La Mutant reabre sus puertas pisando fuerte

Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020 (27 de junio)
La Mutant
Joan Verdaguer 22, València
Jueves 9 de julio de 2020

La Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020, organizada por Redacción Atómica por tercer año consecutivo, volvió a abrir sus puertas el 27 de junio tras la emergencia sanitaria que provocó su cierre a mediados de marzo. El objetivo de la Mostra fue, como todos los años y como la propia palabra indica, “mostrar’’ las mejores piezas de cada uno de los creadores de lo realizado durante este año, siempre poniendo el foco en piezas artísticas y creativas producidas en València. Eso sí, teniendo en cuenta y cumpliendo todas las medidas de seguridad de esta nueva situación, de manera que todos los asistentes debían llevar mascarilla y mantener las distancias entre ellos. Además, el aforo se redujo al 50%, se proporcionaron mascarillas a quien no las trajera y había dispensadores de gel hidroalcohólico por la sala y fuera de esta.

Cartela de La Mostra de l’Audiovisual Valencià 2020. Fotografía: Irene Valdés.

Así pues, La Mutant, siendo el primer teatro de València que abre tras la pandemia, comenzó el acto de la mano de Rocío Tuset, de Redacción Atómica, quien, junto con Sergio Fernández, se basan, desde hace años, en la producción de conciertos y eventos culturales, y de la grabación audiovisual en distintos formatos (aftermovies, videoclips, sesiones de estudio, entrevistas…), sirviendo, así, de altavoz y apoyo a la música y la cultura de la Comunitat Valenciana. 

De esta manera, previamente a las proyecciones de esas piezas audiovisuales, se llevó a cabo una mesa redonda conducida por Rocío Tuset, antes citada, y en la que participaron Enric Albero, Karma Cereza (Mueveloreina) y Boris (Montaña Studio).

De derecha a izquierda: Boris (Montaña Studio), Rocío Tuset (coordinadora y miembro de Redacción Atómica), Karma Cereza (Mueveloreina) y Enric Albero (asistente de programación de la Mostra de València-Cinema del Mediterràni). Fotografía: Irene Valdés.

Enric Albero es licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universitat de València, con un Máster de Guion de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, y formó parte de la primera promoción del Máster de Crítica Cinematográfica de la ECAM. Es asistente de programación de la Mostra de València-Cinema del Mediterràni, miembro del Consejo de Redacción de Caimán Cuadernos de Cine y escribe semanalmente sobre ficción televisiva en El Cultural, a través del blog ‘En plan serie’. Además, a lo largo de su carrera ha trabajado para medios como Las Provincias o Cinemanía, además de ejercer como programador de la 9a edición del IBAFF-Festival Internacional de Cine Murcia.

Mueveloreina es un “proyecto mutante’’ con el que Karma Cereza y Joaco J Fox se divierten desde 2016. Esta pareja, que reside en València, se dio a conocer a través de sus videoclips y canciones con sonidos pegajosos. Son un dúo ecléctico y encasillarlos en un único género musical no tiene sentido para ellos. Tocan desde el reggaeton, la cumbia, el bakalao, pasando por el pop y jugando con el rap. Además, durante esta pandemia han sacado un total de 4 canciones con videoclip. ¿Parar? Sí, pero solo para repostar.

Finalmente, Boris comienza en el año 2005 su carrera como realizador audiovisual freelance, trabajando en algunos videoclips y documentales, como ‘Calle Real 70’ por el que obtiene varios premios entre los que se incluye el premio al mejor documental político en el Festival de Cine de Nueva York. Pronto centra su carrera en la publicidad y en 2013 funda Montaña Studio, un espacio para la creación publicitaria que trabaja para marcas como Joma, Nautalia Viajes o el equipo de F1 Alfa Romero Racing.

La mesa redonda se basó, principalmente, en destacar los aspectos más relevantes de las diversas piezas audiovisuales.

Fotograma de una de las piezas de La Mostra de L’Audiovisual Valencià 2020. Fotografía: Irene Valdés.

Los ponentes comentaron, de la primera de las piezas, de la autora Carmen Fortea -directora de fotografía y co-fundadora de Corinne Films junto a Paula Collado, y cuyo trabajo se caracteriza por tratar de encontrar siempre el equilibrio entre la realidad del guion y la estética pura-, que era muy redonda, y que estaba realmente bien hilada. Además, señalaron que se trataba de una pieza que, con la excusa de mirar a un gato, nos adentraba en los pequeños detalles de la cotidianidad; nos damos cuenta de que el mundo se ha puesto patas arriba, pero que son esas pequeñas cosas las que han hecho que conservemos la identidad y, al mismo tiempo, las que nos mantienen cuerdos. 

Fotograma de la pieza de Carmen Fortea. Fotografía: Irene Valdés.

En segundo lugar, ‘Perrea en la casa’, de  Mueveloreina, se trataba de “una pieza totalmente terapéutica, de muy buen rollo y de energía magistral, que nace de un confinamiento, convirtiéndose en un proyecto divertido y coherente». Para Mueveloreina, «el perreo es un estilo de vida, y si encima se puede llevar a la práctica en casa, ¿qué más se puede pedir?’’. Así valoró Boris, de Montaña Studio, el trabajo de Karma Cereza y Joaco J Fox.

Fotograma de la pieza de ‘Perrea en la casa’ de Mueveloreina. Fotografía: Irene Valdés.

‘Manifiesto’, de Paula Collado, tal y como expuso Enric Albero, es una obra muy original, porque a la vez que es tranquila, es también íntima y contradictoria: “Me gusta encontrar esa contradicción de la sociedad donde descubrimos que lo que nos está pasando es lo que ya se veía venir, pero que nadie quería verlo venir’’. Karma apoyó las palabras de Albero dándole la razón en que lo que hemos vivido -y continuamos viviendo-, es muy malo para todos, pero que también está bien levantar el pie del acelerador, y “eso ha hecho Paula Collado, ha conectado los puntos del pasado con el presente, ha mirado hacia atrás y ha entendido por qué y qué ha pasado, dejándonos un mensaje del futuro, para ser mejores personas».

Fotograma de la pieza de Paula Collado, titulada ‘Manifiesto’. Fotografía: Irene Valdés.

‘Corazón partido’ es una pieza de Victoria Herranz- artista audiovisual, graduada en Bellas Artes- a quien le fascinan los VHS y los planos rectos y de elementos sencillos, muy metafórica pero etérea, que lanza un mensaje sobre “estos días’’ de incertidumbre, acerca del miedo de olvidar cómo son los abrazos, cómo es la cara de tu mejor amiga, la sonrisa de tus padres… Para ello, recurre al amor y a las personas, mediante planos cargados de belleza.

Fotograma de la pieza ‘Corazón Partío’, de Victoria Herranz. Fotografía: Irene Valdés.

Por otro lado, Joecar Hanna es un realizador y músico valenciano, y Build From The Roof es su marca personal de contenido audiovisual. Simultáneamente, lleva su carrera en el cine con un recorrido actual de tres largometrajes como montador (‘El Desentierro’), un largometraje como director (‘La Otra Educación’) y como Ayudante de dirección en otros dos largometrajes (‘Profes’, ‘Una mujer con alas tremendas’), y actualmente ha sido seleccionado por el prestigioso máster de dirección y guion de la NYU en New York. Además, forma parte de la promoción de este año como único representante español del 2020.

La pieza audiovisual de este talentoso valenciano se trata de un videoclip donde incluye aspectos de iluminación, de lo místico, en conjunción con la erupción de la naturaleza y el paso del tiempo, aproximándose a lo ecléctico y estético. 

Fotograma de la pieza audiovisual de Joecar Hanna. Fotografía: Irene Valdés.

