Picasso, modelos del deseo

Centro Cultural Fundación Bancaja
Plaza Tetúan, 23, Valencia, España
Comisariado: Fernando Castro
Hasta el 1 de marzo de 2020

Desde el 22 de noviembre de 2019 hasta el 1 de marzo de 2020, el Centro Cultural Fundación Bancaja (Valencia) nos presenta la exposición titulada, ‘Picasso. Modelos del deseo’. Un proyecto, comisariado por Fernando Castro, que propone un recorrido por la obra tardía del pintor malagueño y por todo su imaginario creativo con el deseo como motivación de su creación artística. Un deseo picassiano, que se presenta a través del conjunto de obras expuestas, que incluso en su vejez, llevan al encuentro erótico y a la idea de que el arte es un vehículo para el placer, al ser consciente de que el arte puede ser una promesa de felicidad.

La exposición, que cuenta con la colaboración de Bankia, reúne una selección de 228 obras datadas entre 1961 y 1972 de la colección gráfica de Picasso que se muestran junto con 35 fotografías tomadas al artista entre 1944 y 1969, procedentes de los fondos del Museu Picasso de Barcelona.

Junto a la selección de linóleos y las series completas de Retrato de familia (1961-62) y Los fumadores (1964), la exposición descansa principalmente en la producción de la Suite 347 (1968) y la Suite 156 (1970-72). Una serie de grabados realizados en sus últimos cinco años de vida. La aproximación a la muerte, fue la razón por la que se volcó en el acto creativo como remedo del acto sexual, temática central de sus grabados, que constituyen una de sus más intensas obras en las que retoma toda su imaginería, pasando desde el tema central del pintor y la modelo, hasta la introducción de tonos humorísticos que llegan incluso a ser grotescos. Toda esta selección de grabados conforma un autorretrato en forma de diario erótico, en el que se registran sus fantasías y desengaños.

Fotografía cortesía de Fundación Bancaja
Picasso. Modelos del deseo

La serie Suite 347 (1968), realizada por Picasso entre el 16 de marzo y el 5 de octubre de 1968, está compuesta tal y como indica su título por un total de 347 grabados, entre los que se encuentran desde escenas circenses a imágenes de intenso tono erótico. Esta serie se presentó en la galería parisina de Louise Leiris el citado año, desde donde se trasladó al Art Institute de Chicago. Forma parte de los fondos artísticos de la Fundación Bancaja, siendo una de las cinco series realizadas por Picasso y firmadas a lápiz.

Respecto a la segunda serie, Suite 154, fue realizada entre enero de 1970 y marzo de 1972. También fue expuesta en la galería Louise Leiris con Picasso en vida (1973). Solo hay tres series completas de los grabados de la Suite 156, y la de Fundación Bancaja es una de ellas.

Suite 347
«Diario íntimo»
Fotografía, cortesía de Fundación Bancaja

El recorrido por la exposición, comienza con un grabado de Adán y Eva, reflejando el potencial de la imaginación del artista respecto a la temática del sexo y el propio placer, expuesto de manera que se considera como un pecado original junto a una visión de Picasso convertido en un turista que regresa imaginariamente a la ciudad de Barcelona. Un primer bloque, que continua con una selección de grabados del circo, que pone en diálogo con las series de Rafael y la Fornarina, y el perfil de Degas, quien entra al burdel como un voyeur. Además, se recogen también obras que tienen como tema central al pintor y las modelos, y una reinterpretación de Las Meninas, de Velázquez.  

A lo largo de la muestra, podemos percibir que el cuerpo de la mujer desnuda ocupa el cuerpo central de la propia muestra, añadiendo pasajes sobre los retratos y representaciones grotescas del ser humano que formulan  una evocación del placer perdido. Finalmente, el recorrido llega a su culminación con el grabado de la imagen de La Celestina. Picasso vuelve sobre la vieja alcahueta con la que vendría a identificarse.

