El renacer de Humboldt, por Nuria Rodríguez

‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar. Nuria Rodríguez
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Carrer de la Universitat, 2, 46003 València, Valencia
Hasta el 10 de mayo 2020

El proyecto expositivo titulado Sistema Humboldt. Pensar/Pintar, fue inaugurado hace unas semanas por Nuria Rodríguez, cuya labor se basa en la práctica de la pintura, que entiende como «un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza, que se reconstruyen en escenarios y situaciones ficticias, en las que cada fragmento importado “actúa” como ingrediente escénico, contribuyendo en su interacción con insólitas fusiones y significados».

La artista valenciana ha realizado varias exposiciones individuales “Cronologías del azar” (2017),“Historia Natural, la colección infinita” (2016), “Historia Natural [tomo XXIII]”, (2015),“El desorden de las cosas. [Pensar, mirar, pintar],” (2014), “Álbum, Atlas, cuadernos de notas,” (2010). Esta vez rescata la figura del ilustrado y explorador Alexander von Humboldt (1769- 1859).

Vitrina con objetos de todo tipo situadas en una mesa de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

La exposición se presentó en La Nau con las intervenciones del vicerrector de Cultura y Deporte, Antonio Ariño, quien señaló que “Humboldt es el científico por antonomasia en el ámbito de la naturaleza, el inventor del concepto de naturaleza tal y como lo entendemos en la actualidad, una idea científica y poética al mismo tiempo”.

Así pues, la muestra se organizó, según destacó Ariño, «aprovechando que es el año del 400 aniversario de la invención del método científico definido por Francis Bacon y que permite descubrir al “posiblemente primer explorador no colonizador de la historia”, cuyo legado está, en la actualidad, ante retos como la emergencia energética o la crisis climática».

Vitrina y pared de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

En la figura de este naturalista prusiano se agruparon todos los saberes científicos desde una mirada que fusionaba ciencia y arte. Geógrafo, cartógrafo, geólogo, vulcanólogo, sociólogo y botánico, inicia los primeros pasos de lo que hoy conocemos como climatología, estadística y economía política. Recientemente también se le atribuyen reflexiones y alarmas sobre el cambio climático y la biodiversidad.

Vitrina con un libro de Humboldt de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

Bajo esta premisa, la artista Nuria Rodríguez propone un diálogo entre su obra y las colecciones patrimoniales. Las inquietudes e incógnitas de la producción actual de la artista han encontrado en la infinita aptitud de búsqueda de Humboldt un referente histórico fundamental. 

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Principalmente me ha interesado mucho indagar sobra la figura de Alexander von Humboldt por algunos motivos como es el de la figura del explorador/naturalista/científico que sale al encuentro de las cosas para comprenderlas, para obtener una respuesta a las incógnitas que la propia experiencia le plantea».

En segundo lugar, Nuria Rodríguez dejó patente que ese «deseo para ir hacia» se larva en la infancia y juventud a partir de las lecturas que realizó y la formación que recibió de sus preceptores, ya que uno de ellos hizo una versión para niños y jóvenes sobre el libro de Robinson Crusoe de Defoe. Otra anécdota interesante que recalcó sobre Humboldt fue su visita al jardín botánico de Berlín cuando vio las palmeras y que, a partir de ese instante, quisiera ser botánico.

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Pero lo más sorprendente y el motivo de mi elección como compañero de expediciones para que mis reflexiones acaben en pintura, fue conocer que estuvo en Valencia y visitó lugares como el Convento Santa Tecla y la Catedral de Valencia, donde realizó mediciones barométricas que le ayudaron a realizar un estudio comparado de la geografía de la península. También visitó el Grao de Valencia, el Teatro Romano de Sagunto y pernoctó en una fonda situada en la calle de la Paz, muy cerca de la Nau, institución que acoge la exposición’’.

“Por otro lado, he conseguido encontrar fuentes bibliográficas que certifican que su hermano Wilheim, quien funda en Alemania la universidad moderna, también estuvo en La Nau y se reunió con el rector Vicente Blasco, además de estar en la antigua biblioteca de la universidad. Asimismo, me interesó mucho el hecho de que Alexander von Humboldt hiciese un recorrido a pie por el Mediterráneo y que estas impresiones las dejase registradas en su diario, junto algunas cartas que envió desde Madrid a sus corresponsales’’.

Pared de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Todo esto que te cuento me ha servido para poder pintar, toda esta expedición personal que he realizado es mi manera para acceder a la pintura, a los objetos que colecciono y archivo, es mi manera de acercarme al mundo para interrogarlo, y toda esa tarea para comprenderlo se trasforma en una geografía de los hallazgos, de los encuentros casuales que ayudan a reflexionar sobre las claves del momento actual: el paso de lo analógico a lo digital’’.

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

«La figura de Alexander von Humboldt me ha servido de nexo para poder seleccionar las piezas de las colecciones científicas de la universidad, un relato que me ha ayudado para tratar de componer una narrativa comprensible al espectador que con curiosidad quiere acercarse al proyecto».

