Cerámica y pintura de Lee Seyong

Tierra, fuego y naturaleza, de Lee Seyong
Centro Cultural Coreano
Paseo de la Castellana, 15. Madrid
Del 11 de agosto al 30 de septiembre de 2016

‘Tierra, fuego y naturaleza’ es una muestra de artesanía elaborada con porcelana blanca y azul. Inspirada por motivos de la naturaleza, la tierra y el fuego, como pájaros, personas, flores y diversos utensilios. Predomina principalmente el color azul, aunque hay obras con estampados de otros colores, como el marrón o el verde.

El arte de la porcelana tradicional coreana Qinghua tiene gran influencia de las dinastías chinas, como la Yuan o la dinastía Ming. Este hermoso arte importado de China en el siglo XV desarrolla figuras de gran belleza y delicadeza. La pintura natural, sensorial y de excelente cuidado y pureza da como resultado objetos de gran armonía.

Notable por su blancura luminosa, se las conocía como porcelanas de blancura de nieve. Los motivos suelen ser florales e inspirados por la naturaleza, así como por historias, canciones y paisajes. También podemos encontrar figuras ecuestres o montañas. Sobre el fondo blanco se dibuja con tintes de diversos colores, como verdes, marrones o rojos, aunque en el caso de la exposición de Lee Seyong el color más utilizado es el azul.

Obra de Lee Seyong. Imagen cortesía Centro Cultural Coreano.

Obra de Lee Seyong. Imagen cortesía Centro Cultural Coreano.

De origen coreano el artista Lee Seyong ha sido investigador principal en el Instituto de Ingeniería y Tecnología de Corea, así como profesor adjunto en diversos centros educativos como la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Seúl, la Universidad Kangnam o el Incheon City College.

Como artista ha participado en numerosas exposiciones en grupo y hasta 26 individuales, como la Exposición de artistas Coreanos y Turcos en Estambul o la colección pública en el Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Corea. Sus exposiciones le han llevado a países y ciudades de todo el mundo, como Nueva York, Japón, China, Londres o Miami.

Además de dar a conocer la cultura coreana a través de la cerámica, Lee Seyong desea “presentar el nuevo aspecto de la cerámica coreana moderna, que es un arte que trabaja cruzando la cerámica y la pintura, y aplicándola de una manera tanto tradicional como contemporánea”.

El Centro Cultural Coreano desea que esta muestra represente una gran oportunidad para conocer las obras de artesanía del artista coreano, y dar a conocer artistas del país asiático y obras de la cultura coreana en España. Por ello, también ha programado diversos talleres que contarán con la presencia del artista.

Punto quebrado, las huellas del éxodo

Punto quebrado, las huellas del éxodo
Museum Jorge Rando
C/Cruz del Molinillo, 12-14, Málaga
Desde el 4 de abril, hasta el 4 de junio de 2016

El Museum Jorge Rando alberga desde el 4 de abril la exposición Punto Quebrado. Los más destacados representantes en el Arte de la Fibra de España convergen en la Sala 4 del museo con el arte textil como medio de expresión artística.

La exposición organizada por la World Textile Art, la asociación de gestión cultural ID arte en un trabajo conjunto con el Museum Jorge Rando ha sido comisariada por Carmen Pallarés y María Ortega, coordinada por Amalia Campos y con la colaboración de Antonio Jurado, Publicitarios Implicados y Proactiva Open Arms.

El arte textil contemporáneo español destaca en la escena artística actual por su capacidad de aunar la tradición que reside en la elaboración artesanal y una búsqueda conceptual. En palabras de la comisaria Carmen Pallarés, « punto quebrado, sujeto y adjetivo, no designa aquí procedimiento de costura alguno. Ni una puntada de tal modalidad aparece en ninguna de estas obras, pero sí está en ellas su sentido, rastro tocado por un anhelo de cobijo, amparo, dignidad y altruismo frente a la destrucción y las desgarraduras que provocan las crisis inhumanas».

Detalle de la exposición.  “Triada” de Cristina Gaméz 167 x 130 cm 2014. Cortesía del Museum.

Detalle de la exposición. “Triada” de Cristina Gaméz 167 x 130 cm
2014. Cortesía del Museum.

El resultado es una muestra de diez artistas con gran fuerza expresiva en el que la potencia estética de las fibras y el tramado crean nuevos lenguajes y sinergias con otras técnicas artísticas coetáneas como el video-arte, fotografía, instalaciones, collage, esculto-pintura, escritura o impresión digital. En la presente exposición la poética personal nos permite recorrer el ‘grito ahogado’ de los chalecos falsos de la Isla de Lesbos como testimonios mudos de la tragedia del éxodo, de abrazos metálicos, de vidas que se tejen sobre la propia piel, de apariencias errantes, de invitaciones a perdernos entre bosques de lino y algodón.

Esta exposición de obras firmadas por creadores del arte de la fibra, artistas tan singulares como variados, experimentan una misma vivencia sustancial que puede definirse de esta forma: sus mimbres creadores, sus dones y recursos, se hermanan con la esencia del acto de tejer. En sus manos, se reúnen y encuentran, se acercan y se anudan materiales, materias y texturas que en muchos de los casos no son únicamente los de fibras y telas habituales: imbricados en el arte contemporáneo y actual. Hilos, papeles, fotos y palabras, objetos, luces, lienzos y tejidos naturales, ramas, raíces y mallas metálicas son urdimbre y son trama, son diseños, son hebras de este tiempo.

Punto quebrado es, como demandaba la Bauhaus, un retorno a la unidad perdida entre artesanía y arte, tanto desde los ámbitos teóricos como de sus implicaciones sociales. Una exposición que nos permite recorrer las emociones coetáneas, las realidades del siglo XXI, a través de una las manifestaciones artísticas mas ancestrales, el tejido. 

