Text or [No Text], he ahí el dilema

Text [No Text] (Libros y publicaciones de Artista)
Colección Universitat Politècnica de València
Comisario, Antonio Alcaraz
Centre Cultural La Nau, Sala Estudi General
Hasta el 12 de Enero de 2020

Hay múltiples intentos para definir lo que es un Libro de Artista, elucubraciones y aproximaciones con las que ponerle lindes a un género que es imposible que tenga fronteras. Este no es un caso de geografía en el que se puede practicar un corte transversal y lo que está dentro sí, y lo que está fuera no. Más que establecer líneas divisorias, se hace necesario tender puentes, Text [No text] está en esa línea, invita a estudiar y admirar las diversas arquitecturas del libro no industrial tan desconocidas para el gran público como apasionantes cuando se empieza a indagar en su universo.

Vista parcial de vitrina. Exposición Text [No Text]. Fotografía Vicente Chambó.

Con el fin de hacer una aproximación a los términos con los que se relaciona el libro y la publicación de artista, se advierte oportuno referirse a arquetipos como: edición contemporánea, edición especial, edición creativa, libro de autor, libro de editor, edición con gráfica original, edición limitada, foto libro, libro tipográfico, libro objeto, edición colaborativa, libro intervenido, o ejemplar único, por citar algunos de entre otros muchos.

En el artículo rubricado por José Emilio Antón en MAKMA, afirma que el libro de artista es una obra de arte en sí. Obra concebida y realizada por un artista plástico o poeta visual en su totalidad o con un control total en la posible edición de su obra, y es la cualidad artística la que lo diferencia del “libro común”.

Por su parte, Francisco Collado, en el propio catálogo de la exposición ‘Text [no text]’ se refiere literalmente así: “Es difícil definir con absoluta precisión qué es un libro de artista, incluso entre personas inmersas y especializadas en este fascinante mundo, es difícil definir sus características. Sin duda, es un género único, indefinido en términos de resoluciones formales y materiales que parten de una idea original diseñada por un artista en el que el libro se concibe como un objeto artístico, como una obra de arte en sí misma”.

De lo que no hay duda, es que los denominados Libros de Artista realizados en la primera mitad del s. XX están asociados a las vanguardias históricas, muchos de ellos producidos en gran formato, y otros en busca de nuevos modos de expresión o fruto de propuestas para democratizar el arte, coincidiendo con la aparición paulatina de diferentes lenguajes no necesariamente asociados al texto, pero en general de muy cuidada producción.

Parece que es en la segunda mitad del s. XX, cuando el término Libro de Artista se diferencia de la escultura, la pintura o las obras literarias editadas de forma industrial para ser considerado un género artístico propio, independiente de los otros géneros citados, y es concretamente a partir de los años 60, coincidiendo con el arte conceptual cuando se renueva el interés de los artistas contemporáneos por producir en formato libro, bebiendo de Dadaístas, futuristas, constructivistas o surrealistas, y propiciando teorías y arquitecturas del libro que van desde la desaparición del texto hasta la producción en serie de pequeñas ediciones en talleres de artistas, que con la irrupción de multicopistas multiplicó la posibilidad de llegar a más público con procesos de autoedición en los que importaban menos los cánones de las proporciones áureas o la tipografía que la forma, a diferencia de las excelentes estampaciones con aguafuertes y otras artes gráficas asociadas a esa forma de hacer de principios del s. XX. En este tiempo, las páginas de los libros son objeto de intervenciones o son destruidas, reconstruidas, perforadas o gofradas, ya no importa la calidad del papel o la majestuosidad de la encuadernación. Tampoco la desaparición total o parcial del texto, y la variedad de propuestas es tan grande como la diferencia de intenciones.

Vista parcial de vitrina. Exposición Text [No Text]. Fotografía Vicente Chambó.

Nombres como George Maciunas, organizador del conocido evento de música experimental que germinaría en Fluxus y que proponía precisamente evitar la calificación de sus ediciones como arte con el fin de evitar que fueran mercancía; Dieter Roth, que con su serie Literaturwurst realizada entre 1962 a 1967 embutió especias y gelatinas a modo de salchichas con recortes de revistas y libros previamente remojados para que entraran bien en las tripas, haciendo así libros salchicha, entre otros muchos trabajos editoriales de su prolífica producción;  Daniel Spoerri, que utilizó únicamente texto en su Topographie anecdotée du hasard para describir de forma metódica lo que observó en la habitación de un hotel de París en 1962, añadiendo recuerdos asociados a su descripción y frente a la idea simbólicamente opuesta de Edward Ruscha, interesado por la calidad gráfica de textos y también por la excepcionalidad de los números, símbolos y letras de Jasper Johns, que le inspiraron para realizar sus primeras pinturas de palabras (Sí, pinturas en las que la iconografía dominante es el texto), y/o el propio; Ruscha, que frente a la idea de utilizar únicamente texto como propone Spoerri, realizaría un ejemplar considerado clave para entender la evolución del Libro de Artista y cuyo título Twentysix Gasoline Stations, únicamente contiene imágenes (excepto en la descripción textual del mismo).

‘Texto poético 7’ de Bartolomé Ferrando. La imagen reproduce parte de una página del catálogo de Text [No Text]. Fotografía Vicente Chambó.

Son solo algunos ejemplos de lo que representa el Libro de Artista para poder construir la historia del pensamiento en el ámbito de las Bellas Artes en la década de los 60, a los que cabe añadir nombres como John Cage, David Degener, Walter de María, Henry Flynt, Yoko Ono, Dick Higgins, Nam June Paik, La monte Young, Robert Filiou y Emmet Williams, Baldessari, Sol LeWitt, Bruno Munari, Christian Boltanski, Bernd & Hilla Becher, Hans-Peter Feldmann, Lawrence Weiner, Bartolomé Ferrando y Antonio Gómez estos dos últimos sin olvidar a Joan Brossa, destacados por su poesía visual entre los artistas españoles, firmas que no sólo instauraron el soporte libro como un medio perfectamente homologable en el arte contemporáneo, sino que además -haciendo honor a su naturaleza- ofrecieron una lectura fundamental del perfil propio del Minimalismo o el Arte Conceptual.

Text [no text] muestra una parte del fondo de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes, concretamente la Colección de Libro y Publicaciones de Artista de la Universitat Politècnica de València, que cuenta con más de 1.400 ejemplares y cuya catalogación abarca desde el inicio de los años 60 del pasado siglo hasta nuestros días, y atiende tanto al libro de artista, como a publicaciones especiales, revistas experimentales, libro ilustrado, poesía visual o cualquier obra realizada por artistas en formato libro. 

Text [no text] es una selección de la citada biblioteca, una parte representativa escogida cuidadosamente por Antonio Alcaraz, que es además, autor de varios libros de artista y director del Departamento de Dibujo de la Facultad de Bellas Artes San Carlos, departamento desde el que viene impulsado la incorporación de la tipografía móvil a la creación de nuevas ediciones desde mucho antes de hacerse cargo de la dirección del departamento.  La selección, contempla libros de muchos de los citados autores, y oportunamente muestra -tal vez- la parte más histórica de la colección que ayuda a comprender los orígenes del Libro de Artista y su verdadero peso en el contexto de la creación contemporánea del s. XX.

