Un Leviatán escénico llamado Josep Maria Pou

‘Moby Dick’, de Andrés Lima
Una producción de Focus
Con Josep Maria Pou, Jacob Torres y Oscar Kapoya
Teatro Principal de València
Hasta el 22 de abril de 2018

El Teatro Principal de València acoge, hasta el próximo domingo 22 de abril de 2018, la representación de ‘Moby Dick’, dirigida por el animalario Andrés Lima a partir de una adaptación, a cargo del dramaturgo Juan Cavestany, del excelso título homónimo de Herman Melville, cuyo elenco abandera Josep Maria Pou, en compañía de los actores Jacob torres y Oscar Kapoya.

Asentada en el acervo popular, gracias en gran medida a la prosaica maestría de John Huston y Ray Bardbury –y a un lincolnizado Gregroy Peck–, ‘Moby-Dick’ ha sido objeto impenitente de las más diversas aproximaciones escénicas y cinematográficas, erigidas, en su mayoría, en un relato que atiende a la convulsa acción sobre las tablas de un bergantín gobernado por los delirios de su capitán, en obsesiva búsqueda y persecución de la gran ballena blanca para consumar su particular venganza.

Sin embargo, la onerosa novela de Melville –un experimental e incomprendido desafío narrativo para los cenáculos literarios decimonónicos, cuya agostada primera edición supuso el precipitado ocaso del escritor neoyorkino–, encierra, allende los profusos tecnicismos acerca de la caza de cetáceos misticetos, la enarbolación de una extrema y enardecida forma polifónica de ser/estar en el mundo, instigada por los designios coléricos de un personaje capital en el vasto relato diegético de la alta literatura.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Ineludible debía ser, por tanto, que Juan Cavestany emprendiera su travesía “a través de lo inmenso, de la gran incertidumbre (…) en busca de su elixir” y rezumar de entre sus bíblicas páginas, henchidas de digresiones, el raquis simbólico y metafísico de la turbulenta odisea de la destrucción del Pequod y, por ende, de la deriva psicológica de ese turbio Ulises llamado Ahab, cuya existencia cobra sentido último en su perturbadora porfía con lo mitológico, con ese Leviatán que trató de devorar al profeta Jonás, un ser que habita en el mundo ignoto de las alucinaciones.

Tal y como reflexiona su director, Andrés Lima, “el carácter mítico de Ahab (…) nos brinda la cara oscura del hombre y, a la vez, su caza, su rebelión contra la naturaleza es heroica y nos hace pensar que somos capaces de todo. Para lo bueno y para lo malo”.

Y si sobre las crispadas enajenaciones del Capitán Ahab debía recaer el curso de este ‘Moby Dick’, no cabe ya imaginar a otro ser escénico que no sea Josep Maria Pou, excelsamente entregado a la compleja prosodia de su personaje, tal vez una oportuna condensación de maestrías anteriores, habiendo cumplido de un modo mirífico con la edificación de caracteres como el Rey Lear, la oronda e inabarcable figura de Orson Welles o la mayéutica envenenada de Sócrates.

Oscar Kapoya, Josep Maria Pou y Jacob Torres durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Oscar Kapoya, Josep Maria Pou y Jacob Torres durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Pou se eleva sobre la prótesis de la pierna siniestra y se enfunda un largo peacoat para despertar al capitán del sueño ancestral de su propio deceso y adentrarse en la vigilia inestable de la roda de proa, cortando las aguas con el canto afilado y profético de la alucinación, huyendo del naturalismo y respirando impelidos soliloquios shakesperianos camino de la muerte, como un sumo sacerdote que mesmeriza, con su abocado proselitismo, a esa ya desvalida nómina de esclavos, indígenas polinesios y despojados marineros, y conmociona al espectador, más que emociona (tal y como prefiere matizar el actor), con el personaje que más exigencias físicas y psicológicas le ha procurado, tras medio siglo de fértil trayectoria.

En esta densa tarea de elixires y condensaciones, equilibran a Josep Maria Pou las intachables intervenciones de Oscar Kapoya –hiperbólico y colonial Pip (un ‘Alabama boy’, cocinero y guardacostas), amén de arponero (¿Queequeg?), entre otros– y Jacob Torres –como Starbuck (un cuáquero pseudo-antagónico de Ahab, quien sedimenta pragmatismo entre la locura y la contienda) e Ismael, único tripulante superviviente del Pequod, narrador de las páginas de Melville y símbolo de huérfanos, parias sociales y exiliados).

Pou, Kapoya y Torres gobiernan el espacio, propicio para la alucinación, aportando elevada réplica a un sencillo pero muy eficaz trabajo escenográfico de Beatriz San Juan, que sitúa al público entre las armuras de babor y estribor, tras la quilla de proa, esbozando tan solo el esqueleto de ofensiva del Pequod, frente a la que se adivinan las marejadas oceánicas, gracias a un atinada extremidad multimedia gestada por la video creación de Miquel Àngel Raió y Francesc Sitges-sardà, el espacio sonoro de Jaume Manresa o la iluminación de Valentín Álvarez; elementos técnicos que, junto a la grabación del Coro de voces graves de Madrid y el Coro de jóvenes de la Comunidad de Madrid, concluyen rubricando una adaptación virulenta, lacerante e impecable.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, flanqueado por los actores Oscar Kapoya y Jacob Torres, durante un instante de la representación de 'Moby Dick', de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Josep Maria Pou, como el Capitán Ahab, flanqueado por los actores Oscar Kapoya y Jacob Torres, durante un instante de la representación de ‘Moby Dick’, de Andrés Lima. Fotografía cortesía del Teatro Principal de València.

