El vestigio fílmico de Las chicas de Pasaik

‘Las chicas de Pasaik’
‘Visiones Contemporáneas. Últimas tendencias en el cine y vídeo en España’
DA2 – Domus Artium 2002
Av. de la Aldehuela, s/n, Salamanca
Del 28 de junio al 15 de octubre de 2017

Hoy, miércoles 28 de junio, se inaugura el decimocuarto ciclo de ‘Visiones Contemporáneas. Últimas tendencias en el cine y vídeo en España’, un proyecto comisariado por Playtime Audiovisuales, que tiene su sede en el DA2 – Domus Artium 2002, Centro de arte contemporáneo de Salamanca.

El ciclo expositivo está dedicado a Las chicas de Pasaik, el dúo artístico formado por María Elorza y Maider Fernández, dos artistas visuales, con base en San Sebastián, que además de trabajar juntas, son amigas y comparten espacios, personajes y momentos comunes, ingredientes todos que se reflejan en cada una de sus obras.

Fotograma de la película 'Gure Hormek', del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

Fotograma de la película ‘Gure Hormek’, del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

Comenzaron a colaborar en el año 2011, realizando algunas piezas como ‘Irudi mintzatuen hiztegi poetikoa’, dirigida junto con el cineasta Aitor Gametxo. Dos años después, deciden formar el colectivo Las chicas de Pasaik, nombre con el que comienzan a firmar sus trabajos.

El ámbito de lo doméstico, las familias, los recuerdos, los amigos, los veranos, la ciudad de San Sebastián, son temáticas recurrentes en su filmografía, en una forma de recuperar las vivencias y la memoria personal de la gente. Una suerte de retazos de vida, de marcado carácter autobiográfico, en donde lo personal y el cine se fusionan en un todo, lleno de libertad creativa, que nos acerca a la sencilla belleza que radica en el hecho de lo cotidiano.

Películas en apariencia pequeñas y que pueden enmarcarse dentro del cine amateur en cuanto a su frescura formal, en el que la importancia de captar el momento por encima de todo, les lleva a grabar con el dispositivo que tengan más a mano, ya sea una cámara profesional o un teléfono móvil. Un cine que emociona y sabe llegar, desde lo más cercano, hacia una reflexión sobre los temas universales.

AGOSTO SIN TI. Trailer from Las chicas de Pasaik on Vimeo.

Las chicas de Pasaik cuentan con una trayectoria breve pero intensa, que ya las ha llevado a ser premiadas en algunos de los festivales de cine más importantes del estado, véase Zinebi (Bilbao), Alcances (Cádiz), Festival de Cine Europeo de Sevilla, L’Alternativa (Barcelona), El Festival Internacional de Cine de San Sebastián o más recientemente El Festival de Cine Español de Málaga, donde, este año, se llevaron el premio al mejor cortometraje documental.

Para este programa de Visiones Contemporáneas se han seleccionado tres de sus obras más significativas, “Agosto sin ti” (2015), “Gure Hormek” (2016) y “La chica de la Luz” (2016).

Fotograma de la película 'La chica de la luz', del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

Fotograma de la película ‘La chica de la luz’, del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

 

Centro Botín: Arte con vistas a la bahía

Centro Botín de Santander
C / Muelle de Albareda, s/n.
Jardines de Pereda (Santander)
Inauguración: viernes 23 de junio de 2017

El Centro Botín fue inaugurado el viernes 23 de junio bajo una enorme expectación, en una ciudad en la que se notaba un ambiente festivo y que quiso engalanarse para el gran evento. La obra del arquitecto Rianzo Piano abrió sus puertas con el objetivo de convertirse en un referente cultural.

El edificio, no exento de polémica, atrajo a un gran número de personas, entre los que no faltaron personalidades del mundo del arte y la política y, por supuesto, de los Reyes de España que, ya en el interior, descubrieron una placa simbólica para dar por inaugurado el centro.

Vista exterior del Centro Botín la tarde de su inauguración. Foto: Néstor Navarro.

Vista exterior del Centro Botín la tarde de su inauguración. Foto: Néstor Navarro.

El edificio está dividido en dos volúmenes conectados por pasarelas. La parte oeste se dedicará al arte, mientras que la este acogerá actividades culturales y formativas.