Detalle de la exposición. "Apariencias Errantes" de Román Iglesias. 75 x 100 cm 2016. Cortesía del Museum

Detalle de la exposición. “Apariencias Errantes” de Román Iglesias.
75 x 100 cm
2016. Cortesía del Museum

La Chaise, hasta que el reciclaje os repare

La Chaise
Diseña, Crea, Recicla
C / Maestro Clavé, 3. Valencia
Hasta el 28 de febrero, 2015

El fenómeno del Upcyciling consiste en transformar cacharros, trastos y desperdicios en objetos útiles que pueden llegar a alcanzar la categoría de arte. El fenómeno, ahora en auge, puede rastrearse hasta las primeras vanguardias de principios del siglo XX. Incluso antes. Pero es como consecuencia del vertiginoso desarrollo industrial y tecnológico, propio de nuestros días, cuando diríase que logra su mayor esplendor, también debido al uso de las redes sociales y la promoción de ello por artistas o artesanos de variado pelaje.

Obra de Estudi Oniric en La Chaise.

Obra de Estudi Oniric en La Chaise.

La Chaise retro & med, coincidiendo con la celebración de la feria Habitat presenta una exposición en la que participan diversos estudios de diseño, talleres y diseñadores freelance radicados en Valencia y cuyas creaciones no llegan siempre al gran público. Artistas y artesanos empeñados en transformar el desecho en singulares hechos protagonizados por objetos que mudan de piel. Muertos en contenedores u olvidados en algún desván o rincón de la casa, esos objetos inservibles se convierten en sorprendentes útiles para el hogar.

Lámparas con objetos reciclados de Vicente Mas en La Chaise.

Lámparas con objetos reciclados de Vicente Mas en La Chaise.

En La Chaise valoran tanto esa capacidad transformadora del artista, capaz de revitalizar objetos a punto de expirar, que han decidido crear un espacio expositivo para dar a conocer toda esa ingente labor creativa, tanto al público en general como a profesionales del sector del diseño y a la propia prensa especializada. Es una manera de llamar la atención acerca del enorme potencial de los nuevos creadores.

Lámparas de Wao en La Chaise.

Lámparas de Wao en La Chaise.

Para esta ocasión, ha reunido los trabajos de Lebrel, DeBigotEnrotllat, Sergio Mendoza & El Taller de radios, Estudi Oniric, Equipo Klandestino, Rosa Borredá, MGO Ind., Sueños Vintage, Vicente Mas y la propia Chaise. Los vinos valencianos de la bodega Celler del Roure, junto a los patés de la empresa Picken y La cuina, se encargaron de patrocinar un evento que el día de la inauguración reunió a multitud de personas.

Silla de Equipo Klandestino en La Chaise.

Silla de Equipo Klandestino en La Chaise.

‘Diseña, Crea, Recicla’, tal es el título de la exposición, pone de relieve, en tiempos de consumismo desorbitado y, con él, de la igualmente desorbitada acumulación de desechos, que la vida finita de muchos objetos puede ser alargada merced a la respiración asistida que le inyectan todos estos nuevos creadores.

Obra de BigotEnrotllat en La Chaise.

Obra de BigotEnrotllat en La Chaise.

Líneas inesperadas. Cabanyal punt a punt

BIA SANTOS organiza CABANYAL PUNT A PUNT. Una mirada ilustrada.

LA HOSPITALIDAD ES UN ARTE

Unos ojos vivos y una enorme sonrisa abren la puerta. Bia, solo tiene que ladear la cabeza e indicar con la mano el fondo de la casa para darme cuenta que en segundos ya estoy sentada en medio del taller.

Una mesa abarrotada de páginas bordadas orientan nuestra conversación.

¿Como empezó todo esto?

Fue en 2013, para la XV Edición de Cabanyal Portes Obertes. Las tres generaciones de vecinos y vecinas del barrio iniciamos un proyecto de craftivismo. El craftivismo  pone en valor los trabajos realizados en la esfera privada; como el bordado, el crochet, el patchwork, el ganchillo,…Para convertirlos en vehículo de protesta, en nuestro caso, en relación a la problemática que vivimos en el barrio del Cabanyal.

Primero, hicimos el proyecto Fet a mà :: El ir y venir de las agujas en el  Cabanyal  con una serie de telas ilustradas artesanalmente que fueron ubicadas en la calle José Benlliure, donde se encuentran muchas casas tapiadas. Utilizamos las puertas bordadas como reclamo positivo. Entre aquellos trabajos, destaco Què passa acì?, un bordado de 4×5,5 m. del plano trazado del Cabanyal. Utilizamos hilo rojo para delimitar lo que está declarado como Bienes de Interés Cultural, el resto era hilo negro. Dentro de ese trazado están implantados chips de audio, donde se puede escuchar testimonios sobre el barrio.

Fotografía de Silvia Molinero.

Foto: Silvia Molinero.

Ese plano lo utilizamos en las manifestaciones. Es el mismo que algunos periódicos han sacado con el pie de foto Bordado realizado por la viudas de pescadores del Barrio. Nada más lejos de la realidad, pues fue realizado por vecinos y vecinas del barrio independiente de su estado civil (Risas). ¡Hemos estado reunidos varios viernes bordando como Penelopes!

Otro proyecto fue la realización de una mascletà ficticia. La instalamos en un solar propiedad del Ayuntamiento de Valencia. En cada petardo estaba impresa la foto de miembros de la plataforma así como personas que colaboraran. Contra las rayas marrones los petardos coloridos sonaron a las dos de la tarde del domingo con una traca, ¡cómo no!

Ya que somos ciudadanos petardos . ¡Vamos a ser petardos de verdad! (Risas)

En lugar del color marrón que le había dado…

Sí, ese marrón de marrón, de “te has metido en un marrón.” Eso que todo el día nos quieren recordar: el marrón en el que estamos.

El resultado del proyecto fue muy positivo y decidimos darle continuidad. Las emociones ya estaban impregnadas de creatividad por parte de los vecinos. Y la gente volvió a preguntar: “Y ahora, ¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos?”.

Entonces planteé la realización de un libro, una obra participativa donde cada uno podría expresar sus emociones, sensaciones, recuerdos, relaciones, etc… con el barrio. Ya no era necesario que nos reuniéramos con regularidad. La idea era que cada uno pudiera expresarse libremente y que pudieran participar más personas, no solo los vecinos.

Y, efectivamente, hemos tenido mucha participación de personas, artistas y simpatizantes del barrio. Gente de otros barrios de Valencia, así como, de otras ciudades de España y también a nivel internacional.

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¿En qué fase del proceso estáis?

