Seis artistas comparten residencia en el C3A

C3A Centro de creación contemporánea de Andalucía
C/ Carmen Olmedo Checa s/n
Córdoba
Hasta el 2 de febrero de 2020

Seis artistas, seis proyectos, un espacio común. La secuencia de apellidos que recoge el título de la exposición da cuenta de su idea central: atender a la singularidad de los proyectos realizados por los artistas que han estado en residencia en el C3A.

Una de las piezas de gran formato de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Una residencia es un laboratorio donde ensayar nuevos procesos y un lugar de encuentro donde establecer nuevas alianzas. Estar en residencia supone tomar distancia con respecto a la propia obra y abrir un tiempo de reflexión y experimentación. En última instancia, los proyectos presentados hacen patente su empeño común por hacer del arte un espacio de pensamiento propio.

Una de las piezas de gran formato de Marta Beltrán. Imagen cortesía C3A

Los dibujos de Marta Beltrán llevan a cabo una lectura sintomática de las imágenes de la mujer en la cultura moderna. Beltrán se apropia de imágenes del cine y la literatura con el fin de hacer emerger el inconsciente que atraviesa los rostros, los gestos y los escenarios. Crisis, el proyecto elaborado por Paco Chanivet, aborda la idea central del género del horror, el miedo a la existencia de un mundo totalmente desconocido, mediante la transformación del espacio expositivo.

Pieza de Paco Chanivet. Imagen cortesía C3A

Los trabajos de Paloma de la Cruz continúan su exploración de la identidad a partir de las culturas materiales de la higiene corporal y la ropa íntima. Paños de abluciones consiste en una serie de esculturas cerámicas decoradas con motivos de lencería.

Instalación de Paloma de la Cruz. Imagen cortesía C3A

El proyecto reciente de Enrique del Castillo investiga las características tímbricas del sonido óptico, es decir, el sonido que se produce cuando una célula fotosensible lee las opacidades de una película fílmica en movimiento y, mediante un altavoz, las traduce a sonidos.

Instalación de Enrique del Castillo. Imagen cortesía C3A

Antonio R. Montesinos presenta una obra que privilegia la idea del cuidado no sólo entre seres de diferente naturaleza, sino entre seres naturales y elementos artificiales.

Instalación de Antonio R. Montesinos. Imagen cortesía C3A

Los paisajes oceánicos que Cristina Ramírez exploran la incapacidad para articular una respuesta frente al horror.

A la derecha, uno de los océanos de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Ramírez aborda esta imposibilidad a través tanto de la histórica hostilidad que el ser humano siente frente al océano como de la violencia que los elementos abstractos ejercen sobre el ámbito de la representación.

Por su parte, Antonio R. Montesinos ejercerá de comisario en «Between debris and things» colectiva que el Centre del Carme Cultura Contemporánea de València inaugurará el 14 de febrero de 2020, y que ha sido uno de los proyectos seleccionados para el programa de comisariado V.O. del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

En cuanto a Paco Chanivet, es uno de los últimos fichajes de Espai Tactel y se estrena en la galería con una exposición colectiva que se inaugura el 24 de enero del presente 2020 en Valencia.

Y por otro lado, las dos artistas que aportan dibujo a la muestra, Cristina Ramírez fue la ganadora de la II edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA, mientras que Marta Beltrán lo fue de la III edición.

Javier Sánchez Martínez

‘El día más corto’ se hizo aún más corto


La ruta más corta
Día internacional del cortometraje
Granissat Estudi Creatiu
Calle Lepanto, 14, 46008 València
21 de diciembre de 2019

L’ Estudi Granissat de València acoge seis cortometrajes de animación durante el día más corto del año, en este caso, fue el sábado 21 de diciembre. De hecho, el festival recibe el nombre ‘El día más corto’ justamente por esta razón de coincidir con el solsticio de invierno.

Durante la velada, tanto los más pequeños como los propios adultos disfrutaron de una serie de cortometrajes de animación y diseño gráfico que pretendían educar en valores, divertir y, sobre todo, que todo el público encontrase la moraleja.

Niños y adultos disfrutando de la proyección de cortometrajes. Fotografía: Irene Valdés.

Desde personajes fabricados con cartón y papel, hasta otros diseñados con tecnología digital, se mostraron historias de todo tipo que dejaron a los más pequeños con ganas de más, y a los adultos, pensativos.

Entre sus autores encontramos a la directora Rosa Peris que, con su hermana, Mercedes Peris, dieron a conocer el proyecto que estuvo a las puertas de la nominación de los Goya, y en el que se aprecian los movimientos de sus personajes realizados con lápiz en combinación con herramientas de programas de edición y animación. En este cortometraje no hay diálogo entre personajes ni voz en off, pero simplemente, no la necesita, los bocetos y escenas que la componen hablan por sí solos, aparte de la música que acompaña y los efectos de sonido que la caracterizan.

Fotograma del cortometraje ‘Tututu’, de las autoras y hermanas Rosa y Mercedes Peris. Fotografía: Irene Valdés.

Otro de los cortometrajes, de Andreu García, bajo el título ‘La ballena y la gambita’, está realizado mediante materiales que podríamos encontrar cualquiera de nosotros por casa para hacer manualidades, y pretende enseñar varias lecciones. La primera de ellas, que con cualquier objeto o material, podemos crear un teatrillo; y que a pesar de que las personas seamos de una forma con determinado carácter, se puede cambiar y mejorar la actitud y comportamiento, y por último, que tu peor enemigo puede convertirse en tu mejor aliado y compañero de aventuras.

Asimismo, mediante el cortometraje perteneciente a Silvia Mañes titulado ‘Cazando gamusinos’, nos damos cuenta de que la familia es lo más importante y que, a pesar de que a veces tengamos que sufrir acontecimientos que no nos gustan, estando juntos siempre saldremos adelante. Mediante imágenes de animación, vemos como un niño intenta cazar gamusinos y, no solo eso, sino que también lucha contra ellos para poder recuperar el colgante que su padre tiene igual que él.

Por otro lado, ‘El camello Kabul’, de Andreu García muestra mediante materiales tan sencillos como lo son el papel, el cartón o el fieltro, entre otros, y con técnicas de papiroflexia, una buena cantidad de moralejas. Ejemplo de ellas es que cuando una persona se burla de otra lo hace por envidia o indiferencia; que cuando te propones hacer algo y lo intentas día tras día, consigues tu objetivo. Por último, también refleja la importancia de la familia, no solo en personas, sino también en animales, concrétamente en camellos.

Fotograma del cortometraje ‘El camello Kabul’, de Andreu García. Fotografía: Irene Valdés

Del mismo modo, en ‘Bita y Cora’, un corto de Vicente Mallols, se muestran niños, animales y extraterrestres, además de las nuevas tecnologías a través de personajes aparentemente hechos con plastilina. El objetivo de la protagonista es ir al planeta Ciruela para hacer nuevos amigos y explorar nuevos lugares, pero se quedan sin energía en la nave. Sin embargo, aparecen los “elms’’, de los que podemos decir que tienen luz propia, tanto literalmente porque brillan, como porque ayudan en todo momento a la niña a conseguir energía de una piedra preciosa, y se hacen amigos. Aquí vemos como un desconocido puede aportar inseguridad al principio, pero en cuanto te regala un poco de confianza, puedes considerarle una persona buena que te ofrece su ayuda sin pedirte nada a cambio. 

