“El director debe defender su película”

I Festival de Cine y Música (CIM) de Castellón
Entrevista al director británico Stephen Frears
Miércoles 20 de junio de 2018, coincidiendo con el día de su 77 cumpleaños

Stephen Frears: The Chamaleon Chronicle“, lee, buscando la expresión en inglés del título español del libro que tenemos sobre la mesa (1).

Stephen Frears: “¿Cuánto hace que lo presentamos?”

Rafael Maluenda: “En septiembre hará diez años”.

SF: “Oh, my goodness!”

Stephen Frears recogiendo el premio en el Festival de Música y Cine de Castellón. Imagen cortesía del CIM.

Stephen Frears recogiendo el premio en el Festival de Música y Cine de Castellón. Imagen cortesía del CIM.

Frears (Leicester, 1941) hojea el libro que le dedicamos en el Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, y se refiere a la presentación que del mismo hicimos en Madrid en 2008 junto a su autor, Javier Hernández. Acudíamos invitados por Chema Prado, el casi mítico (o sin “casi”) director de Filmoteca Española, abriendo con ese acto una retrospectiva dedicada al maestro de la ironía entre los cineastas británicos.

El libro nacía, a su vez, de otra retrospectiva que habíamos dedicado a Stephen en nuestro homenaje de la XXI edición de Cinema Jove, en 2006. Recién aterrizado de nuevo en Valencia, regresa esta vez para apoyar la primera edición del Festival Internacional de Cinema i Música de Castellón (CIM), certamen que se apunta el tanto de haber atraído a una estrella internacional en el mismo año de su nacimiento, algo realmente meritorio. Conversamos en torno a un par de cafés, mientras echa algún que otro vistazo al libro.

RM: “Los festivales corren riesgo de convertirse en gueto para cinéfilos”, nos dijiste en Cinema Jove, aunque tuviste el detalle de excluirnos de esa zona de peligro (Risas).  Ahora regresas… ¡a otro festival!

SF (Risas): ¡No me libro!

RM (Risas): ¡No, no te libras! ¿No corres muchos riesgos, entonces y ahora, aceptando la invitación de los festivales?

SF: Sí, puede que sí (bromea). Disfruté en Cinema Jove, me encantó Valencia. Del CIM me llegó una invitación muy amable. Une dos pasiones: cine y música… ¡Y adoro España! Nunca he estado en Castellón, y me apeteció conocerla.

RM: Un festival que consigue una figura internacional como tú en su primera edición, ya es una garantía…

SF: Lo hago con gusto.

Stephen Frears, junto a Greta Scacchi y Rafael Maluenda, en Cinema Jove. Imagen cortesía del autor.

Stephen Frears, junto a Greta Scacchi y Rafael Maluenda, en Cinema Jove 2006. Imagen cortesía del autor.

Stephen visitará también Benicassim y Peñíscola. Es ciertamente un experto conocedor de España, que a sus casi 77 años [en el momento de publicación de esta entrevista ya cumplidos] ha visitado en numerosas ocasiones. Le brillan los ojos con fascinación cuando habla de sus viajes por el territorio español de finales de los 50. Especialmente de Ibiza, antes del desembarco de hippies y millonarios: “Era un lugar muy bello, primitivo”. Su interés por España se pone de manifiesto en varios momentos de nuestra charla.

SF: ¿Sigue Pedro haciendo películas? Almodóvar…

RM: Sí, desde luego. Está a punto de rodar por Valencia.

SF: Me gustó su película del avión.

RM: ‘Los amantes pasajeros’.

SF: Cuando salieron sus primeras películas era maravilloso, fue una serie de títulos increíble, cuánto talento. Le conozco desde entonces. Luego estrenaron ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ y ‘Mi hermosa lavandería’ en Nueva York a la vez, y eso nos unió de nuevo. Hace siglos que no le he visto. Pero fui a la première de la del avión. También me gustó la que hizo con Penélope, ‘Volver’. Es un gran talento, un cineasta muy brillante.

RM: Ahora también se dedica al vino…

SF (Ríe): ¡¿Al vino?!

RM: Sí. Oí en la radio a su hermano Agustín explicando que vienen de familia vinatera y que les hace mucha ilusión. Aunque, como no son enólogos, el vino lo hacen unos amigos que sí lo son, y que han sabido entender muy bien su espíritu. Pedro ha diseñado la etiqueta, y el vino se llama, claro, Almodóvar.

SF: Si preguntas a Coppola a qué se dedica, te dirá que hace vino.

La conversación sobre Almodóvar nos lleva a hablar de nuevo de Chema Prado, amigo que los tres tenemos en común, quien incluso ha hecho algún cameo en el cine del director manchego. Chema Prado, dirigió Filmoteca Española durante más de 27 años, y ese hilo nos lleva a la película con que abrió, en el Cine Doré madrileño, el ciclo dedicado a Stephen cuando fuimos a presentar el libro.

SF: ¿Qué película era? ¿’Los timadores’?

RM: Si no recuerdo mal, fue ‘La venganza’, el thriller que rodaste en España…

SF: Sí, en 1984. Era una road-movie. Fue una experiencia fantástica, la rodamos en seis semanas.

RM: Los actores eran magníficos. Tenías a John Hurt, a…

SF (Me interrumpe):  Sí, a John, a Terence [Stamp], a Fernando Rey, a Tim Roth, y aquella chica española, maravillosa, que había estado en Carmen con Saura… Bellísima, bellísima… No Penélope, con Penélope trabajé años después…

Laura del Sol

Laura del Sol junto a Tim Roth en un fotograma de ‘La venganza’, de Stephen Frears.

RM: Laura del Sol.

SF: ¡Laura del Sol! ¡Era tan buena…!

RM: ¿Tuviste mucho equipo español?

SF: Sí. Un operador australiano, los jefes de equipo eran ingleses, y los técnicos españoles. Y un catering buenísimo. Empezamos el rodaje en el sur, en Andalucía, y fuimos subiendo hasta los Pirineos.

RM: Así que rodasteis la historia cronológicamente…

SF: La mayor parte, sí. Y Fernando Rey era grandioso. Había visto todas  sus películas con Buñuel… ¿Cómo se llamaba el otro actor de Buñuel? También magnífico…

RM: ¿Te refieres a Francisco Rabal?

SF: ¡Eso es! ¡Qué rostro tan impresionante!

RM: ¿Conoces la anécdota de [William] Friedkin con Rabal y ‘The French Connection’?

SF: No…

RM: Friedkin quiso contratar a Rabal para el personaje del jefe de los traficantes, Alain Charnier. Pidió que contrataran a “ese actor tan bueno de las películas de Buñuel”, y cuando lo tuvo delante descubrió que le habían llevado a “ese otro actor tan bueno de las películas de Buñuel”. No se atrevió a deshacer el error, e hizo la película con Fernando Rey.

SF (Riendo): ¡Físicamente son muy diferentes, tienen tipos opuestos! Dependiendo de si tienes a uno o a otro el personaje cambia completamente. De todos modos, Fernando resultó estupendo para ‘The French Connection’.

RM: También para ‘La venganza’…

SF: Sin duda. Teníamos un guión muy bueno. De hecho, constantemente están intentando hacer remakes. Trasladando la acción a México, por ejemplo. Después, el guionista [Peter Prince] intentó reescribirlo situándola en Estados Unidos. Pero no puedo desprenderme de las voces de los actores. ¡Eran tan buenos…!  Sólo puedo oír esos diálogos en las voces de Terence y John. La idea de oír a otros me resulta inconcebible.

Cartel de 'La venganza' de Stephen Frears.

Cartel de ‘La venganza’ de Stephen Frears.

RM: Conectando con el tema del CIM, ‘La venganza’ nos sirve como ejemplo del uso que haces de la música en tus películas…

Stephen arquea las cejas y sonríe, expectante.

SF: Estoy listo para aprender algo al respecto.

RM (Risas): …utilizas la música de Paco de Lucía como contrapunto a la tensión violenta de las escenas. A menudo en tu cine, la música funciona como contrapunto dramático.

SF: Es cierto. ¿Sabes qué fue lo maravilloso con Paco de Lucía? Venía al estudio con la guitarra cuando estábamos montando la película; traía a alguien más, creo que era su hermano; y allí mismo se ponían a tocar, ¡improvisando! ¡Improvisaba toda aquella música increíble, y el efecto en la película fue extraordinario. ¡Extraordinario era el mismo Paco, qué gran hombre!

RM: El uso de la música en tus películas juega a menudo un papel irónico. En ‘Café Irlandés’, la música irlandesa y las canciones…

Me interrumpe, con entusiasmo.

SF: ¡Oh, sí! Utilizamos ‘Can’t Help Falling In Love’, una magnífica versión de la canción de Elvis. Era de un grupo punk que no conocíamos, Lick the Tins; quedamos encantados con esta versión: funciona muy bien y aporta el tono apropiado a ‘Café irlandés’.

RM: En cuanto al trabajo con los compositores…

SF: He tenido mucha suerte, siempre he trabajado con grandes compositores: Thomas Newman, Alexandre Desplat, George Fenton…

Hugh Grant en 'Florence Foster Jenkins', de Stephen Frears.

