Art Dating ya está en marcha

III Art Dating
Máster Oficial en Producción Artística de la Facultad de Bellas Artes de Valencia
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C/ Sant Ferran, 3. Valencia
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Martes 19, miércoles 20 y jueves 21 de mayo de 2015

Art Dating es un programa docente organizado por el Máster Oficial en Producción Artística de la Facultat de Belles Arts de València, cuya  tercera edición se va a llevar a cabo en el Octubre Centre de Cultura Contemporánea y en el IVAM, Institut Valencià d’Art Modern Centre Julio González, los días 19, 20 y 21 de Mayo de 2015. Art Dating se engloba en el marco de SELECTA 15, un proyecto dirigido por el profesor Pepe Miralles que tiene como objetivo ofrecer una experiencia docente de profesionalización a los estudiantes del Máster.

Cartel anunciador de Art Dating.

Cartel anunciador de Art Dating.

La idea que impulsa Art Dating es propiciar una experiencia directa en la que el alumnado tenga la oportunidad de mostrar su trabajo en condiciones de horizontalidad y cercanía a artistas profesionales, críticos, gestores culturales, profesores y galeristas, situación que resulta poco frecuente para un artista en vías de profesionalización.

Estas son las actividades que se van a realizar.

Encuentros. Están dirigidos a estudiantes del MPA que han solicitado participar en los mismos. Cada día participan 10 estudiantes que podrán conversar con los profesionales sobre su trabajo. De 09: a 14:00 h.

Martes 19 de mayo

Profesionales invitados:

Mariano Poyatos Mora. Escultor y director del laboratorio y espacio de arte Collblanc.

Juan Carlos Meana, (Vitoria 1964) es Profesor Titular del Departamento de Pintura de la Universidad de Vigo en España. Se doctoró en Bellas Artes en el año 1993 en la Universidad del País Vasco, habiendo cursado estudios en la ENSBA de París con Cristian Boltanski. Su actividad se centra en la práctica artística contemporánea, especialmente la escultura y las instalaciones habiendo realizado veinte exposiciones individuales y numerosas colectivas.

Domingo Mestre (United artists from the Museum). Activista visual, escritor y productor cultural. Licenciado en BBAA por la UPV y máster interuniversitario en Gestión Cultural UV/UPV. En la actualidad forma parte de la Asamblea que gestiona el Solar Corona de Valencia y del equipo de organización del festival de arte urbano Intramurs, per l’art a València.

Isabel Puig Mir es licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València. Su certeza en cuanto a la importancia de la educación en los espacios culturales, le lleva a completar su formación con el posgrado Educación artística y gestión de museos, dirigido por los profesores Román de la Calle y Ricard Huerta. Es socia fundadora de AVALEM, la primera asociación valenciana de educadores en museos y patrimonios, de la que es actualmente Presidenta.

Johanna Caplliure. Comisaria, filósofa y crítico de arte. Organizadora de actividades culturales. Licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València UVEG. Licenciada en Filosofía por la Universitat de València UVEG.

Miguel Benlloch y Ángela Molina Climent con participantes de Art Dating2 (2014). Fotografía de Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Miguel Benlloch y Ángela Molina Climent con participantes de Art Dating2 (2014). Fotografía de Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Miércoles 20 de mayo

Profesionales invitados:

Jorge López. Artista visual y director artístico de Galería Punto.

José María Alonso Calero, nacido en 1969 en Málaga, España. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada.

Víctor del Río es doctor en filosofía y profesor de Teoría del Arte en la Universidad de Salamanca, donde integra el equipo del Máster de Estudios Avanzados en Filosofía.

Kay Bear Koss es una artista, escritora y comisaria que ha trabajado con organizaciones comunitarias sin ánimo de lucro y proyectos artísticos en muchos países diferentes a lo largo de los últimos años.

Marisol Salanova es licenciada en Filosofia por la UV, Máster en Producción Artística por la Facultad de Bellas Artes de la UV, comisaria independiente y directora de Micromegas, editorial murciana dedicada a la publicación de ensayo sobre arte contemporáneo.

Javier Martín-Jiménez con Aris Spensas en Art Dating2 (2014). Fotografía de Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Javier Martín-Jiménez con Aris Spensas en Art Dating2 (2014). Fotografía de Enric Mestre. Imagen cortesía de AVVAC.

Jueves 21 de mayo

Profesionales invitados:

Paula Pastor es Licenciada en Historia del Arte y co-directora/fundadora de galeria9, Valencia.

Lorena Amorós Blasco es doctora en Bellas Artes por la UPV (2004). Fue galardonada con el I Premio Tesis Doctoral por el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert de Alicante. Actualmente es profesora en la Facultad de Bellas Artes de Murcia.

Antonio Barroso es artista plástico, comisario de exposiciones y critico de arte, actualmente es Presidente del Festival de las Artes Ciutat Vella Oberta, miembro del consejo asesor de La Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Castellon MARTE, y director artístico de la galería de arte contemporáneo SHIRAS.

Alba Braza (Valencia, España, 1980) es comisaria de exposiciones y trabaja como coordinadora de proyectos culturales y de mediación didáctica en Culturama SL. Es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Valencia, especialista en Museología, Museografía y Conservación de Museos por la Universidad Politécnica de Valencia y egresada en el Máster en Gestión y Análisis del Arte Actual por la Universidad de Barcelona.

Conversaciones: Cuatro estudiantes de nuestro Máster mantendrán una conversación con el profesorado invitado a esta actividad, que pertenece a otras facultades de Bellas Artes del estado español. De 16:00 a 17:30 h.

Martes 19 de mayo

Profesionales invitados:

Juan Carlos Meana, profesor Facultad de Bellas Artes de Vigo

Miércoles 20 de mayo

Profesionales invitados:

José María Alonso Calero, profesor de la Facultad de Bellas Artes de Málaga

Víctor García del Río, profesor Facultad de Bellas Artes de Salamanca

Jueves 21 de mayo

Profesionales invitados:

Lorena Amorós, profesora Facultad de Bellas Artes de Murcia

Mesas Redondas: Art Dating quiere tener una proyección en el contexto social y artístico de la ciudad de Valencia. Estas mesas redondas están abiertas al público en general y se realizan en el IVAM a las 19:00h.

Art Dating (2013). Las Naves. Fotografía de Verónica Francés.

Art Dating (2013). Las Naves. Fotografía de Verónica Francés.

Martes 19 de mayo

Otras prácticas artísticas, otros modos de hacer. Otras economías.

Profesionales invitados:

Domingo Mestre (United artists from the Museum). Activista visual, escritor y productor cultural.

Raúl Abeledo. París (1973). Doctor en Ciencias Económicas (2010) y Máster en Estrategias y Gestión Ambiental (1999).

Llorenç Barber. Músico practicante pionero del Arte Público Sonoro mediante intervenciones y propuestas como Conciertos de Ciudad, De Sol a Sol, Naumáquias, Tauromáquias, etc.

Miércoles 20 de mayo

Dispositivos para la profesionalización del artista.

Profesionales invitados:

Eva Caro. Licenciada en BBAA. Gestora cultural con experiencia en Museos de Etnología, Arte Moderno y Contemporáneo.

Marisol Salanova.

Jorge López

Izaskun Etxebarria, AVVACC, Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló. Asociación destinada a reunir dentro de una forma jurídica común al colectivo de artistas visuales de la Comunidad Valenciana.

Jueves 21

Enseñar sin invisibilizar la diversidad sexual.

Profesionales invitados:

Ricard Huerta es profesor titular de educación artística en la Universitat de València. Director del Instituto Universitario de Creatividad e Innovaciones Educativas.

Tatiana Sentamans es Doctora en Bellas Artes, Profesora de la Facultad de BBAA de Altea, miembro del grupo artístico O.R.G.I.A desde su nacimiento en 2001, y del grupo de investigación FIDEX de la UMH.

Luis Noguerol, es Licenciado en Historia del Arte. Secretario de AVALEM. Coordinador Área de Cultura de FELGTB (2012-2015) y en la actualidad responsable de proyectos culturales en Lambda.

Andrés Latorre López. Licenciado en Historia Contemporánea e Historia del Arte por la Universidad de Valencia.

Marcos Rubio: Voz libre

Entrevista de Eva Caro a Marcos Rubio
Programa ‘La línea del cielo’
Burjassot Ràdio, 93.8 de la FM
Se emite los lunes a las 17.00h y los domingos a las 19.00

En ocasiones observamos la realidad desde un posicionamiento estanco. Pero, compartimos vida y convivimos con gentes mucho más transversales, ricas y apasionadas. Descubrir al otro, aquel con el que podemos compartir afinidades es siempre apasionante. Cuando esos encuentros suceden con personas especialmente inquietas culturalmente suele ser una gozada. Este es precisamente el caso. Marcos podría conversar durante horas sin descanso. Trazaría encuentros entre mundos totalmente inesperados. Sería brillante a la vez que modesto y acabaría dudando de las lógicas que él mismo ha parido. Hay muchos universos culturales, políticos y emocionales en esta conversación. Además de eso hay verdaderas ideas que son como flechas de energía creativa, verdaderas joyas.

-Bueno, la verdad es que no sé por dónde empezar porque seguro que va a ser una conversación amplia.

-De música hablaremos también.

-Sí, precisamente quería empezar por ahí. Esta mañana he estado escuchando el último Podcast de La Línea del cielo. Últimamente, os estoy siguiendo bastante. Lo primero que te quería preguntar es que ese programa tiene una componente musical muy importante. Se nota que controlas y conoces el mundillo musical. Haces el programa con una chica, ¿no?

-Sí, hace el programa conmigo, Belén del Tovar. Normalmente, los guiones del programa los hago yo, menos la introducción y los dos trozos que ella lee. Normalmente, ella suele hacer cosas que a mí me interesan menos porque no sé. Ella está interesada en series de televisión, videojuegos y ese tipo de cosas. A mí me parece muy bien.

-Sobre series creo que el último Podcast que he escuchado hablaba de United States of Tara. ¿no?

-Efectivamente, esas dos partes las hace ella siempre.

 Marcos Rubio y Belén del Tobar. Foto: Juan Pastor

Marcos Rubio y Belén del Tovar. Foto: Juan Pastor

-La música ¿la hacéis conjuntamente?

-No, la elijo yo toda.

-Luego, tienes otro fragmento de reflexión y contextualización ¿no?

-Sí, para que te hagas una idea de cuál es la idea del programa…

Pretender hacer un programa de radio ahora es complicadísimo. Básicamente, la gente joven oye música a través del teléfono móvil y en Youtube. Ese es su acceso. La gente más mayor, en torno a los cuarenta, usa la radio y ahí la oferta es enorme. Todo está segmentadísimo.

Entonces alguien que sólo es “aficionado a”. Alguien que no es periodista musical ni nada. Pero alguien que pretende hacer un programa de radio y que le pueda interesar a gente con la que quizás comparte, el tipo de canciones y demás,…¿Cómo construyes?

Bien, nosotros decidimos que hubiera un relato en cada programa. Hay una especie de historia que engloba las canciones que van saliendo. Porque, en principio, un programa que dura 50 minutos y que tiene tantos “trozos” no tiene sentido. Entre otras cosas porque las novedades no existen.

Es decir, en el mundo de la música no paran de salir novedades y si haces un programa de novedades es un programa vacío. Hoy ha salido un disco, mañana sale otro y el sábado dos más. Y además ha pasado una cosa que yo no pensaba. No me tengo que preocupar por hacer novedades porque se ha fulminado la cronología. Es decir, yo pongo a The Velvet Underground y ya hay una reedición de La Velvet. Y pongo a The Strokes y están en el Primavera Sound porque resulta que yo tengo 46 años y estoy en el sector de público que tiene dinero para ir a festivales. Entonces, si miras los carteles resulta que la gente que ocupa esos carteles tiene mi edad o más porque es la que va a atraer a los que hemos disfrutado con eso. Con lo cual no me voy a tener que preocupar de las novedades porque el mercado me lo va a empaquetar. El mercado me va poniendo reediciones que son muy baratas porque ya las tienen grabadas. ¿Quieres decirme tu a mi, en un país con la mitad de la gente en paro que interés tiene las discográficas en buscar nuevos talentos, con cosas interesantes que contar pensando en los adolescentes?

Marcos Rubio. Foto: Juan Pastor

Marcos Rubio. Foto: Juan Pastor

-Quieres decir que las grandes discográficas se están dedicando al remix a lo bestia…

-Lo hacen todo. Es decir, se graba todo. De hecho, creo que cierto revival que hay con el vinilo convertido en un producto caro, son reediciones. Todo el mundo quiere vender algo de vinilo porque es prestigioso y hay cierto mercado. Sí, hay un boom de reediciones. Lo que pasa es que luego tienes CDs a 4 ó 5 €, pero también a 20, 30 y 40 € porque The Beatles están todo el tiempo reeditándose. Pero sí que es verdad que lo hay, sobre todo, enfocado a grupos que han triunfado desde los años 80 hacia acá. Bueno, hablo del ámbito independiente porque fuera de ahí no lo controlo.

Esto es siempre todo muy ficticio. La gente es como es. Venimos de mundos muy estancos. Eran poco permeables. En el mundo independiente se manejan unos códigos y unos grupos en los que todos nos reconocíamos no se:  Sonic YouthThe SmithsThe Cure, Teenage Funclub, después hay relevos. Todos sabemos de qué estamos hablando y eso lleva a distorsiones porque por ejemplo cuando alguien analiza o lo intenta como pasa con el libro Victor Lenore, Indies, Hipster y Gafapastas -¿Lo has leído?

-Sí, sí, me pareció muy interesante aunque no lo comparto. Pero bueno, me parece bien que haya ese tipo de crítica cultural.

Bueno, por retomar, lo que quería decir es que te pones a hablar de este tipo de cosas y te olvidas que lo más vendido…

Porque a mí me gustan mucho las listas pero es esa especie de esnobismo de saber…

Yo me pongo, por ejemplo, a ver lo mejor del año. Veo que estaba Beck, Saint Vincent…y todo son grupos americanos. Y digo: “¡Ah! ¡que mal está Inglaterra este año!” Porque yo soy muy anglófilo.

Después leo prensa escrita como The Guardian y dicen: “¡Que bien nos ha ido a la industria musical inglesa!”. Entonces, te planteas cómo puede ser esto. Claro, a la industria musical inglesa le ha ido muy bien porque One Direction ha vendido un montón.

Y ves que hay otra liga en la que nosotros no entramos nunca y te pierdes… Tendemos a darnos más importancia de la que tenemos. Así, uno de los problemas que tiene ese libro es partir de la base que hay un género musical que es minoritario y considerarlo hegemónico en la escena. Y la música comercial, aunque sea un poquito, aunque sea para anuncios, sigue teniendo otros héroes, afecta a otro tipo de gente que no esta en esto. Es decir, tú pones la radio española y lo que tú dices que es hegemónico no está. Entonces, ¿dónde ves tú la hegemonía? ¿En tu casa? y ¿Entre tus amigos?

Aunque esto te aporte cierto prestigio cultural, discutible o no, porque supongo que en todas las esferas de relación de la cultura hay unas jerarquías y unos productos culturales que tienen un peso u otro…El que haya jerarquía no nos convierte en fachas a todos. Es decir, aceptas las jerarquías porque hay una clasificación de calidad. Por supuesto, es izquierdoeurocéntrica. Todos compartimos así las cosas porque ordenamos así la realidad, después puede cambiar. Es cierto, lo comentaba en el último programa, hay discos que no tuvieron la repercusión en su momento y ahora son recuperados, otros sin embargo el tiempo les afecta al revés. Eso lo he vivido por ejemplo en conciertos en directo, la novedad. Por ejemplo, toca un grupo como Tindersticks y está llenísimo y dos años después está solo porque dejó de interesar.

Marcos Rubio en el estudio. Foto: Juan Pastor

Marcos Rubio en el estudio. Foto: Juan Pastor

La música es un campo muy importante. Bueno, yo me la tomo muy en serio. Aunque es estúpido, tengo la sensación que como cualquier obra refleja el tiempo que vivimos. En eso soy bastante ambicioso. Es como aquello que decía Marx: “Te pareces más al tiempo que tus padres”. Yo creo que la música es eso. Hay críticos de música que lo entienden así como Simon Reynolds, sin embargo, Greil Marcus, no. Greil Marcus vive la canción y te cuenta la canción y sus códigos. Por ejemplo, en España, Kico Amat contextualiza poco. Él lo describe desde el yo. Escribe muy bien y se puede permitir el lujo de integrarlo con su propia experiencia, de como entrevista el tío y lo hace muy bien. Si yo hiciese eso saldría fatal. Diego Manrique  es más de contar anécdotas para que conozcas a nuestros héroes.

-Y, ¿que opinas de Carlos Pérez de Ziriza?

-Me gusta mucho. Carlos Pérez de Ziriza es uno de los críticos de música que mejor te cuenta un concierto. Además, tiene ese punto de contextualizar.

Claro, cuando tu contextualizas algo, lo sitúas en el tiempo en el que se está produciendo,  lo entiendes mejor. Lo entiendes como algo metamusical. Puedes valorarlo también. Puedes incluso entender la importancia de un disco que en principio no te gusta. Así, por ejemplo, puedes apreciar la importancia de Prince para entender los años ochenta desde su lucha en contra de los recortes sexuales y gente que desde los bordes intenta abrir por otros lados. Carlos Pérez de Ziriza tiene un libro donde analiza las tendencias musicales en la primera década del siglo XX. Me parece muy interesante porque intenta contextualizar las cosas. Así, se les da importancia de obra cultural.

-Tu programa de radio está organizado en torno a la música y una serie de reflexiones de actualidad. ¿Es esa tu manera de contextualizar?

-Sí, la idea era mezclar nuevo y viejo porque, sobre todo, lo hacemos porque nos gusta. La idea es “sacar a pasear” canciones que nos gustan para compartirlas con la gente. Creo que es un poco la necesidad que tienes de enseñar lo bien que están ciertas canciones y desear que sean apreciadas por más gente. No pretendemos impresionar a nadie. Eso seria absurdo en tiempos de Wikipedia y de Youtube.

-¡Iríamos todos de sabiondos pedantes!…

-Claro, al contrario es: “Me gusta esto y me gustaría compartirlo contigo…”

Después tenemos una mirada muy modesta. Me da igual lo que la gente decida que es. Yo prefiero compartir. A veces acertamos con lo que se supone que tiene que gustar y otras veces no. En fin, es problema nuestro o de los que deciden cuales son los cánones y cuales no.

Yo, por ejemplo, con respecto a España tengo un serio problema. Hago un programa de música y no entiendo los criterios en torno a los que se organiza a los grupos españoles. Creo que lo que ahora estructura son los festivales. Los que se gastan el dinero saben lo que la gente quiere ver porque para eso lo ponen en letras grandes para atraerte. No acabo de entender porque esos grupos están ahí y otros que me gustan no están. No lo entiendo. Cuando son grupos que tienen melodía. Son fáciles de escuchar. ¿Por qué no están.

Sin embargo hay otros como SupersubmarinaLori Meyers, da la sensación de que siempre están los mismos…

-Igual es más los intereses de intermediarios, managers, etc…

-¡Claro! Pero como no lo sé puedo especular y pensar que hay grupos con mejores agencias de contratación pero también las tienen el resto de gente.

Bueno, creo que ha quedado un poco claro que es lo que pretendemos. Hay una canción de Los Smiths, Panic,  en la que Morrissey canta: cuelga al Dj porque la música que pone no cuenta nada de nuestras vidas, por eso nosotros…., bueno eso lo quiso hacer Belén, arrancamos con la noticia de la semana. Es decir, esto es un programa de radio para gente normal que vive en la Tierra. Siempre intentamos, en la medida de lo posible, cierta conexión con las cosas que pasan, que ocurren. Dar nuestra visión de las cosas porque, claro, es como darle “peso” a las cosas. Las cosas dejaron de tener peso. Es todo inmaterial, no existe, durante una hora intentamos que exista. Esto existe y esto explica esto o si no lo explica intentamos decir lo que este libro o este acontecimiento o esta exposición nos ha provocado. Después ponemos la canción.

Belén del Tobar. Foto: Juan Pastor

Belén del Tobar. Foto: Juan Pastor

-Bueno teniendo en cuenta ese ejercicio de contextualización que planteáis ahora mismo yo tendría dos vertientes diferentes por donde continuar o seguir esta conversación pero seguro que tú eres capaz de hacerlo. Tú has leído el libro de Victor Lenore, Indies, Hipster y Gafapastas. Un libro que ha sido muy comentado estos últimos meses en redes sociales y prensa escrita. Frente a la crítica y comentarios construidos es cierto que había algo que no me gustaba. Me explico. Aquello que no me gustaba, por un lado, era la construcción de un nuevo marchamo categorizado, de una nueva tribu urbana que convivía entre muchas otras. Ha generado mal rollo en torno a ellos cuando finalmente tan solo puede ser una cuestión de grado. Recuerdo una intervención pública de Jose Luis de Vicente en el 13 Forum d’Indigestió en Barcelona precisamente en torno a este tema.

Pero por otro lado, hay algo en lo que sí parece acertar el libro. En lo que quizás acierta es en esa nueva forma de capitalismo que se orienta hacia la mercantilización de la oferta cultural exquisita. En el aviso sobre la constitución de un nuevo segmento de comercialización y de organización de lo simbólico y cultural porque responde y está orientada a la generación en torno a los treinta años. Ese nuevo segmento es gran consumidor y tiene aspectos fetichistas. Parece que esté constituyendo un campo cultural en ocasiones muy cercano a las industrias culturales. Esto a mí me preocupa. ¿qué opinas de esto?

Creo que el tema era muy interesante pero estaba mal resuelto. Me explico. Él categoriza a los tres grupos: Indies, Hipsters y Gafapastas. Pero de los tres; lo digo porque tengamos precaución, el peor son los indies. Es decir, son las personas como yo de unos cuarenta y pico nos formamos en un mundo con  información escasa. Nos costó un poco más enterarnos de todo eso y tenemos ese deje de “yo sé más que tú”. De los tres grupos, nos sitúa entre los peores.

-¡Ah! Tú, ¿eres indie?

Sí, en palabras del autor porque cuadro más con su forma de categorizar y con el tipo de cosas que podemos defender.

Tienes razón en lo que dices. Pero, el problema del libro es que yo creo que “trafica”. Es decir, prevarica con la información porque si tú vas a hacer un ensayo y tienes las conclusiones ya.

-No hagas un ensayo…

-Claro. El problema de eso es que él utiliza cosas que son ciertas pero desecha todo lo que le viene mal. Yo creo que lo hace porque le faltan lecturas no porque tenga mala intención. Porque él hace una genealogía de frivolidades y yo puedo darte una genealogía de personas o grupos con un compromiso máximo. Por ejemplo, en los años ochenta, está Billy Bragg y hay gente con los mineros tocando. Después dentro del mundo de la mujer, porque el mundo del pop era muy machista, hay desde Sarah Records donde no hay portadas sexistas, o las Riots Grrrls en EU. Después Manic Street Preachers, que pueden ser decorativos o no pero tienen un discurso de crítica capitalista. Desde luego hay un montón de gente que se la ha jugado. Montones de gente, sin parar, han utilizado el altavoz que tienen, unos de otros. En el caso del libro, como eso no te cuadra, lo apartas y lo ocultas.  Después, hay una mezcla entre local y global. Hablo de la Cultura de la Transición pero hablo de Diplo, un Dj que expolia al Tercer Mundo…

Claro, las industrias y el capitalismo lo convierte todo en dinero pero ya lo contaba Loquillo cuando decía: “No bailes Rock and Roll en el Corte Inglés o acabarán doliéndote los pies”

El capitalismo tiene la virtud de venderlo todo pero vende tu libro también. Capitán Swing es una editorial situada a la izquierda. Una editorial que juega a todo y hace bien. El hecho de que haga publicidad y promoción, ¿pierde por ello el alma el producto? No, es hipercapitalismo donde todo se vende y todo se expone.

Foto: Juan Pastor

Foto: Juan Pastor

Hay una lectura ideológica más profunda con la que yo choco frontalmente. Me explico. Creo que dentro de la izquierda hay varias maneras, más en los tiempos que corren, de entender lo que una política de izquierdas tiene que ser. Gente que ha apostado por superar la degradación de la socialdemocracia con movimientos muy horizontales. Es aquello de Toni Negri; el público será tratado de manera horizontal y colaboraremos todos y seremos asamblearios y nos acercaremos al Tercer Mundo de buen rollo,…

Eso es una tesis que tiene la validez que tiene, probablemente mucha, pero yo creo que los modelos políticos son recuperables si se hacen bien. Por ejemplo, como entiendo que no vamos a una sociedad igualitaria sino a una en la que espero que el capitalismo muestre cierto rostro humano, se debe favorecer que las clases más desfavorecidas tengan toda las herramientas para prosperar. Pero sí creo en una meritocracia. Lo que quiero es que todas las personas tengan oportunidades para mejorar socialmente y en eso facilitar el libre acceso a la educación  y a la cultura es fundamental.