Vitrina con un libro de Humboldt de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

«La pintura, junto al dibujo, los objetos y los collages audiovisuales instalados como si fuera un gabinete de curiosidades del siglo XXI  es la manera que tengo de plantear como clasificamos, archivamos el mundo y sus derivas en el intento de formalizar un atlas de lo imposible», concluyó la artista.

Irene Valdés

Especiales, y el autismo más extremo

Título: Especiales. Título original: Hors normes
Dirección: Olivier Nakache y Eric Toledano.
País: Francia.
Reparto: Vincent Cassel, Reda Kateb, Aloïse Sauvage, Hélène Vincent, Benjamin Lesieur.

Vincent Cassel y Reda Kateb. Escena de ‘Especiales’

Para lo que hay que ver en la cartelera comercial actualmente, donde solamente se podrían salvar dos o tres films, es un auténtico lujo la última peli francesa de Olivier Nakache y Eric Toledano —conocidos principalmente en el mundillo cinéfilo por “Intocable” del 2011.

“Especiales” trata la historia de dos asociaciones sin ánimo de lucro dirigidas por Bruno (Vicent Cassel) y Malik (Reda Kateb), entregados en cuerpo y alma a formar jóvenes de barrios marginales para ayudar en la acogida y protección de casos extremos de niños y adolescentes autistas, la mayoría rechazados por instituciones públicas sometidas a las correspondientes regulaciones administrativas.

Vincent Cassel y Benjamin Lesieur. Escena de ‘Especiales’

Como más destacable de este drama distinguiría el gran realismo que transmite sobre esa problemática social, sazonado con detalles graciosamente ocurrentes o creíbles, y contagiando al espectador gracias a la celeridad con la que discurre toda la trama. Además, sin llegar a situaciones lacrimógenas, no faltan los momentos más conmovedores, como el diálogo de Bruno con la madre —Hélène Vincent— de unos de los enfermos, el actor revelación Benjamín Lesieur.

Por supuesto es inevitable ver la estela de la exitosa “Campeones” de Javier Fesser, aunque en este caso la cinta es más dura, más descarnada y posee mayores rasgos de denuncia social.

Benjamin Lesieur y otros actores. Escena de ‘Especiales’

Otro detalle más camuflado y que me parece digno de subrayar es el tratamiento de la diversidad humana, en este caso con dos religiones, la judía y la musulmana, unidas por una justa causa común, cooperando amistosamente en un complejo ambiente, incluso en la parte que desarrolla el enfrentamiento con la burocracia administrativa por carencia de ayudas públicas y por unas inspecciones que tienen que recular al comprobar la cruda realidad.

Hace poco leí que una importante figura del séptimo arte reclamaba subvenciones para el cine porque es una de las grandes vías para visibilizar colectivos necesitados. Aquí hay un ejemplo, los “especiales” llegan al corazón, tanto que despiertan empatía y conciencia social, y eso siempre es saludable.

Juanjo Mestre

SET ESPAI D’ART y sus actividades

SET ESPAI D’ART
Plaza Miracle del mocadoret
46001 Valencia (Spain)

SET ESPAI D’ART participó en la feria JUSTMAD, que tuvo lugar entre el 27 de febrero y el 1 de marzo, con una propuesta centrada en la sostenibilidad, con los artistas Cristina Almodóvar (Madrid, 1970), Chingsum Jessye Luk (Hong Kong, 1982) y Janek Zamoyski (Varsovia, 1978).

Fotografía frontal de JUSTMAD

En el marco de EX6, 6ª muestra de arte electrónico y experimental, nos encontramos con la exposición «E scap ES» en la Sala de José Luis Sampedro del Centro Cultural Galileo, Madrid. Dentro de ella, hasta el 15 de marzo, está la obra «Les Dessins Automatiques» de Rubén Tortosa, comisariada por Nilo Casares. La instalación guarda relación con los dibujos de André Masson de 1925, y surge por la mirada de la máquina, quien registra y dibuja las siluetas sobre la pared.

Detalle de la instalación de Ruben Tortosa

Por otra parte, Alberto Gil Cásedas participará en la exposición «Escrituras ácratas» que se sitúa en el Centro Párraga, Murcia. Se trata de un proyecto comisariado por Teresa Calbo que gira en torno al lenguaje, los modos de decir y el sentido del discurso. La exposición se inaugurará el 13 de marzo y finalizará el 31 de mayo.

En SET SPAI D’ART, hasta el 28 de marzo, está la exposición «Diálogos en equilibrio» de Leo Matiz y Lukas Umi, comisariada por Rosa Ulpiano. Aquí se establece un diálogo entre dos miradas diferentes en espacio y tiempo, ambas en equilibrio dentro del paradigma indisoluble de una misma realidad: la abstracción.

