Fede Pouso: razones íntimas, ideas al desnudo

‘La idea del desnudo’, de Fede Pouso
Hotel ME BY MELIÁ
Plaza Santa Ana 14, Madrid
Inauguración: jueves, 27 de Julio a las 20:00

ME by Meliá, la firma hotelera de Meliá Hotels International vinculada al arte contemporáneo, a la música y al diseño, acoge la exposición ‘La idea del desnudo’, del artista uruguayo Fede Pouso, cuya inauguración tendrá lugar el jueves 27 de junio a las 20:00.

En su última serie, ‘La idea del desnudo’, Pouso asienta el fundamento temático sobre sus recuerdos y experiencias vividas a lo largo de su carrera en el mundo de la moda e, igualmente, procurando perfilar un instante de intimidad, un trayecto en el que los colores representan un estado de ánimo y una energía que habita los cuerpos representados, que hablan de la felicidad y del acercamiento con uno mismo.

Imagen de la obra ‘Nude I’, de Fede Pouso. Fotografía cortesía del artista.

“Todo esto nace de una experiencia personal; todo lo que pinto, lo que pienso, lo que sale de mí tiene que ver con quién soy, sin filtros, conlo que construí, lo que he aprendido, todo lo que he vivido. Esto es un escalón más en mi constante búsqueda de saber quién soy, de saber qué tengo para dar, de cuál es mi servicio y qué propósito tengo en esta dimensión”, confiesa el artista, cuya incursión en el mundo de las artes plásticas surge de la mano de su madre, a la que ve pintar desde niño.

Fede Pouso, quien desde muy temprana edad trabaja como estilista y diseñador en el mundo de la moda, el teatro y el cine, revela en su nuevo trabajo pictórico que “estas mujeres representan para mí a esas amigas de la infancia que me aceptaron en sus grupos de mujeres sin dudar; esas mujeres que me integraron en su vida personal e íntima, que me protegieron ante la mirada de otros varones por no ser lo suficientemente masculino…”, revela su autor en su nuevo trabajo pictórico.

‘La idea del desnudo’, de Fede Pouso. Fotografía cortesía del artista.

MAKMA

‘MAKMA al Botànic’. Fiesta 6º Aniversario MAKMA

‘MAKMA al Botànic’
Fiesta 6º Aniversario MAKMA + Presentación MAKMA ISSUE #02 en papel
Jardí Botànic de la Universitat de València
Quart 80, València
Jueves 27 de junio de 2019, a las 20:00

MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, cumple seis años de existencia. Por este motivo, el Jardí Botànic de la Universitat de València (Quart 80, València) acoge ‘MAKMA al Botànic’, fiesta de celebración de su sexto aniversario, que tendrá lugar el próximo jueves 27 de junio de 2019, a partir de las 20:00, en la plaza Carles Pau del recinto, junto al Umbracle del jardín, y que contará con la participación de Paco Plaza, heterodoxo y excelso referente de la escena musical valenciana, quien llevará a cabo una sesión especial Dj.

Durante el encuentro se hará un repaso de la trayectoria de la revista, incluyendo aquellos proyectos paralelos organizados por MAKMA, como son el Premio Nacional de Dibujo DKV-MAKMA, que acaba de cumplir cinco convocatorias, y el Festival del Libro SINDOKMA, cuya cuarta edición se llevará a cabo en el Centre Cultural La Nau, del 24 al 27 de octubre del presente año; además de la gestación de MAKMA Ediciones como sello editorial, de la mano de ‘1050 Discos Cardinales’, del crítico musical Juanjo Mestre, y ‘Mercurio entre los dedos. Piedras calaverinas’, del artista Francisco Sebastián Nicolau.

Igualmente, se presentará en primicia un nuevo número especial de la revista MAKMA en papel, su ISSUE #02, cuya imagen de portada firma la fotógrafa valenciana Gala Font de Mora –a propósito de su proyecto ‘Autocines’, en el que se ha encargado de fotografiar los escasos autocines que aún restan en activo en España–. Sus contenidos pretenden asentar una reflexión acerca de los diversos sectores y horizontes de la creación y la gestión cultural, así como abordar el papel de la mujer en el universo literario, artístico y cinematrográfico.

De este modo, se tratan temas como la mujer y la ciencia ficción, la imagen de las femme fatale en el cine norteamericano, mujeres dadaístas, el fantasma femenino en Berlanga y Antonio Saura, así como la cultura drag y queer dentro del panorama artístico valenciano, contando para ello con diversas firmas invitadas, como son: Elia Barceló, autora fundamental en la literatura de ciencia ficción en castellano; Javier Valenzuela, escritor y periodista, ex director adjunto de El País y cofundador del diario infoLibre y tintaLibre; Ximo Rochera, escritor, poeta y director de la ya extinta Revista Canibaal; Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valéncia; y Andrés Herraiz, investigador del departamento de Historia del Arte de la Universitat de València.

Portada de MAKMA ISSUE #02. Fotografía de Gala Font de Mora.

