Pequeños suspiros para pájaros enjaulados

Cosas de la cuarentena
Actividades
Regalos, generosidad, creativos
Valencia, abril 2020

Calles vacías; silencios interrumpidos por ambulancias, por camiones de recogida de desechos o animales que se adueñan de zonas que antes eran frecuentadas por personas ¿dónde estamos? A las 8 de la tarde se nos escucha en los balcones aplaudiendo a los sanitarios, reivindicando por aquello que creemos justo o cantando canciones como “Resistiré” del Dúo dinámico. Pero luego, ¿qué es de nosotros?

Plaza de la Virgen, 16 de Marzo.
Foto de Irene Marsilla

Estamos entre cuatro paredes, sintiéndonos como pájaros enjaulados, sin llegar a imaginar la magnitud de esta pandemia y el impacto que va a suponer. No obstante, lo que podría haberse convertido en un confinamiento de infierno, algunos han logrado decorarlo de la mejor manera posible: juegos de mesa, libros, películas, videollamadas, deporte, gastronomía, visitas a museos a través de las redes sociales… ¡No podemos parar! Aunque hemos conseguido pausar el mundo, nuestra mente es una máquina continuamente en movimiento.

Foto de RTVE. «Yo me quedo en casa»

Y para que esta máquina se sienta bien, necesitamos liberar endorfinas. Así es como nuestros artistas musicales se adelantaron y crearon festivales a través de redes sociales, logrando desterrar el aburrimiento por un tiempo.

Muchos de estos artistas tuvieron que cancelar sus conciertos, pero su amor por la música y el público no cesó, demostrándolo con la creación Yo Me Quedo en Casa Festival, Cuarentena Fest, Mantita Fest, Inner Sessions, Canción a domicilio, Festival Vuela… Fueron festivales que otorgaron un pequeño respiro con conciertos nunca antes vistos: el público colocaba en sus mesas portátiles y móviles, cogía una cerveza de la nevera, quedaba con sus amigos y escribía a los artistas sentados en sus casas, que reían, cantaban, tocaban y contestaban a los comentarios.

Después de dos semanas, la cuarentena aun no ha terminado, y queda mucho para poder volver a la normalidad. Mientras tanto, ¿seguirán los artistas ofreciéndonos pequeños brotes de felicidad?

Carneiro y Maeso, nuevas incorporaciones de BAT

Galería BAT Alberto Cornejo
C / María de Guzmán, 61. Madrid

La Galería BAT Alberto Cornejo ha incorporado dos nuevos artistas a su nómina: Teresa Carneiro y Pablo Maeso. Teresa Carneiro (Porto, Portugal, 1977) es una artista que desde muy pequeña reveló un gusto muy especial por el arte, particularmente por la pintura. Se licenció en Diseño Industrial por la Universidad Lusíada de Oporto, donde tuvo la oportunidad de participar en diversos proyectos artísticos y de diseño.

Teresa define el diseño como un espacio para la creatividad, donde desarrollar la imaginación. Para la artista, este espacio logra definirse gracias a la pintura, mostrando un universo donde lo femenino, la intimidad y el romanticismo juegan un papel fundamental. Su trabajo está influenciado por el Pop figurativo, con preferencia por ilustrar rostros femeninos en situaciones que, lejos de los modelos en pose y desde un punto de vista cómico, tienen un aspecto totalmente persuasivo y sensual.

Su obra ha sido expuesta en varios espacios, tanto colectiva como individualmente, y también se encuentra en varias colecciones privadas. Es una artista que ha intentado tomar una ruta muy cuidadosa, invirtiendo en su proyección artística con la participación en diversas ferias internacionales con importantes galerías de arte. Por este motivo, Teresa Carneiro ha conseguido hacerse un hueco en el mercado del Arte Contemporáneo actual.

Obra de Pablo Maeso. Imagen cortesía de Galería BAT Alberto Cornejo.

Pablo Maeso (Barcelona, 1964) se licencia en Bellas Artes en 1998 y obtiene el CAP el mismo año, por la universidad de Sant Jordi de Barcelona. Presente en colecciones como Luis Bassat, Colección Cocacola, Banco Santander, Fundación Suñol o Colección Olor Visual de Ernesto Ventos.

El punto de partida de la obra de Maeso es una idea cotidiana para el espectador con la que conmoverlo y con el que éste pueda identificarse. En sus obras, podemos ver personajes en actitudes con las que vernos reflejados: asombro, cavilación, meditación… estados de ánimo que todo ser humano experimenta. Con escenas muy sugerentes y, en muchas ocasiones, personajes conocidos, Pablo Maeso crea imágenes de dónde extraer y ver historias. Lo anecdótico se convierte en relato.

Obra de Teresa Carneiro. Imagen cortesía de Galería BAT Alberto Cornejo.