En referencia al catálogo de la exposición, diseñado por Didac Ballester y Nacho Pérez, evoca al Libro de las horas negras (1470) de la colección The Morgan Library & Museum. El fondo y cantos en las páginas que reproducen las imágenes está en negro. En cuanto a la portada, en absoluto negro azabache mate destaca gofrado el título en mayúsculas: TEXT [NO TEXT] LLIBRES I PUBLICACIONS D’ARTISTA. COLECCIÓ UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA. A la portada le siguen cuatro páginas con fondo negro consideradas de cortesía, dos de ellas con pequeños titulares con las letras en blanco sobre negro. Se echa de menos un colofón que indique la tirada, tipo de papel, gramaje y otros detalles, también algún cambio de ritmo en la progresión de imágenes página a página dentro de su excelencia.

Portada del catálogo de Text [No Text] realizada con iluminación lateral. En la imagen se aprecia la letra gofrada. Fotografía Vicente Chambó.

La exposición ‘Text [no text]’ tiene su génesis en 2018 para complementar el Festival del Libro Sindokma de aquel mismo año. Sindokma, reúne en el Centre Cultural La Nau, sellos editoriales independientes de autoedición, fotolibros, libros objeto y todo tipo de Libros de Artista coincidiendo con uno de los fines de semana de finales de octubre cada año, y en 2020 celebrará su V edición. Se intuye interesante poder sincronizar agendas para sumar entre este tipo de eventos y proyectos expositivos.

Vicente Chambó

‘El día más corto’ se hizo aún más corto


La ruta más corta
Día internacional del cortometraje
Granissat Estudi Creatiu
Calle Lepanto, 14, 46008 València
21 de diciembre de 2019

L’ Estudi Granissat de València acoge seis cortometrajes de animación durante el día más corto del año, en este caso, fue el sábado 21 de diciembre. De hecho, el festival recibe el nombre ‘El día más corto’ justamente por esta razón de coincidir con el solsticio de invierno.

Durante la velada, tanto los más pequeños como los propios adultos disfrutaron de una serie de cortometrajes de animación y diseño gráfico que pretendían educar en valores, divertir y, sobre todo, que todo el público encontrase la moraleja.

Niños y adultos disfrutando de la proyección de cortometrajes. Fotografía: Irene Valdés.

Desde personajes fabricados con cartón y papel, hasta otros diseñados con tecnología digital, se mostraron historias de todo tipo que dejaron a los más pequeños con ganas de más, y a los adultos, pensativos.

Entre sus autores encontramos a la directora Rosa Peris que, con su hermana, Mercedes Peris, dieron a conocer el proyecto que estuvo a las puertas de la nominación de los Goya, y en el que se aprecian los movimientos de sus personajes realizados con lápiz en combinación con herramientas de programas de edición y animación. En este cortometraje no hay diálogo entre personajes ni voz en off, pero simplemente, no la necesita, los bocetos y escenas que la componen hablan por sí solos, aparte de la música que acompaña y los efectos de sonido que la caracterizan.

Fotograma del cortometraje ‘Tututu’, de las autoras y hermanas Rosa y Mercedes Peris. Fotografía: Irene Valdés.

Otro de los cortometrajes, de Andreu García, bajo el título ‘La ballena y la gambita’, está realizado mediante materiales que podríamos encontrar cualquiera de nosotros por casa para hacer manualidades, y pretende enseñar varias lecciones. La primera de ellas, que con cualquier objeto o material, podemos crear un teatrillo; y que a pesar de que las personas seamos de una forma con determinado carácter, se puede cambiar y mejorar la actitud y comportamiento, y por último, que tu peor enemigo puede convertirse en tu mejor aliado y compañero de aventuras.

Asimismo, mediante el cortometraje perteneciente a Silvia Mañes titulado ‘Cazando gamusinos’, nos damos cuenta de que la familia es lo más importante y que, a pesar de que a veces tengamos que sufrir acontecimientos que no nos gustan, estando juntos siempre saldremos adelante. Mediante imágenes de animación, vemos como un niño intenta cazar gamusinos y, no solo eso, sino que también lucha contra ellos para poder recuperar el colgante que su padre tiene igual que él.

Por otro lado, ‘El camello Kabul’, de Andreu García muestra mediante materiales tan sencillos como lo son el papel, el cartón o el fieltro, entre otros, y con técnicas de papiroflexia, una buena cantidad de moralejas. Ejemplo de ellas es que cuando una persona se burla de otra lo hace por envidia o indiferencia; que cuando te propones hacer algo y lo intentas día tras día, consigues tu objetivo. Por último, también refleja la importancia de la familia, no solo en personas, sino también en animales, concrétamente en camellos.

Fotograma del cortometraje ‘El camello Kabul’, de Andreu García. Fotografía: Irene Valdés

Del mismo modo, en ‘Bita y Cora’, un corto de Vicente Mallols, se muestran niños, animales y extraterrestres, además de las nuevas tecnologías a través de personajes aparentemente hechos con plastilina. El objetivo de la protagonista es ir al planeta Ciruela para hacer nuevos amigos y explorar nuevos lugares, pero se quedan sin energía en la nave. Sin embargo, aparecen los “elms’’, de los que podemos decir que tienen luz propia, tanto literalmente porque brillan, como porque ayudan en todo momento a la niña a conseguir energía de una piedra preciosa, y se hacen amigos. Aquí vemos como un desconocido puede aportar inseguridad al principio, pero en cuanto te regala un poco de confianza, puedes considerarle una persona buena que te ofrece su ayuda sin pedirte nada a cambio. 

Mercedes Peris presentando el cortometraje ‘Tututu’. Fotografía: Irene Valdés.

Finalmente, inmersos en fechas navideñas, ‘Vs. Santa’, de Raúl Colomer y Aitor Herrero, fue la guinda del pastel. En este corto vemos como, en Nochebuena, una niña solitaria está jugando en su casa cuando descubre un regalo de Santa Claus. Al rechazarlo comienza una batalla con Santa, que intentará con todas sus fuerzas que la pequeña acepte un regalo. Tras el destrozo de toda la casa de la niña y la tristeza que siente Santa Claus, éste último le da el mejor regalo que ella podría tener: estar con su padre -que es piloto de avión- durante las navidades. Sin embargo, este acto tan aparentemente bonito… traerá consecuencias algo adversas, pues ¡es Santa quien pilotará los aviones!

Sin duda, el día más corto del año se hizo aún más corto, y eso sí: largo en didáctica, pues la gente de diversas edades pudo disfrutar de una actividad diferente que lleva aparejada una sonrisa. La recompensa llegó en forma de fuertes aplausos para los creadores de los cortometrajes.

