Beltrán, Chanivet, de la Cruz, del Castillo, Montesinos, Ramírez

C3A Centro de creación contemporánea de Andalucía
C/ Carmen Olmedo Checa s/n
Córdoba
Hasta el 2 de febrero de 2020

Seis artistas, seis proyectos, un espacio común. La secuencia de apellidos que recoge el título de la exposición da cuenta de su idea central: atender a la singularidad de los proyectos realizados por los artistas que han estado en residencia en el C3A.

Una de las piezas de gran formato de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Una residencia es un laboratorio donde ensayar nuevos procesos y un lugar de encuentro donde establecer nuevas alianzas. Estar en residencia supone tomar distancia con respecto a la propia obra y abrir un tiempo de reflexión y experimentación. En última instancia, los proyectos presentados hacen patente su empeño común por hacer del arte un espacio de pensamiento propio.

Una de las piezas de gran formato de Marta Beltrán. Imagen cortesía C3A

Los dibujos de Marta Beltrán llevan a cabo una lectura sintomática de las imágenes de la mujer en la cultura moderna. Beltrán se apropia de imágenes del cine y la literatura con el fin de hacer emerger el inconsciente que atraviesa los rostros, los gestos y los escenarios. Crisis, el proyecto elaborado por Paco Chanivet, aborda la idea central del género del horror, el miedo a la existencia de un mundo totalmente desconocido, mediante la transformación del espacio expositivo.

Pieza de Paco Chanivert. Imagen cortesía C3A

Los trabajos de Paloma de la Cruz continúan su exploración de la identidad a partir de las culturas materiales de la higiene corporal y la ropa íntima. Paños de abluciones consiste en una serie de esculturas cerámicas decoradas con motivos de lencería.

Instalación de Paloma de la Cruz. Imagen cortesía C3A

El proyecto reciente de Enrique del Castillo investiga las características tímbricas del sonido óptico, es decir, el sonido que se produce cuando una célula fotosensible lee las opacidades de una película fílmica en movimiento y, mediante un altavoz, las traduce a sonidos.

Instalación de Enrique del Castillo. Imagen cortesía C3A

Antonio R. Montesinos presenta una obra que privilegia la idea del cuidado no sólo entre seres de diferente naturaleza, sino entre seres naturales y elementos artificiales.

Instalación de Antonio R. Montesinos. Imagen cortesía C3A

Los paisajes oceánicos que Cristina Ramírez exploran la incapacidad para articular una respuesta frente al horror.

A la derecha, uno de los océanos de Cristina Ramírez. Imagen cortesía C3A

Ramírez aborda esta imposibilidad a través tanto de la histórica hostilidad que el ser humano siente frente al océano como de la violencia que los elementos abstractos ejercen sobre el ámbito de la representación.

Por su parte, Antonio R. Montesinos ejercerá de comisario en «Between debris and things» colectiva que el Centre del Carme Cultura Contemporánea de València inaugurará el 14 de febrero de 2020, y que ha sido uno de los proyectos seleccionados para el programa de comisariado V.O. del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

En cuanto a Paco Chanivet, es uno de los últimos fichajes de Espai Tactel y se estrena en la galería con una exposición colectiva que se inaugura el 24 de enero del presente 2020 en Valencia.

Y por otro lado, las dos artistas que aportan dibujo a la muestra, Cristina Ramírez fue la ganadora de la II edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA, mientras que Marta Beltrán lo fué de la III edición.

Javier Sánchez Martínez

El inmaculado suburbio de plástico de Nadia Lee Cohen

‘Not A Retrospective’, de Nadia Lee Cohen
Centro Niemeyer
Avenida del Zinc s/n, Avilés
Del 17 de enero al 29 de marzo de 2020

El Centro Niemeyer y Contemporánea, en colaboración con La Térmica y DMB, presenta ‘Not A Retrospective’, exposición individual de la fotógrafa Nadia Lee Cohen –aclamada por el público y la crítica internacional desde que con solo 22 años fuera incluída en el Premio de fotografía Taylor Wessing y expusiera su obra en la National Portrait Gallery de Londres–, comisariada por Mario Martín Pareja y que podrá visitarse hasta el 29 de marzo de 2020.

Nadia Lee Cohen (Reino Unido, 1990) es una fotógrafa, cineasta y artista de autorretrato que reside en Los Angeles (EEUU). Es esta la ciudad que más le inspira desde su primer viaje a Estados Unidos en 2014, y consecuencia de su fascinación por la los suburbios norteamericanos y la conformista vida en esas zonas residenciales. Ambientes que transmiten la idea de la perfección y, por ello, idóneos para hacer una punción directa y trasgredirla.

Nadia cuenta historias que suceden tanto en el interior de esas casas en las que los protagonistas femeninos combaten ese sofocante conformismo con el escapismo sexual, como en los exteriores, donde los rótulos y luminosos de las grandes marcas de consumo que dominan las escenas, junto a guiños al mundo pop, alimentan las referencias culturales de la narración.

A primera vista, las fotografías son llamativas, glamurosas y llenas de colores saturados, pero en una inspección más cercana se detecta un elemento melancólico. Es precisamente esta yuxtaposición la que le interesa a Nadia y reporta la clave de gran parte de su trabajo. Aunque se expresa sin tabúes, ella prefiere un enfoque más sutil en lugar de crear imágenes que tengan como objetivo sorprender al espectador. De esa manera, anima a la audiencia a absorber y contemplar la narrativa detrás de la imagen que aparece ante sus ojos.

