La estival ‘Call me by your name’ en la Filmoteca d’estiu

‘Filmoteca d’estiu’ | La Filmoteca
‘Call me by your name’, de Luca Guadagnino
Jardins del Palau de la Música, València
Jueves 6 y viernes 7 de agosto a las 22:30
Miércoles 5 de agosto de 2020

El jueves 6 de agosto llega a la ‘Filmoteca d’estiu’ la aclamada película ‘Call me by your name’, en la que un joven llamado Elio, de diecisiete años, pasa el cálido verano de 1983 en la casa de verano de sus padres en Italia ganduleando, leyendo libros, escuchando música y nadando. Un día llega el atractivo Oliver, el nuevo ayudante norteamericano de su padre. Al principio Elio se muestra un poco distante, pero pronto ambos empiezan a salir juntos de excursión y, a medida que el verano avanza, la atracción mutua se hace más intensa.

La película forma parte del ciclo ‘Summer Was Sexy!’, que nos muestra filmes de verano, la estación de la sensualidad, del roce de cuerpos bañados por el sol, del primer amor… y como la diversidad del ciclo se extiende más allá de mostrar cine americano, francés, inglés, alemán, japonés o español, también hay diversidad entre los sujetos deseantes en estas películas, como es buena muestra el deseo homosexual que nos presenta ‘Call me by your name’.

Dirigida por Luca Guadagnino, basada en la novela homónima de André Aciman, y protagonizada por Timothée Chamalet y Armie Hammer, fue uno de los grandes éxitos de las pantallas en 2017, y fue nominada en varias categorías a los premios Óscar, a los Bafta y a los Globos de Oro, y ganó el premio Óscar en la categoría de mejor guion adaptado.

La estética calculada, una excelente banda sonora y la presencia del ‘It-boy’ del momento, Timothée Chamalet, convirtieron ‘Call me by your name’ en todo un fenómeno internacional. El de Elio y Oliver ha sido el romance de la década.

Las proyecciones de la ‘Filmoteca d’estiu’ se celebran de lunes a domingo, salvo los miércoles, que no hay sesión. La proyección se inicia a las 22.30 y la taquilla se abre a las 21:00. El precio de la entrada general es de 3,50 euros y 25 euros para el abono de diez sesiones.

MAKMA

«Hay que reivindicar y redescubrir a Berlanga»

#MAKMAEntrevistas | Santiago Segura
‘Padre no hay más que uno 2. La llegada de la suegra’
Cines Kinépolis Heron City
Avenida de Francisco Tomás Valiente, s/n. Paterna (València)
Viernes 31 de julio
Martes 4 de agosto de 2020

Tras el paréntesis que supuso la crisis sanitaria, los cines Kinépolis Valencia abrieron sus puertas el pasado viernes 31 de julio con el ciclo de presentaciones de las películas españolas más importantes del año. Un proyecto que arrancó en marzo de 2017 y que, desde entonces, ha acogido más de 40 eventos y ha contado con la presencia de prestigiosos cineastas e intérpretes de nuestra industria.

El encargado de poner de nuevo marcha estos encuentros fue Santiago Segura, que presentó ante la prensa su nueva comedia, ‘Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra’, continuación de la que fue la película más vista del cine español en 2019, un verdadero fenómeno que consiguió reunir a 2,3 millones de espectadores y obtuvo una recaudación de 14,2 millones de euros.

Berlanga, Santiago Segura
Cartel de la película ‘Padre no hay más que uno 2’, de Santiago Segura.

Huyendo nuevamente del consejo de Alfred Hitchcock de no rodar con niños, en esta segunda parte Santiago Segura multiplica la apuesta. En esta ocasión, el actor y director se atreve nuevamente con los cinco niños y añade a la ecuación un bebé y perrito (la segunda parte del consejo era no rodar con animales). Lo que sin duda ha resultado mucho más sencillo ha sido rodar con la gran Loles León, que se incorpora a la familia como la todopoderosa suegra.

Coescrita una vez más por Santiago Segura y Marta González de Vega, el guion de ‘Padre no hay más que uno 2. La llegada de la suegra’ nos depara muchas sorpresas. El rodaje, que se desarrolló durante más de cinco semanas en Madrid, Guadalajara y Toledo, completó la grabación de las últimas imágenes hace apenas unas semanas, tras el confinamiento.

Santiago Segura, en el acto de presentación de su película en los cines Kinépolis de Valencia. Foto: Irene Valdés.

¿Pensaste o te viste frenado en algún momento por la situación que se aproximaba?

Ha habido muchos rodajes que se han quedado a la mitad y, obviamente, eso ha sido muy traumático. Sin embargo, nosotros habíamos rodado aproximadamente el 98% de la película antes del estado de alarma, y durante el confinamiento pude estar montando y editando la película. La verdad es que he notado diferencias abismales. Rodar después del confinamiento ha sido como una película basada en la novela de Richard Matheson, ‘Soy leyenda’ (1954), y en la adaptación a la película con el mismo título, de Francis Lawrence, cuyo protagonista fue Will Smith.

Era como rodar en un planeta diferente. Sitios desiertos, gente con mascarillas, manteniendo las distancias… Da pena, angustia y respeto. Llámalo como quieras, no es un sentimiento positivo, es más bien duro.

¿Habías rodado alguna vez con un perro y/o con un bebé?

Con perros, nunca. Había rodado con cabras en ‘El día de la bestia’ (1995), de Álex de la Iglesia. La primera vez que estuve en contacto con una cabra fue terrible porque no hacía nada de lo que se le pedía, pero la segunda vez, aunque también fue algo desastroso, la cosa mejoró un poco. Recuerdo que la cabra empezaba a topar y tuve que darle con el micrófono en la cabeza y fingir que se caía, era todo surrealista.

En este caso, pensaba que rodar con un perro sería fácil, y creo que lo es, pero un cachorro… Lleva mucho tiempo. Yo soy muy fan de los perros, me parecen seres adorables, el peligro de este perro es que aparte de ser un cachorro, era monísimo, y mis hijas me preguntaron que si nos lo podíamos llevar a casa al acabar el rodaje.