Carmen y Nacho Herrando, de la productora ‘Enredo’, regalaron al público un videoclip llamado ‘Vigilantes del espejo’, del grupo musical Triángulo de Amor Bizarro, donde echan la vista atrás para recurrir a películas que rompieron barreras cinematográficas. 

Fotograma de ‘Vigilantes del espejo’, de la productora Enredo. Fotografía: Irene Valdés.

Asimismo, Marco Huertas, quien “ha dirigido algunos cortos que han viajado más que él’’, realizó un híbrido entre un documental etnográfico, la introspección de varios países de Asia y, por otro lado, encadenó la tradición oral, el hecho de contar historias y recuperar otra manera de contar mediante el audiovisual.

Fotograma de la pieza de Marco Huertas, ‘Navras’. Fotografía: Irene Valdés.

La mesa redonda continuó con un breve debate sobre el estado del audiovisual valenciano, en general, y en comparación con otras productoras de otras ciudades españolas como Madrid o Barcelona, en particular. Todos los ponentes coincidieron en que encuentros como La Mutant vienen muy bien para que diversas productoras, de mayor o menor tamaño, se conozcan y se creen sinergias para que, de ese modo, se cree un núcleo donde poder desarrollar un audiovisual más potente.

Boris, por su parte, opinó que es importante que antes de institucionalizar y crear esa unión, era fundamental que hubiera una base creativa y se tengan inquietudes para, así, generar un tejido industrial. Y añadió: “Me gusta pensar que esto no es un sector, sino una escena. Alegrarse por los demás en vez de ver la competencia’’.

Karma, por otro lado, dijo que esa esencia es la de “la germanor valenciana’’, y que hay que ser amigo de la competencia, pero nunca bajar la guardia. “Lo que nos falta es creérnoslo más, tenemos una tendencia a querer hacer esto y menospreciarnos de antemano por lo que pueda pasar’’.

Enric apoyó las palabras de la anterior, añadiendo que “hay gente realmente preparada en todos los formatos, climas y escenarios, y justamente hemos de aprovecharnos de ello y usarlo como incentivo; tenemos que reforzar la competencia. Lo que hay que hacer es sentarse, hablar y no menospreciar nuestra faena’’.

La miembro de Mueveloreina comentó a su vez lo siguiente: “Contextualizando, en Valencia somos cuatro gatos que se conocen, siempre te acabas alegrando por tus compañeros del sector. De hecho, algunos equipos los vas turnando, ya que al final esta red se genera así, los grandes magnates acabarán muriendo, y los que importarán serán los pequeños, con internet, porque somos la generación del compartir, del trabajo que habla por nosotros. En el preciosismo está la costumbre, y ahora tiramos no tanto al continente, sino al contenido». 

Finalmente, Boris cerró la charla dejando patente que a nivel creativo el confinamiento y esta pandemia, en general, han generado una forma de hablar, ha hecho que cada uno creamos proyectos muy guays. “Pero, por poner el contrapunto, mi productora y yo, dedicándonos más a la publi, hemos hecho el mismo spot veinte veces; los que somos creativos y contamos historias las hacemos por las necesidades del mercado, por lo que, en este caso, hemos utilizado imágenes de stick muy parecidas, las mismas cartelas bonitas y con el típico #QuédateEnCasa…Las marcas han acabado haciendo el mismo spot, y eso da bastante de que hablar, da rabia. Cuando no tengo ninguna marca detrás, se me ocurren cosas súper chulísimas, pero cuando he de seguir un guion establecido…’’.

Tal y como expuso una de las organizadoras y coordinadoras del evento, La Mutant reabrió sus puertas y lo hizo de una manera especial, aunque también única, y con mucha fuerza. «Hemos sido el primer teatro valenciano en abrir, introduciendo el audiovisual; dentro de unas semanas continuaremos con danza, después teatro e incluso también nos atreveremos a incluir conciertos en la programación». La Mutant empieza a soltarse, poco a poco.

Irene Valdés

“El nivel de sufrimiento lo tenemos muy bajito”

WebinarsLaNau de la Universitat de València (15 de junio)
Con Paco Roca y Laura Pérez
Moderado por Álvaro Pons
Sábado 20 de junio de 2020

A los ilustradores Laura Pérez y Paco Roca la pandemia, como a todo el mundo, les pilló por sorpresa, aunque lo del confinamiento, en sus respectivos casos, forme parte consustancial de su actividad diaria. Confinamiento, claro está, que al ser de obligado cumplimiento por el estado de alarma decretado por el Gobierno, ha provocado en ellos una especial contrariedad. “No solo los dibujantes, hay muchas profesiones que estaban más habituadas a esto de estar encerrados en casa trabajando. También es verdad que esta situación nos ha sobrepasado a todos, incluso a los dibujantes de comic”, señaló Roca. “Yo no había estado tanto tiempo, lógicamente, sin salir de casa. Pero era como un sueño que, en mi caso, siempre había tenido, de que ojalá el mundo se parase por un tiempo para poder ponerme al día de todas las cosas pendientes”, añadió, quien terminó reconociendo: “Me ha faltado un mes más de cuarentena para ponerme al día con el mundo”.

Laura Pérez también aseguró haber trabajado confinada “desde hace muchos años”, porque su vida en la ilustración y ahora en el cómic siempre ha sido  trabajar “desde casa para cualquier tipo de cliente”. Lo que sí ha echado en falta, subrayó, “es salir a respirar, para descongestionar un poco las ideas. Y he tenido como una satisfacción oculta de decir, qué bien, por fin puedo estar encerrada del todo y no tengo compromisos sociales obligados, que en realidad te quitan tiempo. De manera que he aprovechado mucho estos meses e incluso me ha faltado un poco de tiempo”.

Paco Roca en un momento del WebinarsLaNau.

La Nau de la Universitat de València los reunió el pasado lunes en una nueva edición de WebinarsLaNau, en la que hablaron precisamente de su experiencia durante esta pandemia y del modo en que esta imprevista situación ha podido afectar igualmente al mundo del cómic, conversación que moderó Álvaro Pons, director del Aula de Cómic de la Universitat. “En este tipo de profesiones que tenemos”, abundó Roca refiriéndose a los dibujantes, escritores y demás, “es verdad que hay un poco de locura, en el sentido de que nos apasiona lo que hacemos y nos creamos nuestro propio mundo en el estudio. Lo único que me deprime en muchos casos es pensar que mientras tú estás aquí trabajando, pues igual tus amigos  están en un bar tomando una cerveza o alguno de viaje. Lo bueno de la cuarentena es que sabes que nadie estaba haciendo nada, con lo cual no tenías un sentimiento de malgastar tu vida”.

Laura Pérez, en un momento del WebinarsLaNau.

Paco Roca y Laura Pérez coindieron a la hora de señalar que lo extrañamente vivido seguro que tendrá su traslación a corto plazo en el trabajo de los creadores: “Es difícil abstraerte de la situación que hemos estado viviendo e imagino que todo eso cala en el trabajo que estás haciendo y en el trabajo futuro”, dijo Roca. “Si en esos momentos estás elaborando una historia, como en mi caso, es normal que haya recogido cosas de lo que me estaba afectando, algunas no tan evidentes pero sí relacionadas con la forma en que ves las cosas ahora, que han cambiado y no pueden ser como eran antes. Parecía una distopía, pero de repente era como si estuvieras en una película que ya se había grabado”, apuntó Pérez.

Álvaro Pons, en un momento del WebinarsLaNau .

Álvaro Pons, a modo de reflexión que dio pie a nuevas cuestiones, afirmó que nos hemos encontrado durante esta pandemia “con que el apocalipsis era más un drama doméstico, donde la realidad era la que se imponía en el día a día, en ese confinamiento, cada uno en su casa, y con la realidad de las muertes que ha habido en las residencias. Hemos tenido una experiencia real de eso que antes veíamos en la tele, y la hemos encontrado muy diferente, no por ello menos terrible”. Y se refirió al cómic ‘Arrugas’, de Paco Roca, donde se aborda el problema de la tercera edad, y a “lo sobrenatural” que está en la última obra de Laura Pérez.

