Premio Internacional de Carteles MAKMA al MuVIM

Convocante: MAKMA
Dotación: 7.000 euros
Modo de presentación: online
Plazo de admisión: hasta el 31 de julio de 2020

Premio Internacional de Carteles MAKMA al MuVIM
Comunicación/ Incomunicación

El cartel como mapa y territorio ilustrado de las contradicciones humanas

Comunicar, anunciar, instruir, notificar, manifestar, transmitir. Incomunicar, ocultar, omitir, boicotear, enmudecer. Dos polarizadas temáticas tan antagónicas como radicalmente contemporáneas, a partir de las que reflexionar acerca del individuo y su entorno íntimo, social, cultural y político. Entorno sacudido (las circunstancias obligan) por una pandemia que este año nos ha forzado al confinamiento en casa. Es ahí, entre las cuatro paredes de nuestros hogares, donde más se ha puesto en evidencia la necesidad de comunicarnos, al tiempo que sufríamos la incomunicación. No es oportunismo, sino la oportunidad por antonomasia para reflexionar en torno a tan áspera experiencia, que nos ha conmovido a todos obligándonos, más que nunca, a repensar nuestras formas de vida. El cartel, que viene de muy lejos, se antoja como una de las mejores formas para sintetizar las múltiples contradicciones que nos asolan hoy en día.

Bases

MAKMA Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea convoca la primera edición del Premio de Carteles, con el lema ‘Comuniación/Incomunicación. El cartel como mapa y territorio ilustrado de las contradicciones humanas’, cuya exposición tendrá lugar en el MuVIM, Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat.

  1. La convocatoria está abierta a cualquier persona, tanto a título individual como colectivo, sin límite de edad y con las restricciones e incompatibilidades previstas en la legislación vigente.
  2. Los carteles deben ser inéditos, específicos y adaptados a los requisitos técnicos y temáticos que se indican en las presentes bases. Cada participante podrá presentar hasta tres propuestas diferentes.
  3. Los carteles podrán realizarse empleando cualquier técnica o procedimiento pictórico, fotográfico, digital o mixto. En cualquier caso, todos los carteles se reproducirán en papel, dentro de un formato 50 x 70 cm. con orientación vertical.
  4. Para su valoración por parte del jurado, se enviará un archivo en formato JPG con un volumen no superior a 5 MB. En caso de resultar seleccionado, se requerirá el archivo en alta resolución para su reproducción.
  5. Los archivos se enviarán hasta las 23:59 h. del 31 de julio de 2020 por correo electrónico a convocatorias@makma.net indicando: nombre, apellidos, dirección, teléfono, correo electrónico y fotocopia del DNI, pasaporte, tarjeta de residencia u otro documento legal de identificación.
  6. Los carteles seleccionados formarán parte de una exposición que tendrá lugar en el MuVIM a finales de 2020, con posterioridad a la finalización de la pandemia. Las propuestas premiadas se darán a conocer con ulterioridad a la apertura del museo.
  7. El jurado estará formado por profesionales de reconocido prestigio en el ámbito del diseño, las artes visuales y la cultura contemporánea. Su composición se comunicará tras la deliberación.
  8. Se otorgará un primer premio dotado con 5.000 euros, y dos accésit de 1.000 euros cada uno.
  9. La participación en esta convocatoria implica la aceptación de las presentes bases. El fallo del jurado será inapelable.
  10. Los autores/as tanto del cartel premiado como de los accésit cederán a MAKMA y al MuVIM los derechos de reproducción y comunicación pública del mismo.
  11. MuVIM y MAKMA recibirán una copia firmada, cada uno, de la obra premiada.

FAQ Preguntas frecuentes

¿Tiene que figurar en el cartel el lema ‘Comunicación/Incomunicación. El cartel como mapa y territorio ilustrado de las contradicciones humanas’?
No es necesario. El lema, su subtítulo y el texto introductorio de las bases son la referencia conceptual y temática para crear el contenido del cartel, pero no es necesario que figuren en su composición. De ser obligatorio, se hubiera incluido en las bases un epígrafe específico con las indicaciones pertinentes.

¿Debo incluir los nombres de MAKMA, el MuVIM o sus logotipos?
No, tal y como se indica en las bases, no se requiere la inclusión de estos elementos.

¿Puedo presentar un cartel en horizontal?
No, en las bases se indica la obligatoriedad de la orientación vertical.

¿Es necesario enviar el archivo original en PDF?
No, en la fase de selección de propuestas solo se ha de enviar una imagen JPEG para su valoración por parte del Jurado.

¿Si mi imagen es demasiado pesada para ser enviada por e-mail, puedo recurrir a plataformas como WeTransfer?
No, el tamaño máximo admitido del archivo JPEG es de 5MB y su envío es exclusivo por correo electrónico a la dirección convocatorias@makma.net

¿Podemos presentarnos como colectivo?
Sí, es posible presentarse como colectivo. En este caso deberá adjuntarse los datos personales de todas las personas integrantes: nombre, apellidos, dirección, teléfono, correo electrónico y fotocopia del DNI, pasaporte, tarjeta de residencia u otro documento legal de identificación.

El artista en aislamiento (II): ÓS GAT

#MAKMAEntrevistas | El artista en asilamiento (II)
Ós Gat
Miércoles 27 de mayo de 2020

Un día más es un día menos. Así, aunque cada vez parece estar más cerca la puerta de salida, el aislamiento ha puesto en nuestro interior todo tipo de sensaciones y emociones que hierven con más intensidad a cada día que pasa. Estas sensaciones no son más que respuestas que muchas veces no sabemos o no somos capaces de descodificar. Y no es de extrañar: la fascinación de vivir una hiperrealidad ha hecho olvidarnos de nuestra realidad interior, que muchas veces pide ser escuchada.

Y ¿qué mejor forma de descifrar estos mensajes que el arte, acostumbrado a deambular entre nuestras preocupaciones y tratar de darles forma y sentido? Para ello, desde Makma, nos hemos puesto en contacto con Ós Gat, una joven ilustradora valenciana de 21 años, estudiante de Bellas Artes, que bajo su seudónimo realiza un arte muy personal e intimista que está triunfando en las redes sociales.

Después de la primera entrega de ‘El artista en aislamiento‘ en el que explorábamos el mito del artista que trabaja encerrado en su estudio, nos sentamos a charlar telemáticamente con la joven ilustradora para ver cómo es su actividad creadora y cuáles son sus reflexiones acerca del arte.

‘Tirachinas’, de Ós Gat.

La figura de Ós Gat nació en la calle realizando graffitis por los rincones de Valencia y, aunque hoy se dedique al arte digital, añora sus inicios como artista urbana en los que su estudio no estaba encerrado entre cuatro paredes, ya que, como asegura, es una experiencia totalmente diferente: “tienes otros tiempos, a veces tienes que ser rápida, no es como estar en casa, que te puedes tomar las cosas con calma. Además, hay muchos factores externos que intervienen en el proceso de una forma u otra, como el tiempo, la superficie, la gente, etc. Pero al final eso es lo que lo hace interesante y diferente, no lo tienes todo tan controlado y los resultados son muy diversos.”

A día de hoy acostumbra a trabajar en la intimidad de su habitación, lugar donde se siente más cómoda y a gusto para liberar sus pensamientos y sentimientos, confirmando el mito del artista que se aisla en su estudio refugiándose del mundanal ruído. En este sentido, el confinamiento por el que atravesamos no le ha supuesto ningún obstáculo para continuar con sus ilustraciones.

Sin embargo, sí que ha incidido en ellas, al causar ciertas sensaciones en el interior de la artista: “Al principio me generó un poco de ansiedad, me agobiaba sobretodo la incertidumbre de no saber qué iba a pasar. Luego se fue pasando esa sensación de angustia, pero la incertidumbre sigue ahí. En mis ilustraciones casi siempre se refleja cómo me siento, y de una forma u otra, en las que he ido realizando desde que empezó la cuarentena se puede apreciar esto.”

