AVVAC presenta su nueva Junta Directiva

Nueva Junta Directiva de AVVAC
Presentación en el Centre del Carme de Valencia
Jueves 13 de julio de 2017

El Centre Cultural del Carmen de Valencia acogió el 13 de julio la presentación de la nueva Junta Directiva de Artistes Visuals de València, Alacant y Castelló (AVVAC), actuando como portavoz Rafael Tormo i Cuenca, artista visual, recientemente elegido como presidente de la misma. A éste le acompañaron en la mesa en representación de AVVAC, Ignacio París, en calidad de Vicepresidente I y Raquel Cabrera, Tesorera.

En su presentación, Tormo destacó el proceso de elaboración colectivo, que ha dado como resultado un decálogo con las principales líneas de actuación, que recogen las reivindicaciones y aspiraciones de los artistas visuales en la Comunidad Valenciana, donde sigue siendo objetivo primordial la sensibilización y difusión de las Buenas Prácticas Profesionales en el sector de las Artes Visuales.

De izda a dcha, Rafael Tormo i Cuenca, Nacho Paris y Teresa. Imagen cortesía de AVVAC.

De izda a dcha, Rafael Tormo i Cuenca, Nacho Paris y Raquel Cabrera. Imagen cortesía de AVVAC.

Para AVVAC, tres son los ejes de trabajo mas importantes en este momento:

-La reivindicación del sector como parte fundamental dentro del entramado cultural contemporáneo y reclamar, tanto a instituciones públicas como privadas, como a los diferentes agentes culturales, una apuesta decidida contra la precariedad laboral del sector, siempre desde las buenas prácticas, para mejorar la situación del panorama artístico profesional de la Comunidad Valenciana.

-Trabajar por un concepto de la cultura más allá de su rentabilidad económica, reclamando programaciones menos extensivas y competitivas. En este sentido, se reclama un papel para las instituciones menos relevante en los contenidos y más como agente facilitador.

-Favorecer la relación entre artistas y su contexto, estableciendo redes y protocolos que dinamicen la actividad artística en cada territorio. De este modo, se pretende impulsar espacios de formación y prácticas donde el arte pueda ser materia fundamental y accesible, integrando contenidos educativos y sociales.

Por último, se anunció la próxima publicación de un calendario de actividades promovidas por AVVAC, de cara a aproximarse a los objetivos señalados.

De izda a dcha, Rafael Tormo i Cuenca, Nacho Paris y Raquel Cabrera. Imagen cortesía de AVVAC.

De izda a dcha, Rafael Tormo i Cuenca, Nacho Paris y Raquel Cabrera. Imagen cortesía de AVVAC.

Junta directiva AVVAC

Malas prácticas del Ayuntamiento de Requena con artistas

Comunicado de Associació d’artistas Visuals de València, Alacant i Castelló, AVVAC sobre el estado de abandono de la escultura Conjunción Totémica, por parte del Ayuntamiento de Requena y la actitud del Alcalde, Sr. Mario Sánchez.

El Ayuntamiento de Requena se suma a las malas prácticas con los artistas y con las obras de su patrimonio público.

Una vez más, la Associació d´Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), se ve obligada a señalar y llamar la atención a una institución pública, en este caso el Ayuntamiento de Requena (Valencia), ante la negligente actuación con respecto a las esculturas públicas del artista visual Emilio Gallego.

Imagen de la obra 'Conjunción Totémica', de Emilio Gallego, propiedad del Ayuntamiento de Requena y cuyo deterioro denuncia la AVVAC. Fotografía cortesía del artista.

Imagen de la obra ‘Conjunción Totémica’, de Emilio Gallego, propiedad del Ayuntamiento de Requena y cuyo deterioro denuncia la AVVAC. Fotografía cortesía del artista.

Hace ya dos años que, ante el abandono de la escultura titulada, ‘Conjunción Totémica’, –que es propiedad del Ayuntamiento–, el autor de la obra, el artista Emilio Gallego, detectó un principio de podredumbre en una de las piezas de madera integrante de la escultura y alertó de manera inmediata e insistente a la Concejalía de Cultura, sin que se haya atendido su petición durante todo este tiempo.

Así las cosas, durante el pleno de la corporación celebrado el pasado 11 de mayo de 2017, el Sr. Mario Sánchez, alcalde de Requena, en respuesta al ruego de un concejal que pidió la restauración y mantenimiento de la escultura, adujo que “si el artista cree que necesita restauración, que la restaure él y a coste cero para el Ayuntamiento”.

La obra de la que es autor Emilio Gallego en Requena, es propiedad del municipio desde 2002. En el momento de la compra, se acordó con el Ayuntamiento que éste realizaría la labor de mantenimiento que necesitaba la escultura, que consiste en aplicar aceite de linaza y líquido fungicida y anticarcoma una vez al año. Algo que, en un principio realizaba el ayuntamiento y que, la actual corporación que lo dirige, ha dejado de hacer por completo desde su elección en 2015.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica 'Conjunción Totémica', de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica ‘Conjunción Totémica’, de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Esta dejación de responsabilidades ha causado, según el artista, un grave deterioro de la pieza. Y con ello se ha puesto en riesgo la integridad de la propia obra e incluso, de mantenerla en este estado, existe la posibilidad de accidentes que pueden ocasionar daños personales, puesto que dicha escultura se encuentra emplazada en un parque público de la localidad, cuestión que agrava la situación de irresponsabilidad por parte de este Ayuntamiento.

Que un Ayuntamiento como el de Requena, a estas alturas, después de que se haya oficializado un compromiso institucional por las buenas prácticas, a nivel autonómico y estatal, no contemple un trato profesional con los artistas, incumpla la Ley de Propiedad Intelectual, y pida a Emilio Gallego que asuma las responsabilidades que competen al propio Ayuntamiento con el patrimonio de titularidad municipal, es un trato absolutamente   irrespetuoso e inadmisible.

Desde AVVAC, entendemos que esta actuación supone un abuso y una falta de respeto hacia las obras, las prácticas artísticas y hacia quienes desarrollan dicha actividad. Por todo ello, exigimos al Ayuntamiento de Requena un trato respetuoso y digno con los artistas y un compromiso real con su deber de mantenimiento y restauración de las obras de arte de las que es propietario. Exigimos un cambio de actitud responsable, aconsejando la contratación urgente de los servicios técnicos necesarios que determinen y lleven a cabo las medidas pertinentes para la restauración de la escultura ‘Conjunción Totémica’.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica 'Conjunción Totémica', de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Detalle del deterioro de la pieza escultórica ‘Conjunción Totémica’, de Emilio Gallego. Fotografía cortesía del artista.

Directiva AVVAC

 

AVVAC denuncia mala gestión de Becas Hábitat

Comunicado oficial de AVVAC (Asociación de Artistas de Valencia, Alicante y Castellón) sobre la Edición 2016 de las Becas Hábitat

Las ayudas a la Investigación artística son algo necesario en la sociedad contemporánea, algo sobre lo que no existe margen de discusión, que deben proliferar para consolidar un tejido frágil y desestructurado como es el de la creación. Es incuestionable que la investigación artística es un ámbito realmente beneficioso para la ciudadanía como valor y como motor de dinamización social en sí.

Para que ello suceda es necesario mimar el ámbito en el que se invierte todo ese potencial económico, generar un caldo de cultivo propicio para que los frutos nos reviertan su mejor calidad.

Es muy alto el grado de competitividad al que debe de hacer frente una carrera artística en la consecución de las escasas ayudas que ofrece el panorama de subvenciones en el ámbito nacional; en ocasiones ello implica destinar años a la presentación de candidaturas y anteproyectos, que de ninguna manera se rentabilizan de cara al aspirante si no es por la satisfacción de poder dedicarse a aquello que se desea. No hablemos ya de las casi inexistentes posibilidades de profesionalización de este tipo de investigadores consagrados a los contenidos artísticos y culturales.