“Creo que nos olvidaremos pronto de todo esto, pero quedará la vivencia y veremos de forma diferente determinados temas. Ha sido al menos un buen ejercicio para saber cómo es el comportamiento humano en un momento como éste, aunque quienes hayan vivido una guerra seguro que supera infinitamente este padecimiento que hemos tenido. De manera que pienso que tenemos el nivel de sufrimiento muy bajito en el día a día, más allá, por supuesto, de la gente que ha enfermado, que eso es otra cosa. Los demás nos hemos dado cuenta es que vivíamos muy cómodamente”, explicó Roca.

Portada del cómic ‘Arrugas’, de Paco Roca.

“Toda la ficción que hemos visto hasta ahora está llena sobre todo de acción”, resaltó Pérez, por oposición a la pasividad cotidiana a la que nos ha obligado la pandemia. “Hemos tenido que estar quietos en nuestras casas más o menos cómodamente. Mi tía abuela, que tiene 95 años, me dice que esto es peor que la guerra, porque es invisible. De manera que cada uno sufre su momento de ver que la realidad puede cambiar en cualquier instante. En un futuro, quienes hagan cómics referentes a esto le van a dar una naturalidad o un empuje distinto, en la que a lo mejor no hay tanta acción, pero sí algo más de reflexión, con un enfoque más humano, más realista quizás”.

“Toda esta pandemia ha hecho que todo el mundo se quedase en pausa”, insistió Roca, que dijo no haber tenido la agenda tan despejada desde 2008, porque todo estaba cancelado. “Por otro lado”, añadió, “pensaba que había tenido que venir una pandemia para tener el tiempo en mis manos, aunque la tecnología siempre está por delante y no se puede controlar, y al poco tiempo ya volvía a tener la agenda otra vez llena de charlas y talleres online. De manera que la tecnología nos hace la vida más sencilla, pero también se me ha complicado la existencia con las nuevas tecnologías”. “Muchas historias de cómics se van a ver influenciadas por esta acción directa de la tecnología que tenemos ahora”, apostilló Pérez.

Pons se refirió a lo “increíblemente activo” que ha estado el cómic durante el confinamiento a través de los webcómics en twitter, en Instagram, en Facebook, lo cual ha permitido, a su juicio, impulsar ese cómic digital que existe desde los primeros tiempos de Internet, pero que quizás ha dado ese salto para ser conocido por todo el mundo. “Al comienzo de la cuarentena, la necesidad de comunicarte acabó saliendo por donde sea y, teniendo la posibilidad de la comunicación vía online, ha sido la oportunidad perfecta.”, aseguró Roca, para quien la mayor dificultad, pese a todo, estaba en sacarle un beneficio a todas estas cosas, “porque durante todo este tiempo ha sido el altruismo total, gratis para todo el mundo, y te das cuenta que ha funcionado, pero sacarle beneficio es lo que todavía resulta un misterio. “ Las personas creativas se buscan la vida en el momento en el que estén”, remarcó Pérez. “Ha sido interesante, porque parecían los 80. Todo el mundo se hacía su fanzine, incluso El Víbora ha vuelto rescatando material antiguo. Tuvimos todos la sensación de una hermandad solidaria”, concluyó Roca.

‘Ocultos’, de Laura Pérez.

“Ha habido una generosidad rebosante de los autores a la hora de compartir sus materiales, y de las editoriales. ¿Esto abre la posibilidad de nuevos canales de distribución más allá del papel o el papel sigue siendo todavía demasiado fetiche?”, preguntó Pons. “El papel siempre va a ser un elemento fetiche, pero sí es cierto que mucha gente va a poder disfrutar más del contenido online. Lo importante es que haya difusión de las dos maneras: del digital y del libro, porque si se suman siempre habrá más público”, respondió Laura Pérez. “En la Comunidad Valenciana siempre ha habido una gran cantidad de autores, pero ahora quizás hay un momento de mayor interés por parte de los museos, de las librerías, de la universidad, y aquí se ha dado una confluencia de sinergias mayor quizás que en otros lugares”, señaló Roca.

En este sentido, el autor de ‘Arrugas’ subrayó la importancia que tiene la cultura como “punta de flecha” que sigue a las propuestas de la economía en tanto marca de un país o de una Comunidad. “Primero entra la cultura y luego otras cosas, y a veces se nos olvida eso, el gran valor que tiene la cultura, ya no solo por el dinero que pueden generar los autores, librerías, imprentas, fotomecánica, traductores, sino por la forma de vender un país. Francia y Estados Unidos se han vendido con su cultura y después ya viene todo lo demás”. “El apoyo a la cultura es el apoyo a un sello, a una distinción que tiene un territorio y que tienen unas personas que se dedican a ello. Y en Valencia siempre ha habido una historia impresionante en el terreno artístico”, concluyó Pérez.

Paco Roca y Laura Pérez. Imagen cortesía de WebinarsLaNau.

Salva Torres

“La fanatización provoca la apolitización ciudadana”

‘La pandemia del neoliberalismo y Europa’ (9 de junio)
‘València Thinks Global. Imaginem el futur’
Encuentro online con los filósofos José Luis Villacañas, Nuria Sánchez y Luis Alegre. Moderado por Antonio Ariño
Centre Cultural La Nau Digital
Lunes 15 de junio de 2020

El sociólogo Jesús Ibáñez supo ver, a finales de los 70, la diferencia que había entre el capitalismo de producción, en el que el sujeto y las huellas que imprime a las cosas son barridos, con el fin de que los trabajos y los productos sean meramente intercambiables, y otro capitalismo de consumo, en el que “los hombres y las cosas son átomos insignificantes que se acoplan a los terminales del capital”, valiendo precisamente por esa “disponibilidad y capacidad de acoplamiento”. El neoliberalismo vendría a ser una vuelta de tuerca más a ese acoplamiento, con el beneplácito de un sujeto consumidor que olvida su inalienable libertad para caer en brazos de Morfeo, por simplificar, el dios del sueño.

No es que el capitalismo, y su neoliberalismo posmoderno, sea pernicioso por ese carácter alienante, que ya se dio, y de qué manera, en los regímenes comunistas, sino por su capacidad para llevar al extremo la deshumanización del sujeto, convertido en un objeto más de tan vasta maquinaria industrial y tecnológica. Para hablar de sus peligros y de sus grietas, quién sabe si abiertas de par en par como consecuencia de la pandemia por el coronavirus, La Nau de la Universitat de Valéncia reunió en un encuentro online a los filósofos José Luis Villacañas, cuyo último libro ‘Neoliberalismo como teología política’ (Ned Ediciones) sirvió de telón de fondo de la conversación, Nuria Sánchez y Luis Alegre, bajo el sugerente título de ‘La pandemia del neoliberalismo y Europa’.

José Luis Villacañas, en un momento de su intervención en el encuentro online de La Nau.

¿Por qué el neoliberalismo es una teología política? Porque, empezó diciendo Villacañas, “ofrece a los gobernados una gama de valores que es estrictamente idéntica a los valores de los gobernantes, ofreciendo una estructura de legitimidad. Como toda teología política tiene que estar en condiciones de interiorizar en el seno de los ciudadanos un esquema existencial que podamos considerar como comunidad de salvación”. Lo cual asoció con cierta conciencia de culpa que hace que quien no se adapte a este sistema neoliberal “no es por ningún tipo de razón que pudiera ser superada, sino exclusivamente por su culpabilidad, de manera que las vidas desdichadas o frustradas aparecen como un hecho originario, que no tiene que ser explicado adicionalmente, sino que depende de la propia mala gestión de la vida de quien ha fracasado”.