El renacer de Humboldt, por Nuria Rodríguez

‘Sistema Humboldt. Pensar/Pintar. Nuria Rodríguez
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
Carrer de la Universitat, 2, 46003 València, Valencia
Hasta el 10 de mayo 2020

El proyecto expositivo titulado Sistema Humboldt. Pensar/Pintar, fue inaugurado hace unas semanas por Nuria Rodríguez, cuya labor se basa en la práctica de la pintura, que entiende como «un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza, que se reconstruyen en escenarios y situaciones ficticias, en las que cada fragmento importado “actúa” como ingrediente escénico, contribuyendo en su interacción con insólitas fusiones y significados».

La artista valenciana ha realizado varias exposiciones individuales “Cronologías del azar” (2017),“Historia Natural, la colección infinita” (2016), “Historia Natural [tomo XXIII]”, (2015),“El desorden de las cosas. [Pensar, mirar, pintar],” (2014), “Álbum, Atlas, cuadernos de notas,” (2010). Esta vez rescata la figura del ilustrado y explorador Alexander von Humboldt (1769- 1859).

Vitrina con objetos de todo tipo situadas en una mesa de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

La exposición se presentó en La Nau con las intervenciones del vicerrector de Cultura y Deporte, Antonio Ariño, quien señaló que “Humboldt es el científico por antonomasia en el ámbito de la naturaleza, el inventor del concepto de naturaleza tal y como lo entendemos en la actualidad, una idea científica y poética al mismo tiempo”.

Así pues, la muestra se organizó, según destacó Ariño, «aprovechando que es el año del 400 aniversario de la invención del método científico definido por Francis Bacon y que permite descubrir al “posiblemente primer explorador no colonizador de la historia”, cuyo legado está, en la actualidad, ante retos como la emergencia energética o la crisis climática».

Vitrina y pared de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

En la figura de este naturalista prusiano se agruparon todos los saberes científicos desde una mirada que fusionaba ciencia y arte. Geógrafo, cartógrafo, geólogo, vulcanólogo, sociólogo y botánico, inicia los primeros pasos de lo que hoy conocemos como climatología, estadística y economía política. Recientemente también se le atribuyen reflexiones y alarmas sobre el cambio climático y la biodiversidad.

Vitrina con un libro de Humboldt de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

Bajo esta premisa, la artista Nuria Rodríguez propone un diálogo entre su obra y las colecciones patrimoniales. Las inquietudes e incógnitas de la producción actual de la artista han encontrado en la infinita aptitud de búsqueda de Humboldt un referente histórico fundamental. 

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Principalmente me ha interesado mucho indagar sobra la figura de Alexander von Humboldt por algunos motivos como es el de la figura del explorador/naturalista/científico que sale al encuentro de las cosas para comprenderlas, para obtener una respuesta a las incógnitas que la propia experiencia le plantea».

En segundo lugar, Nuria Rodríguez dejó patente que ese «deseo para ir hacia» se larva en la infancia y juventud a partir de las lecturas que realizó y la formación que recibió de sus preceptores, ya que uno de ellos hizo una versión para niños y jóvenes sobre el libro de Robinson Crusoe de Defoe. Otra anécdota interesante que recalcó sobre Humboldt fue su visita al jardín botánico de Berlín cuando vio las palmeras y que, a partir de ese instante, quisiera ser botánico.

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Pero lo más sorprendente y el motivo de mi elección como compañero de expediciones para que mis reflexiones acaben en pintura, fue conocer que estuvo en Valencia y visitó lugares como el Convento Santa Tecla y la Catedral de Valencia, donde realizó mediciones barométricas que le ayudaron a realizar un estudio comparado de la geografía de la península. También visitó el Grao de Valencia, el Teatro Romano de Sagunto y pernoctó en una fonda situada en la calle de la Paz, muy cerca de la Nau, institución que acoge la exposición’’.

“Por otro lado, he conseguido encontrar fuentes bibliográficas que certifican que su hermano Wilheim, quien funda en Alemania la universidad moderna, también estuvo en La Nau y se reunió con el rector Vicente Blasco, además de estar en la antigua biblioteca de la universidad. Asimismo, me interesó mucho el hecho de que Alexander von Humboldt hiciese un recorrido a pie por el Mediterráneo y que estas impresiones las dejase registradas en su diario, junto algunas cartas que envió desde Madrid a sus corresponsales’’.

Pared de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

“Todo esto que te cuento me ha servido para poder pintar, toda esta expedición personal que he realizado es mi manera para acceder a la pintura, a los objetos que colecciono y archivo, es mi manera de acercarme al mundo para interrogarlo, y toda esa tarea para comprenderlo se trasforma en una geografía de los hallazgos, de los encuentros casuales que ayudan a reflexionar sobre las claves del momento actual: el paso de lo analógico a lo digital’’.

