‘Las amazonas’ expugnan Sagunt a Escena

‘Las amazonas’, de Magüi Mira
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Viernes 17 y sábado 18 de agosto de 2018

El festival Sagunt a Escena continúa este fin de semana con uno de los platos fuertes de su programación, ‘Las amazonas’, que se verá en el Teatro Romano de Sagunto los días 17 y 18 de agosto de 2018.

‘Las amazonas’ ha sido dirigida y adaptada por Magüi Mira, a partir de la obra ‘Pentesilea’, de Von Kleist, y está interpretada por Silvia Abascal, Loles León, Maxi Iglesias, Xabi Murua, Antonio Hortelano, Olivia Molina, Laura Pamplona y Karina Garantivá, y un coro de diez amazonas. El espectáculo cuenta también con la coreografía de Yoshua Cienfuegos y el vestuario de Lorenzo Caprile.

La actriz Silvia Abascal protagoniza 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

La actriz Silvia Abascal protagoniza ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Estos personajes, las amazonas, han sido fuente de inspiración desde la ‘Ilíada’ de Homero hasta nuestros días. Nos sigue apasionando el mito fascinante de mujeres guerreras que se rebelan ante el abuso físico de los hombres.

Esas mujeres se hartaron de ser botín de guerra, decidieron vivir sin hombres y llegaron a amputarse para dejar de ser el sexo débil. Se quitaban un pecho para poder manejarse mejor con el arco. Cazaban a los hombres y los sometían. Los obligaban a procrear y, si parían una niña, se la quedaban; si era un niño, lo pasaban a cuchillo.

De entre las duras guerreras aparece Pentesilea, que transgrede el orden de la comunidad al enamorarse de Aquiles, lo que enciende la pasión y desata la tragedia.

Un instante de la representación de 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

El gran acierto de la versión del mito de las amazonas que nos ofrece Magüi Mira es su mirada crítica sobre esa perversión lógica que puede llevar a entender que la liberación femenina pasa por la asimilación de los comportamientos y valores masculinos.

Superado el romanticismo de la ‘Pentesilea’, de Von Kleis, la directora ha metido sus dedos y su inteligencia en las profundidades de la mujer enamorada para lanzar un grito de guerra; un grito descarnado contra el amor que destruye, que se convierte en sangre derramada, que siempre provoca víctimas. Así, muestra cómo el amor puede ser un veneno, algo posesivo y destructor.

El espectáculo viene de ser representado en el Festival de Mérida, donde ha cosechado un gran éxito.

La próxima representación del festival será, dentro de la programación Off Romà, la función ‘Classe’, de Guillermo Calderón, adaptada y dirigida por Xavier Puchades, que se podrá ver en el Centro Cultural Mario Monreal el miércoles 22 de agosto a las 20.30 horas.

Un instante de la representación de 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

 

Las escénicas delicias del Bosco en Sagunt a Escena

‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Jueves 9 de agosto de 2018 a las 22:30

Sagunt a Escena continúa su programación con un espectáculo de la mejor danza internacional, ‘El jardín de las delicias’, creación de la coreógrafa canadiense Marie Chouinard para su compañía, realizada en coproducción con la Jheronimus Bosch 500 Foundation de Holanda, con motivo del quinto centenario de la muerte del pintor.

La propuesta está dividida en tres actos: ‘El jardín de las delicias’, ‘Infierno’ y ‘Paraíso’, inspirada en el famoso tríptico del Bosco, la misma división de la obra expuesta en el Museo del Prado. Chouinard no ha querido reproducir las mismas escenas en la coreografía, pero se postulan algunas imágenes que nos recuerdan a las del cuadro.

La coreógrafa afirma que “no ha intentado representar la obra original”, pero los que acudan al espectáculo presenciarán un “reflejo” del cuadro, en tanto que no se ha concebido de un modo independiente del concepto original de Jerónimo Bosco, desarrollándose en simbiosis conceptual con la ínclita obra del pintor oriundo del extinto Dudaco de Brabante. En cuanto a la forma de llevarlo a escena el espectáculo está formada por gestos sencillos de los bailarines que se dejan llevar por la posición de sus cuerpos.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

La reputación internacional de esta compañía, fundada en 1990, tiene sus raíces en la primera creación de Chouinard en 1978, un solo titulado ‘Cristalización’. Este trabajo demostró inmediatamente su originalidad e integridad y fue seguido por medio centenar de trabajos que incluían espectáculos de acción, trabajos vocales, instalaciones y películas, en las que perfeccionó su interés por la investigación formal y los misterios del cuerpo humano en todos sus aspectos.

De 1978 a 1990, Marie Chouinard actuó sola en el escenario, viajando alrededor del mundo, absorbiendo varias culturas, técnicas y filosofías, que transformaría en un lenguaje personal con una resonancia universal. Desde entonces la coreógrafa explora la poética del cuerpo en directas, inteligibles y siempre sorprendentes maneras. Cada pieza es una odisea a través de la historia de la humanidad, mientras evita la cronología o la linealidad de una narrativa.

Con un trabajo despojado de su desnuda esencia se consigue un efecto teatral casi operístico, los elementos del arte vivo son traídos a un primer plano a través de varias técnicas de composición y puesta en escena. Aunque sus obras puedan ser percibidas como provocadoras, son senderos hacia la libertad y la compasión, donde el humor es posible.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Además de directora de su compañía, Marie Chouinard es presidenta fundadora del Premio de la Danza de Montreal, artista de danza asociada del Centro nacional de Artes de Canadá y directora de danza de la Bienal de Venecia.

Desde su fundación en 1990, la Compañía Marie Chouinard ha actuado por todo el mundo y coproduce sus creaciones con socios como la Bienal de Venecia, el Festival de Danza Internacional ImPulsTanz (Viena), el Théâtre de la Ville (París), el Festival TransAmériques (Montreal) y el Centro Nacional de Artes (Ottawa). La compañía tiene un gran repertorio de trabajos y la mayoría sigue representándose a nivel internacional. ‘La Consagración de la Primavera’ ha sido representada durante más de 25 años y se ha convertido en un clásico en la historia de la danza contemporánea.