Desde su apertura, el visitante podrá disfrutar de tres importantes exposiciones: la obra de Carsten Höller, que recorre la última década de producción del artista belga, la ligereza y atrevimiento de los dibujos de Goya, y el arte en el cambio de siglo. Las obras se mantendrán hasta el 10 y 24 de septiembre, y 1 de enero, respectivamente. Desde este momento, es cuando el arte y la cultura tienen que dejar la semilla en el público y esperar que germine.

Tras el acto inaugural, fueron varias las actividades que duraron hasta bien entrada la noche, culminando con un espectáculo de luz y sonido en el recién estrenado edificio.

Vista del Centro Botín.

Vista exterior del Centro Botín la tarde de su inauguración. Foto: Néstor Navarro. 

Néstor Navarro

Valencia, La más limpia del Mediterráneo

La más limpia del Mediterráneo
Sala de Cristal del Ayuntamiento de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 1. Valencia
Del miércoles 28 al viernes 30 de junio de 2017

La Sala de Cristal del Ayuntamiento de Valencia acoge desde el miércoles 28 de junio al próximo viernes la exposición ‘La más limpia del Mediterráneo’, organizada por Amigos de la Tierra, GECEN, Greenpeace, Surfrider y Retorna, entre otras organizaciones.

Esta exposición forma parte de la campaña de sensibilización ciudadana que, con el lema ‘Comunidad Valenciana – La más limpia del Mediterráneo- estas organizaciones han impulsado en 15 ciudades y pueblos de la comunidad, a lo largo de los meses de mayo y junio.

Visión de la muestra 'La más limpia del Mediterráneo' en el Salón de Cristal del Ayuntamiento de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Visión de la muestra ‘La más limpia del Mediterráneo’ en la Sala de Cristal del Ayuntamiento de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Junto a todos los ayuntamientos de los municipios visitados y diferentes cargos públicos de las diputaciones y del Consell de la Generalitat, han participado en la campaña más de 2.500 niñas y niños de 27 escuelas e institutos. Y tanto los más jóvenes como los mayores se han ilusionado con la oportunidad de construir entre todos una región mucho más sana y sostenible.

La campaña ha girado en torno a una exposición itinerante que da a conocer el problema del abandono de residuos en nuestro territorio y propone las soluciones para acabar con esta realidad y convertir a la Comunidad Valenciana en la región más limpia del Mediterráneo.

Entre estas soluciones figuran el retorno de latas y botellas a la tienda, la prohibición de las bolsas de plástico de un solo uso, el fomento de los envases reutilizables y la promoción de la venta a granel. Como culminación de todo este periplo por la comunidad, la exposición se instala en la Sala de Cristal del Ayuntamiento, entre las fechas del 28 y el 30 de junio en horario de mañana.

Vista de la exposición La más neta del Mediterrani.

Vista de la exposición ‘La más limpia del Mediterráneo’, en la Sala de Cristal del Ayuntamiento de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

‘Génesis’, la reconexión con el mundo

‘Génesis’, de Sebastiao Salgado
Plaza Porticada. Santander
Del 15 de junio al 15 de julio de 2017

La Plaza Porticada de Santander acoge, desde el pasado 15 de junio, la exposición ‘Génesis’ del artista brasileño Sebastiao Salgado, la cual forma parte del programa ‘Arte en la calle’, de Obra Social “la Caixa”, con el objetivo de convertir la capital cántabra en un museo al aire libre y acercar la obra de importantes artistas al público en general. La muestra abarca las copias de 38 obras del artista divididas en cinco categorías: La Amazona y el pantanal, las tierras del norte, Santuario, África y Los confines del sur.

Imagen de Sebastiao Salgado de la exposición 'Génesis'. Foto: Danae N

Imagen de Sebastiao Salgado de la exposición ‘Génesis’. Foto: Danae N

 
El proyecto de Salgado, resultado de ocho años de trabajo, no solo nos acerca a los entornos naturales vírgenes, sino que llama a pasar a la acción. Y lo hace alguien como Salgado que, junto con Leia Wanick, ha plantado más de dos millones de árboles para repoblar el sureste de Brasil.

‘Génesis” pretende desandar lo andado, rebobinar siglos de historia para encontrarnos de nuevo en el origen de lo que hoy conocemos y, durante ese camino, tomar conciencia de lo que nos rodea.

Imagen de Sebastiao Salgado en la exposición 'Génesis'

Imagen de Sebastiao Salgado en la exposición ‘Génesis’. Foto: Danae N

Todo esto a través de fotografías en blanco y negro que impactan al primer vistazo y que reflejan una realidad que apenas se ha visto alterada con el paso de los años. ‘Génesis’ busca reconectar con el lado más salvaje y lejano de nuestro mundo.

