Juliane Petri enmascara Sagunt a Escena

Cartel del Sagunt a Escena 2020
Obra de Juliane Petri
Del 4 de agosto al 5 de septiembre de 2020
Sábado 11 de julio de 2020

El festival Sagunt a Escena 2020, que se celebrará en la ciudad de Sagunto del 4 de agosto al 5 de septiembre, ya cuenta con la imagen para la edición de este año. El diseño ha sido realizado por la artista y diseñadora gráfica Juliane Petri.

Bajo el lema ‘Recuperem l’escena’, el festival, que celebra su 37 edición, ofrecerá alrededor de 40 espectáculos tanto en el teatro Romano como en otros espacios de Sagunto y el Port de Sagunt.

La artista y diseñadora de la imagen de esta edición del festival, Juliane Petri,  comenta que “poder volver a la escena es el mensaje esencial de esta 37ª edición del festival. A través del símbolo de la máscara he tratado de comunicar con viveza y frescura, y de una forma muy directa, esta invitación a reunirnos en torno a la escena del Teatro Romano como punto tradicional de encuentro de este festival veraniego”.

‘Mastodonte’, de Asier Etxeandia, en el Sagunt a Escena de 2019.

Además, respecto al diseño de la máscara que representa esta edición Petri ha añadido que “la construcción abstracta de la máscara con formas geométricas elementales crea una atmósfera de ficción que recuerda el contexto especial en el que se celebra esta edición”.

Sagunt a Escena, que está organizado por el Institut Valencià de Cultura (IVC) y por el Ayuntamiento de Sagunto, dispondrá en esta edición de 2020 de un aumento de 100.000 euros con respecto al que iba a ser el presupuesto total del festival por parte de Cultura de la Generalitat.

Entre las actuaciones que los asistentes al festival podrán disfrutar, más de una veintena serán de grupos y compañías valencianos. Además, todos los espacios del festival ofrecerán este año varios estrenos absolutos.

Cartel de Amparo Muñoz para el Sagunt a Escena de 2019.

En un verano en que muchas de las citas habituales del público con las artes escénicas han sido suspendidas o reducidas, Sagunt a Escena vuelve en 2020, haciendo un gran esfuerzo, con un volumen y calidad de programación superiores a los de otros años y con una presencia muy importante de compañías valencianas en todos los espacios de exhibición. Todo esto sin descuidar todas las medidas de seguridad higiénicas y de distancia física que la situación sanitaria requiere.

Sagunt a Escena ofrecerá espectáculos en varios espacios de la ciudad del Camp de Morvedre. El teatro Romano será el escenario principal del festival, donde tendremos la oportunidad de disfrutar, como siempre, de nuevas aproximaciones a los textos clásicos, de la música popular y de la danza más contemporánea.

Por otro lado, dentro del ‘Off Romà’ habrá actuaciones en el centro cultural Mario Monreal, en la casa de la cultura del Port de Sagunt, en el centro cívico del Port de Sagunt, en la Casa dels Berenguers, y en el auditorio Joaquín Rodrigo, que este año se incorpora como un nuevo espacio para la programación del festival, donde se podrán ver espectáculos de sala de compañías valencianas.

Igualmente, los espacios de calle habituales como la Glorieta, la Pujada al Castell o los jardines del Casino Vell en el Port de Sagunt se llenarán de espectáculos circenses y musicales de las compañías más representativas del teatro de calle. Toda la información sobre el festival estará disponible próximamente en ‘saguntaescena.com’.

Cartel del Sagunt a Escena 2020 obra de Juliane Petri, por cortesía del festival.

Russafa Escènica, cuando los deseos se cumplen

Russafa Escènica
Festival de otoño de las artes escénicas
Diferentes salas de Valencia
Del 24 de septiembre al 4 de octubre
Jueves 9 de julio de 2020

Son inasequibles al desaliento. Los responsables de Russafa Escènica, festival de otoño que se celebrará en Valencia del 24 de septiembre al 4 de octubre, han hecho de la necesidad virtud para, contra el viento y la marea del coronavirus, sacar adelante su décima edición. Una edición que, en su breve pero intenso historial, ya viene marcada por ese gesto diríase heroico de mantener el certamen en tiempos marcados por la enésima crisis que vive el sector teatral, nunca antes debida a un bicho que ha trastocado los planes de medio mundo. De manera que el Russafa Escènica de 2020 será ya especial, aunque solo sea por las dudas que ha generado la pandemia, el riesgo asumido de poner en marcha una edición que peligraba, y los ‘Deseos’, lema del festival, en principio frustrados y luego cumplidos por esa voluntad imperiosa de celebrarlo.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, señaló el espíritu al que nos hemos de acostumbrar: “Lo que tenemos previsto es la imprevisión”. Por eso los responsables del festival de otoño anunciaron ya su intención de grabar todos los espectáculos programados, con el fin de combinar las actuaciones presenciales y su impresión digital, no sea que un rebrote de la enfermedad pudiera dar al traste con el festival, después de la “montaña rusa de emociones”, según expresión de Pedro Giménez, director de la Sala Off, que ha supuesto la deliberación de poner en marcha la edición de este año.

Imagen previa del encuentro para presentar Russafa Escènica a los medios en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por gentileza del festival.

Tras la desaparición de Tercera Setmana, el otro festival de las artes escénicas de Valencia que tras cuatro años arrojó la toalla en diciembre por “falta de apoyo institucional”, Russafa Escènica se queda en solitario para mantener viva la llama del teatro a nivel de certamen que amplía su oferta por toda la ciudad, si exceptuamos 10 Sentidos, más especializado en danza. “Responsabilidad muchísima”, reconoció Dídac Doménech, responsable de Producción del festival, cuando se le preguntó por este asunto, tras hacer un “balance muy positivo” de los 10 años que ahora celebra en medio de la pandemia.