Los trabajos de la coreógrafa también aparecen en los repertorios de grandes compañías de ballet como el Ballet Nacional de Canadá, São Paulo Companhia dance, Ballets de Monte-Carlo, el Göteborgs Operan y el Gulbenkian Ballet. Además, desde 2015, Marie Chouinard ha creado trabajos para otras compañías, como la Martha Graham Dance Company y los Ballets de Montecarlo.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

 

#Identidad para la nueva temporada del IVC

Avance de programación 2018-2019 de los teatros Principal y Rialto de València

El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha presentado el avance de la programación de artes escénicas para la temporada 2018-2019 en el teatro Principal y en el teatro Rialto de València, bajo el lema #Identidad. Al acto han asistido el director general del IVC, Abel Guarinos, y el director adjunto de Artes Escénicas del IVC, Roberto García.

El director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ha explicado que “con el lema #Identidad queremos dar un paso adelante después del cambio de filosofía que ha significado la temporada 17-18 respecto de las temporadas pasadas. Profundizamos en la apuesta por la coherencia de la programación y por una marca pública de calidad. De este modo, esta temporada 18-19 busca la identidad de los teatros Rialto y Principal de València, es decir, busca singularizar las salas y ponerlas en valor”.

“Además, la producción propia reflexionará sobre las múltiples caras de este concepto de identidad: la identidad de barrio, la identidad digital, la identidad europea, la identidad emocional, la identidad cultural o la identidad de clase”, ha concluido Guarinos.

El Teatro Rialto se convierte esta temporada en un centro que programará producciones propias. Un proyecto que supone un cambio de paradigma trascendental y que tendrá el objetivo de conectarse con la sociedad, gracias al Plan de desarrollo de audiencias ‘Habitamos el teatro’.

El Teatro Principal, por su parte, se ratifica como un centro de exhibición de referencia en artes escénicas por la calidad de sus propuestas y donde se estrenarán también producciones de gran formato. Una nueva programación que lleva el lema “Un TEATRO PRINCIPALmente para ti”.

Como señala el director adjunto de Artes Escénicas, Roberto García, “tenemos como objetivo fundamental esta temporada la captación y la fidelización de públicos para conseguir el acceso de toda la sociedad a nuestra actividad cultural y, especialmente, del público joven que, en estos momentos, se siente alejado de la oferta cultural general”.

Asimismo, desde el IVC se continúa trabajando para fomentar la creación e impulsar las industrias escénicas. La apuesta por la producción propia se duplica en la temporada 2018-2019 y pasamos de 4 a 9 producciones propias de teatro y de 1 a 3 producciones de danza.

Esta temporada también significa la recuperación de los Premios de las Artes Escénicas Valencianas, con los que el IVC quiere reconocer el trabajo y la excelencia de los profesionales valencianos. La gala de entrega será retransmitida por À Punt televisión y, a partir de septiembre, se darán detalles de esta.

Teatro Principal de València

Según Roberto García: “El Teatro Principal tendrá una programación de lujo con algunos de los nombres de referencia de las artes escénicas en el ámbito valenciano, estatal e internacional”.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

La temporada empezará con el estreno mundial de ‘Santos, i ara què’, creación de Ximo Solano, un homenaje al genial pianista, compositor, pintor, escultor y ‘performer’ de Vinaròs Carles Santos y a su obra. En octubre se podrá ver ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi, una comedia negra de suspense que reflexiona sobre la mentira.

‘Antígona’, coproducción del IVC con la Compañía Ferroviaria de Elche, estrenada en Sagunt a Escena, se podrá disfrutar durante el mes de noviembre. Una versión libre inspirada en el clásico de Sófocles con las posibilidades que ofrecen los nuevos lenguajes expresivos. El mejor teatro balear llegará a finales de noviembre con dos producciones del Teatro Principal de Mallorca: ‘La nit de Catalina Homar’ y ‘Les darreres paraules’, que giran alrededor del personaje del archiduque Lluís Salvador. Para acabar noviembre asistiremos al estreno de la producción del IVC ‘Sorra blava’, de Alejandro Tortajada y Laura Sanchís, proyecto ganador de la convocatoria abierta “Cinc elevat a cinc”. En diciembre se programará el último espectáculo del actor Alberto San Juan, ‘Mundo obrero’, producida por Teatro del Barrio y Teatro Español, una obra sobre la lucha obrera que alcanza desde finales del siglo XIX hasta los nuestros días. En Navidad se repondrá ‘Tic-Tac’, la producción propia premiada como mejor espectáculo musical en la última edición de los Premios MAX de artes escénicas. Después será el turno de la deliciosa comedia ‘La valentía’, la última obra del prestigioso dramaturgo Alfredo Sanzol.

‘El preu’, un texto de uno de los más grandes dramaturgos del siglo XX, Arthur Miller, se podrá ver en el Principal el mes de febrero. Pere Arquillué y Ramón Madaula interpretan, bajo la dirección de Sílvia Munt, a dos hermanos que se reencuentran en el desván de la casa familiar después de 16 años sin hablarse. Igualmente, el mes de febrero estará dedicado a un ciclo de espectáculos internacionales. Se podrán ver el circo de la compañía francesa The Rata Pack con ‘Speakeasy’, obra que recrea en el escenario los bares clandestinos que surgieron en Estados Unidos durante la ley seca, y el teatro físico de la compañía británica Ghecko, con ‘Missing’.

El musical vuelve en marzo de la mano de la compañía Dagoll Dagom, que hacía 13 años que no pasaba por València, con su último espectáculo,‘Maremar’, una adaptación de ‘Pericles, príncep de Tiro’, de William Shakespeare, con música inspirada en la obra de Lluís Llach.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

La programación se completa con tres estrenos mundiales que llenarán el teatro Principal hasta el final de la temporada. Se trata de ‘El Muro’, de la compañía valenciana La Teta Calva, creación de Maria Cárdenas y Xavo Giménez con música de Carles Chiner; la nueva producción de danza del IVC, dirigida por la prestigiosa coreógrafa alcoyana Sol Picó, y una coproducción del IVC, la Diputació de València y el Festival Griego de Barcelona, escrita y dirigida por Jordi Casanovas, sobre el cambio de ciclo histórico que se inició el año 92, con el declive de la Ruta del Bakalao, los crímenes de Alcàsser y una nueva manera de hacer política tan personal como irresponsable. Un espectáculo que lleva por título ‘Valenciana (la realitat no és suficient)’.