Cuadro de la artista Nuria Rodríguez de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

«La figura de Alexander von Humboldt me ha servido de nexo para poder seleccionar las piezas de las colecciones científicas de la universidad, un relato que me ha ayudado para tratar de componer una narrativa comprensible al espectador que con curiosidad quiere acercarse al proyecto».

Vitrina con un libro de Humboldt de la exposición de Sistema Humboldt. Pensar/Pintar – fotografía de Irene Valdés.

«La pintura, junto al dibujo, los objetos y los collages audiovisuales instalados como si fuera un gabinete de curiosidades del siglo XXI  es la manera que tengo de plantear como clasificamos, archivamos el mundo y sus derivas en el intento de formalizar un atlas de lo imposible», concluyó la artista.

Irene Valdés

Abel Azcona: «El verdadero insulto sería hijo de putero”

‘Los pequeños brotes’, de Abel Azcona
Editorial Dos Bigotes, 2020
La Primera Libros
Guillem de Castro 106, València
20 de febrero de 2020

Invitado por el Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos Humans Fest Valencia, en el que presentó el documental ‘Serás hombre’ de Isabel de Ocampo del que es uno de los protagonistas en una lucha incansable contra la prostitución, Abel Azcona presentó su libro Los pequeños brotes, en La Primera Libros. Se trata de una obra directa, agria, que se pierde entre los sentimientos y el propio pasado sin aparente orden, como si el libro fuera reflejo de su mente.

Entre sus páginas vemos una infancia muy dura, una falta de entorno familiar, una búsqueda permanente por entender mejor la situación de su madre y continuos abandonos que le han pasado factura; se entreven momentos sumergidos en droga y alcohol, amores queridos y perdidos, un constante renacer desde sus cenizas, un espíritu lleno de ideas claras y tajantes, un deseo por cambiar la sociedad y el sistema que nos envuelve y apresa. El autor nos relata historias personales sin la emoción del momento, vistas desde una perspectiva más objetiva. Es un libro que puedes llegar a devorar en unas cuantas horas, pero que puede causar indigestión a personas sensibles.

Portada del libro ‘Los pequeños brotes’, de Abel Azcona.

Incómodo por los halagos, remarcando que se desenvuelve mejor en un ambiente hostil, Abel Azcona nos devuelve la mirada mientras se desnuda (esta vez, figuradamente) ante nosotros en un pequeño y acogedor espacio, pudiendo comprobar como su vida y obra se entrelazan hasta no saber diferenciar la una de la otra.

“No busco la belleza, busco la identidad”

En la entrevista nos habla de sus primeros pasos en el mundo creativo, de sus inicios egoístas, preocupándose por su identidad, por entender su entorno y, así mismo, hasta que se consideró un objeto político, dándose cuenta de que era capaz de crear un arte útil, social y crítico, que, además, no guardaba vinculación con el mercado, pues es él quien tiene un control absoluto sobre su obra. Nunca ha sentido frustración por no ser entendido, sabe que su obra impacta en la sociedad; siempre consigue interactuar con las personas que se paran a observar, consiguiendo una reacción que termina formando parte de un todo.

Fotografía de la performance ‘Memoria’, de Abel Azcona. Fotografía cortesía del autor.

“El binarismo o Dios no son conceptos a deconstruir, son conceptos a destruir”

Este artista no sueña con utopías, sabe que la prostitución no va a quedar en el olvido, al igual que la religión continuará existiendo a lo largo de los siglos, y el machismo se mantendrá en nuestra sociedad años hasta ser finalmente erradicado. Pero para él cada grano de arena cuenta y asegura querer luchar por lo que piensa que podría ser un mundo mejor.

Esta determinación, en ocasiones, le ha causado algún que otro problema, pudiendo hablar de la conocida performance de ‘Amén’, obra que inició de forma casual, al verse forzado a comulgar, terminando en 242 eucaristías, con sus respectivas hostias consagradas, que formaron la palabra “pederastia”.

“… Siempre que ella volvía, un nuevo pájaro blanco estaba esperando en el armario en el que ella guardaba su ropa”

Por último, hablamos del cuerpo, del placer y del significado de amar. Es una palabra compleja que Abel la termina explicando como un trastorno de apego aceptado por la humanidad. Dice haber amado y haberse sentido amado, como también abandonado. Sus relaciones siempre han sido complejas por un pasado lleno de abusos y maltrato, que ya desde pequeño le causaron terrores nocturnos y camas húmedas. Su cuerpo ha acabado siendo arte, participando en sus propias performances como en empatía y prostitución”, siendo una forma más de empatizar con su madre, pues mi madre, mi obra y yo somos algo indisoluble”.

Fotografía de Abel Azcona simulando estar en el vientre materno.