Mercedes Peris presentando el cortometraje ‘Tututu’. Fotografía: Irene Valdés.

Finalmente, inmersos en fechas navideñas, ‘Vs. Santa’, de Raúl Colomer y Aitor Herrero, fue la guinda del pastel. En este corto vemos como, en Nochebuena, una niña solitaria está jugando en su casa cuando descubre un regalo de Santa Claus. Al rechazarlo comienza una batalla con Santa, que intentará con todas sus fuerzas que la pequeña acepte un regalo. Tras el destrozo de toda la casa de la niña y la tristeza que siente Santa Claus, éste último le da el mejor regalo que ella podría tener: estar con su padre -que es piloto de avión- durante las navidades. Sin embargo, este acto tan aparentemente bonito… traerá consecuencias algo adversas, pues ¡es Santa quien pilotará los aviones!

Sin duda, el día más corto del año se hizo aún más corto, y eso sí: largo en didáctica, pues la gente de diversas edades pudo disfrutar de una actividad diferente que lleva aparejada una sonrisa. La recompensa llegó en forma de fuertes aplausos para los creadores de los cortometrajes.

Irene Valdés

75 recomendables discos del 2019

Como viene siendo costumbre, otro año más desde Makma no queremos que pase el 2019 sin dejar una serie de recomendaciones discográficas por parte de quien ha estado durante todo el año escribiendo y publicando sobre la más reciente cosecha musical.

Por encima de todo me gustaría remarcar en el ámbito anglosajón británico a Michael Kiwanuka y en el americano a Ezra Furman, ambos con dos estilos muy diferentes pero de enorme calidad e intensidad respectiva, el primero con un estilo más neo-soul y el segundo más enfocado hacia una especie de queer-punk. Y a nivel nacional el donostiarra Rafael Berrio, quien nunca nos falla con obras extraordinarias. Sobre los tres un servidor ha escrito a lo largo del año, tanto en este medio como en el Exile Sh Magazine.

Del notable elenco restante decir que siempre es difícil sintetizar lo más destacable de una añada a nivel musical, que los gustos subjetivos siempre implican parcialidad, que siempre se queda alguien fuera que no debería, pero así he establecido un orden a partir de las sensaciones y emociones recibidas tras la experiencia de muchas horas de audición.

1 – EZRA FURMAN – Twelve nudes (Chicago, USA). Talento y crudeza, todo liberación. Enorme. Obra maestra.

2 – MICHAEL KIWANUKA – Kiwanuka (Londres, Inglaterra). Se consolida definitivamente como lo mejor que hay actualmente de neo-soul.

3 – RAFAEL BERRIO – Niño futuro (Donostia, España). La profundidad lírica del donostiarra no tiene comparación en ningún lugar del mundo.

4 – DAVE KUSWORTH & LOS TUPPER – Cinderella’s shoes (Birmingham, Inglaterra). El británico ha conseguido con los cántabros su mejor disco desde los Bounty Hunters.

5 – WIVES – So removed (New York, USA). Tremendo artefacto con grandes influencias como Lou Reed, Pixies, Sonic Youth…

6 – LAGARTIJA NICK – Los cielos cabizbajos (Granada, España). La desolación, el horror y la barbarie humana en el centro de una obra extraordinaria.

7 – AMY LAVERE – Painting blue (Memphis, USA). Melancolía y armonía en este extraordinario susurro celestial.

8 – THE ROVES – All those freaks (Londres, Inglaterra) . Tesoro británico atípico que desborda melancolía y sofistificación.

9 – DOUG TUTTLE – Dream road (Massachusetts, USA) . Repite con otro excelente artefacto de jangle-pop bucólico y cósmico.

10 – DADDY LONG LEGS – Lowdown ways (New York, USA). Tremendo. Pub-rock y rhythm&blues con el influjo de Flamin Groovies, Dr.Feelgood…

11 – MARK MULCAHY – The gus (Connecticut, USA). El de Miracle Legion y su personal mirada a las influencias de Lou Reed, Rem y Jeff Buckley.

12 – LUTHER RUSSELL – Medium cool (Los Ángeles, USA) . Otra demostración de que es uno de los mejores alumnos de Alex Chilton y de Paul Westerberg.

13 – BETTER OBLIVION COMMUNITY CENTER – Better Oblivion Community Center (Los Ángeles, USA). Mucha química en este dueto formado por Conor Oberst y Phoebe Bridgers.

14 – LOS FUSILES – ¿Quién le escribe al Coronel? (Sevilla, España). Pertenecen a la  mejor escuela rocanrolera nacional, con influencias de Gabinete Caligari o Burning.    

15 – GOSPELBEACH – Let it burn (Los Ángeles, USA). Notables melodías de Brent Rademaker con el complemento del tristemente fallecido Neal Casal.

16 – SON VOLT – Union (Illinois, USA). Nunca falla la calidad en la banda de Jay Farrar, esta vez con mayor activismo y compromiso social.

17 – YOLA – Walk through fire (Bristol, Inglaterra). Exquisito country soul de la vocalista de Phantom Limb, producido por Dan Auerbach.

18 – NEIL YOUNG – Colorado (Toronto, Canadá). El más grande continúa facturando grandes discos y haciendo gala de sinceridad y credibilidad.

19 – ROBERT FORSTER – Inferno (Brisbane, Australia). Nos vuelve a seducir con su misteriosa pureza melódica el antiguo líder de Go-Betweens.

20 – THE DREAM SYNDICATE – These times (Los Ángeles, USA). Nuevo episodio de oscura psicodelia velvetiana en la banda del gran Steve Wynn.

21 – DATURA4 – Blessed is the boogie (Fremantle, Australia). La culminación de una gran trilogía en este proyecto del ilustre Dom Mariani.

22 – DANNY O AND THE ASTROTONES – Introducing… (Londres, Inglaterra). De los mejores discos rockabillys facturados en los últimos años.

23 – CHARLY RIVERBOY – Riverboy (Sevilla, España). Excelente debut en solitario de Carlos Yáñez, paralelo a su banda The Milkyway Express.

24 – STEVE GUNN – The unseen in between (Pensilvania, USA). Mucho talento y calidad en una trayectoria cada vez más asentada.

25 – BANTASTIC FAND – Somebody’s world (Cartagena, España). Folk-rock que dignifica todavía más la herencia de Dylan, Petty, Prine…

26 – BARRENCE WHITFIELD SOUL SAVAGE ARKESTRA – Songs from The Sun Ra Cosmos (Florida, USA). Espectacular homenaje al músico de jazz experimental Sun Ra.

27 – MAD ROBOT – Punk me, kiss me, fuck you (València, España). Rabia, sinceridad, distorsión y melodías adictivas del mejor noise-pop.

28 – THOSE PRETTY WRONGS – Zed for Lulu (Los Ángeles, USA). Orfebrería melódica por el dúo formado por dos ilustres como Luther Russell y Jody Stephens..

