Luna, velvetismo y sentimiento

Luna
12 de octubre de 2017 a partir de las 22 horas
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esq. calle Pío IX de Valencia

Dos años después de aquella gira del 2015 que suponía el retorno del fabuloso grupo neoyorkino Luna vuelve el grupo comandado por Dean Wareham acompañado de su esposa Britta Phillips, de Sean Eden y de Lee Wall.

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Y lo hacen para presentar dos trabajos discográficos que han visto la luz casi de forma simultánea. Por una parte un EP que lleva por título “A place of greater safety” formado por cinco temas instrumentales que muestran su línea velvética más hipnótica, y por otra un nuevo álbum con título “A sentimental education”.

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Este álbum, con el que definitivamente retoman su actividad discográfica tras el “Rendez-vous” del 2004, es un trabajo extraordinario integrado por peculiares versiones de canciones no habituales pero pertenecientes a artistas de contrastado renombre, tales como The Cure, Bob Dylan, The Velvet Underground, The Rolling Stones, David Bowie, Fleetwood Mac, Yes, Mercury Rev o Willy DeVille. A ellas se suma una rareza de la new wave perteneciente a un intérprete menos popular como fue Willie ‘Loco’ Alexander.

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No faltarán en su repertorio algunos de los temas que formaron parte de sus mejores tiempos en la década de los 90 tras la escisión de Galaxie 500, repartidos en singles, ep’s o álbumes de extraordinario nivel, tales como “Lunapark”, “Bewitched”, “Penthouse”, “Pup tent” o “The days of our nights”.

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Una cita altamente recomendable en Rambleta de Valencia que se incluye en este tour junto a otros lugares como Donosti, Santander, Madrid, Barcelona, Bilbao o Palma de Mallorca. Una apuesta segura de la que difícilmente saldrá alguien decepcionado.

Juanjo Mestre

Un palco en el teatro del mundo. Cueto Lominchar

Un palco en el teatro del mundo. Colección Pura Formalidad. Cueto Lominchar
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C/ Universitat, 2. Valencia
Hasta el 10 de septiembre de 2017

La nueva exposición del conocido fotógrafo Cueto Lominchar, se ubica en La Nau, antigua Universidad de Valencia fundada en el siglo XV, que actualmente, además de constituirse como sede del rectorado, cumple la función de espacio cultural, sirviendo como punto de encuentro a través de una seleccionada programación de diversas expresiones artísticas, como ocurre en el caso de la exposición que nos ocupa: Un palco en el teatro del mundo. Colección Pura Formalidad, en cuyo caso, el trabajo del artista en este enclave resultará significativo ya que desde el año 2011, el trabajo de Cueto Lominchar no había sido expuesto en Valencia.

La muestra, comisariada por Ricardo Forriols, se compone de una limitada selección del proyecto cuya extensión alcanza las dos mil imágenes para ser exactos. Puede resultar una cantidad abrumadora, pero, si se considera que la producción del artista oscilará entorno a las ochocientas mil imágenes, se comprende que se trate de una concienzuda elección.

Un palco en el teatro del mundo. Colección Pura Formalidad se insinúa claramente en dos apartados. El primero presenta una selección de retratos tomados, aparentemente al azar, retratos en los que se aprecian gestos y movimientos de personas anónimas, mientras llevan a cabo su vida inconscientes de ser objeto del punto de mira de la cámara de Cueto. La genialidad de esta primera aproximación reside en la desinhibición de los modelos, y en la delicadeza de las tomas. No se puede olvidar, la tendencia voyeur del propio artista, cuyo obturador capta instantes tras el cristal del propio estudio.

‘Un palco en el teatro del mundo’, de Cueto Lominchar. Imagen cortesía de la Universitat de València.

‘Un palco en el teatro del mundo’, de Cueto Lominchar. Imagen: cortesía de la Universitat de València.

En la segunda sección, se establece un marcado paralelismo entre las propias fotografías del autor y obras fundamentales en la cultura visual, abarcando desde ‘Diana cazadora’ obra atribuida al siglo XVI, hasta ejemplos cinematográficos como la ‘Ventana indiscreta’ obra fílmica de Hitchcook. Esta amable coincidencia, pone en alerta al espectador, quien posiblemente llegue a la conclusión de que no somos tan distintos, que en ocasionas la belleza de los detalles traspasa las fronteras espacio-temporales.

A pesar de los diferentes discursos, de ambas salas, no podemos olvidar que se trata de una exposición conjunta, y no de trabajos independientes. Ya que no podríamos alcanzar el paso comparativo, sin conocer el trabajo previo del autor.

Si retomamos, el aspecto de ver sin ser visto, resulta casi automático referirnos a conductas vinculadas a las redes sociales, entre las cuales nos escabullimos silenciosamente para conocer un poco más de las personas, conocidas o no. Por tanto, no deja de recordarnos a la conducta voyeur ya mencionada, viendo sin ser vistos. Del mismo modo, ‘Un palco en el teatro del mundo’, cumple quizá el mismo papel, exponiendo la ajetreada y aburrida vida común, tras el filtro de una cámara.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen cortesía del autor.

Dueto de Cueto Lominchar. Imagen: cortesía del autor.

Victoria Herrera Lluch

Pérez Contel, comprometido con su tiempo (y II)

En torno a Rafael Pérez Contel
Segunda parte

Al acabar la Guerra Civil en 1939 la dictadura encarcela a Rafael Pérez Contel -como represalia por defender la democracia- y le quita la plaza docente que ganara en el concurso público realizado en Madrid en 1933, plaza que recupera en 1950, con el Ministro de Educación Ruiz Giménez.

El arte en nuestra Guerra Civil (JPG) pag 9

Prólogo del libro 'Artistas en Valencia 1936-1939 escrito por Ciprià Ciscar. conseller de Cultura, Educación y Ciencia, publicado en el año 1986 por la Conselleria de Cultura, Educació i Ciència de la Generalitat Valenciana.

Prólogo del libro ‘Artistas en Valencia 1936-1939 escrito por Ciprià Ciscar. conseller de Cultura, Educación y Ciencia, publicado en el año 1986 por la Conselleria de Cultura, Educació i Ciència de la Generalitat Valenciana.

Rafael Pérez Contel lo relata del siguiente modo:

Al final de la Guerra, apenas transcurrida una semana de la “liberación” de Valencia por las tropas franquistas fui denunciado, detenido, encarcelado y juzgado por auxilio a la rebelión. En 1942 salí de la cárcel sin ser juzgado, en libertad provisional, se llamaba, y en 1944 fui juzgado por el Tribunal Militar y condenado a tres años y un día, por la eximente de obediencia debida. Por cierto, que como una muestra de la “imparcialidad” de los Tribunales de Urgencia he de decir que, cuando se retiraron a deliberar los miembros del Tribunal, mis denunciantes entraron en la Sala de Deliberaciones, con la sana intención de que por una mínima condena perdiese mis derechos legales y dejara libre una plaza de profesor para poderla ocupar ellos. (Contel, 1986: 234)

Vuelto a la docencia diecisiete años más tarde, Rafael Pérez Contel es destinado por el Ministerio de Educación al instituto ‘Josep de Ribera’ de la ciudad de Xàtiva, vinculándose durante más de veinte años a una ciudad y a una institución que llegó a amar profundamente, fue allí donde hallará el ambiente académico, intelectual y humano que estaba buscando desde hacía tiempo, a pesar de que fue enviado allí con la intención de apartarlo de la vida pública, alejarlo de las ciudades -como hacía el régimen con los represaliados- estuviera marginado y tenerlo controlado. Pese a todo ello no sucumbió y siguió desarrollando sus ideas.

