Teatre Micalet se opone al espectáculo

Tots Contra l’Espectacle, por ESCIF
Teatre Micalet
C / Mestre Palau, 3. Valencia

El artista urbano ESCIF ha creado una obra teatral que se representa en forma de pancartas reivindicativas en la fachada del Teatre Micalet, en el número 3 de la calle Mestre Palau de Valencia. Esta creación se denomina ‘Tots Contra l’Espectacle’ y se representará a lo largo de toda la temporada teatral, con un formato protesta en el que las pancartas irán renovándose con mensajes propuestos por el mismo público del Micalet.

Esta acción artística cuenta con la colaboración del filósofo, escritor y guionista Santiago Alba Rico, quien ha escrito un manifiesto en contra de la espectacularización de la vida. El texto se repartirá antes de cada función de la temporada a los espectadores del Micalet, a los que se les invitará a participar en ‘Tots Contra el l’Espectacle’. Podrán dejar mensajes alrededor de esta idea para que ESCIF elija cada mes algunos de ellos y los incorpore a la fachada. Las pancartas irán renovándose cada mes con nuevas consignas, como actos de esta obra teatral participativa.

El creador de ‘Todos Contra el Espectáculo’ cree que con esta acción en la fachada del Micalet, en la frontera entre el teatro y la calle, “desaparecen los límites entre presentación y representación, espectadores y actores”. ESCIF considera que así “el teatro sale a la calle y la calle entra en el teatro, en un proceso creativo horizontal donde el artista solo es una pieza más del engranaje, que ayuda a amplificar la voz de aquellos que tienen algo que decir: los espectadores”.

ESCIF es uno de los artistas valencianos de calle con más reconocimiento a nivel internacional y entre sus últimos trabajos habría que destacar ‘Todo lo que sobra’ la falla que diseñó para la Comisión fallera de Corona; ‘Un coche rojo’ un ensayo  audiovisual  para el  programa Metrópolis, en TVE2; ‘Elsewhere’, su último  libro autoeditado con sus últimos trabajos presentado en el IVAM; ‘Dismaland’, el parque de atracciones de Banksy, donde fue invitado a participar, y la portada del disco de Damien Rice ‘My faded favourite fantasy’.

Tots Contra l'Espectacle. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Tots Contra l’Espectacle. Imagen cortesía de Teatre Micalet.

Suicidio interruptus en Sala Russafa

Gloomy Sunday, de la compañía Theatretk
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
19-21 de mayo, a las 20.30h, y domingo 22 de mayo de 2016, a las 19.00h

¿Qué pasa si uno lleva tres años intentando matarse cada domingo en el mismo sitio y nunca lo consigue? Es el curioso suicidio-interruptus que plantea ‘Gloomy Sunday’, el nuevo espectáculo que la compañía valenciana Theatretk, residente en Sala Russafa, que durante esta temporada ha aprovechado las instalaciones del centro cultural para crear el espectáculo que estrena esta semana.

Tras el pseudónimo de Harlan Pinter se esconde el autor de esta comedia absurda que dirige Harold Zúñigan. Su protagonista es Benjamín Phreiz -al que da vida José Zamit-, un joven filósofo, apasionado lector de Camus que, tras muchos años de introspección y reflexión, encuentra la respuesta al porqué de la existencia: el absurdo. Una vez descubierto, ya no desea seguir viviendo, puesto que todo es accidental, no responde a razonamientos ni trasciende más allá de lo puramente anecdótico. Decidido a abandonar este mundo, el propio absurdo se cruzará en su camino, impidiéndole por los motivos más peregrinos completar el suicidio que cada domingo, desde hace tres años, intenta acometer.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Uno de esos motivos es Elena Fernández -interpretada por Grazia Hernández- una mujer terriblemente oportuna (o inoportuna, según se mire), que da al traste con gran parte de sus intentos al no comprender por qué Benjamín no desea seguir viviendo. “Es un personaje que termina resultando entrañable y que es bastante más profundo de lo que parece. Creo que, de alguna manera, representa la ignorancia de nuestra sociedad actual, a la gente que simplemente acata la inercia de las normas y pautas, sin llegar a imaginar si quiera que quizá habría que replanteárselas. Para ella, si uno está en este mundo, tiene que vivir”, apunta el director de la pieza.

El tercer vértice del triángulo es el inmigrante El hadji cheikh Mbaye, un africano que tampoco entiende la decisión vital del protagonista, pero por motivos muy distintos: para él lo que carece de razón es la muerte porque la vida sí está llena de sentido. “El choque cultural es muy interesante. Lo que para un filósofo occidental ensimismado son problemas, para él no tienen la más mínima importancia. No sufre de una manera trascendental buscando su lugar en el mundo, simplemente se dedica a disfrutar de él”, apunta Zúñigan.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Precisamente a este personaje da vida el cantante y bailarín africano Asso Mbaye, encargado de las coreografías y la percusión que se interpreta en directo. La puesta en escena se completa con la escenografía de los artistas plásticos Óscar Sánchez y Racso Zechnas, que aportan una cuidada estética al árbol en torno al cual gira el ritual de suicidios-interruptus del protagonista.  Y con un montón de sobrecillos de azúcar (con las lapidarias frases existenciales del filósofo protagonista al dorso) que inundan el escenario.

Una de las canciones que forma parte de este espectáculo, como no podía ser de otro modo, es una versión de ‘Gloomy Sunday’, famoso tema compuesto por el pianista húngaro Rezső Seress en 1933 de la que toma su título. Un tema legendario, versionado por grandes intérpretes como Billy Holliday, pero que no pudo emitirse durante 61 años en la BBC por la su fama como inductor a la melancolía y al suicidio.

La compañía valenciana Theatretk hace caso omiso de la superstición en este montaje, el cuarto que dirige Zúñigan, quien ya estrenó en Sala Russafa su ‘trauma-comedia romántica’ ¿Por qué duele cuando no hay dolor? (2014) y el drama con música de jazz en vivo ‘Alguien va a venir’ (2012), escrito por el dramaturgo noruego Jon Foss. “Me gusta innovar un poco en los géneros, hacer propuestas que no sean comedias o dramas al uso. Pero para mí lo más importante es que, sea con la risa o con la emoción, se hable de temas esenciales para la vida y desde un punto de vista que implique cierta reflexión”, comenta el joven director de escena.

“Creo que hay dos tipos de teatro: el importante, que habla de temas de actualidad y saca a la luz situaciones se deben conocer, y el esencial, que retrata nuestra esencia como seres humanos, las cosas que ahora y siempre nos van afectar. Me gustaría pensar que nuestras propuestas, humildemente, se encuentra ente este último”, confiesa el director de ‘Glommy Sunday’, que estará en cartel durante todo el fin de semana en Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gloomy Sunday. Imagen cortesía de Sala Russafa.