29 – NICK ENG – Long shot (Nevada, USA). Melodías dulces y pegadizas, en la línea de Raspberries, Phil Seymour…

30 – MENDIZÁBAL – Disparo revelador (València, España). Indudable calidad melódica y rica lírica en castellano del eusko-valenciano.

31 – GLEN CARDIER – Wild at heart (Sydney, Australia). Incombustible cantautor australiano que podría ser un cruce entre Bruce Springsteen y Willy DeVille.

32 – 091 – La otra vida (Granada, España). Veinticuatro años después han vuelto en estudio con la intensidad de antaño.

33 – THE LEMON CLOCKS – Between time and space (Estocolmo, Suecia). Los sueco-americanos mantienen su brillante línea psicodélica y espacial en este cuarto álbum.

34 – EXFAN – Exfan (Castellón, España). Actitud, crudeza  y cálidas melodías entre el noise-pop, el shoegaze y el post-punk.

35 – PETER PERRETT – Humanworld (Londres, Inglaterra). Otra demostración de que mantiene la llama sagrada de Lou Reed y Tom Verlaine.

36 – THE SEASONGS – Destellos (Madrid, España). Luminosas melodías, contagiosos estribillos, aromas sixties.

37 – EVAN THOMAS WAY & THE PHASERS – Long distance (Oregon, USA). La aventura paralela en solitario del compositor de The Parson Red Heads. Todo armonía

38 – STAR TRIP – Salto al vacío (València, España). Guitarras y voces en perfecta armonía. De la escuela de los escoceses Teenage Fanclub.

39 – THE MUFFS – No holiday (Los Ángeles, USA). Disco póstumo tras la muerte de Kim Shattuck. Todo frescura a pesar de la nota agridulce.

40 – OSCAR BRIZ – El soroll del nostre pas (València, España). Elaboradísimas melodías que demuestran el estado de madurez del compositor de L’Alcudia.

41 – THE LONG RYDERS – Psychedelic country soul (Los Ángeles, USA). El retorno en estudio, 32 años después, de la mítica banda de Paisley Underground.

42 – BB SIN SED – La dirección que no tomo (Barcelona, España). Gran retorno que muestra la vertiente más cruda e inconformista de los catalanes.

43 – ROBYN HITCHCOCK & ANDY PARTRIDGE – Planet England (Londres, Inglaterra). Dos históricos de la new wave perfectamente compenetrados en estas suculentas melodías.

44 – BABY SCREAM – Things u can say to a stranger (Buenos Aires, Argentina). Continúa acumulando grandes canciones el orfebre estilista pop Juan Pablo Mazzola.

45 – CHOCOLATE WATCHBAND – This is my voice (California, USA). Tremendo retorno de la pionera banda de garage y proto-punk.

46 – POPRAVINAS – Willy nilly (Santa Mónica, USA)Powerpop y alt-country entre influencias de The Replacements y Old 97’s.

47 – LOS ETERNOS – Vientos solitarios (A Coruña, España). Muy buen disco de raíces americanas cantado en castellano.

48 – THE GOLDEN RAIL – Sometimes when (Melbourne, Australia). Buen pop melódico en la línea de Go-Betweens, Triffids, Church….

49 – PETER BRUNTNELL – King of Madrid (Kingston upon Thames, Inglaterra). Continúa atesorando grandes y emocionantes melodías.

50 – PAUL ZINNARD – Superfin (Madrid, España). Más canciones repletas de calidad por Carlos Oliver, con el influjo de Petty o Cracker.

51 – THE MAUREENS  – Something in the air (Utrecht, Holanda). Exquisito pop melódico guitarrero en el tercer álbum de los holandeses.

52 – ANA BÉJAR – Everything i say (Jerez, España). Enormes versiones de Nick Cave, Beachwood Sparks, Vic Chesnutt y Donna Summer.

53 – ÒSCAR BRIZ – That old feeling (València, España). Soberbias adaptaciones de clásicos de jazz como Harry Warren, Cole Porter, Nat King Cole…

54 – GERMÁN SALTO – Our lady of the wind (Madrid, España). Pura orfebrería son las nuevas perlas discográficas del madrileño.

55 – ZEBRA HUNT – Trade desire (Seattle, USA). Notable trabajo de jangle-pop que sigue la estela de The Feelies, The Bats, Luna, The Clean…

56 – THE HILL FREQUENCIES – 4000 miles from Mississippi (Málaga, España). Firme promesa de este dúo que practica un hill country blues.

57 – SCOTT GAGNER – Hummingbird (San Francisco, USA). Notables melodías con influencias de The Posies o Elvis Costello.

58 – THE FORRESTERS – About you (Sidney, Australia). Excelsas melodías, preludio de un gran álbum por el histórico Anthony Bautovich.

59 – VIOLENT FEMMES – Hotel last resort (Wisconsin, USA). La banda de Gordon Cano recupera las mejores virtudes de sus primeros tiempos.

60 – THE RUBINOOS – From home (Berkeley, USA). Con la producción de Chuck Prophet estos powerpoperos ganan todavía más en frescura.

60 – THE BOYS WITH PERPETUAL NERVOUSNESS – Dead calm (Glasgow, Escocia). Notables melodías del dueto escocés/español formado por Andrew Taylor y Gonzalo Marcos.

61 – MOTEL MIRRORS – Gotta rhythm (Memphis, USA). Espectaculares revisiones de clásicos por el supergrupo de John Paul Keith, Amy LaVere y Will Sexton.

62 – DAVID WOODARD – Everything in between (Nashville, USA). Gran promesa entre influencias de Teenage Fanclub, Nick Lowe, Elvis Costello…

63 – LE GRAND MIÉRCOLES – Lone gunman theory (València, España). Entre reggae, western y rocksteady ha vuelto este estupendo cuarteto.

64 – THE BLENDOURS – Wrong generation (Iowa, USA). Frescos y contagiosos, entre influencias de Everly Brothers, Buddy Holly o Jonathan Richman.

66 – THE FLESHTONES – Layin’ pipe (New York, USA). Cualquier novedad de los fabulosos de Queens siempre es bien recibida.

67 – GENT DEL DESERT – Això s’ha d’intentar (València, España). Folk-rock muy personal en valenciano, con versiones de Squeeze, Costello, Steely Dan…

68 – THE UNSWEPT – Minor blemishes (Chicago, USA). Notables melodías de esta banda inglesa afincada en Chicago.

69 – ANDREW TAYLOR – Somewhere to be (Glasgow, Escocia). El cantante de Dropkick siempre con sus melodías guitarreras repletas de dulzura y armonía.

70 – FERNANDO GARCÍN – Days of the fall (sin detenerse) (València, España). El trovador valenciano con su particular universo, entre jazz, chanson francesa, folk…

71 – JOE BENOIT – Greetings from Forest Hills, NY (New York, USA). Powerpop melódico con influencias de Matthew Sweet, Weezer, Replacements…

72 – DIESEL PARK WEST – Let it melt (Leicester, Inglaterra). Rock and roll fresco y de calidad, al estilo clásico stoniano.