Como toda teología política, prosiguió Villacañas, “el neoliberalismo tiene necesidad de un otro trascendente, una dimensión sacrificial”, siendo ese otro trascendente “el proceso de acumulación capitalista”. ¿Cuál es la novedad de este sistema?, se preguntó el también autor de ‘Populismo’: “Que no tiene fisura, de manera que la razón instrumental de la economía, que hasta ahora era un simple medio, se convierte en un fin absoluto. Y esto condiciona la vida social de dos maneras: si no te has capitalizado, no puedes entrar en las esferas de acción, y si algo no puede favorecer la acumulación, deja de existir. Por ejemplo: si la sanidad no puede ser atendida por procesos de capitalización, no tienes derecho a la sanidad. Esto significa un estrechamiento de la vida social de índole extraordinariamente novedosa”.

Nuria Sánchez, en un momento de su intervención online en La Nau.

Nuria Sánchez señaló una de las grandes características de este neoliberalismo asimilado por el sujeto como parte natural de su psique: “La ética sacrificial se ha transformado en la ética del sujeto empresario de sí mismo”. Luis Alegre fue un poco más lejos: “El neoliberalismo nos ha robado el alma y lo ha sustituido por una especie de motor mecánico del homo economicus. Y una vez operada esta transformación no se aviene a diálogo”, porque “allí donde cada uno de los individuos nos hemos convertido en una especie de computadora de cálculo maximizador del propio beneficio, ya no hay propiamente diálogo en una dimensión política”.

Según Villacañas, “los límites del neoliberalismo no van a ser automáticos, porque la reactivación del mundo de la vida por la técnica nos puede llevar a mundos virtuales, que pueden evadir los límites medioambientales y, sin embargo, dar lugar a transformaciones ingentes del mundo de la vida que sigan manteniendo las premisas neoliberales, en tanto favorecen el aislamiento, los modos de vida mediados por la técnica, y el principio del placer. O hay militancia contra el liberalismo o los límites de éste pueden ir ampliándose indefinidamente”.

De izda a dcha y de arriba abajo, Alegre, Ariño, Villacañas y Sánchez, en el encuentro online de La Nau.

El neoliberalismo, explicó Sánchez, genera crisis de manera regular y cíclica: “Y la crisis es ese momento de verdad en el que la población se filtra a sí misma: miras en tu interior y te culpabilizas, y consideras que algo has hecho mal en tu plan vital. Pero el neoliberalismo ante la pandemia, cuando la alternativa es la vida o la muerte, recibe una conmoción importante, para la que parece que no tiene cobertura”.

Un mundo de la vida que está bien ordenado desde el punto de vista de la libertad, aseguró Villacañas, genera intensidad de experiencia y variaciones no programadas. Pero esa intensidad de la experiencia, subrayó, “se queda opacada cuando tu forma convencional de relacionarte con el mundo es a través de las dimensiones virtuales”. “Cualquiera que haya estado viviendo bajo el supuesto de que los cuerpos están gozando o están sufriendo, para él es imprescindible regresar al mundo de la presencialidad, sobre todo cuando vemos que solo sobre una vida construida, sobre una práctica de virtualidad, de distanciamiento, de inhibición del cuerpo, cabe pensar que un policía puede tener la rodilla en el cuello de alguien durante nueve minutos. Esta dimensión de insensibilidad del cuerpo, solo se explica desde esta dimensión de virtualidad”, agregó.

Luis Alegre, durante su intervención en el encuentro online de La Nau.

Alegre citó al escritor Oscar Wilde, para referirse a la vida como una obra de arte, lo cual “es, obviamente, todo lo contrario de vivirla como un libro de contabilidad”.

“El espectáculo al que hemos asistido, de abandono de tantas personas en residencias, va introduciendo en el psiquismo social el hecho de que tú te puedes permitir tener un padre o una madre de 80 o 90 años, cuando lo puedes pagar o cuando la Consejería de Sanidad lo puede pagar, y cuando no, pues te quedas sin ellos. Y ese mensaje lo han recibido muchas familias. Y están reaccionando tardíamente, después de que se haya producido el golpe”, resaltó Sánchez.

Portada del libro ‘Neoliberalismo como teología política’, de José Luis Villacañas.

Villacañas se refirió a la sociedad civil que en el fondo, subrayó, “sigue siendo una estructura afín al neoliberalismo, porque es el momento en que unos pierden y otros ganan y eso siempre ha sido la sociedad civil, incluso para Marx. Pero tenemos que encontrar un principio económico que no implique que unos pierden y otros ganan. Lo que ha demostrado la pandemia es que la vida no es así, sino que cuanto más vida pones en algo, más vida produces, más vidas salvas”. Alegre aludió a ese carácter mercantil de la democracia como una de sus principales amenazas. “Al ciudadano le corresponde un concepto de libertad que no es el mismo que el que le corresponde al de consumidor. La ciudadanía ha quedado disuelta a favor de la condición de consumidor, incluso de opciones políticas. También se han roto las relaciones intergeneracionales.

“Se participa en el consumo cuando se entra en un mundo de la vida tecnificado y se entra sin darse cuenta, por eso es tan peligroso. Cuando ves a chicos muy pequeños con su ipad, entran en eso con la vida y depende mucho de los padres que se haga de un modo controlado. Tenemos la sospecha de que la relación del neoliberalismo con la democracia era meramente instrumental y en cierto modo cínica”, señaló Villacañas, “La fanatización de la vida política lleva consigo la apolitización de la inmensa mayoría de los ciudadanos, esto es, lleva consigo una concentración del interés político en los fanáticos. Y la gente medianamente bien dispuesta a una vida común normalizada sale y abandona la escena. Y esto es algo que no debemos permitir; debemos disputarle el espacio político al neoliberalismo”, concluyó.

José Luis Villacañas presentando su libro, por cortesía de Ned Ediciones.

Salva Torres

Carlos Pérez, el hombre museo

“Viaje a Corfú” (Homenaje a Carlos Pérez)
Tour virtual en web de CCCC Cultura Contemporània.
https://www.consorcimuseus.gva.es/centro-del-carmen/exposicions/
Programada hasta el 24 de mayo
(antes de la interrupción por covid 19)

Tal vez no podía ser de otra manera y la posibilidad de visitar físicamente la exposición “Viaje a Corfú” se tuviera que interrumpir debido al cierre de museos por el confinamiento del Covid19. De la misma manera que el propio “viaje” que da nombre a la exposición se quedara a las puertas de poder realizarse.

Una de las vitrinas de la exposición «Viaje a Corfú», con los objetos personales y una fotografía de Carlos Pérez. Foto: MAKMA

“Viaje a Corfú”, nombre que se debe al viaje que estaba planeando Carlos Pérez con sus amigos más íntimos, es un sueño no realizado que se percibe como un guiño propio del sentido del humor, tal vez el penúltimo gran guiño, era hacer dicho viaje a la isla griega que por proximidad y paralelismo, tenía como trasfondo el viaje a Ítaca. Al que le gusta la literatura, Ítaca es una de sus patrias, “la que se ve de lejos”, describe Homero, la que Kavafis define con su poema, “Cuando emprendas tu viaje a Ítaca, pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. No temas a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón” […]

Carlos Pérez tuvo el viaje de vida intenso (1947-2013), museógrafo, pedagogo y autor, fue experto en las vanguardias artísticas del s. XX, y amante del cartel como transmisor así como del concepto libro incluso en su forma como contenedor y continente. Su pasión por el material impreso siempre tuvo como trasfondo una visión especial de lo estético, fuera por grotesco, o bien debido a sus proporciones, o por el sentido del color.