De “esfuerzo y valentía por seguir impulsando la cultura” calificó José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, la iniciativa de los responsables de Russafa Escènica por mantener la celebración de 2020. Un esfuerzo que ha llevado a programar en dos semanas, en lugar de tres, tanto los espectáculos en el barrio que da origen al nombre del festival, como a todos esos otros que acogerán las diferentes salas esparcidas por el resto de la ciudad, en lo que se denomina Russafa OUT. Espacio Inestable, con Jacobo Pallarés y Maribel Bayona al frente, Teatro Círculo, representado por Miguel Ángel Cantero, la propia Sala Off, además de Rambleta, La Nau, Sala 7 del Teatro Rialto, SGAE, Fundación Bancaja, La Mutant y Centre del Carme serán las que acojan el ramillete de obras arriesgadas, talleres y actividades complementarias que dan forma a esta prevista e imprevista edición.

Un momento de la presentación de Russafa Escènica en el Centre del Carme. Foto de InuSualPro por cortesía del festival.

“Es un año difícil, pero había que seguir adelante para apoyar al sector teatral”, resaltó Doménech, algo que agradecieron los creadores que, como Eva Zapico, Silvia Batet, Adrián Novella o Javier Sahuquillo, cuyas obras forman parte de la programación, manifestaron su alegría y esperanza por esta recuperación de la actividad teatral, después de unos duros meses de parón por culpa de la pandemia. Una recuperación que viene a su vez avalada por un incremento en el caché de las compañías y artistas, debido al “año de mayor presupuesto” (Doménech), que compensa de esta forma la previsible disminución de los ingresos de taquilla, por las limitaciones de aforo a las que obliga la situación, y que ha representado para el festival casi el 50% de su fuente de financiación.    

Una de las grandes novedades de esta edición, además de la reducción temporal del festival y el aumento del caché, es la grabación de los espectáculos, que se hará de forma profesional, con varias cámaras, con planos y contraplanos, de forma que su visionado esté a la altura de los famosos ‘Estudio 1’ que TVE programó en los años 60 y 70, tal y como explicó Jerónimo Cornelles, director artístico de Russafa Escènica. ”El teatro es presencial, pero esta iniciativa facilitará la visión del teatro para quienes no puedan asistir al directo”, subrayando Cornelles su convicción de que “pueden convivir ambas experiencias”.

Fotograma de ‘Doce hombres sin piedad’, de Sidney Lumet, en la que se basa la obra ‘9’, de Javier Sahuquillo.

Javier Sahuquillo explicó lo que será ‘9’, la obra por él escrita basándose en la famosa ‘Doce hombres sin piedad’, que el cineasta Sidney Lumet dirigió con Henry Fonda como protagonista y que acogerá la Sala Off. “Aquí se llama ‘9’, porque es el número de los integrantes de un jurado en España, y está adaptada a nuestro contexto y actualidad”, señalando que en este caso habrá mujeres en el jurado, cosa que no había en la película, y personajes de todo tipo acordes con la época en que vivimos. Eso sí, se mantiene el núcleo argumental, sustentado en el riesgo que siempre corre quien manifiesta una opinión contraria a la de una mayoría que se apresura a dictar sentencia, sobre todo ahora que las redes sociales se han convertido en tribunales de acelerada ejecución propagandística.

Eva Zapico lleva a Rambleta ‘La sala de los trofeos’, basada en la “existencia de zoológicos de seres humanos” de principios del pasado siglo y cuyo descubrimiento sorprendió mucho a la bailarina y coreógrafa: “Hay algo confuso también para mí”, reconoció, quien aborda el tema configurando “un espacio de investigación escénica pura y dura”, lo que genera en ella una mezcla de “ilusión y miedo”. Silvia Batet, cuyo espectáculo ‘Requiem’ acogerá la capilla del Monasterio de San Miguel de los Reyes, dijo que su obra nacía “de la experiencia del duelo en prepandemia”, cobrando ahora “otra relevancia y actualidad”. El giro y la inmovilidad son las maneras de experiencia, “de ese no avanzar”, que Batet desarrolla con la ayuda de cinco bailarines.

Escena de ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide, incluida en la programación de Russafa Escènica.

Adrián Novella será el encargado de la producción del llamado ‘Invernadero’, con el que Russafa Escènica sale por primera vez del barrio para ubicarse en la Sala 7 del Rialto. Fiel a su “tipo de teatro en el que incluyo al espectador”, el proyecto ‘Los de arriba’ lo plantea como un “espectáculo completamente inmersivo”, destacó, para el que ha contado con alumnos del último año de artes escénicas. “La obra habla de cómo ven la pandemia las diferentes clases sociales”, con un toque “teenager”, remarcó Novella.

Hay muchas más obras, como ‘Wof, Wof, Wof’, de Melena Androide en Teatro Círculo; ‘Ganeko Crew’, de la compañía Olatz Gorrotxategi, en Sala Off; ‘Back 2 Classics’, de Planeta Trampolí, en la Nau; ‘Los protagonistas’, de El Conde de Torrefiel del Escalante Centro Teatral, que se representará en La Mutant; la propuesta de circo ‘10582’, de la compañía Arritmados, en Espacio Inestable, o ‘1Km2’, dirigida por Jerónimo Cornelles y escrita junto a Maribel Bayona, que se verá en el Centre del Carme.

El festival también cuenta con la novedad de la oferta de autobuses gratuitos, que resaltó Cornelles, para que el público del barrio de Russafa no tenga excusas a la hora de poder desplazarse a todos los espectáculos que se representan en las diferentes salas de Valencia, incluyendo la ruta de vuelta una vez finalizadas las obras. Con respecto a los problemas de financiación derivados de la tardanza con el que las Administraciones públicas sufragan las ayudas económicas a este tipo de festivales u otro tipo de eventos culturales, Doménech fue taxativo: “El modelo de financiación es el que es”, algo que le llevó a concluir que “la financiación pública en este país sería para hacérselo mirar”. Russafa Escènica, entretanto, celebra sus diez años con una paradójica salud de hierro.

Responsables de las distintas instituciones que participan en Russafa Escènica, junto a artistas y miembros del equipo del festival. Foto: InuSualPro.