Irene Valdés

“HAMLET” POR UN SOLO TITIRITERO

“Hamlet” de Bambalina Teatre Practicable
Espectáculo en gira

Después del gran éxito que obtuvieron sus dos montajes más recientes; “La Celestina” y “Fausto”, la compañía Bambalina Teatre Practicable estrenaba el pasado 7 de agosto en el festival Sagunt a Escena “Hamlet”, una de las tragedias shakespeareanas más conocidas.

En la nueva producción, dirigida por Jaume Policarpo, se imponía una considerable limitación técnica al reducir el elenco a un único actor/manipulador, Jorge Valle, que debía asumir la interpretación de los numerosos personajes que recogía la adaptación de Policarpo.

Jorge Valle destacaba por la expresividad de su interpretación; sus manos pasaban de conformar un personaje a otro con una sorprendente agilidad y su voz se adaptaba y modulaba ante una sucesión constante de títeres. Pero la dificultad de mantener durante una hora y media una representación de un ritmo tan trepidante, y de abarcar la manipulación de diez marionetas, se volvía excesiva para un solo actor. De este modo, todo entraba en un cierto código humorístico que desdibujaba necesariamente la carga trágica y la profundidad de la obra y sus personajes. Por otro lado, el considerable esfuerzo físico y psíquico del intérprete, provocaba una especie de angustia en el espectador, una sensación que iba aumentando progresivamente, y que solo parecía acabar con el final de la representación y el descanso del actor.

Fotografía tomada de la representación de «Hamlet» de Bambalina Teatre Practicable.

La escenografía se articulaba como una especie de carrusel giratorio, conformado por una estructura metálica y sencillamente adornado por unas tiras de tela que cubrían el techo. El dispositivo contaba con una especie de barra central de la que colgaban los títeres cabeza abajo, de tal modo que Valle tan solo necesitaba elevarlos y colgarlos de unos enganches superiores para que el público los viera. Jaume Policarpo, también escenógrafo de la obra, nos presenta un mundo giratorio, una estructura que no deja de dar vueltas de un lado a otro entorno a un mismo eje. Es casi un tiovivo, un carrusel en el que no se avanza hacia ninguna parte. Tan solo en ciertos momentos, los personajes pueden salir de esa rueda infernal, e incluso observar su giro desde fuera.

Vista de la escenografía creada por Polisario para «Hamlet».

Durante la representación, eran frecuentes los juegos entre realidad y ficción, se señalaba que aquello que estaba ocurriendo en escena era en verdad una historia, una narración contada por un actor. Este mismo juego está en la obra de Shakespeare, hay una ficción y una realidad que se confunden, que se entremezclan; la ficción es a veces un modo de clarificar y mostrar la realidad, una realidad que es al mismo tiempo un fingimiento y una mentira. Tan solo en un momento, Valle se despega del títere, ya no confiere su voz a una marioneta, a una máscara, ya no hay un rostro que se oculta tras un rostro, es Hamlet dejando la comedia.

Fotografía tomada de la representación de «Hamlet» de Bambalina Teatre Practicable.

La compleja restricción que se impuso Policarpo, a pesar de estar llevada con sorprendente maestría dada la hazaña impuesta, tal vez se volvió un reto de excesivo riesgo, que implicó la perdida de aspectos fundamentales de la obra en favor de una proeza que, al fin y al cabo, tampoco aportaba un valor significativo. Puede que, en un deseo por esencializar la sumamente compleja tragedia shakespeareana, abarcándola desde la simplicidad más absoluta, se haya acabado perdiendo en la esencialidad misma de la obra que tanto se perseguía.

A pesar de todo ello, y como en todas las representaciones de Bambalina que haya podido ver, conseguían momentos de una singular belleza e ingenio. Me fascinaba la forma de aprovechar el espacio y de disponer los objetos en él. Con pocos recursos simulaban un universo rico y complejo; las imágenes se perfilaban en la mente del espectador, mientras que su imaginación se desplegaba al amparo de una representación que estaba cargada de ternura y de verdad.

Sofía Torró Álvarez.

Todo sobre (mi) Berlanga

Trayectos (des)esperanzados: de ‘París-Tombuctú’ (Luis García Berlanga) a ‘Todo sobre mi madre’ (Pedro Almodóvar)
XIX Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico
Cátedra Luis García Belanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera
Palacio de Colomina
Almudín 1, València
Lunes 8 y martes 9 de diciembre de 2019

Elías Durán, decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU Cardenal Herrera, inauguró las XIX Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico, organizadas por la Cátedra Luis García Berlanga, un proyecto que lleva varios años en pie y que pretende dar a conocer la vida y obra de Luis García Berlanga, intentando llegar a todas las generaciones posibles mediante el análisis y la comparación de sus películas con otras de directores de su misma generación, en particular, y del cine español, en general.

De izquierda a derecha: José Luis Moreno, Elías Durán, Juan Viña y César Martí. Fotografía: Eva Min.

Las jornadas contaron con personalidades como César Martí, director de contenidos de À Punt Mèdia; José Luis Moreno, director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del Institut Valencià de Cultura; Juan Viña, presidente de la Fundación Cañada Blanch; los analistas cinematográficos y miembros de la revista Trama y Fondo Jesús González Requena (Universidad Complutense de Madrid) y Luis Martín Arias (Universidad de Valladolid); Toni Cantó, actor y político; Rafael Maluenda, cineasta y gran conocedor de la obra de Berlanga; Javier Rioyo, periodista, escritor y cineasta, actual director del Instituto Cervantes de Tánger; y Julián Núñez, ayundante de dirección de Berlanga y Almodóvar, entre otros.

El cineasta Rafael Maluenda durante su conferencia. Fotografía: Eva Min.

Durante el acto inaugural, Juan Viña, a partir de la interrogante «¿Cuándo un trabajo se convierte en obra de arte?», que él mismo planteó, señaló que «yo, que vengo del campo de la ciencia, se me ocurrió formular esta pregunta, y para su difícil respuesta pensé en la originalidad, porque esta originalidad capta la imaginación; la segunda característica de la obra de arte es que perdura en el tiempo, y la tercera es que nos permita y nos haga ver el mundo del cine y de la ciencia».

José Luis Moreno indicó, por su parte, que «Berlanga, aparte de ser internacional e universal, es el dios del cine valenciano», y estimó que la presente temática de las jornadas eran, además, un magnífico «preámbulo antes de empezar a preparar el centenario de su nacimiento en 2021». Moreno, además, dio a conocer tres acciones que tiene pensadas para el IVC: docencia con talleres, seminarios y actividades, conferencias («hacer que el esfuerzo en el análisis de cine aumente, lo que hará que salgan nuevas interpretaciones»), proyectos científicos («mediante la exposición de la vida y obra de Luis García Berlanga») y los productos audiovisuales donde se proyectarán documentales.