Ana Yturralde: la vida en un rectángulo

“Como si fuera un juego, cogí ese rectángulo y vi la vida a través de él, después empecé a interesarme por la fotografía”. Estos son los primeros pasos de Ana Yturralde, fotógrafa reconocida nacional e internacionalmente, con exposiciones, libros, proyectos y premios a su espalda, que nos muestran muchas de sus motivaciones y su manera de ver el mundo. Desde pequeña ha estado ligada al arte por su padre, pero su primer camino fue la abogacía, dedicándose más tarde a su mayor hobby, sintiendo una debilidad por la cámara analógica, pero teniendo presente la utilidad de la digital.

Viaja con el deseo de aventura, de introducirse en las diferentes culturas y sorprenderse. Con sus fotos intenta tanto informar como remover el interior de las personas, perseguir la verdad como causar una emoción y reacción. Para ella, la fotografía tiene una gran capacidad documental, congela un momento y lo perpetua; el medio y el fotógrafo logran que no se nos escape un “efímero” de nuestras manos, mientras que “el instante decisivo” acuñado por Henry Cartier Bresson y muy presente en Ana Yturralde, consigue crear un momento mágico, donde todos los elementos que componen la imagen logran comunicar lo que está pasando de una forma creativa y organizada; Ana Yturralde es consciente de que la perspectiva que utilice el fotógrafo puede hacer que nosotros recibamos un mensaje u otro, por lo que analiza aquello que ocurre en el paisaje y establece una conexión con los sujetos, evitando así una mirada fría, fotos que podría hacer un turista. Además, casi siempre trabaja en blanco y negro, evitando distracciones.

Fotografía en picado de Ana Yturralde

Todas las obras de Ana Yturralde nos llevan a la fotografía documental humanitaria, pasando la cámara a ser una herramienta de cambio. Fotógrafos tan grandes como Josef Koudelka, Gerda Taro, Dorothea Lange, Kevin Carter… comparten esta concepción; pero las imágenes son peligrosas y, cuando unimos las ganas de cambiar el mundo con las desgracias, tenemos que tener mucho cuidado en cómo representarlas. Un fotógrafo tiene que saber como impactar, asustar, remover… al espectador, tiene que lograr llegar al sentimiento de este, informarle de lo que está pasando y no debería pasar, todo con un gran respeto hacia el retratado o el paisaje.

Fotografía de Ana Yturralde

Sus proyectos intentan ser siempre completos, compuestos por una serie de fotografías que entre ellas tienen un significado. Son muy personales, data a cada fotografía de una narración y elige las que ella considera mejor, tras un proceso de investigación.

A day with an african family, de Ana Yturralde

Si de algo se conoce a Ana Yturralde es de su concienciación con el albinismo. Hace unos años, Ana estaba por ir a Senegal para continuar realizando fotografías que captaban el alma de las personas, para estar con gente que era feliz con lo poco que tenían. Cuando ya estaba preparada para partir, la llamaron para proponerle un nuevo reto: hacer un libro con imágenes que hicieran visible al mundo una enfermedad que muchos no saben exactamente en qué consiste, el albinismo. Esta se caracteriza sobre todo porque quién la padece tiene una visión reducida, pudiendo presentar una evidente falta o ausencia de pigmentación en la piel, en los ojos y en el pelo. A todo esto sumamos el hecho de que, depende de dónde hayas nacido con dicha enfermedad, tendrás menos o más posibilidades de vivir. En el caso de África, las personas con albinismo sufren acoso, persecuciones, secuestros, mutilaciones y asesinatos; muchas de las creencias africanas presuponen que aquellos que tengan partes del cuerpo de un albino tendrán buena fortuna, creándose así un mercado negro de fragmentos humanos. De esta forma, Ana Yturralde se lanzó a esa nueva aventura para comparar el albinismo sufrido en Europa y el sufrido en África. Empezó un proyecto que seguramente le persiga en toda su carrera profesional, entrando desde el primer momento en su corazón, pues a ella también le impresionaron sus propias fotografías y se le instauró en la cabeza la idea de ayudar a partir de su arte. Entre las diferentes imágenes vemos heridas en el cuerpo por el sol, labios en carne viva, arrugas, manchas precancerígenas, deformaciones… Son imágenes duras tratadas con máximo cuidado y elegidas a conciencia. Además, en cada una vemos una historia, una frase, una anécdota del día.

Fotografía hecha para el proyecto de Casa África y la Fundación por los Derechos Humanos

Las fotografías de Ana Yturralde son pura poesía, cada una tiene una mirada, una esencia, una historia que la hace única. Las imágenes que más impresionan son las del albinismo, con esos rostros que parecen más mayores, llenos de heridas y manchas por el sol al no poseer cremas; pero su trabajo llega más allá que los proyectos relacionados con esta enfermedad: conecta diferentes culturas con niños que juegan o pintan, nos enseña las sonrisas más sinceras en un blanco y negro espectacular y consigue captar el esplendor del mundo cuando le deja espacio a los demás colores; retiene las notas de los músicos, los gritos en medio de un concierto, así como las pausas y los silencios. Ana Yturralde vive cada una de las fotografías que realiza, consiguiendo que nosotros también seamos partícipes de ellas.