Suite 347
Fotografía cortesía de Fundación Bancaja

La exposición continua, ofreciendo un acercamiento al Picasso más maduro, y lo hace a través de la presentación de 35 fotografías de algunos de los fotógrafos  más relevantes que han dejado testimonio al entorno creativo del artista, imágenes de David Douglas Duncan, André Villers, Jacqueline Roque, Robert Capa, Edward Quinn, Michel Sima, Lucien Clergue y Roberto Otero. En ellas, aparece Pablo Picasso trabajando en sus últimos años en algunos de sus estudios.

35 fotografías
Imagen, cortesía Fundación Bancaja.

Al mismo tiempo, tres filmaciones con Picasso como protagonista y en las que también se puede ver al artista trabajando en los mencionados estudios, en el proceso de creación: Pablo Picasso a Vallauris (1954), de Luciano Emmer; Guerre, paix et amour (1972), de Lucien Clergue; y El Misterio Picasso (1956), de Henri-Georges Clouzot.

El catálogo, reproduce las obras presentes en la exposición con textos críticos del comisario, Fernando Castro, y del director del Museu Picasso de Barcelona, Emmanuel Guigon. Y además, con el objetivo de profundizar en la obra de Picasso, durante el mes de Febrero, tendrá lugar el seminario Pablo Picasso. Modelos del deseo y obsesiones gráficas, que contará con la participación de investigadores, críticos y especialistas en arte.

Grabado
Picasso. Modelos del deseo
Fotografía, cortesía de Fundación Bancaja

Es, por tanto, a través de la exposición ‘Picasso. Modelos del deseo’ donde hemos tenido el placer de conocer el vigor que mantiene un Picasso octogenario distante de las corrientes artísticas contemporáneas surgidas tras la Segunda Guerra Mundial, al girar la temática central de su obra entorno al voyeurismo, y convirtiendo la impotencia en la reinvención del placer.

Así queda inscrita la obsesión por el deseo y el placer corporal que sentía en el mismo título de la exposición.

Adriana Florentino

JEKYLL Y HYDE, EL MUSICAL

Teatro Olympia. San Vicente Martir, 44. Valencia

Jekyll y Hyde, un extraordinario musical basado en la novela de Robert Louis Stevenson “El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde” de 1886, regresó a España del 7 al 10 de noviembre de 2019.

Se trata del singular musical de intriga, presentado en el Teatro Olympia de Valencia, que nos adentra en la dualidad primaria del hombre, entendida como una lucha entre la razón y el instinto, entre el bien y el mal que habita en cada uno de nosotros.

Tan solo existe una delgada línea entre un hombre bueno y uno malo.

La trama y el suspense, se consigue gracias a una excelente escenografía, vestuario de época, diseño de iluminación y efectos especiales con mucho realismo, que crean una atmosfera Victoriana del Londres tenebroso del siglo XIX. Los efectos de iluminación, el tratamiento sonoro y la ambientación general resultan ser completamente vanguardistas. La producción de la obra contaba con más de 150 trajes de vestuario, diseñados según los patrones de la época. La música, ganadora de múltiples premios en Estados Unidos, está compuesta de auténticos singles.

D.Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia.
Fotografía de Liliana Estrada

El musical, fue estrenado en Madrid en el año 2000 con Raphael como protagonista. La producción estuvo tres años en cartel y de gira por España. La misma producción se estrenó en México en el año 2016, durante dos temporadas, con gran éxito de público y críticas.

No obstante, antes de llegar a España, el estreno del musical tuvo lugar en Broadway en el año 1997. Tres años después fue presentado en España, incorporando temas musicales que no aparecen en la versión original y desarrollando una nueva puesta en escena completamente original. Desde su publicación, la novela ha sido víctima de múltiples versiones en teatro y cine.

D. Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia.