Si volvemos al tema de la música yo creo que si aprendes más, disfrutas más. Creo que sí hay Apolipticos e Integrados pero también sé que si yo estudio puedo disfrutar de un poema. Ya sé que es elitista pero creo también que hace falta un aprendizaje. La sociedad debe procurar que las clases más bajas tengan ese acercamiento a la cultura y esa formación pero no decretar que las jerarquías y los criterios no existen o entender que eso es de derechas. Y todo porque perteneces a un movimiento que en los últimos tres años ha decidido que la asamblea era lo importante. Aunque ahora han descubierto que si los caminos se estrechan no caben. Claro, en el embudo no cabe toda la asamblea sino que cabemos los que somos. Cosa que yo no critico. Lo que ocurre es que me gustaría que fuésemos más respetuosos con ideas distintas.

Ahora sé que estamos en el juego de imponer la hegemonía y el discurso en la educación con los tiempos que corren. Lamentablemente, ahora, hay gente que está con otra cosa y luchando de otra forma. Cuando tú te has puesto en huelga, cuando has estado tú solo haciendo la huelga y has puesto en riesgo tu puesto de trabajo. Cada uno ha puesto en riesgo lo que ha podido y ha querido. Y, ahora, venís vosotros diciendo que o no supimos abrirnos o no supimos adaptarnos a la sociedad…Pues, llevad cuidado porque tenéis la oportunidad de demostrarlo.

Yo espero que las cosas salgan bien pero hay que ser respetuosos. Creo, en fin, que comete un error la gente que piensa que inventa la mayonesa todas las veces porque descubrirá que está todo inventado. Vamos, esto se parece a como se construye el Partido Verde, mucho, vamos, primos hermanos. Y las contradicciones también, porque puede ser que alguno termine mandando tropas a un país en guerra…

Además, el capitalismo está en todos los sitios. Está en las emociones. Hemos privatizado hasta la manera de morirnos, de sufrir, de amar y de pensar. Entonces,  ¿Cómo pretendemos que no este presente en la música? Cualquier cosa que seduzca, y el capitalismo es absolutamente emocional, va a estar presente. Pero, ¡si hemos convertido San Valentín en la compra del diamante! Ya no hay emoción. ¿Cómo no va a haber en un festival publicidad?

No hay tampoco que olvidar que el arte tiene magia, tiene duende. Hay gente que lo tiene. The Smiths, rompen el grupo cuando tienen veinticuatro años y consiguen antes darle la vuelta a la historia de la música en Inglaterra. ¡Eran niños! ¿Cómo lo han conseguido?

Hay gente que tiene magia y duende. Eso no se puede olvidar. En fin, son un montón de elementos que entran en consideración y tú -hablando de Lenore- en 120 páginas te olvidas de todas estas consideraciones que son fundamentales.

Es un tema muy interesante. Ver como el capitalismo convierte cualquier cosa en dinero. Eso irrita porque está presente incluso en los sueños.

-Sí, incluso en los intercambios cuando aplicamos una lógica de interés. Cuando pensamos que para conseguir un objetivo calculamos por qué otros cuatro lugares o personas tenemos que pasar para conseguirlo…

-Sí, en ese sentido, como la música es emocional y la publicidad busca las emociones porque se adhiere más, la música está presente en todos los festivales. Los festivales están repletos de marcas.

-Y, ¿qué está pasando en ese sentido aquí? Quiero decir, entre la música, las emociones, el contexto,…

-Yo creo que el agua busca su sitio. Hay muy buenos grupos pero hay muy poco público.

-¿Por una cuestión económica?

-Yo creo que está la información lo que no está son los cables de conexión.

Soy profesor de adolescentes y sé lo que ellos escuchan. Soy profesor en Burjassot, una ciudad-dormitorio. Ellos están en otra cosa completamente distinta. Están bailando salsa,merenguereggaeton y canciones a veces muy, muy machistas. A algunos les gusta el heavy y a otros este tipo de música independiente ¿Cómo conectas tú con la cantidad de grupos valencianos estupendos que hay ahora? ¿Cómo Senior o Litoral llegan a conectar con estos adolescentes? Es muy complicado porque, claro, todo está en Internet. Pero, ¿como llegan estos adolescentes a teclear en eso?

Lo que Marcos Rubio ve cuando da clase: La Línea del cielo. Foto: Juan Pastor

Lo que Marcos Rubio ve cuando da clase: La Línea del cielo. Foto: Juan Pastor

Después el aumento del IVA ha hecho que los conciertos sean muy caros. ¿Cómo podemos conseguir hacer un negocio y darnos gusto? Porque hay que reconocer que la mayoría de la gente que está en el mundo de la música está porque le gusta. Está con grupos que le gustan con los que muchas veces pierde dinero. Hablo también de los managers independientes.

Los festivales te permiten apoyo institucional, en su momento dinero, ahora espacios, publicidad y marcas. Así, ya son distintos ingresos que te permiten que se convierta en negocio. Los grupos de aquí incluso pagan por tocar. Hemos pasado de cobrar, a tocar gratis, a pagar por tocar. Nosotros, por ejemplo, tenemos un grupo y si fuéramos a una sala lo primero que te preguntarín es cuánto vas a traer porque ellos no pueden tampoco perder.

Estamos en algo más allá, un salto más. Ya no es “toco gratis” sino que pago para que me escuches. Por eso cuando alguien te propone, a mí porque estuve en MONO, hacer alguna colaboración yo siempre digo: “Sí es gratis, sí. Ahora bien si me toca pagar pues, no”

Mis tarifas para colaborar son sencillas. Si tú me mandas un trabajo yo lo cobro. A veces he trabajado en textos para una exposiciones, los cobro. Si tú quieres contar conmigo y me apetece, te lo hago gratis. Lo que creo que no voy a hacer ya es pagar. ¡Que lo hicimos! En MONO pagamos la revista.

-¿Tú estuviste desde los inicios de la revista MONO?

-Sí, fueron cinco años muy guais. Hicimos ocho números. Conocimos a mucha gente publicando. Había gente de diferentes campos que controlaba mucho. Estaba Álvaro de los Ángeles, Mira Bernabeu, Chema López,…

Entrevistamos a gente muy interesante como Antoni Muntadas. Yo me tiré dos semanas transcribiendo esa entrevista. Pienso que casi me lo cargo ¡Que pesado transcribirlo!

Conocimos a mucha gente muy interesante. También a Domingo Mestre…Toda la gente del entorno, como Xavier ArenósDaniel G. Andujar,…Nos permitió conocer a gente muy interesante y sus trabajos. Luego cada uno ha hecho con esa experiencia lo que ha querido.

-Precisamente, una persona como tú que ha hecho textos para exposiciones, publicado revistas de análisis cultural, realizado un programa de radio, se ha mantenido en la línea y la opción personal de ser un ciudadano informado, curioso, pero en ningún momento parece que lo hayas hecho por una razón instrumental ¿no?

-Cuando empecé a escuchar música en los 80 y oíamos a Jorge Albi. Grababamos cintas porque los discos eran de importación; valían unas 2.500 ptas y eran inabordables. No tenía dinero. Entonces había una escena pequeñísima. Todo el mundo quería montar grupos pero a mí nunca me ha interesado. Lo que quería era escribir sobre música. No he tenido interés en utilizar ese trabajo “para”.

Hay un momento cuando estoy en MONO en el que podía entrar a los conciertos gratis. Después, trabajo, me lo puedo permitir y me pago la entrada. Porque así voy cuando quiero. Si uno trabaja de eso, en promocionar el grupo, debería entrar gratis porque está realizando un trabajo. Yo, intento ser honesto con esto. Prefiero disfrutar e ir cuando me dé la gana. Pago la entrada y ya está.

Cuando me han ofrecido un par de textos y me ha parecido interesante lo he hecho. Por ejemplo, para SiC en el MUVIM hice dos textos uno sobre la ciudad y las ciencias sociales y otro sobre música. He escrito para un festival en Castellón, para Mira Bernabeu…

Esto, ¡Me parece fantástico! Si te pagan por hacerlo me parece alucinante. La sensación de entregar un folio y que te paguen es genial. Pero poco más. Yo creo que hay gente muy preparada y espero que esté en los sitios que tocan.

-Ya, pero a mí me interesaba resaltar el hecho que hay posiciones medias. Es cierto, que hay gente que quiere o se propone ocupar un lugar y se prepara para ello. Luego le toca o no porque es una lotería. Pero, por ejemplo, Senior en una conversación mantenida con él decía que: “I en eixa època prenc consciència que jo no sóc un professor que faça cançons sinó que sóc un escriptor de cançons que es guanya la vida fent de professor que és diferent.

En cierto sentido, él decía que lo quería todo; la vida familiar y la música. De hecho, si para ello tenía que renunciar a la “vida en la carretera” y a esas visiones de conciertos y a posibles éxitos, prefería que no. Ese tipo de visiones y de proyecciones personales que son inclusivas y periféricas pueden aportar mucho más ¿no?.

-Ya te entiendo. Yo, en ese sentido, lo tengo claro y lo he resuelto. Como doy por hecho que la vida nos va a terminar de derrotar lo que intento es entenderla. La batalla está perdida. Yo intento entender lo que ocurre.

También creo que, como soy un poco nervioso, mi felicidad va a estar en hacer cosas. No necesariamente para otra gente. Por ejemplo, me gusta mucho grabar CDs. A veces son para gente y en otras ocasiones los guardo en mi estantería. Tengo esos dos planos. Creo que es una posición muy sólida, a veces, poco comprometida. Hay veces que podría hacer más pero tengo poco tiempo, hago cosas para mí…

-O quizás tus compromisos los tienes en otras esferas. Yo me encuentro, por mi trabajo, con gente que da el cien por cien para el arte. A veces, pienso: ¡Esto es enfermizo!

-Yo eso no lo tengo resuelto. Nunca he querido ser un crítico de música. Yo me siento profesor de ciencias sociales. Eso es lo que me gusta y la música se incorpora a eso. Es una afición, es un hobby. Me gusta la gente que a la música le da la importancia que tiene. Disfruto mucho como disfruto leyendo política. Leo continuamente de música y política. De hecho, voy a tener que leer alguna novela porque ¡me voy a quedar tonto! Tengo esas dos esferas y si además se cruzan, babeo.

Y luego ¡estamos viviendo unos tiempos tan interesantes!

-Precisamente, ¿que nos sale como banda sonora de estos tiempos?

-Estoy confuso porque para un discurso…En Grecia sonó Patti Smith, The Clash y sonó Blur que es de mi entorno. Sonó creo TV and Coffee. Por tanto, no sé hay referencias inmediatas. En España, son de momento las músicas de la Transición que yo no comparto. Esto es un tema personal mío. No me interesa. Volver a oir La Estaca es como: Buuuuufff!

Igual me dejo llevar por mi gusto personal pero si hubiera alguien que pudiera concretar el espíritu de este momento probablemente apostaría por León BenaventeEs un grupo que suma belleza, poesía y que es capaz de describir los problemas de estos tiempos tristes sin ser esquemáticos y sin recurrir  al mitín.

Como decía, en ese disco de León Benavente hay una vocación poética en las letras. Al mismo tiempo, recogen la rabia y la esperanza de estos tiempos. Me gustan mucho. Me parece que son un grupo de reenganche generacional. Pueden ser como Los Planetas o Golpes Bajos tienen la virtud de sintetizar los tiempos que corren, te gusten o no. Puedes entender oyendo la letra lo que ha pasado en estos últimos años. Ocurre también con canciones de Nacho Vegas, Ornamento y Delito,  Triangulo de Amor Bizarro y otros.

Marcos Rubio. Foto: Juan Pastor

-Cambiemos de tercio, como he estado escuchando tus últimos Podcast, hay un tema de actualidad que nos sorprendió hace bien poco: Helga Smith. Esto te lo comento porque llevo tiempo pensando en otras formas de conceptualizar la vida cultural, frente a la visión jerárquica. Estamos en una ciudad que se autodefine como muy musical. Tenemos una ópera, con una forma de gestión y concepción muy jerárquica, importada y desarraigada. Hay algo que no funciona. Frente a esto me parece más interesante defender, para luchar contra el desmoronamiento total, la recuperación de un ecosistema.

-Yo creo que hay gente en Valencia, incluso desde la esfera privada que le pone voluntad. Hay varias salas que funcionan y hay grupos como no hemos tenido nunca, con una escena valenciana amplia. Hay gente como Tortel, Senior que hablabas antes, Polonio ahora. Yo controlo menos eso pero también sé que hay cosas muy interesantes y hay espacios para tocar.

Lo que pasa es que tienen problemas para salir. Valencia es un planeta él solo. Todo pasa en Valencia pero no tiene proyección hacia afuera. Hacia el norte, los grupos valencianos tienen la suerte de tener a Catalunya Ràdio que genera cierto impulso. Aquí están huérfanos.

Fíjate, en Cataluña han sido listos. En los 80 se equivocaron segmentando con el concepto de Rock Català. Ahora no pasa,  tienes a grupos que cantan en catalán como podrían cantar en otro idioma. Hay grupos como Mishima que me encantan o Renaldo y Clara o a Senior. Yo soy castellano parlante pero escucho por ejemplo a Senior y creo que tiene una música increíble, tiene canciones muy chulas. Está bien per se no por medio de. Aunque está muy bien defender tu identidad. Pero, realmente, ¿quién está defendiendo el ecosistema? ¿quién lo exporta a las otras provincias? Porque, claro, ¡alguien un día descubrirá que hay tres provincias!

Claro, creo que sí puede haber un ecosistema pero ¿defender un ecosistema con un IVA al 21%? No hay un medio de comunicación que promocione eso, o varios. Tampoco hay medios escritos. Internet está pero ¡hay tanto!

-Y la prensa escrita, la de papel, las grandes cabeceras ¿qué opinas?

-Es que,  en muchas ocasiones,   pagan muy poco y algunas publicaciones ni pagan. No pagan a los críticos de música o al menos reflejan muy poco interés. Si yo me tuviera que informar por El País habría concluido que la Comunidad Valenciana no existe. A lo mejor, es verdad. Ya no existe y no nos hemos enterado. Si El País ha decidido que solo merecemos una página pues hemos adelgazado tanto que ya no existimos.

Es decir, no hay medios de producción. Solo hay gente valiente que monta conciertos. Creo que ha faltado el apoyo institucional , sobre todo, de los medios públicos. Piensa que el mundo de la música es uno de los mundos más fulminados por la globalización. Además, es uno de los mundos en los que hay menos materialización. No es un “mundo líquido” ya. Es, directamente, ¡gaseoso!. Son “unos” y “ceros”; bits de información. Y, además, tú compites contra el mundo. ¿Cómo consigues llamar la atención? Yo entiendo que es muy complicado.

-Recuerdo que hablamos el otro día de una persona nodal en el campo de la música aquí, Julio Bustamante. Me gustaría que comentaras algo porque he podido contrastar con otras personas ligadas al mundo de la música que hablan en los mismos términos que tú.

-Yo he llegado a Julio Bustamante de una manera naif. Al no ser de Valencia y no tener yo un interés especial en su momento en la escena valenciana de los 70. Descubro a Julio Bustamante por canciones que me gustan, sin conocer al personaje. Tiene algo luminoso. Poco a poco me he hecho con tres o cuatro discos de la última época antes de descubrir Cambrers

-¡Acaba de sacar uno!

-Sí, En el nombre del gato y ¡me encanta!

Me gusta porque hace un pop inteligente, un poquito canalla, luminoso y con canciones muy chulas. Tiene magia. Creo que es una persona importantísima en el mundo de la música de la Comunidad Valenciana. No lo conozco personalmente pero le he visto dos o tres veces en concierto. Estaba rodeado de los que fueron Tortel. Es un señor que se lleva muy bien con la gente joven y eso habla muy bien de él. Las canciones son muy contemporáneas. ¡A mí me llega! Creo que es un lujo que tengamos a un personaje así…

-Muy desconocido ¿no?

-Sí, porque vive en los bordes. Lo vi hace unas semans tocar en el Pub La Edad de Oro. Es un disfrute y el tipo es muy serio con su trabajo. Es como un artesano.

Probablemente si tuviésemos todo el entramado que hace importantes las cosas como hemos comentado: televisión de calidad, periódicos, etc. Pero ¿tu has visto como trata la prensa regional a la cultura?

-Es horrible, por ejemplo El Levante hace mucho que perdió el norte.

-¡No existe ni sección de cultura en Internet!

-Ya, últimamente están con la sección Cultura y Espectáculos.

-¿Sabes lo que pasa? Que los que todavía seguimos comprando el periódico esperamos algo más. Uno espera que no solo te refleje a ti como lector sino que, además, te estructure una realidad tan difícil pero, ¡no existe la cultura!

-Bueno, al final con alguien tendría que hablar yo de este tema…La prensa está describiendo una realidad que ya no es compartida. Están día tras día construyendo un teatrillo de marionetas pero, además, ¡flojo! Es papel mojado directamente. Ni siquiera los universos simbólicos son creíbles. No me reflejan a mí, ni a otra gente. No sé a quien reflejan. No sé que realidad quieren constituir o, más grave todavía, ¿cuál es la realidad que están sosteniendo? o ¿creen que sostienen?

-Sí, yo estoy de acuerdo con eso. Yo no sé como funciona el tema. Lo que sí sé es que no se está primando la calidad. La calidad hay que pagarla. Hay veces que las crónicas no son lo que deberían ser. No sé si es que al que va no le pagan o que lo hacen pero les da lo mismo enviarlo a los toros, a un concierto que a una presentación política.

Y, acercándonos al mundo del arte, cuando los columnistas opinan de educación, música o arte es vergonzoso…Por ejemplo, en el reciente affaire Miquel Navarro, yo leía crónicas que no se ajustan pero cuando, además, no ha ocurrido eso…Es decir, tú puedes contar lo que ha pasado y dar después tu opinión. En fin, aunque sea un periódico con una línea editorial contraria a tus ideas. Pero cuando cuentas algo que no ha pasado y además mezclas información con opinión…(Risas)

-Pero, es que están ¡desconectados!

-Claro, pero en el mundo de la escena musical por ejemplo, los músicos hacen lo que pueden. Hacen los videos, las páginas Web, los carteles e incluso intentan ir gratis a tocar donde sea con tal que alguien les escuche. Pero ¿cómo generar una escena?. Una escena se ha creado siempre en torno a medios de comunicación potentes.

-Precisamente, esto me lleva a hablar de Canal 9. Yo que soy de escuchar mucha radio porque me permite estar haciendo muchas otras cosas, sinceramente, no escuchaba Canal 9. Lo lamento, no era un producto ni tan siquiera bueno.

-Claro, lo que se hecha en falta es “lo que se podría hacer con esa herramienta”. No se hecha en falta el uso de esa misma herramienta. Este uso fue, en fin, ni sabemos el nivel de audiencia que tendrían. No lo sé.

-En cualquier caso, estarían infladas las cifras como el público en el IVAM.

-Claro, ese es otra, si en el IVAM empiezan a agitar trayendo simplemente a gente interesante que hace cosas interesantes y permitir que la gente se encuentre y pueda compartir ideas. Mira que es poco pero con solo hacer eso al menos tú y yo nos podremos encontrar, aprenderemos, discutiremos y disfrutaremos. Será un espacio vivo.

Marcos Rubio. Foto: Juan Pastor

Marcos Rubio. Foto: Juan Pastor

Eva Caro

Alimentaciones culturales

Líneas Inesperadas
Alimentaciones culturales

Atender a nuestros actos cotidianos permite una comprensión así como una lectura personal y social muy interesante.
Vivimos una época de mutaciones y cambios. Hemos pasado ya la Navidad, ese momento de encuentros familiares en torno a la comida, la familia y los amigos.
Observar aquello de lo que se alimenta una persona permite saber a que aspectos de su vida presta atención. Nuestras formas de alimentación son productos culturales. Éstas formas son privadas o socializadas, pero constituyen siempre un acto que habla de nuestro “estar en el mundo”; una declaración de intenciones.

Vivimos, como decía, hondas mutaciones. En esos momentos, muchos son los que discurren por grandes ideas, grandes construcciones y estructuras pero quizás llegue el momento cercano de una autocrítica necesaria y urgente. Aquella que observa y actúa en lo pequeño, lo cotidiano y los ciclos largos de cambio.
Esta conversación está hecha, en dos lenguas comunes compartidas por voces femeninas. He respetado esta forma de comunicación como respeto otras semillas culturales y otras formas de alimentarse.

Menu por La Cuina Furtiva

Menu por La Cuina Furtiva

- Com naix la Cuina Furtiva?

Cadascuna ve d’un lloc diferent, encara que tots llocs estan connectats per la relació en l’àmbit cultural. Una ve del món de la música i les altres dues de les arts escèniques. Aparentment, no estàvem relacionades en el món de la cuina però finalment començarem una experiència de cuina domèstica relacionada en amics, coneguts i experiències properes i prou controlades, i va créixer incorporant a poc a poc més persones. És un procés total de tres anys.

- I ha sigut un procés natural, no? És a dir, no hi ha hagut que forçar res?

No, ha sigut totalment natural i també creativament natural. No respon a un pla absolutament definit. Moltes vegades naix entre nexes, sinergies o la possibilitat de col·laboracions que van col·locant el camí cap a un costat o cap a un altre i d’una manera prou espontània. I després si que n’hi ha l’aposta per un projecte del qual podem viure i en el que puguem treballar en el sentit de xicoteta empresa, desenvolupant eines de treball. Tenim la part del càtering i les comandes i després la part de produccions pròpies. Però mai està pagat el temps de procés.

Yo creo que el proyecto se vive desde el proceso. De repente aparece alguien y nos hace cambiar. Trabajamos siempre desde la idea del “site specific”, entonces si tú quieres trabajar con nosotras eso también nos va a ampliar una vía de conocimiento y de búsqueda.

- O sea, básicamente la Cuina Furtiva se ha movido en circuitos de cercanía, que habéis ido conociendo y expandiendo. Así, una cosa os ha llevado a otra, pero siempre en el terreno de lo pequeño, de lo doméstico…

Sí, del boca a boca. Es una red que se extiende porque alguien te lo ha contado. Es un crecimiento pequeño pero imparable.

Però açò és València. A Catalunya ens busquen des de contextes culturals i molts transversals: festivals, jornades,… Però, en València no n’hi ha d’això. Per exemple, en Barcelona vàrem treballar a l’Espai Erre, de la Companyia Erre que Erre Dansa,. Amb ells vàrem treballar durant el mes de novembre, durant la programació “Dijous exquisits”. Aquesta programació posa en contacte una peça escènica i un mateix cuiner. Varem compartir programació amb aquesta companyia que representava la peça “Hoogerman” basada en les animacions de l’artista holandés Han Hoogerbrugge i aleshores va ser una animació digital del “cos menjable”. Després vam estar en CultSurfing, una xarxa de projectes culturals singulars. Estiguérem en la Primera Edició parlant de la Cuina Furtiva. Ens citaren a la Segona Edició però nosaltres varem anar no per a parlar sinó per a cuinar. Ja no volíem parlar més sinó actuar. I aleshores vam fer el sopar, treballant sobre l’aliment i la manera de menjar i les relacions de les persones en el menjar.

CultSurfing por La Cuina Furtiva

CultSurfing por La Cuina Furtiva

- Per a la gent que no coneix la Cuina Furtiva, que és?

Tenemos varias líneas de trabajo, por lo que puede surgir de diferentes maneras.

Una forma es que tu recibes un e-mail o una convocatoria de una cena. Estos emails funcionan con un estímulo (un vídeo, un texto o una imagen) acompañado de título e información. Si crees que te motiva, te apuntas y vas conociendo más información con una fecha, una hora y un lugar de encuentro. Nunca sabes con quién vas a cenar. Sabes que vas a encontrarte con gente con la que igual no cenarías normalmente.

Otra línea es que de repente vamos a trabajar con un barrio para construir puntos en común o para hacer una comida popular en una asociación alimentaria.

Otra vía sería, por ejemplo, en el caso de CultSurfing, una cena que no sea solo sentarnos todos y ya está sino que haya estímulos relacionales.

Nos puedes llamar y nosotras vemos que podemos hacer.