Igualmente, MAKMA cuenta con firmas de mención ineludible en sus respectivos campos de creación e investigación, como son Juan Madrid, uno de los principales y pioneros escritores de novela negra en España, del que se publica en primicia un cuento inédito; Marta Pérez Ibáñez, historiadora e investigadora del arte, autora del estudio de referencia ‘La Actividad Económica de los/las Artistas en España. Estudio y análisis’ (Universidad de Nebrija, 2016); Alberto Conejero, joven dramaturgo y poeta jienense de excelsa y fecunda trayectoria teatral; y Rafael Maluenda, cineasta y gestor cutural, director del Berlanga Film Museum.

Así mismo, participan en la publicación Marisa Giménez Soler, comisaria y galerista, directora del Museo del Ruso de Alarcón (Cuenca); María Ramis, gestora cultural, comisaria e historiadora del arte–; Javier Martínez, presidente de la Asociación de Jóvenes Investigadores/as de la Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de València; y Juanjo Mestre, crítico musical, autor del libro ‘1050 Discos Cardinales’ (MAKMA, 2018); amén de las rúbricas de Salva Torres, Vicente Chambó, Merche Medina, Ismael Teira y Jose Ramón Alarcón (MAKMA).

Una suma de artículos a los que añadir las entrevistas a las galeristas Ana Serratosa (Galería Ana Serratosa y Fondo Arte As) y Sara Joudi (Shiras Galería), además del encuentro con el secretario del Colegio de Gestores Administrativos de València y coleccionista de arte Jorge Seguí, siendo imprescindible referir la colaboración de artistas como la mencionada Gala Font de Mora, José Luis Cueto, Eva Ripoll, De la Cage, Liz Dust, Luis Frutos, Shirin Salehi, María Aranguren, Reveca Gómez, Kolo, Concha Ros, Juan Olivares y Pere Sousa, cuyas obras ilustran el horizonte de contenidos del presente número.

Por otra parte, MAKMA ISSUE #02 focaliza la atención sobre relevantes efemérides, como son los 30 años del IVAM y los 20 del Centre Cultural La Nau, a la par de radiografiar y reflexionar en torno de la trayectoria, idiosincrasia y proyectos de instituciones públicas y privadas y fundaciones, como es el caso de la Universitat Politència de València –que este cumple su quincuagésimo aniversario–, el Palau de la Música, el E CA Espai d’Art Contemporani ‘El Castell’ (Riba-roja de Túria), la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), la Fundación Bancaja, la Fundación Cañada Blanch y la Fundación Aisge.

‘MAKMA al Botànic’ es un evento organizado por MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en colaboración con el Jardí Botànic de la Universitat de València, El Águila Cerveza 1900 Original y Saltarinas Producciones.

MAKMA

«La forma es un medio para expresar lo que pinto»

Moving Target, de Oliver Johnson
Galería Punto
C / Burriana, 37. Valencia
Hasta el 14 de julio de 2019

Decía el sociólogo Jesús Ibáñez, hablando de las paradojas de la investigación, que no se puede determinar, a la vez, la posición y el estado de movimiento de una partícula. Si se determina la posición, indeterminamos el estado de movimiento, y si determinamos el estado de movimiento, indeterminamos la posición. Oliver Johnson, que hasta el 14 de julio exhibe su Moving Target en Galería Punto, lo explica así con respecto a su obra artística: “La doble rendija [experimento de Thomas Young realizado en 1801] era un experimento para explorar la dualidad de la luz [para discernir su naturaleza corpuscular u ondulatoria]. Una onda no tiene cuerpo, pero una partícula sí. Todo es luz rebotando y nuestro cerebro es el que da sentido a lo que nos rodea”.

Esa luz que no para de rebotar hasta que el espectador la captura y, movido por su curiosidad, se desplaza de un punto a otro sin poder apresarla del todo, es lo que Johnson muestra a través de una serie de piezas escultóricas tan imponentes como esquivas. “En ciencia, el acto de observar el experimento cambia el resultado. De la misma manera, en el arte se dice que el espectador termina la obra en su cerebro. El color cambia dependiendo de dónde te coloques. De ahí lo de Moving Target, porque el espectador es la diana. Tu realidad va cambiando según cómo percibas la obra”, explica el artista londinense afincado desde hace años en Valencia.

Vista de la exposición ‘Moving Target’, de Oliver Johnson. Imagen cortesía de Galería Punto.

“El tres se repite, no sé exactamente por qué. Tres piezas grandes, tres más pequeñas, tres hélices. El color también es fundamental. De hecho, la forma es un medio para expresar lo que pinto. Creo un objeto que no es siempre plano, porque es una escultura que invade el espacio. Tiene un carácter tridimensional”, señala quien entiende el color como “un medio de comunicación”, por cuanto “recoge todo el espectro de la luz, que queda atrapada o reflejada ahí”. Así, podemos ver ondas de la gama del amarillo, mientras todo lo demás queda absorbido por la superficie. 

Oliver Johnson es inglés, pero llevo 25 años aquí. “Cuando pintaba en Londres, lo hacía en blanco y negro, porque era un color que acompañaba al sitio, y al llegar aquí me encontré con la tierra de Sorolla y la luz de Valencia. Lo que tiene Londres es una gama de grises impresionante, pero aquí es todo diferente”. En Moving Target muestra una selección de las últimas obras realizadas, jugando con la armonía y la disonancia. “En este caso, quería tener las piezas grandes al principio, que te atrapen nada más entrar, y luego las demás, porque todas tienen que convivir”. 