‘Apretada’, de Ós Gat.

En sus dibujos resaltan los colores pastel sobre un fondo blanco y el uso de metáforas, frases hechas y juegos de palabras, de forma que simpatizan y conectan fácilmente con el público. Así, ha creado todo un universo onírico donde conviven humanos, plantas y animales, que a veces se entremezclan originando criaturas fantásticas, manifestando la relación orgánica entre el ser humano y la naturaleza.

Las cariñosas formas y colores seducen rápidamente al espectador que, al realizar una segunda lectura, se topa con un mensaje crítico, algunas veces directo y conciso, pero otras sutilmente sugerido que, junto con los recursos textuales, impregnan las ilustraciones con tintes poéticos. El feminismo se alza como uno de los pilares fundamentales de su obra, en la que constantemente cuestiona los roles de género y los estereotipos establecidos. Así, muchas veces, encontramos personajes transgénero o andróginos que invitan a un debate sobre el concepto de identidad.

‘Crece’, de Ós Gat.

Pero también reflexiona acerca de la identidad propia: la reivindicación del amor propio como mujer se hace presente en todas las ilustraciones. “Es fundamental incluir el feminismo en el arte, no solo por la visibilización que da, sino también por el hecho de ocupar espacios donde hasta hace relativamente poco no se han podido tratar estos temas y se ha invisibilizado a las mujeres”, asegura. “Hay que reclamar los espacios que se nos han negado durante años.”

‘8M’, de Ós Gat.

El ecologismo, la relación del ser humano y su entorno, es otro de los temas que trata la artista. Considera que “hay que ser críticos con los problemas que sufrimos hoy en día, y el arte es una buena forma de darles voz y visibilidad.” Sin embargo, tammbién esclarece que la protesta en el arte no es una obligación: “no todo el arte debe tener esa función, el arte por el arte, simplemente la función estética y otras temáticas no reivindicativas me parecen perfectamente válidas y las disfruto igual.”

En este sentido, antes que por su reivindicación, las ilustraciones de Ós Gat destacan por la expresividad de sus pensamientos y emociones. Ella misma nos explica: “considero que mi obra sí debe tener el compromiso de ser consecuente con los temas que creo importantes, y por tanto verse reflejados en ella. Pero puede que sea porque las ilustraciones que hago son muy personales y mi manera de pensar va implícita en ellas.”

Sus ilustraciones son un espejo, un espejo del alma en el que la artista cristaliza sus pensamientos y esculpe su ámbito emocional con absoluta sinceridad. “En ellas pretendo representar emociones y sentimientos, reivindicando su expresión de manera pública en una sociedad que nos priva de mostrarnos tal y como somos.”

‘Rapada’, de Ós Gat.

Muchas veces, por miedo al que dirán, tendemos a guardar nuestros sentimientos y emociones en nuestro interior, como si se tratasen de un objeto viejo preciado del que no queremos deshacernos, pero no encontramos un lugar para él, dejándolo arrinconado acumulando polvo. De alguna forma, Ós Gat, a través de sus ilustraciones, les quita el polvo y los ilumina, encontrándoles un sitio donde exponerlos. Y es que el aislamiento emocional, con el paso del tiempo, resulta más violento que el aislamiento físico.

Porque no hay duda que el arte es un lenguaje, incluso uno de los más eficaces a la hora de expresar los sentimientos y emociones y así lo testifica la joven ilustradora: “me permite expresarme de una forma que, de no ser así, a veces no sabría cómo verbalizarlo.”

‘Siempre bien’, de Ós Gat.

A través de sus obras, la ilustradora realiza un profundo ejercicio de introspección. Coloca la oreja en su vientre, corazón y cabeza, y se escucha a sí misma; voltea los ojos hacia dentro y se observa. Y después de un viaje navegando por sus entrañas, vuelve al lápiz para plasmar aquello que ha visto y escuchado.

El arte es casi una excusa para poder expresarse y conocerse, incluso, nos comenta: “No me gusta definir lo que hago como arte, me parece un poco pretencioso. Aún estoy formándome y aprendiendo.” Aunque prácticamente nadie dudaría de su cualidad artística, la obra de Ós Gat destaca por la honestidad y la fidelidad consigo misma que desprende.

‘Discomfort zone’, de Ós Gat.

Probablemente, la búsqueda de sinceridad que transmite ha hecho que su obra goce de gran popularidad en una red social como instagram. Y es que ¿hay algo más auténtico que ser fiel a uno mismo? “Mi intención a la hora de hacer las ilustraciones es expresarme. Son para mí, y luego las comparto. Era así al principio cuando no las veía nadie y lo es también ahora.”

Pau Tronch.

Conociendo a Javirroyo

Encuentro con Javier Royo
Video entrevista
Confinados Covid19

Javier Royo, etiquetado como humorista gráfico, nos concede unos momentos en estos tiempos de pandemia para descubrir mejor su obra y a él mismo.

Abierto, sincero y dispuesto a no dejarse abatir por ninguna piedra del camino, Javier Royo consigue causar un gran furor entre el público ¿su secreto? La síntesis; nos confiesa que, en una sociedad capaz de visualizar más de cien imágenes por minuto, aquello que marca es lo directo, los trazos sencillos que él mezcla con textos.

Javirroyo – My Charm School
Ilustración de Javirroyo

Sus primeros pasos se inician en un barrio obrero de Zaragoza, devorando comics infantiles, hasta que llegaron a sus manos las páginas underground de los años 80, donde violencia, sexo y drogas, son los protagonistas. A los 23 años, ya pudo subsistir de sus ideas y proyectos y, a día de hoy, ha conseguido ser editor en El Estafador, dirigir la empresa de vinilos decorativos Chispum, escribir 15 libros y dar forma al vegetal más peligroso de todos los tiempos: La Cebolla Asesina.

La cebolla asesina #3 (Subterfuge Comix)
La cebolla asesina. Cómic nº3. Javier Royo Espallargas

Últimamente, su arma principal reside en las ilustraciones; considera que se trata de un arte emergente y que aún no ha llegado a su pico más álgido, pero que ya empieza a tener mucho peso en el mundo del arte. Dichas ilustraciones se suelen inspirar en la actualidad, destacando por la forma de despertar a la población a través del ingenio; critica aquello que no considera justo con el humor, cuyos límites se encuentran en el contexto, en la ética y en la moral: “el humor reside en el plano cultural, hay que saber cuándo utilizarlo, y la única norma que me autoimpongo es que siempre tiene que ir a por los de arriba, nunca utilizarlo contra las minorías, contra los desfavorecidos y, en ningún momento, atentando contra los derechos humanos”.

Javirroyo: «Los hombres somos víctimas del patrón de macho que nos ...
Ilustración de javirroyo en su libro Homo Machus.

Para él, el universo artístico está plagado de definiciones y atributos que pueden provocar un estancamiento en la trayectoria de un artista. Según Javier “un artista tiene que sentirse feliz con lo que realiza, independientemente que sea por encargo o por cuenta propia, ambos forman parte de su día a día”. Y es que, en esta realidad dinámica, engullida por la tecnología, rebosante de publicidad e imágenes, a un artista ya no se le puede colgar la etiqueta de genio o artesano, ha ido evolucionando hasta lo que podría ser una hibridación. Por otra parte, nos subraya la importancia de una formación teórica en todos aquellos que se van a dedicar a la creación de arte, pues «solo si conoces a los grandes, puedes aprender de ellos y acabar creando tu propio estilo«.