Hugh Grant en ‘Florence Foster Jenkins’, de Stephen Frears.

RM: Desplat compuso la música original para ‘Florence Foster Jenkins’, que también proyecta el CIM en esta primera edición. Una película con tres compositores…

SF: ¿Tres?

RM: Desplat, desde luego, a cargo de la música original; Stephen Foster, uno de los grandes autores americanos de canciones populares, a cuya esposa hace alusión el título; y un tercer compositor aparece en la película, interpretando ‘Oh! Susanna’: Carl Davis.

Stephen ríe.

RM: ¿Cómo incluiste a Carl Davis en la película, incorporando a un personaje?

SF: No sé, lo llamé por teléfono (risas). La escena requería a alguien que tocara ‘Oh Susanna!’ al piano, y recordé que una vez Carl me contó que él había empezado así, como el pianista que debía aparecer en la película, haciendo cosas parecidas.

RM: Su música para los clásicos del cine mudo es fantástica.

SF (Ríe): ¡Maravillosa, maravillosa! Sí, ya ves cuánta suerte he tenido con los compositores. Admiro muchísimo a Davis, y todo lo que su música ha hecho por dar a conocer el cine mudo en nuestros días. Me gusta especialmente su partitura para el ‘Napoleón’ de Abel Gance.

RM: Impresionante. También puso música a ‘El viento’ y a ‘El ladrón de Bagdad’…

SF: …para la versión de Douglas Fairbanks. Me gusta mucho esta película… También me gusta mucho la versión de Michael Powell.

RM: Desde luego. A mí me fascina la obra entera de Michael Powell.

SF: ¡Naturalmente!

Fotograma de 'Las amistades peligrosas', de Stephen Frears.

Fotograma de ‘Las amistades peligrosas’, de Stephen Frears.

RM: A propósito de George Fenton, cuando vi por primera vez ‘Las amistades peligrosas’, en el momento de su estreno, la música me llevaba una y otra vez a pensar en la de Bernard Herrmann para ‘Con la muerte en los talones’, y…

SF: ¡Estás de broma!

RM: Te doy mi palabra. Tiempo después, leí en una entrevista que le pediste que viera la película de Hitchcock…

SF: George vino a verme con una cinta en la que había grabado música barroca. Le dije: “no está mal, pero… ¿Has visto ‘Con la muerte en los talones’?” (Risas). Para mí, ‘Las amistades peligrosas’ era como una película de Hitchcock… También tuve en mente ‘Encadenados’…

RM: El uso de la tensión, el suspense construido en torno a objetos: una carta, una llave…

SF: Sin duda. Vi por entonces una presentación de Jean Renoir para ‘La regla del juego’, y en ella aludía a la yuxtaposición de lo moderno y lo clásico. Me dije: esto es precisamente lo que estoy haciendo ahora.

Stephen ha citado la película de Renoir por su título original en francés. Probablemente alude a una presentación filmada en 1962. Renoir dice en ella -resumiendo, aunque casi literalmente- que la película responde a su deseo de volver al espíritu clásico, de huir del naturalismo de ‘La bestia humana’, su anterior película, huir incluso de Flaubert, y a su deseo de reencontrarse con Marivaux, Beas-Marcháis y Molière. Así, esta tentativa de obra clásica se acompaña de música clásica para darle forma de comedia, a la manera de la comedia del arte, a la manera de la pantomima. El retrato de la sociedad en decadencia deja al descubierto a los personajes.

RM: ¿Es así como trabajas normalmente con los compositores?

SF: Normalmente George Fenton traía sus composiciones grabadas, me ponía las cintas, y yo iba decidiendo. Así es también con Desplat. En mí, el proceso de elección es instintivo, es algo que no puedo intelectualizar. Como decía, soy muy afortunado con los compositores, todos ellos personas muy brillantes.

Fotograma de 'Alta fidelidad', de Stephen Frears.

Fotograma de ‘Alta fidelidad’, de Stephen Frears.

RM: Sobre ‘Alta Fidelidad’, te oí en una entrevista que dejaste la elección de las canciones a los demás…

SF (Risas de nuevo): Era gente joven, y me llevaban loco… Preparé la película, y John Cusack y sus amigos co-guionistas venían con las canciones. Traían sus ideas. Pensé: si contrapongo mis ideas, tendremos pelea, y no puedo soportar la idea de pelear (risas). Acordamos que ellos me traerían sus propuestas, pero yo tendría la última decisión para que todo guardara sentido. Pensé: Si te pones a discutir sobre las canciones, acabarás provocándote un infarto. ¿Era buena la selección?

RM: Pienso que sí, las canciones funcionan estupendamente en la película.

SF: Es como debe ser. El trabajo del director consiste en proteger la película.

RM: Siguiendo con ‘Alta Fidelidad’, que es la película que presentas en el CIM, ¿cómo llegaste a la idea de hacer que el personaje de Cusack hablara a cámara? Creo que en el primer guión estaba resuelto con voice over (2).

SF: Así es, en el guión (3) que me mandaron había voice over, pero dije: esto no tiene la fuerza suficiente. Me reuní con John y sus amigos y expuse el tema. Decidimos que el personaje hablara directamente a cámara. Me gusta esta técnica. De haber recurrido a la voice over no habríamos logrado toda esa atención sobre el personaje. John se implicó absolutamente con este recurso, durante el rodaje a veces decía: “Un momento, creo que la cámara está demasiado cerca”, y observaciones así. Fue muy sensible sobre cuanto implicaba tenerle hablando a cámara. ¿De qué año es ‘Alta Fidelidad’?

RM: Del 2000.

SF: ¿Del 2000?! ¡Casi veinte años ya…! ¿El CIM proyecta la película? No la he visto en estos veinte años, espero que funcione…

RM: He vuelto a verla esta semana, y se mantiene fresca y en forma.

SF: ¿De verdad hace veinte años? Es la película que lanzó a Jack Black, ¿hace ya tanto? Jack estuvo maravilloso.

Jack Black, en primer término, junto a John Cusack, en 'Alta fidelidad', de Stephen Frears.

Jack Black, en primer término, junto a John Cusack, en ‘Alta fidelidad’, de Stephen Frears.

RM: ¿Conociste ahí a Jack Black?

SF: Sí. Lo conocí en mi película.

RM: ¿Dirías que fue un descubrimiento?

SF: Sí, supongo que sí.

RM: Algo que encontramos siempre en tus películas es la presencia de actores extraordinarios: Judy Dench, Glenn Close, Annette Bening, Helen Mirren, John Malkovich, Michelle Pfeiffer, Frank Langella, Christopher Plummer, Bruce Willis, Chiwetel Ejiofor, Hugh Grant, Kathy Bates, Daniel Day-Lewis, Gary Oldman, Vanessa Redgrave, Meryl Streep, Donal O’Kelly, Colm Meaney, Alfred Molina, Pat Hingle, Angelica Huston, Julia Roberts, Audrey Tatou, Uma Thurman, Dustin Hoffman… Entre muchos otros no tan conocidos, pero no menos brillantes que éstos.

SF: Sí, es cierto. Inmensamente dotados.

RM: Actores con estilos interpretativos muy distintos, pero que funcionan todos con gran precisión.

SF: Trato de encontrar al actor adecuado para cada historia. Si es el actor correcto para la película, todo irá bien.

RM: ¿Dirías entonces que buena parte del trabajo queda resuelto en el momento del casting?

SF: Es lo que solía decir John Huston. Pienso que construyes la película sobre ellos. Recuerdo que cuando iba a hacer Las amistades peligrosas me preguntaba: ¿cómo puedo construir ese mundo? Puedo hacerlo sobre estos personajes. ¿Y cómo construyo estos personajes? Ah, con estas personas, con estos actores. Se trata de dar con los adecuados.

RM: ¿Y cómo trabajas con ellos? ¿Ensayáis mucho?

SF: Ensayamos poco. Todos son muy brillantes. Bueno, si siento que están haciendo algo que no tiene sentido, se lo digo. Pero son muy buenos. Sólo hay que asegurarse de que sepan en qué tipo de película están. De lo que hay que ocuparse es de la caracterización. Pero si los has escogido bien, lo demás no es difícil.

RM: Hugh Grant ha vuelto a trabajar contigo, después de su personaje en ‘Florence Foster Jenkins’, esta vez en una serie. Has vuelto a rodar para la televisión, como en tus comienzos…

SF: No olvides que empecé en el teatro… La televisión vino después, en mi caso.

RM: … ‘A Very English Scandal’, tres episodios (4).

SF: Sí, acaba de emitirse, y ha tenido un éxito enorme (ríe). Como decíamos antes, concurre lo trágico junto a lo ridículo: es una historia terrible sobre un político que intenta asesinar a su novio, y a la vez una historia muy divertida.

RM: Estoy deseando verla.

SF: No te la pierdas, te va a encantar. Es muy divertida, muy loca.

Fotograma de 'Las amistades peligrosas', de Stephen Frears.

Fotograma de ‘Las amistades peligrosas’, de Stephen Frears.

