Ready Player One: La realidad existe

Ready Player One, de Steven Spielberg
EEUU, 2018

Steven Spielberg en su última película, ‘Ready Player One’, corrobora las ideas que el filósofo francés Jean Baudrillard expuso en 1987 en su libro ‘Cultura y simulacro’: “El mundo entero ya no es real, sino que pertenece al orden de lo hiperreal y de la simulación. No se trata ya de interpretar falsamente la realidad (ideología) sino de ocultar que la realidad ya no es necesaria”.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

‘Ready Player One’ narra una historia distópica ambienta en 2045. En esa sociedad, los ciudadanos están la mayor parte del tiempo conectados a una omnipresente y omnipotente realidad virtual llamada OASIS, controlada por una corporación multinacional sin ningún tipo de escrúpulos éticos para  conseguir los máximos beneficios en Bolsa.

‘Ready Player One’ tiene, como toda película de ciencia ficción, una mirada visionaria sobre el presente. La historia coloca la lupa sobre la reciente y potente industria de entretenimiento de realidad virtual y deja entrever una posible y probable consecuencia social: los ciudadanos de esa sociedad virtual han dejado de ser los sujetos políticos de la Modernidad y los sujetos consumidores de la Posmodernidad, para ser sujetos jugadores de una cultura “hiperreal y simulada” donde, obviamente, “la realidad no es necesaria”.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

OASIS no es solamente un complejo mundo virtual de videojuegos y diversas redes sociales, sino un espacio, como literalmente su nombre define, de tregua, de evasión para las penalidades de la vida.  OASIS es la única realidad posible. Una realidad virtual donde cada ciudadano vive atrapado en la simulación imaginaria de su avatar. Y, por tanto, nada sabe del dolor, del placer que se inscribe en el cuerpo real.

‘Ready Player One’ es una reflexión integradora, nada apocalíptica, sobre la realidad virtual, en general, pero en particular sobre los videojuegos. Un nuevo formato de entretenimiento y de espectáculo, principalmente disfrutado por adolescentes y jóvenes. Por eso, Spielberg crea la narrativa y la estética de la película pensada para ese público.

‘Ready Player One’ es un relato de iniciación, donde el protagonista debe recorrer, apoyado por amigos, un arduo camino virtual hasta adquirir el conocimiento que le permita aprender a discernir entre la experiencia real -aquella que hace huella, marca en el cuerpo- y la experiencia virtual –aquella que hace apariencia en el cuerpo.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Fotograma de Ready Player One, de Steven Spielberg.

Begoña Siles

Cine político dirigido por mujeres en la SGAE

III sesión del ‘Ciclo de cine político dirigido por mujeres’
Sala SGAE Centre Cultural de València
Blaquerías 6, Valencia
Jueves 19 de abril de 2018 a las 18:30

La tragedia de los refugiados que huyen de la pobreza o la guerra, y la lucha por la memoria histórica y la justicia en Argentina, son los dos ejes sobre los que gira la tercera sesión del ‘Ciclo de cine político dirigido por mujeres’ de la Fundación SGAE. El jueves 19 de abril, a las 18:30, la Sala SGAE Centre Cultural de València (C/Blanquerías, 6) acogerá la proyección de las películas documentales ‘Los sueños de Idomeni’, de Amparo Climent y Héctor Melgares, y ‘Tiempo suspendido’, de Natalia Bruschtein. La entrada es gratuita.

Esta muestra de cine político dirigido por mujeres es una iniciativa del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana, a través de la Fundación SGAE. Su objetivo es contribuir a visibilizar el trabajo de las mujeres del audiovisual, un cine “comprometido y diverso, transformador y transmisor de ideas”, en palabras de la directora del ciclo, Ana Laura Díaz.

En 2016, Europa cerró la frontera de Grecia con Macedonia. Miles de personas de diversas procedencias (sirios, afganos, iraquíes y kurdos, en su mayoría) quedaron abandonadas a su suerte, durante meses, entre las vías del tren de la Estación de Idomeni (Grecia). Muchas de ellas eran mujeres embarazadas y niños que huían del horror de la guerra. Amparo Climent y Héctor Melgares quisieron documentar la tragedia y dejar constancia de la pésima situación de los refugiados en este campamento de Idomeni. El resultado es ‘Los sueños de Idomeni’, película con la que han querido también rendir homenaje a la valiente y generosa labor desempeñada por centenares de voluntarios que durante un tiempo aparcaron sus vidas para ayudar a las personas refugiadas en la frontera de Idomeni.

SGAE. MAKMA

‘Los sueños de Idomeni’ sigue la estela de ‘Las lágrimas de África’, anterior largometraje de Amparo Climent en el que retrató el sufrimiento de los inmigrantes subsaharianos en su intento por llegar a Europa a través de la valla de Melilla. El documental ha sido seleccionado en diversos festivales y, además de sumar seis candidaturas en los 31º Premios Goya (2017), ha sido premiado en festivales como el 9º Cine Visible de Bilbao o el IV Luna de Cortos de Orbigo.

Artista multidisciplinar, actriz y realizadora, la valenciana Amparo Climent ha desarrollado una intensa actividad en los ámbitos del cine, el teatro y la televisión. Ha firmado los largometrajes documentales ‘Las lágrimas de África’ (2015) y ‘Los sueños de Idomeni’ (2016). Ha realizado también diversos cortometrajes, como ‘Recuerdos en el jardín’ (2015) o ‘El sueño de Mirelle’ (2014). Como autora dramática, ha escrito numerosos textos; entre ellos, ‘El último destello’, con el que obtuvo el Premio Agustín González de Teatro en 2011. Por su parte, Héctor Melgares ha dirigido más de una decena de cortometrajes, como ‘Le visage: The window’ (2018), ‘Sweet dreams’ (2017) o ‘Mental’ (2015). Como actor, ha participado en series de televisión (‘Cuéntame’ o ‘José Mota presenta’) y un buen número de cortometrajes. Ha trabajado también en teatro; de hecho, en 2015 la Unión de Actores le reconoció como actor revelación por su trabajo en ‘Calígula’.