Ahora estamos en el proceso de preparar y organizar las páginas. La gente todavía está enviando páginas. Todavía me quedan muchas por recibir. Tantas que al principio era un libro pero ahora son varios volúmenes, ¡Se han convertido en una enciclopedia!

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Foto: Víctor Martínez.

 

Encima de la mesa están los volúmenes en proceso de organización. Mientras converso con ella no puede evitar enseñarlos poco a poco. Como un albúm de familia vemos las páginas de Silvia, la de Teresa,…

Aprieta una zona de la página y explica:

Además; dependiendo del contenido, algunas páginas tienen un chip audio referido a un testimonio del barrio. No todas, claro.  Posteriormente también serán colocadas algunas marcas QR para ampliar el contenido del libro a través de fotos, vídeos, textos relacionados con cada página.

Los libros, luego, se van a digitalizar. se va a hacer un E-book, un Web-documental. Este trabajo va a tener muchos desdoblamientos. Ahora está siendo el inicio.

Seguimos viendo la página de Teresa en las que son reconocibles Amparo, Francesc, Félix, Aina…La que será la imagen oficial del Portes Obertes de este año. 

¿Cuantos participantes hay?

Al final tenemos un total de 8 libros, con una participación de más de 60 personas.

¿Hay páginas que tengan participantes múltiples?

Sí, hay unos amigos que trabajaron juntos en una página. Amigos de infancia que se reunieron para hacer la fachada de la casa en la que jugaban cuando eran niños. También una familia de madre, padre e hija, vecinos de toda la vida que plasman sus sentimientos y recuerdos, como el banco en el que se sentaba el abuelo para charlar con sus amigos. O también, otra familia que plasma recuerdos de la casa de la abuela, su fachada, sus ladrillos. Otra página está hecha por tres generaciones de mujeres que se encuentran para coser hilos de recuerdos: madre, hija y nieta. Y por ahí va.

Vemos la página de Amparín. Una señora mayor, miembro de la Plataforma desde sus inicios, ha llenado de cruces multicolores su página. También vemos la página de Maruja. Después vemos la página de Marilo, una chica de Bilbao que vio la iniciativa por Internet y que quiso participar. Otra de una chica italiana que vivió en el Cabanyal.

En este momento estás organizando los libros ¿Cuáles son las pautas que sigues?

Ahora estoy montando todavía pero la portada de los libros va a ser sobria porque dentro tienen mucha información y carga. Después, está en cada volumen el índice con el nombre de los participantes.

Internamente, procuro organizar las páginas dentro de una secuencia de temas enlazados. Unos serán más reivindicativos, otros más de recuerdos, otros más ligados a la cuestión del barrio y del espacio, etc. Curiosamente, el año pasado vino una profesora invitada a la UPV que realizó un taller sobre “Encadenado” y me apunté pensando que algún día me podría servir. Y es que ¡El universo conjura a nuestro favor!

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Cambia la página y aparece la de Teatre Íntim, las de Sergi y Lola, Tina…Una profesora de Brasil. Unos suizos miembros de la Plataforma. Una chica joven del barrio. Ojeamos las páginas de Rosi y Peter.

La relación del mundo del arte con Portes Obertes y las reivindicaciones del Cabanyal han sido muy estrechas pero, ¿Qué tal los vecinos en todo esto?

Lo interesante de Portes Obertes y de toda la actividad que hay en el Cabanyal es que ha asimilado a la gente esa cosa del mundo del arte. Todo el mundo a su manera plasma ese sentimiento y esa iniciativa artística. Cada uno a su manera acaba siendo contaminado con el mundo del arte.

La historia del craft surge a partir de eso. La gente después de tantos años de abrir las casas y de tener esa relación con el arte también pasa a estar contaminado y se vuelven también un poco artistas, a partir de entender el arte, de entender las performances. ¡Imagínate la primera vez que las señoras mayores vieron una performance! Ahora ya todo el mundo entiende lo que es una performance o una cacerolada… Está naturalizado.

También, la historia de Portes Obertes es la de un cuño social y político. Aquí hay una implicación comprometida con la problemática. Los artistas que vienen tienen ese compromiso y solidaridad con la causa, participan de forma altruista. Los vecinos abren la casa porque hay un compromiso. Los vecinos llevan dieciséis años abriendo sus casas y no es fácil compartir su privacidad. Hay ese compromiso que al final es de los vecinos con la cultura y de la cultura con los vecinos.

En este proyecto del Cabanyal punt a punt algunos participantes son artistas, otros no, pero cada uno ayudado de su imaginación y de su relación con el barrio acaba plasmando igualmente ¿no?

-Claro, porque el Cabanyal genera malestar e incomodidad desde el ámbito de la cultura y del pensamiento de lo complejo. La construcción simple, perfecta y completa de un discurso negativo no estaba resuelta pues siempre había un pieza del puzzle que no cuadraba. Frente al pensamiento duro no hay nada como ese blandiblup del arte que habéis utilizado, ¿No?

-Mira, ese es el caso del proyecto Archivo Vivo. Un proyecto que ha sido muy importante y del que se ha hecho eco toda Europa. Ganamos el Premio de la Fundación Europa Nostra que es la institución más importante a nivel europeo de defensa del patrimonio. Igualmente, el Cabanyal está en la lista negra de la World Monuments Fund; una fundación norteamericana que pone en alerta patrimonios mundiales en riesgo de desaparición. También, el Cabanyal está incluido en la lista roja de Hispania Nostra…Todo esto ha molestado porque son premios que han dificultado el desarrollo y avance de los planes del Ayuntamiento de Valencia.

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¿Crees que los afectos son la materia que da vida a estos objetos inclasificables?

Aquí hay una unión emocional muy fuerte entre las personas. Cada uno tiene sus sentimientos y los plasma. Para algunos participar en el proyecto realizando su página ha sido mejor que hacer una terapia.

Página en proceso de Mercedes Galán y Mercedes Huertas. Imagen cortesía de Bia Santos.

Página en proceso de Mercedes Galán y Mercedes Huertas. Imagen cortesía de Bia Santos.

 

Me explica la página bordada por la hija de Vicente y la playa de Brigida, la casa de Lidon.

Por supuesto, la gente está cansada del barrio, por toda su problemática, pero empieza a ver todo lo que se ha realizado. Esas acciones producen un eco que va más allá del barrio y viaja por todas partes.

