Payasospital dan la nota en Les Arts

Dando la Nota…A Tope, de Payasospital
Palau de les Arts
Avenida Professor López Piñero, s/n. Valencia
Jueves 4 de enero de 2018, a las 19.00h

Payasospital ofrecerá el 4 de enero, a las 19.00h, un gran concierto en el Palau de Les Arts, junto a Sole Giménez y más de 100 músicos y artistas invitados, con el objetivo de recaudar fondos para sus programas de visita a los menores ingresados en ocho hospitales públicos de la Comunidad Valenciana.

‘Dando la Nota… A Tope!’ es el nombre de este concierto solidario de música y canciones divertidas para disfrute de los pequeños y sus familias. Junto al elenco de clowns de Payasospital estarán: la Banda Juvenil de la Unión Musical de Godelleta, la Banda de la Sociedad Musical Unión de Tres Forques, la coral Allegro de la Once, los Sedajazz Kids Band, los pequeños músicos de Art Espai de Música y de Matissos Aula Suzuki, los bailarines del Camerino de Frank Alonso y los divertidos títeres de Galitoon.

Payasospital. Foto de Nerea Coll por cortesía de Payasospital.

Payasospital. Foto de Nerea Coll por cortesía de Payasospital.

“Desfilarán por el escenario músicos melódicos, de rock, de jazz… cantantes solistas, formaciones corales, incluso bailarines con locas coreografías y titiriteros con delirantes muñecos disparatados… Para sorpresa de grandes y pequeños, entre unos y otros lograrán tocar, cantar y bailar en directo las variopintas canciones del repertorio de Payasospital, dándolo todo… incluso la nota”, señala Sergio Claramunt, Director Artístico y fundador de Payasospital.

‘El monstruo de los colores’, ‘En el fondo del mar’, ‘María Sarmiento’, ‘Endevinàfica’, ‘El Rap de Payasospital’ son algunos de los temas que podrán oírse en el concierto y que aparecen en el CD que Payasospital ha grabado con todo su repertorio de canciones infantiles.

“Canciones divertidas para subir el ánimo, participativas para abrirse al entorno y conectar, rítmicas para llamar la atención, ocurrentes para estimular la imaginación, suaves para buscar el reposo, calmar el dolor… todas para acariciar el oído y llegar al corazón”, subraya Claramunt.

Cartel del concierto organizado por Payasospital.

Cartel del concierto organizado por Payasospital.

El espectáculo cuenta con el apoyo de la Generalitat Valenciana, el Palau de Les Arts Reina Sofía, la Obra Social “la Caixa”, el Corte Inglés y Aplikados. También colaboran los voluntarios y los clowns de Payasospital, y todos los músicos y artistas que participan en escena.

La entrada al espectáculo es un donativo de 12€ por persona y está a la venta en los centros El Corte Inglés y en su página de venta de entradas. Las personas que no puedan acudir al espectáculo pero que deseen colaborar pueden hacerlo con entradas Fila 0, ingresando el donativo en esta cuenta de Payasospital: ES33 2100 1474 1302 0003 2087.

Payasospital. Fotografía de Nerea Coll por cortesía de Payasospital.

Payasospital. Fotografía de Nerea Coll por cortesía de Payasospital.

Flumen apuesta por una ‘Pareja Abierta’

Pareja Abierta, de Darío Fo, dirigida por Gabriel Olivares
Teatro Flumen
C/ Gregorio Gea, 15. Valencia
Del 17 al 26 de noviembre de 2017

La palabra teatro significa un “lugar para ver”, pero el teatro es más que un edificio donde se representan obras. Es toda abstracción detrás de lo que sucede allí. El teatro es donde los dramaturgos escriben guiones, los directores supervisan los ensayos, los escenógrafos y el personal técnico trabajan detrás de escena, y los actores actúan en el escenario. Todas estas personas tienen un papel importante en el teatro, pero no es verdadero teatro hasta que una audiencia está allí para experimentarlo.

El Teatro Flumen se ha hecho un hueco en las trincheras del panorama cultural valenciano ofreciendo obras de la envergadura de ‘Dinamita’, del guionista, escritor y polifacético Tirso Calero, con actores tan míticos como Guillermo Montesinos, Manuel Tallafé y Fernando Vaquero.

Con una gran previsión y propuestas para acabar el año con un buen sabor de boca, nos ofrece entre otros grandes espectáculos, musicales como ‘Pareja Abierta’, con Marta Valverde y Víctor Ullate Roche; teatro en familia como ‘El Rey León’, con voces en directo y coreografías muy originales o zarzuelas tales como ‘La del manojo de rosas’, un sainete lírico con música de Pablo Sorozábal.

Pareja abierta. Imagen cortesía de Flumen.

Pareja abierta. Imagen cortesía de Flumen.