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

 

Tercera Setmana se pone las gafas de mirar lejos

Festival Internacional d’Arts Escèniques Tercera Setmana
Del 31 de mayo al 3 de junio de 2018 en Castellón
Del 7 al 10 de junio en Alicante
Del 8 al 17 de junio en Valencia

El Festival Internacional d’Arts Escèniques Tercera Setmana presenta el cartel de su tercera edición. Por segundo año consecutivo, la imagen ha sido creada por Yinsen, equipo creativo formado por María Pradera y Lorena Sayavera, que este mismo 2018 se encargaron de la campaña gráfica de las Fallas de València.

Unas gafas con un mapa mundi reflejado en sus cristales es la imagen central del cartel. “Hemos buscado una imagen visualmente potente, que pueda llamar la atención, por ejemplo, en un mupi cuando pasamos por el coche a su lado”, explican sus responsables. “También hemos querido destacar el carácter internacional del festival con el concepto “Mirada internacional”, con un elemento central y una tipografía contundente, con el nombre de Tercera Setmana para consolidarlo como el festival de artes escénicas de referencia en la Comunidad Valenciana”.

Lorena y María, Yinsen. Imagen cortesía de Tercera Setmana.

Lorena Sayavera y María Pradera, Yinsen. Imagen cortesía de Tercera Setmana.

Yinsen se han decantado por un cartel con una combinación de colores llamativa “y que sirviera de identidad para esta edición. La combinación de rojo y negro es un habitual cuando hablamos de artes escénicas y el contraste con el azul y el blanco hace que el elemento central que comunica el mensaje del festival pueda destacar en la composición”.

Ese elemento central son las gafas mencionadas anteriormente, que para María Pradera y Lorena Sayavera “definen el mensaje de mirada o punto de vista. Y al intervenirlo con un mapa mundi hablamos de una mirada al mundo a través de los ojos del festival, o en contraposición, desde los ojos del espectador que refleja en sus gafas lo que esta viendo. Además las gafas son una máscara que nos hace completar la imagen en el cartel con la representación de un personaje sin tener que dibujarlo”.

La tipografía contundente a la que hacen referencia las creativas “ocupa gran parte del espacio del cartel para poder destacar el nombre del festival. Las palabras “Tercera” y “Setmana” tienen el mismo número de letras, algo que es una oportunidad para colocar los textos uno encima del otro y que se puedan componer en equilibrio con pesos visuales similares”.

La tercera edición del Festival Tercera Setmana, una iniciativa de AVETID,  se celebrará del 31 de mayo al 3 de junio en Castellón, del 8 al 17 de junio en València y del 7 al 10 del mismo mes en Alicante.

Cartel de Tercera Setmana, obra de Yinsen. Imagen cortesía del festival.

Cartel de Tercera Setmana, obra de Yinsen. Imagen cortesía del festival.

Sobre Yinsen

Yinsen es un equipo creativo formado por María Pradera y Lorena Sayavera con reconocimientos nacionales e internacionales (Premios ADCV 2015 y 2017, European Design Awards 2015,  Premios Laus, FAD Barcelona 2015 ,…) que avalan su manera de entender la comunicación gráfica. Están especializadas en la creación de marcas para empresas, instituciones y eventos, donde destaca su vinculación con la cultura, con proyectos como la imagen para FitCarrer, Festival Internacional de Teatre de Carrer de Vila-real, la Gran Fira de València 2016, Concerts de Vivers, Ultrasons, Musiques en vibració, El Festival Màgia x Açí, o la campaña gráfica para Falles de València 2018, además de un gran número de proyectos relacionados con el teatro, la música, el circo y la danza.

‘Gloriana’, De Benjamin Britten, en el Teatro Real

‘Gloriana’, de Benjamin Britten
Una producción del Teatro Real, la English National Opera y la Vlaamse Opera (Ópera Flamenca) de Amberes
Teatro Real
Plaza de Isabel II, Madrid
Hasta el 24 de abril de 2018

El Teatro Real ofrece, hasta el 24 de abril de 2018, diversas funciones de ‘Gloriana’, de Benjamin Britten, en una nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la English National Opera y la Vlaamse Opera (Ópera Flamenca) de Amberes.

Será la séptima ópera del gran compositor inglés que se presenta en el Teatro Real desde su reapertura ─’Peter Grimes’ (1997), ‘El sueño de una noche de verano’ (2006), ‘La violación de Lucrecia’ (2007), ‘Otra vuelta de tuerca’ (2010), ‘Muerte en Venecia’ (2014) y ‘Billy Budd’ (2016)─, además de las obras infantiles ‘El pequeño deshollinador’ (2005, 2006 y 2008) y ‘El diluvio de Noé’ (2007).