Como pincelada final, nos subraya la importancia de las redes sociales en su trabajo, así como la débil línea entre utilizarlas, y acabar siendo súbditos de ellas. También se dirige a aquellos artistas principiantes para darles un pequeño consejo: se pueden perder muchas cosas con el paso de los años, pero la imaginación y la creatividad son un bien que nunca desaparece; hay que pasear por las ciudades con determinación y autoestima, creyéndonos capaces de todo, aunque los edificios se vayan derrumbando por los lados. Como manifestó Javier Royo antes de finalizar la videoconferencia, al mirarnos al espejo tenemos que pensar: “Encantado de haberme conocido”.

Tamara Pérez

Retos y oportunidades de la realidad virtual

‘Realidad virtual. Construyendo el presente del diseño, el arte, la arquitectura y el entretenimiento’, de Julia Galán y Francisco Felip
Editorial Tirant Lo Blanch (Colección Plural , 2020)
Sábado 23 de mayo de 2020

La diversificación y el uso generalizado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han contribuido a pasar de una cultura material a otra basada en la información, posibilitando el tránsito hacia una Sociedad de la Información. En ella asistimos a una progresiva desmaterialización y deslocalización, donde las tecnologías digitales se afianzan como instrumentos para la gestión, creación y distribución de informaciones, jugando un papel esencial en las actividades sociales, culturales y económicas.

Estas transformaciones digitales nos enfrentan al reto de formar a personas para vivir y trabajar en entornos altamente dinámicos, por lo que las competencias digitales se revelan necesarias para una mejor empleabilidad y para poder aprovechar mejor las oportunidades de emprendimiento. Por extensión, es posible constatar que las TIC han redefinido también el escenario en el que las prácticas del arte, el diseño, la arquitectura y el ocio venían desarrollándose, abriendo nuevos caminos y posibilitando nuevas formas de creación y de expresión formal.

Diseño automovilístico Ford con Grevity Sketch (Ford Motor Company, EEUU, 2018). Imagen cortesía de los autores.

Dentro de las TIC, la realidad virtual (RV) se ha consolidado como un nuevo entorno perceptivo, una nueva forma de presentar y experimentar visualmente objetos y entornos en los que el individuo queda inmerso en un mundo creado digitalmente. Este lenguaje visual está redefiniendo muchas de las prácticas actuales en diversos ámbitos, fomentando la interdisciplinariedad y la participación colaborativa, abriendo multitud de disciplinas creativas a otras formas distintas de entenderse y practicarse.

Numerosos son los ámbitos en los que la realidad virtual está aportando nuevas formas de trabajar, de relacionarse y de crear. En la actualidad artistas y laboratorios de referencia están ahondando en el potencial discursivo de este lenguaje, como el grupo Augmented Environments, el GVU Center en el Georgia Institute of Technology, el Mixed Reality Lab de Singapur, el HIT Lab en Washington DC o el Institute of Computer Graphics de Austria, por citar sólo algunos de los más relevantes.

Instalación 74BC (Hyperstudio, 2019). Imagen cortesía de los autores.

Desde hace poco ya existen plataformas cuyos objetivos vendrían a ser los del museo (catalogar, coleccionar, conservar y exhibir) pero en el ámbito digital, como el Digital Museum of Digital Art (DiMoDA) de Alfredo Salazar-Caro y William Robertson, o el FLOAT Museum de Ben Vance y Kate Parsons. De forma paralela, Acute Art Virtual Reality, creada en 2017 por Dado Valentic, es la primera plataforma británica para presentar proyectos de arte contemporáneo realizados con RV, presentando trabajos de artistas tan conocidos como Ólafur Eliasson, Jeff Koons, Marina Abramović o Anish Kapoor, entre otros. El arte que utiliza la RV necesita de la participación activa del espectador, quien, en primera persona, con su interacción, con su mirada y con su movimiento, decide la escena, la perspectiva o incluso la narratividad. De esta interactividad deriva la variabilidad de la obra, haciéndola única para cada experiencia.

La realidad virtual tiene diversas aplicaciones también en el ámbito empresarial, ayudando a posicionarse con ventaja respecto a la competencia. Una  de ellas es la posibilidad que ofrecen algunas empresas de formar a sus trabajadores a través de un entorno en RV que recrea situaciones de riesgo. En ellos, los operarios se sienten como si estuvieran en su entorno de trabajo frente a la incidencia que deben solucionar, pudiendo practicar hasta llegar a la correcta solución del problema, disminuyendo así los accidentes laborales y ahorrando en costes de formación.

Rodaje de una película en RV (Alejandro González Iñarritu, 2017). Imagen cortesía de los autores.

También en el ámbito del diseño, el uso de la realidad virtual en un entorno controlado (un showroom, por ejemplo), permite al usuario experimentar visualmente el producto integrado en un entorno habitual de uso, siendo percibido de forma más natural que a través de una mera imagen bidimensional. El uso de esta tecnología en el sector cerámico o de mobiliario ofrece al cliente una experiencia interactiva única y personal, que le permite poder cambiar en tiempo real el entorno o las características visuales del producto, como el color o la textura superficial, permitiendo a las empresas mostrar todo su catálogo de colores y texturas visuales del producto sin disponer de modelos físicos. De igual forma, el uso de la RV durante la fase de diseño conceptual ayuda a los diseñadores en el proceso de selección de los acabados antes de producirlos. Conscientes de estas ventajas, muchas empresas ya han integrado la tecnología de RV en el proceso de diseño y comunicación del producto.

Existen múltiples interconexiones entre el campo del diseño y del arte que establecen influencias mutuas. Una de ellas está relacionada con el campo del marketing del producto, donde muchas veces las presentaciones de los productos están influenciadas por diversos lenguajes artísticos contemporáneos. En este sentido, recientes estudios han demostrado la importancia de la imagen en la presentación de los productos, estudiando la influencia de la forma y cómo la geometría visual del producto influye en la percepción de su calidad, o cómo la sensación de novedad transmitida por la forma de un producto influye en la preferencia del consumidor sobre el mismo. 

Simulación de conducción con guantes hípticos (Nissan y Haptx, 2019). Imagen cortesía de los autores.

Es por ello que algunas investigaciones ya están trabajando en estudiar las ventajas de los entornos virtuales para presentar productos frente a las imágenes convencionales, al permitir al usuario una mayor interactividad con el producto, una mejor comprensión o incluso una personalización del mismo. De igual forma, se está investigando en el potencial de hibirdar sensaciones visuales y hápticas en la realidad virtual, añadiendo objetos reales en las escenas virtuales para enriquecer la experiencia con sensaciones táctiles, que pueden producir una aproximación al entorno o al producto muy similar a la real, y aportar algunas ventajas respecto a otros medios de presentación. 

El presente libro ofrece una visión integradora sobre la actualidad de la realidad virtual, haciéndose eco de la creciente relevancia que está teniendo en los campos del diseño, el arte, la arquitectura y el entretenimiento. A lo largo de cuatro capítulos se aborda cada uno de estos temas, analizando avances tecnológicos significativos, investigaciones pioneras, proyectos relevantes, e iniciativas y casos de éxito que permiten entender el momento actual, las direcciones hacia las que se avanza, y tomar conciencia de los retos y oportunidades que esta tecnología de visualización plantea en cada uno de estos campos.

Portada del libro. Imagen cortesía de los autores.

Julia Galán y Francisco Felip

Segrelles y su influencia en la ilustración americana

MAKMAArtistas | José Segrelles Albert
Jueves 21 de mayo de 2020

De su habilidad con el lápiz y una fascinante imaginación dio muestras desde muy pequeño, consiguiendo con estas dotes y facilidad natural numerosos reconocimientos y premios que lo llevaron a instalarse en Nueva York (1929 a 1932), donde alcanzó el reconocimiento internacional y donde su obra gozó del respeto y admiración de público, crítica o editoriales, dejando una visible influencia en artistas posteriores.

Encontramos las primeras influencias una década después, en los autores de las míticas portadas de las revistas pulp de ciencia ficción de los años 40. De esta primera generación de artistas influenciados por Segrelles destacamos a:

A. R. Tilburne (1887-1965), autor de la portada de la famosa revista pulp americana de terror y ciencia ficción Weird Tales en septiembre de 1944. En dicha portada podemos observar las similitudes con la obra ‘La Heroica de Beethoven’, que publicó Segrelles en 1927 en The Illustrated London News.