RM: ¿Tienes intención de seguir dirigiendo series de televisión?

SF: Pues no sé. Depende: si los guiones son buenos, desde luego. Veo que las series están teniendo mucho éxito, y no soy tonto, muchas de las mejores historias están en la televisión, hay muy buenos escritores. Al final, depende de los guiones que me manden, de modo que espero pasivamente, indefenso (sonríe).

Stephen hojea de nuevo el libro… Tras unos instantes, comenta con total sencillez, desprovisto de afección:

SF: Veo que mi obra es muy, muy interesante… Parece una obra totalmente original… pero todo surge de la lectura de guiones ajenos. Siempre parto del guión.

RM: Cuando te envían los guiones, ¿trabajas en ellos?

SF: Sí, siempre trabajo un poco en ellos, una vez he decidido hacer la película.

RM: Pero nunca has querido aparecer acreditado como guionista.

Niega vehemente con la cabeza.

SF: ¡No, no, no, porque no sé escribir! Los guionistas lo escriben todo, yo sólo les complico la vida (sonríe burlón).

RM: ¿Podríamos hablar un poco de tu estilo?

SF: ¡Pero si yo no tengo estilo…!

RM (Risas): Eso dices siempre…

SF: No, no tengo estilo…

RM: Sé que te incomoda la palabra “artista” cuando va referida a ti.

SF: Sí, pero aún me incomoda más la palabra “autor”, porque otros escriben los guiones, y yo siempre parto del guión. Así que no sé porqué debería concedérseme ese protagonismo. Es decir, espero hacer bien mi trabajo (ríe), pero no me considero un artista.

RM: Pero si piensas en tus películas…

SF (Interrumpe): No, no las veo nunca. Nunca. Aunque… Es interesante: recientemente, volví a ver mi primera película ['Detective sin licencia' (Gumshoe, 1971)], y también vi una película que me encanta desde los doce años, una película con chistes y bromas. Y me dije: ¡Por Dios! ¡Si resulta que mi gusto se conformó cuando era niño! Era una película de los Hermanos Marx.

Una noche en la ópera, con los Hermanos Marx.

Una noche en la ópera, con los Hermanos Marx.

RM: ¡De los Marx! ¿Cuál de ellas?

SF: ‘Una noche en la ópera’. Así que mi gusto nació muy, muy temprano.

RM: Tu referencia a los Marx nos lleva a uno de los rasgos característicos de tu cine: el humor. Como mínimo, y no es poco, podemos decir que hay una mirada humorística en tus películas, que proviene de tu carácter, de tu modo de entender el mundo.

SF: Bueno, podemos decir que es una mezcla de humor y sufrimiento. Me gusta esa idea.

RM: Pienso que tus películas tienen ese rasgo común, y que adquieren su forma tras una selección de historias por tu parte y, por tanto, de temas. Tanto si humor y sufrimiento están ya en el guión que te hacen llegar, como si llegan por decisiones que tienen que ver con tu enfoque del la historia…

Frears, que ha estado pensativo, me interrumpe.

SF: Hmm… Bueno… sí… ¡Pero mira lo que está ocurriendo en mi país con el Brexit! Es a la vez… terrible y completamente ridículo. Es una absoluta idiotez. Pero también es una tragedia.

RM: Ya. Es decir, que lo trágico y lo ridículo, sufrimiento y humor, vienen ya juntos en la vida real.

SF: Eso es. Todo el mundo se ríe de este o aquel Primer Ministro, todos se burlan de los políticos, pero al mismo tiempo éstos empujan el país al precipicio, lo cual es espantoso.

RM: Pero, en cualquier caso, tus películas están filtradas por un humor y un sufrimiento que responden a una visión propia, que corresponde a tu mirada. Humor y sufrimiento están en el cine de Berlanga, de Buñuel, de Hitchcock, de Lynch, de otros cineastas, y sin embargo en cada caso están tratados de un modo muy personal y único. De hecho, pienso que si otros cineastas hubieran dirigido los mismos guiones que tú, habrían dado lugar a películas distintas e igualmente personales.

Stephen parece darle vueltas en su pensamiento a esta cuestión. Aprovecho para abordar estos temas desde otro flanco.

RM: Viendo tus películas, se puede aprender mucho sobre la historia de tu país…

Stephen suelta una sonora carcajada. Y piensa por un instante. Responde ya más serio.

SF: Bueno… pues es verdad.

RM: Ya ves que Javier Hernández, el autor de ese libro, lo tituló: ‘Stephen Frears, el cronista camaleónico’. ¿Compartes esta idea?

SF (Ríe): Bueno, yo no me daría tanta importancia a mí mismo… Aunque creo que algunas de mis películas podrían responder a esa idea.

De izda a dcha, Greta Scacch, Rafael Maluenda, Stephen Frears y Chema Prado. Imagen cortesía del autor.

De izda a dcha, Greta Scacchi, Rafael Maluenda, Stephen Frears y Chema Prado. Imagen cortesía del autor.

RM: Cuando viniste a Cinema Jove estabas acabando el montaje de ‘La Reina’ para presentarla en Venecia. Recuerdo que cenábamos con Chema Prado y Greta Scacchi, y que ella te preguntó: “Stephen, ¿te has portado bien con Su Majestad?” Tú soltaste un sí burlón, travieso, que hacía pensar todo lo contrario. Mi sorpresa, cuando vi la película, fue que, efectivamente, te habías portado bien con la Reina. Es decir, creo que la película trata sobre la amistad entre dos individuos; el tema del poder está también ahí, pero alrededor de los personajes…

Stephen Frears junto a Helen Mirren durante el rodaje de 'La reina'.

Stephen Frears junto a Helen Mirren durante el rodaje de ‘La reina’.

SF: ‘La Reina’ nos recuerda a nuestras madres (risas). Es bastante sosa, pero ¿fui amable con ella? Creo que la presenté como ser humano.

RM: Su relación personal con Blair ganaba al plano político. En ‘Victoria & Abdul’ (2017), esa voluntad de mostrar seres humanos queda explícita en el título, ya en sí una declaración de intenciones. El título español, ‘La reina Victoria & Abdul’, rompe con tu intención.

Fotograma de 'Victor & Abdul', de Stephen Frears.

Fotograma de ‘Victoria & Abdul’, de Stephen Frears.

SF: ‘Victoria & Abdul’ es mucho más cómica. Me encanta ser cómico, creo que acerca mejor los personajes al público.

RM: John Ford decía que no hacía películas sobre grupos políticos o sociales, sino sobre individuos forzados a enfrentarse a conflictos…

SF: Es una visión del mundo. Diría que tengo una visión del mundo, pero estilo… Cuando hablamos de estilo pienso en movimientos de cámara y cosas así.

RM: El Conde de Buffon, en su ‘Discurso sobre el estilo’ (5) aseveraba que “El estilo es el hombre mismo”. Y tus películas son, hasta donde vemos, “el hombre mismo”…

SF: Sí… sospecho que eso es correcto… (sonríe) pero me resisto a admitirlo.

1. Javier Hernández. Stephen Frears: el cronista camaleónico. Ed. IVAC-La Filmoteca, para el Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove. Valencia, 2008.
2. Voice over. He decidido usar literalmente el término que utiliza Frears, en lugar de sustituirlo por el de voz en off, como normalmente se utiliza en español. Voice over y voice off no se refieren al mismo recurso: mientras en el primero oímos la voz de alguien que no habla desde su participación en la escena que estamos viendo, en el caso del segundo oímos la voz de alguien a quien no vemos en el plano, pero sí está participando en la escena (desde el contracampo, o desde una estancia adyacente, por ejemplo). El ejemplo más claro de voice over es el de la voz de un narrador que habla desde un espacio que no está representado en escena, y que es el recurso al que se refiere aquí Frears.
3. El guión de Alta Fidelidad es una adaptación de una novela de Nick Hornby. Frears leyó la novela en el momento de su primera edición, y le gustó mucho, pero pensó que no podía hacerse una película de ella. Tiempo después, John Cusack le hizo llegar el guión que había co-escrito con varios amigos (D.V. DeVincentis, Steve Pink y Scott Rosenberg), trasladando la acción de Londres a Chicago. Frears desconfió, porque la novela reflejaba el puro Londres, y cualquier idea que desligara la historia de la ciudad le parecía descabellada. Pero al leer el guión comprobó que era muy bueno: habían conseguido convertir la novela en película, y el “traslado” a Chicago se había hecho con sentido.
4. A Very English Scandal. Director: Stephen Frears. Guionistas: Russell T. Davis,  John Preston. (Blueprint Pictures – BBC). 2015. Georges-Louis Leclerc, Conde de Buffon (1707-1788). Discours sur le style, discurso pronunciado el 25 de Agosto de 1753, con motivo de su ingreso en la Academia Francesa.