Vista de la exposición ‘Moving Target’, de Oliver Johnson. Imagen cortesía de Galería Punto.

Trabaja primero la forma, porque la estructura dice que es algo “complicadísimo”. Y una vez que tiene la forma, cuya raíz ubica en las composiciones sagradas que utilizan en las iglesias y en las mezquitas, pasa al color, que guarda también unas proporciones, “para que produzca esa vibración”. “Juegas con la composición del color y las formas de las piezas”, añade. ¿Formas sagradas, religiosas? “Bueno, a ver, esas reglas sagradas son sacadas de la naturaleza. Encontramos belleza en las personas porque sus facciones caen dentro de las mismas reglas de proporción. Eran piezas sagradas porque tenían esa función, estaban prohibidas a las masas”.

Moving Target es una exposición compuesta por diez piezas, entre ellas una de cristal adobado con el color construido desde atrás y que, depende cómo la mires, tiene un color u otro. “Todo lo que viene a partir de ahí es sobre una base inestable. Volvemos otra vez a lo mismo: el modo en que tú interactúas con la pieza es la manera en que la ves. La pieza casi está viva. Cualquier movimiento interrumpe o destruye la percepción. Yo siento que la pieza está acabada cuando se detiene para mí y adquiere independencia propia”.

Vista de la exposición ‘Moving Target’, de Oliver Johnson. Imagen cortesía de Galería Punto.

A Johnson le sucede también que pintando encima de una obra encuentra otra pieza, de ahí que diga que el proceso de crear le resulta “angustioso, incluso violento”. “Parece sencillo llegar a esto, pero es tremendamente difícil y cuando lo logras, lo digo en confianza, es casi orgásmico. Hay cuadros que los peleas y no quieren ser lo que tú proyectas, ofrecen mucha resistencia. Entonces los dejas ahí y vas viendo cómo avanza la relación. Parece una locura, pero es así. Mark Rothko decía que lanzar una obra al público era un acto muy sensible”.

Para Oliver Johnson, cada obra vive o muere en el ojo del espectador que tiene simpatía. “Volvemos al título de la exposición: el objetivo es llegar a tener esa conexión. No es necesariamente el comprador. Esto es también comunicación, es lenguaje visual, no es verbal ni escrito. Los cuadros hay que mirarlos como se escucha la música, sentirlos. Yo puedo acercarme a un piano y tocar las teclas, pero es el feeling que tiene un pianista, a través de los vacíos de las notas, quien comunica esa emoción”. 

Moving Target, puestos a traducirlo de forma literal, sería diana en movimiento. “La ciencia va buscando ese moving target porque, cuando descubrimos algo, no se soluciona nada, simplemente complica más las cosas, el abanico se abre más, porque si resuelvo todas mis inquietudes en una pieza eso es muy peligroso. La pieza la termino, eso sí, pero la conversación continúa con la siguiente”. Una especie de bucle, tan angustioso como orgásmico, en el que se debate la obra de este londinense que dejó el blanco y negro, para sumergirse en este color vibrante y esquivo que ahora le caracteriza.

Oliver Johnson, junto a una de sus piezas. Foto: Makma.

Salva Torres

Daniel G. Andújar regresa a Alicante

‘Sistema Operativo. Colecciones’, de Daniel G. Andújar
Centro Cultural Las Cigarreras
C / San Carlos, 78. Alicante
Hasta el 13 de julio de 2019

Las itinerancias de las exposiciones del artista Daniel G. Andújar siempre esconden algún recoveco que no se ha visto, alguna pieza creada ex profeso y una muy cuidada capacidad moldeadora del espacio. Parece que con ayuda del espacio y del contexto nunca hay dos exposiciones iguales. Gracias a la colaboración de diferentes instituciones como son el Centre del Carme de València, La Virreina Centre de la Imatge de Barcelona y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, podemos ver en Las Cigarreras de Alicante una exposición que reúne tres décadas de trabajo del artista Daniel G. Andújar, un recorrido más que reconocible por algunos de los proyectos más característicos de su trayectoria.

Este hecho deriva de la labor del Consorcio de Museos por expandir las grandes exposiciones de mayor repercusión y calado expuestas en València hacia otros territorios. Pero, como decíamos, nunca hay dos exposiciones iguales y el aliciente que fomenta la visita en el caso de Alicante es un audiovisual de reciente creación que referencia a la letra y a la voz del poeta Miguel Hernández. ‘Sistema operativo. Colecciones’ es un recorrido por la historia de este país, por el espacio público reconvertido a través de internet y por esas estructuras casi repetitivas que enmarcan los conflictos sociales actuales.