73 – MOLLY ALPHABET – Broken record (Pennsylvania, USA). Exquisitas melodías que suman con alta nota a la escuela femenina de country.

74 – THE REVERBERATIONS – Changes (Portland, USA). Buen revival de pop psicodélico sixtie con brochazos de garage.

75 – THE DATES – Ask again later (Nevada, USA). Powepop melódico con influencias de Teenage Fanclub, Greenberry Woods, Big Star, Raspberries…

¡Feliz 2020!

Juanjo Mestre

“HAMLET” POR UN SOLO TITIRITERO

“Hamlet” de Bambalina Teatre Practicable
Espectáculo en gira

Después del gran éxito que obtuvieron sus dos montajes más recientes; “La Celestina” y “Fausto”, la compañía Bambalina Teatre Practicable estrenaba el pasado 7 de agosto en el festival Sagunt a Escena “Hamlet”, una de las tragedias shakespeareanas más conocidas.

En la nueva producción, dirigida por Jaume Policarpo, se imponía una considerable limitación técnica al reducir el elenco a un único actor/manipulador, Jorge Valle, que debía asumir la interpretación de los numerosos personajes que recogía la adaptación de Policarpo.

Jorge Valle destacaba por la expresividad de su interpretación; sus manos pasaban de conformar un personaje a otro con una sorprendente agilidad y su voz se adaptaba y modulaba ante una sucesión constante de títeres. Pero la dificultad de mantener durante una hora y media una representación de un ritmo tan trepidante, y de abarcar la manipulación de diez marionetas, se volvía excesiva para un solo actor. De este modo, todo entraba en un cierto código humorístico que desdibujaba necesariamente la carga trágica y la profundidad de la obra y sus personajes. Por otro lado, el considerable esfuerzo físico y psíquico del intérprete, provocaba una especie de angustia en el espectador, una sensación que iba aumentando progresivamente, y que solo parecía acabar con el final de la representación y el descanso del actor.

Fotografía tomada de la representación de «Hamlet» de Bambalina Teatre Practicable.

La escenografía se articulaba como una especie de carrusel giratorio, conformado por una estructura metálica y sencillamente adornado por unas tiras de tela que cubrían el techo. El dispositivo contaba con una especie de barra central de la que colgaban los títeres cabeza abajo, de tal modo que Valle tan solo necesitaba elevarlos y colgarlos de unos enganches superiores para que el público los viera. Jaume Policarpo, también escenógrafo de la obra, nos presenta un mundo giratorio, una estructura que no deja de dar vueltas de un lado a otro entorno a un mismo eje. Es casi un tiovivo, un carrusel en el que no se avanza hacia ninguna parte. Tan solo en ciertos momentos, los personajes pueden salir de esa rueda infernal, e incluso observar su giro desde fuera.

Vista de la escenografía creada por Polisario para «Hamlet».

Durante la representación, eran frecuentes los juegos entre realidad y ficción, se señalaba que aquello que estaba ocurriendo en escena era en verdad una historia, una narración contada por un actor. Este mismo juego está en la obra de Shakespeare, hay una ficción y una realidad que se confunden, que se entremezclan; la ficción es a veces un modo de clarificar y mostrar la realidad, una realidad que es al mismo tiempo un fingimiento y una mentira. Tan solo en un momento, Valle se despega del títere, ya no confiere su voz a una marioneta, a una máscara, ya no hay un rostro que se oculta tras un rostro, es Hamlet dejando la comedia.

Fotografía tomada de la representación de «Hamlet» de Bambalina Teatre Practicable.

La compleja restricción que se impuso Policarpo, a pesar de estar llevada con sorprendente maestría dada la hazaña impuesta, tal vez se volvió un reto de excesivo riesgo, que implicó la perdida de aspectos fundamentales de la obra en favor de una proeza que, al fin y al cabo, tampoco aportaba un valor significativo. Puede que, en un deseo por esencializar la sumamente compleja tragedia shakespeareana, abarcándola desde la simplicidad más absoluta, se haya acabado perdiendo en la esencialidad misma de la obra que tanto se perseguía.

A pesar de todo ello, y como en todas las representaciones de Bambalina que haya podido ver, conseguían momentos de una singular belleza e ingenio. Me fascinaba la forma de aprovechar el espacio y de disponer los objetos en él. Con pocos recursos simulaban un universo rico y complejo; las imágenes se perfilaban en la mente del espectador, mientras que su imaginación se desplegaba al amparo de una representación que estaba cargada de ternura y de verdad.

Sofía Torró Álvarez.

Todo sobre (mi) Berlanga

Trayectos (des)esperanzados: de ‘París-Tombuctú’ (Luis García Berlanga) a ‘Todo sobre mi madre’ (Pedro Almodóvar)
XIX Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico
Cátedra Luis García Belanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera
Palacio de Colomina
Almudín 1, València
Lunes 8 y martes 9 de diciembre de 2019

Elías Durán, decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU Cardenal Herrera, inauguró las XIX Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico, organizadas por la Cátedra Luis García Berlanga, un proyecto que lleva varios años en pie y que pretende dar a conocer la vida y obra de Luis García Berlanga, intentando llegar a todas las generaciones posibles mediante el análisis y la comparación de sus películas con otras de directores de su misma generación, en particular, y del cine español, en general.

De izquierda a derecha: José Luis Moreno, Elías Durán, Juan Viña y César Martí. Fotografía: Eva Min.

Las jornadas contaron con personalidades como César Martí, director de contenidos de À Punt Mèdia; José Luis Moreno, director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del Institut Valencià de Cultura; Juan Viña, presidente de la Fundación Cañada Blanch; los analistas cinematográficos y miembros de la revista Trama y Fondo Jesús González Requena (Universidad Complutense de Madrid) y Luis Martín Arias (Universidad de Valladolid); Toni Cantó, actor y político; Rafael Maluenda, cineasta y gran conocedor de la obra de Berlanga; Javier Rioyo, periodista, escritor y cineasta, actual director del Instituto Cervantes de Tánger; y Julián Núñez, ayundante de dirección de Berlanga y Almodóvar, entre otros.

El cineasta Rafael Maluenda durante su conferencia. Fotografía: Eva Min.

Durante el acto inaugural, Juan Viña, a partir de la interrogante «¿Cuándo un trabajo se convierte en obra de arte?», que él mismo planteó, señaló que «yo, que vengo del campo de la ciencia, se me ocurrió formular esta pregunta, y para su difícil respuesta pensé en la originalidad, porque esta originalidad capta la imaginación; la segunda característica de la obra de arte es que perdura en el tiempo, y la tercera es que nos permita y nos haga ver el mundo del cine y de la ciencia».

José Luis Moreno indicó, por su parte, que «Berlanga, aparte de ser internacional e universal, es el dios del cine valenciano», y estimó que la presente temática de las jornadas eran, además, un magnífico «preámbulo antes de empezar a preparar el centenario de su nacimiento en 2021». Moreno, además, dio a conocer tres acciones que tiene pensadas para el IVC: docencia con talleres, seminarios y actividades, conferencias («hacer que el esfuerzo en el análisis de cine aumente, lo que hará que salgan nuevas interpretaciones»), proyectos científicos («mediante la exposición de la vida y obra de Luis García Berlanga») y los productos audiovisuales donde se proyectarán documentales.

