La demente y periférica hostilidad de ‘Callback’

‘Callback’, de Carles Torras
Estreno en España: 20 de enero de 2017
Cines Babel
Vicente Sancho Tello 10, Valencia

Aproximarse al desempeño cotidiano de un individuo sospechosamente perturbado, cuyo delirio se acrecienta hasta desembocar en la materialización homicida de su desequilibrio, ha sido y proseguirá atesorando morfología literaria, escénica y cinematográfica. En turbias ocasiones este vuelco sobre los más nimios detalles puede transformarse en una herramienta de seducción argumental que posibilita episodios de empatía o febril repulsión en el acomodado espectador, quien, durante el desarrollo del metraje, habrá de transitar por diversas reacciones psicofisiológicas, consecuencia del hilo conductual de cuanto se revela en pantalla.

Callback. Makma

A gruesos rasgos tales elementos son los que vertebran el raquis de la película que nos ocupa, ‘Callback’, del director catalán Carles Torras, cinta generosamente laureada en la última edición del Festival de Málaga de Cine Español, cosechando a finales de abril de 2016 Biznaga de oro y plata a mejor película y guión, así como a la mejor interpretación masculina; refrendo, presencia y trayectoria por la cronología de diversos festivales que hacen incomprensible su tardío estreno en salas españolas, lo que solidifica y acrecienta ese previsible e infausto abismo que media entre un cualificado propósito, gestado desde la emancipación, y su ulterior desarrollo comercial, supeditado ya a directrices ajenas.

‘Callback’ se erige en un proyecto alumbrado por el fructífero encuentro entre Carles Torras y el chileno Martín Bacigalupo, quien, además de ser responsable de los diálogos del guión cinematográfico, se consagra a la interpretación del personaje sustancial de la película, Larry De Cecco, un peón de mudanzas inmigrante en la ciudad de Nueva York cuyas aspiraciones dramáticas no sólo alimentan el motor argumental y retratan el gélido y hostil microcosmos de las audiciones, sino que responden al objetivo primordial de De Cecco, que nos es otro que el de integrase y reproducir el amercian way of life hasta extinguir cualquier atisbo o vestigio de su ignota procedencia.

Callback. Makma

Por este motivo, ‘Callback’ se emparenta umbilical e indisociablemente con la ciudad en la que transcurre la acción, amaneciendo Nueva York no sólo como presencia estética y arquitectónica -siempre sórdidamente adversa y fascinantemente universal-, sino como paradigma último de las mitomanías de un hombre solo. Bacigalupo se encarga aquí de contruir a un Larry De Cecco contenidamente hiperbólico, sordamente rítmico, ofuscado y vidrioso, cuya elevación en el aparato fonador anuncia una incómoda y demente voz nasal impostada, que contrasta notablemente con el registro de secundarios y terciarios que participan en la película. Porque De Cecco, en su compulsión por integrarse en la sociedad norteamericana, reproduce en sus frases los clichés, la interacción esteriotipada de los seriales y la prosodia ficcional de la publicidad radiofónica.

‘Callback’ evoluciona bajo las vías elevadas de Brooklyn -cacofonía rítmica e injerente del ferrocarril urbano-, la mísera rutina tras las cerraduras de un impersonal apartamento, el crujido de los cereales matutinos, el espejo en el que acicalarse la demencia, las americanas holgadas y los pimientos verdes de Whole Foods, la incursión delictiva en domicilios en los que emular con vino espumoso la vida ajena desde los zapatos, la estampa inerte de Manhattan a través de un puente que nunca termina de cruzarse, el olor de la carne frita y el suicidio, la periferia sempiterna y la triste luz artificial de sillas plegables y tóxicos aires acondicionados, el cristianismo evangélico, las existencias en off que pueblan los suburbios, asesinos en serie o spree killers engendrados por el costumbrismo,“con la gioia e col dolore/ della gente come me” de Jimmy Fontana y la prédica comunal del Amercian Jesus.

Callback. Makma

Jose Ramón Alarcón

Cita con un gigante llamado Cisco Fran

Cisco Fran
Presentación ‘Gigante’
George Best Club
Carrer d’Alzira, 12 de Valencia

El pasado 30 de septiembre veía la luz de forma oficial el nuevo disco en solitario del compositor, cantante, guitarrista y armonicista de la histórica banda valenciana La Gran Esperanza Blanca, casi medio año después de que el grupo celebrase su 30 aniversario.

Cisco Fran foto nicolas nova

Cisco Fran (Imagen de Nicolás Nova)

Cinco canciones como cinco soles son el contenido de un MiniLp con título “Gigante” donde, en edición limitada y numerada para coleccionistas y amantes de la música de calidad, se ofrece Cisco Fran en una orientación más introspectiva y, podríamos decir también, más entrañable.