Gloriana. Makma

‘Gloriana’ llegará por primera vez a Madrid bajo la batuta del director musical del Teatro Real, Ivor Bolton ─cuya lectura de ‘Billy Budd’, el pasado año, fue unánimemente aplaudida─ y con dirección de escena de David McVicar, muy fiel a la dramaturgia de la ópera. Este prestigioso director escocés vuelve a demostrar su meticuloso y hondo trabajo actoral, que ya se ha podido ver en 2010, también con un título de ‘Britten’ ─una intimista e inquietante versión de ‘Otra vuelta de tuerca’─ y posteriormente en ‘La traviata’ y ‘Rigoletto’, ambas de 2015.

Benjamin Britten (1913-1976) compuso ‘Gloriana’ para celebrar la coronación de la reina Isabel II de Reino Unido, que ha cumplido recientemente 65 años de reinado. El solemne y pomposo estreno de la ópera en el Covent Garden de Londres el 8 de junio de 1953, con la presencia de los más altos dignatarios del Reino Unido y de la realeza europea, resultó un estrepitoso fracaso, ya que la ópera retrata con crudeza un episodio poco digno de la atribulada vida de la reina Isabel I (1533-1603), que se debate entre sentimientos y pasiones “demasiado humanos”, sin el aura heroica que esperaba el público selecto congregado para la ocasión.

Ver a la mítica “reina virgen” renacentista, ya en edad avanzada y en el apogeo de su  reinado ─n el que florecieron William Shakespeare, Francis Bacon o Christopher Marlowe─namorada del joven (y casado) conde de Essex y actuando con ira y despecho, o despojada de su peluca en la intimidad de sus aposentos, supuso tal desconcierto para los asistentes, que la crítica castigó a Britten sin compasión, confundiendo el valor intrínseco de la partitura con la inadecuación de su tema a las circunstancias festivas del acontecimiento.

Imagen de un instante de la representación de 'Gloriana', de Benjamin Britten. Fotografía de Javier del Real, cortesía del Teatro Real.

Imagen de un instante de la representación de ‘Gloriana’, de Benjamin Britten. Fotografía de Javier del Real, cortesía del Teatro Real.

Después de un largo letargo, y ya alejada del contexto social de entonces, ‘Gloriana’ fue poco a poco imponiéndose en la programación de los teatros, por la calidad musical y dramatúrgica de la ópera, que alterna momentos de magnificencia operística casi verdianos con escenas de intimismo, una orquestación refinada llena de evocaciones de la música renacentista ─obre todo de Purcell─ y personajes herederos del teatro shakesperiano.

Son precisamente dos británicos conocedores de la rica tradición teatral inglesa y de la obra de Britten los encargados de dirigir la producción que se estrenará en el Teatro Real.

David McVicar sitúa a la Reina en el centro de un mundo palaciego corrompido e hipócrita, que ella controla con mano de hierro, en la misma medida en que es atentamente vigilada por súbditos y cortesanos, en una Europa inmersa en luchas religiosas y territoriales.

Isabel I se mueve en una escenografía depurada y conceptual de Robert Jones, que enfatiza el trabajo actoral de los intérpretes. El rico vestuario isabelino concebido por Brigitte Reiffenstuel, inspirado en pinturas de la National Gallery de Londres, asume un carácter casi escenográfico. La ópera reflejará así, en la escena, la ósmosis que traspasa también la música de Britten, escrita en el siglo XX pero impregnada de olores y colores renacentistas.

Ivor Bolton estará al frente de un doble elenco encabezado por las sopranos Anna Caterina Antonacci y Alexandra Deshorties, que estarán secundadas por un reparto muy coral ─Leonardo Capalbo y David Butt Philip (Robert Devereux, conde de Essex), Paula Murrihy y Hanna Hipp (Frances, condesa de Essex), Duncan Rock y Gabriel Bermúdez (Charles Blount, Lord Mountjoy), Sophie Bevan y Maria Miró (Penelope, Lady Rich, hermana del conde de Essex), Leigh Melrose y Charles Rice (Sir Robert Cecil, secretario del Consejo), David Soar y David Steffens (Sir Walter Raleigh, capitán de guardia)─ acompañadas por el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real y los Pequeños Cantores de la JORCAM.

Imagen de un instante de la representación de 'Gloriana', de Benjamin Britten. Fotografía de Javier del Real, cortesía del Teatro Real.

Imagen de un instante de la representación de ‘Gloriana’, de Benjamin Britten. Fotografía de Javier del Real, cortesía del Teatro Real.

 

Última Teatro y las falsas apariencias

Trabajos de amor perdidos, de la compañía Última Teatro
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 13 al 22 de abril de 2018

Sala Russafa retoma su ‘VII Cicle Companyes Valencianes’, que desde el 26 de enero viene ofreciendo una selección de formaciones que trabajan la escena local y autonómica con propuestas diferenciadas, demostrando la riqueza de las artes escénicas valencianas. Antes de pasar a la programación de danza, la última entrega teatral del ciclo llega, precisamente, de la formación Última Teatro, que recupera el montaje de ‘Trabajos de amor perdidos’ (13-22 de abril), incluido dentro del pasado Festival de Talleres de Teatro Clásico del teatro de Ruzafa.