Las clases de dibujo de Rafael Pérez Contel no se limitaban solo a su asignatura, sino también a diversas actividades curriculares y extracurriculares, entre ellas, realizar salidas y excursiones para investigar el patrimonio arqueológico de la región, fomentando el conocimiento del arte íbero, las pinturas rupestres, los abrigos y las cuevas. También le interesaba que sus alumnos conocieran la cerámica y las diversas técnicas que se podían aplicar al barro, como el «socarrat», técnica de la cual se hizo especialista.

La música, las fallas, los juegos infantiles y el folklore también ocupaban un lugar importante en su labor pedagógica, como puede verse en sus libros. En sus clases de dibujo le interesaba desarrollar diversas técnicas gráficas como el grabado, para ello les hacía utilizar a sus alumnos las herramientas específicas del grabado con la idea de dominar una técnica que les posibilitaría dominar otra forma de expresión por medio del dibujo.

En cuanto a su faceta como artista él mismo nos explica el momento que se vivía en Valencia por aquellos años:

…en Valencia, donde se inició la contestación del Arte oficial académico, como era natural, por ex alumnos de la Escuela de la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. El primer antecedente de expresión de rechazo del academicismo se produce cuando Genaro Lahuerta y Pedro Sánchez organizaron una Exposición de Arte Joven en la primera y única galería de arte, Sala Imperium de la calle Pascual y Genís. Tan poca inquietud existía en Valencia, entre los artistas, que solamente colaboraron a esta idea otros tres, Beltrán, Cuñaty Mulet. Como entre todos ellos no había número suficiente para hacer exposición, hubieron de invitar a artistas catalanes para poder llevarla a efecto. 

Esta exposición tuvo el mérito de enfrentarse con el academicismo sorollista tan defendido por los que se decían discípulos de Sorolla. Dos años después de esta Exposición, en el año 1930, se efectuó la que en realidad puede ser considerada como la Exposición de auténtica renovación artística en Valencia y que se ha dado en conocer como la Exposición de Vanguardia Valenciana. El grupo expositor estaba integrado por Manuela Ballester, Francisco Carreño, José Renau, Francisco Badía, Pérez Contel, Antonio Ballester, José Sabina, Vicente Beltrán, Salvador Vivó, Enrique Cuñat y el primer pintor pop-art de Valencia, Jiménez Cotanda. 

Las repercusiones de la quema y destrucción de obras de arte por el nazismo en Alemania, en donde fueron quemadas miles de obras de arte en el año 33, fue el hecho determinante de que nos concienciáramos los integrantes del Grupo de la Sala Blava, de que en aquellos momentos históricos para combatir al fascismo y sus aliados no servía un arte idealista, frente a las hordas que asesinaban y destruían para detentar el poder dictador e inhumano. Siempre he creído que la concienciación político-social antifascista tuvo como móvil inicial el impacto de los acontecimientos fascistas en la Alemania nazi y su antecesor italiano: el fascio.” (Contel, 1986: 39)

Nuestro Instituto. Imagen cortesía del autor.

Portadas de las revistas ‘Nuestro Instituto’ (años 1958/1970). Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Entre los años 1958 y 1971 se implicó en reforzar la presencia de la revista ‘Nuestro Instituto’ publicación del IES Josep de Ribera con un formato moderno y colorido influenciadas por la estética del momento en Europa. El trabajo de sus alumnos se vio de este modo destacado cuando sus trabajos plásticos componían la parte central de un libro sobre la didáctica de las artes visuales. Una voz que el alumnado de ese momento no debería tener dado que el régimen franquista gobernaba de forma que lo jóvenes no pudieran expresarse, recordemos que no existía la democracia. Pérez Contel tuvo que enfrentar muchos problemas para hacer lo que hacía, no tenia apoyos del ministerio de educación.

Arte infantil. Imagen cortesía del autor.

Portada y contrapartida del libro ‘Arte infantil’ (año 1971).

Arte infantil.

Portada del libro ‘Arte infantil’ (año 1969) y revista del Instituto N.E.M. ‘José de Ribera’ (1967). Imágenes cortesía de Alejandro Macharowski.

La sublevación provocada por el fascismo nacional e internacional -Alemania e Italia- acaeció en el verano de 1936, por lo que no se comenzó el curso 1936-1937, lo que no fue óbice para que los rectores del Ministerio de Instrucción Pública, especialmente el Director General de Bellas Artes, José Renau Berenguer, designase una Comisión de especialistas a la que encargó el estudio y confección de nuevos planes para la educación artística, en los cuales se suprimían todo tipo de enseñanza desfasada y a cambio se implantarían nuevas enseñanzas alineadas con criterio de las nuevas formas artísticas de vanguardia. Prácticamente desaparecían en el nuevo plan las clases excesivamente teóricas para poner mayor énfasis en las prácticas de taller. 

En los talleres dirigidos por maestros -varios de ellos para pintura y escultura- se impartían todos los secretos del oficio, asimismo la teoría que acompaña a la práctica. Todo quedó en proyecto, y olvidado al final de la guerra. Los jóvenes estudiantes no comprendidos en edad militar, con algunos profesores, pintaron y esculpieron temas que, expuestos a la contemplación pública, cooperaron a mantener la moral y el espíritu tenso para la lucha, al enfrentarse a la agresión del fascismo nacional e internacional. La creación del Instituto para Obreros fue una modélica experiencia de acceso a enseñanza superior para los trabajadores.” (Contel, 1986: 44)

Una de las pasiones de Rafael Pérez Contel era editar libros, varios de estos textos fueron publicados con grabados de sus alumnos. El más importante de estos trabajos fue ‘Linoleografía, expresión gráfica con linóleo’ un libro dedicado a su mujer e hijos, prologado por el Director de Grabado de la «Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando» de Madrid, Luis Alegre Nuñez. En el inicio del libro Pérez Contel escribe:

El arte es la piedra de toque de la cultura de una época y de un pueblo, y puede medirse por la comprensión del arte del momento en que se vive. El arte es también un medio educativo del que no podemos prescindir en los planes de la educación general de los hombres de mañana. (Contel, 1966: 4)

Linoleografía.

Portada del libro ‘Linoleografía, expresión gráfica con linóleo’ (año 1966).

‘Linoleografía’ es un libro de casi trescientas páginas, impreso con ciento diez estampas originales realizadas por sus alumnos en las clases de grabado. Una forma de destacar la importancia de la educación artística en la enseñanza pública. Para su trabajo como editor contaba con el apoyo de las imprentas de los hermanos Bellver, y Ricardo Mateu de la ciudad de Xàtiva y Manuel Soler de la ciudad de Valencia. En el grabado Rafael Pérez Contel encontró no solo un medio de expresión para sus alumnos sino también una forma de poder comunicar a la sociedad la importancia de la función del arte en la formación de los jóvenes.