Una de las facetas más desconocidas de Carlos Pérez es la de pintor. Foto: MAKMA

Fue director general de Servicios Sociales (GVA, 1983-86), y en el IVAM ocupó varios puestos en los departamentos de comunicación, o didáctica, o como conservador, o asesor (1989 a 2000), siendo en parte, responsable de los fondos de material impreso, carteles, libros de artista, fotografías y catálogos del citado Museo, desde donde Juan Manuel Bonet se lo llevó al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, (MNCARS) cuando le nombraron director. De allí volvió a Valencia para pasar al MuVIM donde se jubiló. Como amante de las cosas bien hechas, buscaba la perfección y la reflexión, seguramente inspirado por su vocación de logopeda y etapa como pedagogo de niños con problemas auditivos, tiempo en el que diseñó juguetes infantiles inspirado en la lección de Montessori.

Por su espíritu crítico, con toda seguridad, el propio Carlos Pérez no habría concebido la exposición tal cual está dispuesta, (antes del cierre de museos por el covid19 prevista hasta el 24 de mayo de 2020) con una pared repleta de carteles yuxtapuestos que de una forma u otra dan a conocer las exposiciones en las que estuvo detrás (principalmente del IVAM, MCARS y MuVIM), su piano, sus carteles favoritos conforme los tenía dispuestos en su propia casa (extensión del hombre museo que fue), la silla de diseño, un audiovisual que sirve para situarnos ante su perfil, su faceta como pintor, autor, coleccionista, y una vitrina con una foto que evoca con ternura al hombre a un móvil pegado, su último teléfono Nokia, sus gafas, y un par de cuadernos moleskine repletos de notas, cuadernos de bitácora de su travesía por la vida hasta llegar a Ítaca.

Vista de una de las paredes de la exposición en el CCCC Cultura contemporània. Foto: MAKMA

Emotivo acercamiento a un hombre-museo que dejó poso, y al que cuando la República Francesa le condecoró con la medalla de las Artes, se le hoyó decir con su sentido del humor característico: “Esto se lo dan a uno cuando tiene pie y medio ya en el estribo”.

Vicente Chambó

“Las redes funcionan como empresas contaminantes”

#Covid19: Com poden els mitjans sobreviure a aquesta crisi?
Encuentro online con Ignacio Escolar, director de eldiario.es y Javier Alfonso, director de Valencia Plaza
Moderado por Noa de la Torre, presidenta de la Unió de Periodistes Valencians, organizador del encuentro
Jueves 7 de mayo de 2020

A veces las decisiones más complejas, incluso traumáticas, tienen respuestas sencillas. Simplemente se trata de aplicar una racionalidad basada en cuestiones éticas que, como apunta la filósofa Adela Cortina, no tiene por qué ser algo ajeno a la práctica empresarial, sino consustancial a ella. De manera que para responder a la pregunta ¿cómo pueden los medios sobrevivir a esta crisis del #Covid19?, formulada por la Unió de Periodistes Valencians, por medio de su presidenta Noa de la Torre, a Ignacio Escolar (el diario.es) y Javier Alfonso (Valencia Plaza), nada más sensato, por extraño que parezca en el seno del capitalismo, siempre que le añadamos el apellido de salvaje, que aplicar la receta formulada por Escolar.

“En el caso de eldiario.es nosotros hemos encontrado una respuesta a cómo sobrevivir a esta catástrofe. Estamos pasando en la parte publicitaria igual de mal que todos los medios, porque en el momento que se para la economía, se para el consumo y se para la publicidad, y la publicidad es una de las fuentes de ingresos de los medios, pero en nuestro caso hemos encontrado una tabla de salvación enorme en nuestros lectores”. Pero la cosa no queda ahí, sino que Escolar, en el encuentro online organizado por la Unió, prosiguió: “Hicimos un llamamiento a los lectores y la verdad es que nos han respondido de una manera excepcional, hasta el punto en que estamos en una situación muy rara para la mayor parte de los medios, porque hemos pasado de 35.000 socios suscriptores que teníamos a 1 de enero de 2020, 36.000 cuando arrancó la pandemia, a tener ya más de 53.000”.

Ignacio Escolar en un momento del encuentro online. Foto: Makma.

Como si estuviera siguiendo el eco de las palabras de Cortina en su libro ¿Para qué sirve realmente…? La ética (“si no tomamos nota de lo cara que sale la falta de ética, en dinero y en dolor, el coste de la inmoralidad seguirá siendo imparable”), Escolar fue desgranando aún más su respuesta: “Antes de que empezara esta crisis el ingreso de la publicidad era de alrededor de dos tercios frente a un tercio de los lectores, y con esta situación hemos conseguido probablemente que vayamos a pasar a tener un modelo en el que más o menos la mitad dependa de la publicidad y la otra mitad dependa de los lectores. De manera que no vamos a aplicar ningún ERTE, ni ningún despido. Hemos recortado sueldos pero solamente del equipo de jefes, de los directivos de la redacción, entre un 10 y un 30% en función del sueldo de cada uno, y se ha congelado el reparto de cualquier tipo de dividendo entre los accionistas”.

Para Alfonso, la respuesta a la pregunta de cómo se puede sobrevivir a la crisis, pasa por hacer buen periodismo. “Es verdad que hemos visto que se puede sobrevivir no haciendo periodismo o haciendo mal periodismo, pero quiero pensar que eso no tiene mucho recorrido. Nuestra empresa lo que ha hecho ha sido suspender los planes de expansión que había, pero el periódico se mantiene sin ningún recorte, ningún ERTE. La premisa fundamental es que el producto es el periodismo, la información, y si olvidamos esto estamos hablando de otro tipo de negocio”.

Javier Alfonso en un momento del encuentro online. Foto: Makma.

Con respecto a la cuestión planteada por Noa de la Torre, en calidad de moderadora del encuentro digital, de si la crisis causada por el coronavirus va a traer cambios en los modelos periodísticos, Escolar fue taxativo: “Yo sí creo que esto va a suponer un cambio en la manera en que se consumen los medios de información y la manera en que se financian. Cualquier periódico digital que esté informando sobre el coronavirus ha notado que el consumo de información en Internet se ha disparado. Normalmente las cifras de eldiario.es en un día normal está en un millón de usuarios únicos, más o menos. Estos días hemos estado en cuatro millones, cuatro veces más. Y esta multiplicación por tres o por cuatro es lo que estamos detectando casi todos los periódicos”.

“Yo creo”, continuó diciendo, “que es un aprendizaje muy rápido para mucha gente que le había costado llegar a Internet y tengo dudas de si a la vuelta del confinamiento eso se mantendrá. Lo más probable es que sí y que pegue un escalón mayor en esta transformación en la que llevamos ya varios años de la prensa escrita en papel a la prensa en digital”, lo cual afectará igualmente al modo de practicar el periodismo. “Yo defiendo que cuando tu objetivo fundamental, por un lado, es conseguir un medio creíble para tus anunciantes y para tus lectores, y por otro lado, cuando tú piensas en qué tipo de periodismo tienes que hacer para que la gente te pague, pues es evidente que no sirven los gatitos o las Kardashian. Cuando vas a por la audiencia creo que el tipo de periodismo que haces es peor que cuando vas a la calidad”, subrayó.

Medios digitales e impresos. Foto: Makma.

Escolar puso especial acento en el tipo de publicidad insertada en los medios, porque dibujaba a su vez el perfil del propio medio. “Lo que más se te está hundiendo es la publicidad a volumen: yo tengo tantas páginas vistas y te las vendo al peso. La manera de vender publicidad un poco mejor es que tu medio sea creíble, influyente, leído, veraz y que está haciendo las cosas bien. Si un anunciante quiere comprar publicidad al peso, los medios de comunicación somos cada vez peor negocio. Es mucho más barato comprarlo al peso en Youtube, mucho más barato”. De ahí que su medio ofrezca al anunciante “una cosa muy diferente, y es que la gente confía, si somos un buen medio, en lo que estamos ofreciendo y haciendo como periodistas. A largo plazo, cuando pasemos este bache, lo que nos va a dejar es un ecosistema de medios más sano, en el sentido de que la recompensa por hacer buen periodismo, y no volumen y páginas vistas, va a ser mayor”.