La Cuina Furtiva es un proceso permeable. Ahora es esto, pero al igual dentro de un año las líneas son otras. Hay que entenderlo como un proceso abierto aunque la comida siempre estará presente.

En general, la veritat és que tradicionalment els aliments s’han tractat com un objecte de consum, una necessitat fisiològica o com un motiu de plaer. Nosaltres ajuntem eixes tres coses i li donen altra dimensió més a prop de la sociologia i l’antropologia i l’ampliem a considerar-lo com a cultura.

L’aliment és cultura, i això vol dir que explica la identitat humana. Bàsicament, en el fons de la història, és una qüestió de com ens relacionem en el menjar. I això pot crear vincles afectius, polítics, intel·lectuals, sensorials o de moltes altres maneres.

És un plantejament concret però des del punt de vista intel·lectual és molt divers perquè té moltes aplicacions. El que fem és que entre les produccions que nosaltres proposem i les comandes que ens arriben, treballar sempre des d’eixe punt de vista. Està relacionat en el que déiem abans del “site specific”, nosaltres no treballem en una cuina per a altres. És prou més complex.

CultSurfing por La Cuina Furtiva

CultSurfing por La Cuina Furtiva

- I com introduïu una part escènica en un menú Boca en Boca?

Nosaltres no fem cap presentació, no som actrius, no tenim una veu estupenda…

En principi, la clau era que nosaltres construïm un context i el deixem aquí amb els comensals. Considerem que d’eixe context es reben senyals informatives.

Los comensales son los actores. Nosotras meneamos los hilos pero no estamos nunca presentes y por ello el anonimato.

- ¿Y cómo lo llevan los comensales?

Estupendo, se olvidan de nosotras en nada. Además, es un espacio de libertad.

Al principi n’hi ha sorpresa. Les relacions s’estableixen dins la taula i el que passa fora de taula no ho sapiem.

Bueno, sí, al segundo vino. (Risas)

- I sobre l’anonimat i la cosa furtiva?

Respecto al anonimato, pues se va perdiendo con el uso.

De tota manera, per un costat és necessari paralar de la legalitat del projecte. Ara comencem a estar un poc buscant la forma de fer-ho legal.

Per altra banda, voldríem posar en marxa un mecanisme de la cuina més enllà de la televisió i tots aquests programes que ens ofereixen de “Master chefs”. Eixa casta i grup de persones tan mediàtiques que tenen sobre el seu cos tota la responsabilitat de la creativitat.

Allò nostre és més privat, més callat, més sensible, en l’olla tapada, “dins de”.

La Cuina Furtiva. Foto: Patricia García Carbonell

La Cuina Furtiva. Foto: Patricia García Carbonell

- Si anem a l’espai públic… Què penseu sobre el que està fent-se en la ciutat sobre les arts escèniques en relació al vostre treball?

Yo creo que no vivimos el proyecto anclado a lo teatral. Pero, bueno, acabamos de presentar un propuesta a Cabanyal Íntim. Pero no presentaríamos una propuesta a  en otro proyecto, ¿Sabes? Cada una de nosotras por su propio punto de vista.

- Lo hacéis más como proyecto cultural que como una forma de distribución, ¿No? Pero no por ello deja de estar incluído en un mapa general…

Jo pense que no hem trobat un model. No necessitem obrir un forat o ubicar-nos en aquest o aquell, sinó tindre la possibilitat de treballar amb qui tinguem afinitats.

Pense que la nostra manera de viure el projecte de la Cuina Furtiva s’ha basat molt en afinitats. Per això, sembla un projecte en un context teatral, com Cabanyal Intim, però tenim vincles en les persones que porten el projecte, des de molts punts de vista: intel·lectuals i afectius.

A vegades pense que hem estat molt còmodes perquè hem pogut situar-nos on volíem dins del mapa. Nosaltres no portem titelles i podem treballar amb la tranquil·litat de no pertànyer a res paregut en el mapa cultural de la ciutat. A més, estem menejant-nos en contra de com s’ha menejat habitualment eixe mercat.

Yo es que, en realidad, creo que no estamos haciendo arte escénico. Los circuitos escénicos nos dan igual y tampoco estamos montando un restaurante. Estamos en el camino del medio y lo que buscamos es la cercanía. Si nos arrimamos a contextos son aquellos que promueven la cercanía y por eso  estamos con Cabanyal Intim.

También el hecho de encontrar algo más allá del museo o el teatro,…Lo que a lo mejor no gusta a algunas personas y otras no. Sin embargo, las personas que en esos espacios institucionales no se sienten cómodas sí lo están en estos nuevos espacios porque son descentralizamientos.

La propuesta es diferente al teatro por el hecho que reúne de una forma íntima al espectador en un lugar. En el teatro el espectador se centra en un punto fijo y cuando termina, se marcha y tú no tienes por qué hablar con nadie si no quieres.

Nosaltres construïm espais i sabem que la conversació està present perquè la gent s’ha de relacionar. El menjar suggereix relacions i conversacions.

Menjar-se el pot. La Cuina Furtiva

Menjar-se el pot. La Cuina Furtiva

- Com és la gent?

La gent és fantàstica, la gent té la posició mental de:

“Vull tindre una experiencia. Accepte que siga relacionada amb el menjar i accepte totes les regles del joc. No pregunte i em deixe portar per ací. Confie en açò.”

És una persona que va a una casa que no coneix. En els primer moments, de Boca en Boca, tots eren coneguts. Eren laboratoris de probes. Quan la cosa començà a funcionar, començà a fer-se una xarxa i comencen a vindre desconeguts. Les persones han d’anar a una casa que no és ni la d’un ni la de l’altre. Aquester persones estableixen enllaços. Això mai s’ha vist en un pati de butaques, no d’eixa manera.

- I ha creat xarxes d’afectivitat?

No ho sabem més enllà del moment del sopar.

No lo sabemos. Pero, de repente, se van todos a tomar copas después de la cena. (Risas). En ese día se crea piña seguro, si continua o no, no lo sabemos.

También hay gente que se encuentra, que iban juntos al colegio porque Valencia es pequeña.

Una cosa curiosa es que el perfil de la gente no tiene porqué estar relacionado con la cultura. Se trata de gente curiosa y abierta que va porque le gusta vivir nuevas experiencias. Igual de curiosa que la  gente que nos acoge durante una semana en su casa.

- Porque otra línea es convivir durante una semana en casa de un anfitrión…

Sí, sí, no nos conocen de nada y nos abren las puertas de sus casas.

Una vez, uno de los comensales nos decía: ”Es que mis amigos no lo entienden. No entienden que yo pueda abrir mi casa a 16 personas cada noche…”

Dormimos y todo a veces, según la distancia. Estamos acostumbradas. En los menús de Boca en Boca hemos trabajado en casas no habitadas o pisos que llevaban mucho tiempo de alquiler.

Perquè en aquell moment parlàvem de les persones com animals en les ciutats. El fet de tindre una casa buida ens ajudava a això de veure “el fet domèstic o el fet domesticat”.

Hem treballat també en cases on estava vivint en eixe moment el propietari de la casa. A canvi de deixar nos sa casa feiem el dinar, l’esmorzar i el sopar durant tota una setmana. El propietari ho viu sense manifestar que ell és el propietari de sa casa amb un grup de desconeguts que van a jutjar qui és ell, qui viu ací i per quines raons… Aleshores al propietari li dónes una experiència més enllà de l’ordinari.

És com un experiment sociològic que encara no hem començat a qualificar.

Marejar la perdiu. La Cuina Furtiva

Marejar la perdiu. La Cuina Furtiva

-És que el rotllo furtiu té el secret i l’alegalitat, com una cuina de campanya permanent…

Sí, perquè no tenim un edifici de sis plantes que puguem ocupar gratis!

En realitat, el que necessitem és un espai de treball, l’utilitzaríem com a residència. Necessitem un espai de treball i magatzem, és una qüestió d’eficàcia, però la itinerància és molt important. A més a més, dues de nosaltres hem treballat en hostaleria, en la cuina. Sabem què significa treballar en un restaurant o en un bar i no és eixa la nostra opció creativa ni de vida.

Jo crec que és una autoocupació diferent que toca més camps.

Sí, tratamos proyectos sociales también. Estuvimos trabajando con un grupo de alumnos que tenían que trabajar con una asociación de Master de Cooperación al Desarrollo de la UPV y el Grupo de Investigación Utópika.

Fue un proceso realizado en común. Decidimos que zona de Valencia queríamos mapear. Hicimos entre todos un primer trabajo de campo sobre que podríamos encontrarnos en cada uno de los barrios, a nivel de comercio y espacio público. Mapeábamos desde el punto de vista de los alimentos.

Entre todos decidimos que Benimaclet era un buen punto para esta búsqueda. Allí es donde estaban los huertos urbanos más importantes de la ciudad. Así, podíamos analizar el uso del alimento a la vez que el trabajo precario.

En aquel barrio fuimos preguntando por cada uno de los comercios qué hacían con las sobras. Es decir, nos interesamos por los alimentos “en mal estado” y recogimos información. Establecimos un recorrido. Pactamos con los participantes una hora en la que desarrollamos una investigación. A la vez, se apuntaron algunas personas interesadas en la jornada de recolección.

Esa jornada era un mapa con distintas paradas ya que a la vez que recogíamos las sobras les preguntábamos su política de alimentación.

Con todo lo recogido hicimos una “jam” de más de 20 kilos de comida, comimos y merendamos 35 personas. ¡Y ni siquiera hicimos todos los comercios que teníamos previstos!

Gourmet por La Cuina Furtiva

Gourmet por La Cuina Furtiva

Vingueren xiquets i era molt interessant la seua reacció enfront del menjar que està a la venda i el que no està a la venda. La diferencia és que te dues fulles negres i només. És un punt de vista que donem als aliments. La recol·lecció respon també a un aspecto revolucionari ja que el menjar és un arma política.

La consciència sobre l’alimentació no existeix. Tots els aliments que mengem de sempre ara els podem comprar a una multinacional desconeguda. Però també podem comprar per basquets a un hort de Paiporta. Podem comprar llavors conegudes o llavors transgèniques…

Tots aquests aspectes de la sobirania alimentària no estan en la vida quotidiana de les persones. I és un problema d’informació, d’atenció i de falta de temps al que hem de prestar més atenció perquè mengem tres vegades o més al dia, els tres- cents seixanta-cinc dies a l’any!

És un acte continu i una funció vital. Tens que plantejar-te si estàs o no estàs actuant conscientment i d’una manera determinada sobre el món.

- Respecte a això, què penseu d’experiències autoconscients?

N’hi ha prou i funcionen bé. La Plataforma per Russafa té grups de treball i està vinculada a gent amb una certa activitat social i veïnal activista.

Pero nosotras lo que hacemos es comprar directamente al productor. Hay una relación de confianza y no tenemos que pagar el sello que nos diga que ese producto es ecológico. Y por otro lado, te das cuenta que estás pagando a esa persona por su trabajo y a un precio justo. Yo creo que con la Cuina Furtiva nos paramos a pensar cómo estamos comprando, consumiendo y el uso que hacemos de los alimentos.

És també el cas que l’aliment no és tan sols un arma política, també és cultural. A cada barri hi ha molta gent vinculada. Entre molts poquets posem en marxa aquesta feina. Al mateix temps, molta gent és consciènt i porta a terme agrupacions autogestionades. La denúncia és que no necessitem majoristes per a menjar cada dia. Podem organitzar-nos de maneres alternatives i formar vincles diferents.

 

Eva Caro i La Cuina Furtiva

La Cuina Furtiva. Foto: Patricia García Carbonell

La Cuina Furtiva. Foto: Patricia García Carbonell

Senior, el vers lliure

LÍNEAS INESPERADAS

El 18 d’octubre vàrem mantenir una conversa Miquel Landete i jo de matí al carrer Museu de València.

Des d’aleshores, aquesta conversa la tenia al cap. No sabia quan traure- la perquè necessitava estar plenament pensant en la ciutat.
De la mà de Miquel Landete comence un nou dossier, més ampli, més lliure, més bravo i per damunt de tot més lliure.

Tu, com comences en el món de la música? Perquè jo he sentit dir a alguna gent de les Deesses Mortes que tu estaves treballant d’informàtic i arribà un moment que t’ho deixes tot? No?

No, jo sempre he sigut un consumidor de música. Vaig començar als quinze anys a consumir música. Mon pare sempre ha sigut un músic frustrat i omplia la casa d’instruments. Jo intentava tocar però no m’aclaria en cap instrument i no m’agradava. Un dia en la cambra del poble vaig trobar una guitarra espanyola i vaig començar a aprendre els acords; amb la particularitat que només la vaig agarrar vaig començar a compondre cançons. Llavors, jo sempre he escrit cançons. Més o menys eixa és la meua relació amb la música.

Ha sigut paral·lela?

Sí, jo en els dos primers dos acords vaig fer la primera cançó. Quan sabia tres ja en vaig fer-ne altra. Aleshores, anava ampliant coneixement tècnic de la guitarra – encara estic molt verd- amb l’escriptura de cançons. Eixa és la meua relació amb el món de la música. El que passa és que sempre he sigut un consumidor de concerts i de discos.

Però, tornant a la pregunta que feia abans, realment quan fas el canvi? T’ho deixes tot?

El que va passar és que jo la meua primera cançó la vaig fer als disset anys. Continue tenint la música com a hobby, és a dir, com a hobby de quedar amb gent per tocar i fer algun concertet. Jo sempre seguixc escrivint cançons. Aleshores, vaig acabar la universitat; on ja tenia el primer grup. Comence a treballar i cada volta li dedique més temps a la música.
Fins que arribà un moment que deixe de fer cançons en anglés. Perquè cal dir que jo les feia totes en anglés. Perquè el 98% de la música que escoltava era en anglés i per tant vaig començar escrivint en anglés.

Va haver-hi una època en la meua vida que es varen ajuntar diverses coses. Una d’elles és que vaig decidir deixar de treballar d’informàtic i dedicar-me a la docència. Una altra, va ser que vaig decidir canviar de l’anglés al valencià.

Per què?

Perquè vaig sentir als Antònia Font i em varen encantar. Els Antònia Font eren un grup que em pareixia totalment extraterrestre. I em recordava molts grups ianquis que m’agradaven. I jo no havia tingut ningú com a referent de música en català que m’agradara mai. Els meus pares sentien Raimon, l’Ovidi Monitor i tot això. Però que m’arribara a mi i que m’agradara com la música anglosaxona o els grups en castellà no havia sentit mai res, mai!

I va ser quan vaig escoltar els Antònia Font que vaig dir: “Escolta però si estos poden fer-ho, doncs, vaig a provar jo!”
I vaig començar traduir cançons de l’anglés al valencià. I en eixa època prenc consciència que jo no sóc un professor que faça cançons sinó que sóc un escriptor de cançons que es guanya la vida fent de professor que és diferent. Aleshores, prenc consciència que això no és un hobby i tampoc és una professió. No és una professió encara que va haver-hi un any de la meua vida que em va donar per menjar i que vaig treballar de professor.

Vull dir que estàs en un marge que no és de ningú eixe marge només és teu. No és que t’agrade anar al cine, ni que visques de pintar quadres. És una passió que està en eixos llocs.

I quan passa això, en quin any?

Això és per l’any 2004 i el 2005

Aleshores, ja montes el grup o ja vos coneixíeu i va ser més natural?

Va ser prou fluid. Jo ja tenia un grup, Landy, on cantava en Anglés. Va traure dos discos i ho vàrem deixar. Va haver-hi unes interaccions un poc estranyes al final de la vida del grup i jo vaig dir que no estaria mai en cap banda i que faria carrera a soles.

I el 2006 vaig gravar dues maquetes, en el poble, jo a soles. Vaig passar-les i a la gent li agradaven. Aleshores, la gent amb la qual havia tocat em proposà fer un disc. Vull dir que va ser una proposta d’amics al meu voltant. I vaig dir: “D’acord toqueu amb mi però sóc jo i vosaltres. És a dir, no som un grup.”
I va ser com va nàixer Senior i el Cor Brutal que ha tingut diferents membres. Hi ha tres més estables però varen ser amics que en els diferents casos volien tocar amb mi. (El Cor Brutal són Rafa Ferreiro, Endika Martín i Juanlu Tormo.)

I el nom Senior i el Cor Brutal?

El Cor Brutal és una cançó d’un disc que m’agrada molt de Palace Music, una iniciativa d’un cantant ianqui Will Oldham en el seu disc Viva Last Blues i que té una cançó que es diu El Cor Brutal. Però no cor de cor de l’òrgan sinó de cor de veus. I ell parla que creua un tros de natura enorme per dir li a la seua estimada que l’estima i que vol tornar amb ella i pel camí tota la natura li canta i això és el cor brutal.

El món de la música com està a València ara?

Doncs, crec que està com a la resta de disciplines millor que mai. Millor que mai en l’àmbit de creació perquè s’estan creant moltíssimes coses. La gent té més ganes que mai de contar les coses que li passen. Comença a haver-hi més comunicació entre diferents escenes musicals de València encara que queda molt de recorregut que superar. Jo crec que està millor que mai. Hi ha molts estils. Hi ha moltes llengües. T’agradarà més o menys però crec que la gent li està dedicant cada volta més temps i més passió i més ganes al que fa en general. Una altra cosa són les qualitats de les gravacions, els llocs per tocar en directe, la indústria musical que en València no existeix. No hi ha un teixit. Però que com a creació està millor que mai. Uns altres factors que van després com és la producció, la distribució, el fet de tocar en directe i tot això està igual de fotut que sempre però mai hi ha hagut tanta oferta com ara.

I, seguint les teues lletres, València és una puta?

Sí, sí, perquè segueixen prostituint-la. O siga, segueixen aprofitant-la per a traure diners.

Jo quan vaig fer la cançó era una cançó d’amor. Vull dir que és una cançó d’amor. És un poc veure la ciutat com allò que la gent o que uns quants utilitzen per a fer-se rics. I quan utilitzes allò per a fer-te ric tu i que eixe “allò” estiga cada volta pitjor, doncs, s’acosta molt a la prostitució.

Sí, jo sé que segueix sent una puta i que tota la responsabilitat no és sols de la gent que l’aprofita sinó que la gent que mira a un altre costat també. Callen i no diuen res. Són còmplices. Eixa complicitat s’ha de tractar de trencar.

Concierto de Senior. Foto: Victor Parreño

Concierto de Senior. Foto: Victor Parreño

El teu posicionament és molt reivindicatiu i molt clar. El tenies clar des del principi?

Bo, és un poc una progressió de viure en aquesta ciutat. Per poc que mires t’enfades.

I sí que en el primer disc estava València eres una puta i un parell més però crec que ha sigut progressiu. És a dir, no és que des de sempre jo haguera volgut fer cançó protesta encara que jo partisc d’unes premises. Eixes que van traure a la llum les feministes en els anys seixanta amb allò de “el que és personal és polític”.

Aleshores jo faig cas i els fets personals són polítics. Jo no parle a la societat. Jo parle a un individu en concret. Parle sempre en primera persona o en segona però del singular normalment. Jo crec que el canvi personal és el que fa el canvi global. És una cosa que tinc clara. Del que es tracta és de fer. És això, que tu com a persona canvies i que fages que canvie al voltant i que s’escampe.

I tu, per exemple, en els teus concerts veus tanta gent que et busca per la qualitat de la música o per una adhesió a les lletres. Creus que és una mescla?

A mí m’agrada pensar que és una mescla però en realitat no ho sé. Perquè al principi quan nosaltres començarem a cantar en valencià a València estàvem en terra…

Vull dir, fem rock americà cantat en valencià. Amb la qual cosa la gent que li agradava el rock americà cantat en anglés o en castellà al·lucinava. Deien: “Estos no son de los nuestros”.

I la gent que fa música en valencià quan anava a algun festival i tocava amb Orxata o amb Aspencat flipaven i deien: “Que fan en tot eixe soroll en les guitarres? On aneu en tanta guitarreta?

Eixa era una observació que ens feien moltes voltes. Però pense que a poc a poc hi ha gent que s’està adherint dels dos costats.
I en l’àmbit de lletres, a la gent que li agraden les lletres supose que no li agradarà el grup perquè està prou present encara que la música sí que té el seu particular.

Però, sí que hem estat sempre entre eixos dos mons que són diferents. Nosaltres, no sé per què estem al mig i estem intentat trobar el nostre lloc. Crec que ja ho hem trobat i a la gent que li agrade doncs bé i al que no doncs tampoc passa res!

Miguel Landete. Foto: Bego Lozano

Miguel Landete. Foto: Bego Lozano

Jo he estat en algun concert teu. Un em va agradar molt. Va ser la presentació del disc València-Califòrnia a la Sala Russafa. Anava en amics, del món de l’art. No et coneixien i estaven flipats de veure la teua posada en escena, sobretot, de la utilització dels vídeos i la imatge. És un element prou estrany i és una aportació que no veus normalment en altres grups. Com feu això?

Això, tot és Begoña, la meua xica. Perquè des del principi a mi m’ha agradat molt tot el rotllo audiovisual i Begoña treballava en eixe món. A partir d’ella, per a la gira del primer disc hi havia un tipus de projeccions, per al següent unes altres i per a València-Califòrnia altres. En cada concert hem utilitzat una escenografia. De fet les cases eixes encara estan.

Era un dubte que teníem. Les cases eixes feien part de l’escenografia? Perquè de fet el comentari va ser que pensàvem que hi havia un teatret montat ja i que vosaltres vos havíeu acoblat al mig d’això…

No, no, eren nostres perquè en la portada del disc sí que hi ha un ocell que porta una casa. El leitmotiv del disc era agarrar la ciutat i portar-te-la a Califòrnia, traure-la d’Espanya i ficar València en Califòrnia.

Totes les cases les va dissenyar Begoña. Ens varen ajudar alguns amics. Les projeccions són totes de Begoña.
Excepte l’últim disc El Poder del Voler on ella no ha tingut temps per preparar-ho perquè hem tret dos discos molt seguidets. El va fer Jordi Albiñana, un amic meu, però que treballa també en la continuïtat del treball de Begoña. Una de les particularitats és que en els quatre discos no hi ha cap foto; tot és disseny. Són dibuixos tot. I Jordi ha seguit eixa línia.

Jo tampoc volia fer projeccions en l’últim disc perquè volia que la gent es centrara directament en la música. Però supose que això seguirem fent-ho i això tot és de Begoña. Ella és una artista, sempre ha fet fotos i coses…

Concierto de Senior. Foto: Bego Lozano

Concierto de Senior. Foto: Victor Parreño

Ja és que hi havia imatges molt evocadores. Havien de ser imatges d’algú que coneix molt bé el món fílmic o és impossible veure-ho en un grup de música. La veritat és que per la gent que venim més del món de la imatge vàrem veure una connexió molt directa i un espectacle en viu molt ben treballat. No sé si t’ho han dit alguna vegada.

Sí, sí, la gent ho comenta molt però la “putada” d’açò és que resulta molt car endur-te les projeccions i l’escenografia on vages perquè són dues persones més que has de pagar.

Aleshores, les projeccions només les hem fet en València i una volta en Barcelona, en l’Hospitalet. Jo no puc pagar-ho. En Hospitalet, era el Barnasants, ens van pagar prou diners i va vindre Begoña en una amiga seua, Majo, per montar les projeccions i l’escenografia.

Però a mi m’agrada donar-li al públic de València un punt especial i el que vulga veure projeccions que vinga a València!

És un poc també fer el rotllo local.
A més a més, Begoña, fa les seues interpretacions de les lletres. I com pobreta viu tot el procés des del principi! A casa! El veu des d’un punt de vista que no ho veu ningú!

Miguel Landete. Fotograma de Senior - Gran. Water Tapers. (https://www.youtube.com/watch?v=eEP9VnG9WFc)

Miguel Landete. Fotograma de Senior – Gran. Water Tapers.

El nou disc com està anant? Heu estat per Barcelona?

Sí, va molt bé. De fet, jo tinc més ofertes de les que puc gestionar de tocar. Perquè vam clavar un disc el 2013 que era el València-Califòrnia i vaig escriure dos seguits. El final del disc El Poder del Voler ens va pillar amb mogolló de concerts. Aleshores vaig dir que anava a tocar molt menys.

De fet, faig un concert al mes o dos com a molt. Necessite aquetar-me perquè entre les dues xiquetes i el meu treball de professor és massa tela els concerts. Peró, s’estan venent molt bé, en Internet també, la gent cada vegada ve més als concerts. En Barcelona vam ficar 200 persones que per nosaltres és un record. A València, hi havia 298 persones que per nosaltres és també un record.