A la entrada de la nave de Las Cigarreras podemos observar ‘Dirigentes’, una instalación que podría pasarnos desapercibida –o peor, convertirse en una especie de extraño photocall– y cuya intención es precisamente reflexionar sobre el bombardeo de imágenes que recibimos de manera continua. Observando las imágenes dispuestas, casi estirando el cuello hacia lo incómodo, se viene a la cabeza una de esas frases casi apocalípticas y estremecedoras  leídas en el libro de José Antonio Palao, ‘La profecía de la imagen-mundo’, en el explícitamente explica que “el mundo se convertirá en imagen”, si es que no lo es ya…

Términos como ‘aldea global’ o ‘sujeto digital’ fundamentan el paradigma informativo y en su mayoría incoherente en el que vivimos. Por ello, las acciones de Daniel G. Andújar pretenden dotar al espectador de herramientas a través de las que reflexionar sobre lo que le rodea. Ejemplo de ello son las intervenciones recabadas por Technologies To The People (TTTP), compañía ficticia creada por el artista a mediados de los 90, y, en concreto, TTTP Photo Collection, un compendio de imágenes de todo tipo que nos lleva a preguntarnos por el copyright, los procesos digitales y las colecciones. La problemática radica aquí en la manera en la que la esfera pública de Habermas se ha visto proyectada en el ámbito de lo digital, pero sigue resultando parcial y sesgada por la derivada capacidad para el acceso de cada individuo. 

Algunas de las obras de la exposición ‘Sistema Operativo. Colecciones’, de Daniel G. Andújar. Fotografía: María Ramis.

En la obra de Andújar la observación e investigación del momento, la localización y la influencia del contexto son claves y desencadenan una serie de proyecciones en, prácticamente, todos los trabajos que realiza. En ‘Democraticemos la democracia’ genera un discurso filosófico bajo un lema y lo encaja en un espacio que ha sido destrozado en las últimas décadas, contextualizándolo a través de estrategias reales, externas a lo artístico y que insisten en crear conciencia sobre el espacio público.

Un espacio quizá más interno, pero también público, es el del museo, y con la instalación ‘Master Pieces. Hack the Museum – El museo del pueblo’ continúa con la cuestión de la copia, ahora basada en la reproducción de la obra de arte como sujeto y sobre el acceso a esas obras, al igual que ya hizo con el acceso a la información digital. El concepto de espacio público se retransforma y deja de ser el lugar donde ocurre o donde se instala el hecho artístico, para convertirse en el propio espacio a considerar: qué ocurre, cómo ocurre, cómo se utiliza y cómo, según qué elementos se introduzcan, subvierte los hechos previamente apostados.

Especial atención, como decíamos, derivado del contexto quizá, es, sin duda, la reciente creación del audiovisual ‘Campo de concentración en Albatera’, un adelanto de su trabajo y una apuesta por reconocer hechos históricos que han sido en muchas ocasiones ignorados. La pieza rescata la voz del poeta Miguel Hernández mientras entona su poema ‘Canción de joven esposo soldado’, único documento sonoro que registra la voz del poeta. Mientras puede leerse la letra en la pared, la entonación y las imágenes cenitales que se muestran logran trasladar al espectador y generar conciencia del horror y la necesidad de memoria histórica. 

Imagen de ‘Campo de concentración en Albatera’ (2019), de Daniel G. Andújar. Fotografía: María Ramis.

Son más de 50 los proyectos que han sido escogidos para mostrarse en este espacio y, derivado de esta intención, algunas piezas poseen una mayor significación: por ejemplo, las que hablan de especulación inmobiliaria en la costa mediterránea. Tras mucho tiempo sin exponer en su lugar de origen, Daniel G. Andújar ha regresado para proporcionar los utensilios necesarios que nos permitan discurrir sobre cuestiones de lo informativo, lo digital, sus derivadas afecciones a lo social, y sobre los cambios derivados de las decisiones políticas y económicas. Las asociaciones conceptuales que se producen en su obra son, sin duda, escaparates al conflicto, al análisis, e invitaciones, imposibles de rechazar, al pensamiento reflexivo tan necesario en este momento de constante bombardeo informativo.   

María Ramis 

Antonio Barroso deja Ciutat Vella Oberta

IV Bienal de las Artes de Valencia Ciutat Vella Oberta
Del 12 al 17 de noviembre de 2019

Antonio Barroso ha decidido abandonar, después de tres ediciones, la dirección y, con ello, la presidencia de la Bienal de las Artes de Valencia Ciutat Vella Oberta. Alega motivos “sobre todo personales” que le han empujado a tomar esta determinación en un momento en el que le ha sido difícil, apunta, “dar este importante paso en mi trayectoria profesional”.

Para la tranquilidad de los artistas, la Bienal Ciutat Vella Oberta sigue adelante merced al impulso de un equipo de profesionales que ya está trabajando en la convocatoria de 2019, “una edición cada vez más importante, al convertirse en la cuarta edición de la Bienal de Valencia”, señala Barroso.   

“Desde hace unos 25 años”, continúa diciendo en el comunicado enviado a los medios para anunciar su decisión, “me dedico en cuerpo y alma a los artistas y al mundo del arte, desde mi proyección como artista multidisciplinar hasta la gestión cultural, dirigiendo espacios expositivos, comisariado de exposiciones, críticas de arte, diseño gráfico, etcétera, pero la falta y escasez de remuneración en este sector me han obligado a dar un giro que espero sea definitivo y enriquecedor, tanto a nivel personal como para seguir apoyando al arte y a la cultura”.