Teatro Rialto

“El Teatro Rialto estrena su nuevo proyecto «Habitamos el Rialto», que tiene como objetivo crear una comunidad de espectadores y espectadoras vinculada de manera profunda a los procesos de creación y exhibición de las producciones propias. Un plan de desarrollo de audiencias destinado a la captación y la fidelización de nuevos públicos, especialmente los espectadores y espectadoras jóvenes”, ha explicado Roberto García.

El Teatro Rialto trabajará con una red de institutos de Secundaria que colaborarán con este nuevo proyecto. Se trabajará conjuntamente con el alumnado y el profesorado para desarrollar experiencias físicas y emocionales con los montajes que pasarán por la sala.

De esta manera, participarán en las obras asistiendo a los ensayos, llevando los equipos artísticos a los centros, organizando coloquios, elaborando los programas de mano, creando un club de espectadores, convirtiéndose en reporteros de los procesos, trabajando con profesionales para aprender a crear contenidos y a usar las herramientas digitales. Con todo eso aprenderán a entender y a amar a las artes escénicas. En definitiva, conseguir que el alumnado se sienta cocreador y corresponsable, y así construir espectadores activos, críticos y no estandarizados.

Imagen del cartel de la obra '‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

Imagen del cartel de la obra ‘‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

También se crearán sinergias con otras instituciones como la Universitat de València, el Institut Valencià de la Juventut y las escuelas de arte dramático para implicar a todas estas comunidades en el proyecto del Teatro Rialto. Todo relacionado a una apuesta sin precedentes por la producción propia.

La temporada en el Rialto empezará con la coproducción ‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, un espectáculo que nace de las conversaciones con los vecinos y vecinas del barrio del Cabañal y que reflexionará sobre la identidad de barrio. Noviembre será el mes de la obra ‘Alexandria’, de Guadalupe Sáez y Mertxe Aguilar, un espectáculo sobre la identidad digital que mezcla teatro, música y videomapping, y que nos habla de cómo la huella digital que dejamos en manos de las grandes corporaciones y las redes sociales han cambiado radicalmente nuestra identidad y la manera de relacionarnos.

En diciembre podremos disfrutar de ‘Faust’, de Arturo Sánchez Velasco y Jaume Policarpo, una revisión del clásico de Goethe desde una óptica contemporánea y con una seductora estética que mezcla actores con títeres de tamaño natural y una escenografía cautivadora, que reflexionará sobre la identidad europea.

La danza será la protagonista en enero con ‘Més a prop’, de Noèlia Liñana, un montaje que tiene el objetivo de acercar la danza al público adolescente y joven a través del reconocimiento y la identificación de las emociones. El gran clásico valenciano y universal ‘Tirant lo Blanch’, de Joanot Martorell, sube al escenario los meses de febrero y marzo con una coproducción del IVC con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. El espectáculo, llamado ‘Tirant’, escrito y dirigido por Paula Llorens y Eva Zapico, planteará una nueva y sorprendente versión que mezcla la palabra y el teatro físico para hablar de identidad cultural.

‘Tot explota’, creación de Carla Chillida, es la propuesta para los meses de marzo y abril. Un espectáculo comprometido socialmente que nos habla de identidad de clase en los tiempos actuales y de las nuevas y sutiles maneras de explotación de las personas. La última producción del IVC en mayo será ‘Tórtola’, texto de Begoña Tena, nacida en el primer Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’ Josep Lluís Sirera, que será dirigida por Rafa Calatayud.

Además, el Rialto continuará como una de las sedes del festival Danza València durante el mes de abril y, ya para cerrar la temporada, se podrán ver las lecturas dramatizadas de textos del segundo Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

 

 

Los Fantasmas de “Prácido Domingo”

‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’, de la compañía Prácido Domingo
Espacio Inestable
Aparisi i Guijarro 7, Valencia
5 y 6 de Julio de 2018

El pasado 5 de Julio tuvo lugar la interpretación de la danza teatro ‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’, realizada por la compañía Prácido Domingo en la sala Espacio Inestable. La sala, en este 2018, ha cumplido su 20 aniversario como compañía teatral y 15 años como sala de exhibición. A modo de celebración realizaron un ciclo de obras de danza para acabar la temporada.

‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’ es una obra que nos habla de nuestros fantasmas, de cómo forman parte de nosotros y cómo pasan de un cuerpo a otro sin que nos demos cuenta. Esta obra trata del amor, el dolor, el sufrimiento, la angustia, la calma y todas esas sensaciones que nos causan las experiencias que vivimos en nuestro día a día y que nunca se separan de nosotros. Estos fantasmas toman el control de nuestro cuerpo convirtiéndonos en sus marionetas, simples desechos de carne a su merced, dejándonos dos opciones: seguir bajo su control o luchar contra ellos.

Fotografía de la obra 'No hay que ser una casa para tener fantasma'. Imagen cortesía de Prácido Domingo.

Fotografía de la obra ‘No hay que ser una casa para tener fantasma’. Imagen cortesía de Prácido Domingo.

La obra se asienta en tres pilares fundamentales: la danza butoh, el Aikido y la danza contemporánea. La danza butoh tiene su origen tras finalizar la II Guerra Mundial; se buscaban nuevas formas de expresión con el cuerpo que representaran la situación que se vivía en Japón durante la década posterior a la explosión de las bombas atómicas. El bailarín se convierte en una marioneta y con ella intentan expresar los temas más internos del yo, nuestros fantasmas. La danza butoh es una danza tranquila y muy expresiva que, en esta obra, se ve interrumpida por el Aikido, de movimientos bruscos y secos. El Aikido es un arte marcial que busca la defensa personal y el conocimiento total del individuo tanto corporal como espiritualmente. La danza contemporánea actúa de aglutinante final entre el Aikido y el butoh.

La obra se debate entre esta dualidad. Los actores pasan de la tranquilidad al conflicto y viceversa. El Aikido y la danza butoh forman un todo en el escenario al igual que lo hace el yin y el yang en el taoísmo. Esta dualidad explica nuestro eterno conflicto con nuestros fantasmas. En la obra, el control es total cuando hacen de marionetas, formando figuras imposibles y agarrándose de formas impensables, siendo arrastrados por quien les controla en ese momento. El contraste del Aikido nos lleva a una danza frenética, pero silenciosa, acompañada simplemente por las pisadas de los bailarines y sus jadeos.