Si durante las jornadas la mayoría de ponentes hablaron de las dos grandes películas del cine español protagonistas de estas –’Todo sobre mi madre’ (Pedro Almodóvar, 1999)’ y ‘París-Tumbuctú (Luis García Berlanga, 1999)’–, Jesús González Requena profundizó en la primera, haciendo un análisis minucioso de la figura de la madre y, de esta forma, de la ausencia del padre.

Jesús González Requena realizando su comparación y análisis durante las jornadas. Fotografía: Eva Min.

«Si es todo sobre mi madre, simultáneamente, es nada sobre mi padre. Para que pudiera haber algo para el padre habría que restar algo al todo originario de la madre. Sería necesario, en suma, que se produjera el complejo de Edipo, el proceso por el cual el individuo sale de esa relación originaria para nacer como persona independiente».

Por otro lado, hablemos de ‘La cuestión del padre o el padre en cuestión’. Así tituló su conferencia Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, en la que realizó una comparación entre las dos películas que se trataron en el evento, apuntando que «la sexualidad está relacionada con la soledad; soledad que queda manifestada maternalmente y en el todo para el otro».

De este modo, «dos universos y trayectos donde la paternidad y el propio marido son epidemias. Ante este eclipse, es la presencia materna, en su protagonismo femenino, quien toma las riendas. Por tanto, la herida abierta de la muerte del hijo que dio lugar al trayecto se cierra con este nuevo hijo, llenando el hueco, protagonizando esta película, el título (‘Todo sobre mi madre’), donde nada falte sobre ella y su hijo. Es ese goce femenino el que se enfrenta a la cultura patriarcal».

Además, Siles comenta que «el miedo que aparece en el cartel de Osborne al final del filme ‘Paris-Tombuctú’ está vinculado con la dialéctica del goce femenino y los valores de la sociedad moderna y, a su vez, relacionado con el surrealismo de autores como Buñuel, Dalí o Ramón Ramírez de la Serna. La sociedad le tiende las trampas suficientes para que se produzca el suicidio individual o colectivo».

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, y Salva Torres, miembro de Trama y Fondo y director de MAKMA, durante la presentación de la ponencia. Fotografía: Eva Min.

Finalmente, como no podía ser de otra manera, acaba su ponencia con el concepto de lo berlanguiano: «Aquello que convierte las películas en crónicas de un fracaso».

Otro de los principales invitados a estas jornadas fue Toni Cantó, actor y político español, actual portavoz de Ciudadanos en Les Corts Valencianes, quien se siente un privilegiado por haber tenido una estrecha relación con Berlanga y por haber vivido una experiencia unida con Almodóvar, quien, según sus palabras, «es un director que está pendiente de todo y de todos para que absolutamente todo vaya como él quiere y que nada ni nadie se quede sin ese vistazo».

El mundo de la interpretación y de la política son tan distintos que ha sido muy curioso de sobrellevar y que no ha acabado de entender. Cuando entró en el Congreso por primera vez, en calidad de diputado, estaba haciendo una obra de teatro, de la que destaca una frase: «Los actores tenemos la memoria en los pies (poner el texto en pie, practicarlo), y ni los políticos podían entender qué hacía en un teatro ni los actores podían comprender qué hacía en el Congreso de los Diputados».

Sin embargo, nunca ha abandonado ninguno de ambos. De hecho, Cantó expone que »es difícil conseguir que el público aplauda hasta levantarse y que, si es así, ese es el mayor espectáculo que el actor puede llevarse consigo».

Toni Cantó, junto a José Enrique March (CEU), durante su ponencia. Fotografía: Eva Min.

Además, endulzó su charla mediante diversas anécdotas, una de las cuales tenía a una mosca como accidental protagonista de uno de sus planos en ‘Todo sobre mi madre’, hecho que provocó que el director manchego hiciese más caso al insecto que a su propia interpretación: «En aquel momento, a Almodóvar le encantó ese detalle, ya que la muerte estaba sobrevolando a mi personaje, y eso fue algo que valoró mucho».

Para acabar, durante el turno de preguntas, comentó que se deberían introducir materias vinculadas con la escena y la interpretación en la educación: »¿Por qué no me dieron danza en vez de educación física? ¿Habría conseguido un vehículo de expresión del que ahora carezco? Lo más grande que me ha brindado el teatro es ir conociéndome mejor a mí mismo, porque no puedes entrar en un personaje si no sabes cuál es tu persona y tu propio carácter. Lo mágico y lo bonito de la interpretación funciona cuando no estás tú y está el personaje. Sale solo, no sabes cuándo. Introduzcamos las artes y la cultura de forma más decidida y confiemos en quienes saben».

Finalmente, los #EncuentrosCañadaBlanch, patrocinados por la Fundación Cañada Blanch, contaron con la figura del periodista y cineasta Javier Rioyo, quien vino ex profeso a las jornadas desde Tánger –ciudad en la que es director del Instituto Cervantes, tras su paso por las sedes de Nueva York y Lisboa– para conversar en torno de ‘Luis García Berlanga: un mal español’.

«Yo vivo de lo que he visto, vivido y viajado. ‘Un mal español’ se me ocurrió cuando supe que acudiría a estas jornadas para hablar de Berlanga», indicó Rioyo, quien empleó irónicamente este apelativo sobre el director valenciano a propósito de la conocida respuesta del dictador Francisco Franco tras visionar ‘El verdugo’. Y es que Berlanga –quien participó con su testimino sobre la División Azul en el documental ‘Extranjeros de sí mimos’ (Javier Rioyo y José Luis Linares, 2000)– “era un ilustrísimo liberal, un hombre que no había negado nada de su pasado aunque parecía poco ejemplar. Era un hombre muy interesante, muy cercano, un guarro limpio, afectuoso sin ser ninguna pegajoso, educado sin pasarse, divertido sin contar chistes, generoso sin tener un duro, un intelectual antipedante. Era vanidoso disfrazado de gente elegantemente sencilla, sin esfuerzos, elegancia natural en sus formas, dubitativo con una ametralladora cargada, desigual, inquieto por casi todo, republicano y burgués liberal».

Javier Rioyo, junto a Jose Ramón Alarcón (MAKMA), durante un instante de su intervención. Fotografía: Eva Min.

Rioyo cuenta que Buñuel dijo, en varias ocasiones, que después de ver películas sería cineasta, y que Berlanga pronunció las mismas palabras después de leer ‘Don Quijote de la Mancha’, que fue ahí cuando pensó que el cine merecía la pena. A pesar de su proximidad generacional, inquietudes y amistad, sus caminos fueron muy alejados.

En cuanto a su relación profesional con el guionista Rafael Azcona, Rioyo considera que «Berlanga, en soledad, habría hecho cosas espléndidas, pero junto Azcona ha hecho cosas espectaculares». De este modo, si «lo que hace Valle-Inclán con el teatro es modelar un espejo cóncavo del Callejón del Gato y, después sale el esperpento, en el caso de Berlanga-Azcona es lo mismo: la realidad que trataban en sus películas era lo que pasaba en la calle».