Pete Kuhlhoff (1903-1972), quien ilustra la portada de la misma revista pulp Weird Tales en mayo de 1945. Kuhlhoff se inspira en la obra de Segrelles titulada ‘Infierno de Dante’, que fue publicada en la revista The Illustrated London News en 1928.

Norman Saunders (1907-1989), quien ilustró en mayo de 1950 la portada de la legendaria revista pulp americana de ciencia ficción Fantastic Novels. Esa portada está inspirada claramente en la obra de Segrelles ‘Quinta Sinfonía de Beethoven’, publicada en 1927 en The Illustrated London News.

Tras esta primera generación de ilustradores influenciados por el arte de Segrelles, llegó una nueva saga de artistas norteamericanos con enorme calidad, como Roy Krenkel, Frank Frazetta, Al Williamson y Angelo Torres (quienes formaron el colectivo The Fleagles en los años 50), y también Wally Wood.

Roy G. Krenkel (1918-1983), ilustrador americano especializado en el género fantástico, que adoraba a Segrelles, como bien acreditan sus propias palabras:

«Jugaba a juegos enrevesados, jugaba con las perspectivas, la proporción, la línea y el color. Los parámetros del dibujo tomaron nuevas definiciones. Segrelles sabía cuándo, sabía dónde y sabía cómo. Tenía más que conceptos –él podía orquestar sus pesadillas!–» (‘José Segrelles–An Appreciation’ | Epic Ilustrated Marvel, Abril de 1985).

Roy Krenkel se basa en The Hanging Gardens of Babylon de 1975 en una de las obras creadas por Segrelles para el cuento ‘Historia prodigiosa de la Ciudad de Bronce’, publicada en la edición de 1956 de ‘Las Mil y Una Noches’.

Wally Wood (1927-1981), ilustrador que en los años 50 realiza la portada para el cómic ‘Strange Worlds’, basándose en la obra ‘La Guerra de los Mundos’, creada por Segrelles en la década de los 30.

Frank Frazetta (1929-2010), pintor, historietista e ilustrador estadounidense especializado en ciencia ficción y fantasía, marcando una época en trabajos como ‘El Señor de los Anillos’, ‘Conan el Bárbaro’ y ‘Mad Max’. La conocida imagen del ‘Gollum’ creada por Frazetta en 1980, nos traslada inmediatamente a los inquietantes personajes del cuadro ‘La Pesadilla’, de Segrelles.

Al Williamson (1931-2010), gran ilustrador americano de ciencia ficción, reconocido por sus ilustraciones de Flash Gordon y el cómic de ‘La Guerra de las Galaxias’. Williamson se inspira en la obra de Segrelles que fue publicada en ‘Las Mil y Una Noches’, de 1932, interpretando un pasaje del cuento ‘Alí Babá y los cuarenta ladrones’.

Finalmente apareció una tercera hornada de creadores talentosos entre los que destacan Mike Kaluta, Berni Wrightson, Barry Windsor-Smith y Jeff Jones (quienes fundaron el colectivo The Studio en los años 70), Richard Hescox y William Stout.

Cuentan como uno enseñaba al otro la obra de Segrelles, éste quedaba maravillado, la compartía con el siguiente y así sucesivamente, heredándose de esta forma la admiración por las pinturas de aquel genio valenciano adelantado a su época, cuyo mundo onírico, delirante, sobrenatural, unido a su prodigiosa técnica, hace que podamos considerarlo como el mejor ilustrador universal de todos los tiempos.

Jeff Jones (1944-2011), pintor e ilustrador muy creativo y respetado por sus compañeros americanos. En la imagen que comparamos percibimos cómo se inspira en la obra creada por Segrelles para el cuento ‘Simbad el Marino’, incluido en la edición de 1932 de ‘Las Mil y Una Noches’.

Mike Kaluta (1947), famoso pintor, ilustrador y dibujante de cómics estadounidense, nacido en Guatemala. La obra de Kaluta titulada ‘Fate of dollies lost in dreams’, pintada en 1977, claramente está basada en el cuadro ‘El muchacho que nunca tembló’, del cuento de los Hermanos Grimm ‘Juan sin miedo’, que había creado Segrelles en 1934.

Berni Wrightson (1948-2017), historietista creador del personaje de ‘La Cosa del Pantano’ y quien adaptó al cómic la película de terror ‘Creepshow’. Una de las ilustraciones de B. Wrightson para ‘Batman: The Cult’ está basada en la obra con la que Segrelles interpretó la sonata ‘La Patética de Beethoven’ y que apareció en The Illustrated London News en 1927.

Richard Hescox (1949), pintor e ilustrador estadounidense que intervino en las películas ‘E.T.’, ‘La historia interminable’ y en la serie ‘Juego de Tronos’. Su siguiente obra está inspirada en la visión de Beethoven que Segrelles publicó en The Illustrated London News en el año 1927.

William Stout (1949), autor, entre otros trabajos, del storyboard de ‘El Laberinto del Fauno’, dibujante de ‘Jurassic Park’ y el mejor embajador actual de Segrelles en EEUU. W. Stout escribió:

«Segrelles se encuentra entre los mejores artistas españoles y sin igual en su profunda imaginación. Puede ser considerado uno de los más grandes artistas místicos, de fantasía y de ciencia ficción que han existido» (‘José Segrelles–Painted Wonders of Space an Time’ | California Art Club Newsletter, verano-otoño de 2015).

El fauno creado por Stout para la película ‘El Laberinto del Fauno’, del cineasta Guillermo del Toro, también está inspirado en la obra de Beethoven que Segrelles publicó en The Illustrated London News.

Fauno de William Stout para ‘El laberinto del Fauno’.

Visto lo visto, analizada la trascendencia internacional y cómo su legado artístico es valorado fuera de nuestro país, José Segrelles representa un activo por el que reivindicar un espacio permanente más que merecido, un escaparate al que podrían acudir visitantes, amantes o investigadores e historiadores del arte del siglo XX con el fin de profundizar, estudiar y admirar su legado artístico.

José Enrique Segrelles Cortina.

José Segrelles: de València a Nueva York

MAKMAArtistas | José Segrelles Albert
Miércoles 20 de mayo de 2020

José Segrelles Albert (1885-1969) pintor, ilustrador y cartelista valenciano, nacido en Albaida, alcanzó mayor reconocimiento internacional del que se le ha atribuido en algunas décadas tras su muerte, siendo entre otras muchas cuestiones, un referente para los mejores ilustradores contemporáneos norteamericanos.

Tras triunfar en España, en 1927 aparecen sus primeras ilustraciones en la revista británica The Sketch y, posteriormente, en el número especial de navidad de la prestigiosa The Illustrated London News se publican nuevas ilustraciones con las que interpreta las sinfonías de Beethoven (1927), el ‘Infierno’ de ‘La Divina Comedia’, de Dante (1928), sus visiones de ‘Don Quijote’ (1929), ‘Las Mil y Una Noches’ (1930), ‘Sueños famosos’ (1932), la ‘Tetralogía’, de Wagner (1933), los ‘Cuentos de Perrault’ (1934) y los ‘Cuentos’, de Edgar Allan Poe (1935).

‘Don Quijote’, de José Segrelles, 1929.

En 1929 fue laureado con la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Barcelona por su acuarela ‘Los hipócritas’, de ‘La Divina Comedia’, y, ese mismo año, realiza su primer viaje a Nueva York, donde instala su estudio hasta 1932. Al otro lado del Atlántico aparecen sus obras en las mejores revistas neoyorquinas: Cosmopolitan, Good Housekeeping, Redbook, The American Magazine, Art Digest, Fortune, Pictorial Review, The American Weekly, Liberty, La Opinión, American Business World, La Prensa y Park Avenue Social Review.