Por otro lado, con bebés nunca había rodado. Además, el bebé de la película era un encanto, es como que tenía algo especial. Tenía una sonrisa contagiosa, y eso era lo que yo quería captar. Por ejemplo, cuando íbamos a rodar había veces que se quedaba dormida, y se le veía enfurruñada, pero a mí no me importaba esperar porque lo que quería mostrar en pantalla era esa risa del bebé. A lo mejor tardé más de lo necesario en hacer esos planos, pero no me importó.

Fotograma de ‘Padre no hay que uno 2’, de Santiago Segura.

¿Cómo es escribir un guion dos personas? ¿Lo dividís de alguna manera? ¿Tenéis alguna técnica para hacerlo?

En esta película éramos Marta y yo, el famoso “a cuatro manos”. Yo no sé cómo se dividirían los grandes dúos de la comedia como Billy Wilder e I.A.L. Diamond, o Berlanga y Azcona. Nosotros intentamos hacer reír al otro, lanzamos ideas cada cual más loca, yo le freno a ella, y ella me frena a mí; le digo lo que funciona y lo que no, y viceversa. Es como un frontón, a mí me parece mucho más eficiente, es el triple de fácil.

Cuando escribes un guion tú solo es más complicado porque piensas: esto me hace gracia a mí, pero ¿le hará gracia al público? Al ser dos es más dinámico y fácil sobre todo teniendo en cuenta el ingenio de mi compañera. Cuando escribes con alguien a quien admiras y con quien te ríes tanto se facilita mucho el proceso. Enriquece mucho, no tienes una visión tan parcial, abarcas más con la mente de dos personas.

¿Los actores de reparto alguna vez han rechazado el papel que les has ofrecido?

En este caso concreto ha sido súper agradable. Por ejemplo, fui al estreno de ‘A Chorus Line’ de Antonio Banderas, en Málaga, y ya solo estando en el vestíbulo -cuando yo ya estaba escribiendo el guion- me crucé con Nuria Fergó y comentamos que nunca habíamos coincidido en ninguna película, así que nos pusimos de acuerdo y decidió participar en el filme. Al igual que me pasó con Ainhoa Arteta, que me encontré con su marido, y que, aparte de tener una visión cómica, es una gran cantante.

Quiero decir que solo con ir a un estreno puedes salir con muchas ideas de guion y de actores o actrices, y con otras sobre papel. Piensas: ¿quién podría hacer este papel para que hiciera gracia? Además, como yo tengo la suerte de tener amigos a los que admiro y que pienso que son grandes cómicos –llevo dos años de gira con Florentino Fernández y con José Mota–, pensé en ellos para que también participaran, porque les conozco muy bien y sé lo que pueden hacer; me parecería un desperdicio no incluirlos en la película.

Al igual que ‘El Cejas’, que hace un tiempo su representante me envió un vídeo suyo para participar en Torrente, y me hizo mucha gracia. Al final te comunicas con gente a través de diferentes vías, barajamos varios perfiles, buscamos en redes sociales como Tik Tok o Instagram, aprendes de las nuevas tecnologías… De hecho, como mis hijas están todo el día haciendo tiktoks hasta yo me tuve que crear una cuenta.

Santiago Segura, durante la presentación de su película en los cines Kinépolis de Valencia. Foto: Uiso Crespo.

¿Qué significa para ti que se vaya a celebrar el año Berlanga?

Recientemente, Fotogramas me dedicó el coleccionismo de cine, porque me encantan los blue rays, objetos, pósteres antiguos, ilustraciones originales, etc. Hace poco el hijo de Luis contactó conmigo y me dijo que como su padre me quería tanto, seguro que le habría encantado que me quedase las revistas bondage, así que acepté. La iba a poner como uno de mis grandes tesoros, pero no quiero perjudicar a Berlanga, porque, actualmente, todo se radicaliza mucho y la verdad es que Luis merece ser reivindicado, redescubierto, estudiado por las nuevas generaciones, y sería injusto intentar enfrascarle o etiquetarle. ¡Que viva el año Berlanga, que se merece todas las celebraciones posibles y más!

¿Tienes expectativas buenas sobre esta segunda parte?

Tengo grandes expectativas porque soy una persona muy entusiasta, que siempre pienso en lo mejor porque lo peor ya viene solo. ¿Para qué te vas a poner a pensar en lo peor si ya vendrá? Así que sí, yo confío en esta segunda parte y agradezco mucho que se hayan vuelto a abrir los cines, y deseo que estén llenos.

Santiago Segura (el padre), Toni Acosta (la madre), los niños Martina D’Antiochia, Calma Segura, Luna Fulgencio, Carlos G. Morollón y Sirena Segura, los cuñados interpretados por Leo Harlem y Silvia Abril, y ahora también Loles León, vivirán una nueva y divertida aventura en la que, nuevamente, se verán reflejadas muchas familias españolas.

Santiago Segura, durante la presentación de su película en los cines Kinépolis de Valencia. Foto: Uiso Crespo.

Irene Valdés

Vicent Ramon firma el cartel de la 35ª Mostra de València

35ª edición de la Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Cartel | Vicent Ramon
Del 22 de octubre al 1 de noviembre
Martes 4 de agosto de 2020

La 35ª edición de la Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que se celebrará del 22 de octubre al 1 de noviembre, ya tiene cartel. El diseñador e ilustrador Vicent Ramon, que fue seleccionado a través de un procedimiento de llamada a proyecto, firma la identidad visual de la edición de 2020.

El icono central de esta campaña es una persona buceando. Exploradora. Y que reivindica la importancia del descubrimiento. En esta ocasión, el diseñador se ha basado en elementos como el buceo, el mar, la palmera (símbolo del festival) y la linterna mágica para estampar movimiento y reconocimiento a la composición. «He querido darle diversas lecturas a la imagen: por un lado la idea de la exploración y descubrimiento y por otro la fuerza de la pantalla cinematográfica y el logo del festival para construir identidad» explica Vicent.