Contra la amnesia de la historia

En ‘Tiempo suspendido’, la cineasta argentina Natalia Bruschtein propone una reflexión sobre el tiempo y la memoria a partir de la figura de su abuela Laura Bonaparte. Dedicada profesionalmente a la psicología, Bonaparte fue también una conocida activista por los derechos humanos tras sufrir la desaparición de varios familiares (entre ellos, tres hijos) durante la dictadura que azotó Argentina entre 1976 y 1983. Fallecida en 2013, fue una de las integrantes de la organización Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. La película ‘Tiempo suspendido’ relata su lucha a favor de la justicia y contra el olvido de los crímenes de Estado en Argentina, pero también la pérdida de su propia memoria, algo que, de algún modo, le permitió desprenderse del dolor y despedirse de la vida sin sentir que traicionaba a la familia que perdió.

SGAE. MAKMA

Desde su estreno en 2015, en la sección oficial del 30º Festival Internacional de Cine en Guadalajara (México), donde obtuvo el Premio Especial del Jurado Iberoamericano, el Premio FIPRESCI y una Mención Especial del Premio Mezcal, el documental ha sido seleccionado para su proyección en más de medio centenar de festivales y muestras internacionales de más de veinte países. Durante ese trayecto, ha recibido más de una docena de reconocimientos; entre otros, el de Mejor Largometraje Internacional en el Festival Ícaro de Guatemala, Mejor Largometraje Documental en el 45 International Student Film Festival de Alemania, la Placa de Oro del Chicago International Film Festival y el Premio al Mejor Documental del Budapest International Documentary Film Festival.

A propósito de la Mención Especial que le otorgó el Festival Internacional de Cine de Guanajato, el jurado apuntó: “Esta increíble historia de una persona concreta se convierte en historia universal al tratar con la amnesia histórica. La película recuerda exitosamente el pasado con el fin de proyectar esperanzas para el futuro”.

Natalia Bruschtein nació en Argentina, pero reside en México desde 1976. Estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica de Ciudad de México y se estrenó como realizadora cinematográfica con el documental ‘Encontrando a Víctor’, que obtuvo una nominación de la Academia Mexicana de Cinematografía en la categoría de Mejor Corto Documental. Como sonidista, Bruschtein ganó el Premio Ariel por su trabajo en el documental ‘En el hoyo’, de Juan Carlos Rulfo, y como montadora, el Premio Coral del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de Cuba por ‘Cobrador. I’n God we trust’, de Paul Leduc. ‘Tiempo suspendido’ es su primer largometraje como directora y guionista.

SGAE. MAKMA

 

El cine singular de Pedro Sancho

La madrina, de Pedro Sancho
Cortometraje adquirido por la plataforma HBO
Febrero de 2018

La mirada cinematográfica del director Pedro Sancho está impregnada de cierta autenticidad. Una autenticidad artística y narrativa que ha conseguido atrapar la atención de la internacional y popular plataforma digital HBO y de la asociación francesa L´Agende Du Court Métrage, Agencia del Cortometraje para la promoción y la difusión del cortometraje en Francia.

Fotograma de 'La Madrina', de Pedro Sancho.

Fotograma de ‘La madrina’, de Pedro Sancho.

La plataforma HBO adquirió  ‘La madrina’, título del último corto de Pedro Sancho, para la emisión en el canal latino de Estados Unidos y Latinoamérica en febrero de 2018.  Además, ‘La madrina’ participó en la Sección Oficial del Festival de Cans de Pontevedra, donde la actriz protagonista, Arancha Aranguren, obtuvo el premio del jurado a la mejor interpretación femenina; y también fue preseleccionado en los Premios Mestre Mateo, galardones anuales a la excelencia de las producciones audiovisuales de Galicia, organizados por la Academia Galega do Audiovisual (AGA).

Fotograma de 'Pato extraterrestre', de Pedro Sancho.

Fotograma de ‘Pato extraterrestre’, de Pedro Sancho.

La asociación francesa L´Agende Du Court Métrage compró su cuarto cortometraje ‘Pato extraterrestre’,  para el pase  previo a la proyección en los cines franceses de la magnífica película española ‘Magical girl’, dirigida por Carlos Vermut en 2014.

Ahora bien, nos debemos preguntar qué autenticidad estética y temática expresa la breve y reconocida obra cinematográfica de Pedro Sancho. Breve, no sólo porque el formato narrativo sea el cortometraje, sino también porque su carrera cinematográfica como director está constituida en total por cinco piezas audiovisuales: cuatro cortometrajes -’La madrina’ (2017), ‘Pato extraterrestre’ (2014) (previamente mencionados), ‘Llena eres de gracia’ (2013),  ‘Era tu madre’ (2010) y el videoclip ‘Coming home’ (2011).

Fotograma de 'La madrina', de Pedro Sancho.

Fotograma de ‘La madrina’, de Pedro Sancho.

El aura

Hay en la obra de Pedro Sancho un aura. Ese aura que desprenden ciertas imágenes y que las hacen únicas, tal y como señala Walter Benjamin en su ensayo ‘La obra de arte en la época de su reproducción mecánica’. Una unicidad que desde su primer corto, ‘Era tu madre’, hasta el último ‘La Madrina’, percibe el espectador.