En ese sentiddo, «Fernando Fernán Gómez también pertenece a esa tribu heredera de España de actuar en la vida y en las películas; la picaresca es nuestra manera de contar nuestro siglo más lujoso, donde el Imperio, con la miseria al lado, era lo más absoluto, así como parte de la pintura española y pintura negra, humor negro». Por otro lado, «Berlanga era un gran lector, no solo del español, sino también de otros idiomas como el francés. Un ilustrado».

Para concluir su intervención, Javier Rioyo compartió con el público una anécdota seria con un toque de humor, como habría hecho Berlanga. Cuenta que, hace unos años, durante unas ponencias con motivo del 50 anviersario de ‘¡Bienvenido, Mister Marshall!’, en las que participaba junto a Berlanga, José Luis García Sánchez y Luis Alegre, entre otros, recibieron la noticia del fallecimiento del cineasta Juan Antonio Bardem («Bardem y Berlanga se querían y se odiaban», matizó Rioyo). Al escuchar la noticia, Berlanga se quedó bloqueado, pero, de repente, pronunció las siguientes palabras: «Vámonos a algún sitio a ver el partido, que juega el Valencia».

«Sin hablar durante los 90 minutos para no pensar en ello, haciendo como que veía el partido, haciendo no sé qué y no sé cuántos… Ahí me di cuenta de que ese también era Berlanga: ‘¡Joder, tengo miedo! ¡Se acaba de morir y yo no quiero morir!’. Cuando ya había hecho la última película, y parecía que no iba a rodar más, se propuso a sí mismo buscar una nueva producción, todavía quiso seguir trabajando y seguía teniendo esas ganas de contar cosas y ver y escuchar a gente que también las contaba. Echaba de menos un mundo y se dio cuenta de que le pertenecía y ya no lo tenía: sus amigos, sus mujeres, el humor berlanguiano, Berlanga…», concluyó Rioyo.

Estudiantes de Comunicación Audiovisual de la UCH-CEU durante un instante de las jornadas. Fotografía: Eva Min.

Epílogo a unas jornadas, un año más, llenas de historias y anécdotas contadas en primera persona, que dejan huella en profesores, ponentes, oyentes y, sobre todo, en generaciones de alumnos que están estudiando para llegar a ser como nuestro cineasta valenciano por excelencia o, al menos, que se acercan cada día un poco más a la profesión. Una profesión llena de avatares y experiencias inolvidables que culminan en planos subjetivos, porque ¿qué mejor manera de expresar lo que siente el personaje desde su propio yo? ¿Acaso los futuros cineastas no van a sentir en sus pieles lo que alguna vez ha sentido ese personaje? ¿Acaso Berlanga no ha contado la realidad española desde su humor más interior? ¿Acaso el futuro cinematográfico no está en manos de los grandes emprendedores que aprenden observando y copiando a los grandes?

Irene Valdés

Memoria y olvido en la Bienal de Mislata

Biennal de Mislata Miquel Navarro
Premios Adquisición Mislata 2019
Diciembre de 2019

El pasado viernes 13 de diciembre de 2019 se celebró la presentación de la Biennal de Mislata Miquel Navarro de pintura y escultura en el Centro Cultural Carmen Alborch, y se realizó la entrega de los premios de adquisición a dos de los artistas participantes: el primer premio concedido a Miquel García Membrado y el segundo a Irene Grau, cuyas obras pasarán, ahora, a formar parte de la colección pública del Ayuntamiento de Mislata.

La Biennal tiene como objetivo principal promocionar el trabajo de artistas visuales en activo de cualquier nacionalidad, dando cabida a todo tipo de propuestas. Este año, como en ediciones anteriores, la exposición se centra en el compromiso social en las artes visuales. Sin embargo, incorpora una novedad establecida en las bases del concurso: la reflexión entorno al concepto de memoria y olvido.

Un jurado profesional –formado por Alba Braza (comisaria de la exposición), Isabel Tejero y Ester Alba Pagán– se encargó de la selección de las diez obras (de las 308 presentadas este año) que figurarían en la exposición de esta Bienal. A la hora de escoger las obras, el jurado tuvo en cuenta el curriculum vitae del participante, la calidad artística de la pintura o escultura, la claridad de su explicación, adjuntada en el dosier del proyecto presentado, y la adecuación de la propuesta a la convocatoria.

Sin embargo, se incorporó una novedad metodológica frente a ediciones anteriores, y fue la creación de una delegación ciudadana, formada por habitantes de Mislata, que se encargaba de una parte del proceso de selección. Los ciudadanos que conformaban esta delegación eran de edades diversas y no estaban vinculados al mundo del arte. Así, de las diez obras escogidas, el jurado seleccionó cuatro finalistas y la delegación ciudadana se encargó de escoger las dos obras que recibirían el primer y segundo premio. Para ello, no se siguieron criterios estéticos, sino que se trabajo conforme a qué obras manifestaban una mayor coherencia en su planteamiento y cuales respondían mejor al concepto de memoria y olvido.

‘List of burned Books in Germany in 1933’ (2018), obra del ganador Miguel García Membrane.

La exposición se divide esencialmente en tres bloques temáticos, y entorno a ellos gira la obra de los diez participantes. En primer lugar, la memoria entorno a conflictos bélicos como el Holocausto o la guerra civil española; ejemplo de ello es la obra del ganador Miquel García Membrado, ‘List of burning Books in Germany 1933’, que parte de la lista de libros prohibidos por el régimen nazi en Alemania y quemados en Opernplatz (actualmente, Bebelplatz) la noche del 10 de mayo de 1933. También podríamos integrar en este bloque la obra del grupo Art al Quadrat ‘Les jotes de les silenciades. Mathilde canta a Avelina’, que trata de mostrar la represión que sufrieron las mujeres de líderes republicanos a manos del franquismo, o la obra de Valle Galera ‘Servilletas’, compuesta por ilustraciones que recogen los rótulos de los distintos bares o locales en los que se mantenían relaciones homosexuales durante la época franquista.

Por otro lado, se trató la memoria ecológica, aquellos parajes naturales ya perdidos o aquellos que se están perdiendo. Así, la obra de Irene Grau ‘Sobre lo que resta’ asume como pigmento las cenizas de los árboles que perecieron en los incendios de Galicia y Portugal en octubre de 2017, mientras que la pintura de Josep Tornero ‘Black Tide’ trata los desastres del hundimiento del petrolero Prestige frente a las costas gallegas el 19 de noviembre de 2002. Un caso más cercano a la Comunidad Valenciana es el que retrata Rafael Tormo i Cuenca en ‘Senyal de plenitud, el día després’, que parte de un proyecto de investigación sobre el impacto producido por la Pantanada de Tous en 1982 en las localidades más afectadas, Beneixida y La Llosa de Ranes.

‘Sobre lo que resta’ (2019), obra de la ganadora Irene Grau.