El resultado, una imagen cargada de simbolismo para un festival expandido que aboga por la difusión del nuevo cine mediterráneo. «El concepto creativo y gráfico propuesto por Vicent Ramon cumple con todos los objetivos que nos planteamos de inicio. Buscábamos una identidad singular, directa y fresca, que apelara al imaginario de los ciudadanos» apuntan desde la organización de Mostra de València-Cinema del Mediterrani.

Cartel
Cartel de la 35ª Mostra de València, obra de Vicent Ramon.

Vicent Ramon se ha decantado por una tipografía (Geomanist) directa, sencilla, de formas geométricas (al igual que la ilustración del cartel), de muy fácil lectura y que encaja por sus formas muy bien con la parte ilustrada de la imagen gráfica y con los diferentes formatos de la campaña.

Vicent Ramon Pascual (Bocairent, la Vall d’Albaida) desarrolla su actividad principalmente en proyectos de comunicación, diseño de carteles, editorial, identidad corporativa e ilustración gráfica para ámbitos culturales. Ha realizado trabajos para instituciones como el Patronato Provincial de Turismo de Valencia, la Generalitat Valenciana, la Diputación de Castellón y los Ayuntamientos de València, Alicante y Bocairent.

Entre su obra destacan el cartel de Fallas de València 2015, la imagen para el Día Oficial de la Provincia de Castellón 2017, varias campañas de comunicación de la Feria de las Comarcas, las Hogueras de San Juan y el 600 aniversario de la muerte de San Vicente Ferrer, así como el cartel de la Lectura Colectiva del Tirant lo Blanc 2018 o el de la Cabalgata de Reyes Magos de Alcoy 2017.

Algunos de sus trabajos han sido seleccionados en las Bienales del cartel de México y Bolivia y su palmarés suma más de un centenar de galardones, entre ellos el premio en el concurso de diseño gráfico del Instituto de Cultura Juan Gil-Albert (Diputación de Alicante). La obra de Vicent Ramon aparece también en publicaciones especializadas como la revista Experimenta y DissenyCV, así como en diferentes publicaciones de la editorial Index Book.

MAKMA

La catedral y la chispa

#MAKMACine #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Rafael Maluenda
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Martes 4 de agosto de 2020

Hace unos meses, ante la imagen devastadora del fuego consumiendo parte del techo de Notre Dame, sentí, como tantos, el temor de su completa desaparición. Y con ella, tanto arte a través de los siglos, y la huella del sentido de su existencia.

De inmediato, la imagen de otra catedral se abrió espacio en mi memoria; y no tanto porque también hubiera sufrido –junto a otro tipo de daños– incendios desde su construcción –el último de ellos en 1836–, sino porque, en esta evocación, su silueta se me aparecía recortada en el horizonte, su Pórtico Real –románico– seccionado en planos, envueltas las imágenes en la fuerza poética de las palabras de Orson Welles, tal y como las consigna en su última película, ‘F for Fake’ (‘Fraude’, 1973):

“Una celebración de la gloria de Dios y de la dignidad del hombre”; “quizá sea, de entre todas las cosas, la gloria anónima de este suntuoso bosque de piedra, este canto épico, este gran grito coral de afirmación lo único que sobreviva cuando nuestras ciudades sean polvo. La obra suprema del hombre –nos dice– se alza a través de los siglos sin una firma”.

Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Sin una firma. Acabo de señalar que ‘Fraude’ es la última película de Orson Welles. Hace ahora casi un año (soy consciente), el cartel promocional de ‘The Other Side of the Wind’ llegaba al Festival de Venecia destacando una frase en mayúsculas: “His final film”.

Aunque resulte comprensible este esfuerzo promocional de sus responsables, y si bien es cierto que Welles rodó muchísimo material e, incluso, llegó a montar unos cuarenta minutos de los ciento veintidós que dura la película, resulta legítimo poner en duda (incluso negar) tal afirmación publicitaria: Welles decidió en su día abandonar el proyecto, como había hecho con otros; dejarlo sin montar, invisible.

Por más que, cuarenta años después, algunos de sus colaboradores originales –Oja Kodar, Peter Bogdanovich, Frank Marshall, entre otros– hayan intervenido para otorgar su aliento a la criatura que yacía desmembrada desde la renuncia de su creador, no puede pretenderse la paternidad de este. Welles, como cualquier cineasta, otorgaba a las decisiones tomadas en el montaje todo el peso sobre la naturaleza del resultado; incluso los cuarenta minutos montados por él son susceptibles de un cambio total de sentido en manos ajenas. Estas manos son, en todo caso, las que deberían firmar la obra.

¿Como un “grito coral de afirmación”? En el caso de la Catedral de Chartres, todos los esfuerzos colectivos, a lo largo de las reconstrucciones de varios siglos, construyeron en una misma dirección, en torno a una misma alma; en el caso de ‘The Other Side’, parece que cohabitan almas varias, provocando seguramente –por segunda vez– la deserción de la de Welles.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Concita los empeños de toda una vida de cineasta, y muchos sacrificios, la misión de salvaguardar la chispa que le activa desde su interior. Tomo la palabra –chispa (spark)– en el sentido con que Martin Scorsese la utiliza en su célebre carta pública a su hija Francesca: “Las herramientas (la tecnología) no hacen la película; haces la película”.

En coherencia, el cineasta neoyorquino afirmaba, en el momento de recoger el Premio Princesa de Asturias de las Artes en Octubre pasado, que a film should be personal. Por ello, y frente a la tentación constante de seguir a la corriente, las tendencias, las modas, dice a su hija que debe proteger esa llama interior con su vida: “Esa chispa interior es tu voz”.

Resulta imprescindible la reflexión de Scorsese en un tiempo en que el abrumador alud de imágenes ahoga casi siempre la posibilidad de una voz propia. Esta hipertrofia audiovisual desprovee de valor las imágenes, las anula, me comentaba recientemente Chumilla-Carbajosa, cineasta personal donde los haya.