“Estoy agotado de trabajar prácticamente gratis año tras año y que una larga trayectoria profesional no tenga validez para acceder a remunerados e interesantes puestos de trabajo por falta de diplomatura. Actualmente soy socio de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y como crítico de arte seguiré actuando y abierto a propuestas”, añade.

Barroso finaliza el comunicado diciendo que, por todo ello, “y más vale tarde que nunca”, ahora está volcado en sus estudios de Historia del Arte, “solo una línea más en mi curriculum, con los que espero que me encuentren y pueda hallar muy pronto nuevas ventanas abiertas para desarrollar y aplicar profesionalmente lo aprendido, lo que aprendo y lo que aprenderé”.

Antonio Barroso. Imagen cortesía del autor.

Subasta solidaria de pinturas infantiles de Pinta Valencia

Pinta Valencia. Exposición + subasta solidaria
Colector
Trinitat 10, Valéncia
Jueves 20 de junio de 2019 a las 19:00


La escuela de arte Pinta Valencia, que dirigen Iris Bonora e Ismael Teira, presenta, un año más, la exposición de los trabajos realizados durante el curso escolar por niños y niñas de entre 3 y 12 años. En total son más de 200 cuadros en los que se interpretan las obras de arte más célebres desde la mirada de los pequeartistas.

En esta ocasión, como novedad, una selección de cuadros serán subastados a beneficio de la ONG One Day Yes con el fin de contribuir al desarrollo de su proyecto en la Eco-School Twashukuru, con el objetivo de garantizar la educación y alimentación de 50 niños y niñas en situación de pobreza extrema, consolidar el centro levantado sobre los cimientos del reciclaje y lograr que se convierta en autosuficiente, para generar empleo local en la comunidad de Lamu, Kenia.

La exposición + subasta Pinta Valencia tendrá lugar en Colector (Trinitat, 10) –jueves 20 de junio a partir de las 19:00–, un espacio de trabajo, colaboración y experimentación abierto al público y gestionado por una comunidad interdisciplinar de creativos dispuesta a activar cualquier idea, promoviendo encuentros entre agentes innovadores públicos y privados bajo cuatro preceptos: colaborar, innovar, producir y activar.

Además, el evento cuenta con el patrocinio de Carla´s List Consulting Art, asesoría de arte independiente, de proyectos de comisariado y servicios de art advisory para la intermediación en la adquisición y venta de obras de arte. El Horno Tradicional Alfonso Martínez ofrecerá un piscolabis de cortesía durante la inauguración.

MAKMA

Los vestigios de carbón oscuro de Manuel Rey Fueyo

‘Manuel Rey Fueyo. Pintura S.XXI’
Fundación Chirivella Soriano
Palau Joan de Valeriola
Valeriola 13, València
Hasta el 29 de septiembre de 2019

“La pintura por la pintura” es uno de los términos con los que se ha definido el trabajo de Manuel Rey Fueyo (La Felguera, 1950). “Un pintor de raza” lo califica Pilar Dolz, comisaria de su última exposición. El pintor asturiano, afincado en València, donde ha desarrollado toda su trayectoria, forma parte de ese grupo de artistas que en los años 70 se alejó de la pintura figurativa del momento y asumió el término ‘pintura, pintura’, referido a la abstracción pictórica, junto a otros de sus coetáneos como Broto o Teixidor, cada uno en su propio estilo.

La Fundación Chirivella Soriano y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana le dedican la muestra ‘Manuel Rey Fueyo. Pintura S.XXI’, una exposición que reúne una selección de sus trabajos durante los últimos 20 años, y que podrá visitarse en la sede de la Fundación, en el Palacio Joan de Valeriola, hasta el 29 de septiembre de 2019.

Obra de Manuel Rey Fueyo presente en la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

El presidente de la Fundación Chirivella Soriano, Manuel Chirivella, y el director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, han presentado esta mañana la muestra, acompañados por el artista, Manuel Rey Fueyo, y por la comisaria, Pilar Dolz.

Manuel Chirivella, presidente de la Fundación Chirivella Soriano, ha destacado la importancia del acuerdo de la entidad con el Consorci de Museus en organizar muestras para “revalorizar a artistas valencianos”. En esta línea, Chirivella ha incidido en el característico trabajo de Fueyo con la luz dentro de sus pinturas. “La búsqueda de la luz es una tarea muy difícil y tú la has encontrado”, ha afirmado.

Pérez Pont, por su parte, ha señalado que “esta exposición reivindica la vigencia de la pintura en el siglo XXI y está en la línea de colaboración que mantenemos con la Fundación Chirivella Soriano de reconocer la figura y la obra de artistas valencianos de una generación que aún sigue en activo, tras una larga trayectoria, como es el caso de Manuel Rey Fueyo”. La exposición reúne 30 obras de gran formato que, como explica su comisaria, “invitan a entrar dentro del cuadro”.