Fotografía de la exposición «Diálogos en equilibrio»

Por otro lado, Cristina Almodóvar participa en la exposición «Herbarios imaginados. Entre el arte y la ciencia», que tiene cabida hasta el 31 de marzo en el Centro de Arte Complutense, Madrid. La muestra, comisariada por Toya Legido y Luis Castelo, reúne la obra de 25 artistas contemporáneos relacionada con la botánica y establece un diálogo con los fondos de los museos científicos de la Universidad Complutense de Madrid.

En Segovia, en el Palacio Quintanar, hasta el 19 de abril, la exposición «Esto no es un cartel» reúne una selección de 170 carteles y un centenar de esculturas que componen una muestra del desarrollo creativo de Isidro Ferrer a lo largo de veinte años.

En México, concretamente en el Centro Cultural de España, Ana H. del Amo participa en la exposición «La cuestión es ir tirando», comisariada por Ángel Calvo Ulloa. La muestra reúne el trabajo de 27 artistas imprescindibles dentro del panorama actual de arte contemporáneo español y podrá ser visitada hasta el 24 de mayo.

Vida oculta, insumisión al nazismo

Vida oculta (Título original: A hidden life)
Director: Terrence Malick
Reparto: August Diehl, Valerie Pachner…

Se estrenó el pasado 7 de febrero y no creo que dure mucho más en la cartelera actual a pesar de tener una calidad cinéfila infinitamente superior a esa media donde impera mucha morralla comercial que aporta bien poco al séptimo arte. Así que todo aquel que aprecie el buen cine en pantalla gigante debería ser raudo y veloz en visionarla.

Escena de «Vida oculta» con August Diehl, Valerie Pachner

De “Vida oculta” decir en primer lugar que había que verla sí o sí por tratarse del director Terrence Malick. La puesta en escena y la belleza de la fotografía eran motivos, a priori, suficientes en una filmografía que cuenta con emblemáticos títulos como “Malas tierras”, “La delgada línea roja”, “El árbol de la vida”…

En esta ocasión el cineasta tejano ha basado su argumento en hechos reales, los de un labriego austriaco que en el 2007 acabó reconocido como mártir católico por negarse a colaborar con los nazis debido a cuestiones de fe en los tiempos en que su país fue anexionado al III Reich y Hitler era tratado casi como un mesías.

Cartel de la película «Vida oculta» («A hidden of life») de Terrence Malick

Destacar pues que los cimientos y la esencia de esta “A hidden life” residen claramente en la conciencia del campesino Franz —con un más que sobresaliente August Diehl en ese papel— y en su negativa a rendir culto y fidelidad a alguien impuesto por otro pueblo que, desde su moralidad, estaba suplantando a Dios. A partir de esa mirada y de ese posicionamiento comienza un proceso que le lleva a ser encarcelado.

Escena de «Vida oculta» con August Diehl

A nivel general se podría decir que uno de los aspectos más interesantes de esta película reside en el minucioso tratamiento evolutivo de esa conciencia, permitiendo al espectador alojarse en ella y comprender —o al menos aceptar— cada una de sus respuestas, priorizando el sacrificio y la dignidad personal aunque repercuta negativamente en su persona o en su familia.

Escena de «Vida oculta» con Valerie Pachner

Pero la peli de Malick va más allá de la mera objeción de conciencia cuando profundiza en la insumisión, al negarse a realizar gestos simbólicos y prestaciones sociales sustitutorias. Es en esa deriva cuando se produce la gran recepción de críticas desde su entorno más próximo por un supuesto talante egoísta e insolidario que no entiende motivos para eximirle de responsabilidades sociales, en este caso obligaciones militares. Y es ahí también cuando el amor y la fidelidad de su esposa emergen por encima de cualquier adversidad.

Escena de «Vida oculta» con August Diehl.

Paralelamente a todo ello se confirma la belleza de las imágenes dotando de deslumbrante esplendor y relevancia al campo, al cielo, a las montañas, a los ríos… y en definitiva a la madre naturaleza con voces en off, pasajes lentos y solemnes o pequeños grandes detalles de vida cotidiana repletos de lírica visual. Por todo ello y por mucho más absténganse de esta especie de vía crucis aquellos que necesiten un cine acelerado y más acorde a los estresantes tiempos en que vivimos. Para el resto, para los que todavía no lo hayan hecho, disfruten de ella una minoría selecta.

Juanjo Mestre

El Santo Grial, anhelo de nazis y mafiosos

El rastro del Grial
Jueves 20 de febrero del 2020
19:00 horas
Futurama Comics
c/ Guillén de Castro, 53 de València

Después de aquella tarde tan especial del 6 de febrero en la librería Bartleby de València, después de la intensidad de tres presentaciones en librerías de Aragón tales como Masdelibros en Huesca, Oroel en Jaca y Taj Mahal en Zaragoza, se presenta ahora «El rastro del grial» en Futurama, la mítica tienda de cómics sita en València.