La obra de Salgado es un toque de atención, un último aviso para que cuidemos el lugar en el que habitamos, una advertencia en forma de instantáneas de inmensa belleza que busca promover el respeto y la conciencia por lo que nos rodea.

Video sobre la exposición ‘Génesis’ realizado por Néstor Navarro:

Sebastiao Salgado 2 from Makma on Vimeo.

Danae N

Idea a la sombra, idea esquiva

La sombra de la idea, de Guillermo Pérez Villalta
Galería Gema Llamazares
C/ Instituto, 23. Gijón
Inauguración: miércoles 28 de junio, a las 20.00h
Hasta el 28 de agosto de 2017

Guillermo Pérez Villalta (Tarifa, Cádiz, 1948) es un nombre referencial del panorama artístico y cultural de nuestro país que apenas necesita presentaciones. El éxito con que a lo largo de su carrera ha sido recibido su trabajo pictórico, que llegó a marcar una época, ha eclipsado inevitablemente otras facetas de su labor creativa a las que el artista dedica una especial atención, constante, diaria, como ocurre con el dibujo.

Esta disciplina, sin embargo, es nodal para entender en profundidad todos los aspectos de la compleja poética del artista. Como designan los preceptos clásicos, en ella la imagen mental cobra cuerpo por primera vez y el artista la maneja y modula hasta aproximarla con la mayor exactitud posible a un explícito plan compositivo, iconográfico y narrativo, que se detiene en la obra definitiva. Sin embargo, en el caso de Pérez Villalta, el dibujo es a la vez herramienta de ese tanteo aproximativo, en ese encaje entre las piezas que componen una imagen plástica, y a la vez estado prácticamente final de la misma, debido a lo acabo de su búsqueda, a lo exhaustivo de su proceso de análisis implícito en la disciplina, las cualidades formales, de piel, que implican.

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

En resumen, gran parte de los dibujos de Pérez Villalta son obras definitivas y con una entidad comparable a la de los cuadros, joyas, decorados y arquitecturas, ornamentos, grabados o esculturas que se avanzan en ellos. En la selección presentada en esta ocasión puede comprobarse de manera explícita. Se trata de treinta y cinco dibujos, fechados en los últimos seis años (los más recientes se retiraron directamente de la mesa de trabajo del artista para su inclusión en la muestra), elegidos bajo esta exacta premisa, la de su “perfección” o consumación en el intento de acercarse a la idea, y que dan cuenta de la amplitud de registros e intereses que tientan a la curiosidad del artista en lo que podemos considerar su trabajo más íntimo y quizá menos conocido públicamente.

Treinta y cinco magníficos ejemplos de la capacidad de Pérez Villalta para construir mundos imaginarios, imposibles la mayoría de las veces, disparatados o maravillosos, según el caso, donde la geometría late por debajo de la variedad de formas caprichosas de una naturaleza, una arquitectura y una humanidad tras la que no puede esconderse del todo cierto deje melancólico… Técnicas clásicas, como la sanguina, el carbón, la tinta o la aguada, reflejan un completo dominio a la hora de amalgamar lo antiguo con lo contemporáneo, la ligereza con la severidad, lo muy culto con lo popular, la razón con la fantasía.

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

Maestro del eclecticismo consciente, guiado por los conceptos / significados implícitos en formas y estilos, antes que por la frivolidad o el mero capricho combinatorio, Pérez Villalta en este punto no tiene parangón en nuestra historia artística del último medio siglo, ocupando una posición verdaderamente singular con su repudio tanto de la ortodoxia del academicismo moderno como de su reverso reaccionario, complaciente y nostálgico. Creador irremediablemente solitario, incluso a su pesar, quizá Pérez Villalta es por ello hoy punto de fuga para muchos artistas de las más recientes generaciones que reconocen en él su valor y atractivo como figura pionera en distintos aspectos: la reivindicación desinhibida de las cuestiones de género; el desencanto frente a los dogmas estéticos hegemónicos; la recuperación de denostadas u olvidadas formas narrativas, autobiográficas, lúdicas; el carácter desdramatizado de su labor, sin caer ni en lo pueril ni en una impostada trascendencia…