“Esta es una exposición muy espiritual, casi mística. La pintura abstracta es una pintura alejada de anécdotas que no necesita contar nada y que es todo emoción”, ha manifestado Pilar Dolz.

Según Dolz, “esta exposición es una reafirmación de la pintura en la actualidad. Llevo 45 años en la galería Cànem, y en los últimos años hacemos todo tipo de exposiciones, de instalaciones, vi deoarte, etc., pero la pintura sigue emocionando, aunque haya gente que diga que está muriendo”.

Obra de Manuel Rey Fueyo presente en la exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

‘Manuel Rey Fueyo. Pintura S.XXI’ refleja a la perfección los últimos años y el actual momento creativo de este artista que, manteniendo su origen asturiano, ha hecho toda su obra en València. Desde su primera exposición en 1973 hasta hoy, los críticos e intérpretes de la obra de Manuel Rey Fueyo se han encontrado ante un enigma insondable. Todos, de una manera u otra, han querido arrancar palabras de una obra y un autor que, con su actitud callada y reservada, se resiste a desvelar lo que hay detrás de su pintura. Se ha querido ver en él la pasión por el ocio pictórico, destacando sus cualidades técnicas y su preocupación por la forma, lo que tiene esta de nocturnidad, por lo que es necesario ejercer sobre ella una mirada de pupila dilatada.

Memoria del óxido

Se le ha asociado al carbón oscuro de la mina asturiana, de ahí que el crítico de arte Juan Manuel Bonet utilizara la expresión “memoria del óxido”. La oxidación crea el pigmento originario, el de los primeros trazos pictóricos del ser humano en grutas recónditas. Una pura materialidad sanguínea y negruzca que contrasta con la luminosidad mística de San Juan de la Cruz, uno de sus autores de referencia. Se le ha asociado a un susurro intimista y a la expansión explosiva, a la aparición de la luz y a su soledad.

El también crítico de arte Jesús Martínez Clara explica que “en todos los casos se intuye que hay universos inéditos no revelados, se le dice desde el principio que es un maestro de la combinatoria entre el orden y el caos, de la pasión y la razón, algunos incluso lo han asociado con el movimiento romántico en el que la emoción predomina siempre, unida a un sentimiento de nostalgia de su origen asturiano, la bruma celta conviviendo con la luz mediterránea.

Los que lo conocen hablan de un carácter retraído, y eso inevitablemente le conduce a utilizar el ‘menos es más’ de todo proceso místico que se refleja en su personalidad, pero también en su obra y en todo.

El artista Manuel Rey Fueyo durante un instante de la presentación su exposición. Fotografía cortesía de la Fundación Chirivella Soriano.

MAKMA

Los senderos industriales de Picazo

Arsenal, de Jose Antonio Picazo
La Capella de l’Antic Asil
El Camí, 42. Alcoi (Alicante)
Hasta el 29 de junio de 2019

La Capella de l’Antic Asil (Alcoi) acoge la exposición del valenciano Jose Antonio Picazo bajo el título ‘Arsenal’. La muestra se compone de diferentes series que reflejan la evolución de la obra del artista, el cual reflexiona alrededor del camino que va tomando la sociedad en sí desde su origen industrial y desde el arte abstracto. 

Como núcleo expositivo se encuentran sus lienzos trabajados con acrílicos, de los que parte su concepto de análisis sobre la importancia de la industrialización en nuestra sociedad, cuya obra se presenta como si de paisajes de nuestro ritmo vital actual se tratara. 

Obra de Jose Antonio Picazo. Imagen cortesía de l’Antic Asil.

A partir de sus pinturas aparecen las series de las telas, un soporte mucho más rudo de presentar su obra y que nos induce al carácter primitivo de la revolución industrial. Esta serie engloba las piezas que construyeron un proyecto llevado a cabo en 2016 bajo el título ‘De Igual a Igual’ que se presentó en la sala del Club d’Amics de la UNESCO de Alcoi y donde la obra de Jose Antonio Picazo estuvo situada tanto intramuros de la sala como extramuros de ella, situando en las áreas industriales del Tossal y del Molinar unos lienzos de grandes dimensiones dentro de las fábricas abandonadas. Estos espacios, o mejor dicho estos no-espacios, se convirtieron en contenedores para una obra que aludía a ese tiempo pasado industrial y al que se le ha dado la espalda socialmente porque ya no dan respuesta a las necesidades actuales de industria y sociedad.

A continuación presenta una serie de cartones, como piezas a mitad de creación con veladuras o representaciones desdibujadas como expresión de esa sociedad que está sufriendo un cambio hacia un futuro en construcción. Esta serie fue presentada en la exposición ‘Desdibujada’ de Xàtiva, y lo más interesante de esta sección de la muestra es ese espacio intermedio entre la tecnología y la analogía. Me parece sugerente ver en los cartones a mitad de construir esa sociedad que intenta ponerse al día digitalmente para no quedarse atrás y poder disfrutar de los avances de la técnica, representado por las veladuras que se forman entre el soporte y las diferentes capas que forman las estructuras.

Arsenal, de Jose Antonio Picazo. Imagen cortesía de La Capella de l’Antic Asil.