Películas citadas (por orden de aparición):

Los amantes pasajeros. Pedro Almodóvar (2013)
Mujeres al borde de un ataque de nervios. Pedro Almodóvar (1988)
Mi hermosa lavandería (My Beautiful Laundrette). Stephen Frears (1985)
Volver. Pedro Almodóvar (2006)
Los timadores (The Grifters). Stephen Frears (1990)
La venganza (The Hit). Stephen Frears (1984)
Carmen. Carlos Saura (1983)
The French Connection. William Friedkin (1971)
Café irlandés (The Snapper). Stephen Frears (1993)
Florence Foster Jenkins. Stephen Frears (2016)
Napoleón (Napoléon vu par Abel Gance). Abel Gance (1927)
El viento (The Wind). Victor Sjöström (1928)
El ladrón de Bagdad (The Thief of Bagdad). Raoul Walsh (1924)
El ladrón de Bagdad (The Thief of Bagdad). Ludwig Berger y Michael Powell (1940)
Las amistades peligrosas (Dangerous Liasons). Stephen Frears (1988)
Con la muerte en los talones (North by Northwest). Alfred Hitchcock (1959)
Encadenados (Notorious). Alfred Hitchcock (1946)
La regla del juego (La règle du jeu). Jean Renoir (1939)
La bestia humana. (La bête humaine). Jean Renoir (1938)
Alta Fidelidad (High Fidelity). Stephen Frears (2000)
Detective sin licencia (Gumshoe). Stephen Frears (1971)
Una noche en la ópera (A Night at the Opera). Sam Wood (1935)
La Reina (The Queen). Stephen Frears (2006)
La reina Victoria & Abdul (Victoria & Abdul). Stephen Frears (2017)

Rafael Maluenda

‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, lema del AFF18

VIII Atlàntida Film Fest. ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’
Festival de cine online de Filmin
Del 25 de junio al 1 de julio de 2018 en diversas sedes de Palma de Mallorca
Del 25 de junio al 25 de julio de 2018 en Filmin

Atlàntida Film Fest, el festival de cine online de Filmin, implementa en los próximos días su octava edición, que se celebrará entre el 25 de junio y el 25 de julio de 2018. Un total de 83 películas, todas ellas sin estreno comercial hasta la fecha en España, integran una ambiciosa selección que, como ha ocurrido en las dos últimas ediciones, gira alrededor de un concepto: Europa. La programación se divide en cinco bloques temáticos: Generación, Muros y fronteras, Memoria histórica, Política y controversia, e Identidad, a los que hay que sumar una retrospectiva de la obra del director barcelonés Kikol Grau.

 Atlàntida Film Fest. Makma

Entre los títulos más destacados hay que citar algunos que ya fueron anunciados cuando se presentó la agenda del Atlàntida Film Fest en Palma. Y es que, como ha ocurrido en los dos últimos años, la capital balear acoge del 25 de junio al 1 de julio la edición física del certamen, que suma a las proyecciones de películas, conciertos, conferencias y otras actividades.

Así, algunas de las propuestas más destacadas de AFF18 eran ya conocidas. Como ‘Holiday’, el controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf aclamado por medios internacionales como Variety o The Hollywood Reporter, y cuyo interés trasciende la conmoción que provoca una de sus escenas más comentadas. ‘On the Road’, el último film de Michael Winterbottom, mezcla el documental y la ficción al inmiscuirse en una gira de la banda Wolf Alice. Fanny Ardant protagoniza ‘Diario de mi mente’, sobre la relación entre una profesora y el alumno que acaba de asesinar a sus padres. ‘Permanent Green Light’ supone el debut en el cine del prestigioso novelista Dennis Cooper y nos presenta a un grupo de jóvenes que planifica su suicidio perfecto.

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip "Soy maricón"

Imagen del documental de Joan Porcel sobre la vida de Samantha Hudson, el nombre artístico del mallorquín Iván González, quien se dio a conocer con el polémico y viral videoclip “Soy maricón”

Entrando ya en las novedades, el cine musical estará representado por ‘Julie y la fábrica de zapatos’, que mezcla el cine social con una estética deudora de Jacques Demy. ‘The Wild Boys’ evoca a Guy Maddin y al cine clásico de aventuras y, a su vez, elabora un discurso de género, como poco, asombroso. Teresa Villaverde, nombre fundamental del cine portugués en los últimos años, presenta ‘Colo’, retrato de la crisis de una familia fracturada que ejerce de espejo de otra crisis, económica, social y moral, de escala mucho más amplia. Sandrine Bonnaire protagoniza ‘Atrapa el viento’, la historia de amistad entre una mujer marroquí y la trabajadora francesa que se hospeda en su hogar.

Sobre una tensa relación padre-hijo se construye ‘Daha’, un filme alrededor del tráfico de personas nacido en la crisis de los refugiados. ‘Amateurs’, recién estrenada en el Festival de Tribeca, es la nueva película de Gabriela Pichler, ganadora del Festival de Sevilla en 2012 por ‘Come, duerme, muere’. También ganadora, en este caso del Premio al Mejor Guión en Sevilla, ‘A Violent Life’ mezcla terrorismo nacionalista y mafia en la isla de Córcega. Sharunas Bartas reflexiona sobre la guerra en ‘Frost’, que cuenta con Vanessa Paradis en su reparto. ‘Tower. A Bright Day’ será sin duda una de las grandes sorpresas del Atlàntida Film Fest; una impactante ópera prima con ecos de Lynch y Polanski alrededor de la locura. Comparte giro hacia lo fantástico con ‘Blue My Mind’, la historia de una adolescente que ve su cuerpo mutar.

Bajo el lema ‘Otros censuran, nosotros estrenamos’, la presente edición del AFF no rehuye la polémica. Al poder de controversia de ‘Holiday’ o ‘Permanent Green Light’ hay que sumar el de documentales como ‘Daliborek, el youtuber nazi’, grotesco representante del auge de la extrema derecha en Europa; ‘The Great European Cigarette Mistery’, sobre uno de los casos de lobby más controvertidos de la Unión Europea, que llega al festival tras pasar un año en la nevera mientras sus responsables hacían frente a diversos pleitos y amenazas; ‘El caso Kurt Waldheim’, sobre el nazi que llegó a presidir Austria y a ser secretario de la ONU; ‘El venerable W.’, cierre a la Trilogía del Mal de Barbet Schroeder; ‘El Caso Oleg Sentsov’, retrato del cineasta al que Rusia ha condenado a 20 años de cárcel; ‘Ni jueza, ni sumisa’, que es como un reality americano de humor negrísimo protagonizado por una jueza deslenguada y los delincuentes y criminales a los que debe juzgar; o ‘Samantha Hudson’, estreno mundial en el festival, sobre uno de los personajes más queridos y odiados de Internet en España, autor de ese himno hereje titulado ‘Soy maricón’. La ópera prima de Joan Porcel es una de las 28 producciones españolas presentes en el AFF18.

Títulos programados y premiados en distintos festivales patrios como ‘Yo la busco’, ‘Quiero lo eterno’, ‘Puta y amada’, ‘Lo que dirán’, ‘Europa’ o ‘Casa de nadie’. Además, el videoartista punk Kikol Grau será objeto de una retrospectiva de su obra que incluirá el estreno mundial de ‘Histeria de Cataluña’, suerte de secuela espiritual de ‘Histeria de España’. Un filme coral firmado entre otros por Carlo Padial, Andrés Duque o María Cañas, que mezcla ficciones y metraje de archivo para recorrer el pasado y presente de la Catalunya del Procés. Una película que, sin duda, no dejará a nadie indiferente.

Las 83 películas estarán disponibles online a partir del 25 de junio en la página web del festival (www.atlantidafilmfest.com). Filmin lanzará un abono para ver todas las películas por 15 euros (5 euros para suscriptores).

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

Imagen del filme ‘Holiday’, controvertido debut de la sueca Isabella Eklöf. Fotografía cortesía de Filmin.

 

‘Jurassic World’ inaugura la sala 4DX de Kinépolis

Sala 4DX de Kinépolis Valencia
Avenida de Francisco Tomás y Valiente, s/n. Paterna (Valencia)
Inauguración: miércoles 14 de junio de 2018

Los directores de cine, actores, responsables de festivales pudieron comprobar el pasado miércoles 13 de junio cómo será el cine del futuro. El cine que nos espera, no solo se ve, también se siente. Al menos que las películas se adapten al formato 4DX y que en València ya tienen su sala. La sala 4 de los cines Kinépolis.

El productor Ximo Pérez y el director Nacho Ruipérez en la inauguración de la Sala 4DX de Kinépolis. Foto: Iris Montoya.

El productor Ximo Pérez y el director Nacho Ruipérez en la inauguración de la Sala 4DX de Kinépolis. Foto: Iris Montoya.

Personalidades del mundo del cine y la cultura se dieron cita en los cines de Paterna para vivir esta experiencia con la proyección de la película ’Jurassic World: El reino caído’, dirigida por J.A. Bayona. Luis Esteban, director de Kinépolis València, actuó como maestro de ceremonias  dando la bienvenida, entre otros,  al director adjunto de audiovisual del IVC José Luis Moreno, al vicedirector de la Mostra de València Eduardo Guillot, a la directora del festival La cabina Sara Mansanet, al director de cine Nacho Ruipérez, al actor y director Sergio Villanueva, al productor Ximo Pérez, a Nuria Cidoncha (gerente de MICE y directora de ‘Cinema, wild & free’), a la directora Susi Gozalvo  o a la presentadora y actriz Carmen Alcayde.