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

Y así, Pérez Villalta se nos muestra, en esta exposición, él mismo asombrosamente despierto, lúcido, juguetón, dinámico, pero consciente de la seriedad de una labor como el arte, en especial en tiempos tan tenebrosos como los que vivimos. Así, en su dominio de la técnica dibujística se delata su interés por el control de los sistemas de ordenación armónica del plano de representación y todas las variantes que el artista introduce en lo que a priori es una red rígida que controla y fija. También es en el dibujo donde se observa con mayor claridad esa infatigable curiosidad suya por la variedad y las variaciones entre polos en tensión (el dibujo le permite, según reconoce él, no tener que pintar muchos de los cuadros que idea), yendo ligero de equipaje, trabajando más rápido, para pasar a nuevos experimentos y dejar siquiera asomar inéditas propuestas.

En esta exposición, cuyo título alude al origen mítico de la disciplina según la leyenda de Plinio a manos de la hija del alfarero Butades, le vemos una vez más “a la caza de la idea esquiva”, como él ha dicho en alguna ocasión. En esta lucha, gozosa pero exigente, el dibujo es su mejor y más dúctil herramienta, su gran aliado; posiblemente el único capaz de seguir la increíble velocidad de su ojo y su pensamiento. ¡Fascinante!

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

Obra de Guillermo Pérez Villalta. Imagen cortesía de Gema Llamazares.

Óscar Alonso Molina

Isaías Griñolo: La voz de la calle

Notificaciones, proyecto comisariado por Isaías Griñolo
Enrique Falcón, Teresa Lanceta, Pedro G. Romero, Inmaculada Salinas
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 3 de septiembre de 2017

El proyecto ‘Notificaciones’, comisariado por Isaías Griñolo, nace de la perplejidad que para él supuso comprobar cómo la Policía, cuando se decide a cargar contra un grupo de manifestantes, lo hace indiscriminadamente y con saña. De nuevo el poder en su expresión más salvaje. Y, de nuevo, entroncando ese salvajismo con el del propio capitalismo que no atiende más razones que las económicas igualmente depravadas.

Para ello, se fija en las protestas llevadas a cabo por los jóvenes del Instituto Lluís Vives, cuando salieron a la calle el 15 de febrero de 2012 para protestar contra los recortes en Educación. A partir de la información que la gente colgó en Internet sobre aquellas protestas, invitó a los artistas Enrique Falcón, Teresa Lanceta, Inmaculada Salinas y Pedro G. Romero, para que reflexionaran en torno a las movilizaciones ciudadanas con el fin de dar voz a esa calle silenciada por culpa de tanta represión policial.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, en el centro, junto al comisario y los artistas de Notificaciones. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, en el centro, junto al comisario y los artistas de Notificaciones. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En un gran mural que ocupa una de las paredes, se puede leer: “Cada vez veo más gente con una venda en los ojos. Incluso he visto gente que habiéndosele movido un poco, se la vuelve a colocar correctamente”. Griñolo quiere descorrer esa venda para que la gente, además de ver lo que realmente pasa, deje de mirar para otro lado. Quiere dejar constancia, mediante las distintas Notificaciones que integran el conjunto expositivo, de los abusos de poder, allí donde éste muestra su faz más deleznable.

Y a ello se ponen los cuatro artistas que convocó Griñolo: Falcón, Lanceta, Salinas y Romero. El primero lo hace mediante un video en el que ofrece los testimonios de diferentes hombres y mujeres reunidos en torno a un encuentro poético. Personas dispuestas a transformar el mundo mediante una escucha activa. Lanceta y Salinas operan de manera similar, trabajando en diversos talleres (la primera en Barcelona y la segunda en Sevilla) e involucrando a la gente en un proceso colectivo de participación social. Pedro G. Romero se inmiscuye en diversas tramas de actividad combativa, unas veces subterránea y otras a pie de asfalto, para mostrar cierto grado de confusión mediante diversas acciones visuales y sonoras.

‘Notificaciones’ reúne fotografías, libros, documentos, material audiovisual y diversas instalaciones en torno a esa identidad ciudadana profanada por la acción policial o los excesos del poder. Un poder siempre mostrado despectiva o irónicamente, como sucede en este extracto de un poema de Diego Fernando Medel: “Todos se acuerdan del pueblo en tiempos electorales, te mandan la propaganda en cartas particulares. Como todos son tan buenos no sabes a quién votar, te aumentan las propuestas y te reducen el jornal”. Frente a ese poder grotesco y vil, la movilización ciudadana aparece como signo de autenticidad que los artistas revelan con sus diversas notificaciones.