Sus fotografías enturbian los límites entre la fantasía y la realidad, lo animado y lo inanimado, desafiando la lógica con un toque de ironía y humor. Nada es lo que parece. Nadia se esfuerza en construir contenidos reconocibles para el espectador a los que añade algo que interfiere dicha familiaridad sugiriendo que hay algo fuera de lugar.

‘Vons’, de Nadia Lee Cohen. Fotografía cortesía del Centro Niemeyer.

De este modo, modifica la atmósfera para que esta sea un poco más sombría y rara, y pone a prueba la sensación de seguridad del espectador. En dichas situaciones ficticias, y en el centro de todo, se hallan las mujeres, su sujeto favorito. En cada una de las imágenes sus modelos trascienden el papel de actrices y encarnan los caracteres del personaje asignado. Nadia prefiere fotografiar gente real a modelos profesionales: rotundas, sensuales y surreales, lejos de la belleza convencional.

El elemento de la moda en su obra es también difícil de pasar por alto, tanto por su experiencia en el diseño, como por su educación en el London College of Fashion, aunque ella admite estar más atraída por el cine (Alfred Hitchcock, John Waters, Stanley Kubrick y los hermanos Cohen) y la fotografía cinematográfica (Willian Eggleston, Philip DiCorcia, Cindy Sherman, Larry Sultan…).

Detalle de la obra ‘Sarah and friends’, que forma parte de ‘Not A Retrospective’, de Nadia Lee Cohen. Fotografía cortesía del Centro Niemeyer.

MAKMA

El preciosismo visual de Ignacio Goitia

Ignacio Goitia
Sala de Exposiciones Rekalde
Alameda de Rekalde, 30. Bilbao
Del 25 de octubre de 2019 al 2 de febrero de 2020

“(…) al igual que la literatura, la pintura puede generar asombro, una nueva mirada ante el mundo”. Estas son las palabras que contiene la reflexión expuesta por el protagonista de la novela, ‘Sumisión’, del escritor francés Michel Houllebecq, cuando compara  el “arte mayor” de occidente, la literatura, con las otras artes. 

Y la obra del pintor bilbaino Ignacio Goitia (1968), que se expone en la sala Rekalde de Bilbao hasta el próximo 2 de febrero, genera ese asombro visual propio de las obras artísticas que han creado un universo singular.

Obra de Ignacio Goitia. De la colección del artista por cortesía de la Sala de Exposiciones Rekalde.

Ignacio Goitia observa el mundo con una mirada donde se fusiona cierta perspectiva surrealista con un preciosismo rococó. Y desde esa perturbadora mirada recrea un mundo pictórico donde los monumentos emblemáticos arquitectónicos -como la Plaza Roja de Moscú, la Gliptoteca de Munich, el  Flatiron de Nueva York…-, los espacios urbanos -como las calles de París, Nueva York, Bilbao….-, y los salones y jardines de magníficos palacios -principalmente los situados en la región francesa de Loira-, son el fondo figurativo para situar a un elenco de figuras -nobles caballeros, dandys, elegantes damas, hombres uniformados, policías y militares, chicos leather, y cómo no, sus representativas jirafas. 

Hay en la composición de cada uno de los espectaculares cuadros de Goitia -no sólo por su enorme tamaño, sino también por su belleza cromática, lumínica y narrativa-, una simulación estética de un tableau vivant. Las figuras humanas, así como las jirafas, a modo de elegantes modelos, parecen esparcidas de manera estacionaria y silenciosa por estos fondos paisajísticos, tanto arquitectónicos como urbanos. 

Obra de Ignacio Goitia. Foto de Erika Ede por cortesía de la Sala de Exposiciones Rekalde.

El preciosismo plástico de la escenografía en la obra de Ignacio Goitia trasluce una perturbación surrealista que desconcierta la mirada del espectador. Un desasosiego proveniente de ese exagerado refinamiento en las posturas y atuendos de las figuras, más allá de ese anacronismo y eclecticismo temporal y espacial característico de la puesta de escena de este pintor. 

El extremado atildamiento del estilo, no sólo de la vestimenta y la pose de las figuras, sino también de los espacios interiores y exteriores de los edificios, trasluce un aire viciado propio de las pasiones carnales del ser humano. Unas pasiones carnales difíciles, por no decir imposible, de ser domesticadas por la cultura, las costumbres o el arte.

De ahí la exuberante presencia de esas estéticas jirafas, en esos salones, jardines, calles y monumentos donde parece reinar cierto orden equilibrado y bello, como figura metafórica de esa naturaleza indomable de las pasiones carnales.

Obra de Ignacio Goitia. De la colección del artista por cortesía de la Sala de Exposiciones Rekalde.

Begoña Siles

David Bestué i Guasch: Miramar

«David Bestué i Guasch: Miramar»
Pols
C/ Francisco Moreno Usedo 24, València
Hasta 31 de enero de 2020

Fotografía de portada: cortesía de David Zarzoso.