Es muy atractivo y llama mucho la atención la degradación. Es la imagen que se ve con mayor facilidad pero esa imagen no debemos potenciarla. Esa es, precisamente, la imagen que beneficia a los que quieren destruir el barrio.

Por eso, siempre planteo una posición positiva y propositiva. Es necesario lanzar la mirada más allá, percibir pequeños detalles, pasear por las calles mirando alrededor y percibiendo a las personas, la iconografía peculiar de una artesanía modernista popular.

Desde este lugar empecé a desarrollar otro proyecto que fue también una herramienta complementaria para el CraftCabanyal. Se trata de “Tocar El Cabanyal”, un repositorio online y una recopilación de la decoración de los edificios y calles del barrio. Son imágenes e iconos del modernismo popular. Es también un proyecto colaborativo ya que las personas tanto vecinos como visitantes del barrio envían fotos de detalles del barrio que pasan desapercibidos muchas veces en el día a día. Las imágenes son geolocalizadas y el usuario puede también pasear por el barrio.

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Seguimos ojeando páginas de Carlos y Lupe, la de la madre de Bia, otra vecina,…

Sabes que el arte contemporáneo tiene muchos problemas con el tema del amor y los afectos. A mí misma me costó pensar, cuando veía las hojas sueltas del libro, pensarlo de ese modo. Mis prejuicios se pusieron en funcionamiento. Fue hablando con una amiga que me dijo que si no lo veía era también un síntoma pero, claro, lo era de que era incapaz de verlo…

El craft es artesanía. Es eso que cada uno sabe hacer a su manera porque no hay una escuela de bellas artes donde te enseñen, porque nadie tiene que justificar esa página y escribir un texto. Cada uno se expresa con sus recursos y como puede, artesanalmente. Claro, yo estoy aquí ahora como artista cogiendo esa artesanía para darle forma de libro, de documental, de E-book. Esa es la intermediación que hace el artista pero los participantes no tienen esa obligación y no tienen el por qué tenerla. Ni hacer nada refinado. Todos sabemos cortar un papel, coser un botón, etc…

Exposición “Cabanyal Punt a Punt” en el Portes Obertes 2014

 

Vemos la página de Diego y Clara, la de Isadora, Maite y Gabi, Mª Luisa, Vicenta, una chica recién llegada al barrio. La página bordada por toda la familia de Mercé. La página de Angeles, la de Vega, la poesía de la madre de Carlos, la de Carmen…

Sí, pero es cierto que el mundo del arte genera mucha incapacidad…

Por las técnicas, por las estéticas, etc. Pero yo, como estoy fuera del sistema del arte y sé que estoy fuera, pues ¡me la suda la gamba! Y entonces, ¡hago mi proyecto como me da la gana! Y quiero que todo el mundo participe y esté yo orgullosa de ver su obra. Es lo que pasa ahora. Están todos orgullosos de sí mismos, enseñándolo, contentos de su exposición, invitando a sus amigos. Están muy orgullosos de enseñar su obra en su barrio porque antes presentaban la obra de los demás. Tenían el placer de abrir la casa pero era la obra del artista y el artista como un gran “¡Oooooooohhh!”.

No, no, el artista eres tú y tú también puedes poner tu grano de arena expresando como puedas ese cariño y ese amor que tienes por tu barrio. Es que a través de tu arte tú también puedes ayudar a la revitalización del Cabanyal.

Y luego toda esta concepción del artista que tú conoces bien, el artista que está en el sistema del arte…

Ahora está muy de moda la cuestión de los colectivos. Lo he visto en la Bienal de São Paulo, en la Bienal de Berlín. Claro, es que no se para de institucionalizar una cosa que está ahí. Al sistema del arte le gusta mucho institucionalizar lo que es el arte público. Las intervenciones públicas no son para estar dentro de una galería ni dentro de una exposición. Esas intervenciones son para estar ahí, en el espacio público. Ahí es donde tienen que estar.

Y tampoco necesitan reconocimiento institucional…

No, tampoco. Comunica de otra manera, no así.

Hacer este trabajo, dinamizando a la gente, hace que ésta se sienta muy productiva. Saben que pueden pensar y hacer algo creativo, ¿no? Es ir más allá del punto de cruz que aprendieron en la escuela.

Estos objetos ya están instituidos. No hace falta meterlos en un museo ni nada. Pero, si tú tuvieras que guardar algo de esas energías que mueven todo eso, ¿Cual sería la que más sacarías para hacerle frente al horizonte que nos viene?

La autoestima de sentirse útil. Gente que ha acogido a artistas y ha abierto su casa ahora sienten que ellos también van a estar ahí presentes. Mostrar que han puesto un granito de arena más para divulgar el valor que tiene el barrio.

Eva Caro

 

NB.: Esta página solo pretende seguir bordando y amando al Cabanyal.

El proyecto puede visitarse durante dos fines de semana más. Toda la información práctica está disponible en http://www.cabanyal.com/nou/portes-obertes/?lang=es.

Para aquellos más curiosos, Bia Santos está publicando una explicación de cada página por día en su Facebook.

Participantes: Silvia Molinero – Teresa Marín -Isabel Caballero :: Festival Cabanyal Íntim – Lola Serón Juan – Amparín Moreno – María Marín – Mariló Hernández::Triko Arte – Veronica Della Rocca – Mercè Galán, Mercedes Huertas – Àngels Simarro – Vega Bermejo Castelnau – Carol Paredes – Visantin – Carmen Marcos Martínez – Lupe Frígols i Carlos Mahiques – Charo Moreno i Lourdes Muelas Serna – Maria Joilda Silva Dos Santos – Mar Fina – Clara Boj, Diego Díaz, Mercedes Tovar, Concha García – Isadora Guardia – Amparo Ceveró, Mar Estrela i Fèlix Estrela Botella – Amparo Gallart – Laura de Castro – Rosa Server – Faci i Fer – Lidon Artero – Luisa Maruny – Maite Miralles (Teatro La Estrella) – Maota Soldevilla – Rosa Pérez de Tudela, Manuela López i Anna Mrt – Teresa Ruíz de Lobera i Associació de Veïns de la Malva – Eli Molins Garcia – Rosa Pérez de Tudela, Rosabel Callado Mas i Jesús Bellido Sanjuan – Bia Santos – Silvia Tarín Rosell i Manolín Manuel Manuel – Rose Marie Meichtry i Carlos García Blesa – María Villora i Sara Sarita Sarae, Brigida Sevilla – Rosi Moreno Zahinos – Vicenta Martínez – Tina Díaz – Aina Gf-Carmen Sevilla – Susanna Mengual – Ana Luján Sánchez- Maria Virginia Gordilho Martins

 

Foto: Dani Martínez.