Vull dir que cada volta nosaltres ens movem a un nivell que d’un any a l’altre no vénen a veure-mos deu vegades més persones. Anem a un nivell de picapedrers.

I vos criden de Madrid per fer concerts ?

No, ens costa, ens costa. Nosaltres hem organitzat algun concert a Madrid perquè tenim amistats. Però nosaltres anem a dues velocitats: els Països catalanoparlants i la Meseta.

Són dues velocitats diferents. No puguem portar el mateix ritme. Et diria que per cada vint concerts ací fem un allà. A Madrid no estan gens acostumats a sentir música.

Una altra cosa és el País Basc eh? Però Madrid és molt difícil encara que amb l’Antònia Font i Manel pareix que haja trencat un poc… També ha fet algun concert però és molt complicat. Alguna volta sona en Ràdio3 però la majoria de la música és en castellà. És difícil però ho seguim intentant.

Nosaltres estem a un nivell, treballant des de Malatesta Records ací en València. Si jo haguera parlat amb una empresa o companyia ben potent com la d’Antònia Font perque anàrem “a saco amb el tema”. Açò seria diferent!

Però tal volta no vos ho haveu plantejat no?

Jo m’ho he plantejat i he decidit no fer-ho perquè em veig massa major. Tinc la sort de treballar prou sovint de professor.

Una altra cosa és que jo no tinguera feina val? I amb dues xiquetes i la vida que porte en Begoña jo no puc estar tots els caps de setmana pegant voltes. No puc estar perquè Begoña treballa de dilluns a divendres i si jo treballe de divendres a diumenge: “Se acabó!”.

Sobretot, la vida en parella. Fa dos anys vaig treballar fent cançons, fent concerts, gravant discos i de drets d’autor no m’anà malament però vaig acabar molt cansant.
Jo vull tindre-ho tot com la majoria de la gent. O siga, vull tindre un treball que tinga una nòmina a final de mes, un treball que m’agrada; ser professor, i vull de tant en tant fer un concert.

Perquè eixe rotllo mainstream, d’indústria i tot això a tu no t’interessa no?

No m’interessa massa perquè m’he descregut prou. Jo sé que en el mainstream no entraré mai perquè sóc massa major, cante en valencià i faig un tipus de música que tampoc és la més senzilla d’escoltar. Aleshores, al que aspire és que em conega més gent al ritme que siga. No sé, l’altre dia vàrem tocar en una sala i n’hi havia molta gent que no ens conexilla. Aleshores, a partir d’eixe concert, pot ser que hi hasquen deu persones més que et segueixen.
Això en l’àmbit exterior però en l’àmbit intern aspire a fer cada vegada millors cançons. Vull dir que la meua situació ideal és que jo estiguera en ma casa i algú em pagara per escriure cançons. Seria l’ideal! M’agafaria mitja jornada de professor, treballaria la resta fent cançons en ma casa perqué la gent m’escoltara i de tant en tant fer algun concert. Però això molt poqueta gent ho pot fer.

Sí, i a més a més, tens un ritme vital que ha de sostenir unes necessitats i exigències no?

Sí, així i tot, parella, família, casa, treball i rock és molt!
És molt, aleshores porte tot com puc. Hi ha coses que se m’escapen. Hi ha coses que dic que no perquè la vida en la carretera es tela!

I el tema d’estar treballant en l’escola com ho dus? Ho dic perquè per exemple la gent del món de l’art intenta evitar això si pot però tu pel fet d’estar treballant a l’escola estàs contínuament fregant-te amb la realitat, no? Creus que eixa situació t’ajuda?

He de dir que aprenc mogolló fent de professor. Aprenc cada dia. M’agrada molt donar classes. M’agrada molt la vida al centre, a l’institut. Vull dir els companys, donar classes, els claustres i intercanviar informació.

És una manera d’estar sempre formant-te. I estàs en contacte en una realitat que és la realitat del carrer. L’educació és super important però no veuràs en cap enquesta que siga una de les deu primeres preocupacions de la població. Sempre serà el terrorisme, el transvasament d’aigua, ara “el independentismo”, etc.

L’educació no podrà ser mai perquè ens l’hem “carregat” entre tots, nosaltres els primers, però a mi m’aporta tant!

Com que nosaltres hem sigut els primers a carregar-mos l’educació?

Vull dir la ciutadania en general “passa” de l’educació. No dic ni tu ni jo ni ningú en concret. La gent en general l’educació dels seus fills no… Els deixa en l’escola i au!
Però a mi m’aporta molt i aleshores no vull deixar de fer-ho.

Miguel Landete. Foto: Bego Lozano

Miguel Landete. Foto: Bego Lozano

Canviem tal volta de tema. Crec que som prou gent que notem un canvi polític però també a la vegada dóna vertigen allò “d’estrenar un món nou”. Com ho veus tu?

Sí, eixe canvi s’olora. Jo estic molt esperançat. He d’estar-ho. A voltes m’entra “el bajón” i pense que açò no canviarà en la vida però tenim una oportunitat d’or. Vull dir, el PP l’ha cagat tant! Bo, ells s’han fet d’or i les seues famílies i els seus descendents.

Però hi ha una oportunitat molt gran per fer altres coses. La primera, és per a anar millor. La segona, és per fer que la ciutadania siga partícip de la democràcia i, la tercera, per a anar “a muerte”. A anar darrere de tots els que s’han carregat açò i no deixar-los en pau fins que els tanquem!
Eixes són les coses que hem de fer. És a dir, anar darrere d’ells i que paguen!
L’única manera que tenen de no pagar és fer-se ciutadans de les Illes Caimans però així i tot cal anar darrere d’ells. Eixes coses s’han de fer.

Hi ha una oportunitat ací en València a escala municipal. Crec que som conscients la majoria però també és difícil.

És obligació dels partits per tal d’aconseguir-ho fer coalició per governar. És oblidar-se de les seues disputes internes, estic parlant d’EU i Compromís, d’una banda. Però també deixar de veure a Podemos com una amenaça i que tiren avant perquè ells no són els importants. Són òrgans de servei nostre.

Jo ho veig així. Crec que l’escenari nou s’ha de pintar, no des de zero, sinó des de la gent!

I tu creus que estan preparats per fer eixe canvi? Vull dir ser prou creatiu, honestos i valents per fer-ho?

Bé, la raça humana ja saps que té les seues contradiccions i si ets valencià doncs tens algunes coses afegides que costen!
Però el que sí que estem preparats és per demanar les responsabilitats als que pugen al càrrec. Això és important. Després el que és difícil serà acostumar-se a què et facen cas els polítics perquè la teua veu siga representada en ells.

Però també fa falta una regeneració en l’àmbit ciutadà, de com la gent viu a les ciutats. Fa falta que la gent oïsca els altres. Fa falta fer barri! Una cosa molt bàsica del funcionament de les ciutats.

I des del punt de vista de la cultura com el veus eixe canvi?

Jo crec que ací a València n’hi ha per triar en l’àmbit de formes d’expressió i de nivells de qualitat . Crec que és bàsic que la vertebració de la cultura vaja en els dos sentits. Ni tot se soluciona en ajudes ni tot se soluciona amb treball individual.

Crec que hem d’intentar que el nostre treball siga el més transversal possible, ja des de la teua disciplina artística com de les altres. Intentar mesclar mons. Crec que eixe és un objectiu que ens hem de marcar. Seguir ocupant el carrer. Això ho fem molt bé!

I confrontant-te al públic amb el qual fas però alhora acostant-te amb una certa interacció perquè; a part que és enriquidor, és el que fa avançar açò.

No estic parlant d’una situació ideal en què tots ens portem “de puta mare” perquè tots els artistes tenen egos i sempre n’hi ha gent que es “tira de la moto” i “ven fum”!

Sí, però saps que el món de la creació està molt compartimentat. Són com illes separades. Això fa una realitat molt fragmentada. Tu saps que per una banda estan els músics demanant les seues coses, per altra els del teatre, els artistes també. Al remat eixe treball transversal i comú sembla que no es fa no?

Sí, també hauria de ser un treball comú només fins a cert punt perquè també és bo que eixa realitat estiga fragmentada. Aixó permet al públic veure diferents punts de vista. Encara que eixa realitat cultural no pot estar totalment aïllada que és com està. Ha d’estar connectada i donar i rebre perquè la comunicació millora el punt de vista de tots.

És cert que ací institucionalment ha anat cada volta pitjor. Però també és cert que fa falta un canvi de mentalitat, d’obrir-ho a la ciutadania. Fer-ho més fluid.

Líneas Inesperadas

Eva Caro

Miguel Landete. Foto: Bego Lozano

Miguel Landete. Foto: Bego Lozano

Líneas Inesperadas: Luz instantánea

Entrevista a Eva Máñez

 

Eva Máñez ha recorrido esta ciudad en diferentes momentos y espacios sociales. Desde la calle, o en cualquier evento público nos llegaba a nuestras redes sociales las imágenes de mundos cada vez más concretos. La emergencia de sus imágenes y narraciones han ido pulsando esta ciudad en los últimos años. Instantáneas y fogonazos compartidos gracias a la Red.

La verdad, me he puesto en contacto contigo por conocer tu trabajo a través de las redes sociales. Tienes tu objetivo mirando a esta ciudad a muchos niveles. Llevas mucho tiempo trabajado en fotografía. ¿no?

Sí, llevo bastante tiempo, unos diez o quince años.

¿Trabajas de modo independiente?

Sí, trabajo como freelance para diferentes medios. Ahora soy la fotógrafa de Valencia Plaza. También estoy en 20minutos. Colaboro también con otros medios de comunicación. Además, tengo una agencia llamada FAV ( Fotoagencia valencia) con otro socio, Biel Aliño. Desde ella trabajamos con empresas.

Tienes una página Web o un Blog donde poder mostrar tu trabajo ¿no?

Sí, una Web. ¡Hoy todo el mundo tiene una!

Tenemos una de la agencia. La mía personal también aunque llevo mil años sin actualizarla.

¿Tú, en los últimos años como ves la ciudad?

Bueno, a parte de trabajo estoy en algún proyecto más. Por ejemplo, el proyecto Qui és qui. Este es un proyecto que surge junto con el periodista Vicent Molins. Justamente desde la intención de revitalizar la ciudad del modo contrario a como se ha estado haciendo desde las instituciones. O sea, queremos revitalizar la ciudad desde la gente. Nosotros estamos haciendo una taxonomía. Recogiendo testimonios y fotografías de gente que nos gusta. No hay otro criterio para seleccionar a la gente más que gente que pensamos que “es la ciudad”. Puede estar desde la señora de la verdulería, un estudiante, el señor del estanco, el director de un museo, un diseñador, un pintor, un cartero, un ama de casa. Queremos mostrar la ciudad a través de la gente que la vive y la hace posible.

 Esperanza en el Mercado Mossen Sorell. Qui és qui. Foto: Eva Máñez

Esperanza en el Mercado Mossen Sorell. Qui és qui. Foto: Eva Máñez

El proyecto se llama Qui és qui. Llevamos poquito tiempo. Vamos subiendo una foto cada día a las redes sociales y esperamos que sea un proyecto muy a largo plazo. También queremos que sea un proyecto en la Red y un proyecto expositivo para los barrios. Ahora en Intramurs hicimos una proyección con ochenta y pico fotos de gente del Barrio del Carmen. Pensamos que se pueden hacer cosas parecidas en los barrios para que la gente se vea representada. Ellos mismos y sus vecinos en el barrio.

¿A lo mejor el Barrio del Carmen os puede resultar más fácil? ¿Cómo pensáis ir a barrios? ¿Os paseáis?

Sí, a veces te paseas o a veces quedas con gente que quieres que aparezca. No es al azar como escogemos a la gente. Es gente que quieres que aparezca porque la conoces o alguien te ha hablado de esa persona. No es como hacer de coolhunter e ir andando por la calle a ver a quien te encuentras.

Hay una intencionalidad sobre lo que queremos mostrar. Es nuestra visión de la ciudad. Hay quien cuando va de turismo a una ciudad hace fotos, hace postales, va a visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias, va a visitar museos o mira las páginas de economía para conocer empresarios,… Para nosotros mostrar una ciudad es hablar de Qui és qui en esa ciudad. Y la ciudad son las personas ¿no?

En la misma línea, estoy en otro proyecto en el que nos hemos juntado todas las chicas, mujeres fotoperiodistas que trabajamos en prensa en Valencia. Somos once. Hemos montado una asociación y un grupo que se llama Objectives. Llevamos poco menos de un año trabajando cada una de nosotras con una mujer. Hacemos un reportaje de como es su vida y su cotidianidad. Son mujeres como modelos de superación. Será una exposición que se llama Diversas y que se podrá ver el 8 de marzo en La Nau. Es una exposición que estamos haciendo para La Nau. Bueno, ahí hay desde una joven gitana que va a la universidad, una violonchelista de la Orquesta de Valencia, una mujer con discapacidad, una camionera, una migrante, una doctora que trabaja en temas de cooperación, una ama de casa y así hasta once. Seguro que me estoy olvidando un montón.

Imagen de 'Cápsula de personajes en una ciudad fascinante', proyecto de Eva Máñez y Vicent Molins. / EVA MÁÑEZ

Imagen de ‘Cápsula de personajes en una ciudad fascinante’, proyecto de Eva Máñez y Vicent Molins. EVA MÁÑEZ

Puede ser muy evidente mi pregunta pero aún así, ¿Por qué unirse las mujeres fotógrafas?

El fotoperiodismo es un trabajo copado por los hombres de siempre. Es un trabajo donde es imposible conciliar porque hay unos horarios horrorosos. Un trabajo en el que la precariedad y la inestabilidad laboral también es muy alta. A ese trabajo es bastante complicado ir a trabajar embarazada. No es como en otros curros en los que puedes estar hasta la semana de antes del parto ¿no?

Además tenemos unos horarios absolutamente imposibles. Eso unido a que, en general, si miras como está el tema de la prensa comprobarás que hay muy pocas mujeres que sean directoras de periódicos. Creo que hay cuatro en todo el mundo. Hay un techo de cristal en la prensa con eso. Luego, en el tema de fotoperiodismo, el hecho que haya menos mujeres trabajando pensamos que influye en la manera de trabajar.

¿En qué sentido?

Pues, son dinámicas. Por ejemplo, el hecho que para hacer una foto tengas que dar codazos ¿no? Todo para ponerte delante.

Claro, no eres ni la más fuerte ni la más alta.

Exactamente. Luego, también la mirada y la manera de ver los temas.

Si pensamos que no pasa nada y que todas las imágenes que vemos en los periódicos han sido tomadas por hombres. Si pensamos que no diferiría nada si la tomaran mujeres; es una opinión. Yo creo que si viéramos más a menudo con los ojos de las mujeres no sé si sería mejor o peor o diferente. Igual sí cambiaría todo. Habría que comprobarlo. Ahí hay un debate.

Nosotras nos juntamos casi por casualidad, desde el 8 de marzo del año pasado, nos hizo un encargo el Mercado Central. El Mercado Central quería que las mujeres fotoperiodistas retratáramos a las mujeres que trabajan en el mercado como un homenaje en el 8 de marzo. Ese trabajo colectivo hizo que nos reuniéramos. Hizo que nos pusiéramos a pensar y a valorar nuestro trabajo como mujeres. Abrimos una página en Facebook. Eso también nos hizo pensar, reflexionar y mirar el trabajo de otras mujeres fotógrafas y de otros colectivos de mujeres fotógrafas.

Luego, al llevar ya más de un año en este “estar juntas y reunirnos y vernos” pues también nos ha hecho crecer profesionalmente. Hay compañeras que se han apuntado juntas a cursos de formación, comparamos fotos, nos enseñamos cosas, comentamos como es nuestro día a día en el periódico, en nuestros trabajos. Eso nos está empoderando. Nos está haciendo, creo, mejores profesionales en un mundo en el que sobre todo los fotógrafos van cada uno a su aire. Es un mundo muy competitivo. Buscar sinergias, apoyos y cariños entre mujeres es superchulo.

Eva Máñez

Mira, ahora estaba pensando en un trabajo muy interesante de una investigadora del Museu de Prehistòria de València que reivindica el papel femenino en la prehistoria. Ella hablaba de la importancia, no tanto del macho-alfa cazador, como de esas funciones de recolección y de sostenimiento diario de la comunidad. Ahora mismo pensaba que vuestro proyecto Qui és qui es esa recolección de la cotidianidad, de la convivencia, de una mirada femenina que ya no es cazadora o extractora…

Bueno, pero es un trabajo realizado con Vicent Molins. Aunque si yo tuviera que opinar lo veo con una mirada muy femenina de la vida, de la existencia y de todo. Quiero decir, no lo veo un macho-alfa en absoluto pero es algo que estamos haciendo entre los dos. No hay un planteamiento feminista en el Qui és qui.

En cambio Objectives sí que tiene un planteamiento de género. Y este planteamiento de género nos ha llevado incluso a enfrentarnos a compañeros de la profesión que no entienden, no aceptan y no paran de “criticar” el que nos juntemos solo mujeres.

Y ¿no serán celos?

Pues no sé lo que será pero hemos tenido que dar muchas explicaciones y seguimos teniendo que dar muchas explicaciones.

Estamos buscando para el catálogo mujeres de la universidad que nos escriban unos textos para que estén esas explicaciones en el catálogo con un lenguaje mucho más firme y mejor explicado de lo que podríamos hacerlo nosotras. Pero, bueno, ¡esas son cosas que pasan!

Si tu estás en un colectivo mixto y no te lo planteas…A mí, sin embargo, me resulta sorprendente que cualquier periodista del mundo no se cuestione que algo pasa cuando solo cuatro mujeres en el mundo son directoras de periódicos. Partiendo de esa base ya  todo lo demás…Ahí realmente hay unas carencias.

Eva Máñez y Vicent Molins. Foto: Biel Aliño

Eva Máñez y Vicent Molins. Foto: Biel Aliño

Sobre el tema de los medios de comunicación y sus brutales transformaciones, ¿cómo los has vivido?

Todos los fotoperiodistas lo estamos viviendo con mucho dolor y con mucha precarización. Hay una crisis muy grande en el periodismo en general por diferentes razones como la llegada del digital y los cierres de medios. Por ejemplo El País ha despedido a todos los fotógrafos y ahora son todos freelance .

Yo soy freelance que “suena” muy bien pero en verdad quiere decir que soy autónoma. En verdad quiere decir que cobras cuando cobras,  lo que cobras y te pagan lo que quieren. Y sé que es muy, muy, muy improbable que yo tenga un contrato en mi puñetera vida de mi oficio. Lo del fotógrafo con contrato ya no existe. Quedan unos pocos, residuales, en periódicos grandes con contratos de hace muchos años pero si entra gente nueva es de manera precaria.

Esa precarización y el formato digital lleva a que haya periodistas que van a cubrir sus noticias con una cámara de “chichinado” o directamente con el móvil porque no les importa la calidad. No piensan que hay un valor informativo en las imágenes. Y luego está el mundo de los becarios.

Y desde luego lo que cobramos por foto, por tema y por reportaje es muchísimo menos de lo que se cobraba hace unos años. Eso hace que muchas veces se cogen más temas y más trabajos de los que puedes abarcar. Con ello esos trabajos no les dedicas el tiempo que les tienes que dedicar, sobre todo, cuando van en prensa. La gente de prensa diaria va de cabeza.

Por otro lado, hay mucha competitividad y mucho miedo porque piensas que en cualquier momento te pueden despedir, porque como tú hay veintisiete mil en la calle. Eso hace que tragues con ruedas de molino muchas veces en las redacciones.

Yo conozco tu trabajo en medios digitales sobre todo debido a eventos. A pesar de la precarización de la que hablabas, tú aportas una mirada e independientemente de donde estés tienes imágenes muy potentes. Por ejemplo, la Fotogalería del 25 aniversario del IVAM fue una gozada de dossier y estar viéndolo más. Hay muchas imágenes buscadas que tienen una calidad y un punto de vista claro y elegante.

La cuestión es que a la vez que decimos que se está precarizando todo, sin embargo, la red funciona cada vez más por la imagen. No tenemos tiempo de leer muchos textos y sin embargo no estamos cuidando como debiéramos las imágenes.

La imagen es la que más construye información ahora ¿no?

Vamos a ver, que la cosa sea precaria laboralmente y económicamente para las fotoperiodistas y los fotoperiodistas, no significa que nosotros no estemos haciendo un buen trabajo.

Justamente en estos momentos cuando más jodidas están las cosas a nivel económico en el Estado español están los mejores fotógrafos que ha habido en la historia del periodismo y eso se ve en los premios que se están recibiendo a nivel internacional ¿no? Y en los trabajos que se están realizando.

Muchos fotógrafos de aquí están publicando en el New York Times y en otros medios muy importantes o están cubriendo conflictos internacionales. Creo que también en Valencia se puede ver que hay fotógrafos muy buenos. Yo veo lo que está haciendo Biel Aliño en El Mundo, lo que está haciendo Mónica Torres, o lo que se está haciendo en El País, German Caballero en El Levante. Veo festivales como Photón. Veo muestras como Fragments d’un Any que monta la Unió de Periodistas. Veo WorldPress Photo que se trae aquí todos los años. Veo, en general, una calidad muy grande.

Sí es cierto que los fotoperiodistas, -lo que voy a decir es un poco peligroso- al no tener las cosas seguras hace que intenten lucirse todos los días un poco más. Esa competitividad igual a veces también es buena. Creo que también la calidad hace que cada vez busquemos más calidad porque ves lo que está haciendo otra gente y tú quieres hacer cosas chulas. No te puedes contentar con cosas mediocres ¿no?

 Concentración exterior durante el desalojo de Canal Nou en 2013. Foto: Eva Máñez

Concentración exterior durante el desalojo de Canal Nou en 2013. Foto: Eva Máñez

Y, luego, lo que decías antes de la mirada de mujer. Por ejemplo, las Fotogalerías de Valencia Plaza. Yo no sé si eso lo hago porque soy mujer o porque he hecho mucha fotografía de moda. Sé que me fijo mucho en los vestidos que llevan las señoras. Me fijo en los zapatos. Recuerdo una foto que dio mucho que hablar sobre los zapatos del Conseller de Sanidad cuando entró. Aquellos zapatos valían una barbaridad y una compañera de profesión me dijo : “Pero, ¿quién se fija en los zapatos?” Y yo le contesté: “Pues, ¡Yo siempre!

Yo voy a un acto y lo primero que hago es fijarme en los zapatos que lleva todo el mundo. Siempre hago una foto de zapatos. Igual luego no la paso. Me fijo mucho en esos detalles, en los zapatos, en los bolsos,… Y esto por dos razones, la primera, porque vengo del mundo de la moda y la segunda, porque trabajo en un periódico económico. Sé que la gente mira las fotos. Sé que hoy en día un bolso Louis Vuitton marca seña de identidad, de un estatus. Como es identidad y estatus llevar el pelo de una manera o vestir de una manera u otra. Intento enseñar esas cosas en las fotografías. Me fijo en esos detalles. No sé si un tío lo haría. Creo que es interesante. Sé que igual es una “tronada” mía pero luego cuando ves las respuestas a las fotogalerías y ves los comentarios de la gente en el Twitter y en el Facebook dices: “¡Ves!¡La gente también se fija y le molan estos detalles!” La Fotogalería de la boda de Ricardo Costa creo que tiene medio millón de visitas ya en el periódico. La gente se ha vuelto loca mirando los sombreros, los vestidos y todas esas cosas…(Risas)

Como si fueran las carreras de Ascot ¿no?

Sí, pero eso está inventado ya. Yo me he hartado de ver eso en fotógrafos de Magnum, en Elliott Erwitt. Incluso Robert Capa tiene reportajes de Ascot y todas esas cosas ¿no?

Quizás para ti no sea tanto pero la incidencia de cómo se construye con imágenes discurso. En muchas ocasiones se le da muchísima importancia a la información a nivel de texto y sin embargo las imágenes están construyendo discurso mucho más allá. Por ejemplo, el caso de la Fotogalería está rompiendo con la fotografía frontal, oficial, preparada ¿sabes? Tú estás mirando los tránsitos, los procesos, las entradas y salidas de la gente en las puertas. Miras ese punto muerto en el que no están posando, cuando están fuera de campo o fuera de lugar ¿no?

Las Fotogalerías de Valencia Plaza creo que son un éxito sobretodo porque al haber tal cantidad de fotos te puedes recrear en otros detalles. Son potentes porque no llevan textos. Son solo imágenes.