Una singularidad que surge, por una parte, de unas historias sencillas, estructuradas en una única y efectiva trama, que desembocan en un sorpresivo giro final; y, por otra, de unos elementos expresivos, como  el montaje, la iluminación, la música, la interpretación, la escenografía,  que se manifiestan con una gran sutileza estética.

Ese aura que sopla apacible, sin grandes aspavientos, y que hace que las historias resulten especiales y humanamente  cercanas, es, probablemente, el que ha atrapado a la plataforma HBO y a la asociación L´Agende Du Court Métrage. La mirada de Pedro Sancho crea historias sin ostentación, ni artificio, pero envueltas en un hálito artístico, dignas  de contemplación.

Fotograma de 'La madrina', de Pedro Sancho.

Fotograma de ‘La madrina’, de Pedro Sancho.

Begoña Siles

El Club de los Buenos Infieles

El Club de los Buenos Infieles, de Lluís Segura
Estreno en cines Kinépolis: 29 de marzo de 2018

El día 29 del pasado mes de marzo se estrenó la película de Lluís Segura ‘El Club de los Buenos Infieles’. Es la primera película del director en este cargo y su debut no puede ser mejor, teniendo en cuenta lo que el film busca. Su reparto no se queda atrás, actores de la talla de Fele Martínez, Raúl Fernández de Pablo o Adrián Lastra entre otros.

La película trata de un grupo de amigos que tras unos cuantos años se reúnen en una cena de exalumnos de instituto. Todo va bien, rememoran aquellos “tiempos ahora perdidos”, como dice la letra del grupo La Frontera, muy presente en el film, hasta que llega el bajón del alcohol y las filosofadas típicas de este tipo de momentos. En ese instante comienzan a plantearse sus vidas, conforme eran antes y como son ahora, en concreto, la vida de pareja. Acaban llegando a la conclusión de que ya no sienten el deseo físico del inicio aunque el cariño se mantenga presente.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

En ese momento es cuando piensan que una buena idea para recobrar esa pasión que se ha perdido en la pareja sería salir a “ligar” con otras mujeres para, de ese modo, valorar mejor lo que tienen o más bien, como ellos llegan a mencionar en algún momento, “tomar oxígeno” para volver a la relación. De esa manera, se verán inmersos en lo que ellos crearán y llamarán por el nombre de ‘El Club de los Buenos Infieles’, por que son infieles, pero por una buena causa, salvar sus matrimonios.

A lo largo de la película veremos escenas que nos harán tener grandes carcajadas, como la escena en que Marcos (Fele Martínez) finge un orgasmo. Cada uno de los personajes que forma el grupo tiene personalidades muy diferentes y marcadas, muy influenciados por distintos estereotipos.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Pero esto no se sabrá prácticamente hasta el final, puesto que en un principio parece que todos tengan los mismos anhelos e ideas, principalmente el de estar con otra mujer para así valorar a sus parejas después. Podemos observar al que disfruta con ser infiel, el que se siente mal consigo mismo por lo que está haciendo o el que intenta salvar un matrimonio con una persona de la que ni siquiera está enamorado ya. Un disparate, ¿verdad? Pero es que dentro de todo esto se encuentra la principal crítica que la película lanza al espectador para que éste reflexione.

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de "Club".

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de “Club”.

Y es que lo que Lluís Segura nos muestra en su obra, dentro de un marco de disparate y sátira, es la crisis de un modelo que se encuentra de capa caída, el matrimonio, la relación de pareja. La idea del “marido y mujer hasta que la muerte os separe” es algo anquilosado, pretérito y en la mayoría de los casos, falso. Muchas personas casadas luchan día a día por mantener una institución que sin amor pasional ya no es la misma y en ocasiones ésta es la propia razón por la que desfallecen. Varias son las razones que nos impulsan a intentar prolongar lo que ya no existe: niños, soledad, sustento económico, culpabilidad, miedo a afrontar la situación o la esperanza de que con el tiempo todo mejore.

No es el único tema que se trata. También se pone de manifiesto el hecho de que los hombres no cumplimos el estereotipo que siempre se nos ha impuesto. Mantener el tipo y no mostrar debilidad es una máxima que siempre ha estado presente en el mundo de la “virilidad”. Aquí se muestra nuestra verdadera naturaleza, que somos sensibles, que tenemos miedos y que, por supuesto, no siempre estamos dispuestos a mantener relaciones sexuales. ¡Ni que fuéramos animales de monta!

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes durante la trama.

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes a lo largo de la trama.

La sátira que se utiliza en el film es también muy acertada, sutil en algunos casos, como que se ponga al toro de Osborne en uno de los planos de las salidas del club para ironizar sobre la “hombría” de los personajes y su enorme desempeño en las artes de la seducción. En este punto aparece el “Teacher” (Adrián Lastra), mostrando sus amplios conocimientos de las artes amatorias, como si del propio Ovidio se tratase, a la par que su grandísimo dominio del inglés. Un humor muy blanco con toques de ironía que mantiene activo al espectador la mayor parte de la película, hasta que ésta se vuelve más “sesuda”.

Adrián Lastra en su papel de "teacher" de la seducción.

Adrián Lastra en su papel de “teacher” de la seducción.

Otro punto que vale la pena destacar es el hecho de que las mujeres no aparecen por ningún lado. Lejos de ser lo que para unos sería una imagen algo machista, aquí, según nos dijo el propio director en el preestreno, es más bien todo lo contrario. Su principal fin es centrarse en las frustraciones emocionales de los hombres. No se busca en ningún momento mostrar a las mujeres de los protagonistas por el hecho de que su papel sería el de una mera víctima.