Porqué escribir sobre los artistas republicanos:

Volver la vista atrás sirviéndose de testimonios -muy limitados- que han llegado hasta nosotros (escritos o gráficos), son punto menos que imposibles para aclarar las incógnitas de cuanto realizaron los artistas durante 1936-1939….Honradamente, por lo que a mí respecta, cuanto escriba, referente a las artes plásticas y a los artistas de aquel entonces en Valencia recogerá nombres, hasta ahora desconocidos, y obras asimismo desconocidas. Nada más lejos de mí que basar las afirmaciones como hace la mayoría de críticos jueces en el empleo de testimonios escritos por otros -la historia como producto de la tijera- cuando no amasada por invenciones y embustes. 

Me circunscribiré a las obras realizadas en Valencia y a los artistas, valenciano so residentes forzosos por haber sido evacuados en el período de la guerra; la mayoría de los cuales ya conocía y me había relacionado con ellos en Madrid y en otros lugares de la geografía española; así como los valencianos que participaron conmigo; primero en el anhelo de renovación estética en el adocenado medio de la mediocridad valenciana y con los que se concienciaron políticamente antes del 18 de julio.

Ignoro la importancia así como la trascendencia que pueda tener todo cuanto aporte de mi esfuerzo; pero, quiero asegurar que como persona honrada y amante de la verdad, cuanto escriba llevará siempre el marchamo de aludir a cosas vistas y vividas directamente. Acháquese a la mengua de facultades y no a mi deseo, cuando algún fallo advierta el lector porque ya llevo acumulados más de siete decenios. El libro tendrá como motivo principal las biografías ilustradas de los actores más prolíficos con obras más o menos importantes realizadas durante la Guerra Civil en Valencia y otras biografías más esquemáticas, también ilustradas más parcamente, de artistas que participaron de manera directa o indirecta con sus obras o acción durante los años 1936-1939. (Contel, 1966: 55 y 56)

Plaza del Ayuntamiento en el año 1937. Imagen publicada en 'Artistas en Valencia 1936-1939'. Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Plaza del Ayuntamiento en el año 1937. Imagen publicada en ‘Artistas en Valencia 1936-1939′. Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Para mí, tanto los que poseen una elevada cota en la apreciación estética al uso como los más modestos, son merecedores de que se les traiga a primer plano y que se les recupere como personas que forman parte de nuestro acervo cultural, aunque fue truncado en la más ilusionada apertura de nuestra Patria. Por eso, en justicia, no hemos discriminado a ninguno con enfoques o juicios de valor, porque todos ellos padecieron hambres espirituales de libertad en democracia, razón por la que dejamos aparte los juicios de valor; haciendo la salvedad de que para nadie ni para nada emitiremos juicios de valor sobre la ideología de ninguno y pondremos énfasis en dar a conocer las obras de manera personal o en los diferentes talleres que en Valencia realizaron artes plásticas. 

Lamentando no haber podido, en algunos casos, ofrecer testimonios porque han desaparecido a consecuencia de los avatares de la Guerra Civil. Y conste que son muchas las obras desaparecidas desde las que se expusieron en el Pabellón de España en la Exposición Universal de París de 1937 -esculturas  y pinturas- entre las que se cuentan la monumental estatua de Alberto titulada “España ha encontrado un camino que conduce a una estrella”, que figura reproducida en un grabado, hasta las modestísimas mías, pasando por una extensa minuta de los más destacados artistas plásticos de Valencia que aquí vivían circunstancialmente, como Arturo, Souto, Rodríguez Luna, Ricardo Boix, Antonio Ballester, etc.

Es lamentable, porque no creo que se pueda achacar a nadie personalmente la ignorancia de las obras y de artistas merecedores del derecho de que, al menos, fueran conocidas obras y autores. Que otros sesudos historiadores y críticos de arte analicen con su real saber o entender los aspectos estéticos y demás zarandajas al uso; por mi parte sólo desearía que hubiesen acertados juicios y valoración estética mediante los cuales se promueva la comprensión y el goce de las obras que quiérase o no forman parte del cordón umbilical de nuestra cultura.

Y para salir al paso de los finos esteticistas: que a “ningún avispado” se le ocurra opinar que las obras de aquellos tiempos estaban inspiradas por móviles extra-estéticos; pues, sin lugar a dudas la creación artística de todos los tiempos en su mayor parte la constituyen obras inspiradas en una tendencia determinada, que en aquellos tiempos de la guerra, la actitud tomada por los artistas aceptando ideologías afines con la suya, dieron como resultado obras dignas de tener en cuenta por su mayor o menor acierto, pero sobre todo porque expresan un momento álgido de la Historia de España y que participan de los matices estéticos de la época en los que, de entrada, incluyo a los que en sus obras perpetuaban valores académicos. (Contel, 1966: 57 y 58)

Rafael Pérez Contel mejoró el estado de la educación por medio de sus aportes al valorar la importancia de la cultura y la educación artística. El sostenía que la formación del alumnado era fundamental para la sociedad del futuro, que los jóvenes de entonces debían conocer sus raíces para realizar una progresión futura, en libertad y con sentido crítico, saber de dónde se viene para saber a dónde se basaría su lema.

Su influencia en el ámbito educativo fue importante aunque tuvo una trascendencia limitada debido al rigor ideológico y la censura impuestos contra quienes no pensaban como el régimen franquista. La falta de apoyo institucional no logró acallarlo, pese a ello su obra-lograda en gran medida con su esfuerzo y el apoyo de sus amigos y compañeros de Xàtiva y Valencia- ha servido en su momento para difundir su trabajo, a través de sus textos y de su docencia, que nos llega hasta hoy día. De este modo ha dado a la educación artística una entidad que hasta el momento nunca antes había tenido en esta región de Europa.

De manera que Rafael Pérez Contel contribuyó en la difusión de la cultura y la educación artística, sus ideas y conceptos expresados en los diferentes textos escritos por él han ayudado a modernizar los enfoques de la educación artística en España. Fue de los pocos docentes que publicara docenas de libros con trabajos de sus alumnos.

El 6 de noviembre de 1983 Rafael Pérez Contel es nombrado ‘Hijo Ilustre de la Ciudad’ junto a Francisco Carreño Prieto, Carmen Gómez Carbonell y Francisco Lozano Sanchis. Un merecido reconocimiento a una de las personas que le había dado tanto a la ciudad setabense.

Rafael Pérez Contel (izq.) en el Museo del Louvre (año 1957). Con alumnos del Instituto Josep de Ribera en viaje de estudios en Hellín (años 70). Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Rafael Pérez Contel (izq.) en el Museo del Louvre (año 1957). Con alumnos del Instituto Josep de Ribera en viaje de estudios en Hellín (años 70). Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Entre los años 1986 a 1990, la Generalitat Valenciana publica sus obras más importantes, uno de ellos «Artistas en Valencia 1936-1939» y  en el año 2009, con motivo del centenario de su nacimiento, el Instituto Valenciano de Arte Moderno IVAM le ha recordado con una importante exposición de su trabajo como artista http://www.ivam.es/exposiciones/rafael-perez-contel-4/. Ese mismo año el ayuntamiento de Villar del Arzobispo realiza diversos actos con motivo del centenario de su nacimiento http://www.villardelarzobispo.es/es/content/charla-centenario-de-rafael-perez-contel

Rafael Pérez Contel como pedagogo, divulgador, investigador y artista ha sido un impulsor en la formación de las artes plásticas y visuales en España, una persona que pese a todas las dificultades nunca ha sucumbido a la realidad (Malévich). Una persona que a pesar sufrir pena de cárcel y un exilio interior siempre estuvo comprometida con sus ideas, su tierra, su cultura y su historia para intentar cambiar una realidad de modo que otros puedan vivir mejor. Su trabajo fue aportar una visión contemporánea del mundo -un concepto estético al fin y al cabo- que en ese momento no existía en España.