Tengo que construir lo que quiero decir. Intento hacer siempre las mejores fotos posibles, de luz, de composición. Eso está claro. Técnicamente debo buscar que sean impecables pero yo también tengo un punto de vista y tengo una opinión sobre las personas a las que estoy fotografiando. Es mío y no lo voy a contar. Quien vea las fotos se lo podrá imaginar ¿no? Pero lo que me gusta también es que las personas retratadas en esas fotos que tú puedes pensar. “¡Que bolso, que pelo y que zapatos se ha puesto!” “¿Será posible? Pero, si lo que vale ese bolso ¡es lo que cobro en medio año!”

Pero es que además, esa señora que ve esa foto, ¡se ve estupenda! Porque a mí también me llegan los mensajes de esas personas retratadas diciéndome: “¡Qué divina me has sacado!” Y eso es lo que me parece más interesante. Esas fotografías no son ofensivas son lo suficientemente abiertas para que cada uno pueda sacar su propia conclusión al ver las imágenes.

También lo que dices tú de recrearme en los detalles, eludir la foto posada en la medida de lo posible. A veces, pongo a la gente a posar pero les hago la foto mientras se están poniendo o cosas de esas. Lo importante es que tengan un dinamismo y que cuenten una historia. Eso es interesante y un acierto de Valencia Plaza.

¿Esa fue una decisión del periódico o fue una propuesta tuya?

Eso es una propuesta del director, Cruz Sierra. Todos los periódicos tienen Fotogalerías pero no son tan extensas. Suelen ser más cortitas.

Pero, la puesta en funcionamiento quizás en otros medios como por ejemplo manifestaciones, 15M, y demás tienen, en general, un formato de presentación muy cerrado. Los accesos a la galería son de fondo negro y parece que estás mirando por un túnel en tu pantalla. No tienes una presentación generosa, blanca, limpia y que se desarrolle en toda la pantalla. Esos modos de enseñar y de poner en valor las fotografías más allá del documento los lllevan al discurso y la narratividad.

No tienen ni pies de fotos las imágenes

Igual no los necesitan ¿no?

Bueno, a veces estaría bien saber quien es, por ejemplo, la del sombrero o quien es el del tal,…

Bueno, pero así se parecen más a las fotonovelas de los años 60 o 70 ¿no?

A mí me parece que hay a veces demasiadas fotos pero también es lo que el periódico quiere y pide. Yo también me he acostumbrado a contar historias así. Incluir muchas fotos te da la posibilidad de que haya una narrativa.

¿Cuántas ciudades te salen en esta ciudad? Tú que la miras todos los días desde hace tiempo.

En esta ciudad hay ciudades muy diferentes. Yo que trabajo en un periódico de economía ¿no? Como podrás ver en esas Fotogalerías hago mucho evento de señor con traje de chaqueta y corbata. Comparo eso, por ejemplo, la boda de Ricardo Costa en Capitanía y al mismo tiempo enfrente estaba sucediendo Intramurs ¿no? Son diferentes galaxias en una misma ciudad.

En esta ciudad hay gente con mucho poder económico, hay gente muy cafre políticamente, hay toda una cultura también del quiero y no puedo, hay un montón de empresarios más pequeños que luchan por sobrevivir y tirar pa’ lante pero también hay un montón de gente sin hogar, gente sin recursos,…

Yo vivo en Benicalap, un barrio bastante humilde en donde hay gente que le cuesta mucho, muchísimo poder sobrevivir y poder llegar a fin de mes.

Pero luego también hay un montón de gente creativa. Veo cosas como Intramurs u otros festivales. Gente que se está dejando los cuernos por hacer cosas chulísimas como Valencia Vibrant. Todo este tiempo de iniciativas que luchan por poner en marcha una ciudad donde hay un montón de gente inquieta, creativa y con capacidad de hacer cosas alucinantes.

Todo eso convive en el mismo sitio.

Conviven pero no se tocan ¿no?

No, no se tocan.

Eva Máñez

Eva Máñez

Líneas Inesperadas por Eva Caro

La Participación Obligada

Líneas Inesperadas:  Fernando Flores
La participación obligada

Profesor de Derecho Constitucional y miembro del Institut de Drets Humans de la Universitat de València. Coordina y edita el blog sobre derechos humanos Al revés y al derecho. Es miembro de la Plataforma Salvem el Cabanyal.

 

¿Puedes hablar un poco de ti, de tu formación, tu recorrido y tu situación actual?

Soy profesor de Derecho Constitucional. En el año 2004 me llamaron para ocupar un cargo en el Ministerio de Justicia. Fui Director de Gabinete de Luís López Guerra, Secretario de Estado del Ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar.

Realmente, yo estaba en Venezuela haciendo un trabajo de antropología con los indígenas. Toda la campaña me pilló allí. Había vivido en Ecuador  y trabajado con el tema indígena. Estuve ya en el principio del proceso constituyente venezolano.

Tú has estado en contacto con todos los desarrollos del derecho y todo lo que está pasando en Ecuador, ¿no?

Sí, ese tema lo conozco bastante bien. Yo no tengo vinculación política militante, no soy militante del PSOE. Dio la casualidad que al incorporarse Fernando López Aguilar como Ministro de Justicia llamó a Luís López Guerra como Secretario de Estado.

Luis López Guerra fue mi tutor y director de tesis constitucional. Fue él quien me llamó cuando estaba en Venezuela.

Es así como vuelvo a Madrid. Trabajo en el Ministerio de Justicia durante cuatro años. Luego, trabajé como asesor durante dos años de María Teresa Fernández de la Vega. Después estuve trabajando un año como Secretario General Técnico de Presidencia y organizando el Consejo de Ministros. Luego, pasé al Ministerio de Defensa con Carmen Chacón.

Pero, todos esos pasos ¿quizás valías para todo?

No, estuve en Justicia con Luís porque es amigo mío y mi tutor. Además es  una de las personas que más admiro intelectualmente. Así, cuando me dijo “ven”, por supuesto, me puse a trabajar con él…

“Lo dejaste todo”

Sí, prácticamente, cuando entras ahí lo dejas todo. Pero recordarás que esa primera legislatura del PSOE no llegaron a durar tres años. No cumplieron totalmente la legislatura. Mandaron a Juan Fernando López Aguilar de candidato a Canarias.

Entró en su lugar Mariano Fernando Bermejo. Alguien debía quedar como enlace de la etapa anterior. Decidieron que fuera yo y por eso me quedé un año más.

Cuando el PSOE vuelve a ganar las elecciones en el 2008; Mariano sigue, pero yo ya no quiero seguir en Justicia. Mi idea era volver a Valencia pero la vicepresidenta me llamó para trabajar, como Asesor del Gabinete.

Estuve casi dos años como asesor-coordinador de su gabinete. Después me pidió que organizara las propuestas normativas de los ministerios. Es ahí cuando estuve trabajando con la Ley de Libertad Religiosa y la Ley de Transparencia.

Cuando ella “sale”, Carme Chacón, me pidió que me fuera con ella para llevar la Dirección General de la Política de la Cultura en Defensa. Había que trabajar en relación con universidades y el mundo de la investigación, el tema cultural de museos, patrimonio, publicaciones, ¡Que es bien interesante! Las Fuerzas Armadas son, después de la Iglesia, la institución con más patrimonio cultural de España.

Y ahora estoy en Valencia como Profesor Titular del Departamento Constitucional. Volvía reincorporarme a la Universidad donde tengo una plaza de titular.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

De las áreas en las que estás interesado y que continuas investigando quizás la más importante sea  la de participación, ¿no?

Sí,  de hecho empecé una tesis sobre la democracia interna de los partidos políticos en los años 90. Lo primero que conocí fue el funcionamiento interno de los partidos políticos. Últimamente hay un nuevo interés por este tema.

¿Y en tu tesis llegabas a algunas conclusiones?

Bueno, en aquel momento, recuerdo que todo el mundo me preguntaba el porqué de hacer una tesis sobre algo que no existía. Yo estaba muy consternado. Recuerdo que mi profesor entonces, Joaquín García Morillo, quería que me fuera a Alemania para especializarme. El problema era que  yo no sabía alemán y empecé a estudiar como un loco, en el Centro Alemán.

A la vez escribí una carta a un profesor del que había leído un libro sobre partidos políticos. Era un politólogo de origen español que nació en Alemania, Juan José Linz. Había recibido el Premio Príncipe de Asturias y estaba como Catedrático de Sociología y Ciencia Políticas en la Universidad de Yale.

Lo que te da tener veinticuatro años y darte igual todo hizo que le escribiera una carta mandándole mi planteamiento de tesis. Me consiguió una beca para Yale y allí fui.

Recuerdo perfectamente lo primero que me dijo en su casa, mientras sacaba libros sobre el Nacional Socialismo, el Partido Fascista Italiano, el Partido Nazi Alemán, el Partido Comunista de la Unión Soviética. Juan José Linz me dijo:

“La democracia es un tema de grado, lo primero que tienes que hacer es leer todo aquello que significa grado cero, que es básicamente todo sobre la eliminación del contrario. Esto es, Stalin, Hitler, son los partidos extremos. A partir de ahí no todo es democrático pero tú mismo debes plantear los criterios sobre lo que consideras democrático”.

Ese fue mi planteamiento de tesis desde aspectos jurídicos además. Básicamente, todo lo tocante a los derechos de los afiliados y cuando los afiliados pueden reclamar sus derechos ante los dirigentes de los partidos y ante los propios tribunales.

¿Como el Comité de Garantías?

Exacto. Todo el tema de los Comité de Garantías dentro del partido. Fuera de ellos les pertenece acudir a los Tribunales Civiles porque los partidos políticos son asociaciones privadas con relevancia constitucional y con funciones públicas.

Me imagino que esa es la aportación de base germánica que contiene  la Constitución Española de 1978 ¿no?

Sí. La ley alemana, la Ley de Partidos del año 1967 es la que más influye.

Pero el hecho de estudiar a los partidos políticos por dentro lo que me llevó a ver sobre todo el autismo de los partidos. Ver como con el paso del tiempo van sucediendo en dos cosas. La primera, los partidos políticos se institucionalizan y se convierten en Estado alejándose de la sociedad. La segunda, unida a lo anterior, es que su función de servir de correa de transmisión de la sociedad hacia la toma de decisiones, su control y seguimiento (práctica o totalmente) se anula. Es así como se entra, desde hace muchos años, en toda la discusión de los límites de la representación.

Yo desde hace bastante años defiendo que el sistema será representativo y participativo o no será; no será democrático. Hay gente que lo venimos defendiendo desde hace tiempo. Existen dos posturas contrarias: los que dicen que no nos representan, y los que niegan “roussonianamente” que pueda existir una representación. Esto último a mi modo de ver es utópico. De hecho, mira Podemos que lo está organizando de forma vertical. No puedes elegir por personas.

Sí, algo me han comentado que está todo pre-pinchado y tú tienes que tener la reacción política de eliminar nombres pero es una lista que está prefabricada.

Es muy difícil. Por ejemplo, si estoy de acuerdo con el 80% del equipo de Pablo Iglesias habrá diez personas que me interesaran. Resuelta que esto puede ser difícil porque me va a tomar quince minutos y ya sabemos como funcionamos. Si no es medianamente ágil acabaré haciendo lo fácil.

Como debe constituirse como partido político según las formas sistémicas puede haber surgido una confusión. El hecho de constituirse como un disfraz o Caballo de Troya puede confundirle reproduciendo las mismas sinergias ¿no?

Yo no soy muy nominalista pero lo que sí me gusta es no confundir. Siempre digo: “Si esto quieres que le llamemos ‘buzón’. No tengo ningún problema y no voy a ponerme a discutirlo. Si quieres nos ponemos a discutir sobre conceptos. Pero si estamos hablando de otra cosa y decir que ese ‘buzón’ es instrumental entonces; no voy a perder ese tiempo”.

Para mí “partido político” no desmerece pero hay una serie de movimientos que durante un tiempo han querido decir: “Nosotros no somos partidos políticos”. Y hay que contestarles: “Vale, ¿Entonces cómo te quieres llamar?”.

Sí, pero por nuestra Constitución deben constituirse como partidos políticos y entrar dentro de ese encaje…

Y ellos en su página Web se definen como “partido político” porque es la manera de presentarse en las elecciones. Pero me da igual si dijeran: “Bueno, no somos un “partido político”.

Entonces, lo llamaremos de otra manera pero al final cumplirá las funciones de los partidos. A saber; agregar intereses, si funcionan bien hacer de correa de transmisión y recibir lo que piensa la gente, informar a la gente, construir… Por eso no me entretengo en si somos partidos o no somos partidos.

En Venezuela, tuve ya la discusión sobre si el Movimiento Bolivariano de Chávez era partido o no. Yo les decía: “Ustedes son partido político”. En algunos ámbitos me tacharon de reaccionario y demás. Al final, montaron el Partido Socialista Unificado de Venezuela. Y esto porque en colectivos complejos y/o Estados lo que necesitas es una organización.

Otra cosa es que yo crea que Podemos sí está experimentando. Eso hay que aplaudírselo absolutamente. Hacer de otra manera política: más participativa.

Ahora están buscando un equilibro pragmático porque quieren llegar al poder. Lo bueno de ellos es que se conocen.

Sí, quieres decir que son colegas…

Juan Carlos Monedero, Pablo Iglesias, Iñigo Errejón son colegas. Pero, además, han militado mucho en la izquierda y saben de la capacidad de la izquierda para destruirse a sí misma antes de llegar a cualquier lado. Y como lo saben, imagino que decidieron tomárselo en broma o en serio. En broma, significaba conseguir quince eurodiputados e ir de acompañamiento. En serio, implicaba ser conscientes que iban a trabajar en contra y aceptar múltiples contradicciones. Y la decisión fue la última; la de tomárselo en serio.

Las personas que estamos fuera tenemos la obligación de llamarles la atención pero sin acritud. Creo que es bueno que tengan contrapeso. Que les digan: “Eh, ¡Que os estamos vigilando!”. El poder siempre hay que vigilarlo. Y por otra parte decir: “¡Denle!¡Tiren adelante!”.

En el fondo creo que de ahí van a salir cosas buenas. Va a salir el intento. Se va a avanzar. En esa parte estoy de acuerdo.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Volviendo a la participación, si no me equivoco, la única forma de participación política que se acepta y constituye en un momento dado es a través de los partidos políticos. Las asociaciones que fueron tan relevantes quedaron absolutamente neutralizadas. ¿Crees que los partidos políticos empezaron a romper ahí la correa de transmisión?

Ahí sucede que constitucionalmente, después de casi cuarenta años de dictadura, se toman una serie de decisiones para “asegurar la Transición”. Se adopta un sistema electoral que básicamente produzca un bipartidismo por lo menos a nivel estatal. A sabiendas  que a nivel autonómico; regional en aquel momento, van a existir otros partidos menores. Sin embargo a nivel estatal está todo controlado. Por eso IU, entonces PC, en las primeras elecciones saca un 9% frente al 24-27% del PSOE. La UCD sacó el 34% si no me equivoco. Fue bastante chocante para muchos.

Después, se hace un sistema electoral. Un sistema bipartidista frente al peligro de una alta fragmentación. Se teme una debilidad que pueda producir esta fragmentación, las coaliciones y demás. Así, es como se fortalece muchísimo a los partidos políticos.

Y lo otro son los sindicatos,

Sí, aunque sabes su importancia está muy vinculada a los partidos. UGT hasta hace  poco era PSOE y CCOO es la correa de transmisión del PC.

Lo que se hace es poner a los partidos como centro del sistema político gracias a la Ley de Partidos y a la Ley Electoral porque deciden quiénes son los candidatos. Pero también el resto de leyes ayudan a reforzar esta centralidad ya que finalmente son los partidos los que deciden quien está en el Tribunal Constitucional, en el Consejo del Poder Judicial, en el Tribunal de Cuentas,…

Claro, y es un sistema que se cierra en sí mismo ¿no?

Sí, es un sistema que se cierra sobre ellos. Al final son los parlamentarios los que están eligiendo. Son las asociaciones de jueces con los dirigentes de los partidos políticos. Cuando se elige el Tribunal Constitucional son los dirigentes de los partidos políticos negociando su cuota. Los parlamentarios son la prolongación de los partidos institucionales en el parlamento. Esa es la confusión. Y esto sucede igual en el Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo, La Cámara de Comercio, las Cajas de Ahorro, la Comisión nacional del Mercado de Valores.

Ya desde el inicio se separa al ciudadano, bajo cualquier forma, de poder ejercer esa labor de control.

Absolutamente, al ciudadano se le aleja. Hay una cosa curiosa. El artículo 6 de nuestra Constitución dice que: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.”

Es decir, “concurren con otros”. Concurrir es un sitio donde van otros. Y entonces, ¿Dónde están los otros que concurren a la formación de la voluntad popular?

Bueno, pensaran que concurren con otros partidos políticos ¿no?

Sí, pero ese “concurrir”, teóricamente, es con otras manifestaciones de la participación ciudadana.

¿Dónde se nos ha quedado Max Weber? Lo digo por la posición que piensa ya él para la sociedad civil.

Claro. En 1904-1905, en una sociedad predemocrática, lo que está ya diciendo Max Weber es que el partido político se va a burocratizar. Eso es lo que dice: ¡Cuidado, señores, que esto se va a convertir en un fin en sí mismo!

Pero plantea la necesaria posición de las asociaciones, aunque sean sectoriales.

Claro, efectivamente. Pero no hay en el ámbito constitucional ninguna herramienta realmente seria de participación si no es a través de los partidos políticos porque la Iniciativa Legislativa Popular, ni te cuento.

Ya lo hemos visto lo que ha pasado durante los últimos años ¿no?

Sí, ya lo sabemos. Fíjate, incluso el derecho de petición que se plantea como un derecho de participación me parece una burla. Será una carta a un ministro que podrá contestar cualquier cosa. El ministro, de hecho, nunca se entera del derecho de petición. Éste te lo está resolviendo el Gabinete de la Secretaría de Estado, o de una Dirección General y te está respondiendo básicamente de una manera técnica.

Pero esta situación es la que lleva al colapso del sistema que estamos viviendo ahora, ese “autismo” del que hablabas…

Lo que sucede en realidad es que la gente no es muy participativa…

Tampoco se han dado las plataformas, esas palabras de la constitución como “promover”, “remover obstáculos” y “velar”…

Exacto. Digamos que nunca sabremos, pero en la Transición hubo un movimiento social muy importante y participativo. Con todo mi cariño, en parte, le atribuyo al PSOE el habérselo “cargado”.

¿Porque practicó el entrismo?

Claro, tú lo has dicho. Eso fue lo que hizo. Asociaciones de vecinos, organizaciones que eran independientes y autónomas, cuya función era controlar -porque el mundo constitucional es el mundo del control del poder- quedaron desactivadas.

El PSOE, sobre todo, lo que hizo fue practicar el “entrismo”. Ocupó las asociaciones de vecinos que eran potentes y ocupó  las asociaciones donde había gran participación ciudadana. Si tú ocupas los espacios de poder y de control es “pan para hoy y hambre para mañana”

Y, luego, lo hizo el PP…

Sí, cada partido político lo hizo a su manera. Incluso crearon sus propias asociaciones también. Es la perversión en el extremo. Por ejemplo, la Ley de Participación Ciudadana de la Comunitat Valenciana del año 2008, no ha tenido uso ninguno. Y esto porque son unos cuantos grupos de asociaciones cooptadas por intereses políticos.

Es algo en lo que no se ha creído. Hubo un primer momento en que eso pudo articularse pero fue malogrado por los partidos políticos. Creyeron que ellos eran los únicos que entendían el espacio político y todavía lo creen. En mi opinión el PSOE todavía lo cree, IU algo también. Creo que Compromís y Podemos quizás estén más influidos por otra visión aunque no lo tengo tan claro. Podemos desde luego que sí porque tiene un montón de gente que viene del mundo de la participación. Pero esa confusión entre el partido y la institución lleva a menospreciar lo que dice la gente.

Y, sobre todo, sucede que determinado tipo de asociaciones con dinero tienen sus vías de “lobby”En España el mundo del “lobby” ya existe, no como en EEUU, sino de una manera escondida y subrepticia. Creo por eso que hay que regular los “lobbys” . Los diputados se reúnen con los grupos de empresarios. Frente a eso el ciudadano quiere saber lo que se discute porque son nuestros representantes y me da igual de qué partido sean. Son nuestros representantes porque un diputado en cuando es elegido ya no es representante de los intereses de su partido sino de todos los españoles. Lo que no puede ser es que cuando me dirijo a un diputado del PP me mire como si no estuviera a mi servicio.

Hubo una desactivación en los años 80. No sabemos que hubiera pasado. Lo que sabemos es lo que vino después; una absoluta ocupación del asociacionismo por parte de los partidos. Primero por parte del PSOE, después del PP y una enorme dificultad ciudadana de hacerse sitio ahí dentro.

A partir de ahí hubo una ilusión de crecimiento económico. Parecía que no hacía falta participar porque los partidos políticos se encargaban de todo. Esto incluso llevó a mucha gente a despreciar a los movimientos ciudadanos que decían: “Oiga, esto no está bien” o “Esto es pan para hoy y hambre para mañana” o “Se están burlando de los derechos de la gente” o “Hay corrupción”.

El tema de la corrupción que está saliendo ahora no es de hoy

Sí, el tema de la burbuja, ahora dicen que nadie lo advirtió. Eso no es cierto ya que a poco que te interesaras y leyeras sabías de esta corrupción.

Claro. Yo fui del colectivo Terra Crítica que el Levante eliminó de sus editoriales hace tres o cuatro años. Ahora repaso los artículos sobre participación ciudadana del Colectivo Terra Crítica que escribí hace tiempo. Tuve una bronca en el Levante con Josep María Felip por el tema de la Ley de Participación Ciudadana. Dije: “Esta ley es propaganda. No se la cree quien la hace”. Ya que entre otras cosas ha utilizado a asociaciones “de las suyas”. Se reunieron en la universidad en la Facultad de Derecho. Fueron allí pero han acabado diciendo que es una ley de participación respaldada por la gente y no es así. Más bien, para construir la ley has llamado a unos “amiguetes”  que hicieron cuatro modificaciones de carácter técnico. Así, la sacaron. Por cierto, esa ley contiene cuatro instrumentos de participación y todavía no se ha llevado a cabo ni uno de ellos.

Te diré más, desde el Cabanyal planteamos al Gobierno la implementación de un Jurado Ciudadano. Lo más alucinante es que lo mandamos a Presidencia y a los dos meses nos envíaron una carta contestándonos que habían trasladado nuestro expediente a la Consellería de Cultura y Deporte. Claro, ni ellos mismos sabían que la Dirección General de Participación dependía de Presidencia, Agricultura, Agua y Participación Ciudadana. ¡Ni ellos mismos saben lo que hacen!

Es como el tema de la regeneración democrática y la transparencia. Es de sentido común. Yo defiendo que una ley o unas normas de participación ciudadana deben ir unidas al concepto de transparencia. Debe ser una Ley de Participación Ciudadana y Transparencia.

La una sin la otra es inconcebible.

Exacto, no tiene sentido. Y esto porque el ciudadano no puede participar sin tener una información precisa, rápida, completa, efectiva y que pueda comprender. Lo que no puede ser es que la Mesa de las Cortes Valencianas sea la más condenada en toda España por no dar información a los diputados. Si no se la dan a los diputados te puedes imaginar a los ciudadanos. Sencillamente, se burlan de nosotros.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Recuerdo en este sentido una frase de Julio Anguita diciendo: “Lo único que queremos es que realmente la democracia que tenemos se ponga en funcionamiento. Eso sería lo más radical”. La constitución en cierto sentido funcionaría si construyéramos elementos reales. Parece que hemos vivido con una constitución de corcho. No ha habido un fuste importante y no se ha tomado en serio. ¿Qué opinas de esto?

Lo que no se ha cumplido es la implementación de la ley. Nuestra constitución es, por decirlo así, socialdemócrata, pero bajita. Es decir, podría haber sido más si los jueces hubieran interpretado más a favor de los derechos sociales. Si los políticos hubieran hecho políticas sociales más convencidas.

Pero en el tema de la participación, al final lo que pides es que se cumpla lo que hay. Yo, lo que pido es que el Tribunal de Cuentas ¡Cumpla su función!. Yo que estoy absolutamente en contra de cómo funciona el sistema de control parlamentario, creo que las minorías deben controlar a la mayoría. No es posible que el grupo parlamentario mayoritario tenga más tiempo que la posición minoritaria. El grupo mayoritario lo que hace es consultarle al Gobierno las preguntas que éste previamente le ha presentado. Oiga, si el parlamento ya no tiene la función legislativa porque ésta la tiene el Gobierno, por lo menos, resérvele al parlamento la única función que le queda: la función de control.