Además, bajo nuestro criterio, consideramos que el que no aparezcan hace que el espectador empatice con las mujeres de los protagonistas. Es decir, mientras ellos se divierten y buscan relaciones con otras, el espectador puede llegar a pensar en éstas y en que lo que les están haciendo no es correcto, que pese a que su causa es justa para ellos, no es la mejor solución que se puede aportar al problema. En cierto modo pueden llegar a tener cierto “cargo de conciencia”. Es cierto también que en el film los protagonistas ponen sobre la mesa todos los planteamientos que aportan los psicólogos para “reavivar la llama”, pero los desechan immediatamente dando a entender que las consideran pseudosoluciones que no llevan a nada más que al estancamiento emocional.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitósamente en su intento de ligar.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitosamente en su intento de ligar.

‘El Club de los Buenos Infieles’ es una película que ante todo busca que el espectador pase un buen rato, que se ria y que empatice con los personajes que aparecen en pantalla, objetivo que cumple con creces pese a su corto presupuesto. Lluís Segura se ha empeñado en que la veamos mayormente como eso, como una tragicomedia más dentro de la comedia que de la tragedia. Aún así no se puede evitar reflexionar en torno a ella. Plantea temas relacionados con el amor que se encuentran en total actualidad. Nuevos tipos de relaciones de pareja, como el poliamor, ganan fuerza en una sociedad con una mentalidad de pareja mucho más abierta de lo que era a penas 50 años atrás.

Hay personas que se niegan a verlo, y la película también muestra a personas con este pensamiento que se ven afrontados por una realidad muy distinta a la que viven o se fuerzan a vivir. Se trata de una película que muestra cómo muchos de nosotros nos negamos a ver la crisis de este sistema y el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones. Y mientras siga así, seguirán habiendo clubs de buenos infieles.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan en el “Club”.

Baltasar Camps Estellés

Almost Ghosts, la ruta 66 vista de otra forma

Almost Ghosts, de Ana Ramón Rubio
Viernes 6 de abril de 2018

4.000 kilómetros, cinco personas y la carretera más famosa de América. Así ha pasado las últimas semanas el equipo técnico de ‘Almost Ghosts’, un documental valenciano que explora la desaparición de los pueblos fantasma a través de la ruta 66 de Estados Unidos.

“La ruta 66 era la carretera que cruzaba los Estados Unidos de este a oeste, desde Chicago hasta Santa Mónica”, cuenta Ana Ramón Rubio, directora y guionista del documental. “Se ha visto en millones de películas, de libros, de canciones… Pero siempre se trata desde una perspectiva icónica, desde lo que supone hacer el gran viaje, recorrer la carretera madre. No se habla tanto de la gran cantidad de pueblos que murieron por culpa de la carretera interestatal que promovió Eisenhower dejando a tanta gente a su suerte ni de que realmente lo que convierte el trazado en icónico es la gente que todavía vive allí, la pequeña resistencia, de los jubilados que se niegan a dejarlo ir. En ‘Almost Ghosts’, lo que buscábamos era mostrar los estragos de la interestatal en algunos de esos pequeños pueblos y ciudades y qué hicieron unos cuantos jubilados para cambiar la historia, para salvar sus pueblos y preservar la memoria de un trazado que fue único para América”.

A través de los estados de California, Arizona, Nuevo México, Texas, Oklahoma, Kansas, Missouri e Illinois, las cámaras valencianas de ‘Almost Ghosts’ han retratado los pueblos fantasma y aquellos que renacieron y revivieron desde la descatalogación de la ruta 66 en 1985.

“No es realmente un documental sobre la ruta 66”, prosigue la realizadora valenciana, que actualmente se encuentra en la preproducción de un nuevo proyecto para televisión que comenzará a rodarse en los próximos meses. “Almost Ghosts es un documental sobre personas. Sobre aquellos que, aunque eran una pequeña mota de polvo en un desierto, consiguieron salvar sus ciudades de la muerte más absoluta. Y también de aquellos que no lo consiguieron”.

El documental narra las historias de personas como el músico mediocre Harley Russell que sobrevive como la única atracción de la ruta 66 en Erick (Oklahoma), el artista que se vio obligado a reconstruir su pueblo de la niñez Lowell Davis en Red Oak (Missouri), el antiguo barbero de Seligman (Arizona) Ángel Delgadillo, que consiguió convertir la 66 en un trazado oficialmente histórico o el coleccionista Elmer Long que repobló el bosque de Oro Grande (California) con las botellas abandonadas que coleccionaba su padre.

El equipo de Almost Ghosts en la ruta 66. Imagen cortesía de la productora.

El equipo de Almost Ghosts en la ruta 66. Imagen cortesía de la productora.

“Son personajes que han cambiado la historia de América, no sólo las de sus pueblos”, comenta Cristina Vivó, productora del documental. “Si no fuera por ellos, hoy la gente no soñaría con atravesar los EEUU a través de la ruta 66. No quedaría nada de la carretera que vio a los americanos emigrar hacia el oeste en busca de una vida mejor, o de las familias que se desplazaban para veranear en California. Toda la historia estaría en libros y películas, pero gracias a ellos, gran parte de la ruta se puede seguir disfrutando”, finaliza.

Ana Ramón Rubio, Cristina Vivó, Carlos López Andrés, Celia Riera y Ximo Cardona son los cinco valencianos que han rodado este largometraje en el mes de marzo en los Estados Unidos. Todos ellos forman parte del equipo técnico de la webserie valenciana ‘Todos queríamos matar al presidente’, una producción que actualmente está recorriendo los festivales internacionales del formato y que se alzó hace unos meses con los premios a Mejor Thriller en el festival de webseries de Nueva York (NYC Web fest) o mejor Dirección en el Baltimore New Media Festival. “Todavía no sabemos cuándo se estrenará el documental, pero esperamos que pueda verse a principios de 2019″, concluye Vivó.