La obra tiene lugar en un escenario vacío, con unos pocos focos que iluminan los cuerpos de los bailarines de una forma tenue. Los focos forman luces y sombras por todo el escenario, con las que juegan, creando, así, formas abstractas acompañadas con susurros y risas de los intérpretes, posibilitando un espacio onírico perfecto para recrear nuestra relación con los fantasmas que nos rodean.

Fotografia de la obra 'No hay que ser una casa para tener fantasmas'. Imagen cortesia de Prácido Domingo.

Fotografia de la obra ‘No hay que ser una casa para tener fantasmas’. Imagen cortesia de Prácido Domingo.

Prácido Domingo es una compañía teatral gallega compuesta por Belén de Bouzas, Francisco y Diego Martínez, exalumnos de la ESAD de Galicia. Con esta obra consiguieron el primer premio en el certamen Xuventude Crea, organizado por la Xunta de Galicia.

Espacio Inestable cerró la temporada con ‘La femme qui marche’, de Natalia Fernades, una obra que trabaja con la idea del conocimiento a través del cuerpo y la experiencia física como motor del pensamiento. El 4 de Septiembre de 2018 volverán a abrir sus puertas con el Festival Internacional de Teatro y Danza.

Fotografía de los tres actores de la obra: Belén de Bouzas, Francisco y Diego Martínez. Imagen cortesía de la compañía Prácido Domingo

Fotografía de los tres actores de la obra: Belén de Bouzas, Francisco y Diego Martínez. Imagen cortesía de la compañía Prácido Domingo

José Antonio López

Caronte cierra la temporada en Sala Russafa

Caronte y las ventanas indiscretísimas, de Harold Zúñigan
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 5 al 8 de julio de 2018

La séptima temporada de Sala Russafa concluye esta semana con el estreno absoluto de Theatretk, formación colombiano – valenciana residente en el centro cultural desde hace cuatro años, donde ha creado sus últimos cuatro espectáculos.

Del 5 al 8 de julio puede verse su última propuesta, ‘Caronte y las ventanas indiscretísimas’. Una nueva comedia absurda, con toques existenciales, que ofrece un personal y actualizado acercamiento al mito griego sobre el tránsito a la otra vida, en el que un barquero lleva a los muertos en un paseo en barca a la otra orilla.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Harold Zúñigan escribe y dirige esta obra que nace a modo de secuela, continuación de la serie iniciada con ‘Gloomy Sunday’, un montaje estrenado la pasada temporada en la sala y que recientemente ha visitado Lituania y Alemania, dentro de una gira europea. “Partimos de una premisa similar: un protagonista que se enfrenta a una situación algo surrealista y de la que no puede escapar. En Gloomy era un suicida que nunca podía llevar a cabo su propósito. Y aquí tenemos a Caronte, tratando de escapar de su trabajo”, explica el dramaturgo.

“La idea era imaginar cómo sería su vida actual, después de llevar milenios remando de una orilla a la otra. Y, lógicamente, Caronte está cansado de su trabajo. Así que los dioses intentan motivarle con algunos cambios, instalándole en un enorme rascacielos lleno de ventanas, a través de las cuales hace atravesar a los fallecidos para que entren en la eternidad”, explica el autor. Pero el aburrimiento acaba apareciendo de nuevo y Caronte desea escapar. Encontrará la ocasión perfecta con la llegada de una pareja de hermanos, algo desconcertados ante su muerte y sin el óbolo, obligada moneda con la que pagar su viaje.

La historia de estos tres personajes sirve para hablar de temas como el hastío y la desmotivación. “Queríamos reflejar cómo la sociedad intenta anular nuestra capacidad de transformar las cosas, cómo nos  entretiene con una actividad constante y frenética. Pero, al tiempo, nos amansa con un confort casi perpetuo. El esfuerzo prácticamente ha desaparecido, la vida moderna está llena de comodidades que no valoramos, que damos por sentado”, comenta el director y dramaturgo. Cuando Caronte las pierda, encontrará la fuerza para rebelarse.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Otros de los temas que aparecen son la desorientación vital o el despertar de la voluntad propia, pero no desde las reflexiones sesudas, sino desde el humor”, aporta Zúñigan sobre una trama llena de ingenio, que juega a descolocar al espectador y a buscar su complicidad. “Hemos creado situaciones que pueden parecer incongruentes, pero que también son muy cotidianas y en las que cualquiera puede verse reconocido”, señala el dramaturgo.

Durante todo el fin de semana puede disfrutarse de este texto que llama a la toma de conciencia desde la sonrisa, describiendo síntomas de la sociedad contemporánea que “probablemente han crecido en los últimos tiempos, pero que seguramente ya estaban ahí cuando Caronte empezó sus viajes en la famosa barca”, bromea el autor.

Saoro Ferré, Lucía Poveda y Jose Doménech componen el elenco de un montaje cuya escenografía e iluminación tienen una potente presencia artística y que cuenta con la  música original de Johnny B Zero. El domingo 8, tras la función, Sala Russafa invitará al público asistente a una pequeña fiesta con la ambientación musical de Gibertástico y un pequeño cóctel para celebrar el fin de temporada.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Caronte y las ventanas indiscretísimas. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¡Los Piratas Asaltan el Teatro Olympia!

¡Los Piratas Asaltan el Teatro Olympia!
Teatro Olympia
Carrer de Sant Vicent Màrtir, 44. València
Hasta el 22 de julio de 2018

El pasado 28 de Junio comenzó un ciclo de obras teatrales organizado por la escuela de artes escénicas ‘Off’. Este ciclo de obras se compone tanto de obras compuestas por integrantes de la propia escuela, como de interpretaciones de grandes obras teatrales como ‘Ubú Rey’, de Alfred Jarry, o ‘Historia de una Escalera’, de Buero Vallejo. La obra teatral de la que tratará este artículo es ‘Piratas: Aventura en el Mar de Plástico’, escrita por Umar Ruiz e interpretada por la compañía Arieta Teatre.