De Jong y Courtillot en Luis Adelantado

Desengaño, de Folkert de Jong
Atelier Familial, de Delphine Courtillot
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 4 de julio

Para la segunda exposición individual del artista holandés Folkert de Jong titulada ‘Desengaño’, De Jong muestra en primicia, su incursión en la cerámica y también algunas esculturas híbridas en madera tallada y bajo relieves. Folkert de Jong es bien conocido por su teatrales y narrativas recreaciones escultóricas que abordan temas como la guerra, la codicia y el poder tanto en la historia de la humanidad como en el presente.

La palabra desengaño en el contexto de la historia significa desilusión o un profundo sentido de transitoriedad, que normalmente es experimentado después del colapso o el declive de los imperios. Sabiendo que eventualmente siempre hay un renacimiento del arte y la literatura después de cada colapso de un sistema de poder, De Jong ve este tema como un punto de partida positivo para el concepto de su exposición.

Obras de Folkert de Jong en la exposición 'Desengaño'. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Folkert de Jong en la exposición ‘Desengaño’. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Tras la relectura del conocido ensayo de Walter Benjamin ‘La obra de arte en la época de la reproductividad técnica’ de 1936, De Jong se acerca de nuevo a temas como la autenticidad, la reproductividad, la singularidad, la originalidad y el valor del arte. Benjamin identifica “el aura” de la obra de arte con la singularidad, con la experiencia de lo irrepetible y analiza cómo la reproducción técnica destruye dicha ‘originalidad’.

Las esculturas de cerámica y las planchas de madera grabadas nos remiten a las formas y técnicas artísticas más tradicionales. Ásperas y descarnadas como los materiales a los que se acerca, las piezas de De Jong encarnan un horror grotesco y un humor macabro que podría recordar a la obra de los artistas europeos del siglo XX como Georges Grosz y James Ensor.

Obras de Folkert de Jong y Delphine Courtillot. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Folkert de Jong y Delphine Courtillot. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

La pieza central de la exposición, que preside la entrada de la galería, es la réplica del trono de la coronación de la familia real británica embadurnada de graffitis. La famosa silla que todavía se utiliza para la coronación de los reyes ingleses, mandada hacer por el rey Eduardo I en torno a 1296 para albergar la Piedra del Destino que fue usada, desde el siglo IX hasta el siglo XIV, para coronar a todos los reyes de Escocia. Con esta obra Folkert de Jong nos habla de la idea de fetiche, de ritual, del valor del patrimonio y en última instancia de la materialización del poder político encarnado en un objeto de arte.

Otra interesante aportación en la exposición es la colaboración con su esposa, la artista Delphine Courtillot. En esta línea de trabajos que recupera la utopía de las vanguardias artísticas, de una renovada búsqueda y sensación positiva en la colaboración entre las distintas disciplinas artísticas y artesanales, han creado juntos una serie de lámparas de sobremesa hechas de cerámica y telas pintadas a mano.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

El nuevo proyecto de Delphine Courtillot ‘Atelier Familial’ (Estudio familiar) es un proyecto utópico de un espacio creativo donde una familia simbólica invita a espíritus afines a unir fuerzas y revisar el campo de las artes aplicadas. En una era donde casi todo es manufacturado en China ‘Atelier Familial’ está ahí para inspirar a la gente a que haga suya la creación de los objetos de su vida cotidiana.

Nacido de la fascinación por los movimientos artísticos de principios del siglo XX desde el Art Nouveau, pasando por la Bauhaus y los talleres Omega con su constante dedicación a fundir los límites existente entre lo decorativo y las Bellas Artes, ‘Atelier Familial’ nos habla también sobre el idealismo de colaboración, contra la soledad del trabajo individual en el estudio, sobre experimentar con técnicas asociadas a la artesanía con la intención de crear objetos artísticos, que sean a la vez juguetonas e inventivas soluciones a los problemas de las restricciones técnicas, asociadas con el diseño de cosas que deben ser usables.

Obras de Delphine Courtillot en la exposición 'Atelier familial'. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obras de Delphine Courtillot en la exposición ‘Atelier familial’. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

La primera exposición de objetos producida en ‘Atelier Familial’ se concentra en vestidos y collares inspirados por el taller Omega y la ropa avant-garde creada por las artistas Sonia Delaunay y Sophie Taueber-Arp (y también lámparas creadas en colaboración con Folkert de Jong).

Usando una forma básica prestada de la tradicional ropa guatemalteca y mexicana, un cuadrado o rectángulo con aberturas para la cabeza y los brazos, y motivos directamente pintados en el textil (tela/lienzo), la confección de las túnicas y los vestidos es la forma menos complicada imaginable de crear una pieza de ropa. Con el mismo planteamiento básico, muchos de los abalorios necesarios para crear los collares están hechos de barro seco pintado. Ropa y joyas son expuestas en la galería como si desafiaran su estatus funcional y recuperaran, en ese sentido, su estatus de pinturas, tapetes y esculturas en miniatura.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

Obra de Folkert de Jong. Imagen cortesía de la galería Luis Adelantado.

 

Luisa Pastor: La capacidad política de la forma

Luisa Pastor Mirambell (Alicante,1977). Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada (2001), Diploma de Estudios Avanzados [DEA] por la Universidad Miguel Hernández de Elche (2010). Sus trabajos se ha asentado básicamente en dos grandes líneas de investigación: el género y la ciencia. Becada por diversas instituciones y laureada en diversos certámenes, actualmente reorganiza sus cuarteles en estos tiempos convulsos para las artes y la cultura, a la vez que prepara su tesis doctoral.

Luisa Pastor, "Horno".

Luisa Pastor, “Horno”.