Esta versión del clásico de William Shakespeare nació en el Taller de Teatro de Posgrado para Profesionales, impartido en el centro cultural y docente. Ahora, sus integrantes se han constituido en compañía para interpretar de nuevo el montaje dirigido por Chema Cardeña.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cuenta la historia del príncipe de Navarra y tres de sus caballeros, Biron, Longaville y Dumain, quienes han jurado no querer ver a ninguna mujer durante tres años para dedicarse a una discreta vida de estudio y sobriedad. Sin embargo, la llegada de la princesa de Francia con una embajada para recobrar la Aquitania a favor de su padre, el rey galo, les obligará a infringir sus votos, consintiendo en recibirla junto a sus damas, Rosalinda, María y Catalina.

Con una banda sonora cantada en directo por el elenco -que incluye curiosas versiones de Frank Sinatra o Dean Martin, entre otros- avanza esta deliciosa guerra de sexos, plagada de equívocos. Y, para representarla, el escenario se convierte en una tabla de ajedrez en la que los personajes se mueven e interrelacionan siguiendo las reglas del juego.

Con esta original puesta en escena, se recrea el primer enfrentamiento entre hombres y mujeres escrito por el dramaturgo inglés, tema que trataría después en otras piezas como ‘Mucho ruido y pocas nueces’, ‘Sueño de una noche de verano’ o ‘Como gustéis’. Una batalla de ingenio en la que los personajes femeninos ganan por goleada, proclamando su superioridad a la hora de entender el mundo y a quienes lo habitan.

‘Trabajos de amor perdidos’ es una pieza temprana y una de las más extravagantes e intelectuales de Shakespeare, donde apuesta por la naturalidad a la hora de relacionarse, de sentir y vivir las pasiones. Además, desmonta el falso compromiso con la cultura asociado a las clases altas de la época. Y dibuja cierta crítica social al retratar a los poderosos como soberbios, frívolos, torpes y atrapados en las apariencias, mientras que los campesinos son más prácticos y libres. Hasta el 22 de abril puede verse este canto a la vida, escrito a finales del siglo XVI, pero que retrata fielmente la necesidad de aparentar de la era del ‘selfie’.

Junior Mackenzie. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Junior Mackenzie. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El folk de Junior McKenzie

Por otro lado, Sala Russafa acoge el sábado 14 de abril la presentación del nuevo trabajo de Junior Mackenzie. El músico castellonense, que recientemente ha fichado por la agencia norteamericana Atomic Music Group, presenta en Valencia ‘Files of Life’, un disco con sonidos folk, rock y pop que ha contado con la producción de Dani Castelar, famoso por sus trabajos con artistas como REM, Snow Patrol o Michael Jackson, entre otros.

La evocadora música de Juan Fortea se esconde tras el nombre artístico de Junior Mackenzie, con una instrumentación trabajada, donde se combinan cuerdas y teclados con guitarras. Canciones de aire cinematográfico, que alternan luces y sombras en una particular manera de masticar las letras e interpretar las historias que habitan sus melodías.

En plena madurez artística, en Sala Russafa hará un repaso a su trayectoria, que empezó en 2007 y ha logrado traspasar fronteras, compartiendo escenario con artistas como Richard Hawley o The Kills.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Trabajos de amor perdidos, de Última Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Comedia de enredo en el Flumen

No te vistas para cenar, de Marc Camoletti, dirigida por Jose Saiz
Teatro Flumen
C/ Gregorio Gea, 15. Valencia
Hasta el domingo 15 de abril de 2018

Ante el gran éxito de público, el Teatro Flumen de Valencia ha decidido prorrogar la estancia en cartel de la comedia ‘No te vistas para cenar’, que estará en la sala hasta el domingo 15 de abril. Tras haber realizado una primera prórroga, que finalizaba el 11 de marzo, se amplía otra vez la oferta con ocho funciones más que pondrán punto y final a su presencia en el escenario valenciano antes de iniciar su gira nacional.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Desde el pasado 22 de diciembre cuando el espectáculo levantó el telón en su estreno oficial, cada fin de semana ha ido atrayendo cada vez a más gente, agotando incluso las localidades en muchas de sus sesiones. Así, el público valenciano podrá seguir disfrutando de esta desternillante comedia de enredos y líos amorosos que ya han visto más de 15 millones de espectadores en todo el mundo.

‘No te vistas para cenar’, de Marc Camoletti, cuenta con un reparto excepcional formado por Helena Font, Paula Bares, Isabel Gaudí,  Alberto Vázquez y Jose Saiz. Producida por Saga Producciones, S.L., es un auténtico vodevil, una historia de enredos, diálogos equívocos, aperturas y cierres de puertas y risas del público, bajo la dirección de Jose Saiz.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Fernando, aprovechando que su mujer tiene que ir a visitar a su madre, invita a su amante a pasar el fin de semana con él y también a un amigo suyo para tener una coartada. Todo es perfecto, incluso ha contratado una cocinera para que no les falte de nada. Pero las cosas no le salen como él espera y la velada romántica se acaba convirtiendo en una noche muy movidita en la que todos fingen ser lo que no son para evitar ser descubiertos.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

40 años de buena Estrella

Teatro de Marionetas la Estrella
Nacida en 1978
40 Aniversario

La pintora valenciana Maite Miralles y el actor Gabriel Fariza iniciaron, en 1978, una gran aventura personal y profesional al formar pareja y crear una compañía de títeres. No podían imaginar que iba a perdurar a lo largo de tanto tiempo y que su ya histórica función, Bombalino y Cuchufleta, dos payasos de peseta llegara a representar la consagración de ambos como actores unidos en la misma onda y en la misma escena.