Musical de Darío Fo

¿Es posible el entendimiento en la pareja? ¿Se puede ser libre dentro de ella? ¿Y fuera de ella? Estas son las preguntas que el Teatro Flumen propone en la sinopsis del espectáculo ‘Pareja Abierta’. “El juego de ser marido y mujer, novios o enamorados, padres, esposos despechados, niños caprichosos o adultos frívolos se revela como un combate en el que las armas son los celos ridículos y la amenaza de suicidio, la política y la inconsistencia del discurso moderno sobre la vida matrimonial”.

“Los burlones Rame y Fo -prosigue Flumen en su nota- y sus 50 años de matrimonio real y literario, teatral, saben muy bien de lo que hablan. Ellos hacen de ‘Pareja Abierta’ ese juguete explosivo que es la comedia perfecta. Y en esta versión, la comedia musical perfecta”.

La puesta en escena del director Gabriel Olivares convierte esta obra en una comedia musical, que lleva mucho más allá su propia naturaleza, “la redimensiona, profundizando en los aspectos más esencialmente teatrales del texto: la música actúa como elemento distanciador, al servicio de la ironía, de la comicidad y de esa dualidad siempre presente en la obra de Fo-Rame: como parte de la vida, la comedia estará teñida de tragedia y la tragedia será tan cómica que nos hará llorar de risa”, concluye.

Pareja abierta. Imagen cortesía de Flumen.

Pareja abierta. Imagen cortesía de Flumen.

Lorena Riestra

Mujeres que volaron muy alto

Amelia. ¡Qué no te corten las alas!, de Marea Danza
La Rambleta
Bulevar Sur, esquina C / Pío IX. Valencia
Sábado 18 y domingo 19 de noviembre de 2017

Mujeres que rompieron moldes y esquemas, sortearon obstáculos y volaron muy alto para alcanzar sus sueños.  Todas ellas son las protagonistas de ‘Amelia. ¡Qué no te corten las alas!’, un espectáculo familiar de la compañía Marea Danza inspirado en  la historia de Amelia Earhart, la primera mujer en cruzar el Atlántico pilotando un avión, que se presenta los días 18 y 19 de noviembre en Rambleta. Cinco bailarinas valencianas que también  son productoras: Elena Martínez, Lourdes de la Rúa, María José Mora, Paula Sebastián y Rosa Sanz aproximan la danza española y el flamenco a la creación contemporánea. La dramaturgia y dirección es de La Teta Calva, Carles Chiner es el creador de la banda sonora y Pascual Peris el del original vestuario que combina la típica indumentaria de los primeros pilotos con los zapatos de taconear.

Un equipo vanguardista para crear este espectáculo de danza para todos los públicos, sobre una mujer nacida para volar que se convirtió en una heroína de los cielos, hasta acabar engullida por el mar. Una mujer que luchó por un sueño y lo vio cumplirse. Para conseguirlo tuvo que enfrentarse a las convenciones sociales de su época y prejuicios de género. Con este punto de partida, las bailarinas de Marea Danza van más allá y, a través de una coreografía de Paco Berbel con aportaciones suyas llevan a escena el espíritu de todas las mujeres que se proponen ver el mundo desde las alturas,  que persiguen sus metas y agitan las alas contra el vendaval.

Marea Danza. Imagen cortesía de la compañía.

Marea Danza. Imagen cortesía de Rambleta.

El objetivo de Marea Danza es llevar la danza española y el flamenco a terrenos poco explorados gracias a la insistencia por dotar a sus producciones de un contenido y estética que sobrepasan los límites de lo tradicional. Por ello la nueva producción de la compañía cuenta con un equipo que toma la esencia del flamenco y la impregna del mundo de Amelia.

Nacida en 2014, la compañía Marea Danza fue fundada por Elena Marava, María José Mora, Paula Sebastián, Lourdes de la Rúa y Yolanda López. Todas ellas entre los veinte y treinta años combinan la danza con otras actividades artísticas y son a la ver intérpretes y productoras. Una de ellas ya es madre de una niña.

“Nuestro principal objetivo es acercar la danza española y el flamenco a la creación contemporánea y con ello a un público heterogéneo”, dice Mora. “Queremos contar historias, lanzar mensajes mediante producciones que se alejan del sentido y construcción tradicional del flamenco. Por otro lado, como mujeres, estamos muy vinculadas a todos los temas que nos atañen. El desarrollo profesional, la conciliación laboral, la maternidad, la igualdad, etcétera. Nos sentimos cómodas y con fuerza para defender estos temas en escena”.

Marea Danza. Fotografía de Jorge Herrero por cortesía de Rambleta.

Marea Danza. Fotografía de Jorge Herrero por cortesía de Rambleta.