“Cosoypego”, tu alias, ¿es un poco signo de estos tiempos: arte, artesanía vs. practicidad, trabajo en serie, industrialización? Coser y pegar es una forma de “pintar sin pintura” y al mismo tiempo de investigar sobre el propio material y sus posibilidades plásticas. Evidentemente, el material también habla: si usas el óleo, hay unos referentes; si usas el hilo, hay otros y esto tiene unas connotaciones que pueden influir en la lectura final de una obra. Pero para mí, más allá de esta cuestión formal, “coser y pegar” se convierte en una herramienta de reflexión extraordinaria, que me permite plantear la construcción de una idea, que es lo que realmente me importa. Por eso, más allá de un fin en sí mismo, “coser y pegar” es un medio idóneo para la producción de una idea o un concepto. Es cierto que las herramientas de trabajo que utilizo se pueden encontrar en cualquier casa y soy consciente de que no son las de una sociedad industrial y mecanizada. Mi forma de trabajar implica un trabajo manual, más minucioso, de mimo con el objeto y el soporte y, por supuesto, se aleja de los procesos de reproducción en serie. En esta sociedad llena de prisa, donde el tiempo pasa rápido, detener la mirada implica una ruptura del tiempo “cotidiano”: es un acto subersivo –marcadamente político– que me parece realmente interesante. A veces, de manera (quizá) inconsciente, es el detalle de un objeto determinado el que consigue “detener” el tiempo, haciendo que el espectador abandone su día a día cotidiano y se adentre en el tiempo de la obra, en donde se inicia una especie de conversación íntima, hecha a base de miradas y silencios; otras veces soy yo, de manera consciente, la que busca objetos determinados, que considero que tienen posibilidades para crear ese juego de comunicación con el espectador. En cualquier caso, en ambas ocasiones, el material (hilo, botón, cerilla, cuerda, etc.) queda supeditado a un proceso de resignificación en función de la idea. Pienso en esos “chicos que bordan”: David Cata, Antonio Fernández Alvira y Francesco Vezzoli, por citar algunos, ¿coser es una labor de género o algo está cambiando? Durante siglos, el bordar y el zurcír siempre han estado ligados a la imagen femenina de la mujer en el hogar, al ámbito privado de la casa, a la eterna Penélope del «Home, sweet home», que hace y deshace sin descanso, mientras espera que Ulises vuelva a casa. Por suerte, todo está cambiando y hay muchos artistas que transgreden –con ese bordardo intencionado– los límites que impone el patriarcado. Pero también creo que no siempre que se trabaja con hilo hay una propuesta reivindicativa detrás. Para muchos artistas, el hilo es un material como cualquier otro, que permite alcanzar unos resultados concretos, para cubrir unas necesidades puramente plásticas: una línea puede estar hecha con un lápiz o con un hilo y eso implica la elección de un objeto en cuanto a sus posibilidades formales, hecho que –por supuesto- no supone obviar la capacidad política de la forma.

Luisa Pastor, "Caja e caudales".

Luisa Pastor, “Caja de caudales”.

El bordado, la costura, también ha sido la marca de la casa de Helena Almeida o Ana de Matos, pero ninguna de las tres lo habéis realizado como delicada tarea femenina, como lorquiana faena femenina esterilizadora, sino más bien como combativa labor reivindicativa. ¿Hay que luchar desde dentro, desde el propio género? Muchas veces se realiza un trabajo que luego el espectador, el crítico, o un familiar, te dan una visión que nunca te hubieras planteado. Las interpretaciones pueden ser muchas y de muchas índoles y ese caldo de cultivo me parece muy positivo, porque enriquece el concepto de subjetividad frente a otras disciplinas más analíticas. En el arte contemporáneo, cada cuál se apropia de la obra en la medida de su conocimiento estético y también teórico. El grado de implicación dependerá de la capacidad del espectador de interactuar y reflexionar con la obra: cuanta mayor implicación, más profundidad discursiva para comprender (y comprehender) la obra. Por el contrario, otras veces, se tiene muy claro lo que se quiere decir y se direcciona la mirada del espectador, se cierra al máximo el abanico de las posibles interpretaciones, para intentar que la idea comunique de una forma clara y que llegue al espectador con un mayor acercamiento. En mi caso, a pesar de las múltiples interpretaciones que puedan hacerse, mi labor combativa –de manera quizá muy sutil– trabaja haciéndose cargo de las implicaciones del género, pero creo que tiene más que ver con un posicionamiento político desde la forma, el concepto, con el fin de invitar a la reflexión –desde el collage– de la relación que tenemos con todo lo que nos rodea. Por eso, respecto a la pregunta que me haces sobre mi posicionamiento frente al género, te responderé con una bonita frase de Basho, que siempre me ha parecido muy significativa y dice así: «antes de pintar un bambú, has de dejarlo crecer dentro de ti».

Luisa Pastor, "Neuronal System".

Luisa Pastor, “Neuronal System”.

Tus primeras obras, delicadas piezas, collages sobre hojas de libro de contabilidad, primer estandarte de tus quehaceres artísticos, ¿obedecen a que hay un debe y un haber? ¿Hay una contrapartida hacia la igualdad? El “Debe” y el “Haber” están seguidos de la palabra “Saldo” en los libros de contabilidad. Cuando empecé a utilizar este soporte de hojas de facturas que compraba en anticuarios, estaba aún estudiando en Granada. Para mí, una estudiante con pocos medios económicos, esta frase fue toda una contradicción reveladora. Esas hojas -en donde no hacía falta ni una gota de pintura, porque entendía que ya estaban pintadas por el paso del tiempo-, se convertían –para mí– en un escenario extraordinario, que me permitían contar historias que quedaban amparadas bajo la cortina de lluvia del “Debe-Haber-Saldo”. Los materiales que utilizaba eran la mínima expresión, como puede ser la aguja, el botón, algún recorte del semanal del periódico o, a veces incluso, alguna minucia oxidada que encontraba por la calle. Todo ese micromundo iba tomando forma en esas hojas regladas por un capitalismo agresivo, que se manifestaba hoja tras hoja bajo la imposición económica del “Debe-Haber-Saldo”. Y era ahí donde yo encontraba un punto de tensión sustancial, para comenzar a hablar con elementos encontrados o de muy poco valor económico. Los trabajos fueron evolucionando en su complejidad hacia el concepto de mercancía y de industrialización, que materialicé en una serie de collages sobre el engranaje – el corazón de la máquina- y, posteriomente, la máquina. En tu serie «Neuronal System» vemos unos dibujos, y unos collages (con una cotidianas alubias), que nos recuerdan aquellos que Santiago Ramón y Cajal hiciera en sus investigaciones, esas anatomías del sistema neuronal que lo llevaran hacia el Nobel. ¿Por qué crees que desde lo cultural, lo artístico, se vive tan alejado de lo científico? Y eso que, a veces, el arte se anticipa a la ciencia. El plan de estudios está diseñado para formar a personas muy especializadas en un ámbito muy concreto, ya sea en nanotecnología, bioquímica o restauración de pergamino. Con la especialización se consigue un avance estratégico hacia la investigación e innovación de un producto puesto al servicio del mercado. De ahí que la especialización interese tanto para el crecimiento de un país. Tanto la ciencia como el arte, parten de planteamientos muy parecidos en cuanto a la observación, la reflexión, la valoración por parte del otro, la imaginación, la necesidad de llegar a algo nuevo, etc., pero la ciencia juega con la ventaja de que tiene un impacto socioeconómico más inmediato y eso provoca un distanciamiento respecto a las carreras llamadas de letras.