En la obra, la personificación del bien y del mal se centra principalmente en el doctor Henry Jekyll, interpretado en este caso por Abel Fernando, y que en su búsqueda de una sociedad perfecta, quiere ser capaz de anular la parte negativa de todo ser humano. Para ello, se reúne y pide permiso para experimentar su proyecto científico con personas, enfermos mentales de un psiquiátrico, pero su experimento es criticado y rechazado. La negativa, le conlleva a una obsesión, concluyendo por realizar un ensayo en sí mismo, liberando su parte maligna en un ser independiente, conocido como Edward Hyde o más bien llamado Míster Hyde.

D. Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia
Transformación, del bien al mal, del D. Jekyn a Mr. Hyde.
Fotografía de Theatre Properties

Un personaje que termina por oprimir a pacifico D. Jekyll, convirtiéndolo en un asesino en serie. Asesinando a aquellas personas, que cometían un acto inmoral o simplemente por gusto. Ambas personalidades luchan contra sí mismas, con el fin de apoderarse de la individualidad total. D. Jekyll, tenía una vida perfecta, la mujer más deseada de la nobleza, un amigo fiel y un gran talento. Sin embargo, quería cambiar y mejorar la sociedad y terminó por hacerlo pero no como él pretendía. Perdiendo todo.

Jekyll & Hyde el musical, con su estética gótica, se sitúa en la órbita de espectáculos clásicos del género. En este caso, lo hace por medio de un gran conjunto de actores y actrices, con gran talento, que introducen por completo en la historia desde el primer instante.

D. Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia
Fin

Adriana Florentino Vivó

Los restos de Sheela Gowda en Bombas Gens

‘Remains (restos)’, de Sheyla Gowda
Comisariado: Nuria Enguita y Lucía Aspesi
Bombas Gens Centre d’Art
Av. de Burjassot 54-56, València
Hasta el 1 de marzo de 2020

Desde el 25 de octubre de 2019 hasta el 1 de marzo de 2020, Bombas Gens Centre d’Art (Valencia) en colaboración con Pirelli HangarBicocca (Milán), nos presenta ‘Remains (restos)’, la primera exposición individual en España de la artista Sheela Gowda. Un proyecto comisariado por Nuria Enguita y Lucia Aspesi que nos permite descubrir más de veinte años de producción artística de la artista india, desde los años noventa hasta hoy.

La exposición reúne una amplia selección de instalaciones, collages y esculturas procedentes de diferentes épocas que se construyen en distintas escalas con diversos materiales, de tradición artística local, con los que la artista mantiene un constante diálogo que culmina en propuestas abstractas. Para Sheela Gowda la abstracción no implica ausencia ni de forma ni de motivo, sino la constatación de que una forma puede ser portadora de sentidos múltiples. Más allá de entenderla hay que sentirla. Busca la sutilidad en su obra, y por eso se basa en la abstracción.

A lo largo de su carrera como artista, Sheela Gowda ha exhibido su obra en numerosas exposiciones individuales alrededor del mundo. Jugando con el espacio expositivo, acoplando y seleccionando sus obras, desplegando, en cada una de ellas, una práctica poética y política basada en una visión reflexiva y perceptiva del mundo, acompañada por una conciencia del valor simbólico y comunicativo de la materia, los objetos y sus restos. Esta selección de obras, también, transmite el compromiso con el proceso de definición y abstracción de la forma como generadora de significado, del sentido.

Sheela Gowda, en Bombas Gens.

Nacida en Bhadravati, Karnataka (India) en 1957, Sheela Gowda se formó en pintura en las universidades de Baroda y Visvabarathi en Santiniketan, marcadas por un modernismo indio, la imaginería popular, la vida cotidiana y las leyendas propias, pero, también, por formas y técnicas internacionales del arte.

