Geometría para disfrutar

‘Wet Paint’
Toño Barreiro, Cristina Silván, Alan Sastre y Elvira Amor
Área 72
Avda. Barón de Carcer, 37. Valencia
Hasta el 30 de julio

El color ha explotado en el sótano de Área 72 en forma de manchas, círculos y con la consecución de superfícies abstractas en general. Los artistas Toño Barreiro, Cristina Silván, Alan Sastre y Elvira Amor, herederos de la tradición pictórica y de una técnica depurada, nos ofrecen nuevas formas de interpretación donde lo sencillo puede llegar a ser muy complejo. Referencia para el título de la exposición es la famosa frase de Marcel Duchamp “Beware Wet Paint” con la que se nos invita a posicionarnos en la lejanía del tiempo y a esperar para valorar.

El gran formato de la mayoría de las obras permite observar de cerca los detalles aunque, probablemente, sea preferible una observación no estática. ‘Wet paint’ transmite movimiento y sobre todo, conjunta en las piezas de varios artistas un sentido único que el comisario Jorge López magistralmente explica: “‘Wet Paint’ propone un viaje no narrativo por la sencillez aparente de medios y procesos pictóricos (la forma, el espacio, el color) como medio de expresión de ideas complejas en términos simples”.

Obra de Alan Sastre. Imagen cortesía Área 72.

Obra de Alan Sastre. Imagen cortesía Área 72.

La simplicidad estética con un resultado nada imprevisible es lo que aporta a la muestra Toño Barrreiro donde profundidad mediante opticalidad es una descripción de su trabajo que se queda corta. Barreiro ha concebido, a través de un único color predominante, la forma de perpetuar la masa del propio objeto que resulta conformarse, finalmente, completamente etérea. La serie responde a la intención del artista por alejarse de lo ya asimilado. Cristina Silván encaja en ‘Wet Paint’ componiendo sus características figuras circulares o semicirculares y jugando con el interior de las mismas de nuevo, para construir a través de la repetición geométrica. El ejercicio que propone Silván es un juego en el que espectador debe recorrer cada una de las formas perfectamente definidas, incorporándolas a su imaginario.

Este efecto se difumina con Alan Sastre que en lugar de presentar la obra sobre el lienzo, usa el lienzo para intervenir a través de la pintura y texturizarla al máximo. Los relieves dejan entrever una cuidada abstracción orgánica que actúa de frontera para fomentar la dualidad entre la superfície plana del lienzo y la estructura creada por la materia, entre la visión y el hecho. Por su parte, Elvira Amor apunta sobre los conjuntos sencillos cuyos componentes, aunque diferentes, no deslucen entre si. Una composición cuidada donde los detalles externos al propio lienzo coordinan todos los elementos y de nuevo, realzan el valor del pigmento en estado puro.

A pesar de que Josef Albers con sus geometrías y odas al cuadrado, está considerado como uno de los padres del Op art, podría extrapolarse su intención de analizar la discrepancia entre el hecho físico y el psíquico, al resto de las vertientes geométricas que también hemos podido observar en la exposición. ’Wet Paint’ nos muestra una realidad óptica, modular, texturizada y compuesta según la estética artística de cada uno de los artistas. Un repaso por la abstracción, una verificación de lo innegable.

Obra de Elvira Amor. Imagen cortesía Área 72.

Obra de Elvira Amor. Imagen cortesía Área 72.

María Ramis

Delineantes geometrías de Cristina Ghetti

‘Stripe generators’, de Cristina Ghetti
Galería Punto
Av. Barón de Carcer, 37. Valencia
Hasta el 30 de julio de 2016

Geometría, color y sobre todo mucho, mucho movimiento. El enunciado que da título a la exposición, ‘Stripe generators’ o generadores de franjas, resume el sentido práctico de la misma. Esa conciencia de oscilaciones continuas podemos ya percibirlas nada más abrir la puerta de la Galería Punto, cuando miramos hacia el suelo para saltar el breve escalón de entrada. Esas estrías negras en el suelo marcan ya la guía diagonal que la mirada debe seguir hasta el fondo, acompañadas de altos en el camino tildados de hileras coloridas.

Ghetti, aunque ha trabajado técnicas de escultura o video, homenajea a la tradicional técnica pictórica, la que le introdujo en el mundo del arte, con motivo de su regreso a Valencia. El punto de encuentro de esta última ocasión referida tuvo lugar también en la misma galería Punto, con la exposición ‘Maravillosa geometría’. Como se puede comprobar, Cristina Ghetti no ha perdido su esencia ni sus rayas características.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Quizá no tanto en la estética, pero sí en la fundamentación teórica, el trabajo de Cristina Ghetti recuerda al movimiento Madi, ese grupo argentino pionero en la abstracción geométrica del movimiento, que fue condenado por la crítica europea ya en 1948. El Madi fundamenta la oposición a lo estático, a lo cerrado, suponiendo y para romper con el marco regular del marco.