La obra de Picazo sigue evolucionando en la sala, donde aparece el  trabajo siguiendo el camino que marca la sociedad. La siguiente etapa que se puede visitar trata de las impresiones 3D, obras que fueron creadas para la exposición ‘Mecanizados’, que tuvo lugar en Valencia en 2018, que aluden a ese futuro tan inminente que modificará nuestro sistema económico y de trabajo, donde aún nos encontramos supeditados y del cual no sabemos independizarnos.

Para ello, presenta unas piezas realizadas con impresora 3D, donde nos adentramos en la reflexión alrededor de la creación de obras de arte realizadas por máquinas dirigidas por el artista o la automatización de las tareas laborales como oportunidad para crear una sociedad mucho más interesante. Tal y como el mismo artista explica: “Tenemos capacidades mucho más altas y mucho más diversas como para tener que mantener a lo largo de nuestra vida una “monoactividad” que en la mayoría de los casos distorsiona profundamente la esencia de cada individuo”.

Obra de Jose Antonio Picazo. Imagen cortesía de La Capella de l’Antic Asil.

La Capella de l’Antic Asil presenta dos series inéditas dentro de la carrera evolutiva de este artista. Por un lado, encontramos unas esculturas realizadas con madera de palets donde se produce una crítica al peso del sistema económico, enfatizado por ese carácter primitivo de la pieza, aludiendo al estado desfasado del sistema. En el espacio de la Sacristía ha instalado una serie realizada con obras digitales que son, en última instancia, hacia donde nos dirigimos, una sociedad donde lo virtual y las nuevas formas de trabajo que se van generando aparecen como un proceso de auto-explotación generado por las condiciones actuales.

Esta última serie nos pone de manifiesto ese progreso que ya estamos viviendo, esa sociedad digitalizada y virtual en la que nos hemos sumergido. El próximo 14 de junio el artista realizará una visita guiada para todo el público a las 19.30h. en la sala d’art de La Capella de l’Antic Asil.

Jose Antonio Picazo, en su estudio. Imagen cortesía del autor.

Lucia Romero
Historiadora y Crítica de Arte 

“Quiero que el ojo entre en el cuadro”

Beyond, de Juan Olivares
Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Hasta el 6 de julio de 2019

“Me he inspirado en la idea de contraste entre la belleza y la crudeza”. La belleza de una ciudad como Shanghái, con 30 millones de habitantes censados (“casi toda España cabe allí”) y “tan potente como Nueva York en rascacielos”, en la que destacan a su vez las más humildes casas de madera “casi cayéndose”. Esa tensión entre lo bello y lo siniestro, que diría el filósofo Eugenio Trías, es la que ha encandilado la mirada de Juan Olivares (Catarroja, 1973). Encantamiento que traslada a sus lienzos en la exposición Beyond, que la galería Shiras acoge hasta el 6 de julio.

Belleza y crudeza reunidas en los 12 lienzos que integran la muestra, tres de gran formato (2×1,80 metros), y en los 15 papeles ubicados en la sala inferior denominada refugio. Olivares, lejos de caer en la angustia de algunos representantes del expresionismo abstracto que, junto al informalismo español, ha ejercido influencia en su pintura, se deja llevar por la emoción que provocan los colores yendo más allá de su armonía. “Beyond es un guiño a ese ir más allá [traducción al castellano del título de la exposición]. Tras cinco años dedicados al collage, he querido volver a la tela con algo nuevo. Utilizo paleta de colores que no son armónicos y el reto era armonizarlos, jugar con las disonancias”.

Una de las obras de la exposición ‘Beyond’, de Juan Olivares. Imagen cortesía del artista.

Si como propuso Trías, lo siniestro constituye la condición y el límite de lo bello, la emoción que suscita la obra de Olivares tiene que ver con ese fondo siniestro de sus cuadros (“he utilizado tinta china y, cuando estaba seca, he impregnado el lienzo de pintura”), a partir del cual irrumpe la belleza mediante el gesto vibrante de esos colores disonantes. “La noche de Shanghái me impactó. Está toda llena de neones, en las aristas de los edificios, en la ventanas. Es una ciudad con mucha humedad, que crea sorprendentes efectos atmosféricos. Es un espectáculo total”, explica Olivares, que durante noviembre y diciembre vivió en la ciudad china disfrutando de una residencia de artistas, tras superar dos cribas selectivas. “Fueron dos meses de intenso trabajo, viviendo experiencias nuevas cada día”.

El bombardeo continuo de estímulos, tanto visuales como sonoros (“hablan chino tradicional, de manera que debes llevar todo anotado para entenderte con ellos”), aparece tamizado en la obra de Olivares. “Los colores me fascinaron, sobre todo los morados. Es todo muy emocional y lo he volcado en los cuadros”. Emoción que destilan los colores tras sucesivas capas y tratamientos en forma de veladuras, sugiriendo de nuevo caminos de encuentro con lo expresado por Trías en su ensayo Lo bello y lo siniestro: “Lo siniestro debe estar presente bajo forma de ausencia, debe estar velado. No puede ser desvelado”.

Obra de la exposición ‘Beyond’, de Juan Olivares. Imagen cortesía del artista.