Luisa Pastor, "Caja Zapatos".

Luisa Pastor, “Caja Zapatos”.

En cambio, para mí, el artista y el científico no están tan alejados. De hecho, entiendo al artista como un científico. Matisse decía: «el artista es un explorador» y yo comparto esta opinión. El arte se nutre de todo, no tiene ningún reparo en servirse de la herramienta que necesite, ya sea científica, tecnológica o totalmente rudimentaria, si para ello consigue la finalidad que busca. En cuanto a si el arte se adelanta a la ciencia, me viene a la cabeza la figura de Leonardo da Vinci y su «Códice Atlántico» de más de mil hojas, donde hay anotaciones de sus estudios sobre urbanismo, arquitectura, física, astronomía, botánica, óptica, matemáticas e incluso bocetos de máquinas textiles, máquinas para volar o máquinas para excavar canales, entre otras tantas cosas. En la actualidad, el potencial que ofrecen las nuevas tecnologías está modificando a pasos vertiginosos los procesos creativos de los artistas, el taller se ha convertido en -muchos casos- en un espacio con una altura de 2,41 cm, por un ancho de 32,5 cm, de profundidad 22,7 cm y con un peso de 2,06 kg con una interfaz a modo de soporte. ¿No es curioso que en latín ars, artis se designara para la palabra arte y este mismo calco para los griegos fuera techné?

Luisa Pastor, "Sr_Sra-Sra_Sr".

Luisa Pastor, “Sr_Sra-Sra_Sr”.

¿Qué proyecto llevas ahora entre manos? Tu próxima serie o interés. Para este año tengo varios proyectos, pero realmente el proyecto que más me interesa es el de sumergirme de lleno en mi tesis doctoral. Creo que después de tantas lecturas y reflexiones podré abordar algunos proyectos que tengo en mente, con una visión más amplia y más precisa –en su desarrollo plástico y conceptual- y ese crecimiento personal con la obra creo que me vendrá muy bien, para ahondar en la profundidad de los micro mundos dentro de la instalación. Un tema que me apasiona y que llevo pensando algún tiempo. José Luis Martínez Meseguer

Luisa Pastor.

Luisa Pastor.

Martínez-Medina: el placer de asomarse al interior

Diseñando una vida. José Martínez-Medina
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 30 de marzo

Alguien le llamó el Le Corbusier de los barcos. Porque además de diseñador, interiorista y coleccionista de obras de arte, José Martínez-Medina (1919-2006) fue igualmente un adelantado a su tiempo en lo que se refiere al interiorismo de barcos, siendo pionero en una faceta por la que se distinguió entre los años 50 y 80 del pasado siglo. El Centro del Carmen acoge un amplio muestrario de su trabajo, en lo que viene a ser un homenaje al empresario que transformó el mobiliario en obra de arte. Algunas de sus sillas son todavía hoy objeto de admiración y referencia obligada para todo aquel que se introduce en el mundo del diseño.

Imagen de la exposición dedicada a José Martínez-Medina. Centro del Carmen

Imagen de la exposición dedicada a José Martínez-Medina. Centro del Carmen

Martínez-Medina, siguiendo esa estela de Le Corbusier, hizo lo que el maestro suizo pregonaba: “La arquitectura debe acercarse a la ingeniería sin renunciar a la emoción”. Dicho y hecho. Como recordó Felipe Garín, director del Centro del Carmen, Martínez-Medina fue un “hombre culto”, que estudió Bellas Artes, estableció contacto con los mejores diseñadores extranjeros y “se metió en cosas que nadie lo hacía”, como el referido interiorismo de barcos. Y lo hizo aunando precisamente los avances tecnológicos, cuyo desarrollo favoreció en su actividad empresarial, con la gran pasión que ponía en cada uno de sus trabajos. Ingeniería y emoción.

Algunas de las sillas obra de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Algunas de las sillas obra de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

Tanto es así, que a su más conocida faceta como empresario del sector mobiliario, se le unió esa otra menos conocida, pero sin duda reveladora de su espíritu creativo. Aprovechó las blancas paredes de su tienda, para improvisar la que sería una de las primeras galerías de arte en Valencia. Año 1961. Allí expusieron, “todos los sábados y sin ánimo de lucro” (Garín dixit), artistas entonces primerizos y actualmente reconocidos, como Andreu Alfaro, Manolo Valdés, Yturralde o Anzo, entre otros, algunas de cuyas obras forman parte de la exposición homenaje.

Obra de Manolo Valdés de la colección de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Obra de Manolo Valdés de la colección de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

Diseñando una vida reúne en el Centro del Carmen una selección de esa obra pictórica que Martínez-Medina fue comprando en plan mecenas, junto a sillas, butacas, mesas, lámparas o escritorios de su larga actividad empresarial dentro del sector mobiliario. Como señala Manuel Martínez Torán, comisario de la exposición, en la muestra “se puede apreciar toda la evolución que han tenido sus diseños desde mediados de los años 30 hasta principios de siglo”, llegando “incluso a ser reeditados en los últimos años, pudiéndolo considerar uno de los modelos que identifican más nuestro diseño mediterráneo y español”.