Para cada una de sus producciones la compañía crea un equipo artístico diferente y  en esta ocasión escogieron La Teta Calva.  “Ellos aceptaron el reto de crear algo especial para la danza y para el flamenco”, señala Mora. “Ambas compañías pisamos lo desconocido, tenemos inquietudes y queremos seguir creciendo e innovando. Ellos son los creadores y directores del espectáculo, nosotras las productoras e intérpretes. Tras varias reuniones en las que pudimos conocernos personalmente y expresarles nuestras inquietudes, nos presentaron, entre otras, la historia de Amelia Eahart, la primera mujer aviadora en cruzar el Atlántico y la primera que intentó dar la vuelta al mundo pilotando en solitario un avión”.

“Una mujer valiente que luchó por sus sueños, que se enfrentó a convenciones sociales de su época y que a veces ganó y otras perdió, pero que tuvo un objetivo profesional muy claro. Nos parecía muy interesante que Amelia fuera más allá de sus metas y ayudara a otras mujeres a lograr ser aviadoras. Nos sentimos identificadas con el personaje y su historia y quisimos darle vida  a través del movimiento”.

Su director coreográfico Paco Berbel ha a trabajado la coreografía a partir de vuelo de pájaros, aviones, militares, etcétera sin  perder la esencia del flamenco, pues Marea Danza está abierta a que el flamenco y la danza española se combinen con otros estilos al servicio de la dramaturgia. Cada una de las bailarinas ha hecho un trabajo de construcción de personaje e interpretación con La Teta Calva.

Marea Danza. Imagen cortesía de Rambleta.

Marea Danza. Imagen cortesía de Rambleta.

“Era muy importante para nosotras no solo centrarnos en Amelia sino que su figura fuera un punto de partida para dar alas a tantas mujeres que las agitan contra el vendaval”, apunta Mora. Por eso, el mensaje principal del espectáculo es que todas tenemos un poco de Amelia, todas podemos conseguir nuestros sueños. El lema,’que no te corten las alas’ tiene importancia porque anima a perseguir los sueños y a no frenarse ante inconvenientes. De hecho el espectáculo también muestra la cara menos amable de la historia de Amelia, que incluye la guerra o cuando fue convertida en mujer objeto- marca para ciertos intereses comerciales”.

Por otro parte esta obra ha supuesto para la compañía el reto de crear un espectáculo para toda la familia y edades, a partir de los seis años, lo que le da una mayor proyección y amplitud ya que hay muy pocas producciones de este estilo de danza dedicadas al público familiar e infantil. Los detalles de la producción están cuidados al máximo. El vestuario es de Pascual Peris; el espacio escénico ha sido diseñado por Luis Crespo, la iluminación por Ximo Rojo, y la banda sonora la ha creado Carles Chiner. La imagen la ha realizado la diseñadora María Herreros. “Estamos contentas de poder sacar al flamenco y la danza española de su onda habitual, impregnarlo de conceptos, sorprender. Estamos apostando por un nuevo camino para estas disciplinas en la Comunidad Valenciana”.

Esta satisfacción fruto de un gran esfuerzo no excluye una crítica al precario sistema de subvenciones. “Sobrevivir no es nada fácil para esta compañía de cinco bailarinas que, a la vez tenemos diversos trabajos de subsistencia, varios cada una, relacionados con la danza y la gestión cultural. Cada producción supone un esfuerzo tremendo y siempre con la amenaza del fracaso económico. Por suerte, somos compañía residente de la Escuela de Danza María Carbonell, pues sin el apoyo de su directora sería imposible. Aunque recibimos ayuda del Instituto Valenciano de Cultura no es suficiente, las artes escénicas necesitan más apoyo, más inversión pública y privada. No queremos apostar todo a una ayuda, pero sí es necesario un trampolín, un empujón. En Marea Danza trabajamos el marketing, la difusión, los públicos, etcétera para lograr subsistir”.

Marea Danza. Imagen cortesía de Rambleta.

Marea Danza. Imagen cortesía de Rambleta.

Bel Carrasco

La Batalla Vital de Néstor Mir

La batalla vital, de Néstor Mir
La Rambleta
Bulevar sur, esquina C/ Pío IX. Valencia
Estreno: viernes 17 de noviembre de 2017

Reproches familiares, hermanos con cuentas pendientes, parejas que se están pudriendo y de fondo una madre que necesita cuidados las 24 horas del día. Este es el paisaje que muestra ‘La Batalla Vital’, obra de teatro y algo más, con música en directo, dirigida por Néstor Mir, autor también del texto, y que se estrena el próximo 17 de noviembre en La Rambleta. Un viaje al interior de una familia cuya relación se está desmoronando.
Emili y Elena son dos hermanos en plena crisis existencial.

Él quiere ser escritor y le achaca a ella no haberlo conseguido porque siempre ha tenido que cuidar a sus padres. Elena, por su parte, está insatisfecha con su relación sentimental. Las parejas de ambos tampoco escapan de este calvario vital. La mujer de Emili quiere volver a quedarse embarazada. La pareja de Elena lleva más de cuatro años en paro. Con este panorama y las relaciones entre todos ellos resquebrajadas cualquier chispa puede hacer que todo salte por los aires. Una reunión en torno a una barbacoa acabará precipitándolo todo. ¿Serán las brasas de la misma la metáfora de cómo queda reducido este núcleo familiar?

