George Méliès y su esposa, la actriz Jeanne d'Alcy tras el mostrador su juguetería en la estación de Montparnasse. Fotografía: Merche Medina.

George Méliès y el giro copernicano del cinematógrafo

‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900′
Obra Social La Caixa
Jardines del Náutico
Paseo Muro de San Lorenzo s/n, Gijón
Hasta el 20 de julio de 2017

Obra Social La Caixa implementa su habitual propuesta canicular citadina para los Jardines del Náutico de Gijón en torno de la ínclita figura del cineasta francés George Méliès, mediante la exposición ‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900′, comisariada por Sergi Martín en colaboración con el Ayuntamiento de Gijón y la Cinemathèque Française, que puede visitarse hasta el jueves 20 de julio de 2017, antes de reportar epílogo a su itinerancia en tierras alicantinas.

Postulada a través de un justificado acento didáctico, mediante la formulación de un recorrido sugerido ahíto de infografías, instantáneas y referencias contemporáneas audiovisuales, ‘George Méliès y el cine de 1900′ cumple con el cometido de acercar al gran público la otrora conspicua obra del ilusionista galo, erigida en excelso giro copernicano de la historia universal del cine, habiendo descubierto, a través de innovaciones metodológicas, el insospechado potencial que atesoraban entre manos los célebres Lumière, cuyo cinematógrafo parecía abocado a un horizonte de espuma y finitud decimonónica y quienes rehusaron colaborar con el director parisino en su pretensión de dotar de carácter escénico y dramático al registro de la imagen en movimiento, ya en sí una revelación huérfana de precedentes, con permiso del zoopraxiscopio de Eadweard Muybridge y el kinetoscopio de William Kennedy Laurie Dickson -en colaboración con Thomas Alva Edison-.

Maqueta del estudio que George Méliès hubo diseñado para la filmación de sus películas en la localidad de Montreuil. Fotografía: Merche Medina.

Maqueta del estudio que George Méliès hubo diseñado para la filmación de sus películas en la localidad de Montreuil. Fotografía: Merche Medina.

Planteada como un doméstico y civilizado galpón ferial de comienzos del siglo XX, la exposición permite adentrarse por la senda de las incipientes proyecciones del cinematógrafo, en particular, aquellas que formaron parte de la primera sesión de cine que tuvo lugar el 28 de diciembre de 1895, amén de transitar por el devenir biográfico y técnico de Méliès, incluyendo una maqueta de su estudio, en la localidad de Montreuil, que hubo diseñado reproduciendo con exactitud las medidas del teatro Robert Houdin y concibiendo la estructura como un ingenioso edificio de cristal con el que servirse del fulgor natural -que habría de regularse mediante un sistema de persianas que permitía el acomodo de un abanico de luz difusa-, además de completar la estructura con la construcción de fosos, trampillas, rampas y decorados de ingentes proporciones. Un complejo modo de traducir los elementos propios de la escena teatral al servicio de los primeros pálpitos de esta novedosa cosmogonía de la ficción.

Cumplidos los rigores propedéuticos, ‘George Méliès y el cine de 1900′ justifica su morfología expositiva proyectando una de las eximias películas de ineludible referencia en el dilatado cronograma de la historia del séptimo arte, ‘Le Voyage dans la Lune’ (1902), inspirada en las quimeras literarias de Julio Verne en ‘De la Tierra a la Luna’ y ‘Los primeros hombres en la Luna’, de H.G. Wells. Apenas catorce minutos de metraje (de generosísima extensión para la época), cuyas celebradas proyecciones internacionales marcarían un hito técnico y ficcional, amén de contribuir a la educación visual de los epatados espectadores del momento.

Panel de instantáneas que ilustran la exposición 'Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900'. Fotografía: Merche Medina.

Panel de instantáneas que ilustran la exposición ‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900′. Fotografía: Merche Medina.

Las sombras del ocaso, el declive y la ruina, a causa de la preeminencia del nuevo curso de la industria cinematográfica, dibujan buena parte del epílogo de la muestra, transitando por el curso anónimo de un Méliès que, tras reencontrarse con una de sus actrices más distinguidas, Jeanne d’Alcy, comulga marital y laboralmente tras el mostrador de una tienda de juguetes en la estación de Montparnasse -celebrado y popular episodio de su biografía gracias a la abemolada recreación cinematográfica de Martin Scorsese en ‘La invención de Hugo’, título presente en la exposición mediante la proyección de una secuencia de la película-, lugar en el que es reconocido por el periodista Léon Druhot, quien auxiló a redescubrir su trayectoria fílmica -si bien numeroso material de su obra hubo desaparecido o fue destruido por el propio Méliès-, hasta verse recompensado con la Legión de Honor en los albores de los años treinta del pasado siglo.

‘Empieza el espectáculo. George Méliès y el cine de 1900′ se completa con la colaboración de los directores Juan Antonio Bayona y Javier Ruiz Caldera, el guionista y director Oriol Capel, el escenógrafo Ignasi Cristià, la crítica de cine Desirée de Fez, el director de fotografía Óscar Faura, la actriz Greta Fernández, el productor Enrique López Lavigne, el director publicitario Fernando Mainguyague, el especialista en maquillaje y efectos especiales David Martí y el montador Jaume Martí, quienes se pronuncian acerca de la obra del director parisino y procuran iluminar la deriva metodológica de los diversos oficios que se concitan en una producción cinematográfica contemporánea, en comparación con las virtudes renacentistas de un excelso como George Méliès.

George Méliès y su esposa, la actriz Jeanne d'Alcy tras el mostrador su juguetería en la estación de Montparnasse. Fotografía: Merche Medina.

George Méliès y su esposa, la actriz Jeanne d’Alcy tras el mostrador su juguetería en la estación de Montparnasse. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

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