Si durante las jornadas la mayoría de ponentes hablaron de las dos grandes películas del cine español protagonistas de estas –’Todo sobre mi madre’ (Pedro Almodóvar, 1999)’ y ‘París-Tumbuctú (Luis García Berlanga, 1999)’–, Jesús González Requena profundizó en la primera, haciendo un análisis minucioso de la figura de la madre y, de esta forma, de la ausencia del padre.

Jesús González Requena realizando su comparación y análisis durante las jornadas. Fotografía: Eva Min.

«Si es todo sobre mi madre, simultáneamente, es nada sobre mi padre. Para que pudiera haber algo para el padre habría que restar algo al todo originario de la madre. Sería necesario, en suma, que se produjera el complejo de Edipo, el proceso por el cual el individuo sale de esa relación originaria para nacer como persona independiente».

Por otro lado, hablemos de ‘La cuestión del padre o el padre en cuestión’. Así tituló su conferencia Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, en la que realizó una comparación entre las dos películas que se trataron en el evento, apuntando que «la sexualidad está relacionada con la soledad; soledad que queda manifestada maternalmente y en el todo para el otro».

De este modo, «dos universos y trayectos donde la paternidad y el propio marido son epidemias. Ante este eclipse, es la presencia materna, en su protagonismo femenino, quien toma las riendas. Por tanto, la herida abierta de la muerte del hijo que dio lugar al trayecto se cierra con este nuevo hijo, llenando el hueco, protagonizando esta película, el título (‘Todo sobre mi madre’), donde nada falte sobre ella y su hijo. Es ese goce femenino el que se enfrenta a la cultura patriarcal».

Además, Siles comenta que «el miedo que aparece en el cartel de Osborne al final del filme ‘Paris-Tombuctú’ está vinculado con la dialéctica del goce femenino y los valores de la sociedad moderna y, a su vez, relacionado con el surrealismo de autores como Buñuel, Dalí o Ramón Ramírez de la Serna. La sociedad le tiende las trampas suficientes para que se produzca el suicidio individual o colectivo».

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, y Salva Torres, miembro de Trama y Fondo y director de MAKMA, durante la presentación de la ponencia. Fotografía: Eva Min.

Finalmente, como no podía ser de otra manera, acaba su ponencia con el concepto de lo berlanguiano: «Aquello que convierte las películas en crónicas de un fracaso».

Otro de los principales invitados a estas jornadas fue Toni Cantó, actor y político español, actual portavoz de Ciudadanos en Les Corts Valencianes, quien se siente un privilegiado por haber tenido una estrecha relación con Berlanga y por haber vivido una experiencia unida con Almodóvar, quien, según sus palabras, «es un director que está pendiente de todo y de todos para que absolutamente todo vaya como él quiere y que nada ni nadie se quede sin ese vistazo».

El mundo de la interpretación y de la política son tan distintos que ha sido muy curioso de sobrellevar y que no ha acabado de entender. Cuando entró en el Congreso por primera vez, en calidad de diputado, estaba haciendo una obra de teatro, de la que destaca una frase: «Los actores tenemos la memoria en los pies (poner el texto en pie, practicarlo), y ni los políticos podían entender qué hacía en un teatro ni los actores podían comprender qué hacía en el Congreso de los Diputados».

Sin embargo, nunca ha abandonado ninguno de ambos. De hecho, Cantó expone que »es difícil conseguir que el público aplauda hasta levantarse y que, si es así, ese es el mayor espectáculo que el actor puede llevarse consigo».

Toni Cantó, junto a José Enrique March (CEU), durante su ponencia. Fotografía: Eva Min.

Además, endulzó su charla mediante diversas anécdotas, una de las cuales tenía a una mosca como accidental protagonista de uno de sus planos en ‘Todo sobre mi madre’, hecho que provocó que el director manchego hiciese más caso al insecto que a su propia interpretación: «En aquel momento, a Almodóvar le encantó ese detalle, ya que la muerte estaba sobrevolando a mi personaje, y eso fue algo que valoró mucho».

Para acabar, durante el turno de preguntas, comentó que se deberían introducir materias vinculadas con la escena y la interpretación en la educación: »¿Por qué no me dieron danza en vez de educación física? ¿Habría conseguido un vehículo de expresión del que ahora carezco? Lo más grande que me ha brindado el teatro es ir conociéndome mejor a mí mismo, porque no puedes entrar en un personaje si no sabes cuál es tu persona y tu propio carácter. Lo mágico y lo bonito de la interpretación funciona cuando no estás tú y está el personaje. Sale solo, no sabes cuándo. Introduzcamos las artes y la cultura de forma más decidida y confiemos en quienes saben».

Finalmente, los #EncuentrosCañadaBlanch, patrocinados por la Fundación Cañada Blanch, contaron con la figura del periodista y cineasta Javier Rioyo, quien vino ex profeso a las jornadas desde Tánger –ciudad en la que es director del Instituto Cervantes, tras su paso por las sedes de Nueva York y Lisboa– para conversar en torno de ‘Luis García Berlanga: un mal español’.

«Yo vivo de lo que he visto, vivido y viajado. ‘Un mal español’ se me ocurrió cuando supe que acudiría a estas jornadas para hablar de Berlanga», indicó Rioyo, quien empleó irónicamente este apelativo sobre el director valenciano a propósito de la conocida respuesta del dictador Francisco Franco tras visionar ‘El verdugo’. Y es que Berlanga –quien participó con su testimino sobre la División Azul en el documental ‘Extranjeros de sí mimos’ (Javier Rioyo y José Luis Linares, 2000)– “era un ilustrísimo liberal, un hombre que no había negado nada de su pasado aunque parecía poco ejemplar. Era un hombre muy interesante, muy cercano, un guarro limpio, afectuoso sin ser ninguna pegajoso, educado sin pasarse, divertido sin contar chistes, generoso sin tener un duro, un intelectual antipedante. Era vanidoso disfrazado de gente elegantemente sencilla, sin esfuerzos, elegancia natural en sus formas, dubitativo con una ametralladora cargada, desigual, inquieto por casi todo, republicano y burgués liberal».

Javier Rioyo, junto a Jose Ramón Alarcón (MAKMA), durante un instante de su intervención. Fotografía: Eva Min.

Rioyo cuenta que Buñuel dijo, en varias ocasiones, que después de ver películas sería cineasta, y que Berlanga pronunció las mismas palabras después de leer ‘Don Quijote de la Mancha’, que fue ahí cuando pensó que el cine merecía la pena. A pesar de su proximidad generacional, inquietudes y amistad, sus caminos fueron muy alejados.

En cuanto a su relación profesional con el guionista Rafael Azcona, Rioyo considera que «Berlanga, en soledad, habría hecho cosas espléndidas, pero junto Azcona ha hecho cosas espectaculares». De este modo, si «lo que hace Valle-Inclán con el teatro es modelar un espejo cóncavo del Callejón del Gato y, después sale el esperpento, en el caso de Berlanga-Azcona es lo mismo: la realidad que trataban en sus películas era lo que pasaba en la calle».