‘Piratas: Aventuras en el Mar de Plástico’ se ubica en un futuro distópico donde la contaminación ha acabado con el mundo tal como lo conocíamos. La Capitana Jade y Otis, interpretados por los actores Violeta Moreno y Umar Ruiz, suben a su barco y ponen rumbo al pasado para salvar el mundo. Este concepto que a primera vista nos podría dar una idea de una obra dura, al contrario se nos presenta de una forma amena, adaptada a un público infantil tomando el recurso de los piratas para mostrar a los más pequeños la responsabilidad que tenemos respecto a la contaminación de una forma divertida para que, como ha comentado la compañía, no encuentren la introducción de éste como algo brusco o como una norma u obligación.

La Capitana Jade y Otis montados en el barco. Imagen cortesía de Violeta Moreno.

La Capitana Jade y Otis montados en el barco. Imagen cortesía de Violeta Moreno.

En la obra se mezclan clichés clásicos como el recurso de los piratas o el malo, encarnado por el tataranieto del capitán Barbanegra, interpretado por Umar Ruiz (el cual es malo sin tener algún motivo o un pasado traumático), con la introducción de elementos de la cultura actual, como puede ser la estética steampunk que recuerda a largometrajes como ‘Waterworld’, viajes en el tiempo donde hacen un guiño a la serie ‘Doctor Who’, canciones famosas como ‘Quiero oir tu voz’ de Mago de Oz y, cómo no, la archiconocida saga de Piratas del Caribe.

La obra usa muy pocos recursos en el escenario. El espacio central queda enmarcado por el barco de la Capitana Jade. Los actores han comentado que el barco es totalmente reciclado usando recursos como palés. El barco nos transporta a distintos lugares como el mar futurista plagado de plástico o al lejano Oriente y, aunque no haya un gran atrezzo que lo justifique, la interpretación de los actores y el vestuario dan por válidas esas ubicaciones.

La Capitana Jade y Barbanegra enfrentándose. Imagen cortesía de Violeta Moreno.

La Capitana Jade y Barbanegra enfrentándose. Imagen cortesía de Violeta Moreno.

La compañía Arieta Teatre ha dado sus primeros pasos con esta obra de teatro. La compañía se compone por los dos actores mencionados con anterioridad: Violeta y Umar. Es una compañía de teatro que quiere enfocarse a un público escolar y que en un futuro quieren tocar otros temas usando la misma fórmula que en ‘Piratas: Aventura en el Mar de Plástico’. El uso de estos recursos harán la entrada más amena a temas tan serios para un público infantil que suele vivir inconsciente ante esos problemas que le afectarán en el futuro sin quitarles su inocencia.

La obra se seguirá interpretando los domingos 8, 15 y 22 de julio en la Sala Off, en el Carrer del Túria, 47. Si queréis aprovechar para ver a la escuela Off en el Teatro Olympia tenéis hasta el 3 de Julio.

Cartel de la obra de teatro "Piratas: Aventura en el mar de plástico". Cortesía de la Sala Off.

Cartel de la obra de teatro “Piratas: Aventura en el mar de plástico”. Cortesía de la Sala Off.

José Antonio López

El Festival Tercera Setmana, muy ocupado

Festival Internacional de Artes Escénicas Tercera Setmana
Diferentes espacios de Castellón, Alicante y Valencia
Del 31 de mayo al 17 de junio de 2018

El Festival Internacional de Artes Escénicas Tercera Setmana, iniciativa de AVETID y celebrado entre el 31 de mayo y el 17 de junio en València, Alicante y Castellón, ha cerrado su tercera edición con un balance positivo, tanto a nivel artístico como de respuesta de público, con un 71% de ocupación total en los espacios en los que se programó. El número de espectadores en las tres ciudades ha sido de 23.000 personas, siendo 6.000 de ellas en salas y teatros y 17.000 en los espectáculos realizados en espacios urbanos.

Festival Tercera Setmana. Imagen cortesía de la organización.

Festival Tercera Setmana. Imagen cortesía de la organización.

La más internacional de todas las ediciones de Tercera Setmana celebradas hasta la fecha ha contado con el respaldo de la ciudadanía, que ha sabido valorar el esfuerzo que ha realizado el festival para programar espectáculos de México, Francia o Uruguay. Como indica Tomás Ibáñez, director artístico del certamen junto a Paco Macià, “se han presentado espectáculos de texto, teatro físico, musicales, danza, calle, interdisciplinares. Una selección de lo más novedoso y de actualidad. Hemos querido que las diferentes especialidades y visiones estéticas y temáticas de las artes escénicas fuesen vistas en las tres ciudades sedes del festival. El balance no puede ser más alentador después de oír los comentarios del público y de la crítica especializada que ha destacado la diversidad, calidad y riesgo de las propuestas”.

Este año, en Tercera Setmana, han participado un total de 33 compañías, llevándose a cabo 52 representaciones en 14 salas y 12 espacios abiertos en 3 ciudades. El certamen programó hasta cinco estrenos absolutos, doblando casi la cantidad del año anterior. Cuatro de ellos, además, producciones valencianas, reforzando el apoyo que desde el festival siempre se ha tenido hacia los profesionales locales.

Festival Tercera Setmana. Imagen cortesía de la organización.

Festival Tercera Setmana. Imagen cortesía de la organización.

Desde Tercera Setmana siempre se ha confiado en la responsabilidad y compromiso social de las artes escénicas. En las dos primeras ediciones, este aspecto se visualizó a través de determinadas obras programadas como Nafrat, el viatge de la vergonya o Dona no reeducable. En 2018 se ha ido más lejos y algunos de los espectáculos han contado con la presencia de jóvenes tutelados, con una estupenda acogida por parte de ellos. Una vía social que desde el festival no solo se pretende mantener, sino potenciar, en próximas ediciones.

Por segundo año consecutivo, y en el marco del certamen, se celebraron los encuentros interprofesionales Connexions, en colaboración con el IVACE, la Fundación SGAE y la Universitat de València, con participantes del resto de España y de países como Argentina o Chile. Para Tomás Ibáñez, “se trata de un espacio de reflexión destacado dentro de Tercera Setmana. Nos permite hablar y enriquecernos de los diferentes puntos de vista y lo que es todavía más importante, crear espacios para posibles colaboraciones entre festivales y las compañías que participan en la programación”.

Trío Petrakis en el Festival Tercera Setmana. Imagen cortesía de la organización.

Trío Petrakis en el Festival Tercera Setmana. Imagen cortesía de la organización.