Ilustración de Jaime Carañana, perteneciente al cómic «El rastro del Grial»

Tanto Abraham García como encargado de escribir el guión y Jaime Carañana como dibujante han visto culminada su flamante obra en la editorial GP ediciones. Es en esta cita cuando tendremos una grandísima oportunidad de escuchar a los dos autores sobre los entresijos de un cómic cuya repercusión va en aumento día tras día, y por supuesto de comprarlo.

Abraham García y Jaime Carañana, firmando ejemplares de «El rastro del Grial»

Recordamos que el Santo Grial es uno de los mayores enigmas de la Humanidad y que no son pocos los que lo han buscado. «El rastro del Grial» trata de dos aventuras en diferentes épocas de tiempo pero ambas relacionadas con la reliquía del Santo Cáliz. La primera de Marc Lombard abuelo, como miembro de La Resistencia francesa y colaborador antifranquista en España, y la segunda de Marc Lombard nieto, un arqueólogo asesor de anticuarios y museos.

Cartel de presentación en Futurama Records, con la portada de «El rastro del Grial»

Entre oscuros deseos nazis que lo buscaban pensando que podrían aumentar su poder, entre amores antifascistas, entre colaboraciones alemanas y españolas, entre coleccionistas y mafiosos con pocos miramientos se centra una obra altamente recomendable cuya trama discurre en diferentes lugares como Jaca o el centro monumental de València. Y todo con sabor a los cómics clásicos.

Juanjo Mestre

Baldomero Pestana: retrato a la intelectualidad del s. XX

Baldomero Pestana
Castroverde, Lugo, 1917 – Bascuas, Lugo, 2015
Con motivo del quinto aniversario de su fallecimiento

Baldomero Pestana nació en Pozos, una aldea de Castroverde de la provincia de Lugo (Galicia) el 28 de diciembre de 1917. Hijo de madre soltera, con las dificultades que eso suponía, pronto emigró para Argentina junto a su abuela y sus tíos, pues su madre ya había marchado allí poco después de que él naciera. De aquella pequeña aldeita gallega guardará sus primeros recuerdos infantiles: el río, los mosquitos de colores, los prados verdes… Pestana decía que su infancia había sido como una novela de Dikens, y que todos sus tesoros cabían en una vieja lata que guardaba bajo el colchón. Allí escondía cualquier cosa que le resultara valiosa: ilustraciones de revistas, anuncios de artilugios etc.

A los once años su tío Pedro lo inició en el oficio de sastre; aquello no le gustaba, le resultaba aburrido, una puntada siempre venía después de la otra dejando poco espacio para la imaginación. Cuando tenía algo de tiempo libre acudía a la librería “Fray Mocho” para ayudar; no le pagaban, pero le hacían un pequeño descuento en los libros que compraba; “Me llamaban el sastrecillo valiente; de día cosía y de noche leía, estaba en con gente culta y estudiaba”; y es que los libros siempre serían su salvación, tanto en la infancia como en la vejez.

A los 18 años ya trabajaba para grandes sastrerías, y con su perseverancia y su buen hacer consiguió independizarse de su tío Pedro. Un día, Ricardo Cela Rayan, un poeta amigo suyo, le dijo de apuntarse juntos a un curso de fotografía que impartían en Buenos Aires los mejores profesores; Baldo aceptó encantado. Después de dos año estudiando en aquella Academia resultó ser el alumno más brillante: “supe que mi salvación estaba allí, el artista que estaba escondido en mi pudo salir”.

En 1957 decidió dejar la Argentina peronista y marchar al Perú. En Lima por fin obtuvo el título universitario que lo capacitaba como reportero gráfico. Fue entonces cuando comienza su colección de retratos. En Lima su trabajo, sus relaciones, y su misma preocupación y amor por el arte, la literatura, la música y la política, lo llevó a conocer a esta intelectualidad de la que de algún modo él formaba parte. Casi diez años después, con su traslado a París, continúo su “silenciosa” colección.

Retrato realizado por Pestaña a Gabriel García Marquez y dedicado por el escritor.

Baldo no solo tuvo la intuición de escoger a artistas y escritores que después destacarían dentro de la élite cultural, sino que los retrató con un trabajo sumamente bello y de composición perfecta. Para él, meticuloso y detallista en lo que hacía, todo aquello que apareciera en la imagen tenía suma trascendencia, y no dejaba nada al azar “Yo ganaba en las composiciones. El sitio es parte del retrato, de la composición. La figura es para mi un complemento o al revés, a veces compongo la escena a partir de la figura en el lugar” Es el retrato siempre, un diálogo entre dos, en el que el fotógrafo se expresa a sí mismo a través de la imagen del otro, y al mismo tiempo, captura su esencia y personalidad. Por el contrario, el retratado se somete a una doble intención; la de mostrarse como es y la de mostrar que quiere que vean los demás de él. Como se conjugan todos estos aspectos en la foto es lo que crea ese diálogo, esa comunicación irrepetible entre dos.