Fotografía de una cantante por Ana Yturralde

SET ESPAI D’ART y sus actividades

SET ESPAI D’ART
Plaza Miracle del mocadoret
46001 Valencia (Spain)

SET ESPAI D’ART participó en la feria JUSTMAD, que tuvo lugar entre el 27 de febrero y el 1 de marzo, con una propuesta centrada en la sostenibilidad, con los artistas Cristina Almodóvar (Madrid, 1970), Chingsum Jessye Luk (Hong Kong, 1982) y Janek Zamoyski (Varsovia, 1978).

Fotografía frontal de JUSTMAD

En el marco de EX6, 6ª muestra de arte electrónico y experimental, nos encontramos con la exposición «E scap ES» en la Sala de José Luis Sampedro del Centro Cultural Galileo, Madrid. Dentro de ella, hasta el 15 de marzo, está la obra «Les Dessins Automatiques» de Rubén Tortosa, comisariada por Nilo Casares. La instalación guarda relación con los dibujos de André Masson de 1925, y surge por la mirada de la máquina, quien registra y dibuja las siluetas sobre la pared.

Detalle de la instalación de Ruben Tortosa

Por otra parte, Alberto Gil Cásedas participará en la exposición «Escrituras ácratas» que se sitúa en el Centro Párraga, Murcia. Se trata de un proyecto comisariado por Teresa Calbo que gira en torno al lenguaje, los modos de decir y el sentido del discurso. La exposición se inaugurará el 13 de marzo y finalizará el 31 de mayo.

En SET SPAI D’ART, hasta el 28 de marzo, está la exposición «Diálogos en equilibrio» de Leo Matiz y Lukas Umi, comisariada por Rosa Ulpiano. Aquí se establece un diálogo entre dos miradas diferentes en espacio y tiempo, ambas en equilibrio dentro del paradigma indisoluble de una misma realidad: la abstracción.

Fotografía de la exposición «Diálogos en equilibrio»

Por otro lado, Cristina Almodóvar participa en la exposición «Herbarios imaginados. Entre el arte y la ciencia», que tiene cabida hasta el 31 de marzo en el Centro de Arte Complutense, Madrid. La muestra, comisariada por Toya Legido y Luis Castelo, reúne la obra de 25 artistas contemporáneos relacionada con la botánica y establece un diálogo con los fondos de los museos científicos de la Universidad Complutense de Madrid.

En Segovia, en el Palacio Quintanar, hasta el 19 de abril, la exposición «Esto no es un cartel» reúne una selección de 170 carteles y un centenar de esculturas que componen una muestra del desarrollo creativo de Isidro Ferrer a lo largo de veinte años.

En México, concretamente en el Centro Cultural de España, Ana H. del Amo participa en la exposición «La cuestión es ir tirando», comisariada por Ángel Calvo Ulloa. La muestra reúne el trabajo de 27 artistas imprescindibles dentro del panorama actual de arte contemporáneo español y podrá ser visitada hasta el 24 de mayo.

Les Amours y la modernidad líquida

Les Amours. Premio Nacional de Dibujo DKV-MAKMA (V edición)
Pilar Consuegra Romero
MuVIM
Hasta el 28 de febrero de 2020

Nacido en 2015 con el fin de impulsar el talento de creadores españoles contemporáneos, el Premio Nacional de Dibujo organizado por DKV seguros y MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, -cuyas tres últimas ediciones ha acogido el MuVIM- muestra el proyecto ganador de una convocatoria pública y abierta, con la que busca aportar una experiencia expositiva didáctica, enriquecedora y capaz de generar debate, y aunque los artistas galardonados en los años anteriores, poco o nada tienen en común en técnica ni estilo, la organización tiene en su ADN hacer fácil la comprensión de los proyectos seleccionados.

Detalle de «Les amours», (bolígrafo, y t/m s/p) de Pilar Consuegra Romero. Foto: Francisco Cardador.

Pilar Consuegra Romero, indaga en el concepto de amor romántico, y para ello, se adentra en el clásico literario Les Liaisons dangereuses (1782) de Pierre Choderlos de Laclos, título considerado como obra maestra de la literatura francesa del s. XVIII, a pesar de haber caído en el olvido a lo largo de todo el s. XIX, redescubierto a principios del s. XX y llevado a la gran pantalla bajo el título “Las amistades peligrosas” primero por Roger Vadim (1959, con Jeanne Moreau, Gerard Philipe y Boris Vian), y treinta años después por Stephen Frears, (1988, con Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer y Keanu Reeves) para hacer la última versión conocida Milos Forman bajo el título, “Valmont” (1989, con Colin Firth, Annette Bening y Meg Tilly).

Panel que enfrenta al cubo del MuVIM en «Les Amours», de Pilar Consuegra Romero. Foto: cortesía del MuVIM.