Con el nombre ‘Pols’ se hace llamar el actual proyecto llevado a cabo por Paula García-Masedo, Néstor García y Carles Àngel Sauri, el cual inició su andadura durante el verano del 2019 en este antiguo taller de confección textil. Las tres integrantes de Pols son tanto artistas como comisarias y han vivido un tiempo en distintas ciudades -como Barcelona, Bruselas o Madrid-, de las cuales se han llevado relaciones y afectos que ahora pretenden invitar a València para que formen parte de la escena local. Con este espacio nace el objetivo de presentar una programación que oscile entre exposiciones, prácticas corporales, conferencias y grupos de trabajo. De este modo, Pols se entiende como una oportunidad de intercambio de conocimiento y prácticas tanto próximas como lejanas, un nuevo espacio expositivo con el fin de potenciar el desarrollo cultural del momento.

La primera muestra colectiva llevada a cabo -‘En amores inflamada’- tuvo lugar el 3 de octubre de 2019 y en ésta se pudieron observar obras de artistas como Marina G. Guerreiro, Mar Reykjavik, Guillermo Ros, Cyriaque Villmaux, Javi Cruz y Fernando Gandasegui, Alex Reynolds, M. Reme Silvestre y David Bestué.

Detalle exposición «Miramar» en Pols. Fotografía cortesía de David Zarzoso.

Éste último -David Bestué i Guasch (Barcelona, 1980)- es el protagonista de la presente exposición «Miramar», la cual tuvo su inicio el 20 de diciembre de 2019 y podrá ser visitada hasta el 31 de enero de 2020. La formación de este artista visual tuvo lugar en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona y, más concretamente, en el itinerario de escultura el cual propició en él una tendencia por la forma, el volumen y el espacio, tres elementos claves en su producción artística. Otro de sus focos de interés es la relación entre la escultura y el lenguaje, visible en algunas de sus exposiciones como «Piedras y poetas» en la galería Estrany de la Mota (Barcelona, 2013); «Realismo» en La Capella (Barcelona, 2014); «La España Moderna» en García Galería (Madrid, 2015) y «ROSI AMOR» en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid, 2017).

Detalle exposición «Miramar» en Pols: carro con ruedas de verduras alberga decoración modernista y antigua. Fotografía cortesía de David Zarzoso.

En este proyecto específico del artista se presentan una serie de piezas ex profeso producidas para la propia muestra. David hace de Pols una planta de tamizaje y reducción de la materia, puesto que realiza un proceso escultórico centrado en deconstruir la materia hasta un grado cero con el que abstrae la forma. A partir de dicha abstracción, el artista esculpe figuras geométricas que han perdido su estado original: desde bolas de sardina a lingotes de huesos, incluyendo cuadros conformados con sal.

Cristina Tro Pacheco

Text or [No Text], he ahí el dilema

Text [No Text] (Libros y publicaciones de Artista)
Colección Universitat Politècnica de València
Comisario, Antonio Alcaraz
Centre Cultural La Nau, Sala Estudi General
Hasta el 12 de Enero de 2020

Hay múltiples intentos para definir lo que es un Libro de Artista, elucubraciones y aproximaciones con las que ponerle lindes a un género que es imposible que tenga fronteras. Este no es un caso de geografía en el que se puede practicar un corte transversal y lo que está dentro sí, y lo que está fuera no. Más que establecer líneas divisorias, se hace necesario tender puentes, Text [No text] está en esa línea, invita a estudiar y admirar las diversas arquitecturas del libro no industrial tan desconocidas para el gran público como apasionantes cuando se empieza a indagar en su universo.

Vista parcial de vitrina. Exposición Text [No Text]. Fotografía Vicente Chambó.

Con el fin de hacer una aproximación a los términos con los que se relaciona el libro y la publicación de artista, se advierte oportuno referirse a arquetipos como: edición contemporánea, edición especial, edición creativa, libro de autor, libro de editor, edición con gráfica original, edición limitada, foto libro, libro tipográfico, libro objeto, edición colaborativa, libro intervenido, o ejemplar único, por citar algunos de entre otros muchos.

En el artículo rubricado por José Emilio Antón en MAKMA, afirma que el libro de artista es una obra de arte en sí. Obra concebida y realizada por un artista plástico o poeta visual en su totalidad o con un control total en la posible edición de su obra, y es la cualidad artística la que lo diferencia del “libro común”.

Por su parte, Francisco Collado, en el propio catálogo de la exposición ‘Text [no text]’ se refiere literalmente así: “Es difícil definir con absoluta precisión qué es un libro de artista, incluso entre personas inmersas y especializadas en este fascinante mundo, es difícil definir sus características. Sin duda, es un género único, indefinido en términos de resoluciones formales y materiales que parten de una idea original diseñada por un artista en el que el libro se concibe como un objeto artístico, como una obra de arte en sí misma”.

De lo que no hay duda, es que los denominados Libros de Artista realizados en la primera mitad del s. XX están asociados a las vanguardias históricas, muchos de ellos producidos en gran formato, y otros en busca de nuevos modos de expresión o fruto de propuestas para democratizar el arte, coincidiendo con la aparición paulatina de diferentes lenguajes no necesariamente asociados al texto, pero en general de muy cuidada producción.