Intérpretes de 'La Batalla Vital'. Imagen cortesía de La Rambleta.

Intérpretes de ‘La Batalla Vital’. Imagen cortesía de La Rambleta.

‘La Batalla Vital’ habla de ti, y de ella, y de él, de todos nosotros, de vosotros, de ellos. ‘La Batalla Vital’ es la batalla de todos los seres humanos por sobrevivir cada día. Con sus penas y sus alegrías. Néstor Mir vuelve a indagar en uno de sus temas preferidos, las relaciones humanas de la gente corriente, esta vez poniendo el foco de atención en el ámbito familiar. De hecho, la chispa creativa del montaje nació después de que el autor asistiera a una reunión de vecinos de su edificio.

El polifacético artista y agitador cultural valenciano ha decidido aunar sus tres pasiones creativas – la escritura, la música y el teatro – en un proyecto que se puede disfrutar por separado, pero que alcanza la plenitud en su culminación escénica. Así, la obra de teatro que se representará en La Rambleta se complementa con el libro-cd, que recoge el texto y las canciones del montaje, publicado por la editorial valenciana Alupa y y con portada de la pintora e ilustradora Paula Bonet.

La obra, fruto de los Graneros de Creación: Residencias 2017-2018, iniciativa impulsada por La Rambleta y por Espacio Inestable, se representará los días 17, 18, 19, 22, 23, 24 y 25 de noviembre y el 2 y 3 de diciembre.

Néstor Mir. Imagen cortesía de La Rambleta.

Néstor Mir. Imagen cortesía de La Rambleta.

“El teatro representa de forma microscópica la vida”

Distancia 7 Minutos, de Titzina Teatro
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del jueves 16 al domingo 19 de noviembre de 2017

La metáfora es muy ilustrativa: una plaga de termitas obliga a un juez abandonar su casa para tener que vivir con su padre una temporada. Al mismo tiempo, el vehículo espacial Curiosity aterrizaba en Marte para explorar su superficie, manteniendo en vilo durante siete minutos a la NASA al desaparecer la señal que debía confirmar el éxito de la operación. El espacio y el tiempo dándose conflictivamente la mano. Lo mayúsculo y lo minúsculo entrelazados en una historia a la que Titzina Teatro saca chispas en Distancia 7 Minutos, la obra que felizmente se estrena en Valencia gracias a la Sala Russafa.

“La distancia entre las personas, en este caso entre un juez y su padre, reflejada en esos siete minutos de terror que supuso no saber si el aparato había tocado tierra o se había estrellado”, explica Pako Merino que, junto a Diego Lorca, protagoniza y dirige una obra que supera ya las 350 representaciones, con más de 100.000 espectadores durante su gira por España y países de Latinoamérica. “Son siete minutos de espera que se relacionan con otras partes de la obra”, precisa Merino, quien encarna a diversos personajes.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esa distancia humana a la que da pie una simple plaga de termitas tiene su reflejo en esa distancia planetaria referida en la misión espacial del Curiosity. “El teatro es un acto vivo donde se representa de forma microscópica la vida”, sostiene Pako Merino, quien recuerda con orgullo lo que le dijo un espectador al término de una función: “Me habéis removido cosas por dentro”. Y es que el teatro de Titzina apela a esa introspección personal desde el mejor de los entretenimientos.

“La obra no solo habla del choque generacional, sino del modo en que asumimos gestos que son de nuestros padres, en contra de nuestra voluntad”. Ese juez que interpreta Diego Lorca se verá de pronto conviviendo con un padre que le saca de sus casillas. “Vistos desde fuera los problemas de los demás pueden parecer cómicos”. Merino lo dice después de asistir a diversos juicios para recabar información de cara a la obra. “Comprobamos que muchos problemas se podrían resolver entre las personas, sin necesidad de tener que acudir a un juez, y que uno se siente tranquilo porque el sistema judicial funciona”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Funciona? “En todo caso, el fracaso es de la sociedad y no de la justicia”, a la que Merino defiende tras conocer a muchos de esos jueces de entre 30 y 40 años a los que entrevistaron: “Su función no es fácil, para nada”. Como no son fáciles las relaciones paterno filiales. Y en esto la metáfora de las termitas es reveladora: “La madera aparece por fuera toda barnizada, pulida, pero por dentro oculta un mundo familiar siniestro”. Un mundo, nunca mejor dicho, corrompido, del que Titzina se hace cargo a base de un teatro minimalista que busca la esencia de los actos y las situaciones.

“Es nuestro sello. Minimizamos los objetos, y esencializamos el espacio y los gestos. Le dedicamos mucho tiempo a la construcción de la obra; todo tiene que estar en su sitio, cuestionándolo todo cientos de veces. Solemos hacer un test de fuerza antes del estreno”. El resultado es un espectáculo aclamado por espectadores y crítica, que han visto en Distancia 7 Minutos “teatro de verdad”, como afirma Merino habérselo dicho el público en diversas ocasiones.