José Segrelles en Nueva York. Imagen cortesía de Casa Museo José Segrelles.

La metrópolis de Nueva York se había convertido prácticamente en la capital del mundo. Su llegada a la ciudad le supuso un fuerte shock cultural difícil de enfrentar. Este desapego e incomodidad se refleja perfectamente en sus obras. Tan convulsa e inmensa ciudad imprimió las mismas sensaciones en otros artistas. Durante los mismos años, Lorca escribía ‘Poeta en Nueva York’.

El 15 de abril de 1931 inaugura una exposición en el Nicholas Roerich Museum de Nueva York, con excelente crítica en los medios de comunicación más relevantes, como New York Times o New York Herald Tribune.

‘Metrópolis’, de José Segrelles, para la revista Redbook (1930).

En aquellos años 30 el color azul que conseguía Segrelles se hizo famoso en Nueva York, comentándose que las mujeres encargaban trajes a las modistas y los hombres corbatas a los sastres con el inimitable “Segrelles’ blue”.

A pesar de que su producción artística supo amoldarse perfectamente a la metrópolis y su mercado, Segrelles no terminaba de acomodarse. Los compromisos en el Viejo Continente, y algunas discusiones legales con su representante neoyorquino, le hicieron volver a España. Así, en 1932 se retiró a su pueblo natal Albaida donde siguió pintando el resto de sus días.

José Segrelles dibujando en su casa. Imagen cortesía de Casa Museo José Segrelles.

La obra de Segrelles supuso una inspiración para diversas generaciones de artistas neoyorquinos, sobretodo de ilustradores de revistas. Sus influencias siguen siendo notables hoy en día, llegando a cineastas como Guillermo del Toro.

Para más información sobre este tema, cosultar: «José Segrelles y su influencia en la ilustrtación americana contemporánea» .

José Enrique Segrelles Cortina.

“Todo producto cultural debe tener un coste”

Remando en el mismo barco (III) | Testimonios de parejas dedicadas a la cultura
Con los ilustradores Lirios Bou y Pau Valls
Martes 19 de mayo de 2020

La vida se abre paso entre los escombros que ha dejado la pandemia, montañas de pérdidas humanas y económicas imposibles de calcular. Por su propia naturaleza, contumaz y resistente, la vida siempre sigue adelante. Durante las largas semanas, primero de confinamiento y ahora de desescalada —feas palabras que marcarán nuestra memoria—, muchos hombres y mujeres han cruzado ese umbral decisivo que es la paternidad, la maternidad. Lógicamente, se plantean infinidad de preguntas sobre el sentido de traer un nuevo ser a un mundo cada vez más incierto y peligroso. Pero la vida, el amor, se imponen a todas las dudas.

Una de estas parejas es la formada por los ilustradores alcoyanos, afincados en València, Lirios Bou y Pau Valls, que esperan a su primera hija, Jana, en la segunda quincena de mayo. Son jóvenes, pero su amor ha superado la prueba del tiempo porque se conocieron hace ya 15 años en la Escola d’Art i Superior de Disseny de Alcoy, donde Valls cursaba el ciclo superior de Ilustración y Bou acababa de comenzar bachillerato artístico. Poco después se mudaron a València para estudiar la carrera de Bellas Artes.

Ilustración de Pau Valls, por cortesía del autor.

Los dos se dedican a la ilustración profesionalmente, pero en diferentes facetas: “Aunque hemos trabajado para diversos clientes y tipos de encargo, nuestros perfiles difieren ligeramente”, dicen. Valls centra su trabajo en el cómic y la ilustración editorial, mientras Bou se dedica más al libro infantil y a la ilustración didáctica. Debutó hace un par de años como autora de un álbum ilustrado, ‘Ramiro el boxeador’ (Andana Editorial, 2018), por el que recibió el I Premi Llibreries Valencianes 2019 al mejor libro de literatura infantil. Una divertida historia que enseña a resolver conflictos sin violencia a través de las peripecias de Ramiro. Hijo del Tigre de Benicolleja, nieto de la Flaca Pegona, bisnieto de Puño Veloz y tataranieto de los mejores boxeadores del pasado, Ramiro entrena muy duro para colgar su retrato en el ‘Muro de los Campeones’ y que su familia se sienta orgullosa de él. Solo hay un pequeño problema: Ramiro no quiere pegar a nadie.

Por su parte, Valls ha desarrollado su carrera en varios frentes como ilustrador de libros infantiles en Anaya, Ediciones del Bullent y otras editoriales. También en la revista Camaruc. Sus dibujos de trazo limpio y elegante han ilustrado varias portadas de los suplementos de El País y proyectos solidarios como ‘Dibujos por sonrisas’. Como autor de cómic destaca su obra ‘Solo es ficción. Historias cortas en blanco y negro’.

Valls fue seleccionado, en 2008, para la XIII Bienal de Jóvenes Creadores de Europa del Mediterráneo, y para el Quinto Catálogo Iberoamericano de Ilustración, en 2014. Obtuvo el premio en la modalidad de cómic en los Premios Creación Injuve, en 2011. 

“A pesar de que habitualmente trabajamos de forma individual, muchas veces nos es imprescindible el apoyo del otro. Nos corregimos, nos damos ideas, sugerencias…, aunque debemos confesar que no siempre nos hacemos caso. Con la llegada del bebé nos hemos visto obligados a compartir estudio en casa y eso facilita esa interacción mientras trabajamos. ¡Por suerte nos llevamos muy bien y nos gustan estilos musicales parecidos!”

Ilustración de Lirios Bou, por cortesía de la autora.

A la crisis económica que inquieta a todos, en su caso se suma la preocupación de traer una persona al mundo en estos momentos tan inciertos. “En lo personal ha sido duro no tener cerca a la familia por el estado de alarma. En lo profesional, por suerte, no hemos notado todavía un gran golpe, pero sí hemos renunciado al descanso por maternidad/paternidad, y estamos aceptando encargos por miedo a que en el futuro próximo no vengan otros”.

Este último año, Bou ha compaginado su trabajo como ilustradora con su puesto en el departamento comercial de Edicions Bromera. “Esto nos permite afrontar la crisis con mayor tranquilidad, ya que dedicarse exclusivamente a la ilustración implica vivir en una inestabilidad económica constante”.

Sobre las medidas que debería implementar el Gobierno en el ámbito de la cultura, consideran “que cada sector tiene sus peculiaridades y cada uno necesitaría un tipo de ayuda diferente”. Sin embargo, “es indiscutible que una de las medidas más urgentes para todos los creadores, que ya lo era antes de esta crisis, es la regulación de la cuota de autónomos en función de los ingresos. Sería importante también desarrollar el ‘Estatuto del Artista’ y del ‘Trabajador Cultural’, un proyecto muy necesario en el que los creadores habíamos depositado muchas esperanzas”.

“Por otro lado”, añaden, “se debería crear conciencia de que todo producto cultural tiene un coste. Durante este período de confinamiento han sido muchos los creadores que han cedido obras desinteresadamente y sería muy triste que este acto de generosidad devaluara aún más nuestro trabajo de cara al futuro”, concluyen Bou y Valls.

Lirios Bou y Pau Valls. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Los deseos futuros que inauguran 10 Sentidos

‘Future Desires’ | ‘Soñadores’ | IX Festival 10 Sentidos
De mayo a diciembre de 2020
8 de mayo de 2020

El centro de innovación Las Naves, del Ayuntamiento de València, ha inaugurado el Festival 10 Sentidos con el proyecto ‘Future Desires’, con el que se abre una ventana a la acción conjunta de la mano de los soñadores. De este modo, se ha presentado la web http://www.future-desires.com/, donde se irán alojando los deseos de cambio de jóvenes de todo el mundo en forma de imágenes, textos y vídeos. Esos deseos serán altavoz de ideas, ilusiones, pensamientos, intenciones y generarán reflexiones y debates. Todos ellos se transformarán más adelante en una instalación multimedia que se podrá ver en Las Naves y darán pie a un foro con expertos.