Estos programas de desarrollo, a menudo, quedan a merced de decisiones de terceros que ostentan cargos en la administración publica, una administración que por ley, debe destinar parte de los fondos que maneja a subvencionar estas actividades sin que se acabe de entender muy bien porqué. Es frecuente encontrar entre estos responsables personal poco experimentado, pasota, con falta de conocimientos sobre el ámbito en el que interactúan, que ostentan cargos sobrevenidos ejerciendo políticas de actuación de dudoso rigor profesional, que en muy extrañas ocasiones afrontan con seriedad y profesionalidad la tarea que se les encomienda.

Desgraciadamente este ha sido el caso de la Edición 2016 de las Becas Hàbitat. Recordemos que en este programa a los beneficiarios se les retribuye con una ajustada cuantía mensual y se les exige establecer su residencia en la ciudad de Castellón (salvo en la modalidad de la Beca Hàbitat Abroad en la que se fija la residencia del beneficiario en Berlín), para poder desarrollar su proyecto en un contexto propicio acompañado de actividades formativas complementarias.

Durante la presente edición, la falta de interés en el programa de los órganos responsables ha sido evidente, tanto por parte de la Concejalía de Cultura como del Espai d’Art Contemporani y de las instituciones que se han ido sumando para ofrecer soporte, tanto por parte de la Casa de la Cultura como del Museo de Bellas Artes. Por parte de todos aquellos responsables que intervienen -que han sido muchos- continuamente se ha mirado para otro lado en el desempeño de las responsabilidades de gestión y organización, la falta de infraestructura y coordinación ha sido el eje clave que ha condicionado el programa, y la promesa de actividades complementarias y de calidad ha quedado en eso, en una promesa.Convocatoria-BECAS-HABITAT-ARTISTIC-CASTELLO

Creemos que la Regidora de Cultura del Ayuntamiento de Castellón, Dña. Verónica Ruíz, se encuentra ciertamente confundida al entender la condición de los artistas de las Becas Hàbitat Artistic bajo la condición de estudiantes; seguramente, tras los más de 15 años de experiencia profesional de alguno de ellos –pese a los continuos procesos de aprendizaje que toda actividad profesional conlleva-, el que se les atribuya la condición de estudiante con el fin de declinar responsabilidades puede generar algunas susceptibilidades.

Resultan alarmantes las continuas muestras que, tanto desde el consistorio como desde la institución de apoyo (EACC), denotan que no se valora el potencial investigador, y que la cultura emergente trae sin cuidado. Ejemplo de esto que apuntamos es la manera en la que se han entendido los requerimientos básicos para el desarrollo y consecución de los objetivos planteados en cada proyecto, o la forma en la que han sido presentados; días después de la inauguración de la muestra ya era evidente la falta de mantenimiento de la muestra en el Hall del Museo de Bellas Artes, en la que algunas de los videos dejaban de ser proyectados en horario de visita.

Desde el ámbito profesional exigimos a estos responsables políticos que no se tomen sus competencias a la ligera y reflexionen con cierta actitud crítica sobre su cometido, de forma que si contemplan que el ámbito que les compete excede sus conocimientos, busquen asesoramiento en los adecuados responsables cualificados con el fin de reformular las exigencias y dispensar la atención que requiere un programa tan ambicioso y necesario.

Pérez Pont se estrena en Las Cigarreras

Proyecto 3CMCV ‘Arte y Metamorfosis’
Centro Cultural Las Cigarreras
C / San Carlos, 78. Alicante
Hasta el 22 de mayo de 2016

El nuevo director del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, ha presentado la exposición del Proyecto 3 CMCV ‘Arte y Metamorfosis’, en el Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante, donde podrá verse hasta el 22 de mayo.

Se trata de la tercera convocatoria del programa Proyecto 3 CMCV que publica el Consorcio de Museos anualmente. En ella, se seleccionan tres proyectos expositivos dotados cada uno con una ayuda a la producción de 5.000 €. Una vez realizados, los tres proyectos conforman una exposición que viaja por las tres provincias de la Comunitat. Con su exposición en Alicante, ‘Arte y Metamorfosis’ termina su recorrido.

Es la primera exposición que inaugura Pérez Pont como director del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana. En su discurso, el nuevo director ha explicado que “el Proyecto 3 CMCV se va a mantener revisando algunos aspectos, manteniendo siempre el contacto con los artistas y con la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC)”.

Pérez Pont señaló que “estos proyectos sirven para dar apoyo al sector productivo que son los artistas. Vamos a trabajar en iniciativas que den un servicio a la ciudadanía culturalmente pero también apoyo a los artistas que son el segmento más importante y a la vez el más frágil”.

Pérez Pont, que hizo hincapié en la profesionalización de los artistas y en su participación en los concursos públicos, estuvo acompañado durante la inauguración de la muestra, por el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Daniel Simón, la coordinadora de las Cigarreras, Miriam Gilabert además de por los artistas, Daniel Jordán y Alejandra de la Torre.

The Fool Show, de Daniel Jordan.

The Fool Show, de Daniel Jordán. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

A partir de la novela de Franz Kafka ‘La Metamorfosis’, de la que se cumplió en 2015 su centenario, los tres artistas presentan en esta exposición una obra de gran carga simbólica trabajando en diferentes disciplinas tales como pintura, escultura, instalación audiovisual o fotografía. Formalmente la exposición presenta una obra por cada artista que no se centra en una única pieza, sino en un conjunto de ellas con el objetivo tanto de transmitir su mensaje como de conocer la personalidad artística del creador.

En el caso de Hugo Martínez-Tormo, éste centra la mirada sobre el proceso de creación de la obra de arte mostrando cada fase de transformación de la misma, pasando de la pintura a la escultura a través del audiovisual. Su obra titulada ‘Tríptico’ consiste en una instalación audiovisual compuesta por tres fotografías, tres vídeos y tres volúmenes geométricos, que a su vez recuerdan a tres crisálidas.

En su obra ‘The Fool Show’ (instalación a partir de esculturas y pinturas), Daniel Jordán hace una interpretación de la novela basándose en su carácter autobiográfico. Jordán se identifica como artista con la pasión que sentía Kafka por la escritura. La transformación muestra la situación en la que se encuentra el creador, quien se siente un bicho raro por querer dedicarse a su pasión, la cual es entendida de forma cuanto menos sospechosa a ojos de la sociedad mercantil moderna.

Alejandra de la Torre.

‘El estigma del parado’, de Alejandra de la Torre. Imagen cortesía del Consorcio de Museos.

La artista Alejandra de la Torre, en su obra ‘El estigma del Parado’ hace una crítica social de la situación del parado en España. A modo autobiográfico describe el proceso transformador del ser humano, del artista, con sus ilusiones, su formación y su proyección profesional, en un objeto, en un parásito de la sociedad, en definitiva en un bicho, con las esperanzas ya mermadas por el fracaso ante la falta de apoyo y de salida laboral.

De izquierda a derecha, José Luis Pérez Pont, nuevo director del Consorcio de Museos, Daniel Simón, Daniel Jordán, Alejandra de la Torre y Mariam Gilabert.

De izquierda a derecha, José Luis Pérez Pont, nuevo director del Consorcio de Museos, Daniel Simón, Daniel Jordán, Alejandra de la Torre y Miriam Gilabert.