Cada uno de los tres films muestra revisiones diferentes sobre una misma obra literaria, miradas, eso sí, que abordan el referido concepto de amor romántico y de cortejo que se camufla entre los enredos y buenos modales durante la acción de seducir, y que Consuegra Romero pone oportunamente sobre la mesa para abrir el debate de las contradicciones sociales respecto a la afectividad y los arquetipos de relación sin normas, por las que no recibe el mismo trato social un personaje masculino (en la obra el Vizconde de Valmont) que un personaje femenino (Marquesa de Merteuil).

V edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA. Les Amours de Pilar Consuegra Romero
Detalle de Les Amours, de Pilar Consuegra Romero. (bolígrafo y t/m s/p). Foto: Francisco Cardador.

Pero el proyecto no se detiene aquí, y las reflexiones se adentran en el paralelismo existente entre la etapa de la decadente Francia prerrevolucionaria del s. XVIII que describe Chordelos de Laclos, época de amores múltiples, confusos, o libertinos, y el periodo actual, en el que también prima la máscara y el disfraz  trasladado a las redes sociales para expresarse en dos conceptos muy de moda, como el “poliamor” o “el anarquismo relacional”.

Dos momentos de transformación indentitaria que tienen en común lo instantáneo, y donde cada vez  parece importar menos la magia del cruce de una mirada, el sentido del olfato en la cercanía física, o la solidez que aporta el hecho de cultivar una relación con paciencia, esmero y sin limitaciones, preceptos que parecen de otro tiempo.

Imagen nocturna del panel frontal de la exposición hacia el exterior. Les Amours, de Pilar Consuegra Romero. Foto: cortesía del MuVIM.

Así, con deseo de inmediatez, lo virtual y lo virtuoso se funden y confunden como el sonido de sus propias fonéticas, y en este punto, se antoja una oportunidad poder  ir mano a mano con una exposición de dibujo que incita a hurgar en la trama de las amistades peligrosas o el amor romántico del Rococó para mirarnos en nosotros mismos, de fuera hacia adentro.

“Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar”

                                                                                     Zigmunt Bauman

En cuanto a la formalidad estética, Consuegra Romero revisa a François Boucher (1703-1770) de estilo galante propio del Rococó, singular también por sus escenas mitológicas, Jean-Honoré Fragonard, (1732-1806) distinguido por la exuberancia o el hedonismo, y en concreto Jean-Antoine Watteau, (1684-1721) que aporta las maneras tanto del primer rococó como del último barroco francés con escenas de cortejo amoroso y diversiones. Ya en el s. XX, la suerte de la yuxtaposición y distancia de planos conduce a Marc Chagall (1887-1985) cuando coincide con sus gamas de azules.

Detalle de Les Amours, de PIlar Consuegra (bolígrafo y t/m s/p). Foto: Francisco Cardador.

Técnicamente hablando, los dibujos de Consuegra Romero son trazos realizados con bolígrafo (bic) y/o rotulador sobre papel, creaciones y recreaciones en clave figurativa que para enfrascarse en la realidad de cada proyecto va trazando compulsivamente, y en los que generalmente se manifiesta muy crítica con los muros que construyen las sociedades de Occidente. 

 “Un dibujo es simplemente una línea que va a dar un paseo.”

 Paul Klee

Vicente Chambó, 02 de diciembre de 2019

En la imagen de portada Pilar Consuegra e Inés de Paula durante el montaje del Cubo exterior del MuVIM (16 de diciembre de 2019) Foto: Vicente Chambó.

Un recorrido por las diversas tendencias de la pintura actual.

Premio de Pintura “Ciutat d’Algemesí”
XXV Edición
Sala d’Exposicions Municipal
Hasta el 1 de marzo de 2020

Algemesí vuelve a insistir en su compromiso con el arte contemporáneo con la exposición de las obras finalistas y ganadoras de la XXV edición del Premio de Pintura “Ciutat d’Algemesí”, certamen que se ha convertido en una de las citas más importantes de la pintura contemporánea a nivel estatal, y que cuenta con el patrocinio de la Diputación de Valencia.

De las más de doscientas obras presentadas a concurso el jurado ha seleccionado las 21 pinturas de esta exposición y que «son un claro exponente de las derivaciones estéticas y técnicas de la pintura actual», afirma Álex Villar, gestor de la Sala de Exposiciones y Cordinador de Premio.

En esta ocasión el jurado ha estado integrado por la crítica de arte Irene Ballester y los artistas Francisco Sebastián Nicolau, Darío Basso, Josep Esteve Adam y Javier Palacios, que han tenido la ardua labor de analizar y valorar la calidad de cada una de las propuestas en el contexto de la cultura visual contemporánea.