“El arte es la piedra de toque de la cultura de una época y de un pueblo, y puede medirse por la comprensión del arte del momento en que se vive. El arte es también un medio educativo del que no podemos prescindir en los planes de la educación general de los hombres de mañana”. (Contel, 1966:4)

“Una de las tareas pedagógicas más importantes es ayudar a los estudiantes a formular algo que decir y que sea importante para ellos” (Eisner, 2004: 131)

Referencias bibliográficas:
-Centro de Arte Reina Sofía (1987). Pabellón Español. Exposición Internacional de París de 1937. Madrid: Impresiones Julio Soto S.A.
-Nuestro Instituto (2009). Revista De L´ies Josep de Ribera. 75 Aniversari de la creació. Xàtiva: Gràfiques Tormo SL.
-Perez Contel, R (1966). Linoleografía. Xàtiva: Ediciones Cosmos
-Perez Contel, R. (1971). Arte Infantil. Xàtiva: Imprenta Hijo de R. Mateu
-Perez Contel, R. (1986), Artistas en Valencia 1936-1939. Les NostresArrels. Consellería de Cultura, Educació i Ciencia de la Generalitat Valenciana. Valencia: Ediciones Artes Gráficas Soler, S.A.
-Perez Contel, R. (1987), Legado, grabados y litografías. Valencia: Artes Gráficas Soler,
-Perez Contel, R. (1989). Imatgeria popular a València. Gravats en fusta i metall. Estampes. (Edició seleccionades i restaurades per -Rafel Pérez Contel autor del text, disseny, maqueta i capitulars. Valencia: Artes Gráficas Soler, S.A.
-Perez Contel, R. (1990), Jocs Medievals infantils a València. Delegació de Cultura i Educació de l’Ajuntament de Valencia. Valencia: T.G Ripoll, SA.
-Perez Contel, R, (1995), Ninot de Falla. Escultura folklórica valenciana. Valencia: Ediciones Albatros.

Alejandro Macharowski

* Esta investigación forma parte de una tesis doctoral desarrollada por el autor

Pérez Contel

Detalle de una escultura de Pérez Contel, del catálogo de la exposición del año 2009 con motivo de su centenario realizado en el IVAM. Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Pérez Contel, comprometido con su tiempo (I)

En torno a Rafael Pérez Contel

Un artista que no imite sino que sea creador se expresa a sí mismo; sus obras no son imágenes reflejadas de la naturaleza, sino nuevas realidades no menos significativas que las realidades de la naturaleza misma. La representación de lo que acontece diariamente mediante esas imágenes reflejadas que hemos mencionado queda reservada para aquellos que no poseen la facultad de crear algo nuevo y sucumben al fenómeno en sí. (Malevich, 2007: 26)

A través de estas palabras del pintor Kazimir Malévich intento acercarme a la obra de Rafael Pérez Contel, un creador íntimamente comprometido con el arte, la educación, el pensamiento, la cultura y la democracia. Un defensor de los derechos civiles que dotado de una personalidad multifacética renovó el panorama artístico y educativo en España por casi tres décadas. Persona incansable, curiosa, observadora e inquieta, con un perfil de «trescientos sesenta grados» fue escultor, cartelista, grabador, editor, profesor de instituto, coleccionista, investigador, etc. cuyo trabajo le ha situado entre los intelectuales de su época. Un hombre que amaba su tierra, sus tradiciones y su cultura representando lo que acontece diariamente -como nos recuerda Malévich- de diversas maneras, sin sucumbir a la realidad, como veremos en este artículo que forma parte de una investigación de tesis doctoral por la Universidad de Valencia.

Rafael Pérez Contel (1909-1990) nació un 24 de octubre de 1909 en el pueblo de Villar del Arzobispo (Valencia) municipio de la comarca de los Serranos cuyos habitantes hablaban el castellano con una importante variedad de valencianismos. Fue el segundo hijo de una familia de origen humilde, fue su abuelo materno, Marcos Contel Aparicio, herrero del pueblo, quien descubrió las habilidades artísticas del niño. Su madre le enseñó a leer y a reconocer los números. Su primer maestro fue Demetrio Gil de Boix quien lo alentó a que ingresara en la escuela antes de tiempo. Sus progresos fueron tan prematuros que sin haber cumplido la edad reglamentaria lo matriculó en la escuela pública. Cuando su padre se quedó sin trabajo en la mina, una importante cantera en Villar del Arzobispo, se mudaron a Valencia al considerar que en la ciudad habría más posibilidades para la familia.

En 1928, ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, un antiguo convento ubicado en la Calle del Museo, sede del actual complejo cultural «Centre del Carme» de la ciudad de Valencia. En esta escuela conoció a los artistas con quien renovó el paisaje artístico valenciano de los años treinta. A los pocos meses de ingresar a la Escuela San Carlos, se empleó como aprendiz en el taller de imaginería del escultor Vicente Gerique que, a la sazón, gozaba de gran prestigio en los círculos artísticos y artesanos valencianos. Rafael Pérez Contel relata aquel momento de su vida y la situación de cómo se encontraba la Academia de Bellas Artes de San Carlos en aquel momento (actual Facultad de Bellas Artes de San Carlos de la UPV).

Cartel de 'Artistas en Valencia (1936-1939)'. Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Cartel de ‘Artistas en Valencia (1936-1939)’. Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

De la escuela de la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia salieron los adalides de la renovación artística. Cuando ingresé en la Escuela, el año 1928, con grandes sacrificios por mis padres, ya había estudiado varios cursos de Bachillerato, que interrumpí para dedicarme a estudiar arte. Cuando accedí a las clases de San Carlos hacía dos años que habían terminado sus estudios Renau, Carreño, M. Ballester, A. Ballester y Badía; pero, por la circunstancia de ser profesor de escultura Antonio Ballester Aparicio, padre de Manola y Antonio, por su mediación conocí a todos ellos en el domicilio-estudio de la calle del Salvador de Valencia. Unidos por sus afines ideas y concepción artística, entré de rondón en el grupo coincidiendo con mi primer año de estudiante de arte.

Fue el primer valenciano -junto a Francisco Carreño y Antonio Ballester- que en el año 1933 ganó su plaza docente en el primer cursillo convocado por el entonces Ministerio de Instrucción Pública realizado en Madrid y con el fin de seleccionar al profesorado de Enseñanza Media, actividad que hasta entonces habían impartido en exclusividad las órdenes religiosas.

En el año 1933 le fue concedido por oposición una pensión de escultura para España y el extranjero de la Diputación de Valencia, siendo también becario del gobierno francés. Como Catedrático de Dibujo amplió sus estudios en el extranjero durante los años 1935-36, residiendo temporalmente en Francia, Bélgica, Holanda, Italia y Portugal, conociendo a los artistas y museos más importantes de aquellos países.