El último bloque temático que encontraremos en la exposición versa entorno a la memoria de género, y trata de visibilizar la labor femenina en distintos ámbitos. Así, encontramos la obra de Davinia V.Reina Dux ‘feminia facti’, que parte de la antigua revista Victoria Press, dirigida por un grupo de protofeministas victorianas, o ‘Pared, vicio y dependencia’, de María José Ribas Bermúdez, donde la artista rememora la fábrica de tabaco de Alicante que, con mano de obra esencialmente femenina, se convirtió en un paradigma de la lucha feminista. Por último, el grupo O.R.G.I.A presentaba una serie de fotografías, ‘Serie Verde’, que investigan sobre la masculinidad y la feminidad del tardofranquismo basándose en documentos gráficos y sonoros de la época.

De este modo, la Bienal de Mislata se propone este año recordarnos aquello que no debemos olvidar, y nos incita a utilizar el arte como un canal a través del cual investigar nuestra propia memoria, individual y colectiva, como medio para construir un futuro diferente.

Sofía Torró Álvarez

El metro de València da la nota


El metro de València da la nota
Espectáculo musical en la parada de metro de L’Albereda
Interior de la entrada a la estación de Alameda
Passeig de L’Albereda
Domingo, 24 de noviembre de 2019

Hace unos días, los usuarios del metro quedaban sorprendidos por el regalo que recibían sus sentidos al encontrarse sin saberlo con un espectáculo en el subsuelo. Se trataba de un regalo tanto visual como sonoro que ponía de manifiesto el culto a las bandas de música, y al arte de acción que se profesa en estos lares. Y es que el Concierto para trenes de metro y banda es una especie de fusión con base de instrumentos clásicos, pero con mucha vocación experimental. El sonido de los andenes con público, el espacio acústico propio del metro subterráneo arqueado, las puertas que abren y cierran y todo combinado bajo la batuta de un músico polifacético como lo es Ferrer-Molina, que como los genios invisibles, firman de varias maneras y con varios nombres dependiendo de la línea de composición que realiza, y para quien los trenes emiten un «Re» sin que los afinen para ello.

El director y compositor Ferrer-Molina en plena acción. Fotografía de Nacho Ruiz.

Así fue, producido por Troppemedia con el apoyo del Instituto Valenciano de Cultura, la Diputació de València, Mostra Viva del Mediterrani, Metrovalencia y Turismo València, cincuenta músicos de la Banda de Picanya recorrieron la estación y las líneas del metro realizando una exploración acústica de un espacio público, donde el sonido de los trenes forma parte de la composición.

Músicos tocando en el metro de Alameda, Valencia – Fotografía de Consuelo Peris.

La cara de sorpresa, sonrisas y muecas sobre todo de usuarios del metro extranjeros resultaba ser un ingrediente añadido a la combinación de música inédita en espacio público, coreografía, intérpretes del más alto nivel y el arraigo a las bandas de música propias y vecinas, y que ciertamente daba la sensación de participación de la ciudadanía en un proyecto vanguardista, fresco, innovador y muy identificativo. 

Los músicos de la Banda de Picanya tocando sus instrumento cara a cara, andén con andén. Fotografía de Nacho Ruiz.

‘Concert per a Trens de Metro i Banda’ es una obra site specific para la estación Alameda de Metrovalencia, que ese día aprovechó las cualidades acústicas y lumínicas de la propia estación, integrando los sonidos cotidianos de los trenes y el sonido ambiente en la partitura que interpretaron los músicos.

Músicos reunidos con sus instrumentos y el público a su alrededor – Fotografía de Consuelo Peris.

La afinación de los trenes en RE fue el punto de partida sobre el que se añadió todo el espectro armónico, escalas pentatónicas, etc. Los glissandi de los trenes se fundieron con los de los instrumentos musicales, y viceversa. 

La pieza musical tuvo una duración de 25 minutos, durante los cuales los músicos se apearon escalonadamente en los andenes de la estación, tocaron su instrumento y desaparecieron para reaparecer más tarde en otro andén.

Los asistentes únicamente necesitaron un billete de metro para entrar en la estación y disfrutar del innovador espectáculo musical.

Parada de metro de Alameda, Valencia – Fotografía cortesía de Consuelo Peris.

Irene Valdés

Los restos de Sheela Gowda en Bombas Gens

‘Remains (restos)’, de Sheyla Gowda
Comisariado: Nuria Enguita y Lucía Aspesi
Bombas Gens Centre d’Art
Av. de Burjassot 54-56, València
Hasta el 1 de marzo de 2020

Desde el 25 de octubre de 2019 hasta el 1 de marzo de 2020, Bombas Gens Centre d’Art (Valencia) en colaboración con Pirelli HangarBicocca (Milán), nos presenta ‘Remains (restos)’, la primera exposición individual en España de la artista Sheela Gowda. Un proyecto comisariado por Nuria Enguita y Lucia Aspesi que nos permite descubrir más de veinte años de producción artística de la artista india, desde los años noventa hasta hoy.

La exposición reúne una amplia selección de instalaciones, collages y esculturas procedentes de diferentes épocas que se construyen en distintas escalas con diversos materiales, de tradición artística local, con los que la artista mantiene un constante diálogo que culmina en propuestas abstractas. Para Sheela Gowda la abstracción no implica ausencia ni de forma ni de motivo, sino la constatación de que una forma puede ser portadora de sentidos múltiples. Más allá de entenderla hay que sentirla. Busca la sutilidad en su obra, y por eso se basa en la abstracción.

A lo largo de su carrera como artista, Sheela Gowda ha exhibido su obra en numerosas exposiciones individuales alrededor del mundo. Jugando con el espacio expositivo, acoplando y seleccionando sus obras, desplegando, en cada una de ellas, una práctica poética y política basada en una visión reflexiva y perceptiva del mundo, acompañada por una conciencia del valor simbólico y comunicativo de la materia, los objetos y sus restos. Esta selección de obras, también, transmite el compromiso con el proceso de definición y abstracción de la forma como generadora de significado, del sentido.

Sheela Gowda, en Bombas Gens.

Nacida en Bhadravati, Karnataka (India) en 1957, Sheela Gowda se formó en pintura en las universidades de Baroda y Visvabarathi en Santiniketan, marcadas por un modernismo indio, la imaginería popular, la vida cotidiana y las leyendas propias, pero, también, por formas y técnicas internacionales del arte.

Con su regreso a India a mediados de los años 80, desde Londres, donde había realizado estudios de posgrado en el Royal College of Art, Gowda abandona el espacio pictórico para trabajar en el espacio tridimensional. Este proceso de transición respondía a la determinación de la artista de incluir activamente a la audiencia, mediante sus obras, en la situación sociopolítica de la India en los años 80 y 90, asociada con el aumento de la política de derechas y los actos de violencia en todo el país. Por ello, la artista comenzó abordar estas inquietudes mediante la manipulación directa de una serie de nuevos materiales que iría incorporando en sus obras, como el estiércol de vaca, barriles de alquitrán, pigmento, cenizas, pelo, agujas, fibra de coco, caucho, cuerdas hechas de cabello, etc; materiales que proporcionarían, por medio de su textura, olor o sustancia, un diálogo directo con los sistemas en los que es mediado: económicos, políticos o rituales.