Salva Torres

“Tenemos que convivir con mayor incertidumbre”

Remando en el mismo barco (IX) | Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Con los actores y directores Rebeca Valls y Nacho Diago (mago y productor)
Domingo 5 de julio de 2020

«No quiero realidad. Quiero magia». Esta frase que Tennesse Williams puso en boca de Blanche du Bois en ‘Un tranvía llamado deseo’ podía ser, también, el lema de Nacho Diago. Desde la tierna infancia creció fascinado por el ilusionismo y, a partir de los 15 años inició una carrera que de forma progresiva le llevó a la cumbre, en 2005, al ganar el primer premio en el XXVII Congreso Mágico Nacional, que lo acreditaba como el mejor mago de España.

Desde hace 11 años comparte su vida con Rebeca Valls, heredera de una estirpe de artistas. “Nos conocimos en un programa que presentaba para la anterior televisión autonómica valenciana, ‘L’Escenari’, que se grababa en el mítico café teatro de Alcoy”, cuenta Valls. “Nacho vino a actuar. Nos gustamos, nos llamamos un tiempo después y empezamos a salir. Diez años más tarde nació nuestra hija Alma. Ahora somos cuatro contando a nuestra perra ‘López’”. 

Nacho Diago y la perra López. Foto de Nani Gutiérrez.

Diago estudió las carreras de Ingeniería Agrónoma y Arte Dramático, pero sin abandonar nunca su formación autodidacta en el mundo de la magia. “Cuando empecé no existía Internet y había que buscarse la vida”, comenta. “La única manera de aprender técnicas era en los libros o con la ayuda de magos experimentados. En ese aspecto no hay problema porque formamos una hermandad unida por fuertes vínculos vocacionales, tal vez porque este es un oficio minoritario y peculiar”.

Valls y Diago son creadores natos. Ella es actriz y también directora de teatro y él mago, director, creador y productor de sus propios espectáculos.  “Al dedicarnos al mismo oficio, nos comprendemos y nos ayudamos el uno al otro”, dice Diago. “Rebeca participa de modo activo en mis espectáculos, tanto en el proceso de creación como de ayudante de dirección cuando necesito una visión externa”.

Rebeca Valls. Imagen cortesía del autor.

“Nacho no participa directamente en mis espectáculos, pero me ayuda hablarlos con él, compartir dudas, proceso, crisis que surjan, etcétera”, añade Valls. “O, simplemente, llevándolo a un ensayo para después compartir el resultado y aportar, también, una visión externa. Las sinergias que se producen entre nosotros son enriquecedoras tanto a nivel profesional como de pareja. ¡Vernos currar es excitante!”.

Diago pondera el excelente nivel de la magia en nuestro país, como demuetra que el actual campeón internacional sea español y de Castellón: Mago Yunque (Salvador Vicent). “Juan Tamariz ha sido un referente para todos los de mi generación, pero hoy existen magos escénicos fantásticos”, dice. “Al ser también actor, además de la técnica o la originalidad, cuido al máximo la dramaturgia de cada espectáculo”.

Lo que más les inquieta a esta pareja de artistas, a causa de la situación creada por la pandemia, es la incertidumbre. “Y la falta de apoyo y de confianza. En general es una época en la que creo que nos toca convivir con algo más de incertidumbre que de costumbre. Y no solo por el trabajo, también por la salud”. 

Nacho Diago durante una de sus actuaciones. Imagen cortesía del autor.

Les preocupa su sector, profesionales técnicos incluidos. “Nos preocupa que los espectadores tengan miedo y no vayan al teatro. Y que, en consecuencia, los programadores no confíen y caigan los bolos programados. También la subsistencia de las salas, de las compañías y de los correspondientes proyectos. Es un momento delicado para todos y tenemos que apoyarnos los unos a los otros. Creo que es el mensaje fundamental que hemos aprendido a raíz de esta crisis”. 

Apelando al impulso y resistencia que les otorga su vocación, confían en salir del bache. “La gente que como nosotros se dedica a profesiones tan poco estables lo hace porque lo necesita. Es vital para nuestra felicidad y realización. Es nuestro modo de comunicarnos con el mundo y los demás, de contar algo en esta vida. A pesar de tantas trabas y dolores de cabeza, encontramos en ello una recompensa. Así que, sí, pensamos seguir en la lucha, adaptándonos a las necesidades de cada momento y con mucha ilusión y más esfuerzo, si cabe”.

En su opinión, el Gobierno y las instituciones autonómicas “deberían respetar y pagar los proyectos ya contratados, destinando el dinero que ya estaba concedido a ellos. Y ayudar, de algún modo, a las empresas privadas para que puedan salir de esta crisis. Es urgente que la cultura sea una prioridad, ponerla en el lugar que merece como ocurre en el resto de Europa”, concluyen Valls y Diago. 

Rebeca Valls y Nacho Diago. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Prostíbulo Poético, íntimo lupanar heterodoxo

Prostíbulo Poético | ‘Happeging Poético/ Poesía Vis a Vis’
La Fábrica de Hielo
Pavia 37, València
Jueves 9 de julio a las 21:00
Viernes 3 de julio de 2020

Hijo primogénito del original Poetry Brothel de NY, dirigido en Barcelona y Madrid por la actriz y performer Sonia Barba, este colectivo transdisciplinar compuesto básicamente por poetas, músicos y performers, convierten cada evento en un campo de pruebas donde la poesía en privado y al oído le echa un pulso a los típicos recitales de poesía al uso.

¿Puede ser divertida y excitante la poesía aun descubriendo el lado más oscuro o atormentado de un alma? ¿Cómo valoramos el acto poético en la sociedad contemporánea? ¿Es la máscara de un alter ego una buena herramienta para acercar al gran público la “temida” poesía?

Poetas integrantes de Prostíbulo Poético. Fotografía cortesía de la organización.

Bajo la apariencia de un burdel fantástico del siglo pasado, las poetas venden sus versos al público asistente una vez han sido presentadas por la Madame, quien dará respuesta a diversas interrogantes: ¿cómo han ido llegando hasta allí? ¿en qué condiciones? ¿qué les diferencia del resto de sus compañeras?

Poesía inédita en estado puro. Irreverencia. Descaro. Juego de complicidad. Reivindicación del acto íntimo de recitar.