Vista de la exposición Notificaciones. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición Notificaciones. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Las contribuciones escultóricas de Jose Ramón Anda

‘José Ramón Anda. Causa formal y materia’
Museo Oteiza
Calle la Cuesta 7, Alzuza, Navarra
Hasta el 1 de octubre de 2017

El Museo Oteiza acoge un nuevo proyecto expositivo que revisa la obra de José Ramón Anda (Bakaiku, 1948) y analiza las contribuciones al ámbito de lo escultórico de uno de los autores más significativos del arte contemporáneo, inscrito en la segunda generación de artistas vinculados al movimiento de la llamada ‘Escuela Vasca de Escultura’, que renovó los lenguajes artísticos a partir de los años sesenta del pasado siglo.

La muestra ‘José Ramón Anda. Causa formal y materia’ presenta una selección compuesta por un centenar de obras, que incide en los procesos constructivos del artista e incluye obras escultóricas, pequeños estudios procedentes del taller del artista y piezas correspondientes a sus trabajos de mobiliario. El conjunto de su obra expresa las relaciones y enlaces que mantienen sus piezas con las principales problemáticas a las que se enfrenta la práctica escultórica en las últimas décadas del Siglo XX y concilia las referencias clásicas y las propias de las vanguardias modernas del arte y de la arquitectura, para ubicar y reconocer en su entorno paisajístico, social y personal, una escultura singularizada por el tiempo y el proceso de la materia.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

En la obra de José Ramón Anda confluye su admiración hacia los renovadores constructivos de la escultura abstracta, desde Max Bill y Brancusi, hasta Chillida y Jorge Oteiza, con quien mantuvo una intensa relación personal y profesional, sin olvidar la expresividad y la composición en la talla y el modelado de los grandes clásicos, aunando en sus piezas aspectos geometrizantes y la percepción simultánea de organicidad que aplica a sus obras.

Esta constante expresiva ha modulado sutilmente muchas de sus propuestas artísticas, que conjugan diferentes superficies en un mismo cuerpo escultórico, generando una lógica estructural muy singular y una poética propia, en la que la contundencia del material se combina con la delicadeza del tratamiento que recibe en su superficie, en su encuentro con el espectador. De este modo, la solidez y la fluidez espacial se articulan en su trabajo como un enlace permanente que genera espacios de reflexión y de tensión en una escultura siempre sometida a esa dualidad expresiva, en un proceso continuo en el que lo orgánico y geométrico conviven sin conflicto y que la escultura se encarga de testimoniar.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Una de las piezas del escultor Jose Ramón Anda, que forma parte del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Esta muestra, comisariada por el artista Javier Balda y producida por el Museo Oteiza, en colaboración con Kutxa Fundazioa y el Ayuntamiento de Egüés, hasta el 1 de octubre de 2017, se completa con una publicación monográfica, que incorpora unas notas sobre la escultura de Anda por el comisario del proyecto y que recupera e incorpora como anexo un texto crítico escrito en 1996 por Pedro Manterola, ex director y ex presidente de la Fundación Oteiza. El proyecto se completa con un extenso programa pedagógico.

José Ramón Anda es un artista con una amplia trayectoria profesional, desarrollada desde mediados de los años setenta del siglo XX hasta la actualidad. Ha protagonizado numerosas exposiciones individuales y ha participado en un centenar de exposiciones colectivas. Entre sus exposiciones más recientes, destacan ‘Los límites de la materia’ (Tecla Sala, L’Hospitalet de Llobregat -Ciudadela de Pamplona, 2008) o ‘Formas contra el tiempo’ (Museo Bellas Artes de Bilbao, 2012). Es autor de numerosas intervenciones en el espacio público en localidades como Donostia, Pamplona, Tolosa, Zarautz, Zumarraga, Urretxu, Bakio, Galdakao, Bakaiku, L’Hospitalet, Sartaguda o Urnieta. Su obra se encuentra en las colecciones del Museo San Telmo, Museo de Navarra, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Internacional de la Resistencia, Fundación Salvador Allende, Gobierno Vasco, Colección La Caixa, Colección Kutxabank, Colección Caja Navarra, Universidad Pública de Navarra, Parlamento de Navarra o Artium, Vitoria.