‘Rillington Place’: etopeya del asesino de Kensington

‘El estrangulador de Rillington Place’, de Craig Viveiros
Con Tim Roth, Samantha Morton, Nico Mirallegro y Jodie Corner
174′ (3 episodios)
BBC y Bandit Television
Reino Unido, 2016
Filmin (estreno exclusivo en España)
Desde el 20 de marzo de 2018

La plataforma de vídeo bajo demanda Filmin incorpora en exclusiva a su catálogo la miniserie británica ‘El estrangulador de Rillington Place’, una producción de la British Broadcasting Corporation (BBC), dirigida por Craig Viveiros, quien, de la mano de los guionistas Tracey Malone y Ed Whitmore, procura aproximarse a la sombría figura de John Reginald Halliday Christie, uno de los siniestros perfiles imprescindibles en el dilatado inventario de asesinos en serie del pasado siglo.

El asesino en serie John Reginald Halliday Christie observa la llegada de los nuevos inquilinos del 10 Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

El asesino en serie John Reginald Halliday Christie observa la llegada de los nuevos inquilinos del 10 Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

Refulgente, aún, en el sedimento de la crónica negra anglosajona y asumiendo la generosa existencia de documentación, precedentes literarios y cinematográficos –recuérdese aquí el célebre filme homónimo ‘El estrangulador de Rillington Place’ (1971), con Richard Attenborough y John Hurt, bajo la batuta del neoyorkino Richard O. Fleischer–, Viveiros y su equipo osan retornar al depauperado norte de Kensington –céntrico barrio londinense junto al (hoy) divulgado Notting Hill– de los años cuarenta del siglo XX, con el fin de asomarse al taciturno microcosmos consuetudinario de John y Ethel Christie, excelsamente interpretados por Tim Roth y Samantha Morton.

De un modo ineludible, la producción gravita narrativamente en torno del conspicuo crimen de Beryl Evans y su pequeña hija Geraldine, atribuido judicialmente a su esposo, Timothy Evans (condenado a pena de muerte por el asesinato de la menor y ajusticiado mediante ahorcamiento en 1950), episódicos inquilinos de la planta superior del lóbrego número 10 de Rillington Place, bajo cuyas tarimas habitaron los Christie durante más de una década; un luctuoso caso que hubo de tornarse ínclito con motivo del descubrimiento ulterior de diversos cadáveres confinados o enterrados en la vivienda de John Reginald –inlcuido el de su esposa Ethel– lo que, unido a la confesión de éste, exigió revisitar la autoría de aquel doble asesinato –Timothy Evans fue indultado post mortem, aunque, en ningún caso, declarado inocente, tal y como reclaman todavía sus familiares–.

Rillington Place pretende, no tanto una metódica revisitación de los hechos como un velado ejercicio de reconstrucción psicológica de los personajes. No en vano, cada episodio porta como título el nombre de pila o el hipocorístico de los tres caracteres fundamentales –’Ethel’, ‘Tim’ y ‘Reg’–, y se edifica el devenir de los acontecimientos –encauzados mediante graduales saltos de tiempo y analelpsis– atendiendo a la preeminencia sucesiva de cada uno de ellos, de tal modo que se supedita el ritmo de la acción y la consumación de los hechos a la idiosincrasia de sus respectivos protagonistas.

Durante el metraje de ‘Ethel’ el espectador asiste a la elaboración de un retrato etopéyico de los Crhistie, sustentado por una formulación estética de los ambientes y los diversos espacios domésticos y citadinos, lacerados por el sucio hollín fabril, las desconchadas humedades del papel pintado y el insomne lupanar en el desolado Notting Hill de la década de los cuarenta. La turbia calima de estos primeros años parece estar compuesta por una densa nebulosa de insinuación que desdibuja en sombras la inextricable y sorda dicción existencial de John Christie, sustentado por la infausta y progresiva resignación que gobierna el horizonte vital de su esposa Ethel.

Beryl y Timothy Evans (Jodie Comer y Nico Mirallegro), con su hija Geraldine, se instalan en el infausto número 10 de Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

Beryl y Timothy Evans (Jodie Comer y Nico Mirallegro), con su hija Geraldine, se instalan en el infausto número 10 de Rillington Place. Fotografía cortesía de Filmin.

‘Tim’ supone la entrada en escena de los Evans (encarnados por unos correctos Nico Mirallegro y Jodie Corner) y la composición diegética de la muerte de Beryl, que toma rumbo atendiendo a la versión judicial ofrecida por Timothy, tras contradecir su confesa declaración, virando la autoría hacia un John Crhistie erigido en falsario médico, supuestamente capacitado para practicar un aborto a la malograda Beryl (nada se sabe acerca de la muerte de la pequeña Geraldine, si bien John Reginald Christie jamás asumió su autoría, presumiblemente para intentar eludir la pena capital, infructuosamente), siendo en ‘Reg’ cuando los hechos en torno al asesino se precipitan y vienen a desvelarse (con premeditado tacto eufemísitco) los atroces crímenes cometidos durante más de una década por el necrófilo asesino de Kensington, un hipocondríaco de graves trastornos sexuales a quien se le atribuye la muerte por estrangulación de casi una decena de mujeres, sepultadas bajo la ínfima y pavorosa arquitectura del número 10 de Rilllington Place.

Una producción uniformada de impecabildad (galardonada con el BAFTA a la Mejor Fotografía, con rúbrica de James Friend), que elude, premeditadamente, la escenificación clínica del macabro historial de John Reginald Halliday Christie para, de este modo, perfilar la unidad narrativa con atmosféricas elipsis que logran sugestionar las inquietudes del espectador.

Ethel (Samantha Morton) y John Crhistie (Tim Roth) durante una secuencia de 'El estrangulador de Rillington Place'. Fotografía cortesía de Filmin.