Es así que la obra de Ghetti dialoga con diversas partes del espacio, incluso aquellas en las que no se repara. La del comienzo, nada más entrar que se alarga hasta llegar a un puente, ese que deja el negro y blanco atrás, y que nos invita a llegar hacia el color, pasando por encima de las blancas molduras de la galería. Se nos interrumpe de nuevo la mirada con el rodapié de la pared. Pero continúa entre mezclando colores planos anaranjados en el fondo, con elementos tridimensionales, que cuestionan los parámetros de la pintura clásica. Destacan también las ondas que abanderan y se relacionan con la abstracción pura, esa que le sirve a la artista para potenciar su discurso.

Ghetti engloba, teniendo en cuenta la perspectiva histórica y la interpretación personal, los contrapuntos que sirvieron de comienzo al Op art con la exposición ‘Le mouvement’ allá por 1955. Un movimiento ilusorio, el producido por el espectador, la manipulación del ojo y el movimiento del objeto mismo. Es decir, aúna referentes como Vasarély, Soto, Bury, Agam o Calder. Por supuesto, a pesar de los referentes cada pieza tiene su propia personalidad, su característica intrínseca de la creación autorial de Ghetti, incluso, añadiría un último movimiento solamente intuido: el centrífugo, donde no existe referencia de rotación más allá de las ristras, donde todo se deja llevar por la falta de narración sustituida por el principio de la percepción.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

María Ramis

Sesión en vivo del Harddiskmuseum

Harddiskmuseum. Live Session
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 16. Valencia
Jueves 7 abril, 2016, a las 20.30h

En Septiembre de 2015, se presentó en la galería Punto de Valencia el proyecto Harddiskmuseum, en el que Solimán López cuenta con la colaboración de artistas internacionales en la creación de un contenedor de arte único. Un disco duro con archivos de arte digital que sólo se encuentran en ese dispositivo, lo que lo convierte en un disco duro muy especial tanto por su concepto como por su contenido.

El proyecto se presentó en su formato expositivo, pero ahora nos sorprende con una versión más dinámica y que refuerza la idea de intangibilidad del arte digital. A este respecto, Solimán López ha diseñado una sesión en vivo en la que a modo de performance va mostrando los contenidos del disco duro, una única oportunidad en la ciudad de Valencia para poder conocer el contenido artístico del museo en el que participan los siguientes artistas: Aram Bartholl, Hugo Martínez-Tormo, Bosch&Simons, Inma Femenía, Rubén Tortosa, César Escudero Andaluz y Mario Santamaría, Enrique Radigales, Fabien Zocco, Rosana Antolí y otros nombres por confirmar.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

El espectáculo con una duración aproximada de 90 minutos comienza con una acción performativa, la lectura del Manifiesto Intangible y a continuación se detiene en ese barrido por el contenido del disco que incluye obras de video arte, net art, fotografía, arte digital, sonoro…

La obra colectiva se gestiona desde el Departamento de Innovación (ESAT LAB) de la Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia y cuenta con el apoyo de ASUS en una firme apuesta por la vanguardia y la creatividad digital vinculada a la tecnología.

Gracias a esta colaboración, el proyecto será presentado también en Technarte Bilbao en el mes de mayo y da el salto a sudamérica donde tendrá parada en las ciudades de Sao Paulo y Río Grande del Sur en Brasil, Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Bahía Blanca en Argentina y Caracas en Venezuela.

Para poder disfrutar de este primer evento único en España, deberán reservar entrada en el siguiente enlace: https://www.ticketea.com/entradas-harddiskmuseum/ y acudir a Las Naves de Valencia el día 7 de Abril a las 20.30 horas o visualizar el evento en streaming en www.harddiskmuseum.com.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Código de vestimenta: gris grafito de Daniel Tejero

‘Operatorium’ de Daniel Tejero
Galería Punto
Av. Barón de Carcer, 37. Valencia
Hasta el 29 de abril de 2016

En esta nueva exposición de Daniel Tejero para la Galería Punto, continúa con la reflexión alrededor del concepto de placer que ya hemos podido ver en otras muestras como por ejemplo en ‘Conflivium Benidormense’, donde el artista tomaba como referencia un lugar real: la parte baja del paseo de poniente de Benidorm, y convertía los detalles a través de su detallado grafito en breves instantes, cuanto menos, placenteros de observar.

En esta ocasión, la muestra ha perdido parte de esa limpieza pulcra aunque mantiene la estética reconocible de Daniel Tejero, cuyos grafitos, aunque protagonistas de la muestra, están acompañados de otras piezas escultóricas. En un primer momento, un gran banco de trabajo inunda todo el espacio, lo que obliga al espectador prudente a acercarse a las obras. Además del gran banco, otros elementos como los caballetes o las pinzas de dibujo sobre las láminas, nos hacen trasladarnos a una especie de fragmento de taller de artista. Como si de un fetiche mismo se tratara, Daniel Tejero juega con la curiosidad que produce adentrarse en el taller, en la primera sala, y presenta el objeto y su historia pasada al mismo tiempo.