Instantánea del escultor Jose Ramón Anda, con motivo del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

Instantánea del escultor Jose Ramón Anda, con motivo del proyecto expositivo que revisa su obra. Fotografía cortesía del Museo Oteiza.

 

Art Públic ya tiene sus cinco ganadores

XX Mostra Art Públic / Universitat Pública de la Universitat de València
Artistas seleccionados: Ernesto Casero, Anaisa Franco, Cristian Gil, Laura Palau y Ainhoa
Salas
Campus de Burjassot-Paterna (Valencia)
Inauguración: 2 de octubre de 2017

Ernesto Casero, Anaisa Franco, Cristian Gil, Laura Palau y Ainhoa Salas + Guillermo Lechón son los artistas seleccionados para la XX Muestra Arte público / Universidad pública de la Universitat de València de entre las 56 propuestas presentadas. La muestra se inaugurará en el campus de Burjassot-Paterna el 2 de octubre y podrá visitarse hasta el viernes 27 del mismo mes.

La vigésima edición de la muestra estará comisariada por Alba Braza que, junto con Salomé Cuesta, directora del departamento de Escultura de la Universitat Politècnica de Valencia, el artista plástico Carlos Domingo, Maite Ibáñez, del vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València, Charo Álvarez, directora del Sedi, y Jordi Caparrós, delegado de Estudiantes de la Universitat de València han sido las personas encargadas de hacer la selección de las obras, premiadas con 2.000 euros cada una.

El Servicio de Información y Dinamización (SEDI), con la colaboración del Vicerrectorado de Cultura e Igualdad de la Universitat de València, organizan esta actividad que nació el curso 1997-1998 y que ha sido comisariada, desde entonces y hasta la decimoctava edición, por el actual gerente del Consorcio de Museos, José Luis Pérez Pont.

Este año, la muestra cumple veinte años e incorpora, entre otros cambios, la novedad de promover la reflexión sobre el binomio arte y ciencia y, de acuerdo con las bases de la convocatoria, las obras deben manifestar una de las múltiples posibilidades que ofrece la relación entre la creación artística y la ciencia.

La imagen que acompaña esta nota corresponde a la propuesta del artista Ernesto Casero. La pieza lleva como título For the birds y es una de las cinco seleccionadas para la Mostra Art públic / Universitat pública 2017.

Ernesto Casero.

For the birds, de Ernesto Casero. Imagen cortesía de Art Públic.

A partir de simples botellas a la deriva

Hugo Martínez-Tormo. La deriva de un gesto post-romántico
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 10 de septiembre de 2017

“Cuestiono el funcionamiento de las nuevas tecnologías”. De manera que Hugo Martínez-Tormo, que es quien abre el fuego expositivo surgido de las tres primeras convocatorias lanzadas por el Centre del Carme, emplea esas tecnologías aludidas para cuestionar su uso. Y, puestos a cuestionar, somete a reflexión el gesto romántico de arrojar al mar un mensaje en la botella, para transformarlo en denuncia contra la contaminación medioambiental. “Ese gesto se ha quedado obsoleto y ahora yo llamaría cerdo al que lanza esa botella al mar”, explica el artista que se considera a sí mismo “conceptual”.

Para revelar lo que el título de la exposición denomina ‘La deriva de un gesto post-romántico’, Martínez-Tormo se sirve de dos botellas encontradas en la playa de El Mónsul, en Cabo de Gata, y en la Devesa de El Saler. Fotografía ambas botellas y las documenta, para construir una réplica de las mismas mediante tecnología 3D. A continuación, genera sendas instalaciones de luz y sonido con los componentes básicos de dicha impresora, a partir de los movimientos que vendrían a imitar la propia impresión de los envases de plástico. “Traduzco lo material a lo físico”, explica.

Instalación de Hugo Martínez-Tormo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Instalación de Hugo Martínez-Tormo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La tecnología que aparece destripada sirve para alumbrar el sonido metálico de las olas del mar, así como los reflejos lumínicos del agua. Un complejo sistema técnico que el artista simplifica con el fin de subrayar la paradoja inherente al efecto contaminante del plástico y su posterior generación de belleza estética. Plástico y plástica dialogando entre sí para provocar en el espectador cierta reflexión. “Lo más probable es que no lo entienda y se vaya, pero si te captura estéticamente, entonces tienes más posibilidades de estar abierto a entenderlo”, sostiene Martínez-Tormo.