Durante los últimos meses, debido a la suspensión de eventos y al estado de alarma, el colectivo se reinventó, activando desde sus redes una línea de teléfono en la que podías contactar con tu poeta elegida; recaudaron fondos para la iniciativa ‘Descorónate’, invitando a actrices de la talla de Maggie Civantos, Alberto Velasco o Bárbara Santa-Cruz a que atendieran la línea los domingos y donando lo recibido, consiguieron sacar a la luz su antología anual, el ‘Libro Rojo’ del Prostíbulo Poético y consiguieron mantenerse a flote pese a las difíciles circunstancias.

Después de diez años de actividad en Barcelona y dos de conquistar al público de Madrid, Madame Taxi (Sonia Barba) ha abierto sede también en València el pasado mes de octubre. Los espacios a los que nos tienen acostumbrados guardan, por lo general, resonancia a tiempos pasados y son expertos en hospedar encuentros y situaciones de intercambio, donde la cultura, el ocio y la gastronomía suelen ir de la mano. Así ocurre en la ya mítica Sala Equis de Madrid o el Tinta Roja en Barcelona, y sucederá lo propio, de nuevo, el próximo jueves 9 de julio, en La Fábrica de Hielo de València.

Sonia Barba, directora de Prostíbulo Poético, encarnando a Madame Taxi. Fotografía cortesía de la organización.

El elenco de poetas estará compuesto por una selección de la nueva hornada de poetas reunidas por Sonia Barba y algunas de las asiduas que ya tienen una trayectoria más afianzada dentro del mundo de la poesía y la escena. Tras sus alter ego podréis encontraros con veteranas de la talla de Pilar Astray Boadicea, o Diego Mattarucco, en Madrid, la actriz Lorea Uresberueta, o Alicia Verdú en Barcelona, y Carlos Luna del grupo, Luna y Panorama de los insectos, o Nelo Sebastián Vera, de la CIA Vudú Teatro en València. Entre sus jovencísimas, descaradas e irreverentes poetas están Elsa Viegas o María Sánchez (Val), Juliana Mandolesi y Raúl Ornelas, (BCN) y Alicia Louzao o Blas Nusier que mantienen una actividad constante en la escena poética y cultural de las capitales.

En relación a los ‘Vis a Vis’ de poesía, marca de la casa, entre “cliente” y poeta, han ideado nuevas fórmulas de encuentro que van desde el juego con sombras chinescas, hasta la realidad virtual o la intensidad a través del contacto visual.

A la pregunta sobre cómo reaccionan los clientes que se acercan a sus eventos, Sonia Barba comenta que “por lo general, nadie viene preparado para lo que van a recibir, que básicamente es un baño de la realidad del otro. La gente quiere compartir experiencias, anécdotas, heridas semejantes. Se dispara la empatía, la curiosidad por el otro, hay personas que piden a la poeta que les deje solos, otras rompen a llorar. Es muy emocionante”.

+ Info en www.prostibulopoetico.com

Poeta y «cliente» durante un instante de Prostíbulo Poético. Fotografía cortesía de la organización.

MAKMA

A la conquista de Almagro

43 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro
Del 14 al 26 de julio
Viernes 3 de julio de 2020

Cerca de cumplir medio siglo, en su 43 edición el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que se celebra del 14 al 26 de julio, abre un nuevo ciclo con la finalidad de acoger propuestas escénicas de otros países y comunidades españolas. Uruguay y la Comunidad Valenciana estaban propuestos como los primeros invitados pero por motivos obvios, el COVID-19 los uruguayos no podrán participar. En lo que respecta a València, los miembros de las compañías elegidas se disponen a pasar el test para subir con total garantía al histórico escenario. El objetivo de la fundación que organiza el certamen es descentralizar y dar una imagen más atomizada y plural del Siglo de Oro en diferentes idiomas y acentos.

La propuesta valenciana incluye una selección de lo mejor del Siglo de Oro valenciano. Textos canónicos como ‘Tirant’, coproducción del IVC y la Compañía Nacional de Teatro Clásico junto a piezas difíciles de etiquetar como ‘Espill’ de Jaume Roig, anterior al Siglo de Oro, un texto emblemático de los orígenes de la literatura valenciana. También se representará un montaje contemporáneo para público familiar en torno a personajes claves de la época, ‘El increíble asesinato de Ausiàs March’. Dentro del Certamen Barroco Infantil Tramant Teatre presenta ‘Las cartas del Quijote’, que forma parte del nuevo formato de programación en línea que tendrá este año el festival.  A la faceta teatral se suma la parte musical a cargo de Carles Dénia, del Cor de la Generalitat y Harmonia del Parnàs.

‘Tirant’, de Eva Zapico.

Otra nota valenciana al festival la aporta el arte magistral de Joaquín Sorolla. Su retrato de la actriz María Guerrero, cedido por el Museo del Prado, es la imagen de esta edición, bajo el lema ‘De mil gustos de amor, el alma llena’, verso de María de Zayas.

“La esencia de la programación de este año se basa en la pluralidad, esa visión panorámica y ecléctica que ayude a sacar de la cabeza del espectador que el Siglo de Oro es una única realidad”, dice Ignacio García, director del festival. “Almagro será una vez más la reserva natural del Siglo de Oro, el lugar donde más y mejores espectáculos de nuestra etapa áurea podrán verse a nivel mundial”.

En un formato más reducido que en años anteriores, el Festival de Almagro contará esta edición con diez espacios, cuatro de ellos escénicos: el Corral de Comedias, el teatro Adolfo Marsillach, AUREA y palacio de los Oviedo también habrá actividad en el Museo Nacional del Teatro, Espacio de Arte Contemporáneo, plaza Mayor (paseo de la Fama), patio de Fúcares, el coche de ‘El teatro de sus mercedes’ y el palacio de Valdeparaíso.

‘El increíble asesinato de Ausiàs March’, de Daniel Tormo y Anna Marí.