En la segunda parte, parece que el color destaca sobre el resto, lo que podría significar que el instante está ocurriendo en ese preciso momento. Para entenderlo mejor, en palabras de Eduardo García Nieto, “al llegar allí todo había tenido lugar y, aún así, no había comenzado. Como un investigador debemos iniciar la búsqueda, analizar los restos y comenzar a construir el relato. Atrevidos, con el coraje de los que inventan su propio lenguaje, sentimos la curiosidad y abrimos nuestra boca para saciar nuestro deseo de conocimiento. ¿Qué puede haber ocurrido en el taller del artista? ¿Por qué se nos ofrece sólido a nuestra mirada, cosificado como un mineral?”

Vista general de la exposición. Imagen cortesía Galería Punto.

Vista general de la exposición. Imagen cortesía Galería Punto.

En estos casi 20 años de trayectoria profesional, la obra de Daniel Tejero, como la de todo artista investigador, ha ido progresando hacia una mejor comprensión del concepto a desarrollar. Probablemente el ser director del grupo de investigación Figuras del Exceso y Políticas del Cuerpo o más conocido como Grupo FIDEX de la Universidad Miguel Hernández, donde también ejerce de profesor y doctor, le ha llevado a evolucionar desde la preocupación por el cuerpo y las inscripciones sexo, género y sexualidad, a la celebración del deseo y de los placeres.

Es interesante cómo se han unido en este grupo de investigación varios artistas que comparten planteamientos similares y cuyos objetivos pretenden analizar, desde diferentes perspectivas artísticas, los niveles vinculantes tanto dentro del trinomio sexo-género-sexualidad como los mecanismos externos que lo interrelacionan con la sociedad, identidad, teoría, política e incluso con las nuevas tecnologías creativas. Su última muestra pudo verse en el Centre de Cultura Contemporània de València bajo el título ‘Pornosigilo. Grimorio Sexual’.

Para terminar, curiosa es la invitación a la inauguración donde desde el blanco (pulcro de nuevo), surge una fusta grisácea y un breve código “dress code: black”. Una primera pista que lleva al espectador hacia un recorrido donde tendrá que explorar el lenguaje de los deseos, el suyo propio y el presentado por Daniel Tejero.

Segunda sala. Imagen cortesía de la Galería Punto.

Segunda sala. Imagen cortesía de la Galería Punto.

María Ramis

Las tonalidades estupefactas de Guillermo Ros

‘Stoned’ de Guillermo Ros
Área 72. Galería Punto
Av. Barón de Carcer, 37. Valencia
Hasta el 28 de mayo de 2016

Al bajar las escaleras de la Galería Punto, hacia Área 72, la mirada del espectador se dirige inevitablemente hacia el suelo, donde los metalizados colores de Guillermo Ros (Vinalesa, 1988) despuntan sobre las blancas paredes de la galería. En palabras de Juan Peiró “petrificados y estupefactos serán sin duda calificativos aplicables a la primera impresión que experimente más de un espectador”.

Es así como ‘Stoned’ hace referencia al juego de palabras donde el elemento material protagonista de la muestra, la piedra de mármol, se confunde a la vista de cualquiera que asome a los espejos de la instalación. El título de la exposición se articula de manera oportuna y no parece ser tan arbitrario pues el artista lleva a cabo una continua investigación sobre la interrelación entre materialidad, virtualidad y simulación.

Vista general de una parte del montaje expositivo.

Vista general de una parte del montaje expositivo. Imagen cortesía Galería Punto.

Como vemos en las imágenes, este simulacro se produce a través de los colores empleados que fluyen desde lo natural a lo artificial, entre el orden y el caos. Solos dos instalaciones componen la exposición, pero son suficientes como para completar todo el espacio. La superposición de las piedras sobre los espejos colocados en el pavimento hacen trasladarse al que las contempla, le empujan a mirar abajo, descubriendo, con sorpresa, cómo los colores se transforman. Los verdes azulados pasan a convertirse en dorados y amarillos.

El profundo conocimiento sobre los colores, aplicado al ámbito escultórico, hace que la trayectoria artística de Guillermo Ros siga creciendo. Su obra puede verse en diversas colecciones, destacando la DKV Collection, la Fundación Pilar Citorel o la colección de la Royal Family de Arabia Saudí. Probablemente, todos ellos quedaron maravillados por las artificiales tonalidades de las piedras de Ros.

María Ramis

Plática tecnométrica con Solimán López

Entrevista con Solimán López, a propósito de
Taller Tecnometrías
Ciclo ‘El museo modos de uso’
IVAM
Guillem de Castro 118, Valencia
Del 29 al 31 de enero de 2016

Con motivo del inminente ciclo ‘El museo modos de uso’, que el IVAM implementa a lo largo de las postrimerías de enero y la segunda quincena de febrero, Makma entrevista a uno de sus adalides activos, el artista de origen burgalés, afincado en Valencia, Solimán López, un insólito espécimen de la intangibilidad, cuya trayectoria se encuentra bienvenidamente ahíta de un vigoroso discurso tecno-ontológico (permítaseme la hipérbole, mas su prédica lo merece), que llevará a cabo el taller performático ‘Tecnometrías’, del 29 al 31 de enero.