Parece que es en la segunda mitad del s. XX, cuando el término Libro de Artista se diferencia de la escultura, la pintura o las obras literarias editadas de forma industrial para ser considerado un género artístico propio, independiente de los otros géneros citados, y es concretamente a partir de los años 60, coincidiendo con el arte conceptual cuando se renueva el interés de los artistas contemporáneos por producir en formato libro, bebiendo de Dadaístas, futuristas, constructivistas o surrealistas, y propiciando teorías y arquitecturas del libro que van desde la desaparición del texto hasta la producción en serie de pequeñas ediciones en talleres de artistas, que con la irrupción de multicopistas multiplicó la posibilidad de llegar a más público con procesos de autoedición en los que importaban menos los cánones de las proporciones áureas o la tipografía que la forma, a diferencia de las excelentes estampaciones con aguafuertes y otras artes gráficas asociadas a esa forma de hacer de principios del s. XX. En este tiempo, las páginas de los libros son objeto de intervenciones o son destruidas, reconstruidas, perforadas o gofradas, ya no importa la calidad del papel o la majestuosidad de la encuadernación. Tampoco la desaparición total o parcial del texto, y la variedad de propuestas es tan grande como la diferencia de intenciones.

Vista parcial de vitrina. Exposición Text [No Text]. Fotografía Vicente Chambó.

Nombres como George Maciunas, organizador del conocido evento de música experimental que germinaría en Fluxus y que proponía precisamente evitar la calificación de sus ediciones como arte con el fin de evitar que fueran mercancía; Dieter Roth, que con su serie Literaturwurst realizada entre 1962 a 1967 embutió especias y gelatinas a modo de salchichas con recortes de revistas y libros previamente remojados para que entraran bien en las tripas, haciendo así libros salchicha, entre otros muchos trabajos editoriales de su prolífica producción;  Daniel Spoerri, que utilizó únicamente texto en su Topographie anecdotée du hasard para describir de forma metódica lo que observó en la habitación de un hotel de París en 1962, añadiendo recuerdos asociados a su descripción y frente a la idea simbólicamente opuesta de Edward Ruscha, interesado por la calidad gráfica de textos y también por la excepcionalidad de los números, símbolos y letras de Jasper Johns, que le inspiraron para realizar sus primeras pinturas de palabras (Sí, pinturas en las que la iconografía dominante es el texto), y/o el propio; Ruscha, que frente a la idea de utilizar únicamente texto como propone Spoerri, realizaría un ejemplar considerado clave para entender la evolución del Libro de Artista y cuyo título Twentysix Gasoline Stations, únicamente contiene imágenes (excepto en la descripción textual del mismo).

‘Texto poético 7’ de Bartolomé Ferrando. La imagen reproduce parte de una página del catálogo de Text [No Text]. Fotografía Vicente Chambó.

Son solo algunos ejemplos de lo que representa el Libro de Artista para poder construir la historia del pensamiento en el ámbito de las Bellas Artes en la década de los 60, a los que cabe añadir nombres como John Cage, David Degener, Walter de María, Henry Flynt, Yoko Ono, Dick Higgins, Nam June Paik, La monte Young, Robert Filiou y Emmet Williams, Baldessari, Sol LeWitt, Bruno Munari, Christian Boltanski, Bernd & Hilla Becher, Hans-Peter Feldmann, Lawrence Weiner, Bartolomé Ferrando y Antonio Gómez estos dos últimos sin olvidar a Joan Brossa, destacados por su poesía visual entre los artistas españoles, firmas que no sólo instauraron el soporte libro como un medio perfectamente homologable en el arte contemporáneo, sino que además -haciendo honor a su naturaleza- ofrecieron una lectura fundamental del perfil propio del Minimalismo o el Arte Conceptual.

Text [no text] muestra una parte del fondo de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes, concretamente la Colección de Libro y Publicaciones de Artista de la Universitat Politècnica de València, que cuenta con más de 1.400 ejemplares y cuya catalogación abarca desde el inicio de los años 60 del pasado siglo hasta nuestros días, y atiende tanto al libro de artista, como a publicaciones especiales, revistas experimentales, libro ilustrado, poesía visual o cualquier obra realizada por artistas en formato libro. 

Text [no text] es una selección de la citada biblioteca, una parte representativa escogida cuidadosamente por Antonio Alcaraz, que es además, autor de varios libros de artista y director del Departamento de Dibujo de la Facultad de Bellas Artes San Carlos, departamento desde el que viene impulsado la incorporación de la tipografía móvil a la creación de nuevas ediciones desde mucho antes de hacerse cargo de la dirección del departamento.  La selección, contempla libros de muchos de los citados autores, y oportunamente muestra -tal vez- la parte más histórica de la colección que ayuda a comprender los orígenes del Libro de Artista y su verdadero peso en el contexto de la creación contemporánea del s. XX.

En referencia al catálogo de la exposición, diseñado por Didac Ballester y Nacho Pérez, evoca al Libro de las horas negras (1470) de la colección The Morgan Library & Museum. El fondo y cantos en las páginas que reproducen las imágenes está en negro. En cuanto a la portada, en absoluto negro azabache mate destaca gofrado el título en mayúsculas: TEXT [NO TEXT] LLIBRES I PUBLICACIONS D’ARTISTA. COLECCIÓ UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA. A la portada le siguen cuatro páginas con fondo negro consideradas de cortesía, dos de ellas con pequeños titulares con las letras en blanco sobre negro. Se echa de menos un colofón que indique la tirada, tipo de papel, gramaje y otros detalles, también algún cambio de ritmo en la progresión de imágenes página a página dentro de su excelencia.

Portada del catálogo de Text [No Text] realizada con iluminación lateral. En la imagen se aprecia la letra gofrada. Fotografía Vicente Chambó.