Y resulta bien cierto: la inmensa mayoría de quienes se mueven sumergidos en tal avalancha de imágenes son incapaces de leerlas, de interpretar sus códigos, por mor de unos planes de estudios que persisten en orillar cualquier opción de construirse como persona, como individuo, frente a la inmensidad de mensajes o vacuidades visuales que nos zarandean desde que abrimos los ojos hasta que logramos cerrarlos (si es que lo logramos). A mayor abundamiento, tampoco conocen dichos códigos buena parte de quienes generan las imágenes; ni siquiera muchos que lo hacen desde ámbitos profesionales.

“La imagen no es inocente”, afirma Enrique Urbizu. Y, ante los debates que proponen que el cine pierde terreno ante las series televisivas y los contenidos (deplorable palabra, Scorsese dixit) para otros soportes, Urbizu responde sin contemplaciones: “El cine es el lenguaje”.

Su obra es elocuente a este respecto, ya sea concebida para los cines (‘La vida mancha’, ‘No habrá paz para los malvados’), ya para la televisión (‘Gigantes’). Esa chispa interior, esa voz propia, esa autoría, reside no tanto en el tema, sino en cómo se cuenta este, en la forma. La forma es el estilo, y el estilo, ya se sabe, es el hombre mismo. En cualquier forma de arte.

Volviendo a Chartres con Welles: “Todas nuestras canciones serán silenciadas –pero, ¡qué importa! Seguid cantando–. Quizá el nombre de un hombre no tenga tanta importancia”.

chispa
‘Fraude’, de Orson Welles.

Rafael Maluenda

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

‘Dolor y gloria’ para abrir La ‘Filmoteca d’estiu’

‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar
Filmoteca d’Estiu
Viernes 31 de julio, sábado 1 y domingo 2 de agosto de 2020
Viernes 31 de julio de 2020

La ‘Filmoteca d’Estiu’ estrena su edición 2020 con la proyección de la película de Pedro Almodóvar ‘Dolor y gloria’ que forma parte del ciclo ‘Cosecha de premios’ que cada año recupera para los espectadores los filmes ganadores en los principales premios de cine (Oscar, Goya, Premios Cine Europeo o del Audiovisual Valenciano).

La película de Almodóvar recibió numerosos premios, entre ellos, el de mejor película, mejor director, mejor guion y mejor actor y Antonio Banderas recibió por su actuación el premio al mejor actor en el Festival de Cannes.

Asier Etxeandia y Antonio Banderas en un fotograma de ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar.

Interpretada por Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Penélope Cruz, Cecilia Roth, Leonardo Sabaraglia, Julieta Serrano y Nora Navas entre otros, fue uno de los grandes éxitos del cine español del 2019, también fue nominada a mejor película de habla no inglesa en los Oscars. 

‘Dolor y gloria’ narra una serie de reencuentros, algunos actuales y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso. La infancia, el primer amor, el segundo amor, la relación con su madre, con algún actor con quien trabajó, con la mortalidad, con la enfermedad… Y recorre los sesenta, los ochenta y la actualidad de su vida. Y el vacío inmenso ante la imposibilidad de seguir trabajando. 

Beatriz Martínez en la revista ‘Fotogramas’ dijo: “Una película confesional, casi hablada en primera persona a través de un ‘alter ego’ (prodigioso Antonio Banderas), en la cual no hay afán de exhibicionismo, solo la necesidad del director manchego de abrir la caja de sus recuerdos y compartirlos con el espectador”.

Antonio Banderas en un fotograma de ‘Dolor y gloria’, de Pedro Almodóvar.

Alberto Manrique «fue un arquero del arte que soñó con flechas»

#MAKMACine #MAKMAEntrevistas | Dácil Manrique de Lara
‘El último arquero’
74′
La Mirada | Super 8 Distribución, 2020
Estreno en España: viernes 24 de julio
Martes 28 de julio de 2020

En su ensayístico prontuario ‘De la estatua a la piedra. El autor se explica’ (1999), el escritor luso José Saramago sentenciaba que “olvidar es la muerte definitiva y si conseguimos no olvidar, aunque sabemos que no es posible guardar todo en la memoria, eso será prolongar la vida y los nombres de las personas, dotarlas de otra existencia”.

Si para aquel esta era su tarea más relevante, a tales cometidos se acoge la realizadora audiovisual y cineasta canaria Dácil Manrique de Lara en ‘El último arquero‘ (2020), filme instituido en su debut en el largometraje documental que transita por la memoria y el legado artístico y personal de su abuelo, el pintor Alberto Manrique (Las Palmas de Gran Canaria, 1926-2018) –confundador en los años cincuenta, junto a Manolo Millares, Felo Monzón y Juan Ismael, de LADAC (Los Arqueros del Arte Contemporáneo), relevante y efímero colectivo de arte de vanguardia grancanario que, a través del gouache, el fotomontaje o la acuarela, procuraron un horizonte creativo, de acentos surrealistas, con los que renovar el contexto artístico de las islas–.

Manrique

Un lírico y radiografiante descenso a las cuitas y júbilos de la afectada memoria del acuarelista –y de la propia directora–, en compañía sempiterna de su esposa, la violinista Mª Dolores Yeya Millares, entre sobremesas de ajedrez, dietarios personales, celuloide en súper-8 y la composición de la obra última –tanto en lo cronológico (Alberto Manrique fallecería durante la grabación del documental) como por las razones compositivas y semánticas que habitan el cuadro definitivo–, con la que reponerse de las perturbaciones que nos secundan y sanar las vulnerabilidades de la existencia.

Por ello, con el objeto de desentrañar algunos de los motivos que fundamentan su trabajo documental, MAKMA entrevista a su directora, Dácil Manrique de Lara, tras el reciente estreno del filme el pasado viernes 24 de julio.

¿En qué momento tomaste la determinación de transmutar tu memoria emocional sobre Alberto Manrique en proyecto cinematográfico? ¿De qué modo te interpela como cineasta la deriva creativa y biográfica de tus ancestros?