Las crisis, resaltó Alfonso, “siempre traen cambios y venimos ya de uno que se produjo en 2008. Nuestro periódico es local y no puede aspirar a tener una masa crítica de lectores de suscripción muy grande, porque en la Comunidad Valenciana hay cinco millones de personas y los que están dispuestos a pagar por leer el periódico son muchos menos y no te pueden sostener una redacción”. De manera que su modelo, puntualizó, “es dar solamente información de calidad e información propia. Es un modelo en el que al final lo que queremos es que el anunciante confíe en que su anuncio va a salir junto a una información de calidad”.

Medios digitales e impresos. Foto: Makma.

Con respecto a las ayudas públicas a los medios de comunicación, Escolar mostró sus dudas con alguna salvedad: “No pueden convertirse en una herramienta de control de los medios de comunicación. Es decir, que el Gobierno, sea del signo que sea, utilice ese dinero para regar a medios afines y castigar a los críticos. Yo he defendido siempre que los gobiernos tienen que tener publicidad pública, porque es un servicio útil para la sociedad y en algunos casos campañas de publicidad que ponen las administraciones, no es que sean necesarias es que salvan vidas, como publicitar el cinturón de seguridad o que hay un teléfono de atención a las víctima de la violencia machista. Pero me preocupa la manera en que se reparte ese dinero público, porque cada vez que quieres investigarlo se convierte en top secret”.

El Gobierno, según Alfonso, debería “arbitrar algunas ayudas que no sean para sostener un medio, porque ahí se rompe la independencia. Simplemente se trata de arbitrar una fórmula objetiva de subvención vinculada al número de periodistas fijos, de manera que esa plantilla no se pudiera reducir en equis tiempo. Esa subvención pequeña permitiría asegurar unas plantillas de periodistas, de manera que ni la empresa ni los propios periodistas estén temiendo que se vaya a caer esto por una crisis o un bajón. Lo que pasa que los gobiernos no quieren un reparto objetivo, sino hacerlo a su gusto porque pagan favores o voluntades”.

Noa de la Torre, moderadora del encuentro online. Foto: Makma.

Sobre la influencia que ejercen las grandes empresas tecnológicas, como Google o Facebook, en la práctica periodística, Escolar sí vio ahí un problema, “porque las redes sociales están funcionando como empresas contaminantes, que en lugar de difundir información, difunden desinformación, y creo que es uno de los problemas que tenemos en los medios”. Aunque introdujo después un importante matiz: “Para mí también es en parte culpa de los propios medios. Nosotros hacemos periodismo, hacemos titulares para lectores no para los algoritmos de búsqueda. Y en el momento en que tú construyes modelos de negocio basados en los algoritmos de búsqueda de Google o de Facebook, te conviertes en rehenes de esas empresas tecnológicas”.

“Para la distribución de noticias, las redes sociales obviamente son importantes, pero creo que no hay que desbaratar el modelo de información y de periodismo que tenemos. En cuanto a su influencia, es verdad que mucha gente entra a través de Facebook y Google, canibalizando un poco el tema de la publicidad, y ha habido choques importantes con las empresas periodísticas. Confío en que ese poder que están adquiriendo no sea omnímodo”, concluyó Alfonso.

Salva Torres

“Vivimos en una satisfacción masoquista de la fragilidad”

¿Merece la pena tener alma? Por Gregorio Luri
Conferencia Zoom
Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno
Jueves 30 de abril de 2020

Gregorio Luri, autor entre otros de El proceso a Sócrates, La escuela contra el mundo o La imaginación conservadora, aprovechó estos días de cuarentena, de la mano de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, para hablar sobre el alma. Un tema nunca mejor traído que ahora cuando, al hilo de la metáfora platónica del cuerpo como cárcel del alma, estamos sintiendo el encierro como prisión no sabemos si para el espíritu aludido o para ese cuerpo que, en los tiempos que corren, apenas se detiene a pensar acerca de esa extraña instancia interior de la que habla Luri. Lo hizo lógicamente online, arrancando con esta insoslayable cuestión.

“¿No es asombroso que en medio de una pandemia de coronavirus nos juntemos aunque sea virtualmente alrededor de 500 personas para hablar del alma? A algunos esto les parecerá sin duda una excentricidad propia de anticuarios. Intentaré forzarme por demostrarles que no les falta razón, ya que quienes nos negamos a ocultar nuestra alma tras el sujeto, el yo o el cerebro somos una panda de descontemporáneos, pero orgullosos porque creemos que nadie que pretenda mirarse a sí mismo sin vergüenza ni temor puede prescindir de su alma”.

Foto: Makma

Luri comenzó por citar las tres características morfológicas específicas que, a su juicio, definen a los seres humanos y que nos permiten entender por qué no hay sustituto para la relación cara a cara. “Primera: somos los únicos seres vivos a los que se les enrojecen las mejillas. Segunda: no poseemos un dominio tan completo de nosotros mismos como para permitirnos fingir algo tan elemental como una sonrisa sincera. Y tercera: nuestra mirada siempre nos delata, porque la esclerótica blanca alrededor de la córnea le permite al otro seguir la dirección de nuestros ojos y saber si le prestamos atención”.

De ahí que dijera que cuando hablamos cara a cara “nos estamos exponiendo, porque nuestro rostro, a diferencia de nuestras palabras, dice siempre la verdad sobre nosotros mismos”. Y expresó, por ello, que había “razones de peso para querer alejarnos de los caraduras, de los caras de cemento, de los caras de póker, de los descarados, de los que tienen dos caras, y preferir a los que van a cara descubierta, porque solo estos asumen el riesgo de que se les caiga la cara de vergüenza. Y no es un riesgo menor”.

Obra de Carlos Saura. Foto: Makma

Luri, que prefiere la pedagogía a la pedantería, se preguntó a continuación por lo que significa sentir vergüenza. “Nuestras mejillas es el lugar donde nuestra alma se asoma con más claridad a los ojos del otro. Pues bien: sentimos vergüenza cuando descubrimos que estamos por debajo de nuestras posibilidades, mientras que nos sentimos orgullosos cuando percibimos que estamos a la altura de nuestras posibilidades más altas”. La vergüenza sería, por tanto, “el reconocimiento de nuestra responsabilidad en la contaminación de algo bello”, que Platón, dijo, coloca del lado de lo justo, de la armonía o la mesura. Y añadió: “Ninguna cultura ha pretendido nunca dignificar la envidia, porque disgrega, enfrenta, corrompe. Por eso el pulso moral de una sociedad se mide por la altura de sus ejemplos de verticalidad anímica”.

Y fue entonces cuando Gregorio Luri echó mano de algunos de esos ejemplos, empezando por el que tuvo lugar durante las Cortes de Cádiz, cuando los ciegos de esta ciudad recitaban por calles y plazas romances ensalzando las victorias militares españolas en la Guerra de la Independencia. “Juan Nicasio Gallego, uno de los diputados, le preguntó a uno de estos ciegos: ¿Es que los franceses no tienen victorias? Y el ciego, dando una lección de filosofía política, contestó: Sí señor, pero las cantan los ciegos de Francia”. De ahí que Luri se preguntara: “¿Si no cantamos nosotros nuestras hazañas, quién nos las cantará? Pobre pueblo el que necesita héroes, clamaba Bertolt Brecht, sin darse cuenta que el más pobre de los pueblos es el que ni tiene héroes, ni los echa en falta”.