En ese sentiddo, «Fernando Fernán Gómez también pertenece a esa tribu heredera de España de actuar en la vida y en las películas; la picaresca es nuestra manera de contar nuestro siglo más lujoso, donde el Imperio, con la miseria al lado, era lo más absoluto, así como parte de la pintura española y pintura negra, humor negro». Por otro lado, «Berlanga era un gran lector, no solo del español, sino también de otros idiomas como el francés. Un ilustrado».

Para concluir su intervención, Javier Rioyo compartió con el público una anécdota seria con un toque de humor, como habría hecho Berlanga. Cuenta que, hace unos años, durante unas ponencias con motivo del 50 anviersario de ‘¡Bienvenido, Mister Marshall!’, en las que participaba junto a Berlanga, José Luis García Sánchez y Luis Alegre, entre otros, recibieron la noticia del fallecimiento del cineasta Juan Antonio Bardem («Bardem y Berlanga se querían y se odiaban», matizó Rioyo). Al escuchar la noticia, Berlanga se quedó bloqueado, pero, de repente, pronunció las siguientes palabras: «Vámonos a algún sitio a ver el partido, que juega el Valencia».

«Sin hablar durante los 90 minutos para no pensar en ello, haciendo como que veía el partido, haciendo no sé qué y no sé cuántos… Ahí me di cuenta de que ese también era Berlanga: ‘¡Joder, tengo miedo! ¡Se acaba de morir y yo no quiero morir!’. Cuando ya había hecho la última película, y parecía que no iba a rodar más, se propuso a sí mismo buscar una nueva producción, todavía quiso seguir trabajando y seguía teniendo esas ganas de contar cosas y ver y escuchar a gente que también las contaba. Echaba de menos un mundo y se dio cuenta de que le pertenecía y ya no lo tenía: sus amigos, sus mujeres, el humor berlanguiano, Berlanga…», concluyó Rioyo.

Estudiantes de Comunicación Audiovisual de la UCH-CEU durante un instante de las jornadas. Fotografía: Eva Min.

Epílogo a unas jornadas, un año más, llenas de historias y anécdotas contadas en primera persona, que dejan huella en profesores, ponentes, oyentes y, sobre todo, en generaciones de alumnos que están estudiando para llegar a ser como nuestro cineasta valenciano por excelencia o, al menos, que se acercan cada día un poco más a la profesión. Una profesión llena de avatares y experiencias inolvidables que culminan en planos subjetivos, porque ¿qué mejor manera de expresar lo que siente el personaje desde su propio yo? ¿Acaso los futuros cineastas no van a sentir en sus pieles lo que alguna vez ha sentido ese personaje? ¿Acaso Berlanga no ha contado la realidad española desde su humor más interior? ¿Acaso el futuro cinematográfico no está en manos de los grandes emprendedores que aprenden observando y copiando a los grandes?

Irene Valdés

Memoria y olvido en la Bienal de Mislata

Biennal de Mislata Miquel Navarro
Premios Adquisición Mislata 2019
Diciembre de 2019

El pasado viernes 13 de diciembre de 2019 se celebró la presentación de la Biennal de Mislata Miquel Navarro de pintura y escultura en el Centro Cultural Carmen Alborch, y se realizó la entrega de los premios de adquisición a dos de los artistas participantes: el primer premio concedido a Miquel García Membrado y el segundo a Irene Grau, cuyas obras pasarán, ahora, a formar parte de la colección pública del Ayuntamiento de Mislata.

La Biennal tiene como objetivo principal promocionar el trabajo de artistas visuales en activo de cualquier nacionalidad, dando cabida a todo tipo de propuestas. Este año, como en ediciones anteriores, la exposición se centra en el compromiso social en las artes visuales. Sin embargo, incorpora una novedad establecida en las bases del concurso: la reflexión entorno al concepto de memoria y olvido.

Un jurado profesional –formado por Alba Braza (comisaria de la exposición), Isabel Tejero y Ester Alba Pagán– se encargó de la selección de las diez obras (de las 308 presentadas este año) que figurarían en la exposición de esta Bienal. A la hora de escoger las obras, el jurado tuvo en cuenta el curriculum vitae del participante, la calidad artística de la pintura o escultura, la claridad de su explicación, adjuntada en el dosier del proyecto presentado, y la adecuación de la propuesta a la convocatoria.

Sin embargo, se incorporó una novedad metodológica frente a ediciones anteriores, y fue la creación de una delegación ciudadana, formada por habitantes de Mislata, que se encargaba de una parte del proceso de selección. Los ciudadanos que conformaban esta delegación eran de edades diversas y no estaban vinculados al mundo del arte. Así, de las diez obras escogidas, el jurado seleccionó cuatro finalistas y la delegación ciudadana se encargó de escoger las dos obras que recibirían el primer y segundo premio. Para ello, no se siguieron criterios estéticos, sino que se trabajo conforme a qué obras manifestaban una mayor coherencia en su planteamiento y cuales respondían mejor al concepto de memoria y olvido.

‘List of burned Books in Germany in 1933’ (2018), obra del ganador Miguel García Membrane.

La exposición se divide esencialmente en tres bloques temáticos, y entorno a ellos gira la obra de los diez participantes. En primer lugar, la memoria entorno a conflictos bélicos como el Holocausto o la guerra civil española; ejemplo de ello es la obra del ganador Miquel García Membrado, ‘List of burning Books in Germany 1933’, que parte de la lista de libros prohibidos por el régimen nazi en Alemania y quemados en Opernplatz (actualmente, Bebelplatz) la noche del 10 de mayo de 1933. También podríamos integrar en este bloque la obra del grupo Art al Quadrat ‘Les jotes de les silenciades. Mathilde canta a Avelina’, que trata de mostrar la represión que sufrieron las mujeres de líderes republicanos a manos del franquismo, o la obra de Valle Galera ‘Servilletas’, compuesta por ilustraciones que recogen los rótulos de los distintos bares o locales en los que se mantenían relaciones homosexuales durante la época franquista.

Por otro lado, se trató la memoria ecológica, aquellos parajes naturales ya perdidos o aquellos que se están perdiendo. Así, la obra de Irene Grau ‘Sobre lo que resta’ asume como pigmento las cenizas de los árboles que perecieron en los incendios de Galicia y Portugal en octubre de 2017, mientras que la pintura de Josep Tornero ‘Black Tide’ trata los desastres del hundimiento del petrolero Prestige frente a las costas gallegas el 19 de noviembre de 2002. Un caso más cercano a la Comunidad Valenciana es el que retrata Rafael Tormo i Cuenca en ‘Senyal de plenitud, el día després’, que parte de un proyecto de investigación sobre el impacto producido por la Pantanada de Tous en 1982 en las localidades más afectadas, Beneixida y La Llosa de Ranes.

‘Sobre lo que resta’ (2019), obra de la ganadora Irene Grau.