Sala Russafa entrega sus VII Premis del Públic

VII Premis del Públic de Sala Russafa
Sala Russafa
Dénia 55, València
17 de junio de 2017

Por séptimo año consecutivo, los espectadores han tomado la palabra y se han entregado los Premis del Públic de Sala Russafa, una modesta iniciativa que se suma a otros galardones como los otorgados por la AAPV (Associació d’Actors i Actrius Professionals Valencians) o AVETID (Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià), a la espera de que se pongan en marcha los anunciados en 2017 por la Consellería de Cultura.

“Llevamos con esta iniciativa desde que inauguramos y hemos visto cómo han ido creciendo los premios del público en otros municipios y ciudades. De hecho, Arden, compañía impulsora de Sala Russafa, los ha ganado con ‘Shakespeare en Berlín’ en L’Alcudia y El Puig, dentro de la Comunitat. Y ha sido finalista en el festival riojano de Haro. Así que conocemos las dos vertientes de este tipo de reconocimientos, la de quien otorga y la de quien recibe. Creemos que son fundamentales para dar un empujoncito a los profesionales del sector y que fue una gran noticia que las instituciones valencianas volvieran a recuperar sus galardones para las artes escénicas, pero parece que no terminan de arrancar”, comenta Juan Carlos Garés, director de Sala Russafa.

Según explica, los Premis del Públic de Sala Russafa tienen un doble propósito: “por una parte, queremos que los espectadores vean que no son un sujeto pasivo, que tienen la oportunidad de establecer una relación diferente con las artes escénicas y con la sala, de interactuar y dar su opinión sobre los espectáculos que programamos. Por otra, estos humildes galardones buscan que los actores, músicos, bailarines, etc., que llenan de arte y creatividad nuestro escenario, vean reconocido su trabajo”, señala Garés.

El sistema es sencillo: tras cada representación, los espectadores han podido cumplimentar una papeleta puntuando del 1 al 10 el espectáculo que acababan de ver, exceptuando los producidos íntegramente por la compañía Arden (vinculada a la dirección del centro) o la propia Sala Russafa.

Al acabar la temporada de programación regular, se ha hecho el recuento de todos los votos recogidos, sacando una nota media de cada espectáculo para que no influyera la cantidad de espectadores que lo vieron ni el número de funciones ofrecido. Con ese sistema se busca dar las mismas oportunidades a todas las propuestas que han pasado por el teatro. Por este sistema se han otorgado 5 de las 9 categorías.  En el resto ha sido el propio centro cultural y los patrocinadores quienes han valorado diferentes aspectos.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a 'Distancia siete minutos', de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

UN PALMARÉS CON FORMACIONES EMERGENTES Y OTRAS CONSOLIDADAS DE LAS ARTES ESCÉNICAS NACIONALES Y VALENCIANAS

Varias entidades se suman a esta iniciativa de apoyo al sector de las artes escénicas. En las primeras cinco categorías, su papel ha sido el de dar nombre al premio y aportar el galardón, porque el voto ha sido exclusivamente de los espectadores.

El Premi Urban-Levante EMV al Millor Espectacle Valencià de Teatre, en el que colabora el suplemento de ocio y cultura, ha sido para el montaje de ‘Flores azules’, de la compañía La Dramàtica Producciones. Irene González escribe y dirige esta pieza sobre la memoria histórica que pasó en febrero por la sala, en la que también interviene como actriz. Es la primera de larga duración para esta formación emergente de la escena local.

El Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre, apadrinado por el portal cultural, ha recaído en ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Después de cuatro años de gira con más de 350 representaciones en España y diversos países, la obra llegó al teatro de Ruzafa para celebrar sus últimas representaciones. Este galardón cierra una brillante trayectoria para esta pieza sobre la felicidad, escrita, dirigida e interpretada por Pako Merino y Diego Lorca.

En cuanto al Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa, en el que colabora la tienda especializada en vestuario para artes escénicas valenciana, el público ha escogido el espectáculo ‘DRAP’. Se trata de una propuesta de la compañía valenciana Mou Dansa, en colaboración con la ONG SETEM CV y dirigida por Juan Pinillos, que pasó por Sala Russafa en abril para concienciar sobre las consecuencias del consumismo reinante en el mundo de la moda.

El Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a Xiquets i Xiquetes ha sido para ‘El caso del fantasma percursionista’, de la formación jerezana La Gotera de Lazotea, con 36 años de reconocida trayectoria. Música y títeres de mano se encuentran en esta curiosa historia sobre la convivencia de una abuelita y el espíritu que ocupa su casa, una obra familiar de la que pudo disfrutar el público de Sala Russafa en octubre.

Por último, el Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical, en el que colabora la revista especializada, ha sido para ‘Badlands’, por la presentación en vivo de su nuevo disco. La formación valenciana agotó las localidades en dos jornadas consecutivas en las que dio a conocer las canciones de su último trabajo, un paso más en su sonido country, con toques de folk y bluegrass, que establece una conexión “far west- valenciana”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

A diferencia de en los anteriores casos, el siguiente galardón lo ha decidido el equipo de programación del centro cultural,  atendiendo a criterios de innovación y originalidad escénica entre las propuestas que durante toda la temporada han pasado por el teatro. El Premi El Diario CV a l’Espectacle Revelació, apadrinado por el periódico digital, ha recaído en ‘La dislexia de los conejos’, de la formación valenciana Conejos Teatro. Miguel Serrano firma y dirige esta distopía sobre el sistema educativo, ganadora del  I Premio SGAE – Russafa Escénica, que consistía en una dotación económica para poder desarrollar el espectáculo, pasando de una pieza breve a una de larga duración. La versión ampliada es la que se estrenó en el teatro de Ruzafa en febrero.

PREMIOS TAMBIÉN PARA LOS PROPIOS ESPECTADORES DE SALA RUSSAFA

Además de votar, el público de Sala Russafa también puede recibir reconocimientos. Es el caso del Premi Fundació Bromera al Millor Treball Escolar, en el que el centro cultural y los patrocinadores han escogido el de Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler. Y el Premi Fundació Bromera al Millor Col·legi Assistent ha distinguido al centro Color de Monte Colorado.