El viernes 17 de julio, a las 20 horas, se inaugurará el ‘Año València’ con ‘Tirant’, de Joanot Martorell, adaptado por Paula Llorens bajo la dirección de Eva Zapico. El 19 de julio, a las 13 horas se podrá escuchar al Cor de la Generalitat Valenciana y Harmonia del Parnàs en ‘Quien amores tiene’, bajo la dirección de Marián Rosa Montagut. Ambos espectáculos se verán en AUREA. El resto del programa del ‘Año Valencia’ se desarrollará en el Palacio de los Oviedo. CRIT Companyia de Teatre ofrecerá dos montajes teatrales: el 21 de julio, a las 22.45 horas ‘Espill’, de Jaume Roig adaptado por Anna Marí bajo la dirección de Pep Sanchis. El 22 de julio, a las 22.45 horas, ‘El increíble asesinato de Ausiàs March’, de Daniel Tormo y Anna Marí, bajo la dirección de Marí. Por último, el 26 de julio a las 22.45 horas se podrá disfrutar del concierto ‘Cant espiritual’ de Carles Dénia.

“La obra ‘Espill’ es tremendamente misógina pero expresa muy bien el caracter valenciano”, dice Daniel Tormo. “Es un retrato satírico de la sociedad de la época en el que todos salen malparados. Es un texto brillante y colorista como una falla”, comenta uno de los tres miembros fundadores de CRIT que presentará este verano en Sagunt a Escena un versión teatral de ‘Entre visillos’ de Carmen Martín Gaite, con el título ‘La ciudad de escarcha’.

‘Tirant’, de Eva Zapico.

Bel Carrasco

«Hay que fomentar la pedagogía de la danza»

Remando en el mismo barco (VII)
Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Iris Pintos y Toni Aparisi. Bailarines, coreógrafos y directores de la compañía de danza TransferMove
Lunes 22 de junio de 2020

Cuenta que no era un alumno muy estudioso en el colegio y sus profesores alucinaron cuando se aprendió de cabo a rabo el texto de su personaje en una obra escolar. «Quiero ser actor», le dijo a su abuelo que le regañaba para que se aplicara más.  Y así venció las reticencias que en los años setenta todavía causaba que un niño declarara su vocación de bailarín como Billy Elliot. Del teatro a la danza, de la coreografía a la enseñanza, la carrera de Toni Aparisi esta jalonada de éxitos y premios. Con 21 años debutó en el Teatro Principal y encontró un propicio caldo de cultivo en los tiempos ‘dulces’ de Carmen Albors.

Tras un primer matrimonio del que tiene tres hijos, lleva siete años en pareja con otra bailarina, Iris Pintos, a la que conoció en un proyecto de Russafa Escènica. «Me pareció interesante y buena bailarina», dice. Desde entonces mantienen una estrecha colaboración profesional, «aunque es importante disociar lo que son los ensayos de la vida familiar». Cuando colaboran en un proyecto hablan y discuten mucho para abordarlo conjuntamente. En otros casos Pintos es una bailarina más del equipo.

Toni Aparisi e Iris Pintos, durante una actuación. Imagen cortesía del autor.

«Yo soy bailarín, coreógrafo y profesor de danza contemporánea, así como investigador del movimiento», explica Aparisi. «Pintos es terapeuta ocupacional, coreógrafa, intérprete, profesora de danza contemporánea e investigadora sobre la temática de las relaciones entre el derecho y la cultura. Nuestra compañía de danza TransferMove es fruto de las sinergias que se establecen entre nosotros. Una compañía que genera proyectos de danza con espíritu crítico y con la intención de poner la mirada del público sobre temas sociales que afectan a todos».

Dos de sus últimos trabajos anteriores a la pandemia abordan la violencia de género (‘Moby Dick’) y las relaciones humanas desde la perspectiva de las distancia que separan a las personas, como en una premonición de lo que estaba por venir. La primera quincena del confinamiento se la tomaron con calma, un paréntesis de descanso, pero cuando el Estado de alarma se prologó tuvieron que ponerse las pilas, pues los que trabajan con su propio cuerpo no pueden dejar de ejercitarlo. «Hacíamos clases en casa, nos turnábamos para pasear al perro y participé en un proyecto de Capella de Ministrers, ‘Música Amable’ que ofrecía piezas de danza por vídeo conferencia tanto a particulares como a geriátricos».

‘Relaciones’, de Toni Aparisi. Imagen cortesía del autor.

Lo que más inquieta a Pintos y Aparisi es «la paralización total y las cancelaciones de todo tipo de espectáculos y actividades académicas». También les preocupa el cierre de escuelas de danza y la falta de un protocolo claro y viable para retomar la enseñanza. «Se ha paralizado la actividad creativa y de ensayo dentro de las compañías de danza. Sin embargo, el mundo del deporte ya ha podido volver a entrenar tras tener acceso a las pruebas clínicas pertinentes».

Les preocupa sobre todo que no se creen las ayudas adecuadas para el mundo cultural y se plantean, «si la situación de la danza mejorará o empeorará con respecto al estado previo a la pandemia».

Creando, bailando y enseñando confían en superar este tremendo parón. «Por ahora, dejando la manera virtual y volviendo al mundo real poco a poco. Intentando diseñar metodologías que permitan volver a un mundo virtual en condiciones, si así fuera necesario».

La respuesta del Gobierno a esta crisis, según su opinión, debería incluir en primer lugar, «situar a la cultura en el lugar que le corresponde dentro de la sociedad por entenderla como un valor clave para su desarrollo y en consecuencia del país». «Para ello», añaden, «es necesario que se cree un plan de acción que sitúe a la danza dentro de la sociedad y no como algo que se deja al tiempo de ocio y a un determinado colectivo de personas. En definitiva, que el Gobierno entienda que la danza es una manifestación cultural portadora de valor y significado y que diseñe un plan de fomento de la actividad de la danza no solo en su vertiente escénica, sino también pedagógica», concluyen Pintos y Aparisi.