El último bloque temático que encontraremos en la exposición versa entorno a la memoria de género, y trata de visibilizar la labor femenina en distintos ámbitos. Así, encontramos la obra de Davinia V.Reina Dux ‘feminia facti’, que parte de la antigua revista Victoria Press, dirigida por un grupo de protofeministas victorianas, o ‘Pared, vicio y dependencia’, de María José Ribas Bermúdez, donde la artista rememora la fábrica de tabaco de Alicante que, con mano de obra esencialmente femenina, se convirtió en un paradigma de la lucha feminista. Por último, el grupo O.R.G.I.A presentaba una serie de fotografías, ‘Serie Verde’, que investigan sobre la masculinidad y la feminidad del tardofranquismo basándose en documentos gráficos y sonoros de la época.

De este modo, la Bienal de Mislata se propone este año recordarnos aquello que no debemos olvidar, y nos incita a utilizar el arte como un canal a través del cual investigar nuestra propia memoria, individual y colectiva, como medio para construir un futuro diferente.

Sofía Torró Álvarez

Majestuoso Michael Kiwanuka: destacados discos 2019

Artista: Michael Kiwanuka
Álbum: Kiwanuka
Año: 2019
Discográfica: Polydor

Michael Kiwanuka. Imagen de su página facebook

Lo de este británico de ascendencia ugandesa, vecino del Muswell Hill -el barrio de los Kinks-, con influencias musicales dispares que van desde Bob Dylan a Otis Redding pasando por Van Morrison, Radiohead, Bill Withers, Marvin Gaye…, es ya digno de tener muy en cuenta. Tenía todos los focos puestos en su tercer álbum y ha superado este examen con creces, obteniendo la mejor nota posible y convirtiéndolo en uno de los trabajos discográficos internacionales más interesantes del 2019.

Michael Kiwanuka. Imagen promocional con su último disco

Atrás quedan ya los tiempos en que Michael Kiwanuka sorprendió con el folk-soul de «Home again» (2012) o con el bombazo internacional de «Love & hate» (2016) donde certificó la posibilidad de convertirse en un artista de élite y de largo recorrido, compaginando calidad con popularidad gracias a canciones como «Cold little heart», adaptada para la banda sonora de la serie televisiva «Big little kiss», y «Black man in a white world», reconvertida en himno de lucha para la población negra estadounidense.

Portada imagen disco Kiwanuka

Ahora, con una especie de lienzo de un supuesto rey africano en la portada y un contenido asombroso nos desborda emocionalmente y nos induce a pensar de que por fin estamos ante el verdadero monarca de neo-soul.

En «You ain’t the problem», otro indudable hit en su repertorio gracias al cadencioso ritmo de funk, de rythm&blues sixtie y de ese contagioso estribillo de «la la la la la», nos habla del amor que ciega, de malos entendidos en las relaciones sentimentales y de que el tiempo cura el dolor.

Imagen de Michael Kiwanuka en videoclip «You ain’t the problem»

Incide en esa línea de forma más académica con la sensación rítmica de «Rolling», entre aires lisérgicos del R&B sixtie británico que desembocan en una tremenda melodía de tintes gospelianos como es «I’ve been dazed», donde queda bien claro que al final el amor es la respuesta.

Diversos pasajes breves de sofisticada instrumentación dotan en mayor medida a «Kiwanuka» de cierta conceptualidad, sirviendo de introducción a una solemne y sobrecogedora balada como «Piano joint (this kind of love)» con el amor otra vez de bandera contra la presión y contra los enemigos, en «Living in denial» o en ese soberbio e inquietante lamento que es «Solid ground».

Imagen Michael Kiwanuka página facebook

Pero aún queda más. «Hero» es sublime con su guitarra tan Hendrix, además de que apunta a convertirse en otro himno sobre los derechos raciales. Y por último, «Hard to say goodbye», «Final days» y «Light» son las grandes camufladas, auténticas gemas entre arreglos y coros celestiales que sirven para acrecentar la grandeza de este discazo.

Cartel de la gira española 2020 de Michael Kiwanuka

«Kiwanuka» será presentado en España dentro de su gira promocional mundial. Tres fechas del 2020 como son el 12 de mayo en Zaragoza (Sala Oasis), el 14 de mayo en Madrid (La Riviera) y el 15 de mayo en Barcelona (Razzmatazz). Tres oportunidades extraordinarias para disfrutar de este genio en directo. Ahora es el gran momento de verle.

Juanjo Mestre

Desgarrador Ezra Furman: destacados discos 2019

Artista: Ezra Furman
Álbum: Twelve nudes
Año: 2019
Discográfica: Bella Union

Ezra Furman. Imagen promocional del último álbum «Twelve nudes»

A estas alturas de la trayectoria de Ezra Furman pocos dudan de que estamos ante uno de los grandes geniecillos de las últimas generaciones rocanroleras. Dentro de ese recorrido que comenzó en el 2007 acompañado por los Harpoons ha ido madurando con canciones enormes, aunque a la mayoría de álbumes siempre les sobró algo y les faltó homogeneidad.

Portada del disco «Twelve nudes» de Ezra Furman

En base a su talento tenía que llegar tarde o temprano un álbum redondo. Lo que pocos imaginaban y lo que a más de uno puede asustar es que esa masterpiece tuviera como base y esencia el punk-rock. Ojo, «Twelve nudes» no es el típico punk de barrio ni una reproducción de clásicos británicos o americanos en ese estilo, tampoco es grunge o similares. El de Chicago prefiere definirlo como queer punk, un término que me parece muy apropiado debido a diversos factores, desde lo inusual del resultado musical a la identificación con una orientación sexual o expresión de género dentro de la diversidad LGTBI, enfocada a modificar el concepto binario de sexualidad dominante, ese que acaba estigmatizando y discriminando.

Ezra Furman. Imagen videoclip «Thermometer»

Inspirado el título en el poema «El ensayo de cristal» de Anne Carson, su contenido es un auténtico viaje desgarrador, intenso, autorreflexivo y emocional, repleto de ansiedad, temor, rabia y crudeza. Entre las piezas más demoledoras «Calm Down aka I Should Not Be Alone», «»Rated R Crusaders», «Thermometer», «Blown», «My teeth hurt» y «Trauma». Del resto adquiere mayor compromiso social en «Evening prayer aka justice», mayor actitud denunciante en «Transition from nowhere», mayor ironía patriótica en «In America» y finalmente, entre tan suculento material, emerge un imponente himno sobre el amor imposible como es «I wanna be your girlfriend».

Ezra Furman. Imagen videoclip «I wanna be your girlfriend»

Digamos que este candidato a mejor trabajo discográfico del 2019 es un auténtico grito de liberación ante la frustación. Por todo lo expuesto absténganse del mismo los puristas del rock clásico y, muy especialmente, los retrógrados, carcamales, cavernícolas y reaccionarios ultraconservadores que andan tan creciditos en los últimos tiempos. Difícilmente podrían entender la magnitud de esta obra maestra. 