La exposición ‘Text [no text]’ tiene su génesis en 2018 para complementar el Festival del Libro Sindokma de aquel mismo año. Sindokma, reúne en el Centre Cultural La Nau, sellos editoriales independientes de autoedición, fotolibros, libros objeto y todo tipo de Libros de Artista coincidiendo con uno de los fines de semana de finales de octubre cada año, y en 2020 celebrará su V edición. Se intuye interesante poder sincronizar agendas para sumar entre este tipo de eventos y proyectos expositivos.

Vicente Chambó

“El amor por Internet está lleno de máscaras”

‘Les Amours’, de Consuegra Romero
V Premio de Dibujo DKV-MAKMA
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 29 de febrero de 2020

Hay en la más reciente obra de Consuegra Romero una línea que arranca en los cuadros del artista rococó Jean-Antoine Watteau (1684-1721), pasa por el clásico literario ‘Les Liaisons Dangereuses’ (1782), de Pierre Choderlos de Laclos, se detiene en la versión fílmica de Stephen Frears, ‘Las amistades peligrosas’ (1988), para terminar desembocando en el poliamor o el anarquismo relacional de nuestros días. Esa línea argumental se transforma en un abigarrado universo de líneas, cuidadosamente trabajadas mediante bolígrafo Bic, dando como resultado ‘Les Amours’, proyecto con el que ha ganado la quinta edición del Premio de Dibujo DKV-Makma, y que se presenta en el hall y el cubo del MuVIM.

Obra de Consuegra Romero por cortesía de la autora.

Su autora dice que le interesaba revisar el concepto de amor romántico, trasladándolo a su obra mediante una comparativa entre lo sucedido en aquel siglo XVIII y lo que acontece en la actualidad. “Compartimos varios movimientos en paralelo con aquella época, tanto desde el punto de vista de la revolución amorosa, con el libertinaje de entonces y el poliamor de ahora, como desde las revoluciones sociales, la burguesa del siglo XVIII y las que se están produciendo ahora con el cambio climático, los enfrentamientos ideológicos o la lucha mundial por los derechos de la mujer: muchos cambios a la vez contra un sistema ya establecido”, explica Consuegra Romero.

Sus dibujos, realizados con tinta Bic y en los que predomina el color azul, al que va sumando otras tonalidades para recrear en cierto modo las fiestas galantes de Watteau, están cargados de expresividad y de un fondo telúrico inquietante, fruto del diálogo entre cierta naturaleza interior convulsa y otra no menos agitada naturaleza exterior. “El amor romántico es un invento del siglo XVIII y lo vivía únicamente la aristocracia en salones de fiestas con máscaras, amores borrosos que no eran auténticos y que ahora están igualmente en Internet donde la mayoría de la gente encuentra parejas y donde no somos reales. El amor por Internet está lleno de máscaras”, subraya la artista.

Obra de Consuegra Romero por cortesía de la autora.

Dice que empezó en 2015 a utilizar el boli Bic por determinadas circunstancias ligadas al hecho de no tener en esos momentos pinturas y pincel. “Fue una manera de empezar a hacer dibujos de una manera distinta y que pienso se puede desarrollar, porque es una técnica que da mucho”. Tanto es así que no duda en proclamar que el bolígrafo “se puede utilizar como un pincel y como quieras”. ¿Y por qué la prevalencia del azul? “Porque es un tono de los Bic y el que mejor da para los claroscuros. También es más simbólico, porque tiene connotaciones más oníricas. Aunque he utilizado toda gama de colores”.

Esa mirada al pasado, que le ha llevado a basarse en la novela de Choderlos de Laclos, la película de Frears o los cuadros de Watteau, pero también en aspectos más biográficos relacionados con una época que ella lógicamente no ha vivido, termina ofreciendo una misma perspectiva ligada con la nostalgia de un tiempo que fue y que ahora Consuegra Romero evoca en sus dibujos. “Al principio dibujaba figuras siempre en interiores, pero luego me salí ya a la naturaleza, porque artistas como Watteau siempre me han interesado, al retratar reuniones de parejas en la naturaleza, rodeadas de árboles y en medio de paisajes característicos de esa época”.

Obra de Consuegra Romero por cortesía de la autora.

El paisaje siempre lo ha tenido muy presente, aunque haya optado en determinados dibujos por interiores en busca del típico sillón de época u otros elementos decorativos, pero decantando finalmente su obra hacia el rococó,  por aquello de subrayar los exteriores tan presentes en aquella pintura de mediados del XVIII. “El juego que le doy a la naturaleza en este proyecto tiene que ver con esa sensación de arrastre que provoca en los personajes; es una naturaleza movediza y que puede comerse al personaje”, subraya. 

Consuegra Romero insiste en la idea de máscara que sobrevuela el conjunto de ‘Les Amours’ y que el MuVIM acoge hasta el 29 de febrero. “La máscara tiene eso, que te la pones para hacer ver a otra persona lo que tú quieres que vea de ti, pero después la realidad es otra”. Como otra es la realidad que ofrece la publicidad actual y en la que también se detiene. “Hay mucha publicidad que se ha inspirado en esa época. Vogue, por ejemplo, tiene trabajos muy buenos que se han inspirado en aquel tiempo. Son imágenes que tienen ese mismo drama oculto, entre las apariencias y lo que eres verdaderamente”.