Cisco Fran

Canciones profundas, de elaboradas letras, entre sueños, congojas y satisfacción existencial. Si “Gigante bueno” desprende ternura, “Día gris” es melancolía. Si “Desaparecer” es otoño, es emoción, “Cielo” se manifiesta como una exaltación del Brooklyn neoyorkino. La habitual influencia de Bob Dylan y del folk americano se percibe más nítida en “Lonely on the road”.

cisco-fran-george-best-club

El próximo 26 de Noviembre en el George Best Club, a partir de las 20 horas, es una magnífica oportunidad para disfrutar de la presentación de este trabajo por parte de un artista que es un valor seguro y que nunca decepciona. Estará acompañado por Santi Serrano y José Sala. Gigante!!!

Juanjo Mestre

El cotizado Casey Tang, inadvertido en Valencia

Todo pasa en la noche, de Casey Tang
Galería Charpa
C / Tapinería, 11. Valencia
Hasta finales de junio

Sucede que Casey Tang exhibe su obra en la galería Charpa de Valencia y prácticamente nadie ha caído en la cuenta. Pero ahí esta, mostrando uno de sus cotizados proyectos y pasando de puntillas. Salvo para Vicente Todolí, ahora en el Hangar Bicocca de Milán, maravillado con la propuesta artística del norteamericano de origen chino. Museos de medio mundo le ofrecen sus espacios con el fin de que los transforme con sus singulares intervenciones. Charpa lo descubrió en Brooklyn, donde actualmente vive Tang, magnetizada por unos papeles pegados a los cristales de su domicilio.

Obra instalación de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Obra instalación de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Una de esas enigmáticas hojas forma parte de la exposición que hasta finales de junio acoge Charpa, perpleja todavía por el descubrimiento. Acudió a Nueva York para ver una exposición de Xu Bing y éste, abrumado por la concurrencia, delegó en su asistente para que la acogiera en su casa. Cuando llegó, vio los papeles y fue conociendo a quien negaba ser artista. “Esos papeles son cosas que quiero olvidar, las escribo y espero que el sol queme las letras”, explicó Tang a Charpa. A partir de ahí, se fueron sucediendo los descubrimientos, algunos de los cuales expone en su galería de Valencia bajo el título de ‘Todo pasa en la noche’.

Vitrina con objetos de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Vitrina con objetos de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Y lo que pasa es que Casey Tang, becado por el Gobierno de China de entre un número de 50 artistas residentes en el extranjero, lleva camino de convertir en oro todo lo que toca. “De la tragedia hace poesía”, señala Charpa. Tragedias cotidianas que él va traduciendo a propuestas e intervenciones. Como la de esa lámpara rota, fruto del malestar que le supuso verla encima de una chimenea compitiendo su luz con la del fuego. Luego se arrepintió, al apagarse el fuego y verse sin luz alguna, y decidió fotografiar los pedazos. Esa fotografía de la lámpara rota es la que reconstruye en Charpa con todo lujo de detalles, mediante planos donde se enumeran los pedazos por minúsculos que estos sean a modo de coordenadas para el montaje.

Pantalla espejo tras la cual se ocultan periódicos con noticias de crímenes, obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Pantalla espejo tras la cual se ocultan periódicos con noticias de crímenes, obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

También está el único papel que, de momento, resiste a la quemazón del sol, aunque prácticamente veladas las palabras. Y frente a lo que trata de olvidar, está a su vez lo que pretende guardar por tratarse de pensamientos agradables: una camiseta con un agujero a la altura del corazón por una quemadura de cigarro, o las fotografías de las ruedas del coche, prestado por un amigo, con el que tuvo un accidente camino de una heladería. Hay en Charpa otra pieza, realizada por el científico Mark Whittle en comunión con Tang, donde se registran los sonidos del Bing Bang que originó el universo hace 14.000 millones de años. La casa Steinway & Sons de Nueva York les ha cedido el edificio para que reproduzcan ese sonido mediante una serie de pianos.

Reconstrucción de los archivos donde fueron hallados papeles y objetos de Casey Tang. Galería Charpa de Valencia.

Reconstrucción de los archivos donde fueron hallados papeles y objetos de Casey Tang. Galería Charpa de Valencia.

‘Todo pasa en la noche’, la pieza que da título al conjunto expositivo, es una pantalla en negro tras la cual, después  de mucho acercarse, se pueden ver portadas de periódico anunciando una serie de crímenes ocurridos en Nueva York. Primero uno se ve reflejado en esa pantalla, para después caer en la cuenta de lo que hay tras nuestro propio reflejo. A Casey Tang le fascina esa turbiedad de la existencia; ese carácter siniestro de las cosas aparentemente normales, cotidianas. Todo lo que él hace, sin darle importancia, es hurgar en la pantalla protectora de nuestra conciencia, para advertir los sueños y pesadillas que la pueblan. Parte de esa controvertida existencia es la que Charpa muestra como reflejo del universo de un artista por el que Vicente Todolí, sin ir más lejos, siente especial atracción. Milán, Nueva York, Londres, Berlín y… ¿Valencia?

Obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Obra de Casey Tang en la galería Charpa de Valencia.

Salva Torres