Por ejemplo, el caso del excremento de vaca, material que ocupa una posición polivalente en la economía india del ritual, el trabajo y la supervivencia. Para los hinduistas la vaca es un animal sagrado, siendo sus excrementos utilizados en artesanía local para construir juguetes y esculturas, así como combustible o para el aislamiento de suelos y paredes. Para Sheela Gowda este material fue fundamental en la transición de su trabajo desde la práctica pictórica al espacio de tres dimensiones. Usó y modeló este material de diferentes maneras con diversas técnicas y en varias dimensiones.

La artista experimentó por primera vez con estiércol de vaca en su obra conocida ‘Mortar Line’ (1996), una escultura de suelo que consiste en una línea curvada y doble de ladrillos de estiércol de vaca, unidos por un mortero de pasta de dicho material. La hendidura longitudinal entre las dos filas de ladrillos está revestida con kumkum, un pigmento rojo que se usa tradicionalmente para rituales y que aquí funciona como una especie de cemento que mantiene la unión de las piezas en una especie de columna vertebral. En este caso, el estiércol de vaca, a pesar de sus numerosos significados, da relación directa con el trabajo cotidiano de las mujeres en contextos rurales de India.

Detalle de la obra ‘Mortar Line’ (1996), de Sheela Gowda.

Un segundo material con un significado ritual y con gran importancia en la económica india sería el cabello humano. Posee un significado ceremonial, al recoger los restos de las grandes cantidades de cabello tras la tonsura practicada como sacrificio y ofrenda de miles de personas en los lugares de peregrinación. En lo cotidiano, el cabello también tiene su significado, como talismán en vehículos motorizados y en la economía. India es el mayor exportador global de cabello humano para pelucas y otros usos. Sheela Gowda nos presenta lo significativo que es el cabello en la India, por medio de su obra ‘In Pursuit Of’, pieza realizada expresamente para las salas de Bombas Gens Centre d’Art.

‘In Pursuit Of’, de Sheela Gowda (2019). Fotografía cortesía de Bombas Gens.

Sheela Gowda utiliza los materiales sin que pierdan su esencia; no los transforma, sino que les aporta significados nuevos, como, por ejemplo, en las obras en las que emplea el material de los barriles de alquitrán. Pretende que permanezcan como lo que fueron: un elemento para hacer carreteras, que se convierten, casi, en el hábitat de las personas cuando están trabajando. Los encontramos en su obra titulada ‘Kagebangara’, una instalación que está compuesta como un cuadro modernista, haciendo referencia a un cantero de obra, asemejándose la obra, particularmente, a las construcciones de placas de metal que los pedreros de carretera utilizan en Bangalore como refugios provisionales y como almacenes para sus propiedades.

‘Kagebangara’ (2008), de Sheela Gowda.

La obra de Sheela Gowda es abierta. Sus obras se aferran a la materia, que nunca desaparece. De ahí el título, ‘Remains’. El material está hecho con restos, pero restos de objetos anteriores, que son lo que permanece y adquieren diferentes significados, sensaciones y emociones que nos hacen cuestionar nuestra presencia en el mundo, el paso del tiempo y su transparencia relativa.

Adriana Florentino

‘Hangar 52’, de la mano del mago Yunke


‘Hangar 52’ , de la mano de Mago Yunke
Auditorio Cultural Leopoldo Peñarroja
Polígono la Moleta, 1, 12600 la Vall d’Uixó, Castellón
22 de noviembre 2019

El Auditorio Leopoldo Penarroja de La Vall d’Uxó acoge a uno de los mejores magos del mundo para inaugurar su gira llamada ‘Hangar 52’. Hablamos de Yunke, un ilusionista de origen castellonense que comenzó haciendo trucos de magia en comuniones y eventos “sin importancia” pero que, tras varios años trabajando y estudiando para ser el mejor en lo que hace, lo consigue. 

Yunke cuenta con el máximo reconocimiento en el mundo de la magia, habiendo logrado alzarse con el Premio Mundial de Grandes Ilusiones en el Campeonato de Magia de 2018, que ya logró ganar anteriormente en Lisboa en el 2000.

Yunke haciendo viajar al público al Antiguo Egipto – Imagen realizada por Irene Valdés durante el espectáculo

En este espectáculo, el mago de larga trayectoria mezcla desde grandes secretos nunca desvelados de Leonardo Da Vinci, hasta experimentos de la NASA de teletransportación, pasando por puertas interestelares del antiguo Egipto, rituales de guerreros de la Gran Muralla China y aviones desaparecidos de la Segunda Guerra Mundial, a través de increíbles efectos de luz, fuego, músicas – que transmiten sensaciones tales como tensión, melancolía o alegría- y sonido, resultando una coreografía para el espectador sencillamente memorable. 

Secretos de Leonardo Da Vinci – Imagen realizada por Irene Valdés durante el espectáculo

Cabe añadir, además, que la performance hace uso de una gran cantidad de medios audiovisuales, como son la cámara mediante planos secuencia en directo (con el típico “fallo” del retardo del sonido con la imagen), iluminaciones claras, oscuras, con tonos cálidos y fríos, y la propia voz en directo que capta el micrófono del gran ilusionista. No obstante, aunque sea una demostración hecha para captar la atención del público y su inconsciente, no deja atrás el humor en ningún momento.

Yunke en una de esas ‘ilusiones’ que provoca al espectador – Imagen realizada por Irene Valdés durante el espectáculo

Tras su periplo internacional, vuelve a España estrenando su espectáculo poniendo como condición que sea en su tierra natal. Hangar 52 «vuela» a Madrid, donde permanecerá del 5 de diciembre al 12 de enero. Sin duda, un viaje que vale la pena hacer. 

Saludo grupal de todos los participantes de la performance – Imagen realizada por Irene Valdés durante el espectáculo

Irene Valdés

Né per stile, né per fama, né denaro

Parlem d’Art 2019: ‘Né per stile, né per fama, né denaro’
Facultat de Geografia i Història. Universitat de València
28 de noviembre de 2019 a las 16:00

València ha sido el escenario de encuentro para esta pareja de artistas noveles y el arte ha sido el motivo que los ha llevado a encontrarse. Ambos cursan el Grado de Historia del Arte de la Universitat de València; Roberto Riccardo Alvau (Sassari, Cerdeña, 1996) y Zixin Liu (Zhengzhou, China, 1997) destacan la importancia que ha tenido para su producción el creciente panorama artístico que ofrece la ciudad del Turia.

Su formación en Historia del Arte ha sido clave, y les ha permitido aproximarse al arte desde una perspectiva más teórica que práctica, aprendiendo y reflexionando sobre qué es el arte o qué es ser artista, para, con ello, atreverse a actuar como tal. Alvau ya se había adentrado en la producción artística antes incluso de ingresar en la universidad, pero, sin duda, el hecho de encontrar a Zixin ha fomentado esta faceta. La obra de estos dos artistas emergentes se relaciona intrínsecamente con la necesidad espontánea de transcribir los sentimientos derivados de sus vivencias personales, especialmente ligadas al hecho de venir de fuera de España.