Podría responder de muchas maneras diferentes porque, en realidad, fue un proceso complejo; pero, desde luego, nunca pensé en transmutar mi memoria sobre mi abuelo en un proyecto cinematográfico. En un primer momento, la idea inicial era hacerle un regalo: devolverle la memoria que había perdido en un ictus, años atrás, a mi abuelo, el pintor Alberto Manrique. Al fallecer él durante el rodaje todo cambió. No pudimos terminar la película con él, así que acabó siendo un viaje personal donde le homenajeo.

El concepto ‘arquero’ atesora por semántica tanto al individuo que tira como al que fabrica el arco e, incluso, al soldado que beligera en una contienda superior con tales rudimentos. ¿Ha transitado el devenir vital y artístico de Alberto Manrique por el mapa simbólico de sus tres significados?

La película está llena de simbolismos, algunos de ellos ya existían antes de la escritura del guion de la película. Efectivamente, los arqueros eran aquellos cuatro jóvenes, entre ellos mi abuelo, que crearon un grupo de arte vanguardista –LADAC (Los Arqueros del Arte Contemporáneo)–. Tiraban flechas tan lejos que muchos no pudieron entender en aquel momento lo que allí se estaba gestando. No hay más que ver, a día de hoy, que aquellos artistas fieles a sus convicciones y necesidades defendieron hasta el final una forma de expresión, la suya propia, a través de la pintura. Mi abuelo fue un arquero, un arquero del arte que tiró y soñó con flechas; pero también fue padre, abuelo y fiel compañero de Yeya Millares.

El artista Alberto Manrique en su estudio, durante un instante de ‘El último arquero’, de Dácil Manrique. Fotografía cortesía de la distribuidora.

¿Qué sería de su figura, hoy, si aquella determinación por dedicarse exclusivamente a la labor pictórica se hubiera producido en el Madrid inmediatamente ulterior a la posguerra?

Es siempre difícil, por no decir que imposible, saber qué es lo que hubiera pasado si él hubiese dejado la isla en busca de un mejor futuro. No suelo hacerme ese tipo de preguntas, pero es cierto que en la película se cuestiona que la proyección artística de mi abuelo podría haber sido muchísimo mayor de no haberse quedado en la isla. Quedarse en la isla era, de alguna manera, quedarse aislado. Antes no era como ahora, que coges un avión y vas a donde quieras, cuantas veces quieras; antes había que ir en barco y tardabas días en llegar a la península. Incluso mandar cuadros a Madrid o Barcelona era un trajín y, de hecho, en cierta manera, lo sigue siendo… Todo aquello limitaba en muchos aspectos. Lo cierto es que la generación de mis abuelos sí sentían que en Canarias había menos oportunidades y, por esa misma razón, muchos de ellos se fueron y encontraron un camino con muchas más oportunidades. Tenemos el ejemplo del hermano de mi abuela, Manolo Millares, o Martín Chirino, que recorrió el mundo, como decía él, haciendo espirales.

¿Cómo afectó a la obra de Manrique su ictus amnésico, a comienzos de los años noventa? ¿Ha sido su creación la principal constante, a la postre, de su existencia?

Creo que el arte de mi abuelo era algo que iba más allá de la capacidad que puede llegar tener un pintor para crear una pieza u obra de arte; para mí y para mi abuela, él tenía un don. No muchos pintores tienen la capacidad de generar una obra tan amplia en una carrera tan corta –y de manera tan espléndida– al mismo tiempo. Él pintó cada día de su vida desde el mismo momento en el que decidió dejar su trabajo como aparejador; y pintó hasta el final de sus días. Fue su constante, desde luego, amaba lo que hacía. Cuando mi abuelo Alberto sufrió el ictus, olvidó que era artista… Recuerdo que vio uno de sus cuadros y preguntó que quién lo había hecho, pero a los pocos días se puso a pintar incluso habiendo olvidado cómo hacerlo. En cuestión de minutos su mano comenzó a trazar nuevamente, con soltura, líneas y dibujos como sí no lo hubiera olvidado, como si realmente pintar fuera parte de él.

La violinista Mª Dolores Yeya Millares, esposa del pintor, durante un instante del documental. Fotografía cortesía de la distribuidora.

¿Consideras que su esposa (tu abuela), Mª Dolores Yeya Millares, fue, igualmente, una excepción en tiempos obscuros?

Sí, sí, claro que lo creo. Mi abuela fue una mujer pionera… Ella fue la primera violinista de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria en una época en que la mujer se casaba y ya. En su familia pasaron episodios de vida realmente duros; al igual que el resto de sus hermanos, supo canalizar, quizás, parte del dolor a través de la música, el arte y la literatura. Junto con mi abuelo hicieron un pacto de amor casi artístico, único y singular.

¿Qué valoración ha hecho de tu película?

Mi abuela dice que es perfecta…

En el presente filme recuperas un manejo de las sombras por las que ya te hubiste adentrado en proyectos precedentes. ¿Hay una comunión entre ellas y la luz que invade el universo escénico de las acuarelas de Manrique?

Nunca me lo había planteado así… Podría ser como una segunda lectura interesante de ese mundo de sombras propio y personal, en paralelo con el mundo de luces de mi abuelo, pero, simplemente, me sentí así en el último tiempo en el que estuve en Madrid. Ir a grabar el documental hacía que ese mundo de sombras fuera desapareciendo.

¿Comprendes con mayor profundidad la obra de tu abuelo? ¿Te reconoces en ella, ahora que cuelga en tus dominios su último cuadro?

Comprendo ahora la obra de mi abuelo de manera diferente a como la comprendía en un pasado. El paso del tiempo te hace entender las experiencias de tu vida de manera más asentada, pero el tiempo también hace que sigan mutando. Yo lo llamaría evolución, y estamos constantemente en proceso de esto mismo, ¿no? Al fallecer mi abuelo decidí darle el cuadro a mi abuela, que ahora cuelga en sus dominios y no en los míos… Y así es como debe ser.

¿Crees que depositar en tu debut en el largometraje documental este denso y, a la par, desnudo equipaje psicológico te ha liberado de un deber, moral y psicológico, para encaminar tus proyectos futuros como cineasta?

No. Pero si tenía claro que mi primera película tenía que ser este regalo que le quería hacer a mi abuelo. Devolverle parte de lo increíble que era él y que lo había olvidado.