“Los primeros años fueron creativos, combativos, industriosos, éramos jóvenes y nos comíamos el mundo”, cuentan. Combinaban las colaboraciones en programas de TVE como Barrio Sésamo, La Cometa Blanca y otros con acciones en el Rastro vendiendo artesanía, bolos, festivales y un año actuando por distintos países de Latinoamérica, hasta que nació su primer hijo, Simón, y decidieron sentar cabeza en el Cabanyal cumpliendo así su sueño de tener sala propia. “A pesar de los  malos augurios de quienes aseguraban que no funcionaría por estar alejada del centro, perseveramos, y logramos inaugurar, en abril de 1995, el primer Teatro de Marionetas la Estrella. Desde el principio fuimos acogidos por el público y la prensa con cariño y, a pesar de no recibir ninguna ayuda de la Administración conseguimos darnos a conocer. El boca a  oreja funcionó y llegamos a hacer más de 20.000 espectadores anuales”.

Teatro de Marionetas la Estrella. Imagen cortesía de la Estrella.

Maite Miralles y Gaby Fariza. Imagen cortesía de la Estrella.

Cuando disfrutaban las mieles del éxito llegó la pesadilla en forma de proyecto de prolongación de la Avenida Blasco Ibañez que marcó su tercera etapa.“Este proyecto truncaba todo lo conseguido porque nuestro teatro quedaba en medio de dicha Avenida. No había más remedio que luchar para impedir el barrio desapareciera, y así lo hicimos. Nuestra lucha vecinal duró 17 años”. Fue la etapa más dura pues fueron testigos de la degradación de un entorno que amaban. Los negocios cerraban, la gente cambiaba de domicilio, las casas eran destruidas y las que quedaban eran ocupadas por gente no deseada. El público fue reduciéndose, nadie se atrevía a ir a un lugar tan peligroso. “Los medios de comunicación oficiales nos abandonaron, fuimos vetados, intentaron callarnos y borrarnos del mapa pero no consiguieron que claudicáramos. La Estrella fue el único negocio que siguió abiertp, fuimos la estrella que se mantuvo su propia luz en el barrio. Eso si, tuvimos que buscar nuevas alternativas que nos permitieran vivir de nuestro trabajo”.

Tras una experiencia de dos años en Espai Campanar (2005 y 2006), donde montaron una sala por la que pasaron casi 100.000 espectadores, localizaron, en 2008 un espacio perfecto para montar otro teatro propio ante la posibilidad de que el proyecto Blasco Ibáñez siguiera adelante y se vieran en la calle. Y comenzó la cuarta etapa de la imbatible compañía, la locura de mantener abiertas y dar vida a dos salas, la del Cabanyal y la de Petxina. En total 23 años de esfuerzo y constancia, a lo largo de los cuales, la Estrella fue creciendo. El binomio inicial, Miralles/Fariza se amplió hasta formar un equipo humano de ocho personas fijas entre las que se encuentran los hijos de la pareja y sus compañeras. “Seguimos siendo un equipo familiar, pues de otra forma no habríamos podido sobrevivir a momentos tan duros”.

Teatro de Marionetas la Estrella. Imagen cortesía de la Estrella.

Teatro de Marionetas la Estrella. Imagen cortesía de la Estrella.

Y así se llega al presente, su quinta etapa en la que recogen  el fruto de lo sembrado. “Finalmente pudimos salvar el Cabanyal y poco a poco estamos disfrutando de un renacimiento. La Estrella sigue viva, a pesar de que muchos la habían dado por muerta. Nuestro proyecto, nuestro sueño juvenil lo vemos realizado, le vemos continuidad pues nuestros hijos forman parte de él. En un futuro, dándole sin duda su propia impronta La Estrella seguirá brillando con humildad pero con fuerza en el firmamento cultural valenciano”.

Aunque cumplir casi medio siglo bien merece una fiesta por todo lo alto como profesionales discretos y nada presuntuosos que son pasan de boatos y eventos ostentosos. ¿Cómo van a celebrar sus 40 años? “Hemos dedicado nuestro esfuerzo a crear buenos espectáculos y a ofrecer a nuestro público lo mejor de nosotros, y es con ese público con el que queremos celebrarlo, así que a partir de septiembre intentaremos hacerlo de una manera bonita y divertida. Algo se nos ocurrirá, lo importante es acabar esta temporada lo mejor posible. Cumplir con la programación en las dos salas, acabar el Taller de títeres realizado desde enero en colaboración del TEM y que concluye con el Festival de Titelles al Cabanyal los días 5 y 6 de mayo, participar en el Festival de Títeres de Sevilla, viajar durante julio y agosto de gira por distintas Comunidades, empezar con la producción del próximo estreno, y descansar lo que se pueda para coger fuerzas y poder llegar al pasado mañana”.