Director del departamento de innovación y desarrollo en materia d arte y tecnología de ESAT -en el que evoluciona su investigación discursiva-, Solimán López nutre su devenir curricular con la consolidación de numerosos proyectos, que han reportado acento internacional a su teleológico proceso de examinación de las nuevas tecnologías -no en vano, su obra forma parte de ADA (Archive of Digital Art), uno de los espacios virtuales más notables del universo media art-.

Una instantánea de Solimán López en plena acción performativa de 'Tecnometrías'. Imagen cortesía del IVAM.

Una instantánea de Solimán López en plena acción performativa de ‘Tecnometrías’. Imagen cortesía del IVAM.

¿Cuál es el protocolo de actuación que llevarás a cabo en ‘Tecnometrías’?

El término ‘Tecnometrías’ es una apropiación lingüística que de alguna manera define la ejecución de medidas mediante uno objeto tecnológico. En este contexto, el objeto elegido para esta edición de la acción es el de un disco duro. El disco duro se configura como un contenedor de información y además funciona como objeto de medición.

El proceso de trabajo consiste en la documentación digital de los participantes al taller paralelo que Aitziber Urtasun desarrolla en torno a la acción y que contará con la presencia de 20 personas. Mediante un dispositivo de escaneado digital como es Kinect -cámara de video y fotografía- los miembros participantes serán incorporados de manera digital al disco duro para, a continuación, “con ellos dentro”, desempeñar las mediciones del espacio físico. Estas mediciones se realizan en el suelo de los espacios transitables del museo, configurando una serie de retículas y metáforas visuales extraídas de la multiplicación e interpolación de información digital en relación con el espacio tangible.

¿Qué resultados proyectas obtener y de qué modo serán divulgados?

El resultado es la generación de una sensación de espacio a través de la visualización de lo digital artístico en un espacio en el que predomina la información visual plausible, como es un museo. Las equivalencias que el proyecto genera radican en volúmenes de información, en gigas de identidad digital que el participante y espectador vislumbra a través de mis conclusiones. Podremos estar representados virtualmente millones de veces en un museo.

La acción es muy exigente a nivel físico ya que se desarrolla durante toda la tarde del viernes 29, el sábado completo y el domingo por la mañana, tiempo necesario para poder hacer todas las mediciones.

Los resultados matemáticos y las equivalencias de información serán volcadas en www.solimanlopez.com como registro de la acción.

Un instante de la acción 'Tecnometrías', llevada a cabo por Solimán López en el CAC de Málaga. Imagen cortesía del artista.

Un instante de la acción ‘Tecnometrías’, llevada a cabo por Solimán López en el CAC de Málaga. Imagen cortesía del artista.

¿Aventuras consolidar alguna conclusión emparentada con acciones precedentes? En este sentido, ‘Tecnometrías’ ya ha sido implementada en el CAC de Málaga y en Matadero Madrid, durante la celebración de JustMad.

Cada acción performativa tiene una esencia diferente a la anterior. No me gusta repetir de manera autómata este tipo de acciones. La performance es una experiencia personal que enfrenta al sujeto con el espacio y otros individuos mediante un canal que es la idea artística y, en este sentido, el espacio y los participantes siempre son diferentes, por lo que los resultados siempre son cambiantes. Además la pieza está revisada. La incorporación a la misma de un público pro-activo mediante el taller de Aitziber le dota de un calor humano que en otras acciones era provocado por mí mismo sobre los visitantes del museo, acción que tampoco descarto.

En esta ocasión el objeto de mediciones varía (es un disco duro y no un smartphone), que tiene un poder de síntesis y almacenamiento mayor, además de otras connotaciones conceptuales. Sin duda la acción vendrá a reforzar el concepto inicial de la misma, que es evidenciar la relación entre el espacio físico y virtual (el espacio híbrido), un espacio todavía velado y que cada día que pasa cuenta con una capa más fina de intersección entre ambas esferas de realidad. La pieza consolidará un ejercicio mental que nos ayude a posicionarnos psicológicamente en ese espacio de nadie que nos multiplica e interrelaciona de manera exponencial y del que no solemos tener consciencia si no es a través de interfaces. Estas interfaces con la acción se rompen y se convierten en pura imagen mental.

¿De qué modo te han determinado las ‘Antropometrías’ de Yves Klein o los básicos arquitectónicos de “orden y mejora” de Ernst Neufert?

Pues básicamente son las dos fuentes de inspiración más evidentes de la pieza. El término ‘Tecnometría’ está totalmente condicionado por el precedente de Klein en el que utilizaba el cuerpo como pincel y del que sacó un partido increíble y que le ha llevado a formar parte de nuestra historia del arte. Por su parte, Neufert aporta esa relación con la arquitectura y la incorporación del cuerpo como medida de todas las cosas. Con estos dos precedentes la pieza se cierra de manera conceptual de un modo muy sólido. Por una parte, el término de hacer arte con un objeto diverso al pincel (el cuerpo o un disco duro) y, en la otra, la utilización del cuerpo como herramienta de medición, que en este caso es sustituido por la tecnología como medida de todas las cosas. Son dos ejes de una misma moneda que tienen al cuerpo como protagonista y que son actualizados por la tecnología y la desmaterialización de aquél. Sin duda, una actualización de conceptos en la era de la “comunicación”.