Carta con motivo de la exposición INDEX Roma

En abril del año 2014 fui invitado por el Departamento de Cooperación Universitaria y Científica de la AECID a formar parte del grupo de evaluadores designados para participar en el proceso de selección de los artistas e investigadores residentes en la Academia de España en Roma (promoción 2014-2015). Mi participación estuvo centrada en evaluar los proyectos presentados dentro de la categoría Museología y Comisariado de Exposiciones. El evaluador es un especialista independiente que en dicho proceso de selección actúa como un prescriptor que eleva, según la horquilla que tiene asignada cada categoría, un número determinado de candidaturas al patronato de la Academia, para que sea este el que, mediante entrevista personal, realice la asignación definitiva de las becas.

En mi caso, elevé al patronato cuatro candidaturas, el número máximo de la horquilla. Sin embargo, después de realizar las preceptivas entrevistas personales a los candidatos, el patronato decidió no seleccionar ninguna de las propuestas presentadas, quedando desierta en esa promoción la categoría de Museología y Comisariado de Exposiciones.

Imagen de la Academia de España en Roma extraída de su web.

Imagen de la Academia de España en Roma extraída de su web.

A principios del mes de septiembre de 2014 se me contacta de nuevo desde el mismo departamento de la AECID para invitarme a comisariar dos exposiciones, una en junio de 2015 en Roma y una segunda en febrero de 2016 en Madrid. En ambas los artistas e investigadores residentes en la Academia (promoción 2014-2015) presentarían los proyectos producidos durante su estancia en dicha institución. Dada la naturaleza e importancia del encargo, me tomé unos días de reflexión antes de dar un sí definitivo.

Hasta ese momento, el contexto de trabajo de la Academia de España en Roma me resultaba ajeno y lejano, por mi visión de la creación actual, por mi posición dentro del sector del arte, así como por mi práctica profesional, muy vinculada desde hace varios años a la mediación y el comisariado de proyectos que incorporan una producción artística relacionada con procesos de investigación e innovación centrados en lo educativo y lo social.

En ese breve periodo de tiempo de reflexión contacté con numerosos ex-becarios de promociones anteriores de la Academia, los cuales me relataron sus experiencias durante su estancia en esa institución. Recibí un completo feedback a través de testimonios orales, correos electrónicos y cartas críticas que algunos de ellos habían dirigido en su momento a anteriores directores de la institución. También hablé con el entonces Subdirector del departamento y persona responsable de gestionar el programa de becas de la Academia, quien me hizo llegar información precisa sobre el estado de la Academia, haciéndome saber de la inminente renovación de los cargos de Director y Secretario-Canciller.

Decido asumir el encargo de comisariado de las dos exposiciones, entendiendo que el trabajo a desarrollar se inscribe en una lógica de renovación y cambio en la Academia. Lo hago con un estatus de especialista externo a la institución, con las competencias naturalmente limitadas a un encargo de esa naturaleza, y con el mandato de concluir con éxito la producción de los catorce proyectos (inicialmente quince, pues se da la renuncia de un becario por enfermedad), con el fin de que pudieran ser presentados en un formato de exposición colectiva, primeramente en Roma y posteriormente en Madrid.

Desde el primer momento soy consciente de la complejidad del encargo, ya que se trata de la primera promoción de becarios que recibe un presupuesto específico para producción. Esto unido a la naturaleza y formato de los proyectos a realizar supone un importante cambio de escala en el trabajo de gestión y coordinación, un hecho que modifica de manera relevante la relación entre institución y becario y que el personal laboral de la Academia tiene que asumir de forma casi inmediata en el tiempo.

El encargo tiene elementos muy motivadores, a la vez que desafiantes; la transversalidad en disciplinas, prácticas y medios; la producción de proyectos artísticos complejos; la relación con artistas e investigadores con los que no existe un condicionamiento “a priori”, al no haber intervenido personalmente en su proceso de selección; el poder contribuir a transformar la Academia en un centro de producción de proyectos; el introducir elementos de innovación, transparencia y participación en la metodología de trabajo.

Cualquier persona relacionada con la producción artística actual puede entender cómo una primera edición de un programa de becas de producción supone trabajar en un contexto complejo, habitado por conflictos, en el que las metodologías se procesan en fase beta, en el que se exploran las fisuras, en el que se asumen riesgos y se testean posibilidades de cara a realizar las mejoras necesarias para ser implementadas en la segunda y siguientes ediciones. Sin duda, así tuvo que ser en las primeras ediciones de las Becas Botín o Generaciones, programas de producción de proyectos artísticos, prestigiosos y actualmente consolidados después de 24 y 15 ediciones, respectivamente.

Vista interior de la Academia de España en Roma extraída de su web.

Vista interior de la Academia de España en Roma extraída de su web.

En el comunicado*, con fecha 25 de febrero, emitido por PAC (Plataforma d’Artistes de Catalunya) y AVVAC (Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló), con motivo de la celebración de la exposición INDEX Roma, se me adscriben responsabilidades relacionadas con la gestión administrativa de la Academia que son ajenas al mandato y naturaleza del encargo realizado por la AECID y que claramente exceden de mis competencias, en tanto que comisario externo de la institución.

La UAAV (Unión de Asociaciones de Artistas Visuales) también hace referencia a este punto, introduciendo en su comunicado**, de fecha 29 de febrero, como tema de interés la elección de comisarios para realizar proyectos de carácter expositivo en instituciones públicas. La relevancia del asunto apunta a no desatender la oportunidad que supone este caso, para que las formas de encargo de comisariados puedan ser debatidas de manera abierta dentro del sector. Hasta el momento, dichos encargos son realizados mayoritariamente de forma directa por la práctica totalidad de museos y centros de arte del Estado español.

Existen algunos casos en que la selección de comisarios se realiza mediante convocatoria pública, en la que se da la concurrencia competitiva, tratándose en general de programas de apoyo dedicados a promocionar a profesionales jóvenes que se encuentran en una fase inicial de su carrera. Tal sería el caso de las convocatorias ya desaparecidas y en su día promovidas por la Sala Montcada de Barcelona y el Espai Zero de Olot, las actuales Inéditos, promovida por La Casa Encendida y Se Busca Comisario, promovida por la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, y Komisario Berriak, una iniciativa de Donostia / San Sebastián 2016 llevada a cabo en en colaboración con Tabakalera, Azkuna Zentroa, ARTIUM y Montehermoso.

Incardinar dinámicas de producción artística actual en una institución de carácter histórico como la Academia de España en Roma, con una plantilla envejecida caracterizada por un nivel bajo de formación en competencias o “expertise” en la gestión y coordinación de producción de proyectos audiovisuales (cine, videoarte, arte digital) de arte contemporáneo (instalación), de investigación (arquitectura, diseño, fotografía), del sector editorial (cómic y literatura), suponía un punto de partida que ya planteaba dificultades anexas a las ya inherentes por la propia complejidad del encargo.

El proceso de trabajo llevado a cabo durante los meses de octubre de 2014 a julio de 2015 estuvo plagado de dificultades. Fue necesario forzar la máquina, tomar decisiones arriesgadas, cuestionar determinados marcos administrativos previamente establecidos, externalizar trabajos a terceros, etc. con el fin de lograr sacar adelante la producción de los proyectos de los artistas e investigadores en residencia. Es justo decir que durante este proceso se abrieron posibilidades de trabajo y colaboraciones para los becarios, se crearon limbos metodológicos y expectativas hacia futuro que fueron problemáticas al activar conflictos y situaciones no deseadas durante una parte del proceso.

La buena noticia es que la misión fue concluida con éxito y los catorce proyectos fueron finalmente producidos, no todos en la escala inicialmente planteada, pero sí en una formalización que incluye formatos y soportes que reconocen la idea original, respetan la investigación realizada y justifican la importante inversión llevada a cabo en cuanto a recursos económicos, humanos y materiales.