Por último, Sala Russafa entrega el Premi a l’Espectador 2018, elegido al azar entre todas las papeletas de votaciones recogidas. El galardón, que ha recaído en José Julián Ibáñez Primo, consiste en un abono-regalo para poder disfrutar de todos los estrenos teatrales que ofrecerá el centro cultural a lo largo de la próxima temporada.

El centro cultural agradece su colaboración y compromiso con las artes escénicas tanto a quienes han emitido su voto como a las entidades que han participado en esta iniciativa, apadrinando uno de los premios. Gracias a los espectadores y a los colaboradores ha sido posible esta séptima edición de los Premios del Público de Sala Russafa, una modesta iniciativa que volverá a ponerse en marcha la próxima temporada, conforme empiece la programación en el teatro de Ruzafa y la gente tenga la ocasión no sólo de sentarse en el patio de butacas, sino también de interactuar y de compartir su valoración sobre lo ocurre sobre el escenario.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Titzina Teatro galardonado en los premios de Sala Russafa

Distancia 7 Minutos, de Titzina Teatro (Barcelona)
Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatro
VII Edició Premis del Públic de Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Domingo 17 de junio de 2018

El resto de la lista de premiados: Premi Urban-Levante (EMV) al Millor Espectacle Valencià de Teatre para ‘Flores azules’, de La Dramática Producciones (València); Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa para ‘Drap’, de Mou Dansa-ONGD Setem (València); Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a xiques i xiquetes para ‘El caso del fantasma percusionista’, de La Gotera de Lazotea (Jerez de la Frontera); Premi El Diario C.V.es a l’Espectacle Revelació 2018 para ‘La dislexia de los conejos’, de Conejos Teatro (València); Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical para el grupo de música ‘Badlands’ (València); Premi Fundació Bromera al Millor Espectacle Treball Escolar para Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler; Premi Fundació Bromera al Millor Col.legi Assistent para el Centre Privat Color de Monte Colorado, y Premi a l’Espectador 2018 patrocinado por Sala Russafa (otorgado por sorteo) a José Julián Ibañez Primo.

 continuación reproducimos la entrevista que con motivo del pase de su obra 'Distancia 7 Minutos' realizamos a uno de los creadores de Titzina Teatro en noviembre de 2017]

La metáfora es muy ilustrativa: una plaga de termitas obliga a un juez abandonar su casa para tener que vivir con su padre una temporada. Al mismo tiempo, el vehículo espacial Curiosity aterrizaba en Marte para explorar su superficie, manteniendo en vilo durante siete minutos a la NASA al desaparecer la señal que debía confirmar el éxito de la operación. El espacio y el tiempo dándose conflictivamente la mano. Lo mayúsculo y lo minúsculo entrelazados en una historia a la que Titzina Teatro saca chispas en Distancia 7 Minutos, la obra que felizmente se estrena en Valencia gracias a la Sala Russafa.

“La distancia entre las personas, en este caso entre un juez y su padre, reflejada en esos siete minutos de terror que supuso no saber si el aparato había tocado tierra o se había estrellado”, explica Pako Merino que, junto a Diego Lorca, protagoniza y dirige una obra que supera ya las 350 representaciones, con más de 100.000 espectadores durante su gira por España y países de Latinoamérica. “Son siete minutos de espera que se relacionan con otras partes de la obra”, precisa Merino, quien encarna a diversos personajes.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esa distancia humana a la que da pie una simple plaga de termitas tiene su reflejo en esa distancia planetaria referida en la misión espacial del Curiosity. “El teatro es un acto vivo donde se representa de forma microscópica la vida”, sostiene Pako Merino, quien recuerda con orgullo lo que le dijo un espectador al término de una función: “Me habéis removido cosas por dentro”. Y es que el teatro de Titzina apela a esa introspección personal desde el mejor de los entretenimientos.

“La obra no solo habla del choque generacional, sino del modo en que asumimos gestos que son de nuestros padres, en contra de nuestra voluntad”. Ese juez que interpreta Diego Lorca se verá de pronto conviviendo con un padre que le saca de sus casillas. “Vistos desde fuera los problemas de los demás pueden parecer cómicos”. Merino lo dice después de asistir a diversos juicios para recabar información de cara a la obra. “Comprobamos que muchos problemas se podrían resolver entre las personas, sin necesidad de tener que acudir a un juez, y que uno se siente tranquilo porque el sistema judicial funciona”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Funciona? “En todo caso, el fracaso es de la sociedad y no de la justicia”, a la que Merino defiende tras conocer a muchos de esos jueces de entre 30 y 40 años a los que entrevistaron: “Su función no es fácil, para nada”. Como no son fáciles las relaciones paterno filiales. Y en esto la metáfora de las termitas es reveladora: “La madera aparece por fuera toda barnizada, pulida, pero por dentro oculta un mundo familiar siniestro”. Un mundo, nunca mejor dicho, corrompido, del que Titzina se hace cargo a base de un teatro minimalista que busca la esencia de los actos y las situaciones.

“Es nuestro sello. Minimizamos los objetos, y esencializamos el espacio y los gestos. Le dedicamos mucho tiempo a la construcción de la obra; todo tiene que estar en su sitio, cuestionándolo todo cientos de veces. Solemos hacer un test de fuerza antes del estreno”. El resultado es un espectáculo aclamado por espectadores y crítica, que han visto en Distancia 7 Minutos “teatro de verdad”, como afirma Merino habérselo dicho el público en diversas ocasiones.

Titzina, he ahí otra de sus virtudes, trata a ese público con respeto, ofreciéndole un producto de entretenimiento con carga de profundidad. “El público rellena los espacios vacíos con su imaginación”. De ahí la escenografía reducida a los mínimos elementos, al igual que el vestuario y los gestos: “Nos han llegado a decir que con qué poco, un gesto o un cambio de chaqueta, han visto a otra persona”. La distancia que atraviesa el conjunto de la obra juega con esa misma dialéctica de lo próximo y lo ajeno: “La cercanía que se supone existe en toda familia, resulta que revela también una distancia enorme”. Y Pako Merino concluye diciendo que Titzina seguirá insistiendo en “textos cada vez más profundos, porque queremos evolucionar y no repetirnos”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Salva Torres

“El género es una herramienta muy fuerte de consumo”

CROCHT, de Catalina Carrasco
La Mutant
C / Joan Vedaguer, 16-24. Valencia
Viernes 15 de junio de 2018

Con motivo de la puesta en escena de ‘CROCHT’ llevada a cabo el pasado viernes 15 de junio en La Mutant, y de los talleres de cuerpo, movimiento y género, realizados los días precedentes, entrevistamos a la responsable de la dirección del proyecto, Catalina Carrasco.