El Premio DKV-Makma dice que supone un reconocimiento a su trabajo “y eso es siempre un honor”. Y añade: “No me suelo presentar a concursos, pero pienso que es un poco la forma de vida que tenemos los artistas, porque muchas veces es casi nuestro sueldo de cinco meses de trabajo. De manera que es un sustento económico y un apoyo artístico”. 

Consuegra Romero durante el montaje de la exposición en el cubo del MuVIM. Foto: Vicente Chambó.

Salva Torres

La Historia Natural, no lo es tanto

Ernesto Casero.
‘Una Historia no tan Natural’
Comisariada por Laura Benítez Valero
CCCC Centre del Carme Cultura Contemporània
Calle Museo, 2.
València
Hasta el 2 de febrero de 2020

‘Una historia no tan natural’ de Ernesto Casero, es uno de los proyectos seleccionados por ESCLETXES, convocatoria de apoyo a la investigación y la producción artística para individuos o colectivos dedicados a la creación contemporánea (Generalitat Valenciana, Consorcio de Museos) que se ocupa de propuestas que están en vías de investigación y necesitan un impulso económico para su producción. Según las bases de dicha convocatoria, los proyectos deben tener como objetivo experimentar e innovar en el ámbito de la creación. En este caso, se trata de uno de entre los seleccionados (seis en dos años).

Realizado minuciosamente por Ernesto Casero (Valencia, 1977) con la solvencia que atesora tanto en lo que se refiere a técnicas diversas para el dibujo como a la hora de trabajar el concepto, Casero afirma que en la cuna de la civilización judeocristiana, la vieja Europa y sus colonias, -a lo largo de los de siglos- siempre se ha referido al resto de especies animales como a “La bestia frente al hombre”  en contraste con la idea de que todas las criaturas del planeta son, en este sentido, como los humanos: sencillamente seres vivos, aunque diferentes, con los que compartir y mantener el equilibrio del hábitat.

«Una historia no tan natural» de Ernesto Casero. Imagen parcial de la exposición. Fotografía, Vicente Chambó.

Así, al entrar en sala se percibe la inevitable llamada a una reflexión sobre la idea del sometimiento de las especies animales frente a la convivencia y respeto hacia el resto de estos seres por parte de los humanos, todo ello después de indagar en la base histórica, espiritual, cultural y social de los diferentes pueblos, sus tradiciones y singularidades.

Para sumergirse en esta “Historia Natural” que oportunamente plantea estas diferentes formas de relación con la Naturaleza, Casero ha creado y se apoya en piezas a modo de instalación y esculturas que lucen en el centro de sala, además de los dibujos –algunos- producidos a partir de collages analógicos que ponen de manifiesto un proceso lento, elaborado trazo a trazo, con el que el artista plantea que “Dios crea a los animales y las plantas para que los humanos los utilicen en su cultura patriarcal”, según transmite la Biblia, en contraste con culturas de creencias animalistas, en las que se pone de manifiesto que el resto de las especies de seres vivos de la naturaleza reciben tratamiento de parentesco con respecto a los humanos: hermano, primo, tío, incluso madre.

Así, resulta interesante indagar en cuestiones propias de diferentes etnias y pueblos con las mencionadas tradiciones animalistas, como por ejemplo la del pueblo asháninca, el más extendido y numeroso de la Amazonia, que no dispone en su vocabulario de una palabra para definir a “la naturaleza” pero en cambio, si contempla dar a los animales el referido trato de parentesco que en la tradición fabulística oral está tan presente al referirse a otras especies: “hermana serpiente”, “hermana tortuga” o “tío tigre”, por ejemplo, costumbre presente también en la tradición oral Bön, animista,  tibetana y milenaria.

Y entrando en este territorio reflexivo en referencia al trato de parentesco, Casero cita a Jeremi  Narby,  antropólogo  que indaga sobre la inteligencia en la naturaleza y se refiere a las etnias que contemplan a los animales como parientes, con lo que a modo descriptivo, dicha relación sí está presente incluso en las construcciones verbales y gramaticales de estos pueblos, cuya supervivencia ha ido en descenso demográfico de manera inversa a la colonización de Occidente, que siglo a siglo, los ha ido marginando, probablemente porque se mimetizan y conviven con la naturaleza de forma no invasiva, muy al contrario de lo que la idea colonial ha representado para los viejos pueblos de Europa.

Ernesto Casero plantea otras formas de contar la historia natural con dibujos y piezas escultóricas. Centro del CarmenCultura Contemporánea. València.
‘Una historia no tan natural’ de Ernesto Casero. Grafito y carboncillo sobre papel. Fotografía, Vicente Chambó.

Llama la atención también, el planteamiento que propone ‘Una historia no tan natural’ en el punto del eurocentrismo llevado al extremo por la exhibición de piezas de taxidermistas en los museos de historia natural, que en el inconsciente común, lucen a modo de trofeo de la mano del todopoderoso hombre dominador de la Bestia. 

Cuando un hombre quiere matar un león, se llama deporte; cuando un león quiere matar a un hombre se llama ferocidad”

George Bernard Shaw

Reflexiva propuesta expositiva en la que el preciosismo del dibujo supera la excelencia de la fotografía para contar otro relato no escrito sobre esta historia no tan natural, la que se refiere a la relación de los humanos con el resto de seres vivos, cómo se ha escrito y de qué manera se imparte desde la docencia.