¿Cuáles son tus expectativas respecto de su reciente estreno a nivel nacional? ¿Esperas que ‘El último arquero’ permita revitalizar el legado artístico de Alberto Manrique?

Pues, respondiendo a las dos preguntas, espero que se conozca no solo la obra de mi abuelo, sino a la persona que hay detrás de la obra, a Alberto Manrique. Y que también se conozca parte de nuestro legado cultural, que tan desconocido es para muchos de nosotros. También espero que mi abuela siga tan ilusionada como está ahora con el estreno de esta película.

La cineasta Dácil Manrique de Lara. Fotografía cortesía de la directora.

Jose Ramón Alarcón

‘Dirty Dancing’ para el verano de Filmoteca d’estiu

Filmoteca d’estiu
Jardines del Palau de la Música de València
Del 31 de julio al 30 de agosto de 2020
Martes 28 de julio de 2020

El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha presentado la edición de 2020 de la Filmoteca d’estiu que celebrará del 30 de julio al 31 de agosto en los Jardines del Palau de la Música de València. La programación está formada per 13 largos y dos cortos. 

El lunes 17 de agosto se estrenará la última película de Icíar Bollain ‘La boda de Rosa’ rodada en València y Benicàssim con producción de las valencianas Turanga Films e Institut Valencià de Cultura que será presentada por el equipo de la película. También habrá presentaciones a cargo de los equipos de las películas valencianas ‘Vivir dos veces’ el 8 de agosto y ‘La innocència’ el 15 de agosto. 

Fotograma de ‘La boda de Rosa’, de Icíar Bollain.

El director adjunto de Audiovisual del IVC José Luis Moreno ha manifestado que para este edición presentan “una programación internacional y diversa que nos permitirá gozar de películas que no hemos podido ver o volver a verlas o descubrir joyas que no conocemos”. “Nuestra voluntad es dar la ocasión de devolver a los espectadores la magia del cine con la mayor normalidad posible, con seguridad y con las medidas necesarias, en estas noches de cine al aire libre”, añadió.

La programación de la Filmoteca d’estiu tendrá dos ciclos. Por una parte, la tradicional cosecha de premios, en la que se recuperan las películas ganadoras en las principales categorías de los premios más destacados (Oscar, Goya, Premiso del Cine Europeo y del Audiovisual Valencià), y, por otra parte, el ciclo temático ‘Summer Was Sexy!’ que tiene por objetivo restaurar los besos y caricias que la covid-19 nos ha robado. 

De izda a dcha, José Antonio Hurtado, jefe de Programación de Filmoteca, Ibán Ramón, autor del diseño de Filmoteca d’estiu, y José Luis Moreno, director adjunto de Audiovisuales del IVC. Imagen cortesía de Filmoteca.

El verano era la estación de la sensualidad y del flirteo, el primer amor, los romances que duraban lo que las vacaciones y, a lo largo de la historia, el cine ha capturado esta esencia. La selección de películas de este ciclo refleja esta diversidad, cine americano, francés, alemán, japonés y español, de diferentes épocas y estilos. Desde ‘Gente en domingo’, una deslumbrante joya del cine mudo, hasta este hito del cine popular de los ochenta que es ‘Dirty Dancing’ pasando por Preminger, Rhomer y Kawase. 

Las sesiones de la Filmoteca d’estiu 2020 se abrirán con breves montajes de películas domésticas de temática veraniega. Páginas de un álbum familiar colectivo que recorre diversas décadas y en la que caben playas, piscinas, excursiones, paellas… Se trata de películas filmadas por amateurs en pasos estrechos (8, super8, 9’5 y 16 mm) recuperadas y conservadas por la Filmoteca. Una mirada melancólica a los usos y costumbres estivales del pasado y un recordatorio de la misión esencial de las filmotecas, la salvaguarda del patrimonio audiovisual y de la memoria colectiva.

Fotograma de ‘Dirty Dancing’, que se presenta en Filmoteca d’estiu.

Girar la vista sobre Europa con Atlàntida Film Fest

Atlàntida Film Fest 2020
Centro Cultural La Misericòrdia (Palma)
Del 27 de julio al 2 de agosto
Filmin
Del 27 julio al 27 de agosto
Viernes 24 de julio de 2020

Atlàntida Film Fest ultima los preparativos de su 10ª edición, que arranca el próximo 27 de julio. En Palma, sede física por quinto año consecutivo, el festival se celebrará del 27 de julio al 2 de agosto, mientras que en la plataforma Filmin la programación se podrá ver de forma online desde el 27 de julio hasta el 27 de agosto.

Cartel de Atlàntida Film Fest 2020, diseñado por Sergio Caballero. Imagen cortesía de Filmin.


A pesar de las dificultades generadas por la crisis sanitaria de la COVID-19, la edición de este año cuenta con la programación más ambiciosa y estimulante de las celebradas hasta el momento. En la versión online del festival se podrán ver 113 títulos de 25 países: 53 estrenos absolutos en España, 37 óperas primas, 30 documentales, 5 series y 30 títulos dirigidos por mujeres.

En Palma se podrá disfrutar de una cuidada selección compuesta por 42 títulos: 16 documentales, 10 conciertos, 8 conferencias y 5 series. Además se celebrará por tercer año consecutivo el proyecto Mallorca Talents Lab, un taller dirigido a jóvenes guionistas.

La décima edición del festival continúa girando en torno a Europa y analiza la realidad, los problemas y los retos del Viejo Continente y de sus habitantes. Europa dividida en 6 bloques temáticos: ‘Memoria histórica’ (obras centradas en los errores del pasado), ‘Política y controversia’ (historias hacia las que está prohibida la indiferencia), ‘Muros y fronteras’ (las barreras reales o imaginadas de la UE), ‘Generación’ (películas que analizan el comportamiento de las jóvenes generaciones europeas), ‘Identidad’ (cine de temática LGBTI) y ‘Domestik’ (la intimidad del ciudadano dinamitada por la política y la economía).


