valenciana es demográficamente madura (caída de la natalidad y aumento de la esperanza de vida), urbana y volcada en el litoral, económicamente abierta e internacionalizada, centrada en los servicios, digitalizada en la vida cotidiana pero con una insuficiente relevancia de la economía del conocimiento, con cambios en la composición interna de la estructura social, multicultural e individualizada en sus valores, con diversidad de formas familiares, que valora la democracia, al tiempo que recela de su funcionamiento e incluso lo critica.

La tasa de paro y el fracaso escolar se sitúan por encima de la media española y la distribución de la renta ha empeorado en las últimas décadas, de manera que la tasa de población en riesgo de pobreza es elevada. La crisis de la economía valenciana también ha sido más intensa que la del resto de España y el retroceso del PIB ha puesto de manifiesto las debilidades del modelo precedente de crecimiento. De hecho, en los últimos 25 años el PIB per cápita de la Comunidad ha crecido un 25% mientras que el del resto de España lo ha hecho en un 36%, la industria ha reducido su participación en el PIB y ha caído su peso en el empleo y la productividad del trabajo es baja y ha crecido poco, situándose en un 4% por debajo de la media española.

Por otra parte, de acuerdo con los autores, en este momento de la salida de la crisis no son los servicios avanzados los que lideran la recuperación del crecimiento y la modificación de la estructura productiva, sino los tradicionales ligados al comercio, el transporte y la hostelería, hecho que explica que la Comunidad Valenciana ofrezca unos salarios más bajos que la media española.

Vicent Flor, Antonio Ariño. Foto de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau de la Universitat de València.
De izda a dcha, Vicent Flor, Miguel Ángel García Calavia, Antonio Ariño y Pedro García Pilán. Foto de Miguel Lorenzo por cortesía de La Nau de la Universitat de València.

En el conjunto del Estado, de acuerdo con uno de sus autores, el profesor Joaquín Azagra, la Comunitat Valenciana, se sitúa en una posición intermedia, con algunas fortalezas en su modelo productivo, pero con tantas o más debilidades: un peso razonable de la agricultura con alto nivel comparativo de productividad, una industria en retroceso, una especialización constructora y una reducida importancia del sector público por su endeudamiento.

Por otra parte, el nivel de vida de los hogares valencianos se ha deteriorado de forma importantes desde 2007 y este deterioro ha sido mayor que el experimentado en el ámbito nacional. Si entre 2007 y 2014 los hogares españoles vieron disminuir su renta familiar en un 20% de promedio, en la Comunidad Valenciana está caída fue de un 24%. Estas cifras reflejan el impacto negativo que la crisis ha tenido sobre las economías domésticas. En 2019, la renta por habitante se sitúa en el 89% de la media española.

En el libro también se analizan las valoraciones de diversas esferas vitales destacando el aprecio de la familia, situándose como el ítem mejor valorado. A continuación y con valores cercanos a 8 se ubican los ámbitos del trabajo, los amigos y el tiempo libe. En un tercer escalón, muy inferior se halla el asociacionismo, la política y religión con un 5,06, 4,35 y 4,25, respectivamente. Eso sí, el concepto de familia ha cambiado sustancialmente, de una familia nuclear heterosexual a una pluralidad de formas de vida, donde tienen cabida no solo las familias reconstruidas después de las separaciones sino también la constitución de hogares homoparentales.