Vicente Chambó

Memoria y olvido en la Bienal de Mislata

Biennal de Mislata Miquel Navarro
Premios Adquisición Mislata 2019
Diciembre de 2019

El pasado viernes 13 de diciembre de 2019 se celebró la presentación de la Biennal de Mislata Miquel Navarro de pintura y escultura en el Centro Cultural Carmen Alborch, y se realizó la entrega de los premios de adquisición a dos de los artistas participantes: el primer premio concedido a Miquel García Membrado y el segundo a Irene Grau, cuyas obras pasarán, ahora, a formar parte de la colección pública del Ayuntamiento de Mislata.

La Biennal tiene como objetivo principal promocionar el trabajo de artistas visuales en activo de cualquier nacionalidad, dando cabida a todo tipo de propuestas. Este año, como en ediciones anteriores, la exposición se centra en el compromiso social en las artes visuales. Sin embargo, incorpora una novedad establecida en las bases del concurso: la reflexión entorno al concepto de memoria y olvido.

Un jurado profesional –formado por Alba Braza (comisaria de la exposición), Isabel Tejero y Ester Alba Pagán– se encargó de la selección de las diez obras (de las 308 presentadas este año) que figurarían en la exposición de esta Bienal. A la hora de escoger las obras, el jurado tuvo en cuenta el curriculum vitae del participante, la calidad artística de la pintura o escultura, la claridad de su explicación, adjuntada en el dosier del proyecto presentado, y la adecuación de la propuesta a la convocatoria.

Sin embargo, se incorporó una novedad metodológica frente a ediciones anteriores, y fue la creación de una delegación ciudadana, formada por habitantes de Mislata, que se encargaba de una parte del proceso de selección. Los ciudadanos que conformaban esta delegación eran de edades diversas y no estaban vinculados al mundo del arte. Así, de las diez obras escogidas, el jurado seleccionó cuatro finalistas y la delegación ciudadana se encargó de escoger las dos obras que recibirían el primer y segundo premio. Para ello, no se siguieron criterios estéticos, sino que se trabajo conforme a qué obras manifestaban una mayor coherencia en su planteamiento y cuales respondían mejor al concepto de memoria y olvido.

‘List of burned Books in Germany in 1933’ (2018), obra del ganador Miguel García Membrane.

La exposición se divide esencialmente en tres bloques temáticos, y entorno a ellos gira la obra de los diez participantes. En primer lugar, la memoria entorno a conflictos bélicos como el Holocausto o la guerra civil española; ejemplo de ello es la obra del ganador Miquel García Membrado, ‘List of burning Books in Germany 1933’, que parte de la lista de libros prohibidos por el régimen nazi en Alemania y quemados en Opernplatz (actualmente, Bebelplatz) la noche del 10 de mayo de 1933. También podríamos integrar en este bloque la obra del grupo Art al Quadrat ‘Les jotes de les silenciades. Mathilde canta a Avelina’, que trata de mostrar la represión que sufrieron las mujeres de líderes republicanos a manos del franquismo, o la obra de Valle Galera ‘Servilletas’, compuesta por ilustraciones que recogen los rótulos de los distintos bares o locales en los que se mantenían relaciones homosexuales durante la época franquista.

Por otro lado, se trató la memoria ecológica, aquellos parajes naturales ya perdidos o aquellos que se están perdiendo. Así, la obra de Irene Grau ‘Sobre lo que resta’ asume como pigmento las cenizas de los árboles que perecieron en los incendios de Galicia y Portugal en octubre de 2017, mientras que la pintura de Josep Tornero ‘Black Tide’ trata los desastres del hundimiento del petrolero Prestige frente a las costas gallegas el 19 de noviembre de 2002. Un caso más cercano a la Comunidad Valenciana es el que retrata Rafael Tormo i Cuenca en ‘Senyal de plenitud, el día després’, que parte de un proyecto de investigación sobre el impacto producido por la Pantanada de Tous en 1982 en las localidades más afectadas, Beneixida y La Llosa de Ranes.

‘Sobre lo que resta’ (2019), obra de la ganadora Irene Grau.

El último bloque temático que encontraremos en la exposición versa entorno a la memoria de género, y trata de visibilizar la labor femenina en distintos ámbitos. Así, encontramos la obra de Davinia V.Reina Dux ‘feminia facti’, que parte de la antigua revista Victoria Press, dirigida por un grupo de protofeministas victorianas, o ‘Pared, vicio y dependencia’, de María José Ribas Bermúdez, donde la artista rememora la fábrica de tabaco de Alicante que, con mano de obra esencialmente femenina, se convirtió en un paradigma de la lucha feminista. Por último, el grupo O.R.G.I.A presentaba una serie de fotografías, ‘Serie Verde’, que investigan sobre la masculinidad y la feminidad del tardofranquismo basándose en documentos gráficos y sonoros de la época.

De este modo, la Bienal de Mislata se propone este año recordarnos aquello que no debemos olvidar, y nos incita a utilizar el arte como un canal a través del cual investigar nuestra propia memoria, individual y colectiva, como medio para construir un futuro diferente.