Con su regreso a India a mediados de los años 80, desde Londres, donde había realizado estudios de posgrado en el Royal College of Art, Gowda abandona el espacio pictórico para trabajar en el espacio tridimensional. Este proceso de transición respondía a la determinación de la artista de incluir activamente a la audiencia, mediante sus obras, en la situación sociopolítica de la India en los años 80 y 90, asociada con el aumento de la política de derechas y los actos de violencia en todo el país. Por ello, la artista comenzó abordar estas inquietudes mediante la manipulación directa de una serie de nuevos materiales que iría incorporando en sus obras, como el estiércol de vaca, barriles de alquitrán, pigmento, cenizas, pelo, agujas, fibra de coco, caucho, cuerdas hechas de cabello, etc; materiales que proporcionarían, por medio de su textura, olor o sustancia, un diálogo directo con los sistemas en los que es mediado: económicos, políticos o rituales.

Por ejemplo, el caso del excremento de vaca, material que ocupa una posición polivalente en la economía india del ritual, el trabajo y la supervivencia. Para los hinduistas la vaca es un animal sagrado, siendo sus excrementos utilizados en artesanía local para construir juguetes y esculturas, así como combustible o para el aislamiento de suelos y paredes. Para Sheela Gowda este material fue fundamental en la transición de su trabajo desde la práctica pictórica al espacio de tres dimensiones. Usó y modeló este material de diferentes maneras con diversas técnicas y en varias dimensiones.

La artista experimentó por primera vez con estiércol de vaca en su obra conocida ‘Mortar Line’ (1996), una escultura de suelo que consiste en una línea curvada y doble de ladrillos de estiércol de vaca, unidos por un mortero de pasta de dicho material. La hendidura longitudinal entre las dos filas de ladrillos está revestida con kumkum, un pigmento rojo que se usa tradicionalmente para rituales y que aquí funciona como una especie de cemento que mantiene la unión de las piezas en una especie de columna vertebral. En este caso, el estiércol de vaca, a pesar de sus numerosos significados, da relación directa con el trabajo cotidiano de las mujeres en contextos rurales de India.

Detalle de la obra ‘Mortar Line’ (1996), de Sheela Gowda.

Un segundo material con un significado ritual y con gran importancia en la económica india sería el cabello humano. Posee un significado ceremonial, al recoger los restos de las grandes cantidades de cabello tras la tonsura practicada como sacrificio y ofrenda de miles de personas en los lugares de peregrinación. En lo cotidiano, el cabello también tiene su significado, como talismán en vehículos motorizados y en la economía. India es el mayor exportador global de cabello humano para pelucas y otros usos. Sheela Gowda nos presenta lo significativo que es el cabello en la India, por medio de su obra ‘In Pursuit Of’, pieza realizada expresamente para las salas de Bombas Gens Centre d’Art.

‘In Pursuit Of’, de Sheela Gowda (2019). Fotografía cortesía de Bombas Gens.

Sheela Gowda utiliza los materiales sin que pierdan su esencia; no los transforma, sino que les aporta significados nuevos, como, por ejemplo, en las obras en las que emplea el material de los barriles de alquitrán. Pretende que permanezcan como lo que fueron: un elemento para hacer carreteras, que se convierten, casi, en el hábitat de las personas cuando están trabajando. Los encontramos en su obra titulada ‘Kagebangara’, una instalación que está compuesta como un cuadro modernista, haciendo referencia a un cantero de obra, asemejándose la obra, particularmente, a las construcciones de placas de metal que los pedreros de carretera utilizan en Bangalore como refugios provisionales y como almacenes para sus propiedades.

‘Kagebangara’ (2008), de Sheela Gowda.

La obra de Sheela Gowda es abierta. Sus obras se aferran a la materia, que nunca desaparece. De ahí el título, ‘Remains’. El material está hecho con restos, pero restos de objetos anteriores, que son lo que permanece y adquieren diferentes significados, sensaciones y emociones que nos hacen cuestionar nuestra presencia en el mundo, el paso del tiempo y su transparencia relativa.

Adriana Florentino