Vista de una sala expositiva de la Academia de España en Roma extraída de su web.

Vista de una sala expositiva de la Academia de España en Roma extraída de su web.

Los catorce proyectos fueron presentados mediante una exposición colectiva articulada en torno a un evento que se denominó “Puertas Abiertas”, y durante el que la prensa especializada, los profesionales del sector y un público generalista tuvieron acceso a la Academia y participaron de las diferentes actividades, performances y conciertos realizados.

Una publicación bilingüe, español e inglés, que contiene los trabajos llevados a cabo mas textos de especialistas invitados ha sido producida por la AECID como parte del compromiso que este organismo público asume en la difusión de la creación actual

La estancia de los becarios, la exposición en la Academia de España en Roma y la publicación de los proyectos están reguladas por la convocatoria de becas MAEC-AECID. Ciertamente dicha convocatoria de la promoción 2014-2015 era susceptible de mejoras y así ha sucedido con la nueva promoción de becarios 2015-2016, que ya disfrutan de una actualización en algunos puntos de la regulación administrativa de sus becas.

La exposición colectiva en Madrid, que se viene realizando desde hace varios años en la Real Academia de San Fernando, se enmarca en el compromiso de la AECID por difundir de la manera mas eficaz posible los trabajos llevados a cabo por los becarios y en materializar la obligada devolución simbólica a la ciudadanía después de haber realizado una importante inversión económica en el programa de becas.

Dicha exposición se enmarca en el contexto de “tradición” y “hermanamiento” que existe entre la Real Academia de San Fernando y la Academia de España en Roma. A la misma se invita a participar a los becarios de cada promoción. Aunque la exposición no tiene una regulación administrativa específica, como proyecto se aborda desde unos estándares profesionales que se aplican con rigor al diseño del espacio expositivo, al montaje técnico de los proyectos, al seguro “clavo a clavo” de las obras, a la señalética y otros elementos gráficos. En este apartado quiero dar fe que todos estos detalles han sido cuidados al máximo y que los diferentes equipos de trabajo implicados han realizado su labor con la máxima profesionalidad.

En el comunicado emitido por dos asociaciones autonómicas de artistas visuales, al que he aludido antes, se hace referencia a malas prácticas llevadas a cabo durante el proceso de gestión de esta exposición. Ciertamente, la gestión administrativa de un proyecto de esta naturaleza debe regularse y cuidarse mejor aquellos aspectos burocráticos, que no por menores son menos importantes. En ese sentido, aunque como comisario del proyecto tengo una responsabilidad muy limitada en esa parte burocrática, puedo asumir una responsabilidad “in vigilando” sobre determinados procesos que considero pueden ser regulados institucionalmente y mejorados en su gestión de cara a las próximas promociones de becarios.

Dos de los catorce artistas invitados a presentar su proyecto en la exposición INDEX Roma, Joan Morey y Greta Alfaro, han renunciado a participar en la misma. No podemos por menos que respetar su decisión, ya que no existe obligación normativa alguna que les obligue a participar en la exposición y presentar el proyecto producido durante su estancia en la Academia.

En el comunicado de las asociaciones de artistas se razona dicha decisión en base a su declaración de haber recibido maltrato profesional durante la gestión del proyecto. El proceso vivido no ha sido fácil, se han dado conflictos de intereses y desacuerdos, algo por otro lado lógico en las relaciones entre diferentes agentes culturales, y considero que los duros términos que se utilizan en el comunicado para calificar la relación entre institución, mediadores y becarios son exagerados y no obedecen a la realidad. Por mi parte y por parte de los diferentes equipos de gestión y mediación implicados siempre ha habido una actitud respetuosa, constructiva y propositiva dirigida a culminar con éxito la presentación colectiva de los proyectos.

Sobre la decisión de renunciar a participar en la exposición colectiva tomada por los dos artistas visuales antes mencionados, considero que ha sido un hecho desproporcionado en las formas y en el fondo, sobre todo si se valora el contexto del proceso de trabajo llevado a cabo durante un año y medio. Ambos becarios han disfrutado de unas condiciones bien dotadas en lo económico, en lo material y en recursos humanos. Debo decir que muchas cosas han ido bien y han funcionado, y que los equipos de gestión y mediación se han volcado en su trabajo de apoyo y facilitación para que estos dos becarios pudieran producir sus proyectos dentro del plazo establecido para ello.

Su decisión es irresponsable porque priva a la institución de poder realizar la devolución social para la que está mandatada, y priva a la ciudadanía del acceso a una creación artística producida con fondos públicos. Si ciertamente una “tradición” no genera un marco jurídico de seguridad como lo hace un contrato, siempre pesará en su decisión una falta básica de lealtad y co-responsabilidad.

También es una decisión estéril, porque algunos de los problemas y errores administrativos surgidos en la gestión del proyecto están en vías de solución desde hace tiempo, y otros han sido ya solucionados como puede acreditar la actual promoción de becarios. En este sentido, debo manifestar que la AECID se ha comportado como una institución responsable y reactiva ante las demandas solicitadas, y que ha podido atender todas aquellas que entraban dentro de sus competencias y disponibilidad presupuestaria.

Si el balance de un año y medio de trabajo puede considerarse satisfactorio en cuanto a los resultados generales obtenidos, el hecho de la no participación de dos artistas, decisión que respeto pero no comparto, en la exposición INDEX Roma, lo considero un fracaso de la segunda fase del encargo realizado.

Una vez mantenida esta semana una reunión de valoración general de la situación a la que he sido convocado por el equipo responsable de la Dirección de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID y tras realizar una meditada reflexión personal he decidido renunciar a continuar con la labor que se me había encomendado, el comisariado de las exposiciones en Roma y Madrid de la actual promoción de becarios 2015-2016.

Vista de un espacio expositivo de la Academia de España en Roma extraída de su web.

Vista de un espacio expositivo de la Academia de España en Roma extraída de su web.

Siempre he considerado el Documento de Buenas Prácticas como un objetivo ideal de máximos que todos debemos respetar y a cuyo cumplimiento íntegro debemos aspirar. Sin embargo, las dificultades económicas del momento que vivimos, las trabas administrativas, las complejidades burocráticas, los marcos jurídicos no normalizados y, sobre todo, los brutales recortes presupuestarios que muchas instituciones como la AECID han padecido, han impedido asumir sus recomendaciones de manera integral.

En mi caso, la preocupación siempre ha estado centrada en el compromiso de que existiera una mínima seguridad jurídica y una contraprestación económica digna y justa según el trabajo a realizar por los artistas participantes. La realidad es que las recomendaciones que dicho código establece han sido recogidas siempre de manera parcial por la mayoría de instituciones con las que he colaborado en el comisariado de exposiciones de carácter colectivo.

Tal vez fuera pertinente que desde las asociaciones profesionales, como el IAC Instituto de Arte Contemporáneo, el Foro de las Buenas Prácticas y la propia Mesa Sectorial, como principal órgano de interlocución de nuestra comunidad artística, y que son, todas ellas, estructuras imprescindibles para articular la representación profesional del sector y la observación de las Buenas Prácticas se creara un espacio de reflexión y análisis con el fin de generar un consenso sobre este tema y que además se conformara una suerte de mecanismo para dirimir los conflictos entre agentes culturales pertenecientes a diferentes colectivos profesionales.

Toca pensar entre todos cómo podemos trabajar juntos en una situación de gran precariedad económica, de enormes dificultades para lograr consolidar una carrera profesional, donde la frustración por no encontrar canales adecuados para expresarse artísticamente ha calado de manera transversal e intergeneracional. Pensar qué consensos son necesarios establecer en el sector de la creación ante el cambio de paradigma en que ya estamos instalados.