Ethel (Samantha Morton) y John Crhistie (Tim Roth) durante una secuencia de ‘El estrangulador de Rillington Place’. Fotografía cortesía de Filmin.

Jose Ramón Alarcón

Realidad cinematográfica transfronteriza en el XV FCAT

XV Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger (FCAT)
Tarifa
Del 27 de abril al 5 de mayo de 2018
Tánger
Del 26 de abril al 3 de mayo de 2018

El Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger (FCAT) cumple 15 años en su edición de 2018 dando a conocer las cinematografías del continente africano en España y América Latina. A través de filmes que hablan de la cotidianidad de sus lugares y no sólo y necesariamente de derechos humanos, el FCAT ha conseguido que se conozca la diversa y rica realidad de África de la mano de sus cineastas.

Los 15 años del FCAT se han celebrado en Madrid, en un acto en la librería Ocho y Medio, donde se ha presentado la edición de este año, que se celebrará entre el 27 de abril y el 5 de mayo. La directora del festival, Mane Cisneros, ha destacado que el FCAT “cumple el viejo sueño de unir a través de la cultura dos continentes convirtiéndose así en el único evento cinematográfico transfronterizo y transcontinental que se celebra en simultáneo en España y Marruecos”.

FCAT. MAKMA

El acto ha comenzado con una muestra de apoyo a la comunidad senegalesa en Madrid y con una llamada a la calma para que se respete la diversidad en un barrio multicultural único en Europa como es Lavapiés.

El alcalde de Tarifa, Francisco Giráldez, para quien la cultura es “la mejor herramienta” para la unión, ha acudido a la cita en Madrid donde ha destacado que “creer en las alianzas culturales, en el atractivo de las fronteras significa invertir tiempo y recursos”. El primer edil tarifeño ha añadido que “quince años son poco para cambiar dinámicas, pero son un principio para que las fronteras se ablanden”.

Durante la presentación se ha desvelado el cartel del FCAT 2018 que protagoniza el actor español Emilio Buale, quien inició su carrera en el cine de la mano de Imanol Uribe con la película ‘Bwana’. La imagen de este año reivindica a la afrodescendencia española en el cine, las artes escénicas y la música en un cartel que también simboliza los 15 años del Festival de Cine Africano y su ayuda a esta visibilización. “El FCAT se ha convertido en una cantera de especialistas del cine africano en España”, en palabras de Mane Cisneros.

El actor Marius Makon, el consejero cultural de la embajada de Marruecos en España Abdellah Dghoughi, la directora del FCAT Mane Cisneros, el concejal delegado de cultura de Tarifa Antonio Cádiz y el alcalde de Tarifa Francisco Ruiz en la presentación del FCAT 2018 en Madrid. Fotografía cortesía del festival.

El actor Marius Makon, el consejero cultural de la embajada de Marruecos en España Abdellah Dghoughi, la directora del FCAT Mane Cisneros, el concejal delegado de cultura de Tarifa Antonio Cádiz y el alcalde de Tarifa Francisco Ruiz en la presentación del FCAT 2018 en Madrid. Fotografía cortesía del festival.

De hecho, la afrodescendencia española será el centro de atención en el VI Árbol de las Palabras, el espacio de encuentro y reflexión del FCAT enmarcado en el Programa ACERCA de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). El festival volverá a ser lugar de encuentro, de conocimiento, de intercambio y de comunicación de los actores, actrices, gentes del cine y artistas africanos y españoles de origen afrodescendiente con el resto de la sociedad española. A este encuentro se sumarán artistas internacionales de la diáspora, con el objetivo de crear redes y promover contactos que puedan llevar a futuros proyectos comunes África-Diáspora.

En el Árbol de las Palabras se debatirá sobre la complejidad del sector en sus diferentes realidades y lo harán artistas de Reino Unido-Zambia, Italia-Ghana o Francia-Senegal, además de españoles hijos de la diáspora como Santiago Zannou, Armando Buika, Silvia Albert, Lucía Mbomío, Marius Makon, Malcolm Sitté, Astrid Jones, Emilio Buale, Will Shepard o Farah Hamed, entre otros. Poesía, teatro y el espectáculo de afroflamenco contemporáneo de Yinka Esi Graves pondrán la guinda a este espacio de reflexión.

Asimismo, se ha anunciado que el FCAT 2018 dedicará una retrospectiva al histórico cineasta marroquí Ahmed Bouanani (1938–2011) quien, aunque nacido en Casablanca, estudió cinematografía en el Institut des Hautes Études Cinématographiques (IDHEC) en París. Bouanani no solo trabajó como director, sino también como montador y guionista para otros directores marroquíes, además de publicar varios volúmenes de poesía. Esta retrospectiva se presentó por primera vez en el marco de la Berlinale 2017.

La cantante Biselé, nacida en Canarias de padres guineanos y cuyo nombre artístico está tomado del de la tribu de su madre, fue la encargada de pone música a la presentación madrileña con un concierto acústico donde sonaron sus canciones con sabor a mundo: Jazz, flamenco e influencias guineanas.

FCAT. MAKMA

Más información en http://www.fcat.es/

 

El ‘poliamor’ de Paella Today

Paella Today, de César Sabater
Producida por Naumaquia y Cla-Cla Films
Filmoteca de Valencia
Miércoles 13 marzo de 2018

El director del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, acompañado por el director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del IVC, José Luis Moreno, participaron en la presentación de ‘Paella Today’, dirigida por César Sabater y producida por Naumaquia y Cla-Cla Films.

Durante la presentación, Abel Guarinos señaló que “es importante dar apoyo desde el IVC a los directores valencianos en sus óperas primas, como es el caso de César Sabater, para ofrecer producciones que puedan estar presentes en los festivales y en los mercados cinematográficos, y que puedan ser exhibidas en salas comerciales”.