Entre los años 1934 a 1937 participó las «Misiones Pedagógicas» un programa educativo que el gobierno republicano había organizado para acercar el conocimiento a la sociedad en general. Estas jornadas consistían en recorrer los pueblos enseñando el arte clásico por todos los rincones de la península bajo la forma de museo, teatros ambulantes, pequeña bibliotecas, equipos fotográficos y radiofónicos portátiles. Una interesante iniciativa donde el público accedía a la cultura y el arte participando de actividades lúdicas, culturales y artísticas, donde la gente de los pueblos disfrutaba de estas actividades.

En el período de gobierno de la Segunda República Española, tuvieron especial importancia las experiencias docentes de la Institución libre de enseñanza y las del Instituto de nivel medio, considerado como centro piloto experimental de la Institución o Instituto Escuela. La República auspiciaba todos los planes progresistas en el campo de la pedagogía. Se designaron centros experimentales para analizar las ventajas o desventajas de los sistemas educativos que, por la monstrenquez y estulticia reaccionaria (como tradicionalmente ha venido sucediendo en nuestro país), se borraron del mapa las renovaciones volviendo al calzapié enseñante, dejando en olvido los renovadores planes en los que la máxima aspiración era sustituir el concepto de asignatura por el de actividad, con lo que, además de comunicar un contenido cultural, se cooperaba activamente al desarrollo de la personalidad. (Contel, 1986: 42)

Pabellón Español de 1937 (París). Panel con el montaje dedicado a las Misiones Pedagógicas. Foto Koller por cortesía de Alejandro Macharowsky.

Pabellón Español de 1937 (París). Panel con el montaje dedicado a las Misiones Pedagógicas. Foto Kollar por cortesía de Alejandro Macharowski.

Durante esa época expuso repetidas veces en distintas muestras colectivas junto a los artistas de vanguardia del momento, uno de los sitios donde exponían estos artistas era la «Sala Blava» de Valencia moviéndose en torno a los círculos de artistas revolucionarios valencianos. Durante la Guerra Civil por su condición de funcionario, como Profesor de Dibujo, fue reclamado por el Director General de Bellas Artes José Renau, para atender a los artistas plásticos de la Casa de la Cultura para que no les faltase material, ni otras cosas necesarias para expresar su obra personal y también encargarse de la maquetación tipográfica de la revista «Nueva Cultura».

Cuando gocé de verdad y se me despertó un tremendo amor hacia la cultura popular, fue al participar en las Misiones Pedagógicas. Gárcía Lorca llevaba su teatro a los pueblos, y nosotros ofrecíamos sesiones de cine, conferencias, recitales. Durante dos años recorrí pueblos y aldeas de la más insólita España; y apenas tenía un rato me iba a charlar con los más viejos para que me contaran tradiciones, costumbres, leyendas… Así fui recopilando datos y más datos; por ejemplo, he comprobado ante un volumen de canciones de boda hispano-judeas que se publicó hace dos años que las mías son más antiguas y completas. La beca de Américo Castro que se me otorgó para esta labor no pude disfrutarla por la guerra… (Contel, 1987: 46)

Una de sus grandes obras que demuestran su trabajo como editor e investigador fue el libro compuesto por dos volúmenes «Artistas en Valencia 1936-1939» escrito en el año 1960, donde documenta la vida y obra de los artistas plásticos. Un valioso trabajo de investigación que documenta a un colectivo comprometido con la defensa de la democracia y la libertad. El libro fue publicado en 1986 por la Generalitat Valenciana interesada por rescatar del olvido su trabajo de investigación. En su prólogo, Ciprià Ciscar i Casaban escribe:

Cuando una guerra asola a un país, el arte deja de ser protagonista y es reemplazado por un mecanismo bélico, material e incluso espiritual, que intenta movilizar a la sociedad civil y deforma la realidad con el fin de crear otra, adecuada al esfuerzo prioritario. La guerra civil española, inicia en la historia contemporánea de los conflictos bélicos unas formas de vida artística que coexisten en la retaguardia y que alcanzan un protagonismo particular. El arte en nuestra guerra civil y en la zona republicana no desaparece ni se limita a ponerse “al servicio del pueblo” sino que alcanza cotas creativas de tal magnitud que muchas de sus creaciones artísticas depasan la anécdota histórica y aportan al legado mundial de la cultura ejemplos imperecederos.

Portada del libro 'Artistas en Valencia (1936-1939) publicado por la Conselleria de Cultura, Educació i Ciéncia de la Generalitat Valenciana en 1986. Un valioso trabajo de investigación de Rafael Pérez Contel sobre los artistas republicanos.

Portada del libro ‘Artistas en Valencia (1936-1939)’ publicado por la Conselleria de Cultura, Educació i Ciència de la Generalitat Valenciana en 1986. Un valioso trabajo de investigación de Rafael Pérez Contel sobre los artistas republicanos.

 Alejandro Macharowski

Marta Beltrán gana la III Edición DKV MAKMA

III Edición del Premio Nacional de Dibujo DKV MAKMA
Valencia, julio de 2017

Marta Beltrán Ferrer (Granada, 1977) gana la tercera edición del Premio Nacional de Dibujo organizado por DKV seguros y MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea.

El certamen, cuya dotación económica ha aumentado respecto a las anteriores ediciones de 3.000 a 5.000 €, culminará con una exposición de la artista que se celebrará durante los días comprendidos entre el 14 de diciembre de 2017 y el 14 de enero de 2018 en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, MuVIM.

Marta Beltrán en su estudio. Fotografía: Marta Dávila

Marta Beltrán en su estudio. Fotografía: Marta Dávila.

Las bases de la III edición del premio de dibujo DKV-MAKMA premian el mejor proyecto de dibujo contemporáneo en relación a relatos o cuentos. La convocatoria se erige con vocación de sumar hacia el territorio artístico y es un referente para aproximar el arte contemporáneo al público en general y para poder ser una primera experiencia expositiva a descubrir en familia.

El trabajo presentado por Marta Beltrán, bajo el título La vendedora de fósforos, consiste en la construcción de un relato idéntico a otro, a través de un proceso de dibujo expandido, que, a su vez, deviene transformado en esta operación de mímesis. La narrativa original de la que parte es la producción fílmica La chica de la fábrica de cerillas, de Aki Kaurismaki (1990), la cual estaría cruzada, además, con otras ficciones pertenecientes a la filmografía de este autor dentro del período de los años 80 y 90, y que retratan el esfuerzo por sobrevivir de la clase trabajadora del norte de Europa durante ese período, resultando así una suerte de relato múltiple. La propuesta pretende, en última instancia, la alteración de este imaginario concreto, de forma que adquiera un carácter atemporal y pueda ser vehículo, en cierta medida, de la propia realidad presente y contextual.

"La vendedora de Fósforos". Marta Beltrán.

“La vendedora de fósforos”. Marta Beltrán.

Para Marta Beltrán, La vendedora de fósforos, por medio de este ejercicio reflejo, que no evita, sin embargo, la distorsión, tanto a nivel visual como de contenido, plantea una representación de la soledad de este personaje femenino y sus avatares, en su lucha por trascender las limitaciones de la realidad material que le ha sido dada. Extrayendo una serie de escenas en las que lo cotidiano adquiere la categoría de momento clave, se plantea la confección de un nuevo catálogo donde la figura femenina es protagonista del universo privado, y gracias a la trasposición de lenguajes que lleva a cabo el dibujo, otorga a estos instantes, en ocasiones, un sentido metafísico.