El mismo Baldo reconocía como influencia los fotógrafos americanos como Irviang Penn, en el que se aprovechaba aquello que se tenía cerca, un rincón o la luz de una ventana. También manifestaba su admiración por Henri Cartier-Bresson, quien, con sus fotografías de exteriores, mostraban un ojo siempre atento al instante perfecto, el ojo entrenado que todo fotógrafo debía poseer.

En el estudio trabajaba con luz artificial; era fotografía comercial, pero en sus fotos personales prefería la luz natural. Recuerda con cariño la luz limeña, su forma de incidir en los objetos permitía que la cámara captara con precisión los matices de color, mientras que en Paris la luz era más seca, y no tan favorable para el retrato. Baldo llevaba siempre consigo, además de sus negativos, libros y música, sus cámaras Hasselblad, Linhof y Rolleiflex. La Rolleiflex fue una cámara muy popular en los 50, utilizada por Diane Arbus, Vivian Maier o Robert Doisneau además de por muchos otros fotógrafos de estudio, moda y viajes.

Retrato de Enrique López Albújar (Lima, 1963)

Uno de los primeros artista a los que retrató fue a Enrique López Albújar. Baldo aún recordaba entre risas lo primero que dijo el escritor al ver el retrato que le había echo: “si, acá estoy yo esperando la muerte”. Muchos son los retratos que conforman la colección de Baldo, que se fue creando prácticamente sin quererlo, sin la concepción de crear ninguna colección. Entre las más destacables está la de José María Arguedas, escritor, poeta, traductor, profesor, antropólogo y etnólogo peruano, gran estudioso de la cultura indígena. Para Baldo esta era “la foto”. Tan solo un mes después Arguedes se suicidó, y en la fotografía ya se percibe esa melancolía.

Retrato de José María Arguedas (Lima, 1964)

También retrató a Ciro Alegría, escritor, político y periodista peruano, que junto con Jose María Arguedes es uno de los máximos representantes de la narrativa indigenísta. Fotografío maravillosamente a la poeta peruana Blanca Varela, tan querida en su país, y a la escultora de la misma nacionalidad Cota Caballo. A Carlos Fuentes, escritor, intelectual y diplomático mejicano, uno de los autores más destacados de su país y de las letras hispanoamericanas. Retrató a Yuya de Lima, escritora venezolana y a Carlos Castasgnino, pintor, arquitecto y dibuante argentino.

Retrato de Blanca Varela (Lima, 1966)

Entre sus fotografías está también la de Mario Vargas Llosa, escritor peruano y uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos, cuya obra ha cosechado numerosos premios, entre ellos el Cervantes de las letras españolas y el Nobel de Literatura. A Pablo Neruda, poeta chileno, considerado entre los mejores y más influyentes artistas del siglo XX o a Severo Sarduy, que fue narrador, poeta, periodista y crítico de literatura y arte.

Retrato de Mario Vargas Llosa (Lima, 1961)

Junto a ello retrató a personalidades notables en el mundo de la política tales como los diplomáticos peruanos Álvarez Brun y Plascencia. También llegó a retratar al político y fundador del partido Aprista y candidato a la presidencia del Perú Víctor Raul Haya de la Torre, retrato que se ha acabado por convertir en un icono del país, incluso está en la sede del partido Aprista en Lima y cuando hay manifestaciones lo sacan a la calle.

Otra de las facetas de Baldo es la del fotógrafo viajero, atento a la realidad social de su tiempo. Es un fotógrafo capaz de captar la esencia de un instante, con un lenguaje que oscila entre su amor por lo clásico, que se traduce en la composición medida y sopesada, y su admiración por la vanguardia, en la que introduce el juego y la experimentación.

Lima, 1957-66.

Niños, viajeros y mendigos son constantemente retratados e inmortalizados por la atenta mirada de Pestana. Parece interesarle el tiempo discurriendo a toda velocidad, seres que están de paso. Se muestra siempre atento al pulso de las ciudades, esperando retener en su cámara la imagen precisa que refleje ese ritmo interno.

En la fotografía de Baldo, ese ojo entrenado de Henri Cartier Bresson que tanto admiraba, se manifiesta en unas imágenes que buscan la poesía de lo común, de la cotidianidad, de aquello que se repite en la vida una y otra vez. Se ha dicho que es un fotógrafo de susurros, de susurros que no temen plasmar evidentes denuncias.

Lima, 1957-66.

Un tema recurrente en la fotografía de Pestana es el de los niños; en ocasiones solos y otras con sus madres, que cargan con ellos en sus espaldas o al brazo. No importaba el tipo de encargo, entre la multitud, Pestana siempre distinguía a los pequeños. Los retrata con ternura, rechazando cualquier tipo de cursilería, mostrando su belleza e inocencia, pero también la dura vida de los niños, que en muchos casos está llena de violencia y de miseria. Al mismo tiempo, busca captar la dignidad de sus rostros, mostrando también su alegría, su cotidianidad, siendo fiel a lo que Cornell Capa pedía al fotoperiodismo: tratar de que el sentimiento humano genuino predomine sobre el cinismo comercial y el formalismo desinteresado. El propio Baldo decía: “Sus ojos (los de los niños) son una fotografía de inocencia pura y la inocencia pura es poesía pura (…) No dejemos de ser niños. Yo soy un poco niño también”

Paris, 1980.