Nuria Cidoncha (segunda por la izda), José Luis Moreno y Sergio Villanueva (primero por la dcha) en la inauguración de la Sala 4DX de Kinépolis. Foto: Iris Montoya.

Nuria Cidoncha (segunda por la izda), José Luis Moreno y Sergio Villanueva (primero por la dcha) en la inauguración de la Sala 4DX de Kinépolis. Foto: Iris Montoya.

También asistieron representantes de la cultura como Lucas Zaragosí y Adrián Salvador (de estudio Savage), el ilustrador Paco Roca, McDiego, el artista Manel Levi (Leviathan), la directora de televisión Carol Vegas, la ilustradora Marta Colomer (autora de una serie de camisetas y objetos relacionados con el cine), el mentalista Toni Pons, la influencer Natalia Segrelles, la personal shoper Loles Romero, el peluquero Rafa Moreno y su marido José Alandes, José González Barranca, Gonzalo Chastel o Javier Alastrúe; sin olvidar a un gran cinéfilo: el alcalde de Paterna Juan Antonio Sagredo.

Los asistentes “sufrieron” entre carcajadas las inclemencias meteorológicas de la película y las peleas entre dinosaurios, así como los viajes en avión, barco o todoterreno. A través de los efectos de agua, viento, luz, niebla, olores, etc., combinados con los movimientos de la butaca que acompañan a la película en momentos precisos, se estimulan los cinco sentidos logrando que el espectador disfrute de una experiencia única e inigualable en cada sesión.

Rafa Moreno y José Alanders en la inauguración de la Sala 4DX de Kinèpolis. Foto: Iris Montoya.

El peluquero Rafa Moreno y su marido José Alandes en la inauguración de la Sala 4DX de Kinèpolis. Foto: Iris Montoya.

Esta es la segunda sala 4DX en España después de la estrenada en Kinépolis Madrid el pasado diciembre. 4DX es una tecnología revolucionaria que eleva el cine a las cuatro dimensiones ofreciendo al espectador una experiencia cinematográfica inmersiva totalmente novedosa. La sala, que cuenta con 160 butacas con la tecnología 4DX, proyectará la película ’Jurassic World: El reino caído’ durante sus primeras semanas. Gracias a esta innovadora tecnología, los espectadores sentirán que forman parte de la aventura como si se encontraran realmente en una isla repleta de peligrosos dinosaurios. Las butacas están equipadas con un motor que permite movimientos extremadamente precisos y que controla la velocidad de estos movimientos en perfecta sincronía con la película.

Cada año, las productoras de Hollywood lanzan sus mejores títulos en formato 4DX, desde acción, animación y terror hasta fantasía. 4DX está disponible para películas en formato 2D y 3D.

Jurassic Park

Chris Pratt y Bryce Dallas Howard en ‘Jurassic World: El reino caído’, de Juan Antonio Bayona, película con la que se inaugura la Sala 4DX de Kinépolis Valencia.

Confesiones de un artista gay

Quique Belloch: Escenas de una vida
Bel Carrasco

Su nombre sonaba mucho en el mundillo cultural valenciano de los años noventa. Enrique Belloch. Quique para los amigos. Un productor de teatro y cine que, a principios de los ochenta rodó en Madrid una película con un jovencísimo Antonio Banderas, ‘Pestañas postizas’, y que tras dar clases de teatro en Arganda del Rey regresó a su ciudad natal, Valencia, donde ofreció un taller de arte dramático muy concurrido en la Universidad Politécnica. Poco después abrió la mítica sala Trapezi, el primer espacio multicultural alternativo, donde se reunía la Asociación de Actores Valencianos y los jóvenes interesados en las artes escénicas. Pese a su éxito y proyección en los medios la sala tuvo que cerrar por falta de ayuda institucional, y Belloch derivó al doblaje al frente de Doble Banda productora también de tele movies. El cierre de Canal 9 le llevó a la ruina pero resurgió de sus cenizas cual Ave Fénix para montar ‘Teresa de Ávila’ de su amigo y admirado José María Rodríguez Méndez y rodar un documental sobre el travesti más famoso de la Transición, La Margot.

Cumplidos los 70 años, decidió que era buen momento para hacer recuento de su vida y confió en su amiga Bel Carrasco para contarla en negro sobre blanco. Es el libro ‘Quique Belloch: Escenas de una vida’ (NPQ Sargantana) en el que escribe también el periodista Rafa Marí y otros de sus numerosos amigos. A lo largo de sus páginas, ilustradas con imágenes de la vida y obras de Belloch, el polifacético creador desnuda su alma para evocar desde su feliz infancia hasta los momentos más duros de pérdidas y debacles. Sin tapujos ni pelos en la lengua. De cabo a rabo.

Potada del libro.

Potada del libro.

¿Este libro es un ajuste de cuentas con los fantasmas de su pasado?

No creo en fantasmas, ángeles y demonios. Tampoco en las mediums y mucho menos en las brujas vírgenes. En la serie ‘Midnight Texas’ se encuentran buenas respuestas.

¿Por qué decidió contar su vida?

Seguramente debido a la edad. Al final de la vida se acaban los recuerdos, y por desgracia uno tiene fecha de caducidad que por lógica en mi caso no debe estar ya muy lejos.

Quique Belloch, de bebé. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch, de bebé. Imagen cortesía del autor.

Ha dicho que se trata de un estriptís, ¿pero llega al desnudo integral o se reserva secretos inconfesables?

Lo del estriptís es una floritura literaria y en cuanto a los secretos inconfesables, son eso, secretos inconfesables, lo que no deja de ser una pura contradicción. Para mis amigos no tengo esa clase de secretos ni ningún otro, lo que no saben se lo imaginan. Al resto del mundo no creo que le interesen mucho.

¿Cómo influyó en su vida el hecho de ser gay?

Lo que ha influido en mi vida es el hecho de ser un hombre. Un hombre atractivo, simpático, inteligente y suficientemente culto. Todo eso me convierte en un gran seductor. Lo siento, pero lo que no soy es modesto.

Carnet de la Facultad de Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Carnet de la Facultad de Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Tenía un futuro asegurado en la empresa de su padre. ¿Por qué lo dejó para dedicarse a las artes escénicas?

Nunca he optado por decisiones acomodaticias. He sido y soy un aventurero en busca de la libertad tanto colectiva como personal. Lo he tenido todo y también lo he perdido todo en muchas ocasiones y siempre he seguido siendo el mismo.

¿Si pudiera empezar de cero, cambiaría muchas cosas de su vida?

Ninguna.

Se le nota cierto resentimiento contra los gestores culturales que, según usted, no supieron apreciar sus proyectos.

Lo de morderse la lengua no es bueno, la lengua es útil, es culta, puede ser muy larga, pero fundamentalmente es necesaria. Por eso no me gusta utilizarla para hablar de nimiedades.

Quique Belloch con sus perros. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch con sus perros. Imagen cortesía del autor.

¿Qué aportó al panorama cultural valenciano y cómo recuerda aquel ambiente?

Aquello era una merienda de negros en la que algunos engordaron demasiado en cualquiera de las opciones políticas. En lo que respecta a mi aportación en este amoroso y detestable mundo de las artes del espectáculo, tendrán que ser otros y en tiempos mejores los que analicen su significado…O no.

¿Le aburre que le pregunten por su relación con Antonio Banderas?

Sí.

¿Por qué confió en Bel Carrasco para que escribiera el libro?

Fue ella la que confió en mí y ante la duda opté por el sí, y le estoy muy agradecido. En el libro que debería haberse llamado ‘Desde la acera de enfrente’ en lugar de ‘Quique Belloch: escenas de una vida’, los lectores encontrarán en él todas las respuestas o…casi todas.

Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

El cine manierista de Brian de Palma en Cinema Jove

El joven Brian de Palma
33 Festival Cinema Jove
Del 22 al 29 de junio de 2018

Contemplar a un Robert de Niro casi imberbe en una cinta independiente rodada en 1968, ‘Saludos’ (‘Greetings’), es sólo uno de los grandes atractivos de la sección ‘El joven Brian De Palma’, que forma parte del programa de la 33 edición de Cinema Jove, certamen organizado por el Institut Valencià de Cultura y que se celebra en València del 22 al 29 de junio. Esta retrospectiva aborda la producción del cineasta estadounidense hasta los 40 años, mucho antes de rodar ‘Los intocables de Eliot Ness’ o ‘Misión: imposible’.

El ciclo incluye una película inédita, los primeros éxitos comerciales y de crítica del director y, en conjunto, un buen elenco de películas que muestran su evolución desde el cine más experimental de finales de los sesenta hacia el híbrido entre suspense, erotismo y cine de terror que lo caracterizó en los setenta. Brian De Palma sucede así a David Lynch en esta sección de Cinema Jove en la que, como cada año, se aborda la etapa juvenil de un cineasta consagrado.