Maite Miralles y Gaby Fariza. Imagen cortesía de la Estrella.

Maite Miralles y Gaby Fariza. Imagen cortesía de la Estrella.

Bel Carrasco

El Festival 10 Sentidos más radical

Festival 10 Sentidos
Bajo el lema ‘Invisibles’
Mayo de 2018
Diversos espacios en Valencia

El Festival 10 Sentidos ultima los detalles de la programación de su VII edición, que se celebrará en mayo. Bajo el lema ‘Invisibles’ esta cita en València, que cuenta con el apoyo principal de Caixa Popular, pretende fijar su mirada en aquellas personas que son condenadas por nuestra sociedad a ser invisibles. Los creadores europeos más radicales y vanguardistas coincidirán en este encuentro que apuesta por las artes vivas. Todos ellos se unirán al objetivo de colocar en lugares bien visibles situaciones marginales o problemáticas que no logran el suficiente eco en nuestra sociedad.

El Festival abre a la venta de entradas para algunos de los montajes que se podrán ver en mayo en València. Toda la información se puede encontrar en la página web www.festival10sentidos.com. Caixa Popular se implica una vez más en esta edición para formar parte y colaborar mientras se pone en marcha toda la estructura y la programación. La entidad sigue comprometida en dar soporte a esta cita que aúna dos de los pilares fundamentales de su filosofía, la cultura y la solidaridad. Caixa Popular confía en 10 Sentidos y prolonga su colaboración para los próximos tres años.

Romeo Castellucci. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Romeo Castellucci. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

10 Sentidos cuenta este año con la participación de Romeo Castellucci, dramaturgo, artista plástico y escenógrafo italiano y uno de los referentes del espacio teatral vanguardista en Europa. “Si el teatro no es radical, se convierte en decoración y consuelo; y el teatro no está para consolar a nadie”, ha indicado el creador, que actuará por primera vez en València y lo hará los días 16 y 17 de mayo en el marco incomparable de San Miguel de los Reyes. León de Oro en la Bienal de Venecia este artista, que no deja indiferente a nadie, presentará ‘Giulio Cesare, Pezzi Staccati’, un espectáculo conceptual, en el que Castellucci recupera partes de su histórico ‘Julio César’, que en los años noventa escandalizó y entusiasmó.

Dorky Park, de Constanza. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

Dorky Park, de Constanza Macras. Imagen cortesía de Festival 10 Sentidos.

También pasará por 10 Sentidos Constanza Macras, coreógrafa argentina afincada en Berlín, que disecciona con sus obras distintas situaciones sociales delicadas. Entre sus temas predilectos están la inmigración y la condición humana en las grandes urbes. Sus coreografías se relacionan con los debates que agitan la sociedad europea. “No me gustan los trabajos puristas. Disfruto más con una escena más sucia, caótica y dinámica”, ha asegurado la artista. Fundadora de la compañía DorkyPark, que integra bailarines, actores y músicos con intérpretes de 4 a 72 años, combina en sus trabajos texto, música en vivo, danza y vídeo. Presenta en Espai Rambleta, el 19 de mayo, ‘Hillbrowfication’, que se desarrolla en un vecindario de Johannesburgo, donde el orden social se basa según las habilidades para el baile de cada persona y donde han de sobrevivir a la xenofobia y violencia de la ciudad. Será la primera vez que su trabajo se represente en València.

Les Ballets C de la B fueron fundados en los años 80 por el coreógrafo belga Alain Platel y llaman la atención por sus piezas enérgicas que asocian la danza con el teatro, el circo o la música. Junto con Platform-K proponen ‘Monkey Mind’, una pieza dirigida por Lisi Estaras en la que trabaja con artistas con distintas capacidades en una reunión que intenta romper todo tipo de tabúes. Se ofrece en Espai Rambleta el 20 de mayo.

Sonia Gómez es performer, coreógrafa y bailarina y llega a 10 Sentidos como una de las figuras más destacadas de la escena contemporánea de nuestro país. Pondrá en marcha ‘Dancers’, un proyecto de transmisión y taller que llevará a cabo con un grupo amateur de mujeres. Además representará su solo ‘Bailarina’, que gira alrededor del deseo de moverse. Se podrán ver el 6 de mayo en el Centre del Carme.

La Subterránea, este año en Festival 10 Sentidos.

La Subterránea, este año en Festival 10 Sentidos.

Por su parte, la compañía valenciana La Subterránea  ha sido invitada por el Festival 10 Sentidos para que lleve a cabo la propuesta ‘Ser visible’, un proyecto comunitario con personas de diferentes colectivos y que se representará el 8 de mayo en Espacio Inestable. El trabajo de esta formación se caracteriza por la búsqueda de lenguajes escénicos y por su compromiso.