Durante este último año he sido testigo de la transformación de la Academia de España en Roma, una institución con vocación de evolucionar, de cambiar, de adaptarse a los nuevos tiempos. Estoy personalmente satisfecho de haber podido contribuir a relanzar un proyecto, a sentar unas bases nuevas de trabajo, a implementar mejoras en la recepción y hospitalidad hacia los residentes.

Una institución que ya ha puesto un pie en el futuro y que de la mano de los actuales residentes y, sobre todo, de la nueva directora, se convertirá en un lugar de referencia para todos nosotros. Y de una administración pública como la AECID, que escucha, que es reactiva a la demandas que le han sido trasladadas y que pese a los ajustes presupuestarios sufridos mantiene un compromiso estable de apoyo a la creación artística contemporánea, permitiendo el desarrollo de un sector profesional y facilitando una devolución educativa, patrimonial y social a la ciudadanía de todo el capital simbólico común producido por sus diferentes programas de becas de Educación y Cultura.

Finalmente manifestar que ha sido una verdadera oportunidad profesional para mí y un honor el poder participar en este primer programa de becas de producción MAEC-AECID. Agradezco profundamente la confianza depositada por parte del equipo de la Dirección de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID. Así mismo, quiero agradecer a los artistas e investigadores de la promoción 2014-2015 su actitud de flexibilidad y confianza ante las diferentes situaciones de riesgo y conflicto que juntos hemos experimentado y su compromiso, responsabilidad y generosidad por haber llegado hasta el final de este proyecto.

Vista de la Academia de España en Roma.

Vista de la Academia de España en Roma.

Javier Duero

AECID, Javier Duero y las malas prácticas profesionales

INDEX ROMA: La AECID, Javier Duero y las malas prácticas profesionales

Las asociaciones de artistas firmantes de este comunicado quieren hacer pública su más enérgica protesta por el pésimo trato y la falta de respeto profesional que la AECID, Agencia Española de Cooperación Internacional para el desarrollo, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, ha dispensado a los artistas visuales durante el proceso de producción de la exposición “INDEX Roma” que reúne los trabajos de los becarios residentes en la Real Academia de España en Roma (2014-2015) y que tendrá lugar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando del 27 de febrero al 17 de Abril de 2016. Trato absolutamente irrespetuoso y falto de profesionalidad que ha forzado a los artistas asociados Greta Alfaro y Joan Morey a renunciar a su participación en dicha exposición en aras de la defensa de las buenas prácticas y de un trato profesional justo y respetuoso.

Nos parece gravísimo que una administración pública con la responsabilidad expresa de promocionar el arte español incumpla las obligaciones básicas, los estándares éticos y las normas y acuerdos interprofesionales que –establecidos consensuadamente por el sector de las artes visuales– rigen las correctas y equilibradas relaciones entre los distintos agentes del sector. Acuerdos y normas que progresivamente han supuesto una mejora de las condiciones de trabajo de los artistas y, por consiguiente, también un reforzamiento del tejido creativo nacional y de la producción cultural española.

La AECID ha delegado en el comisario Javier Duero y en su empresa de mediación cultural Pista 34 el comisariado, la producción y la gestión de las exposiciones que los becarios de la Academia de España en Roma realizan tanto en Roma como en Madrid. Así como la responsabilidad de replantear globalmente el proyecto institucional que representa la Academia de España en Roma. La ausencia de una convocatoria pública para la realización de este encargo nos impide conocer con precisión la naturaleza de la relación entre la AECID y Javier Duero. Es decir, la duración temporal del encargo, las responsabilidades que se asignan, etc. Sin embargo es obvio que su doble función de comisario y gestor del proyecto le otorga una responsabilidad innegable en el desaguisado que nos ocupa. Es necesario señalar, antes de entrar en detalle, que en aras de la transparencia pública y la democratización de la cultura sería deseable que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación incorporara convocatorias públicas abiertas para la designación de los comisarios a los que encomienda trabajos de semejante relevancia.

Academia de España en Roma

En Junio de 2015 se llevó a cabo en la Academia de España en Roma la primera de las exposiciones previstas para dar a conocer el trabajo de los becarios. Esta muestra anunciaba ya el escaso interés por llevar a cabo un proyecto expositivo de calidad. Por ejemplo, se desatendió el aspecto cultural de la muestra en beneficio de la organización de una macrofiesta en los jardines de la Academia (a cargo de una empresa privada italiana). La máxima prueba de desatención al proyecto expositivo es el robo de una de las obras expuestas. Y como consecuencia de esa desaparición, el descubrimiento de la ausencia de contratación de un seguro para las obras. Negligencia inexcusable en un proyecto de semejantes características. Aún a día de hoy, siete meses después del robo de la pieza, la AECID, eludiendo sus responsabilidades, no ha contestado al burofax de la artista autora de la obra sustraída en el que reclama alguna solución.

Como compensación a los defectos que experimentó el proyecto expositivo en Roma se adquirió el compromiso de abordar mejoras en la presentación del proyecto en Madrid, sin embargo las buenas intenciones fueron de nuevo disolviéndose en el incumplimiento de las prácticas profesionales imprescindibles para estos casos.

Pasamos a continuación a enumerar algunos de los incumplimientos del Manual de buenas prácticas que durante todo este proceso de negociación la AECID ha pretendido firmemente llevar a cabo, y que solo una larga y compleja negociación ha conseguido limar parcialmente:

  • Ausencia de contrato con los artistas.
  • Inexistencia de hoja de préstamo de las piezas.
  • Negativa a contratar póliza de seguro, – algo extremadamente grave, sobre todo tras el robo de una obra en Roma -.
  • Negativa a correr con los gastos del viaje, estancia y dietas para la supervisión del montaje a los artistas que residen fuera de Madrid. Hay que recordar que se trata de una convocatoria a nivel nacional e internacional y esto supone una discriminación seria para los becarios que no residen en Madrid.
  • Negativa a pagar el transporte de las piezas que no procedan de Roma, aunque formen parte de los proyectos creados allí.
  • Negativa a pagar los transportes de devolución de obra a los lugares de residencia de los autores.
  • Publicidad de la exposición con imágenes de obras sin consultar con los autores, sin mencionar la autoría, y sin aportar ningún dato acerca de las mismas.
  • Presiones ante la decisión de renunciar a la participación en la exposición.
  • Negligencia en la retirada de los nombres de los artistas que han renunciado a la exposición.

Tanto incumplimiento dio lugar a un proceso de negociación que ha sido también profundamente incorrecto, en el que privadamente se ofrecía a unos lo que a otros se negaba, y que ha incluido la puesta en cuestión públicamente de la profesionalidad de algunos artistas por parte de los intermediarios. Un proceso que, más que proponer soluciones, parecía destinado a enfrentar a unos becarios con otros, responsabilizar de los problemas a los propios artistas y eludir responsabilidades por parte de la institución y sus mediadores. Una negociación llena de falsas promesas y posteriores desmentidos. Así por ejemplo, se ha argumentado la negativa a pagar el desplazamiento de los artistas primero en función de la realización de unas actividades externas que finalmente no se llevarán a cabo y después en las dificultades normativas que tiene la AECID para pagar viajes dentro del territorio nacional.

Ante la posibilidad de un plante por parte de la mayoría de los becarios del ámbito de las artes visuales y cuando ya había comenzado el montaje de la exposición, la directora de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID dirigió una carta con carácter de ultimátum a todos los becarios emplazándolos a contestar en el mismo día con el cumplimiento de algunas reivindicaciones mínimas para cada uno. Finalmente la exposición se llevará a cabo cumpliendo algunos de los puntos exigidos pero con la ausencia de dos artistas. Y sin respuesta todavía por parte de la AECID respecto a la obra robada en Roma. Ésta no nos parece una solución idónea.