Eso es lo que hace con su gesto post-romántico: primero revela los efectos devastadores de tanto plástico arrojado al mar, mostrando en otra instalación lo que encontraron en el interior del estómago de un cachalote de 10 metros de largo y 4500 kilos de peso, para después concienciarnos de nuestra responsabilidad, tras haber sido capturados en la belleza plástica de su propuesta. “Les atrae la instalación del agua [cuyos reflejos en la pared los provoca el movimiento deconstruido de la impresora 3D] por evocadora, y la del cachalote [que muestra en una serie de vitrinas lo hallado en su estómago] porque la entienden”.

Vista de la exposición de Hugo Martínez-Tormo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición de Hugo Martínez-Tormo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El cachalote hallado en la playa del Castell de Ferro de Granada en 2012 llevaba en su interior, tras practicarle la autopsia, dos macetas, 30 metros cuadrados de cubierta de invernadero, cinco cuerdas de nueve metros y un bote de detergente, entre otros materiales plásticos de desecho que el animal fue ingiriendo sin querer por hallarse a la deriva en el mar. “Es evidente que eso debió acortar su periplo de vida”, apunta el artista.

En otra serie de tres fotografías, muestra el proceso de descomposición de una botella en el océano: “Tarda unos 1.000 años en descomponerse estando sobre la tierra, pero en el mar se degrada mucho más rápido, en apenas un año”. Y explica cómo primero se fragmenta en 16 trozos, después en 625 microtrozos, haciendo finalmente un total de 10.000 pequeños pedazos que producen compuestos muy tóxicos como el Bisfenol, los cuales son ingeridos por los animales acuáticos y, consecuentemente, por los seres humanos.

Hugo Martínez-Tormo en su exposición. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Hugo Martínez-Tormo en su exposición. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Martínez-Tormo lo que hace es realizar ese proceso de descomposición mínima, troceando de forma paciente esa botella en los miles de pedazos que luego introduce en un tubo colgado como si acabara de ser pescado. El resultado, de nuevo, genera una belleza plástica derivada de su intenso color azul. Como intenso es el azul del mar que cierra el conjunto expositivo. Una instalación audiovisual interactiva realizada con software Unity, empleado en los videojuegos, permite al espectador generar olas, en un mar proyectado artificialmente sobre una pantalla, tras captar una cámara de infrarrojos la presencia humana. Es esta presencia la que provoca a su vez la proximidad o alejamiento de una botella de plástico que flota en ese mar.

“El espectador tiene el control sobre la botella, al moverse en una dirección u otra, generando la sensación de poder, al influir a su vez sobre el oleaje”. Martínez-Tormo subraya la conciencia ecológica de tal gesto: “Depende de nosotros el acabar o no con la basura”. El artista insiste una y otra vez en esa responsabilidad: “Que seamos conscientes de lo que estamos provocando”. Mensaje que él supedita a la cualidad plástica inherente al arte, capaz de provocar emociones y, con ellas, la posibilidad de generar preguntas en torno a esa conciencia ecológica.

“El agua y el fuego son elementos que conectan con la vida de tus antepasados y esos elementos están de alguna manera presentes aquí”. Los cinco contenedores de agua, que el motor de la impresora 3D removía mecánicamente, producían en la sala un efecto de calma. “Alguien me llegó a decir que se traería la cama aquí, porque le retrotrae a cierto estado de paz”. Una paz reñida con ese peligro de contaminación al que alude su gesto post-romántico y que Hugo Martínez-Tormo recoge en su serie de instalaciones. Tecnología puesta en cuestión y al servicio de una belleza plástica que transforma el mensaje en motivo de una más serena reflexión.

Un espectador contempla una de las instalaciones de Hugo Martínez-Tormo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Un espectador contempla una de las instalaciones de Hugo Martínez-Tormo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Un artista en el jardín

Por las ramas, de Manuel Sáez
Jardí Botànic
C / Quart, 80. Valencia
Hasta el 24 de septiembre de 2017

Manuel Sáez es un asiduo visitante del Jardín Botánico desde hace 20 años. Lo visita como ciudadano de a pie para disfrutar de la belleza y sosiego de este oasis en medio de la ciudad. Y también como artista para encontrar la inspiración y un estado de ánimo sereno y contemplativo. En 1996, presentó allí el resultado de su estancia de trabajo en República Dominicana, Trópicos y ahora, dos décadas después, regresa con ‘Por las ramas’, en cierta manera una secuela de la anterior. La muestra se expone hasta el 24 de septiembre en la Estufa fría del Botánico, la antigua orangerie en la que se resguardaban los naranjos, un espacio de proporciones armoniosas.