'Archivo 79513' perteneciente al proyecto 'More than 404'. Imagen cortesía del artista.

‘Archivo 79513′ perteneciente al proyecto ‘More than 404′. Imagen cortesía del artista.

Por otra parte, con ‘More than 404′ principias el curso artístico anual por una senda de corrupción digital que transciende y pervierte lo que la World Wide Web Consortium (W3C) definía, allá por 1992, como un protocolo o anatomía de un error http. ¿En qué consiste esta depravación digital?

Todo sistema tiene sus corrupciones. Los sistemas perfectos se basan en el caos y el ecosistema digital también tiene los suyos. La palabra error en general se asocia con lo negativo, incompleto o fallido, pero no hay más que mirar a la naturaleza repleta de supuestos errores de una belleza inalcanzable.

Este es el principio etimológico de ‘More than 404′. En este caso, un fallo fortuito de un disco duro personal que generó una descomposición de información que se tradujo en miles de archivos “glitch”, que sin duda tienen una plasticidad y belleza evidentes. Estos archivos los he elevado a la categoría de recurso digital de libre uso, ya que al haber sido una autogeneración fortuita de un equipo informático me parecía que la autoría de la obra estaba difusa y que, por este motivo, debía ser compartida con su propia naturaleza digital. Es como haber encontrado un pajarillo único en su especie, una mutación maravillosa, que tras ser observada durante unas horas se libera y se deja de nuevo volar en libertad por su entorno vital.

La idea de referenciar el código 404 se traduce en una reivindicación al gusto por el error, la casualidad y la ruptura, en este caso digital, pero bienvenida en otros ámbitos.

La pieza sigue online en este enlace: http://solimanlopez.com/portfolio/more-than-404/

PIeza representativa del proyecto en curso 'Harddiskmuseum'. Imagen cortesía del artista.

PIeza representativa del proyecto en curso ‘Harddiskmuseum’. Imagen cortesía del artista.

Igualmente, ‘Harddiskmuseum’ prosigue su curso de intangibilidad con la incorporación de diversos artistas, nacionales e internacionales, que propician la dotación de contenido. ¿Qué novedades atesora el proyecto al respecto?

Es un proyecto que a nivel personal está siendo de lo más gratificante. Plantear una obra colectiva no siempre es fácil, pero realmente es el sentido de lo digital. Un museo en un disco duro no se consigue en dos días, por lo que es un proyecto que a diario va exigiendo sus resultados. Seguimos con un fuerte trabajo logístico con el proyecto, que ya se está materializando con la colaboración internacional en sedes como Argentina, Venezuela, a través de María Bilbao, Brasil, con Debora Aito o Italia, con Nicola Mariani, que han acogido el proyecto como suyo y están propiciando apariciones en sus países. En este sentido, viajaremos con el disco para junio, visitando Brasil, Argentina y Venezuela, en un gran esfuerzo de ESAT (Escuela Superior de Arte y Tecnología), que apuesta por el proyecto desde sus inicios desde su departamento de innovación, que dirijo.

¿Con qué apoyos cuenta ‘Harddiskmuseum’, hasta el momento?

Se están negociando algunos patrocinios y colaboraciones institucionales para hacer de este original proyecto una idea sostenible y con más recursos disponibles para su movilidad y, por supuesto, artistas participantes, la piedra angular de todo este nuevo ecosistema museístico, creativo y cultural.

A nivel artístico, hay grandes nuevas incorporaciones como Enrique Radigales, Fabien Zocco o Rosana Antolí, que vienen a completar las ya magníficas aportaciones de Aram Bartholl, Bosch&Simons, Rubén Tortosa, Hugo Martínez-Tormo e Inma Femenía. Hay más incorporaciones, pero están en proceso de consolidación y envío de obra y no pueden ser desveladas todavía.

El proyecto se ha reconfigurado a sí mismo en un formato de sesiones en vivo de las que ya podemos anunciar la primera en Valencia para abril de este año, acciones en las que, con una aforo reducido, el público podrá disfrutar del contenido del disco en directo de una manera única. También se prevé su emisión en streaming. En www.harddiskmusuem.com pueden estar al día del proyecto.

Cabe indicar que te encuentras en pleno proceso de preparación de obra para la presente edición de JustMad, que tendrá lugar en el COAM, del 23 al 28 de febrero. A este respecto, ¿qué tipo de piezas podrán contemplar los visitantes y en qué otros emplazamientos estará presente tu trabajo durante los próximos meses?