‘Carrie’ o ‘Vestida para matar’, son algunos de los títulos más conocidos dentro de un ciclo que consta de ocho películas, se proyectará íntegramente en el Centre del Carme y tendrá un colofón muy especial: el documental ‘De Palma’, grabado durante diez años y en el que el propio director analiza una carrera extensa que abarca casi seis décadas.

Fotograma de El fantasma del paraíso. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de El fantasma del paraíso. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Película inédita y musical de culto

Los inicios de Brian De Palma nos zambullen en el terreno del cine experimental más arriesgado. Es el caso de ‘Greetings’ (1968), donde podemos ver la segunda incursión en la gran pantalla de un jovencísimo (y entonces desconocido) Robert de Niro, integrante del disparatado trío protagonista de esta cinta claramente independiente. Es también el caso de ‘Murder à la mod’ (1968), película inédita que constituye una auténtica rareza y muestra los lenguajes narrativos explorados por el director en sus inicios, muy alejados del cine de género de corte clásico que cultivó más tarde.

Otra de las curiosidades del ciclo es la particular revisión de los mitos del fantasma de la ópera y Fausto que realizó el director en 1974 y que dio lugar a ‘El fantasma del paraíso’, una suerte de ópera rock satírica que entra en el terreno del kitsch y que, para muchos, está emparentada con el musical de culto quizá más famoso de la historia, ‘The Rocky Horror Picture Show’.

Para entonces Brian De Palma ya empezaba a ser un director conocido gracias a un largometraje anterior, ‘Hermanas’ (1973), claramente inspirado en el maestro Hitchcock y que también podremos disfrutar en la 33 edición de Cinema Jove. Esta película supuso, en su día, el primer éxito tanto de crítica como de público de Brian de Palma y, también, un impulso importante en la carrera de la actriz protagonista, la canadiense Margot Kidder, recientemente fallecida y recordada por el gran público por encarnar a Lois Lane, la novia de Superman, en la famosa saga cinematográfica de los ochenta. El siguiente título del director, en la misma línea del ‘thriller’, fue ‘Fascinación’ (1976), que ya contó con una nominación a los Oscar de Hollywood y fue el precedente inmediato de su consagración.

Fotograma de Carrie. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Carrie. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El éxito descomunal de ‘Carrie’

Avanzada la década de los setenta, Brian De Palma lleva al cine, por primera vez en la historia, una novela de Stephen King, lo que supone la incursión definitiva del director en el cine de terror, género que hasta entonces había bordeado. El resultado, ‘Carrie’ (1976), fue un auténtico bombazo internacional, un éxito de taquilla y, de nuevo, una catapulta para su actriz protagonista, una jovencísima Sissy Spacek. A partir de aquí, la carrera de Brian de Palma, que entonces tenía sólo 36 años, ya empieza a ser la de un nombre definitivamente reconocido en la industria cinematográfica.

También están incluidos en el ciclo títulos posteriores como ‘La Furia’ (1978), protagonizada por Kirk Douglas y John Cassavetes, y otro de los largometrajes más celebrados en la trayectoria del director estadounidense, la inquietante y sensual ‘Vestida para matar’ (1980), un ‘thriller’ que devuelve la filmografía de De Palma al terreno del suspense más hitchcockiano y que cuenta con la memorable interpretación de Michael Caine en el papel del ambiguo doctor Robert Elliott.

Fotograma de 'Hermanas'. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Hermanas’. Imagen cortesía de Cinema Jove.

La temática ‘trans’ en Mostra la Ploma

Mostra la Ploma
Varios espacios de Valencia
Del 31 de mayo al 23 de junio de 2018

Mostra la Ploma, el festival internacional de cine y cultura por la diversidad sexual, de género y familiar, organizado por Lambda, colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Celebra este año su cuarta edición con una iniciativa cultural que abre las puertas de Valencia a la igualdad y diversidad sexual, proyectando treinta obras inéditas en el ámbito valenciano. Este novedoso proyecto, organiza su contenido en tres categorías presentadas a concursos en los cines Albatexas, una selección del mejor cine de ficción LGTBI de la Filmoteca de Valencia y diversas actividades culturales.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Pablo Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

De izquierda a derecha, José Luis Moreno, Isabel Lozano y Luis Noguerol. Imagen cortesía de Lambda.

Esta cuarta edición se iniciará en la nueva sala de proyecciones de Mostra la Ploma, los cines Albatexas, con la proyección de seis largometrajes documentales en los que destaca la amplia temática trans, aplicada principalmente al ámbito rural. Y su convivencia en el marco de las costumbres, tradiciones y la irrupción de los medios digitales con películas como “The Silk and the Flame” del director Jordan Schiele en la que se aborda la heteronorma en familias de la China profunda o “The Next Guardian” dirigida por los cineastas A. Bhattarai, D. Zurbó y Bután, cuenta la historia de una familia encargada de un templo en Bután durante varias generaciones y que se enfrenta a la posibilidad de la falta de una continuidad generacional al descubrir ejemplos de transexualidad en su propio núcleo. Como miembros del jurado participarán: el cineasta Adrián Silvestre, Áurea Ortiz, profesora de la UV y crítica de cine, y José Luís Pérez Pont, director del Centro del Carmen, gerente del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y crítico de arte.

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ' The silk and the flame '

Imagen: Cortesía de Lambda. Detalle del film ‘ The silk and the flame ‘

Por otro lado, el festiva nos ofrece dos secciones dedicadas al cortometraje documental y ficticio. Un total de 18 obras de procedencia y temáticas diferentes, presididas por Sara Mansanet, directora del festival de mediometrajes La Cabina, y los cortometrajistas Emilio Martí y María Trenor, agrupadas en cuatro sesiones. Los trabajos, se vertebran entorno vínculos amorosos entre las que destacan “La noche al Sol” o “Cachorro” ambos shortsfilms tratan los lazos afectivos. El desvelo de silencios, haciendo gran hincapié en la libertad sexual e identidad. Relatos en tránsito, donde diversos cortometrajes nos ofrecen un amplio enfoque personal entorno a la cultura trans como “The World in Your Window” o “Get The Life”. Y el deseo y la identidad, programa que aborda las identidades colectivas creadas a partir del deseo sexual y los posibles desajustes ante la incomprensión, “Batería” (Cuba) o “Natalie. D” (Francia).

Paralelo a esta sección, y fuera de concurso, el festival junto con la Filmoteca valenciana presenta algo inédito: “Panorama”. Una selección de seis actuales y destacados largometrajes de ficción sobre la diversidad sexual que, lamentablemente y pese a haber ganado varios certámenes de renombre, aún no han podido ocupar nuestras salas cinematográficas. Entre estas podemos destacar “Les Garçons sauvages”.

Luis Noguerol, director de Mostra la Ploma, señaló que el festival pone al servicio del espectador, un conjunto de actividades culturales entre las que se encuentra una serie de talleres y juegos educativos para todas las familias, y una presentación literaria con mesa redonda de la mano de Anna Boluda, Eley Grey, Encarna Sant-Celoni y Mila Martínez en el centro Las Naves. La apertura de la exposición “Museari Art&Queer. The World Famous LGTB Museum” muestra algunas de las más destacas obras expuestas en la Fundación La Posta este último año. O “Pride”, la nueva presentación del proyecto pictórico de Julio Gracia con el objetivo de denunciar los discursos LGTBIfóbicos.

Imagen: Cortesía de Lambda. Fotograma de The world is in your window.

Imagen de Portada: Cortesía de Lambda. Fotograma de ‘The world is in your window’.

Diferentes instituciones como el Instituto Valenciano, el MuVIM y el Ayuntamiento de Valencia han colaborado en esta iniciativa por la igualdad social. Isabel Lozano, concejala de igualdad y políticas inclusivas del municipio, enfatizó que la cultura LGTBI es también cultura de la ciudad por lo que el festival Mostra la Ploma es una gran ocasión para visibilizar la diversidad sexual humana. Incluso otras herramientas difusivas como ‘Valenciaorgullosa’ o entidades como el propio Ayuntamiento, refuerzan iniciativas con el mismo carácter conciliador e inclusivo, implicando por consiguiente el avance en la igualdad de oportunidades, la reducción de discursos de tolerancia, la no discriminación y/o agresión.

Cristian Torada

La escalera de Cinema Jove

Cartel de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de València
Del 22 al 29 de junio de 2018

El motivo principal del cartel de este año de Cinema Jove es la figura de una mujer de espaldas, en plena subida de una escalera vertical, a punto de alcanzar el último peldaño con la punta de los dedos. En paralelo, y también en vertical, se desgranan las fechas de celebración del festival de cine, del 22 al 29 de junio.

“La imagen del cartel evoca el concepto de ‘ascensión’, vinculado con el leitmotiv del cine y al que se le puede sacar múltiples significados”, declaró Daniel Rueda, uno de los creadores de la imagen, en el acto de presentación del cartel de la 33 edición del Festival Internacional de Cine de València – Cinema Jove, que tuvo lugar en la tarde del martes 15 en la sede de la EASD (Escola d’Art i Superior de Disseny de València). La directora de Arte de Cinema Jove, Julia Valencia, responsable última de la composición, destacó la coherencia del resultado con la imagen general del certamen. “Tanto el cartel, como la escultura del premio o la escenografía de las galas de inauguración y clausura, por poner algunos ejemplos, responden a los mismos conceptos, a una idea común”, añadió la directora artística.