Mostró además un gran interés por retratar el desnudo femenino. Siguiendo la rigurosa estela de Edward Weston, que ya en los años veinte había buscado la belleza que esconde el cuerpo desnudo y parcelado de la mujer y, en otras ocasiones, inspirándose en el trabajo de Man Ray, que había experimentado con la solarización y el desnudo femenino. Ya en Lima realizó algún retrato que posteriormente mostró en la exposición de 1966, sin embargo, el grueso de su estudio del desnudo lo realizó en Paris. Para este tipo de fotografías, la modelo principal, aunque no la única, sería su mujer Velia. Entre sus mejores piezas destaca un desnudo que parece un evidente homenaje a Magritte, en el que el cabello de la modelo le oculta el rostro. Del mismo modo, otra de sus fotografías parece ser un homenaje a la obra de Coubert “El origen del mundo”. Baldo siempre declaró su amor incondicional por las mujeres, especialmente por la mujeres libres que no temen serlo.

En sus fotografías, su ojo sabía introducirse amorosamente por cualquier rendija, también la del alma humana, y entonces retrataba algo que va más allá de la apariencia de las cosas. Se adentraba poco a poco en el otro, en lo otro, y captaba su misma esencia. Su respeto por lo frágil, por lo sencillo, se materializa en el inmenso cariño con el que están tratados sus niños o sus mendigos. Baldo tenía la capacidad de inferir alma a lo inanimado de la imagen, convocaba en sus obras una profundidad difícil de manifestar.

*Conocí a Baldomero Pestana en 2014, cuando a mis 15 años trataba de obtener la conocida beca que otorgaba la Ruta Quetzal. Acudía a nuestra entrevista algo nerviosa, imaginando que aquel artista, ya de avanzada edad, sería un hombre serio, tal vez severo, y con poco interés en lo que una jovencita quisiera preguntarle. La realidad fue muy distinta… me encontré con un rostro amable y sonriente, que hablaba en un melodioso castellano que aunaba su gallego natal, con los tonos sudamericanos de su residencia en Perú y Argentina, y un deje del francés, asumido en su larga estancia en Paris.

Sofía Torró Álvarez

Adú: deshumanización, dolor y supervivencia

Título: Adú
Director: Salvador Calvo
País: España.
Reparto: Moustapha Oumarou, Adam Naourou, Luis Tosar, Anna Castillo, Álvaro Cervantes, Miquel Fernández, Zayiddiya Dissou, Jesús Carroza, Ana Wagener…

Zayiddiya Dissou y Moustapha Oumarou en sus papeles de hermanos Alika y Adú.

La segunda película de Salvador Calvo tras «1898. Los últimos días de Filipinas» —ópera prima que generó polémica en el 2016 por tratar el mito de los soldados resistentes en la iglesia filipina de Baler— parece destinada a asentar definitivamente al director madrileño.

Ya metidos en harina con «Adú» es de obligada indicación que en el film convergen tres historias paralelas en el tiempo y que todas ellas tienen como telón de fondo la miseria, la deshumanización, la supervivencia y el continente africano.

Escena Adú. Con Anna Castillo y Luis Tosar.

Ahora bien, tanto la historia de la caza furtiva con Luis Tosar como defensor de los elefantes junto a su indisciplinada hija (Anna Castillo), así como la del juicio a la Guardia Civil melillense por la muerte de un refugiado congoleño en un salto masivo a la valla fronteriza, son meras comparsas bien dosificadas de la estremecedora historia principal que reside en la huida y éxodo de Adú (Moustapha Oumarou), un niño camerunés de seis años, primero con su hermana Alika ( Zayiddiya Dissou) y después con Massar (Adam Naourou), un chaval adolescente que le ofrece ayuda desinteresada y con el que traba dependencia y una sincera amistad.

Adú, el niño protagonista encarnado por Moustapha Oumarou.

La historia de Adú es tremenda, por desgracia más común de lo que debería y de lo que nos gustaría. No duden en olvidarse previamente de los parlanchines y charlatanes, muchos de ellos grandes «patriotas», y sus críticas negativas al cine español. Ni caso, es un orgullo que esta película sea española, le da mil vueltas a la gran mayoría de la cartelera, es profunda, tiene intriga, posee secuencias extraordinariamente conmovedoras, le pone rostro al drama de la inmigración, provoca solidaridad, empatía y es real como la vida misma, tanto como que 70 millones de personas se desplazaron en el 2018 a la búsqueda de un mundo mejor y la mitad eran niños.