Juanjo Mestre

El metro de València da la nota


El metro de València da la nota
Espectáculo musical en la parada de metro de L’Albereda
Interior de la entrada a la estación de Alameda
Passeig de L’Albereda
Domingo, 24 de noviembre de 2019

Hace unos días, los usuarios del metro quedaban sorprendidos por el regalo que recibían sus sentidos al encontrarse sin saberlo con un espectáculo en el subsuelo. Se trataba de un regalo tanto visual como sonoro que ponía de manifiesto el culto a las bandas de música, y al arte de acción que se profesa en estos lares. Y es que el Concierto para trenes de metro y banda es una especie de fusión con base de instrumentos clásicos, pero con mucha vocación experimental. El sonido de los andenes con público, el espacio acústico propio del metro subterráneo arqueado, las puertas que abren y cierran y todo combinado bajo la batuta de un músico polifacético como lo es Ferrer-Molina, que como los genios invisibles, firman de varias maneras y con varios nombres dependiendo de la línea de composición que realiza, y para quien los trenes emiten un «Re» sin que los afinen para ello.

El director y compositor Ferrer-Molina en plena acción. Fotografía de Nacho Ruiz.

Así fue, producido por Troppemedia con el apoyo del Instituto Valenciano de Cultura, la Diputació de València, Mostra Viva del Mediterrani, Metrovalencia y Turismo València, cincuenta músicos de la Banda de Picanya recorrieron la estación y las líneas del metro realizando una exploración acústica de un espacio público, donde el sonido de los trenes forma parte de la composición.

Músicos tocando en el metro de Alameda, Valencia – Fotografía de Consuelo Peris.

La cara de sorpresa, sonrisas y muecas sobre todo de usuarios del metro extranjeros resultaba ser un ingrediente añadido a la combinación de música inédita en espacio público, coreografía, intérpretes del más alto nivel y el arraigo a las bandas de música propias y vecinas, y que ciertamente daba la sensación de participación de la ciudadanía en un proyecto vanguardista, fresco, innovador y muy identificativo. 

Los músicos de la Banda de Picanya tocando sus instrumento cara a cara, andén con andén. Fotografía de Nacho Ruiz.

‘Concert per a Trens de Metro i Banda’ es una obra site specific para la estación Alameda de Metrovalencia, que ese día aprovechó las cualidades acústicas y lumínicas de la propia estación, integrando los sonidos cotidianos de los trenes y el sonido ambiente en la partitura que interpretaron los músicos.

Músicos reunidos con sus instrumentos y el público a su alrededor – Fotografía de Consuelo Peris.

La afinación de los trenes en RE fue el punto de partida sobre el que se añadió todo el espectro armónico, escalas pentatónicas, etc. Los glissandi de los trenes se fundieron con los de los instrumentos musicales, y viceversa. 

La pieza musical tuvo una duración de 25 minutos, durante los cuales los músicos se apearon escalonadamente en los andenes de la estación, tocaron su instrumento y desaparecieron para reaparecer más tarde en otro andén.

Los asistentes únicamente necesitaron un billete de metro para entrar en la estación y disfrutar del innovador espectáculo musical.

Parada de metro de Alameda, Valencia – Fotografía cortesía de Consuelo Peris.

Irene Valdés

Un ballet para los Goya

‘Tututú’, de Rosa y Mercedes Perís Medina
14 minutos
España, 2019
Cortometraje animado nominado a los Premios Goya 2020

El ballet llega a los Goya de la mano de ‘Tututú, una animación dirigida y producida por las hermanas Rosa y Mercedes Perís Medina (1984, València). Su primer corto muestra una historia metafórica de sentimientos, emociones, deseos y relaciones humanas, cuya inspiración parte estéticamente del ballet y te envuelve gracias a la música de Juan Ferrer, compositor e investigador de sonidos en clave contemporánea.

Fotograma del cortometraje ‘Tututú’, Rosa y Mercedes Perís Medina.

Estas dos artistas interdisciplinares destacan el papel protagonista que tienen el dibujo, la pintura y la animación en sus obras. La importancia que tiene para ellas la carga estética confluye con el movimiento, ya sea real o fantástico, de sus figuras. Sin embargo, faltaba en el mundo de la narración y, para ello, fue clave la estancia que Rosa realizó en la Abadía de Fontevraud, donde se relacionó con otros profesionales de la animación y aprendió sobre escritura del guion. No obstante, siempre han mantenido la materia sensible como medio para trasmitir ideas y sensaciones. Del mismo modo, la participación en festivales supuso un jarro de agua fría, pues se suele premiar la narración por encima de la capacidad técnica del dibujo, por lo que Rosa se pregunta: “¿Cómo vamos a considerar obras de arte a los cortos si muchas veces se juzga la animación como un medio cinematográfico, si se la juzga más en relación con el cine de acción real que al medio plástico?”.

Fotograma del cortometraje ‘Tututú’, Rosa y Mercedes Perís Medina.

El guion de ‘Tututú’ quedó en espera hasta que decidieron dar el salto hacia la producción, retomándolo y trabajándolo en profundidad. El mundo profesional resultó una verdadera liberación, pero no exenta de miedos sobre el posible buen reconocimiento de su obra por el público. Una vez manos a la obra, comenzaron con el guion grafico o story board, el diseño de los personajes y los fotogramas clave. Para ello, Rosa realizó un importante número de dibujos principales, permitiendo una mayor precisión a la hora de establecer dónde iban los dibujos intermedios que realizaba y coloreaba Mercedes.

Respecto al tema, el ballet surgió del interés por dibujar el movimiento y se relaciona con otra de sus estancias, en este caso, en la Kunsthochschule für MedienKöln de Colonia, y al espectáculo al que pudo asistir. En una tarima de madera, los pasos de los bailarines resonaban fuertemente, dejando caer el peso de sus cuerpos y chocando la visión grácil de sus movimientos. Esta experiencia y el universo estético del ballet inspiró a Rosa para dibujar y, fruto de ello, es este cortometraje, donde el dibujo y el color quedan abocetados, inacabados, en comunión con constante movimiento de los bailarines.

Si bien, no nos encontramos frente a una típica historia de ballet, pues el mundo real y el onírico se alternan, acabando por imponerse el primero debido a su peso y gravedad, expresado a través de las pisadas de los bailarines que retumban en el parqué. Frente a él, la fragilidad y volatilidad de los sueños, en los que la protagonista se transforma en aves o mariposas, pero que también pueden convertirse en mares de dudas en los que un caballo, azul como los de Franz Marc, la salva del monstruo de sus pesadillas. La ausencia de diálogos otorga un lugar privilegiado a la música, realizada a posteriori y que obligó a algunas pequeñas variaciones en el dibujo, suponiendo un verdadero reto, pues debía sugerir en pocos segundos la misma sensación que transmite una obra de ballet en horas.

Cartel de candidatura a los Goya 2020 del cortometraje ‘Tututú’.

A pesar del trabajo independiente de ambas como ilustradoras, su animada colaboración les ha permitido participar, por primera vez, en los Premios Goya de la Academia de Cine. Su obra ha sido seleccionada para la siguiente fase en la categoría de cortometrajes de animación. Los diez seleccionados serán sometidos a votación y los cuatro mejor valorados optarán a Goya. Más allá del resultado, las artistas destacan el gran honor que supone para ellas participar en estos premios con su opera prima, en la cual se han dejado el corazón y la piel.

Andrés Ávila Valverde