Desde otro punto de vista también pensé que España llevaba un retraso legislativo y de ajuste con la realidad brutal. Luego creo que simplemente ha sido una posición muy cómoda que ha creado una ilusión de estabilidad. Podían haber trabajado un poquito más. Creo que el poder legislativo y el ejecutivo no han hecho lo suficiente. No han puesto sobre la mesa un debate público, coherente, que pudiera llevar a cabo ampliaciones legales. En suma, armonizar más la realidad.

Yo no creo que haya una falta de legislación, yo creo que se sobre legisla.

Sí, pero es una legislación coercitiva; no innovadora. De aquella función legislativa que genera nuevas libertades y derechos como una buena Ley de Participación. 

Claro, es que los partidos son juez y parte. Los que hemos estado centrados en el mundo de la participación, los que hemos trabajado ese tema desde la democracia interna de los partidos y los que estamos en el mundo participativo somos unos utópicos o unos frikis.

Ahora, nos miran con un poquito más de “respeto” pero con cierto escepticismo. Muchos piensan que es un tema de ida y vuelta, una moda pasajera. En cierto modo, lo va a ser.

Es que las energías renovadoras de la sociedad se pueden sostener hasta cierto tiempo ya que son ciclos ¿no?

Claro, además, normalmente las olas o movimientos pendulares te llevan al programa máximo. Yo respeto a Podemos pero no lo defiendo de una manera “sagrada” o “histérica”. A algunos amigos seguidores de Podemos les digo: “Dentro de dos años tu estarás ‘cagándote’ en Podemos y yo seguiré defendiendo con cautela lo que están haciendo”.

Y con el tema de la participación ciudadana igual. No creo en la participación ciudadana como la que va a resolver todo. Estuve en el principio del 15M. Vivía en Madrid. Estuve en las discusiones y entiendo la postura radical que dice: “No nos representan”. Puedes, entonces, subirte a la ola y que te aplauda todo el mundo  recuperando a Rousseau y su Contrato Social. O decir: “Todo esto está muy bien pero hay niveles de discusión. Una cosa es la discusión asamblearia y otra bien diferente cuando tenemos que decidir y gestionar”. Entonces, ¿estamos hablamos todos de lo mismo? Y les diré: “No”.

Así, no nos llevaremos a engaño. De todos modos, todos estos temas son muy complejos y la izquierda tiene que estudiarlos más.

Del grito social que supuso el 15M a la situación en la que nos encontramos ahora, quizás van a tener que generarse políticas públicas con esos maximalismos pendulares. Quizás haya un espacio donde la política de nuevo sea un lugar de consenso y pluralidad. De ahí las leyes de participación y también los espacios en los cuales no se está mirando ahora: los espacios intermedios. Tendremos que plantearnos las pequeñas cuestiones de convivencia, habrá ganadores y perdedores en ese espacio…

Hay diferentes niveles de acción política. El nivel local es el nivel de participación ciudadana máximo.  El nivel autonómico es el nivel de participación ciudadana medio y el nivel estatal es un nivel de participación ciudadana muy reducido. Y esto  porque las decisiones que se toman ahí el tema de la participación ciudadana es importante pero relativo. Hay gente que defiende que esta participación ciudadana debe ser vinculante. Hay gente que dice: “Hemos ido allí y no nos han hecho caso”.

Pero, ¿estamos defendiendo la participación ciudadana que yo exijo o tiene que ser igual para todo el mundo? Yo tengo una cosa absolutamente clara. En cuanto la derecha vea que la participación ciudadana va en serio, la utilizará y creará sus herramientas. No me cabe ninguna duda,

¿Porque tiene una visión instrumental? ¿Porque articulan y prefabrican sin complejos?

Cada vez utilizan más esta palabra. Se creen la palabra “participación” como se creen la de “libertad”. En realidad, van a lo que van.

Por eso te decía los programas de políticas públicas en la línea planteada por Joan Subirats. Es esta una línea más técnica, pensada desde los procesos compartidos con la pluralidad de actores. ¿Podría ser una veta hermosa de desarrollo?

Claro, estoy absolutamente de acuerdo. Y , de hecho, es necesaria porque implica  que tú finalmente te autocontroles y te relacionas con un montón de gente. Aunque siempre están los que intentan utilizar los partidos políticos.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

Quería preguntarte sobre algo que me interesa mucho. Cuando miramos a toda la serie de “instituciones medias” como salas de exposiciones, museos, gestión de la cultura, podemos comprobar la emergencia de la participación ciudadana. Considero que hay un trabajo importante que hacer e implementar en muchos sentidos. Primero, porque el cuerpo de personas que trabajan en las instituciones están cortados de la realidad. Segunda, porque precisamente la cultura es aquello que compartes y donde debería haber más debate público. ¿Has pensado lo que significaría implementar estas cuestiones de participación y transparencia en esos espacios sociales?

No, personalmente porque estoy centrado en la participación ciudadana como proceso de toma de decisiones públicas.

Sí pero, por ejemplo, un Consejo Rector del IVAM. Un órgano que responde a l a misma organización de “los notables” impulsores de otras constituciones. ¿No debería renovarse como dispositivo para que entrara una parte ciudadana?

Totalmente, pero no solo que entrara, ya que la experiencia te dice que las organizaciones ciudadanas más potentes negocian.

Para mí lo más importante en el tema de la participación está en el seguimiento y la rendición de cuentas. Lo que yo quiero es que usted tenga cada seis meses o un año que hacer una audiencia pública en la que me explique lo que ha hecho y responda justificadamente por lo que usted hace.

Pero eso no es la prensa ¿no?

A no, no. Eso no es la prensa. La prensa es todos los días.

Un ejemplo reciente, en el IVAM, podríamos observar estas emergencias sociales. Hace unos meses se pidieron clarísimamente dos cosas: transparencia y auditoria. El nuevo director consideró que había hecho público su proyecto explicándolo a la prensa pero no está disponible a través de su página Web.

A mí eso no me sirve.

Hay dos cosas. Una, las organizaciones ciudadanas hay que dejarles clara cuál es su posición. Y es que no son los representantes de la voluntad general. Es decir, la Plataforma Salvem el Cabanyal, no es la que tiene que resolver el caso urbanístico del Cabanyal. Pero, sí la que fuerce a nuestros representantes públicos, sea Rita Barberà u otro, a escuchar de verdad al ciudadano. A dar cumplidas explicaciones de sus decisiones. Igualmente, tiene que someterse a control y auditoría económica para saber como y en que se gasta el dinero.

La verdad es que en el tema del Cabanyal no han sido ninguno de los partidos de la oposición los que han cumplido con sus funciones. Si el tema está donde está es gracias al esfuerzo de una plataforma ciudadana. Ésta ha conseguido con su propio dinero. Y además sin tener cauces de participación ciudadana.

A pesar de todo, lo que quiero es que ganemos un poco de tiempo, dinero y respeto al ciudadano. Tener unos cauces en los que la gente pueda no solamente participar para decir “y lo que yo digo va a misa”.  Sino, más bien, participar y que haya transparencia. Entonces la gente podrá discutir y participar.

El problema está en que el político toma decisiones y tiene miedo de lo que sus decisiones van a implicar. Claro, los medios de información son muy importantes ya que pueden apoyar o distorsionar el mensaje. Siendo sinceros y realistas habría que buscar un cierto equilibrio.

Pero, en el fondo, hay que conseguir la legitimidad perdida. El problema es que la política ha hecho un poco como la bolsa. Se ha ido yendo arrastrada a otras esferas y separándose de los ciudadanos. Estamos ahora en un desierto.

El problema de la participación ciudadana es que alguien pueda pensar que ésta cambia las cosas por si solas y no es verdad.

Fernando Flores. Foto: Patricia García Carbonell

En la Plaza del Doctor Collado de Valencia acabamos charlando como buenos amigos mientras la noche y el frío se iban cerrando. Esta conversación tiene ya tres semanas.

Mientras tanto, dos hechos clave colocan esta Línea Inesperada en un lugar de referencia. Una gran noticia fue la publicación del proyecto del IVAM en su página Web. La otra noticia fue protagonizada por los Jueces Decanos en Valencia que han lanzado un Documento con 58 medidas para luchar contra la Corrupción.

Eva Caro.

Líneas Inesperadas. Creación colectiva

Líneas Inesperadas
Entrevista a Teresa Marín
La Línea Inesperada de hoy es un vector de relectura hecho a fuego lento, con insistencia, método, organización y paciencia. Teresa Marín ofrece una conversación ágil, profunda y vertiginosa. Una lectura cada vez más necesaria, cada vez más urgente y un aprendizaje que esperamos cale, de forma serena, en el debate público actual.
Recorre los procesos de creación colectiva en diferentes tiempos.
Se sumerge en la necesaria relectura de la historia del arte y del relato que nos fue contado. Recupera la fuerza de lo colectivo desde diferentes puntos de vista, pero siempre trenzando coherencia.
Zigzagea en los últimos veinte años de redes creativas de aprendizaje.
Para, finalmente, saltar con una mirada nueva de la calle y de lo colectivo a apuntes certeros para repensar lo institucional.

¿Como empiezas a interesarte e investigar sobre colectivos artísticos en Valencia?

La historia empieza en el año 1986 cuando trabajaba en equipo con Victor Bastida. Cuando dejamos de trabajar juntos coincidió con mi entrada como profesora en la Facultad de BBAA de Altea (1999) y me tuve que replantear retomar el tema de la tesis. Decidí realizar una investigación teórica sobre algo en lo que ya tuviera conocimiento. Finalmente tuve que acotarlo al estudio de metodologías de equipos artísticos, en el contexto valenciano en el periodo 1981-2001.

Tenía mucha información de colectivos que no pude abarcar en la tesis y más tarde recuperé ese trabajo.

Centrar la tesis en el contexto valenciano fue algo que hice a regañadientes en inicio, pero luego me sirvió para tomar conciencia de la importancia de trabajar sobre lo local. Siempre estamos mirando hacia afuera y nosotros mismos invisibilizamos lo que pasa aquí. Cuando tuve que hacer una reflexión a nivel teórico, formal, justificada con citas, me costó encontrar referencias en el contexto cercano. Estas ausencias me ayudaron a dar valor a lo cercano. Esto también tiene que ver con cierta forma de memoria histórica. Si nosotros desde nuestras propias condiciones y nuestro contexto local delegamos esta tarea de contar, de recuperar y de analizar nuestra memoria cercana difícilmente otros lo van a hacer por nosotros. Y aunque lo hagan, que también está bien, será con una visión externa.

Digamos que todo viene de esa reflexión de la tesis, sobre lo que había sido mi experiencia de trabajo en equipo y mi conocimiento y contacto con otros equipos y con otras experiencias de trabajo colectivo desde los años 80. He seguido investigando y sigo haciendo proyectos en colaboración como el Petit Comité de Resistencia Audiovisual .

 

Tienes una visión global de como se ha ido desarrollando el trabajo creativo yendo del grupo a los colectivos e, incluso, de colectivos en diferentes capas….

Sí. Me centré en un primer momento en hacer un barrido sobre todo tipo de creación colectiva en esos años en el contexto valenciano. Indagué también en los antecedentes, los años 60 y 70 llegando hasta el Grupo Parpalló en 1957. Descubrí también brechas generacionales entre distintos momentos. Realmente el “testigo” no se pasa de manera visible sino que muchas veces es invisible, latente, de forma poco reconocida.

Considero que es importante desandar ese camino para poder reconstruirlo. Creo que puede ser relevante para otras personas interesadas en procesos colectivos, tanto en el contexto valenciano como en el contexto nacional. Ese fenómeno no pasa solo en Valencia. Hay mucha desmemoria de la exigua vanguardia española o de los movimientos de los años 70. Aunque en la última década sí ha habido mucho trabajo de recuperación. Ahora hay mucha más gente investigando estos temas, cuando yo empecé la tesis, en el año 1999, no era algo tan evidente.

 

¿Te has encontrado con otros investigadores que hayan trabajado con esos mismos intereses o enfoques?

Claro, cuando empecé busqué a otros investigadores. Al principio no tenía tan claro centrarlo en Valencia o en la Comunidad Valenciana. Pensaba centrarlo en el contexto español. Así, realicé un  primer “barrido” de gente que estuviera llevando a cabo investigaciones similares. Ya en aquel momento estaban cercanos los Encuentros de arte actual, Red Arte y colectivos independientes en el Estado español, que organizaban Mestizo y Transforma, desde el 94. En el año 98 se sumó Purgatorio y se hicieron en Valencia. También estaba Nekane Aramburu investigando el tema de la red de espacios independientes. Contacté también con Almudena Baeza que estaba realizando un trabajo muy similar para su tesis de los colectivos madrileños entre los años 80 y 90. Contacté también con Txaro Arrazola que estaba haciendo otra tesis similar en el contexto del País Vasco.

Fue muy curioso porque encontré a estas investigadoras hablando con otros colectivos. En Barcelona, había también gente trabajando. A inicios de los 2000 empiezan las publicaciones de Desacuerdos, allí publicó Paloma Blanco un texto sobre Prácticas colaborativas en la España de los 90.

El tema de la autogestión en aquellos años a penas se nombraba con este término se formulaba como independiente. Sí que había gente trabajando en ello pero sobre todo a través de los centros okupas. De hecho hay un trabajo muy interesante de Francisco Collado Cerveró. En el año 2007 publica un libro en la Editorial La Burbuja. En él cuenta la historia de los centros okupas en Valencia del año 1982 al 2006.

Es su visión, pero me parece muy valiosa porque ha recuperado algo que normalmente la gente que estaba en esos movimientos y más en aquella época no se preocupaba por conservar y fijar en texto. De hecho tenemos pendiente hacerle una entrevista para el Archivo CCCV. Comentamos que era muy curioso el tema de que justamente cuando empieza el declive de los centros okupa es cuando empiezan a surgir espacios auto-gestionados. Estos aparecen con otra visibilidad, con forma legal, pagando alquiler, generando asociaciones. Ahora, de nuevo, ha vuelto a recuperarse otra vez el tema okupa.

Realmente toda esa experiencia que estuvo en los centros okupas a nivel de metodologías de trabajo colectivo o colaborativo creo que ha sido fundamental en el 15M. Hay gente que estuvo muy activa participando en todo este movimiento que ya sabía metodología de asambleas. Ya sabía auto-gestionarse. Ya tenía una experiencia previa. Eso creo que ayudó a que el 15M pudiera cuajar y llegar a tomar la dimensión que ha tomado. Es decir, el 15M no es una seta que nace por generación espontánea. Hay detrás un trabajo y una experiencia que podía ser poco visible. Hay aprendizaje transmitido, además de indignación.

Creo que estas reflexiones sobre la memoria nos ayudan a entender y a cuadrar fenómenos que están ocurriendo ahora con otra perspectiva y con otra dinámica.

Foto: Enrique Salom

Foto: Enrique Salom

Cuando pensamos en el sistema cultura siempre se funciona por un proceso de etiquetado e individuación. De alguna manera se extrae el genio, se expone y se pone a disposición del gran público. Pero con ello se desgaja un ecosistema. No sé si conoces el reciente artículo de Santiago Eraso sobre la industria cultural y el ecosistema cultural. ¿Crees que te interesó más trabajar en lo colectivo por entender esa visión más general que va desde lo más pequeño, lo más menudo, lo que menos productivista quiere ser? ¿Lo tienes en cuenta o no?

En lo colectivo la individualidad no se anula pero funciona de otra manera. Funciona con otras lógicas, con otros objetivos y con otro planteamiento metodológico y no sé si decirte hasta ético. Aún así todo el sistema social, económico y político te lleva a pensar de forma individual. La propia formación, desde pequeñitos en el cole o la publicidad, te lleva a que pienses de manera individual. Divide y vencerás. Creo que hay un poco de eso.

Es difícil y costoso trabajar en equipo, pero se aprende. Las metodologías colaborativas no interesan, a pesar de que es necesario e imprescindible, porque vivimos en sociedades y en estructuras colectivas.

Mi interés en el trabajo en equipo nace de mí, porque aprendo mucho más compartiendo con otros, lo que piensas está continuamente en debate. Los proyectos colectivos, en general, son mas lentos en el proceso pero cuando consiguen salir son proyectos que están mucho más pensados, contrastados y testados.

En concreto, el mundo del arte está basado en un valor de individualidad. Eso es un trabajo que investigué bastante en la tesis. Me pregunté el por qué se invisibiliza el trabajo colectivo y, sobre todo, en el ámbito de las artes. Se puede hacer extensivo al ámbito de la cultura y a la de todo lo social.

El valor de mercado del arte está basado en la individualidad y en la firma. Se ha hecho una lectura totalmente tendenciosa de la historia del arte basada fundamentalmente en las individualidades, aunque el trabajo en las artes prácticamente hasta tiempos muy recientes ha sido fundamentalmente colectivo. Solo recordar las grandes las Catedrales como obras colectivas, pasando por los talleres gremiales o la Academia como construcción de lenguaje colectivo, hasta los grupos de las vanguardias del siglo XIX y XX o mútltiples experiencias de los 60 hasta hoy.

Que tengamos una determinada narrativa del arte, tiene que ver también con el interés… Ahora lo estamos viendo con los cambios sociales y políticos: ¡Dime quién es el representante! ¡Dime quién es el interlocutor! ¡Quiero poner un nombre y un apellido! De lo que son, en principio, unas ideas, unos procesos,unas metodologías grupales y colectivas. Pero porque todo el sistema nos lleva a pensar en individualidades.

 

Cierto. Lo que planteaba era si en parte de esa invisibilización hemos tenido teóricos, críticos u otros que tenían las herramientas para ser conscientes de este punto de vista pero en raras ocasiones han trabajado para que eso se hiciera visible. ¿Lo otro era más fácil?

Digamos que son más bien dinámicas. Hay muchos mundos y muchos circuitos superpuestos.

Es decir, si estás funcionando en el tema de la cultura desde una visión de la producción económica lo que te interesa son las individualidades. Interesa la firma que es lo que cotiza.

Sin embargo, hay otra gente que le interesan otras cuestiones. Hablamos entonces de  arte político, social: el arte del compromiso. Esa gente sí pone el acento en lo colectivo y tienen otro “valor” según las lógicas de sus presupuestos, o de esos criterios de valoración que defienden, o de los objetivos que pretenden alcanzar.

El hecho de que se valore más lo individual o lo colectivo tiene que ver con el posicionamiento desde donde te sitúas para hacer el análisis y los objetivos a los que quieres llegar mediante ese análisis.

Si quiero llegar realmente a una transformación y a un fuerza colectiva me interesará reivindicar lo colectivo. Ponerlo en valor y realmente darle cancha. Pero, si lo que me interesa es una cuestión especulativa basada en los valores de la subjetividad, la individualidad, la firma, entonces realmente no me interesa. Entonces pondré  realmente el acento en el individuo.

 

Ciertamente, para la gente que no conoce tanto el mundo del arte, es necesario recalcar que esta no es una decisión neutra. No es neutro que se siga potenciando la individualidad. No es neutro que “a caballo” del artista aparezcan críticos que sigan manteniendo el mismo modo de funcionar. O, incluso que la prensa juegue a esa misma carrera.

A veces, desde determinadas posiciones políticas o económicas se amplifica o se instrumentaliza lo colectivo para dar visibilidad a determinados fenómenos. Es importante diferenciar cuando lo colectivo se visibiliza de abajo a arriba, es decir, cuando esa fuerza colectiva empieza a tener un peso visible y acaba teniendo repercusión. Otra cosa es cuando lo colectivo se instrumentaliza desde arriba para vender determinada imagen o para generar determinada expectativa. Eso mismo es importante pensarlo ahora porque en este momento hay una fuerza colectiva muy potente desde abajo pero también hay unos intereses muy determinados desde arriba. Digamos, como un intento de gestionar las visibilizaciones de lo colectivo “a la carta”. Y ahí lo dejo.

 

Es cierto, lo estamos viviendo en estos momentos todavía como un impasse. Pero, en breve, lo vamos a tener ahí. Hay gente que está cargando sus propias armas o que lleva cargándolas cierto tiempo. Aunque, a la vez, no pensarán que fuera posible un cambio social, político, en resumen, de paradigma. En cierto modo, habían hecho cálculos precisamente según la vieja forma de ver el mundo. Gente que se había preparado formatos que pudieran servir para cualquier tipo de situación o coalición política. En estos momentos, se han quedado sin suelo bajo los pies. Esto ha sido muy reciente. Hace a penas un mes con más fuerza. Gente que empieza a ver que lo que habían tramado pues no les va a funcionar o no del todo.

Es un cambio de escenario.

Hay un escenario muy nuevo que no habían querido tener en cuenta o en el que pretendían sobrevivir. También veo demasiado interés de arriba-abajo como comentas en montar una cajita, preparar el lazo y dar la solución. Todavía existe esto. Esas tensiones las vamos a ver. Por ejemplo, el tema de la industria cultural me preocupa muchísimo. Porque sería, no sé si lo ves tú así, retomar esa visión individual de mercado…

Pienso lo mismo que tú. De hecho, no me gusta nada ese concepto de industria cultural. Le ponemos otro nombre pero seguimos haciendo lo mismo. Es el mismo problema ¿no? Y, además, el mismo problema que sigue desatendiendo las mismas cuestiones básicas.

Y ¿cuáles serían esas cuestiones básicas?

Por ejemplo, poner el acento en la cultura y la producción de base. Seguimos haciendo un gran edificio sin cimientos. Me parece una equivocación. Ni siquiera es un pan para hoy y un hambre para mañana. Ni siquiera es un pan para hoy porque se está haciendo mal, es ajeno a lo que realmente son las necesidades de base de todo el contexto cultural. Se está desatendiendo a la formación, la educación, la producción, las necesidades del contexto local en aras de algo que no tiene ningún sentido. Algo en lo que no tenemos los medios para competir en esa liga, ni la infraestructura.

Tampoco se está realmente trabajando con el sector cultural de base, con artistas, con críticos, con pequeños productores, con diferentes espacios donde se pueda trabajar aspectos educativos. Y ya no te digo ni siquiera del arte. Te hablo a nivel cultural mucho más básico: cultura básica de la imagen, cultura básica del audiovisual, del uso de las nuevas tecnologías.

Ahí es donde creo que está la gran fractura. Hay una enorme brecha y no sé si las nuevas vías políticas que están surgiendo lo están pensando. Hay mucho desbarre en estos temas. Si que hay voces pero no acabo de ver esto como puede cuajar o realmente si la gente está canalizando cuestiones prácticas. Hay muchos foros pero quizás no está participando la gente que podría tener esta visión. Como se decía el otro día en otra entrevista tuya, muchas mujeres no están participando en las asambleas. Hay que poder estar en la realidad local. Esas horizontalidades a veces tampoco son tan horizontales. Hay mucha gente que puede estar en ese foro, a través de las nuevas tecnologías, pero no todo el mundo puede tener un acceso real.

Es cierto que ahí hay una brecha brutal, inimaginable.

Todos esos pequeños matices son muy importantes y si no se tienen en cuenta realmente estamos haciendo unas lecturas como de slogan pero no estamos haciendo las lecturas realistas. Hay muchas vías de invisibilidad en lo colaborativo y en lo colectivo.  Creo que ahí hay que estar muy atentos y ser muy sensibles para no generar esa lectura superficial de lo bonito que es el nombre, o lo bonito que queda que ahora ¡somos todos supercolaborativos y trasversales!

Foto: Enrique Salom

Foto: Enrique Salom

Ahora no encuentras un texto o una conversación en la que no sea así. De todos modos, quería volver a preguntarte sobre el trabajo que hiciste junto a otros colaboradores, en diferentes épocas. Hablo de aquel mapeado que hicisteis en común Jujo, Raquel Villar y tú. Precisamente por lo que comentábamos, es ahora muy importante sacar esa carta, me parece que es el “as” más importante... Esa carta hecha en silencio.  

Sobre 2007 hay como puntos de inflexión con el tema de lo colectivo y se ve muy claro  en el contexto local de Valencia. Generalmente en el mundo del arte siempre estamos en crisis, puede que a lo mejor fuéramos los más sensibles para identificar ese momento. En el contexto Valenciano, ya desde finales de los 90, había mucho movimiento asociativo y colaborativo y hubo varios intentos de asociación de artistas visuales en la CV, ANCA, centrada en la performance desde el 89 y luego la Asociación de Artistas Visuales de la Comunidad Valenciana (a.a.v.v.) que duró poco tiempo de 1997 al 2000 aprox. En 2001 emergen ExAmics del IVAM, Ciutadans per una Cultura Participativa

En 2007 y 2008 resurgen de pequeños espacios auto-gestionados, coincidiendo con ese “bajón” de los centros okupas. Todos sentíamos preocupación sobre lo colectivo. Empezamos a reunirnos y finalmente volvimos a montar una asociación de artistas visuales en la que estamos gente que venía de otras experiencias colectivas anteriores en ese momento en Valencia. Ese encuentro es fundamental porque lo es también generacional. Nos juntamos gente que habíamos estado bastante activa en los años 90  y principios de los 2000 con gente más joven que están nuevamente intentando hacer cosas.