Obra de Daniel Rueda Anna Devís. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Obra de Daniel Rueda Anna Devís. Imagen cortesía de Cinema Jove.

La directora de Arte del festival escogió a esta pareja de artistas, al igual que hizo el año anterior con Patricia Bolinches y Señor García, porque “juntos forman un dúo creativo donde la personalidad de ambos ha encontrado un lenguaje único”. Ambientadas en ciudades de todo el mundo y llenas de estructuras llamativas, formas simples y colores pastel, las imágenes de Devís y Rueda no sólo hablan de elegancia, simpleza y minimalismo, sino que subrayan hermosas arquitecturas y muestran una forma única de experimentar la vida cotidiana e interactuar con nuestro entorno más inmediato.

Tanto Devís (instagram.com/anniset) como Rueda (instagram.com/drcuerda), tienen cientos de miles de seguidores en Instagram y han trabajado para Netflix, Coca-Cola, Smart o Swatch, cuya imagen ha dado la vuelta al mundo pasando desde las calles de València a copar las pantallas de la famosa Times Square de Nueva York. No obstante, Devís y Rueda recalcaron lo novedoso que resulta para ambos  trabajar por primera vez “para un festival de cine”.

Obra de Daniel Rueda y Anna Devís, por cortesía de Cinema Jove.

Obra de Daniel Rueda y Anna Devís, por cortesía de Cinema Jove.

El acto de presentación del cartel dio paso a la mesa redonda titulada “El director creativo y otros animales mitológicos”. Junto a Valencia, Devís y Rueda, participó Patricia Bolinches, responsable de la imagen del cartel de la anterior edición. “Más allá de mostrar el nuevo cartel, hemos querido hacer de esta presentación algo didáctico sobre la necesidad de una dirección de Arte en cualquier evento cultural”, indicó Carlos Madrid, director de Cinema Jove.

El festival, organizado por el Institut Valencià de Cultura, celebrará su 33 edición entre el 22 y el 29 de junio, y contará con las secciones oficiales de Largometrajes, Cortometrajes, Webseries, Encuentro Audiovisual de Jóvenes y diferentes ciclos paralelos como Beats & Frames,  dedicado a la música electrónica, una retrospectiva del productor castellonense Fernando Bovaira o El Joven Brian De Palma, en el que se proyectarán los primeros films del director estadounidense.

Cartel de Cinema Jove 2018 por cortesía del festival.

Cartel de Cinema Jove 2018 por cortesía del festival.

‘Error fatal’ o la implacable justicia feminista

Error fatal, de Alberto Adsuara
Palacio Colomina
C / Almodí, 1. Junto a la Plaza de la Virgen (Valencia)
Viernes 18 de mayo de 2018, a las 19.00h

La cátedra de investigación Luis García Berlanga, del departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad CEU-Cardenal Herrera, en colaboración con el Institut Valencià de Cultura, la Fundación Aisge y la Asociación Cultural Trama y Fondo, presenta la película ‘Error Fatal (Variaciones en torno a un debate)’ del director Alberto Adsuara. La proyección y el coloquio será el viernes 18 en el Palacio Colomina de Valencia.

Fotograma de 'Error fatal', de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Fotograma de ‘Error fatal’, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

La historia de ‘Error fatal (Variaciones en torno a un debate)’ trata de unas  hermanas siamesas que dirigen una organización delictiva desde la clandestinidad de un “no lugar” (un zulo ubicado en un granero de la Albufera rodeado de arrozales). Delictiva aún cuando su principal cometido sea, tal y como ellas mismas dicen, “hacer justicia”.

Su objetivo es, precisamente, tomarse la justicia por su mano en aquellos casos donde ellas estiman que la verdadera justicia ha fallado. Su forma de actuación es siempre la misma: secuestrar a los maltratadores (“seres erróneos”, al decir de ellas), practicarles unos cortes en los tendones del empeine, que no les dejarán andar con normalidad nunca, y abandonarlos en un descampado con un papel en el bolsillo en donde se lee “tipo corregido“.

Fotograma de 'Error fatal', de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

Fotograma de ‘Error fatal’, de Alberto Adsuara. Imagen cortesía del autor.

El problema surge cuando las siamesas descubren que una de sus soldados puede haberse equivocado con el último de esos “seres erróneos”; cuando descubren que el último “tipo corregido” no era, posiblemente, el ser erróneo que ellas esperaban. Así, y mientras vemos la desgraciada vida que le toca vivir al último “corregido” (víctima posiblemente inocente), las siamesas se ven envueltas en una serie de conversaciones morales que no les llevan a ninguna parte.

Una historia contada desde la mirada plástica que caracteriza la obra del director y fotógrafo Alberto Adsuara. Una mirada plástica  que absorbe al espectador hasta eclipsar la esencia de la historia.

Fotograma de Error fatal

Fotograma de Error fatal

Alberto Adsuara

Un Vistazo a “Las Leyes de la Termodinámica”.

El pasado 20 de abril se estrenó la película «Las Leyes de la Termodinámica», película de Mateo Gil. Nosotros pudimos asistir a su preestreno en Kinépolis (València) y en el presente artículo trataremos tanto lo que nos pareció como las reflexiones que hemos hecho en torno a ella. Se trata de ese tipo películas que demuestran como su director puede tratar una gran variedad de géneros, en este caso se trata de una comedia romántica enmarcada en el contexto de un falso documental. Para ello, Mateo Gil se ha servido de un reparto poco numeroso, pero eficaz. Hablamos de Vito Sanz, Berta Vázquez, Chino Darín y Vicky Luengo.

El argumento es simple. Se trata la típica formula de «chico conoce chica», pero con unas cuantas variaciones. Los protagonistas no se enamoran al instante, sino que poco a poco se observa como el personaje de Vito Sanz acaba ganándose al de Berta Vázquez mediante su personalidad y la atracción que supone la curiosidad que despierta todo aquello que estudia. Él ya se encontraba en una relación que le iba bien, una chica que le entendía, que le quería y que sabía apreciar todas las cosas que para la gente en general serían meras «frikadas».

Pero como suele ocurrir, la relación se encuentra en un punto en que la monotonía es tal que cualquier mero accidente, y usamos esta palabra en el sentido más científico posible, puede hacer que todo se desmorone. De hecho, eso es lo que ocurre. En un momento de la película, en el que todos los protagonistas entran en juego y en que solo la parte masculina se conocía de antemano ocurre este accidente mediante el cual terminan por conocerse y se inician dos relaciones paralelas. La primera, la de los protagonistas, se basará en el menosprecio del protagonista hacia él mismo respecto a su amada. A causa de estas inseguridades provocadas por verse inferior a ella en todos los aspectos, le trasladará todas sus dudas a ella y ocasionará su ruptura. Por otro lado, los otros dos protagonistas llevarán una relación en la que él no puede evitar querer estar con otras mujeres, pero que al final se percatará de que verdaderamente solo quiere a la pareja que en este encontronazo conoce.

Chino Darín y Vicky Luengo en "Las Leyes de la Termodinámica". Fotografia cedida por Sony pictures.

Chino Darín y Vicky Luengo en “Las Leyes de la Termodinámica”. Fotografía cedida por Sony pictures.

Todo esto, e insistimos, todo, se encuentra explicado mediante las leyes de la termodinámica por el propio protagonista. ¿A qué se debe? Hemos de tener en cuenta que él se encuentra realizando su tesis doctoral y, además, es un apasionado de todo lo que tiene que ver con su disciplina. Así pues, traslada todo cuanto estudia y sabe a todos los ámbitos de la vida. Muestra de manera constante como las personas nos encontramos siempre predeterminadas a hacer todo tipo de acciones, ya sea despejarnos dando un paseo, enamorarnos e incluso llevar a cabo nuestras necesidades biológicas, algo que se puede ver a lo largo de todo el filme.

Manel (Vito Sanz) colaborando en una clase de la universidad como ayudante. Fotografía cedida por Sony Pictures.

Manel (Vito Sanz) colaborando en una clase de la universidad como ayudante. Fotografía cedida por Sony Pictures.

Los datos que se trasladan a la pantalla son totalmente verídicos, y es aquí donde entra en juego el falso documental. A lo largo de la película aparecen una serie de científicos de gran renombre, según el propio director, que nos explican, o más bien aclaran, cuáles son las fuerzas que intervienen en cada parte de la trama, mostrándonos, eso sí, de una manera magistral, en cuanto a lo formal, y muy didáctica, todos los procesos termodinámicos correspondientes. Se recurre a esquemas visuales y planos dentro de la trama en que se expone con flechas, líneas y dibujos todo lo que ocurre en la ficción en relación con la ciencia. En este punto es muy destacable la escena de la discoteca, en la que los principales protagonistas se dan el primer beso a la vez que se explica la atracción gravitatoria.