El Festival 10 Sentidos reivindica la relevancia que las artes vivas han de tener en la sociedad que surja tras la crisis, en la que estas deberán servir para hacer pensar, vibrar y concienciar. Por ello la novena edición se adapta a las condiciones actuales, planteando un modelo completamente diferente, y busca aliados con los que poder desarrollar sus propósitos y alcanzar audiencias más amplias.

Cartel de la IX edición del Festival 10 Sentidos, de cuya imagen gráfica se ha encargado la diseñadora PIlar Estrada. Fotografía cortesía del festival.

Con ese fin 10 Sentidos se une este año a Las Naves, centro de innovación social y urbana del Ayuntamiento de València, para desarrollar iniciativas conjuntas que sirvan para concienciar al público de la necesidad de generar cimientos sólidos para asegurar un futuro más halagüeño. En ese empeño serán fundamentales los Soñadores, eje fundamental de la novena edición dedicada a las generaciones más jóvenes, que se van a encontrar con un modelo de vida distinto, con unas circunstancias inéditas y con miles de sueños truncados. ¿Qué piensan? ¿Cómo conciben los años venideros? ¿Por qué luchan? Estas y otras preguntas se tratarán de responder con una programación que se inicia en mayo y se extenderá hasta diciembre de 2020.

En ella jugará un papel fundamental Las Naves. El concejal de Innovación y Gestión del Conocimiento, Carlos Galiana, ha expresado que “desde Las Naves compartimos con el Festival 10 Sentidos el interés por la innovación, la acción urbana y la cultura. Por ello vamos a poner en marcha distintas actividades en los próximos meses. La primera es esta que sirve para inaugurar la novena edición del festival de manera virtual. Se trata del proyecto ‘Future Desires’ y en el que confiamos contar con los sueños y deseos de la juventud tanto de València como del resto del mundo”.

CÓMO PARTICIPAR EN FUTURE DESIRES

10 Sentidos invita a visitar el sitio www.future-desires.com y alojar un comentario que actúe como desahogo, que sirva para que otro recapacite, que forme parte más adelante de una acción común. El Festival ha contactado con institutos y diversas asociaciones y colectivos, tanto locales y nacionales como internacionales, para presentar la web y animar a que el mayor número de personas participen en ella. Esta labor se seguirá manteniendo en los próximos meses. El resultado final y las conclusiones se harán públicas más adelante y determinarán las actuaciones posteriores.

La propuesta está abierta a jóvenes de todo el mundo, de entre 15 y 25 años, para que compartan sus deseos de cambio a través de imágenes, textos y vídeos. Después se expondrá este testimonio generacional, a través de una exposición multimedia y alrededor de un coloquio que tratará de reflexionar sobre el contenido de todos los mensajes recibidos.

BLINDWIKI Y LA EXPOSICIÓN DREAMERS 2.0

En colaboración con Las Naves también se llevará a cabo en los próximos meses el proyecto ‘BlindWiki’ en València, de la mano de Antoni Abad. Consiste en la realización de una cartografía colaborativa en la que, participantes con diversidad visual, utilizan teléfonos móviles para publicar online registros de audio geolocalizados. Generarán, así, mapas sonoros de su particular percepción del espacio público urbano. Para elaborarlo se realizarán expediciones colectivas de mapeado en las áreas de Poblats Marítims y el campus de la UPV, en las que grupos de estudiantes colaborarán con los participantes invidentes. Además llevarán a cabo también reuniones inclusivas, donde se deciden los temas a tratar en sus publicaciones.

Las experiencias, crónicas y opiniones publicadas serán accesibles mediante la aplicación gratuita para móviles BlindWiki, poniendo al alcance de todas y todos, la cartografía sensorial de todo aquello que los participantes no pueden ver. La propuesta cuenta con la colaboración del Departamento de Escultura de la UPV.

Por otra parte, Las Naves acogerá, además, la exposición ‘Dreamers 2.0’, que se propone mostrar, a través de la plástica y de las nuevas herramientas de que disponen los artistas más noveles, el mundo en el que viven, pero también aquel al que aspiran. Inspirándonos en el lema de este año, ‘Soñadores’, coincidente con la película homónima de Bernardo Bertolucci ‘The Dreamers’ (2003), en la que se retrata la revolución de mayo del 68 –donde las revueltas estudiantiles fueron un detonante para cuestionar el orden del mundo, transformar las ideas y los valores, aunque no se cambiara el sistema–, esta exposición pondrá en valor la obra de una selección de artistas estudiantes de diferentes titulaciones de Máster de la Facultad de Bellas Artes de la UPV.

Antonio Abad, encargado del proyecto ‘BlindWiki’. Fotografía cortesía del festival.

Estos jóvenes se encuentran cursando estudios en Animación, Artes Visuales y Multimedia, Fotografía, Ilustración y Producción Artística y se les animará a que con sus trabajos cuestionen la herencia recibida, esa misma que no quieren seguir trasladando a las generaciones futuras. Estudiantes que ponen en valor sus herramientas, como son el conocimiento y la innovación. La muestra, comisariada por la historiadora Cristina Chumillas, tiene como objetivo, a través de planteamientos teóricos formales en torno al momento social, político, cultural, económico y ambiental que estamos viviendo, ser altavoz de la juventud y sus sueños. De cómo, ellas y ellos, plantean el futuro más próximo.

10 Sentidos se ha caracterizado desde sus inicios por su apuesta decidida por conectar con las inquietudes y los problemas de hoy en día. Y lo ha hecho en sus ocho ediciones anteriores a través de una programación plagada de propuestas culturales y sociales que invitaban al público a reflexionar, a interactuar, a conocer realidades diferentes. Por medio del teatro, la danza, el cine, la música y otras disciplinas ha tratado de visibilizar a colectivos marginados, de dar voz a grupos silenciados, de denunciar desigualdades e injusticias. Todo ello a través de las artes vivas, con el fin de poner de manifiesto la necesidad y la vigencia de la cultura en nuestra sociedad. La novena edición del festival va a continuar esa intención y reivindica su valor en medio de una crisis sin precedentes generada por el coronavirus que nos deja ante una situación de completa incertidumbre.

La novena edición de 10 Sentidos se celebrará de mayo a diciembre de 2020, planteando acciones virtuales y físicas a lo largo de estos meses. La programación albergará propuestas artísticas en torno a la danza, el teatro, el cine y las artes plásticas, así como charlas, talleres e iniciativas de innovación urbana.

Una de las acciones pertenecientes al Festival 10 Sentidos. Fotografía cortesía del festival.

MAKMA

El mundo palpitante bajo el sombrero de Luis Armand

#MAKMAEntrevistas | Luis Armand (artista y profesor. Director del Departamento de Pintura de la Facultat de Belles Arts de València)
30 de abril de 2020

Sus patillas negras y pobladas se pasearon por los espacios artísticos underground de la València de los noventa. Bajaron a sótanos de colores y frecuentaron inauguraciones, conciertos y festines. Por aquel entonces, Luis Armand (Calasparra, 1962) realizaba dibujos, acometía calcos y sobrepintaba pósteres de paisajes. También la literatura, la poesía, se colaba en sus días y dejaba sutiles e irónicos aforismos y epigramas en forma de “coqueterías”, que él definía como “notas, postales, tarjetas de visita, dedicatorias, cartas y emilios ofrecidos, sin propósito literario, a diversas musas”. Obras y publicaciones fueron mostradas en galerías, instituciones y algún museo. Ya avanzados los 2000, repartió lírica en unas chapas que salpicaban de palabras solapas y lienzos, y se topó con la censura de algún notario. Su sombrero comenzó a ser inseparable y continuó con sus amigos de siempre y sus papeleos de universidad. Así dejó de enseñar lo que hacía.