Dicho catálogo se estructura en cuatro colecciones: la figura de la mujer dentro del espacio interior; la figura de la mujer en compañía del otro; el bodegón o los objetos como elementos con los que estos personajes entran en contacto; y la imagen evasiva o el paisaje como salida dentro de ese espacio interior, ya sea un cuadro, un tapiz o el escenario de un concierto.

pezEn la redacción de su proyecto, la artista destaca la referencia evidente de La vendedora de fósforos, en el cuento de H.C. Andersen (1845), así como otras alusiones: el trasunto de la película Mouchette de Bresson (1967), y la novela originaria en la que está basada la película, Nueva Historia de Mouchette, de G. Bernanos (1937). Con todo ello refuerza el tema planteado: la exposición de la figura de la mujer como víctima y heroína de unas condiciones sociales que la colocan al límite y la pregunta sobre una salida que no devenga en una resolución destructiva, ni de ella misma ni de los personajes y el entorno que la rodea. Dentro de este planteamiento, es la imaginación la que ofrece una salida, no sólo como huida sino como lugar de encuentro y reconstrucción de uno mismo.

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En cuanto a la presentación y resolución técnica del proyecto, la artista propone principalmente dibujo expandido, tinta china, e incluso collage para animar la gama cromática de la inseparable escala de grises con el dibujo. Todo ello, en combinación con alguna sorpresa didáctica que se desvelará en fechas próximas a la exposición a celebrar en el MuVIM.

El jurado, formado por Inmaculada Corcho, directora del Museo ABC; Óscar Alonso Molina, crítico de arte y comisario; Antonio Alcaraz, director del Departamento de Dibujo de la Facultad de BBAA San Carlos; Alicia Ventura, comisaria y asesora de la Colección DKV; Juan B. Peiró, crítico de arte y asesor de la colección DKV, y Vicente Chambó, editor, crítico de arte y co-fundador de Makma, ha decidido conceder además dos menciones de honor (que un año más, no estaban previstas en las bases de la convocatoria) a Manu Blázquez Palacios, por Abundante. Altamente abundante. Compuesto; y a Laura F. Gibellini, por De donde vienen los colores, debido a la excelente calidad de los proyectos finalistas.

Ejemplo del proyecto de Manu Blázquez, mención especial del Jurado.

Ejemplo del proyecto de Manu Blázquez, mención especial del Jurado.

Ejemplo de imagen presentada en el proyecto de Laura F. Gibellini, mención especial del Jurado.

Ejemplo de imagen presentada en el proyecto de Laura F. Gibellini, mención especial del Jurado.

XVIII Premio Nacional de Artes plásticas. Real Academia San Carlos

XVIII Premio Nacional de Artes plásticas de la Real Academia San Carlos
Espai d´Art Colón. El Corte Inglés.
Valencia
Hasta el 22 de julio de 2017

Miguel Borrego (Manises, Valencia, 1963) ha sido el elegido ganador de la XVIII Edición del Premio Nacional de Artes Plásticas de la Real Academia San Carlos. La resolución de la convocatoria, patrocinada por Ámbito Cultural de El Corte Inglés con 6.000 € para el ganador y dos áccesits de 3.000 € cada uno, se decidió entre un total de 68 obras.

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Borrego, ganador del la convocatoria con la obra titulada “De topos y viento” realizó sus estudios en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València.

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Las dos obras con accésits, dotadas con 3.000 € cada una, son de Jesús María Sáez de Vicuña (Vitoria, 1967) por “Yo no he sido”, y Ana Císcar Cebriá (Valencia, 1993) por su obra “Just for a thriller”.

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Las citadas obras ganadoras, forman parte del proyecto expositivo junto a otras 8 piezas realizadas por Rafa López,Fernando Jiménez, Josep Albert Ibáñez,Juan Vicente Titos, Alberto Lucas, Gema Quiles Benedito y Josep Tornero Sánchis (Ver relación de imágenes por orden).

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La obra de Manu Blázquez, seleccionada para formar parte de la exposición, no ha podido exponerse por deseo propio del autor.

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El jurado, formado por Manuel Muñoz Ibáñez, presidente de la Real Academia de Bellas Artes San Carlos, Román de la Calle, Aurora Valero, Enrique Mestre, José Saborit y Rafael Armengol, lo tuvo dificil para elegir entre las obras presentadas ante el rigor y la calidad artística y crítica de cada una de ellas.

 

Imagen de portada; de izquierda a derecha, Borja Monzó, Comunicación y Relaciones Institucionales El Corte Inglés; Ana Císcar, (accésit); Manuel Muñoz, presidente de la  Real Academia de Bellas Artes de San Carlos; Miguel Borrego, ganador del Premio, y Jesús María Sáez, (accésit del premio).

 

Irene Grau logra el V Premio Mardel

V Premio Mardel de artes visuales
Centre del Carme Cultura Contemporània
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 9 de julio de 2017

La pieza ‘=’ de la valenciana Irene Grau, que muestra la ruta que realizaron cientos de judíos en su huida de la persecución antisemita por la frontera francoespañola, atravesando a pie los Pirineos por un discreto collado, ha sido la ganadora del V Premio Mardel de artes visuales. La obra es mucho más de lo que se puede ver en el Centre del Carme ya que la artista ha recuperado el trazado de una ruta histórica (150 marcas negras realizadas con un pincel nº 30 señalan hoy esa ruta entre Banyuls y Portbou), y que incluye una pila de mapas que los espectadores pueden llevarse para realizar la ruta.

Para Grau, “la obra es sólo lo que resta de una experiencia más amplia que va más allá de un paisaje recorrido. La obra deja suficientes pistas para que los espectadores reconstruyan el camino y se orienten en su propia percepción”.

Obra deToni Signes. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra deToni Signes. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Asimismo, se han concedido tres accésits a las obras ‘FOUR ATTEMPTS’ del madrileño, Ian Waelder; la vídeo-instalación del valenciano, Toni Signes ‘En realitat no ens importa’, y el óleo de la también valenciana, Ana Císcar, titulado ‘All she’d said was that she wanted to write fictions’.

El Centre del Carme de València acoge, del 2 de junio al 9 de julio, la exposición de las 22 obras seleccionadas en esta V convocatoria del Premio Mardel. Según el director del Consorci de Museus, Jose Luis Pérez Pont, “por segundo año consecutivo hemos querido respaldar esta iniciativa en nuestra línea de apoyo al arte y a los jóvenes creadores ofreciendo el Centre del Carme como sede para la exposición de las obras seleccionadas”.

Obra de Ana Ciscar. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Ana Císcar. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El director del Consorci de Museus agradeció “la labor de mecenazgo realizada por los coleccionistas Manuel del Pino y Amparo Martínez que pusieron en marcha el proyecto Mardel hace cinco años desde Alicante. Mardel es una iniciativa que nace del ámbito privado con el ánimo de fortalecer el tejido creativo, principalmente de la Comunitat Valenciana, que ha ido creciendo y ampliándose, tanto en el número de participantes, como enriqueciéndose pasando de acoger pintura para abrirse al conjunto de manifestaciones artísticas de las artes visuales”.

En esta V edición se han presentado en torno a 240 proyectos, entre los que destaca la participación de artistas gallegos y catalanes además de los valencianos, aunque hay obras procedentes de todo el Estado español.

Obra de Ian Waelder. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Ian Waelder. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Mardel es un proyecto sin ánimo de lucro cuyo objetivo es ayudar a promocionar el arte como signo de un compromiso con la creación contemporánea desde la iniciativa privada. Conscientes de las dificultades que actualmente se presentan para trazar nuevas trayectorias artísticas, con este premio se pretende brindar apoyo estimulando oportunidades para los jóvenes creadores.

Para la presente edición se han seleccionado 22 obras, que forman parte de la exposición, entre las que se ha concedido un premio, dotado con 5.000 euros y tres accésits. Por primera vez la convocatoria va dirigida a todas las artes visuales lo que ha dado como resultado una exposición que aglutina diferentes técnicas y soportes desde el óleo hasta la vídeo-instalación, pasando por técnicas mixtas, obra sobre papel o fotografía.

Premiados Mardel.

José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme, en el centro con chaqueta, junto a la premiada y algunos de los finalistas del V Premio Mardel. A la derecha, los coleccionistas Manuel del Pino y Amparo Martínez. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Según Amparo Martínez, “la exposición nos da una visión de lo que está haciendo en la actualidad el artista español. Las obras son seleccionadas por un jurado cualificado lo que le da al premio mayor prestigio y sirve de acicate para que los artistas se decidan a participar”.

El jurado de la V edición del Premio Mardel ha estado compuesto por Valentin Roma, director de La Virreina Centre de la Imatge de Barcelona; Belén Palanco, corresponsal de The Art Newspaper en España, colaboradora de Exit, Tendencias del Mercado del Arte, El Español, y por el director del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont.

La exposición exhibe los trabajos de Irene Grau, Marcos Covelo, Irene Mohedano, Manuel Blázquez, David Ferrando, Álex Marco, Ian Waelder, Elena Urucatu, Toni Signes, Juan Baraja, Francesc Ruiz, Joaquin Artime, Fuentesal & Arenillas, Guibert Rosales, Mar Guerrero, Agustin Serisuelo, Ana Císcar, Belén Rodríguez, Jose Luis Valverde, Viviana Silva, Llorenç Ugas y Sara Biassu.

Irene Grau, junto a su obra ganadora, en presencia de José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Irene Grau, junto a su obra ganadora, en presencia de José Luis Pérez Pont, director del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Guiones de comedia y la expo del Tete Chumi

Primer Concurso de Guiones de Largometrajes de Comedia La Traca
2 de Junio a partir de las 19:00 horas
Exposición ‘Cómicos ibéricos’ del Tete Chumi
Del 2 al 30 de Junio
Centre Sociocultural de L’Eliana
Pl. Jutge Miquel Comes s/n

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Tete Chumi.
Imagen: Nicolas Nova Herrera

Leía hace poco en Au-Agenda una interesante entrevista a Teresa Cebrián, en calidad de Coordinadora del EDAV (Escriptors de l’Audiovisual Valencià), acerca del gran ninguneo que sufren los guionistas de cine, mentando tan solo dos premios como destacados, los de largometrajes con el Premio Julio Alejandro de la SGAE a nivel nacional, y, en la Comunidad Valenciana, el de cortometrajes de Quart.

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Debido a la rica tradición en España del género cómico ha nacido el Primer Concurso de Guiones de Largometrajes de Comedia La Traca, que tendrá lugar el próximo día 2 de junio en el Centro Sociocultural. Contará con la presencia de nombres importantes como Joan Alvarez -Director General de la Academia de Cine-, Abel Guarinos -Director General del Institut Valenciá de Cultura- y José Luis Moreno -Director adjunto de Audiovisual y Cinematografía-.

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El turismo es un gran invento – Comedia de Pedro Lazaga (1968)
Ilustración: Chumi

Precisamente ese día se inaugurará también en el mismo acto y con el mismo emplazamiento la nueva exposición de Antonio Chumillas, alias el Tete Chumi, el histórico armonicista, corista y fundador de la histórica y más longeva banda en activo de pop-rock valenciano Doctor Divago, aquí en su faceta de ilustrador después de haber trabajado durante años como diseñador gráfico y de haber ilustrado hace poco el libro “Botellas vacías” de Mariano López Torregrosa.

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José Sazatornil “Saza”
Ilustración: Chumi

Para los que conocemos su trabajo, especialmente el de aquella extraordinaria serie de superhéroes del blues con ilustraciones de Sonny Terry, Robert Johnson, Sonny Boy Williamson, Charlie Patton, John Lee Hooker, Lead Belly, Bessie Smith, Willie Dixon, Muddy Waters…, estamos seguros que será muy auténtica la nueva exposición de “Cómicos ibéricos” dedicada a actores españoles tales como Jose Luis López Vázquez, Gracita Morales, Pepe Isbert, Alfredo Landa, Sazatornil, Rafaela Aparicio, Florinda Chico, Carmén Maura, Luis Ciges, Chus Lampreave, José Sacristán, Gabino Diego, Neus Asensi, Javier Cámara…

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Pues eso, como dice Chumi, “de esas pelis en las que me he partido el pecho o tengo clavadas en la retina…” Un evento ideal para meternos unas risas, siempre tan necesarias en estos tiempos.

Juanjo Mestre

La razón cromática de Joaquín Capa en Galería 9

‘Colores abiertos’, de Joaquín Capa
Galería 9
Conde de Salvatierra 9, Valencia
Hasta el 16 de junio de 2017

Galería 9 acoge, hasta el 16 de junio de 2016, la exposición ‘Colores abiertos’, del artista santanderino Joaquín Capa, una selección de lienzos y obra gráfica enmarcada por la propia galería, reportadora de un lúcido testimonio conceptual que perfila, perseverantemente, la idiosincrasia del trabajo de uno de los excelsos e imprescindibles artistas y grabadores españoles del último medio siglo, autor de más de ochocientas ediciones de grabado a lo largo de su extensa trayectoria.

‘Colores abiertos’ supone un ejercicio reiterativo de las claves que vienen particularizando el devenir de sus inquietudes, asentando un mapa testimonial que huye, premeditadamente, de los microcosmos de la realidad no pictórica, solidifando un sostenido ejercicio de reflexión acerca los elementos y componentes esenciales de la pintura, polarizados en torno de motivos cromáticos que gozan ya de preeminencia desde la nominación de cada una de las obras, abogando por la centralidad del color que habita, verbigracia, en ‘Círculos azules color’, ‘Gris amarillo’, ‘Yellow yellow color’ o ‘Azul oro color’.

Imagen de la obra 'Seaside', de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería 9.

Imagen de la obra ‘Seaside’, de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Galería 9.

Concebidas como un encuentro molecular con los límites de la materia, las manchas de color formulan espacios abstractos, se erigen en filtros imperfilados de la realidad, en la que habitan las geometrías euclídeas, las circunferencias que moran, como una constante, en casi toda su obra gráfica y pictórica, a la que incorpora, como una dilatada novedad, el empleo de tonos fluorescentes que, combinados con el empleo de tonos unificados del collage, posibilitan piezas como las que pertecen a la serie ‘Variante’ -’Variante Amarilla (Frankfurter Allgemeine)’, ‘Variante Amarilla (The Times)’ y ‘Variante Dos Flo (Il Messaggeri)’, a la que debe sumarse la ‘Variante’ del periódico ABC, no presente en la exposición-.

La obra, la existencia y el oficio de Joaquín Capa debe entenderse mediante un planteamiento de equilibrios entre los céfiros informalistas que rubrican sus influjos y la evolución heterodoxa de su dominio con el grabado, técnica con la que su punta seca sobre el zinc ha propiciado sus definitivos surcos como referencia incuestionable en este universal territorio de la impresión y cuyos fundamentos -en sempiterna huida de los plúmbeos academicismos- se han transformado en sostenido magisterio internacional, de América Central a la cosmpolita ciudad de Bhopal -en el centro de la India- en la que le fue premiado en su I Bienal Internacional, o sus sucesivas visitas a la Universidad de Baroda -en el centro oeste del vastísimo país asiático-, desde los albores de los años ochenta.

La relación de Capa con el grabado se gesta desde la estocástica, desde su primigenio manejo con el dibujo a plumilla en tinta china, recién cumplida su formación pictórica en la Escuela de Bellas de San Fernando -en la que sería alumno de primer curso de Antoñito López (cálido diminutivo con el que el artista se refiere al ínclito pintor de Tomelloso)-, en pleno distanciamiento de los postulados realistas que se manejaban por la gélida Meseta Central, trufada de vetustos radiodores y otros motivos de lo consuetudinario que alimentaban el manejo con los óleos.

Imagen de detalle de la obra 'Variante Amarilla (The Times)', de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía: Merche Medina.

Imagen de detalle de la obra ‘Variante Amarilla (The Times)’, de Joaquín Capa, presente en la exposición. Fotografía: Merche Medina.

Se revelan, entonces, la figuras del grabador de orgien griego Dimitri Papagueorguiu -erigido en referencia de la técnica y sus enseñanzas desde el madrileño Estudio Boj, por el que han transitado los más ínclitos grabadores del horizonte artístico español desde 1958, Joaquín Capa entre ellos- y el artista británico Stanley William Hayter, uno de los grabadores más relevantes del siglo XX, en cuyo taller parisino -compartiendo vecindad con el conspicuo escultor suizo Alberto Giacometti- Capa, becado por la Fundación Juan March, incursiona, a mediados de los años setenta, en los territorios del empleo del color a través del aprendizaje de la técnica que porta, homónima, el también químico y geólogo londinense.

Ambas formaciones magistrales alimentan la focalización y predilección del artista santaderino durante más de tres lustros de dedicación exclusiva con las prensas, el entintado de láminas y las suaves crestas de metal que rebaban la superficie de la obra, y no sería hasta mediados de los años ochenta cuando se reconcilia con la pintura, sobre la que vuelca toda su experiencia con el grabado y a la que nutre con la interacción de texturas y el raspado como fuente de visualización de la tela, con el fin de controlar cuanto de indómito y mórbido habita en el lienzo como soporte. Existe en Capa, en consecuencia, una estrecha consanguinidad entre el grabado y la pintura, mediante una constante metodológica que impide el simultaneismo, en tanto que el artista concibe ambos territorios como oficios distintos que requieren de postulados formales antagónicos.

‘Colores abiertos’ permite, de este modo, aproximarse al oficio del sobresaliente acerbo técnico y creativo de un artista cuya perseverante inquietud por la síntesis aditiva del color ha posibilitado la génesis de un surco de abstracción que porta consigo la firma inconfundible y estilística de Joaquín Capa.

El artista Joaquín Capa delante de una de las obras pertenecientes a la exposición 'Colores abiertos', en Galería 9. Fotografía: Merche Medina.

El artista Joaquín Capa delante de una de las obras pertenecientes a la exposición ‘Colores abiertos’, en Galería 9. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

 

Géneros de la técnica y el espanto en ‘Arquitectura y Terror’

‘Arquitectura y Terror’, nº8 de la revista Canibaal
Colegio Mayor Rector Peset
Horno de San Nicolás 4, Valencia
Viernes 26 de mayo de 2017 a las 19:30

La revista valenciana Canibaal (Revista de Arte, Literatura y Filosofía del colmillo) presenta el viernes día 26 de mayo su octavo número, dedicado en esta ocasión a una sugerente doble temática: ‘Arquitectura y Terror’. Como ya viene siendo habitual, la presentación tendrá lugar en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia (Plaza del Horno de San Nicolás, 4), situado en pleno dentro del barrio de El Carmen. El acto dará comienzo a las 19:30.

Canibaal. Makma

Inma Coll (imagen de cubierta), Jesús Palacios, José Luis Jover, Juan Francisco Ferré, Bárbara Traver, Susi Lizondo o Álvaro Colomer son solo algunos de los más de 50 colaboradores (artistas plásticos, fotógrafos, pensadores, poetas y escritores) que han participado en un número en papel de más de 150 páginas. Se ha reflexionado de forma interdisciplinar sobre vanguardia, crisis y actualidad de la arquitectura, literatura y arte que tienen al terror como principal motivo y, finalmente, sobre algunas de las inquietantes intersecciones clásicas entre ambos temas: la mansión gótica, la Torre de Babel, el monumentalismo, con especial atención a confluencias actuales no exentas de una mirada crítica en términos sociales, morales y estéticos: los nuevos «muros», los campos de refugiados, la pervivencia de construcciones vinculadas a los totalitarismos.

Encrucijadas y confluencias que abarcan un número imaginativo de episodios y referentes: del cine de Hitchcock a Birdie de la Compañía Señor Serrano, Guantánamo, la valla de Melilla, casas del bosque, albergues incendiados en el corazón de Europa, el hotel Overlook (El Resplandor), la casa de los Usher de Poe, el «no lugar» del antropólogo Marc Augé, las ruinas, King Kong en la cumbre del Empire State y muchos otros.

Imagen del ínclito Hotel Overlook, edificación protagónica de 'El Resplandor' (Stanley Kubrick, 1980).

Imagen del ínclito Hotel Overlook, edificación protagónica de ‘El Resplandor’ (Stanley Kubrick, 1980).

Se consagra la polémica sección de crítica del delegado en España de FIPRESCI, Oscar Peyrou, sobre películas que no ha visto, el ensayo, la poesía y los ecos que el doble leitmotiv del número suscita en los ámbitos artístico, literario, musical y cinematográfico, así como las nuevas secciones de pensamiento con reflexiones en clave feminista (la metáfora del «techo de cristal») y socioeconómica: suburbans, Lager, espacios de ocio de acuerdo con la crítica ya clásica de Marcuse, metáforas arquitectónicas y clases sociales (J. G. Ballard), los Centros de Internamiento de Extranjeros o las Torres Gemelas de Nueva York.

Fotograma de la película 'King Kong' (Cooper & Schoedsack, 1933), aupado sobre el Empire State Buiilding de Nueva York.

Fotograma de la película ‘King Kong’ (Cooper & Schoedsack, 1933), aupado sobre el Empire State Buiilding de Nueva York.