El bailaor Eduardo Guerrero es una de las figuras más destacadas del flamenco actual  y va dejando su impronta en los certámenes y escenarios más importantes. Nacido en Cádiz traerá su fuerza y su brío al Festival para presentar ‘A mi forma y a mi aire’ el 11 de mayo en el Audi Center Valencia y ‘El arte en cualquier esquina’ el 12 y 13 de mayo en la plaza del Ayuntamiento y el MuVIM.

La VII edición de 10 Sentidos también contará con Kor’sia, una compañía creada por cuatro jóvenes artistas con  la necesidad de comunicarse y la urgencia de utilizar un lenguaje, el del cuerpo, que la palabra no puede expresar. Representan el 13 de mayo en el Palau de les Arts ‘Cul de Sac’, pieza que explora los límites físicos y mentales que se oponen a los deseos de realización de todo ser humano.

Stopgap Dance vuelve a 10 Sentidos para homenajear a Ginger Rogers y Fred Astaire con ‘Bill&Bobby’, el 20 de mayo en el MuVIM. 10 Sentidos regresa en su VII edición, tras cuatro años, al Centre del Carme, que fue su sede inicial. Además ocupará por primera vez espacios como San Miguel de los Reyes, Espai Rambleta, el MuVIM, el IVAM, Audi Center Valencia, Espacio Inestable, Carme Teatre o los mercados de València. Estos enclaves se unen a otros habituales en el festival como el Palau de les Arts, La Nau, la Filmoteca, la galería Pepita Lumier y la plaza del Ayuntamiento. También se asomará a entornos de la ciudad menos visibles para llamar la atención sobre ellos.

Imagen de uno de los espectáculos de Festival 10 Sentidos, por cortesía del festival.

Imagen de uno de los espectáculos de Festival 10 Sentidos, por cortesía del festival.

El realismo mágico de ‘La balada del hombre pájaro’

‘La balada del hombre pájaro’, Francisco J. de los Ríos (Teatro del Sótano)
Con Manuel Aguilar, Jennifer Baldoria y Jorge Bódalo
Sala La Ulsina
Palos de la Frontera 4, Madrid
Estreno: viernes 6 de abril de 2018 a las 20:00

El crítico y literato José Antonio Pertuondo definía el realismo mágico como “una actitud frente a la realidad”; una actitud para mostrar lo irreal o extraño como algo cotidiano y común.

Y eso es ‘La balada del hombre pájaro’, un alegato por la vida y por la paz, que desborda lirismo mientras se “disfraza” de irreal para ocultarse del horror de lo cotidiano.

Es, también, un ejercicio para la reflexión, un mea culpa recitado en susurros, una oportunidad para emprender, de nuevo, el vuelo.

Manuel Aguilar. Makma

Manuel Aguilar interpreta al Hombre Pájaro, con una sensibilidad y una fuerza que convierten su trabajo en una creación digna de estudio. Sinceramente, verle interpretar esta obra es algo que se queda en la memoria. Es evidente que este personaje le estaba esperando, agazapado en un rincón durante años, escondido entre montones de notas, para saltar sobre él y fusionarse. Dudo mucho que pueda librarse de él. Manuel Aguilar será ya un Tangata Manu para siempre.

Jennifer Baldoria nos regala una nueva lección de interpretación orgánica, en su línea, reafirmando el estilo característico de Teatro del Sótano. Trágica y vulnerable, interpreta a la MUJER, abriéndose paso entre los restos de un mundo caótico, luchando por volver “a ser”, porque esta obra habla también de la necesidad de ser para alguien y así poder existir.

Jorge Bódalo nos demuestra que no existen los “papeles pequeños”, rematando la obra con unos minutos finales gloriosos, en los que su voz, grave y magnífica, resuena en la soledad de un vertedero-cementerio.

En cuanto a mí, solo puedo añadir que han merecido la espera estas casi dos décadas de reescribir una y otra vez este texto que, irremediablemente, se instalará en la memoria de aquellos que “buscan desentrañar el misterio que se esconde y palpita en el mundo” (Franz Roh).

Jennifer Baldoria y Manuel Aguilar durante un instante de 'La balada del hombre pájaro'. Fotografía cortesía de la compañía.

Jennifer Baldoria y Manuel Aguilar durante un instante de ‘La balada del hombre pájaro’. Fotografía cortesía de la compañía.

Francisco J. de los Ríos
Director de Teatro del Sótano

Lo que nos separa y nos une

Les set diferències, de El Pont Flotant
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 26 de marzo al 6 de mayo de 2018

El Teatre Escalante produce el primer montaje de la compañía valenciana El Pont Flotant dirigido a público infantil. La propuesta, programada del 26 de marzo al 6 de mayo en el Teatro Talia, es una reflexión sobre la diversidad y lleva por título ’Les set diferències’. El lenguaje del cuerpo, la música, el juego, el humor y la mezcla de las historias reales de los intérpretes con la ficción son algunos de los ingredientes de un espectáculo que reflexiona a propósito de lo que realmente nos separa y nos une a las personas.