Ese es el momento de las Jornadas en las que estaba La Tejedora CC

Sí, fueron las Jornadas de Infraestructuras Emergentes, de las que queda un libro. También se montó Otro Espacio, unos encuentros sobre modelos de producción. Además, en ese momento se crea La Perrera, Plutón, La Clínica Mundana. Este último se sitúa en lo que previamente había sido El Purgatori.   Pero esto es importante porque confluimos todos en una nueva asociación, AVVAC.

Hubieron dos intentos anteriores de asociación creo, ¿no?

En la asociación de finales de los 90 recuerdo que estaban Carmen Navarrete y Marcelo Expósito que entonces estaba viviendo en Valencia. Estuvo también Daniel G. Andujar, Salomé Cuesta, Domingo Mestre. Había mucha más gente pero fue efímera.

 

Queda claro que aquel momento fue muy intenso pero, ¿Qué hay del proyecto CCCV? Jujo, Raquel y tú os ponéis a trabajar en él. ¿Podrías explicar un poco el desarrollo y algunas conclusiones?

Trabajamos juntos porque a mí me interesaba el tema de la transmisión de la memoria local. Por una parte, ellos tenían necesidad de referentes. Yo conocía esos referentes y tenía mucha información sobre ellos además de acceso a casi toda la gente que estuvo activa en esos años anteriores.

Nos planteamos que era importante poder transmitir esa realidad local. A mí me permitía tener una lupa también en cosas en las que yo no había participado por razones generacionales. Fue un mapeado de la Comunidad Valenciana, en 2012, que intentaba diferentes aspectos. Lo más importante fue la tarea de visibilización de colectivos, espacios autogestionados y otros tipos de espacios ligados a la comunicación como radios, publicaciones, revistas, webs, plataformas sociales, etc.

Generamos un mapa de vínculos en el que intentábamos visibilizar esas conexiones de colaboración entre ellos. Esa cartografía iba acompañada de un texto explicativo que trataba de dar algunos datos para ayudar a la lectura de ese mapa. Se publicó en una revista de investigación que tiene  la Academia de San Carlos, pero también a través de la plataforma de CCCV se puede acceder al texto.

Esa cartografía tenía también dos elementos importantes y reseñables. Uno era que esta cartografía estaba basada en datos objetivos, como publicaciones, pero también en nuestro propio conocimiento. Las tres personas que hicimos ese trabajo formábamos parte de alguno de esos eventos, colectivos y espacios. Por ello aportábamos información desde dentro.

Sabíamos que esa red incipiente ha llegado a ser posible porque había otros vínculos invisibles de transferencias, de contactos y de relaciones. En el mapa, de una manera también muy apuntada y poco trabajada, visibilizabamos como una parte off. Generamos vínculos en la trastienda que no son ni definitivos ni son exhaustivos pero sí son pequeñas pistas para ver que además de lo que se ve existen otros vínculos basados en afectos, vivenciales y personales. Esto es lo que posibilita que esos vínculos lleguen a consolidarse.

También nos pareció importante destacar en esta investigación y en esta cartografía a algunas personas que definimos como “nodo” porque los colectivos se conforman a partir de individualidades. Hay determinadas individualidades dentro de los colectivos que actúan como ejes-nodo. En estudios sociológicos especialmente los estudios de redes se está investigando mucho. Las redes sean online u ofline muchas veces tienen unos funcionamientos que pueden ser rastreables. Esas personas-nodos o hubs ayudan a conectar, a transmitir conocimiento o posibilitan que se vaya tejiendo esa infraestructura colectiva de aprendizajes culturales y sociales. En la investigación fue uno de los puntos principales.

Luego empezamos a pensar en la posibilidad de poder compartir ese archivo e incluso ampliarlo con colaboraciones de otras personas. De ahí surgieron las colaboraciones  e incorporaciones de Enrique Salom, Sandra Moros y recientemente Izaskun Echevarria que está en La Colectiva Invisible.

El archivo CCCV es un proyecto que surge en 2012 pero que nos está costando mucho desarrollarlo porque tuvimos unos planteamientos iniciales quizás muy ambiciosos. A pesar que en Periféries 11/12, donde estuviste tú también, presentamos el proyecto de mapeado y participamos en uno de los módulos específicos.

Mapa de vínculos 2012. Cortesía archivo CCCV

Ese mapa que podemos ver ahora es una foto fija del año 2012 pero vosotros habíais pensado su desarrollo colaborativo y dinámico. Ese mapa imagino que ha ido cambiando. ¿Es mucho el cambio? ¿Lo habéis registrado?

La idea del proyecto inicial del CCCV era muy ambiciosa. Era, una parte de Archivo, a través del cual compartir archivos de documentación sobre experiencias colectivas y luego tenía una parte de Laboratorio de posible trabajos derivados del uso del archivo. Para poder compartir el archivo, seguimos teniendo un pequeño problema técnico de herramienta adecuada para compartir la información. Nuestra primera idea era utilizar una herramienta de software libre en abierto pero no encontramos una herramienta fácil para los usos que queremos inicialmente. Como no hemos conseguido las complicidades necesarias con gente que domine más esta parte técnica hemos tenido que ir resolviendo con medios que no son realmente los que nos hubiera gustado. Eso nos ha bloqueado un poco el lanzamiento de la plataforma del archivo, que está en proceso. Pero sí vamos compartiendo información relacionada en el actual blog.

Al final ahora estamos decidiendo utilizar una cosa mucho más sencilla para poder iniciar una fase más de Laboratorio.

 

Si no lo digo reviento, Teresa, aunque va a ser difícil lo que voy a decir pero me parece que es algo a lo que de alguna manera nos vamos a tener que enfrentar. Hemos pasado más o menos unos veinte años de recorrido cultural. Se ha atravesado el desierto, ¿Lo podemos decir así? Desde luego, como hemos podido… y parece que empiezan a haber indicios de posibles cambios ¿Vale?

Este trabajo debería haber sido un trabajo hecho por algún tipo de institución que mirara por el patrimonio y la cultura contemporánea. Una institución que no hemos tenido. Y es duro porque te enfrentas a tu propia independencia y su relación con lo institucional pero realmente soy muy consciente de lo que te estoy diciendo.

En relación con eso estuvimos intentando conseguir algún tipo de ayuda o complicidades para poder desarrollar el proyecto del CCCV y no fuimos capaces. Ni por la vía más institucional-cultural ni por la vía institucional-académica. Yo estoy en un grupo de investigación en la universidad. Eso te da la medida de nuestras limitaciones y también de que no queríamos hacer ciertas concesiones. Se junta un poco de todo.

Una de las conclusiones o evidencias de todo este trabajo es el hecho de que este auge coincide con momentos de crisis. Los ciclos de espacios auto-gestionados, colectivos y los grupos van teniendo como dientes de sierra. Tienen más potencia justamente cuanta más dejadez por parte de las instituciones públicas. Cuanta menos facilidades hay para la creación, la producción y la gestión de prácticas que surgen desde la base. Cuando realmente ocurre un vacío institucional la gente acaba organizándose porque toda esa energía tiene que salir por algún lado.

 

Me has entendido por otro lado aunque también es importante. Es decir, una cosa son las prácticas que deben ser independientes, deben tener su propia vida y en las que está la institución no tiene nada que hacer. Pero bajo otro punto de vista no es justificable. Me explico. Recuerdo un desacuerdo muy bien formulado en la época del 15M. Provenía de estudiantes de economía en Andalucía debido a que sus profesores solo les estaban enseñando la economía neoliberal cuando podían haber otras formas de economías.

Es en ese sentido que te hacía la pregunta. Esa investigación debería ser registrada. Hay una cierta obligación en sentido científico casi del siglo XIX. Observo y describo lo que hay pero jamás anulo el fenómeno ya que eso pone en duda mi propia posición, investigación y legitimidad. Aunque no me interese, aunque no le vaya a “dar bola”. Ha sido tal el grado de precariedad de la institución que sois vosotros mismos los que estáis haciendo esa función.

Sí, te entiendo pero es que incluso desde el ámbito académico. Estoy en la universidad. Hay que decir también que se priorizan una serie de proyectos y no se les da cancha a otros diferentes. Luego están también las habilidades personales, pero si la gente que está preocupada en estos temas no entra por los canales nunca está en disposición de poder conseguir un I+D del Ministerio. Yo, a día de hoy no cumplo los requisitos para poder ser una investigadora principal y poder solicitar un I+D.

Esto es toda una dinámica. Hay gente con mucha trayectoria, con muchos años, que puede ser sensible a estos temas pero a lo mejor la gente que sí cumple los requisitos mayoritariamente no está por estos temas. Hay gente que se lo curra y lo intenta, pero es una minoría.

Ya no digamos a nivel institucional. No sé si ahora con estos cambios que ha habido en el IVAM…

Es que iba a eso.

Ayer se publicó la programación y hay cosas que tienen buena pinta porque realmente ya hay algo que tiene sentido. Es decir, hay una línea que tiene sentido interno y tiene sentido en un contexto también internacional y puede tener sentido en un contexto local. Lo que falta por ver es cómo van a ser capaces de canalizarlo. Ese programa daría mucha cancha para montar grupos de investigación a nivel local con relaciones internacionales en el que se pudiera generar un debate de problemáticas locales y a escala global. Creo que hay buenas piezas sobre la mesa. Creo que en el equipo hay gente que también puede ser muy válida a ese nivel.

Sería deseable que aprovechemos esa oportunidad todos. Tanto la institución como la cultura base del contexto local porque es una labor fundamental que hace falta.

Ya, pero siempre ha sido un tema tabú. Es un tabú el hecho de que queremos hacer museos de referencia, pero claro…

Si perdemos el contexto de donde está enclavada esa institución en realidad… ¿Qué hacemos? ¿Hacemos la franquicia de un sitio que podría estar en cualquier otro lado? ¿Hacemos políticas-franquicia?

No te hace falta ser un museo-franquicia para hacer políticas-franquicia. Le llamo así por llamarlo de una manera. Si tu haces aquí lo que podría estar en cualquier otro lugar y no lo arraigas, pues, no estás generando cimientos. No estás generando realmente cultura de base. No estás generando diálogo. Realmente al final no tiene interés lo que haces.

Ya porque el trabajo de contexto también te lleva a pensar en los interlocutores de otra manera. No son solamente usuarios-clientes sino gente que puede, cada uno a su nivel, estar interviniendo. Se genera un contraste, por ejemplo, como en la futura exposición Martha Rosler y Josep Renau.

Me parece muy interesante el planteamiento. Es decir, aquí tenemos fondos potentes de Josep Renau. Estos fondos se van a poner en diálogo con cosas que son interesantes actualmente a nivel internacional pero además hay que hacer una revisión desde el arte conceptual de los 60, cubriendo vacíos. De alguna manera esto recupera parte de lo que fue el planteamiento del primer IVAM con respecto al contexto exterior. Pero, claro, ahora es otro tiempo.

Posiblemente, ahora hay que atender a otras cosas que cuando se generó el IVAM no estaban en candelero. Pero ahora no se puede hacer ojos ciegos a la realidad del contexto local porque el momento es muy diferente. Cuando se creó el IVAM no había ni  asociación de artistas, y la asociación de críticos no tenía la vitalidad ni la actividad que tiene ahora. No había una asociación de galerías. ¡Si casi no había galerías!

Ahora se abre una nueva etapa y también hay que entender los tiempos, hablando del IVAM, entiendo que hay que dar margen de confianza. Venimos de donde venimos. Hay que ser realistas. Hay que dar un tiempo de reacción. Evidentemente, hay que estar ahí atentos pero yo creo que la actitud sería estar atentos pero estar por lo positivo, por lo constructivo. Hay una situación de cambio en la que todos podemos aportar nuestro granito para que eso pueda ser un cambio.

Foto: Enrique Salom

Foto: Enrique Salom

Y porque realmente somos respetuosas dejamos aquí la publicación de nuestra conversación.

Eva Caro.

Líneas Inesperadas. Gestar Cultura

El primer dossier de esta aventura inesperada se ha desarrollado en el Cabanyal. Sin duda, el inicio es un anclaje al que siempre volver.

Llevaba tiempo pensando la ciudad. La he sobrevolado, la he colocado en escala, la he observado como una maqueta pero lo que más he hecho ha sido vivirla y caminarla. A la vez, las redes sociales hablan y cuentan su propia historia. Una historia llena de iniciativas. De repente, aparecieron muchas mujeres y sabía que de su mano recorrería sus calles.

“La vida moderna de las mujeres de hoy es muy complicada. Trabajar en colectivo desde la multiplicidad de necesidades, de hijos pequeños, medianos, no hijos y diferentes trabajos. Es super complicado. Hay que tener muchas ganas”.

La Colectiva Invisible

¿Cómo empezáis el colectivo?

Encontramos una convocatoria y fue una excusa. Lo vivimos como una llamada a juntarnos, presentarnos y si cuajaba pues seguíamos. Si no, ¡nos reíamos un rato! Finalmente.,¡Cuajó!

Ha pasado casi un año desde que tuvimos aquella primera reunión en noviembre de 2013. Todas teníamos ganas de trabajar con otras. Queríamos incorporar diferentes puntos de vista y disciplinas en torno al tema de la mujer, la maternidad subversiva, las cuestiones de género, etc. Y, lo que fuera surgiendo.

Al inicio hubo algunas personas más aunque nos hemos quedado nosotras. Cayeron un par de teóricas porque lo más complicado, al principio, fue conciliar los diferentes perfiles. De un lado, las mujeres con formación teórica; una con base en sociología, la otra filósofa-comisaria, historiadora del arte y con una gran formación en colectivos de mujeres. Esto sumado a las dificultades que nos encontramos para sincronizar relojes hizo que no encontráramos cómo articular los procesos de producción plástica y visual.

Fue un reto: ¿Cómo presentamos un proyecto con una base teórica que van a hacer las teóricas? Era una mitad de personas muy teóricas y otra mitad de personas que venían de una práctica muy directa. No lo conseguimos cuadrar bien.

¿Eso no lo conseguisteis?

Bueno, al final somos todas un poco teóricas ¿No?  (Risas)

Realmente, no lo conseguimos pero tampoco tuvimos el tiempo de enfocarnos bien en ello. Fue bastante improvisada la forma en que nos fuimos juntando y las reuniones que fuimos teniendo. De un modo casual fuimos quedando nosotras.

La convocatoria os marcaba un inicio pero ¿después pudisteis recuperar esa parte? O ¿se quedó por el camino?

Sí, quedamos alguna vez todas las que nos habíamos presentado. Pero somos personas que solemos estar en muchas cosas a la vez y la gente se va descolgando por prioridades.

Individualmente, cada una de vosotras tenéis un trabajo bien desarrollado en ámbitos de arte contemporáneo, intervenciones urbanas, ilustración, derecho y movimientos sociales, etc. Todas vosotras sois como “motores” culturales.

Las seis pisamos fuerte.

La Colectiva Invisible. Foto: Patricia García Carbonell

La Colectiva Invisible. Foto: Patricia García Carbonell

Juntas lleváis un año pero, ¿Cómo os ponéis a trabajar en este proyecto Prenyades de revolució que vemos ahora en Valencia?

Este proyecto viene de otra propuesta que era para un festival de Bélgica, en Lieja, el Festival Contre/Bandes. Tenía mucho que ver con una perspectiva de género. Lo ha montado una amiga también muy activa, Émilie. Le propusimos colaborar.

Al principio contaba con financiación pero luego ha pasado un poco “una cosa española”. Es decir, la estructura artística contaba con proyectos europeos que la amparaba. Uno de los que la lleva fue acusado de corrupción o de malversar fondos. Así que se ha cortado toda la financiación.

Cuando vimos Intramurs pensamos que podíamos lanzarlo ahí. Habíamos hablado de lo que queríamos hacer, del trabajo con una embarazada, de la imagen.

En un principio, estábamos interesadas en una línea más en sintonía con el tema de la obra anterior. Es decir, vincularla con Guy Debord, los situacionistas, Tiqqun... En suma, una línea más revolucionaria. Y, la frase era el título de un libro de Tiqqun: L’insurrection qui vient.

Como es sabido, hubo en torno a este librito mucho debate. Teníamos fotos con esa frase para Bélgica y, por si acaso, hicimos fotos en español y en valenciano. Estábamos en plan: “Bueno, ¡vamos a aprovechar la barriga!”. Entonces cuando salió Intramurs dijimos: “Este material ¡nos quema en las manos!”.

Teníamos muchas ganas de hacer cosas. Y, en el contexto sociopolítico actual poner esa imagen es un acto significativo.

Es cierto, el espacio donde lo habéis presentado no es neutro ¿no? Porque lo habéis hecho en el Torno del Hospital. ¿Habéis tenido en cuenta su historia?

No conocemos la historia de la calle Torno del Hospital, no. Cuéntanosla. ¡Que la incorporamos!

Bueno, el Torno del Hospital era donde dejaban las mujeres precarias a sus hijos…

Claro, el torno era lo que giraba… Estas coincidencias son las más lindas. El torno era como una gatera y era donde metían al niño…

Sí, los niños entraban así pero también era el lugar donde mujeres del interior iban a completar la economía familiar haciendo de madres de leche. Entonces, no había leche industrial y ellas los alimentaban y criaban hasta los tres años de edad. Se les pagaba por esos servicios y luego ellas devolvían a los niños ya crecidos.

Pues, ¡menuda coincidencia! La verdad es que habíamos tenido en cuenta que es un solar, un espacio cerca del barrio chino, donde hay condones, colchones, etc. Habíamos tenido en cuenta el contexto actual pero no su historia y este relato aún redondea más la intervención, sin duda. Una amiga nos contó que en ese solar estaba la prostitución más a la vista, la más dura y brutal, que se ejercía ahí. Así que pensamos que ese espacio era muy potente. De hecho, estuvimos localizando los solares y cuando hicimos la selección final, quedó éste por ser el más accesible pero también por su ubicación.

La verdad es que pensé que lo habíais tenido en cuenta por las redes de maternidades otras que podían existir.

No. Habíamos tenido en cuenta toda la otra parte de ciudad, la de un barrio como Velluters. Además, nos tocó limpiar todo aquello para que se viera bien, ya que la imagen iba a ras de suelo. Es una mujer que sale de la tierra, que es aún más poderosa. Queríamos evidenciar un uso alternativo del espacio. De hecho, había un par de colchones que ahora mismo ya no están. Hemos profanado el espacio.

Bueno, la frase “Prenyades de revolució” ¿Cómo sale?

Nos pareció muy interesante por el momento político. Es una metáfora muy evidente de las ganas de cambio. Pero de un cambio real, desde el interior. Esa fue una de las lecturas que más nos interesó de las que fueron surgiendo.

Durante una reunión en Navidad nos planteamos trabajar sobre cosas concretas y reales que estaban sucediendo y nos preocupaban como el tema del aborto. Empezamos a darle vueltas hasta que lo vinculamos con la frase de L’insurrection qui vient. Nos gustó mucho. Por un lado, tiene una dimensión social: Emprenyades es el título de una obra que en castellano significa Cabreadas, -y, es cierto, estamos muy cabreadas-. Por otro, por llevar la revolución dentro pero también por estar pariendo revolución. Es decir, por ser revolucionarias y además parir revolución.

En aquel momento, sí que hablamos de hacer imágenes fáciles a favor del aborto. Pero nos pasamos justo al otro extremo.

Así fue el proceso en aquella reunión. La verdad es que fue bastante errático. Teníamos cosas que decir, aunque entonces no estuvieran completamente definidas. Teníamos las ganas. Queríamos unir maneras diferentes de vivir la maternidad con el concepto de maternidades subversivas. Teníamos intereses sociales que todas nosotras en diferentes ámbitos hemos mostrado: unos intereses de transformación a un nivel más “político”. Y ya sabemos “lo personal es político”.

Siguiendo con la idea de las maternidades subversivas, en los últimos años aparece con fuerza la idea que las mayores transformaciones son las de la esfera de los cuidados, ¿no? Las habéis tenido, imagino, en cuenta en vuestra vida personal y en una mirada social más amplia, ¿o no?

Sí, pero la acción en sí tampoco va tan relacionada con el tema de la maternidad. La hemos tratado desde un nivel más metafórico. Sí, coincide que aquí la mitad somos madres, pero sobre todo, que estaba la ley de Gallardón como un fantasma. Aunque  tampoco queríamos hacer una acción en concreto contra la ley del aborto, eran cosas que nos afectaban. Buscamos una imagen más metafórica de algo que teníamos en común. Era una energía en la que sí conectamos como mujeres y queríamos sacarla.

Estas circunstancias de repente se concretan en una imagen. Somos muy conscientes, las que somos madres ahora y las otras también, de situaciones como que de repente una de nosotras no podía venir porque tenía que cuidar a alguien, ¡el tema de los cuidados está ahí! De hecho, hacemos las reuniones con los hijos. Vamos con guardería detrás. Elegimos bien los lugares en que podemos hacerlas.

Recaen sobre nosotras, las mujeres, los cuidados, lo que tiene repercusiones fundamentales a nivel económico y político. Si no se parte de una reconsideración general del papel de los cuidados en la sociedad ¡no hay ninguna revolución posible!

Durante el I Encuentro de “Arte y nuevas formas de participación ciudadana” que hicimos hace poco en la Facultad de Bellas Artes, hablando con Javier Toret salió el tema: en las reuniones de Podemos o en las de Guanyem ¡hay tres tías! ¿Por qué? Porque nosotras no podemos liberarnos.

El propio nombre La Invisible es un indicio. La Mujer Invisible es una superhéroe de los años sesenta cuyo superpoder era ser invisible. Y es que las mujeres en la sociedad norteamericana de los años sesenta eran invisibles. Un poquito como ahora, aquí. Puede significar muchas cosas cuando ves el panorama político televisivo con sus debates testosterónicos. Por ejemplo, en Podemos, el programa de género que han hecho conecta sólo con una parte del sector porque deja totalmente de lado la labor de los cuidados. Hay un género mujer que se carga con los cuidados que no está reconocido ni respetado, ni a nivel de conciliación familiar, ni legislado, nada. De valoración económica ni qué decir, porque tú estás produciendo. Por el contrario, en Francia por hijo a cargo, por hijo criado recibes dos años de seguridad social automáticamente. Si es la mujer la que cría al niño se le computan dos años pero si ha sido el hombre, también. ¿Por qué en España el cuidado queda fuera de cualquier tipo de retribución laboral? El Estado de derecho ha dejado a los cuidados y la maternidad al margen.

El otro día, Raimundo Viejo, comentaba que ya estaba harto. Hubo una jornada de Podemos en la Petxina y en el debate salió un barbudo del antiguo PC hablando de todo lo que ellos habían hecho, de todas sus medallas, etc. Raimundo le contestó que estaba harto de machos alfa que se reunían en el partido mientras las mujeres estaban en su casa haciéndoles la cena, cuidando de los hijos, etc. Raimundo comentó que cuando las mujeres vayan a asambleas se habrán terminado todas esas viejas historias.

Pero las mujeres siguen sin poder ir. Por mucho que sea otra generación. Mucha maternidad subversiva y mucho tal pero… (Risas)

Bueno, volviendo al tema de la pieza. Al principio no era sólo un cuerpo embarazado sino muchos cuerpos embarazados. Pensamos poner fotos con muchos cuerpos y todos con distintas frases y mensajes. Lo que pasa es que luego derivó en hacer una muy grande. Era más impactante.

Imagen cortesía La Colectiva Invisible.

Imagen cortesía La Colectiva Invisible

Y ¿trabajar en la calle? No habéis ido a una galería de arte…

Eso vino solo. Todas nosotras, cada una desde su disciplina, trabajamos en la calle y el espacio urbano como un espacio de diálogo, un espacio para interactuar con el contexto.

De hecho, una vez, intentamos presentarnos a una convocatoria para una sala y no funcionó. Vimos que no nos apetecía. Nos vimos colgando en una sala, esto, y es que no… No lo hicimos.

En cuanto a las intervenciones que hemos hecho ni lo pensamos. Todas habíamos asumido, de una forma natural, que íbamos a trabajar en la calle. Durante las primeras reuniones lo comentamos pero como no hubo ningún disenso, estaba clarísimo que queríamos trabajar en el espacio público. Y, ocupar un espacio tradicionalmente masculino, porque la calle lo es. Está muy bien el que ni nos tengamos que plantear el por qué lo hacemos, ¿no?