Iris Pintos y Toni Aparisi. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Reactivando el pulso teatral con ‘Sagunt a escena’

XXXVII ‘Sagunt a escena’ | ‘Recuperem l’escena’
Del 4 de agosto al 5 de septiembre de 2020
Lunes 15 de junio de 2020

Cultura de la Generalitat ha organizado el paquete de medidas ‘reaCtivem’ para ayudar y acompañar en la reanudación y reconstrucción cultural valenciana a causa de los efectos provocados por la COVID-19. En este contexto, ‘reaCtivem’ se marca como una de las medidas importantes reprogramar todo lo que sea posible y mantener esta programación factible, siempre que las autoridades sanitarias lo permitan y definan en cada escenario medidas de seguridad en los aforos culturales.

En este marco, y en la fase de desescalada hacia la nueva normalidad, la 37ª edición del festival ‘Sagunt a escena’, que se celebrará del 4 de agosto al 5 de septiembre con el lema ‘Recuperem l’escena’, organizado por el Institut Valencià de Cultura y por el Ayuntamiento de Sagunto, cuenta también con la colaboración de la Diputació de València y de varias entidades privadas. En este contexto, hay que recordar que Cultura de la Generalitat ha destinado un aumento de 100.000 euros con respecto al que será el presupuesto total del festival.

La secretaria autonómica de Cultura, Raquel Tamarit, ha explicado que “el festival prevé una mayor presencia de compañías valencianas en todos sus espacios de exhibición por el hecho de que es una obligación promover a los y las profesionales de las artes escénicas valencianas e iniciar este camino que nos lleva a recuperar espacios, recuperar espectáculos y permitir que el trabajo de los artistas nos ayude a nosotros, los espectadores, a recuperar también las sensaciones que nos producen las palabras, los gestos, la música y todo lo que tan solo las artes escénicas en directo nos pueden ofrecer”.

En este sentido, ‘Sagunt a escena’ tendrá cerca de 40 espectáculos de artes escénicas y musicales, de los cuales más de una veintena serán de grupos y compañías valencianos. El director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ha avanzado que “en todos los espacios el festival ofrecerá este año varios estrenos absolutos, entre los que ya se pueden destacar ‘R-Minds’, la primera producción de teatro de calle en la historia del IVC; ‘Saguntilíada’, de Paco Zarzoso, a cargo de la Hongaresa Teatre; ‘Los nueve’, de Perros Daneses, en el Auditori Joaquín Rodrigo, o ‘Divina aberració’, de Cashalada, en la subida al castillo”.

En los últimos años, y en cada una de las sucesivas ediciones, el festival ha tenido una línea argumental que hacía de hilo conductor para todos los espectáculos exhibidos en el festival. Para esta edición, y teniendo en cuenta las circunstancias, el lema elegido es ‘Recuperem l’escena’. Según Juan Vicente Martínez Luciano, director del festival: “Este es precisamente el objetivo: que los profesionales de la escena, las instituciones y, sobre todo, el público recuperen los escenarios del festival y, por extensión, todos los escenarios de las artes escénicas valencianas después del obligado paréntesis”.

Un instante de las representación de ‘Sagunt a escena’ en el Teatro Romano de Sagunto. Fotografía cortesía del festival.

MAKMA

Cumpliendo tablas

Companyia Hongaresa de Teatre (Isla de Córcega 58, Puerto de Sagunto, València)
L’Horta Teatre (Sant Martí de Porres 17, València)
Celebración por su 25 aniversario
Lunes 15 de junio de 2020

Los 25 años en una persona son sinónimo de plenitud física, de tener toda una vida por delante y casi todo por demostrar. En una compañía teatral independiente llegar a esa edad es una proeza, señal de buen hacer y de haber sabido conectar con el público. En este aciago año por la COVID-19 nada menos que cuatro compañías valencianas han cruzado o están a punto de cruzar ese simbólico umbral. Además de Companyia Teatre Micalet y Arden, que ya han sido felicitados por MAKMA con sendas entrevistas, lo hacen la Companyia Hongaresa de Teatre y L’Horta Teatre. Esta última ya ha superado los 45 tacos, pero celebra los 25 de su sala en el barrio de Castellar-Oliveral. 

La Hongaresa nació en diciembre de 1995, en Puerto de Sagunto, de la conjunción de tres amantes del teatro: Lola López, Luïsa Cunillé y Paco Zarzoso, y con el tiempo se convirtió en un proyecto vital y una empresa familiar.

‘Encrucijada’, de Paco Zarzoso. Foto de Jordi Pla por cortesía de Hongaresa Teatre.

Desde el principio supo desafiar el reto de que cada producción supusiera el estreno de un nuevo texto, ya fuera de los autores de la propia compañía o de otros. En cada una de sus propuestas, tanto textual como escénica, late el intento de explorar nuevos campos teatrales, lo cual le ha animado a experimentar con todos los géneros, desde la tragedia al cabaré metafísico pasando por la tragicomedia o el vodevil postdramático.

«Una de las claves de nuestra resistencia es que siempre hemos apostado por lo artístico», dice Paco Zarzoso. «También cuenta el habernos adaptado a hacer teatro con pocos recursos y el apoyo y ánimo de nuestros colaboradores. Optamos por un teatro de proximidad proyectado sobre un círculo de confianza que ya nos reconoce tanto en València como en Madrid o Buenos Aires».

‘Umbral’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Hongaresa Teatre.

El nombre Hongaresa, procedente del poema ‘Tristeza húngara’, es un certificado de su anhelo poético y el deseo de vivir de otra forma la realidad en países imaginarios. En estos momentos preparan un montaje para Sagunt a Escena que será una pieza coral, un canto de amor al teatro a lo largo de 15 siglos.

«El teatro ha sido siempre el gran espacio de la ‘juntura’ y lo que está ocurriendo es un poco diabólico», dice Zarzoso sobre el impacto de la COVID-19. «Se han perdido muchas funciones pero tengo la esperanza de que pronto pase todo y se valore más un colectivo que contribuye a alimentar la cultura y la dimensión espiritual de la gente».

Alfred Picó. Fotografía de Xavier Mollá por cortesía de L’Horta Teatre.