Guarinos también destacó que “la incidencia que hace la película en la gastronomía valenciana, en nuestra cultura y en la ciudad de València como escenario cinematográfico, añaden un punto más de interés a la participación del IVC en esta producción”.

La película cuenta con una ayuda a la producción de largometrajes del Institut Valencià de Cultura por valor de 150.000 euros. También tiene el apoyo de À Punt Mèdia, València Turisme y Publips Service Plan. Escrita por César Sabater y Juanjo Moscardó, ‘Paella Today’ está protagonizada por Pablo Rivero, Olga Alamán, Pau Gregori, Alberto Jo Lee, Emilio Mencheta, David Amor, Brays Efe y Mamen Garcia, y cuenta con la colaboración de Lolita Flores y Pablo Carbonell.

‘Paella Today’ es una comedia rodada en la ciudad de València que satiriza el ‘poliamor’ a través de la historia de dos amigos enfrentados por una chica. Se trata de un alegre, culinario y tórrido triángulo amoroso con la paella de fondo en el que los dos protagonistas masculinos, Pep y Vicent, desearán y lucharán por Lola, la chica perfecta. No obstante, ella tiene un pequeño ‘defecto’ que ninguno de los dos conoce: ‘no puede ser de nadie’.

Representantes institucionales y miembros de la película 'Paella Today' en la presentación en la Filmoteca.

Representantes institucionales y miembros de la película ‘Paella Today’ en la presentación en la Filmoteca.

Brain Film Fest: el cerebro como objeto cinematográfico

Brain Film Fest
Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB)
Montalegre 5, Barcelona
Del 15 al 18 de marzo de 2018

El Brain Film Fest tendrá lugar del 15 al 18 de marzo de 2018 y, durante estos 4 días, convertirá el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) en un espacio de encuentro dedicado al cerebro en todas sus condiciones, desde las enfermedades que lo afectan hasta su función esencial como acumulador de conocimiento, memoria e identidad. Un festival para mostrar e impulsar la creación y difusión de cortometrajes sobre cualquier aspecto del cerebro, sus increíbles capacidades y también sus patologías.

Brain Film Fest. Makma

Esta primera edición del Brain Film Fest acogerá la VIII Gala del Premio Solé Tura, donde se entregará el galardón a las tres películas premiadas y contará con la participación de destacados miembros de la cultura, la sanidad y los medios audiovisuales. Después de siete ediciones, el Premio Solé Tura se ha convertido en una cita anual obligada de concienciación social en torno las enfermedades neurodegenerativas. El Brain Film Fest está impulsado por la Fundación Pasqual Maragall y, junto con el Premio Solé Tura, está organizado por la Fundación Uszheimer, la Fundación Pasqual Maragall y la productora Minimal Films, para promover la creación audiovisual, ofreciendo a expertos y estudiantes del ámbito cinematográfico la oportunidad de mostrar sus trabajos y, a la vez, sensibilizar la sociedad sobre las enfermedades del cerebro, mostrando la realidad cotidiana de los pacientes, sus familias, cuidadores y profesionales que conviven con este tipo de enfermedades.

El Brain Film Fest está enmarcado dentro de la Brain Awareness Week, la campaña mundial para aumentar la conciencia pública sobre el progreso y los beneficios de la investigación del cerebro, que tendrá lugar aquella misma semana.

Promo BFF cat from Minimal Films on Vimeo.

Programación del Brain Film Fest: proyecciones

La programación del Brain Film Fest 2018 arrancará el viernes 16 de marzo con el largometraje ‘Monster in the Mind’ (EE.UU., 2016). El filme inaugural es un documental de la periodista Jean Carper que, al enterarse de que corre un alto riesgo de sufrir Alzheimer, inicia una investigación sobre la historia de esta enfermedad rodeada de misterio, en la que toma como inspiración las pesadillas, los films de ciencia-ficción, horror y desastres.

El Brain Film Fest 2018 proyectará también veintiocho cortometrajes a competición de nuevo países, donde destaca la producción española con 15 cortos. Las piezas han sido seleccionadas por un comité de selección y serán evaluadas por el Jurado por el Premio Solé Tura, formado, en esta edición, por los directores cinematográficos Maria Ripoll y Agustí Villaronga, el profesor de periodismo Bienvenido León, la educadora social Roser Guerra y la psiquiatra Paz Flores.

Fotograma de la película 'Monster in the Mind', documental de la periodista Jean Carper que inaugura el festival. Imagen cortesía de BFF.

Fotograma de la película ‘Monster in the Mind’, documental de la periodista Jean Carper que inaugura el festival. Imagen cortesía de BFF.

Además, se proyectarán dos largometrajes fuera de concurso. El primero es ‘Rocks in MyPockets’ (Letonia, 2014), una película de animación que narra la historia de cinco mujeres de la familia de la directora que combaten la depresión y la esquizofrenia. Su directora, Signe Baumane, visitará el festival y conversará con los espectadores que asistan a la proyección. El segundo film es ‘Can You Rebuild My Brain?’ (Gran Bretaña, 2018), una historia de la ganadora del Premio Solé Tura honorífico del 2014 con el film ‘My Beautiful Broken Brain’, Lotje Sodderland, que ahora se adentra en el mundo de la neurocirurgia para observar tratamientos para el Parkinson, el Alzheimer y el autismo y que acompañará la proyección ofreciendo un coloquio con el público.