PREMIO MASTERS OF CINEMA: STEPHEN FREARS

Sumergiéndonos ya en el apartado cinematográfico, el director británico Stephen Frears apadrina la edición de este año y recibirá en Mallorca el premio Masters of Cinema en reconocimiento a su trayectoria. Además ofrecerá una clase magistral y se podrá ver su película ‘The Hit’, rodada en España en 1984 y protagonizada por John Hurt, Terence Stamp y Tim Roth. En años anteriores recibieron este reconocimiento Ken Loach, Guy Hamilton (póstumamente), Vanessa Redgrave y Roland Joffé. El actor británico Joseph Fiennes será el encargado de entregar este premio.

INAUGURACIÓN Y CLAUSURA

La inauguración tendrá lugar en el patio del Centro Cultural La Misericòrdia. La película inaugural será ‘Destrucció creativa d’una ciutat’, un documental dirigido por Carles Bover (ganador del Goya al Mejor Cortometraje Documental por ‘Gaza’). Bover disecciona la realidad de una ciudad como Palma que, hasta hace poco, estaba abocada al turismo. Los problemas de gentrificación e identidad urbana analizados por quienes los sufren y por quienes los deberían solucionar.

La clausura del festival en Palma se celebrará en Ses Voltes y correrá a cargo de la película ‘Sempre dijous’, de Joan Porcel. El evento será muy singular ya que los espectadores serán testigos del rodaje del tercer acto de la película. ‘Sempre dijous’ es un retrato de una de las artistas baleares emergentes con más talento de los últimos años, Júlia Colom. La historia de una veinteañera que busca su voz entre las tonadas populares y la nueva música electrónica. La de un viaje de ida y vuelta entre Mallorca y Barcelona. Al término de la proyección, la cantante ofrecerá el primero de los conciertos en la isla.


De este modo, Stephen Frears, Ethan Hawke, Ben Wishaw, Anya Taylor-Joy, Ane Dahl-Torp, Tilda Swinton, Adèle Exarchopoulos, Charlotte Gainsbourg, Banksy, Gerard Depardieu, Michel Houllebecq, Vanessa Paradis, Joanna Hogg, Jóhann Jóhannsson, Tom Cullen, Angela Merkel, Robert Fisk, Alex Brendemühl, Ana Pastor y Óscar Camps son algunos de los nombres propios de esta edición.

Consulta la programación completa en https://atlantidafilmfest.com/es.

MAKMA

Un ‘Paréntesis’ en nuestras vidas

DocuVir.20
Certamen de cortometrajes online
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Jueves 23 de julio de 2020

Cómo contar lo máximo sobre la situación de obligado enclaustramieno con los mínimos medios. Era el desafío que planteaba el proyecto DocuVir.20, un certamen de cortometrajes online que el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València y la Fundación General de la Universitat lanzaron el pasado mes de abril sobre la COVID-19 y las nuevas formas de sociabilidad y solidaridad desarrolladas durante la pandemia.

Con gran éxito de participación se seleccionaron un total de 54 obras, muestra de la gran diversidad de trabajos presentados, entre los que se encuentran cortos documentales, de ficción, experimentales y de animación, algunos firmados por destacados autores del cortometraje español.

Tras un proceso de unos cuatro meses llega la hora de conocer a los ganadores del Premio al Mejor Cortometraje y Premio del Público. ‘Paréntesis’, dirigido por la argentina Samira Karki y el colombiano Sebastián Londoño, se ha llevado el galardón a Mejor Corto premiado con 350 euros, mientras que la pieza más votada por el público ha sido ‘Galletas’, del sevillano Julio Casielles.

‘Paréntesis’, de Samira Karki y Sebastián Londoño. Imagen cortesía de La Nau.

Samira Karki y Sebastián Londoño trabajaron a distancia con la ayuda de varios compañeros que les enviaron imágenes y reflexiones desde diferentes partes del mundo.»El corto surgió de la imperiosa necesidad de relatar este momento que atravesamos», dice Karki. «Me parecía increíble pensar que la ficción queda pequeña muchas veces frente a estos sucesos de la vida real. Entonces se nos ocurrió empezar a hablar a nuestras amistades que estaban viviendo esto en distintas partes del mundo y que cada uno, en sus salidas permitidas o incluso desde sus propias casas, filmasen con sus celulares imágenes que para ellos representasen este momento tan particular”.

La cineasta ganadora detalla que “fue un proceso creativo interesante y nuevo. Entendimos que mucha gente ajena al cine y sin conocimientos previos es capaz de generar planos hermosos y transmitir mucho con las imágenes. Comprendimos que lo que estábamos viviendo era interesante y urgente para documentar. Por último, entendimos que este sentimiento era universal, que estábamos en la misma sintonía: vulnerables e interpelados por este momento de ‘paréntesis’ en nuestras vidas”.

‘Galletas’, de Julio Casielles. Imagen cortesía de La Nau.

El Premio del Público, dotado con 150 euros, es para ‘Galletas’, que recibió casi 400 votos de los cerca de 3.500 emitidos en total. Se trata de un corto de ficción dirigido por Julio Casielles y producido por Nucelar Films, que ahonda en la virtualización de las relaciones personales a consecuencia de la pandemia y da cuenta, en clave de comedia, de la capacidad de adaptación del ser humano y su empeño en seguir demostrando amor y aprecio hacia sus seres queridos pese a la distancia y la soledad impuestas por el confinamiento.

Además, se ha concecido un Accésit a ‘Metros/horas’, de la estudiante valenciana de Comunicación Audiovisual Ángela Sanz, una original propuesta de indudable calidad técnica en la que la protagonista, atrapada entre las paredes de su casa en el día 50 de cuarentena, sufre una distorsión de la percepción espacio-temporal, rodeada de sonidos cotidianos que se entremezclan en unos cuantos metros cuadrados en los que cualquier objeto se convierte en la puerta que abre la anhelada salida.

Imagen gráfica del cartel de DocuVir.20, obra de Patricia Bolinches.