Sala L’Horta, ubicada en el barrio de Castellar-Oliveral, pedanía fuera del casco urbano de la ciudad, fue uno de los primeros espacios teatrales de gestión privada situados en la periferia antes que Espai Rambleta, El Musical o Las Naves. “La clave de nuestra permanencia está en la perseverancia y el haber encontrado una oferta teatral dirigida al público infantil, tanto para colegios como para público familiar, que se ha demostrado necesaria y complementaria a las ya existentes”, dice Alfred Picó, director de Sala L’Horta.

“Otra clave fundamental es el compromiso de los diferentes equipos profesionales que han pasado por L’Horta, sin ellos no hubiera sido posible. El premio a la continuidad  es comprobar que sin casi darte cuenta has ido avanzando, creciendo, y que para muchos colegios y familias eres su espacio de referencia. Ver a compañías amigas ensayar o estrenar sus espectáculos en la Sala, sentir que como espacio eres útil y necesario para las artes escénicas valencianas. Esta es una carrera de fondo y llevamos mucho recorrido”.

Exteriores de L’Horta Teatre, una tarde de función. Imagen cortesía de L’Horta Teatre.

Tras el paréntesis impuesto por la COVID-19 la compañía afronta el futuro con “el mejor de los ánimos, pero siendo realistas y conscientes de que va a ser un año muy, muy complicado y que vamos a tener que trabajar mucho y bien para volver a generar confianza tanto a los escolares como a las familias para que vuelvan a las Salas de teatro”, añade Picó. “Hemos planteado la próxima temporada en términos similares a años anteriores, ahora solo cabe trabajar y esperar. Nos volvemos a encontrar una vez más en un momento muy difícil, justo cuando empezábamos a recuperar un cierto tono después de la última crisis que casi nos lleva al cierre. Pero no es la primera vez que nos levantamos y lo volveremos a hacer, es nuestro trabajo y nuestro compromiso para con nosotros y nuestra sociedad”.

“Una sociedad crece y es rica gracias a todos los sectores y el mundo de la cultura no es ajeno a ese crecimiento, es un sector que aporta muchísimo a la sociedad y no sólo en el aspecto económico. Sin las artes escénicas valencianas, todos seriamos más pobres”, concluye Alfred Picó.

‘Umbral’, de Paco Zarzoso. Imagen cortesía de Hongaresa Teatre.

Bel Carrasco

‘Quién es quién’ en la danza

‘Cápsulas creativas’
Rambleta y la Asociación Valenciana de Empresas de Danza (AVED)
Viernes 12 de junio de 2020


Todas las expresiones artísticas han sufrido de lleno el golpe de la COVID-19 al imponer un distanciamiento social incompatible con la proximidad que los espectáculos requieren. Dentro del arte dramático, la danza es una de las más vulnerables debido a su carácter minoritario. Eso no impide que los artistas que se dedican a ella luchen para mantener lo que han conseguido con gran esfuerzo.

En pleno confinamiento Isabela Alfaro, directora del Festival Bucles, alumbró una idea para que las compañías valencianas tuvieran la posibilidad de dirigirse al público y presentar las credenciales de su talento y profesionalidad. Con el apoyo de Rambleta y de la Asociación Valenciana de Empresas de Danza (AVED) se puso en marcha un proyecto que, a través de las plataformas digitales de Espai Rambleta, ya ha visto la luz: ‘Cápsulas creativas’.

Fil d’Arena. Imagen cortesía de ‘Cápsulas creativas’.

Consiste en una serie de piezas breves de tres a seis minutos de duración en las que cada compañía hace una presentación de su equipo y expone su línea de trabajo, con una voz en off y fragmentos de sus coreografías. El primer vídeo que se puede visualizar corresponde a Marea Dansa, compañía que combina flamenco y danza española para público familiar y con perspectiva de género. Marea Dansa ha apostado por desafiar lo desconocido e invita al público a imaginar otras realidades. Sus dos producciones de sala, ‘Relieves’ y ‘Amelia’, fueron estrenadas en Rambleta colgando el cartel de soldout.

«De momento se verán una decena de compañías hasta julio, pero esto es solo una primera edición, pues pretendemos que sean más», dice Jessica Martín, secretaria técnica de AVED. «En la Comunidad Valenciana funcionan 20 compañías de danza contemporánea y española de perfiles muy variados. Unas se organizan en plan cooperativa y otras tienen estructura piramidal. Es muy difícil saber cuántos artistas aglutinan porque el número varía según cada montaje».

Taiat Dansa. Imagen cortesía de ‘Cápsulas creativas’.

AVED nació el año 2005 con el objetivo de dignificar y velar por el sector de la danza y los intereses de las compañías profesionales del tejido dancístico. Con 20 empresas de danza asociadas, siguen defendiendo la presencia de la danza valenciana en el contexto cultural. «La evolución del sector desde 2005 es fluctuante», señala Martín. «Hay constantes altibajos y en estos momentos la situación es muy complicada, pero las instituciones escuchan nuestras propuestas y las compañías están reformulando sus equipos y formatos para asegurar una buena acogida».

La idea de Alfaro, materializada por Aved y Rambleta, nace con el propósito «de impulsar la danza contemporánea valenciana, visibilizando a sus creadores, sus procesos creativos y de investigación, así como sus piezas más representativas. La iniciativa reúne a compañías y empresas de danza contemporánea de la Comunidad Valenciana que abanderan y provocan la efervescencia creativa de los nuevos lenguajes escénicos llevando a la danza hacia nuevos territorios, ámbitos y públicos»

Un total de diez cápsulas mostrarán a través de un video inédito el relato artístico, el proceso de creación y la producción artística de parte de las empresas de danza que conforman AVED, como Extremus Danza, Fil D´Arena, La Coja Dansa, Ladyfunta, Marea Danza, Migro Danza, Mou Dansa, OtraDanza, Taiat Dansa y Danseuvos.

Hasta el 31 de julio, con carácter semanal se irán presentado todos los jueves ‘Capsulas Creativas’ a través de las distintas plataformas digitales de Rambleta.

Marea Danza. Imagen cortesía de ‘Cápsulas creativas’.