Aunque el planteamiento y la idea son muy originales, debemos exponer también que acaba por volverse algo tedioso. A lo que nos referimos es a que se trata de conceptos entendibles y muy bien explicados, pero que, al ser expuestos de manera tan rápida y tajante sacan al espectador de la trama constantemente. Lo que queremos decir es que tal vez al realizar toda esta serie de explicaciones de manera tan perfeccionista se corta el hilo de la historia, ya que, debemos esforzarnos en comprenderlas. Claro está que, si estamos familiarizados con el tema, estos tramos de la película pueden volverse muy disfrutables, puesto que se conocen los conceptos. Sin embargo, si se trata de un espectador estándar, que no conoce dichos conceptos, le estaríamos mostrando, a priori, objetos a los que debe dar significado para poder llegar a comprender la relación entre éstos y lo que ocurre en pantalla. Esto ya representa un esfuerzo comprensivo que, en nuestra opinión, separa al espectador de la trama principal. Sin embargo, si conocemos los conceptos, lo único que tenemos que hacer es aplicar las ideas, por lo tanto, el esfuerzo es menor y el disfrute, mayor.

La idea de que las emociones humanas se encuentran determinadas en gran parte no es algo nuevo en nuestros tiempos. Son numerosos los estudios que cada vez más asocian la aparición del amor con procesos químicos que se generan en nuestro organismo. Sin embargo, la película usa la termodinámica, es decir, física, no química. Esto la convierte en una temática de lo más original. El protagonista, como hemos comentado, se encuentra obsesionado con ello, de hecho, puede darse el caso de que nos traslade en cierta manera esa obsesión, puesto que a lo largo de la película se despierta en el espectador un sentimiento de curiosidad que en cierto modo le lleva a querer saber que nueva ley intervendrá en el siguiente punto de la trama argumental.

Llegados a este punto, y como se avanza nada más comenzar la película, la relación entre los dos protagonistas termina. Sin duda, esta es otra de las partes del filme que se explica mediante leyes de la física, pero a estas alturas, eso no nos sorprende. El protagonista entra en una espiral de depresión y obsesión con respecto a su amada, lo que le pasó a él con su expareja le acaba de pasar a él. Busca en todos los rincones posibles teorías, explicaciones que le den respuestas a sus dudas, incluso culpa al personaje de Berta Vázquez. Todo esto termina en una escena rápida y con un texto conciso que no solo da un golpe de realidad al protagonista, sino también al espectador. Hablamos del momento en que Elena (Berta Vázquez) se gira para decirle a Manel (Vito Sanz): «¡Las leyes de la termodinámica no se pueden aplicar al amor!».

Manel (Vito Sanz) pensativo en el lugar de trabajo de su amigo (Chino Darín). Fotografía cedida por Sony Pictures.

Manel (Vito Sanz) pensativo en el lugar de trabajo de su amigo (Chino Darín). Fotografía cedida por Sony Pictures.

Es en este punto en el que se descubre la tesis de la obra. El hecho de que bien es cierto que se puede fantasear con que exista cierta relación entre las leyes físicas y el amor, esto no deja de ser lo que es, fantasía. El amor es mucho más que eso. Creer que todo se encuentra determinado no solo es antinatural, también es retorcido. De hecho, tras esto se muestra como realmente, Manel es quien precipita la relación al fracaso con una serie de flashbaks en los que se pone en manifiesto como esconde su frustración, inseguridad y baja autoestima tras su especialidad, que son las ciencias. De hecho, que lleve a cabo esta actitud es síntoma no solo de sumisión, sino también de su falta de voluntad o de valor para enfrentarse a lo adverso, puesto que, para él, todo está predestinado y es inmutable. De esta manera se libera de su actitud en la relación y, además, le es más fácil culpar a los demás, en este caso, a Elena. Él mismo es quien desde un principio cree que todo acabara porque se ve en un plano inferior en todos los sentidos a su nueva pareja.

Elena (Berta Vázquez). Fotografía cedida por Sony Pictures.

Elena (Berta Vázquez). Fotografía cedida por Sony Pictures.

La película, sin duda, representa una propuesta muy original por lo que plantea. Porque puede llegar a esconder más cosas de las que se puede ver a simple vista. Se nos muestra una trama que permite al espectador reflexionar entorno a ella, puesto que, todos alguna vez hemos comparado el amor con cualquier cosa con el fin de simplificar algo que de por sí es de las emociones más sumamente complejas que pueden experimentar los seres humanos, con un sinfín de factores que lo condicionan, por no hablar del más importante, el libre albedrío. La manera en que se exponen los puntos que hacen referencia a las leyes de la termodinámica son muy interesantes y, a nuestro juicio, en cuanto a su contenido formal, muy agradables, ya que acompañan de manera espléndida las explicaciones, así como, a su vez, enriquecen la experiencia visual en algunas escenas como la de las dos rupturas emocionales mediante planos superpuestos.

Manel (Vito Sanz) y su exnovia en una de las escenas en que se ven los planos superpuestos. Fotografia cedida por Sony Pictures.

Manel (Vito Sanz) y su exnovia en una de las escenas en que se ven los planos superpuestos. Fotografía cedida por Sony Pictures.

Como hemos comentado anteriormente, probablemente, aquello que no nos ha parecido lo mejor es el hecho de que se reiteren tanto las relaciones entre leyes y trama, entre concepto y objeto. Probablemente, sea mucho más disfrutable si se realiza un segundo visionado en el que ya tengamos más o menos claras las ideas planteadas y así relacionarlas mejor, para no tener que prestar tanta atención a éstas y que de esta manera el juego que establecen sea más ostensible para el espectador. Aun así, se trata de una propuesta muy original y que invita a la reflexión y al disfrute de todo aquel que esté dispuesto a pasar un rato reflexionando sobre algo tan enigmático como es el amor.

Momento en que todos los protagonistas: Vito Sanz, Chino Darín, Berta Vázquez y Vicky Luengo sufren el accidente que les hace conocerse. Fotografia cedida por Sony Pictures.

Momento en que todos los protagonistas: Vito Sanz, Chino Darín, Berta Vázquez y Vicky Luengo sufren el accidente que les hace conocerse. Fotografía cedida por Sony Pictures.

El cartel de Cinema Jove, a debate

Presentación del cartel de la 33 edición de Cinema Jove
Escola d’Art i Superior de Disseny de València (EASD)
C / Pintor Domingo, 20. Valencia
Martes 15 de mayo de 2018, a las 19.30h

“La necesidad de una dirección artística en los eventos culturales. Eso es lo que queremos debatir frente a los alumnos de la escuela, en la línea de ahondar en el carácter ‘joven’ del festival. Más allá de mostrar el nuevo cartel, hemos querido hacer de esta presentación algo didáctico”, ha declarado Carlos Madrid, director de Cinema Jove.

Por su parte, Julia Valencia, directora de Arte del certamen, afirma que no existe “una metodología” para la dirección artística de este tipo de eventos sino que cada cual la ejerce “según su personalidad”. En su caso, Valencia pretende que sea “un diálogo continuo con todas las partes implicadas”. “Tanto el cartel, como la escultura del premio o la escenografía de las galas de inauguración y clausura, por poner algunos ejemplos, responden a los mismos conceptos, a una idea común”, añadió la directora artística.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

El acto de presentación del cartel de la 33 edición de Cinema Jove tendrá lugar el próximo martes 15 de mayo en la EASD (Escola d’Art i Superior de Disseny de València), a las 19.30h. La mesa redonda se titula ‘El director creativo y otros animales mitológicos’. Además de Julia Valencia, participarán Patricia Bolinches, diseñadora de la imagen del cartel de la 32 edición, y Daniel Rueda y Anna Devís, responsables de la del presente año.

La imagen del cartel de este año sigue la tendencia habitual en las creaciones de  Rueda y Devís, que parten de la fotografía e interactúan de manera creativa con la arquitectura. La directora de arte de Cinema Jove, Julia Valencia, escogió a esta pareja de artistas, al igual que hizo el año pasado con Patricia Bolinches y Señor García, porque “juntos forman un dúo creativo donde la personalidad de ambos ha encontrado un lenguaje único”.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

Imagen de Daniel Rueda y Anna Devís por cortesía de Cinema Jove.

 

De Anna Devís destaca que es una creadora espontánea cuyo imaginario habla de la diversión de confeccionar “pequeñas historias suspendidas en el tiempo”. Mientras que de Daniel Rueda destaca su “ojo milimétrico”, definiéndolo como “un fotógrafo de la síntesis, la forma y el vacío”.

Tanto Devís (instagram.com/anniset) como Rueda (instagram.com/drcuerda), tienen cientos de miles de seguidores en Instagram y han trabajado para Netflix, Coca-Cola, Smart o Swatch, cuya imagen ha dado la vuelta al mundo pasando desde las calles de València a copar las pantallas de la famosa Times Square de Nueva York. No obstante, es la primera vez que trabajan para un festival de cine.

Cartel de Cinema Jove 2018 obra de Daniel Rueda y Anna Devís. Imagen cortesía del festival.

Cartel de Cinema Jove 2018 obra de Daniel Rueda y Anna Devís. Imagen cortesía del festival.