Titzina, he ahí otra de sus virtudes, trata a ese público con respeto, ofreciéndole un producto de entretenimiento con carga de profundidad. “El público rellena los espacios vacíos con su imaginación”. De ahí la escenografía reducida a los mínimos elementos, al igual que el vestuario y los gestos: “Nos han llegado a decir que con qué poco, un gesto o un cambio de chaqueta, han visto a otra persona”. La distancia que atraviesa el conjunto de la obra juega con esa misma dialéctica de lo próximo y lo ajeno: “La cercanía que se supone existe en toda familia, resulta que revela también una distancia enorme”. Y Pako Merino concluye diciendo que Titzina seguirá insistiendo en “textos cada vez más profundos, porque queremos evolucionar y no repetirnos”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Salva Torres

Viaje alrededor de la felicidad

L’alegría està ací dins, de La Família Política
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del jueves 16 al 26 de noviembre de 2017

¿Dónde se esconde la felicidad? Tres amigos (Sandra, Pau y Mertxe) vuelven en pleno mes de noviembre a una playa en la que fueron felices en el pasado. Los recuerdos se les agolpan, tal vez algo mitificados por un presente nada satisfactorio a nivel personal. De un kit de buceo comprado en un chino a un viaje en un barco alquilado sin carnet de patrón para dirigirlo. Sus vidas ya no son las de aquel inolvidable verano. ¿Se puede recuperar la alegría perdida simplemente volviendo a visitar aquellos lugares donde se fue feliz?

A estas preguntas intenta responder ‘L’alegría està ací dins’, de la compañía valenciana La Família Política (antes Lupa Teatre). La obra se estrena en la Sala Ultramar el jueves 16 de noviembre. Un viaje alrededor de la felicidad que reflexiona sobre si volvemos a hacer cosas porque nos hicieron sentir bien o porque otros nos dijeron que nos harían sentir bien, y en el que se repasan las ideas de felicidad de padres, tíos y amigos para ver que no se parecen en nada las unas a las otras.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

‘L’alegría està ací dins’ no es una comedia aunque arranca sonrisas, ni tampoco un drama aunque provoca nudos en el estómago, simplemente es como la vida misma. Y por eso hay lugar para la verdad y para el dolor, para los likes en instagram y para el vacío que deja la muerte de un padre, para Juego de Tronos y para el Chile de Pinochet, para practicar yoga con posturas con nombre de postres y para el miedo al futuro, para el Che Guevara y para una vecina alcohólica que odiaba a su hija y le gritaba que iba a lanzarla por un barranco.

Sandra Sasera, Pau Gregori y Mertxe Aguilar son los actores que dan vida a los tres protagonistas con los que, además, comparten nombre. El texto y la dramaturgia son de Guadalupe Sáez. Y la dirección de la obra la comparten Kika Garcelán y el citado Pau Gregori. ‘L’alegría està ací dins’ es la primera producción con el nuevo nombre de La Família Política de la compañía conocida anteriormente como Lupa Teatre.

Coincidiendo con su estreno en la Sala Ultramar (donde estarán hasta el 26 de noviembre) la editorial valenciana Alupa publica el texto de la obra en una cuidada edición, como es costumbre en este sello, con una magnífica portada ilustrada a cargo del diseñador gráfico y pintor Raúl Colomer, Kolo.

Sobre La Família Política

La Família Política es el nuevo nombre de la compañía teatral Lupa Teatre. Y está formada por la dramaturga Guadalupe Sáez, la actriz y bailaora Sandra Sasera y el actor Pau Gregori. La elección no es nada casual porque, como indica el propio Pau, “eso es lo que somos entre nosotros, somos familia de verdad, tenemos un vínculo más allá del de ser amigos o compañeros de trabajo. Hacemos vida común y compartimos memoria y recuerdos”.

Han pasado siete años desde que nació Lupa Teatre. Fue en 2010 cuando estrenaron ‘L’inventor de xiquets’, en la Plaza de la Virgen de València, con la colaboración de Amnistía Internacional. Desde entonces, explica Guadalupe Sáez, “hemos crecido y evolucionado. Cuando empezamos como Lupa lo hicimos con un espectáculo familiar y de alguna manera quizás el nombre nos remitía a eso, ahora necesitábamos otra cosa, sentirnos identificados y La Familia Política nos identifica”.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

La Família Política. Foto de Sandra Sasera por cortesía de la compañía.

Sin ficción

Oleanna, de David Mamet, bajo la dirección de Luis Luque
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 25 de octubre al 5 de noviembre de 2017

‘Oleanna’, adaptación del celebre escritor cinematográfico, el norteamericano David Mamet, pasó por el Teatro Talía de Valencia sin perder en el camino un ápice de veracidad cruel. El director Luis Luque dejó en el mítico teatro valenciano desasosiego a rebosar.