Llevaba varios meses queriendo entrevistar a Luis. Unas cosas y otras hacían que fuéramos emplazando fechas y lugares, luego llegó este tiempo raro de confinamiento e incertidumbres y las preguntas cambiaron porque todo se tornó distinto. Me interesan sus reflexiones porque son libres y brillantes, porque su voz, que llega acompañada de un familiar deje murciano, fluye ligera sorteando las líneas férreas que en nuestros días encorsetan tendencias de opinión, cultura y pensamiento.

¿Cómo estás viviendo este confinamiento, este punto y aparte, con el que nos ha sorprendido la vida?

Pues bien porque he sido siempre muy casero y me agrada ver las calles vacías. Me recuerda cuando volvía de los after, aunque en realidad, sin embriaguez, te fijas más en los detalles… y con las mascarillas todas las mujeres son guapas…, pero eso ya lo sabía Mahoma. Lo que no me gusta es tanto perrete.

Una gata que es Lupe. Fotografía cortesía del artista.

Tú eres más de gatos… y ahora os haréis más compañía que nunca.

Tengo cuatro. Te dan la lata cuando quieren comer, o cuando comes tú, porque son animales sociales. Los ritos de escalamiento son una verdadera lección. Cuanto más subes más vales. Les gustan las cajas. Así que puede uno reconocerse. Pero luego te miran y no sabes por qué.

Sois una familia de artistas y supongo que en estos días de encierro cada uno estará rumiando ideas o trabajando en proyectos futuros. Tanto talento en pocos metros cuadrados, ¿cómo se gestiona?

Aurelia (Villalba) vuelve a sus estudios, pero mis hijos se fueron o se están yendo y cada uno está en un barrio de la ciudad. Así que hago de abuelo sin nietos…, y la casa se convierte en un personaje nuevo, de esos que acaparan demasiado la atención. Siempre los mismos dramas con las mismas escobas. La telemática me tiene también frito… Tengo dos traducciones interesantes, eso sí, que espero poder empaquetar pronto.

¿Qué futuro auguras para dentro de unos meses? ¿Qué mundo nos espera ahí fuera?

Pues a diferencia de los analistas, creo que esto es un sueño, y que nos despertaremos con más energía. El mundo se ha dormido por fin, ya era hora. Cuando nació Cristo, el universo se detuvo a contemplarlo (según los apócrifos, claro). Josué vio pararse el sol… Después se desatarán fuerzas insospechadas… Incluso la economía mejorará.

El despacho: pintores y pinturas (con Javier Chapa y Alberto Gálvez). Fotografía de  T. López Carnicero.

Ojalá sea así, Luis. ¿Y en el ámbito universitario, será posible, también, remontar esta situación?

La situación está remontada porque disponemos de la tecnología adecuada, y toda la comunidad universitaria, incluyendo los estudiantes, está realizando un gran esfuerzo. Más bien, me preocupa que los grandes gerentes externos pretendan, dado el éxito, reducir a peso los recursos humanos. A corto plazo, esperamos una leve reducción de matrícula, pero no en Pintura, que goza de buena salud.

¿Sacaremos algún aprendizaje de este tiempo ya histórico?

Respecto a la pandemia, ninguno. Las epidemias clásicas (peste, cólera) han seguido siempre la Ruta de la Seda. No es culpa de China, claro, es, más bien, que por las rutas comerciales, calzadas romanas y galeones viaja todo: ratas y equipos de fútbol.

Cuando te definen profesionalmente, ¿qué te gusta que destaquen de tu currículum? ¿Tu faceta de profesor, tu labor en la gestión universitaria, la de artista, escritor…?

En ninguna de esas cosas he hecho nada digno de mención. Unos dibujos curiosos en la fabulosa Esfera Azul cuando también era cabaret. Creo que he sido un niño prometedor algo introvertido y un hombre honesto.

Pizarra de estudiantes. Fotografía cortesía del artista.

Respecto a la Facultad de Bellas Artes en la que trabajas, ¿qué crees que han aportado los nuevos equipos formados en su mayoría por gente de tu generación?

Hemos logrado vincular definitivamente el aprendizaje artístico a la universidad y a las escuelas. No existe ya otro sistema de formación, aunque luego esa formación se rechace o minusvalora. Los autodidactas aprenden de amigos estudiantes… De lo que sí me acuerdo de mi propia juventud es que echábamos de menos una relación leal y fructífera con las instituciones políticas y sociales de la Comunidad, empezando por la ciudad de Valéncia. Creía, de joven, que habríamos llegado al final si un profesor de la casa llegará a ser director del IVAM.

Creo que la UPV reconoce nuestro esfuerzo de adaptación, pero ni es consciente de lo mucho que se ha burocratizado, ni de las esperanzas que nuestra generación ha depositado en ella…

¿Y qué se ha perdido por el camino?

Por el camino se ha perdido espontaneidad y hay demasiada pedantería, pero se trata de un problema que sucede en otros ámbitos del sistema. Es un problema universal, y que atañe también a culturas que, por su origen, deberían ser refractarias y críticas al mismo concepto de arte moderno.

Como artista, ¿qué te interesa de la escena de hoy?, ¿qué exposición, qué obras te han impresionado últimamente?

Me temo que me he quedado con Los Pecos… Pero ya hablando de cosas nuevas, diría que me impresionó mucho la exposición de Gillian Wearing en el IVAM, y, a posteriori, la ‘Desaparición’ de Vicente Talens en Mister Pink. La de Wearing debería haber estado tapiada…, como la tumba de Tutankamón. Luego hay objetos que me gustan, cosas de los amigos, que está mal mencionar, y luego una caja de bombones, o una postal que te deslizan debajo de la puerta…

Recogiendo pedidos de Walt Disney. Foto de A. Villalba

Eres un devorador de libros. ¿Qué estás leyendo, qué buscas ahora mismo en un autor?

Evidentemente, suelo leer ensayos, pero suelo alternarlos con novelas de género, ciencia ficción, o negra… La novela literaria o psicologista no me interesa. Los adulterios ajenos me aburren, sobre todo si son ficticios y no atañen a parientes o conocidos. Pero sí sigo el parecer de Stendhal, pues disfruto leyendo testamentos y disposiciones. La literatura es algo muy amplio, incluso el BOE depara siempre sorpresas estemos o no en confinamiento. Me imagino que en esta entrevista debo dar consejos, así que estoy disfrutando mucho con los libros de la editorial La Felguera. Y estoy muy expectante con Ana Elena Pena, porque sé que va a dar un salto cualitativo brutal.

Veo en las redes sociales que, desde hace un tiempo, haces muchos guiños a imágenes de tu Calasparra natal, a tu familia. ¿Se ha acentuado en ti la necesidad de reivindicar y compartir lugares y momentos de tu infancia?

La familia es importante. Se habla mucho de trascender la ética individual, porque, si no pensamos en términos intergeneracionales, el mundo, o la naturaleza (como dicen los ecologistas), nos va a sobrepasar. Por eso la familia y las instituciones deben ser respetadas y revalidadas. Hay que cambiarlas para que funcionen. No hay otra solución, y la escritura y la fotografía son nuestros testigos.

Pero dejándome de abstracciones, en mi caso se trata de una sensación creciente de mortalidad… Son lugares y afectos a los que no volveré.

Luis Armand con ‘El sombrero de las chicas’. Foto: Pi Borja.