De los más de 50 cortos seleccionados en esta primera edición de DocuVir.20, disponibles en el Canal de YouTube del Centre Cultural La Nau, 11 son los finalistas. Además de ‘Paréntesis’ y ‘Metros/Horas’, han sido escogidos por el Jurado Oficial: ‘Los días que pasan’ (Antonio Savinelli), ‘Al otro lado del charco’ (Borja Barroso), ‘Robot delivery’ (Ferran Carbonell), ‘A phone story’ (Nacho Errando), ‘Energía positiva’ (Nacho López Murria), ‘Resiliencia-19’ (Laura Cuenca), ‘Solo’ (Sendoa Cardoso), ‘Triaje’ (Teresa Barberena) y ‘Pánico en la habitación’ (Manuel Collado). 

DocuVir.20, cuya imagen es creación de la ilustradora y diseñadora gráfica valenciana Patricia Bolinches, es un proyecto del Vicerrectorado de Cultura y Deporte de la Universitat de València a través del Aula de Cine y el Observatorio Cultural. Se plantea como un laboratorio de cortometrajes para la innovación sociocultural con vocación de continuidad, y prevé celebrar su segunda edición en 2021.

‘Paréntesis’, de Samira Karki y Sebastián Londoño. Imagen cortesía de La Nau.

‘Vivir dos veces’ inaugura ‘Oh! La cultura’

‘Oh! La cultura’
‘Vivir dos veces’, de Maria Ripoll, en Casa Mediterráneo de Alicante
‘La innocència’, de Lucia Alemany, en el Museu de Belles Arts de Castelló
Miércoles 22 de julio de 2020

Cultura de la Generalitat inicia la programación de la propuesta ‘Oh! La cultura’, mediante el Institut Valencià de Cultura. El inicio será el miércoles 22 de julio con una noche de cine valenciano en Castelló y Alicante. Las proyecciones tendrán lugar en el claustro del Museu de Belles Arts de Castelló y en la Casa Mediterráneo de Alicante a las 22.00 horas, y la entrada será gratuita.

Esta jornada abre una programación de cultura en vivo en las tres capitales valencianas en que los asistentes podrán gozar de espectáculos de música, danza, cine y circo, del 22 al 26 de julio. El objetivo es que la ciudadanía se anime a volver a vivir en sus propias carnes la cultura y las emociones que solo se generan con los espectáculos en vivo, sin dejar de lado los protocolos de seguridad e higiene sanitaria.

La programación de la propuesta ‘Oh! La cultura’ tiene su primera parada en Alicante con la proyección de la película ‘Vivir dos veces’, dirigida por Maria Ripoll, y del cortometraje ‘Pies y corazones’, del director valenciano Adán Aliaga.

Fotograma de ‘Pies y corazones’, de Adán Aliaga. Imagen cortesía del IVC.

La noche empezará con la proyección del nuevo cortometraje de Aliaga, que previamente será presentado ante el público asistente en Casa Mediterráneo por el mismo director de Sant Vicent del Raspeig.

‘Pies y corazones’, que tiene el apoyo en la producción del IVC, presenta la historia de Lola, una chica de 36 años que vive en Alicante pero se desplaza a Benidorm para ligar con hombres borrachos para hacerlos creer que han ligado y poder robarles. Nada tiene que perder. En su vida solo tiene la amistad de Marisa, una mujer enferma, y su perrita Lupita. Las dos se ayudan mutuamente. Lola sufre un trastorno límite de la personalidad que afecta a su manera de pensar, percibir la vida y relacionarse con los otros. Su vida se hunde cuando Marisa le dice que ya no la necesita porque llega su hija para estar con ella.

Fotograma de ‘Vivir dos veces’, de Maria Ripoll. Imagen cortesía del IVC.

Al acabar la proyección del corto, el público podrá disfrutar de ‘Vivir dos veces’ (2019), el último largometraje de la directora Maria Ripoll. Esta película está protagonizada por Oscar Martínez, Inma Cuesta, Mafalda Carbonell y Nacho López, y arrasó en los II Premis de l’Audiovisual Valencià con seis galardones, entre los que ganó el premio a mejor película y el premio a mejor guion.

La película cuenta la historia de Emilio, un enfermo de Alzheimer, su hija Julia y su nieta Blanca, que emprenden un viaje absurdo y al mismo tiempo revelador. Antes de que a Emilio le falle la memoria definitivamente después de ser diagnosticado con Alzheimer, la familia le ayudará a buscar al amor de su juventud. En el camino encontrarán la oportunidad de una vida nueva y sin trampas. Decisiones discutibles y contratiempos los llevarán a enfrentarse a los engaños sobre los que han montado sus vidas.

‘La innocència’, de Lucia Alemany. Imagen cortesía del IVC.

Por su parte, el claustro del Museu de Belles Arts de Castelló acoge la proyección de la película ‘La innocència’ (2019), de la directora de Traiguera, Lucia Alemany, obra que consiguió tres galardones en los II Premis de l’Audiovisual Valencià en el año 2019, incluyendo el de mejor dirección. Esta película tiene la colaboración del Institut Valencià de Cultura.

El largometraje, rodado en la localidad natal de la directora, está protagonizado por la joven actriz, también castellonense, Carmen Arrufat, que fue la ganadora del premio a mejor actriz principal en los mismos galardones. Además, la joven de 17 años recibió la nominación a mejor actriz revelación en los Premios Goya 2019 por este trabajo.

Arrufat interpreta a Lis, una adolescente que sueña con convertirse en artista de circo y escapar de su pueblo, aunque sabe que, para conseguirlo, deberá enfrentarse a sus padres. Como es verano, Lis se pasa el día jugando en la calle y flirteando con su chico, unos años más mayor que ella. Las habladurías de los vecinos la obligan a mantener esta relación en secreto para que sus padres no se enteren. Una relación que cambiará su vida para siempre.

Podéis encontrar toda la programación de la propuesta ‘Oh! La cultura’, así como las entradas para los espectáculos, en su espacio en la web del IVC: https://ivc.gva.es/es/ivc/programacion-ivc/oh-la-cultura-cs.

Fotograma de ‘Vivir dos veces’, de Maria Ripoll. Imagen cortesía del IVC.