“No utilizo el blanco para mezclar, sino por veladuras. No pastelo. Son colores vibrantes, casi puros. Es un trabajo de veladuras, con unas 20 capas. Un poco como la arqueología”, explica quien volvió a Shanghái en marzo, tras su residencia a finales del pasado año, y tiene pensado repetir el próximo noviembre, ya por su cuenta, todavía impresionado por lo vivido en la ciudad china. “Los contrastes allí son tremendos. Tienen la última tecnología, con los rascacielos más punteros, conviviendo con casas muy humildes, en apenas 300 metros de distancia entre ellos”. 

Olivares insiste en los contrastes, rasgo distintivo de las grandes megalópolis contemporáneas: “Tienen espacios sofisticados, muy bellos, junto a cabañas. Y esas dos caras están ahí, la crudeza y lo bello a la vez”, subraya. Las veladuras de su obra dejan entrever el desfiladero por el que avanzan los colores, para amortiguar ese lado sombrío de la rutilante vida en Shanghái. “Yo soy optimista por naturaleza y cada cuadro es un descubrimiento”. Descubrimiento al que invita al espectador: “Quiero que el ojo entre en el cuadro y fuera como si te lanzaras por un tobogán o buceando sin parar. Me gustaría que los lienzos transmitieran eso al espectador”, remarca.

Obra de la exposición ‘Beyond’, de Juan Olivares. Imagen cortesía del artista.

Por eso, alejándose del dictamen de Schelling, que recoge Trías en su libro, de que lo siniestro “es aquello que, debiendo permanecer oculto, se ha revelado”, Olivares prefiere mantenerlo en el fondo de su obra, con el fin de que sea la emoción del color quien prevalezca sobre lo amargo de la existencia. “No es el reflejo de una angustia, sino de una experiencia que me ha fascinado”, dice. Fascinación que modula en la exposición con un montaje tan rítmico como el que destila cada una de las piezas por separado. 

“Pusimos ésta en blanco y negro para calmar tanta explosión de color”, explica, antes de precisar que tuvo que sacrificar algunas obras para que dialogaran entre sí, “para que se puedan ver bien”. Lo mismo sucede con la serie de papeles Shanghái Room, en la sala Refugio. “Es una serie que tiene que ver con la meditación. Está hecha toda en un gesto, pero con una preparación previa”. Las ha agrupado tomando como referencia el viento, de nuevo sugiriendo el contraste entre lo crudo y lo bello, bajo otro prisma: “El viento como algo suave y agradable, pero también como algo tremendo, una fuerza devastadora”, concluye.

Juan Olivares, junto a una de sus obras en la Galería Shiras. Foto: Makma.

Salva Torres

Jeff Bridges fotografía la intimidad de sus rodajes

Jeff Bridges. Fotógrafo
Filmoteca y Railowsky
Plaza del Ayuntamiento, 17 y Calle Grabador Esteve, 34. Valencia
Hasta el 11 de septiembre de 2019

El Institut Valencià de Cultura presenta en la Filmoteca y en la librería Railowsky una exposición de fotografías del actor norteamericano Jeff Bridges, que permanecerá abierta hasta el próximo 7 de septiembre en ambos espacios. Mientras en la sala de exposiciones de la librería de Railowsky se exhiben 45 fotografías, en la Filmoteca se podrán contemplar 27 fotografías repartidas entre la cafetería y los pasillos del edificio Rialto.

En la exposición, Jeff Bridges presenta sus fotografías en blanco y negro, realizadas en proceso analógico, que descubren los entresijos y la intimidad en los rodajes de muchas de sus películas. Entre las fotografías seleccionadas figura un antecedente del actual ‘selfie’ en el autorretrato que realiza el propio Bridges con Sam Elliot durante el rodaje de la mítica película ‘El gran Lebowski’ (1998) de los hermanos Coen.

También se puede ver a John Goodman jugando a los bolos en la misma película o a Mary Ellen Mark retratando a Jeff Bridges y a su padre, el también actor Lloyd Bridges, durante el rodaje de la película ‘Volar por los aires’ (1994). Todas las fotografías pertenecen a los rodajes de las películas protagonizadas por Jeff Bridges y están realizadas por el actor con una cámara Widelux F8 de 35 mm.

En estas fotografías, Bridges intenta captar la intimidad de los rodajes y el universo de ficción de sus películas desde la perspectiva de los personajes que ha interpretado, ya sea ‘el nota’, en ‘El gran Lebowski’, Rooster Cogburn en ‘Valor de ley’ o Jack Baker en ‘Los fabulosos Baker Boys’.

Como complemento a la exposición, la Filmoteca proyectará dos películas protagonizadas por Jeff Bridges. ‘El gran Lebowski’ (1997), de Ethan Coen, podrá verse el miércoles 12 de junio a las 18.00h y el jueves 13 a las 20.00. ‘Fat City’ (1972), de John Huston, se proyectará el mismo jueves 13 a las 18.00h y el martes 18 a las 20.30 horas. 

Jeff Bridges con Sam Weston durante el rodaje de ‘El gran Lebowsky’. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia y Fundación Railowsky.