A través de Galería Punto presento varias piezas en línea con los últimos trabajos que vengo desarrollando y que aluden a la historia del arte y la actualización de conceptos en el contexto de lo digital. ‘Framed Memory Card’ se presenta en Madrid con sus 50 kg de aluminio macizo, que guardan en su interior una tarjeta de memoria de 8GB de la que sólo el comprador esta legitimado a conocer su contenido. A esta pieza se suman, como novedad y presentación en exclusiva, un par de obras más que siguen estableciendo vínculos con el pasado artístico, pero desde el enfoque de lo digital, como es el caso del proyecto ‘Pixel Blue’, en el que, a través de la apropiación del tono RGB del azul Klein mediante Licencia Creative Commons, desarrollo todo un montaje audiovisual y plástico, del que agradezco su colaboración a Toni Vaca. Sin duda tengo muchas ganas de ver estas piezas “funcionando”. Además, estará presente en Technarte Bilbao 2016 y formaré parte de varias exposiciones colectivas durante los meses de marzo y abril.

El artista Solimán López durante su acción Tecnometrías. Imagen cortesía del artista.

El artista Solimán López durante su acción ‘Tecnometrías’. Imagen cortesía del artista.

Jose Ramón Alarcón

 

Harddiskmuseum, el museo de arte intangible

Harddiskmuseum, de Solimán López
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)

Los artistas visuales tienen un lugar destacado en esta sociedad, existen lugares y espacios donde pueden expresarse, decir lo que creen, lo que piensan: el mundo los mira, pero, ¿qué tipo de arte refleja nuestro tiempo?

Vivimos en una realidad en la que existe un sinfín tanto de intereses como de oportunidades; y para interactuar en ella utilizamos la creatividad como medio para resolver los problemas que se nos presentan. Como nos recuerda Nietzsche en su obra, necesitamos la estética para no sucumbir ante la realidad.

Los museos son una fuente inagotable de información donde podemos acceder a la contemplación y al disfrute de obras de arte únicas, genuinas, producto del pensamiento y la actividad de los artistas. En los espacios museísticos podemos contemplar el presente y el pasado de la historia humana a través del arte. Tenemos museos clasificados por temáticas, estilos, períodos de tiempo, etc.; de este modo podemos contemplar la línea de tiempo humana a través del arte.

Pero ¿dónde se expone el arte intangible? El Harddiskmuseum está especialmente creado para albergar obras de arte intangibles, un museo creado por un artista, donde el arte digital y lo efímero -efímero como puede serlo el concepto de un bit, que no tiene color, ni tamaño ni peso y puede desplazarse a la velocidad de la luz- se expresan en toda su amplitud. Obras creadas por medio de un código, de tipo binario, a base de ceros y unos, donde bits y pixeles se combinan para crear nuevos conceptos artísticos ampliando las fronteras del arte. Esto es lo que se respira, por ejemplo, en las obras de Solimán López, que no por proceder -entre otras cosas- de un lenguaje en código binario, sus obras tengan frialdad ni sentido de lo humano, todo lo contrario.

Código binario.

Cereos y unos son parte del código binario. Imagen capturada de Internet.

En palabras de Solimán López http://solimanlopez.com/ -artista y director de ESAT LAB- el laboratorio de la Escuela Superior de Arte y Tecnología www.esat.es: “El harddiskmuseum no divaga en un desierto de propuestas alternativas, sino que se suma al arte urbano, efímero, net-art y otros soportes para dialogar sobre este organigrama del arte y la sociedad. Abrir una línea confusa entre la figura del artista, la del museo, la de los presupuestos de cultura, la de la sociedad del conocimiento, la de la memoria, el starsystem del arte y, por qué  no, entretejer nuevos modelos expositivos, participativos, creativos y productores de ideas y reflexión”.

En el Harddiskmuseum (HDDM) nos encontramos con obras de arte digitales, recientes -si contamos el poco tiempo que los artistas disponen de esta tecnología, más asequible que en sus comienzos-, obras creadas por medio de computadoras. Sabemos cómo finalmente internet ha cambiado el funcionamiento del mundo, pero antes de ello las imágenes realizadas con ordenadores también han influido en el mundo, en este caso, en el mundo del arte.

Las posibilidades que nos presenta la tecnología informática son infinitas, hoy día crear por medio de la combinación de software y hardware nos permite desarrollar un nuevo lenguaje visual donde los artistas se expresan. Lo digital es el código de comunicación común a todas las personas, instituciones, gobiernos y empresas. En comparación con otros medios de expresión artística, el ordenador se ha convertido en un instrumento que ha transformado nuestra sociedad y cultura como no lo ha hecho ningún otro en las últimas décadas.

El Harddiskmuseum pretende además reflexionar al respecto de la idea de convertir un museo en sí mismo en obra de arte, en instalación interactiva y obra colectiva, donde cada individuo y actor del mencionado organigrama del arte, desarrolla su mismo trabajo en torno a una propuesta artística, porque el disco duro no entiende de contenidos, sólo abre su memoria para que sea impregnada de buenas o malas ideas. Según nos dice el creador del museo.

Harddiskmuseum.

Vista frontal del Harddiskmuseum.

La observación de las obras en el HDDM se realiza de forma presencial, física. Así como algunas obras de arte creadas por la humanidad viajan en satélites para exponer al universo la creatividad del ser humano, en el caso del museo de arte intangible, las obras se exponen en pantallas; el soporte natural de los artistas que crean por medio de ordenadores: los futuros Miró, Velázquez, Dalí o Goya.