Adentrarse por la Sala d’Exposicions d’Algemesí es darse de bruces con diversas maneras de entender la pintura como representación, simulacro, expresión, delimitación de un área formal inédita y abstracta; gesto, materia o denuncia. Todo ello está vigente en esta exquisita exposición que abrimos con la deseada provocación de Tomás López que transforma el lienzo en un muro de arte urbano, un trampantojo expresivo y vital que entra como oxígeno en el alma equilibrada del espacio expositivo.

«199» de Tomás López. Imagen Cortesía de Óscar Vázquez Chambó

La exploración del espacio postpíctórico nos llega con la abstracción excéntrica de Juan Carlos Forner, con las pinceladas horizontales sobre blanco de Lorena Domingo o las estructuras fragmentadas sobre negro de Almudena Fernández. Precisamente el blanco y negro y la visión proyectada de la imagen centra la obra de Josep Tornero en un juego entre distintos niveles de realidad que elaboran hasta el impacto Eduardo Serrano, Miguel Borrego y Ana Chacón.

«Futuros que se hicieron presente» de Eduardo Serrano. Imagen cortesía de Óscar Vázquez Chambó

También en negro, pero derivando al paisaje inquietante, encontramos la obra de Ricard Obra que inicia el capítulo del gesto y la expresión en el que se hallan las pinceladas arrebatadas de Rebeca Plana o los drippings de Vicent Marco. El espacio mínimal y monocromático, expansivo o ritual nos llega de la mano de Manuel Blázquez, Norberto Álvarez, José Luís Cremades y la técnica solar subtractiva de Salvador Mascarell. El realismo se declina en pintura jugosa, enérgica y naturalista de Isabel Valle, en efecto hiperreal y fotográfico de la pintura de Cristina Megía y en dibujo impactante sobre collage de Alexis Hernández.

«Coral Romput» de Rebeca Plana. Imagen cortesía de Óscar Vázquez Chambó

La fuerza de estas obras nos conduce a las piezas premiadas. En primer lugar, se libraron dos accéstis. El jurado destacó el tratamiento óptico de la luz y el color en una instantánea distorsionada de la realidad por una potencia visual de impecable técnica en la obra Esperia de Mery Sales y, subrayó el realismo festivo de efecto sonoro y nocturno con toques de luz magistrales que definen a la multitud sobre un paisaje asombroso en Delval de Diego Vallejo.

«Esperia» de Mery Sales. Imagen cortesía de Óscar Vázquez Chambó

El primer premio se entregó a la obra de Álex Marco, un Sin Título de tintas chinas y spray que homenajean a Henri Michaux en las sombras expansivas y aparentemente libres sobre el lienzo, superficie que se entreabre como una luz sugerente, poética y enigmática.

Todo ello hace de esta exposición una oportunidad única para descubrir los diversos lenguajes y tendencias de la pintura actual.

«Sin título» de Álex Marco. Obra premiada. Imagen cortesía de Óscar Vázquez Chambó

Imagen de portada, cortesía Ayuntamiento de Algemesí

El tiempo trenzado de Encarna Sepúlveda

‘Trenzando el tiempo’, exposición de Encarna Sepúlveda
Fundación Chirivella Soriano
Palau Joan de Valeriola, C/ Valeriola, 13, Valencia
Hasta el 29 de marzo de 2020

Mostrando el resultado de más de tres décadas dedicadas a la producción artística, ‘Trenzando el tiempo’ es una cuidadosa selección de obras que ofrece un recorrido por la carrera de la artista valenciana Encarna Sepúlveda. El título de la muestra define el planteamiento que se ha seguido a la hora de abordar esta exposición, pues se trata de entrelazar distintas etapas pictóricas en un mismo espacio, entrecruzando distintos tiempos pretéritos con el presente. El verbo ‘trenzar’ alude a la inherente geometría empleada en las obras de Sepúlveda las cuales se agrupan, entretejen y expanden cuando la mirada del espectador impacta sobre sus superficies.

Encarna Sepúlveda en la Fundación Chirivella Soriano. Fotografía cortesía de la Fundación.

Encarna Sepúlveda comenzó su periplo en el mundo artístico tras graduarse en Bellas Artes en 1989 y, desde entonces, se ha dedicado exclusivamente a la actividad artística, en la que se incluyen obras pictóricas y escultóricas. Su trayectoria ha estado compuesta por numerosas exposiciones tanto individuales como colectivas y su obra ha sido mostrada en numerosas ocasiones en ARCO, además de encontrarse presente en diferentes colecciones públicas y privadas.

Actualmente, presenta esta retrospectiva individual, comisariada por ella misma y la también artista Carolina Ferrer. La muestra abarca un conjunto de trabajos desde el 2002 al 2019, mostrando algunas obras inéditas para el público valenciano. El planteamiento no ha sido tanto llevar a cabo una exposición retrospectiva propiamente dicha, sino más bien un work in progress. En este sentido, Encarna Sepúlveda aclara que se trata de una manera de mostrar sus presupuestos pictóricos e intereses plásticos a lo largo de estos años y que, en gran medida, siguen vigentes. Un momento de reflexión, revisión personal y análisis en profundidad del propio quehacer artístico, donde la artista se permite una pausa para observar su trabajo desde otro ángulo y perspectiva.