En la página web de su compañía, Baal Dansa, Catalina Carrasco aparece definida como bailarina, coreógrafa y performer. Tres disciplinas que no se podrían separar, según ella, ya que transitan de un lugar a otro.

El espectáculo de danza que vais a llevar a cabo tiene como título ‘CROCHT’, ¿a qué es debido?

‘CROCHT’ es una palabra anglosajona no muy conocida, significa entrepierna. Me gustó la sonoridad y su significado, una palabra sin género que lanza la cuestión de: ¿Qué es lo que nos diferencia, lo que tenemos entre las piernas?

¿Tenéis un target específico de público?

No, para nada, al contrario. Contra más diverso, mejor. Durante la creación de este proyecto se ha tenido en cuenta poder llegar a todo tipo de público, que no fuera una pieza demasiado conceptual para que también pudiéramos conectar con personas no cercanas a las artes vivas.

¿Qué tipo de reflexión pretendéis hacer sobre la identidad de género?

La reflexión sobre el concepto de género se ha dirigido, esta vez, hacia la problemática que existe con las personas que no se sienten identificadas con la dicotomía entre lo masculino y lo femenino. Por ejemplo, ya no las personas transexuales sino también las mujeres que no se definen con esta cosificación que hay de cómo debemos ser y de cómo deben ser nuestros cuerpos. Al igual que, hoy en día, muchos hombres ya son conscientes de que tampoco se identifican con esa figura y con esa masculinidad.

Por un lado, se pretende poner sobre la mesa la reflexión de por qué el género es así. Es decir, a causa de la construcción social y del estado neoliberal que nos dice qué y cómo debemos ser constantemente, hay un sistema que nos manipula en todos los ámbitos y, en este ámbito, el género es una herramienta muy fuerte de consumo.

Por otro, mostramos tanto la violencia de género como la violencia sexual que existe por culpa del estado heteropatriarcal y de la Iglesia. Este tipo de poder incluso le ha dado al hombre una fuerza más allá de la física para el maltrato, para sentirse siempre superior y con el derecho de poder insultar y violar ya no solo a las mujeres, sino también a aquellas personas que no entren dentro del estereotipo marcado por la sociedad.

Catalina Carrasco en un momento de la entrevista. Fotografía, Cristina Tro.

Catalina Carrasco en un momento de la entrevista. Fotografía: Cristina Tro

Como directora del proyecto, ¿hasta qué punto piensas que el cuerpo es el responsable de reflejar nuestra propia identidad?

El cuerpo lo es todo. El cuerpo unido a todo, a nuestra razón, a nuestro pensamiento, a los órganos y a todo el funcionamiento de este contenedor que es el cuerpo. Todo esto desde el pensamiento no basta ya que tiene que pasar al cuerpo, el responsable de realizar la acción.

En trabajos como éste que vienen desde la teoría, son de ayuda libros que me parecen muy interesantes. En este caso, he tomado como referencia principal el libro ‘Transfeminismos’ de Miriam Solá y Elena-Urko, ‘El género en disputa’ de Judith Butler y las obras de Paul B. Preciado.

El inicio del proyecto viene desde la teoría pero, posteriormente, todo esto es llevado a un trabajo corporal mediante herramientas de las artes vivas para realizar la práctica en escenarios y, de este modo, generar un espacio de conversación con los cuerpos.

¿Tenéis en mente futuros proyectos inmediatos?

Ahora mismo empieza la elaboración, desde el pensamiento, de otro proyecto que sigue hablando del género desde una visión mercantil, del cuerpo como objeto y como mercancía. Será algo más íntimo. Ahora necesito volver a una investigación más individualista, al contrario de ‘CROCHT’. Siento la necesidad de buscar dentro de mi “contenedor” para volver a generar este mismo discurso pero, esta vez, de un modo más profundo.

 ¿Has sufrido algún tipo de discriminación en el mundo de la danza por el hecho de ser mujer?

El mundo de la danza es muy sutil, ya que se supone que está más ocupado por mujeres. En cambio, los grandes coreógrafos son hombres, los grandes directores de grandes compañías son hombres, así como los directores de grandes festivales. Ahora es cuando empiezan a aparecer las primeras mujeres pioneras en estos ámbitos. A destacar se encontraría Àngels Margarit como directora del “Mercat de les flors” (Barcelona) u Olga Álvarez, coordinadora artística en La Mutant (València).

Es interesante, cómo ‘CROCHT’ ha estado en bastantes ciudades importantes de países como Italia, Alemania, o México, pero siempre ha sido contratado por mujeres o por hombres homosexuales. Ha habido alguna excepción como es el caso del ‘Circo Murcia’ pero, en definitiva, si no ha ido dirigido a una mujer o a un hombre homosexual concienciado con el tema, no nos han hecho mucho caso.

Catalina Carrasco en el centro durante una sesión en La Mutant. Imagen, Laura Ojeda

Catalina Carrasco en el centro durante una sesión en La Mutant. Fotografía, Laura Ojeda

Y, para finalizar, ¿crees que la danza contemporánea es valorada correctamente?

No, todavía hay mucho desconocimiento. Hay una asignatura pendiente que se debe realizar para poder llegar a alcanzar un rango más amplio de público. Sería interesante llegar, por ejemplo, a la vecina de 50 años que aunque vea Telecinco, también puede ir a ver un espectáculo de danza contemporánea.

Hay que pensar en todo tipo de público, sin llegar a hacer nada comercial porque para eso ya existe el musical o la televisión. Sin embargo, el teatro tiene la capacidad de entrar en otro plano, en el plano no convencional.

El programador siempre tiende a tener miedo de que el público en cuestión no entienda su obra pero me reafirmo en que se está infravalorando a un público capaz de mucho más.

Cristina Tro Pacheco

Imagen de portada, Catalina Carrasco en un momento de la entrevista. Fotografía. Cristina Tro.

Imagen de portada, Catalina Carrasco en un momento de la entrevista. Fotografía: Cristina Tro.