Por medio de unas carpetas que el espectador deberá tocar se visualizará la obra; imagen que será proyectada en una pantalla, como si hubiera sido pintada en un lienzo. En este aspecto el museo es convencional: hay que ir hasta él para ver las obras que allí se alojen, pero la experiencia sensorial, la contemplación de la obra y la emoción que nos depare, será distinta, inédita, actual, moderna o futurista -moderna tanto como lo es la tecnología de que disponemos-. Aunque su contenido es digital, la estructura del museo -el disco duro- es analógica, está creado con átomos. Su arquitectura y sus partes están compuestas de acero, plástico, etc.

Según Gilles Lipovetsky, “en la era hipermoderna, ser artista no es sólo crear obras con la esperanza de que se reconozcan en el futuro, sino también comunicar una imagen, figurar en el “Kunst Kompass”, estar cada vez más presente y ser cada vez más hipervisible en el mercado mundial del arte”.

Manifiesto intangible.

Portada del Manifiesto Intangible de Solimán López.

Vivimos en un mundo globalizado, en pocos años hemos pasado de vivir únicamente en un mundo analógico, sólo compuesto de átomos, a vivir también (porque lo analógico no murió) en un mundo digital. Átomos y bits hoy día interactúan permanentemente diseñando el mundo actual donde vivimos. Lo digital ha convertido la imagen en un texto no convencional que, convertido en viral, se funde en el alma de lo global. Sepamos cómo movernos en este mundo en el que los bits son los protagonistas.

Según la web del HDDM http://harddiskmuseum.com/ el equipo del museo está formado por artistas, diseñadores, pedagogos, críticos, comisarios y profesionales del mundo del arte, la cultura y la educación que ponen a disposición del mundo una nueva herramienta de apoyo y difusión.

La repercusión que ha tenido en prensa escrita, redes sociales, revistas digitales y medios de comunicación ha sido muy completa y amplia; El Mundo, Europa Press, Makma, Revista Gràffica, Arteinformado, Informativos Telecinco, Madrid Press, Yahoo, Bonart, Radio Onda Cero, etc. han sido algunos de los medios -entre más de 30- que se han hecho eco de la noticia difundida a mediados del mes de junio por la Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) http://www.plataformadeartecontemporaneo.com

Muchas de las obras del HDDM nos invitarán a la reflexión y al pensamiento. El museo se presentó en sociedad en el mes de Septiembre del 2015 en la Galería Punto, Valencia. El nombre de la exposición sugiere la cualidad de su contenido: líquido.

Alejandro Macharowski

 

El Pop Feminista de Ángela García

Pop Feminista, de Ángela García
Galería Punto
C / Barón de Cárcer, 37. Valencia
Inauguración: viernes 20 de noviembre, a las 20.00h

Dentro de la línea que Galería Punto dedica a la revisión de la historia del arte contemporáneo, la exposición Pop Feminista comisariada por Isabel Tejeda reúne las obras realizadas por la pintora Ángela García Codoñer durante la década de los años 70.

Tres series, Morfologías, Misses y Labores, que han cobrado una especial visibilidad con la participación de la artista en las presentes exposiciones ‘The World Goes Pop’ de la Tate Modern de Londres y en la de ‘Colectivos Artísticos en Valencia bajo el Franquismo’ del IVAM.

Obra de Ángela García Codoñer en la exposición Pop Feminista. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Ángela García Codoñer en la exposición Pop Feminista. Imagen cortesía de Galería Punto.

Durante los años 60 y 70, coincidiendo con el llamado Feminismo de la Segunda Ola, se produjo una imparable incorporación de las mujeres a la esfera pública. Muchas españolas se formaban en las universidades, un gran número en Bellas Artes, si bien sufrían el llamado “techo de cristal” que en el caso de las artistas se tradujo en invisibilidad.

Lo que se esperaba de las mujeres por parte del régimen franquista, que alentaba el estereotipo de bella y sumisa esposa y madre a través de todos sus instrumentos de influencia, no coincidía con lo que muchas mujeres españolas deseaban ser.

La resistencia llegó por medio de  la lucha clandestina, nuevas actitudes en el entorno doméstico y también en la generación de un nuevo imaginario. El pop, en manos de los valencianos Equipo Crónica, había abierto caminos en la creación de una figuración crítica, a los que Ángela García Codoñer realizó aportaciones mordaces para revertir desde sus entrañas la imaginería de hembra que se proyectaba desde el pop art anglosajón y la cultura popular.

Obra de Ángela García Codoñer en la exposición Pop Feminista. Imagen cortesía de Galería Punto.

Obra de Ángela García Codoñer en la exposición Pop Feminista. Imagen cortesía de Galería Punto.