Que la AECID presione a los artistas para que acepten condiciones inaceptables es gravísimo, pero no lo es menos que finalmente premie a algunos de ellos con la concesión de esas exigencias como una generosa dádiva otorgada arbitraria y excepcionalmente, como un premio ejemplarizante que apacigüe voluntades. El respeto profesional a los artistas no puede tratarse como una concesión caprichosa y eventual, y menos manejarse para enfrentar a unos con otros. Todo este proyecto depende del dinero y el poder público y es deber de aquellos a los que se ha encomendado su administración hacer un uso correcto y ético de él. En el modo, en la manera de administrar ambos, dinero y poder, reside una responsabilidad enorme. Las asociaciones de artistas que firman este comunicado desean sinceramente que la visibilización de este conflicto contribuya a que se entienda públicamente la necesidad del respeto al trabajo de los artistas.

AVVAC (Artistes visuals València Alacant i Castelló)

PAC (Plataforma d’artistes Catalunya)

Buenas prácticas: nombrarlas no significa aplicarlas

SOBRE EL COMITÉ DE EVALUACIÓN DEL CONSORCIO DE MUSEOS

Desde la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana se ha hecho pública la composición de la comisión evaluadora que se encargará de la selección del órgano de dirección del Consorcio de Museos. Desde AVVAC exponemos nuestra disconformidad con la selección de este comité evaluador, puesto que en él se percibe una forma de gestión y organización continuista y anclada en políticas del pasado que no hacen honor a la declaración de intenciones de su Código de buenas prácticas.

A pesar del énfasis que desde la Consellería se ha puesto en la equidad de la distribución de los porcentajes que componen este comité (33,3% sector profesional, 33,3% sociedad civil, y 33,3% administración), desde AVVAC recordamos que una de las reivindicaciones fundamentales que el sector del arte viene haciendo es la desvinculación del poder político de la cultura para garantizar de esta forma su independencia ideológica. Por esto, no entendemos que se plantee un comité evaluador con un 33,3% de miembros políticos ligados a la administración compuesto por Vicent Marzà, Conseller de Cultura; Carmen Amoraga, Directora general de Cultura y Patrimonio; Xavier Rius, diputado provincial de Cultura de la Diputación de Valencia. Desde nuestro punto de vista el sector político debe tener representación en estos comités con voz pero sin voto. La Administración tan solo debería velar por el buen funcionamiento de dicho comité, y asegurar así su profesionalidad y neutralidad.

La toma de decisiones debe quedar reservada exclusivamente a los profesionales o expertos en la materia que deberían ser siempre de reconocido prestigio. Además cabria esperar la designación de profesionales que aportaran nuevas visiones y criterios renovados que propiciarán el cambio demandado en esta nueva etapa. En este sentido nos sorprende la elección de algunos miembros vinculados a anteriores gobiernos y formas pretéritas de administrar la cultura. Es el caso de Manuel Muñoz representando a la Academia de San Carlos y especialmente de Felipe Garín, anterior director de la institución, apartado de su cargo por la propia Consellería y ahora encargado de valorar a su sucesor. Esta designación nos parece esperpéntica, dado que desde los primeros encuentros que las asociaciones profesionales hemos mantenido con los órganos de gobierno, se reclamó su destitución por la opaca y controvertida gestión de los recursos al frente del Consorcio de Museos.

Atendiendo a la diversidad que el proyecto del Consorcio supone, no termina de entenderse el solapamiento de perfiles vinculados fundamentalmente a la historia del arte y a la gestión del patrimonio en relación a la ausencia de miembros dedicados a la gestión de la producción cultural contemporánea. La presencia de una experta en Sorolla (su biznieta) Blanca Pons Sorolla, de una restauradora y experta en patrimonio Victoria Vivancos, Sebastià Miralles de la Universitat Politècnica de València; Susana Lloret, directora de la Fundación Por amor al arte y de dos expertos como Garín y Manuel Muñoz ligados a las políticas culturales del anterior gobierno. Además contrasta con la ausencia de profesionales con experiencia en la gestión de alguna institución foránea y de prestigio similar al Consorcio.

En este sentido otra propuesta de AVVAC que ha sido obviada, es la necesidad de una diversidad geográfica de los miembros de la comisión. Al menos dos tercios deberían ser de fuera de la comunidad, al objeto de procurar la máxima independencia posible en cuanto a vínculos personales o intereses profesionales con los candidatos. En este punto queremos destacar que todos los miembros propuestos por Conselleria pertenecen al ámbito valenciano, por lo que se corre el riesgo de que su decisión esté más ligada a afinidades personales con los participantes que a un criterio profesional, justo y ecuánime.

Por otro lado lamentamos la escasa presencia en el comité de selección de miembros que ejerzan su labor en las provincias de Castellón y Alicante, limitando la presencia en representación de la administración a Rosa María Castells, registro y conservación de MACA. Al segregar a las provincias de Castellón y Alicante de la comisión evaluadora no se ha tenido cuenta el carácter autonómico de la propia institución.

A estos diez nombres propuestos desde la administración, se suman los representantes de AVVAC y AVCA, quedando en inferioridad numérica el voto que representa al sector profesional.

Queremos subrayar que las premisas que han determinado las propuestas que desde AVVAC hemos barajado, han sido la independencia y el rigor profesional. Es por esto por lo que se decidió invitar a Iñaki Martínez Antelo, director del MARCO de Vigo desde el 2005, y primer director de museo de este país designado a través de un concurso público. Se trata de un defensor de las buenas prácticas tal y como lo demuestra su gestión al frente de los distintos centros que ha dirigido: Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela (1996-1998), coordinador de exposiciones en el Auditorio de Galicia (1998-2002) y coordinador de actividades culturales en Casa Asia, Barcelona (2002-2003). En febrero de 2011 fue elegido presidente de la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España. La gestión de Martínez Antelo se caracteriza ante todo por un marcado perfil actual, y una apuesta constante por el arte emergente.

Creemos que la fórmula planteada desde la administración no es la más adecuada y dificulta la profunda renovación de una institución fallida y obsoleta como el Consorcio de Museos, creada para Consuelo Ciscar. Urge la necesidad de generar desde las administraciones nuevos modos de funcionar en red, trabajar en estrategias que faciliten recursos y dotar de autonomía a los diversos espacios, para que sus contenidos se gestionen desde la libertad e independencia.

Los nuevos planteamientos políticos, no pueden desarrollarse sin profundizar en el carácter público de convocatorias y concursos, un derecho que hasta ahora se había arrebatado a la sociedad. Por ello, desde las asociaciones profesionales, nos afanamos en exigir el rigor necesario en los procesos, imparcialidad y respeto territorial. Desde AVVAC exigimos a los representantes políticos que velen por la profesionalidad de este comité, y lleven a cabo un riguroso proceso de baremación que estudie con la debida profundidad y atención cada una de las propuestas presentadas, para que la decisión que finalmente se tome se traduzca en progreso y enriquecimiento cultural.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló

Casa Bardín: cambiar para que nada cambie

Con fecha de 22/12/2015 se han hecho públicas, a través del Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, las bases reguladoras para la selección de propuestas que darán cobertura al programa expositivo 2016-17 de la Casa Bardín, sede del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert, organismo autónomo de la Diputación de Alicante.

Tras analizar dicha convocatoria consideramos que sería conveniente que una propuesta que empezó a andar a mediados de 2012, y cuya selección se ha venido realizando hasta ahora por medio de una comisión de dudosa imparcialidad (además de serios problemas de coordinación), pudiese comenzar a organizarse en base a códigos de trasparencia y corrección, tal y como exigen los nuevos tiempos.