Y por eso que su mensaje llega a lo más hondo del alma tampoco duden en llorar todo lo que haga falta, sin contención, con emoción. Seguro que no se arrepentirán de Adú.

Juanjo Mestre

Ken Stringfellow rescata su mítico ‘Touched’

Ken Stringfellow
9 de febrero 2020 / 10 de febrero 2020
Bar Centro Excursionista / Sala Stereo
Carrer Marqués de Zenete, 4. València / Carrer Pintor Velázquez, 5. Alacant

Links Tickets Eventbrite: València / Alacant

Ken Stringfellow. Foto promocional gira España 2020

La trayectoria musical de Ken Stringfellow tiene solera y prestigio, tanto que debería ser mucho más reconocida, no solamente por formar pareja de relumbrón con Jon Auer en The Posies desde finales de los 80 sino por sus cinco álbumes en solitario que comenzaron en 1997 con «This sounds like goodbye» y por sus contribuciones en diversas bandas célebres, desde R.E.M hasta Big Star pasando por The Minus 5, Lagwagon, White Flag, The Orange Humble Band, Cecilia Ann, Neuman…

Cartel concierto Ken Stringfellow
Centro Excursionista de Valencia

Durante el pasado mes de enero comenzó la primera fase de una gira por España —Bilbao, Madrid, Castellón y Barcelona— cuyo plato fuerte eran las canciones del legendario segundo álbum en solitario «Touched», un trabajo que se publicó en el 2001 y que ha anticipado su veinte aniversario por la coincidencia con la promoción del inminente nuevo trabajo de The Posies. 

Cartel concierto Ken Stringfellow
Sala Stereo de Alicante

Ahora quedan los dos últimos eventos durante el mes de febrero en la zona de Levante donde es tan apreciado. Por una parte el 9 en Valencia (Bar Centro Excursionista) y por otra el 10 en Alicante (Sala Stereo). 

Ambas citas serán una oportunidad inmejorable para recordar aquellas extraordinarias canciones de amor, dolor, misticismo… como «Down like me», «This one’s on you», «Find yourself alone», «Reveal love», «One morning», «The lovers hymn», «Sparrow», «Here’s to the future»… No se lo pierdan. 

Juanjo Mestre

Arranca Humans Fest

Humans Fest
Varias sedes
Valencia 2020

El Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos; Humans Fest, bajo el manto de la Fundación por la Justicia, celebra su XI edición, y en esta ocasión, asume como lema central la “Corrupción”, una temática que según su actual director; Samuel Sebastián “es importante porque en el cine valenciano no se ha debatido lo suficiente sobre este tema y, por tanto, debíamos comenzar este debate”. Por eso mismo, se ha decidido otorgar el Premio por el cambio Social, que ha comenzado a otorgarse este mismo año, a la AVM3J (Asociación de Víctimas del Metro del 3 de Julio) para reconocer su incansable lucha por desvelar la verdad del accidente del metro valenciano. También se hará entrega del “Premi Pau y Justicia” a Pepe Viyuela, quien, mediante su trabajo comprometido en las causas sociales, ha sabido aportar una visión más amable a realidades sociales sumamente duras.

El Festival, que celebra la nueva edición entre el 18 de febrero y el 1 de marzo pero se extiende en eventos todo el año, acogerá las distintas proyecciones y actividades en cuatro espacios: La Filmoteca, la SGAE, Octubre y la Universidad Politécnica de Valencia. Por otro lado, el programa incluye algunas exposiciones que se celebrarán en el Centro del Carmen Cultura Contemporánea y La Primera.

Dentro de las novedades que se abren paso este año destaca la incorporación de la temática de ficción a la Sección Oficial de Largometrajes, en la que se proyectarán películas presentadas previamente a otros festivales mundiales tan conocidos como Venecia, San Sebastián o Karlovy Vary. Algunos de ellos serán “Woman” de Yann Arthus-Bertrand y Anastasia Mikova, “La cordillera de los sueños” de Patricio Guzmán o “System crasher” de Nora Fingscheidt. Además, por primera vez se presentará una sección competitiva valenciana, Humans VLC. Dentro de esta sección encontraremos producciones con un largo recorrido como “Makún” o estrenos como el de “Una vida, un bolso”.

Por otro lado, con lo que respecta a la Sección Oficial de Cortometrajes, contará con la proyección de cortos como “Maras” nominado a los Goya o “Exiliada”, donde se denuncian los abusos de Daniel Ortega, actual presidente de Nicaragua. Además se estrenará el documental sobre las protestas en Chile “#Chiledespierta” o el corto valenciano “Casa” de Alberto Evangelio.

fotografía de la rueda de prensa del Human Fest.