La obra se divide en tres actos con la intención de que sea el espectador quien guarde el equilibrio interior necesario, mientras el autor nos hace juegos de verdadero prestidigitador profesional. La estudiante Carol, con una ingenuidad en horas bajas, y John, su codicioso profesor de facultad, nos dan cerca de una hora sin respiro para mostrarnos que esa realidad es, lamentablemente, la realidad.

Oleanna en el Teatro Talía de Valencia. Foto: Malva Riestra

Oleanna en el Teatro Talía de Valencia. Foto: Malva Riestra

‘Oleanna’ nos muestra esa relación con tal tensión emocional que te deja clavado en la butaca con un parpadeo puntual. Fernando Guillén Cuervo defiende magníficamente un personaje con excelente linaje de poder cultural. Natalia Sánchez, con una curtida piel de intérprete, deja al espectador con la piel de gallina, haciéndole reflexionar sobre el abuso de poder.

Gran trabajo de acción en las tablas del Teatro Talía, donde el libidinoso profesor de universidad (Guillén Cuervo) muestra la prepotencia en estado machista, al creerse superior a una alumna que entra en su despacho con la necesidad imprescindible de subir la nota de un examen importante.

Análisis impúdico acerca del abuso sexual y la impunidad de los altos órganos, cuyas frívolas vidas están llenas de avidez y vacías de cualquier tipo de decencia. La falta de higiene moral del profesor “universitario” nos sumergirá en interrogantes derivados de unos valores cotidianos en peligro de extinción en este adolescente siglo XXI. Un drama psicológico que deja grandes reflexiones de vuelta a casa.

Oleanna, de Luis Luque. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Oleanna, de Luis Luque. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Raúl Bartleby

Priscilla, una fiesta por la diversidad sexual

Priscilla, reina del desierto
La Rambleta
Bulevar sur, esquina C / Pío IX. Valencia
Del 1 al 12 de noviembre y del 23 de noviembre al 3 de diciembre de 2017

Cuando un musical llega a España, vía Madrid, y después recala en otras ciudades, a modo de pequeño tour, uno puede pensar que el espectáculo que se verá y disfrutará en las provincias no será de la misma envergadura. Que nos quedaremos con un remedo pobre de lo visto en otros lares. Una especie de sucedáneo de lo bueno.

Esa sensación me ha acompañado hasta meterme en ‘Priscilla. Reina del desierto’, quedarme con la boca abierta porque traían, con todo el riesgo que ello implica, el mismo espectáculo que en Broadway. Priscilla llegaba a València con más de 500 trajes, 200 pelucas, algunas imposibles, 150 pares de zapatos, 40 artistas y un autobús, qué digo un autobús, sino el eje central en el que se desarrolla esta road movie teatral hacia la libertad.

La Rambleta es el lugar elegido, y muy bien elegido por su versatilidad, con ese gran escenario donde todo cabe y nada se escapa a la vista. Nos dispusimos a presenciar la obra el día del estreno, con los nervios por todas partes, y donde en unos segundos comenzaría la obra basada en la fantástica película de Stephen Elliot.

Priscilla, reina del desierto. Imagen cortesía de Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Imagen cortesía de Rambleta.

Lo primero que nos impactó es el colorido y singular vestuario de todos los coristas y personajes; no olvidemos que en 1995 el filme se llevó el Oscar al Mejor Diseño de Vestuario. El musical, que narra la historia de un drag queen que sobrevive en el mundo del espectáculo recorriendo con dos compañeros el desierto australiano en busca de una nueva oportunidad, la de estar con su hijo, ha capturado las miradas de 400.000 espectadores en Madrid y 100.000 en Barcelona.

Para saber más de los entresijos de tan singular musical, nos paramos un momento para charlar con Christian Escudero, que interpreta, de un modo muy divertido, a Adam/Felicia. Con un espectáculo de un tamaño tan gigante, cómo se prepararía uno ese casting, que sería multitudinario. “Sabía que existía el musical y, justo cuando me enteré de que se iba a montar en España, me puse como loco a prepararme, sin saber si sería elegido. Llevé la propuesta de personaje al casting y al final me seleccionaron”, apunta con cierto regocijo.

Priscilla es uno de los musicales más interesantes y que mejor ha sabido trasladar el show americano al español, ya que a veces, como apuntaba al principio, nos encontramos con espectáculos un poco más pobres que la versión original, aunque eso cada vez suceda menos. De hecho existen los Premios Broadway World Spain, para dignificar estas, cada vez más populares, producciones teatrales.