«La mejor subvención es el público»

Remando en el mismo barco (VI) | Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Leonor de Arizón y Enrique Fayos (Monasterio Sant Jeroni de Cotalba y Olympia Metropolitana)
Martes 9 de junio de 2020

Artes escénicas, patrimonio, conciertos, la librería Lé de Madrid… El matrimonio Leonor de Arizón y Enrique Fayos forma parte un entramado cultural cuyos dos ejes son la empresa Olympia Metropolitana y el Monasterio de Sant Jeroni de Cotalba (Siglo XIV), situado en el municipio de Alfahuir. Heredero de una saga familiar dedicada al espectáculo, Fayos gestiona junto a su hermana Mª Ángeles el Teatro Olympia y otras cuatro salas: el Talia, el Auditori de Torrent y sendos teatros en Catarroja y Vall d’Uxó. Su actividad incluye un equipo humano de 70 personas, que en la actualidad se acogen a un ERTE, excepto 14 que siguen al pie del cañón.

Arizón es directora de marketing y relaciones exteriores de Cotalba, empresa familiar que gestiona una de las joyas del patrimonio histórico artístico valenciano, el Monasterio de Sant Jeroni, enclavado en un paraje paradisíaco de La Safor. Abierto al público desde 2005, ofrece visitas guiadas, eventos sociales y empresariales y el festival de Música al Monestir de Sant Jeroni de Cotalba.

Vista del Teatro Olympia. Imagen cortesía del autor.

Arizón y Fayos se conocieron en Benicàssim, en el 81, y se casaron siete años más tarde. Tienen tres hijos veinteañeros y todavía mantienen sus amistades de juventud en la playa castellonense. Por su profesión tratan a diario con muchos artistas y acopian una rica colección de anécdotas sobre los miembros de la farándula. «Recuerdo que el día que nos casamos en 1988: estrenó Arturo Fernandez una comedia en el Olympia, y no entendía que nos hubiéramos casado el mismo día que actuaba él; siempre me lo recordaba», cuenta Fayos.

Para ambos la situación es de absoluta incertidumbre, aunque barajan planes para la nueva normalidad. «Lo que más nos preocupa es el miedo», dicen. «El miedo de la gente, sobre todo de los mayores, a volver a la salas. No es lo mismo sentarse en una terraza al aire libre que estar en un lugar cerrado. Algunos artistas de cierta edad han aplazado sus actuaciones a 2021, precisamente por ese miedo».

El empresario teatral se plantea dos escenarios posibles: volver en julio o, si las condiciones lo impiden, en septiembre. En el primer caso, el telón del Olympia se alzará con la comedia de producción valenciana ‘El método Gronholm’, que se debía haber estrenado en mayo. Si hay que aplazar la reapertura a septiembre se hará con ‘Perfectos desconocidos’, después vendrá Goyo Jiménez, y Lola Herrera con ‘Cinco horas con Mario’.

Monasterio Sant Jeroni de Cotalba en Alfahuir.

La crisis del coronavirus es la tercera que supera la empresa de la familia Fayos. «Tuvimos la del 82 en los cines, debido a la tele y a los vídeos, y la financiera de 2008», recuerda. «Para mí estas sacudidas son también un época de oportunidades si las sabes aprovechar».

En 2008 optó por presentarse a los concursos de gestión de teatros, diversificando así su actividad, y ahora se lanza a un primer proyecto audiovisual con una serie para plataformas digitales inspirada en la novela de Ramón Palomar ‘La Gallera’. «Me gustó mucho», comenta. «Tiene personajes muy fuertes y se desarrolla en gran parte en València».

Las actividades en el Monasterio de Sant Jeroni también se verán afectadas. «Las visitas se harán con un número reducido de 16 personas por grupo y pensamos aplazar los conciertos para noviembre y fin de año», explica Arizón. «Vamos a aprovechar esta bajada de actividad para realizar obras de rehabilitación que así se podrán llevar a cabo sin interferir tanto con los eventos habituales que se realizan en esta época».

Enrique Fayos y Leonor de Arizón junto a sus hijas. Imagen cortesía del autor.

En 1836, el Monasterio de Sant Jeroni fue uno de los bienes de la Iglesia incluidos en la desamortización de Mendizábal. Adquirido por Tomás Trénor, en 1948, en la actualidad es propiedad de la madre de Arizón, sus hermanas y cuñada. Declarado, en 1994, Bien de Interés Cultural se abrió al público años más tarde siendo escenario de diversos eventos culturales como el que tuvo lugar en 2019, ‘Lucrecia y María, duquesas del territorio Borja’ en colaboración con el Palau Ducal de Gandía. «Además de acometer una rehabilitación importante, tenemos el proyecto de un app  en cuatro idiomas y queremos organizar también alguna exposición».

A pesar de contar con la ventaja de ser una empresa grande y consolidada, Fayos subraya que se vive un momento complicado.  «No soy partidario de las subvenciones», afirma. «La mejor subvención es el público pero se deberían reducir impuestos. Es evidente que todos vamos a pasar una mala racha pero no puedes hundirte, y hay que buscar oportunidades en las desgracias. Se atisba un cambio en el centro de gravedad del ocio y debería aprovecharse la oportunidad de crear sinergias entre el turismo y la oferta cultural».

Arizón y Fayos califican de «poca ambiciosa y cortoplacista» la política de los gestores culturales. «Se apuesta por el teatro valenciano, pero no se le adjudican recursos suficientes». Deploran que el Palau de la Música lleve tanto tiempo cerrado, «algo impensable en una gran ciudad», y cuestionan la forma de aplicar el Plan Respira. «Está bien limitar el tráfico, pero hay que aplicar antes otras medidas, como aparcamientos periféricos, lanzaderas e intercambiadores en el Metro. Son inversiones muy caras y es más fácil hacer carriles bici y cerrar el acceso a los coches».

Sea en julio o en septiembre, según la autoridad decida, los escenarios retornarán a la vida y la música volverá a llenar las nobles piedras del Monasterio de Sant Jeroni. Arizón y Fayos trabajan a fondo para que sea posible.

Leonor de Arizón y Enrique Fayos. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco