Del verde al luto

Cuidado o ceniza.

La política forestal, desidia y mala gestión, junto al cambio climático, son los principales factores a tener en cuenta en la problemática de incendios de bosques. No cabe duda, que en los últimos años ha ido en aumento el número de siniestros, quizás esto se deba no únicamente a las altas temperaturas sino a la falta de prevención ocasionada fundamentalmente por el ser humano, a quien ha dejado de importarle el medio natural y lo utiliza como vertedero residual. Nos olvidamos de los parajes naturales, bosques y montañas, que nos aportan y garantizan funciones medioambientales como la biodiversidad, abastecimiento de agua y autorregulación climática. Resulta curioso e incluso sorprendente que busquemos nuestro propio malestar, pero la realidad es esta. La ambición de poder llega a tal punto que incluso recientemente en 2015, el poder ejecutivo del gobierno, aprueba ordenanzas como la Ley de Montes, que permite construir en terreno incendiado y deja vía libre a las comunidades autónomas para la recalificación de suelo que haya sufrido carbonizaciones sin que tengan que pasar los 30 años marcados como plazo en la anterior Ley del 2003.

Y después de los incendios forestales ¿qué? Imagen cortesía Noticias Forestales/Forestry News

Incendio forestal. Imagen cortesía Noticias Forestales/Forestry News.

Estamos en un momento en el que aun existiendo organizaciones ecologistas como Greenpeace, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Bajo el Asfalto está la Huerta, que entre sus objetivos principales está concienciar y fomentar la participación humanitaria a favor del equilibrio medioambiental, seguimos viendo prácticas contradictorias que una vez más se suman al monstruo más sanguinario y cruel, la hidra capitalista. Sin ir más lejos, el incendio forestal intencionado en 2016 entre el área de Jávea y Benitatxell (territorios de la provincia de Alicante) arrasó con 319 hectáreas urbanas y rurales, incluyendo el Paraje Natural de La Granadella. Quién sabe si tras esa “intención” y desaparecido culpable haya un plan urbanístico esperando el momento oportuno para introducir sus cimientos bajo el terreno. Suceso que recuerda particularmente al de 1992 en Sierra Cortina de Benidorm, terreno conocido como ‘la mayor pinada del Mediterráneo’ que figuraba como ‘no urbanizable de especial protección forestal’, y donde sobre sus cenizas actualmente se encuentra el parque temático de Terra Mítica, una enorme zona hotelera y dos campos de golf.

Vistas aéreas del incendio de Benitatxell. Imagen cortesía Levante emv.

Vistas aéreas del incendio de Benitatxell. Imagen cortesía Levante Emv.

Instalaciones de Terra Mítica. Imagen cortesía ABC - Juan Carlos Soler.

Instalaciones de Terra Mítica. Imagen cortesía ABC realizada por Juan Carlos Soler.

Es importante enfatizar en que el origen de estos “fuegos intencionados” no se investiga, no hay culpable sino culpables que pretenden desregular y eliminar cualquier tipo de limitación a la hora de desarrollar ciertas actividades urbanísticas y económicas. Sumidos en una corrupción contínua que viene de la mano de nuestro propio Gobierno y que no hace nada por cambiar la situación que afecta directamente al ecosistema. Debemos ser conscientes de la realidad y esta no es en absoluto satisfactoria, más bien lo contrario. Cada vez con más frecuencia y debido a los continuos incendios, se interrumpen los ciclos naturales de los bosques provocando la extinción de especies, aumentan los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, contribuyendo al efecto invernadero y por consiguiente al cambio climático. Existencia que en algún momento pareció un espejismo pero que ahora es evidente e inevitable.

Incendio en Jávea. Vista aérea del frente del fuego en la urbanización Cumbres del Sol. Imagen cortesía de EFE

Incendio en Jávea. Vista aérea del frente del fuego en la urbanización Cumbres del Sol. Imagen cortesía de EFE

‘Basuraleza’, la amenaza silenciosa

Nos encontramos en un momento donde la contaminación medioambiental forma parte de nuestro día a día, siendo totalmente habitual ver en los medios de comunicación noticias de última hora alertando del grave estado al que el ser humano está sometiendo a los ecosistemas acuático y terrestre. Lo más triste de todo esto es que nadie parece ser culpable pero todos lo somos.

El plástico, vidrio y diversos metales son algunos de los materiales más contaminantes que afectan en gran medida a los océanos, dado su carácter biodegradable lento que en muchos casos perdura cientos de años. Sin embargo su uso durante el paso del tiempo ha ido adquiriendo popularidad, llegando a producirse millones de toneladas en tan solo un año. Latas de refrescos, redes de pesca, botellas de agua, bolsas de la compra, y envases que albergan sustancias líquidas son vertidos a los mares sin tener consciencia de las repercusiones que esto tiene en la fauna y flora marina. Especies acuáticas que ingieren residuos microplásticos llegan a sufrir terribles dolores e incluso la muerte, redes de pesca a la deriva que se convierten en prisiones de tortugas, focas y delfines, praderas oceánicas plagadas de objetos residuales que alteran el ciclo vital y reproductivo de estos seres vivos.

Isla de basura del Pacífico.  Imagen cortesía El Telégrafo.

Isla de basura del Pacífico. Imagen, cortesía El Telégrafo.

El gran parche de basura del Pacífico. Imagen cortesía SkyAlert.

El gran parche de basura del Pacífico. Imagen, cortesía SkyAlert.

Sin ir más lejos, hace aproximadamente un mes en la costa de Tailandia, concretamente en el canal de Songhkla murió agonizando una ballena tras ingerir nada menos que ochenta bolsas de plástico. Realidades que están mucho más cerca de lo que parece, ya que el pasado 22 de abril en Murcia se corrió la voz de otra muerte por contaminación pero esta vez de un cachalote. Treinta kilos de plástico tuvieron la culpa. Y esto no es más que una pequeña parte de las consecuencias que provoca la ambición e inconsciencia que puede llegar a tener el ser humano. Se llega a tal extremo, que encontramos hasta cinco grandes acumulaciones de residuos plásticos sin límite de extensión, desde botellas y bolsas hasta los omnipresentes microplásticos que se concentran en torno el Pacífico Sur y Norte, Océano Índico y Atlántico Sur y Norte.

Se trata del ciclo vital que acaba por el mismo lugar por el que empezó. Los envases y plásticos vertidos al mar por el ser humano, incluso en periodo de descomposición, son ingeridos por los animales que habitan en él, creyendo que es comida, sufriendo efectos nocivos a corto, medio y largo plazo. En este punto es donde “recogemos lo que sembramos”, viéndose perjudicada nuestra salud al comer el mismo pescado que previamente ha sido víctima de la contaminación residual plástica propagada por nosotros mismos.

Resulta increíble, pero a la contaminación hídrica -que tiene como gran referente al plástico-, se le suma la liberación de partículas de ciertas sustancias químicas que afectan directamente a la atmósfera, tras la filtración de sustancias en el suelo, generando alteraciones físico-químicas que determinan la inhabitabilidad del lugar por emulsión de material radiactivo, y contaminación acústica, plasmada en una serie de sonidos que resultan dañinos para el medio o seres que habitan en él.

Un mundo sometido a la constante alteración que viene dada por el ser humano y su idea de progresión continua, arrastrando con él un elevado número de víctimas y destrozas naturales.

«La contaminación nunca debería ser el precio de la prosperidad.»
– Al Gore

Ave ingiriendo un vaso de plástico. Imagen cortesía NEWS|MUNDO.

Ave ingiriendo un vaso de plástico. Imagen, cortesía NEWS|MUNDO.

 

Tortuga enredada en una red de pesca. Premio World Press Photo 2017. Fotografía de Francis Pérez.

Tortuga enredada en una red de pesca. Premio World Press Photo 2017. Fotografía de Francis Pérez.

«Y si no se ve, no existe»: Dreams & Nightmares

Dreams & Nightmares
Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)
C/ de Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 20 de mayo

El pasado 4 de mayo, con motivo de la VII Edición del Festival 10 Sentidos en Valencia y bajo el lema “Invisibles” se llevó a cabo la creación e inauguración de todo un conjunto de propuestas interactivas, visuales y colectivas que tratan problemas sociales actuales (pobreza, discriminación, guerras, hambre, refugiados) partiendo de mecanismos culturales como en este caso es el arte. Dentro de este ambiente se hace eco nuestra exposición Dreams & Nightmares, creación contemporánea realizada por Dimitri de Perrot quien utiliza nuevos lenguajes escénicos, multicanales y experimentales para sumir al invitado verso en un viaje hacia lo inexplorado y paradigmático. Trayecto en el que el visitante se verá obligado a dejarse llevar por los instintos y orientarse a sí mismo. Recorrido marcado por la narración a través del sonido, deviniendo en toda una experiencia sensible con un trasfondo sobre cuestiones concretas con la idea de generar debate y plantear en escena diferentes puntos de vista.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Desafiante habitación oscura en la que se distribuye un frondoso bosque telemático acompañado de grandes pantallas de televisión, donde se proyecta toda una sucesión de fotografías documentales realizadas por Jean Revillard, en las que el foco principal se concentra en la situación actual de los refugiados en Europa, el mayor drama migratorio desde la II Guerra Mundial.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Jean Revillard.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Jean Revillard.

Hombres, mujeres y niños que provienen de Siria, Afganistán, Eritrea, Nigeria, Irán, Pakistán y Sudán, países condenados a la guerra eterna, escasas posibilidades educativas, víctimas del enfrentamiento continuo entre tropas rebeldes, grupos yihadistas y el DAESH (Estado Islámico de Irak y Levante). A lo que se suma reclutamientos forzosos, violencia sectaria contra minorías étnicas y religiosas, proliferación de armas en torno la población, violaciones, matanzas. Situaciones de alto riesgo que obligan a las familias de estos países a abandonar sus hogares y huir hacia lo desconocido, misma experiencia que de alguna manera, nos quiere hacer sentir Dimitri de Perrot con esta exposición. Vivir en una pesadilla y sufrimiento continuo. La doble cara de las guerras, la de una población que embarca en un viaje, quien sabe hacia dónde y en qué condiciones. Deshidratación, hambre, muertes y naufragios. Ir en busca hacia la libertad que no tienen y creen encontrarán en Europa pero que esta les responde con escasa solidaridad, pocos recursos y promesas en vano, en pocas palabras, un verdadero humanismo barato, en el que se les culpa incluso de destruir las condiciones laborales de los europeos, provocando que se genere cierto sentimiento de rechazo hacia ellos, los refugiados.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Jean Revillard.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Jean Revillard.

Un continente que se hace llamar “la Europa solidaria” pero que en realidad siempre ha demostrado su faceta hipócrita y cínica de seguir apoyando a grupos terroristas que han generado esta crisis humanitaria, provocando avalanchas de refugiados que huyen forzosamente de sus ciudades natales hacia paisajes desconocidos, noches bajo el relente intentando que no se apague la pequeña fogata que han conseguido encender tras varios esfuerzos, viajes bajo ruedas y nunca mejor dicho, escalada sobre montañas de alambres de cuchillas. En efecto, pesadillas transformadas en crueles y desgarradoras realidades.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Jean Revillard.

Imagen de la exposición Dreams & Nightmares en el MuVIM. Fotografía de Jean Revillard.

A contratiempo: Historias ocultas

A contratiempo. Medio siglo de artistas valencianas (1929 – 1980)
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
C/ Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 2 de septiembre

La reciente exposición inaugurada el 26 de abril y que se titula “A contratiempo. Medio siglo de artistas valencianas (1929 – 1980)”, constituye un homenaje a todas las mujeres represaliadas y oprimidas durante el franquismo y la repercusión que sufrieron hasta bien entrados los 80. “A quienes una vez detenidas, les rapaban el pelo, obligaban a beber aceite de ricino para provocarles diarreas y pasearlas por las calles, mientras que el resto del pueblo las insultaba y apedreaba”.

Dolores Casanova. Historia de Inglaterra. Óleo sobre lienzo, 180 x 150 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Dolores Casanova. Historia de Inglaterra. Óleo sobre lienzo, 180 x 150 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Exhibición comisariada por Mª Jesús Folch e Isabel Tejeda, ambas con un mismo objetivo, reconstruir las biografías borradas de aquellas creadoras femeninas que a pesar de la continuidad de su trabajo, se las asocia a sus maridos y sus nombres quedan en el olvido. Artistas que dan un paso hacia la modernidad jugando con la representación de nuevos estereotipos sociales y artísticos. La muestra se divide en 2 grandes bloques, en primer lugar “Una generación perdida: II República, Guerra Civil y Exilio” marcada con el inicio de la publicación en Blanco y Negro en 1929 de Manuela Ballester, determinando así su oposición contra el academicismo que dominaba en la ciudad de Valencia. En segundo término, “Dictadura y Transición”, con  toda una recopilación de fotografías y obras pictóricas en las que es evidente el retorno a los estándares de la mujer sumisa, obedeciendo a la representación de temas concretos marcados por el régimen franquista. Muestra que reúne a artistas como Cecilia Bartolomé, Soledad Sevilla, Victoria Civera, Cristina Grau, Ángela García Codoñer, Isabel Olvier, Monika Buch, Ana Peters, Juana Francés, Jacinta Gil o Amparo Segarra.

Conseguir mayor visibilidad dentro de un mundo machista en el que la mujer debía estar bajo sumisión y que tradicionalmente ha sido y es asociada a un rol de valores característicos, cordialidad, sensibilidad, compasión y como no, obediencia. Donde en el campo del arte únicamente se permitía participar a damas de alta posición social o vinculadas a dirigentes y hombres que estuvieran relacionados con el régimen franquista. Prototipos de mujer a las que se les preestablecían  temas concretos a representar como son los religiosos, políticas de propaganda con mujeres realizando las actividades ‘propias’ a su sexo, bodegones, paisajes, retratos de personajes de la alta sociedad. Ideas que se alejaban en gran mesura a la representación de vanguardias históricas consideradas contrarias al ‘espíritu español’. Incluso en las diversas Exposiciones Nacionales de Bellas Artes realizadas tras la Guerra Civil, donde escasas artistas como Julia Minguillón,  Rosario de Velasco, Amparo Palacios Escrivá entre otras y no menos importantes, participan verso un aplastante número de hombres siendo reconocidas nacionalmente pero nunca a la proyección mediático-propagandística que podía llegar cualquier artista de sexo masculino. No porque sus obras fueran de menor exquisitez, técnica o gusto sino porque la ambición, competencia y ego predominantes del rol masculino machista causaba gran estruendo dentro de las estructuras sociales.

Carmen Calvo. Sin título, 1969. Técnica mixta y gouache sobre tabla, 90 x 65 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Carmen Calvo. Sin título, 1969. Técnica mixta y gouache sobre tabla, 90 x 65 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

A partir de 1960/70 y gracias al aumento económico y la entrada masiva de turistas en el país, en el ámbito artístico se decide romper con el academicismo implantado hasta el momento y se lleva a cabo una nueva búsqueda hacia la renovación estética y prácticas abstractas que estimulará a las artistas para desarrollar técnicas, colores y representaciones novedosas, destacando las figuras de  Juana Francés y Jacinta Gil, quien realiza composiciones donde la metáfora del hombre y de la maquina adquieren un significado crítico a la sociedad y orden social. Aun así, la falta de visibilidad en torno a la creatividad femenina llevó a muchísimas artistas a asociarse en los conocidos “Salones Femeninos de Arte Actual” con el objetivo de mostrar y recuperar todo el trabajo desaparecido o borrado de las biografías de las artistas en las diferentes regiones del país, dándolas a conocer y ser valoradas dentro del contexto artístico general.

Ana Torralva y Javier Valenzuela. "Hemos abortado en el País Valenciano". Valencia Semanal, núm. 94, 4 - 11 de noviembre, 1979, pp.6 - 9. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Ana Torralva y Javier Valenzuela. «Hemos abortado en el País Valenciano». Valencia Semanal, núm. 94, 4 – 11 de noviembre, 1979, pp.6 – 9. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Una dura lucha de la igualdad de género que ni mucho menos acaba aquí. Tenemos y debemos luchar por nuestros derechos desde la igualdad de género, ser  valoradas en el trabajo que realizamos, cobrar el mismo salario que los hombres y no inferior, vestirse como se quiera sin estar sometidas a comentarios misóginos, desprendernos y eliminar el falso mito de canon de belleza, repartir de manera justa las actividades domésticas y sobre todo, de camino a casa ser libres y no valientes.

Isabel Oliver. Cosmética (serie La mujer), 1970 - 73. Acrílico sobre tela, 98 x 98 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Isabel Oliver. Cosmética (serie La mujer), 1970 – 73. Acrílico sobre tela, 98 x 98 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Lucía Cajo

Historias de Baasneere, una mirada profunda

“Historias de Baasneere” de Xavi Ferragut
Sala de la Muralla. Colegio Mayor Rector Peset
C/ Forn de Sant Nicolau 4, Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2018

El pasado 11 de abril se inauguró en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset la exposición “Historias de Baasneere” de Xavi Ferragut. Toda una recopilación de experiencias reales, vivencias e historias personales de los habitantes del pequeño poblado de África Occidental, Baasneere, ubicado en la provincia de Samantenga, Burkina Faso que quiere decir “patria de hombres íntegros”.

Aluna (acercamiento). Acrílico y óleo sobre tabla, 76 x 66 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Aluna (acercamiento). Acrílico y óleo sobre tabla, 76 x 66 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Localidad que en el año 2010 gracias al proyecto “Algemesí solidario” se une en una misma voz y decide poner sobre la mesa todas y cada una de las necesidades sociales primarias de las que carece, como la construcción de un pozo próximo para poder abastecerse del agua necesaria, la rehabilitación del Centro de Salud para que los residentes del poblado puedan beneficiarse de una sanidad básica y evitar contraer cualquier tipo de enfermedad, la construcción de una escuela de educación secundaria para que los más jóvenes puedan adquirir una educación esencial y así tener en un futuro una vida mejor para ellos y para su pueblo. Necesidades que definimos como cotidianas pero si nos quedamos sin agua o luz durante unas horas, lo consideramos el fin del mundo, en cambio para los ciudadanos de Baasneere esto es el día a día, condenados a vivir sin unas condiciones básicas e imprescindibles, viéndose obligados a convertirse en una sola voz para coger más fuerza y luchar por una vida mejor. Realidades que se hacen eco en un mundo repleto de injusticias y desigualdad.

Zaji (aquella que es pequeña). Acrílico y óleo sobre tabla, 155 x 127 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando

Zaji (aquella que es pequeña). Acrílico y óleo sobre tabla, 155 x 127 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

En este sentido y después de las diferentes estancias y vivencias en Baasneere, Xavi Ferragut (1964 Algemesí, Valencia), licenciado en Bellas Artes en 1988 por la Universidad Politécnica de Valencia, doctor en el programa de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Universidad Politécnica de Valencia en 2015 y con una amplia experiencia en el mundo de la restauración y creación de obras de arte (Arte y Restauración), decide que los protagonistas de su historia sean los propios habitantes del poblado, a quienes no hace falta entrevistar porque con una mirada lo dicen todo. Representaciones en las que mayoritariamente es utilizado el acrílico y óleo sobre tabla con la ayuda de una pincelada contundente que da paso a rostros y miradas que llegan al alma, que nos cuentan historias. Como el caso de Farida (excepcional, única), tiene la gran suerte de poder ir a la escuela, se tiene que levantar todos los días a las siete de la mañana y recorrer cinco kilómetros para llegar a la escuela más cercana. Es muy afortunada ya que más de la mitad de niños y niñas de su pueblo no pueden ir, sea porque deben de ayudar en los trabajos de casa o simplemente porque la escuela está demasiado lejos y los padres no lo consideran importante. El caso de Tafari (el que inspira miedo), de entre quince y veinte años, apenas habla y casi todo lo dice con gestos, atento a cualquier trabajo que se le ofrezca para recibir algo de dinero a cambio. Kamaria (brillante como la Luna), está de ocho meses de embarazo y aun así sabe que como todas las mujeres de allí tendrá que trabajar forzosamente en el campo hasta el día que le toque dar a luz. También sabe que una vez dé a luz, seguirá encargándose de todo pero esta vez con un hijo más, que llevará hasta que camine cargado de la espalda.

Malaika (ángel). Acrílico y óleo sobre tabla, 109 x 95 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Malaika (ángel). Acrílico y óleo sobre tabla, 109 x 95 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Experiencias personales que traspasan el límite inhumano, tocando fondo. Representaciones que van más allá del límite del lienzo, aterrizando sobre realidades que descienden en la vida de gente que vive con otro ritmo de vida y con otras prioridades mucho más básicas.

Faizah (victoriosa). Acrílico y óleo sobre tabla, 85 x 85 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Faizah (victoriosa). Acrílico y óleo sobre tabla, 85 x 85 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Contrastes y los ojos de la indiferencia

Contrastes
EASD Valencia (sede de Vivers)
C/ Pintor Genaro Lahuerta, 25. Valencia
Hasta el 20 de abril de 2018

El pasado 27 de marzo en la Escuela de Arte Superior y Diseño de Valencia se inauguró Contrastes, exposición comisariada por las profesoras Ana Mª Delgado y Eva López. Exhibición de fotografías en blanco y negro que forman parte de la programación de la asignatura ‘Proyectos fotográficos’ que se imparte en el primer ciclo del curso de fotografía y, donde todos y cada uno de los alumnos han contribuido en la realización de un proyecto a nivel individual de temática libre en el que investigan en torno a nuevos métodos de producción como el mash-up, collage, fotografías nocturnas y fotografía callejera, analógica y digital, plasmando así destellos de realidad, una realidad perpleja a la que estamos acostumbrados, hemos interiorizado y vemos como evidente. ¿Por qué no reaccionar?, ¿Por qué no visualizar una realidad alternativa? Tal vez sea más fácil dejarlo todo tal y como está.

Un total de 23 proyectos que dan que pensar y transmiten preocupaciones e inquietudes a nivel cuotidiano que pretenden traspasar el límite fotográfico con el fin de transgredir en las estructuras sociales y llegar al seno del problema, hablar por sí solas al espectador. De la mano de Amparo Moreno, David Peris, Bárbara Fuentes, Carmen Rial, Alejandro Tomás, Laura Salvador, Carlos Sendra, Isabel Juan Valdés, Juan Salinas, Carmen Herrero, Sara Sanchez, Jorge Bascuñan, Abel Blasco, Laura Cuenca, Paula Murgui, Salvador Iacovodonato, Alfred Llorca, Ana Escobar, María Calero, Lucía Murcia, Javier Reig, Isabel Clerigues y Julia Sánchez, se da paso con sus magníficas creaciones a una forma de arte en blanco y negro donde se acentúan texturas y contrastes entre luces y sombras que eliminan toda posible distracción de la toma, centrando la esencia en la imagen.

Fotografía de Isabel Juan Valdés 'Ni loca ni volátil, ciclotímica. Imagen cortesía EASD Vivers.

Fotografía de Isabel Juan Valdés, Ni loca ni volátil, ciclotímica. Imagen cortesía EASD Valencia.

Ni loca ni volátil, ciclotímica, donde a partir de una experiencia personal se pretende plasmar los diversos síntomas que se pueden llegar a padecer con la menstruación, con el fin de transmitir mediante imágenes lo que se siente. La buena esposa, conjunto de fotografías en las que continuamente se presentan unas manos con laca de uñas, que aparentemente se podrían identificar con el perfil de una mujer con marido e hijos. Asociamos como ‘habitual’ que nuestras madres sean las encargadas de hacer la comida y cena, limpiar los baños, hacer las camas y, no únicamente en el ámbito del hogar sino también en el laboral, económico y social. Algo que tenemos completamente familiarizado e incluso interiorizado llegando a considerarlo totalmente ‘normal’. Incrementando a niveles exasperados un mundo machista. El ataque de las Kardashian de 50 Metros donde se equipara a los monstruos gigantes de las películas de los años 60 con los grandes iconos de moda del momento, como en este caso es la famosa familia Kardashian, quienes implantan que el canon de belleza ideal se encuentre entre las medidas 90 – 60 – 90 (grandes pechos, cintura de avispa y glúteos de silicona que están fuera de control). Cuerpos plásticos que se ponen de moda y son un icono a seguir a través de todas las redes sociales, sobre todo Instagram, donde la realidad se encuentra en segundo término para convertirse en una especie de escaparate donde la gente muestre y presuma de sus vidas ‘perfectas’.

Fotografía de Javier Reig, 'La buena esposa'. Imagen cortesía EASD Vivers.

Fotografía de Javier Reig, La buena esposa. Imagen cortesía EASD Valencia.

Fotografía de Salvador Iacovodonato, 'La venganza de las Kardashian'. Imagen cortesía EASD Vivers.

Fotografía de Salvador Iacovodonato, La venganza de las Kardashian. Imagen cortesía EASD Valencia.

Proyectos como estos y entre ellos La otra cara, Espejos, El tesoro de la memoria, Vestigios, Inmarcesible, trasladan al espectador a realidades alternativas en las que reaccionar a estas denuncias se convierte en el punto de partida, donde los tabúes se familiarizan, el canon de belleza desaparece y las mujeres toman las riendas del asunto. En efecto, fotografías que nos muestran cómo hay que mirar y hacia dónde, permitiendo al espectador echar un vistazo hacia el nuevo futuro.

Enlace oficial donde se encuentran los 23 proyectos al completo:
https://1fotografia1718.wixsite.com/misitio-1

Técnica y creatividad para amantes de la fotografía en blanco y negro. Imagen cortesía Xataka.

Técnica y creatividad para amantes de la fotografía en blanco y negro. Imagen cortesía Xataka.

Sergio Barrera y la deformación de la forma

“Antigesto (Rizomas)” de Sergio Barrera
Set Espai d’Art
Plz. Del miracle del mocadoret, 4. Valencia
Hasta el 19 de mayo de 2018

La galería que dirige Reyes Martínez, ha inaugurado la exposición Antigesto (Rizomas),  proyecto que reune los últimos trabajos del doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, profesor asociado del Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes, y artista Sergio Barrera (Valencia, 1967).

Antigesto: pintura que desata desde el gesto anónimo de la pincelada, estrujando sus propias contradicciones y convenciones históricas.

Antigesto (Rizomas) nº8, 2017. Acrílico sobre lienzo 250 x 200 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Antigesto (Rizomas) nº8, 2017. Acrílico sobre lienzo 250 x 200 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Desde sus pinturas asociadas en series con títulos como El tiempo se desvanece ligero y denso en imágenes, Cosiendo la pintura, Danza de recuerdos, Latente o Contraluz, Pintura de Agua, hasta Antigesto (Rizomas), Barrera se caracteriza por su peculiar estilo no icónico e invisible que ejerce sobre la estructura del lienzo. Alejándose de los patrones preestablecidos y creando sus propias leyes en las que construye y destruye al tiempo, genera y degenera los barridos. Obras en las que no se presenta el mensaje sino la necesidad de convocar al azar, en la que no se haya un final predeterminado pero sí abierto. Donde no se requiere de bocetos para presentar sus pinturas, y las pinceladas destruyen el límite del cuadro para dejar paso a una libre imitación de los mecanismos cerebrales propios de la visión. Llegando a punto en el que el cuadro se convierte en el elemento de exploración del artista, como Pollock y su necesidad de convocar el azar y desasosiego en todas y cada una de sus obras donde los barridos desbordan la dimensión cuadrangular de la obra.

Antigesto (Rizomas) nº 4, 2016. Acrílico sobre lienzo 50 x 45 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Antigesto (Rizomas) nº 4, 2016. Acrílico sobre lienzo 50 x 45 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Ésta nueva técnica pictórica deja en shock la mente del espectador, paralizando su mirada y dejándolo sin habla. La pintura toma las riendas del asunto desbordando de objetividad las escenas. Reflexiona sobre sí misma introduciendo tras la retórica una existencia del pathos. Un túmulo de líneas que evidencian su paso por el lienzo pero que buscan trasladarse más allá de este.

Antigesto (Rizomas), nº 11, 2018. Acrílico sobre lienzo 200 x 250 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Antigesto (Rizomas), nº 11, 2018. Acrílico sobre lienzo 200 x 250 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Ambolo y los significados del arte contemporáneo

Ambolo. Una mirada al arte contemporáneo de hace medio siglo
La Casa del Cable, Espai d’Art.
C/ Triana, 24. Jávea (Alicante)
Hasta el 22 de abril de 2018

Se cumplen 50 años de la apertura de la Galería de Arte Ambolo que estuvo ubicada en el puerto de Jávea. Iniciada y promovida por un gran apasionado del arte contemporáneo, Tomás Ruiz Company, apostó enteramente para que dicho espacio pudiera ofrecer una mirada diferente a lo que hasta entonces se movía en materia de arte contemporáneo a lo largo del arco mediterráneo en España. Ambolo, concedió especial interés a la proyección de obras de los artistas valencianos más sobresalientes de aquellos tiempos, sin dejar de lado, al conjunto de artistas españoles, que hasta la fecha -más o menos reconocidos-, encontraron en este espacio un lugar desde el que dar visibilidad a su creaciones.

Columnas de la Casa del Cable, Jávea. Imagen cortesía ART XÀBIA.

Columnas de la Casa del Cable, Jávea. Imagen cortesía ART XÀBIA.

La exposición-homenaje, registra una selección de piezas que tiene como finalidad dar a conocer al público el carácter riguroso y coherente de Ambolo. Siendo así la única manera de que este ‘nuevo arte’ (de entonces) adquiera diferentes significados de aquello habitual que entendemos como ‘canónico’ y ‘armónico’. Que las nuevas técnicas, contrastes, texturas y soportes acerquen al espectador verso una nueva realidad más conceptual y no tan figurativa. Gracias a la presencia de piezas de artistas como Vicente Peris, Ximo Michavila, Josep Ginestar, Joan Castejon, Joan Cardells y Ramón Puig, -por nombrar algunos entre otros muchos- se adivina que la magia no se encuentra en la forma sino en la idea. Versatilidad y fuerza que se unen en una misma pieza: el cuadro.

Por último y no menos importante, la galería Ambolo siempre tuvo en la recámara, la intención de dotar a todos y cada uno de los artistas valencianos que expusieron entre sus paredes, de un carácter reconocido a nivel nacional e incluso internacional.

A, B, C EMOCIONAL. Agrupació fotogràfica Xàbia. Imagen cortesía ART XÀBIA

A, B, C EMOCIONAL. Agrupació fotogràfica Xàbia. Imagen cortesía ART XÀBIA

El nexo común de la cerámica de Enric Mestre

‘La escuela de Valencia. ¡Primer Servicio!’, de VV.AA.
Galería Le Don du Fel
Des Frères 12140, Le Fel (Francia)
Hasta el 21 de marzo de 2018

La galería que toma como nombre Le Don du Fel’, abre sus puertas en 2007, y en su década de existencia se ha consolidado como uno de los centros dedicados a la cerámica contemporánea más importantes y destacados de toda Francia, además de presentar todo un conjunto de salas expositivas permanentes, donde incluso se pueden encontrar obras de una de las fundadoras del centro, Suzy Atkins. Son importantes las actividades y exposiciones de carácter temporal con las que Le Don du Fel pretende involucrar a diversos polos nacionales y extranjeros con la finalidad de que el público interactúe y sea conocedor de las diferentes vías existentes y capaces de canalizar la expresividad a través de la cerámica contemporánea.

Obra de Concha Regne. Imagen cortesía Fanny Galero.

Obra de Concha Regne, 20 x 15 x 10 cm. Imagen cortesía Fanny Galero.

En esta línea, La escuela de Valencia. ¡Primer servicio!’ es una exposición temporal dentro de la galería Fel, en la que se recoge el trabajo de 20 ceramistas de distintas generaciones, procedencias culturales y geográficas que se encuadran en torno a la figura de su docente, Enric Mestre.

Son nombres ya reconocidos, como Concha Regne, Fanny Galera, Su-pi Hsu, Xavier Monsalvatje, Carmen Marcos, Teresa Aparicio y Nozomi Kitao entre otros, destacan por su carácter crítico, individualizado y personal. Cada obra diferente de las otras pero carentes de sentido si no son entendidas en su conjunto, ofrecen todo un abanico de posibilidades de carácter técnico-estilístico encuadrándose dentro del marco ibérico. Las piezas parecen revisar la representación de la cerámicay el dilema entre utilitaria o decorativa. Y es que uno de los objetivos de esta exposición es la ‘libre expresión’ a través de la creación en soporte cerámico. Quizás todos estos artistas hayan sido formados en torno a una misma figura, la del maestro Enric Mestre, pero es evidente que cada cual lleva sus pasos y su propio camino estilístico, que como denominador común tiene el expresar ideas que dan forma a cada punto de vista individual.

Obra de Anna Pastor, 42 x 29 cm. Imagen cortesía Fanny Galero.

Obra de Anna Pastor, 42 x 29 cm. Imagen cortesía Fanny Galero.

De esta manera Enric Meste Estellés (Alboraia, Valencia, 1936) pionero en el campo de la escultura cerámica, y durante 30 años especializado en el campo de la docencia, consigue transformar la artesanía cerámica en renovación, expresividad y conceptos. ¿Artesania o arte?. Sin duda, arte. Esto exactamente es lo que desea transmitir a todos y cada uno de sus alumnos. La absoluta libertad pero con el fin de encontrar ideas que interesen al público.

Obra de Carmen Sánchez, 55 x 13 x 13 cm. Imagen cortesía Fanny Galera.

Obra de Carmen Sánchez, 55 x 13 x 13 cm. Imagen cortesía Fanny Galera.

Imagen de portada: Obra de Teresa Guerrero, 52 x 40 cm. Cortesía de Fanny Galera.

Bajo el Mar Mediterráneo

‘Al borde del mundo’, de Federico Guzmán
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM)
Guillem de Castro 118, Valencia
Haste el 20 de mayo de 2018

Federico Guzmán (Sevilla, 1964) artista y comisario del Instituto Valenciano de Arte Moderno, presenta su nueva exposición ‘Al borde del mundo’ en la galería 6 del IVAM, articulada en dos plantas separadas por una escalera. Y aunque únicamente puede ser entendida en su conjunto, cada una de estas dos salas adquiere un título distinto. La superior, ‘Posidonia oceánica’, compuesta por un mural de grandes dimensiones sobre lienzo que ocupa todo el conjunto de la sala. Comenzada en el taller de Guzmán y finalizada en el museo junto con la colaboración de estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, migrantes y amigos artistas en Sevilla. En cuanto a la sala inferior, es titulada ‘La vía del Ser’ o ‘El camino de la verdad’. Donde sobre un fondo tintado de negro destacan los lienzos con técnicas, colores, veladuras y contrastes gráficos diversos. Toda una unidad que analizándola separadamente no adquiere significado alguno.

Con esta exposición Federico busca dar un paso hacia delante en el ámbito transcultural con ayuda del arte. Abordando temas muy actuales como el naufragio de migrantes, el engaño –sobre el concepto de aquello que consideramos como real-, y reflexiones filosóficas sobre el término sabiduría perenne, desarrollado por la filósofa Mónica Cavallé, que insiste en la importancia del diálogo con el pensamiento de culturas orientales. Cuestiones evidentes que pasan o interesa que pasen desapercibidas. Unas realidades que determinan el comportamiento de una cultura occidental pasiva frente a tales acontecimientos. Como dijo el mismo Federico Guzmán: “Somos expresión del bello silencio que hay detrás de todo”.

En este sentido, el gran mural que rellena todas las paredes de la sala superior evidencia esto, un fondo marino repleto de vegetación, cadáveres, fauna e incluso seres –a día de hoy- en peligro de extinción. Convirtiendo un pasado impredecible en una realidad inmutable, donde es palpable el desequilibrio ecológico y la extinción de especies a manos de Occidente, equiparándolo a nuestra realidad socio-cultural.

Posidonia oceánica. Técnica mixta sobre lienzo 2017-2018. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Posidonia oceánica. Técnica mixta sobre lienzo 2017-2018. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

‘Camino a la verdad’ indaga en cuestiones mítico-filosóficas acerca del poema ‘Sobre la Naturaleza’, de Parménides de Elea. Equiparando el mundo metafórico de la caverna influenciado por Platón. Caverna que se situaría como símil del mundo sensible, aquel en el que habita la sociedad y el cual, según Parménides, no es verdadero, sino un engaño. La verdad en sí misma se encuentra en una instancia superior en la que el mundo sensible no influencia en absoluto. Aquí solo es posible acceder mediante el aprendizaje y el conocimiento, dejando de lado todos los miedos. De esta manera, la superposición de los diversos lienzos realizados a través de diferentes técnicas, con colores vivos y personificaciones sobre fondo negro, simulan a la perfección el poema de Elea. ¿Qué es ignorancia y qué sabiduría?, ¿Todo aquello en lo que creemos, es falso? Cuestiones que tienen su respuesta en el epicentro de las espirales representadas en las obras de Guzmán. Dibujos en los que mirar dentro y encontrarte unido el principio con el final. Y es que en realidad:

“La vida es una espiral que continuamente se expande y que te lleva de pronto al mismo lugar del que partiste y al que indefiniblemente vuelves, para contemplarlo con una mirada enteramente nueva, desde un fundamento que no es otro que el Todo y la Nada”.

(Federico Guzmán)

Ser = Espacio x Acción, 2017. Acrílico sobre lienzo, 252 x 215 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Ser = Espacio x Acción, 2017. Acrílico sobre lienzo, 252 x 215 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Imagen de portada: Aletheia (la verdad), 2017. Acrílico sobre papel, 200 x 300 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.