Christian Escudero ganó en 2015 el de mejor actor principal, y no nos extraña en absoluto. “Ha sido un orgullo y un regalo para mi carrera, que la profesión y el público valorasen y reconociesen mi trabajo con tanto cariño. Aún así, creo que el mejor premio en esta profesión es poder disfrutar de nuestro trabajo, con buen humor y mejor salud”, sentencia.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

El listado de canciones es increíble, dan ganas, aunque yo me resistí, a ponerte de pie y bailar al son de todas ellas: ‘I say a little prayer’, tema de éxito gracias a las cuerdas vocales de Aretha Franklin; ‘Girls just want to have fun’, de la estadounidense Cyndi Lauper; Madonna (el icono drag de la época del filme) con ‘Like a prayer’, del cuarto trabajo de la ambición rubia, o incluso ‘Always on my mind’ de Elvis.

Ahora, ese listado de canciones para bailar recala en València. ¿Cómo percibe la diferencia de público desde el escenario, de haberla? “Me ha traído muchos recuerdos porque ya había estado (en València) con otro espectáculo, ‘Sonrisas y lágrimas’. En ese momento tenía un personaje menos exigente que Felicia y podía sentir la ciudad con menos responsabilidades. Lo bueno de Priscilla es que la fiesta te la montas tú en el teatro y la compartes con todos. Dicen que somos “la fiesta de las fiestas”, allá donde vamos”, afirma sonriente Escudero.

El triunfo de esa noche en la ciudad fue absoluto, de los que hacen época. ¿A qué será debido que su éxito se propague como el fuego en un bosque seco? “Es por un repertorio re(conocido) por todos los espectadores, un vestuario impresionante, un show espectacular, donde no solo abunda en el teatro-fiesta, sino una historia divertida, contada desde la verdad”, subraya el actor.

“Todo esto provoca que el espectador se conecte con nosotros y salga del teatro con una buena dosis de energía y optimismo. Creo que es una buena oportunidad para ver uno de los espectáculos más divertidos de la historia del teatro musical, más de cuatro millones de personas lo han visto en más de 15 países”, agrega Escudero. Mientras enfilamos el bulevar, con los ecos musicales de fondo en nuestras cabezas, no paro de pensar en ponerme al llegar a casa una buena dosis de música disco.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Priscilla, reina del desierto. Espai Rambleta.

Javier Caro

Un “melodrama de madre” contemporáneo en el TEM

‘He nacido para verte sonreír’, de Santiago Loza, bajo la dirección de Pablo Messiez
Teatre El Musical
Plaza del Rosario 3, Valencia
Sábado 11 de noviembre de 2017 a las 20:30

El sábado 11 de noviembre a las 20.30h llega al Teatre El Musical ‘He nacido para verte sonreír’, una obra de teatro que indaga en el dolor de una madre que tiene que despedirse de su hijo, enfermo mental, al que van a internar en un centro psiquiátrico. El texto es obra de uno de los dramaturgos más representados en Argentina, Santiago Loza. Isabel Ordaz y Nacho Sánchez son los protagonistas de la historia, que dirige Pablo Messiez.

Una madre se despide de su hijo, mientras esperan al padre, que vendrá a buscarlos; enseguida partirán para un viaje largo, aunque, de alguna manera, el hijo ya se fue hace tiempo. El padre ha de llevarlo a un hospital y dejarlo internado para que se cure de su trastorno mental. La madre busca palabras para despedirse, sin recibir respuesta alguna de parte del joven. Los recuerdos le golpean, insistentes, evocando así ante él y ante el público la historia de una mujer desesperada, una mujer que ha nacido únicamente para ver sonreír a su hijo, quien no solo no lo hace jamás, sino que permanece ausente, ido, o tal vez habite un mundo que para los demás humanos es inaccesible.

Isabel Ordaz y Nacho Sánchez durante un instante de 'He nacido para verte sonreír'. Fotografía cortesía de TEM.

Isabel Ordaz y Nacho Sánchez durante un instante de ‘He nacido para verte sonreír’. Fotografía cortesía de TEM.

Para el director Pablo Messiez, premio Max a la mejor dirección de escena, la pieza “es una perlita a la vez delicada y feroz. Un ‘melodrama de madre’ contemporáneo. Un gran bolero. Un encuentro con la necesidad de estar cerca, de entender qué hay antes o después de las palabras”. “Desde la primera vez que vi en escena un texto de Santiago Loza, quedé cautivado por el modo de señalar el misterio que habita en cada intimidad. Amor y horror conviven en sus obras, encarnados generalmente en mujeres. Mujeres que no pueden dejar de hablar para intentar comprender de qué se tratan sus vidas”, comenta el director.

Encima del escenario se podrá ver a Nacho Sánchez, premio al Mejor Actor Revelación de la Unión de Actores, y a la televisiva Isabel Ordaz. La escenografía de ‘He nacido para verte sonreír’ corre a cargo de  Elisa Sanz, ganadora de cinco premios Max. La obra se representará en una única sesión el sábado 11 de noviembre a las 20.30h en el Teatre El Musical.

Nacho Sánchez e Isabel Ordaz durante un instante de 'He nacido para verte sonreír'. Fotografía cortesía de TEM.