Además, lo que también nos interesa de trabajar en los espacios públicos es que llegas a otro tipo de gente del que llegarías en lugares cerrados. Eso es lo interesante de nuestro discurso. Es un discurso más cotidiano y más popular. A lo que queremos llegar, sobre lo que queremos trabajar es justamente lo que pasa en el día a día. De eso nos alimentamos. Eso es lo que nos motiva. A todas como madres, como mujeres…

Además lo desligáis totalmente de la institución arte.

Nos hemos relacionado así. Esto nació de una convocatoria-excusa pero luego en las reuniones que tenemos todo es muy natural, muy fácil y muy poco atado a algo que tiene que ser productivo para ya y generar objetos, piezas.

No es siempre fácil porque cada una tenemos nuestras agendas y nuestro orden de prioridades pero sí que la relación se ha construido de una forma muy vivencial. A partir de ahí es muy fácil producir en ese sentido. De forma natural, sobre algo que forma parte de nuestro cotidiano y en el que todas podemos encontrarnos porque nos vamos construyendo como grupo conociéndonos personalmente.

El primer año nos costó hasta que nos encontramos todas y realmente hubo una conexión. Algo que nos unió mucho es que en cada reunión lo pasábamos muy bien. El placer es un gran denominador. Era juntarnos, estar trabajando y divertirnos, reír. No hay nada más lindo que trabajar y pasarlo bien.

Habéis hecho esto pero no ha sido la primera cosa que habéis presentado. ¿Concretar y presentar cosas os hace avanzar?

Sí, claro, nos hace avanzar, seguro. Hacer una intervención juntas y que se haga pública nos afirma en lo que somos. Lo necesitábamos. Ha sido, a la vez, muy guay ver las reacciones directas ya sea de gente del circuito -a través de comentarios de Intramurs-, ya sea luego de gente a pie de calle, o de los vecinos de enfrente, o de la gente que pasa…Funciona con los dos públicos. Cada uno se lo guisa y se lo cuenta con su propia historia y funciona. Eso motiva.

Pero una intervención así, a nivel de práctica artística, no tiene nada que ver con los trabajos que cada una de nosotras hacemos por separado.

La Envidia. Imagen cortesía La Colectiva Invisible

La Envidia. Imagen cortesía La Colectiva Invisible

Bueno, hay técnicas que algunas utilizáis. Cada una ha aportado lo suyo pero, ¿Cómo lo habéis hecho para unir de esa manera?

Creemos que no se puede reconocer la línea de ninguna en el trabajo colectivo. Es un conjunto de todas. Es difícil distinguir lo que es de cada una. Es muy diferente a las prácticas que tenemos individualmente. Nos gusta ver que desde una práctica diferente a la de cada una de repente piensas: esto no es lo que yo hago, esto es lo que hemos hecho.

No nos reconocemos y ninguna sabemos si eso va a funcionar. De repente, piensas qué guay es tener una segunda práctica que no es mía, que es nuestra y que funciona también de forma autónoma. En este sentido también funciona porque es un mensaje muy positivo. Es un nombre que empodera. Vas por la calle y la gente lee esa frase: Prenyades de revolució. Y la gente piensa: “Claro ¡Pues sí! ¿Porqué no? ¡Yo también!”.

De hecho, los vecinos el día que estábamos encolando salieron todos al balcón. Estaban emocionados porque les estábamos poniendo bonito el barrio. Ya cuando hablamos con la presidenta de la comunidad de vecinos propietaria de la medianera estaba tan ilusionada que no paró hasta que convenció a todos los vecinos. Estaba orgullosa y encantada de que se lo pusiéramos en su medianera. Si no hubiera sido así ya no quedaría nada de ella pero, al revés, la gente la respeta.

Todo esto es porque venimos un poco heridas de la primera intervención que hicimos. Duró unas pocas horas. Era una obra en un parque y unos chavalillos adolescentes la arrancaron toda. Era un encolado de una frase alrededor del parque. La volvimos a encolar toda y nos la volvieron a arrancar. Los riesgos de trabajar en la calle pero aprendimos que habíamos invadido su espacio de juego. Fue una lección. Aunque luego nos ayudaron a pegarlas.

Imagen cortesía La Colectiva Invisible

Imagen cortesía La Colectiva Invisible

Y, en adelante… ¿Seguís pensando otros proyectos?

Nos vamos reuniendo, cohesionándonos. Vamos viendo a cada una qué le interesa. En este año hemos encontrado un espacio común. Un espacio que compartimos y nos interesa. Sentirnos bien es muy importante. Lo siguiente suponemos que surgirá como una deriva. Las convocatorias son buenas para pensar en un contexto y en un formato y a partir de ahí pues ver si encaja algo. Vamos trabajando así como si nos fueran llegando estímulos o sugerencias para estar en un contexto. Intramurs es un contexto que representa a todo un grupo artístico que está aquí. El futuro es incierto. Pero hay ganas. La última acción nos puso las pilas.

No hemos comentado que el mural está compuesta por 300 papeles. Es muy importante porque trabajamos con presupuesto cero. Podíamos partir de hacer esta obra enviando la fotografía a un sitio y gastarnos 600 € o hacerlo de una manera muy artesanal. Es un mosaico de DIN A3, con impresiones desiguales.

También es verdad que la misma imagen pero superperfecta te coloca en otro espacio simbólico, ¿no?

Sí, una producción costosa tiene unas implicaciones totalmente distintas. Además, cuando trabajas en la calle siempre está ese margen de error en el que tú interactúas con el soporte y el contexto. Se te ha olvidado algo en el taller y tienes que improvisar.

Yo quiero una camiseta. 

-Y acabamos riéndonos porque tampoco lo habían pensado.-

La Colectiva Invisible. Foto: Patricia García Carbonell

La Colectiva Invisible. Foto: Patricia García Carbonell

Este mes de octubre, tras siete años en silencio, el Comité Invisible ha sacado un nuevo texto titulado À nos amis. Este librillo es un manifiesto para la revolución de hoy que, tras las ocupaciones de las plazas en el mundo, dibuja un horizonte atravesado por el placer de la fraternidad y el encuentro.

¿Otra casualidad? No, es pura armonía, pensamiento y sincronía.

 

Líneas Inesperadas, por Eva Caro.

 

Líneas inesperadas. No estem sols

No estem sols
Conversa amb Pere Joan Ventura
Aquesta conversa va tindre lloc a Barcelona a finals del mes de setembre.

 

Estàs, ara mateix, fent una nova pel·lícula titulada: No estem sols. Com comences en aquest projecte?

Jo he treballat molt, en moltes manifestacions des de la època del franquisme. A finals dels anys seixanta teníem un grup militant que fèiem filmacions i les passàvem a televisions estrangeres. Sempre he estat, des d’una perspectiva d’esquerra, treballant bastant sobre la imatge i la informació. A part que professionalment treballava per TVE.

Has treballat sempre a TVE o en algun moment tallareu palletes?

No, no, jo no la vaig deixar exceptuant d’una època. Hi he treballat trenta anys. Estava com a reporter. Aleshores veient tot el que estava passant els darrers anys vaig començar a veure com va aparèixer la PAH. Em va cridar ja molt l’atenció…

Després, a mesura que vas profunditzant, i vas coneixent altres moviments veus que hi ha un país que està en ebullició i que d’alguna manera recorda una mica abans de la Transició. En l’època que les associacions de veïns jugaven un paper important.

Varen ser cobertura de sindicats i de partits polítics, no?

Sí. I també, l’aparició del 15M. Sembla que hi torna a haver esperança que les coses puguin canviar. I així va eixir la idea. La pel·lícula vol ser un reflex d’això; de l’activisme. De l’activisme amb alegria, amb sentit de l’honor i l’activisme més creatiu.

No sabia que tenia eixe vessant creatiu. Tu, has mirat diferents ciutats en conflicte?

Jo visc a Madrid i també continuo mantenint residència a Catalunya. Aleshores, estic fonamentalment entre Madrid i Barcelona. Aquesta circumstància em va fer veure que hi ha diferents maneres. Així, la pel·lícula està rodada a Madrid, Barcelona, Sevilla, València; on he rodat al Cabanyal. Després, hem rodat a Gijón amb Les Comadres que van muntar El tren de la Llibertat contra la llei de l’avortament, etc.

I, el Gamonal, el pensares?

No, perquè quan va ser lo del Gamonal estàvem amb altres coses i perquè el Gamonal tenia un altre caràcter. Bé, també és un esclat de la gent però va coincidir amb un moment que no…I també açò és una producció limitada!!

Aleshores, tu acabes tenint una imatge un poquet més global des de diferents ciutats, no?  Quins són els eixos, els vectors d’aquests esclats? Creus que hi han trets generals que podrien estar en comú des d’aquesta experiència?

Sí, hi ha molts punts en comú i és difícil. Es va lligant tot, encara que no ho sembli… El títol ja ho diu: No estem sols. Hi ha elements de la lluita del Cabanyal que te’ls trobes a un barri de Madrid, o que te’ls trobes a Barcelona. I dius: Si tot açò s’ajuntés!

La cosa també bé arran de conèixer l’Institut Cartogràfic de la Revolta. És una iniciativa de la Itziar González Virós[1], arquitecta de Barcelona. Ella va començar, amb altres companys, un estudi de l’activisme a Barcelona. Aleshores, cartografiant el territori, les ciutats i anant marcant l’activisme que podia haver a qualsevol zona. Varen fer un codi de colors amb punts. Així, l’activisme de la PAH era de color verd, l’ensenyament era d’un altre color i anaven per punts col·locats en els mapes.

Aleshores, amb una imatge, te’n fas una idea global. Jo, ho vaig veure en una exposició. Vaig veure una maqueta de Catalunya, amb tots els punts. Visualment, em va deixar impressionat. Per quina raó? Perquè de cop dius: “Però quanta moguda que hi ha!! Però, quanta gent que som!! Quanta gent que s’està preocupant!! Quants activismes amb la cultura, amb l’ensenyament, amb la sanitat!!”

Et quedes fent els teus conters. Jo suposo que des del poder el que s’intenta és fer-nos pensar que estem sols, que tot el camí és la individualitat i la realitat és una altra.

Aleshores, a mi em va interpel·lar perquè en totes les coses que he fet he intentat ser una mena d’altaveu de les coses que es mouen, de la gent que no té accés als mitjans de comunicació, etc. I em va semblar que l’actiu més important era ensenyar aquestes coses però des d’aquesta part imaginativa, com podia ser La Solfónica. La coneixes La Solfónica?

Sí, una molt amiga meua està a La Solfónica. Sí, l’Estrella.

Bé, doncs La Solfónica va ser quan vaig conéixer el fet aquest d’utilitzar la música per fer agitació. Em va semblar molt interessant. Igual que FLO 6×8

Sí, que també els conec… Són Cuerpo contra el Capital.

I bé, coneixia una mica la lluita del Cabanyal i li donava un punt diferent. Era una lluita que venia de lluny i ara són més de setze anys resistint. I, també la forma en què lluiten generava llibres, generava teatre, generava pintura. I em sembla un camí molt viable i molt constructiu.

Quan arribes al Cabanyal, t’interessa més per aquest vessant més cultural, més positiva? O, tal volta pel temps que duien lluitant?

Bé, una mica una suma de tot. I també m’interessa per la constància, els anys de lluitat,… d’avant d’un ajuntament de les característiques de l’ajuntament del PP; que em sembla terrorífic. I veure la tradició, l’existència d’un poble pescador. Una mica tot allò que han anat fent al Cabanyal d’ensenyar les cases. Tot això són elements molt interessants i que van molt més enllà de la lluita particular d’un lloc. Vull dir, la lluita del Cabanyal transcendeix moltes coses. I d’alguna manera es podria dir que s’està a l’avantguarda i que la lluita del Cabanyal és extensible a moltes problemàtiques als barris de les ciutats d’Espanya. És una referència que pot anar molt més enllà de l’estricta geografia del Cabanyal.

Jo pensava que aquesta manera de fer ha creat un laboratori social, cultural, de valors, de formes de vida que ja eren però aquesta reivindicació al llarg dels anys ha acabat fent un laboratori d’innovació. Perquè en llocs com el Gamonal, on hi ha manifestacions puntuals, on es posa el cos, però díhuit anys se sosté si no és per un vincle brutal, per un treball de fons. No?

Sense cap dubte és un laboratori com dius. És per això que anàrem a rodar a València. Perquè hi havia elements com aquesta forta tendència imaginativa. També estiguérem en contacte amb altres iniciatives a València com podien ser aquests recorreguts turístics que es diuen La ruta del despilfarro. Però finalment em vaig decantar pel Cabanyal per una qüestió més estètica.

I cal dir que després de passar uns dies al Cabanyal ja m’hi hagués quedat!

Per quina raó?

Em vaig sentir molt bé i encara es notava aquesta cosa viva de poble, amb el mar aquí al costat. Vaig tenir fins un poc d’enveja de la gent del Cabanyal.

Però cal resistir a tota la degradació en què has de viure perquè s’ha posat tota la maquinària administrativa d’un ajuntament en contra d’un veïnat. Perquè, per exemple, l’Ajuntament va decidir no netejar els carrers i no neteja en una dimissió completa de les seues obligacions i responsabilitats…

A mi em va cridar molt l’atenció els llocs que ja enderrocava l’Ajuntament i que després pintava amb les ratlles aquelles volent marcar terreny. Em va semblar d’un gràfic total!

Ara tu estàs muntant la peli. La veritat és que no sé com treballes. Tens clar per on vols anar?

Jo no ho tinc clar fins al final, quan l’has acabada. I, després, sempre amb una pel·lícula quan treballes sobre la realitat, després arribes a la conclusió que s’ha quedat molt més afora que endins. I dius que és molt més interessant tot el que no has posat que el que has posat. Del que has posat evidentment has fet una selecció. Has fet una opció. Però se’n queden fora. I després hi ha coses que no depenen de tu, que passen! I a vegades tens la capacitat d’agafar-les i altres vegades no. Aquí el guió, per dir-lo d’alguna manera, es confecciona a la sala de muntatge. A vegades fas una escaleta, fas un projecte i després la mateixa realitat ja se te’n cuida de canviar-t’ho i fer-ho d’una altra manera, amb molta més riquesa.

La veritat és que el meu interés és parlar amb gent que està al mig del procés creatiu. No quan ja està acabat tot. És a dir, quan està amb el material i que dius: “Jo tenia una idea, en acabant, he passat per totes les ciutats i ara estic muntant o pensant encara com ho mescle”. Perquè de la idea inicial, bé, açò no és una tesi i una antítesi. Pot fluir molt diferent no?

Sí, bé, la diversitat de coses doncs també és un perill. I enfilar-les; saber treure-li el màxim profit, és complicat. I que puguis mantenir la tensió de l’espectador i donar a conèixer quantes més coses, també. És un treball que ara estem barallant.

Quant de temps vos queda per a la presentació?

Abans que acabi aquest any. Esperem, perquè les coses corren molt!

Sí, la velocitat que està agarrant açò fa que la informació es pot quedar vella. Tot el perfum que conté, que és molt potent, si te’n passes d’una setmana, a vegades, ja està acabada. Perquè cada vegada més hi ha un nivell d’informació involucrada que està més fortament imbricada amb la realitat. I si la realitat canvia prompte; o la informació és una percussió en el moment, o es converteix en document històric…

Sí, sí. A més això té variants perquè a vegades la realitat i la ficció tenen una frontera molt suau. A vegades això es pot traspassar; per via del temps. No sé. És el cas de Robert Capa quan li va fer la foto al milicià que mataren. Hi ha una pel·lícula dels anys vint que és “La malcasada”. És una barreja de ficció i realitat. En ella surten els personatges reals i hi ha tota una escenificació de la Guerra d’Àfrica feta amb soldats reals. No era una batalla de veritat però eren soldats reals que estaven en allà i seguia havent-hi un conflicte. I aleshores dius: “Però açò era realitat o no ho és?”. Se superposen i a vegades la frontera entre elles no és clara. Jo dic que l’intent meu és ficcionar la realitat. És intentar donar sentit cinematogràfic a coses reals però que per l’espectador sigui com si estigués veient una pel·lícula.

Frame de la pel.lícula Plou i fa sol

Frame de la pel.lícula Plou i fa sol

I ara per exemple pense en una imatge que m’agrada molt. Una imatge molt repetitiva a la teua pel·lícula “Plou i fa sol”. És quan baixes la càmera des d’un camp de coliflors i aquestes és fan molt grans, enormes. A la vegada veus com els avions van per la línia del cel com si foren de joguet. En aquest canvi de mida, per la perspectiva de càmera, em sembla una imatge. Saps quina et dic no?

Clar, és que la quantitat d’avions que passen és tremenda. I l’aeroport, les immobiliàries, les vies, les carreteres, cada vegada se’n van menjant més terreny. Intentava ser una mirada contemplativa. Allà no hi ha unes directrius sinó que poses unes coses i deixes que sigui l’espectador el que traguí les conclusions que vulguis.

Jo quan feia aquests plànols no pensava en això que dius tu. Els vaig posar primer perquè el plànol funcionava i després perquè passen molts avions. Volíem tenir una presència dels avions. Una cosa quasi arcaica, una cosa tradicional com és l’agricultura que s’està fent de la mateixa manera durant centenars d’anys. És evident que hi ha hagut millores. Hi ha màquines, tractors. Però, bé, s’ha de plantar. El temps segueix jugant un paper. Per exemple, una cosa que perseguia era la pluja.

I la tingueres?

Sí. Volia tindre una bona pluja perquè la pluja és determinant per la terra, com el sol. Aleshores, cada vegada que hi havia la possibilitat que plogués doncs anava amb la càmera per veure si la pescava. Perquè a més retratar la pluja és molt complicat!!

No ho sabia. I, per què?

Si ara aquí, per exemple, es posa a ploure i fem una foto la pluja no es veurà. Semblarà que no plou perquè per veure la pluja l’has d’il·luminar. Has de tenir contrallum perquè la càmera vegi la pluja i que surti. Aleshores, per fer una pluja que deu durar trenta o quaranta segons vàrem fer onze o dotze rodatges. Perquè a lo millor plou però resulta que la pluja aquella com que no té cap fons fosc al darrere ni de contrallum no es veu. Però bé hi ha coses que ja no depenen de tu. Hi ha coses que surten en el moment. Que sé jo! Una torre de tensió i després cents d’ocells que es posen en aquella torre. No és que tu l’hagis dirigit i vaguis a posar aquells ocells sinó que s’han posat ells i tu vas i aprofites l’oportunitat. L’atzar en aquestes coses juga un paper important.

I, tu creus que passen en aquesta pel·lícula? O, encara, no les has vistes? O en altres pel·lícules que hages fet?

Sí, han passat. Per exemple, un dia estaven fent una manifestació dels treballadors de Coca-Cola. Van arribar al centre de la ciutat; on estaven concentrats, a la Plaça Callao. Al mateix temps que arriba la Banda de la Policia Municipal de Madrid. Tenien previst fer un concert a la plaça a on els altres tenien previst fer una concentració. Aleshores, els de Coca-Cola van parlar amb els policies. Els hi van dir: “Tranquils, nosaltres serem uns espectadors més del concert”. I així va ser. Un concert que no hi havia quasi gent però estaven els treballadors de Coca-Cola escoltant el concert. Això jo no ho vaig planificar sinó que això va aparèixer. L’atzar és el que va jugar el paper important.

Aleshores, en aquesta nova peli quan vas a llocs amb conflicte. Entenent el conflicte com a problematització, d’anar a buscar allò que està invisibilitzat. Penses que l’atzar està més present? És més freqüent? Penses que l’atzar et dóna una matèria molt millor que allò que anaves a buscar?

Doncs sí, per exemple, un altre atzar que va ser amb els de Panrico i alguns de Coca-Cola que varen anar davant la seu de Comissions Obreres per protestar per l’actitud tèbia que tenien amb un conflicte de Panrico. I els van acompanyar alguns de Coca-Cola. Quan vàrem arribar davant del sindicat hi havia un camió de Coca-Cola que estava descarregant Coca-Cola en el sindicat. Quan des que havia començat la lluita hi havia un boicot a la Coca-Cola! I arribes en allà i et trobes amb això! L’atzar juga un paper important!

Des del punt de vista de la cultura, de la imatge i de la creació d’imatges, els medis de massa tenen molta força per fer imatges destructives d’un espai. Per exemple, la imatge del Cabanyal ha sigut un treball continuat de invisibilització i a la vegada d’imatges molt degradades. Creus que hi ha alguna manera de trencar amb aquestes forces?

Bé, això esclata cada dia! A Internet hi ha la resposta de tot açò. Evidentment, un dels murs que cal vèncer és el mur de la premsa oficial en concret de tots els diaris d’àmbit nacional. Perquè tots els diaris són dels bancs com les televisions. Per a nosaltres, si tu te’n vas a una mani, hi ha des del que està amb el seu mòbil, l’altra que va en una càmera. Fins i tot, dels que connecten directament i veus una noïa que ho està gravant i que ho està retransmetent en directe. Després hi ha aquestes emissores tant de ràdio com de televisió que són populars, com Vallecas o de diferents llocs. És tota una via alternativa que és la referència que hi ha ara. Vull dir que l’altra ja està perduda. Almenys fins que les coses no canvien.

En altra entrevista parlava en Guillem Martínez i comentava el mateix. Deia, el mateix que la premsa oficial no té paraules, no té llenguatge. Que funcionen amb les velles paraules. Les formes d’apropar-se a la realitat han canviat. Creus que en l’àmbit de les imatges és el mateix?

Evidentment, perquè no és el mateix ara que quan jo vaig començar. Adés anàvem en càmera de cine, tenies unes limitacions i era car. Ara hi ha una gran facilitat tecnològica. La facilitat de produir i de fer imatges. Amb un mòbil de res pots ja fer. Ja hi ha hagut coses que han servit i han ensorrat vells sistemes i mètodes.

Ara bé, el que està més difícil ara és la distribució. Ara tu pots fer un material. No sé, per exemple, quan vaig fer El efecto Iguazú[2]. És una pel·lícula que no s’ha passat en les televisions. Per què? Per Telefónica. Es va passar a Canal Sur. Es va fer un pase i cap televisió més l’ha passada i és una pel·lícula que està premiada pel Festival de Valladolid, que té un Goya, etc.

I és una pel·lícula que s’ha oblidat. Aquestes coses sí que passen. Vull dir que un pot fer un treball interessant i després se l’ha de menjar.

O, ara tens la via d’Internet i ja està!! De moment, El efecto Iguazú, està a Internet i això ho veuen uns quants, cada vegada més. Això té una transcendència importantíssima. No?

Has pensat en el copyleft?

Bé, la pel·lícula, una vegada estigui feta que cadascú agafi el que cregui que l’interessa i vulgui. Encara que la nostra intenció és estrenar-la en cine. Que s’òbriguen totes les vies possibles. Sempre hi ha hagut una possibilitat de distribució paral·lela amb més o menys incidència. Nosaltres aquí a Catalunya en l’any vàrem fer unes grans manifestacions que varen desbordar la policia l’1 de febrer de 1976. La gent dels barris va aparèixer a la ciutat. Nosaltres això o vàrem gravar i no més amb dos o tres mesos es varen fer cents de pases, a les universitats, a les associacions de veïns i a discoteques. Vàrem tenir una demanda tremenda. Ara les possibilitats són encara moltes més. Ara pots a casa teva, pots entrar a internet i ho veus. És tota una altra dimensió.

Líneas Inesperadas

Eva Caro


[1] Itziar González Virós, va acceptar en 2007 ser regidora del barri Ciutat Vella de Barcelona com a independent i a proposta de la llista del PSC encapçalada per Jordi Hereu. Va dimitir com a edil a l’abril de 2010 després de ser amenaçada i per múltiples desacords amb el govern socialista. L’última gota va ser la llicència hotelera del solar annex al Palau. Per ampliar informació pot consultar-se l’entrevista en http://www.elperiodico.com/es/noticias/dominical/itziar-gonzalez-3117332

[2] El efecto Iguazú és un documental realitzat amb la col·laboració de tots els treballadors de Sintel en el Campamento de la Esperanza. Aquest campament va ser aixecat en l’avinguda de la Castellana, en ple centre econòmic de Madrid, com a protesta davant l’acomiadament d’1.800 treballadors després de la venda de l’empresa, la falta d’interlocutors, i la nul·la resposta del govern. La películ.la va aconseguir  el Premi a la millor pel·lícula documental en la XVII edició dels Premis Goya.