Una colección de  24 piezas del mismo formato con las que regresa a la palestra tras nueve años de trabajo callado en su estudio, pues su última exposición se presentó en la Parpalló, en 2008. “Ahora quiero una relación más intensa con el exterior”, dice. “Menos introspección y más sustancia. Sin justificaciones”.

Manuel Sáez junto a algunas de sus obras. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Manuel Sáez junto a algunas de sus obras. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Una azada, una hoz, un mosquetón y una cuña. Estos sencillos útiles de jardinería y labranza inician una serie de composiciones que rinden homenaje a los misterios del reino vegetal. Semillas y granos de polen observados a través del micocospio de 9.000 aumentos, cortezas de árboles, muros de mampostería, detalles de una curiosa planta crasa llamada Oreja de elefante, perspectivas del Botánico…“Esta exposición forma un tapiz”, señala. “Un tapiz sensorial de vibraciones, en un idioma que cada uno interpreta como quiere. Como todas las piezas están resueltas con líneas verticales y horizontales, dan la sensación de un tejido, con su trama y urdimbre”.

Sáez utiliza la acuarela y temperas japonesas sobre una trama octogonal y gestiona el color con maestría para lograr la máxima expresividad. Cada pieza refleja un aspecto del Jardín Botánico, el laboratorio, la biblioteca, el almacén del material, etcétera. “Fue una  experiencia increíble para mí estudiar los granos de polen y las semillas asesorado por un botánico y un físico. Me sentí como un dibujante de la famosa expedición Malaespina”.

Autorretrato, de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Autorretrato, de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

‘Por las ramas’ lleva muchos años gestándose en la mente de Sáez. Surgió en principio en 1996 como una secuela  de Trópicos, que resumía su estancia en la República Domincana, y tendrá una continuación el próximo octubre. Pero no sólo las plantas o los objetos cotidianos más próximos le inspiran. La mujer es un tema recurrente en su obra. “Aparece por activa y por pasiva en retratos,   dibujos eróticos, en los títulos y textos. Cundo pinto, pinte lo que pinte, está ahí. En realidad el motivo inconsciente siempre es ella”.

Como declarado autodidacta, Sáez respira a fondo, libre de los corsés académicos, pero esa libertad conlleva para él una mayor exigencia de autocrítica y precisión. Prefiere el concepto de precisión al de perfeccionismo. “En la precisión hay riesgo y vértigo. La precisión hace que un trabajo sea más fuerte, más potente. Cuando más preciso, más libre y más profundo”, afirma. “Como autodidacta soy mal alumno y pésimo profesor y por eso estoy obligado a resolver problemas de forma intuitiva, a veces rocambolesca y, últimamente, a causa de mis dolores de espalda, de forma ergonómica. Estuve incluso tentado de pintar colgado del techo como Tom Cruise en Misión imposible”.

Obra de Manuel Sáez. Imagen cortesía de Jardí Botànic.

Obra de Manuel Sáez. Imagen cortesía de Jardí Botànic.

Debido a una híper sensibilidad a los pigmentos, Sáez debe pintar con guantes, un objeto que cobra un significado para él como símbolo del conocimiento, de las cinco ramas del saber. Por ese eligió el tema del guante para su mosaico cerámico del Ágora de la Universitat Jaume I de Castellón.

Dibuja desde niño “por pasión y como forma de evasión, de no enfrentarme a ciertas cosas fabricando un mundo paralelo”. Compensaba el aburrimiento de las clases rayando los libros, pasaba las vacaciones en el campo y, “mientras mi madre hacía punto bajo un almedro, yo pintaba árboles. A los árboles hay que verlos desde bajo para apreciarlos en su plenitud”, sentencia.

¿Artista plástico, dibujante, pintor? Sáez se considera ante todo un retratista. Ya sea de  objetos cotidianos que percibidos bajo determinada luz “adquieren psicología, comportamiento y virtudes”, paisajes o rostros, “que tienen calles y plazas”. También dibujante. “La mano es un sismógrafo y el lápiz, un instrumento insuperable, un árbol en miniatura”, concluye.

'Por las ramas', de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

‘Por las ramas’, de Manuel Sáez. Imagen cortesía del Jardí Botànic.

Bel Carrasco