Nacho Sánchez e Isabel Ordaz durante un instante de ‘He nacido para verte sonreír’. Fotografía cortesía de TEM.

 

Un peso pesado en escena

Un obús en el corazón, de Wajdi Mouawad, dirigida por Santiago Sánchez
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 2 al 12 de noviembre de 2017

Un nombre difícil de memorizar, un físico contundente y una trayectoria singular que lo llevó desde el ring a los platós y escenarios. Son tres rasgos que definen a  Hovik Keuchkerian,  protagonista absoluto de Un Obús en el corazón, un texto de Wajdi Mouawad dirigido por Santiago Sánchez que estará en la Sala Rialto hasta el 12 de noviembre. El montaje se estrenó en 2014 y desde entonces se ha representado de forma guadiánica dejando una estela de admiración. Fue un éxito rotundo en Teatros de la Canal y todos los viernes se ofrece en Luchana. El actor de origen armenio se enfrenta en solitario al público en un monólogo que dura hora y media dejándolo anímicamente noqueado. “A lo largo de estos años la obra ha ido creciendo y descubriéndome facetas desconocidas de mí mismo”, dice  Keuchkerian. “El personaje me ha absorbido por completo, esto poseído por él”.

Un obús en el corazón. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Hovik Keuchkerian en ‘Un obús en el corazón’. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Hijo de un armenio y una española que se conocieron y enamoraron en Líbano allá por los sesenta, Keuchkerian llegó a España con sólo tres años. Su altura y corpulencia muy por encima de la media lo encaminaron hacia el boxeo y llegó a ser campeón de España en la categoría de pesos pesados en 2003 y 2004. “Lo mío era el juego de piernas”, recuerda. Pero pronto demostró que sus mejores golpes eran verbales con una serie de monólogos cómicos.  En 2010 alcanzó gran popularidad al grabar el monólogo Croquetas para el canal Paramount Comedy, fragmento a partir del que creó un espectáculo para teatro, Un mendigo con zapatos de algodón que estuvo tres años en cartel. Ha participado en la serie Hispania y en la película Alacrán Enamorado por cuyo papel recibió una nominación al Goya, otra a los Premios del Círculo de Escritores Cinematográficos y el Premio de la Unión de Actores de Madrid. Ha participado en series internacionales como Assassin’s Creed y The Nigth Manager titulada en España El Infiltrado.

El valenciano Santiago Sánchez, uno de los padres de l’Om Imprebís lo escuchó por la radio y supo que era el hombre ideal para encarnar al protagonista de Obús. “Santiago me dijo que me veía en el papel, y así ha sido. Tenemos muy buena química. Yo he ido tanteando experimentando con unas cosas y otras pero ahora ya tengo claro que lo mío es el teatro”. ¿Seguirá con Obús? “Posiblemente. Esta obra tiene un techo muy alto, va evolucionando y no deja de crecer. Está viva”.

Basada en la primera novela de Moawad, Visage retrouve, la obra teatral transcurre durante una noche en la que la madre del protagonista es trasladada al hospital. En ese momento crítico éste rememora su infancia, la huida del Líbano y todo lo perdido a causa de la guerra. “No es una historia de rencor ni odio, sino la evocación de un hombre maduro desde el cariño pero también con cierta dureza, aunque esperanzadora. Un viaje interior de gran intensidad”, dice Keuchkerian.

Un obús en el corazón. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Un obús en el corazón. Imagen cortesía del Teatro Rialto.

Se podría hablar de cierta conjunción mágica en la confluencia de dos artistas de origen libanés en el destierro vinculados a través de un valenciano, Santiago Sánchez. Wajdi Mouwad se dio a  conocer en España con  Incendios, que se vio la temporada pasada en el Teatro Principal con un reparto encabezado por Nuria Espert, obra en la que se basa la película, del mismo título nominada al Oscar en 2010.

La fuerza de su teatro conmueve, inquieta y, en un momento como el actual con la situación de Siria, Libia, Túnez plantea preguntas y golpea las conciencias. Con ser emocionante lo que Mouawad nos cuenta, lo que conmueve es cómo lo cuenta, sin tiempos muertos solapando escenas.  Vivió en Beirut hasta los ocho años, en 1975, al comienzo de la guerra civil libanesa, huyó con sus padres primero a París y luego a Montreal. Una historia paralela a la del protagonista de Un obús en el corazón.

Santiago Sánchez, uno de los directores con mayor reconocimiento de la escena española, ha recibido numerosos premios por su trabajo. Sus trabajos son muy variados, desde grandes clásicos como Cervantes, Chejov, Zorrilla o Brecht a propuestas contemporáneas e innovadoras como los Monty Python, Albert Camus, Koltés o Wadji Mouawad.

Hovik Keuchkerian en 'Un obús en el corazón'. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Hovik Keuchkerian en ‘Un obús en el corazón’. Imagen cortesía de Teatro Rialto.

Bel Carrasco