Entre los parámetros de profesionalidad y responsabilidad que deben regir a los organismos públicos y por tanto a sus convocatorias, está el de dotar a las mismas de unas bases en consonancia con las Buenas Prácticas. Se hace indispensable por tanto, el que sus responsables sean conocedores de estas prácticas, su defensa y su aplicación. Y para que esto sea demostrable es necesario que la configuración de los jurados se establezca en base a códigos profesionales, parámetros que se demandan desde la sociedad, prueba de que los organismos financiados con fondos públicos responden a una realidad social y cultural nueva, que requiere de bases sólidas para que no caigan en entredicho los compromisos que desde Conselleria y Ayuntamiento se han asumido.

Desde AVVAC y AVCA defendemos que la puesta en práctica de procedimientos serios y rigurosos, es la única vía para que se asegure una selección y una difusión de aquellas propuestas merecedoras de interés cultural y social. Además de una manera eficaz de abolir las detestables prácticas de nepotismo y endogamia que impiden la configuración de un tejido profesional en las Artes Visuales en la provincia de Alicante.

Creemos que, desde la Institución en cuestión, no se ha valorado con la suficiente importancia el hecho de que no regular la selección de los miembros de este comité pone en entredicho su imagen, al tiempo que parece consolidar ciertas prácticas dudosas, en las que es muy fácil que se siga censurando a determinadas voces en desacuerdo con el amiguismo y las metodologías difusas.

Como indicamos, para garantizar unos términos de imparcialidad deseables, la designación de un jurado debe recaer en una comisión de expertos profesionales en la que exista representantes tanto de la sociedad civil (Asociaciones Profesionales de las Artes Visuales) como de la Administración, y que deberá tener carácter rotatorio y renovado en cada edición.

Esta comisión tendrá la siguiente arquitectura:

  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación Valenciana de Críticos de Arte Contemporáneo (AVCA)
  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC)
  • Un miembro designado por la Administración pública que será un/a profesor/a de universidad, un/a director/a de museo o centro de arte contemporáneo o un/a gestor/a cultural.

Esta comisión se encargará de seleccionar a los jurados, los cuales se deben de componer por profesionales de reconocido prestigio que tengan un contacto profesional directo y conocimiento profundo de los lenguajes de las artes visuales contemporáneas. Estos profesionales pueden ser críticos/as de arte, artistas visuales, profesores/as de universidad, gestores/as culturales y/o directores/as de museos o centros de arte contemporáneos.

Su composición se distribuirá de la siguiente manera:

  • 33,3 % crítico de arte contemporáneo
  • 33,3 % artista visual contemporáneo
  • 33,3 % profesor/a de universidad o director/a de museo o centro de arte contemporáneos. 2/3 de los miembros del jurado no deben tener ninguna relación con el ámbito territorial de la Comunidad Valenciana, con objeto de garantizar la mayor independencia e imparcialidad con respecto a los participantes.

Es importante recalcar la necesidad de una baremación de los contenidos que se pidan al participante (puntuación por cada uno de los ítems que se requieran en la documentación del concurso o beca), haciéndose obligatorio el trabajo de lectura y debate de toda la documentación proporcionada por los participantes.

Otra cuestión que requiere ser resaltada en un análisis crítico de las bases de la convocatoria, es la falta de concreción en los datos que se aportan. Se apela a la adecuación (del proyecto) al espacio expositivo, pero en ningún momento se facilita información sobre el espacio en cuestión ni acerca de las condiciones que lo rodean (duración de la exposición, horario de apertura al público, medidas de seguridad de la sala, etc.) Por lo que sería conveniente adjuntar tanto planos del espacio expositivo y sus dimensiones, así como una mayor profundización en lo relativo a las actividades de difusión anexas a la exposición, puesto que todas ellas se circunscriben a un ámbito genérico denominado “actos”. En el que se habla de actividades de naturaleza didáctica y otras relativas a jornadas críticas, sin precisar a qué tipo de trabajos se refiere. Consideramos pues necesario fijar funciones y actividades concretas, con el objetivo de facilitar la presentación de los trabajos.

Desde AVVAC y AVCA creemos que se hace una discriminación económica en perjuicio de las funciones y compromisos que el artista debe afrontar, al no contemplar el aporte económico que éste debe sufragar derivado de la adecuación de la obra al espacio expositivo y de su trasporte (la Diputación dispone de un servicio que realiza para otros centros expositivos de la ciudad el traslado de obra).

Por último, apelamos a la necesidad de establecer unos pactos ecuánimes y consensuados a través de un contrato entre institución y artista y crítico/comisario, con el fin de formalizar la actividad bajo unos mínimos de respeto mutuo, en lugar del documento unilateral que hasta ahora facilitaba la institución y que vulneraba en algunos puntos el Documento de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales -en cuanto a las relaciones entre artista e institución se refiere- mediante la inclusión de cláusulas abusivas.

Sería deseable que estas apreciaciones sean tenidas en consideración, y que entre todos podamos contribuir a la mejora de las condiciones que se ofertan en beneficio de una consolidación del tejido profesional de nuestra provincia. Se hace exigible a las instituciones la puesta en marcha de procedimientos responsables frente a la inversión que la sociedad realiza a través de ellas.

Cultura, mucha exhibición y poca producción

Todo por la cultura pero sin los artistas
Comunicado de AVVAC

Desde AVVAC (Asociación de Artistas de Valencia, Alicante y Castellón) queremos mostrar nuestra preocupación ante las medidas adoptadas por la nueva corporación política de la Generalitat Valenciana, cuya gestión tiene entre sus objetivos mejorar el sector profesional en el ámbito cultural. Concretamente, nos inquietan ciertos planteamientos relacionados con la creación artística contemporánea.

Creemos que a pesar de haber contado con nuestra participación en los encuentros previos a la creación del Código de Buenas Prácticas redactado por la Conselleria de Cultura, dicho documento no incluye medidas concretas y efectivas dirigidas a mejorar el sector artístico profesional.

En aquel primer encuentro hicimos entrega de un escrito en el que se detallaban las necesidades del sector, así como una serie de medidas encaminadas a darles respuesta. Estas medidas fueron consensuadas por las asociaciones profesionales del sector en 2012, y renovadas y actualizadas por AVVAC para dicho encuentro. Se incluía también en el documento  un resumen del ‘Manual de Buenas Practicas’ firmado por el Ministerio de Cultura en el 2007 y el ‘Documento 0′ para la Gestión de los Centros de arte contemporáneo. Además, se entregó en aquella reunión un análisis que tenía como objeto facilitar el trabajo de los nuevos gestores políticos. Sin embargo, parece que nuestras aportaciones no han sido tomadas en consideración.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

Como se puede comprobar, en ese nuevo documento se proponen medidas concretas sobre la gestión cultural, pero no se alude a los productores artísticos. La interpretación sobre la aplicación en el sector de arte contemporáneo de ese manual de buenas prácticas queda abierta, lo que resulta peligroso para nuestro colectivo. Por ejemplo, no se ataja el problema de la explotación del artista en el sector profesional al eludir pronunciarse sobre la necesidad de remuneración de éstos; así como tampoco se menciona la necesidad de crear contratos por obra y servicio.

Nos ha sorprendido no haber sido citados para colaborar en la redacción o revisión de este documento. Tampoco hemos sido informados ni invitados a su presentación pública. Todo esto nos lleva a sospechar que dicho evento tenía un interés más propagandístico que efectivo, puesto que a pesar del título de ‘Código de las buenas prácticas’, este documento no corrige la situación anterior y nos coloca de nuevo en una posición de vulnerabilidad evidente.