El festival, junto con la colaboración de la Universitat Politécnica y el festival “Prime the Animation! New talent film festival”, apoyará a los más jóvenes a través del proyecto Future(s) desde el que se realizarán una serie de proyecciones, principalmente de cortos de animación, que ponen de manifiesto el talento valenciano. Se debe mencionar también el Human Films Zero, un sector que comienza este año y que se preocupa por las producciones de mínimo coste para el medio ambiente. No menos importante es el programa “Mujeres del mundo” donde se proyectarán películas realizadas por mujeres de distintos orígenes con el objetivo de reivindicar la escasa presencia femenina en el mundo del cine. Además, se impulsará la campaña “Filmen elles, guanyem tots” donde se promocionan las obras fílmicas producidas por mujeres, especialmente valencianas.

En lo que respecta a las dos exposiciones previstas, el 30 de enero comenzará “Huellas en el alma” de Ana Yturralde, donde la artista realiza una retrospectiva de su propio trabajo centrándose en aquellos grupos de personas que son ignorados y excluidos. Mientras que el 19 de febrero se inaugurará “Mujeres de Cluj” de Loyola Pérez de Villegas Muñiz en La Primera, que trata la migración en Rumanía.

El compromiso del Festival con los derechos humanos parece no limitarse a unos días concretos, sino que se extiende en el calendario anual, abarcando con sus eventos propuestas en abril (como un ciclo de cine en la Filmoteca), septiembre (con una exposición en la Casa del Reloj) y octubre (con la presentación del programa Mujeres del mundo), pues, como afirma el ya mencionado Samuel Sebastián “lo que nos importa es que haya una denuncia entorno a la vulneración de los derechos humanos”.

Samuel Sebastián, actual director del Human Fest, junto al cartel de este año del Festival.

Sofía Torró Álvarez

Seis artistas comparten residencia en el C3A

C3A Centro de creación contemporánea de Andalucía
C/ Carmen Olmedo Checa s/n
Córdoba
Hasta el 2 de febrero de 2020

Seis artistas, seis proyectos, un espacio común. La secuencia de apellidos que recoge el título de la exposición da cuenta de su idea central: atender a la singularidad de los proyectos realizados por los artistas que han estado en residencia en el C3A.

Una de las piezas de gran formato de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Una residencia es un laboratorio donde ensayar nuevos procesos y un lugar de encuentro donde establecer nuevas alianzas. Estar en residencia supone tomar distancia con respecto a la propia obra y abrir un tiempo de reflexión y experimentación. En última instancia, los proyectos presentados hacen patente su empeño común por hacer del arte un espacio de pensamiento propio.

Una de las piezas de gran formato de Marta Beltrán. Imagen cortesía C3A

Los dibujos de Marta Beltrán llevan a cabo una lectura sintomática de las imágenes de la mujer en la cultura moderna. Beltrán se apropia de imágenes del cine y la literatura con el fin de hacer emerger el inconsciente que atraviesa los rostros, los gestos y los escenarios. Crisis, el proyecto elaborado por Paco Chanivet, aborda la idea central del género del horror, el miedo a la existencia de un mundo totalmente desconocido, mediante la transformación del espacio expositivo.

Pieza de Paco Chanivet. Imagen cortesía C3A

Los trabajos de Paloma de la Cruz continúan su exploración de la identidad a partir de las culturas materiales de la higiene corporal y la ropa íntima. Paños de abluciones consiste en una serie de esculturas cerámicas decoradas con motivos de lencería.

Instalación de Paloma de la Cruz. Imagen cortesía C3A

El proyecto reciente de Enrique del Castillo investiga las características tímbricas del sonido óptico, es decir, el sonido que se produce cuando una célula fotosensible lee las opacidades de una película fílmica en movimiento y, mediante un altavoz, las traduce a sonidos.

Instalación de Enrique del Castillo. Imagen cortesía C3A

Antonio R. Montesinos presenta una obra que privilegia la idea del cuidado no sólo entre seres de diferente naturaleza, sino entre seres naturales y elementos artificiales.

Instalación de Antonio R. Montesinos. Imagen cortesía C3A

Los paisajes oceánicos que Cristina Ramírez exploran la incapacidad para articular una respuesta frente al horror.

A la derecha, uno de los océanos de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Ramírez aborda esta imposibilidad a través tanto de la histórica hostilidad que el ser humano siente frente al océano como de la violencia que los elementos abstractos ejercen sobre el ámbito de la representación.

Por su parte, Antonio R. Montesinos ejercerá de comisario en «Between debris and things» colectiva que el Centre del Carme Cultura Contemporánea de València inaugurará el 14 de febrero de 2020, y que ha sido uno de los proyectos seleccionados para el programa de comisariado V.O. del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

En cuanto a Paco Chanivet, es uno de los últimos fichajes de Espai Tactel y se estrena en la galería con una exposición colectiva que se inaugura el 24 de enero del presente 2020 en Valencia.

Y por otro lado, las dos artistas que aportan dibujo a la muestra, Cristina Ramírez fue la ganadora de la II edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA, mientras que Marta Beltrán lo fue de la III edición.

Javier Sánchez Martínez