Zixin Liu junto a su obra. Fotografía cortesía de la artista.

Zixin Liu ha trabajado transformando materiales diversos: desde telas, hilaturas o plásticos en soportes clásicos como el lienzo, dando como resultado obras en las que la abstracción se adueña y apodera del proceso artístico. La artista destaca que el aislamiento ha sido el empuje que le ha llevado a volcarse en el arte. Además, el mundo artístico le ha permitido poder conocer a otras personas que se encontraban en su misma situación y que, como ella, venían de distintos lugares del globo. En su caso, la soledad, el aislamiento o la desubicación que viven aquellas personas que llegan a un nuevo lugar ha podido, si bien no ser superada, al menos, ser canalizada y exteriorizada a través de la obra de arte, dándole un sentido y una forma.

El resultado de estos procesos de canalización son piezas que en las antípodas de lo figurativo evocan a la abstracción más absoluta, extracto de aquello que subyace de forma inconsciente en la abstracción frente a la figuración. Uno de sus referentes chinos más importantes ha sido Cai GuoQiang, quien ha trabajado con materiales de la tradición china, como es el caso de la pólvora, aplicada en todas sus formas posibles, atrincherándose, con ello, frente a la intromisión del arte occidental en el continente asiático.

Alavau, por el contrario, desde una perspectiva más clasicista, busca sus referentes en la figura humana, la cual transforma, descompone, parte o deforma. Inserto en el proceso artístico, se sumerge, también, en la inclusión de textos escritos, especialmente de prosa y poesía, cuyas procedencias son diversas y que son utilizados ya sea en forma de collage o dibujados por él mismo. Su obra puede insertarse dentro de la corriente neoexpresionista del arte, pues su cultura, la italiana, ha sido una continua fuente de inspiración.

Es por ello que destaca el hecho de encontrarse lejos de su isla, Cerdeña, ya que la mayoría de los sardos comparten un sentimiento de pertenencia propio muy arraigado. Desafortunadamente, la realidad artística de Sassari se encuentra bastante estancada y una de las pocas vías que los artistas locales han encontrado para manifestarse ha sido el arte urbano, siempre desde una perspectiva más clásica vinculada al grafiti. No obstante, Alvau enfatiza en el papel de María Lai, artista sarda que ha sido y es un importante ejemplo para el resto de artistas de la isla. 

En un proceso de búsqueda y aprendizaje constante, ninguno de los dos quiere ser etiquetado bajo una corriente concreta, pues su intención es seguir innovando y descubriendo nuevas formas, técnicas y materiales. Su último proyecto ha girado alrededor del arte urbano, aunque ninguno de los dos haya podido realizar más que alguna pequeña intervención en la vía pública; Alvau colocó una serie de lienzos secundarios en la calle, siendo el ciclo de vida de estas acciones sobre el espacio urbano efímero. Como artistas noveles valoran y aprecian las iniciativas que en este campo se están dando, como es el caso de CaminArt, Camins de Cultura i d’Art, empresa dedicada a servicios alternativos turístico-culturales y visitas guiadas para difundir y dinamizar el patrimonio histórico artístico y cultural de la ciudad de València, incluyendo el arte urbano.

Detalle de la obra de Zixin Liu. Fotografía cortesía de la artista.

La trayectoria de ambos artistas los ha conducido hasta Parlem d’art, proyecto de la Universitat de València que promueve el debate, la reflexión, la divulgación y el análisis sobre cultura contemporánea. Todo parte de una visita a Fanzara, pequeño municipio de Castellón, que cada año presenta uno de los principales festivales de arte urbano a nivel estatal. Fue allí donde tuvieron la suerte de conocer a Javier López, director del MIAU, el Museo Inacabado de Arte Urbano.

Esta institución partía de un movimiento social que fomentó la convivencia entre los vecinos y se convirtió en una experiencia colectiva de convivencia, colaboración e intercambio recíproco de aprendizaje entre artistas, vecinos, voluntarios y organizadores, todo a través del arte urbano. Javier López se mostró muy dispuesto a participar en estas charlas, junto a Jaume Gómez, miembro de INDAGUE, Asociación Española de Investigadores y Difusores de Graffiti y Arte Urbano, y Lidia Asensio, de la Universitat de València. En la próxima jornada participaran, además, varios artistas como Cuca, David de Limón, Disneylexya, Elias Taño y La nena wapawapa. 


Alvau y Zixin Liu aportan su granito de arena al panorama artístico valenciano y se suman a otras iniciativas que apuestan por acercar e introducir el arte urbano dentro del panorama académico. Esperan poder realizar futuros proyectos en esta línea y ya planean presentar su obra en el en el Centre Cultural La Nau, para 2020, visualizando una exposición con los artistas anteriormente nombrados y que incluya obras desde stencil con láminas, a performances o intervenciones sobre los muros de la propia sala de exposiciones.

Andrés Ávila

La biografía ilustrada de Amy Winehouse

Presentación en Valencia de «Amy Winehouse. Stronger Than Her» (Lunwerg, 2019)

Jueves, 14 de noviembre 2019, 19 h. en Splendini C/ Segorbe, 10, Valencia

Presentación en Valencia de «Amy Winehouse. Stronger Than Her» (Lunwerg, 2019), la primera biografía ilustrada de la leyenda británica, escrita por la valenciana Susana Monteagudo e ilustrada por María Bueno (aka Pezones Revueltos).

La páginas del libro van más allá del mito y la artiasta para dar a conocer a lector los entresijo de una vida compleja que ayudarán a descubrir a la persona detrás del personaje y la celebridad. Desde su más tierna infancia hasta su difícil adolescencia, los incios de su carrera, sus referentes, su estilo definido, su voz, sus éxitos y reveses, su discografía, sus esfuerzos y su exploración hedonista. Los claroscuros de la fama, el amor y el desamor, las noches interminables en los pubs de Candem, la insoportable soledad, el acoso de la prensa, sus peligrosas dependencias y excesos… Todos los capítulos de una leyenda que se fue forjando poco a poco a través de un largo y duro camino a pesar de su fallecimiento con tan solo 27 años.

Portada del libro

Tras la presentación oficial en Madrid el pasado 5 de noviembre, esta biografía publicada por Lunwerg se dará a conocer en Valencia a través de un coloquio en el que participará la autora del mismo, Susana Monteagudo (Valencia, 1975) junto a dos periodistas especializadas, Corina Preciado -en música y eventos- y Maite Sebastiá -en moda y estilo de vida-. Juntas ofrecerán su personal visión sobre el legado y trascendencia de la figura de Amy Winehouse.

El acto tendrá lugar el próximo 14 de noviembre a las 19h en Splendini (Segorbe,10) un lugar idóneo, en el que es habitual escuchar el mejor jazz y soul, estilos por los que la británica sentía predilección.