Sofía Torró Álvarez

La narrativa metafórica de Moisés Gil en Jan Royce Gallery

‘El reflex de les narratives contemporànies’, de Moises Gil
Jan Royce Gallery
Almirante 1, València
Hasta el 31 de enero de 2020

Jan Royce Gallery –galería originaria de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) que ha inaugurado recientemente su sede en el antiguo espacio de la Galería Val I 30, durante la Valencia Disseny Week del mes de septiembre de 2019– acoge, hasta finales de enero de 2020, la exposición ‘El reflex de les narratives contemporànies’, del artista de Concentaina (Alicante) Moises Gil.

Autor de dilatada trayectoria, singularizada por un estilo propio que une la reflexión sobre la condición humana a la interpretación del espacio que el individuo habita, la obra de Moisés Gil mixtura entre la figuración y la abstracción tridimensional, representando al hombre en su relación con la arquitectura que le rodea, con una narratividad metafórica que opone al personaje humano definido cualitativamente dinámico y expresionista con un espacio-tiempo delimitado por estructuras geométricas funcionales que lo refugian, lo contienen o lo condicionan.

Una de las obras de Moisés Gil presentes en la exposición. Fotografía cortesía de Jan Royce Gallery.

Planteadas como apartados o capítulos encapsulados de una misma historia, en sus esculturas el ser humano existe, es y está en función de las construcciones que ha proyectado como su propia extensión corporal, emocional y moral. Sus arquitecturas se alzan en el espacio en perfiles esquemáticos y líneas volumétricas en los que la discontinuidad y el vacío refieren a la idea de un proceso en definición: la del hogar que el hombre construye y reconstruye permanentemente cual símbolo de identidad.

Un territorio propio, nunca totalmente delimitado, que el autor escenifica al modo de escenografías existenciales en desarrollo, cuyos personajes, caracterizados como seres anónimos hijos de un común origen gestualmente primitivo y cuya vibrante anatomía se sugiere en evolución, son piezas de una historia que con raíces en el mito de la creación del hombre se ramifica en las actividades de la vida contemporánea bajo la interpretación del individuo como una entidad productiva y, con ello, subyugada a un destino que le es ajeno.

Alegóricamente acentuadas por el contraste entre el destellante modelado en aluminio de sus figuras y el mineral óxido del acero de sus estructuras, en las escenas propuestas por Moisés Gil la vida se verifica como un complejo automatismo en el que el albedrío cumple una función en un mecanismo mayor e invisible.

Una de las obras de Moisés Gil presentes en la exposición. Fotografía cortesía de Jan Royce Gallery.

Sus personajes, solitarios o multiplicados aparecen protagonizando múltiples actividades –son obreros, acróbatas, pensadores, espectadores– de incierto cometido final que aluden a la existencia de una previa y despersonalizada planificación de roles de mecánica dirección y ambiguo objetivo. En un ejercicio crítico metafórico sobre la idea de libertad en un sistema de producción y control social, sus figuras, aunque dotadas de luz propia, encarnan los fragmentos existenciales cotidianos en los que la pregunta por la identidad es opacada por la estructura que la ampara y, a la vez, la sojuzga.

MAKMA

El arte como agente vertebrador del territorio

‘El arte como agente transformador y vertebrador del territorio’, de AVVAC
Jornada de formación para artistas visuales
Espai d’Art Contemporàni de Castelló – EACC
Prim s/n, Castellò de la Plana
Viernes 20 de diciembre de 2019 a las 17:00

El Espai d’Art Contemporàni de Castelló (EACC) acoge, el próximo viernes 20 de diciembre, a las 17:00 la jornada de formación para artistas visuales ‘El arte como agente transformador y vertebrador del territorio’, organizada por la Asociación de Artistas de Alicante, València i Castelló (AVVAC). Un encuentro, abierto al público, para reflexionar y dar a conocer algunas de las propuestas que actualmente vertebran y ayudan a transformar el territorio de Castellón, tanto desde propuestas personales, institucionales, de empresa, como la gestión de espacios y programas de arte.

Las interrogantes fundamentales que se abordarán serán cómo se estructuran, cómo entienden su compromiso con el entorno y su enclave territorial, al igual que cómo se sostienen estas iniciativas.

Para ello, se implementará una mesa redonda a las 18:00, titulada ‘El arte contemporáneo más allá de las grandes ciudades, museos o centros de arte’, que contará con la participación de Albert López (UJI/PEU); Pascual Arnal –(Mostra TEST). Sala El Convent, espai d´art de Vila-real, Castellón–; Maya Marja –CreaOve Connector, Castellón–; Vicent Carda –Espais d´Art, Castelló–; Daniel Belinchón –director FesOval d´Imaginària, Castellón–.

Al mismo tiempo, desde AVVAC proponemos una conversación con dos proyectos alejados de Castellón, pero que comparten lógicas periféricas, más allá de los entramados de mercado o la lógica académica. De este modo, se expondrán sus realidades y recorridos, mediante la presencia de Aida Boix –directora del Centre d’art Lo PaO. Amposta, Tarragona– y Diego Arribas –director projecte Minas Ojos Negros. Teruel–.

Igualmente, presentaremos el primer volumen del proyecto editorial de AVVAC. En este libro se recoge la memoria del trabajo realizado en las III Jornadas de Profesionalización del Sector de las Artes ‘Urgencias desde las Emergencias’, que se celebró con motivo del X aniversario de la asociación, el pasado mes de enero de 2019, en el Centre del Carme Cultura Contemporània de Valencia.

AVVAC