Fotograma de ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Luego, el autor de El valor del esfuerzo, se centró en la controversia de Valladolid acaecida en 1550-51, “donde el humanismo saltó de los libros a la política efectiva, a los hechos, al hombre de la calle”. Lo que sucedió en Valladolid, dijo, no fue una excepción en la España del siglo XVI, explicándola acto después: “Lo que allí ocurrió fue que el emperador Carlos I hace algo sorprendente, inédito hasta entonces e irrepetible después”, como fue  “el reconocer que no puede gobernar si no le asisten razones, y que esta razón tiene más autoridad que sus ejércitos. No ha habido en la historia otro gesto que desautorice con más fuerza a Maquiavelo”.

Carlos I, según Luri, lo que hizo fue mandar “explícitamente detener todas las guerras en América para someter su autoridad imperial al arbitrio de la razón y, para que ésta se muestre libremente, convoca a Bartolomé de las Casas y a Juan Ginés de Sepúlveda en Valladolid pidiéndoles que le ofrezcan razones para decidir si era justo hacer la guerra a los indios de América y aclarar qué riesgos había”, y aquí citó literalmente, “para las personas de los indios y para la conciencia del rey”.

Fotograma de ‘Andrey Tarkovsky. A Cinema Prayer’, de Andrey A. Tarkovsky

“Se me podrá decir con razón que la conquista, a pesar de las leyes de indias no siempre estuvo a la altura de este gesto, pero lo que importa es que el gesto está ahí. La conclusión es obvia: si  nuestra historia nos proporciona ejemplos de esta altura y nosotros no se los transmitimos a las nuevas generaciones, es que no acabamos de entender que toda institución es una institución moral y que si no se orienta por lo más alto, se orienta entonces por lo menos alto”, resaltó.

Lo que pretendía con este ejemplo era, según sus palabras, “el de iluminar racionalmente la cuestión del alma”, agregando después: “Si disponemos de ejemplos que nos enseñan a volar alto, por qué andamos tan pendientes del vuelo de las gallinas y no del de las águilas. El criterio que hemos buscado en los últimos años para evaluarnos no es el de los ejemplos más altos, sino un criterio horizontal. Lo importante, al parecer, no es que seamos racionales, porque eso crea diferencias, sino sensibles, capaces de sufrir, que eso nos iguala”.

Imagen de ‘Abstracions Urbanes’. Fotografía de Pedro Hernández.

El resultado a su juicio es que “el animal político y los ejemplos que tiraban de él hacia lo alto, está siendo sustituido por el animal terapéutico y los ejemplos que lo igualan. Lo que nos preocupa cada vez con más intensidad no es la aspiración a la vida buena, sino la vida indolente. Vivimos por primera vez en la historia en una singular satisfacción masoquista de nuestra fragilidad, que nos autoriza a creer que para adquirir protagonismo políticamente los demás no han de tener en cuenta nuestras virtudes, sino nuestras heridas”.

Por alma Luri entiende “aquella instancia en la cual lo mejor que podemos llegar a ser se dirige a la inercia de lo que somos”. Tener alma, continuó diciendo, “es disponer de una interioridad en la cual algo alto nos reclama, mientras la inercia de algo bajo nos retiene”. Y concluyó: “Allá quien quiera reducir su pensamiento a neuronas y su cuerpo a física y química, pero permítanme animarles a aspirar a ser portadores de una dignidad que se muestra en la posibilidad de trascenderse a sí mismos guiados por la elección de lo más alto”.

Gregorio Luri en un momento de su Conferencia Zoom. Foto: Makma

Salva Torres

Pequeños suspiros para pájaros enjaulados

Cosas de la cuarentena
Actividades
Regalos, generosidad, creativos
Valencia, abril 2020

Calles vacías; silencios interrumpidos por ambulancias, por camiones de recogida de desechos o animales que se adueñan de zonas que antes eran frecuentadas por personas ¿dónde estamos? A las 8 de la tarde se nos escucha en los balcones aplaudiendo a los sanitarios, reivindicando por aquello que creemos justo o cantando canciones como “Resistiré” del Dúo dinámico. Pero luego, ¿qué es de nosotros?

Plaza de la Virgen, 16 de Marzo.
Foto de Irene Marsilla

Estamos entre cuatro paredes, sintiéndonos como pájaros enjaulados, sin llegar a imaginar la magnitud de esta pandemia y el impacto que va a suponer. No obstante, lo que podría haberse convertido en un confinamiento de infierno, algunos han logrado decorarlo de la mejor manera posible: juegos de mesa, libros, películas, videollamadas, deporte, gastronomía, visitas a museos a través de las redes sociales… ¡No podemos parar! Aunque hemos conseguido pausar el mundo, nuestra mente es una máquina continuamente en movimiento.

Foto de RTVE. «Yo me quedo en casa»

Y para que esta máquina se sienta bien, necesitamos liberar endorfinas. Así es como nuestros artistas musicales se adelantaron y crearon festivales a través de redes sociales, logrando desterrar el aburrimiento por un tiempo.

Muchos de estos artistas tuvieron que cancelar sus conciertos, pero su amor por la música y el público no cesó, demostrándolo con la creación Yo Me Quedo en Casa Festival, Cuarentena Fest, Mantita Fest, Inner Sessions, Canción a domicilio, Festival Vuela… Fueron festivales que otorgaron un pequeño respiro con conciertos nunca antes vistos: el público colocaba en sus mesas portátiles y móviles, cogía una cerveza de la nevera, quedaba con sus amigos y escribía a los artistas sentados en sus casas, que reían, cantaban, tocaban y contestaban a los comentarios.

Después de dos semanas, la cuarentena aun no ha terminado, y queda mucho para poder volver a la normalidad. Mientras tanto, ¿seguirán los artistas ofreciéndonos pequeños brotes de felicidad?

El renacer de Humboldt, por Nuria Rodríguez

‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar. Nuria Rodríguez
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Carrer de la Universitat, 2, 46003 València, Valencia
Hasta el 10 de mayo 2020

El proyecto expositivo titulado Sistema Humboldt. Pensar/Pintar, fue inaugurado hace unas semanas por Nuria Rodríguez, cuya labor se basa en la práctica de la pintura, que entiende como «un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza, que se reconstruyen en escenarios y situaciones ficticias, en las que cada fragmento importado “actúa” como ingrediente escénico, contribuyendo en su interacción con insólitas fusiones y significados».

La artista valenciana ha realizado varias exposiciones individuales “Cronologías del azar” (2017),“Historia Natural, la colección infinita” (2016), “Historia Natural [tomo XXIII]”, (2015),“El desorden de las cosas. [Pensar, mirar, pintar],” (2014), “Álbum, Atlas, cuadernos de notas,” (2010). Esta vez rescata la figura del ilustrado y explorador Alexander von Humboldt (1769- 1859).

Vitrina con objetos de todo tipo situadas en una mesa de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

La exposición se presentó en La Nau con las intervenciones del vicerrector de Cultura y Deporte, Antonio Ariño, quien señaló que “Humboldt es el científico por antonomasia en el ámbito de la naturaleza, el inventor del concepto de naturaleza tal y como lo entendemos en la actualidad, una idea científica y poética al mismo tiempo”.

Así pues, la muestra se organizó, según destacó Ariño, «aprovechando que es el año del 400 aniversario de la invención del método científico definido por Francis Bacon y que permite descubrir al “posiblemente primer explorador no colonizador de la historia”, cuyo legado está, en la actualidad, ante retos como la emergencia energética o la crisis climática».

Vitrina y pared de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

En la figura de este naturalista prusiano se agruparon todos los saberes científicos desde una mirada que fusionaba ciencia y arte. Geógrafo, cartógrafo, geólogo, vulcanólogo, sociólogo y botánico, inicia los primeros pasos de lo que hoy conocemos como climatología, estadística y economía política. Recientemente también se le atribuyen reflexiones y alarmas sobre el cambio climático y la biodiversidad.

Vitrina con un libro de Humboldt de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

Bajo esta premisa, la artista Nuria Rodríguez propone un diálogo entre su obra y las colecciones patrimoniales. Las inquietudes e incógnitas de la producción actual de la artista han encontrado en la infinita aptitud de búsqueda de Humboldt un referente histórico fundamental. 