Por otro lado, creemos que los presupuestos de cultura presentados para el próximo año son claramente continuistas y otorgan un papel preponderante a las políticas culturales anteriores. Esto frustra enormemente las expectativas de cambio, ya que dichas políticas son las que han desestructurado el sector artístico profesional de nuestra Comunidad. Se siguen barajando presupuestos de grandes cifras destinados a grandes instituciones públicas que dejan de lado, entre otras cosas, las convocatorias públicas que resultan esenciales para un desarrollo profesional del sector. De nuevo son los grandes gestores culturales los que deciden las partidas económicas a invertir.

Se desatiende así el compromiso que conseguimos por parte de la Conselleria de Cultura en nuestro primer encuentro, donde se planteó un cambio de paradigma en la política cultural que apostara claramente por una política de producción en lugar de por una política de exhibición, basada en grandes producciones.

Por otra parte, no queremos destacar únicamente los aspectos negativos de este documento. Celebramos la propuesta de regulación de los concursos públicos, que redundará en una mayor democratización y profesionalización del sector.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga. Generalitat Valenciana.

Como conclusión, queremos enfatizar la necesidad de que el estudio del sector del ‘Plan Estratégico de la Cultura’ planteado por la Conselleria esté formado por profesionales independientes (donde AVVAC ha tenido la oportunidad de proponer un representante al igual que otras asociaciones), y que además se tengan en cuenta sus análisis y valoraciones. Esto nos parece fundamental para que dicho estudio y sus posteriores conclusiones sirvan para promover un cambio real de paradigma que revierta en el sector profesional y que permita repensar los presupuestos que se invierten en cultura. Es necesario para esto partir de datos concretos y ver de qué forma y a través de qué canales se realiza esta inversión para su mayor aprovechamiento.

Queremos por ello tender de nuevo nuestra mano al sector político y ofrecemos nuestra colaboración en todo aquello que pueda revertir en la mejora del sector artístico. Reivindicamos que estos planteamientos tengan un alcance que vaya más allá de lo mediático, materializándose en medidas concretas que mejoren las condiciones laborales y económicas de nuestro sector para lograr una profesionalización largamente reivindicada.

Junta Directiva de AVVAC

Xàbia ya incumple el Código de Buenas Prácticas

AVVAC (Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón) ha emitido un comunicado de denuncia sobre la Convocatoria que el Ayuntamiento de Xàbia ha hecho pública recientemente para cubrir la programación de sus espacios expositivos durante el próximo año 2016.

En dicha convocatoria AVVAC denuncia la vulneración de los derechos fundamentales de los profesionales de las Artes Visuales, tales como los derechos de contratación o de remuneración. Así mismo, continúa diciendo el comunicado, existe una irresponsabilidad manifiesta por parte de este organismo tanto al delegar en los propios artistas los gastos que se puedan derivar de la actividad como a eximir cualquier responsabilidad que asegure la integridad de la obra durante el periodo de préstamo. De manera igualmente incomprensible se exige la donación de una obra por parte del artista participante en la actividad.

Además de ello, todas estas cuestiones “ponen en tela de juicio la postura del actual Conseller de Cultura, Vicent Marzá, respecto a su compromiso con las Buenas Prácticas. La convocatoria que se ha hecho pública desde el Ayuntamiento de Xàbia es un agravio a la profesionalización de todos los artistas en general, y supone un nuevo obstáculo en la dificultosa tarea de configurar un tejido cultural sostenible en la Comunidad Valenciana”.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

Este es el texto completo del Comunicado al Ayuntamiento de Xàbia

Qué ganamos con las malas prácticas 

Resulta preocupante que de nuevo la Associació d´Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), se vea obligada a señalar y llamar la atención a una institución pública, en este caso el Ayuntamiento de Xàbia. El Ayuntamiento de esta localidad incurre en el incumplimiento de las buenas prácticas profesionales en lo que se refiere al trato a los artistas visuales. Después de años de denuncia pública de las diversas asociaciones profesionales y de la extrema precariedad que viene amenazando la supervivencia del sector, es sorprendente y decepcionante la falta de conocimiento y respeto que se detecta hacia los productores de contenidos (los creadores) en la convocatoria pública para la presentación de proyectos expositivos de carácter artístico, con fecha del 19 de noviembre del año en curso, destinados a cubrir la programación de la temporada 2016 -2017.

Que una convocatoria pública, a estas alturas, después de que recientemente se haya oficializado un compromiso institucional firme por las buenas prácticas, no contemple un trato profesional a los artistas, obviándose no sólo la remuneración por su trabajo si no además exigiéndoseles el pago en obra por el mero hecho de exponer sus obras, es una afrenta a la consideración del artista como un profesional y un trabajador más con derecho a vivir de su labor como el resto de profesionales de cualquier sector.

En las bases de la convocatoria también resulta llamativo el desconocimiento de unas nociones mínimas acerca de las buenas prácticas, haciéndose además nula mención de la firma de un contrato entre el artista y la institución. De nuevo recordamos que cualquier relación entre artista, centro de arte y/o artista-galerista debe ser negociada y reflejada en un contrato por escrito donde se aclaren y definan las condiciones del compromiso y obligaciones entre ambos (albarán, seguros, transporte, fechas de entrega, depósito, etc).

Especialmente grave es que la propuesta esté avalada por profesionales de diversos espacios dependientes de Consellería, a través de técnicos vinculados al Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y profesores de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, así como responsables del Espai Rambleta dependiente del Ayuntamiento de Valencia. Esta actuación pone en entredicho el compromiso del actual Conseller de Cultura, Vicent Marzà, con las buenas prácticas y con el sector profesional de las artes visuales, ignorando las recomendaciones que hacía en noviembre de 2014 el Defensor del Pueblo tras la queja presentada al mismo por parte de los artistas visuales de la Comunidad Valenciana.

De izquierda a derecha Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

De izquierda a derecha Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

No cabe en la cabeza que los responsables que están al frente y al servicio de las instituciones públicas aún no sepan tratar a los creadores como profesionales desde la horizontalidad y la igualdad. Las iniciativas públicas deben ser enfocadas de manera profesional para que la dinamización de los diferentes espacios expositivos que pueblan los municipios de la Comunidad Valenciana se caractericen por la calidad y el rigor.

En lo concerniente a las bases reguladoras de la convocatoria arriba mencionada observamos una falta absoluta de tacto ante el desarrollo del tejido artístico al comprobar que dicho Consistorio anima a aquellos que deseen participar en la convocatoria a correr con los gastos que la muestra del proyecto desarrollado pueda generar, dando por hecho que el creador que participe quedará suficientemente remunerado por su trabajo tras su presentación pública en alguno de los espacios de Ca Lambert o la Casa del Cable en Aduanas del Mar. Es más, dicho creador, como muestra de su agradecimiento por tan elevado honor se obliga a donar una obra de su autoría a la entidad convocante.

Desde la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), queremos subrayar que estas prácticas no suponen un refuerzo de cara al desarrollo investigador de los artistas, que al no remunerar la labor de estos investigadores se amplía el abismo profesional que estos deben afrontar, que estas políticas culturales tan solo conducen a un amateurismo de las propuestas en detrimento de la calidad de contenidos, que es responsabilidad de las instituciones que la sociedad ha constituido actuar de forma éticamente responsable y ejemplar en el trato que dispensa a los ciudadanos, y entendemos que esta actuación supone un abuso y una falta de respeto por las prácticas artísticas y hacia quienes desarrollan dicha actividad.

Es imprescindible que nos quede claro que configurar una sociedad justa basada en el respeto pasapor valorar a todos los individuos que la constituyen por igual, y que una consideración profesional bajo ningún concepto debe vulnerar los mínimos que permita el desarrollo de la actividad dignamente.

Junta Directiva AVVAC