Silla de José Martínez-Medina en la exposición 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen.

Silla de José Martínez-Medina en la exposición ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen.

La silla Cáceres, las butacas Japan o Lady, el sofá Duna, la mesa Paul McCobb, tallas colgantes, maderas, tapizados o engranajes, forman parte de una exposición que se completa con vitrinas, imágenes y maquetas, configuradoras de esa vida que José Martínez-Medina diseñó con fervor artístico e industrial. “Hace falta vocación de querer producir y querer vender algo”, reza en una de las paredes de la exposición. Teresa Alapont, también en labores de comisaria, subrayó el “valor añadido” que siempre han llevado asociado los muebles de Martínez-Medina, en tanto “sello de identidad de quien lo posee”.

Su hermano José Miguel, que dijo estar descubriendo cosas que no había visto, señaló esa mezcla de labor industrial y creatividad artística del homenajeado. “Valoraba la belleza y los pequeños detalles de las cosas”, apelando a esa visión emprendedora de Martínez-Medina como crucial para fomentar la industria valenciana. Diseñando una vida es una reflexión acerca de ese carácter inquieto, artesanal y tremendamente enriquecedor del empresario que, lejos de especular con su trabajo, produce bienes tangibles y perecederos. El Le Corbusier de barcos, de seguir con vida, ya estaría surcando la calle en busca de nuevas ideas.

Una de las instalaciones de la exposición dedicada a José Martínez-Medina, 'Diseñando una vida'. Centro del Carmen

Una de las instalaciones de la exposición dedicada a José Martínez-Medina, ‘Diseñando una vida’. Centro del Carmen

Salva Torres

Imágenes de la transición

Miguel Calatayud. Portadas de la Cartelera Turia
Memoria gráfica de la vida cultural valenciana de 1976 a 1983
Editorial Media Vaca

Las cubiertas de la Cartelera Turia, publicación emblemática  que desde hace casi medio siglo acude fielmente cada viernes a los quioscos de Valencia, constituyen un documento gráfico excepcional, pues reflejan la evolución cultural en ese largo periodo.  A partir de ese indudable valor testimonial, la editorial Media Vaca, habituada a sorprender a los lectores con sus originales proyectos, reúne las que realizó el veterano ilustrador Miguel Calatayud entre los años 1976 y 1983, un total de 226 cubiertas en un libro peculiar.

“Memoria gráfica de la vida cultural valenciana de 1976 a 1983, permite a los lectores apreciar con perspectiva la labor de uno de nuestros principales grafistas en años de plena madurez de su oficio”, dice Vicente Ferrer, editor de Media Vaca junto a Begoña Lobo. “Además,  da a los  jóvenes la posibilidad de apreciar el singular momento de ebullición que vivía entonces la ciudad de Valencia, que vista desde el presente, parece más bien Nueva York o la Atenas de Pericles”.

Ilustraciones de Miguel Calatayud para la Cartelera Turia. Imagen cortesía de Media Vaca.

Ilustraciones de Miguel Calatayud para la Cartelera Turia. Imagen cortesía de Media Vaca.

El volumen recoge las 223 cubiertas del período citado, más tres que el autor realizó en época posterior, se completa con un artículo de Vicente Vergara, director de Cartelera Turia, y con la transcripción de una conversación en tono jovial entre dos amigos: el propio Miguel Calatayud y el crítico de jazz Federico García Herraiz, amante de la Valencia más alegre y también él colaborador de la Turia.

“Cuando veo todas las cubiertas juntas  me sorprendo por  la variedad de propuestas que incluyen”, comenta Calatayud. “Como los temas y asuntos a tratar eran tan distintos tenía que dedicarles un tratamiento gráfico específico y especial. Por otra parte, al no existir ordenadores debía recurrir a un proceso artesanal. Me monté mi propio laboratorio fotográfico, tenía mi propia cámara y hacia uso de las fotocopias”.

En la variedad de soluciones y planteamientos radica el valor de esta colección de cubiertas, que los editores han calificado de “taller de imagen”. “Cada semana hablaba con los directores de la Cartelera y trabajaba sobre encargo a partir de sus ideas o bien a mi aire cuando mi propuesta se consideraba interesante”, recuerda Calatayud.

Ilustración de Miguel Calatayud para la Cartelera Turia. Imagen cortesía de Media Vaca.

Ilustración de Miguel Calatayud para la Cartelera Turia. Imagen cortesía de Media Vaca.

García Berlanga, Joan Fuster o Vicent Andrés Estellés son algunos de los protagonistas de esta etapa, aunque Calatayud recuerda también con cariño la cubierta dedicada a la desaparición de la censura fotográfica. “Siempre buscábamos el punto divertido y transgresor, transcender la realidad”, comenta. “En aquellos años nos animaba una gran ilusión ante el cambio político y se vivía una gran efervescencia cultural”.

Calatayud no se atreve a dar consejos a los ilustradores jóvenes. “Hoy día se ha ganado tanto en información que incluso los no profesionales hacen trabajos fantásticos”, asevera. “Lo único que me gustaría subrayar es que no se esclavicen al ordenador, que lo utilicen como una herramienta más”.

Pese a la dificultad para abrirse camino en estos tiempos difíciles, considera que la ilustración vive muy buen momento. “El término ilustración ha ganado visibilidad y ha ampliado su campo de acción”, señala. “Cuando yo empecé era difícil explicar en qué consistía mi profesión, que se limitaba al ámbito publicitario o a la ilustración de libros. Pero hoy la creación de imagen se proyecta también sobre el comic, portadas de revistas o los libros ilustrados y hay muchas más editoriales en España  dedicadas al libro infantil ilustrado”.

“La creación de imagen siempre tendrá una demanda como alternativa y complemento de la fotografía. Además es un trabajo muy atractivo que  gracias al tratamiento digital ha ganado una nueva dimensión”, concluye el veterano ilustrador.

Ilustraciones de Miguel Calatatyud para la Cartelera Turia. Imagen cortesía de Media Vaca.

Ilustraciones de Miguel Calatatyud para la Cartelera Turia. Imagen cortesía de Media Vaca.

Bel Carrasco