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Principalmente me ha interesado mucho indagar sobra la figura de Alexander von Humboldt por algunos motivos como es el de la figura del explorador/naturalista/científico que sale al encuentro de las cosas para comprenderlas, para obtener una respuesta a las incógnitas que la propia experiencia le plantea».

En segundo lugar, Nuria Rodríguez dejó patente que ese «deseo para ir hacia» se larva en la infancia y juventud a partir de las lecturas que realizó y la formación que recibió de sus preceptores, ya que uno de ellos hizo una versión para niños y jóvenes sobre el libro de Robinson Crusoe de Defoe. Otra anécdota interesante que recalcó sobre Humboldt fue su visita al jardín botánico de Berlín cuando vio las palmeras y que, a partir de ese instante, quisiera ser botánico.

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Pero lo más sorprendente y el motivo de mi elección como compañero de expediciones para que mis reflexiones acaben en pintura, fue conocer que estuvo en Valencia y visitó lugares como el Convento Santa Tecla y la Catedral de Valencia, donde realizó mediciones barométricas que le ayudaron a realizar un estudio comparado de la geografía de la península. También visitó el Grao de Valencia, el Teatro Romano de Sagunto y pernoctó en una fonda situada en la calle de la Paz, muy cerca de la Nau, institución que acoge la exposición’’.

“Por otro lado, he conseguido encontrar fuentes bibliográficas que certifican que su hermano Wilheim, quien funda en Alemania la universidad moderna, también estuvo en La Nau y se reunió con el rector Vicente Blasco, además de estar en la antigua biblioteca de la universidad. Asimismo, me interesó mucho el hecho de que Alexander von Humboldt hiciese un recorrido a pie por el Mediterráneo y que estas impresiones las dejase registradas en su diario, junto algunas cartas que envió desde Madrid a sus corresponsales’’.

Pared de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Todo esto que te cuento me ha servido para poder pintar, toda esta expedición personal que he realizado es mi manera para acceder a la pintura, a los objetos que colecciono y archivo, es mi manera de acercarme al mundo para interrogarlo, y toda esa tarea para comprenderlo se trasforma en una geografía de los hallazgos, de los encuentros casuales que ayudan a reflexionar sobre las claves del momento actual: el paso de lo analógico a lo digital’’.

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

«La figura de Alexander von Humboldt me ha servido de nexo para poder seleccionar las piezas de las colecciones científicas de la universidad, un relato que me ha ayudado para tratar de componer una narrativa comprensible al espectador que con curiosidad quiere acercarse al proyecto».

Vitrina con un libro de Humboldt de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

«La pintura, junto al dibujo, los objetos y los collages audiovisuales instalados como si fuera un gabinete de curiosidades del siglo XXI  es la manera que tengo de plantear como clasificamos, archivamos el mundo y sus derivas en el intento de formalizar un atlas de lo imposible», concluyó la artista.

Irene Valdés

SET ESPAI D’ART y sus actividades

SET ESPAI D’ART
Plaza Miracle del mocadoret
46001 Valencia (Spain)

SET ESPAI D’ART participó en la feria JUSTMAD, que tuvo lugar entre el 27 de febrero y el 1 de marzo, con una propuesta centrada en la sostenibilidad, con los artistas Cristina Almodóvar (Madrid, 1970), Chingsum Jessye Luk (Hong Kong, 1982) y Janek Zamoyski (Varsovia, 1978).

Fotografía frontal de JUSTMAD

En el marco de EX6, 6ª muestra de arte electrónico y experimental, nos encontramos con la exposición «E scap ES» en la Sala de José Luis Sampedro del Centro Cultural Galileo, Madrid. Dentro de ella, hasta el 15 de marzo, está la obra «Les Dessins Automatiques» de Rubén Tortosa, comisariada por Nilo Casares. La instalación guarda relación con los dibujos de André Masson de 1925, y surge por la mirada de la máquina, quien registra y dibuja las siluetas sobre la pared.

Detalle de la instalación de Ruben Tortosa

Por otra parte, Alberto Gil Cásedas participará en la exposición «Escrituras ácratas» que se sitúa en el Centro Párraga, Murcia. Se trata de un proyecto comisariado por Teresa Calbo que gira en torno al lenguaje, los modos de decir y el sentido del discurso. La exposición se inaugurará el 13 de marzo y finalizará el 31 de mayo.

En SET SPAI D’ART, hasta el 28 de marzo, está la exposición «Diálogos en equilibrio» de Leo Matiz y Lukas Umi, comisariada por Rosa Ulpiano. Aquí se establece un diálogo entre dos miradas diferentes en espacio y tiempo, ambas en equilibrio dentro del paradigma indisoluble de una misma realidad: la abstracción.

Fotografía de la exposición «Diálogos en equilibrio»

Por otro lado, Cristina Almodóvar participa en la exposición «Herbarios imaginados. Entre el arte y la ciencia», que tiene cabida hasta el 31 de marzo en el Centro de Arte Complutense, Madrid. La muestra, comisariada por Toya Legido y Luis Castelo, reúne la obra de 25 artistas contemporáneos relacionada con la botánica y establece un diálogo con los fondos de los museos científicos de la Universidad Complutense de Madrid.

En Segovia, en el Palacio Quintanar, hasta el 19 de abril, la exposición «Esto no es un cartel» reúne una selección de 170 carteles y un centenar de esculturas que componen una muestra del desarrollo creativo de Isidro Ferrer a lo largo de veinte años.

En México, concretamente en el Centro Cultural de España, Ana H. del Amo participa en la exposición «La cuestión es ir tirando», comisariada por Ángel Calvo Ulloa. La muestra reúne el trabajo de 27 artistas imprescindibles dentro del panorama actual de arte contemporáneo español y podrá ser visitada hasta el 24 de mayo.

El Santo Grial, anhelo de nazis y mafiosos

El rastro del Grial
Jueves 20 de febrero del 2020
19:00 horas
Futurama Comics
c/ Guillén de Castro, 53 de València

Después de aquella tarde tan especial del 6 de febrero en la librería Bartleby de València, después de la intensidad de tres presentaciones en librerías de Aragón tales como Masdelibros en Huesca, Oroel en Jaca y Taj Mahal en Zaragoza, se presenta ahora «El rastro del grial» en Futurama, la mítica tienda de cómics sita en València.

Ilustración de Jaime Carañana, perteneciente al cómic «El rastro del Grial»

Tanto Abraham García como encargado de escribir el guión y Jaime Carañana como dibujante han visto culminada su flamante obra en la editorial GP ediciones. Es en esta cita cuando tendremos una grandísima oportunidad de escuchar a los dos autores sobre los entresijos de un cómic cuya repercusión va en aumento día tras día, y por supuesto de comprarlo.

Abraham García y Jaime Carañana, firmando ejemplares de «El rastro del Grial»

Recordamos que el Santo Grial es uno de los mayores enigmas de la Humanidad y que no son pocos los que lo han buscado. «El rastro del Grial» trata de dos aventuras en diferentes épocas de tiempo pero ambas relacionadas con la reliquía del Santo Cáliz. La primera de Marc Lombard abuelo, como miembro de La Resistencia francesa y colaborador antifranquista en España, y la segunda de Marc Lombard nieto, un arqueólogo asesor de anticuarios y museos.

Cartel de presentación en Futurama Records, con la portada de «El rastro del Grial»

Entre oscuros deseos nazis que lo buscaban pensando que podrían aumentar su poder, entre amores antifascistas, entre colaboraciones alemanas y españolas, entre coleccionistas y mafiosos con pocos miramientos se centra una obra altamente recomendable cuya trama discurre en diferentes lugares como Jaca o el centro monumental de València. Y todo con sabor a los cómics clásicos.

Juanjo Mestre