Marisa Giménez Soler

‘Bab Sebta’: la radiografía fronteriza de Randa Maroufi

#MAKMAEntrevistas | Randa Maroufi
‘Bab Sebta (Ceuta’s Gate)’
19′
Barney Production & Montfleuri Production, 2019
29 de abril de 2020

En la introducción de su celebrado título ‘Lugares fuera de sitio’ (Premio Espasa 2018), el lúcido periodista y escritor Sergio del Molino reflexiona en torno del concepto, semántica y singularidad de la frontera, más allá de su simple funcionalidad como línea separatoria de circunscripiciones y Estados, concibiéndola como “un territorio de significados múltiples y paradójicos. Un lugar que es y no es, donde termina y empieza todo y donde las naciones se definen con una violencia y una grosería impropias de la civilización”; un espacio equívoco e incierto en el que “crecen rarezas y personajes que rompen los moldes de los prejuicios nacionales y de las inercias con que un país suele pensarse a sí mismo”.

Uno de esos epicentros limítrofes consuma su naturaleza excepcional al otro lado del Estrecho, en la región fronteriza de la península Tingitana que divide la ciudad autónoma de Ceuta de la provincia de Castillejos, en Marruecos, a través de la denominada Bab Sebta o Puerta de Ceuta, convulso núcleo de mercancías, contrabando y trasiego consuetudinario –controvertidamente clausurado desde finales de 2019 y, en la actualidad, huérfano de circulación hasta el último tercio de 2020, como consecuencia de la medidas implementadas por la autoridades marroquíes en relación a la pandemia por COVID-19–.

Y acerca de la idiosincrásica simbología de este ignoto (para muchos) confín, tan consanguíneo y deudo como remoto e inextricable, la artista y cineasta Randa Maroufi (Casablanca, Marruecos, 1987) reflexiona en su más reciente proyecto cinematográfico, ‘Bab Sebta (Ceuta’s Gate)’, un excelso cortometraje que, provisto de los mimbres formales de la ficción, erige su película en un preciado documento y artefacto artístico que radiografía el raquis conductual y cartográfico que ha venido caracterizando a este paso fronterizo.

No en vano, su filme, amén de haber sido censurado en el reciente Festival de Cine Mediterráneo de Tetuán para proteger «la paz social» (según informaban los poderes públicos de la ciudad marroquí), viene disfrutando de una laureada acogida internacional, recibiendo el Gran Premio del Festival de Cine Tampere (Finlandia, 2020) o el Primer Premio Competición Internacional en el Festival Internacional de Cortometrajes de Winterthur (Suiza, 2019).

En consecuencia, MAKMA entrevista a Randa Maroufi –cuyo mirífico cortometraje ‘La Grande Safae’ (2014) un servidor ha tenido ocasión de analizar por estos predios–, quien, desde su confinamiento parisino, conversa en torno de los fundamentos de su película.

¿Cuál es la génesis del proyecto ‘Bab Sebta’? ¿Tienes alguna estrecha vinculación con la región fronteriza de Ceuta y Tetuán?

Es importante para mí hablar sobre la parte anecdótica de este proyecto, porque me ayudó de alguna manera a mi deseo de querer trabajar sobre este tema.

Ceuta es un territorio que he frecuentado desde mi corta edad, porque mi padre era inspector de aduanas (no en Ceuta). Además, muchas personas de mi familia (en el norte del país) trabajan en este campo, así como en tránsito, importación y exportación, etc. La jerga aduanera se repitió, a menudo, en nuestras reuniones familiares. Recuerdo que, incluso, utilizamos productos de las incautaciones aduaneras.

Viví durante varios años en la región de Tánger y estudié 4 años en el Instituto Nacional de Bellas Artes de Tetuán. Siempre me ha marcado la influencia española en esta región, casi omnipresente, que se encuentra fuertemente en el dialecto regional, la forma de vida y, especialmente, en la cultura del consumo.

En 2015, tuve la oportunidad de quedarme en Trankat Art Residency. Pasé tres semanas, volviendo a pie y en coche para ver este ballet de personas alrededor de la frontera de Bab Sebta. La dinámica del movimiento, la apariencia plástica y visual del pasaje, las situaciones características de espera y los gestos me interesaron de inmediato. Este experimento de observación remota inauguró el proyecto.

¿Dónde se rodó la película?

La película se rodó en Azla, un pequeño pueblo no muy lejos de Tetuán. Transformamos parte de una antigua fábrica de mortadela en un estudio. Decidí trabajar con personas reales que trabajan en la frontera de Ceuta.

Plano cenital de una de las secuencias de ‘Bab Sebta’. Fotografía cortesía de la cineasta.

¿Cómo llevaste a cabo la morfología de su puesta en escena?

La película fue filmada con dos puntos de vista diferentes, uno cenital y otro frontal. La elección del punto de vista cenital parecía importante, adecuado y más justo para analizar un tema relacionado con la separación de dos territorios, puesto que permite realizar la dimensión cartográfica del proyecto. En ese sentido, puede tener reminiscencias de la arquitectura, la topografía, pero también del monitoreo.

El travelling frontal me permitió obtener la delicadeza de los detalles y las situaciones, pero también dejar un lugar para la figura humana y revelar los rostros.

Hubo un gran trabajo de posproducción, ya que la película está compuesta solo de tomas fijas. Todos los movimientos de la cámara son virtuales; un diseñador gráfico ha agregado los dibujos del suelo y la señalización.

¿Qué obras, películas o imágenes has tenido en cuenta como referencia estilística y conceptual para desarrollar este trabajo?

‘Dogville’, de Lars Von Trier, en la posición principal. Luego, otros trabajos como los de Mika Rottenberg, Daniel Firman, Kim Sooja, Dirk Brommel, Gerhard Treml & Léo Calice, Avi Mograbi, Chantal Akermann…

Un papel fundamental del cortometraje reside en la semiótica de las líneas fronterizas, departamentos, divisiones y estructuras. ¿De qué modo afectan al comportamiento de las personas? ¿Qué reflexiones te has planteado acerca de la ubicación de los individuos/cuerpos en este singular y extraño espacio público?

Hay una ruta mecánica que se crea a través de esta división. La gente actúa como en una fábrica, la cadena es conocida. Los trabajadores me describieron el pasaje como unas “instrucciones de uso” de la frontera. Quería insistir en este aspecto técnico y austero del uso de una frontera, donde el cuerpo se mueve de forma estructural.

¿Consideras que este factor semiótico que hay en ‘Bab Sebta’ caracteriza, igualmente, los fundamentos de tus trabajos anteriores? ¿Estás de acuerdo con que cortometrajes como ‘The Great Safe’ o ‘Stand-by Office’ redundan, en buena medida, en torno a los signos y símbolos de comunicación que afectan a nuestro modo de ver y de relacionarnos?

El punto común de mis películas es la puesta en escena de cuerpos en espacios. Trato de mostrar lo que estos espacios reales o simbólicos hacen a los cuerpos.

La presente pandemia global por la COVID-19 ha exarcebado los controles fronterizos internacionales y, en algunos casos como el de Marruecos, directamente se han cerrado, imposibilitando los flujos de entrada y salida. ¿Crees que ‘Bab Sebta’ sería un proyecto diferente si lo hubieses llevado a cabo tras el fin de la pandemia por coronavirus?

No creo que ‘Bab Sebta’ hubiera sido diferente después de la situación actual. Estamos en la ficción y no en la frontera misma. Sin embargo, tal vez las voces estarían en el pasado, ya que el punto de cruce de Ceuta se cerró mucho antes del COVID-19, a finales de 2019, donde podemos ver muy claramente un impacto social significativo.

¿De qué como ha afectado la pandemia y el confinamiento a tu trabajo y tus proyectos en curso o futuros? ¿Cómo estás llevando personalmente esta situación?

Probablemente tengo todo el tiempo que siempre he esperado tener para desarrollar algunos proyectos, pero no es fácil. Los proyectos de exhibición han sido cancelados o pospuestos, lo cual es normal. Intento concentrarme en escribir un nuevo proyecto y dar un paso atrás, pero sigo siendo optimista.

Randa Maroufi en el set de rodaje de ‘Bab Sebta’. Fotografía cortesía de la cineasta.

Jose Ramón Alarcón