 

Mesa redonda en el IVAM sobre arte y tecnología

Charla y mesa redonda con motivo de la exposición ANT (Arte y Naturalezas Tecnológicas) en Galeria Punto
Salón de actos del IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Jueves 29 de octubre, a las 19.00h

La Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) colabora con la muestra ANT (Arte y Naturalezas Tecnológicas) en la Galería Punto de Valencia en la que se encuentra una potente representación de artistas media art del panorama nacional e internacional. Hugo Martínez-Tormo, Rafael Lozano-Hemmer, J.A. Orts, Enrique Radigales, Bosch&Simons y el propio director del ESAT LAB, Solimán López, conforman esta importante muestra que es el objeto de debate en un encuentro en el IVAM.

En la mesa además se contará con la presencia del prestigioso crítico y especialista en media art, José Ramón Alcalá, que hará un barrido por el arte tecnológico y comentará la exposición desde un punto de vista profesional.

En la mesa además estarán algunos de los artistas participantes en la muestra como Hugo Martínez-Tormo, Solimán López, Bosch&Simons o Enrique Radigales. ESAT LAB ha colaborado en el montaje expositivo, creación de la imagen, documentación y comunicación de esta importante exposición.

Imagen de la exposición ANT en Galería Punto. Cortesía del IVAM.

Imagen de la exposición ANT en Galería Punto. 

 

Harddiskmuseum en ANT de Punto

[A.N.T.] Arte y Naturalezas Tecnológicas
Galería Punto
C / Barón de Cárcer, 37. Valencia
Inauguración: viernes 18 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 14 de noviembre de 2015

La Galería Punto reúne a seis de los artistas más activos en el panorama nacional e internacional de las nuevas tecnologías en la exposición [A.N.T.] Arte y Naturalezas Tecnológicas, que se inaugura este viernes 18 de septiembre, con motivo del Abierto Valencia 2015.

A.N.T., según explica su comisario Jorge Lopez, “surge como una vía de comunicación entre la tecnología y los discursos artísticos contemporáneos, los procesos de producción y re-producción digital”, traduciendo “modelos tangibles de información, luz y sonido”. Los artistas que intervienen son: José Antonio Orts, Hugo Martínez-Tormo, Bosch & Simons, Rafael Lozano-Hemmer, Enrique Radigales y Solimán López, quien presenta en primicia su Harddiskmuseum.

No es un museo ni una galería virtual. En su interior no habrá obras físicas que una vez fotografiadas puedan contemplarse on line. Nada de eso. La originalidad del Harddiskmuseum, proyecto que Solimán López ha desarrollado en la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia, es que los trabajos depositados en su disco duro se encontrarán off line. Sólo podrán verse en el interior de sus “paredes” o carpetas creadas para tal fin. De manera que los artistas seleccionados mostrarán su obra en exclusividad. “Hablamos de artistas que trabajan con la idea de lo intangible en su discurso”, explica su creador.

Solimán López y su Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Solimán López y su Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum contará con la participación de una primera serie de esos media artists de lo intangible. “Estamos todavía cerrando el acuerdo de su participación”. En todo caso, recalca Solimán López, serán artistas importantes a nivel nacional e internacional. Esta primera exposición denominada Líquido marcará la pauta de las siguientes, previstas en Madrid, Londres y Nueva York.

Se dará valor al arte digital y a los artistas que trabajen en ese formato, creando piezas originales que formarán parte de la colección del museo de lo intangible y de las exposiciones que se vayan programando. “Las obras no existirán físicamente y únicamente se podrán ver en los archivos digitales” del Harddiskmuseum. Solimán López también destaca que se trata de “un proyecto colaborativo”, ya que de momento “no hay dinero para la producción de las obras y el pago a los artistas”. Hasta que haya un patrocinador global del museo.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Quien se ha hecho cargo de los costes derivados de la programación, las carpetas físicas del disco duro, escritorio 3D, web e imagen corporativa es ESAT, en cuyo Laboratorio de Investigación en Arte y Tecnología se ha gestado el museo. Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) y Droide Comunidad han apoyado el proyecto.

“El sonido también tendrá su espacio”, subraya Solimán López. Los nombres de los artistas valencianos Llorenç Barber y Lucía Peiró salen a colación, ya que sus intervenciones musicales efímeras y performances, respectivamente, son ejemplos del arte intangible que se potenciará en el Harddiskmuseum. Arte representado de forma digital o que dependa para activarlo de diferentes interfaces físicas para ser visualizado. “No cabrán obras que no sean digitales”, remarca su creador.

Como apunta el propio López a la hora de justificar el proyecto, “la figura del museo, centro de arte, espacio cultural o galería, está totalmente relacionada con la idea de un entorno tridimensional, pero ¿acaso un disco duro en su interior no es arquitectura?” No sólo eso: ¿acaso un disco duro no da respuesta a las preguntas que hasta ahora respondía un museo? Y Solimán López se refiere a la memoria y el trabajo de los artistas, a sus huellas, no sólo inscritas en paredes, colecciones y archivos museísticos, sino también ahora en formatos digitales. En la Galería Punto de Valencia verá la luz este museo de lo intangible con proyección internacional.

ANT Arte y Naturalezas Tecnológicas en Galería Punto.

Imagen de la exposición [ANT ]Arte y Naturalezas Tecnológicas en Punto. Cortesía de la galería. 

Salva Torres