Hay que destacar, también, una actividad especial enmarcada en el CCCB Programa Alzheimer que organiza actividades culturales destinadas a los enfermos y a sus cuidadores. En esta ocasión, se ha elegido un filme que por su estructura es fácil de seguir por los enfermos de Alzheimer y adapta la proyección a sus necesidades para que tanto ellos como sus cuidadores puedan volver a disfrutar de asistir al cine. Dentro del Brain Film Fest, el film que se proyectará será el clásico ‘Escuela de Sirenas’ (EE.UU., 1944), de George Sidney.

Fotograma del cortometraje 'Villa Mnemosine', de Rubén Salazar. Imagen cortesía de BFF.

Fotograma del cortometraje ‘Villa Mnemosine’, de Rubén Salazar. Imagen cortesía de BFF.

Programación del Brain Film Fest: actividades

Más allá de las proyecciones, el Brain Film Fest ofrecerá un debate, dos talleres y dos charlas como actividades paralelas.

La Dra. Marta Aymerich, Vicerrectora de Planificación Estratégica e Investigación de la UOC, protagonizará el debate con asociaciones, familias afectadas y profesionales, bajo el título ‘Conocimiento y tecnología al servicio de la salud de las personas’.

La Dra. Maria López, socia fundadora y CEO de Bitbrain, empresa especializada en desarrollo de soluciones neuro tecnológicas, será la encargada de impartir el taller ‘Neuromàrqueting: Cuando el consumidor decide y sabemos como lo hace’. Por su parte, el Dr. Miguel Sánchez Romera, neurólogo, profesor de ciencia y tecnología de los alimentos y artista en la cocina, impartirá el taller ‘Neurococina: Alimenta bien tu cerebro’.

Además, el Dr. Luis Miguel Martínez, Doctor en Biología y experto en neurobiología en el Barcelonaβeta Brain Research Center, centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, ofrecerá la charla ‘El cerebro y la memoria: recuerdo, olvido, y la identidad personal’, y la crítica de cine Núria Vidal conducirá la charla ‘El cerebro en el cine’.

Fotograma de la película 'Monster in the Mind', documental de la periodista Jean Carper que inaugura el festival. Imagen cortesía de BFF.

Fotograma de la película ‘Monster in the Mind’, documental de la periodista Jean Carper que inaugura el festival. Imagen cortesía de BFF.

Valie Export y el goce femenino

The practice of love, de Valie Export
Dentro del ciclo ‘El cos com a arma’
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Martes 6 y miércoles 7 de marzo de 2018

“Texto de placer: el que contenta, colma, da euforia; proviene de la cultura, no rompe con ella y está ligado a una práctica confortable de la lectura (intriga de predestinación). Texto goce: el que pone en estado de pérdida, desacomoda (tal vez incluso hasta una forma de aburrimiento), hace vacilar los fundamentos históricos, culturales, psicológicos del lector, la congruencia de sus gustos, de sus valores y de sus recuerdos, pone en crisis su relación con el lenguaje”.

Esta cita de Roland Barthes de su libro libro ‘El placer de texto’ deja en evidencia los efectos de la escritura en aquel que la recorre. Los textos de la emblemática artista feminista Valie Export movilizan cierto goce tanto en su forma, como en su contenido.

Valie Export. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Valie Export. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

El espectador de cortos y performances como ‘Man&Woman&Animal’ (1970), ‘Remote…Remote…’ (1973), ‘Syntagma’ (1984), ‘Tapp und Tastkino’ (1968), ‘Hyperbulie’ (1973), ‘Adjunt dislocations’ (1973), ‘The voice as performance, acta and body’  (2007) o de sus dos experimentales largometrajes, ‘Invisible Adversaries’ (1977) y ‘The practice of love’ (1984), será desbordado por el brío gozoso de las texturas y narrativas de estos. Y será a través de ese brío por donde penetre, como señala Barthes, la ideología. Y la ideología que hace penetrar con fuertes oleadas Valie Export es la ideología feminista, tal y como ella manifiesta.

“De alguna manera me enteré por revistas y periódicos que existía algo llamado feminismo, en concreto por medio de revistas americanas. (…) Me puse a trabajar sobre la manera en que la Historia del Arte muestra los comportamientos femeninos, en cómo trata a las mujeres o los temas femeninos. A través de ello pude hacer que mi arte llevase un mensaje social”.

Fotograma de 'Invisible adversaries', de Valie Export. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘Invisible adversaries’, de Valie Export. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Valie Export, a través de diferentes técnicas artísticas, performance, cine, fotografías, dibujos, instalaciones y vídeos, tiene la voluntad de cuestionar el rol de la mujer, del cuerpo femenino, tal y como ha sido pensado, representado por el arte y la sociedad patriarcal. Un cuestionamiento que lleva a la agresión y a la provocación, tal y como ella declara: “Yo inserto el sujeto femenino dentro de las estructuras masculinas de poder. La penetración, la agresión y la provocación son todavía importantes elementos del arte dramático, porque ellos retan el diálogo y la discusión”.

La penetración, la provocación y la agresión son las técnicas dramáticas para poner en un “estado de pérdida y desacomodar” al lector de su obra; a la vez que para tambalear -deconstruir- los  “fundamentos  culturales, históricos, psicológicos”, con respecto a la representación de lo femenino y de la mujer.

Igual deberíamos pensar que la provocación y la agresión, esas técnicas dramáticas de la obra de Valie Export, evidencian además un cierto deseo femenino. Un deseo que hace huella en el goce del propio cuerpo femenino.

Su obra no sólo habla desde la conciencia ideológica de la crítica feminista de la artista, sino también desde la lengua inconsciente del sujeto artista. Y será esa lengua la que hace que la obra de Valie Export rasgue los velos de la máscara femenina, para mostrar un cuerpo femenino descarnado en su goce.

Fotograma de 'The practice of love', de Valie Export. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘The practice of love’, de Valie Export. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Begoña Siles