Exposición Trenzando el tiempo. Fotografía cortesía de la artista

La obra, enmarcada en el ámbito de la abstracción geométrica, ha visto reducido paulatinamente el papel de otras formas orgánicas propias de fases anteriores, convirtiendo la geometría en el eje central de su lenguaje plástico. Así, se podría decir que, con el tiempo, ha depurado su lenguaje formal y, en los últimos años, su producción artística ha experimentado una suerte de despojamiento en sus elementos compositivos. Sepúlveda afirma que su pretensión es, en realidad, perseguir lo esencial y prescindir de lo accesorio. Quizá, todo ello responda a un intento de dotar de mayor fuerza y rotundidad a las imágenes, a lo que contribuye un uso del color muy contrastado y una paleta más reducida. Todas sus series se entrelazan de un modo natural, inevitable e indisoluble; “la urdimbre que las une es muy clara para mí”, comenta Encarna Sepúlveda, “aunque sus hilos resulten invisibles al espectador”. Según la propia autora, sus últimos cuadros contienen todos los anteriores que ahora se le antojan como una lenta y obstinada preparación de los últimos.

En esta exposición, junto a la obra de etapas anteriores tales como ‘Disonancias’, ‘Retazos’, ‘Recortando la pintura’, ‘La corteza del eco’ y ‘Ángulos del vacío’, encontramos una nueva serie de título homónimo a la exposición. Esta ha sido creada exprofeso para la muestra a lo largo de 2019. Abarca desde piezas de gran formato realizadas en acrílico sobre tela, hasta obra sobre papel, así como una pieza escultórica, site specific, situada en la planta baja del palacio. Asimismo, Encarna Sepúlveda incide en la importancia del espacio expositivo, así como en su conquista por parte de los artistas en pro de la convivencia entre contenido y continente. En esta ocasión es más relevante si cabe, pues el Palacio Joan de Valeriola con su singular arquitectura gótica, no sólo acoge la obra, sino que la realza e incluso la redimensiona.

Exposición trenzando el tiempo. Fotografía cortesía de la artista.

En definitiva, se trata de un reclamo expositivo importante del año a nivel cultural y en la ciudad de Valencia. La Fundación Chirivella Soriano nos ofrece la posibilidad de realizar un recorrido inédito por la trayectoria de Encarna Sepúlveda, donde las fases de su obra, a modo de hebras, se entretejen para que desde la perspectiva del tiempo, el espectador contemple todo aquello realizado y proyecte sobre el futuro las infinitas posibilidades con las que la artista puede seguir entrelazando geometrías.

Andrés Ávila Valverde

El Santo Grial, anhelo de nazis y mafiosos

El rastro del Grial
Jueves 20 de febrero del 2020
19:00 horas
Futurama Comics
c/ Guillén de Castro, 53 de València

Después de aquella tarde tan especial del 6 de febrero en la librería Bartleby de València, después de la intensidad de tres presentaciones en librerías de Aragón tales como Masdelibros en Huesca, Oroel en Jaca y Taj Mahal en Zaragoza, se presenta ahora «El rastro del grial» en Futurama, la mítica tienda de cómics sita en València.

Ilustración de Jaime Carañana, perteneciente al cómic «El rastro del Grial»

Tanto Abraham García como encargado de escribir el guión y Jaime Carañana como dibujante han visto culminada su flamante obra en la editorial GP ediciones. Es en esta cita cuando tendremos una grandísima oportunidad de escuchar a los dos autores sobre los entresijos de un cómic cuya repercusión va en aumento día tras día, y por supuesto de comprarlo.

Abraham García y Jaime Carañana, firmando ejemplares de «El rastro del Grial»

Recordamos que el Santo Grial es uno de los mayores enigmas de la Humanidad y que no son pocos los que lo han buscado. «El rastro del Grial» trata de dos aventuras en diferentes épocas de tiempo pero ambas relacionadas con la reliquía del Santo Cáliz. La primera de Marc Lombard abuelo, como miembro de La Resistencia francesa y colaborador antifranquista en España, y la segunda de Marc Lombard nieto, un arqueólogo asesor de anticuarios y museos.

Cartel de presentación en Futurama Records, con la portada de «El rastro del Grial»

Entre oscuros deseos nazis que lo buscaban pensando que podrían aumentar su poder, entre amores antifascistas, entre colaboraciones alemanas y españolas, entre coleccionistas y mafiosos con pocos miramientos se centra una obra altamente recomendable cuya trama discurre en diferentes lugares como Jaca o el centro monumental de València. Y todo con sabor a los cómics clásicos.

Juanjo Mestre