“El Pont Flotant son una de las voces más personales del teatro valenciano actual. Sus espectáculos siempre tienen un componente humano y social, a menudo autobiográfico, que los acerca mucho al espectador. Todos los miembros de la compañía están inmersos en la aventura de la maternidad-paternidad y pensé que estarían haciéndose mil y una preguntas sobre la niñez y cómo enfrentarse al reto de la educación de los hijos…”, valoró el director artístico de Teatre Escalante, Josep Policarpo, acerca de su apuesta por la compañía.

Presentación de 'Les set diferències' en el Teatre Talia. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

Presentación de ‘Les set diferències’ en el Teatre Talia. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

‘Les set diferències’ nos muestra en escena a personas de rasgos físicos y de orígenes muy distintos. Sobre el escenario suben seis intérpretes, dos valencianos y cuatro procedentes de Guinea Ecuatorial, Bangladesh, Perú y China. Hay pieles negras, blancas, rosas; ojos alargados, redondos; labios gordos, delgados; africanos, asiáticos, europeos… Un montón de formas y colores, un abanico de lenguas, de costumbres y de maneras de entender la vida que resumen la diversidad humana con la que convivimos día en día.

“La obra se llama ‘Las siete diferencias’, pero habla precisamente de lo contrario, de la igualdad. Es muy importante que desde pequeñas y pequeños eduquemos en determinados valores, entre ellos el de la igualdad de derechos, independientemente de sexo, raza y estatura”, subrayó la diputada de Inclusión Social, Teatros y Memoria Histórica, Rosa Pérez Garijo.

“El gran reto ha estado en cómo dirigirnos al público infantil, cómo acercarnos a él conservando nuestro lenguaje, nuestra mirada personal. Pensar, sentir desde nosotros pero con un ojo en esa mirada curiosa, rápida -siempre van por delante-, atenta, inquieta y exigente de los niños para que les resulte atractivo, entretenido, sugerente. Y, al mismo tiempo, documentarnos sobre su conocimiento y sus opiniones sobre el tema. Nuestra mirada a través de la suya”, detallaron Pau Pons y Jesús Muñoz, que asumen la dramaturgia y el protagonismo de la octava obra de la compañía. Sus otros dos miembros, Joan Collado y Àlex Cantó, se encargan en esta ocasión de la producción y la escenografía.

El escenario está conformado por una mesa, cuatro sillas y un surtido de cajas que guardan todo tipo de objetos. Por su calidad practicable, las cajas han dado mucho juego a la compañía para jugar, como lo harían los niños, e inventar historias. Así mismo, las cajas tienen un gran papel simbólico, pues representan el viaje, la mudanza y el cambio. “Es todo aquello que te llevas cuando te vas a otro lugar, pero también, por defecto, todo aquello que no cabe, que no puedes llevarte. Las cajas son los recuerdos, la memoria, por eso también nos ayudan a reconstruir parte de esas historias”, agregaron Pons y Muñoz.

Pau Pons durante la presentación de 'Les set diferències', de El Pont Flotant. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

Pau Pons durante la presentación de ‘Les set diferències’, de El Pont Flotant. Imagen cortesía de Teatre Escalante.

Mujeres rebeldes allende los tiempos

L’Espill, de Jaume Roig, bajo la dirección de Pep Sanchis
Teatre Micalet
C / Guillem de Castro, 73.Valencia
Del 1 al 4 de marzo de 2018

La compañía teatral valenciana CRIT (ganadora del premio Talento Joven Comunidad Valenciana 2018) sube de nuevo a los escenarios la versión teatralizada de ‘L’Espill’ de Jaume Roig, uno de los clásicos del Siglo de Oro valenciano protagonizado por los actores Anna Marí y Daniel Tormo, con la dirección de Pep Sanchis.

En esta ocasión, las representaciones en el Micalet suponen una celebración por distintos motivos: la buena noticia que supone haber alcanzado las 200  representaciones de un espectáculo, la presentación de la tercera edición del texto (Ed. Del Bullent) y el hecho de que se exhiba, en fechas cercanas al Día de la Mujer, esta adaptación de ‘L’Espill’ que reivindica la rebeldía de muchas mujeres ante las marginaciones e imposiciones sufridas a lo largo de la historia.

Escena de 'L'Espill'. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Escena de ‘L’Espill’. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

‘L’Espill’ es una de las piezas más importantes de la literatura medieval en Valencia. La adaptación de Anna Marí parte del original y da voz a los distintos personajes que forman parte del universo del narrador. Este es un espectáculo fresco, muy divertido y atrevido que nos aproxima a una de las novelas más brillantes y desternillantes de nuestra literatura, y pone sobre la mesa los conflictos de género desde la Edad Media hasta nuestro días.

Para Anna Marí, “el hecho de encontrar en la novela un número importante de mujeres que se rebelan contra las imposiciones del protagonista, nos obliga a releer desde el punto de vista de la igualdad este ejemplo de literatura misógina”.

Las funciones están programadas del 1 al 4 de marzo en el Teatro Micalet de Valencia, jueves y viernes a las 20:30 y sábado y domingo a las 19 horas. Las entradas ya están a la venta a través de la web del teatro y en la taquilla del teatro.

Escena de 'L'Espill'. Imagen cortesía de Teatre Micalaet.

Escena de ‘L’Espill’. Imagen cortesía de Teatre Micalaet.